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viernes, 15 de marzo de 2024

El taparrabos de Espert o las verdaderas razones de la pelea de Milei con Villarruel por el DNU, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 14-03-24)


Vicepresidenta Victoria Villarruel, diputado José Luis Espert y presidente Javier Milei.


 

Por Ernesto Tiffenberg

14 de marzo de 2024 


José Luis Espert es economista, no abogado, y quizás por eso prefirió citar la opinión de “un amigo” a la hora de fundamentar por qué Victoria Villarruel no debería haber convocado a una sesión especial del Senado para tratar la vigencia del decretazo de Javier Milei. “Dale para adelante con lo que conviene políticamente que el taparrabos jurídico siempre aparece”, sintetizó.


Espert no dio el nombre de su amigo pero Luis Novaresio, que es abogado y lo escuchaba en el estudio de La Nación+, acudió en su ayuda: “La del taparrabos es una teoría jurídica que se usa mucho en la facultad de Derecho”.


Envalentonado, Espert completó su idea. “La decisión debería haber sido no convocar para tratar el DNU, bancar la parada política”, sostuvo, lo que provocó que el periodista inmediatamente le preguntara si “Villarruel quiere desestabilizar a su gobierno”. La respuesta de Espert ya estaba preparada. “No sé, a la luz de todo esto me genera dudas”, dijo casi sonriendo, satisfecho por el deber cumplido.


Espert no es cualquier diputado, es la estrella del momento en La Libertad Avanza. Acompañó al presidente en varias de sus contadas apariciones públicas y el propio Milei lo presentó hace dos días con bombos y platillos como nuevo integrante de su fuerza. Nadie puede dudar de que sabe de lo que habla.


(Paréntesis necesario: En realidad, hay alguien que lo hizo. Nada menos que el vocero presidencial Manuel Adorni que, apenas horas después de lo afirmado por todos los inquilinos de la Casa Rosada, hizo gala de la filosofía oficial de alejarse de cualquier contacto con la realidad y negó las diferencias entre Milei y su vice. “Espert no tenía el conocimiento fino”, aseguró ante los sorprendidos asistentes a su conferencia de prensa de este jueves.)


El único problema ante semejante versación jurídica es que el reglamento del Senado dice que el presidente del cuerpo debe llamar a sesión especial solo con el pedido de 5 de sus miembros. El senador Luis Juez, que no oculta su fanatismo por el Gobierno, aseguró que Villarruel no tenía más remedio que cumplir con la convocatoria. “El reglamento es muy claro. Si no lo hace es ilegal, no son 5, son 40 los que pidieron la sesión –se enojó el senador por Córdoba--. ¿Qué queremos, tener de nuevo una presidenta del Senado imputada?”


Como ya hizo evidente en innumerables oportunidades, el Gobierno no está preocupado por cumplir con reglamentos, leyes o constituciones, por lo que Milei y sus íntimos interpretan que las razones que tiene Villarruel para comportarse como lo hace obedecen al terreno de la política y no a las enumeradas por Juez. Después de todo, ella misma no parece demasiado creíble en sus convicciones republicanas si está dispuesta a defender públicamente a los genocidas de la última dictadura.


Desde antes de asumir, lo que explica que no haya cumplido la promesa de dejar a su cargo las carteras de Seguridad y Defensa, el presidente está convencido de que su vice conspira con Mauricio Macri para desplazarlo. En palabras de Eduardo Feinmann, uno de sus principales voceros periodísticos, “Milei siente que Villarruel es fuego amigo”.


El razonamiento “libertario” es más que sencillo. Todo lo que hace la vice está destinado a ese objetivo y, en el caso del DNU, su extrema puntillosidad con los requisitos legales tiene el único propósito de no dejar ningún cabo suelto que en el futuro pueda ser considerado causal de juicio político. En otras palabras, si llegase el momento en que el Presidente pueda ver amenazado su lugar, enjuiciado por el Congreso, ella no quiere correr el más mínimo riesgo de acompañarlo en su suerte. 


No hay ninguna prueba de que este sea el motivo oculto del comportamiento vicepresidencial, pero no hay ninguna duda de que eso es lo que creen Milei y su hermana. Más allá de cómo se resuelva el round desatado por el DNU, ese convencimiento, justificado o no, garantiza que la pelea no tiene final a la vista.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/720944-el-taparrabos-de-espert-o-las-verdaderas-razones-de-la-pelea

lunes, 12 de febrero de 2024

El verdadero desafío para Javier Milei tras el naufragio de la Ley Ómnibus, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 11-02-24)


Javier Milei rezando en el Muro de los Lamentos de Jerusalem.


 ¿Podrá contener la inflación?


Caputo sostiene que el hundimiento de la Ley Ómnibus no tiene importancia, pero el Presidente reacciona como si le fuera la vida en ello. Despidos de funcionarios, insultos y Macri en el horizonte. Pero el destino de su gobierno no se juega allí sino en qué pasará con la inflación y con los casi 50 millones de afectados.


Por Ernesto Tiffenberg

11 de febrero de 2024 


Una mirada atenta sobre el plan Caputo lleva directamente a ese viejo chiste del granjero que estaba enseñándole a su burro a trabajar sin comer y, justo cuando lo había logrado, se le murió. Puede ser que Javier Milei no lo conozca, o que no lo haya entendido, porque sólo así se explica el increíble “ahorro” al que está forzando a casi toda la población argentina, repartida en los territorios provinciales que, como no tiene ningún gobernador propio, el presidente considera ajenos a su responsabilidad.


También puede ser que lo conozca y que esté convencido de que el final puede admitir una reescritura, del mismo modo que pretende reescribir la historia del país y rediseñar su futuro. Tanta omnipotencia explicaría su destemplada reacción ante el evitable final de la Ley Ómnibus y todas las operaciones y operetas políticas que provocó en las fuerzas proto oficialistas.


¿Qué está pasando dentro de las fuerzas de seguridad?: Los sueldos y las ideas que tiran gases y balas de goma

Los medios se concentraron en los detalles del culebrón entre el Gobierno y los gobernadores, y la inoxidable esperanza de Mauricio Macri de pescar en río revuelto, pero cuando se disipe un poco la polvareda quedará claro que la suerte del gobierno no se juega tanto en esa competencia por el voto antiperonista sino en saber hasta qué punto el burro aceptará mansamente su destino o se plantará de alguna manera para evitarlo.


La libertad no avanza

Para el común de los mortales hay dos formas de hacer las cosas: por acción o por omisión. En el caso del gobierno libertario, la opción desaparece. Hasta ahora las únicas iniciativas que prosperaron son las que no necesitan ningún esfuerzo de gestión. El resto, naufraga.


El último y quizás más claro ejemplo es lo ocurrido con la Ley Ómnibus. Empezó con 638 artículos, siguió con unos 300, terminó en la nada. Con toda la “oposición amigable” desesperándose por apoyarlos, no pudieron construir una mayoría para aprobarla. Las medidas fiscales eran el corazón del proyecto y fueron las primeras en ser recortadas. Si lo que se buscaba era una señal de gobernabilidad para los mercados, resultó lo contrario.


Caída la ley, se construyó la mística de la victoria en las redes sociales, el único territorio que reconoce el Gobierno. Que todo fue un ardid del líder para desenmascarar a la casta; que el proyecto, presentado como indispensable a corto plazo, en realidad tendría impacto en el largo. Un relato solo apto para convencidos.


