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miércoles, 28 de agosto de 2019

LA REBELIÓN DE LOS ORCOS MACRISTAS, por Werner Pertot (para "Página 12" del 28-08-19)

Arriba: El desprecio neoliberal por la política alcanza a sus propias tropas. Así les va.

28 de agosto de 2019

La fractura oficialista que está detrás de las críticas de Massot a Durán Barba
Emilio Monzó vs. Marcos Peña: La rebelión de los orcos macristas


En el oficialismo apodan "los orcos" al sector que se "ensucia negociando", que "rosquea" con otros sectores políticos. Desde el fracaso en las PASO, los orcos, encabezados por Emilio Monzó, le están pasando factura a los seguidores de Marcos Peña por la debacle electoral.


 Por Werner Pertot



El jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Imagen: NA


Son el sector al que Marcos Peña dejó afuera de las listas nacionales. Y a los que les dicen despectivamente "los orcos", porque son los que --hasta ahora-- hacen el trabajo sucio o la rosca política. Y también son los que están pasando factura, después de la derrota electoral. Si bien el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, no ha dicho nada, sí lo hizo uno de sus hombres de confianza, Nicolás Massot, que se burló del consultor Jaime Durán Barba al compararlo con el personaje del manosanta. Fue un tiro por elevación a Peña, sin mencionar al jefe de Gabinete. Otro diputado provincial le reclamó autocrítica a María Eugenia Vidal y también cuestionó al consultor ecuatoriano. En el entorno de Monzó ya piensan en un 2020 en el que Cambiemos se disolverá.

Tras la derrota en las PASO, siguen eclosionando las internas en Juntos por el Cambio. El consultor ecuatoriano Durán Barba debió sufrir en la cara la ira de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien contó que lo echó del bunker del PRO. El gurú no se quedó atrás y se despachó contra las figuras "marginales" que denuncian fraude tras un fracaso electoral.

Pero a Durán Barba --que, a esta altura, es inescindible de la estrategia de campaña de Peña-- le surgió otro frente. Lo cuestionó muy duramente el ex jefe de la bancada de Diputados del PRO, Nicolás Massot, un hombre cercano a Monzó. Massot publicó un tuit irónico en el que señaló la "notable rotación del manosanta" y puso una foto de Durán Barba en comparación con el personaje de Alberto Olmedo: una forma de llamarlo chanta. Además, adosó en la imagen una serie de frases de Durán Barba antes de la derrota de las PASO y después, donde se observa un cambio de tono y de discurso.

En las primeras, Durán Barba decía: “Alberto Fernández no tiene votos propios, no puede garantizar tampoco el voto duro de Cristina y su imagen es negativa".  Y sobre Cristina Fernández de Kirchner anunciaba catástrofes en caso de ganar: pronosticaba que armaría a barrabravas, presos comunes, motochorros y narcotraficantes "para que maten a sus opositores". Después de la caída de Macri, 15 puntos abajo de Alberto Fernández, otra columna de Durán Barba --compartida por Massot-- tiene un tono absolutamente distinto: "Gane quien gane, se necesita que Mauricio Macri y Alberto Fernández conversen y trabajen juntos por el futuro del país, tanto en la política interna como en el ámbito internacional. Es irreal negar la existencia del adversario, y peor aún tratar de eliminar a dos fuerzas políticas que representan ideas e intereses reales, y a cuatro quintos del electorado".






El tweet de Massot que cuestiona a Durán Barba es un tiro por elevación al principal responsable de la campaña, es decir, Marcos Peña. Fue él, junto con María Eugenia Vidal, el que purgó la lista de personas cercanas a Emilio Monzó. El presidente de la Cámara baja fue muy crítico en el pasado, fue exiliado de la mesa chica del PRO por eso, coqueteó con declaraciones amistosas de Alberto Fernández en los meses previos a la elección y hoy se mantiene en silencio. Sus hombres hablan por él.

Massot no fue el único. El diputado provincial Guillermo Bardón, cercano a Monzó, también cuestionó al consultor ecuatoriano: "¿De qué se disfrazará Durán Barba para justificar su fracaso? ¿Dirá que la derrota se produjo porque 'nos desperfilamos' al sumar a Pichetto? Es posible viniendo de alguien que le dijo al Presidente que 'los votantes confundían a Alberto con Aníbal Fernández'”, escribió Bardón en otro tuit incendiario.







En el encuentro con intendentes y candidatos que tuvo Vidal, la de Bardón fue una de las voces críticas. Se sabe: la relación entre la gobernadora bonaerense y Monzó es casi terminal. En el cierre de listas tuvieron una reunión que terminó muy mal y que el titular de la Cámara de Diputados interpretó como una humillación. "Más allá de la emoción que uno puede sentir en algunos discursos, yo me permito disentir con quienes dicen que no hay que hacer autocrítica. Si la autocrítica no es hoy, ¿cuándo uno la va a hacer?", sostuvo Bardón --según reprodujo el portal Infobae--, en momentos en que Vidal había dicho que era muy pronto para la autocrítica.


