viernes, 17 de octubre de 2025
jueves, 1 de junio de 2023
ROCCO CARBONE: "La derecha es insaciable y totalitaria"
La derecha es insaciable y totalitaria. Quiere todo el poder. Por eso quiere conducir -también- el Estado. Anhela ese 25% de poder que resta. Si lo logra, por un tiempo largo otro tipo de imaginación se verá obturada.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) May 31, 2023
lunes, 6 de febrero de 2023
ROCCO CARBONE: "¿Para qué Mauricio Macri?"
Entrevista Recalculando 24-10-2022 C5N
#Recalculando
"Es al revés:¿Para qué Mauricio Macri?"
"Macri es una amenaza para la sociedad y la democracia"
"En Argentina hay experiencias mafiosas y fascistas"
📺 Julián Guarino con Rocco Carbone-Filósofo e investigador.
Entrevista Recalculando | 24 de octubre 2022 @C5N
martes, 31 de enero de 2023
MAFIA Y FASCISMO, por Rocco Carbone (para "El Cohete a la Luna" del 25-09-22)
Piedrazos contra el despacho en el Senado, la antesala del atentado.
Urge decir “no” para poder pensar sin las coacciones que pretende imponer el terror
POR ROCCO CARBONE
SEP 25, 2022
Las mafias son organizaciones criminales y violentas que se balancean entre lo ilegal y lo legal, en el mercado y en la política. El fascismo es un movimiento contradictorio, de afirmación y negación, que es posible pensar bajo la forma de una interpelación reaccionaria de las multitudes y como una organización que despliega terror. Fascista no es una categoría caduca en la lengua política popular; tiene vigencia y es pertinente para definir a sujetos que políticamente piensan y operan de modo antidemocrático –ahora estando contenidos, paradójicamente, dentro de las fronteras de la propia democracia–, que remiten a la experiencia histórica del fascismo (rememorando sus acciones, sus símbolos: un sol negro vuelto tatuaje, por caso) o que recuperan la experiencia fascista como un modelo a imitar, incluso en ausencia de discursos enunciados con nitidez. En cuanto a su vertiente europea clásica, puede ser pensado como el triunfo de la revolución. De la revolución bolchevique y de los conatos sagrados de la completa emancipación política y económica en Italia y Alemania, y en España también. El fascismo encuentra serias dificultades para surgir allí donde la emancipación es débil.
En la Argentina la emancipación no está en su momento de mayor lustre, es cierto. Y sin embargo no declina. Su corazón sigue latiendo. Sabemos por qué. Ha optado por la retaguardia y una intervención discursiva propia de la tensa andadura folletinesca del suspenso. Son modos de la política y de la lucha emancipatoria para resguardar una apuesta popular igualitaria en un frentismo que ha elegido una práctica de debilidad que construye debilidad. También sabemos que una organización regida por lógicas mafiosas desde la cumbre del Estado no logró detener el corazón emancipatorio nacional en el cuatrienio negro y por eso ahora se ha aliado con el fascismo tecno/neo para volver a arremeter contra ese corazón, cuya expresión nacional estuvo empalmada con un potente latinoamericanismo. Ese corazón estuvo ubicado en un amplio tejido populista integrado a un organismo mayor: el de la democraticidad radical latinoamericana.
El atentado al corazón de la emancipación apuntó a un lugar corporal sintomático, el centro de la razón –se puede decir de la razón nacional– y tuvo las características del fusilamiento (acción realizada por un individuo en la que se dispara contra la cabeza). ¿Por qué se precipitó el atentado? Para interrumpir la fiesta popular que cual retozón neumático hecho multitud se arrojó sobre un barrio de “impropia politicidad” luego del alegato de Lucky Luciani para revitalizar con su soplo la emancipación nacional latente. Atentar con el terror y la violencia contra el orden democrático tiene el objetivo de hacer entrar el impulso emancipatorio en una zona de dificultad reflexiva (conmoción y confusión), imponer una situación brumosa de inmovilismo al campo popular y nacional, y apunta, también, a restaurar un poder que se pretende indiscutible e incuestionable. Si se quiere intervenir en la reproducción de este poder unívoco (indiscutible e incuestionable) debemos estar dispuestxs a pensar de manera distinta.
Mafia y fascismo están presentes en el territorio nacional. Históricamente, son fuerzas concurrentes y en la Argentina de esta parte del siglo XXI también. (De paso, dato sugerente: el próximo 28 de octubre se cumplirá un siglo de la marcia su Roma de Mussolini). Tienen un denominador cultural común: violencia/terror. Ambas, además, tienen una aversión por la democracia, que consideran una especie de cáscara formal que pretenden vaciar y capturar a través del despliegue del terror, precedido por la amenaza. Recordar: antes fueron los piedrazos contra un despacho en el Congreso. Luego, el atentado. Ambas organizaciones, el fascismo y la mafia, son solidarias también porque piensan y practican la cultura patriarcal. Y el atentado tiene también ese sesgo nítido de género.
Jonathan Morel militó la candidatura de Macrì y luego fundó la agrupación Revolución Federal, dentro de cuya atmósfera están contenidxs Brenda Uliarte y Fernando Sabag Montiel (nacido en San Pablo, Brasil). Gran parte de la violencia que promueve la reacción se pretende ocultar en el uso de la figura del extraño, del extranjero, del lobo suelto, del electrón perdido. Esta versión se basa en un supuesto antiguo: que la violencia proviene de los intrusos. Complementariamente, cuando el campo popular expone la violencia, cuando devela las tramas ocultas del terror, pasa a ser sindicado como violento, como si la violencia, el terror del que hablamos se originara en su seno. Nada que ver. Uno de los financistas de Morel –según sus declaraciones publicadas en un artículo sinuoso entre la apología y la crítica, Que tengan miedo de ser kirchneristas– es el grupo Caputo –integrado por “el hermano del alma” y el ex ministro de Finanzas, parientes entre sí–, que le encargó muebles por casi 2 millones de pesos. Una de las características de las organizaciones mafiosas son los lazos de parentesco y de amistad entre sus integrantes. Respecto de esta última palabra, vale recordar un discurso que en 1925 un ex primer ministro italiano, político liberal-democrático, pronunció en Palermo. Se trata de Vittorio Emanuele Orlando: “Ahora les digo (oh, palermitanos) que si por mafia entendemos el honor llevado a la exageración, la intolerancia contra toda prepotencia y atropello, llevada hasta el paroxismo, la generosidad que enfrenta al fuerte pero que es indulgente con el débil, la fidelidad a las amistades, más fuerte que todo, incluida la muerte, si por mafia entendemos estos sentimientos y actitudes, aunque con sus excesos, entonces en este sentido son marcas indivisibles del alma siciliana y me declaro mafioso y estoy feliz de serlo” (Giuseppe C. Marino, Storia della mafia, Newton Compton, 2012, p. 128).
En el atentado está involucrado también Gabriel Carrizo. Es asistido por dos letrados que comparten buffet y con terminaciones nerviosas en Juntos por el Cambio: Gastón Marano y Brenda Salva. Marano revistó hasta hace un puñado de días como asesor del senador cambiemita chubutense Ignacio Torres, integrante de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia; anteriormente, trabajó en la Oficina de Ciudadanía de la Embajada de Estados Unidos y más recientemente asesoró a Ramiro Marra, legislador de la Ciudad de Buenos Aires por la Libertad Avanza. En cuanto a la otra letrada, Salva, trabajó como asesora de Karina Bachey, diputada por San Luis, que revista en el bloque PRO y en el interbloque de Juntos por el Cambio.
Tal como la mafia, que ya no se presenta con gorra y escopeta al hombro, tampoco el fascismo se presenta ya con los antiguos rituales de los años ‘20 y ‘30 del siglo pasado. Esas estructuras violentogénicas han evolucionado. Cambiaron (“Cambiemos” propone su lema) sus formas, pero el peligro y las desmesuras que son capaces de descerrajar sobre la existencia popular siguen intactas. Ambas se han transformado pero sus prácticas ancestrales quedan: empresariedad violenta y politicidad del terror. Mafia y fascismo son fenómenos distintos y sin embargo coincidentes, que en nuestra Argentina se han anudado. En Italia también lo hicieron.
Hipótesis para una sociedad convulsionada, para recomponer la autonomía social: decir “no” es empezar a pensar, como afirmaba el viejo David Viñas; sugerencia implícita también en el discurso político-poético del presidente Gustavo Petro en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Decir “no” para pensar sin las coacciones que nos quiere imponer el terror, porque para intervenir en la reproducción de un poder oscuro se precisa pensar de manera distinta. Movilización popular para activar una atmósfera festivo-reflexiva (un libertarismo de espíritu colectivo practicado por un proletariado anímico) para imaginar alternativas. Empalmarla con el corazón emancipatorio resistente en el tejido de una internacional latinoamericana.
Cuando esta hipótesis devenga tesis, acontecerá lo justo y lo bello de nuestra Argentina. Una revolución ética y estética.