Esa misma matriz de incompetencia se exhibe en cuestiones más terrenales. No fueron capaces de hacer funcionar el plan de registro de las tarjetas SUBE, fundamental para todo el esquema de alza de los boletos en trenes y colectivos. Tampoco consiguieron avanzar con el nuevo proyecto de segmentación para recortar los subsidios a la luz, por lo que solo pudieron operar sobre el sector minoritario que ya había renunciado a ellos. Llegando al absurdo, el ministro Guillermo Ferraro, cuyo despido se anunció con bombos y platillos a los 45 días de asumido por la filtración de la frase de Milei contra los gobernadores (“los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir”), seguía este viernes en su puesto a pedido del mismo gobierno que lo echó.


Jubilados y salarios, las únicas cartas de Milei

Luis Caputo fue el encargado de aportar el argumento principal en rescate del Presidente. “La Ley no era necesaria para la crisis porque los números cierran igual sin ella, como muestra el resultado fiscal de enero”, afirmó el ex Messi de las finanzas sin dar detalles de cómo se logró el “milagro”. Si se pone un ojo en ello, se entiende por qué cualquier otro gobierno hubiese preferido no menearlo.


Casi todo el “ahorro” fiscal proviene directamente de los bolsillos de los jubilados y los sueldos de los estatales, en proporciones incomparables por su velocidad y profundidad con cualquier otro ajuste anterior. Ni Macri, ni Menem, ni la dictadura se atrevieron a tanto.


Los números que no cuenta Caputo y que 1816, una de las consultoras preferidas de la city, puso al alcance de los curiosos son:


El Gasto Primario, o sea el que no incluye pagos de la deuda, cayó en comparación a enero de 2023 un 36,9%.

Para llegar a semejante cifra no hizo falta apuntar a los "gastos políticos”, simplemente darle un guadañazo histórico a las jubilaciones y pensiones, que son el principal item del presupuesto oficial: se derrumbaron un 43,2%.

Lo destinado a los empleados públicos perdió un 18,2%, a lo que se suma una caída del 19,8% de la AUH y las Asignaciones Familiares y del 40,8% en los programas sociales.

Pasaron a casi cero la Obra Pública y las transferencias a las provincias, pero estos rubros, que tanto inciden en la creación de empleo en todo el territorio nacional, apenas se sienten en el total del gasto estatal.

En el terreno de los salarios de los trabajadores privados registrados, Milei consiguió la hazaña de, en menos de dos meses, llevarlos a un nivel comparable al de la crisis de 2001.

La conclusión obvia de estos datos es que lo único que hizo el Gobierno en materia económica fue multiplicar la inflación (por la mega devaluación y la eliminación de todos los controles a la voracidad empresaria) y no aumentar sueldos ni jubilaciones. Algo que todos los gobiernos conservadores intentan y que solo encuentra límites en la paciencia de los afectados.


Por incompetencia o audacia, Milei y Caputo no generaron ninguna red de contención que aminore los costos sobre los sectores medios y bajos. Peor aún, por incompetencia o audacia, se dedicaron a destruir los sectores del Estado que hasta ahora se ocupaban de eso. La caricatura de este modelo de gestión es la cola de 30 cuadras de hambrientos, convocados de a uno por la ministra Sandra Pettovello.


El sueño de bajar la inflación

Para cambiar ese desolador panorama antes que se disuelva el impacto de la novedad, Milei tiene que mostrar algún éxito en la lucha contra la inflación más tangible que festejar “el 25% de diciembre que podría haber sido un 30”. Pero, más allá de la insistencia oficial, no hay demasiados motivos para el optimismo.


La inflación acumulará alrededor de un 100% en abril, lo que aumenta las posibilidades de otra devaluación. Como manda el dios mercado, será difícil evitar la profecía autocumplida, ya que es lo que prevén la mayoría de los analistas y lo que esperan los productores agropecuarios para liquidar sus dólares. Si eso ocurre, habrá otro salto inflacionario.


La persistente indexación de todos los contratos de la economía (empezando por los recién liberados alquileres) y los aumentos salariales que vayan consiguiendo los sindicatos (aun retrasados ante la inflación) garantizan un piso mensual que difícilmente baje rápido a un dígito. Y no hace falta recordar que aunque los 20/25 puntos que promovió Milei son mucho peores, los 8/12 que caracterizaron los últimos meses de Massa resultaron tan aterradores que consiguieron que el libertario terminara instalado en la Casa Rosada.


“Qué feo es dar malas noticias”, se podría decir parafraseando a Fernando De la Rúa, pero a pesar del salto de diciembre y enero la famosa recomposición de precios relativos recién empieza. Falta el salto que provocará la eliminación de los subsidios a las tarifas y el aluvión que implicará para lo que queda de la clase media el aumento de las prepagas y las cuotas de los colegios privados. Un impulso que se mantendrá en el tiempo porque todo ajusta por inflación y tipo de cambio, lo que sea mayor.


Descartados el regreso del pago de ganancias por los trabajadores y la suba de las retenciones, por el retiro de la Ley Omnibus, el Gobierno solo puede aumentar sus ingresos sin pasar por el Congreso gravando los combustibles y subiendo aún más el impuesto PAIS que impacta en las importaciones y en los gastos en dólares de toda la población. Como cualquiera sabe, los dos terminan inevitablemente en los precios.


Los que confían en una recesión que planche definitivamente las subas deberían tener en cuenta que, gracias a la apertura irrestricta, el mercado mundial puede absorber lo que los enflaquecidos sueldos argentinos se resistan a convalidar, por lo menos en alimentos y combustibles, dos rubros claves de la inflación local. La recesión también afectará la recaudación en IVA y Ganancias, desbalanceando las cuentas públicas y provocando nuevos ajustes en un círculo más que vicioso.


Si todo sale mal, aún puede ser peor. Presa de la desesperación, Milei es capaz de volver a desenvainar el salto al vacío de la dolarización.


La decisión del burro

Inoxidable a las malas noticias, el Gobierno apuesta a que todas esas dudas queden disipadas por la caída del déficit fiscal, el objetivo excluyente de tantos sacrificios. Los empresarios sacarían contentos sus billeteras y la inversión privada reemplazaría la desaparición de toda la inversión pública. En el relato oficial, eso llevará a un futuro de empleos registrados y recuperación salarial. A pesar de que Caputo cometió la imprudencia de hablar del “segundo semestre”, todavía no se ve ningún "brote" de semejante paraíso.


En los grandes grupos económicos lo que está ocurriendo se ve distinto. Acostumbrados a la fugacidad de los sueños liberales, esperan a ver para creer. En otras palabras, a aplaudir y apoyar platónicamente hasta que la economía parezca algo más prometedor que el páramo actual, con caídas de entre el 20 y 30% en todos los parámetros relevantes. Mientras tanto, la mayoría aprovechó para incorporar sus reivindicaciones históricas en el DNU y están tratando de transformarlas en derechos adquiridos antes de que el Congreso o la Justicia se atrevan a ponerles algún freno.


Es en ese escenario donde el chiste del burro espera para ser reescrito. Milei y sus amigos sueñan con encontrar la manera en que el animal aprenda a no comer y sobreviva. La magnitud histórica del ajuste hace vislumbrar otro final. Que más allá de cómo llegaron a esta situación, la mayoría de los argentinos se vean obligados a poner un tope al experimento. Después de todo, es una cuestión de supervivencia.



