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domingo, 13 de febrero de 2022

Las claves del Plan Estratégico de la AFIP para aumentar la recaudación y eludir el ajuste fiscal, por Alfredo Zaiat (para "Página 12" del 13-02-22)


El Plan Estratégico de la AFIP para aumentar fuerte la recaudación y eludir el ajuste fiscal regresivo.

Acuerdo con el FMI


PáginaI12 tuvo acceso exclusivo al documento clave para cerrar el acuerdo con el FMI. La fórmula del gobierno Alberto Fernández que el Fondo ya aceptó es crecimiento económico más aumento de la recaudación gracias a mejoras de la administración tributaria. Un plan que disminuye el déficit fiscal eludiendo las recetas de ajuste. 


Por Alfredo Zaiat

13 de febrero de 2022 -


El Plan Estratégico 2021-2025 de la AFIP, programa que constituye una de las piezas clave en el diseño del acuerdo a punto de rubricarse con el Fondo Monetario Internacional, tiene las siguientes principales iniciativas:


Crecimiento económico para generar empleo y, de ese modo, contabilizar más ingresos por aportes y contribuciones. 

Mejorar la administración tributaria para recaudar más con fiscalizaciones y controles a grandes contribuyentes. 

Avanzar en el plan de incorporación de inteligencia y tecnología fiscal en los procesos de fiscalización.

Profundizar los controles extensivos automáticos.

Continuar con la tarea de fiscalidad internacional (capitales no declarados en el exterior de individuos y maniobras de precios de transferencias de las compañías).

Reforzar los operativos de desarticulación de usinas de generación de facturas truchas.  

PáginaI12 tuvo acceso exclusivo a este documento que define una de las herramientas fundamentales del gobierno de Alberto Fernández para disminuir el déficit fiscal eludiendo la receta tradicional del ajuste. Crecimiento económico más aumento de la recaudación por mejoras de la administración tributaria es la fórmula que impulsa el equipo económico y que el Fondo aceptó.


La AFIP, bajo la conducción de Mercedes Marcó del Pont, cumplirá una tarea central para alcanzar ese objetivo. En el documento de 135 páginas, divididos en tres grandes capítulos (Situación inicial, Desafíos 2021-2025 y Apuestas y operaciones estratégicas), se definen las misiones a cumplir, las acciones a implementar, las áreas del organismo involucradas y el detalle de las metas para cada año del período 2021-2025. 


Precisa que "se ha adoptado un conjunto de objetivos estratégicos que orientarán los esfuerzos institucionales durante los próximos cinco años. Éstos pretenden contribuir con una triple finalidad: acrecentar la capacidad económica del Estado, mejorar la distribución del ingreso y promover el desarrollo del país".


El Plan Estratégico de la AFIP

Los objetivos y sus respectivos indicadores del plan están definidos en seis dimensiones:


1. Recaudación tributaria: este indicador como porcentaje del PIB muestra un incremento significativo a partir de 2004, alcanzando valores máximos históricos entre 2012 y 2015, cuando se ubicó alrededor de 26 por ciento del PIB. Esta tendencia no se mantuvo, sino que se revirtió durante el período 2016-2019. La evolución de la recaudación tributaria expresada en moneda constante también refleja una persistente retracción durante los últimos cinco años. En 2016 las principales causas fueron por decisiones de política tributaria, entre las que se destaca la reducción de los derechos de exportación.


2. Cumplimiento de las obligaciones fiscales: la diferencia existente entre la recaudación efectiva de un impuesto y su recaudación teórica constituye lo que se denomina brecha de cumplimiento. Esta divergencia obedece a los montos no ingresados por evasión, elusión, mora y, en menor medida, omisiones y errores involuntarios. 


En relación con el Impuesto al Valor Agregado el desafío que asume la AFIP es romper el núcleo duro histórico de incumplimiento que, desde hace décadas, supera el 30 por ciento de la recaudación potencial. En 2019 se da nuevamente un proceso de crecimiento de este indicador que se ubica en 34,3 por ciento de la recaudación potencial y, durante el 2020, como consecuencia de los efectos de la pandemia en la economía, se estima que supera el 38 por ciento.


3. Progresividad e incidencia distributiva del sistema tributario: desde hace cuatro décadas es preponderantemente regresivo como consecuencia de una estructura impositiva en la que predominan los gravámenes generales sobre las transacciones de bienes y servicios y, en contrapartida, tienen escasa injerencia aquellos que gravan las rentas y los patrimonios. La administración tributaria tiene su parte de responsabilidad porque desde hace muchos años ha prestado especial atención al cumplimiento de las obligaciones en los impuestos generales al consumo, básicamente el Impuesto al Valor Agregado (IVA). 


A pesar de la estructura tributaria vigente, la posibilidad de incidir sobre la progresividad en la recaudación fiscal efectiva se encuentra en poder del ente recaudador, ya que, mediante políticas de fiscalización, cobranza o asistencia orientadas con ese propósito, ayudaría a compensar el actual nivel de regresividad en la recaudación.


En 2020, a pesar de las dificultades originadas en la pandemia, se redujo la regresividad de la estructura, principalmente por la mayor participación de Bienes Personales y la creación del impuesto PAIS, volviendo a un Índice de Progresividad Neta (IPN) similar al de 2015.


4. Registración laboral: la AFIP afirma que la informalidad laboral es un problema endémico en Argentina, que se viene expandiendo desde la última dictadura militar y que llegó al punto máximo durante la Convertibilidad, cuando se produjo una profunda crisis ocupacional que se reflejó en una tasa de asalariados no registrados superior al 50 por ciento. 


Después de la eclosión de ese plan económico, con la recuperación del aparato productivo y la reconfiguración del rol estatal en las relaciones laborales, se fue recomponiendo el mercado de trabajo y el registro de los asalariados. A partir de este desempeño, esa tasa tuvo una drástica reducción que alcanzó su piso en 2015 con 32,7 por ciento del total de asalariados.


La vuelta de una política económica similar a la implementada en la década del '90 tuvo como resultado una reversión de la tendencia de los años previos con un alza permanente de los no registrados hasta llegar a 35,1 por ciento en 2019.


5. Fiscalidad internacional y control del comercio exterior: en ambos frentes, el sistema tributario, además de aportar recursos al fisco, cumple la función secundaria de atenuar tanto la Formación de Activos Externos (FAE) como la restricción externa, dos de los problemas económicos más complejos en la economía argentina del último medio siglo.


La política y la administración tributarias intervienen mediante la aplicación de los derechos de exportación para disponer de tipos de cambio efectivos diferenciados, el impuesto PAIS y la percepción en Ganancias a la compra de divisas para morigerar la FAE y la restricción externa.


El seguimiento de cuentas financieras en el exterior por parte de residentes argentinos es un insumo relevante tanto para el cálculo del Impuesto a las Ganancias como para Bienes Personales.


La valoración de las operaciones internacionales, el desvío de utilidades y la erosión de la base imponible a partir de la localización contractual de las utilidades en entidades cáscara (sin sustancia económica) es otro objetivo principal de la fiscalización.


6. Eficiencia y gestión estratégica del gasto en la administración tributaria: la eficiencia de la recaudación, entendida como la maximización de los ingresos minimizando los gastos para obtenerlos, es un indicador típico para evaluar las administraciones tributarias.