Publicado en:
https://www.elcohetealaluna.com/mafia-y-fascismo/
MAS INFORMACIÓN:
viernes, 30 de septiembre de 2022
ROCCO CARBONE: "Quieren volver y para hacerlo deben destruir"
Logo de la 'Ndranghetta
2. “en un país con esta [...] descomposición social, donde nadie cumple las reglas y nadie se las hace cumplir, es imposible salir adelante. Si no confiamos en la ley, y el propio Estado tampoco lo hace, entonces todo se transforma en la ley de la selva, la ley del más fuerte”.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 29, 2022
4. En la concepción mafiosa aquellos que son capaces de ejercer violencia, de dominarla, refinarla y convertirla en un método confiable de poder (de orden, de regulación de la sociedad) integran una élite. Los mafiosos se autoperciben (son) fuertes.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 29, 2022
6. Para las mafias la violencia es un factor ordenador y de regulación social. El homicidio mafioso (vendetta) no es autopercibido como un delito, sino como un gesto cuya finalidad es reconstituir un orden que se pretende alterado o suspendido.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 29, 2022
8. de la más destacable magnitud? Un magnifemicidio. Esta escena responde a una lógica ancestral de la ‘ndrangheta: crear desorden para luego ofrecer protección y promesa de orden. Con una precisión: desorden, protección y promesa de orden dependen del mismo actor.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 29, 2022
10. Quieren volver y para hacerlo deben destruir. Piensan así.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 29, 2022
sábado, 3 de septiembre de 2022
LA MAFIA ES COMO UN SOL NEGRO
En el codo izquierdo del agresor está tatuado un sol negro. Es un símbolo antiguo, no acepta lecturas lineales. Sin embargo, en un libro de Antonio Nicasio, La mafia spiegata ai ragazzi (2010) hay una frase sintomática (sg)
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 2, 2022
El sistema político bien haría en investigar quiénes son los mandantes.
— Rocco Carbone (@roccocarboneOK) September 2, 2022
INFORMACIÓN RELACIONADA:
miércoles, 2 de marzo de 2022
Los colores de la Paz, por Rocco Carbone (para "Facebook" del 27-02-22)
Toda guerra es un desastre para los pueblos que la padecen. Para el pueblo ucraniano es una desgracia, de igual modo que para el pueblo rebelde del Donbass, sobre todo en el medio de una pandemia que aún no ceja.
Si se acepta creer que Putin y la Federación Rusa se volvieron locxs de pronto es porque el sentido común hegemónico de EEUU está haciendo bien su trabajo.
Rusia no empezó la guerra. Se trata más bien de la prolongación de un conflicto desplegado sobre Ucrania por la OTAN entre 2013-14 con un golpe de Estado -incluso lo digo mal: una revolución de colores, una guerra híbrida- contra el presidente Víktor Yanukóvich. Éste había sido gobernador del óblast de Donetsk y luego líder del Partido de las Regiones. Durante su presidencia (2010-14) se negó a firmar una asociación estratégica entre Ucrania y la Unión Europea porque ésta rechazaba la relación de Kiev con Moscú y la Unión Euroasiatica. Durante su presidencia EEUU nombró como embajador a John Tefft (2009-2013), con un rico CV como consejero de la Revolución Naranja. “Tefft puede ser llamado profesional del cambio de gobiernos a través de la revolución de colores en la antigua periferia soviética, ya que apoyó al gobierno de Rose en Georgia durante su guerra contra Rusia y ayudó a concretar el derrocamiento de Yanukóvytch” (@AndrewKorybko). Las protestas conocidas con el nombre de EuroMaidan se iniciaron en noviembre de 2013. En febrero, el conflicto armado fue intensificado. A pesar de una tregua y de negociaciones entre el gobierno de Yanukóvich y la oposición, entre el 18 y 20 de febrero las protestas armadas continuaron y el entonces presidente huyó de Ucraina. El Parlamento votó luego su destitución e instauró un gobierno pro-Unión Europea y de oposición a Rusia el día 21/2. Yanukóvich fue reemplazado por un gobierno interino integrado por políticos neonazis y por una organización nacionalista: SVOBODA.
Luego del golpe la región del Donbass -al este de Ucrania, enclave siderúrgico y minero de importancia estratégica- empezó una rebelión contra el gobierno de Kiev -pro-Unión Europea y de oposición a Rusia- y se proclamaron dos repúblicas populares, de Lugansk y Donetsk, a través de dos referéndums, desconocidos por Kiev.
Luego del golpe, se encaminaron los acuerdos de Minsk (2014). Participaron el gobierno de Kiev, los independentistas del Donbass y Rusia. El objetivo: desmilitarizar el Donbass y respetar la autonomía reclamada por la región. Los acuerdos fracasaron y entonces se volvió a intentar un nuevo acuerdo (Minsk II, 2015) entre Francia, Alemania, Rusia, Ucrania y las dos repúblicas populares del Donbass para pacificar ese territorio. Moscú se comprometió a dejar de armar a los rebeldes del Donbass y Kiev a aceptar -teóricamente- la autonomía de la región, otorgándole un estatuto especial y el control de sus fronteras, pero no se privó de intervenir con milicias mercenarias: el Batallón Azov, de ideología supremacista blanca, “compuesto en su mayoría por voluntarios de organizaciones y partidos de extrema derecha como Pravy Sector, Svoboda y otras organizaciones, que no sólo reclutan en Ucrania sino en países europeos y en Estados Unidos. [...] en su escudo luce una runa idéntica a la usada por la 2ª división Panzer SS Das Reich” (www.eldebate.com/…/2022…/batallon-azov-fascismo-ucrania.html). Rusia reconoció las dos repúblicas populares luego de que las FFAA ucranianas avanzaran sobre el Donbass con apoyo occidental y desplegaran de nuevo antiguos dramas: el pogrom.
Luego de la caída de la URSS, la OTAN empezó a incorporar a su esquema de poder a varios ex países soviéticos. Desde 1997 sumó 15 adhesiones, que implican un peligro para la seguridad nacional rusa. Esas adhesiones se suman a la red de bases yanquis en el Cáucaso y al anillo constituido por el AUKUS (Australia, UK y USA). Esa articulación implica la creación de un corredor de contención militar que puede activarse contra Rusia y China. Ahora el ojo está puesto sobre Ucrania y Rusia se defiende de un instrumento yanqui en la vieja Europa -la OTAN-, expresión de un mundo unipolar configurado sobre la base de los intereses de EEUU. Estamos frente a un conflicto mundial entre una hegemonía que está peligrando frente a un mundo multipolar que pugna por constituirse desde Asia.
Volodimir Zelensky: la ficción hecha realidad. El actual presidente de Ucrania antes de ocupar la primera magistratura fue el protagonista de una serie TV -“Servidor del Pueblo”- en la que su personaje, por accidente, se convierte en presidente. Hoy el título de la serie es un partido político. Hizo campaña a través de las redes sociales -Twitter, Facebook, YouTube-, no tuvo empacho en decir que “Rusia es el enemigo de Ucrania”, se trata de un “político” que ha hecho virtud de la inexperiencia y que admitió no tener puntos de vistas políticos sólidos... Luego de ganar la Presidencia, la vocera del Departamento de Estado de Trump, Morgan Ortagus, dijo que Ucrania había llegado a una “democracia vibrante”.
Larreta ha iluminado el Obelisco con la bandera de Ucrania. De lo que deberíamos ser capaces mundialmente es iluminarnos con los colores de la paz porque toda guerra es una desgracia para los pueblos que la padecen: sean el pueblo rebelde del Donbass que lucha por su independencia o el pueblo ucraniano hoy bombardeado por los misiles rusos.
Que un mundo multipolar nazca, al margen de la máquina de guerra del capitalismo, es necesario. Igualmente necesario es que nazca de las formas humanistas de la paz más que de la guerra.
Publicado en:
https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=10224486891791906&id=1595677691&scmts=scwspsdd
lunes, 8 de marzo de 2021
ROCCO CARBONE: "Hubo una globalización de las mafias"
Logo de la 'Ndrangheta, la mafia calabresa. Es famosa por su costumbre de ingresar a la política, y dedicarse a realizar obra pública y controlar puertos, aeropuertos y el tráfico de drogas
El filósofo italiano Rocco Carbone planteó que hubo una “globalización de las mafias” en los cinco continentes por la forma en que las organizaciones criminales “catalizan el capitalismo, lo fortalecen y le otorgan sentido”. Además ubicó a la alianza Cambiemos dentro de la derecha latinoamericana que representa al “golpismo del siglo XXI”. Pasó en Caput. Escuchalo en www.radiocaput.com
Fuente:
INFOSIBERIA nro.1245, 8 de marzo de 2021
miércoles, 19 de agosto de 2020
Rocco Carbone: "Levantan falsamente un símbolo patrio y de unidad, como la bandera, para desunir"
Son la anti otredad. No son Ixs anticuarentena.
Levantan falsamente un símbolo patrio y de unidad, como la bandera, para desunir. Ese elemento de desunión quiere decir también negar lo que no son: el gobierno y las grandes mayorias emancipatorias que lo sostienen
San Martin impulso un plan emancipatorio y descolonizante. Que las bases de
sustentabilidad del macrismo quieran apropiarse de esa figura, manifestando un 17 de agosto, implica que están tratando de sacarse de encima el lastre neocolonial del gobierno de Cambiemos. Su reivindicación de libertad es el contrafrente del esclavismo.
La crítica que formulan a la crisis económica provocada por la pandemia pretende subsumir el desastre económico al cual nos arrojó su gobierno, que el 10 de diciembre entregó una Argentina quebrada.
domingo, 23 de febrero de 2020
LA ‘NDRANGHETA DEL CONO SUR, por Rocco Carbone (para "El Cohete a la Luna" del 23-02-20)
Tercera y última parte de la serie de Rocco Carbone sobre la mafia calabresa y la Argentina
por ROCCO CARBONE
FEB 23, 2020
Con esta nota concluye la serie del académico calabrés Rocco Carbone sobre la ‘Ndrangheta y su proyección en la Argentina. Carbone revela el significado mafioso del gesto que Maurizio Macrì repite en lugar de persignarse y que todo el país comentó pero sin comprender qué implicaba.
