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jueves, 8 de junio de 2017

FERRARESI: “No vamos a perder tiempo en discutir vanidades, Cristina será candidata por un frente nuevo”, por "info135" del 08-06-17



8 junio, 2017 

El intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi aseguró que la ex Presidenta competirá como “senadora nacional” con una lista única y “el Partido Justicialista (PJ) se declarará prescindente y no participará de las elecciones”.

“No vamos a perder el tiempo en discutir vanidades. Haremos el esfuerzo de unidad hasta la semana próxima, pero si no hemos podido saber qué opina Randazzo en este último tiempo, cómo vamos a hacer para generar unidad con alguien que no sabemos qué opina”, aseguró. De este modo, el ex ministro “tendrá vía libre” para presentarse.

“El peronismo siempre acompañará a Cristina pero, como lo hizo en el 2005 en la elección contra ‘Chiche’ Duhalde, se declarará prescindente y no jugará”, indicó el jefe comunal avellanedense, quien señaló que “los pejota locales como el de Avellaneda, Lomas de Zamora y La Matanza, entre otros” se sumarán “a ese frente nuevo”.

Ferraresi explicó que “Cristina será candidata con lista única de un nuevo frente que todavía no tiene nombre y que lo integrarán los partidos que conforman el Frente para la Victoria, pero no el PJ”. De este modo, el ex ministro Florencio Randazzo tendrá “vía libre para presentarse y competir en octubre para sumarse como oposición a Mauricio Macri”.

Según publica Infonews, Ferraresi sostuvo que con la “contundencia del apoyo del 95 por ciento de los intendentes se aprobó esta herramienta electoral” con la que se busca dar batalla en las urnas al macrismo “para ganar en octubre y frenar al neoliberalismo”.

Ferraresi justificó la decisión en lo “desgastante” que resultaría “una interna en donde no hay equivalencias” y comparó a Cristina con un “campeón mundial de boxeo” que pelearía con “un pibe”, en referencia a Randazzo.

Además, consideró que evitándole a Randazzo la instancia de competir frente a Cristina en las PASO, se le dará la posibilidad de llegar a octubre. “No queremos eliminarlo directamente el 13 de agosto”, expresó.

En cuanto al impacto simbólico que podría tener el hecho de que el PJ como partido no participe orgánicamente de los próximos comicios, el intendente de Avellaneda consideró que “los sellos no significan nada”.

Publicado en:
http://info135.com.ar/2017/06/08/no-vamos-a-perder-tiempo-en-discutir-vanidades-cristina-sera-candidata-por-un-frente-nuevo/


INFORMACIÓN RELACIONADA:

DI MARZIO: "Las PASO van a fortalecer al peronismo"












miércoles, 7 de junio de 2017

Cristina Kirchner, cada vez más candidata, por Nicolás Lantos (para "Página 12" del 07-06-17)

Cristina Kirchner y Florencio Randazzo podrían compartir lista en la provincia de Buenos Aires o entrar en una disputa. 
Imagen: DyN

Los intendentes dijeron que ya es un hecho y que encabezará una lista de unidad con o sin Randazzo
Lo aseguraron ayer antes de un encuentro en el Instituto Patria. Adelantaron que la ex presidenta será candidata a senadora y Randazzo podría encabezar la lista de diputados. Pero si no acepta no les darían las PASO.

 
Por Nicolás Lantos




Cristina Fernández de Kirchner va a encabezar un frente político que no tendrá PASO. Florencio Randazzo será, si acepta, su compañero de boleta, como primer candidato a diputado nacional. En caso de rechazar ese ofrecimiento, el ex funcionario no tendría lugar en este armado. “La unidad es una decisión política y está tomada”, es la definición que emana de la mesa chica del peronismo bonaerense, mientras da los pasos necesarios hacia la conformación de un nuevo marco institucional para la alianza, que podría llamarse Frente Ciudadano para la Victoria.
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La estrategia, que se trazó durante las últimas semanas, salió a la luz ayer después de que lo planteara un grupo de intendentes que no está dispuesto a arriesgarse al desgaste que pueden provocar las primarias y fue confirmada por el entorno de la ex presidenta, que ya estudia las herramientas legales que permitan concretarla. Voceros del armado de Randazzo, en tanto, ratificaron su voluntad de competir en primarias y dijeron que cualquier intento de evitarlo constituiría una “proscripción” del candidato.

“La inmensa mayoría del peronismo coincide con que lo mejor para el partido y para la sociedad argentina, que nos reclama un rol claramente opositor, es tener una propuesta unificada detrás de Cristina y no pasarnos cuarenta días discutiendo entre nosotros en lugar de enfrentar al gobierno”, le dijo a PáginaI12 uno de los intendentes que planteó la necesidad de cerrarle la puerta a las primarias. “Los compañeros que plantearon, con buenos argumentos, otra posición, deben reconocer que no consiguieron consenso y sumarse a este armado opositor. Las puertas están abiertas”, completó.

Extraoficialmente, hay una oferta sobre la mesa para el ex ministro de Interior y Transporte, que incluye el primer lugar de la lista de candidatos a diputados nacionales para él y otras posiciones expectantes para sus aliados, tanto en las boletas nacionales como en las de legisladores provinciales y las de concejales en cada municipio. Cerca de Randazzo dijeron que a él “no le interesan los cargos” sino “la construcción de una alternativa de conducción” y por eso no estaría dispuesto a aceptar un trato de este estilo.

“Nosotros queremos que los candidatos los elija la gente, no cinco dirigentes. El problema no son las candidaturas sino representar una forma diferente de construir una alternativa opositora”, le dijo a este diario uno de los dirigentes que forman parte de su entorno. Hoy, los dirigentes más cercanos a Randazzo tendrán una reunión de emergencia en el Palacio Raggio definir los pasos a seguir ante el nuevo escenario. El acto de lanzamiento que estaba planeado para este viernes y donde Randazzo haría, finalmente, su reaparición pública, quedó, por estas horas, en suspenso.

Ayer al cierre de esta edición, los abogados del espacio que se referencia en la ex presidenta seguían estudiando las alternativas legales para evitar que el ex ministro de Interior y Transporte inscriba una lista para dar internas, algo que la ley facilita a cualquier afiliado de un espacio. En un primer momento se miró lo que sucedió en la ciudad de Buenos Aires entre Cambiemos y Martín Lousteau, que fue excluido de la interna. Pero el caso del ex embajador es diferente ya que no cuenta con ningún vínculo con los partidos que forman parte de la alianza oficialista y encabeza su propio espacio.

Por ahora, el mecanismo que se evalúa pasa por atenerse al pasaje de la ley electoral que reserva a los frentes participantes la potestad de darse su propia estrategia electoral. Por eso, aseguran desde el PJ, si el nuevo Frente Ciudadano para la Victoria decidiera en su reglamento interno no aceptar primarias, la ley no podría obligarlo a lo contrario. En ese caso, los apoderados y la junta electoral del partido (donde Randazzo tiene representantes) cederían su poder a una nueva junta con representación de todos los socios de la alianza, que decidiría cerrar la puerta a cualquier contendiente.

“Si hacen eso, significaría la proscripción de un candidato, lo cual es gravísimo para el peronismo”, señalaban ayer cerca del ex ministro. Desde el otro rincón, un intendente sostuvo que “hablar de proscripción de un candidato al que se le ofrece el primer lugar en la lista de diputados es absurdo”. Más allá de las consideraciones semánticas, si ninguno de los dos sectores da el brazo a torcer, la candidatura podría terminar judicializada, en un escenario que sería “más conflictivo que la más conflictiva de las internas”, en palabras de un jefe comunal. “No creemos que el compañero Randazzo quiera llevar al peronismo a esa arena”, dijo.

Para complicar aún más el panorama, el juez con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires es Juan Manuel Culotta, un egresado del colegio Cardenal Newman (el mismo que el presidente Mauricio Macri), apadrinado por el secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas, y muy cercano al PRO. Culotta, además, había sido impugnado por Abuelas de Plaza de Mayo, quienes sostienen que “obstaculizó” una causa por delitos de lesa humanidad contra el ex secretario del Ejército, Eduardo Alfonso, por su participación en un operativo que en la última dictadura terminó con un asesinato y el secuestro de una mujer embarazada cuya hija fue apropiada.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/42603-cristina-kirchner-cada-vez-mas-candidata

sábado, 21 de enero de 2017

MOREAU: “No vivimos un estado de derecho pleno”, por Julián Bruschtein (para "Página 12" del 21-01-17)

En remera y en patas


Por Julian Bruschtein
Leopoldo Moreau, dirigente del Movimiento Nacional Alfonsinista

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“Hoy con distintas camisetas se pueden transitar solamente dos veredas, la vereda del proyecto nacional y la vereda del proyecto neoliberal”. En medio de las reuniones que viene manteniendo para expandir su partido, el Movimiento Nacional Alfonsinista, que comparte con Gustavo López, el dirigente radical Leopoldo Moreau trazó una línea divisoria en el escenario político actual. Así, rechazó la detención de la dirigente social Milagro Sala y apuntó contra el desempeño de la Justicia al afirmar que “si yo dijera que estamos viviendo una dictadura cometería una desmesura, pero sería igualmente desmesurado decir que estamos viviendo un estado de derecho pleno.”


–Se cumplió un año de la detención de Milagro Sala, casi lo mismo que lleva de gestión el presidente Mauricio Macri. ¿Fue la primera señal de lo que venía?


–Creo que en términos institucionales es uno de los hechos más graves que ocurrieron en el año de mandato de Macri. Todas las evidencias ponen de manifiesto que Milagro Sala tiene el status de un detenido por estado de sitio, sin que se haya decretado el estado de sitio. Pero además es víctima de un complot que pone a sectores del Estado en una tarea de persecución o, mejor dicho, en una cacería que debe llevarnos a reflexionar seriamente sobre la posibilidad de la intervención federal a la provincia, habida cuenta de que está implicada la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Jujuy, el fiscal de Estado y varios jueces, complotados con la querella que encabeza el gobernador Gerardo Morales. La independencia del Poder Judicial no sólo no se verifica sino que, por el contrario, lo que está a la vista es que está actuando como un brazo político del Ejecutivo provincial.


