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martes, 2 de diciembre de 2025

JOSEPH STIGLITZ: "ESTO VA A TERMINAR MAL"


Joseph Stiglitz

 

 



jueves, 3 de febrero de 2022

Joseph Stiglitz y el Financial Times: Dos miradas opuestas dicen que no hay ajuste en el acuerdo con el FMI, por "Página 12" del 03-02-22

 


“El FMI no insistió, como suele hacer, en la austeridad", dijo el Nobel. Mientras que el diario critica a Macri y pide un pacto con "condiciones más duras". 

3 de febrero de 2022 


Por derecha y por izquierda -una simplificación que facilita el punto- el pacto de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es visto por especialistas del mundo como una negociación alejada del ajuste convencional y las exigencias desmedidas del organismo. El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, y el influyente diario inglés Financial Times, coincidieron en que el acuerdo no supone recortes que afecten al crecimiento. 


Del lado del economista, se resalta el logro de la negociación del gobierno argentino, mientras que el periódico cuestiona fuertemente el préstamo a Mauricio Macri y le exige al organismo que comanda Kristalina Georgieva "condiciones más duras" teniendo en cuenta el volúmen de dinero que contrajo la administración de Cambiemos. 


Estos analisis, expresados en artículos periodísticos, se dan en el marco de los debates internos de una parte del Frente de Todos sobre el acuerdo firmado por Argentina, hecho que derivó en la renuncia a la presidencia de la Cámara de Diputados de Máximo Kirchner. 


Stiglitz: "No impone austeridad perjudicial"

“El FMI no insistió, como suele hacer, en la austeridad. En cambio, el acuerdo brinda a la Argentina espacio para continuar con su recuperación económica”, precisó Stiglitz en un artículo para la revista Foreign Policy. Para el Nobel de Economía y maestro del ministro de Economía, Martín Guzmán, "el acuerdo argentino les da la esperanza (a otros países endeudados) de que pueden recurrir al FMI sin que el Fondo imponga una austeridad perjudicial y otras condiciones contraproducentes. Esperemos que ese sea el caso”.


“El gobierno de la Argentina, con sus economistas bien preparados, insistió en que la austeridad es contractiva, algo que debería parecer obvio para cualquiera que haya tomado un curso elemental de macroeconomía", señaló el economista. Sin embargo, recordó que "en el mundo al revés en el que vivimos, hay una escuela de pensamiento que argumenta que las políticas contractivas pueden ser expansivas”.


El economista analizó la respuesta del gobierno argentino a la problemática inflacionaria: "Por lo general, hay tres preocupaciones sobre la inflación: primero, se volverá desbocada o hiperinflación; esto no está sucediendo. En segundo lugar, destruirá el crecimiento económico. Pero como hemos señalado, el crecimiento ha sido fuerte en 2021".


"Y finalmente, la inflación puede aumentar la pobreza entre aquellos cuyos ingresos no se mantienen al día con los aumentos de precios. El Gobierno ha aumentado los programas contra la pobreza, como las transferencias de efectivo, y ha tomado otras medidas para abordar este problema", puntualizó Stiglitz.


A su criterio, "la Argentina ha podido recuperarse hasta ahora de la destrucción económica de la administración anterior en parte porque tenía un alto nivel de experiencia en la mesa de negociaciones". En este sentido, ponderó el conocimiento argentino "en macroeconomía, reformas de políticas estructurales y reestructuración de la deuda, ventajas que muchos otros (países) no tendrán".


“Habrá una serie de eventos imprevistos, políticos y económicos, nacionales e internacionales, a los que el gobierno argentino tendrá que responder. Habrá desacuerdos sobre la mejor manera de hacer esto, tanto dentro de la Argentina como entre la Argentina y el FMI", advirtió. De todas formas, se mostró optimista porque "en los próximos años, ambas partes mantendrán el espíritu de cooperación y compromiso de este acuerdo con el crecimiento compartido y la reducción de la pobreza”.


"El gobierno de (el presidente Alberto) Fernández, en colaboración con el FMI, ha honrado estos compromisos, dentro de las capacidades muy disminuidas generadas por la Covid-19 y las políticas económicas fallidas anteriores, con dignidad y respeto”, concluyó Stiglitz.


"El mayor rescate de la historia" a Macri

El Financial Times, en tanto, eligió correr por derecha al FMI, pedirle más ajuste, pero admitiendo que la crisis de deuda que dejó Macri "era una montaña impagable". También da la pauta de que el crédito de la administración Trump a Cambiemos fue el "mayor rescate de la historia" del organismo a un gobierno.


Ya el título del articulo es directo: "El acuerdo del FMI con Argentina necesita condiciones más duras", editorializan marcando la idea de un pacto flojo de exigencias. Agregan que "el FMI está dispuesto a dejar atrás el vergonzoso fracaso de su mayor rescate de la historia, evitar el espectro de que Argentina se atrase en los pagos y mostrar sensibilidad ante la necesidad de políticas sociales más fuertes a medida que los países se reconstruyen después de la pandemia". 


En ese contexto, el diario admite que el Gobierno del Frente de Todos "heredó un lío cuando asumió en 2019",  con "la economía estaba sumida en la recesión y la montaña de deuda externa acumulada por el anterior presidente, Mauricio Macri era impagable. El FMI se equivocó al prestar tanto en 2018 sobre supuestos demasiado optimistas sin insistir en una reestructuración de la deuda privada y medidas para evitar la fuga de capitales". 



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/399280-joseph-stiglitz-y-el-financial-times-dos-miradas-opuestas-di

sábado, 4 de julio de 2020

Para Stiglitz, el rol del estado en la economía mundial post pandemia será fundamental, por "Info135" del 02-07-20


El premio Nobel de Economía sostuvo que los mercados por sí solos no podrán con la reconstrucción y proyecto enormes cambios estructurales

02/07/2020

«El efecto post-pandemia en las economías será anémico, no solo para los países que manejaron mal el brote, como Estados Unidos, sino a nivel global».

En un artículo publicado en el diario británico The Guardian, el economista y premio nobel de Economía Joseph Stiglitz trazó un panorama sombrío para la economía una vez superada en parte la pandemia de coronavirus.



Stiglitz remarcó que las expectativas de un rápido repunte son una fantasía y destacó los cambios a futuro que habrá en los patrones de consumo y el mercado laboral.

El reconocido economista advirtió que «los mercados por sí solos no son adecuados para gestionar» la transformación que habrá producto del descalabro que provocó el coronavirus y planteó la necesaria intervención del Estado para apuntalar la recuperación.

Stiglitz explicó que «la macroeconomía nos dice que el gasto caerá por el debilitamiento de los balances de los hogares y las empresas, una serie de quiebras que destruirán el capital organizacional e informativo y un fuerte comportamiento preventivo inducido por la incertidumbre sobre el curso de la pandemia y las respuestas de política a la misma».