Publicados:

https://www.pagina12.com.ar/711836-puede-javier-milei-contener-la-inflacion

lunes, 21 de agosto de 2023

Elecciones 2023: Las 5 razones por las que Sergio Massa todavía puede ser presidente, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 20-08-23)

 


Sergio Massa, el ministro candidato que sueña con entrar en el ballotage.


Mas allá de las encuestas


Nadie en su sano juicio apostaría por ver a Massa con la banda presidencial, pero los resultados de las PASO configuraron un escenario donde esa opción no es imposible. Las claves políticas que pueden llevarlo a la segunda vuelta.


Por Ernesto Tiffenberg

20 de agosto de 2023 


Impossible is nothing (Nada es imposible) fue el slogan con el que Adidas relanzó su marca en los años 80. Estaba basado en una frase de Muhammad Alí, cuando todavía era conocido como Cassius Clay. En síntesis, decía que “Imposible es sólo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo. Imposible no es un hecho, es una opinión. Imposible no es una declaración, es un desafío. Nada es imposible”. Si quiere mantener esperanzada a su tropa de cara a las elecciones del 22 de octubre, Sergio Massa haría muy bien en copiar la frase y ponerla bien visible en su bunker de campaña.


Toda la bibliografía dice que no es posible siquiera soñar con entrar a una segunda vuelta con una inflación del 120 por ciento anual y en aumento, con una caída violenta en los ingresos de los trabajadores que se arrastra desde los tiempos de Macri, con el FMI obligando a devaluar aunque todos sepan que no sirve para nada y casi sin dólares en el Banco Central como para hacerse el vivo. Puestos a apostar, nadie en su sano juicio lo haría por Massa.


Sin embargo, sin caer en delirios o consumos ilegales, aún quedan en pie cinco motivos por los que no conviene enterrarlo prematuramente.


1. Las PASO no hicieron de primera vuelta

Los votos de Unión por la Patria en las PASO estuvieron dentro de lo esperado, quizás en la parte baja de la franja que fijaban las encuestas. Pero hubo dos grandes sorpresas en agosto. La más visible fue la votación de Milei, que superó en 10 puntos la prevista, pero quizás la más importante fue la caída de Juntos por el Cambio, que quedó 8 puntos por debajo de lo que hacían imaginar los sondeos.


Así se conformó un escenario de tercios que, aun en la peor elección del peronismo desde el retorno de la democracia, desactiva el papel de “primera vuelta” virtual que hasta ahora jugaron las PASO. Una característica que permitía el reagrupamiento del antiperonismo para frenar cualquier avance “populista”.


La expresión más alta de ese papel se vio en las elecciones bonaerenses de 2015, cuando María Eugenia Vidal, que no llegó al 30% en las primarias, terminó sobrepasando al peronismo que había superado el 40%.


Relativamente parejos, ni los “libertarios” ni los macristas tienen esta vez motivos razonables para resignar un posible triunfo propio en aras de evitar el del peronismo. El voto útil perdió sentido y le permite a Massa soñar con un lugar en el ballotage aunque una clara mayoría elija las fórmulas opositoras.


2. La polarización con Milei

Las PASO dejaron a tres candidatos con vida, pero solo dos modelos en pie, algo que no hubiese pasado si en Juntos por el Cambio se hubiera impuesto Horacio Rodríguez Larreta. Milei y Bullrich comparten un arco de ideas y propuestas que los hace asimilables. “Unos aseguran que van a dinamitar el Banco Central, los otros semidinamitarlo; unos prometen la dolarización, los otros la semidolarización”, describen desde Unión por la Patria. Otra manera de decir lo mismo, pero desde La Libertad Avanza, es la definición de “primera marca contra quinta marca”.


Ese carácter minoritario, que a primera vista debería perjudicarlo, le otorga a Massa la posibilidad de polarizar con Milei, a priori su mejor contrincante a la hora de un ballotage, una percepción que es claramente compartida por los libertarios, que también sueñan una segunda vuelta frente al peronismo.


Esto no es una especulación, los dos candidatos retomaron sus campañas apuntándose entre ellos y relegando cualquier debate con la ex ministra de Macri.



3. El teorema de Bullrich

Milei no compitió contra nadie en las PASO y es dueño absoluto del 30% que sacó. Todos los estudios muestran que Massa conseguirá retener sin grandes dificultades el voto de Juan Grabois, por lo que partirá del 27,3% que sumó Unión por la Patria. Pero el caso de Bullrich es distinto.


Ella alcanzó el 17% y nadie sabe a ciencia cierta cuánto del 11,3% de Larreta se mantendrá detrás suyo. Pero ése no es su principal problema. Lo que no deja dormir a sus estrategas de campaña es la definición del lugar que debería ocupar en este tramo de la carrera electoral.


Si se hubiese cumplido el escenario imaginado en las encuestas, la respuesta era obvia. Una vez derrotado el Jefe de Gobierno porteño, y con amplia ventaja sobre Massa y sobre todo Milei, Bullrich giraría lo más posible hacia el centro.


Pero ahora el que picó en punta es el economista y si Bullrich decide disputarle su dureza, que tanto parece haberle rendido entre los votantes, corre el riesgo de perder a los moderados del PRO y el radicalismo. Y si se suaviza para contener a éstos, ¿cómo se asegura de que sus seguidores más exaltados no terminen migrando hacia Milei?


4. El voto en las provincias

De nuevo contra todo pronóstico, los mejores resultados de Milei no fueron donde se suponía que era su fuerte, el AMBA, sino en el interior. Lo más interesante es que terminó adelante tanto en provincias peronistas (Tucumán, La Rioja o La Pampa) como radicales (Jujuy o Mendoza).


Una explicación posible de semejante sorpresa es que en las recientes elecciones provinciales en casi todo el país, ninguno de los candidatos apadrinados directa o indirectamente por Milei movieron el amperímetro. Eso quitó tensión a las campañas locales y, sobre todo, sacó al ultraderechista del centro de la escena. Pero las PASO dieron la voz de alarma.


¿Serán capaces los peronismos locales de revertir aunque sea en parte esos resultados? Todos los mandatarios saben que Milei no será un negociador amable, que ya prometió terminar con los ATN y cualquier ayuda para las finanzas provinciales. Más aún, pretende acabar con la coparticipación de impuestos aunque la constitución no se lo permite.


Sea cual sea su relación con Sergio Massa, en general es aceptablemente buena, están seguros de que será un mejor interlocutor que el libertario. Además, cualquiera sea al final el presidente, en octubre también se define la composición del congreso nacional, tanto diputados como senadores, que será vital a la hora de bajar a tierra todas esas pulseadas. Razón de más para preocuparse e impulsar el voto.



5. El peso de los ausentes

Si se afina el lápiz, el escenario “de tercios” que arrojaron las primarias también puede describirse como “de cuartos”, cuando se pone el foco en el 35% de los ciudadanos habilitados a votar que se abstuvieron (poco más del 30%) o lo hicieron en blanco (casi un 5%). Los tres candidatos con posibilidades deberían buscar allí nuevos apoyos, sobre todo teniendo en cuenta que la concurrencia aumenta de 5 a 8 puntos entre las PASO y la primera vuelta.


