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lunes, 1 de junio de 2026

JULIAN ASSANGE: "EL OBJETIVO ES UNA GUERRA INTERMINABLE, NO UNA GUERRA EXITOSA"

 




Julián Assange lo dijo claro.


“El objetivo es usar a Israel y Ucrania para lavar dinero de los contribuyentes de EE.UU. y Europa y devolverlo a las manos de una élite transnacional. 


El objetivo es una guerra interminable, no una guerra exitosa.”


Mientras Gaza es destruida, miles de millones de dólares fluyen sin parar hacia Israel.


Mientras niños palestinos mueren, las élites se enriquecen con la guerra eterna.


Todo es un gran negocio de sangre y dinero.


Israel no es “aliado”, es una herramienta perfecta para el complejo militar-industrial y la élite global.







 

viernes, 16 de enero de 2026

JULIAN ASSANGE: «Casi todas las guerras que han comenzado en los últimos 50 años han sido resultado de MENTIRAS DE LOS MEDIOS"

 



@AliciaCastroAR


Julian Assange creador de @wikileaks lo ha dicho todo : «Casi todas las guerras que han comenzado en los últimos 50 años han sido resultado de MENTIRAS DE LOS MEDIOS. 


A los pueblos no les gustan las guerras, y hay que engañarlos para que participen en ellas. Los pueblos no entran en una guerra voluntariamente y con los ojos abiertos.


Nuestro principal enemigo es la ignorancia... ¿Quiénes la promueven? Pues bien, las organizaciones que intentan mantener el secreto y las que distorsionan la información verdadera para hacerla falsa o tergiversada”




JULIAN ASSANGE: "EL OBJETIVO ES UNA GUERRA SIN FIN, NO UNA GUERRA EXITOSA"



Guerra sin fin...gana la parca y las cuentas bancarias de la oligarquía

 

 

martes, 11 de noviembre de 2025

OCCIDENTE TEME PERDER LA GUERRA DE PROPAGANDA

 



Occidente pierde la guerra de propaganda: ¡El miedo de las élites al descubierto!


17 may 2025  Neutrality Studies

La narrativa de Occidente está llena de grietas, y las élites europeas lo saben. Y tienen miedo. Miedo al cambio que llegará cuando ya no puedan dominar el espacio periodístico. Por eso están reprimiendo los medios sociales y digitales, así como los medios de comunicación extranjeros.  

Para hablar de esto, hoy converso con Michel Collon, un escritor y periodista belga que ha escrito muchos libros fascinantes contra la guerra en francés, entre ellos “La izquierda y la guerra: análisis de una capitulación ideológica”, “Ucrania: guerra de imágenes” y “Siete de octubre: una investigación sobre hechos y mentiras”. Estos son los temas que queremos tratar hoy.


Original Video:    • West Losing Propaganda War, Elite Scare RE...  

Original Transcript: https://www.video-translations.org/tr...

Translated Transcript: https://www.video-translations.org/tr...

Produced by: Neutrality Studies

Originally Published on: 2025-05-17

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lunes, 10 de noviembre de 2025

ALFRED DE ZAYAS: El Derecho Internacional sigue en pie; sus garantes occidentales han fallado

 


6 nov 2025

¿Está el derecho internacional colapsando bajo el peso de las naciones poderosas que lo ignoran abiertamente? ¿Cómo podemos aprovechar esta crisis como un catalizador para construir un sistema que realmente responsabilice a todos, y no solo a los débiles?  

Para explorar estas cuestiones cruciales, hoy vuelvo a conversar con el Dr. Alfred de Zayas, profesor en la Escuela de Diplomacia de Ginebra, quien trabajó como abogado principal en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y más tarde se convirtió en el primer Experto Independiente de la ONU sobre Orden Internacional.  

Juntos analizamos la hipocresía sistémica del llamado “orden basado en reglas”, el ascenso del Sur Global como nuevo centro de poder, el potencial de los BRICS para crear tribunales jurídicos alternativos y la guerra de información que debemos ganar para restaurar la confianza en la justicia global.  


Enlaces:  

Página principal: https://www.alfreddezayas.com/  

El Rincón de los Derechos Humanos de Alfred de Zayas (Blog): https://dezayasalfred.wordpress.com/  

X (Twitter): https://x.com/Alfreddezayas  

CounterPunch: https://www.counterpunch.org/author/a...  

Último artículo de Alfred en Covert Action: https://covertactionmagazine.com/2025...  

Substack de Neutrality Studies: https://pascallottaz.substack.com  

Tienda de productos: https://neutralitystudies-shop.fourth...  


Marcas de tiempo:  

00:00:00 Introducción  

00:00:42 La crisis del derecho internacional  

00:10:44 Reformar el sistema global tras la crisis  

00:24:48 Contrarrestar al partido de la guerra “humanitaria”  

00:33:30 Caminos más prometedores hacia la reforma  

00:39:08 La corrupción de los premios de la paz  

00:42:41 Esperanza en un futuro multipolar  

00:45:14 Dónde encontrar el trabajo del Dr. de Zayas


Original Video:    • The West Has Accelerated Its Own Decline |...  

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Originally Published on: 2025-11-05

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miércoles, 30 de noviembre de 2022

Cinco grandes diarios piden el fin de las acciones judiciales contra Julian Assange, por "Página 12" del 29-11-22

 


Imagen: Xinhua


Exigen la liberación del periodista australiano y fundador de WikiLeaks


"Obtener y revelar información delicada es una parte fundamental del periodismo. Publicar no es un delito", consideraron los editores y redactores de los diarios El País, Le Monde, The Guardian, New York Times y Der Spiegel.


29 de noviembre de 2022


Los diarios El País, Le Monde, The Guardian, New York Times y Der Spiegel pidieron el lunes a EE.UU. que retire los cargos contra el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, por la filtración masiva de documentos clasificados. Estos cinco grandes medios colaboraron hace doce años para filtrar extractos de los 250 mil documentos comprometedores obtenidos por el periodista australiano, que fueron filtrados a WikiLeaks por la entonces soldado Chelsea Manning. Hoy se vuelven a unir para oponerse a los planes de la justicia estadounidense de acusar formalmente a Assange en virtud de la legislación diseñada para someter a juicio a los espías de la Primera Guerra Mundial.