«Al mismo tiempo -agregó-, la microeconomía nos dice que el virus actúa como un impuesto sobre las actividades que implican un contacto humano cercano. Como tal, continuará generando grandes cambios en los patrones de consumo y producción, lo que a su vez provocará una transformación estructural más amplia.»

«Sabemos por la teoría económica y la historia que los mercados por sí solos no son adecuados para gestionar dicha transición, especialmente considerando lo repentino que ha sido», señaló Stiglitz.

Luego Stiglitz puso la mirada sobre las políticas monetarias: «Pueden ayudar momentáneamente pero con una tasa de interés cercana a cero es imposible esperar que hagan despegar la economía a largo plazo».

Y adelantó que las objeciones «conservadoras» al aumento del déficit y los niveles de deuda obstaculizarán el estímulo fiscal necesario. Explicó que quienes plantearán esas objeciones son «las mismas personas estaban más que felices de reducir los impuestos para multimillonarios y corporaciones en 2017, rescatar a Wall Street en 2008 y echar una mano a los gigantes corporativos este año.

«Pero otra cosa es extender el seguro de desempleo, la atención médica y el apoyo adicional a los más vulnerables» destacó el maestro del actual ministro de Economía argentino Martín Guzmán.

Publicado en:
https://portaldenoticias.com.ar/2020/07/02/para-stiglitz-el-rol-del-estado-en-la-economia-mundial-post-pandemia-sera-fundamental/

viernes, 12 de junio de 2020

Para Stiglitz, «los acreedores de la Argentina no tienen vergüenza», por "Portal de Noticias" del 11-06-20


Durante una conferencia organizada por el Banco de Desarrollo para América Latina Stiglitz sostuvo que además "tienen una conducta inhumana" .

11/06/2020



El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, analizó el proceso de renegociación de la deuda en Argentina, y consideró que «algunos de los acreedores demandan dinero que claramente excede lo que es sostenible. Lo voy a decir en términos francos: no tienen vergüenza», remarcó.

«Algunos encima pretenden ser buenos ciudadanos corporativos, pero en la práctica no predican lo que ellos dicen«, dijo Stiglitz sobre los acreedores durante una conferencia virtual organizada por el Banco de Desarrollo de América Latina.



«Argentina ha jugado un papel muy importante con el FMI, desarrollando sustentabilidades y modelos donde podemos evaluar la situación, y lamentablemente una vez más podemos ver la falla del sector privado. Uno debe preguntarse por qué el sector privado ha estado en una postura tan inhumana a la hora de prestar deuda», analizó el Nobel de Economía sobre el caso local.

Durante la conferencia virtual, Stiglitz consideró que el sector privado «estrangula a los países de modo irracional». «Esto no solo es inhumano sino que socava recuperación que puede obtenerse». Los acreedores se han opuesto al desarrollo de un buen marco humano y racional para la reestructuración de la deuda», señaló.

Publicado en:
https://portaldenoticias.com.ar/2020/06/11/para-stiglitz-los-acreedores-de-la-argentina-no-tienen-verguenza/

miércoles, 13 de mayo de 2020

Joseph Stiglitz "Si los acreedores no presentan una oferta sostenible, Argentina no tiene otra opción"







Publicado en:
https://twitter.com/WDVL4/status/1259967072169267206?s=09

jueves, 7 de mayo de 2020

La reestructuración de la deuda privada argentina es esencial, por JOSEPH E. STIGLITZ, EDMUND S. PHELPS y CARMEN M. REINHART (para “Proyect Syndicate” del 06-05-20) 6 de mayo de 2020


stiglitz272_Matías BagliettoNurPhoto a través de Getty Images_martinguzmanargentinadebtimfMatías Baglietto / NurPhoto a través de Getty Images



Se solicita a los acreedores de Argentina que acepten una propuesta que reduciría su flujo de ingresos pero que la haría sostenible. Una resolución responsable sentará un precedente positivo, no solo para Argentina, sino para el sistema financiero internacional en su conjunto.

NUEVA YORK - La pandemia de COVID-19 ha empujado a la humanidad hacia la peor recesión mundial en los tiempos modernos. La presión sobre las finanzas públicas se ha vuelto enorme, particularmente en los países en desarrollo que ya estaban muy endeudados.

El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y las Naciones Unidas han lanzado varias iniciativas para aliviar la carga de la deuda pública en esta situación extraordinaria. Como primer paso, los países del G20 acordaron otorgar una moratoria sobre la deuda bilateral oficial de las 76 economías más pobres del mundo.

Este momento plantea la prueba definitiva de la arquitectura financiera internacional. "Sostenibilidad" es un término que ahora es omnipresente en las finanzas e inversiones mundiales, y por una buena razón. Los principios que incorpora, como en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, hablan de construir un mundo mejor. Y esos principios son profundamente relevantes cuando se trata de la deuda soberana de los países en desarrollo con dificultades.

En el contexto de esta emergencia global, Argentina encabeza su proceso de reestructuración de la deuda pública de manera constructiva, de buena fe y con el apoyo de todos los sectores políticos nacionales. Desde 2016, cuando el país recuperó el acceso a los mercados internacionales, los acreedores externos hicieron una apuesta al adquirir deuda con cupones altos, pero compatibles solo con tasas de crecimiento extremadamente sólidas que no se materializaron. En febrero, antes de que la crisis de COVID-19 se agudizara, el FMI concluyó que la deuda pública de Argentina es "insostenible". Existe consenso en que la deuda es inasequible, y los pagos de intereses se han duplicado como parte de los ingresos del gobierno. Para ser franco, el costo de la refinanciación se ha vuelto excesivamente alto.

Una renegociación requiere el compromiso de todas las partes. Argentina ha presentado a sus acreedores privados una oferta responsable que refleja adecuadamente la capacidad de pago del país: un período de gracia de tres años con un corte menor en el capital y un corte significativo en los intereses. La propuesta está en línea con el análisis técnico del FMI, que establece que se necesitará un alivio sustancial de la deuda de los acreedores privados de Argentina para restablecer la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad.

El alivio de la deuda es la única forma de combatir la pandemia y establecer la economía en un camino sostenible. Antes de la crisis, el Banco Mundial estimó que la pobreza urbana en Argentina era del 35,5% y la pobreza infantil del 52,3%. La ONU ahora considera el impacto del shock en el país como uno de los peores en su región, con el FMI proyectando una contracción del 5,7% en el PIB en 2020.
Se les pide a los acreedores que reduzcan el flujo de ingresos, pero recibirían tasas de interés razonables en el futuro. Argentina ha ratificado su disposición a pagar la deuda reestructurada, precisamente porque será factible con la nueva tasa de interés propuesta. Solo una economía que crece de manera sostenible puede cumplir con sus compromisos financieros con el tiempo.

La diferencia de trato entre capital e intereses está diseñada precisamente para aliviar la carga del servicio de la deuda, mientras que el país lucha contra COVID-19 y trabaja para restaurar el crecimiento. De hecho, la reducción del cupón de bonos promedio ofrecido por Argentina (del promedio actual del 7% al 2.3%) es razonable, dado el entorno actual de tasas de interés globales.