Si se comparan los resultados de las elecciones desde 2019, el peronismo habría perdido unos 6,5 millones de votantes y Juntos por el Cambio unos 4,1 millones. El dato impresiona por sí mismo, pero mucho más si se da crédito a un estudio que analizan estos días en Unión por la Patria, que asegura que un 25% de esos peronistas votó a Milei pero que el 75% prefirió abstenerse. En el caso de los macristas, los números se invierten: un 80% de ellos habría votado por Milei y solo el 20% restante faltó a la cita. De acuerdo a este razonamiento, la pecera donde podría pescar Massa en octubre sería bastante más grande que la que tiene disponible Bullrich y quizás también Milei.


Lamentablemente para el Ministro, nada está asegurado. También puede pasar que el ausentismo sea una forma de castigo al gobierno que se emparente con el que significó para muchos votar por La Libertad Avanza. Si este enfoque fuese el más ajustado a la realidad, aunque esos disconformes terminaran votando podrían aumentar las chances de un triunfo de Milei en primera vuelta.


Las anclas de Massa

Como ya se repitió hasta el cansancio, el principal activo de Massa, y su mayor contra, es su responsabilidad sobre la economía nacional. Por lo menos hasta ahora, parece que prima su impacto negativo. Resulta difícil pronosticar lo que pasará de aquí a octubre, pero no tanto asegurar que lo más concentrado del establishment, que hace tiempo decidió su apoyo a Juntos por el Cambio, hará todo lo posible por alborotar la economía, corridas e inflación mediante, para limpiarle el camino a Bullrich y sacar de la competencia al peronismo. ¿Lo conseguirán?


El otro pronóstico seguro es que a medida que se acentúa el desorden económico crece la figura de Milei como alternativa a las coaliciones que encabezaron los dos últimos gobiernos. ¿Alcanzará ese empujón para llevarlo a superar los 40 puntos, con 10 de ventaja sobre sus seguidores, y así ganar en primera vuelta?


Cualquiera de esas dos alternativas significaría un game over para Massa en octubre. Ambas son muy posibles pero ninguna es ineluctable.


Finalmente, hay que aclarar que las 5 razones expuestas son las que pueden favorecer el ingreso del candidato/ministro a un ballotage. Si lo consigue, a partir de allí se configurarían nuevos escenarios que recién se podrán analizar con los resultados de la elección del 22 de octubre sobre la mesa.


Está claro que ninguno será sencillo pero, ya lo dijo Muhammad Alí, nada es imposible.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/580414-las-5-razones-por-las-que-sergio-massa-todavia-puede-ser-pre


miércoles, 8 de febrero de 2023

PELEAS EN EL BARRO, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 05-02-23)


El inesperado regreso de Santiago Maldonado: cómo la pelea de Patricia Bullrich y Florencia Arietto puede marcar el futuro
En su afán por arrinconar a la precandidata presidencial, la ahora figura del larretismo puso en el centro del escenario la oscura muerte de Santiago Maldonado y cómo se bloqueó la investigación desde entonces. Las peligrosas implicancias a futuro del debate planteado.

Por Ernesto Tiffenberg
5 de febrero de 2023.




Florencia Arietto y Patricia Bullrich, enemigas íntimas en la furiosa interna del PRO.

Florencia Arietto debe haber jugado más de una vez a Verdad o Consecuencia en su juventud. Para los que no lo conocen, en ese juego los participantes deben elegir entre responder sin mentir a una pregunta, en general comprometedora o íntima, o cumplir con la prenda que se les plantee en ese momento. El jueves por la noche, la antigua asesora de Patricia Bullrich presentó sin saberlo una nueva versión: Verdad y consecuencia. Por primera vez una figura connotada del macrismo se acercó a la verdad de lo ocurrido con Santiago Maldonado y, por ello, desde entonces enfrenta un sinfín de consecuencias.

“El Estado no puede dejar muertos en todos los desalojos, como Maldonado, en Cushamen, y Nahuel, en Mascardi”, dijo nada menos que por TN ante los escandalizados panelistas de “Solo una vuelta más”. Y mientras el conductor Diego Sehinkman apenas atinaba a preguntarle “¿Vos trabajás para Rodríguez Larreta?”, ella explicó que la muerte de Santiago se dio en el marco de un desalojo de ruta mal realizado por la Gendarmería “donde terminaron corriendo a campo abierto”.

Enseguida completó la idea describiendo el operativo que terminó con la muerte de Rafael Nahuel, asesinado por la espalda. “Después vas y desalojás Mascardi y ¿dejás a la prefectura que es una fuerza de río para cuidar la montaña? Puede salir mal hermano, y te salió mal. Hubo un muerto, no se desalojó y el problema sigue”, completó poniendo el énfasis en la ineficacia de las propuestas de Patricia Bullrich. “Ella siempre dobla a 180 y no podés doblar a 180 en todas las curvas”, sintetizó.

Más allá de la intención de las protagonistas, el escándalo desatado en la interna del PRO también muestra hacia el futuro una arista preocupante. Convencidas de que van a ganar las próximas elecciones, están discutiendo sobre cómo encarar la represión que suponen inevitable para aplicar las recetas que proponen. En otras palabras, si la muerte puede, o debe (en la visión de Bullrich y Macri). volver a ser normalizada en la política argentina.
Arietto y Bullrich, tal para cual

Así como Bullrich empezó su carrera política militando clandestinamente en Montoneros, como colaboradora íntima de su cuñado Rodolfo Galimberti, Arietto comenzó como abogada de “pibes chorros” y de las víctimas de la represión dictatorial en Mercedes Benz, aunque se hizo famosa como jefa de seguridad "antibarras" en la fallida gestión de Javier Cantero en Independiente.

Ya en democracia, Bullrich empezó una camaleónica carrera que la depositó en la presidencia del PRO. En el camino, fue la principal operadora política de Galimberti, seguidora episódica de Cafiero, integrante de la boleta de Erman González en el menemismo, funcionaria de la secretaría de seguridad bonaerense con Eduardo Duhalde, ministra con Fernando De la Rúa, a quien llegó de la mano del jefe de la SIDE Fernando de Santibañes, jefa de campaña de Elisa Carrió en 2007 previo “romance” con Ricardo López Murphy y, finalmente, ministra de Seguridad de Mauricio Macri.
Patricia Bullrich en su etapa militante, a la derecha con Dante Gullo.

Con 20 años menos, a Arietto no se le puede pedir tanto. Pero se esfuerza. De abogada “progre” llegó al kirchnerismo previo paso por el Proyecto Sur de Pino Solanas, se lució varias veces en “6, 7, 8” y terminó en el ministerio de Seguridad conducido por Nilda Garré. En 2014 desembarcó en el massismo y fue muy crítica de la gestión de Bullrich en Seguridad hasta que en 2018 se sumó a su ministerio. Desde entonces, fue militante fiel de “La Piba” en la interna del PRO, lo que no le impidió asesorar a Amalia Granata, y hace un año sorprendió con un salto a las filas de Horacio Rodríguez Larreta, como asesora estrella de Diego Santilli, el precandidato a gobernador bonaerense.
Florencia Arietto durante su fracasada gestión como jefa de Seguridad de Independiente. Terminó con el equipo en la B y la barrabrava más poderosa que nunca.