Las siete claves del plan de la AFIP

El plan incluye un conjunto de apuestas y operaciones estratégicas para lograr cambios sustanciales en la situación actual y constituye la hoja de ruta de las principales acciones de la AFIP:


Mejorar el desempeño recaudatorio del sistema tributario nacional.

Reducir el incumplimiento tributario.

Mejorar la progresividad de la recaudación y su incidencia distributiva.

Incrementar la regularización laboral.

Reducir los perjuicios fiscales/cambiarios derivados de sobre o subfacturación en las operaciones de comercio exterior.

Reducir la erosión de la base imponible local originada en maniobras de deslocalización internacional.

Mejorar la eficiencia en la administración y la gestión estratégica del gasto.

Los ingresos tributarios de enero marcaron el decimoséptimo mes consecutivo de crecimiento por encima de la variación de precios, comportamiento que no se observaba desde 2011-2012. De esta manera, la recaudación muestra el período de crecimiento en términos reales más prolongado del último decenio.


Si, como aseguró el ministro de Economía, Martín Guzmán, no habrá ajuste económico, los interrogantes que presenta el inminente acuerdo con el FMI son: 


¿Cuál es la política para mejorar la recaudación?

¿Cómo se podrá sostener la dinámica observada de la recaudación en los últimos 17 meses? 

¿Cómo lograr que este eventual comportamiento de la recaudación se traduzca en mejora de la distribución del ingreso y poder adquisitivo?

Se sabe que todo acuerdo con el FMI históricamente significó un ajuste regresivo de la economía con políticas monetaria (emisión) y fiscal (gasto público) contractivas. Esos planes incluían primero una fuerte devaluación, origen de cada uno de los ajustes dramáticos que registra la economía argentina.


Guzmán asegura que el inminente acuerdo de refinanciación de la deuda impagable que dejó el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo no se traducirá en ajuste económico. Por eso dice que no habrá un salto devaluatorio y que el gasto público crecerá en términos reales.


La duda que atraviesa a la fuerza política oficialista, que genera muy fuertes tensiones a su interior, es si eso será posible o sólo se trata de promesas de Guzmán para buscar la aceptación política del acuerdo.


El sendero desconocido de las cuentas públicas

Existe consenso en el universo de economistas ortodoxos y heterodoxos sobre que disminuir el déficit fiscal supone una política de ajuste. Es una definición básica que requiere una ampliación en el análisis para no quedar atrapados de conceptos conservadores, que de tanto repetirse se vuelven sentido común.


En este desafío, para no quedar atrapados de debates circulares, se puede plantear la siguiente pregunta: ¿existe la posibilidad de que la reducción del desequilibrio de las cuentas públicas ("ajuste") sea progresivo?


En términos teóricos, en una economía con subutilización de la capacidad productiva y elevado desempleo y pobreza, disminuir el déficit fiscal hasta alcanzar el equilibrio debilita la demanda agregada, con el consiguiente impacto en la tasa de crecimiento, al detraer recursos de la actividad global. Para la economía argentina de marcados rasgos bimonetario, frágil demanda de pesos y escaso acceso a financiamiento en moneda nacional y en dólares, la cuestión fiscal exige una evaluación más exigente en comparación al funcionamiento de otras economías periféricas.


Con estos potentes condicionamientos, la meta que se propone transitar el gobierno de Alberto Fernández es un sendero desconocido para la economía argentina: reducir el déficit fiscal con criterios progresivos, lo que implicaría cumplir con el doble objetivo de no castigar a los sectores sociales vulnerables al tiempo de no afectar tanto el crecimiento del Producto.


El ajuste es la devaluación fuerte

Esta última meta tiene además el limitante de la disponibilidad de dólares (reservas) en el Banco Central para abastecer la demanda importadora, teniendo en cuenta la estructura productiva fragmentada como consecuencia de tres ciclos de desindustrialización (dictadura militar, menemismo y alianza macrista-radical).


En realidad, aunque a la mayoría de los analistas les provoca incomodidad por su obsesión fiscalista, los verdaderos ajustes de la economía local fueron provocados por fuertes devaluaciones, precipitadas cuando el Banco Central se quedaba con reservas exiguas.


Quienes están preocupados por el ajuste económico deberían primero atender la urgencia de la disponibilidad de dólares, puesto que sin divisas no importa si se expande o se contrae el gasto público ya que las fuertes devaluaciones arrasan con todo.


¿Es posible un ajuste fiscal progresivo?

Guzmán aseguró en el reportaje publicado hace dos domingos en PáginaI12 que el gasto público no bajará, afirmando además que crecerá en términos reales. Con expansión del gasto y el compromiso de reducir el déficit fiscal, la cuestión clave pasa por saber qué pasará con los ingresos.


La recaudación tributaria y de seguridad social será entonces la principal referencia para evaluar si ese sendero fiscal puede cumplirse. A la vez, resultará fundamental identificar cómo se integrará esa recaudación. Esto significa de qué fuentes impositivas saldrán los recursos adicionales para disminuir el déficit fiscal. Esto definirá si el ajuste de las cuentas públicas es regresivo o progresivo.


Existen tres vías para incrementar la recaudación tributaria:


Nuevos impuestos.

Crecimiento económico.

Administración tributaria.

La primera opción, por ahora, fue descartada por el gobierno de Alberto Fernández, además no es un pedido del FMI por lo que trascendió de la negociación. En relación a la progresividad impositiva, la evolución de la recaudación en los dos últimos años muestra la reversión de gran parte de las reformas regresivas instrumentadas por el gobierno de Macri (por las modificaciones en los impuestos a las Ganancias y a Bienes Personales).


Descartada la creación de impuestos, quedan otras vías para incrementar la recaudación impositiva: sostener el crecimiento económico, aumentar el empleo registrado que implica cobrar más por aportes y contribuciones, fortalecer la fiscalización tributaria y apostar a precios internacionales firmes de las materias primas de exportación (soja, trigo y maíz, especialmente) para mantener un flujo creciente de fondos por cobro de retenciones.


¿Qué es la Administración Tributaria?

La otra herramienta para aumentar la recaudación es consolidar la Administración Tributaria, que consiste en mejorar la capacidad del Estado para cobrar impuestos a los que evaden y eluden el pago.


La hoja de ruta en esta materia está contenida en el Plan Estratégico 2021-2025 de la AFIP. El documento que ya fue aprobado por el organismo conducido por Marcó del Pont es una de las acciones previstas en el acuerdo con el FMI.


El plan contempla las distintas acciones de control y fiscalización que desarrollarán las distintas áreas especializadas de la AFIP así como desde la Dirección General Impositiva a cargo de Virginia García, la Aduana que encabeza Silvia Traverso y la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social comandada por Carlos Castagneto.


La tarea de la AFIP no comenzará cuando se firme el acuerdo, sino que se inició hace dos años con un proceso de reconstrucción de capacidades y recursos que habían sido intencionalmente desarticulados y debilitados durante la gestión macrista.


El trabajo que plantea Marcó del Pont consiste en fortalecer y consolidar algunas de las herramientas instrumentadas desde 2020, así como desplegar nuevas para ampliar la recaudación y contribuir también a morigerar la formación de activos externos.


En concreto, el plan estratégico de la AFIP define un horizonte de medidas para recaudar más y, además, de los sectores de mayor capacidad contributiva, para alcanzar las metas fiscales sin afectar el crecimiento ni los ingresos de los sectores medios y bajos. 