En este momento excepcional, la propuesta de Argentina también presenta una oportunidad para que la comunidad financiera internacional demuestre que puede resolver una crisis de deuda soberana de manera ordenada, eficiente y sostenible. La ausencia de un marco legal internacional para la reestructuración de la deuda soberana no debería privar a los países endeudados de la posibilidad de proteger a su pueblo y proporcionar una recuperación económica durante la mayor crisis global en nuestra memoria.

Creemos que un acuerdo sostenible beneficia a ambas partes: una economía en dificultades con 45 millones de personas y los propios acreedores. Ahora es el momento para que los acreedores privados actúen de buena fe. Una resolución responsable sentará un precedente positivo, no solo para Argentina, sino para el sistema financiero internacional en su conjunto.


Por 
JOSEPH E. STIGLITZ
EDMUND S. PHELPS 
CARMEN M. REINHART

Este comentario está firmado conjuntamente por: Jeffrey D. Sach s, Universidad de Columbia; Dani Rodrik , Harvard Kennedy School; Thomas Piketty , Escuela de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales; Mariana Mazzucato , University College London; Kenneth Rogoff , ex economista jefe del FMI y Universidad de Harvard; Brad Setser , Consejo de Relaciones Exteriores; Ricardo Hausmann , ex economista jefe de la JID y Harvard Kennedy School; Carlos Ominami , ex ministro de Economía, Chile; Yu Yongding , ex miembro del Comité de Política Monetaria, Banco Popular de China; Erik Berglof, ex economista jefe del BERD y London School of Economics; Nora Lustig , Universidad de Tulane; Nelson Barbosa , ex ministro de Finanzas y Planificación; Justin Yifu Lin , ex economista jefe del Banco Mundial y Universidad de Pekín; Partha Dasgupta , Universidad de Cambridge; Kevin P. Gallagher , Universidad de Boston; Stephany Griffith-Jones , Universidad de Columbia; Stephanie Blankenburg , UNCTAD; Richard Kozul-Wright , UNCTAD; Ricardo French Davis , Universidad de Chile; James K. Galbraith , Universidad de Texas; Jean-Paul Fitoussi , Ciencias Po; Amar Bhattacharya, Brookings Institution; Robert Boyer , Consejo Nacional de Investigación Científica; Robert Pollin , Universidad de Massachusetts-Amherst; Robert Howse , Ley de la NYU; Giovanni Dosi , Scuola Superiore Sant'Anna; Juan Carlos Moreno Brid , Universidad Nacional Autónoma de México; Josh Bivens , Instituto de Política Económica; Arjun Jayadev , Universidad Azim Premji; David Soskice , London School of Economics; Jayati Ghosh , profesora de economía, Universidad Jawaharlal Nehru; Mauro Gallegati , Università Politecnica Delle Marche; Natalya Naqvi , London School of Economics;Daniela Gabo r, UWE Bristol; Marcus Miller , Universidad de Warwick; John E. Roemer , Universidad de Yale; William H. Janeway , Universidad de Cambridge; Dean Baker , Centro de Investigación Económica y Política y Universidad de Utah; Gerald Epstein , Universidad de Massachusetts-Amherst; Anwar Shaikh , New School University; Kaushik Basu , Universidad de Cornell; Matias Vernengo , Universidad de Bucknell; Philippe Aghion , London School of Economics; Anne Laure Delatte , Centre d'Etudes Prospectives et d'Informations Internationales; Sudhir Anand, London School of Economics; Christoph Trebesch , Universidad de Kiel; John Weeks , Universidad de Londres; David Vines , Universidad de Oxford; Saskia Sassen , Universidad de Columbia; Sandra Polaski , Universidad de Boston; Thomas Pogge , Universidad de Yale; Rhys Jenkins , Universidad de East Anglia; Jurgen Kaiser , Jubileo Alemania; Gary A. Dymski , Universidad de Leeds; Andreas Antoniades , Universidad de Sussex; Raphael Kaplinsky , Universidad de Sussex; Diane Elson , Universidad de Essex; Ernst Stetter, ex secretario general, Fundación para Estudios Europeos Progresivos; Ozlem Onaran , Universidad de Greenwich; Todd Howland , Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Isabel Ortiz , Universidad de Columbia; Carolina Alves , Universidad de Cambridge; Eric LeCompte , Jubilee USA Network; Richard Jolly , Universidad de Sussex; Christoph Trebesch , Universidad de Kiel; Diego Sanchez-Ancochea , Universidad de Oxford; Mark Weisbrot , Centro de Investigación Económica y Política; Lara Merling , Confederación Sindical Internacional; Pedro Mendes Loureiro, Universidad de Cambridge; Ilene Grabel , Universidad de Denver; Sabri Öncü , CAFRAL; David Hall , Universidad de Greenwich; José Esteban Castro , Universidad de Newcastle; Andy McKay , Universidad de Sussex; Stefano Prato , Sociedad para el Desarrollo Internacional; Rosemary Thorp , Universidad de Oxford; Barry Herman , La Nueva Escuela para la Participación Pública; Andrés Aruaz , ex Ministro de Conocimiento y Director General del Banco Central, Ecuador; Manuel Alcántara , Universidad de Salamanca; Alex Izurieta , UNCTAD; Michael Cichon , UNU Maastricht;Biswajit Dhar , Universidad Jawaharlal Nehru; Jens Martens , Foro de Política Global; Nicolas Pons-Vignon , Universidad de Witwatersrand; Jean Saldanha , Red Europea sobre Deuda y Desarrollo (Eurodad); Leonidas Vatikiotis , Proyecto libre de deudas; Valpy FitzGerald , Universidad de Oxford; Giovanni Andrea Cornia , Universidad de Florencia; Matthias Thiemann , Ciencias Po; Yılmaz Akyüz , ex economista jefe, Centro Sur, Ginebra; Stephan Schulmeister , Universidad de Viena; Eduardo Strachman , Universidad Estatal de São Paulo; Peter Dorman , Evergreen State College;CP Chandrasekhar , Universidad Jawaharlal Nehru; Leopoldo Rodríguez , Portland State University; Chris Tilly , Universidad de California en Los Ángeles; Tracy Mott , Universidad de Denver; Jeffrey Madrick , Schwartz Redescubriendo la iniciativa del gobierno; Günseli Berik , Universidad de Utah; Joseph Ricciardi , Colegio Babson; Lorenzo Pellegrini , Erasmus University Rotterdam; Erinc Yeldan , Universidad Bilkent; Sunil Ashra , Instituto de Desarrollo de Gestión; Mustafa Özer , Universidad Anadolu, Turquía; Rolph van der Hoeven , Universidad Erasmus de Rotterdam;Al Campbell , Universidad de Utah; Antonella Palumbo , Università Roma Tre; Arthur MacEwan , Universidad de Massachusetts Boston; Neva Goodwin , Universidad de Tufts; Korkut Boratav , Asociación Turca de Ciencias Sociales; Michael Ash , Universidad de Massachusetts-Amherst; Alicia Puyana , Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, México; John Willoughby , Universidad Americana; Marco Palacios , El Colegio de México; Reza Mazhari , Universidad Gonbad Gavous, Irán; Ann Markusen , Universidad de Minnesota; Renee Prendergast , Universidad de Queens;Michael Moore , Universidad de Warwick; Carlos A. Carrasco , Universidad de Monterrey, México; Robert Lynch , Colegio de Washington; John Schmitt , Instituto de Política Económica; Venkatesh Athreya , Universidad Bharathidasan; Jeff Faux , Instituto de Política Económica; Kunibert Raffer , Universidad de Viena; Jenik Radon , Universidad de Columbia; Maria Joao Rodrigues , Fundación para Estudios Europeos Progresivos; Stephanie Seguino , Universidad de Vermont; Gustavo Indart , Universidad de Toronto; Cyrus Bina , Universidad de Minnesota; Alberto Minujin, La nueva escuela; Philip Alston , NYU; Sudhir Anand , London School of Economics; José Gabriel Palma , Universidad de Cambridge; Michael A. Cohen , La Nueva Escuela; Jeff Powell , Universidad de Greenwich; y Rob Johnson , presidente, INET.  