"Si no tenemos la capacidad de reconocer que lo de agosto fue un verdadero fracaso, que perdimos por 20 puntos, que no hubo el corte de boleta que tanto se pregonaba y si seguimos depositando la culpa en el otro, no veo posibilidades ni capacidad de revertir una situación que es complicada para todos", indicó Bardón, una de las voces más críticas del encuentro. Vidal no le contestó.

En el espacio de Monzó, insisten en que no habrá saltos a otros espacios hasta el 10 de diciembre. Cada uno seguirá donde está. "Y después vamos a ver, porque está claro que Cambiemos deja de existir como tal", sentenciaron. Habrá que ver si finalmente Monzó abre su consultora para comienzos del año que viene. Seguro que Durán Barba no le pide consejo.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/214811-emilio-monzo-vs-marcos-pena-la-rebelion-de-los-orcos-macrist

jueves, 27 de junio de 2019

Los Macristas que se quedaron sin laburo, por Werner Pertot (para "Página 12" del 27-06-19)


Monzó, Lipovetzky, Michetti y Pinedo. 

El cierre de listas los dejó a la intemperie.

El caso emblemático es Emilio Monzó, cuyos amigos fueron minuciosamente purgados de las listas oficialistas, pero también está abierto el destino de otros emblemáticos nombres del PRO como Gabriela Michetti, Federico Pinedo y Daniel Lipovetzky.

Por Werner Pertot

El cierre de listas dejó a varias de las principales figuras del PRO sin un lugar definido para el año que viene. Gabriela Michetti dejará la vicepresidencia; Emilio Monzó, la titularidad de la Cámara de Diputados y Federico Pinedo, la presidencia provisional del Senado. La suerte de varios de ellos depende de si Mauricio Macri reelige o no, pero varios ya tienen un destino posible. Por ejemplo, Michetti podría ir como embajadora ante la ONU, Pinedo suena para ocupar un lugar en el futuro gabinete, probablemente en Cancillería, mientras que Monzó, luego de que dejaran a todos sus dirigentes afuera de las listas, seguramente ya no reviste en el espacio. Los rumores dicen que se pondrá una consultora.


El cierre no solo dejó heridos sino que definió que varias de las figuras centrales del Gobierno, que ocupan cargos en el Congreso, no estarán más allí a partir de 2020, salgan como salgan las elecciones nacionales. También tuvo consecuencias para algunas figuras estelares del PRO, como Daniel Lipovetzky, quien no podrá continuar en el Congreso, y deberá pelear una banca en la provincia de Buenos Aires con posibilidades de quedar afuera.

La vicepresidenta fue una de las figuras que estuvo en carrera todo el año para volver a acompañar a Macri en su intento de reelección. Era, hasta 2018, una figura puesta. La crisis económica y la caída de Macri en las encuestas comenzaron a forzar la idea de una apertura política, que era reclamada tanto por los aliados radicales como por el ala política, lo que llevó finalmente a la elección de Pichetto. Dado que Michetti no figura anotada en ninguna de las listas de Juntos por el Cambio, dejará la vicepresidencia en diciembre sin un cargo cierto en su futuro.

Cerca de la vicepresidenta, observan que no está preocupada por decidir su futuro, y que piensa por momentos en volver a la actividad privada y dejar por un tiempo del sector público o desarrollar su fundación. "Cualquier cosa es posible", definían en su entorno. Si Macri reelige, no obstante, un lugar en el que podría terminar ubicándose es la embajada argentina ante la ONU. "Ella es licenciada en relaciones internacionales y un organismo multilateral sería un buen lugar", describen quienes la conocen. El único problema allí sería alejarse de su familia, especialmente de su padre a quien acompaña cada dos semanas en Laprida.

Otra de las figuras centrales del PRO que dejará el Senado es Federico Pinedo. Hombre de confianza de Macri, ocupó la presidencia provisional del Senado desde el comienzo de su mandato. Ya no renovará su banca y deja el Congreso. ¿Para ir a dónde? Cerca del dirigente, indican que tiene descartado abandonar el país, por lo que una embajada no sería su destino si Macri logra un segundo mandato. Sí podría ocupar algún lugar dentro de un eventual Gabinete. Quienes lo conocen y lo estiman, lo imaginan como un posible Canciller. Pero todo está por verse.