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/401274-las-claves-del-plan-estrategico-de-la-afip-para-aumentar-la-

jueves, 9 de abril de 2020

Punta del iceberg de la evasión y fuga de los ricos, por Raúl Dellatorre (para "Página 12" del 09-04-20)



Más de u$s 2600 millones en 950 cuentas de argentinos en el exterior

La AFIP analiza la información, recibida de organismos oficiales extranjeros, para fiscalizar la deuda y reclamar el pago de impuestos y multas. Sería la primera vez que se logra recuperar una evasión masiva. 

Por Raúl Dellatorre

Por primera vez en la penosa historia de la fuga de divisas y la evasión fiscal en la Argentina, el gobierno estaría a un paso de poder reclamar el pago de impuestos, intereses y multas sobre fondos de residentes locales depositados en el exterior sin declarar. La AFIP tiene en análisis 950 cuentas por un monto global que supera los 2600 millones de dólares, cuya propiedad no fue informada por sus dueños en las declaraciones juradas del impuesto a los Bienes Personales. Son cuentas en el exterior que, en todos los casos, presentan saldos de más de un millón de dólares, lo que indica que se trata de individuos o familias de grandes fortunas. Se trata de una base de datos que el gobierno recibe como parte de un convenio internacional de intercambio de información fiscal, en el marco de la OCDE, que estaba a disposición de las autoridades nacionales desde hace más de dos años, pero que bajo el gobierno de Mauricio Macri ni siquiera se consultó para fiscalizar dichas cuentas y recuperar los fondos de una casi probada evasión. Ahora, el equipo técnico del organismo, a cargo de Mercedes Marcó del Pont, inició en enero el proceso de desencriptado y procesamiento de la información, para determinar la deuda fiscal y avanzar en la recuperación de esos millonarios (en dólares) recursos para las arcas públicas. 


"Deben ser no menos de 300 mil millones de dólares de propiedad de argentinos los que están en el exterior; si detectaron estos 2600 millones, es importante porque es un primer paso", comentó a este diario un destacado estudioso del tema, con pedido de reserva de su nombre. En realidad, no son sólo 2600 millones. El "paquete de información" que está en manos de la AFIP agrupa a decenas de miles de cuentas (probablemente muchas decenas), de las cuales el trabajo de fiscalización seleccionó a aquellas con saldos superiores al millón de dólares. Conjunto de "cuentas más significativas" que se están analizando bajo supervisión del subdirector general de Fiscalización, Julián Ruiz.

Una primera precalificación entre las 950 cuentas analizadas permitió diferenciar tres tipos de casos: 1) contribuyentes que declararon tener la cuenta o las cuentas en el exterior pero por un monto menor al que ahora se conoce; 2) contribuyentes que en su declaración jurada de Bienes Personales dijeron no tener activos afuera del país, y 3) titulares de las cuentas ahora conocidas que no presentaron siquiera declaración de Bienes Personales. En la primera categoría hay aproximadamente 250 titulares de las cuentas (subdeclarantes). Las dos categorías últimas (titulares de cuentas no declaradas) suman unos 700. 

La información que la AFIP puede obtener de los informes que recibe de las agencias fiscales de otros países adherentes al acuerdo, le permite conocer el saldo de las cuentas a determinada fecha, su composición (dinero efectivo y otros activos financieros, ya sea títulos, colocaciones, etc) y el nombre del titular o beneficiario final. Este último caso está referido a cuentas que están a nombre de una sociedad o fideicomiso pero que permiten conocer a la persona beneficiaria que está detrás. "Es un modo de ocultamiento primario que, en este caso, es permeable a la detección del beneficiario final; en otros casos, la ingeniería financiera es más compleja y se crean empresas fantasma a nombre de un trust o consorcio cuyos directores tampoco son reales: en ese caso es más difícil encontrar al beneficiario final nada más que con la información que te brinda una agencia oficial en el extranjero", describió un especialista con larga experiencia en el tema. 

El acuerdo multilateral de la OCDE establece que los países adherentes intercambiarán la información cargándola a un sitio de ese organismo, el cual se habilita acumulando las novedades una vez al año. Estados Unidos no adhirió, por lo tanto no informa acerca de los depósitos e inversiones financieras de extranjeros en su territorio, lo cual para Argentina es una lamentable falencia, dado que se sabe que es una plaza preferida por los evasores y fugadores locales. Otras plazas que suelen ser opción para los capitales argentinos en fuga, según lo revelan diversos estudios, son Suiza, Panamá y Uruguay, países que sí participan del intercambio de información en la OCDE. 

Este mecanismo de intercambio fue puesto en marcha en 2017, por lo cual ya habría habido tres cargas anuales al sistema posteriores al blanqueo o regularización de marzo de ese mismo año. Sin embargo, esta información no fue utilizada por el gobierno anterior con fines de fiscalización, pese al entusiasmo que mostraba Alberto Abad (titular de la AFIP hasta marzo de 2018) por utilizar este instrumento contra los que no se adhirieran al blanqueo. Al menos, así lo manifestaba antes del blanqueo, como forma de incitar a la adhesión al mismo. El sistema tampoco fue consultado por su sucesor, Leandro Cuccioli, que ocupó el cargo desde abril de 2018 a diciembre del año siguiente.


El trienio 2016 a 2018 fue particularmente intenso en materia de fuga de capitales, marcando récords históricos en la formación de activos externos registrados, pero también en operaciones de "shadow banking" o banca en las sombras, fuera de registro y de otras obligaciones legales. La fuga de divisas constituye uno de los mayores condicionantes que impiden el desarrollo argentino, porque le restan recursos a la inversión y promueven las recurrentes crisis externas o de divisas tan comunes en el último medio siglo, al menos. Marco del Pont es, justamente, una de las investigadoras que más ha profundizado en el tema.

Desde la AFIP se planteó esta investigación sobre cuentas no declaradas como parte de "la estrategia de la actual gestión para ampliar la base imponible del impuesto a los Bienes Personales, uno de los más progresivos del sistema tributario argentino". Esta es la primera etapa del trabajo. Luego vendrá el análisis de las cuentas de menos de un millón de dólares, que por su voluminosa cantidad representarían una cifra acumulada muy superior a los 2600 millones de dólares que ahora están bajo la lupa.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/258496-punta-del-iceberg-de-la-evasion-y-fuga-de-los-ricos

sábado, 2 de noviembre de 2019

Un intendente será el poderoso ministro de Infraestructura de Alberto Fernández, por "Info135" del 01-11-19


1 noviembre, 2019 


Más allá que el presidente electo Alberto Fernández seguirá con la misma costumbre de Néstor Kirchner de “esperar hasta el final” para nombrar su equipo de gobierno, cuidándolos del desgaste previo, se empiezan a conocer algunos nombres. Dicen los pasillos del bunker de la calle México, que Fernández le ofreció a Gabriel Katopodis, actual intendente de San Martín y triunfador este domingo de las elecciones, que sea ministro de Infraestructura, uno de los lugares más importantes del próximo gobierno, encargados de motorizar el desarrollo del país a través de grandes y también pequeñas obras.

