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domingo, 12 de julio de 2015

El proyecto industrialista de Scioli, por Federico Schmalen (para "Tiempo Argentino" del 12-07-15)



Federico Schmalen

Tiempo Argentino accedió al borrador definitivo del plan estratégico que dará a conocer en los próximos días el candidato a presidente del FPV. Enfocado en la escasez de divisas sobre la base del desarrollo tecnológico y la sustitución de bienes de capital, analiza potencialidades de 13 cadenas de valor integradas por 36 sectores.

A fines de 2013, José "Pepe" Scioli, con el estímulo de su hermano Daniel, el actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires y precandidato presidencial del FPV, decidió poner en pie la Fundación para el Desarrollo Argentino (DAR), con el propósito de encarar un estudio a fondo de las debilidades y potencialidades de la economía nacional.

Una suerte de "think tank" sciolista cuyo propósito fue el de preparar, minuciosamente, un plan de gobierno en materia de desarrollo económico e industrial.  De aquel tiempo a esta parte, DAR, generó seminarios, cursos, talleres y una serie de documentos de trabajo que sirvieron para que el equipo se adentrara en los ejes estratégicos para el desarrollo del país.

Tiempo Argentino entrevistó a Sergio Woyecheszen Coordinador del Área de Desarrollo Económico y Productivo de DAR y, a la vez, subsecretario de Industria, Comercio y Minería de la Provincia de Buenos Aires para analizar la propuesta en la materia que el equipo de asesores preparó para el posible futuro presidente de la Argentina.

De ese modo pudimos acceder al borrador final del libro de 303 páginas que lleva como título, Lineamientos para el desarrollo económico y productivo de la Argentina y que será presentado en los próximos días por Daniel Scioli como parte central de su plataforma de gobierno que, confían, comenzará a partir de diciembre de 2015.

Se trata es de dar un salto, que permita "pasar de la época del crecimiento a la del desarrollo".

La propuesta, además de ofrecer un análisis y las consideraciones teóricas sobre como abordar los cuellos de botella recurrentes que plantea la restricción externa en una economía "con una estructura productiva desequilibrada" como la de la Argentina, aporta un análisis pormenorizado sobre cómo integrar y expandir 13 cadenas de valor que involucran 36 sectores económicos estratégicos de la economía que van desde la agroindustria hasta la metalmecánica y desde la integración de Pymes regionales hasta la implantación de industria pesada para la sustitución de importaciones a nivel de la creación de bienes de capital. "Es un trabajo que realizamos con universidades, cámaras empresarias y sindicatos" explica Woyecheszen, y aclara "es lo que hemos venido haciendo en la provincia, donde, a pedido de Cristian Breitenstein, el Ministro de Produccion, e inspirados en el Plan Industrial 2020, ampliamos el análisis a 35 sectores más de los 11 existentes".
El marco

Según los documentos publicados por el DAR, de lo que se trata es de dar un salto, que permita "pasar de la época del crecimiento a la del desarrollo". Para Woyecheszen el objetivo de los estudios es "marcar la hoja de ruta para profundizar el modelo productivo y el mercado interno y, al mismo tiempo, hacer los cambios estructurales necesarios para que esa profundización del mercado interno no choque con los mismos cuellos de botella".

Es que, según los profesionales de DAR (muchos de ellos funcionarios del actual gobierno provincial y candidatos a ocupar cargos de alto nivel en un hipotético gobierno de Scioli), la "restricción externa" es la estación de llegada recurrente de la economía nacional. Con todo, para el subsecretario de industria bonaerense " los cuellos de botella son bienvenidos porque, cuando no se llega, nadie se ocupa de los problemas estructurales", los mismos, según el análisis de los asesores, son el resultado de un período de crecimiento que "quebró la lógica anterior" y que, luego de "haber duplicado el PBI, incrementado el empleo un 70% y la productividad laboral un 40%", ahora demanda de políticas específicas para que, ese ciclo pueda reconvertirse positivamente y no sobre la base de un ajuste o un endeudamiento externo fuera de control como "marcan las recetas ortodoxas que, cuando enfrentan la restricción externa, sostienen que hay que bajar la demanda, ajustar".