"Publicar no es un delito" 

"Obtener y revelar información delicada es una parte fundamental del trabajo diario de los periodistas", escribieron en una carta abierta los responsables de los cinco diarios, subrayando que "si este trabajo se criminaliza, nuestro discurso público y nuestras democracias se debilitan considerablemente". Los medios internacionales destacan que transcurridos doce años desde la publicación de los primeros documentos, que expusieron "la corrupción, los escándalos diplomáticos y los asuntos de espionaje a escala internacional", llegó "el momento de que el gobierno de Estados Unidos ponga fin a su persecución a Julián Assange", porque "publicar no es un delito".



El grupo de directores y editores subrayaron que "a algunos de nosotros nos preocupan las acusaciones que aparecen en el sumario, según las cuales intentó ayudar en la intrusión informática de una base de datos secreta", aunque ahora se unen en una carta abierta para expresar su "profunda preocupación por la persecución continuada a Julián Assange por obtener y publicar materiales clasificados".


Los firmantes señalan que la vieja ley de 1917 contra el espionaje a la que se recurrió bajo la presidencia de Donald Trump "nunca se había utilizado para procesar a un editor o a una cadena", por lo que la acusación a Assange "sienta un peligroso precedente y amenaza con socavar la libertad de prensa".


El diario británico The Guardian recordó este lunes que bajo el mandato de Barack Obama, el gobierno de Estados Unidos determinó que no sometería a juicio al fundador de WikiLeaks por las filtraciones de 2010 debido al precedente que esto sentaría. Ahora los citados medios están apelando a la administración de Joe Biden para que retire los cargos.


Gira regional


Los periodistas Kristinn Hrafnsson y Joseph Farrell, editores de WikiLeaks, se encuentran actualmente en Brasil buscando sumar apoyos a la campaña para liberar a Julián Assange. La misión de los dos periodistas forma parte de un viaje más amplio por la región que los llevó a reunirse con el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Ese jefe de Estado dijo que estaba listo para mediar sobre el destino de Assange con el presidente estadounidense, Joe Biden.



"Petro nos ayudará a unir fuerzas con otros presidentes de la región para presionar a la administración Biden y así parar el enjuiciamiento de Julian Assange", celebró Hrafnsson, editor jefe de WikiLeaks, luego de la reunión con el mandatario colombiano y su ministro de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva, en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.


Durante una rueda de prensa, Hrafnsson aseguró días atrás que está en juego la libertad de todos los periodistas a la hora de hacer su trabajo y expresó: "Si Julián Assange es extraditado a Estados Unidos por el simple hecho de decir la verdad, cualquier periodista de cualquier lugar del mundo podría enfrentar la misma acusación".


Pedido de extradición

Luego de pasar siete años refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, el 12 de abril de 2019 Assange fue arrestado en la capital inglesa por reclamo estadounidense y permanece en una cárcel de alta seguridad, utilizada usualmente para alojar terroristas y miembros del crimen organizado. De ser extraditado, el periodista australiano de 51 años sería juzgado por la difusión de 700 mil documentos confidenciales sobre actividades militares y diplomáticas, especialmente en Irak y Afganistán, que dieron lugar a la publicación de una serie de artículos por cinco grandes diarios. 


De ser declarado culpable de espionaje, Assange podría ser condenado a 175 años de prisión y está a la espera de su recurso contra la decisión del gobierno británico de extraditarlo.



En agosto, un grupo de periodistas y abogados demandó a la CIA y a su exdirector, Mike Pompeo, acusándolos de haberlos espiado cuando visitaron a Assange durante su estancia en la embajada de Ecuador en Londres. Los demandantes alegaron que su información fue robada entre 2017 y 2018, cuando entregaron sus computadoras y teléfonos a una empresa de seguridad española, Undercover Global, durante las visitas que realizaban a Assange cuando estaba en la residencia diplomática.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/502481-cinco-grandes-diarios-piden-el-fin-de-las-acciones-judiciale

miércoles, 31 de agosto de 2022

Julian Assange y Rafael Correa. Dos casos de Lawfare, por Baltasar Garzón (para "Nodal" del 26-08-22)

 


Baltasar Garzón*


En mi vida profesional como juez he investigado la respuesta más brutal de las dictaduras contra los opositores políticos. He hundido los dedos en las vísceras de las más criminales represiones violentas en diferentes partes del mundo. Una respuesta que se caracterizaba por la violencia contra los colectivos opositores, en forma de detenciones arbitrarias masivas, torturas sistemáticas, ejecuciones extrajudiciales fuera de todo proceso y la desaparición forzada de personas.


Esa represión contra la oposición política de finales del siglo XX encontró una respuesta judicial, mejor o peor, desde países como España, a través de la jurisdicción universal y con el procesamiento de sus responsables en sus propios territorios. Es más, como culmen a estos procesos de lucha contra la impunidad, finalmente, la comunidad internacional decidió crear la Corte Penal Internacional, órgano judicial permanente para perseguir estos crímenes.


Sin embargo, la represión y persecución contra la oposición política no ha cesado. En el siglo XXI se ha cambiado la vestimenta. Ante la imposibilidad de desatar campañas violentas de persecución, ha mutado hacia sibilinos métodos de descrédito y encausamiento judicial, combinados sofisticadamente entre medios de comunicación y sectores del poder judicial, para expulsar a opositores políticos. Me refiero al denominado como “lawfare” o “guerra judicial”.