El local. Es el lugar en el que operan la sociedad menor y la mayor. Está integrado por varias ‘ndrine y debe tener al menos 49 afiliados. Cada local tiene un jefe, que se llama capo locale o padrino. Cuenta también un contador, que se ocupa de las finanzas. Este gobierna la bacinella (literalmente: palangana; la caja). Cuenta también con un crimine: el hombre que se ocupa de las actividades económicas del local. Los locales son muy importantes porque sostienen la estructura ‘ndranghetista. El local toma su nombre del pueblo, barrio, o del lugar en donde opera la estructura mafiosa. Teóricamente, en cada local deberían coexistir la sociedad mayor junto con la menor (matones y “gente respetable”), pero esto no siempre acontece, es decir, puede existir una sola de ellas. La sociedad mayor es conocida como Santa y sólo cuando en el local existe la Santa se suele hablar de onorata società, para establecer una diferencia con el local que contiene sólo la sociedad menor. Para abrir un nuevo local hay que pedir permiso a la estructura ‘ndranghetista madre, ubicada en San Luca (provincia de Reggio Calabria), municipio en cuyo territorio está ubicada la iglesia de Polsi. El permiso se concede bautizando el nuevo local. Ese acto se lleva a cabo enviando un emisario calabrés. Una fórmula ritual posible para bautizar un local –pues hay distintas variantes– y formar la società es: “En nombre de nuestros tres viejos antepasados yo bautizo el local y formo la sociedad como bautizaban y formaban nuestros tres antepasados si ellos bautizaban con hierros cadenas camisas de fuerza yo bautizo y formo con hierros cadenas y camisas de fuerza si ellos bautizaban y formaban con flores de rosa y jazmines en la mano yo bautizo y formo con flores de rosa y jazmines en la mano. Si antes este era un lugar de tránsito y de paseo de este momento en adelante es un lugar sacrosanto e inviolable cualquiera que lo viole será castigado con entre tres y cinco puñaladas en la columna vertebral con palabras de humildad y bautizado el local y formada sociedad”. Este extracto es la transcripción del siguiente documento:
El alfabeto secreto –en italiano– para descifrar este documento es:
La ‘ndrangheta se funda en una relación indeclinable – “de filiación”– entre una ‘ndrina de origen, de pertenencia, ubicada siempre en Calabria y las manifestaciones del crimen organizado calabrés en el mundo (sea donde fuere que funcione un local). Antonino Belnome, un colaborador de justicia italiano, perteneciente a la famiglia Gallace-Novella de Guardavalle (provincia de Catanzaro), explicitó ese vínculo diciendo que “un local es fuerte cuando tiene su origen en Calabria, si no es como una balsa en mar abierto” [1].
El negocio. Por lo que concierne a los ámbitos propios de la ilegalidad la estructura descripta hasta ahora, en parte, está puesta al servicio del contrabando de armas –un negocio interesantísimo puesto que al crimen organizado calabrés le permite interactuar con actores de Estados en guerra, con otros actores propios de Estados por los cuales transitan mercaderías ilegales, con servicios secretos de varios países–, del tráfico de personas y del contrabando internacional de droga. De hecho, tal como señalé en Mafia capital (Buenos Aires, Luxemburg, 2019), hoy la ‘ndrangheta es el cartel europeo más potente que se ocupa del tráfico internacional de droga. Esta llega a Italia desde Afganistán, Medio Oriente y América Latina, especialmente, Colombia. En un artículo publicado en L’Espresso se proporcionan muchas precisiones acerca del tráfico internacional de droga. Su fuente, entre otras, es la Direzione centrale antidroga y señala que a nivel global el tráfico internacional de cocaína permite recaudar al menos “300.000 millones de euros por año por una producción total de más o menos 2.000 toneladas”, esto es, 2 millones de kilos. “Según los cálculos de la Europol, la agencia de coordinación de las policías de los países de la Unión Europea, en 2018 llegaron a Europa 700 toneladas de cocaína, o sea, la mitad de lo que se exporta a EE.UU. La mayor parte del polvo blanco, más o menos dos tercios del total, llega desde Colombia”. En este negocio juega en primera fila la organización criminal calabresa, que ha ubicado a sus representantes en los lugares de producción de droga a través de alianzas comerciales con bandas narcos o matrimonios entre familias. En España “un kilo de droga puede tener un precio que varía entre los 38 y 40.000 euros’, explica una fuente del CITCO, la división en contra del crimen organizado del Ministerio del Interior de Madrid. El costo de producción no llega a los 1.000 euros por kilo y en la venta minorista las dosis tienen un precio de al menos 50 euros por gramo. En este sentido, no es difícil entender porqué el tráfico de cocaína es la principal actividad de organizaciones criminales como la ‘ndrangheta, que gracias a su potencia económica, de al menos 50.000 millones de ingresos anuales, se impuso como el interlocutor más confiable de los narcos sudamericanos […]. Las familias Pelle-Vottari, Romeo y Giorgi, todas originarias de San Luca, son capaces de coordinar la importación de toneladas de droga a través de los puertos de Amberes y Rotterdam”, además del puerto clásico calabrés de Gioia Tauro [2]. Complementariamente: en octubre de 2019 La Repubblica publicó un artículo con un título sugerente: “Palermo, ríos de cocaína de Argentina a Sicilia. Los mulos llegaban al aeropuerto de París”. Rescato apenas dos pasajes: “Desde Argentina la droga llegaba en paquetes pequeños, escondida en el doble fondo de las valijas. Los mulos viajaban en avión hasta París, luego iban en tren o en auto hacia Palermo. Un mecanismo bien aceitado, que siguió durante meses”. El texto se refiere a los vínculos entre la Argentina y Sicilia articulados por Cosa nostra, pero desde París, en auto o en tren, para llegar a Sicilia hay que pasar necesariamente por Calabria. Dos: “Explica un investigador: ‘En la Argentina, un kilo de cocaína con un principio activo del 80%, esto es, de gran calidad, sale alrededor de 1.500 euros. Ese kilo, luego de cortarlo químicamente, se transforma en cinco, y en el mercado de Palermo cada kilo sale no menos de 35.000 euros […]. Una dosis, de un cuarto de gramo, sale entre 50 y 100 euros, así que de los 1.500 euros invertidos al comienzo se llega a una ganancia que puede variar entre 200.000 y 400.000 euros por kilo» [3]. De esta parte del océano: en diciembre del año pasado, en Uruguay se incautaron casi cinco toneladas de cocaína contrabandeada como harina de soja. El cargamento estaba ubicado en dos contenedores estacionados en el puerto de Montevideo. Como destino tenían la capital de Togo y ese cargo fue valuado en “40 millones de dólares en el mercado local” y en “230 en el mercado europeo”. Según Almendras: “Maniobras [de] estas características y de esta magnitud, obviamente no son operaciones aisladas de autoría individual, sino todo lo contrario, forman parte de una poderosa red de narcos y requieren el concurso de un muy bien aceitado aparato criminal, del cual no sería nada ajeno la ‘Ndrangheta, eventualmente en sociedad con otros carteles o grupos mafiosos operativos en el Río de la Plata” [4]. ¿Y en la Argentina? Una noticia fresca, en El Tribuno. Hace unas semanas un jet privado que tenía como destino una isla caribeña hizo una escala (¿legal?) en Salta. Antes de llegar a Cozumel fue interceptado por autoridades mexicanas. En la aeronave se encontraron “800 kilos de cocaína, valuada en unos 12 millones de dólares”. Además de Salta, parece que los pilotos hicieron otra escala en Chimoné, una localidad ubicada en el departamento de Cochabamba, en Bolivia, país en el que hay en curso uno de los golpes más aberrantes de la historia latinoamericana del siglo XXI. El texto de El Tribuno enfatiza que se está tratando de establecer si “los pilotos bolivianos trabajaban para una organización internacional vinculada a la Ndrangheta” [5]. El caso en la Argentina está siendo investigado por Ricardo Toranzos, fiscal federal de Salta.
Cambiemos. El diario La Nación en plena época cambiemita, noviembre de 2018, publicó una nota muy informada: “‘Ndrangheta, la multinacional del crimen” (ya no es posible ubicarla en la página del diario). El artículo mostraba nítidamente que los circuitos ‘ndranghetistas latinoamericanos pasaban por Colombia, Brasil, Bolivia, Perú. Esto significa(ba) que en Argentina el crimen organizado, el crimen complejo no era un problema nacional, según la lectura sesgada que proponía esa tribuna de doctrina. En diciembre de 2019, ya en el contexto del gobierno del Frente de Todxs, el diario modifica su opinión y publica otra nota, también muy informada, de Elisabetta Piqué, corresponsal en Italia y el Vaticano. Ahí dice que la ‘ndrangheta es “una mafia ‘presente desde siempre en la Argentina’, país que fue meta de inmigración calabresa y hoy es zona de tránsito del narcotráfico”. En otro pasaje extraordinario señala que “si se sigue a este paso, el poder económico de la ‘Ndrangheta se transformará en poder político” [6]. Pues bien, esto ya aconteció entre 2015 y 2019 pero los autores italianos a los cuales refiere la nota de Piqué –Gratteri y Nicaso, muy respetables por cierto– lo ignoran. Por cierto, no debería hacerlo La Nación, pues El Cohete viene insistiendo de manera nada esporádica sobre este asunto.
Es consabido, Macrì es un empresario exitoso y como señalaba en la segunda entrega (de la semana pasada), se asume calabrés. Luego de haber sido presidente de Boca, jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y presidente de la Argentina, ahora saltó a la Fundación de la FIFA.
Apostilla: la FIFA está conducida por Gianni Infantino, dirigente deportivo italiano, naturalizado suizo, y cuyo padre es originario de Reggio Calabria, la misma provincia de donde proviene la familia Macrì. Además de la FIFA, el ex Presidente Macrì está diseñando otra fundación: la CEPLA (Cambiar es Posible en Latinoamérica). Luego de cambiar Argentina, hay que exportar los magnos logros cambiemitas a todo el continente latinoamericano. Ese salto de fundación en fundación es más bien la expresión descarnada de una internacional de las derechas. El gobierno macrista definió un modelo de acción tendiente a la destrucción de la clase trabajadora mientras acumulaba ganancias de manera desorbitada (para sí, para la familia, para los amigos, para la clase). Acumulación que hoy se especifica en una deuda monstruosa que pesa sobre el pueblo argentino. Ese modelo empalmó con una modalidad peculiar del ejercicio del poder, que tiene un signo ‘ndranghetista. Esta hipótesis, que he desarrollado en otros trabajos, ahora quiero sustentarla en la semiosis mafiosa, apoyándome en la manifestación de ciertos códigos secretos y –paradójicamente– visibles a los ojos de todxs.