Publicado en:
https://www.project-syndicate.org/commentary/argentina-sovereign-debt-restructuring-private-creditors-by-joseph-e-stiglitz-et-al-2020-05

miércoles, 19 de febrero de 2020

Joseph Stiglitz: "El experimento neoliberal resultó ser un fracaso", por "Ramble Tamble" de 14 de febrero de 2020




El fundamentalismo económico del libre mercado conocido como neoliberalismo económico resultó ser un rotundo fracaso", afirma el Premio Nobel de Economia Joseph Stiglitz en esta entrevista con France 24. 

La ideología neoliberal ha creado la mayor desigualdad económica de la historia, los mayores niveles de desempleo y trabajo precario, así como los incrementos del hambre y la miseria en todo el mundo. 

El fatídico experimento ideado por Milton Friedman, Friedrich von Hayek y And Rand, basado en la exacerbación del egoísmo y el individualismo, que vio la luz en el Chile de la dictadura de Pinochet, ha sido la peor invención política de la historia. Y será recordado como la ideología más nefasta, burda y criminal.

Publicado en:
https://rambletamble.blogspot.com/2020/02/nefasta-burda-y-criminal.html?m=1

https://mamvas.blogspot.com/2020/02/joseph-stiglitz-el-experimento.html

Joseph Stiglitz, nobel de Economía, sobre la crisis de Argentina: "Las medidas de austeridad ralentizarán la economía e impondrán un alto costo en la gente", por Gerardo Lissardy (para "BBC News Mundo" del 06-09-18)


JOSEPH STIGLITZ ANALIZANDO LA ECONOMÍA ARGENTINA EN SEPTIEMBRE DE 2018


por Gerardo Lissardy
BBC News Mundo, Nueva York
 06 septiembre 2018

Joseph Stiglitz cree que "hay mucho optimismo irracional, tanto de parte de los prestatarios como de los prestamistas" de Argentina
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz lanza un consejo para el presidente argentino, Mauricio Macri: debería pensar en reestructurar la deuda del país.

"Si eso excluye a Argentina de los mercados internacionales, que probablemente no lo hará, puede que no sea tan malo", sostiene el estadounidense Stiglitz en entrevista con BBC Mundo.

Argentina vive una nueva crisis económica con una gran devaluación del peso y una subida de las tasas de interés al 60%, la más alta del mundo. El país teme que aumente la inflación, la incertidumbre y sobrevuela de nuevo el fantasma del default o cesación de pagos.

Macri ha recurrido a la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) , pero de momento no ha insuflado confianza en la economía.

3 claves que explican qué está pasando con la economía en Argentina (y cómo puede afectar al resto de América Latina)
A juicio de Stiglitz, quien fuera economista jefe del Banco Mundial, los errores del pasado de Macri limitan su margen de acción y los costos de las medidas de austeridad que busca imponer podrían ser demasiado grandes sin un reperfilamiento o hasta una posible quita en la deuda.

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"Este es un problema particular para Argentina, pero una gran crisis para Argentina podría claramente afectar a los otros países (de la región) a través de varios canales", advierte.

Por qué hay hambre en Argentina si se produce comida para 440 millones de personas (10 veces su población)
Lo que sigue es un resumen del diálogo que Stiglitz mantuvo con BBC Mundo tras participar de un evento organizado por la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT) en Nueva York.

Usted recomendó en junio (en un artículo junto al economista Martín Guzmán) cambios en la política macroeconómica argentina. ¿Qué piensa sobre las medidas que está aplicando el gobierno?

Lo que escribí originalmente es que Macri, cuando llegó, confió demasiado en la idea de que habría un ingreso de capital de inversión extranjera. Y cometió un gran error al recortar los impuestos a la exportación, que eran una importante fuente de ingresos, al aumentar el déficit, el monto que tenía que tomar prestado, el costo de los alimentos, y reducir los salarios reales de los trabajadores.


Acabamos de hablar en una conferencia sobre la importancia de la desigualdad, y esa fue una medida que aumentaba la desigualdad porque reduce los impuestos a algunos de los argentinos más ricos y el precio lo pagan algunos de los más pobres.

"Macri, cuando llegó, confió demasiado en la idea de que habría un ingreso de capital de inversión extranjero", sostiene Stiglitz.
No he seguido todo lo que ha hecho, pero por lo que he visto, ahora subió impuestos a exportaciones como parte de un paquete nuevo. Si lo hubiera hecho originalmente, no estaría en la situación extrema que está ahora. Así que ese es un movimiento en la dirección correcta.

Nuestra opinión también era que una parte crítica del error fue el enfoque excesivo en las metas de inflación…

Y que se estaba atrayendo más capital especulativo…

Exacto. Los tipos de interés excesivamente altos atraen capital que viene por algún tiempo y luego se va.

Lo que me preocupa es que una vez que se crea una crisis, como parecen haberlo hecho estas políticas de mala gestión de una forma previsible, el margen de maniobra está muy limitado.

Las medidas de austeridad que parece estar imponiendo obviamente ralentizarán la economía e impondrán nuevamente un alto costo en la gente común.

Otro instrumento es la reestructuración de la deuda.

¿Usted recomienda eso como una opción?


Sí, creo que debes incluir la reestructuración de la deuda. De lo contrario, los costos que probablemente se impongan a través de la austeridad serían demasiado grandes. Hay mucho optimismo irracional, tanto de parte de los prestatarios como de los prestamistas.

Stiglitz cree que los "tipos de interés excesivamente altos" de Argentina atrajeron capital a muy corto plazo.
¿ Sugiere a lgún tipo específico de reestructuración de deuda?