                      
–¿Qué siente al ver a un radical forzando la Justicia desde la gobernación?


–Hoy las denominaciones tradicionales por sí mismas no definen una identidad. Precisamente por eso creo que tal vez hay que darnos cuenta que a lo largo de estos 33 años de práctica democrática se ha ido reconfigurando el sistema político. Hoy ya no vivimos un escenario bipartidista sino más bien “bifrentista”. El radicalismo viene hace ya mucho tiempo, desde el gobierno de la Alianza en adelante, deslizándose hacia posiciones de centroderecha, por eso es natural que hayan terminado confluyendo con el macrismo en Cambiemos.

 
–¿Y el resto?


–El  aprendizaje que hicimos en estos años de democracia es que los que pensamos parecido debemos actuar en el mismo espacio. El mismo desafío tiene por delante el peronismo. Por ejemplo, si renegaran del liderazgo de Cristina le pasaría lo mismo que le sucedió al radicalismo cuando dejó de lado el liderazgo de Raúl Alfonsín. Estallaría en varios pedazos y tendría una crisis identitaria. Yo veo con buenos ojos que el justicialismo esté empezando a ganar en homogeneidad opositora. Es una condición necesaria pero no suficiente porque ese aprendizaje democrático nos hace ya un nuevo sujeto político en el que se une lo mejor del peronismo, del radicalismo, de la izquierda, y de muchos compatriotas que sin pertenencia partidaria tienen un compromiso con un proyecto de nación autónoma y con una sociedad inclusiva. Y ese espacio a mi juicio tiene una enorme trascendencia respecto a las siglas tradicionales o a los sellos partidarios.


–¿En qué estado ve a la Justicia argentina?


–Se inscribe en uno de los peores momentos de la historia democrática del país. Solo comparable con aquella Corte Suprema que convalidó el golpe de Estado de 1930. Porque hay sectores del Poder judicial que se han coaligado en una alianza mafiosa con grupos económicos concentrados, medios hegemónicos e incluso con servicios locales e internacionales para llevar adelante un ataque sistemático contra el movimiento popular argentino. En ese sentido el caso Nisman es paradigmático. Se cumplen dos años del suicidio de Nisman y la derecha ha redoblado su campaña político mediático judicial con el objeto de transformarlo en asesinato. Es repugnante. A eso hay que sumar la actuación de jueces federales, como el caso de Claudio Bonadio que se arroga atribuciones que la Constitución no le otorga como querer juzgar actos de política económica, mandar a destruir cunitas, o sacar de prepo del área de la Universidad de San Martín un equipamiento audiovisual y trasladarlo al Poder Ejecutivo. Si yo dijera que estamos viviendo una dictadura cometería una desmesura pero sería igualmente desmesurado decir que estamos viviendo un Estado de derecho pleno. Nos encontramos en una situación intermedia que marcha hacia un estado de excepción.

 
–Este es un año electoral. ¿Cree que se va a mantener la dinámica de las presidenciales y se elegirá entre dos modelos?


–Sería lo deseable. Que de una vez por todas se entienda que las camisetas que cada uno de nosotros lleva orgullosamente tiene que dar lugar a la vereda que se transita. Hoy con distintas camisetas se pueden transitar solamente dos veredas, la vereda del proyecto nacional y la vereda del proyecto neoliberal.


–¿Cuál es su pálpito para este año?


–La síntesis del primer año del gobierno de Macri es que puso en crisis el consumo la producción, el trabajo, la industria y hasta el fútbol. Pasó la primera etapa del ajuste bancada por los mercados financieros internacionales, ahora se viene la segunda con las recetas del FMI. Flexibilización laboral y reducción presupuestaria para la educación es lo que se viene casi con seguridad.
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Test del veraneante
–¿Qué red social prefiere: Facebook, Twitter o Instagram?
–Como soy un primate en la materia, uso las más tradicionales. Ahora he incorporado, o me han incorporado, a Telegram. Y digo me han incorporado porque yo soy el que redacto los mensajes, pero no soy el que sube el material.
–¿Papel o e-book?
–No, en papel. No tengo e-book y la única lectura en formato digital a la que recurro a veces es para leer los diarios, pero también los leo en papel.
–¿Que está leyendo actualmente?
–En este momento dos libros: La repetición argentina. Del kirchnerismo a la derecha, de Ricardo Forster, y además estoy con una biografía de Churchill pero escrita por un francés, Francoise Pierre Kersaudy, que es un desafío.
–¿Qué cosa no puede faltar en su bolso de viaje?
–El cepillo de dientes y una net-  book para seguir informándome.
–A la hora del vermouth, ¿Campari o Fernet?
–Como aperitivo y frente a las opciones que me dan, Campari. De vez en cuando, como a Hipólito Yrigoyen, aunque no me comparo con él, me gusta una copita de champagne.



Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/15376-en-remera-y-en-patas

sábado, 7 de enero de 2017

PRECONDICIONES DE UN FRENTE, por Horacio González (para "Página 12" del 07-01-17)



Por Horacio González

Un Frente, en las actuales condiciones, es también el intento de fijar las condiciones bajo las cuales debe discutirse un “frente”. En primer lugar, debe señalarse especialmente la arbitrariedad de un poder posnacional y poscultural que nos gobierna. Exhumando una arcaica concepción arrasadora de la institucionalidad previa, propone un canje definitivo por un destino de vaciamiento del tejido social heredado, incluso de ciclos anteriores al yrigoyenismo. Todo el liberalismo clásico también se desploma, con sus tan criticados númenes, no porque no hayan sido facciosos o excesivos en sus decisiones, sino porque también forman parte de la historia argentina en tanto complejo civilizatorio sostenido en sus antiguas fisuras, de vieja pertinencia cognoscitiva. El macrismo ofrece ahora una oscura seducción: terminar con ese núcleo contradictorio que dio luz a positivistas, radicales, peronistas, socialistas, insurgentes, izquierdistas, anarquistas, pensadores malditos, establecidos o libertarios.

Todo eso hoy está bajo una tractor de triple remolque (económico, publicitario, coactivo) que no quiere rastros de la antigua formación nacional-democrática, sustituyéndola por un borratintas generalizado, que hace el ficticio esfuerzo de aceptar a regañadientes la vieja institucionalidad, como cobertor de una readjudicación totalizadora de todo el “personal” (el pueblo argentino) a sus nuevas “funciones” (servidumbres mundiales a las que hay que asociarse, anulación de los ligamentos históricos, partir de “cero” con pensamientos que pendulan entre la represión y la astucia para absorber con lógicas de chantaje presupuestarias o impositivas al “detritus general” que ven ante sí, pulverización social a la que asimilan el conjunto de la historia nacional hasta aquí ocurrida). Hemos presenciado que esta maquinaria de absorción y desprecio embozado con tácticas mercadológicas de cierta porosidad ha interesado al gran conjunto de los radicales de derecha y a sectores amplios del peronismo. Más allá de las variadas razones justificatorias, estas conductas hace años se venían amasando en el país. Una coalición “macrista-peronista” estaba en nocturnal funcionamiento, como entidad ficcional con intercambios y canjes diversos, propios de fuerzas políticas que llaman a mimetizar la política con los procedimientos del capital, la acumulación financiera y sus idas sobre el tiempo y los espacios territoriales universales.

Por eso, una precondición de este debate es reconocer que la unidad multiperonista alude en principio a un desenraizamiento cultural de la memoria, que exige decir algo más profundo sobre el peronismo: solo puede crearse una urdimbre actualmente válida bajo ese nombre, si se lo pone sobre veraces instrumentos conceptuales que revisen su historia –su propia historia frentista–, bajo empeños autoconscientes, que no concedan a una identidad metafísica inerte entregada nominalmente como complemento de la actual racionalización capitalista, ni velen el fácil recurso de una pseudorenovación de políticos profesionales que emplean esa palabra del diccionario como astutos seductores o como rezagados, seducidos de último momento. Un Frente, cualquiera sea su nombre –y este tema es muy serio–, debe agitarse de valores nacional popular-democráticos-ciudadanos. Ellos deben ser invocados no a partir de fórmulas ya desnutridas por la vida social, sino a partir de nuevos problemas ideológicos y políticos. Hay fieles a priori. Sea. Pero eso debe dar lugar a una fidelidad reconstituida sobre miras recopilativas de los grandes momentos de la memoria social, las grandes movilizaciones del inmediato pasado, un Octubre revisitado, un tilde de atención hacia programas como los de La Falda y Huerta Grande, y un registro que aun titila de los nombres ofrendados a una militancia, que nunca repite sus motivos, pero nunca debe abandonar sus momentos de redención democrática, de ofrenda y promesa. Esta es la acepción con la cual deben ser recuperados los Moisés Lebenshon, los Palacios, los Lisandro de la Torre, los Scalabrini, los Cooke, los Tosco, los Ortega Peña y su compañero E. L. Duhalde, y en ellos todos los demás, del sector que fueren. Ayer no es hoy pero hoy no sumerge el ayer.

El Frente tiene como tema un rescate de los sedimentos de la nación democrática, y ello incluye a las franjas de las izquierdas, las memorias profesionales y de oficios originarios que fundaron el sindicalismo argentino y deben repensarse a la luz de una visión humanística de las grandes tecnologías que transfiguran la vida y la lengua cotidiana, para una refundación de conjunto. Que incluye una crítica sine ira et studio de los nuevos horizontes comunicacionales (las luchas entre telefónicas, cableras y corporaciones comunicacionales están inscriptas en el orden globalizador, es posible que García Linera, siempre lúcido, deba tener en cuenta esto cuando da por concluido el ciclo de universalización compulsiva del capital por la emergencia de nacionalismos de derecha, reverso y complemento de la globalización) y tantos temas más, en la medida en que el Frente reúne estratos sociales perjudicados con la conciencia de serlo como entidad colectiva, y un conjunto temático anteriormente mal atendido, por ejemplo, en cuestiones ambientales. Lo que también debe implicar un indicio reconstructivo de la dimensión humana del aprendizaje fuera de las maquinarias pedagógicas regidas por las panlenguas asfixiadas por sintaxis artificiales de la Fábrica General de significados e imágenes trivializadas y dominadoras.