Actualmente la represión contra la oposición no se nos presenta vestida en forma castrense, con bandos militares y escenificando la ejecución de líderes políticos de oposición. En el siglo XXI esa represión ha y se ha vuelto sofisticada y quirúrgica, ejecutándose mediante el “lawfare”. Y para ello basta con desatar una campaña de calumnias mediáticas, aunque sean disparates, para que sean estratégicamente recogidas por ciertos jueces y fiscales que levanten el mazo y saquen del tablero político a esa oposición incómoda


Ejemplos de esta nueva forma de represión, más sofisticada, a través del “lawfare”, tenemos muchos en la región. Pero quizás el caso de estudio más relevante es el que se refiere a Ecuador. El “lawfare” en este país es paradigmático. Cumple con todos los requisitos exigidos y se manifiesta en la forma más pura. Al terminar su década de mandato Rafael Correa, entre 2007 y 2017, y tras dejar un país diferente al que encontró, con índices de desarrollo humano que se habían disparado, en forma orquestada se articuló un proceso instrumental contra él y contra toda persona que se sospechara aliada del exmandatario.


El gobierno de Lenin Moreno, a la sazón vicepresidente del propio Rafael Correa, desde el principio se mostró preocupado por el control de los tribunales. El Consejo de la Judicatura, nombrado por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, después de “un proceso de evaluación” destituyó a 23 de 36 jueces de la Corte Nacional de Justicia, la más alta instancia judicial. Y se cubrieron las vacantes con jueces “temporales”. Se procedió a destituir sin dilación a varios jueces que fallaron causas a favor de los líderes de oposición de la Revolución Ciudadana, de manera especial en lo referido a Correa.  ¿Hace falta un mensaje más claro y contundente?: El juez que discrepe de la posición oficial, será destituido. A Rafael Correa se le instruyeron 38 disparatados procesos hasta por fin obtener una condena en el tiempo récord de 16 días, con pena privativa de libertad de 8 años y 22 de inhabilitación para ejercer sus derechos políticos.


Se sumó así Lenin Moreno a la lista de los mandatarios que echaron mano de la justicia para, vía lawfare, eliminar a quien pudiera perturbarle en el uso poco mesurado del poder. Comenzó a utilizar sus medios afines para lanzar acusaciones de todo tipo, desde secuestros contra opositores que parecerían sacados de una película, hasta ridículos préstamos personales que se dibujaban como una de las más sofisticadas operaciones de blanqueo de capitales. Incluso loables acciones como la campaña de “la mano negra” de Chevrón, la compañía petrolera que destrozó gran parte del Amazonas ecuatoriano fue utilizada para atacar al expresidente. Y todas esas denuncias milimétricamente lanzadas desde la actual Presidencia, eran recogidas inmediatamente por los medios afines al poder, dimensionadas, ficcionadas, engordadas y abiertamente falseadas. Dejando el camino para la última fase del “lawfare”, que los jueces y fiscales afines al poder de turno abrieran causas penales contra el expresidente Correa con la intención de, a través de sus sentencias, eliminar de la vida política del país a todo el “correismo”. Proscribirlo de la concurrencia política para garantizar el poder sin la posibilidad de que esa opción política pueda regresar. La misma finalidad que las acciones militares, pero con otros métodos más sofisticados.


Pero lo llamativo es que el “lawfare” acordado “ad intra”, hacia dentro del país, desgraciadamente tiene pocos límites, y han perseguido y condenado a muchos de los aliados de Rafael Correa. Sin embargo, el desplegado “ad extra”, hacia fuera del país, se ha tornado en más complicado de presentar ante otros actores. Y ello porque Rafael Correa se encuentra en Bélgica. Esto ha motivado que, por ejemplo, la Comisión de Control de Ficheros de INTERPOL se haya negado a tramitar algunas de esas órdenes internacionales de detención. O que Bélgica, evidentemente, no se haya prestado a ese “lawfare”.


El odio que subyace en el “lawfare” desatado contra Rafael Correa ha afectado a toda persona cercana, y por supuesto, a toda su obra. Y uno de los mayores éxitos de la administración de Correa a nivel internacional, el asilo al periodista Julian Assange, también ha sido objeto de ataques del “lawfare”. La práctica totalidad de las organizaciones de derechos humanos del mundo, como Amnistía Internacional o Reporteros Sin Fronteras, se han posicionado contra la persecución de Estados Unidos a un periodista, simplemente por publicar información veraz que revelaba crímenes de guerra en Iraq y Afganistán. La mayoría de los organismos de protección de derechos humanos de la ONU igualmente se han posicionado contra la persecución desatada por Estados Unidos, ya que genera un peligroso precedente para la libertad de prensa en el mundo. Y en esa línea, Ecuador, bajo la administración de Rafael Correa, cumplió con sus obligaciones internacionales y se enfrentó a Estados Unidos, brindándole asilo al periodista en su misión diplomática en Londres y protegiéndole con uñas y dientes frente al país más poderoso del mundo.


Pero claro, esa obra de gallardía internacional olía a “correismo”, y el actual presidente, Lenin Moreno, apuntó su “lawfare” también hacia Julian Assange. Y de esta forma, la Embajada de Ecuador en Londres se convirtió en una cárcel, se incomunicó al asilado, se le prohibieron las visitas y el contacto con el exterior. Se le impuso un protocolo que no se registra en el país ni para los peores criminales con condenas carcelarias. Además, se habría estado espiando al asilado dentro de la embajada, en una trama que se investiga en la jurisdicción española. Pero todo eso no forzó la expulsión de Assange, por lo que, finalmente, el 11 de abril de 2019, Lenin Moreno decidió la expulsión unilateral del asilado, violando todos los instrumentos internacionales de asilo y protección de derechos humanos y dejándole en manos de la extradición de Estados Unidos por la que se le piden, nada menos, que 175 años de cárcel.


Curiosamente, el 11 de abril de este año, dos años después de aquella expulsión, se celebrará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Ecuador. Es muy probable que la opción afín al expresidente Correa gane, por lo que, de alguna forma, habrá perdido el sucio “lawfare” y habrán ganado Rafael Correa y Julian Assange, si no se vuelve a utilizar aquel, como ya se atisba, con acciones concordadas de las fiscalías generales de Colombia y Ecuador, para evitarlo, extremo que ha sido advertido y denunciado por el relator de Naciones Unidas sobre independencia judicial.