En un artículo publicado en el diario La Repubblica, en diciembre de 2017, se registran las informaciones proporcionadas a la justicia italiana por Francesco Galdi, un arrepentido que declaró en el proceso Minotauro bis que se llevó a cabo en Turín. “Francesco Galdi, licenciado, ex profesor, dice ser uno de ellos”. O sea, un ‘ndranghetista y en lo específico un custodio de los códigos de la organización: un vangelista. Dice haber ordenado y escrito las instrucciones relativas a los rituales: “Los boss Carmine Chirillo y Franco Giampà me encargaron escribir las reglas, yo era uno de los pocos custodios, habremos sido cuatro o cinco, teníamos que corregir las fórmulas y los rituales porque habían sido escritos con muchas faltas gramaticales. […] Me enseñaron reglas, signos convencionales para reconocerse recíprocamente, creados con el objetivo de evitar que las fuerzas del orden pudieran captar esos signos”. Ya dije que todas las dotes que integran la cultura ‘ndranghetista encuentran un correlato en la religión católica y que la cúpula de la ‘ndrangheta se junta una vez por año en una iglesia que está ubicada en el pueblo de San Luca d’Aspromonte. La parte más relevante que revela Galdi acerca de la dote de santista es esta: “Existen frases, líneas convencionales, también signos como tocarse el mentón o rozarse la barbilla, es una manera de presentarse como santista porque recuerda a Garibaldi y Mazzini que tenían barba” [7]. Las declaraciones de este arrepentido, más ampliadas, están registradas también en el estudio académico de Arcangelo Badolati, Santisti e ‘ndrine. Narcos, massoni deviati e killer a contratto (Cosenza, Pellegrini Editore, 2018). En ese texto se retoman otras declaraciones del propio Galdi: “Para declarar la ‘Santa’ […] se hace referencia a Giuseppe Mazzini, Giuseppe Garibaldi e Ferdinando La Marmora, todos masones […]. La señal de reconocimiento es tocarse el mentón” (p. 354).
En mayo de 2018 el entonces Presidente de la Nación asistió al Tedeum en la Catedral Metropolitana. Según los medios y las redes hizo un papelón por su incapacidad de persignarse y aparecieron notas, memes, chistes, videos, etc.: pequeñas formas de la venganza del campo popular. Pues bien, la hipótesis que me gustaría formular aquí es distinta. Mientras el cura estaba leyendo el evangelio “según San Lucas” –en San Luca se ubica la iglesia de la Madonna di Polsi–, Macrì se tocaba el mentón luego de trazarse una línea sobre el pecho partiendo de la izquierda hacia la derecha, que –según Badolati (p. 354)– es la seña del Trequartino. Detrás de Macrì estaba otro político que en vez de hacerse la señal de la cruz se tocaba también el mentón. Pruebas:
Una manifestación fenoménica es una manifestación, pero dos ya permiten adivinar una tendencia. El año anterior, en 2017, en el Tedeum de la celebración de los 207 años de la Revolución de Mayo, en el video que está a continuación aparece de nuevo la misma señal de reconocimiento: tocarse el mentón.
Existe una frase célebre adjudicada a Schiller que dice: “No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas”. En la Argentina resta investigar sistemáticamente, a nivel político, social, científico, educativo, militante sobre esas fuentes profundas, pues parecen estar emparentadas con los sótanos de la democracia. Si es que no son lo mismo.
* Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET
NOTAS:
[1]“Operazione Itaca. I tentacolo dei Gallace sul comune di Badolato”, Corriere della Calabria, https://web.archive.org/web/20130706055418/http://www.corrieredellacalabria.it/stories/cronaca/15923_operazione_itaca__i_tentacoli_dei_gallace_sul_comune_di_badolato/#.UdQtGt7QVd0.facebook (6/7/2013).
[2] Vittorio Malagutti y Francesca Sironi, “Italia ed Europa sommerse dalla cocaina. Questa è la vera invasiones, altro che migranti”, http://espresso.repubblica.it/plus/articoli/2019/11/08/news/porti-aperti-alla-cocaina-1.340589 (8/11/2019).
[3] Salvo Palazzolo, “Palermo, fiumi di cocaina dall’Argentina in Sicilia. I corrieri arrivavano all’aeroporto di Parigi”, https://palermo.repubblica.it/cronaca/2019/10/01/news/palermo_fiumi_di_cocaina_dall_argentina_in_sicilia_i_corrieri_arrivavano_all_aeroporto_di_parigi-237373175/?refresh_ce&fbclid=IwAR28IPq3uj2K1rsZrsqt9EDYTH3uKmV2-tg1MZn9hSnOdb6evK9Az9NFp64 (1/10/2019).
[4] Jean Georges Almendras, “Seis toneladas de cocaína, hay cuatro personas imputadas por fiscalía uruguaya”, http://www.antimafiadosmil.com/index.php/archivo-tematico/crimen-organizado-regional/5313-seis-toneladas-de-cocaina-hay-4-personas-imputadas-por-fiscalia-uruguaya (29/12/2019).
[5] “Vuelo narco: sospechan que el jet privado bajó en Chimoné”, https://www.eltribuno.com/salta/nota/2020-2-4-0-0-0-vuelo-narco-sospechan-que-el-jet-privado-bajo-en-chimone (4/2/2020).
[6] Elisabetta Piqué, “’Ndrangheta 2.0. La mafia calabresa, menos violenta, más invisible y mimetizada con la legalidad”, https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/ndrangheta-20-la-mafia-calabresa-menos-violenta-mas-invisible-y-mimetizada-con-la-legalidad-nid2315991 (16/12/2019).
[7] Ottavia Giustetti, “Anche la ‘ndrangheta ha la sua ‘Crusca’: ex prof arruolato per riscrivere le regole in bello stile”, https://torino.repubblica.it/cronaca/2017/12/21/news/la_crusca_della_ndrangheta-184837998/ (21/12/2017).
--------------------------------
Publicado en:
https://www.elcohetealaluna.com/la-ndrangheta-del-cono-sur/
lunes, 14 de octubre de 2019
Filósofo italiano Rocco Carbone: "La mafia copó el Estado en Argentina", por "En Orsai" del 07-10-19
«En Italia la mafia nunca copó el Estado, nunca hubo un Gobierno orientado por figuras mafiosas, en Argentina estamos frente a este fenómeno», denunció el filósofo italiano naturalizado argentino Rocco Carbone, quien calificó el poder encarnado por la Alianza Cambiemos de «tintes mafiosos». «La pura verdad es que hay lógicas mafiosas que pueden apuntar contra el propio Presidente Mauricio Macri», apuntó.
Filósofo italiano Rocco Carbone:
Lunes 07 de octubre de 2019
En diálogo con Radio Noticias, el pensador italiano habló sobre su último libro «Mafia Capital: Cambiemos las lógicas ocultas del poder», en donde analizó la estructura de poder que instauró el Gobierno de Cambiemos y denunció que durante su gestión se «institucionalizaron» las «prácticas mafiosas».
«Este material no fue pasado como libro, lo que contiene fue pensado inicialmente bajo forma de artículos y fueron saliendo entre Página 12 y El cohete a la Luna. Tienen que ver con distintas lógicas de pensar, diferentes formas de políticas, que podíamos calificar como ‘mafiosas’, que forman parte de la teoría del deseo del Gobierno de Cambiemos y del poder que encarnan», señaló Rocco sobre el libro, donde denunció estas prácticas que fueron institucionalizadas en la gestión de Mauricio Macri.
«¿Cómo se define la mafia?
Es el uso indiscriminado de la violencia privada, extrainstitucional, que con Cambiemos se estatalizó, y luego negocios lícitos e ilícitos al mismo tiempo, negocios espurios. Eso es la mafia, la acumulación de capitales que viene tanto de lo ilegal, donde sirve el uso de violencia para hacer circular los productos, como los negocios legales que se llevan a cabo entres familias, o clanes, y el propio Estado», detalló.
Y agregó: «Después hay que entender que la mafia es un contra Estado, algo paralelo, que mueve una cantidad de dinero increíble, y que están en constante diálogo y vínculo permanente con lo que el Estado. ¿Cómo? A través de senadores, diputados, secretarios, con funcionarios, o con miembros mafiosos que están metidos dentro del aparato».
Gobierno mafioso
El arribo de la mafia al Estado es un hecho que nunca se dio en Italia, cuna de este entramado, y que sí se dio en Argentina a través del Gobierno de Cambiemos. Así lo precisó el filósofo, que aseguró que en el país europeo siempre «hubo acercamientos» pero que acá «estamos frente a este fenómeno».
«El propio Presidente, por su origen de su apellido, es calabrés, y por su forma de pensar, nos lleva a decir que estamos frente a un poder que tiene lógicas mafiosas», indicó en ese sentido, y alertó:
«Entonces, ¿cómo reconocemos a un mafioso?
Lo reconocemos porque un mafioso es un tipo que los poderes legales debería alejarlo de la sociedad, reprimirlo, apresarlo, pero esos sujetos estatales, que son jueces, fiscales, policías, diputados, están en contacto con los mafiosos. Esto es así porque la mafia toca todos los sectores de la sociedad, entre ellos la Justicia».
«Hablando de Justicia en Argentina, una figura que está investigando una trama mafiosa, que es el juez Alejo Ramos Padilla, está investigando el D’Alessio Gate que es un entramado mafioso. El propio magistrado está investigando al falso abogado que tiene contacto con diputadas, con fiscales, con funcionarios del Estado, y por eso recibió diferentes reveces del Gobierno constituido», analizó.