Ya es de público conocimiento que el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal mintieron sobre las miles de obras de infraestructura. Fueron muy pocas y alguna se iniciaron y nunca se terminaron.  Pese a lo que afirmó el macrismo, durante los gobierno de Néstor y Cristina se construyeron más de 1000 escuelas y se realizaron más de 350.000 instalaciones en agua y cloaca, lo que implicó un promedio de 43.000 conexiones por año, mientras que con Macri bajo a un 22.5%. Según el presidente saliente, en la campaña decía que se habían terminado 7.600 kilómetros de rutas y caminos, pero según Chequeado sólo fueron 461 kilómetros.

Será una tarea titánica poner en marcha nuevamente la obra pública en todo el país y especialmente en la provincia de Buenos Aires,  pero Katopodis es un intendente con mucha experiencia de gobierno.

Economía. La otra gran duda es quién ocupará el principal cargo en Economía. Aquí hay silenzio stampa por parte del presidente electo. Por ahora, pica en punta Matías Kulfas, uno de los integrantes del equipo económico que está más cerca de Alberto Fernández. Dentro de este equipo también está Cecilia Todesca y Mercedes Marcó del Pont, aunque en este caso se habla que podría ir como presidenta del Banco Central o a cargo de la poderosa AFIP. Por último, Guillermo Nielsen se encargaría de la renegociación de la deuda externa, uno de los graves problemas que deja el gobierno de Macri. Negociación tanto con los acreedores privados como con el FMI. Nielsen ya viene conversando con los fondos de inversión de Wall Street y tiene contacto directo con Guido Sandleris, a que le sugirió el super cepo para que no lleguemos a diciembre sin reservas.

Hoy el presidente electo viajará a México para encontrarse con el presidente Andrés Manuel López Obrador. En su viaje repasará una vez más los nombres de su próximo gabinete. Recién a fin de noviembre se empezarán a conocer algunos nombres.


Publicado en:
https://info135.com.ar/2019/11/01/un-intendente-sera-el-poderoso-ministro-de-infraestructura-de-alberto-fernandez/

domingo, 25 de agosto de 2019

LOS DÓLARES NO ALCANZAN, por Alfredo Zaiat (para "Página 12" del 24-08-19)

Las reservas bajan a velocidad, el FMI decide si libera o no más dólares y el riesgo de otra vuelta de la megadevaluación macrista 

El Fondo quiere comprometer al candidato presidencial más votado en las PASO antes de autorizar el giro de 5400 millones de dólares. En la decisión política del FMI de si vienen o no esos recursos se definirá la forma en que terminará su gobierno Mauricio Macri. 

Por Alfredo Zaiat

Las reservas brutas del Banco Central sumaban 58.259 millones de dólares, al cierre del viernes pasado. Las netas, o sea las que se pueden utilizar libremente para intervenir en el mercado cambiario, bajaron abruptamente a unos 13 mil millones de dólares. Es un stock que está descendiendo a velocidad inquietante. Con esa cantidad de dólares y tendencia en retroceso, el Banco Central tiene muy limitada la capacidad de administrar un escenario financiero de extrema fragilidad. Esas reservas libres, sin el ingreso de más dólares del FMI, quedarán en cero a fin de año. El próximo gobierno comenzaría su gestión con ese legado macrista.

El próximo desembolso del stand by con el FMI, previsto para mediados del mes próximo, adquiere entonces rasgos dramáticos. Cada día hasta el momento del giro de esos dólares es un tic tac de una bomba a punto de estallar. Lo que decida el directorio del Fondo, luego del reporte que elaborará la misión de técnicos, es clave para evitar un descontrol mayor al que existe hoy en la economía. Pero antes tendrá que venir esa misión. La que aterrizó en Buenos Aires ayer es “exploratoria”, para reunirse con el nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, y tiene la intención de juntarse con el candidato a Presidente y economistas de Frente de Todes. La misión de auditoría todavía no tiene fecha.

Cero

La situación es tan crítica que ni con esos dólares se puede asegurar de que no haya otra vuelta de la megadevaluación macrista. Lo que resulta indudable es que sin esos dólares la crisis cambiaria y política que se produciría haría extrañar estos días de inestabilidad. Si el Fondo no abre la billetera y con una estimación conservadora de pagos de deuda (Letes en dólares y cupones de bonos), venta de dólares, dolarización de ahorros y retiro de depósitos en dólares de los bancos, las reservas netas a fin de año serían cero.

El panorama es todavía más complejo porque si se cae el acuerdo con el FMI, un tercio de las reservas brutas, constituido con el swap chino (yuanes), no se podrá utilizar como salvataje de último recurso. A fines del año pasado, cuando se amplió esa línea, el Banco Popular de China incorporó esa cláusula (vigencia del stand by) para liberar los yuanes.

Existe la posición ingenua de asegurar que los técnicos del FMI sólo revisarán las metas fiscales y monetarias del segundo trimestre. Es lo que se preocupó en difundir el flamante ministro de Hacienda para enviar señales de tranquilidad al mercado. Pero las condicionalidades del stand by son muchas más que esas dos variables para aprobar un nuevo desembolso.

Antes de liberar los dólares, el Fondo evaluará la sostenibilidad de la deuda –ejercicio de simulación incluido en uno de los anexos del último staff report-, cuyos indicadores se han debilitado con el último ajuste cambiario, y determinará qué fuentes de financiamiento alternativos siguen abiertos, en especial para analizar la capacidad de renovación de los vencimientos de Letras en dólares. Ambos frentes han tenido una profunda desmejora, que habían sido minimizados por los propios técnicos del FMI en evaluaciones previas. Esto deja la aprobación del desembolso a una decisión política del directorio, porque si fuera por cuestiones técnicas el stand by estaría caído.

En esa decisión política, el Fondo quiere arrastrar al candidato de la oposición más votado en las PASO. A eso vino la misión encabezada por el director del Departamento Occidental, Alejandro Werner, secundado por el italiano Roberto Cardarelli.

Pende de un hilo

Qué tipo de final tendrá el gobierno de Macri depende entonces de lo que decida políticamente el directorio del FMI, dominado por los Estados Unidos de Donald Trump. Si le suelta la mano postergando el giro de unos 5400 millones de dólares, o si le hace un nuevo favor autorizándolo. Las crisis de la hiperinflación de 1989 y del default y megadevaluación de 2001/2002 tuvieron como último escalón de descenso al infierno el cierre del grifo financiero del Banco Mundial o del FMI.

A fines de enero de 1989, el Banco Mundial suspendió los desembolsos comprometidos, lo que precipitó una fulminante corrida cambiaria que derivó en una crisis devastadora, con hiperinflación y entrega anticipada del poder del gobierno de Raúl Alfonsín.

Luego de las elecciones de octubre de 2001, el FMI empezó a desentenderse de la situación económica argentina, hasta que en los primeros días de diciembre se retiró la misión del Fondo anunciando que no iba a girar los 1260 millones de dólares programados. El desenlace fue el corralito, default, estallido de la convertibilidad y el derrumbe del gobierno de Fernando de la Rúa.

La fragilidad de esos gobiernos quedó expuesta porque el diseño y auditoría de la política económica estuvo en manos de esos organismos financieros internacionales. Los casos de Alfonsín y De la Rúa son una referencia para apuntar que al gobierno de Macri el FMI, por ahora, no lo abandonó, pero que luego de salvarlo del precipicio del default a mediados del año pasado y financiar su campaña electoral, hoy puede soltarle la mano y acelerar el derrumbe.