Noam Chomsky, en su informe pericial sobre el caso Assange, advirtió: “El gobierno norteamericano busca criminalizar a Julian Assange por sacar a la luz del sol un poder que pudiera evaporarse si la población aprovecha la oportunidad de convertirse en ciudadanos independientes de una sociedad libre, en lugar de súbditos de un amo que opera en secreto”…, “El supuesto crimen de Julian Assange, al esforzarse por descubrir secretos gubernamentales, es violar los principios básicos del gobierno, levantar el velo del secreto que protege el poder de miradas ajenas y evita que se disipe..” y los poderosos entienden que esto “.. puede hacer que el poder desaparezca”.  Por su parte el “crimen” de Rafael Correa es haber sacado a Ecuador de la sima de la corrupción y el no derecho y ponerlo en unos índices de gobernabilidad y bienestar altos y seguir siendo referente en un país en el que las instituciones han sucumbido al lawfare en el que el gobierno saliente las ha introducido con la inestimable dirección e impulso de la administración norteamericana. Así es.


* Magistrado y abogado

PUBLICACIÓN ORIGINAL 15-03-21


Publicado en:

https://www.nodal.am/2022/08/julian-assange-y-rafael-correa-dos-casos-de-lawfare-por-baltasar-garzon-2/

lunes, 22 de agosto de 2022

La persecución Biden-Trump de Julian Assange, por Eve Ottenberg (para "https://www.counterpunch.org" del 19-08-22)




Durante un buen tiempo, uno podría culpar a Trump por la monstruosidad procesal perpetrada contra el periodista Julian Assange. Pero ahora es el momento de que Trump se haga a un lado. El peor ataque a la primera enmienda ya la libertad de prensa en los últimos siglos ya no es solo suyo. Biden es el dueño. Biden podría poner fin hoy a esta persecución estatal de un periodista, si quisiera. Una persecución que un experto de la ONU ha llamado tortura. Una persecución que fácilmente podría conducir a la muerte de Assange.


Pero tal vez ese es el punto. De hecho, si matar a Assange no es el punto, Biden debería probarlo, perdonándolo ahora. Biden no tiene ganas. A diferencia de Jamal Khashoggi, cuyo asesinato deploró antes de dejar de hacerlo, Biden nunca censuró los años de abusos acumulados contra Assange por parte del gobierno de Estados Unidos. Él lo habilitó. A diferencia de Trump, quien muy bien pudo haber sido amenazado con un juicio político por senadores como Mitch “Sepulturero de la democracia” McConnell, si Trump se atrevió a soñar con perdonar a Assange, Biden nunca fue vulnerable a una amenaza tan hipotética. De hecho, está en la esquina de McConnell. Por su inacción, está claro que Biden aprueba el ataque estatal criminal contra Assange.




Tanto Biden como Trump parecen enanos morales en comparación con el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien el mes pasado le entregó una carta a Biden sobre el periodista asediado. En esta epístola, según Reuters el 18 de julio, López Obrador “defendió la inocencia de Julian Assange y renovó una oferta previa de asilo al fundador de Wikileaks”, en México. Esta oferta llegó un mes después de que el Reino Unido aprobara la extradición de Assange a los EE. UU., donde enfrenta hasta 175 años de prisión por lo que todo el mundo sabe que son cargos falsos en virtud de una ley que ni siquiera debería existir, la Ley de Espionaje.


Esta ley sirvió únicamente como un garrote contra los enemigos políticos y su discurso desde que se promulgó en 1917. Golpeó a socialistas y comunistas como Eugene Debs, Emma Goldman, Julius y Ethel Rosenberg, y a denunciantes como Daniel Ellsberg y Edward Snowden. Según el PEN American Center, este edicto “había sido utilizado de manera inapropiada en casos de filtraciones que tienen un componente de interés público”. Eso es decirlo suavemente. Un año después de la promulgación, en 1918, a 74 periódicos se les habían negado los privilegios de envío postal en virtud de la Ley de Espionaje. Esta ley nació para hostigar y encarcelar a los opositores de lo que hoy en día mucha gente bien informada considera una catástrofe que nunca debería haber ocurrido, a saber, la locura empapada de sangre de Woodrow Wilson, la Primera Guerra Mundial. Esta ley existe con un propósito: congelar la libertad de expresión.




De hecho, es por eso que la Ley de Espionaje no debería existir. López Obrador dijo que arrestar a Assange “significaría una afrenta permanente a la libertad de expresión”. Seguro que acertó. Pero nada más que un amargo silencio sobre su última oferta ha emanado de la casa blanca. De hecho, López Obrador nunca recibió una respuesta a su primera carta a Biden hace más de un año. Cuando se enfrenta a un gesto de gracia para hacer algo humano, moral y civilizado y poner fin a esta grotesca perversión de la justicia, Biden simplemente actúa como si esperara que esta oportunidad de compasión desaparezca y todos olviden que está haciendo algo indescriptible.


La abogada y esposa de Assange, Stella Assange, se lanzó heroicamente a esta batalla. Es una lucha contra un Goliat, el estado carcelario y de seguridad de los Estados Unidos. Pero esta tarea hercúlea no es del todo desesperada. Como demostraron recientemente algunos miembros de una tribu afgana con armas ligeras, el gigante tiene pies de barro. Aún así, hubiera sido mejor si Assange hubiera huido del oeste por completo; en lugar de viajar a Londres desde Suecia, como hizo al principio de esta saga, había volado a Rusia, como el muy afortunado Snowden, quien se encontró allí por accidente, y así se salvó de las garras de hierro de la llamada justicia estadounidense. sistema. Y ahora está claro que México, de hecho, posiblemente cualquier número de países latinoamericanos, habría estado feliz de albergarlo. Bueno, agua bajo el puente, pero sigue siendo una lección, un sinónimo para cualquier otro periodista que alguna vez se encuentre en este camino al infierno.