La diferencia con "los neoclásicos y neokeynesianos", según el equipo de DAR es que "para nosotros la demanda juega un rol clave y no sólo en el corto plazo (para superar una situación coyuntural), sino que es una variable clave de la economía para incentivar la inversión y para mejorar la productividad en el largo plazo".

Para eso, reconoce Woyecheszen, es necesaria una macro que acompañe el desarrollo pero, a la vez, una política específica que profundice en la sustitución de importaciones a escala de la industria pesada.

"El gobernador ha sido muy claro en que no va a haber ningún shock. Vamos a una Argentina de continuidad, estamos llegando a la transición más ordenada de las últimas décadas, que supone una continuidad muy fuerte con lo hecho," aseguró el economista.

Consultado sobre si es posible abordar en las actuales condiciones ese desafío de mayor agregación de valor y competitividad sistémica (infraestructura, logística, rindes) que no se consiguió cuando existían condiciones de superávits gemelos, el especialista aseguró que "es cierto que se dejó pasar un buen momento pero sería un error pensar que Argentina tiene necesidad de recuperar el superávit fiscal y comercial para abordar la agenda de desarrollo."

Conciente de los modelos en pugna explica que "esa estructura productiva desequilibrada necesariamente te lleva a un escenario de restricción externa que presiona a la devaluación. Si sucumbís antes esa presión desatás escenarios de inflación estructural y cambiaria".
Claves del desarrollo

Los ejes puntuales para el desarrollo, para este equipo, pasan por el impulso a la "infraestructura, la educación y la capacitación. Para nosotros eso es demanda efectiva: mercado interno y profundizar la institucionalidad intermedia. Todo eso hace a un proceso, pero la clave para motorizarlo pasa por empujar a cada eslabón y cada cadena hacia la innovación en ciencia y tecnológía". Según los documentos de DAR, la clave es hacer uso de los sectores con altas potencialidades y, a partir de allí, actuar para articular cadenas de valor a nivel regional e intentando llegar a los niveles más complejos de la cadena. "A partir de la potencialidad de sectores como la minería, la energía o incluso la industria naval, van a ingresar capitales, el gran riesgo es reprimarizar la economía con una lógica similar a la de la minería chilena que es de mera extracción y con la maquinaria asociada importada". La clave, según Woyecheszen es, haciendo uso de los recursos tencológicos de los que dispone la Argentina e incentivando los potenciales, integrar eslabones productivos. "Hoy el 40% de las exportaciones son de materias primas directas, un 43% con una sola transformación industrial y el 17% que son productos elaborados", se lamenta.
Quién y cómo invertir

Claro que, para impulsar esos sectores es necesario un ingreso muy grande de capitales que, en gran medida, esperan una resolución del diferendo de la Argentina con los fondos buitre. "Nosotros apoyamos la posición del gobierno que mostró su voluntad de pago. No hubo gobierno que haya pagado como este. Seguiremos en la misma línea. Creemos que hay necesidad de resolverlo, pero el apuro no es un buen aliado. Detrás de ese arreglo hay empleo y Pymes. Vamos a lograr torcer el brazo a esta trampa", prometió.

"Sólo el 30% de los autos que se producen en el país superan las 50 mil unidades anuales cuando en Brasil son el 80%.

Para DAR la inversión es una responsabilidad combinada de muchos actores. Por un lado la del Estado de dar impulso a la obra pública como aporte a la mejora de "la competitividad sistémica", por otro "los 200 o 300 grandes proyectos que Argentina no puede financiar y requieren de inversiones extranjeras" pero que exigen una política de "control de esos capitales" porque por ejemplo, ejemplifica Woyecheszen, "no queremos financiar gastos corrientes y terminar con un 55% de pobres. Los capitales tienen que entrar con un objetivo claro. Se pueden consensuar contrapartidas compatibles con nuestros objetivos de desarrollo. Fijar taxativamente cuánto se reinvierte y cuánto se remite", propuso.