Lágrimas

En los días de ilusión de la alianza Cambiemos de ser parte de un mundo que la abrazaba, en la Cumbre de líderes del G-20 en Buenos Aires, el gobierno aceptó una condicionalidad pedida por el Banco Popular de China de la que hoy se arrepiente. Mientras perdía algunas lágrimas en el palco del Teatro Colón, el presidente Macri entregaba otra defensa financiera en esta larga batalla cambiaria.

En el último informe de Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (Fide), los investigadores Noemí Brenta y Juan Larralde publicaron un esclarecedor artículo acerca del swap chino. En la lectura atenta que hicieron del acuerdo encontraron una nueva cláusula que limita la utilización de esos recursos.

Explican que “en el marco de la Cumbre de Líderes del G20 celebrada en Buenos Aires, el 2 de diciembre de 2018, el BCRA y el BPCh firmaron un acuerdo suplementario al acuerdo de swap de 2017, por otros 60 mil millones de yuanes”. De esta manera, el monto total del swap de monedas alcanzó a 130 mil millones de yuanes, equivalentes a unos 19 mil millones de dólares.

Brenta y Larralde señalan que “por primera vez desde su firma inicial en 2009, el uso del swap quedó condicionado a la vigencia del stand by de Argentina con el FMI”. Precisan que en la cláusula 5° del acuerdo se estipula que, si por cualquier razón el stand by se suspendiera o cancelase, el Banco Popular de China rechazaría nuevos retiros de fondos o renovaciones.

Abrazo de oso

Existe una cuestión estructural que determina los sucesivos fogonazos cambiarios: no hay dólares disponibles en cantidad en manos del sector público para atender una demanda constante y creciente. Por ese motivo ser tan enfático en definir cuál es el tipo de cambio correcto para estos momentos o extenderse en señales tranquilizadoras hacia el mercado financiero puede terminar siendo el abrazo de oso de un gobierno en desintegración .

La historia económica argentina enseña que economistas o político que se jugaron con afirmaciones acerca de cuál debería ser el valor del dólar quedaron descolocados. Hubo varios episodios traumáticos que invitan a la prudencia y mucho menos festejar que la paridad baja o se queda estable por un comentario público. Determinar que la cotización de 60 pesos “es la correcta” es caer en un cálculo economicista reservado al ámbito académico. En un estudio de largo plazo acerca del tipo de cambio de equilibrio, ese valor se ubica en un rango medio, similar al que había en los últimos meses del gobierno de Néstor Kirchner. Esas son evaluaciones de informes de consultoría.

Como se sabe por las grandes crisis que atravesó la economía argentina, el nivel de la paridad incorpora el factor intensidad de fuga y carga de la deuda externa que tritura cualquier estudio numérico sobre el tipo de cambio de equilibrio. Sin acceso a financiamiento externo, con los dólares del Fondo que se están acabando o directamente que no vienen, sin confianza de inversores para aceptar refinanciar vencimientos de la deuda local y con la persistente dolarizaciones de ahorros domésticos, es de mucha audacia arriesgar cuál debería ser hoy la relación dólar/peso. Además de ser un costo político innecesario en un escenario electoral donde el gobierno sigue en campaña como si no hubiera habido PASO, desparramando su tradicional violencia simbólica con su vocera Elisa Carrió y el jefe de la estrategia de la mentira planificada Marcos Peña.

Trampa

Los dólares que el Banco Central tiene disponible son escasos y, además, los está entregando para atender la corrida. El gobierno de Macri está encerrado en la trampa que diseñó y trata de empujar a Alberto Fernández a pisarla.

El esquema de valorización financiera estalló. La bicicleta alentada primero con las Lebac y después con las Leliq exprimió al máximo la capacidad de endeudamiento público. La tasa de interés local muy superior a la internacional, con una paridad adormecida por dólares conseguidos por emisión de deuda o préstamo del FMI, facilitó el negocio especulativo. Los sucesivos golpes devaluatorios fueron provocados por la salida de parte de esos capitales especulativos. Algunos de esos fondos quedaron atrapados, lo que acelera la fuga por la pérdida de confianza en activos argentinos. Los dólares del Fondo vinieron a su rescate para facilitar el tránsito de la huida.

En una economía con desregulación absoluta del mercado cambiario y apertura total de la Cuenta Capital del Balance de Pagos (libre ingreso y egreso de capitales especulativos), la capacidad de administrar una crisis del sector externo y la consecuente inestabilidad cambiaria se convierte en una misión muy complicada. Si además las reservas van languideciendo, el panorama es muy desalentador para conseguir estabilidad en la paridad.

La trampa de la economía macrista quedó descubierta con el último estallido, que se expresa en el siguiente dilema: mantener el dólar bajo control liquidando reservas hasta las elecciones o preservar el monto de las reservas hasta el traspaso de mando del 10 de diciembre con el riesgo de un dólar descontrolado.

Para mantener una paridad estable (en los 60 pesos) hasta fines de octubre, el Banco Central tiene que liquidar diariamente reservas de libre disponibilidad. Si no lo hace, el dólar seguiría subiendo en un contexto de un gobierno en estado de shock, que pasa de la negación de la realidad a la sobre actuación de responsabilidad institucional. A la vez, la venta constante de reservas disminuye su stock, que define el escenario para otra fuerte devaluación.

Así han terminado los anteriores experimentos de valorización financiera, el de la dictadura militar y el de la convertibilidad. Pretender que se puede evitar ese mismo desquicio con la economía macrista solamente con voluntarismo político, en base a estudios macroeconómicos que definen un tipo de cambio de equilibrio, es desconocer la historia de las crisis argentinas.

Deuda y fuga

El desembolso del FMI es el único puente que le queda al gobierno de Macri para estirar un poco más su final. El Fondo pretende tener de socio a Alberto Fernández para tomar la decisión de girar esos indispensables dólares. El reciente informe de Fide, dirigido por la economista Mercedes Marcó del Pont, clava la flecha en el centro del blanco: “El FMI será otra vez corresponsable del desenlace crítico de la economía argentina”.

Agrega que con la liberalización plena del mercado de cambio, una economía bimonetaria como la argentina queda cautiva de la dinámica de la fuga. Para concluir que mientras haya capacidad de endeudamiento, sus impactos perversos son disimulados; el problema se da cuando esa capacidad se agota. En abril del año pasado, el mercado de capitales internacional informó que ese canal se había agotado, y ahora se están agotando los últimos recursos del FMI.

El último informe de Cifra-CTA es revelador de la dinámica que tiene la valorización financiera y su relación con el endeudamiento y la fuga de capitales. En este proceso se volvió a repetir lo que magistralmente ha ilustrado el economista Eduardo Basualdo, para el ciclo de la dictadura y el de la convertibilidad: el monto del aumento del stock de deuda pública en moneda extranjera es casi idéntico al monto de la fuga de capitales y pago de intereses de la deuda.

Las cifras son impactantes:

· El endeudamiento en dólares entre diciembre de 2015 y junio de 2019 sumó 107.525 millones de dólares.

· La fuga de capitales y el pago de intereses de la deuda en ese período totalizaron 106.779 millones de dólares.

Como en todo régimen de valorización financiera (o sea, de frenesí especulativo), los recursos conseguidos con emisión de deuda no se aplicaron para obras de infraestructura, base para impulsar el desarrollo económico, sino para garantizar las divisas para la fuga de capitales y pago de intereses.