Los 18 cargos reales contra Assange, incluida la conspiración para piratear, brindan la excusa más débil para encarcelarlo. La verdadera queja imperial es que se atrevió a avergonzar al estado de seguridad de Estados Unidos. Lo hizo de manera más ostentosa con el video Asesinato colateral, basado en imágenes filtradas de Chelsea Manning, también torturada por carceleros estadounidenses, hasta el punto de intentar suicidarse en su celda, después de lo que fue de facto y solo puede llamarse un segundo doble asesinato. persecución penal. Ese video mostró los verdaderos colores de gran parte del ejército estadounidense, y esos colores son rojo sangre, como si fueran asesinos, mientras asesinaban a once civiles iraquíes inocentes, incluidos dos reporteros de Reuters, e hirieron a dos niños, desde su helicóptero Apache, como si fuera eran algunos videojuegos sádicamente pervertidos. Assange se atrevió a mostrarle al mundo quién es la América imperial. Y el retrato de este rostro deformado era sumamente feo.


En el pasado, a los denunciantes les fue mejor. Cierto, ese estado le llegó a Ellsberg, responsable de los Papeles del Pentágono, publicados por primera vez en 1971, pero escapó. Hoy en día, el gobierno de EE. UU. no permitirá que los filtradores y los denunciantes se escapen de sus garras. Sufrirán la violencia estatal. Y la trayectoria ascendente de esta violencia desde la época de Ellsberg hasta la de Assange refleja inversamente la pendiente descendente del imperio, el declive, por así decirlo, de la decencia, la justicia, la apertura, de todas las virtudes civilizadas, a medida que el enorme edificio imperial se pudre por dentro. . La crueldad es lo que reemplaza esas virtudes, que de todos modos nunca estuvieron tan extendidas como los llamados patriotas estadounidenses quieren hacerte creer. Crueldad y sed de venganza. Biden no ha hecho nada para corregir esto. Peor que nada. Durante su reinado, las ruedas de hierro del castigo rodaron, inexorablemente, poniendo en peligro la cordura y la vida misma de Assange.



Pero para repetir, tal vez ese fue el punto todo el tiempo: que Assange muriera en prisión. No importa cuándo, tarde o temprano, la CIA, el ejército, los peces gordos de la política tendrán su venganza mezquina y repulsiva. Valdrá la pena para ellos, porque el espectáculo de la destrucción de Assange aterrorizará tanto a los periodistas, que ninguno se atreverá a hacer de nuevo lo que él hizo. Si Biden perdonara a Assange, el mundo entero resonaría con el sonido de las campanas de la libertad de prensa (¿y quién sabe lo que esos reporteros intentarían con valentía y descaro?) De lo contrario, con la destrucción estatal de Assange, solo quedará el silencio de los taquígrafos, que se hacen llamar periodistas, y de la celda de la prisión en la que está sepultado Assange. Entonces, siguiendo a Trump, Biden no solo amordaza a la prensa libre, sino que ayuda a aplastarla para siempre.


Muchos pasos secretos discretos y muchos maliciosos condujeron a esta actual debacle de la libertad de expresión. Estados Unidos ordenó a su vasallo del Reino Unido que se deshiciera de su propio legado de libertad de prensa acosando a Assange, pero sin acosar a los periódicos, como The Guardian y The New York Times, que publicaron las primicias de Assange. Esos papeles no fueron martirizados, sino que se les dio asientos de primera fila, como advertencia, en la crucifixión de Assange. Observaron, mientras durante siete años, el Reino Unido efectivamente encerró a Assange en la embajada ecuatoriana, y ellos, al igual que otros periódicos, denunciaron y, por lo tanto, participaron en las calumnias de violación suecas en su contra. Luego, el perro de presa de Estados Unidos se cansó de eso, cargó contra la embajada hace más de tres años y arrojó a Assange a un calabozo en una prisión reservada para delincuentes extremadamente violentos y peligrosos. O posiblemente la cronología tenía puntos finos más oscuros y era más intrincado: tal vez Estados Unidos ayudó a deshacerse de un presidente ecuatoriano de izquierda, Rafael Correa, que protegió a Assange, ayudó a reemplazarlo con alguien que sería un buen títere, Lenin Moreno. , quien dio luz verde al desalojo de Assange de la embajada y, por lo tanto, a su eventual destrucción. Tal vez incluso algunas personas, en algún lugar de las entrañas del estado de seguridad de los EE. UU., unieron todos estos pasos, a propósito, solo para atrapar a Assange. ¿Paranoico y conspiranoico? Sí. Pero nunca subestimes el odio oficial estadounidense hacia Julian Assange.





Después de todo, Hillary Clinton se había lamentado "¿no podemos simplemente engañarlo?" Entonces, el Reino Unido tenía sus órdenes de marcha desde hace mucho tiempo, y la supervivencia de Assange era la menor de sus preocupaciones. Una vez que lo encadenaron en prisión, lo administraron drogas psicotrópicas, lo que perjudicó su memoria y su función mental en general. Borrar su personalidad, ese parece ser el objetivo. Y venganza por la humillación imperial, ese es el objetivo por el cual EE. UU. y el Reino Unido sabotearon su estado de derecho y su sagrada historia de libertad de prensa. Para vengarse de un editor engreído que creía en la verdad.


El periodista Chris Hedges calificó el primer juicio de Assange en la sala del tribunal de la jueza Vanessa Baraitser como una farsa. Los procedimientos posteriores no fueron mejores. Como escribió Hedges sobre ese primer juicio, carecía de una base legal desde el principio: para mantener a Assange en prisión o para juzgar a un ciudadano australiano en virtud de la Ley de Espionaje de EE. UU. “La CIA espió a Julian en la embajada… grabando las conversaciones privilegiadas entre Julian y sus abogados mientras discutían su defensa. Este solo hecho invalidó el juicio”.


De hecho, el 15 de agosto, un grupo de abogados y periodistas demandó al exdirector de la CIA, Mike Pompeo. Habían visitado a Assange en la embajada de Ecuador y, según Dissenter el 15 de agosto, “alegan que la agencia de Pompeo los espió en violación de sus derechos de privacidad”. La demanda también nombra como demandados a una empresa de seguridad privada en España, UC Global, ya su director. UC Global se encargó de la seguridad de la embajada ecuatoriana. Según el abogado principal de los demandantes, Richard Roth, citado por Dissenter, los visitantes de Assange “tenían una expectativa razonable de que los guardias de seguridad de la embajada ecuatoriana en Londres no serían espías del gobierno de EE. UU. encargados de entregar copias de sus dispositivos electrónicos a la CIA”.