A otra escala, para promover la articulación con las Pymes y las cadenas de valor, DAR pone la mira en el impulso del crédito productivo. "Argentina necesita forjar herramientas como una Banca de Desarrollo. Se puede avanzar en una institucionalidad en ese sentido o darle a la banca pública esa funcionalidad como lo estableció la reforma de la carta orgánica del BCRA, un gran aporte del gobierno actual."
Acciones puntuales

Para hilvanar concretamente las cadenas de valor, la fundación propone, además, poner el foco en un tema clave que es "la institucionalidad intermedia", en referencia a la creación de agencias de desarrollo, incubadoras de proyectos con participación de cámaras y sindicatos que estimulen la conexión entre el Estado y las empresas para involucrarlas en un plan estratégico integral basado en "repensar los esquemas de promoción industrial con contraprestaciones a nivel de empleo exportaciones e integración nacional". Para el economista de DAR, eso implica también "extender el régimen de Tierra del Fuego a sectores pesados. Las capacidades que existen allí son fenomenales y están desaprovechadas."

El estudio ya realizado en las cadenas de valor ha arrojado resultados que permiten promover políticas determinadas. Por ejemplo, "sólo el 30% de los autos que se producen en el país superan las 50 mil unidades anuales cuando en Brasil son el 80%. Eso plantea un problema de escala para las Pymes autopartistas. Podemos avanzar en una política de complementariedad productiva con Brasil no sólo a nivel de terminales sino también para autopartes. Fortalecer el Mercosur, nos daría más espalda para sentarnos con las multinacionales automotrices. Podemos aspirar a incrementar la integración productiva a nivel nacional y aún más en términos regionales. Como región tenemos un déficit comercial mayor a los U$S 200 mil millones. Mientras otras regiones del mundo comercian entre sí más del 60%, la nuestra solo lo hace en un 19%. Es una oportunidad para sentarse y analizar el tema. La maquinaria agrícola en Uruguay es de China. Hacia ahí hay que ir", concluyó.

Publicado en:
http://www.infonews.com/nota/233197/exclusivo-de-tiempo-argentino-el-proyecto-industrialista-de-scioli

domingo, 17 de mayo de 2015

BLEJER: "Los operadores creen que los que van a ceder son los buitres", entrevista de Federico Schmalen para "Tiempo Argentino" del 17-05-15


"Lo que tenemos que hacer es evitar entrar en default absoluto. Si hay que pagar al contado, habrá que pagar al contado."
Mauricio Macri 
19 de junio de 2014


"Lo que más preocupa es el daño que pueda hacer el default en materia de inversiones, pérdida de empleo, en aumento de precios, en tensión cambiaria."
Sergio Massa
         22 de julio de 2014


ENTREVISTA A MARIO BLEJER, ECONOMISTA

–A un año de la decisión de la Corte de Estados Unidos, ¿qué impacto real tuvo el denominado "default técnico"?
–No sé si se lo puede llamar o no default técnico. Si quien tiene que pagar no lo puede hacer por un fallo, entonces no se puede decir que está en default. Es un incumplimiento técnico involuntario. Esa situación no ha empeorado ni cambiado dramáticamente el posicionamiento del país en los mercados. Se ha demostrado que el acceso al crédito no está vedado, aunque sí encarecido. Podríamos acceder a crédito más barato si esto estuviera resuelto, pero eso no significa que haya que resolverlo a cualquier costo.

–¿Qué tasas de referencia cree que podrían ser las lógicas sin este inconveniente?
–No estaríamos lejos de las tasas que están pagando Colombia o Perú.

–¿Esa disponibilidad de créditos se explica por la fortaleza de la región o por la enorme liquidez internacional?
–Las tasas internacionales y la liquidez en el mundo fijan una base muy baja. La tasa está compuesta por el costo del dinero internacional más el riesgo país.

–¿Existe una diferencia cualitativa entre los swaps de China y la colocación del Bonar 2024?
–El swap fue un sustituto frente a la imposibilidad de ingresar al mercado en condiciones más normales. No es un elemento que forme parte del mercado. Si hubiéramos tenido acceso al mercado, no hubiera sido necesario el swap.