La velocidad de ese proceso se ha acelerado con cada uno de los desembolsos del FMI. El último de 5400 millones de dólares duró apenas 20 días hábiles por ventas en el mercado, cancelación de deuda y baja de encajes de depósitos en dólares por retiros de ahorristas.

En caso de concretarse el próximo giro a mediados de septiembre, la duda es si esos dólares durarán hasta el 27 de octubre, día de las elecciones, o el Banco Central los quemará antes y quedará en el archivo la propuesta de una paridad cambiaria de equilibrio en 60 pesos.

azaiat@pagina12.com.ar


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https://www.pagina12.com.ar/214271-los-dolares-no-alcanzan

sábado, 8 de junio de 2019

FICCIONES, por David Cufré (para "Página 12" del 08-06-19)


Por David Cufré

Los planes de estímulo al consumo que empezó a desplegar el Gobierno a nueve semanas de las PASO son una ficción. No hay vocación real de las autoridades de sostener políticas que motoricen la demanda interna y que ésta opere como una plataforma para la producción, el empleo y la mejora del salario. No ha sido esa la visión de Cambiemos en tres años y medio de gestión y no lo será si Mauricio Macri consigue quedarse otros cuatro años en la Casa Rosada.
Los créditos Ahora 12 con una tasa de interés más baja que la que regía hasta ahora, del 20 por ciento en lugar del 70, aunque superior a la versión original del programa, que era cero; los préstamos a jubilados y titulares de asignaciones a través de la Anses, lo que antes se llamaba créditos Argenta; los nuevos Precios Esenciales, con intención de rescatar el inhallable Precios Cuidados; los subsidios para la venta de autos cero kilómetro; la postergación de incrementos de tarifas de electricidad, gas y transporte y el adelantamiento de los aumentos de la Asignación Universal por Hijo y del salario mínimo son todas medidas lanzadas de apuro para mejorar las expectativas electorales del oficialismo. Prueba de ello es que no se hicieron antes, salvo en algún caso también de cara a los comicios legislativos de 2017, y sobre todo porque tienen fecha de vencimiento. Pasadas las elecciones, todo ese andamiaje desaparecerá y volverán los tarifazos, los precios liberados, los créditos a tasas impagables y el desinterés del Estado por la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, que es la verdadera política del macrismo. Peor aún, el gobierno del miedo promete imponer una reforma laboral que quite derechos e ingresos a los trabajadores y una reforma jubilatoria en igual sentido con los trabajadores retirados. Así se lo exigen el FMI y los economistas que dominan la escena a través de los medios concentrados, quienes aceptan los raptos populistas del oficialismo como una trampa tolerable en pos de un objetivo mayor: ganar las elecciones para poder avanzar sí con un ajuste del gasto sin medias tintas.

La paz cambiaria que el Gobierno busca mantener con tasas de interés que envenenan el aparato productivo también es una ficción. La realidad de la política económica es la inestabilidad del tipo de cambio, como se ha comprobado largamente desde que Alfonso Prat-Gay anunció antes del triunfo de Cambiemos en 2015 que terminaría con toda regulación para la compra de divisas. El resultado de esa política es la suba del dólar de 10 o 15 pesos, si se quiere tomar la cotización oficial o la del mercado ilegal cuando arrancó el gobierno de Macri, a los 46 pesos actuales. La devaluación y las corridas son la norma, mientras que la estabilidad del dólar es la excepción. Miguel Angel Broda, que defiende la orientación del plan económico, avisó que el valor actual de la divisa es insuficiente y que se necesita un precio más alto para impulsar las ventas al exterior. “Este es un dólar barato. No es lo suficientemente alto para que las exportaciones despeguen”, evaluó en una entrevista con el diario El Cronista. Es decir, lo que cabe esperar después de las elecciones, si se impone el Gobierno, son nuevas subas del tipo de cambio, combinadas con reformas en materia laboral y previsional y un estricto recorte de gastos para cumplir con el FMI.

Es obvio que un plan de semejantes características está destinado al fracaso, así como se anticipó lo peor para el programa en curso y efectivamente se comprobó que era la ruina para las mayorías populares. Ahora, cuando se acercan las elecciones, el Gobierno echa mano a medidas heterodoxas de fomento al consumo porque es consciente de su carácter reactivante, que es lo que necesita para no resignarse a la derrota en los comicios de octubre. Aunque no lo explicite, es un reconocimiento de que el corazón de sus políticas, que van en dirección opuesta al plan electoralista de este momento, conspira contra los intereses de quienes viven de un salario o una jubilación y, en consecuencia, contra sus aspiraciones en las urnas. La necesidad de apuntalar el consumo es también una respuesta a una economía que no levanta, más allá del relato de Nicolás Dujovne. Empresas líderes del sector de la alimentación aseguran que mayo fue peor que abril en materia de ventas, con bajas de productos masivos como fideos, arroz y yerba del orden del 9 por ciento en cantidades despachadas respecto de un año atrás. El hundimiento del mercado interno a lo largo de los últimos doce meses es tan intenso que el Gobierno difícilmente logre mucho más que maquillar una pausa en la caída en los meses que quedan hasta las votaciones.

Igual de difícil asoma el desafío en materia cambiaria. La razón principal es la misma que llevó a tantos saltos del dólar desde fines de 2015 a la fecha: siguen vigentes las dos políticas que le otorgan el poder de manejar la cotización de la divisa a los inversores especulativos. Ellas son la liberalización de compra de moneda extranjera, sin ningún límite, y la eliminación de regulaciones para el ingreso y la salida de capitales del país. Como los financistas pueden comprar todas las divisas que deseen y las pueden sacar de la Argentina de un momento a otro, la determinación del momento en que lo hagan en volúmenes que desestabilicen el mercado es enteramente suya. Se suponía que esas libertades debían generar confianza y desatar una corriente de inversiones que terminara con la insuficiencia de divisas. Lo que ocurrió es lo contrario. Los capitales especulativos presionan para obtener cada vez más tasas de interés y en cuanto consideran que ganaron lo suficiente y necesitan ponerse a cubierto de los riesgos de las inconsistencias del modelo, realizan sus ganancias y se mandan a mudar. Es un secreto a voces en la city que eso volverá a ocurrir como ya pasó el año pasado, cuando el que empezó la corrida fue el JP Morgan, fugando más de 1000 millones de dólares de la noche a la mañana. Las especulaciones en el mercado rondan en si eso sucederá antes o después de las PASO, desatando un movimiento en manada de inversores más chicos.

“La calma cambiaria registrada desde fines de abril está explicada por dos factores: la decisión del FMI de habilitar al Gobierno a usar los dólares del stand-by para intervenir activamente en el mercado de cambios y el mantenimiento de exorbitantes rendimientos para las colocaciones en pesos. Sin embargo, no se advierte que en paralelo estén madurando condiciones virtuosas que puedan darle sostenibilidad a la tendencia”, advierte el último informe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE). La entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont, ex presidenta del Banco Central, señala que “a los vencimientos de capital e intereses de la distintas letras del Tesoro, equivalentes a 18.000 millones de dólares, se le suma un stock de plazos fijos en pesos del sector privado que representa otros 26.500 millones de dólares. No son cifras menores frente a un nivel de reservas netas que oscila en torno a los 20.000 millones”. Finalmente, indica que “el único financiamiento disponible proviene del FMI. Con esos fondos hay que atender todos los frentes del estrangulamiento de divisas. Los dólares no alcanzan y el ‘mercado’ lo sabe”.