Los visitantes tuvieron que entregar sus dispositivos electrónicos a estos guardias cuando llegaron a la embajada, y no sabían que la empresa de seguridad “copió la información almacenada en los dispositivos”, informa Dissenter, “y supuestamente compartió la información con la CIA. Pompeo supuestamente autorizó y aprobó la acción”. Además, “Pompeo supuestamente aprobó la colocación de micrófonos ocultos en las nuevas cámaras de la embajada. Supuestamente aprobó poner micrófonos ocultos en la embajada. Supuestamente firmó un plan para permitir que la CIA 'observara y escuchara las actividades diarias de Assange en la embajada'”. estratagemas que deberían hacer que este caso contra Assange sea desechado de cualquier tribunal con un mínimo de respeto por la ley. (Es un tribunal del norte de Virginia, principal territorio estatal de seguridad de EE. UU., así que no contenga la respiración).


Aparentemente, informa Dissenter, "más de 100 ciudadanos estadounidenses que visitaron a Assange en la embajada ecuatoriana" vieron violados sus derechos de privacidad. “La operación de espionaje respaldada por la CIA comenzó alrededor de enero de 2017 y duró hasta que se rescindió el contrato de UC Global alrededor de abril de 2018. En ese momento, el Departamento de Justicia del presidente Donald Trump ya tenía una acusación sellada contra Assange”.




Aparentemente, informa Dissenter, "más de 100 ciudadanos estadounidenses que visitaron a Assange en la embajada ecuatoriana" vieron violados sus derechos de privacidad. “La operación de espionaje respaldada por la CIA comenzó alrededor de enero de 2017 y duró hasta que se rescindió el contrato de UC Global alrededor de abril de 2018. En ese momento, el Departamento de Justicia del presidente Donald Trump ya tenía una acusación sellada contra Assange”.


También invalidaron el juicio de Assange las revelaciones posteriores de que la CIA planeaba secuestrarlo o asesinarlo, mientras se escondía en la embajada ecuatoriana. Al igual que la noticia de que un testigo clave contra Assange, un pirata informático islandés y presunto pedófilo, Sigurdur Ingi Thordarson, cometió perjurio. Thordarson admitió en un periódico islandés que “mintió acerca de que le pidieron que pirateara computadoras para obtener inmunidad y tergiversó sus vínculos con el fundador de Wikileaks”, informó The Wire el 7 de julio de 2021. Esta bomba hizo explotar la credibilidad de la justicia estadounidense. caso del departamento, apenas y a regañadientes se informó en los Estados Unidos.



El periodista y exdiplomático Craig Murray calificó el juicio de Assange de “pantomima judicial”. Eso es porque el gobierno de los Estados Unidos ordenó al fiscal de Londres, John Lewis. “Lewis presentó estas directivas a Baraitser. Baraitser las adoptó como sus decisiones legales”. Baraitser y Lewis destrozaron así mil años de derecho inglés.


Biden está listo para hacer lo mismo con la historia mucho más corta de 250 años de la jurisprudencia estadounidense. Biden afirma apoyar la libertad de expresión. Esto es irrisorio, porque tal afirmación es incompatible con permitir que avance el enjuiciamiento de Assange. Si el presidente realmente apoya la primera enmienda, debería demostrarlo. Hasta que consiga que se retiren los cargos contra Assange, o lo perdone, o haga algo para anular este caso, Biden no es diferente de ninguno de los gobernantes autoritarios a los que le encanta denunciar. La historia está mirando. Desafía a Biden a actuar sobre el principio de una prensa libre. Predigo que no lo hará.


Eve Ottenberg es novelista y periodista. Su último libro es Hope Deferred. Ella puede ser contactada en su sitio web.


Publicado en:

https://www.counterpunch.org/2022/08/19/the-biden-trump-persecution-of-julian-assange/

y en castellano

https://noticiaspia.com/la-persecucion-de-biden-trump-a-julian-assange/






viernes, 22 de julio de 2022

Julian Assange: venganza sí, justicia no, por José Steinsleger (para "NODAL" del 21-07-22)

 


En 21/07/2022

 

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de NODAL. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.


Por José Steinsleger*


Uno. Si la Divina Providencia o el Destino Manifiesto confirman sus vaticinios, el periodista australiano Julian Assange (fundador de WikiLeaks) puede aparecer en cualquier momento en Estados Unidos (EU) luego de que Priti Patel, ministra del Interior de Reino Unido (RU), aprobara su extradición el 17 de junio.


Dos. Queda confirmado, entonces, que para Londres sólo existe la jurisdicción universal unilateral de Washington, denunciada en varias ocasiones por Assange. Porque así funciona la justicia británica (sic): en sentido opuesto al ingenuo respeto que le merecía al paladín de los librepensadores George Owell, quien la calificó como rasgo inglés que trascendía clases e ideologías.


Tres. Falso. En 1998, Augusto Pinochet fue detenido en Londres a pedido del juez Baltasar Garzón, con el propósito de extraditarlo a España y que fuera juzgado allí por sus fechorías. En dos ocasiones, la inapelable Cámara de los Lores (House of Lords), falló a favor de la extradición. Pero en marzo de 2000, tras ser atendido a cuerpo de rey, el gobierno centro-izquierdista de Tony Blair inventó una coartada por motivos de salud y el sátrapa regresó a Chile, donde nunca fue juzgado.


Cuatro. El caso Assange empezó en abril de 2010, cuando WikiLeaks difundió el nauseabundo video Asesinato colateral, grabado a bordo de un helicóptero de artillería en Irak (12 de julio de 2007), y mostrando el asesinato de 12 civiles en Bagdad, incluyendo dos periodistas de Reuters. Meses después, WikiLeaks publicó en varios periódicos prestigiosos más de 70 mil documentos militares secretos de Estados Unidos sobre su guerra en Afganistán, y en octubre otros 400 mil sobre Irak, revelando 15 mil muertos civiles más de los calculados por el Pentágono, junto con 250 mil cables diplomáticos con valoraciones sobre líderes mundiales y secretos acerca de los programas nucleares y de misiles de Irán.