–Por eso la emisión actual tiene un significado especial…
–Claro, demuestra que el mercado internacional está dispuesto a prestar aunque a un costo más alto.

–¿Por qué fracasó el Bonar 24 lanzado en diciembre y ahora no?
–Es curioso porque ahora las condiciones del mercado internacional se agravaron un poco. Empieza a hablarse más de cuándo subirán la tasas norteamericana, está claro que los flujos de capital se han revertido en los países emergentes y hay mucho menos flujo de capital en general. En condiciones más difíciles se logró una mejor colocación. Se explica por una mejor organización. Ahora se consiguieron clientes de boutique, de manera individual. Antes no se tomaron las precauciones para garantizar una colocación mínima.

–Se esperaba que el 2 de enero se llegara un acuerdo, ¿por qué no ocurrió?
El mercado ve atractivo a la Argentina, entre otras cosas, porque hay una percepción del sistema de que, más temprano que tarde, habrá una normalización. Leer que esta situación implicaría que el mercado se ha convencido de que jamás se arreglará con los holdouts sería un error. Piensan que son los holdouts los que van a ceder. El motivo más importante es que, mientras los buitres venían dañando a la Argentina, la última medida está perjudicando a los bonistas que no pueden cobrar. ¿De qué lado van a estar? A la larga van a estar de nuestro lado porque son víctimas de este perjuicio.

–¿Pero qué capacidad de influencia tienen sobre los buitres?
–No tienen una forma directa de hacerlo, pero es una cuestión de ambiente. Los buitres no están cómodos en el mercado cuando se tienen que sentar en la mesa tratando de vender otros productos. No sólo tienen como propósito pelear contra la Argentina. Tienen otros negocios para los que necesitan de socios que son bonistas, y tenerlos en contra no es favorable.

–¿Sigue la posibilidad de que los bonistas bloqueados pidan la aceleración?
–Está planteado y es bueno que no haya ocurrido. Los motivos podrían explicarse por las dificultades técnicas.

–Argentina sigue apremiada por ese tema...
–El hecho de que no haya pasado no nos tiene que hacer pensar que no vaya a pasar.

–¿Cómo impactarían, en este nuevo escenario, las políticas que está preparando la FED?
–Es un incentivo a tratar de acelerar el proceso. A ver si se puede llegar a una solución antes de que la FED modifique las tasas. Si ya se ha decidido tomar financiamiento externo, que no es una mala idea en general, es mejor hacerlo lo antes posible, cuando las tasas son bajas y la liquidez es amplia. Es mejor llegar a la fiesta cuando las botellas de vino se están abriendo que cuando se están terminando.

–¿Descarta que este gobierno sea el que logre la resolución definitiva?
–No descarto nada. Puede darse una circunstancia en la cual, con un pequeño esfuerzo, se pueda lograr una resolución. De repente empieza a subir la tasa de interés y se crea una situación de cierto pánico en el mercado internacional, los mismos fondos pueden decidir sacarse este problema de encima. El gobierno no va a rechazar un acuerdo por una cuestión ideológica, si hay una buena oportunidad la va a tomar.

–¿No hay riesgo de ingresar en la lógica de tomar deuda para pagar deuda?
El desendeudamiento no es un objetivo en sí mismo, sirve para poder tomar deuda a mejores tasas.

–¿Cuál es la mejor manera de tomar deuda? ¿Emitiendo bonos, con acuerdos bilaterales o con los organismos financieros?
–Lo mejor, siempre, es mirar todas las oportunidades y tomar la más barata.

Publicado en:
http://tiempo.infonews.com/nota/152714/el-acceso-de-la-argentina-al-mercado-de-capitales-aislo-todavia-mas-a-los-buitres

ARGENTINA AISLÓ TODAVÍA MÁS A LOS BUITRES, por Federico Schmalen (para "Tiempo Argentino" del 17-05-15)

El significado profundo del éxito en la nueva emisión del Bonar 24 y los títulos de YPF. El acceso de la Argentina al mercado de capitales aisló todavía más a los buitres

El resultado de la colocación de más 3000 millones de dólares en una semana puso negro sobre blanco en el debate sobre el impacto del supuesto "default técnico" en el que se encontraría el país. Los pronósticos fallidos de Macri y Massa.