Espero al menos una necesidad, probablemente, de un nuevo reperfilamiento, lo que significa aplazar los pagos inmediatos. Pero sospecho, dada la magnitud de los errores económicos que se han cometido en los últimos años, que tendría que haber una quita en la deuda.

¿De nuevo?

De nuevo. Después de la crisis de 2001, hubo una filosofía de que Argentina debería evitar endeudarse mucho en el exterior. Y fue, no quiero decir una bendición, pero no una mala cosa que Argentina haya sido excluida de los mercados internacionales. Fue una especie de disciplina que hizo que Argentina enfrentara las realidades de las restricciones presupuestarias, no necesariamente hechas de la mejor manera, pero al menos evitó una post-crisis.

Los términos que Macri acordó con los "buitres", el enorme obsequio después de que Argentina sacrificó tanto, creo que fue desmesurado y le planteó a Argentina un problema a futuro. Y luego los términos en los que pides prestado también son inquietantes.

Cualquiera del lado del prestamista debería haber hecho el tipo de análisis que yo y otros hicimos, darse cuenta de que tal vez no era algo bueno. Obtuvieron tasas de interés más altas, una prima de riesgo, y cuando te pagan más por la prima de riesgo tienes que enfrentar el riesgo. Ahora es el momento. Si eso (la reestructuración de la deuda) excluye a Argentina de los mercados internacionales, que probablemente no lo hará, puede que no sea tan malo.

¿Algún consejo a Argentina sobre su negociación con el FMI y qué errores evitar del pasado?

Los errores del pasado fueron una austeridad excesiva, la pérdida de autonomía económica nacional… Hay una enorme lista de condiciones que eran inapropiadas para un país en particular. La buena noticia es que en algunas negociaciones recientes han sido más flexibles. En el caso de Grecia, han sido los defensores más firmes de la necesidad de reestructuración.

Entonces uno tendrá que ver cuáles son las demandas particulares que impone el FMI.

Muchos argentinos se oponen al acuerdo con el FMI.
¿Hay posibilidades de un efecto contagio para el resto de la región, en América Latina? ¿O este es un problema particular de Argentina?

Este es un problema particular para Argentina, pero una gran crisis para Argentina podría claramente afectar a los otros países a través de varios canales. Y particularmente en este momento concreto porque los países de todo el mundo con grandes déficits de cuenta corriente, como Turquía, o grandes déficits presupuestarios enfrentan problemas.

Hay varios países, no voy a mencionar sus nombres, que creo que pueden estar maduros para una crisis. Si hay un par de ellas en un periodo corto, es un efecto multiplicador y podría crear una crisis en los mercados emergentes. Por otro lado, los problemas podrían permanecer localizados. En términos más generales, creo que hay preocupaciones.

¿Se refiere a países de América Latina o a mercados emergentes en general?

Mercados emergentes en general.

Línea
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Publicado en:
https://www.bbc.com/mundo/amp/noticias-america-latina-45403085

viernes, 7 de febrero de 2020

Algo está pasando, por José Rubén Sentis (para su blog 06-02-20)



Leemos:
La imagen de Martín Guzmán, ministro de Economía argentino, sentado entre Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, dialogando con uno y otro y, por momentos, en conversaciones de las que participaban los tres, hubiera sido suficiente motivo de atención periodística en la Conferencia sobre Nuevas Formas de Solidaridad, Inclusión e Integración que tuvo lugar este miércoles en los salones del Vaticano. Pero a esa imagen se le sumó la presencia, fuera de programa, del Papa Francisco y el breve discurso que brindó reclamando a los "líderes financieros y expertos económicos del mundo" a asumir una activa participación en la identificación de "las injusticias de nuestra economía actual y ponernos a trabajar juntos para poner fin a la desigualdad global". 
Y las referencias de Georgieva a "un capitalismo que hoy está haciendo más mal que bien en el mundo", de Stiglitz referidas a "una agenda neoliberal que ha dominado por cuatro décadas y ha fracasado".


Publicado en:
http://joserubensentis.blogspot.com/2020/02/algo-esta-pasando.html

miércoles, 25 de diciembre de 2019

La brillante y joven esperanza argentina, por Joseph E. Stiglitz (para "Project-syndicate" del 23-12-19)



Martin Guzmán es uno de los principales expertos mundiales en deuda soberana y los problemas que puede causar. Con su nombramiento como Ministro de Economía de Argentina por el presidente Alberto Fernández, Guzmán se ha convertido en la persona correcta en el lugar correcto en el momento correcto.

NUEVA YORK - A juzgar por su nombramiento de un economista de primer nivel para su gabinete como Ministro de Economía, el nuevo presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha tenido un buen comienzo para enfrentar los problemas económicos de su país. Martin Guzmán, con quien he colaborado con frecuencia en los últimos años, se encuentra entre los principales expertos mundiales en deuda soberana y los problemas que puede causar, convirtiéndolo en la persona adecuada en el lugar correcto en el momento correcto.

Después de completar su doctorado en la Universidad Brown bajo Peter Howitt (coautor con Philippe Aghion de un trabajo fundamental en la teoría del crecimiento moderno), Guzmán obtuvo un codiciado puesto en la Universidad de Columbia, donde forjó una carrera académica y se convirtió en un experto influyente en debates cruciales sobre políticas. a nivel doméstico y global. Ha testificado ante el Congreso de los Estados Unidos sobre la crisis de deuda de Puerto Rico y ha hablado en las Naciones Unidas sobre la necesidad de un mejor sistema internacional para resolver las crisis de deuda soberana. En los últimos años, ha dividido su tiempo entre Nueva York y Argentina, donde es profesor de macroeconomía en la Universidad de Buenos Aires.

Cuando el ex presidente Mauricio Macri asumió el cargo, su equipo económico admitió abiertamente que, si bien habían heredado muchos problemas, comenzaron con una gran ventaja: un bajo nivel de deuda. Apostaron por un conjunto de políticas: hacer, por ejemplo, recortes prematuros e innecesariamente grandes en los impuestos a la exportación, pagar deudas antiguas y en mora a los llamados fondos buitre con retornos excesivamente altos y asumir nuevos intereses a largo plazo. , deuda denominada en dólares, todo con la esperanza de que las señales favorables para el mercado conduzcan a una oleada de inversión extranjera que estimule el crecimiento. Incluso en ese momento pensé que era una apuesta insensata.

El resto es historia. No funcionó, y a medida que las cosas iban de mal en peor, Macri agravó los errores. Más préstamos, incluido un programa de $ 57 mil millones con el Fondo Monetario Internacional. Austeridad. Esfuerzos de esterilización equivocados para prevenir la inflación, lo que generó un sobreendeudamiento. El peor de todos los mundos posibles estaba pronto a la mano: más inflación (alcanzando casi el 60% en el año en curso), mayor desempleo (ya a doble dígito y en aumento) y la reimposición de los controles de cambio, cuya eliminación Macri había aclamado desde el comienzo de su administración como la piedra angular de su política económica.