La última voltereta le agregó picante a sus explosivas declaraciones. Cerca de Bullrich están convencidos de que son una “devolución de gentilezas” del larretismo, después de sus públicas críticas a la gestión de seguridad porteña, a la que acusan de regalar las calles a la protesta social. Pero, en realidad, lo que dijo Arietto sobre el caso Maldonado ya tiene importantes antecedentes institucionales.
Palabra de Gendarmería

La propia Gendarmería realizó una minuciosa investigación interna de 600 páginas sobre el tema que concluyó que “no había razones para realizar el operativo y que éste sólo se llevó a cabo por voluntad política, por las órdenes impartidas por el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Doctor Pablo Noceti”, el segundo de Bullrich.

Además de fijar la responsabilidad política, las conclusiones del informe de Gendarmería son lapidarias:

    “No fue prudente ni razonable realizar el operativo de despeje de la Ruta Nacional 40 en las condiciones que se daban el 1° de agosto de 2017.”
    “Además de poner en riesgo a los manifestantes, se expuso al personal a una situación de riesgo innecesario, al emplear efectivos que no se encontraban preparados para realizar una intervención de esa naturaleza, y que no estaba equipado con los elementos de actuación necesarios.”
    “Noceti desoyó las advertencias de los jefes de escuadrones de la región que le indicaban que para el despeje debía emplearse la unidad móvil especializada para esos operativos” (ya en camino y a solo dos horas de distancia).
    Si bien había cortes intermitentes de la ruta 40, no había urgencia para realizar el operativo ya que “existían vías alternativas de circulación y no había riesgo de desabastecimiento en las localidades cercanas”.
    Los gendarmes reconocieron que, a pesar de que la ministra lo había negado, Noceti en persona impulsó el operativo en base a la figura de “flagrancia”, contemplada en un protocolo presentado por Bullrich en 2016 pero que nunca tuvo vigencia ni fue publicado en el Boletín Oficial. “Se soslayó así la aplicación del protocolo normativamente vigente que establecía principios de actuación en base a un modelo de seguridad democrática y de uso racional de la fuerza".

En base a ese informe, el ministerio de Seguridad dirigido por Sabina Frederic denunció penalmente a Noceti apenas se conoció, en agosto de 2020, por su responsabilidad en el operativo que terminó con la muerte de Maldonado.
Pablo Noceti en el territorio en disputa, comandando a la Gendarmería en la represión de Cushamen.

No sirvió de mucho. La Cámara Federal armada por el macrismo le mandó la causa al juez Lleral, denunciado por tener completamente paralizada la investigación del caso. La familia Maldonado llegó a la Corte en protesta y, después de dos años, en octubre de 2022, los supremos rechazaron intervenir porque “aún no había sentencia”.
El Ejército, ¿otra vez a la calle?

El valor simbólico del caso Maldonado provocó la inmediata reacción de los laderos de Bullrich, desde los retirados de la Gendarmería hasta Fernando Iglesias, que calificó a su rival de “Panqueque feroz” y después desbarrancó en un chat privado: “Sos una hija de puta. Tenía dudas pero ya no”.

Semejante revuelo dejó en segundo plano la crítica inicial de Arietto, que apunta a uno de los ejes de campaña de su ex jefa: sumar a las Fuerzas Armadas a la Seguridad Interior, algo completamente prohibido por la legislación actual pero que contribuye a forjar la imagen bolsonarista que Bullrich quiere encarnar.

“Vos pedís como demagogia que vaya el Ejército a hacer seguridad interior y un soldado está entrenado para matar en una guerra, no para hacer prevención… después tenés una montaña de muertos y el Ejército termina condenado por violencia institucional”, sostuvo la asesora de Santilli, que sabe que el tema mete ruido en la relación de Bullrich con los radicales que todavía reivindican esa ley como “política de Estado”.
Las “disculpas” de Arietto y los sueños de Bullrich

Bullrich aprovechó el desconcierto provocado en las filas de Juntos por el Cambio para volver a acusar de “tibio” a Rodríguez Larreta y subir la apuesta de sus promesas de mano dura “cueste lo que cueste”. Así que poco después de la irrupción estelar de Arietto, sus nuevos jefes dieron la orden de parar y “contener el daño”.

El resultado fue un curioso tuit de la “experta en seguridad” donde le pide disculpas a la autora de la doctrina Chocobar, pero no se arrepiente de sus críticas sino de haberlas hecho públicas, con el argumento de dudoso gusto de que “esto es una guerra y del otro lado está el kirchnerismo”.

Si se toma en cuenta la virulencia que está adquiriendo la interna opositora, no sólo en sus expresiones públicas sino en las salvajes operaciones de inteligencia destinadas a hundir a los contrincantes en la más pura tradición macrista, la “guerra” a la que hace referencia Arietto no parece haber empezado solo contra el peronismo.

Seguramente la presidenta del PRO no se siente amenazada por un “figura menor” como su ex empleada. “Soy Patricia Bullrich y voy a ser presidenta”, contó su abuela que se presentaba ante circunstanciales compañeros de viaje cuando solo era una nena desafiante. Años más tarde, después de debutar como oradora en un Luna Park vibrante por el fin de la dictadura, le confesó sus sensaciones a su jefe político.

--¿Qué sentiste al hablar?

--Fue emocionante.

--Guardá aire para cuando te toque hablar desde el balcón de la Rosada.

El autor del consejo fue Galimberti y el diálogo, reproducido por Roberto Caballero y Marcelo Larraquy en su biografía del líder guerrillero, se transformó desde entonces en una obsesión para la revolucionaria devenida en ultraderechista. Bullrich sabe que está dispuesta a cualquier cosa para transformar ese "pronóstico" en realidad, aunque también sabe que sus contendientes harán todo lo posible para evitarlo.


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https://www.pagina12.com.ar/521226-peleas-en-el-barro-florencia-arietto-vs-patricia-bullrich

martes, 8 de septiembre de 2020

La respuesta de Axel Kicillof a los policías bonaerenses, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 08-09-20)

El Plan Integral de Seguridad y los pedidos de aumentos salariales.

En medio de la crisis generada por la pandemia, un sector de la policía provincial realizó reclamos de aumentos salariales, sobre todo a través de sus familiares y algunos retirados o exonerados que buscan llevar agua a su molino. La primera respuesta del Gobierno provincial. Efectos políticos y operaciones de inteligencia. 

Por Ernesto Tiffenberg

Antes de las tres de la mañana quedaban unas diez personas desperdigadas frente a la Casa de Gobierno en La Plata, donde estaba reunido Axel Kicillof con sus principales colaboradores. Pero unas horas antes, unos 50 manifestantes, respaldados por algunos patrulleros, habían llevado hasta allí el reclamo de los policías bonaerenses por aumentos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo. En el curso del día y, sobre todo a la caída del sol, se habían acumulado protestas en contados puntos del conurbano y varias ciudades del interior de la provincia.



Dos horas después, se conoció la primera respuesta oficial: “En relación a los hechos de público conocimiento que tuvieron lugar durante el día de ayer, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires comunica que, tal como anticipara el Gobernador el último viernes, durante la presente semana se realizará la presentación del Plan integral de Seguridad. En ese contexto, se conocerán diversas mejoras en las condiciones de trabajo y en los haberes, contempladas en dicho Plan, para todos los efectivos de la Policía provincial.”