Federico Schmalen

Hace ya casi un año, el 12 de junio de 2014, la Corte Suprema de los Estados Unidos tomaba la decisión de no incorporar en su agenda de debate el diferendo entre la Argentina y los fondos buitre dejando en firme el fallo del Juez Griesa en favor de los holdouts y desestimando la apelación Argentina ante el máximo tribunal.
En términos legales la Argentina debía cumplir con el pago de los casi 1400 millones de dólares que reclaman los buitres. Ante esa nueva situación, el juez Thomas Griesa, amparado en una interpretación sui generis del pari passu, decidió bloquear cualquier pago que la Argentina hiciera en favor de los bonistas que sí ingresaron al canje.
El 30 de junio de aquel año se producía un vencimiento de pago del bono Discount cuyos tenedores, a pesar de que la Argentina hiciera los depósitos correspondientes, no podrían acceder a sus acreencias. De allí que muchas voces se alzaron alertando sobre los efectos devastadores del "default técnico" en el que incurriría la Argentina de no acatar a rajatablas el fallo de Griesa.
El propio Mauricio Macri, el 19 de junio en declaraciones radiales aseguró que "ahora lo que tenemos que hacer es evitar entrar en default absoluto. Cualquier cosa que consigamos que no sea al contado será mejor. Pero, si hay que pagar al contado, habrá que pagar al contado." Por su parte, Sergio Massa, señaló en un comunicado del 22 del julio de 2014 que "lo que más nos preocupa, claramente, es el daño que pueda hacer el default en la economía, en materia de inversiones, en pérdida de empleo de la gente, en aumento de precios, en tensión cambiaria. Porque, más allá de una discusión con un juez o con los bonistas, acá lo que hay que pensar es que atrás de esto, se puede perjudicar al conjunto de la sociedad argentina".
En ese contexto el gobierno nacional optó por atravesar la tormenta con la mira puesta en el vencimiento de la cláusula RUFO y postergar hasta esa instancia su salida al mercado financiero internacional que ya estaba contemplada en su agenda al haber cerrado los diferendos con el Club de París, con el CIADI y con Repsol.
Además, tomó medidas tendientes a demostrar su voluntad y capacidad de pago a los holdin. Así, además de sustanciar los depósitos correspondientes, el 10 de septiembre promulgaría la ley de Pago Soberano que ofrecía a los bonistas atrapados por el fallo un cambio de jurisdicción de sus bonos. Esta alternativa, aprobada en el Congreso con 134 votos a favor y 99 en contra, si bien no logró cautivar a los tenedores, sirvió para dar una señal firme de voluntad de pago y solvencia que, al menos, sirvió para desincentivar cualquier pedido de aceleración de los bonos y encapsular el diferendo con los buitres hasta el vencimiento de la RUFO.
En el mes de julio, además, se había suscripto el acuerdo con China para concretar swaps de monedas entre los Bancos Centrales de ambos países cuyo primer tramo se sustanciaría el 30 de octubre con un ingreso de 814 millones de dólares de un máximo fijado en 11 mil millones de dólares.
Fue con ese respaldo, entre otras medidas, que el gobierno consiguió estabilizar las reservas y desactivar parcialmente las tensiones cambiarias y los embates especulativos.
Con todo, se trató de un acuerdo bilateral entre naciones y no un regreso a los mercados financieros internacionales por la vía tradicional de la emisión de bonos.
Por eso, la reciente colocación exitosa del Bonar 24 (ideado para financiar el acuerdo con Repsol y utilizado también para canjes del Boden 2015), a una tasa algo inferior al 9% y por una cifra cercana a los 1500 millones de dólares implica un salto cualitativo en la captación de fondos con relación a los swaps puesto que, ahora, fue el propio "mercado" el que convalidó la emisión de deuda Argentina. Se trata de un golpe que, en varios sentidos, aisla a los buitres en su propio terreno y relativiza el efecto del mentado "default técnico" en el que se encontraría la Argentina de un año a esta parte.