Se dirá: lo principal es juntar lo más posible. Pero lo principal sería, en cambio, crear el nombre, la cifra, el llamado, y de ahí vendrá la larga marcha de las identidades enflaquecidas para reconocer y volver a suscitar antiguas nutrientes populares, aun subyacentes. ¿Y Cristina? Muchos la descartan o le dan un lugar secundario, no imaginan cómo puede salir del laberinto judicial y creen que con nombrarla se “desprestigian” y “quedan pegados”. La acción judicial para destruirla hace tiempo está en marcha; lleva ella con dignidad esas consecuencias violentas de la imperiosa codicia demoledora, por acciones propias que, sí, claro, tenían cierto exceso trágico. Ahora, su familia, como los Labdácidas de la antigua Grecia, sufre un destino ocasionado por haber “desconocido a los dioses”. En este caso, los dioses de las grandes finanzas internacionales. Sin exagerar las comparaciones, el lugar de Cristina es un exceso y una necesidad. Claude Lefort supo acuñar, para los hombres o las mujeres inasimilables por el totalitarismo, la noción de “demasiado hombres”, o “extra-hombres”, o la carga del “estar demás”. En este caso, la extra-mujer. No se sabe dónde estar, no imaginan dónde ponerla, salvo internada, presa o en un hospicio, porque desarma los sistemas triviales incluso con el peso nítidamente inveraz de las acusaciones que recibe. Cristina es una mujer que es “demasiado”, su demasía no pertenece ni puede pertenecer a sistema alguno, y eso es lo que claramente la obliga a una gran responsabilidad histórica en 2017. Siguiendo con los griegos, se trata de la hamartía, el error o maldición trágica, que el pensamiento lineal del macrismo les confía a jueces burocráticos para, cediendo el concepto de justicia al de venganza, la juzguen como rea. ¡Qué equivocados que están! Esto está más allá de las identidades, pero más acá del conjunto de la historia nacional. A los sabuesos removiendo terrenos con grúas pesadas –zarandeando papeleríos de pequeños e insignificantes personajes–, el Monasterio real se les escapa. Porque finalmente van a conocerse los juegos efectivos de los Verdaderos Monasterios de Panamá, hoy denominados modestamente escribanías, donde sobre el pánico de la hoja en blanco se escriben los verdaderos contratos sacrosantos de circulación ilegal del dinero, antes que sobre los efectivamente vituperables dólares marcados con los dedos humedecidos de José López.

Otra de las precondiciones del Frente (¿Popular Nacional y Ciudadano?, ¿Ciudadano Popular y Nacional?, ¿Democrático, Ciudadano y Nacional?) es el tratamiento de su nombre. Los nombres pesan y nos sopesan. Nos tantean. Debemos saber utilizarlos, como un parapentista que sin dejar de serlo se confunde con las ventadas favorables, y sin dejar de estimar lo que es,  sabe ser alisios o contralisios para pensar mejor sobre sí mismo. Los nombres plenos e inmóviles que no se interrogan sobre el lado volátil de las novedades de época no parecen convenientes para una gran gesta de recuperación del filamento de la continuidad social argentina. Los nombres volátiles de época exponen nuestros nombres a esa misma volatilidad. A nadie se le pide negar el nombre público que ostenta y lo señala. Pero no se puede tener una actitud asociativa bajo nombres inanes, que debilitaron inusitadamente su alcance existencial por la gran cantidad de contradicciones que toleraron en su seno. Si mucho más le cabe esto al peronismo, nadie debe estar exento de una reflexión similar. El Frente novedoso y sutil es la oportunidad para los que parecemos estar demás, mostrando que realmente somos vetas vivas, no calcinadas, de la memoria crítica nacional. En el Frente, sin duda, debe haber temas, estructuras, programas, militantes sociales y políticos de diversas pertenencias. La maldición que se arroja sobre una familia podría llevar a unas mañas jurídicas de ocasión que se salden convirtiendo injurias en articulados penales, tales o cuales. Sí y no. Pero bien otra cosa son los errores trágicos, sobre los cuales la culpa es otra, y muchas veces esta se torna el reverso necesario de la sabiduría y de un nuevo recomienzo. Esto último debe ser un saber sutil, no vale decir que “hicimos autocrítica”, prefijo rutinario de los hombres de turno. Hacerla en serio significa preguntarnos por nuestros nombres, evitar la superposición que como mancha aceitosa conjugó a muchos casos peronistas con las estructuras en formación del macrismo (“Mauricio precisa ocho años”, dictaminó la niña elegida). Pensar cómo legítimamente nos presentamos ante las grandes mayorías potenciales que esperan también salir del escueto encantamiento en que han sido encerradas, eso también es ya una presentación frentista.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/12699-precondiciones-de-un-frente

jueves, 8 de diciembre de 2016

CFK: “Con nosotros no alcanza”, por "Página 12" del 04-12-16

 Cristina Kirchner cerró el Encuentro Nacional de Salud en Lanús.
En el Encuentro Nacional de Salud en Lanús CFK convocó al Frente Ciudadano




“El neoliberalismo es una enfermedad que se contagia por varias vías”, sentenció ayer Cristina Fernández de Kirchner durante el cierre del tercer Encuentro Nacional de Salud en la Universidad Nacional de Lanús. Frente a cientos de profesionales y trabajadores de la salud que durante todo el día compartieron paneles de discusión sobre diversos temas relacionados con la salud pública, la ex mandataria criticó duramente “las políticas neoliberales criminales” del Gobierno que, dijo, “generan miedo y desordenan la vida” e “impactan de forma negativa en la salud de la gente”. CFK apeló a “construir frentes populares amplios en los que se organicen sectores afectados por este gobierno”, como fue el caso de los organizadores del encuentro de ayer. “Si creemos que vamos a volver por una sola persona, estamos perdidos”, dejó como reflexión sobre el final que, como se hizo costumbre en sus últimos actos en el conurbano, fue sobre un escenario montado al aire libre, desde donde le habló a la militancia.

“El neoliberalismo no sólo recorta políticas de salud, le hace mal a la cabeza de la gente: te desorganiza la vida, porque no sabes si llegas a fin de mes, si mañana te echan del laburo, si vas a poder pagar la prepaga o los medicamentos”, aseguró la ex presidenta, que compartió panel con el ex ministro de Salud Daniel Gollán. Calificó las políticas neoliberales como “criminales y genocidas” porque privan a las personas de remedios y el acceso a la salud y completó:“Hay estudios de Grecia, Italia y España que demuestran que las políticas de ajuste y austeridad han impactado en la salud. La tasa de suicidios crece a la par de la tasa de desempleo.”

Bajo el lema “Salud como derecho, soberanía sanitaria como estrategia y participación comunitaria como garantía”, disertaron en la previa medio centenar de profesionales y especialistas en la materia, convocados por la comisión de salud del Instituto Patria. Entre otros, expusieron el ex viceministro de Salud Nicolás Kreplak, el médico y escritor Jorge Rachid y la directora del Conicet Dora Barrancos. Uno de los invitados sorpresa fue el asesor en salud del prestigioso filósofo Noam Chosmky, Howard Waitzkin. También hubo espacio para talleres sobre “salud de los trabajadores”, “acceso a los medicamentos” y “educación en salud”.

Cristina fue agasajada con el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Lanús y por un grupo de médicos cubanos residentes en el país formados en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), quienes le entregaron un diploma con la firma de Fidel Castro. La ex mandataria, junto a Gollán y el equipo de salud del Instituto Patria, realizaron un sentido homenaje al médico sanitarista Pablo Testa, uno de los continuadores en el país de la obra de Ramón Carrillo y funcionario durante el breve gobierno de Héctor Cámpora. La acompañaron la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.  

“Ningún proyecto de salud es independiente del modelo de país”, introdujo Gollán antes de presentar a CFK. “En el encuentro del año pasado, previo a las elecciones del 22 de noviembre, advertíamos sobre las consecuencias que podía traer el neoliberalismo al sistema de salud. Hoy lo estamos comprobando. Lo que no previmos fue la velocidad con que la que están destruyendo todos los programas de salud”, sostuvo el ex ministro. Gollán reivindicó la gestión kirchnerista en el área. “Todos los indicadores de salud en la Argentina habían mejorado de manera sustancial. Bajamos mortalidad infantil al 9,7 por mil, según los datos de 2015 que están por publicarse oficialmente. No fue magia: fue la asignación por embarazo,  las cirugías para chicos con malformaciones congénitas y el plan Qunita”, dijo, y despertó los aplausos más cerrados de la tarde al nombrar el programa que el actual Gobierno discontinuó con apoyo del juez federal Claudio Bonadio.

“No hay mala gestión, no se trata de que tal o cual funcionario se equivoca o que al cambiarlo se soluciona algo”, ironizó CFK en relación a las tensiones internas que afloraron en los días previos al “retiro espiritual” del gabinete de Macri. “Ese engaño tiene como propósito no cuestionar las políticas de fondo que implementan. El modelo neoliberal necesita una desocupación de dos dígitos, convenios de trabajo flexibilizados, salarios a la baja para funcionar”, remató.