La conclusión es que las ficciones que sostiene el Gobierno con planes de corto plazo para frenar la baja del consumo y la administración irresponsable de las tasas de interés y las divisas para que no se le escape otra vez el dólar tienen como único fin sostener la imagen de Macri de cara a las elecciones. Antes o después de los comicios, esas ficciones se pincharán como un globo, y otra vez quedará en escena la inviabilidad social y económica del modelo en marcha.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/198976-ficciones

viernes, 26 de abril de 2019

Crónica de un desastre anunciado, por "Página 12" del 25-04-19

Imagen: Leandro Teysseire

Los especialistas coinciden en que la crisis se profundizará

Mercedes Marcó del Pont y Alejandro Vanoli, ex titulares del Banco Central, y el economista Hernán Letcher explican por qué se dispara el dólar

Con el dólar habiendo tocado el record de 47,50 pesos y el riesgo país superando los 1000 puntos, los especialistas consultados por Página/12 prevén una profundización de la crisis financiera producto de la desconfianza en el manejo político y económico de Cambiemos. El escaso margen de intervención del Banco Central para frenar corridas, a raíz de lo acordado con el Fondo Monetario, la desregulación de la cuenta capital que favorece la fuga, la persistente alta inflación y las expectativas devaluatorias son algunos de los elementos que Mercedes Marcó del Pont y Alejandro Vanoli, ex titulares del Banco Central, y el economista Hernán Letcher señalan para explicar el salto en el precio de la divisa estadounidense.

Marcó del Pont resumió la situación como “una muerte preanunciada cuyo final de crisis se precipitó por movidas especulativas”. La ex diputada y funcionaria alertó sobre el nulo poder de fuego del Central para frenar estas corridas contra el peso. “Probablemente siga subiendo la tasa de interés, aunque eso ya no alcanza. Y cuando se entra en esta escalada de dolarización y hay cero poder de fuego, lo único que van a hacer es rifar 150 millones de dólares diarios de reservas sin ningún efecto”, detalló la presidente de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE). “Hay que pensar que vencen plazos fijos por 27.000 millones de dólares de acá a fin de año que se puede pasar a la divisa”, agregó Marcó del Pont.

Otro punto sobre el que la economista llamó la atención es la desdolarización de ahorros. “Algunos desarman su stock para hacer carry trade, pero también muchos para pagar quincenas al no tener alternativa de financiamiento. Hoy esa desdolarización es la segunda fuente de oferta del mercado. Por eso la fuga neta da un valor bajo, pero la formación bruta es altísima”, explicó. Según reveló, en el primer trimestre del año la dolarización fue de 18.300 millones de dólares, la amortización de deuda representó 17.000 millones y el pago de importaciones, otros 7500 millones. “El problema acá no es el riesgo país siquiera, es la fuga”, remarcó. Según su opinión, el Gobierno no tiene “conceptualizado” el nivel de fuga y sigue sin regular la cuenta capital. “Nadie habla de regular la fuga. Han naturalizado que todos los ahorros de la noche a la mañana se pueden pasar a dólares sin límites. Mientras siga está política, lo que va a suceder es que se van a seguir dilapidando reservas y devaluando la moneda”, anticipó la ex titular del Central y el Nación.

Para Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el problema es que “básicamente nadie la cree al Gobierno”. “Esta escapada es resultado de un escenario de mucha incertidumbre previa, donde se le agregó una medición de inflación importante (la minorista de marco en 4,7 por ciento) y con el agravante es que los anuncios que hizo generó efectos contrarios”, explicó el economista en diálogo con este diario. “Fijaron la banda superior pensando que eso iba a provocar una baja en el tipo de cambio, pero como no le creen, generó el efecto contrario y se profundizó la suba generando mayores expectativas de devaluación”, agregó Letcher. El titular de CEPA remarcó que el principal escollo es que “el gobierno no sabe para dónde salir y eso es preocupante”.

Vanoli coincidió en que hay “una mirada muy negativa sobre los anuncios de la semana pasada que se refleja en continuos tests cambiarios”. El titular de la consultora Synthesis también hizo foco en la limitación del Central a intervenir con 65 millones de dólares diarios para reducir la volatilidad diaria dentro de las “bandas tan anchas”. Estas oscilaciones son, según dijo, las que después determinan la expectativa de devaluación de mediano plazo. “Es necesario que el Fondo le permita al Gobierno intervenir dentro de la banda cuando haya mucha volatilidad diaria para evitar saltos.

El ex funcionario advirtió que hay buenos niveles de oferta de dólares del agro. El problema es que la demanda es realmente muy alta. No obstante, no descartó que haya retención especulativa de cerealeras y aceiteras si se mantienen las expectativas de devaluación. En cuanto al salto del riesgo país, quien fue también titular de la Comisión de Valores (CNV), aseguró que se debe a que muchos fondos desarman posiciones en dólares. “El inversor sofisticado desarma cartera y fuga capitales y el pequeño, se asusta y se pasa a dólares. El resultado es que le limita todavía más al Gobierno la posibilidad de bajar la tasa de interés para reactivar la economía. Van a tener que hacer más heterodoxia: que el Banco Central recupere el pleno control de su política cambiaria y plantear un plan integral con acuerdo político y social y rediscutir el acuerdo con el FMI y la posibilidad de recambio de Gabinete”, sentenció Vanoli.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/189808-cronica-de-un-desastre-anunciado

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Marcó del Pont: “Es evidente que el FMI decide hasta si los funcionarios pueden ir al baño”, por "Actor Político" del 26-09-18


26 sep - 

La ex titular del Banco Central planteó advirtió que la incertidumbre cambiaria no pasará hasta que no se eliminen las restricciones impuestas desde el Fondo. “Nadie habla de que todo lo que ingresó desde enero hasta ahora se ha fugado”, planteó.

  
En declaraciones a Radio con Vos, Mercedes Marcó del Pont apuntó que la mega devaluación que impulsó el FMI le impuso “condicionantes muy fuertes al Banco Central” y alertó sobre la fuga de dólares.
“Se compraron 5600 millones de dólares en agosto para atesoramiento, fuga o como querramos llamarlo. Nadie habla de que todo lo que ingresó desde enero hasta ahora se ha fugado”, explicó la ex titular del Central.
En ese marco, aclaró que si el FMI no quita las “severas restricciones para intervenir en el mercado de cambios, entonces no se puede despejar la incertidumbre”.
Mientras se esperan los detalles del nuevo acuerdo entre el Gobierno y el organismo que conduce Christine Lagarde. Marcó del Pont sostuvo: “Es evidente que el FMI es el que va a decidir si pueden ir al banco los funcionarios. Disciplina absolutamente toda la política cambiaria”.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/8539/marco_del_pont_es_evidente_que_el_fmi_decide_hasta_si_los_funcionarios_pueden_ir_al_bano/

sábado, 8 de septiembre de 2018

Marcó del Pont: “El ajuste va a ser brutal, uno de los más fuertes que le reclamó el FMI a países con quienes firmó un préstamo Stand By”, por "Actor Político" del 06-09-18


6 sep - 

La ex titular del Banco Central analizó el escenario crítico que vive la economía y consideró difícil que el Gobierno salga de la encrucijada en la que se metió. “Están creciendo los intereses de la deuda y no hay espacio para el crecimiento”, advirtió.