De allí el intento, por ahora infructuoso, de bloquear esos pagos a través de una nueva interpretación del juez Griesa. Con todo, especialistas coincidieron en señalar que no existen instrumentos legales capaces de bloquear el pago de esos nuevos bonos en la medida en que, por un lado, no hubo intervención comprobable de bancos extranjeros y, por el otro, los títulos se emiten bajo jurisdicción local. Por eso, y a pesar de ser emitidos en dólares, no pueden ser considerados "deuda externa" como pretenden los buitres con el propósito de liberar un embargo sobre ellos.
Especialistas del mercado financiero explicaron que, en realidad, el propósito de los nuevos reclamos es el de enrarecer el clima de emisión para recuperar el terreno perdido para la negociación bilateral. Con todo, el mercado de títulos argentinos pareció no sufrir alteraciones por la nueva presentación buitre.
A casi un año del "default técnico" vale la pena analizar cuáles han sido los efectos concretos para la Argentina.
Walter Formento, director del Centro de Investigaciones En Política y Economía (CIEPE), explicó a Tiempo que "si uno entiende el concepto de default técnico tal como lo define el FMI, se podría decir que efectivamente la Argentina podría haber sido ubicada en esa categoría. Pero no existía en junio de 2014 una situación comparable con el 2001. No existía ni una corrida financiera que impusiera un ataque especulativo exitoso, no había una situación en el mundo del trabajo que le diera marco de legitimidad social, el nivel de desocupación no era el de aquella situación cuando estaba encima del 25 al 30% mientras que ahora estamos por debajo del 7 por ciento. Además, entonces, el mundo tenía dos esquemas de poder donde uno podía apoyarse, el primero era el esquema financiero de los grandes bancos de Estados Unidos, el esquema financiero unipolar buitre, y el otro un esquema financiero de los grandes bancos que están asentados en todos los países. Hoy el mundo se encuentra con cuatro esquemas posibles. El marco y el contexto de correlaciones de poder son muy distintos. Hay otros factores de poder que no les interesa una crisis financiera y necesitan resguardar los instrumentos de reestructuración de deuda soberana porque son los grandes acreedores y deudores del mundo emergente que ya representan el 60% del PBI mundial."
Arnaldo Bocco, ex director del BCRA, explicó a Tiempo que "El 'default técnico' no operó. Hubo un impacto en los Bancos internacionales y las calificadoras de riesgo por la militancia activa del juzgado que actuó a favor de los buitres".
Sobre el significado de las colocaciones consideró que "existe un cambio cualitativo porque el swap es un acuerdo entre Bancos Centrales, la colocación emitida en forma soberana en el mercado voluntario de deuda es parte de los grados de libertad que tiene el Estado para financiar sus proyectos. Lo más importante es que lo consiguió y lo hizo bajo ley argentina."
El diferendo con los buitres, con todo, podría haber afectado, por la suba del riesgo país, las tasas a las que la Argentina accede en el mercado internacional. Sin embargo para Walter Formento del CIEPE "El default técnico no generó un impacto en las tasas. Argentina no puede conseguir las tasas que consigue Chile sencillamente por el lugar que ocupamos en la geopolítica global. Chile como miembro de la Alianza del Pacífico es parte del esquema financiero no buitre global, del mismo modo se explica la voluntad de China y Rusia de respaldar el Banco Central de la Argentina con los swaps."
Para Bocco, sin embargo, "las tasas del 9% son más altas que las de la región con la excepción de Brasil que hoy por hoy debe tener un riesgo país más alto que la Argentina. La tasa más alta se explica por este conflicto con los buitres pero no es mala. Ha bajado y seguirá bajando."
Sobre la posibilidad latente de que los tenedores de bonos inhibidos pateen el tablero, Formento consideró que "no hay ningún riesgo de aceleración porque no dan las relaciones de poder. Si hubiera posibilidad ya la hubieran hecho. No la hay en términos económicos ni políticos."
Bocco por su parte, coincidió señalando que "la aceleración podría ocurrir pero no veo que este planteado. Veo una situación de carácter transitorio porque Argentina está cumpliendo. Estoy seguro que si la Argentina emite deuda los fondos más grandes van a seguir comprando deuda", pronosticó.