En el mismo comunicado, el Gobierno provincial destaca que “durante la pandemia, la Policía de la Provincia de Buenos Aires ha desplegado una invalorable tarea y trabajado incansablemente para cuidar a las y los bonaerenses”, y en ese sentido “reconocemos y valoramos el esfuerzo realizado como trabajadores y trabajadoras esenciales”.

Las protestas

A pesar de que son muchos los que se adjudican ante los medios la organización del reclamo, en general policías retirados o exonerados, la convocatoria surgió durante el fin de semana a través de las redes sociales. Como ya es habitual en las fuerzas de seguridad, el protagonismo muchas veces se traslada a las familias de los uniformados, en especial sus esposas, o a ex policías que asumen públicamente las reivindicaciones y a veces aprovechan para contrabandear las propias.

Esta vez, volvió a aparecer el autodenominado Sindicato de Policías Bonaerenses (SIPOBA), con su propio listado de reivindicaciones, que siempre se hace notar mediáticamente en los conflictos, aunque nadie pudo comprobar la real medida de su capacidad de representación. En la práctica, las autoridades policiales la consideran casi nula.

Los efectos se hicieron sentir sobre todo en Almirante Brown, Varela y Berazategui en el Conurbano, y en ciudades como La Plata, Olavarría, Junín, Bahía Blanca y Mar del Plata en el interior. Salvo en Adrogué, donde se reunió una cantidad apreciable de “familias policiales”, en la mayoría de las protestas fue limitado el número de participantes, que adquirió mayor visibilidad con los “desfiles” de patrulleros haciendo sonar sus bocinas y sirenas.

En el Gobierno provincial tomaron nota de que la actividad fue apenas afectada, ya que se mantenía la atención en casi todas las comisarías.

Cómo se organizó

La convocatoria por redes sociales hacía eje en algunos antecedentes cercanos, que no llegaron a llamar la atención de los medios nacionales. El jueves pasado se realizó un reclamo similar en Misiones, donde se reclamó, y consiguió, llevar los sueldos desde los 28.000 pesos hasta el monto de una canasta de pobreza, alrededor de los 44.000. Y hubo pedidos parecidos en La Rioja, Chaco y Santa Fe.

Como cada vez que se habla de sus sueldos, los efectivos de la Policía Bonaerense se lamentan del retraso que sufren en relación con la Federal y la Metropolitana. La situación empeoró con la irrupción de la pandemia, ya que desaparecieron las horas extras por los eventos deportivos, en especial el fútbol, y se complicaron las condiciones del trabajo por el lógico temor al contagio.

La política mete la cola

En el Gobierno provincial evalúan que el reclamo es mayoritariamente salarial y esperan a que se encarrile con los anuncios que se harán esta semana en el marco del Plan Integral de Seguridad. Pero saben que la política no perderá la oportunidad de pescar en río revuelto. 

Algunos opositores como el ex ministro de Seguridad durante el gobierno de María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, ya salieron a hacer declaraciones públicas. Ignorando los datos sobre el crecimiento del delito en la provincia durante sus cuatro años de mandato, que surge del estudio que realizó el Ministerio Público Fiscal de la Provincia que todavía encabeza el vidalista Julio Conte Grand, puso el acento en intentar ganarse a los descontentos recordando los chalecos antibalas que compró durante su gestión.

En paralelo, Elisa Carrió volvió con sus discursos apocalípticos a la televisión, donde aprovechó el contexto para prometer una "resistencia nacional" al "golpe que Cristina Kirchner lleva adelante contra Alberto Fernández" y a encomendarle a la Corte Suprema que resuelva la situación.

Más allá de los adelantados, sin dar la cara, crecen las operaciones de inteligencia que buscan aprovechar el conflicto para incluirlo en sus planes de desestabilización del gobierno de Alberto Fernández y del debilitamiento de la figura de Axel Kicillof en la provincia. Son varios los funcionarios que recuerdan la coincidencia con la ofensiva mediática alrededor de las tomas de tierras en la provincia, y los que toman nota de que en medio de los reclamos policiales surgió otra convocatoria opositora al obelisco para este domingo.

También se levantan apuestas sobre cómo afectarán las protestas a la ya discutida posición del ministro de Seguridad Sergio Berni, envuelto en sonoras discusiones internas con funcionarios nacionales y locales. En el Gobierno provincial toman nota de que aún no surgió un reclamo sobre su figura, pero saben que el partido recién empieza. 

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Bianco y Berni anunciaron "una mejora salarial importante" para la Policía Bonaerense | Luego del reclamo de un grupo de efectivos


lunes, 20 de abril de 2020

Coronavirus: Maradona, Techint y la saga de los Rocca, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 19-04-20)


Mural de Diego Maradona en Nápoles. 
Imagen: AFP

La misma discusión en Italia y la Argentina

Las presiones de la Confindustria (la UIA italiana), retrasaron la cuarentena italiana y costaron miles de muertos. Ahora quiere forzar una salida rápida con los mismos argumentos que utiliza el poder económico argentino para desgastar al Gobierno. En medio de la discusión, aparece el fantasma que dejó Maradona en Nápoles y la muy real presencia de Techint.

Por Ernesto Tiffenberg

Seguramente no es casualidad que los argentinos sean conocidos como los italianos de Sudamérica y los italianos como los argentinos de Europa.

Además de compartir estilos culturales, formas de ser, tonos de voz y hasta un particular sentido del humor, en estos tiempos, los que pasarán a la historia como “los días del Coronavirus”, también se ven envueltos en la misma inútil discusión: ¿La salud o la economía?


Curiosamente también se repiten los protagonistas --poder político y poder económico-- y hasta algunos nombres propios, Techint o “La saga de los Rocca” , un buen título para una serie de Netflix, otra marca de estos tiempos.

Igual que en el caso de la Pandemia, Italia marcha adelante. Y así como el gobierno argentino sacó útiles enseñanzas de la fallida estrategia azurra para enfrentarse al virus, podría aprovechar las que ahora salen a la superficie llegado el momento de decidir cómo y cuándo salir de la cuarentena.

La venganza de Maradona

En la mañana de este viernes, Vincenzo De Luca, presidente de la región de Campania, difundió un video donde amenaza con “cerrar las fronteras” si Lombardía decide por su cuenta flexibilizar las medidas de aislamiento, a pesar de que en ella se concentran más de la mitad de los muertos con solo el 17% de la población del país.

La principal ciudad de Campania es nada menos que Nápoles. La principal ciudad de Lombardía es la orgullosa Milán. Las mismas que idolatraron o silbaron, respectivamente, a Diego Armando Maradona, el argentino que mejor simbolizó la división entre el norte y el sur italiano, ahora al borde de la “secesión”.

La reacción de De Luca surgió a partir de la amenaza de Attilio Fontana, presidente de la región de Lombardía y miembro de la ultraderechista Liga Norte, de implementar su propio plan de salida de la cuarentena a partir del 4 de mayo, al que llamó “el camino lombardo a la libertad”.

Por primera vez después de los scudettos ganados por el equipo de Maradona, el atrasado Sur puede mostrar superioridad frente al industrializado Norte. Campania tiene solo el 2,9% de los infectados y su estructura hospitalaria, preponderantemente estatal, respondió mejor que la más moderna, pero también más ajustada y privatizada estructura sanitaria del norte. Y, con razón, tiene miedo de que una “apertura irresponsable” de los lombardos arrase con el precario equilibrio que hasta ahora consiguió mantener.