Violencia institucionalizada
Según analizó el filósofo italiano, Macri junto a su gabinete, logró institucionalizar la violencia, principal fuente del poder mafioso. «La herramienta principal es la violencia, que tiene muchos matices. Uno de ellos es la amenaza, otra es la ‘fuerza pura y dura’ a través de la Policía, y otra a través de la represión. Cosas que vimos en los cuatro años como política del gobierno a cargo de la ministra de la inseguridad Patricia Bullrich», remarcó Rocco.
-¿Quién es el capo mafia?
-Cuando hablamos de capo mafia, hablamos siempre de una persona que atravesó un ritual de afiliación, con ciertos código ocultos. En este caso, no sabemos si esto está presente en Argentina. Pero la pura verdad es que hay lógicas mafiosas que pueden apuntar contra el propio presidente Mauricio Macri.
«Una es la violencia, otra es la lógica familiar. Toda mafia se articula alrededor de un núcleo duro de poder social que es la familia. Esa lógica está altamente en la lógica de poder de Cambiemos ¿cómo? Porque los funcionarios de primera línea son elegidos dentro de la familia: hijos, hermanos, primos, amigos de la vida», explicó el filósofo, entendiendo que en la figura del mandatario argentino se pueden encontrar elementos propios de un líder mafioso.
¿Se desarticula?
Ahora, de cara a las próximas elecciones, el pensador admitió que será «difícil» desarticular el entramado mafioso que institucionalizó Cambiemos en estos cuatro años de gobierno. Y para ejemplificar, aludió al caso italiano: «La mafia tiene casi 200 años de historia, el Estado italiano tardó 100 para entender el funcionamiento de una de ellas. Mientras que Argentina aún no han empezado a estudiar este fenómeno, si uno mira el Código Penal argentino no hay un delito mafioso. Estamos frente a un fenómeno que se desconoce enormemente».
En este sentido, un próximo gobierno, cuando asuma, recibirá un «entramado mafioso» y como primera medida «habría que comenzar a trabajar en una comisión antimafia a nivel parlamentario, para entenderla y combatirla. ¿Esto serviría para declinar o desarticular el poder mafioso? Yo diría que no, es muy difícil», concluyó Rocco.
Publicado en:
http://www.enorsai.com.ar/politica/28414-filosofo-italiano-rocco-carbone--la-mafia-copo-el-estado-en-argentina.html
domingo, 16 de septiembre de 2018
MAFIA REPUBLIC O EXPRIMIDO DE LIMÓN, por Rocco Carbone (para "El Cohete a la Luna")
El punto de anclaje de las mafias no es sólo la economía, sino también la política
¡Zu ‘Ntoni Macrì (literalmente: “el tío Antonio Macrì”): capobastone de Siderno, nació en 1904 en esa pequeña ciudad calabresa frente al mar Jonio.
Su carrera criminal comenzó en la década de 1920 con varios arrestos por portación ilegal de armas y agresiones varias. Con el fascismo –que proclamó a los cuatro vientos la derrota de las mafias–, salió de la cárcel en 1933 gracias a una amnistía. Pero vuelve a ella en 1937, a una colonia agrícola, por tres años y medio, por conducir una asociación criminal: la Onorata Società.
A los 40 años contaba con una carrera y una historia notable en la criminalidad organizada. Ya entonces ejercía un poder enorme. Se trataba de un mafioso de alto rango. Contaba con una afiliación doble: a la ‘Ndrangheta calabresa y a la Cosa Nostra siciliana.
Era uno de los símbolos de la omnipotencia y de la invencibilidad de la mala vida organizada en Calabria, junto con don Domenico Tripodo, apodado “Mico”, que había construido su centro de poder en la ciudad y en las áreas rurales alrededor de Reggio Calabria, y con Girolamo Piromalli, apodado “Mommo”, el boss más sofisticado de la Piana di Gioria Tauro, territorio extenso en el que se concentrarán por medio siglo los trabajos de la Autopista del Sol.
En esta organización tripartita, Don ‘Ntoni se ocupaba de varios rubros. Entre ellos era su tarea, por ejemplo, obligar a los terratenientes calabreses a usar a sus camorristi (esbirros) como guardianes de las plantaciones de olivos.
Representaba un poder ‘ndranghetista clásico. De hecho, cabe recordar que como fenómeno social, la mafia surge con la desintegración del sistema feudal. Esa desarticulación y la caída de los señores feudales determinó la emancipación de un número considerable de fuerzas económicas y sociales, entre ellas las criminales, que quedaron liberadas a sus propias potencias: desligadas de un poder superior que hasta ese momento las controlaba. Esas fuerzas criminales constituyeron nuevas clases sociales que en el Estado post-feudal –y luego en el Estado nacional– se articularon alrededor de la violencia privada. Pues bien, zzu ‘Ntoni tenía un ejército especializado en el ejercicio de la violencia privada. Gracias a él, se ocupaba también de imponer los precios de los limones en función de sus exigencias de comerciante hortifrutícola y mantenía también intereses en el sector de la compraventa de máquinas agrícolas y de la obra pública.
En 1958 se encontraba prófugo, buscado por las fuerzas policiales por homicidio. En 1961 fue acusado –injustamente, según la famiglia– de asociación ilícita. En 1967 estafó el Banco di Napoli –el mayor del Sur de Italia– con ayuda del director de la filial de Siderno. Rescato pocas etapas de un currículo sofisticado para enfatizar que Don ‘Ntoni, patriarca criminal cuyo poder se extendía a lo largo de toda la costa del Jonio, comandaba también la zona de Locri y hasta se ocupó de la formación del Siderno Group, más allá del océano: en Canadá.
Concentraba en sí mismo varios rasgos distintivos comunes a todos los capobastoni del sur de Italia: ejercicio de la violencia privada, estrechas amistades con políticos corruptos, absoluciones de parte de la Justicia por falta de pruebas y una gran capacidad de inserción en los sectores más lucrativos de la economía legal e ilegal. Don ‘Ntoni no dejó de lado ningún negocio de interés para el gran crimen organizado calabrés: desde la compraventa de los productos de la tierra hasta los contratos públicos para la construcción de infraestructura. Con algunas reservas: no respaldó ni la industria de los secuestros extorsivos ni el contrabando de drogas. En definitiva, Don ‘Ntoni era una expresión de ademanes atávicos, de la ‘ndrangheta tradicional, de una manera de hacer mafia que debía ser dejada de lado, relegada al pasado.
Para dar el salto de la tradición a la modernidad (sin que eso borrara la idiosincrasia tradicional) se desencadenó una faida. Esto es: una guerra de ‘ndrangheta. El 20 de enero de 1975, Don ‘Ntoni fue asesinado en su auto por cuatro hombres con ametralladoras. Durante un par de días, Siderno se congeló y 5000 personas participaron de los funerales del viejo capobastone, algunas llegadas desde Canadá. En tres años la faida cosechó 233 homicidios.
Con la modernización y con la emigración, varias ‘ndrine calabresas empezaron a hacer negocios no ya en Calabria sino en la propia capital italiana, Roma, y en el resto del país. Hoy en día la ‘ndrangheta tradicional ha sido copada por empresarios-gangsters jóvenes y agresivos, muchas veces con doctorados conseguidos en universidades privadas. Algunos de sus negocios legales giran alrededor de restaurantes, bares, pizzerías y de empresas que se ocupan de la distribución de productos alimenticios a gran escala. Otros negocios privilegiados son las sociedades inmobiliarias, los grupos financieros, la salud privada, supermercados y concesionarias de autos, la obra pública y la gestión de residuos. Secuestros, extorsiones, lavado de dinero, usura, contratos públicos para la construcción de infraestructura. Negocios tratados todos con una gestión empresarial. Negocios que permiten lavar el dinero que entra con el tráfico de drogas. Lo legal lava lo ilegal. Y Roma es uno de los lugares privilegiados para el lavado, que se lleva a cabo a través de sociedades (con cuentas en Suiza u otros paraísos fiscales) a nombre de testaferros.
Las estadísticas de las autoridades judiciales italianas indican que la fuente más importante de las inversiones de las sociedades criminales calabresas organizadas (en Italia y en el mundo) está constituida por el tráfico de estupefacientes. Hoy en día la ‘ndrangheta funciona como un cartel más (de distribución), relacionada con los latinoamericanos, y se ocupa del tráfico de estupefacientes en Europa, sobre todo de la cocaína, a través de figuras de narcotraficantes internacionales. Estamos hablando de una red criminal de altísimo nivel. Pruebas: el 6 de julio de 2013 Roberto Pannunzi, originario de Siderno (Calabria), es detenido en Colombia. Los investigadores italianos lo han considerado como uno de los eslabones de unión entre la ‘ndrangheta y el cartel de Medellín. Tenía la capacidad de exportar hasta dos toneladas de cocaína al mes desde Sudamérica hasta Europa. “Conocido como el ‘príncipe del narcotráfico’, está relacionado con la ‘ndrina Macrì”. (http://www.repubblica.it/cronaca/2013/07/06/news/colombia_arrestato_roberto_pannunzi_il_boss_della_ndrangheta-62481776/).
La mafia, históricamente, es el poder organizado de la violencia privada (nunca episódica, nunca individual, siempre estratégica) y de los negocios (ilegales al principio que van progresivamente legalizándose). Los mafiosos son especialistas en el ejercicio de la violencia, pero también expertos en relaciones sociales y económicas. Podemos reconocer a un mafioso en aquel que establece relaciones (de cualquier índole que sea) con los poderes que deberían reprimirlo, separarlo de la sociedad, enjuiciarlo, mantenerlo a distancia (jueces, policías, funcionarios públicos, abogados, etc.). Violencia e intereses económicos constituyen el nudo constructivo de toda organización mafiosa. De hecho ha sucedido en distintas partes del mundo que una forma de violencia privada se volvió una forma organizada y duradera de poder, incluso operando en contra de las leyes del Estado. “Por más que pueda parecer sorprendente, los mafiosos calabreses, nacidos en Calabria o de inmigrantes calabreses, establecieron vínculos con empresarios, abogados, dirigentes, administradores locales, alcaldes, consejeros y asesores municipales; según distintas investigaciones, un número siempre más grande de políticos resulta elegido con los votos (acumulados) por los ‘ndranghetistas” (E. Ciconte, F. Forgione, I. Sales, Atlante delle mafie, vol. II, p. 18).