 Publicado en:
http://tiempo.infonews.com/nota/152714/el-acceso-de-la-argentina-al-mercado-de-capitales-aislo-todavia-mas-a-los-buitres




domingo, 22 de marzo de 2015

La propuesta de Macri: endeudamiento externo y fuerte ajuste del gasto social, por Federico Schmalen(para "INFOnews" del 22-03-15)


El plan del jefe de gobierno porteño según lo actuado en la ciudad y su reciente "sincericidio". Tanto las declaraciones del jefe de gobierno como un balance de su gestión demuestran su tendencia a retomar el camino de la deuda externa a expensas de la salud, la educación y la vivienda. La variante de la "superdevaluación".


Carlos Melconian se vio obligado a salir al cruce luego de que Mauricio Macri cometiera un sincericidio al declarar su voluntad de levantar las restricciones en el mercado cambiario el 11 de diciembre en caso de ganar las elecciones presidenciales.
Según consignó Tiempo Argentino, Melconian tuvo que explicar que, semejante medida sería imposible de ser llevada adelante con apenas 24 hs de plazo. O no.
Es que, en rigor, un día después de su cena con la crema del establishment local, el propio Macri explicó su voluntad de promover en forma inmediata una libre flotación del peso.
En las condiciones actuales, una política de esa naturaleza conllevaría una inmediata mega devaluación del peso con fuerte impacto en los precios y en los salarios de los trabajadores. Macri, sin embargo, explicó que, en sus manos, semejante medida tendria un efecto contrario, una fuerte revaluación del peso como resultado del impacto de un ingreso masivo de dólares al país.

La gestión macrista en la Ciudad de Buenos Aires ha ostentado también un fuerte costado anti sindical propio de todo gobierno neoliberal. Esta política también podría proyectarse a nivel nacional.