Quien no aspira a ningún lugar de ese tipo es Emilio Monzó. El cierre de listas fue nefasto para todos aquellos asociados a él, que fueron sistemáticamente excluidos por la birome del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. Con esta última, tuvo un encuentro final, que no terminó de la mejor manera. Monzó no se imagina en ningún lugar del futuro gobierno. Ya dejó en claro que deja la presidencia de Diputados para irse al llano. Solo revirtió su decisión por un tiempo, cuando en 2018 el Gobierno formó una mesa política y lo reincorporó. Lo cierto es que esa mesa resultó ser un simulacro y Monzó nunca volvió realmente a tallar en las decisiones del círculo chico de Macri.

El que en otra época fuera uno de los principales armadores del actual gobierno hoy destila humor negro. Se imagina poniendo una consultora para comienzos de 2020. "A ver si empiezo a cobrar por mis consejos", les dijo a sus allegados, no sin una sonrisa. "Los teléfonos ya no suenan. Solo escucha la guía de los estudiantes", bromean en su entorno. Habrá que ver si los teléfonos no suenan desde el peronismo. Las posibilidades de que Monzó siga en el oficialismo, después de todo lo que pasó, son escasas.


Como prueba vale lo que hizo ayer en el Congreso: saludó a cinco diputados peronistas que vencieron en las últimas elecciones a los candidatos de Cambiemos (Sergio Zillioto, Alejandra Rodenas, Martín Llaryora, Martín Pérez y María Emilia Soria). En todos los casos fue ovacionado por el peronismo ante un desconcertado bloque de Cambiemos.

En ese bloque, hay algunas figuras estelares que ya no estarán el año que viene. Entre ellas, Lipovetzky, quien jugó un rol central en el debate por el aborto legal, seguro y gratuito. Fue excluido de las listas de diputados nacionales y terminó con una candidatura a diputado provincial por la Séptima Sección Electoral (él es de la Octava, La Plata) en tercer lugar en una boleta en la que se eligen seis diputados. Las chances de que entre ni siquiera son las mejores. Lipovetzky ya dijo públicamente que se siente "dolido" por el destrato. En su entorno, no obstante, aclararon que no piensa dejar el PRO, pese a los ofrecimientos que tuvo de otros espacios.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/202852-los-macristas-que-se-quedaron-sin-laburo

domingo, 15 de enero de 2012

Del voto al veto, por Walter Pertot (para “Página 12” del 15-01-12)