Ante ese panorama, la ex presidenta insistió con la conformación del frente ciudadano. “Lo propuse en abril y en actos como este lo empezamos a esbozar. Con paciencia, se va a concretar”, afirmó y pidió “volver a organizar a los argentinos”. Esa organización, dijo, “desborda a los partidos políticos tradicionales”. “Con nosotros solos no alcanza”, definió, para luego pedir “amplitud” en la construcción política. “Hay que sustituir ideas y también sustituir dirigentes. Yo me incluyo”, fue una de las frases más fuertes que dejó en la tarde de ayer.

Ya subida al escenario montado sobre el patio de la universidad, frente a un mar de banderas, dijo: “Es vital entender: si depende de una persona estamos perdidos. Tiene que volver un pueblo empoderado, o volvemos todos a hundirnos como en 2001”.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/6864-con-nosotros-no-alcanza

jueves, 10 de noviembre de 2016

ALEJANDRO GRIMSON: "NO SE PUEDE CONSTRUIR MAYORÍA SIN HETEROGENEIDAD" entrevista de María Quintero y Daniel Bello para Revista PPV


Por María Quintero y Daniel Bello
Fotografía: Cecilia Markic
Caricatura: Ivana Chiarelli


-Hablaste, ya hace un tiempo, de una Convergencia Social, Cultural y Política contra el Neoliberalismo, ¿cuál sería la definición o la descripción de esa convergencia social planteas?
Yo creo que hay una convergencia que se está dando en la calle, y se puede ver bien en el año 2016 si miras las movilizaciones. La gente que fue el 24 de marzo no es la misma gente que fue el 29 de abril el acto de la CGT, la de la CTA no es la misma gente que fue a San Cayetano y que no es la misma gente que fue a la marcha universitaria- donde por ahí se repite un poquito más lo que fue la del 24 de marzo, pero tampoco es exactamente la misma gente- y que tampoco es la misma gente que fue a la marcha Federal.
En esas 5 movilizaciones, por mencionar las que fueron más multitudinarias acá en el área metropolitana, nunca hubo una identidad política única, en ninguna de ellas. En todas ellas hubo distintas identidades políticas, distintas lecturas sobre los 12 años de Kirchnerismo, que han tenido coaliciones distintas en el pasado y que, sin embargo, hoy la situación les plantea un horizonte distinto. Sea cual sea tu lectura de los 12 años pasados cambió de manera contraria, con la contradicción principal que es la política económica y la política cultural y la política social del gobierno de Macri.
Digamos que, en cierto sentido, creo que esa heterogeneidad de esas 5 movilizaciones, que a su vez fueron cada una de ellas heterogéneas, da cuenta de algo que está muy relacionado con el balance que yo hice (un poco por escrito y una vez en el video que circuló bastante de CLACSO) donde planteaba que se había perdido heterogeneidad en los últimos años, sobre todo en el segundo mandato de Cristina Kirchner. Se fue perdiendo heterogeneidad desde aquel 54% que había sido altamente heterogéneo, como cualquier 50%, porque el de Macri también es heterogéneo. Y yo creo que ahí hay un 7desafío, porque no se puede construir mayoría sin heterogeneidad, y para construir mayoría con esa heterogeneidad hay que buscar cómo se puede dar una representación política a todo ese mapa. Ese en un desafío gigantesco porque hay un vacío de representación de todas esas movilizaciones, de todas esas demandas, de todas esas vertientes; es decir, hay distintos sectores con distinta propuestas, que buscan de alguna manera representar eso, pero a mi juicio, hoy por hoy, no hay ninguno que pueda representar un todo de esa diversidad. Y en ese sentido, creo que hay un desafío gigantesco y que si no logramos articular heterogeneidades, el camino del neoliberalismo va ser no solo más sencillo sino que va ser muy duradero.

-Cristina planteó por primera vez, el 13 de abril en Comodoro Py, la construcción de un Frente Ciudadano que luego se tradujo como una Nueva Mayoría. Parecería que este planteo se acerca a la Convergencia de la que hablás, ¿crees que desde ese llamado en Comodoro Py hasta ahora hubo un avance en esa construcción?, ¿o es tal la estigmatización que sufre el kirchnerismo que aún no encuentra la forma de dar respuestas que no sean sectaristas?

Yo creo que a partir de ese discurso, y en otros discursos, Cristina Kirchner sin lugar a dudas fue planteando estas cuestiones. Como cuando fue el Centenario de la asunción de Yrigoyen, en Platense, donde dijo que la tarea más importante que tiene por delante es la construcción de un Gran Frente Nacional. En otro discurso planteó que un frente de ese tipo necesariamente es heterogeneo, uso esa palabra.
La última nota que publiqué en Página 12, hace unos días atrás, lo que plantea es que hoy tenes una idea de Frente, Unidad o de Nuevas Mayorías que yo veo políticamente vacía; algunos sectores dicen: “bueno juntemonos para volver a la gestión”, pero nadie sabe gestión de qué, programa de qué, para qué tipo de país, y país hacia dónde.
_mcm2732Creo que muchos sectores lo que plantean es que solamente hay una nueva mayoría si la conducen ellos, y yo ahí veo una imposibilidad, porque eso es poner el carro delante del caballo en el sentido de que para que haya nueva mayoría no se predefine la conducción… No hay ninguna conducción que pueda resolver esa heterogeneidad. Entonces, hay un desafío que tiene que ver con que todos los dirigentes, desde los más importantes hasta los dirigentes intermedios, debieran aceptar compartir la conducción con otros, porque nos guste o no, es un hecho de la realidad que a no todo lo que fue el 24 de marzo lo representa alguna identidad política, y asi sucesivamente… Entonces sí, en lo discursos de Cristina Kirchner fui registrando el planteo del frente ciudadano, y yo escribí después este artículo, y lo escribí porque hay una tensión entre lo que ella plantea y algunas maneras en las cuales se fueron llevando adelante algunas acciones políticas que no siempre son consistentes, digamos. Y me parece que ahí hay una tensión que no está resuelta, así como no está resuelto como van actuar las distintas fuerzas del Kirchnerismo, porque tampoco el Kirchnerismo es tan homogéneo ni como lo imagina la sociedad, ni como a veces se puede llegar a imaginar el propio kirchnerismo asimismo. También hay diversidades en el kirchnerismo. En defintiva, digamos, que en realidad lo que yo estuve haciendo en este sentido fue aportar un elemento, que por ahi viene de mi disciplina que es la antropología, porque no siempre miramos esas diversidades. Incluso no miramos que, en distintas escalas, en todo lo que es antiliberalismo hay una diversidad, en todo lo que es Kirchnerismo hay otra diversidad etc, etc… Porque no tratamos de reconstituir esas diversidades y ver cómo podemos viabilizar una unidad que sí tenga un sentido político y que sea para a un pais con mayor igualdad, con mayor democracia, con mayor inclusión, etc.

-Recién mencionabas las marchas de los sindicatos. En ese marco, ¿cómo analizás lo que fue la Marcha Federal, donde hubo una confluencia del Movimento Obrero, Pymes, Estudiantes, Orgaizaciones y Medios Populares y Comunitarios, entre otros actores?

Para mí todas las organizaciones sociales – lo aclaro porque a veces se usa la palabra organizaciones sociales para aludir a los movimientos sociales, a los que en realidad yo hago alusión-, tanto los sindicatos como las organizaciones sociales o las organizaciones de pymes, u otras de ese tipo tienen un rol decisivo para la contribución a una convergencia, a una confluencia social. Pero hay un desafío que tiene que ver con cómo, desde todos esos sectores y desde otros sectores como el Movimiento de los Derechos Humanos, de la Cultura, de la Ciencia, logramos que algunas de las personas que participan activamente ahí comiencen a tomar un papel más político. Porque yo creo que necesitamos que algunos de ellos crucen la frontera y no limiten su representación a una representación sectorial sino que lo que necesitamos es más participación política, más dirigentes estrictamente políticos. ¿Qué quiero decir? Digo político en el sentido de que cuando un dirigente de pyme lucha por los derechos de las pymes está perfecto, pero eso es el reclamo de sólo un sector. Lo mismo pasa cuando un dirigente docente reclama por el salario docente o por ciertas cuestiones de la Escuela Pública… Ahora, si todos deciden luchar contra pobreza y la desigualdad, entonces ya es un reclamo político y ya no es un reclamo de un sector sino que alude a un modelo de país. Cuando decís: “quiero defender el empleo, quiero que se declare la emergencia social”, ahí estás asumiendo una voz política en el mejor sentido, porque estás hablando de algo que alude a la propia forma de vida del conjunto de la sociedad y no solamente de un sector en particular.

-Estamos enfrentando políticas represivas, el macrismo está avanzando a pasos cada vez más grandes en políticas represivas. ¿Creés que la organización social y el pueblo en general están preparados para enfrentar a un Estado represivo, teniendo en cuenta los últimos 12 años de kirchnerismo?