  
En declaraciones a C5N, la economista Mercedes Marcó del Pont cuestionó el rumbo económico y las decisiones que se tomaron desde el Banco Central, lugar que ocupó como máxima autoridad durante el kirchnerismo.
En primer lugar, rechazó la similitud que plantea el Gobierno entre el manejo del Estado con la economía familiar.
“La idea que tienen es que el problema es el gasto público, que el enemigo es un enorme gasto público. Y esta cosa tan pueril de comparar al Estado con una familia, lo dicen permanentemente. La institución del Estado tiene la capacidad de recaudar impuestos y de emitir moneda, cosa que tampoco tiene que ver con las familias”, indicó.
Y agregó que en esa afirmación hay una “descalificación del Estado” vinculada a “la avanzada del neoliberalismo” a nivel regional.
“El problema de Argentina no es fiscal, tiene que ver con la insuficiencia de dólares. Le dieron todo al mercado, y los mercados hacen bicicleta, entran y salen cuando les conviene”, aclaró Marcó del Pont, y adelantó que en el corto plazo van a decir que no pueden mantener a los jubilados.
Además, se refirió al nuevo acuerdo que el Gobierno fue a negociar con el FMI. “Este ajuste va a ser brutal y uno de los más fuertes que le reclamó el FMI a un país que firmó un préstamo Stand By. Y acá puede haber reacción social”, indicó.
En este marco, anticipó que el Gobierno “va a extorsionar a los gobernadores diciéndoles que si no firman el presupuesto van a ser corresponsable de la crisis”.
Marcó del Ponto también señaló que del primer desembarco de 15 mil millones de dólares que dio el Fondo, en el marco del acuerdo por 50 mil, 13 ya se fugaron.
“El FMI debe poner las barbas en remojo, porque no puede prestar plata para que se fugue”, aseguró.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/8408/marco_del_pont_el_ajuste_va_a_ser_brutal_uno_de_los_mas_fuertes_que_le_reclamo_el_fmi_a_paises_con_quienes_firmo_un_prestamo_stand_by/

miércoles, 10 de enero de 2018

MARCÓ DEL PONT: "Se metieron en una encerrona", por "Página 12" del 09-01-18

Mercedes Marcó del Pont, sobre la política del Banco Central

La ex presidenta de la entidad monetaria señaló que durante la gestión de Sturzenegger, el BCRA “ha perdido capacidad soberana” para “definir tipo de cambio y tasa de interés”. Agregó que, “más allá del anuncio” que se haga hoy sobre la tasa de interés, el problema está “en la política antiinflacionaria” del Gobierno.

Imagen: Captura Web
La ex presidenta del Banco Central (BCRA) Mercedes Marcó del Pont sostuvo que la entidad monetaria “se ha metido en una encerrona complicada con el manejo de la tasa de interés” y considero que, “más allá del anuncio” que se haga hoy al respecto, el problema está “en la política antiinflacionaria” del Gobierno. “La variable que va a determinar lo que pase con la inflación es el tipo de cambio”, señaló.

“El dólar marca la formación de precios”, remarcó y explicó que una de las actuales dificultades es que “lo que falta son dólares genuinos provenientes de la producción”. Lo que hay, añadió durante una entrevista por Radio 10, son dólares “provenientes de la especulación del sector financiero en torno de la deuda”. Y a este camino “ya lo vivimos, tiene patas muy cortas y tarde o temprano termina en crisis de sector externo”, advirtió.



Por otro lado, Marcó del Pont aseguró que, durante la gestión de Federico Sturzenegger, el BCRA “ha perdido capacidad soberana” para “definir tipo de cambio y tasa de interés”. Esto, prosiguió, quedó en manos del mercado, “que no quiere que el tipo de cambio se mueva demasiado y rompa el brutal negocio financiero” que están haciendo “con la timba” de estos dos años.

La ex diputada también cuestionó las “incumplibles” metas de inflación. “Ya advertimos que el 15 por ciento (previsto para este año) es improbable, sobre todo porque el mercado y consultores hablan de que debiera ser de 17,5, siempre y cuando el dólar se mantenga planchado”.

“Se pinchó la burbuja en torno de la ficción de las metas de inflación del BCRA”, sintetizó Marcó del Pont y enfatizó en que el eje de los problemas económicos que afronta el Gobierno es que “hay un error de diagnóstico acerca de por qué van a aumentar los precios”.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/88015-se-metieron-en-una-encerrona

INFORMACIÓN RELACIONADA:

Sturzenneger le hizo Pito Catalán a Marcos Peña

domingo, 1 de enero de 2012

Banco Central, la mejor consultora, por Cristian Carrillo y Tomás Lukin (para “Página 12” del 31-12-11)


ACIERTOS DE PROYECCIONES OFICIALES Y PIFIAS DE GURUES

“La mejor consultora que hay hoy en Argentina es el Banco Central”, asegura Mercedes Marcó del Pont. La presidenta de la autoridad monetaria destaca la precisión de las proyecciones que construye la entidad para tomar sus decisiones. “A fines de 2010 manejábamos como hipótesis para construir nuestro modelo un tipo de cambio a 4,29 pesos y vamos a cerrar en 4,32 pesos, no está nada mal”, sostiene la funcionaria que recuerda a aquellos consultores que “decían que Argentina no era competitiva, que después de las elecciones se venía un ajuste del tipo de cambio. Nada de eso pasó, no se dan cuenta de que el país cambió”.

Durante la extensa entrevista que realizó con Página/12 el jueves por la tarde, después de la última reunión del año de directorio del banco, donde se aprobó el Programa Monetario, Marcó del Pont explicó que “las diferencias entre los niveles de crecimiento registrados y los que proyectábamos en el Banco Central a comienzo de año fueron menores a las observadas en las estimaciones del mercado”.

El Programa Monetario es el ejercicio que realiza anualmente el BCRA donde estipula, a partir de una serie de proyecciones sobre el desempeño general de la economía, la evolución de los agregados monetarios acordes con ese escenario macroeconómico. En 2011, el BCRA proyectó un crecimiento de 6,5 por ciento mientras que las consultoras de la city porteña esperaban un 5,4 por ciento y la empresa LatinFocus 4,8 por ciento frente al 8,9 por ciento efectivamente registrado. Para el año que comienza mañana, los economistas locales pronostican una mejora de 4,2 por ciento del PIB y LatinFocus 3,8 por ciento, mientras que el Banco Central espera un crecimiento de entre 4,5 y 7,5 por ciento.

Marcó del Pont desembarcó en el Banco Central hace dos años para reemplazar al desplazado Martín Redrado. La funcionaria pondera el uso de las reservas internacionales para pagar deuda con acreedores privados y señala que neto de esos desembolsos, el activo ascendería hasta los 62 mil millones de dólares. “El stock de deuda pública en manos privadas cerrará 2011 en torno del 13,4 por ciento del PIB y menos del 9 por ciento del PIB si se considera la deuda denominada en moneda extranjera”, destaca la presidenta del BCRA.

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/subnotas/184522-57189-2011-12-31.html