Cinco. En agosto de 2010, a pedido de la justicia sueca, Assange fue arrestado en Londres por la supuesta violación de un par de jóvenes que, finalmente, retiraron los cargos. Pero en junio de 2012, olfateando la muerte en el aire, se refugió en la embajada de Ecuador. El presidente Rafael Correa le concedió asilo y carta de ciudadanía. Siete años más tarde, el gobierno ecuatoriano cambió y en junio de 2012, a pedido expreso de Washington, el presidente Lenín Moreno le retiró el asilo y Assange fue capturado.


Seis. Resulta interesante señalar que cuando Correa concedió el asilo, Estados Unidos ofreció asilar al periodista ecuatoriano Emilio Palacio (jefe de opinión de El Universo de Guayaquil), quien había acusado al presidente de dictador durante el intento de golpe de Estado (septiembre de 2010). Palacio acusó a Correa de cometer “…crímenes de lesa humanidad por haber ordenado disparar a sus tropas contra un hospital lleno de civiles y gente inocente”. Una fake a todo pulmón. Palacio no mostró evidencia de nada, y El Universo recibió el prestigioso premio Moors Cabot…


Siete. En Estados Unidos, demócratas y republicanos acusan al periodista australiano de ser “agente de un Estado protofascista (Rusia, of course), y de minar la democracia”, según Neera Tanden, directora del progresista Center for American Progress, así como de haber cometido 17 presuntos delitos según la ley de espionaje de… 1917. Léase: el delito de haber abierto una brecha en el muro de silencio político-mediático del imperio.


Ocho. La entrega de Assange estaba pactada desde 2017, cuando Donald Trump envió a Paul Manafort (hoy encarcelado por corrupción) “…para operar un trueque con Lenín Moreno” (léase retribuciones pecuniarias y acuerdos comerciales). De su lado, la poderosa Henry Jackson Society, de RU (integrada, entre otros, por la ultraconservadora Priti Patel), acusa al fundador de WikiLeaks de “…sembrar dudas sobre la posición moral de los gobiernos democráticos occidentales con apoyo de regímenes autocráticos” (sic).


Nueve. El banquero Guillermo Lasso, actual presidente de Ecuador, declaró en junio pasado: Respetamos el fallo de los tribunales de RU y como país daremos todas las facilidades que correspondan de acuerdo con aquel fallo. Así las cosas, la extradición de Assange puede tener lugar mañana, la semana entrante o antes de las elecciones que en noviembre decidirán qué facción de la extrema derecha estadunidense se queda con la mayoría del Senado. Trump lo quiere muerto, y Joe Biden lo calificó de terrorista tecnológico.


Diez. Si tal fuera el caso (a nuestro entender, sí o sí), Assange se enfrentará a un simulacro de juicio, con dos sentencias posibles: pena de muerte o 175 años de prisión. Tal sería la suerte del fundador de WikiLeaks, que en estos momentos continúa pudriéndose en el penal londinense de Bermash, que compite con el de Guantánamo en técnicas de tortura y exterminio en cámara lenta.


Once. Con todo, la esperanza es lo último que se pierde. No hay que olvidar que Washington retiró a Nelson Mandela de su lista de terroristas en julio de 2008. O sea, 14 años después de que el líder de la lucha contra el apartheid y Nobel de la Paz (1993) ejerciera la presidencia de Sudáfrica (1994-99).


*Periodista y escritor argentino residente en México. Columnista de La Jornada de México.



Publicado en:

https://www.nodal.am/2022/07/julian-assange-venganza-si-justicia-no-jose-steinsleger/

sábado, 2 de julio de 2022

La defensa de Assange apeló la decisión de extraditarlo a Estados Unidos, por "Telam" del 01-07-22


ESTÁ DETENIDO EN BELMARSH


Así lo confirmó el tribunal a la cadena de noticias británica BBC, que precisó que Assange tenía tiempo hasta este viernes para recurrir la extradición firmada por la ministra del Interior, Priti Patel.


Por Corresponsal


01-07-2022

 



La defensa del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, presentó este viernes un recurso para apelar la decisión de extraditarlo a Estados Unidos, autorizada hace dos semanas por el Gobierno británico, informó el Tribunal Superior de Londres.


Así lo confirmó el tribunal a la cadena de noticias británica BBC, que precisó que Assange tenía tiempo hasta este viernes para recurrir la extradición firmada por la ministra del Interior, Priti Patel.


Estados Unidos acusa al periodista de 18 delitos, la mayoría relacionados con espionaje y la publicación por parte de WikiLeaks de información confidencial, registros militares y secretos diplomáticos en 2010, que pusieron a la diplomacia estadounidense en problemas.


El australiano está detenido en la prisión de Belmarsh en Londres después de librar una larga batalla para evitar ser extraditado.


Se enfrenta a hasta 175 años de cárcel, según sus abogados, pero el gobierno estadounidense indicó que es más probable que la sentencia sea de entre cuatro y seis años.


Mientras tanto, los partidarios de Assange se reunieron este viernes frente al Ministerio del Interior para protestar contra su encarcelamiento y conmemorar su cumpleaños número 51 que será el próximo domingo.


Al frente de las manifestaciones hay un micro, que lleva en sus laterales la leyenda "Free Assange" (Liberen a Assange") que recorre el Ministerio del Interior, el Parlamento y la BBC en la capital inglesa.


Se subieron este viernes al autobús el periodista de investigación John Pilger, el cantante Dave Rovics y John Shipton y Gabriel Shipton, padre y el hermano de Assange, respectivamente.


"Julián está sufriendo cada día. Lleva más de tres años en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh, la prisión más dura de Reino Unido", dijo ayer su esposa Stella Moris, quien sostuvo, además, que la salud de su marido se está deteriorando.