Como resultado, Fernández hereda una situación económica mucho peor que la que enfrentó Macri: mayor inflación, mayor desempleo y ahora, una deuda más allá de la capacidad de servicio de Argentina. Duplicar una política fallida no funcionará; ni volverá a lo que lo precedió. Por eso es tan importante que Fernández haya designado a un economista brillante y conocedor que combine la energía juvenil con una sabiduría mucho más allá de sus 37 años.

Dado el desastre que Macri le ha entregado a Fernández, no hay balas mágicas. Es más fácil decir qué no hacer. Como lo expresó Fernández, uno no resuelve un problema de deuda excesiva asumiendo más deuda. Tampoco se resuelve un problema de recesión y desempleo imponiendo más austeridad, que en cada recesión siempre conduce a una mayor contracción económica. La realidad es que no habrá flujos sustanciales del sector privado en el futuro inmediato, sin importar qué políticas promulgue el gobierno.

Pero Argentina debe administrar sus recursos limitados, dedicándolos a reactivar la economía. Se espera que los bancos multilaterales de desarrollo proporcionen préstamos anticíclicos para proyectos de inversión que estimulen el crecimiento y el alivio de la pobreza (bajo Macri, la pobreza ha vuelto a crecer enormemente, a más del 35% de la población). Hay un enorme potencial. El turismo, por ejemplo, se disparó después de la última devaluación importante. Argentina tiene universidades de primer nivel y un gran número de personas emprendedoras altamente educadas.

Sin embargo, los tenedores de bonos no necesariamente pensarán en la gente de Argentina o en el potencial a largo plazo del país. Muchos de ellos pensarán solo en las ganancias a corto plazo de presionar a Argentina hacia una mayor austeridad. Volverán a contar una historia sobre un país despilfarrador que vivió más allá de sus posibilidades una vez más, a pesar de que alentaron a Macri en sus políticas erróneas y le dieron el dinero que llevó a Argentina a su actual crisis de deuda. Presumiblemente, sabían que había un riesgo: por eso exigieron y recibieron tasas de interés tan altas. Algunos pueden ser más reflexivos y comprender que restaurar la capacidad de servicio de la deuda de Argentina depende de la recuperación económica.

En los últimos meses, muchos otros países de la región han enfrentado inestabilidad política y crisis económica. A nadie le interesa que se agregue Argentina a esa lista. Deberíamos celebrar la transferencia ordenada del poder y el compromiso de todas las partes para mantener y defender la democracia. También debemos celebrar la visión compartida de que cualquier programa económico efectivo debe involucrar no solo sacrificio compartido sino también prosperidad compartida cuando se logran los frutos de ese programa.

Fernández, con Guzmán, parece estar formulando un programa de moderación, evitando los extremos del pasado. A diferencia de la agenda de Macri, el programa Fernández no se basa en grandes apuestas y en ilusiones. Se basa en las duras realidades de la situación que ha heredado. Representa la mejor oportunidad de Argentina para lograr la restauración gradual del crecimiento. Obviamente, mientras más asistencia pueda brindar la comunidad internacional, más rápida y robusta será la recuperación.

por Joseph E. Stiglitz

Escribiendo para PS desde 2001

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de economía, es profesor universitario en la Universidad de Columbia y economista jefe del Instituto Roosevelt. Su libro más reciente es  People, Power, and Profits: Progressive Capitalism for a Age of Discontent .

Publicado en:
https://www.project-syndicate.org/commentary/argentina-president-fernandez-good-choice-of-guzman-by-joseph-e-stiglitz-2019-12

domingo, 24 de noviembre de 2019

Qué es la "Economía Social de Mercado" que Francisco y Stiglitz proponen al mundo, por "Ámbito Financiero" del 13-05-19


13 Mayo 2019

Algunos la llaman "Tercer Camino" entre el socialismo y el capitalismo. Surgida en Alemania, la ESM plantea una economía libre con progreso social asegurado por el Estado.
Qué es la Economía Social de Mercado que Francisco y Stiglitz proponen al mundo
Durante un encuentro que mantuvieron el fin de semana en la residencia de Casa Santa Marta, el papa Francisco y el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz coincidieron en la necesidad de impulsar a nivel global una "economía social de mercado" que "mire al futuro con la voz de los más jóvenes"

En ese marco, el pontífice animó al economista estadounidense a "impulsar encuentros y programas vinculados a los problemas actuales de la juventud a nivel global" junto a la fundación pontificia Scholas Occurrentes.

En un clima "amigable" en su primer encuentro cara a cara, el Papa y el Nobel de Economía coincidieron en advertir sobre "los problemas de ciertas formas de economía de mercado que no ponen los mercados al servicio de los pueblos sino a los pueblos al servicio de los mercados y exacerban el comportamiento individualista", informaron fuentes del Vaticano.

La Economía Social de Mercado es conocida como el “capitalismo social” o “capitalismo del Rin”, por los modelos productivos alemán y francés, dos países atravesados por el río Rin. La ESM tiene por objetivo crear una economía con competencia, pero que combina la libre iniciativa con un progreso social asegurado por la capacidad económica, donde el Estado garantiza la competitividad y evitar el poder concentrado.

La ESM respeta al libre mercado (formación de precios, propiedad privada y aspiración de ganancia), pero atribuye al Estado un rol intervencionista cuando es necesario resguardar el interés público. Algunos autores y pensadores la llaman el “Tercer Camino” entre el socialismo y el capitalismo.

En septiembre de 2018, Stiglitz se refirió a la crisis financiera de la Argentina y advirtió que las medidas de austeridad anunciadas por el Gobierno "ralentizarán la economía e impondrán un alto costo en la gente", al tiempo que sugirió al presidente Mauricio Macri "pensar en reestructurar la deuda del país".

Durante la cumbre en Roma, que se extendió por 40 minutos y de la que participaron también los directores mundiales de Scholas, José María del Corral y Enrique Palmeyro, se firmó un memorando de entendimiento entre la fundación pontificia y el Instituto de Nuevo Pensamiento Económico (INET, por sus siglas en inglés) para la promoción de actividades conjuntas.

"Es fundamental trabajar desde la educación en sistemas alternativos que no tengan como premisa la idea de idolatrar al dinero. Tenemos que tratar de desarrollar programas y estudios alrededor del concepto de economía circular, que contribuyan a una educación consciente de la sostenibilidad ambiental que requiere devolverle al ambiente lo que se le quita", convocó Stiglitz.

"Si no, la humanidad va al suicidio", asintió Francisco durante la reunión de la que también participaron los miembros de la Comisión para la Transformación Global (CGET, por sus siglas en inglés) de INET Peter Bofinger, Ramón Contreras y Eisuke Sakakibara, y el economista de la Universidad de Columbia Martín Guzman.