Yo tengo una suerte de tesis desde hace muchos años sobre la Argentina, para mí la Argentina tiene un sentido común, posterior al 83 digamos, que fue creciendo, incluso tiene algunos episodios paradigmáticos como Kosteski y Santillán que son una cultural muy profunda y muy anclada en la sociedad. Es decir que es una sociedad que es intolerante frente a las muertes políticas. Por ejemplo a De La Rúa se lo lleva puesto, en parte, el estado de sitio; a Duhalde se lo lleva puesto, en parte, Kosteski y Santillan; Néstor Kirchner que no tuvo ninguna culpa sino más bien al revés porque ayudó a encontrar a los asesinos de Mariano Ferreira y actuó en ese sentido, el propio hijo dijo que esa bala había rozado el corazón de su padre. ¿Por qué? Porque yo creo que Néstor sabía esto de lo que estamos hablando sobre que hoy en Argentina hay una sociedad muy intolerante frente a los muertos políticos.
Entonces, ¿qué quiero decir? Yo veo un gobierno que para mí es un gobierno de un neoliberalismo posibilista. Hace seis meses había colegas, compañeros que decían: “estos se van en unos meses, se los lleva puesto el helicóptero, van a desbarrancar”… No entendían nada de lo que estaba pasando. 6Porque en el gobierno saben hacer política, porque son posibilistas en el sentido de que tienen lectura de las cosas que han pasado y por lo menos hasta ahora – seguramente van a cometer un par de errores graves – es esto que vos decís, van a ir tratando de erosionar esa cultura antirepresiva, van a ir tratando de erosionar esa cultura de Derechos Humanos que está muy afirmada en la sociedad argentina. Están dando una batalla cultura, pero la dan, digamos, con un nivel de sofisticación muy alto diría yo, no matando gente en la calle sino poniendo un ministro diciendo que no pasó lo que pasó. Mientras, pueden ir incrementando las situaciones represivas, pero saben que tienen ciertos límites, entonces, es muy probable que traten de armar provocaciones, y ahí también hay que ver si hay sectores que caen o no en las provocaciones. Me parece que si ellos, si el gobierno, si el neoliberalismo, tiene una política sofisticada, inteligente, lo que se necesita del campo popular y el progresismo es contraponer otra política inteligente y no caer en provocaciones estúpidas. Y creo que, en ese sentido, eso es lo que puede complicar más cualquier intento del gobierno, como por ejmplo lo que pasó ahora que es un baldazo de agua fría para el gobierno la declaración del Grupo de Trabajo de la ONU. Porque hasta donde nosotros sabíamos la Organización de Naciones Unidas nunca fue kirchnerista, hasta donde sabíamos nunca fue Cristinista, hasta donde sabíamos nunca fue de la Tupac, entonces, a qué se debe que ese organismo -al que la canciller argentina pretendía presidir- declare que hay presos políticos en Argentina y que tiene que haber una liberación inmediata de Milagro Sala. Bueno, me parece que ahí hay toda una batalla por dar, cómo logramos que la sociedad argentina escuche a Naciones Unidas, nosotros necesitamos eso.

-Hablando un poco de esto, de lo sofisticado, ¿están llevando adelante también una estrategia de naturalización del avasallamiento de derechos? Como en el caso de Milagro Sala presa aún cuando la ONU declaró que hay violación de los derechos humanos, o a través de la naturalización del líder cercado por la “Justicia” como en el caso de Cristina yendo una y otra vez a Comodoro Py…

Creo que es parte de la disputa. Ellos buscan que se naturalice, pero nosotros, de este lado, tenemos muchas herramientas para evitar que se naturalice. Quiero decir que si el menemismo fue posible, en gran medida tuvo que ver con una sucesión de hechos históricos, con la cercanía de la dictadura, de la guerra de Malvinas, de la hiperinflación, de la caída de la Unión Soviética, la caída del muro de Berlín – que en ese momento convirtió el mundo en un mundo unipolar- todo eso generó un relato, que fue el relato neoliberal de fines del siglo 20 que decía: “este es el único mundo posible”. Y realmente, yo estoy convencido, de que la oposición al menemismo, no disputó ese relato, sino que trató de decir: “bueno pero hay corrupción, tratemos de luchar contra la corrupción”…. No pudo, no quiso, no supo, pero no disputó el relato medularmente.
El problema más grave que tiene el gobierno actual en ese sentido, es que ese relato hoy no es posible porque no es una cuestión que emerge… Obviamente que Menem tuvo mucha capacidad política para construir eso, pero había condiciones objetivas. El gobierno de Macri intentó inventar una crisis que no hubo para poner una hiperinflación que no existió, pero lo que quiero decir es que, por más que había un cansancio con un montón de cosas del gobierno anterior y había críticas, la experiencia social de que no hay un único camino posible está demasiado viva y demasiado cercana en la sociedad para que esa capacidad de naturalización pueda ser efectiva en lo inmediato.
A mi juicio, para que ellos puedan lograr eso, todavía tienen un camino por recorrer y te diría dos capítulos centrales que yo veo y que me parecen muy obvios: 1) plebiscitarse y tratar de ganar las elecciones de 2017, si ellos logran eso van a estar en mucho mejores condiciones y 2) generar provocaciones para derrotar movilizaciones y luchas populares como huelgas o grandes movilizaciones populares. Creo que esos son los dos objetivos políticos, que si los lograran, modificarían ya sustancialmente las relaciones de fuerza, pero todavía no logran sacudir esas relaciones de fuerza para poder desplegar a fondo su proyecto.
¿Por qué digo esto? Porque tenemos colegas y compañeros que creen que lo que sucedió en Argentina en estos meses es una cosa atroz… Y yo creo que es muy negativo lo que pasó en Argentina, pero creo que esos colegas y compañeros no tienen idea de lo que podría suceder si el gobierno realmente logra cambiar la situación y, como vos decís, naturalizar. Yo creo todavía no logran naturalizar. Y no lo van a lograr con pequeñas estrategias, sino con dos estrategias grandes: derrotar las movilizaciones, 5cosa que habrá que ver si lo logran o no, y triunfar electoralmente, cosa que depende de si de este lado se logra o no organizar un espacio plural que represente la alternativa neoliberal.

-A este paso podemos vislumbrar que el año que viene se abrirá una fuerte etapa represiva, ¿ante esto, estas estrategias que marcás tendrán un ritmo constante pese al ritmo del tiempo electoral?
Creo que es hacer un poco de futurismo. Ellos se han mostrado muy versátiles para ir cambiando las estrategias. Y realmente hicieron una operación de marketing político espectacular en el año 2015 cambiando el discurso de Macri, haciendo sintonía fina con demandas de la sociedad; recordemos que Macri no hubiera ganado si no hubiera prometido mantener Aerolíneas, AUH e YPF, sin esas tres cosas no ganaba.
Yo creo que el año que viene, sí van a desplegar una estrategia gigantesca en sintonía con 2015 que va a dejar anonadados a muchos compañeros y colegas que creen que, bueno, 2017 no importa. Y el gobierno va a salir en una ofensiva tremenda, con el Presidente a la cabeza, diciendo algo así como “somos todos o son los provocadores que nos están impidiendo ser la Argentina que nos merecemos”.
Van a hacer un discurso Duran Barbista de grandes logos, y menospreciar eso ya llevó a una derrota gravísima en 2015, y hay que alertar a todos los que sean parte del campo popular y progresista que no se puede menospreciar esto, porque lo saben hacer, porque tienen los recursos para hacerlo, porque van a hacer una ofensiva cultural y política gigantesca.
Frente a eso, creo que ellos van a subordinar la dimensión represiva que vos decís a esta estrategia más general, si yo tuviera que generar una hipótesis , es ésta. Ahora si eso se les va de las manos o no, no sé…

-¿Cómo fue la recuperación del Conicet y, a tu critero, quedó algo pendiente? ¿Qué situación atraviesasn lo científicos hoy?

No hay exageración en lo importante que sucedió a partir de 2003, digamos, con la repatriación de investigadores, la construcción de infraestructura, miles de cosas… Porque por ahí se toma ARSAT como un símbolo que condensa, pero en realidad condensan miles y miles de cosas que son mucho más invisibles y que están muy relacionadas con la producción, incluso con el Agro. Hay mucha investigación científica en la Argentina que tiene que ver con la ganadería, con la cuestión agrícola, con la cuestión industrial tecnológica. Hay investigación que tiene que ver con la política pública, con la sociedad, con las desigualdades, con la pobreza. Es gigantesco lo que pasó. Habría que dimensionarlo con la mayor precisión posible, para decírtelo de alguna manera, los investigadores, los profesores de tiempo completo en la Argentina tenían un ingreso aproximadamente de un tercio de lo que ganan en Brasil o en México, y pasaron a tener un ingreso más o menos de la mitad, eso en términos reales, es un incremento del 50%. Para que vos te des una idea, eso nos movió a ganar la mitad de lo que gana un profesor del mismo nivel en Brasil o México.
O sea que… no sé si faltaron o no faltaron, hay muchas cosas que se discutieron. Por ejemplo, yo formé parte y fui Presidente del Consejo de Decanos de la Facultad de Sociales, bueno nosotros siempre tuvimos un énfasis que planteó matices con la política científica, porque creíamos que además de agregar conocimiento a la cadena de valor y a la producción para la exportación, también hay que agregar conocimiento a las políticas públicas y que ahí es donde las Instituciones tienen un rol crucial para cumplir. Y en nuestra visión, ahí, la agenda de trabajo era y sigue siendo muy amplia.
Pero bueno, también creo que los científicos de los distintos sectores saben que la Ciencia tiene sentido en un determinado tipo de país, cuando vos querés generar una sociedad que produzca, que exporte, que se vincule con el mundo de manera competitiva agregando valor, construyendo un país más equitativo, más justo, etc. Entonces, no es casual lo que está pasando hoy, digamos que hasta pueden hacer que algunas cosas subsistan si no les da la capacidad política para revertirla o si los desprestigia mucho revertirlas. Pero 4para que toda esa producción científica vuelva a tener el sentido que muchos queremos tiene que estar conectada con un modelo, con un proyecto de país inclusivo, con procesos de industrialización, con mejoramiento de los procesos del servicio, de infraestructura, del cuidado del medio ambiente, etc. Si no es como… bueno, es producir conocimiento en sí mismo, que es algo que es positivo para un científico, pero se pierde una épica, porque hay una épica de producir conocimiento que tenga un impacto en la sociedad, y que vuelva. Es la sociedad la que permite que el CONICET exista, con sus impuestos, etc. Y la idea de que una parte de eso, muy importante, vuelva a la sociedad de miles de forma es parte central de la visión que tenemos muchos de los que hacemos ciencia hoy. Entonces, estamos mirando con enorme preocupación lo que está pasando y seguramente va a seguir movilizada la comunidad científica en Argentina, porque bueno, en ese sentido, así como hay muchos empoderados, también la ciencia argentina fue empoderada.