MAURICIO MACRI LLEVA VETADAS 84 LEYES DESDE EL COMIENZO DE SU GESTION


Entre las últimas leyes anuladas se cuenta la que prorrogaba el régimen de protección para las empresas recuperadas, una jubilación para los músicos y la ampliación de la red sonora de semáforos para ciegos. Cortocircuito con sus legisladores.
Por Werner Pertot
A los vetos. Mauricio Macri lleva vetadas 84 leyes desde el comienzo de su gestión. Sus eventuales segundos –que ocupan su lugar mientras está de viaje– suman otros diez vetos más. La oposición porteña, del kirchnerismo a la Coalición Cívica, pasando por Proyecto Sur, repudió la última seguidilla de vetos del procesado jefe de Gobierno. Señalan que la mayoría de las leyes tenían un fin social o beneficiaban a sectores desprotegidos. También advierten que la mayoría de esas normas habían sido aprobadas por el PRO, cuando no fueron incluso propuestas por los propios macristas. En sordina, en el bloque PRO se quejan de la compulsión al veto de su líder y el costo político que viene teniendo.
El veto es una facultad del Poder Ejecutivo, ante la cual la Legislatura puede aceptar las modificaciones o insistir con la ley original. Como en ese último caso hace falta una mayoría de dos tercios se vuelve virtualmente imposible revertir un veto (el macrismo tiene 28 bancas de las 60). Desde la autonomía de la ciudad hubo 245 vetos. Un tercio le corresponden a la gestión PRO. Fernando de la Rúa tuvo 40 como jefe de Gobierno, a los que deberían sumarse otros cuatro de Enrique Olivera. Aníbal Ibarra vetó 93 leyes: 48 en su primer mandato y 45 en lo que fue de su segundo al juicio político en el que fue destituido. Jorge Telerman completó ese período con otros 37. Macri está empezando su segundo mandato y ya acumula 84 vetos, a los que se suman otros diez firmados por sus segundos al mando mientras el jefe de Gobierno estaba de viaje.
Los datos surgen de un informe elaborado por el equipo técnico del senador Daniel Filmus. En él, afirman que en 2010 Macri alcanzó el record histórico de la ciudad en materia de vetos: 36 en un año. Ese período coincide con el momento en que Proyecto Sur llegó a ser segunda minoría en la Legislatura. En enero de 2011, Macri tuvo doce vetos en una semana. Este verano parece haber decidido seguir con esa misma costumbre.
De vetos y botas
La última saga de vetos despertó una crítica unánime de los opositores porteños. Entre las últimas leyes anuladas por Macri se cuenta la que prorrogaba el régimen de protección para las empresas recuperadas, una jubilación para los músicos y la ampliación de la red sonora de semáforos para ciegos. Macri también vetó la ley que impedía la venta de medicamentos en kioscos, bares y supermercados. En realidad adhería a la ley nacional, que votaron los diputados macristas. Déjà vu: vetó otra norma que obligaba a publicitar un régimen de pasajes gratuitos para personas con discapacidad, implementado por otra ley nacional que también votó el PRO en el Congreso. Esto no parece causarle mucha gracia al bloque que conduce Federico Pinedo. “¿Setenta y pico de vetos? ¿Muchos, eh?”, afirmó el jefe de bloque en un reportaje de Página/12 el año pasado. En lo personal, dijo que lamentaba el veto a la reducción de polución visual.
El veto a la ley de medicamentos va en línea con el primero de los que firmó Macri: fue el 29 de diciembre de 2007, cuando anuló la creación de un Laboratorio Estatal de Producción de Medicamentos.
Según el equipo de Filmus, el 90 por ciento de las leyes vetadas habían sido avaladas por la bancada del PRO. Esa situación trajo no pocas críticas internas y peleas a los gritos entre legisladores y funcionarios macristas. “A Mauricio lo aconsejan para el carajo”, dicen desde la Legislatura y le apuntan al secretario legal y técnico, Pablo Clusellas.
“Tiene menos cintura política que un pollo. Además, los ministros ni se fijan en las leyes que se están votando. La ley de semáforos para ciegos había tenido un informe de la Copidis, del Ejecutivo, altamente favorable. No tiene sentido el costo político que tienen esos vetos”, critica un legislador macrista. Y no es el único.
“El Capitán Veto”
“No hay un debate serio en la Legislatura: muchas veces no tienen argumentos y lo votan positivamente, total ya está arreglado el veto”, interpreta Filmus. “La mayor parte de las leyes tienen su explicación en evitar gastos hacia sectores desprotegidos. Una de las leyes era para que los trámites para ciegos se hagan con Braille y él la vetó. Decía que el costo no ameritaba la gente que lo iba a usar”, recordó el senador, quien concluyó en que “hay un desprecio total por la institucionalidad”.
El bloque que conduce Juan Cabandié se sumó a las críticas con un comunicado firmado por sus ocho legisladores. Allí, consideraron que el veto “esconde detrás de aparentes discusiones técnicas que claramente responden a una profunda ideología elitista y a la incapacidad del macrismo para buscar soluciones reales a los problemas de los porteños”.
“Macri es el gran vetador. Veta no sólo desoyendo la voz de la Legislatura, sino de su propio bloque. Está vetando todas leyes que contaban con la aprobación unánime de la Legislatura, incluso del PRO”, insistió Ibarra, quien forma un interbloque con los kirchneristas.
El jefe del bloque de Proyecto Sur, Julio Raffo, tuvo la particularidad de enviar una serie de comunicados, todos titulados: “El Capitán Veto”. En la última edición –“El Capitán Veto ataca de nuevo”– Raffo exigía que “el Ejecutivo se autolimite en el uso de esa facultad por cuanto el abuso choca contra el espíritu constitucional”. “Parece que hubiera un ensañamiento con los más débiles y, en otro orden, un reiterado desprecio por la cultura”, sostuvo Raffo sobre otro veto de Macri al rescate del ex cine Aconcagua para que funcionara como un centro cultural.
En el área de vivienda, Macri se destacó por vetar la prórroga de la emergencia habitacional el 13 de enero de 2011, es decir, a pocos días de los incidentes del Parque Indoamericano. “Es el reconocimiento del Estado que no cumple con lo necesario para resolver la crisis habitacional. La Legislatura reconoce el problema y genera política pública y Macri la veta”, señaló Rocío Sánchez Andía, legisladora de la Coalición Cívica-ARI. La ley prohibía los desalojos en inmuebles de la ciudad que no fueran ulilizados como espacio público. “No veta cualquier cosa: veta un cine barrial, la jubilación a músicos, un subsidio a un organismo de derechos humanos, como la APDH”, interpretó Sánchez Andía.
En materia de transparencia, Macri tuvo un oportuno veto parcial a la regulación de la publicidad oficial, que había impulsado el dirigente de Colectivo por la Igualdad Facundo Di Filippo. “Lo que habíamos logrado era que no utilizara los colores que utiliza la gestión para la campaña del partido”, recordó Di Filippo. ¿Qué vetó Macri de esa ley? Sólo los artículos que establecían la prohibición de incluir las imágenes de los funcionarios en la publicidad oficial y de no emitir publicidad oficial en el mes previo a las elecciones. Cuando el amarillo inundó la ciudad y los globos se repitieron en actos partidarios y oficiales.

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-185513-2012-01-15.html