La peculiaridad argentina es que esa racionalidad de violencia privada más negocios se sitúa al lado de aquélla de los organismos públicos. Es más: se radicó (es bueno usar las palabras justas) en el Estado. El punto de anclaje de las mafias no es sólo la economía, sino también la política. La radicación se produce cuando la violencia privada ya no controla un territorio sino cuando es capaz de desarrollar actividades económicas y políticas que se relacionan con las actividades económicas y políticas propias del Estado. Pruebas recientes: el jueves 30 de agosto en la Argentina se hizo una enorme marcha en defensa de la Educación libre, emancipadora, laica, popular, gratuita y feminista. Medio millón de trabajadorxs –no sólo del sector docente– marchó bajo la lluvia, a pesar del viento y con una temperatura de 3 grados. La respuesta gubernamental no se hizo esperar y fue (una vez más) violenta. El Ministerio de Educación suspendió unilateralmente una reunión paritaria que estaba convocada para el día 31. Además cesantearon a casi 600 trabajadorxs del Ministerio de Agroindustria, medida acompañada por la represión a cargo de infantería y Policía Federal. Esta misma racionalidad se puso en acto el año pasado, cuando como contragolpe de la multitudinaria marcha del 9 de julio, el gobierno mandó reprimir y cesantear a lxs trabajadorxs de PEPSICO. La respuesta del gobierno a la movilización popular es la sanción. Donde se pueda, a como dé lugar. Un emergente es un emergente. Dos, en cambio, permiten adivinar una tendencia. La que está contenida en la ideología de la violencia del gobierno de la Alianza Cambiemos. Esa que ejerce también al anunciar el cierre o la fusión de varios ministerios (entre ellos el de Salud, Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Cultura), amenazando con la pérdida de innumerable cantidad de puestos de trabajo.
Luchar contra la racionalidad mafiosa en la Argentina significa luchar por un país más civil, más seguro y más justo para las grandes mayorías populares.
Carbone es docente de la
Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET.
Publicado en:
https://www.elcohetealaluna.com/mafia-republic-o-exprimido-de-limon/
viernes, 12 de mayo de 2017
Andragathos, por Rocco Carbone (para "Página 12" del 24-02-17)
Palabra que proviene del grecoitaliano, usado en Calabria. Constituida por: anér/andròs –hombre– y agathòs –bello y bueno, entendido como valeroso o corajudo–. En los dialectos calabreses da origen a la palabra ‘ndranghita, que italianizada se vuelve’ndrangheta.¿Qué tienen que ver todas estas palabras con la Argentina? Andragathos, ‘ndrangheta e ‘ndrina están ausentes de la lengua y del léxico político argentino, pero reverberan en la teoría del Estado de un año a esta parte.
Historizando. ‘Ndrangheta es –básicamente– poder. Espeso, antiguo, confiable. Nació en Calabria y desde ahí se proyecta, aún hoy en día, hacia el resto del mundo. Es una palabra que concentra prestigio, control del territorio y dinero. Varios testimonios han sido escritos sobre este tema. El tema de la ‘ndrangheta, sobre todo en Italia, cuenta con una bibliografía grave y profusa. Un texto relativamente reciente, que no sigue la pista argentina, es el de Enzo Ciconte, ‘Ndrangheta (Rubbettino, 2011).
La ‘ndrangheta es la organización mafiosa calabresa que descansa sobre una estructura familiar y cuyos primeros rastros se registran hacia 1850. Su estructura organizativa se funda sobre la ‘ndrina: la familia natural, que luego se amplía hacia otra familia: la mafiosa. Cada familia desarrolla su actividad sobre territorios muy definidos y de esto desciende que en Calabria, desde la creación del Estado nacional, existe el poder de las instituciones democráticas y un “contrapoder” que no se puede soslayar, sobre todo cuando se trata de discutir negocios económicamente relevantes. La ‘ndrina es el secreto del éxito de la ‘ndrangheta en el plano criminal, junto con una política, autoimpuesta, que prefiere las bambalinas a las luces del escenario. Y a través de la ‘ndrina, la ‘ndrangheta se infiltra en la política y en las instituciones. O sea, en el Estado: que a menudo ha puesto esta organización bajo su protección, otorgándole todo tipo de impunidad. A partir de 1980, en distintas ciudades y pueblos calabreses empieza a manifestarse una gestión de intereses comunes entre la ‘ndrangheta y la política; y la frontera entre esos órdenes era y es aún hoy muy sutil, a menudo indistinguible.
Al comienzo la ‘ndrangheta era una organización ligada a la tierra y a sus productos. La acumulación de dinero de los mafiosos calabreses tenía su origen en el trabajo de la tierra. En un segundo momento, relacionado con el proceso de urbanización de la región, se dio un encuentro entre la política y la ‘ndrangheta y esta empezó a especializarse en la obra pública, la edilicia y la infraestructura. Sin abundar en detalles: el mayor puerto calabrés, el de Gioia Tauro, fue construido y está controlado aún hoy por familias ndranghetistas. Un nudo de intereses, lícitos e ilícitos, se articuló alrededor de estudios de arquitectos e ingenieros y políticos. La ‘ndrangheta empezó a codearse con administradores, hombres de la política y de gobierno en actividad. En síntesis: en apenas dos generaciones la ‘ndrangheta dejó de ser una organización criminal de cuño regional y rural para transformarse en otra, integrada por modernos empresarios con doctorados de universidades muchas veces privadas, capaces de expresarse y hacer negocios en varias lenguas.
Contrariamente a las otras mafias italianas, los integrantes de las ‘ndrine no se dedican sólo a poner en marcha actividades ilegales o negocios más o menos “legales”, sino que reproducen formas precisas del hacer-comunidad. Esto es: identidades, valores, aspiraciones. Se trata de una asociación secreta que cruza una red extremadamente densa de parentesco con intereses políticos: en el pasado, con la Democracia Cristiana y con el Partido Socialista Italiano; más cerca en el tiempo, previsiblemente, con la Forza Italia de Berlusconi, y con logias masónicas como la célebre P2. Lamentablemente, ni siquiera el PCI estuvo a salvo de estas relaciones. Esta porosidad puso/pone en estado de crisis la democracia de una región del Estado italiano: Calabria.
En términos más amplios, la ‘ndrangheta puede ser considerada una “estructura de pensamiento” que pone en diálogo lo local con lo global. Intersecta dos dimensiones antitéticas: lo arcaico, con sus ritos centenarios, y lo ultramoderno. Costumbres ancestrales y economía globalizada. Se trata de una mafia de rituales antiguos, muchas veces salvajes, pero también sujeto dinámico con extraordinarias capacidades empresariales: desde el contrabando de cigarrillos hasta la compraventa de droga y armas. Capaz de ejercitar desde siempre un poder distinto, alternativo al del Estado, un potente control social –violento, expresión siempre de valores antihumanistas: el desprecio por la vida– sobre su propio territorio y, en paralelo, lista para aprovechar las oportunidades habilitadas por la globalización. De hecho, a partir de la década de 1990, la ‘ndrangheta empieza a moverse sobre un escenario internacional –con relaciones que van desde la mafia turca hasta los carteles colombianos– como una organización capaz de ocuparse fundamentalmente de dos rubros: armas y drogas. Pero hay también otros, por ejemplo las licitaciones y financiamientos públicos italianos y europeos, las inversiones inmobiliarias, operaciones financieras, la gestión de la sanidad pública.
La dirección actual de esta ‘ndrangheta transnacional está marcada por su emergencia en el mundo de la legalidad, por la legitimación de sus riquezas –acumuladas en Calabria o en el extranjero–, y porque sus miembros ocupan bancas políticas en aquellos países en los que la ’ndrangheta opera.
Los apellidos gozan de una larga permanencia en el friso histórico de la ‘ndrangheta, gracias a una estructura familiar que se ensancha de varios modos. Piromalli de Gioia Tauro, Tripodo de Sambatello, De Stefano de Reggio Calabria, Nitra de San Luca, Macrì de Siderno.’Ntoni Macrì, el prestigioso jefe de la ‘ndrangheta de Siderno, comandaba también la zona de Locri, ciudad que dio pie a la formación del Siderno group en Canadá. Los apellidos de estas familias se ampliaron regionalmente, a través de matrimonios. A nivel nacional e internacional, a través de los múltiples fenómenos migratorios de Calabria hacia el mundo. Una región pródiga para con la “inmigración colonizadora” fue, por ejemplo, el Río de la Plata. Basta volver a los apellidos que soportan los personajes de la literatura social de Boedo. Pero también se encuentran en el mundo de la política local actual. Apellidos y lógicas: maneras de hacer. La designación en el Gobierno de empresarios en áreas especializadas del Estado revela un reclutamiento de funcionarios entre amigos y familiares, vínculos ultracercanos. Estas elecciones están vinculadas a una lógica “familiar”. Porque la familia es un bien que hay que cuidar, en Calabria y en la Argentina. ¿Explicará esta lógica la condonación de la deuda (70.000 millones de pesos) del Correo Argentino, administrado por una empresa del grupo Macri, para con el Estado nacional? ¿Será casualidad que hace unos días en el puerto de Gioia Tauro, construido y controlado, como dije, por la ‘ndrangheta, hayan desembarcado 55 kilos de cocaína procedente de la Argentina, por un valor estimado de 11 millones de euros (unos 200 millones de pesos)?
* Universidad Nacional de General Sarmiento/Conicet.
Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/22055-andragathos
domingo, 9 de abril de 2017
El presidente Maurizio Macrì y las mafias, por Horacio Verbitsky (para "Página 12" del 09-04-17)
De Calabria al Plata
La declaración de Macrì de lucha contra las mafias y el rol en la mafia calabresa de Antonio Macrì, jefe de la ’Ndrangheta en Siderno, a 30 km de Polistena, donde el abuelo del presidente hizo fortuna como constructor y concesionario del Correo antes de dedicarse a la política y emigrar. El nuevo encubrimiento en la causa por el atentado a la DAIA. Milagro Sala y la peregrina equiparación con criminales de lesa humanidad que imagina Lorenzetti, quien ya no impera en soledad sobre la Corte Suprema.
Por Horacio Verbitsky
El lunes el presidente Maurizio Macrì firmó con los sindicatos de trabajadores de la construcción y de obras sanitarias y con la cámara patronal de empresas constructoras un denominado Acuerdo Federal, que en realidad es una carta de intenciones. Incluye capacitación para prevenir accidentes laborales, modificaciones legales que incentiven la construcción de viviendas para alquiler si el Congreso las aprueba, desgravaciones impositivas si los gobiernos provinciales y los bancos adhieren, créditos del Banco Nación a tasas y plazos que deberían ser atractivos, reducción de los precios de venta de inmuebles para sectores medios, si las empresas lo disponen. Anunciado luego de la movilización a favor del gobierno del sábado 1º y en la semana del primer paro general de la CGT, ese catálogo de propósitos edificantes intentó mostrar un gobierno activo que mantiene abiertos los puentes con los representantes de los trabajadores. Por eso desconcertó a propios y extraños que Macrì eligiera esa ocasión para emitir un ígneo discurso antisindical, frente a los oficialistas seriales Gerardo Martínez, José Luis Lingeri y Andrés Rodríguez, los dirigentes más dispuestos a conciliar con el Estado, cualquiera sea su gobierno. Aún eufórico por el acto del 1º de abril, contó que un cartel decía que “voté a Macrì porque no quiero más mafias” y prometió luchar contra los “comportamientos mafiosos, que están en los sindicatos, las empresas, la política, la Justicia. No podemos aceptar que nadie se crea el dueño de este país y con el derecho a poner palos en la rueda sistemáticamente. Voy a dar esa batalla y le vamos a sacar el poder a cada uno de esos mafiosos”. Al día siguiente reunió a sus ministros y se preocupó por que trascendieran las palabras que les dirigió, a propósito del paro de la CGT que no podía impedir y que se concretó el jueves: “O los mafiosos van presos o nos voltean”.
Esta deliberada reiteración presidencial recuerda la primera denuncia contra las mafias de Domingo Cavallo, dos meses antes de la elección presidencial de 1995, es decir el mismo uso proselitista que le da hoy Macrì: presentarse como el bien en lucha mortal contra el mal. Teología Política I. Pero también hace pensar en una nota publicada en este diario hace un mes y medio. No tuvo la repercusión que merecía, acaso porque su título no permitía atisbar de qué trataba, tenía la prosa ascéptica de la academia y su fina ironía pasó inadvertida para el apurado lector de diarios. “Andragathos”, es el título. El texto explica que esa palabra proviene del grecoitaliano usado en Calabria y está constituida por andrós –hombre– y agathòs –bello y bueno– entendido como valeroso o corajudo.
Andragathos no se refiere a los pequeños felinos que desde hace un tiempo entibian los sillones de la política argentina, como una novedosa invectiva adosada al apellido presidencial.
En los dialectos calabreses andragathos da origen a la palabra ’ndranghita, que italianizada se vuelve ’ndrangheta. Esos términos están ausentes de la lengua y del léxico político argentino, pero reverberan en la teoría del Estado de un año a esta parte, sigue ese texto de admirable sutileza. Su autor, el filósofo Rocco Carbone, es profesor de la Universidad Nacional de General Sarmiento, se reconoce discípulo de David Viñas e investiga sobre los discursos políticos y culturales. Para Carbone, ’Ndrangheta es poder. Espeso, antiguo, confiable, que concentra prestigio, control del territorio y dinero. Esa organización mafiosa calabresa descansa sobre una estructura familiar. La familia natural (’ndrina) se amplía hacia la familia mafiosa (’ndrangheta), que controla territorios muy definidos, sobre los que actúa como contrapoder de las instituciones democráticas. La ’ndrina es el secreto del éxito de la ’ndrangheta en el plano criminal, junto con el sigilo de quien, como forma de infiltrar la política y las instituciones, prefiere las bambalinas a las luces del escenario. Desprendida de sus orígenes rurales en el siglo XIX, la ’ndrangheta se especializó en la obra pública, edilicia y de infraestructura y articuló un nudo de intereses, lícitos e ilícitos alrededor de arquitectos, ingenieros y políticos. Ahora integran la ’ndrangheta modernos empresarios con doctorados de universidades muchas veces privadas, capaces de expresarse y hacer negocios en varias lenguas. Para Carbone, la ’ndrangheta pone en diálogo lo local con lo global, en el cruce entre dos dimensiones antitéticas: lo arcaico, con sus ritos centenarios, y lo ultramoderno. Costumbres ancestrales y economía globalizada. Armas y drogas, como otras mafias italianas, pero también licitaciones y financiamientos públicos, inversiones inmobiliarias, operaciones financieras. Nació en Calabria y desde ahí se proyecta hacia el resto del mundo. Sus miembros ocupan cargos políticos en aquellos países en los que la ’ndrangheta opera. Debido a la estructura familiar, los apellidos permanecen. Piromalli de Gioia Tauro, Tripodo de Sambatello, De Stefano de Reggio Calabria, Nitra de San Luca, ’Ntoni Macrì de Siderno, enumera Carbone. Macrì con acento grave en la ì, como lo escribo desde que conocí la historia familiar del actual presidente argentino.
(O sea, Antonio Macrì, un nombre y apellido conocidos en la política argentina, agrego yo. Otro Antonio Macrì, Tonino para quienes lo conocieron en las actividades culturales y de beneficencia que lo ocupaban, era el hermano de Franco. Antonia Macrì es la hija del presidente).
Siderno queda a 30 kilómetros de Polistena, en los llanos de Gioia Tauro, donde hizo su fortuna con una empresa constructora Giorgio Macrì, el padre de Franco, Pía y Tonino, abuelo de Maurizio y Jorge y también de Angelo Calcaterra, parte de la ‘ndrina y asociado en los negocios familiares. Según Rocco Carbone, el puerto de Gioia Tauro, el mayor de Calabria, fue construido y sigue bajo el control de familias de la ’ndrangheta.
Angela Nocioni escribió en el bisemanario Perfil que Giorgio Macrì era hijo de una familia de terratenientes y además recibió del Estado la concesión del Correo en la región de Roma. En las postrimerías de la segunda guerra mundial fue uno de los fundadores del Partido del Hombre Común, l’uomo qualunque, que expresaba los temores y la insatisfacción de las clases medias con la democracia que sucedería al fascismo. La ideología qualunquista era antipolítica, con desconfianza de lo público, rechazo al pago de impuestos y exaltación del individualismo. Ese partido obtuvo un buen caudal de votos en la primera elección de posguerra, hasta que el Vaticano intercedió ante los Estados Unidos victoriosos, cuyas tropas aún ocupaban Italia, para que la fuerza escogida como contención del comunismo no fuera el qualunquismo sino la democracia cristiana. Giorgio se dirigió a la Argentina en 1946 y tres años después lo siguieron sus hijos. Franco se casó con la rica heredera Alicia Blanco Villegas, que apenas era una adolescente, y en 1959 dieron a luz al primogénito que hoy preside la Argentina. Tonino tuvo a Jorge, el primo inteligente de Maurizio, y Pia a Angelo Calcaterra, el propietario nominal de las empresas familiares hasta el último acto de prestidigitación por el cual quedaron anotadas a nombre de Marcelo Mindlin, quien desde esta semana sucede a Claudio Avruj como presidente del Museo de la Shoah. Con 26.381 hectáreas en la provincia de Buenos Aires, el Grupo Agropecuario Blanco Villegas integra la cúpula de los mayores terratenientes del país.
Los nombres Jorge y Antoni@, los latifundios agrarios, las empresas constructoras, la concesión del correo, la incursión en política con un partido individualista y antipolítico. Los corsi y ricorsi de Vico, en una misma familia, a caballo de tres siglos y dos continentes.
Transcribo en forma textual el remate del artículo de Rocco Carbone: “Los apellidos de estas familias se ampliaron regionalmente, a través de matrimonios. A nivel nacional e internacional, a través de los múltiples fenómenos migratorios de Calabria hacia el mundo. Una región pródiga para con la ‘inmigración colonizadora’ fue, por ejemplo, el Río de la Plata. Basta volver a los apellidos que soportan los personajes de la literatura social de Boedo. Pero también se encuentran en el mundo de la política local actual. Apellidos y lógicas: maneras de hacer. La designación en el Gobierno de empresarios en áreas especializadas del Estado revela un reclutamiento de funcionarios entre amigos y familiares, vínculos ultracercanos. Estas elecciones están vinculadas a una lógica ‘familiar’. Porque la familia es un bien que hay que cuidar, en Calabria y en la Argentina. ¿Explicará esta lógica la condonación de la deuda (70.000 millones de pesos) del Correo Argentino, administrado por una empresa del grupo Macrì, para con el Estado nacional? ¿Será casualidad que hace unos días en el puerto de Gioia Tauro, construido y controlado por la ‘ndrangheta, hayan desembarcado 55 kilos de cocaína procedentes de la Argentina, por un valor estimado de 11 millones de euros?”.
Rocco Carbone se radicó en la Argentina en 2004. Pero nació hace 42 años en Consenza, también en la región de Calabria, a una hora y media de auto de Side
rno y Polistena. Es decir que habla con conocimiento de causa. ¿El presidente Macrì también?