En el encuentro en el Vaticano, que culminó una jornada de trabajo iniciada en la sede de la fundación pontificia en el Palacio de San Calisto, Stiglitz le propuso a la Fundación Scholas contribuir en un informe que será presentado en foros económicos internacionales, que se ha venido elaborando en su primera fase a lo largo de 2019 y lo hará parte del 2020 en una segunda fase, a través de la CGET del INET.

"A nosotros nos interesa profundamente poder trabajar con Scholas en profundizar las discusiones sobre las cuestiones sociales y los cambios que genera la globalización en las sociedades, así como pensar en ideas concretas sobre lo que deberíamos hacer para que la tecnología y los mercados estén al servicio de la humanidad y no al revés", planteó Stiglitz

Según relataron luego a Télam los directores de Scholas, el trabajo con Stiglitz será una de las bases del congreso mundial que la fundación nacida en Buenos Aires hará en Nueva York en junio próximo.

Publicado en:
https://www.ambito.com/que-es-la-economia-social-mercado-que-francisco-y-stiglitz-proponen-al-mundo-n5031250

lunes, 11 de noviembre de 2019

¿Es posible el pedido de CFK "el neoliberalismo nunca más"?, por Alfredo Zaiat (para "Página 12" del 10-11-19)

El método de la mentira planificada aplicado en el panfleto "Ocho puntos sobre la economía" de la Jefatura de Gabinete. La disputa por el sentido común y la impunidad de economistas

La negación del desastre provocado por las medidas económicas desplegadas en el gobierno de Macri es la base para preparar el regreso. Ganar una elección no entierra al neoliberalismo, aunque es la precondición para empezar a construir defensas para evitar su retorno.

Por Alfredo Zaiat

El panfleto “Ocho puntos sobre la economía”, elaborado en la Jefatura de Gabinete, es una evidencia más del método de la mentira planificada diseñado por Marcos Peña en estos cuatro años de macrismo. Es también el puntapié inicial de la estrategia del neoliberalismo para preparar su regreso. La negación expuesta en esas hojas sin membrete acerca de los pésimos resultados de las principales variables económicas prepara el terreno para el diseño del próximo engaño. Del mismo modo que en los dos fiascos anteriores, el de la dictadura militar con José Alfredo Martínez de Hoz y el de la década del noventa con Domingo Felipe Cavallo, las razones esgrimidas para explicar el derrumbe de la economía macrista no se encuentran en la esencia de las políticas llevadas a cabo, sino en factores ajenos que terminaron afectando su desempeño. La convocatoria de CFK “El neoliberalismo nunca más” requerirá mucho más que entusiasmo en una campaña electoral.


El neoliberalismo es un proyecto de sociedad, no es solamente un conjunto de medidas económicas regresivas, conservadoras y concentradoras del ingreso. La caracterización de lo que significa el neoliberalismo en términos amplios es una tarea imprescindible, puesto que ha fracasado nuevamente en Argentina. Lo ha hecho en la capacidad de legitimarse en las urnas después de cuatro años de desplegar con relativo éxito su receta económica, social y cultural.

Pero que haya fracasado en el frente político-electoral no significa que su dispositivo de poder haya cesado. Es relevante precisarlo para que esa consigna hoy convocante de mayorías se transforme en una estrategia de construcción colectiva para limitar ese proyecto de minorías.

El neoliberalismo, a esta altura, luego de su desarrollo en poco más de cuatro décadas no es solamente un compendio de medidas económicas (el denominado Consenso de Washington), sino que también es una intervención sobre la subjetividad de las personas. Esto implica que no sólo es un despliegue en el espacio económico, sino que se expresa a la vez en facetas políticas, sociales y culturales de la sociedad.

Se lo puede identificar en un listado de lugares comunes conservadores, desde la meritocracia hasta el individualismo, pasando por el desprecio a los políticos y la estigmatización a quienes piensan diferente. En la xenofobia y la violencia simbólica, en especial, sobre grupos sociales vulnerados. Y en la violencia institucional para el disciplinamiento social y, en esta etapa en la región, en la utilización de sectores del Poder Judicial para perseguir a opositores.

Disputa

“El neoliberalismo nunca más” es un postulado político, necesario para encarar la tarea de modificar las relaciones de fuerza, pero ganar una elección no lo entierra. En las elecciones de octubre sólo ha ganado una expresión política-electoral que lo cuestiona. Al neoliberalismo se le empieza a ganar la partida cuando avanza una conciencia social mayoritaria, que triunfa en las urnas pero también lo hace en la construcción del sentido común en la sociedad. Esto último es una misión más compleja que el diseño de una campaña electoral. Es una tarea de mediano y largo plazo que, obviamente, requiere de una condición necesaria, que es la de tener la hegemonía política.

Una amplia alianza política, económica, social y cultural constituye la base inicial para definir el espacio necesario para iniciar esa tarea. Para después incorporar contenidos a esa alianza, teniendo en cuenta que el neoliberalismo ya comienza a prepararse para regresar al poder político.

El panfleto económico de Peña y la propaganda de la “buena herencia” del macrismo, a lo que se suma que los think tanks conservadores dicen que el Gobierno falló porque no hizo el ajuste esperado, van construyendo el escenario para legitimar el retorno.

Stiglitz

El cuestionamiento al neoliberalismo y a sus efectos económicos y sociales negativos se extiende también en los países centrales. El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz escribió “El fin del neoliberalismo y el renacimiento de la historia”, publicado en Project Syndicate. Señala que durante 40 años, las elites en países ricos y pobres prometieron que las políticas neoliberales conducirían a un crecimiento económico más rápido, y que los beneficios se reducirían para que todos, incluidos los más pobres, estuvieran mejor. Menciona que como la evidencia ahora está disponible no es de extrañar que la confianza en las elites y la confianza en la democracia se hayan desplomado.

Stiglitz, uno de los pocos economistas del mainstream con posiciones críticas sobre la globalización excluyente, apunta que “la credibilidad del neoliberalismo, con su fe ciega en que los mercados libres son el camino más seguro a la prosperidad, está hoy en terapia intensiva”.

La derrota electoral del proyecto político de Macri se inscribe en el renovado cuestionamiento a esas políticas que tienen un impacto devastador en las condiciones de vida de las mayorías.

Los conceptos principales del texto de Stiglitz son los siguientes:

- El neoliberalismo ha socavado la democracia durante 40 años.

n La globalización que prescribe el neoliberalismo deja a los individuos y a sociedades enteras sin capacidad de controlar una parte importante de su propio destino.

- Los efectos de la liberalización del mercado de capitales fueron particularmente odiosos: si el candidato presidencial de un mercado emergente perdiera el favor de Wall Street, los bancos sacarían el dinero del país. Los votantes se enfrentan a una cruda elección: ceder ante Wall Street o padecer una grave crisis financiera. Es como si Wall Street tuviera más poder político que los ciudadanos del país.

- Las elites afirmaron que sus promesas se respaldaban en modelos económicos científicos y en “investigaciones basadas en evidencia”. Bueno, después de 40 años, los números dicen que el crecimiento se ha desacelerado y los frutos de ese crecimiento fueron abrumadoramente hacia la cima (de las personas con más ingresos).