-Respecto al presupuesto 2017 y al recorte, ¿cuáles serían las consecuencia que traería este recorte, socialmente?
Lo primero que debo decirte es que hubo una pequeña mejora presupuestaria, que no reparó todo lo que se estaba demandando, todo lo que sería necesario, sino que lo reparó bastante parcialmente. Son 1300 millones de pesos más, después de la demanda y la movilización, o sea, ahí está el posibilismo. Cuando no pueden tanto, retroceden.
Ahora, yo vi las cuentas anteriores, pero no sé cómo se distribuyen esos 1300 millones que se agregan en el presupuesto que finalmente se aprueba; entonces, no sé si van al INTA, que tiene un impacto directo sobre la forma de producción y la transferencia de conocimiento a los productores; o si afecta al INTI, que se dedica a la tecnología industrial; o si afecta a la CONEA, que es la Comisión Nacional de Energía Atómica, que es un emblema de la Argentina, porque la Argentina se destaca en tecnología nuclear. Y en tecnología nuclear, por ejemplo, la Argentina exporta radioisótopos, ¡exporta, digamos, cuestiones de medicina nuclear! No sé si se entiende… estas son cosas que no se saben, pero la Argentina exportas cuestiones vinculadas a la medicina nuclear. Esa es una de las muchas cosas que hace la CONEA. Y el presupuesto está dividido en distintos items, no sé si esos sectores reciven parte de esos millones que se agregaron.
Por ejemplo, en el caso del CONICET, el temor más grande que tenemos los investigadores, es no solo el tema paritarias, que eso es un temor general de todos los trabajadores, sino el tema de que se paren los ingresos a carrera de investigador, o que se reduzcan, o sea que los jóvenes que terminen su doctorado no encuentren lugares.
Entonces, yo soy de los que está de acuerdo en que el Estado tiene que promover que los doctores hagan otras cosas que no sean solamente CONICET, o sea, que se inserten en la gestión pública, en la privada, en los ministerios, pero es el Estado el único que puede promover eso. Lo que no puede suceder es que el Estado se desentienda de esos jóvenes en los que se invirtió muchisimo dinero y que tienen una vocación, porque si el Estado no se hace cargo de esa realidad va a pasar una cosa muy simple y es que vamos a exportar una de las cosas más caras que puede producir un país que es un doctor, y la vamos a exportar gratis. Porque simplemente volvés a incentivar la fuga de cerebros.
Entonces, justo en estos días estamos terminando de entender en dónde va a impactar, porqué va a haber un ajuste, o sea el ajuste existe igual por más que sea un poco menor a lo que se había pensando. Y justamente porque se peleó es que va a ser un poco menor, pero todo el año 2017 va a ser de pelea. La Ciencia argentina va a seguir peleando para que ese proyecto no se pueda perder.

-En el libro mitomanías hablas del mito de que las nuevas tecnologías democratizaban la comunicación. En el contexto actual, ¿este mito se vuelve a reforzar o entra ya a un estado de crisis? Digo tomando las declaraciones de Aguad de que ahora hay más democracia y después de haber mandado a los medios comunitarios a transmitir por internet…

_mcm2754Lo primero que hay que decirle al ministro Aguad, y a Macri, es que no hicieron nada por las redes, las redes existen porque existen, sean buenas, malas, divinas, maravillosas, horribles, lo que vos quieras que sean, son… pero no tienen nada que ver con Aguad.
Y el Estado no tiene nada que regular sobre las redes ni sobre el periodismo gráfico, el Estado solo regula sobre el aire, que es del Estado. Entonces la discusión era sobre el aire y los niveles de concentración del aire y del cable, o sea de las radios que no son por internet, de las radios que son por aire, de los cables y de ese tipo de concentración, o sea por eso era la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, no era una ley de medios.
Entonces, me parece que hay una serie de falacias y de errores, hagan lo que hagan las redes, hagan lo que hagan las radios comunitarias, hay agendas que se construyen de ciertas maneras muy específicas. Por ejemplo, la prensa gráfica que guarda prestigio en la sociedad construye agenda traspasando muchísimo a sus lectores, lo sabemos, la teoría del medio y las investigaciones de medios lo saben, y ahí el juego es libre, ¿no es cierto?.. Porque la prensa es libre porque no hay nada que limite eso, o sea, no debería haberlo digamos…. También los canales de televisión y los sistemas de concentración de cable también son grandes constructores de agenda…
Ahora, lo que yo trato de decir, y que muchas veces entró en cortocircuito por lo que piensan otros intelectuales o colegas del campo popular y progresista, es que el muro de Berlín cayó cuando no había redes sociales, cuando no había ningún medio opositor, no había radios comunitarias, bueno, no había otros medios. ¿Por qué?, porque hagan lo que hagan los medios, siempre tienen que vérselas con dos dimensiones inexorables: el sentido común de la sociedad y su experiencia social. Siempre tienen que vérselas con eso.
Si los todos medios dicen que Macri es maravilloso y la sociedad evalúa que eso no es así porque su realidad es totalmente contraria a eso, con o sin redes, en algún momento eso tiene que explotar.
Ahora, yendo específicamente a las redes, obviamente tienen un enorme potencial, pero no escapan a las dinámicas de la sociedad, de la cultura y la política argentina. Entonces, lo que vos tenés hoy es que los que participamos en redes tenemos muchas más vinculaciones, el TL (time line) de tuits de los amigos que tenemos en Facebook, con aquellos que tenemos más afinidad, o ciertas afinidades, con lo cual hay poco cruce de frontera. Eso apareció claramente mostrado en un libro de Ernesto Calvo, dónde hacía como un análisis de los retuits, etc, y ahí tenías una cierta radiografía de la grieta en la Argentina. Eso quiere decir que los convencidos de cada cosa, o más o menos convencidos, hablan con los convencidos muchos más, y entonces, en términos de comunicación es mucho más una reafirmación de creencias y sentidos comunes -o en todo caso reforzamiento o entusiasmo- que convencimiento de un no convencido.
O sea que el problema que está en las redes, siguiendo ese análisis de lo que plantea Calvo, es análogo al problema que está en la política y que está en los procesos de comunicación que es: ¿Cómo se hace para cruzar las fronteras y hablar con ese tercio de la Argentina que nunca estuvo convencido del macrismo y nunca estuvo, tampoco convencido del kirchnerismo?
Y bueno, esa fue una de las críticas que yo le hice al kirchnerismo, porque le dejó de hablar a los no convencidos, lo cual quiere decir que también dejó de escucharlos. O sea hablarles quiere decir que vos le hablas y también los escuchas y entonces interactuas, y yo creo que ahí hay un gran desafio.
Y, por ahí volviendo al tema del principio, si uno quiere pensar en una confluencia contra el neoliberalismo, esa confluencia solo es posible pensando en cómo se cruza comunicionalmente la frontera. Y ahí hay desafíos muy grandes, que se dan en todos los planos de la comunicación. Es esa búsqueda que están haciendo ustedes desde su medio, sobre cómo salir y cruzar la frontera, va en esa misma dirección. Yo creo que en parte lo que uno tendría que asumir nos guste o no nos guste –bueno no nos gusta- es que esto es lo que supo hacer Durán Barba: cruzó una frontera que nosotros creíamos que no iba a poder cruzar y la cruzó. Entonces la pregunta que vos tenés que hacer es cómo pueden los intereses populares hoy en la Argentina cruzar esa frontera para hablar con ese sector, para volver a instalar ciertas agendas y para instalar ciertos discursos como esto que decíamos antes de las Naciones Unidas… Y está bien, yo por ahí no le hablo de los símbolos más queridos por mí, yo tendré mis símbolos y ellos otros, pero Naciones Unidas debería ser algo compartido, ¿no?
Entonces, me parece que hay que buscar esos lugares que son los puentes, yo no le voy a ir a llevar mis identidades políticas, no le voy a pedir a nadie que adhiera a mi identidad política, lo que necesitamos más allá de las identidades políticas es cómo nos ponemos a hablar sobre un proyecto de país en el que estén los más de 40 millones de argentinos adentro.



-En el mismo libro hablas también de los políticos y los medios, y haces como una definición del político posmoderno, que sería el político de apariciones mediáticas. Ante esto que planteamos de las redes, hay políticos – propios y ajenos- que han definido que todo pasa por las redes, que la campaña más importante era el mejor flyer, el mejor spot para las redes, y que sostienen aún hoy que la comunicación, o que ese convencimiento comunicacional, sigue pasando por las redes donde confluye todo tipo de gente. ¿Creés que hay un dejo de realidad en esa afirmación al no haber otra posibilidad de medios de comunicación o te parece que sigue siendo el gran mito de la construcción de un político mediático que no logra nunca convencer en el territorio?
Es que claro… ellos tienen el relato del timbreo, que sería su relato territorial, que es un relato del medíatico territorializado para la foto digamos. Yo creo que el mundo se divide en dos, en los dirigentes políticos que creen en la militancia, en el activismo, en la forma de participación y en aquellos que creen exclusivamente en contratar un encuestador y un asesor de marketing. Ahora, aquellos que creemos por convicción, por tradición, por proyecto en la participación, no tenemos que ser ignorantes de algo que es un conocimiento que tiene que ver, justamente, con la ciencia, la investigación, la comunicación, y que es cómo se puede comunicar mejor.
Para vos una política comunicacional inteligente es 678 o es Zamba… Digamos son opciones. Tenes que elegir y tener estrategias en ese sentido. Jerarquizar. Y para mí, hay que jerarquizar en un tratar de comunicarse con toda la sociedad, o la gran mayoría de la sociedad. Si no logras eso vas a una derrota política. En sentido no podes ser ingenuo tenés que apelar y usar todas las herramientas de la comunicación.
En ese sentido, creo que hay que hacer un balance crítico. Y tener una visión crítica de lo que muchas veces se sigue haciendo o cómo se siguen pensado ciertas cosas, que impiden salir a dar ciertas disputas.
En un extremo está el político mediático, posmoderno, que tiene el asesor de marketing sobre la corbata. También hay otro político, que es el político autosuficiente, soberbio, creído de sí mismo, que cree que se las sabe todas y que no acepta discutir con asesores, compañeros o colegas distintas opiniones para formarse una opinión. Y que no escucha a nadie.
Eso no era lo que a mí me interesaba de la política no posmoderna. El político soberbio, autosuficiente, que postula una supuesta autenticidad basada en vestirse mal, hablar mal, o en insultar, o en decir cualquier pavada… O en no discutir con otros cuál es la mejor manera de comunicar. Yo no creo en eso.
Cuando digo que creo en la participación, es porque no creo en el verticalismo. Y menos en un verticalismo soberbio. Creo que eso es un grave problema. Y que, la solución tiene que traspasar cualquiera de esas alternativas. Hay que comunicar a la mayoría de la sociedad.2

-Vos decias en 2012, en el diario La Nación, que uno de los mitos más nocivos eran los mitos racistas y los que denostaban a los partidos populares poniendo como ejemplo: “van a las manifestaciones por el chori y la coca”. Habiendo pasado estos 12 años de un gobierno popular y con un nuevo actor político que ha sido la juventud. ¿Cuál es el motivo por el cual sigue tan vigente este mito? ¿Cuál es el rasgo que todavía no podemos terminar de sacar del “modelo” de argentino?