El encubrimiento
Es difícil encontrar mejor ejemplo de conducta mafiosa que el encubrimiento del atentado de 1994 a la sede de la DAIA, el órgano político de las organizaciones sionistas en la Argentina, y la AMIA, la mutual de la colectividad judía en el país. Un fallo del Tribunal Oral Federal 3 anuló en 2004 todo lo actuado por el juez Juan Galeano “en beneficio de políticos inescrupulosos” y ordenó sentarlo a él en el banquillo de los acusados, junto con los fiscales de la causa y con otros responsables de desviar la investigación y encubrir a los autores del atentado. En la instrucción de la nueva causa a cargo del juez Ariel Lijo, también resultaron procesados el ex presidente Carlos Menem, sus ministros Carlos Corach y Hugo Anzorregui, el ex jefe de la División Antiterrorista de la Policía Federal, comisario Fino Palacios, el ex presidente de la DAIA, Ruben Beraja, y el ex agente de la SIDE Patricio Pfinnen que pagó 400.000 dólares al desarmador de autos robados Carlos Telleldín para que acusara a una banda de policías bonaerenses, autores de muchos delitos comunes pero no del atentado. Luego de interminables dilaciones, el juicio por el encubrimiento comenzó en 2015 ante el Tribunal Oral Federal 2 que integran los jueces Néstor Costabel, Jorge Gorini y Karina Perilli. El gobierno del ex presidente Néstor Kirchner, que reconoció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la responsabilidad del Estado por el encubrimiento invirtió millones de dólares en la fiscalía especial creada en 2004 para reencauzar la investigación, a cargo del fiscal Natalio Alberto Nisman. Pero diez años después se confirmaron las denuncias de los familiares de las víctimas del atentado: Nisman usó ese dinero para viajar por el mundo bien acompañado y delegó las tareas de la causa a los aparatos de inteligencia local, israelí y estadounidense, que utilizaron el expediente para avanzar sus intereses en el complejo escenario de Medio Oriente, conformando así un segundo encubrimiento. Las filtraciones de Wikileaks mostraron que antes de presentar sus escritos el fiscal los sometía al escrutinio de la embajada de Estados Unidos, que le señalaba el rumbo a seguir. Cuando ya sobre el final de su mandato la ex presidente CFK quiso poner fin a ese escándalo, Nisman y sus mandantes la involucraron en una fantasiosa denuncia por traición a la patria. El actual gobierno impulsó la reapertura de la causa ya fenecida de la denuncia del fiscal, a la que intenta sumar la investigación por su muerte, que sin ningún elemento de prueba considera un homicidio y que la Corte Suprema de Justicia sin ningún fundamento extrajo de la justicia criminal y la depositó en el pantano federal de la avenida Py. En las audiencias del juicio por el encubrimiento, la querella de la DAIA trata de que no avance el esclarecimiento de las responsabilidades de su ex presidente Beraja, cuyo director ejecutivo en aquellos años fue el actual secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj. La semana pasada renunciaron los dos abogados de la querella del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Mariana Stilman y Ezequiel Strajman, porque el ministro Germán Garavano decidió sumarse a la estrategia de la DAIA, por medio del abogado de la UCR Miguel Inchausti y no buscar la verdad sino la conveniencia política. Al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley exigido por la DAIA, que habilita el juicio en ausencia, lo cual permitiría cerrar el caso con un fallo sólo en apariencia legal, condenando a quienes los aparatos de inteligencia de Washington y Tel Aviv señalen. Tal como se anticipó el domingo pasado aquí, Macrì firmó ahora el decreto 229/17, que la propaganda oficial presenta como una orden de desclasificar toda la información de inteligencia sobre el atentado para ontribuir a su esclarecimiento pero que en la realidad significa todo lo contrario. El decreto 395/15, firmado por la ex presidente, ya había dispuesto esa desclasificación. La documentación fue entregada hace dos años a la Unidad Fiscal de Investigación del atentado (UFI/AMIA), junto con la llave de las bases de inteligencia donde se guarda, en el edificio Barolo, de Avenida de Mayo al 1300, ya que por su peso y volumen era imposible mudarla a la sede de la UFI/AMIA, frente a la Plaza de Mayo. El decreto de Macrì, Garavano y el jefe de gabinete Marcos Peña Braun entrega esos archivos en forma ilegal para su recuperación, conservación, digitalización, sistematización y análisis a la Unidad especial AMIA del Ministerio de Justicia, creada en 2000 por Fernando De la Rúa y ahora a cargo del radical patagónico Mario Cimadevilla, junto con la partida presupuestaria que se le retaceó al Grupo Especial de Relevamiento Documental de la Procuración General (GERAD). Con Cimadevilla colaborarán especialistas de la Universidad de San Andrés, una de las canteras de reclutamiento de cuadros para el gobierno de los CEOs. Sólo la Fiscalía puede disponer cualquier tarea sobre la documentación y convocar a la UEI/AMIA del Poder Ejecutivo, a la Policía Federal, a la Gendarmería, a la Prefectura, a la Policía de Seguridad de aeropuertos o quien considere necesario y no a la inversa, desplazar al Ministerio Público por una dependencia del gobierno nacional. La intrusión de este comisario político en una tarea que se venía realizando con seriedad profesional hace pensar que deben haberse encontrado allí materiales explosivos sobre la responsabilidad estatal y de las propias agencias de inteligencia, que antes del atentado tenían la tarea de impedirlo y una vez producido de investigarlo. La escudería Stiuso sabe lo que hay allí, y Marta Orly o Mirna Irigaray, reincorporada por la AFI en octubre pasado, lo sabe mejor que nadie. Ahora corre peligro de desaparición. “Con este decreto retrocedemos más de 20 años”, declaró Laura Ginsberg, integrante de una de las asociaciones de familiares de las víctimas, porque “le quita los archivos a la Unidad Fiscal para entregárselos a…Arribas y Majdalani. Es una infamia”. Pasado mañana se lo dirá en la cara a Garavano, junto con la exigencia de “apertura incondicional de los archivos secretos, de fortalecimiento del grupo de trabajo de relevamiento documental de la Fiscalía y de repudio al proyecto del Poder Ejecutivo de ley de juicio de ausencia, reclamando la conformación de una Comisión Investigadora Independiente”.
El extravío
La Procuradora General Alejandra Gils Carbó dictaminó que la detención preventiva de Milagro Sala es arbitraria y dijo que la Corte Suprema de Justicia debe dejarla en libertad de inmediato. La Corte no tiene plazos para decidir, pero Avruj le pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que no concediera la medida cautelar solicitada por Amnistía, ANDHES y el CELS antes de su visita al país, a partir del 22 de mayo, porque para esa fecha esperaba que ya se hubiera pronunciado el máximo tribunal interno. Antes aún, el 8 de mayo visitará el país el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de las Naciones Unidas. Dentro de diez días el Grupo se reunirá en Ginebra, donde Avruj podrá desplegar su meliflua seducción con el mismo propósito. Esos dos organismos internacionales de protección de los Derechos Humanos opinaron que la detención de Milagro es arbitraria y que debe recuperar lo antes posible su libertad, tal como ha hecho ahora la Procuración General. Esto ratifica que en cuanto se deja atrás Macondo, sea en Ginebra, Washington o Buenos Aires, el derecho recupera vigor y la prepotencia del poder retrocede. No obstante, es preciso seguir con atención las maniobras que intente el asediado presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, cuyo juicio político fue solicitado por la legisladora de la Alianza Cambiemos Elisa Carrió. Lorenzetti tiene la fantasía de desasirse del clavo caliente de los dos recursos extraordinarios por la libertad de Milagro Sala, con una detención domiciliaria que la víctima no pidió ni consiente. “La detención domiciliaria es para los genocidas y yo no cometí ningún crimen” dijo cuando dos enviados de Garavano y Avruj la sondearon sobre esa propuesta extorsiva. Tal vez inspirado en esa frase, Lorenzetti pidió los distintos expedientes en los que militares privados de su libertad por crímenes de lesa humanidad, solicitan ser trasladados de unidades penitenciarias a su casa. La semana pasada Lorenzetti se fotografió flanqueado por el juez argentino Claudio Glock y el brasileño Sergio Moro, los perseguidores judiciales de CFK y de Lula. Moro fue invitado al país por el Colegio de Abogados de la City de Buenos Aires, que reúne a los estudios de abogados de grandes empresas, aquellos que en 1976 redactaron el decreto por el que el dictador Jorge Videla y su ministro José de Martínez de Hoz derogaron el artículo 1º del Código Procesal Civil y Comercial que impedía la actuación en los asuntos patrimoniales “de jueces extranjeros o de árbitros que actúen fuera de la República”; que en la década siguiente diseñaron el modelo de privatizaciones que dilapidó el capital social acumulado por generaciones de argentinos y que ya en este siglo, litigaron contra el Estado en el CIADI. La misma mano se reconoce en el decreto 29 del 12 de enero de este año por el que Macrì, Peña Braun y Luis Caputo autorizaron la emisión de nueva deuda externa por 20.000 millones de dólares, renunciando a oponer la defensa de inmunidad soberana ante “los tribunales estaduales y federales” de Nueva York y Londres. El decreto 231 concretó la misma resignación de soberanía ante los tribunales de la Confederación Helvética por 3.000 millones de francos suizos. Del presidente de la Corte, quien ha firmado un libro en el que se afirma que los juicios por crímenes de lesa humanidad son parte del contrato social de los argentinos, puede esperarse cualquier cosa porque ha extraviado el rumbo y se siente acorralado. Cuesta creer que Elena Highton, Juan Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz tengan tan poco respeto por si mismos como para acompañarlo en la oprobiosa equiparación de la organizadora social jujeña con secuestradores, torturadores y asesinos.
Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/30709-de-calabria-al-plata

