Publicado en:

https://www.telam.com.ar/notas/202207/597211-defensa-assange-apelo-extraditarlo-estados-unidos.html

INFORMACION ADICIONAL:

https://www.telam.com.ar/notas/202205/593058-perez-esquivel-pedido-gran-bretana-assange-no-sea-extraditado-estados-unidos.html



https://www.ambito.com/politica/julian-assange/por-carta-perez-esquivel-le-pidio-al-reino-unido-que-no-extradite-n5443689



https://www.laizquierdadiario.com/La-persecucion-a-Assange-y-las-verguenzas-de-la-barbarie-imperialista?utm_source=lid&utm_medium=wp&utm_campaign=article-social-actions



https://actualidad.rt.com/actualidad/432558-eeuu-reino-unido-presos-politicos-video-stella-assange


lunes, 20 de junio de 2022

No es posible investigar al poder real sin consecuencias

 

LA DEMOCRACIA CAPITALISTA EN TODO SU ESPLENDOR

 

sábado, 18 de junio de 2022

“UN MENSAJE ESCALOFRIANTE A LOS PERIODISTAS DE TODO EL MUNDO”, por "Página 12" del 18-06-22


Julian Assange.. Imagen: AFP


Londres dio luz verde a la extradición de Julian Assange. Advierten que su traslado a Estados Unidos lo pone en riesgo

Londres dio luz verde a la extradición de Julian Assange

El creador de Wikileaks tiene 14 días para apelar la decisión. "Es un día negro para la libertad de prensa y la democracia británica", señaló el sitio web. La preocupación de Amnistía Internacional.

18 de junio de 2022


El gobierno británico le dio luz verde a la extradición de Julian Assange a Estados Unidos por cargos de supuesto espionaje. El creador de Wikileaks, en tanto, tendrá 14 días para presentar su apelación y evitar que Washington le caiga con todo por haber filtrado documentación sensible hace 12 años. Amnistía Internacional advirtió que la decisión “pone en riesgo” al periodista.


La decisión de Londres fue anunciada por la ministra del Interior, Priti Patel, casi dos meses después de que un juez del tribunal británico emitiera el 20 de abril una orden de entrega del australiano. "En virtud de la Ley de Extradición de 2003, el ministro del Interior debe firmar una orden de extradición si no encuentra argumentos para prohibir que se emita la orden", indicó un vocero de esa cartera.


"Julian no  hizo nada malo"

"Es un día negro para la libertad de prensa y la democracia británica", denunció el sitio Wikileaks, que a través de sus abogados anticipó que presentará una apelación. "La ministra británica del Interior aprobó la extradición del editor de WikiLeaks Julian Assange a Estados Unidos, en donde corre el riesgo de ser condenado a una pena de 175 años” de cárcel, advirtió el sitio.



 


Julian “no hizo nada malo. No ha cometido ningún delito y no es un delincuente. Es periodista y editor, y está siendo castigado por hacer su trabajo. Estaba en el poder de Priti Patel hacer lo correcto. En cambio, siempre será recordada como cómplice de Estados Unidos en su plan para convertir el periodismo de investigación en una empresa criminal", añadió.


"Un mensaje escalofriante a los periodistas de todo el mundo"

En varias oportunidades Estados Unidos anunció su voluntad de juzgar a Assange por la filtración de 700 mil documentos de la Casa Blanca y el Pentágono, en su mayoría sobre Irak y Afganistán. Le adjudican una sumatoria de cargos de espionaje e intrusión informática por los que acumularía 175 años de prisión.


Assange no solo tendrá dos semanas para presentar su apelación formal ante el Tribunal Superior sino que, además, su defensa tendría en última instancia la opción de recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.


Amnistía Internacional puso el grito en el cielo. Su secretaria general, Agnès Callamard, lamentó la decisión y advirtió que "permitir que Julian Assange sea extraditado a Estados Unidos lo colocaría ante un gran riesgo y envía un mensaje escalofriante a los periodistas de todo el mundo".


Asimismo apuntó que "si la extradición procede, Amnistía Internacional está extremadamente preocupada porque Assange afronte un alto riesgo de confinamiento en solitario prolongado, que violaría la prohibición de (ejercer) tortura u otro tratamiento vejatorio".


Para atajarse, el Ministerio del Interior británico sostuvo que "las cortes británicas no encontraron que el proceso de extraditar a Assange sea opresivo, injusto o suponga un abuso de proceso". "Tampoco que la extradición sea incompatible con sus derechos humanos, como el derecho a un juicio justo y a la libertad de expresión, y que mientras esté en Estados Unidos vaya a ser tratado de manera apropiada, como en lo referido a su salud".


Por el contrario, Amnistía indicó que "las garantías diplomáticas proporcionadas por Estados Unidos de que Assange no será puesto en confinamiento en solitario no pueden tomarse en serio dado su historial previo". Frente a esta posibilidad, agregó Callamard, “pedimos al Reino Unido que se abstenga de extraditar a Julian Assange, que Estados Unidos abandone los cargos, y que Assange sea liberado".


"Deberían estar avergonzados"

Luego de que se publicara la filtración de datos, Assange sorteó en varias oportunidades los intentos de Washington por apresarlo. En 2012, mientras se encontraba en Londres, y volvió a ser requerido se refugió en la embajada ecuatoriana en esa ciudad para evitar ser extraditado a Suecia por cargos de violación que después fueron abandonados.


Estuvo recluido allí por una protección que le otorgó el entonces presidente Rafael Correa hasta 2019, que su sucesor, Lenin Moreno, le retiró esa protección. Entonces, la policía británica lo detuvo y alojó en la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh.


 


En enero de 2021, la justicia británica decidió a su favor: juez Vanessa Baraitser rechazó la extradición por considerar que el australiano, de frágil salud física y psicológica, corría el riesgo de suicidarse en el sistema penitenciario estadounidense. No obstante, el 20 de abril pasado un magistrado del Tribunal firmó una orden de extradición y dejó en manos del gobierno británico la efectividad de esa medida.


"Cualquiera en este país que se preocupe por la libertad de expresión debería estar profundamente avergonzado de que la ministra del Interior haya aprobado la extradición de Julian Assange a EEUU, el país que planeó su asesinato", señala el comunicado de Wikileaks.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/430106-londres-dio-luz-verde-a-la-extradicion-de-julian-assange