Los apuntadores empresarios

Los argumentos de Fontana son aportados por la poderosa confederación de empresarios de su región que, lógicamente, ya que concentran el grueso del PBI y las exportaciones de todo el país, están a la cabeza de la Confindustria, la UIA italiana.

Desde que aparecieron los primeros casos de coronavirus en Bérgamo, centro de la zona industrial, los empresarios presionaron, con éxito, para que no se cierren las fábricas . El 28 de febrero, cuando ya había 110 contagiados en la región, la Confindustria lanzó su campaña “Italia no se detiene” que internacionalmente se conoció como YesWeWork. Cinco días más tarde estalló el brote que desplazó a China como el centro de la pandemia mundial.


La fundamentación era sencilla y curiosamente parecida a las que se utilizan en Argentina. “Estaremos muertos antes (por el coronavirus) o estaremos muertos después (por la economía)”, sintetizó entonces y repite ahora Marco Bonometti, presidente de Confindustria lombarda.

No todos piensan igual. El prestigioso Walter Ricciardi, ex presidente del Instituto Italiano Superior de Salud y actual miembro del consejo ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud, explica que "es muy importante no acelerar la reapertura: de lo contrario, corremos el riesgo de que la segunda ola de la epidemia, en lugar de tenerla más suave y más adelante, la suframos antes del verano", o sea en menos de dos meses.

El efecto Techint

Uno de los principales integrantes de la Confindustria lombarda es Tenaris, la subsidiaria italiana del Grupo Techint. Al frente está Gianfelice Rocca que, como sus parientes argentinos, es uno de los hombres más ricos de su país. Después de resistir todo lo posible el cierre, al costo de miles de contagiados y muertos, la empresa cambió su estrategia e inició una campaña de publicidad basada en que seguían abiertos solo para fabricar tubos de oxígeno, un insumo para los desabastecidos hospitales.

La misma estrategia que utilizó el Grupo Techint en Argentina. Primero presionó de todas las formas posibles, incluido el despido de 1450 trabajadores , para que no se mantuviera la cuarentena. Y frente a la dura reacción oficial pasó a la etapa de la publicidad humanitaria con la carta de Paolo Rocca a las intendencias donde están sus principales plantas, ofreciendo ayuda para los hospitales locales.

Un detalle simpático, Gianfelice Rocca es también dueño de una de las principales clínicas privadas de la zona de Bérgamo, donde colapsó la estructura sanitaria.

El balance patronal

Más de 11.000 muertos después, Bonometti accedió a conversar sobre lo ocurrido con el diario digital TPI.

Cuando le preguntaron cómo se explicaba semejante cantidad de muertos, que se multiplicaron por 10 o por 20 en comparación con otros lugares con cuarentena, respondió que no había que responsabilizar a las empresas abiertas sino, “a razones diversas, en primer lugar, en esta zona hay muchas granjas y por lo tanto muchos animales, así que los masivos movimientos de animales pueden haber favorecido el contagio”.

--Disculpe, ¿de qué manera? Los animales no se consideran un vehículo de contagio de este virus.

--Entonces no le encuentro explicación. Otra podría ser que como son áreas densamente pobladas, quizás hayan favorecido el contagio los movimientos de bienes y personas. Pero no dentro de las fábricas. Nosotros consideramos a las fábricas como los lugares más seguros.

Al promediar su insólito descargo, Bonometti encontró un lugar para ubicar la correspondiente inserción pagada. “Si hoy Dálmine (la empresa de Techint) no funcionara, y yo insistí en que lo haga –aseguró--. ahora no habría tubos de oxígeno y la gente moriría. Afortunadamente, ciertas actividades permanecieron abiertas.”

Paolo Rocca no lo hubiera dicho mejor.

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https://www.pagina12.com.ar/260558-coronavirus-maradona-techint-y-la-saga-de-los-rocca

lunes, 18 de noviembre de 2019

El fraude de la OEA para el Golpe en Bolivia, por Ernesto Tiffenberg (para "Página 12" del 17-11-19)


Un centro de investigación de EE.UU. desmiente el documento del organismo

Cómo se construyó el relato que dio base al derrocamiento y proscripción de Evo Morales. Un documento del prestigioso CEPR, que tiene dos premios Nobel en su Junta Consultiva, demuele las conclusiones que alimentaron al discurso golpista.

Por Ernesto Tiffenberg


“Declarar es muy fácil, probar y comprobar es lo difícil”, fue la frase con que Fernando del Rincón, periodista de CNN, abrió su programa destinado a hablar del “fraude” en las elecciones bolivianas. Pese a todos sus esfuerzos, él tampoco lo logró. Declaró mucho y probó poco y nada.


Algo parecido le pasó a la Organización de Estados Americanos (OEA) . Dedicada desde la noche misma de las elecciones a darle argumentos a la oposición golpista --sembrando sospechas sobre el recuento de votos y hablando de “un inexplicable cambio de tendencia”--, se cuidó sin embargo de utilizar la palabra “fraude” , que no figuró en ninguna de sus declaraciones.


El único que rompió la consigna fue nada menos que el secretario general del organismo, el uruguayo Luis Almagro, expulsado del Frente Amplio por impulsar la intervención militar en Venezuela, quien aseguró el martes en la sesión extraordinaria de la OEA que “en Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral”.


Pero más allá del uso de la palabra “fraude”, los documentos de la OEA fueron la columna vertebral sobre la que se construyó el relato que habilitó el golpe de estado en Bolivia . La validez de sus conclusiones quedó severamente cuestionada cuando el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) dio a conocer su trabajo ¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? El papel de la Misión de Observación Electoral de la OEA, que demuele las apresuradas conclusiones del documento apadrinado por Almagro.

El CEPR es un prestigioso centro de investigación con base en Washington, fundado por los economistas Dean Baker y Mark Weisbrot. Su Junta Consultiva incluye a dos premios Nobel de Economía como Robert Solow y Joseph Stiglitz.

El relato de la OEA

Todo el relato de la OEA se basó en la interrupción por casi 24 horas del escrutinio provisorio (llamado Transmisión de los Resultados Electorales Preliminares, TREP) cuando ya estaban cargadas el 83,85% de las actas.

El sistema electoral boliviano prevé que será declarado ganador el candidato que supere el 50% de los votos o el que, con más del 40%, aventaje por 10 puntos a su inmediato competidor. Cuando el conteo rápido fue interrumpido, Evo Morales había pasado el 45,7% del total y le llevaba 7,87% a Carlos Mesa, el otro candidato con aspiraciones.

Cuando se retomó el conteo rápido y se llegó al 95,63% de las actas, el resultado fue de 46,86% para el presidente y 36,32 para el opositor, con más de 10 puntos de diferencia. Finalmente, en el escrutinio oficial, el oficialismo llegó al 47,08%, un 10,5% por encima de Mesa. En otras palabras, Evo había sido reelegido sin necesidad de recurrir a un ballottage.

El principal argumento de la OEA para reclamar que se repitan las elecciones fue “el cambio drástico y difícil de explicar en la tendencia de los resultados preliminares [del conteo rápido]”. Sin embargo, sostiene el informe del CEPR, “la misión no proporcionó evidencia sustentando estas declaraciones que sugieren que el conteo rápido podría ser incorrecto o ‘difícil de explicar’”.

El conteo rápido y el oficial

Los investigadores del Centro estadunidense muestran que la mayor parte de los señalamientos de la OEA se hacen sobre el escrutinio provisorio y no sobre el oficial, que se inició poco después y no se interrumpió en ningún momento.