Yo creo que lo más estructural ahi es que esa entrevista que mencionás lleva un título que es “En la democracia es indispensable comprender aquello con lo que disentimos”, y alude a todo lo que le disguste al ciudadano democrático, o a la ciudadana democrática. Es decir, yo necesito entender el voto a Macri. Necesito entenderlo aunque yo no pueda jamás compartir ese voto. Pero si no entiendo eso, no entiendo por qué la opción que hubiera preferido yo, perdió, y vicerversa. O sea, el antikirchenerismo jamás trató de explicarse a sí mismo el kirchnerismo de una manera racional, solo era una cosa de locos… como el antiperonismo con el peronismo que decía: bueno, son brutos, pobres, no son educados, los manipulan, los usan, son estupidos, les dan el chori, el asado con parque, son salvajes… Yo siempre estuve convencido, y cada día estoy más convencido, de que muchas veces el problema en la Argentina es el antiperonismo, porque es una matriz de incomprensión que está instala en el país. Entonces nada de lo que pueda surgir de lo popular, ninguna movilización tiene ninguna explicación, sino que son solo el micro, el chori y la coca. Y colegas con los que yo disiento en las visiones políticas macro, como Beatriz Sarlo, han desmentido eso 20 veces. Sarlo va a un canal de televisión y explica esto que se sabe en sociología y en la antropología, y que es que cuando los sectores populares quieren movilizarse contratan un micro porque no se puede ir en transporte público siempre y se hacen unos sanguchitos porque no podés estar todo el día sin comer… Eso lo explicó Beatriz Sarlo muchas veces, pero nunca le entendieron… ¿por qué? Porque la matriz antipopulista y antiperonista es de teflón respecto de los argumentos de la racionalidad popular, incluso cuando los enuncia alguien a quien sí escuchan.
Por eso digo que realmente hay un problema, y ese problema requiere de una política cultural, en el sentido más amplio del término, muy ambiciosa y sofisticada. Yo creo que no hubo en los 12 años una política cultural tan sofisticada. Creo que hubo chispazos, por ejemplo el Bicentenario, desde donde uno podría decir que hubo elementos para ir hacia una política cultural en ese sentido. Pero yo creo que en parte no hubo porque, bueno, uno tendría que recordar cómo estaba la Argentina en 2003 y cuáles eran 1las posibilidades de planificar. O sea si vos no podés planificar tu deuda externa, ¿podés planificar una política cultural?.. Y bueno, mirando hacia adelante, yo diría ahora que la próxima vez habrá que hacer las dos cosas, porque seguro que va a haber que hacer algo con la deuda externa que va a dejar Macri. Y lo que hay que hacer no es desendeudarse para que Macri vuelva a ser presidente, también habrá que resolver la deuda cultural para darle sustentabilidad en una matriz de sentido común que se afiance sobre lo mejor de la cultura argentina y pueda llevarla a otra parte.

Publicado en:
http://revistappv.com.ar/2016/11/09/2517/

viernes, 7 de octubre de 2016

“Por la construcción de una nueva mayoría”, por "Página 12" del 07-10-16



CRISTINA KIRCHNER HABLO SOBRE QUE ROL ESPERA CUMPLIR EN EL ESCENARIO POLITICO DURANTE UN ACTO CON DIRIGENTES RADICALES
La ex presidenta cerró un homenaje a Yrigoyen en un microestadio de Atlanta colmado y con gente afuera. Aseguró que no tomará ninguna decisión que perjudique la construcción de un gran frente popular y que no es tiempo para distraerse hablando de candidaturas.
Cristina Kirchner se probó una boina blanca que le obsequiaron Leopoldo Moreau, Gustavo López, Sergio Palazzo y Leandro Santoro.


La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cerró anoche un homenaje por el centenario del “primer gobierno popular” de la historia argentina, el que encabezó el radical Hipólito Yrigoyen, con una nueva definición política de cara a las elecciones del año que viene: “El rol de esta ciudadana argentina estará orientado a la construcción de una nueva mayoría popular que le devuelva a los compatriotas un gobierno que respete sus derechos y reinstaure la esperanza”, dijo. El acto tuvo lugar en el microestadio de Atlanta, en Villa Crespo, convocado por los dirigentes de extracción radical Leopoldo Moreau, Gustavo López, Sergio Palazzo y Leandro Santoro, quienes trazaron una continuidad histórica entre los postulados de los gobiernos radicales de Irigoyen y Raúl Alfonsín con el primer peronismo, la lucha revolucionaria de los 70 y los doce años de kirchnerismo.

“No voy a tomar una sola decisión que perjudique la construcción de ese frente, que es mi compromiso esencial”, definió la ex presidenta para luego citar a Moreau, quien había sostenido en su mensaje que “no es tiempo para distraerse hablando de candidaturas”, sino de “representar y defender los derechos de los trabajadores y de todos los sectores agredidos por el ajuste”.
La puesta en escena, sin embargo, fue la de un acto de campaña. El microestadio estuvo repleto de militancia y se colocaron dos pantallas gigantes sobre la calle Humboldt para que los autoconvocados, que fueron muchos, pudieran seguir los discursos. En la previa, fueron presentados desde el escenario y recibidos con cantos al estilo “vamos a volver” el ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; los intendentes de Ensenada, Mario Secco, y de Avellaneda, Jorge Ferraresi; el presidente del PJ Capital, Víctor Santa María; los legisladores porteños del FpV encabezados por Carlos Tomada y Paula Penacca, la ex ministra Teresa Parodi; el ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra; el diputado Juan Pereyra, de Forja; la presidenta de Madres, Hebe de Bonafini, y el humorista Dady Brieva.

“Estamos viviendo una nueva restauración conservadora”, afirmó Moreau, quien dedicó varias críticas a la oposición “dialoguista” que realiza un sector del peronismo. “Es peligrosa la idea de este oposición favorable que fogonea el Gobierno y en la que algunos caen, porque la derecha siempre generó crisis sociales y las políticas sociales van hacia ese lugar”, dijo. “El Gobierno quiere jugar con las blancas y las negras”, apuntó para luego disparar contra los dirigentes de la UCR que forman parte del Gobierno. “Así como cooptaron al peronismo en los 90, ahora el poder económico ha cooptado el radicalismo también”, dijo.

Luego de repasar los logros de Yrigoyen, como la creación de YPF, la reforma universitaria y la oposición a la invasión norteamericana a Nicaragua, Moreau pidió “sancionar una nueva constitución” que “garantice un nuevo piso de derechos”, idea con la que insistió el escritor Mempo Giardinelli durante su discurso.

“Quiero hablarle a los radicales”, dijo a su turno el ex candidato a vicejefe de Gobierno, Leandro Santoro. “A los que se quedaron en las puertas de la convención de Gualeguaychú, llorando, les recuerdo que la UCR no nació para oponerse a los peronistas sino a los conservadores”, apuntó. “El kirchnerismo es la síntesis histórica de los movimientos populares que inauguró Yrigoyen”, siguió y agregó que “la única división política que existe en la argentina es sobre qué intereses se representan, si los de la embajada norteamericana, como lo hacen los radicales de este gobierno, o al conjunto del pueblo, como lo hicieron Yrigoyen, Alfonsín, Perón, Néstor y Cristina”.

El titular de Forja, Gustavo López, recordó el llamado de Néstor Kirchner a la Concertación Plural en 2005, cuando una primera fractura de radicales se incorporó al FpV. “Nadie nos preguntó de dónde veníamos, cuál era el color de la bandera que llevábamos, sino cuáles eran las políticas que iban a sacar al país del pozo. En eso hubo una coincidencia histórica”, remarcó. López, Moreau y Santoro lanzaron en octubre pasado la confluencia entre los tres espacios representados: el Movimiento Nacional Alfonsinista, La Concertación-Forja y la pata juvenil Los Irrompibles. Los discursos de ayer estuvieron enfocados en la pertenencia identitaria al radicalismo, pero enmarcaron esa tradición política dentro de lo que llamaron “gobiernos populares, democráticos y latinoamericanistas”. La militancia presente, de hecho, cantó la marcha peronista y estribillos de La Cámpora como el que sostiene “con la jefa los soldados de Perón”.

“Yrigoyen fue el primer movimentista, porque generó una síntesis de todos los movimientos policlasistas presentes en ese momento en el país”, caracterizó el titular de la Bancaria, Sergio Palazzo. “Por eso nosotros planteamos que la salida es nacional, popular y democrática, con los trabajadores al frente. Porque la única forma de garantizar que un Gobierno esté de nuestro lado es un movimiento obrero integrado a la construcción política, no sólo desde lo gremial”, afirmó. El pasaje fue resaltado por la ex presidenta, quien elogió al sindicalista “por entender que no sólo hay que pelear por el salario sino también por todo lo que pasa en un país”.