- Los salarios se estancaron mientras crecía el mercado de valores, generando mayor concentración de la riqueza.

- La realidad es que, a pesar de su nombre, la era del neoliberalismo estuvo lejos de ser liberal. Impuso una ortodoxia intelectual cuyos guardianes fueron muy intolerantes con la disidencia. Los economistas con puntos de vista heterodoxos fueron tratados como herejes para ser rechazados o, en el mejor de los casos, desviados a instituciones marginales.

- El único camino a seguir, la única forma de salvar nuestro planeta y nuestra civilización, es un renacimiento de la Historia. Debemos revitalizar la Ilustración y volver a comprometernos a honrar sus valores de libertad, respeto por el conocimiento y la democracia.

Sentido común

El neoliberalismo, representado en estos cuatro años por la alianza Cambiemos, tiene tan aceitada la forma de ejercer el poder que sus pésimos resultados en términos del bienestar general pueden atribuirlos, sin pudor, al pasado kirchnerista o a la incertidumbre por la economía futura ante el triunfo electoral de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner. Ahora se ha lanzado a construir un relato de la “buena herencia” que dejará.

En esta instancia vale la pena rescatar la disertación del vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, a fines de mayo de 2016. Ofrece elementos de reflexión para evaluar los motivos del regreso del neoliberalismo en Argentina de la mano de Macri, como así también los de­safíos políticos ahora que fue derrotado en las urnas.

Linera apuntó que la derecha siempre va a intentar y buscar sabotear los procesos progresistas, porque es un tema de sobrevivencia política y de disputa por el excedente económico. Sus observaciones son oportunas para comprender el escenario de disputa que se abrirá a partir del 10 de diciembre.

1. “La economía es decisiva. Si no se satisfacen las cuestiones básicas de la población, no cuenta el discurso. Este puede ser eficaz, crear expectativas positivas colectivas, pero sólo sobre una base material de satisfacción mínima de condiciones necesarias. Si no están, cualquier discurso, por muy seductor y esperanzador que sea, se diluye ante la base económica”.

2. “No adoptar medidas que potencien al bloque conservador. Gobernar para todos no significa entregar los recursos o tomar decisiones que por satisfacer a todos debiliten la base social. No puede haber ningún tipo de política económica que deje de lado lo popular. Cuando se hace eso, creyendo que se va a ganar el apoyo de la derecha, o que se va a neutralizarla, se comete un error, porque la derecha nunca es leal”.

3. “A los sectores empresariales los podemos neutralizar, pero nunca van a estar de nuestro lado. Y vamos a neutralizarlos siempre y cuando vean que lo popular es fuerte y movilizado. En cuanto vean que lo popular es débil, o cuando vean que hay debilidad, los sectores empresariales no van a dudar un solo instante para levantar la mano y clavar un puñal a los gobiernos progresistas”.

4. “Un poder político no va a ser duradero si no viene acompañado de un poder económico de sectores populares. Para ello es necesaria la creación de capacidad económica. Esto es creación de capacidad asociativa productiva de los sectores subalternos, clave que decidirá a futuro la posibilidad de pasar de un posneoliberalismo a un poscapitalismo”.


5. “Si la ampliación de la capacidad de consumo no viene acompañada con politización social, no estamos ganando el sentido común. Habremos creado una nueva clase media, con capacidad de consumo, pero portadora del viejo sentido común conservador. ¿Y qué es el sentido común? Los preceptos íntimos, morales y lógicos con que la gente organiza su vida. En el trabajo cotidiano con la base es donde se gesta la construcción de sentido común”.

Impunidad

Una de las características del neoliberalismo es que les reserva a sus ejecutores un manto de impunidad. Economistas ortodoxos que tuvieron un papel relevante en el diseño y aplicación de planes macroeconómicos que terminaron en inflación elevada, endeudamiento externo asfixiante, desempleo y pobreza creciente y desindustrialización no fueron castigados ni por la opinión pública ni por el establishment.

Por el contrario, el desempeño en el Ministerio de Economía o en el Banco Central les brindó credenciales adicionales para su reconocimiento. Regresan al mundo universitario público o privado con el pergamino de haber tenido un cargo público; reciben premios de organizaciones empresarias; obtienen cargos muy bien remunerados en instituciones internacionales; pasan a ser opiniones calificadas en grandes medios de comunicación local e internacional; y comienzan o retoman la lucrativa tarea de consultoría.

El caso más visible de ese recorrido en el macrismo, por ahora, es el de Federico Sturzenegger, extitular del Banco Central. Después de haber liderado una gestión desastrosa en la entidad monetaria, fue designado académico de número de la Academia de Ciencias de Buenos Aires. También se dedica a escribir papers académicos valorando su propia administación y a publicar en medios internacionales (Americas Quarterly) una evaluación del gobierno de Macri, al que definió como un fracaso en términos económicos aunque él se autoexculpó del fiasco.

Con la impunidad de la que gozan desde hace décadas, al igual que en otros programas neoliberales que desembocaron en graves crisis, la responsabilidad de la gran crisis económica es transferida a los políticos, en este caso a Macri y al ala política de Cambiemos. Sturzenegger, como antes Martínez de Hoz con la interna entre los militares o Cavallo con Menem y De la Rúa, es portador del saber económico indiscutible que lo habilita a mostrar su inocencia por la ejecución de una política económica con resultados pésimos.

Todos ellos, como sus herederos que transitan por la función pública o invaden el espacio público a través de sus informes de consultoría, tienen la capacidad de exhibir sin pudor la inversión del sentido. Esto es, el fiasco de sus planes económicos es responsabilidad de otros, ya sean políticos o una sociedad que no los entiende o no quiere hacer los sacrificios necesarios para alcanzar el progreso.

Condena

El proyecto neoliberal durante el macrismo revela no solamente que su programa económico termina en una crisis de proporciones, con un endeudamiento inmenso, sino que ya se prepara para regresar. Si lo hizo después del mayor descalabro económico, social, laboral y político de la historia argentina moderna, como fue el estallido de 2001/2002, por qué no pretenderá retornar después del derrumbe de la economía macrista.

Para no repetir esta historia con elevados costos en grupos vulnerables, desde clases medias hasta sectores de ingresos medios-bajos y bajos, desde pequeños y medianos comerciantes, industriales y productores agropecuarios hasta jubilados, no es suficiente –aunque sí necesaria– la recuperación económica con movilidad social ascendente.

Se requiere además la identificación de quienes han sido responsables de las crisis que han lanzado a la sociedad a un deterioro profundo. Esa condena social debe estar acompañada de un avance en la comprensión colectiva acerca de los costos inmensos que implican proyectos políticos y económicos regresivos. Sólo en esa instancia se podrá confirmar la convocatoria de CFK y el postulado de Stiglitz.

azaiat@pagina12.com.ar

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/230117-es-posible-el-pedido-de-cfk-el-neoliberalismo-nunca-mas