El conteo rápido se realiza en base a fotografías de las actas y su única función es responder a la ansiedad de los medios y la población con resultados creíbles a pocas horas de terminada la votación. (Dicho sea de paso, la propia OEA recomendó que se haga.) Pero esos resultados no tienen ningún valor legal.

En Bolivia, el único cómputo vinculante es el oficial, confeccionado por los Tribunales Electorales en base a las actas verdaderas. Eso explica por qué, en la noche de las elecciones, grupos coordinados de opositores atacaron, y en varios casos incendiaron, algunos de los locales donde se llevaba a cabo el recuento oficial, obligando a trasladar el lugar de trabajo de las autoridades electorales. Esas “mudanzas” serían utilizadas después por la OEA para cuestionar el funcionamiento del escrutinio.

El estudio de CEPR muestra también que, contrariamente a lo sugerido por la oposición, los dos escrutinios confluyeron en un resultado muy similar. “Al final, el conteo oficial, que es legalmente vinculante y completamente transparente, coincidió estrechamente con los resultados del conteo rápido”, afirmó Guillaume Long, uno de los investigadores.

El cambio de tendencia
Lo que explica el “cambio de tendencia” que tanto preocupó a la OEA no es otra cosa que el fuerte contraste entre el voto ciudadano y el voto rural. Las preferencias en los centros urbanos, donde crece la participación de los sectores medios y altos, son menos favorables a Evo Morales que en los territorios campesinos, el área pobre de la que él mismo proviene. Lógicamente, las actas de las urnas ciudadanas llegan a los centros electorales antes de las que provienen de los apartados sectores rurales. De allí surge la consistencia de la tendencia proyectada desde el comienzo mismo del conteo, que muestra la paulatina y permanente ampliación de la diferencia entre Morales y Mesa, hasta llegar al 10,5 final.


No conformes con esas proyecciones, los expertos del CEPR realizaron más de 500 simulaciones en base a los resultados informados con el 83,85% de las actas, cuando se interrumpió el conteo rápido, y concluyeron que el triunfo de Evo Morales por más de 10 puntos no sólo era posible sino altamente probable.




Del fraude a la inconstitucionalidad

Todos estos datos explican por qué poco a poco se fue abandonando el argumento del “fraude” en el escrutinio de los votos, para resucitar con más fuerza la “inconstitucionalidad” de la participación del Presidente aymara en las elecciones. Cabe recordar que Evo Morales perdió en 2016 por estrecho margen un prebliscito sobre la posibilidad de habilitar su candidatura para un nuevo periodo. Y que finalmente logró en 2017 un fallo del Tribunal Supremo que le dio luz verde a sus aspiraciones .

Más allá de las opiniones que merezcan esas dos iniciativas del presidente depuesto, actualmente no pueden tener la menor relevancia. El fallo que lo habilitó fue aceptado tanto por la oposición interna, que legalizó las elecciones al presentarse, como por los organismos internacionales que ahora aparecen al frente del cuestionamiento, como la OEA, que le dio pleno respaldo en mayo de 2018. “Decir que Evo Morales no puede participar sería absolutamente discriminatorio”, proclamó por aquellos días el propio Luis Almagro.

Pero los vientos cambiaron. Una de las pocas definiciones de la autoproclamada presidenta provisoria de Bolivia, Jeanine Áñez , fue justamente anunciar su decisión de anular ese fallo del Tribunal Constitucional.

Si lo hace, quedaría expuesto el principal objetivo del Golpe: la proscripción de Evo Morales, de la misma forma que la destitución de Dilma Rousseff y la prisión de Lula da Silva tuvieron el objetivo de proscribir al primer presidente obrero de la historia de Brasil.

¿Serían democráticas unas elecciones con el principal candidato proscripto, aunque acaba de obtener nada menos que el 47 por ciento de los votos? Los argentinos están calificados para opinar al respecto, después de todo algo muy parecido se vivió después del golpe militar que derrocó a Juan Domingo Perón y lo proscribió por décadas. No solo la sangre de los asesinados por la represión une a los dos países.

Algunos datos más que interesantes para seguir leyendo

1. Antonio Costas, el vicepresidente del Tribunal Electoral que con su renuncia abonó buena parte de las denuncias periodísticas sobre el supuesto “fraude”, aseguró a los medios que quisieron escucharlo que su disgusto fue con la “innecesaria” suspensión del conteo rápido. Y reveló que ésta se produjo por una alerta de ataque informático, pero que el “alboroto” técnico y la “impericia” del Tribunal, no cambiaron de ninguna manera la veracidad de los resultados.


2. Según la ley boliviana, una vez que los jurados electorales firman el acta de recuento de una mesa, el día de las elecciones, los votos físicos ya no tienen valor, puesto que en ningún caso se ha de volver a contarlos. Si un acta recibe observaciones, se vuelve a votar en la mesa a la que esta corresponde. Así que nadie se preocupa demasiado por conservar con cuidado los votos. Eso explica por qué pasaron al olvido los videos de denuncia, que se viralizaron en las redes y los medios en la noche de las elecciones, donde jóvenes exaltados mostraban papeletas y urnas como “prueba” del fraude, mientras sus compañeros les prendían fuego.

3. Declaraciones de Evo Morales al diario español El País desde México: “El golpe de Estado empezó el 21 de octubre, después de las elecciones, con la falsa acusación de que había fraude. Ahora me doy cuenta de que la denuncia es el verdadero fraude. Durante dos semanas, se va intensificando y el golpe se consuma cuando la policía se amotina y pasa a ser golpista. Pedimos un diálogo con los cuatro partidos que tienen representación parlamentaria. Para evitar muertos y heridos, yo digo que no haya segunda vuelta sino elecciones y sin Evo candidato, con nuevos miembros del tribunal electoral. Y siguieron agrediendo. Hasta que renuncié, no había muertos de bala. Después, van cuatro o cinco.

En la madrugada del domingo, la OEA ya tenía listo el informe preliminar haciendo ver que había habido fraude. El compromiso era otro, porque nos habían dicho que no lo tendrían listo entero hasta el 12 y nos pidieron hasta el 13, es decir, hasta hoy. Yo pedí que me contactaran con el secretario general, Luis Almagro, a las tres o cuatro de la mañana, pero no quiso. Hablé con su jefe de Gabinete, Gonzalo Koncke, le dije que con ese informe iban a incendiar el país, que iba a haber muertos. Dicen que gané, pero no con claridad, entonces, debería haber segunda vuelta, pero no, quieren nuevas elecciones. Es una decisión política. Ahora dicen que hicimos un autogolpe. Luis Almagro espera instrucciones del Gobierno de Estados Unidos, así se puede entender. Yo tenía cierta esperanza en la OEA. Le dijimos que hicieran la auditoría, estaba convencido de que no hubo fraude. Nunca en la vida me ha gustado hacer algo ilegal. El tema de fondo es que no aceptan el voto indígena. Después del primer informe, el TREP, ganaba con el 7% pero faltaba el voto rural, el voto indígena. Dije que íbamos a ganar. Rechazan el voto indígena, es regresar a tiempos del pasado, a tiempos de la colonia.”

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https://www.pagina12.com.ar/231189-el-fraude-de-la-oea-para-el-golpe-en-bolivia