CFK subió al escenario pasadas las 19. Lo recorrió de un extremo a otro, improvisando pasos de baile, para saludar a la militancia, que deliró cuando les dedicó el clásico saludo de Alfonsín con las dos manos. Desde allí agradeció “a los radicales, peronistas y socialistas, en fin, a todas y a todos los presentes” y recordó su reciente paso por la Asamblea Nacional de Ecuador. El miércoles próximo recibirá el premio Honoris Causa de dos universidades de Quilmes y Avellaneda, tras lo cual viajará al sur para luego retomar su agenda en Buenos Aires.

Informe: Matías Ferrari.


Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-311209-2016-10-07.html


jueves, 6 de octubre de 2016

Cristina exhortó a construir “una nueva mayoría”, por "Página 12" del 06-10-16

Arriba: Hoy en Atlanta... los carteles albirojos de "Los Irrompibles" con  las V elevadas de los peronistas... Frente Ciudadano, Nacional, Opositor... antineoliberal


“EL PAIS NO NECESITA CANDIDATOS SINO DIRIGENTES”

Durante la celebración del centenario de la asunción del “primer gobierno popular” del país, que encabezó Hipólito Yrigoyen, la expresidenta, Cristina Kirchner, afirmó que orientará todo su empeño en “ la construcción de una nueva mayoría que le permita a los argentinos volver a tener un gobierno que represente sus esperanzas y sus intereses”. “No voy a tener una sola actitud que obstaculice ese frente que, para mí, es lo más importante que me resta hacer en toda mi vida”, agregó.

Más adelante, parafraseando al dirigente Leandro Santoro, chicaneó al gobierno de Cambiemos y repitió que “si la herencia es tan pesada, porqué no la devuelven”.

Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-311158-2016-10-06.html

domingo, 26 de junio de 2016

UNA DIFÍCIL ENCRUCIJADA, por Adrián Corbella



EL PRONTUARIO DEL NEOLIBERALISMO:

El Neoliberalismo es una teoría económica que ya se acerca al medio siglo de existencia. Nació en los albores de la década del ’70, a partir de las teorías de economistas como el austríaco Friedrich von Hayek o el norteamericano Milton Friedman, y tuvo una de sus factorías  intelectuales en la famosa “Escuela de Chicago”.
Argentina fue uno de los conejitos de indias de estas teorías durante las dictaduras militares de esos años, a partir de la labor del ministro José Alfredo Martínez de Hoz. El efecto de las políticas de este ministro fueron las clásicas del neoliberalismo: predominio del capital financiero por sobre el productivo, destrucción del tejido social –con deterioro de la educación, aumento de la inseguridad y de la pobreza y marginalidad-, aplastamiento del mercado interno, endeudamiento creciente e incontrolable, y liquidación de activos.
En 1983-84, el presidente radical Raúl Alfonsín intentó aplicar una política distinta, más heterodoxa y keynesiana, con el ministro Bernardo Grinspun, pero pronto la Argentina alfonsinista cayó en manos de otro neoliberal, Juan Vital Sourrouille, el creador del “Plan Austral” –antecedente de la “Convertibilidad” menemista-. El plan generó, como todos los planes neoliberales, una etapa de “estabilidad” de bases vidriosas, que estalló pronto en dos muy dañinas hiperinflaciones.
Menem entregó el control de la economía a otro neoliberal, Domingo Felipe Cavallo, quien diseñó el famoso “1 a 1”, que generó efectos similares a “La Tablita” de Martínez de Hoz y al “Plan Austral” de Sourrouille: financiarización de la economía, destrucción de PYMES y del mercado interno, endeudamiento, desocupación, marginalidad social, violencia e inseguridad crecientes.
De la Rúa aplicó más de lo mismo con sus ministros: Machinea, López Murphy y el propio Cavallo que llegó para supervisar la defunción de su criatura.
El 2001 no fue un accidente en la historia argentina. Trabajaron treinta años para construir esa etapa de destrucción masiva.
Lo que sucedió en Argentina aplicando el neoliberalismo no fue un resultado inesperado. Basta con ver los ejemplos de España o Grecia, de Irlanda o Islandia, junto a la creciente posibilidad de que la acción de los talibanes del neoliberalismo se lleve puesta a la propia Unión Europea.
No se trata de errores ni de que las medidas no se hayan aplicado bien. Cuando uno da poder a los neoliberales son tan predecibles como un fanático religioso –a los que se parecen mucho-: hacen lo único que saben hacer, lo único en lo que creen, y lo hacen con rapidez y eficiencia.
Los neoliberales piensan que su ideología contiene la verdad absoluta y definitiva del pensamiento humano. Por eso es común escucharles frases del estilo “es lo único que se puede hacer”, “es lo que se hace en todo el mundo”, “no hay otra salida”, “es duro pero es necesario y más adelante se van a ver las ventajas”. Negociar con un neoliberal es tan difícil como hacerlo con un fanático religioso. Por eso hay que adoptar con ellos la misma actitud que se le aplica a estos personajes: con los Talibanes no se negocia, se intenta evitar que hagan daño.


SER OPOSITOR EN TIEMPOS DE UNICATO:

Las elecciones presidenciales de 2015 generaron una concentración de poder inusitada en la historia argentina, ya que la misma fuerza política que controla el gobierno nacional, el gobierno de las principales provincias (Buenos Aires, CABA, Mendoza más un aliado panperonista en Córdoba y un “opositor” amable en Santa Fe), y cientos de intendencias, tiene una Corte Suprema que la mira con mucha simpatía, un poder judicial mayoritariamente aliado, y el apoyo decidido de los principales grupos económicos del país –incluyendo las principales cadenas mediáticas-.
Esta concentración abrumadora de poder ha permitido al oficialismo operar sobre el poder donde era más débil: el legislativo. Nunca antes una misma mano había contado con la “caja” política estatal y las “cajas” del poder económico privado. A eso se suma la posibilidad de “ofrecer” paraguas u hostilidad mediático-judicial… Por eso muchas convicciones se agrietan, lo que ha permitido a Cambiemos dividir al bloque del FpV en varios sub bloques y atraerse a diversos gobernadores e intendentes que habían apoyado a Cristina y a Scioli. Es  realmente difícil ser un opositor férreo en un contexto donde de un lado tenemos el poder político, económico, judicial y mediático, y del otro solamente convicciones…
Los que hacen esta alquimia oficializante dicen generalmente que hay que garantizar la gobernabilidad (tanto del actual presidente…. como la propia). Entonces terminan generando, al igual que hacen otras fuerzas como el Frente Renovador massista, una oposición más discursiva que real: critican, se quejan, pero terminan negociando y votando lo que propone el oficialismo, con escasas modificaciones de fondo.
Algo que también distorsiona el rol de la oposición es que reúne a antiguos oficialistas del FpV con antiguos opositores al kirchnerismo, y la colaboración de ambos sectores sigue presentando dificultades. El eje “K o Anti-K” sigue siendo fuerte en muchos, de un lado y del otro, tendencia que ha sido combatida por Cristina en sus escasas apariciones. La ex Presidente parece considerar, probablemente con razón, que en esta etapa un excesivo protagonismo de ella polariza dificultando ingresar a una lógica que sea “M o Anti-M”. Por eso en su más prolongada aparición pública, en abril frente a Comodoro Py, no habló de FpV sino de “Frente Ciudadano” e impidió el abucheo a Diego Bossio, que se había separado del FpV formando el Bloque Justicialista. Luego hubo otras escisiones, como la salida de los diputados misioneros, de los del Movimiento Evita, o las presiones que hay hoy dentro del PJ para armar un bloque separado del FpV.
Las ventajas de esta actitud, para los que la toman, son evidentes: mientras que los opositores duros son demonizados por los medios, acosados por la justicia y se mueven casi sin respaldo político territorial, los blandos son bendecidos por los medios, obviados por la Justicia y bienamados tanto por los poderes económicos como por los territoriales.
Esta situación está provocando una atomización de la oposición que le dará al oficialismo el control del único poder que le era ajeno: el legislativo. Un auténtico unicato, una concentración que pulveriza la “división de poderes”.
Pero, a mediano y largo plazo, esta estrategia tiene límites muy claros. Por un lado, hay un núcleo duro de votantes que comulgan con las ideas y políticas llevadas adelante entre 2003 y 2015, que piensan que los casos de corrupción se miden con distinta vara según sean de un lado o del otro y que rechazan las políticas macartistas que se han hecho tan frecuentes en estos meses. Este núcleo, que es entre un cuarto y un quinto del electorado a nivel nacional, difícilmente disminuya ya que la recuperación económica no vendrá ni en el segundo semestre, ni en el “tercero” ni en el “cuarto”. Lo único que puede proporcionar a este modelo neoliberal una tan fugaz como costosa primavera es un plan de obras públicas basado en un dramático endeudamiento externo. Este tipo de primaveras son seguidas normalmente por un verano caliente o un invierno polar, alterando el orden normal de las estaciones.

OBJETIVOS CLAROS:

Frente al avance del un modelo neoliberal que destruye la economía y el tejido social, el eje no debe ser si la fuerza política se llama FpV, PJ, Frente Ciudadano o como se quiera llamar. Tampoco son válidos los personalismos. Lo importante es tener claro que hay que oponerse a políticas que afectan derechos básicos de millones de argentinos y comprometen la independencia del Estado y el futuro de sus habitantes. Debemos tratar de unir a todos aquellos que ya vean o que más tarde empiecen a ver que aplicar por cuarta vez consecutiva políticas que ya lastimaron profundamente al país en las tres oportunidades anteriores sólo puede terminar de la misma manera que terminó en esas situaciones precedentes.
Como bien saben los griegos y los españoles, el 2001 no fue un accidente.


Adrián Corbella, 26 de junio de 2016