Pero un ingreso semejante de dólares, capaz de revaluar el peso, sólo podría ser el resultado de un fuerte endeudamiento externo o de una masivo ingreso de inversiones externas.
En el primer caso sí podría tratarse de un ingreso "inmediato" pero, para que sea a tasas razonables, debiera estar atado a un acuerdo de pago ruinoso con el juez Griesa y los fondos buitre incluyendo los denominados "me too".
En el segundo caso sería necesariamente resultado de un proceso paulatino cuyo punto de partida sería precisamente una mega devaluación del peso que abarate los costos laborales y ofrezca a los potenciales inversores rentabilidades extraordinarias por esa vía.
La desmentida de Melconian, uno de los referentes económicos del Pro, podría apuntar en realidad a ocultar las reales intenciones del gobierno una vez asumido y el impacto sobre la economía que una y otra variante podrían tener.
En la misma línea, otro de los referentes económicos del PRO, Federico Sturzenegger, luego de reclamar sistemáticamente una "actualización cambiaria a los niveles de enero de 2014" ( que según sus propias proyecciones hoy equivaldría a 12 pesos por dólar), ahora decidió retractarse y declarar que "no es necesario" modificar el tipo de cambio.
Ambas variantes extremas se encuentran en potencia en las propuestas del PRO para una eventual presidencia, en ambos casos una política contraria al sostenimiento de los ingresos de los trabajadores y, por lo tanto, del desarrollo del mercado interno.
DIME QUIÉN TE APOYA. Como una suerte de abrazo del oso, el ex Ministro de Economía Domingo Cavallo, salió en forma entusiasta a apoyar la candidatura de Mauricio Macri de quién destacó "estar armando el equipo económico más serio para gobernar".
El padre de la Convertibilidad y el Corralito participó de una disertación en la Universidad de Salvador el pasado miércoles dónde ratificó su apoyo a Macri y profundizó acerca de las medidas que esperaría de una gestión nacional del actual jefe de gobierno porteño.
Allí Domingo Cavallo aseveró que es necesario "eliminar el cepo cambiario. Escuché que Macri dijo que lo hará y me parece bien."
El ex ministro de Menem y De la Rúa explicó que, para eso, sería oportuno "que el dólar circule como una moneda de competencia con el peso, que se depositen dólares en el sistema financiero y que se pueda dar crédito en esa moneda. Transformar la economía argentina en bimonetaria", concluyó.
Además aseguró que es necesario "eliminar las retenciones" algo que el propio Macri ya había asegurado y le había valido el apoyo de Reutemann.
Con el santafesino, además, compartieron la propuesta de la eliminación del impuesto a las ganancias sobre los salarios. Sin embargo, no explicaron de qué forma reemplazarían los ingresos fiscales que por esos ítems financian al Estado y, a su turno, el gasto social.
En esa propuesta existe, por lo tanto, una planteo de ajuste encubierto y un planteo de transferencia de recursos entre diferentes clases y sectores de clase.
GRIS ES LA TEORÍA VERDE EL ÁRBOL DE LA VIDA. Más allá de las posibles interpretaciones acerca del rumbo que habría de tomar un hipotético gobierno del PRO, la gestión de siete años al frente de la ciudad sirve como muestra para adelantarse, en concreto, sobre los ejes de su política económica.
Un primer balance indica que, la gestión de Macri en la ciudad se caracterizó por un fuerte enduedamiento externo en dólares.
La deuda en moneda extranjera de la ciudad, de hecho, casi se cuadruplicó entre 2007 a 2014 pasando de 548 millones de dólares en el principio del ejercicio a 2134,2 millones de dólares según un informe elaborado por los equipos de presidencia de la auditoría de la ciudad al que accedió Tiempo. Una fuerte hipoteca que deberá enfrentar la próxima gestión porteña. De este modo, durante el período, la deuda per cápita de los porteños pasó de algo más de 199 dólares en 2007 a 740 en la actualidad.
El espiral del endeudamiento externo en la ciudad, al igual que para el caso del país en le década del noventa, ya comenzó a dar señales de inviabilidad en términos macroeconómicos.
Es que los primeros días de feberro de este año, el gobierno porteño volvió a emitir deuda externa. Las colocaciones llegaron hasta 500 millones de dólares a una tasa cercana al 9% anual.
Sin embargo, esa emisión de deuda tiene como propósito la cancelación de un vencimiento de deuda tomada con anterioridad por 474 millones de dólares que se producirá en abril de este año. Hasta entonces los dólares permanecerán en el Banco Ciudad. Como se ve, se trata de un retorno a la lógica perversa de tomar deuda nueva para pagar deuda vieja.
El nuevo papel emitido tiene vencimientos hasta el 2021.
Existe, además, un fuerte vencimiento de deuda externa porteña de 415 millones de dólares programado para el 1º de marzo de 2017 para el cual el actual gabinete ya estaría elaborando una propuesta de canje para su refinanciamiento.
Es que tomando solo los intereses de la deuda pública se nota un incremento con relación al gasto. Para este año, se espera que alcancen un 2,8% del total cuando en 2007 significaban el 1,2% del gasto. En 2014 fueron del 2 por ciento.
En el mismo período, el déficit del distrito tuvo un comportamiento creciente alcanzando un pico en 2013 de $ 3106 millones y consagrando un acumulado entre 2008 y 2014 de $ 8.585 millones.
QUIÉN FINANCIA LA DEUDA. Sin embargo, durante 2014 el gobierno PRO mantuvo su política de subejecución presupuestaria en materia de salud, educación y vivienda donde ejecutó apenas un peso de cada cuatro presupuestados (no se utilizaron 2158 millones de pesos pautados para ese fin). Lo mismo ocurrió en materia de infraestructura para obra pública, ítem en el que no se ejecutaron más de 2200 millones de pesos.
De hecho, según el informe del equipo de la presidencia de la Auditoría General de la Ciudad, la inversión real directa sobre el gasto total viene descendiendo desde 2013 a 2015 (lo planificado) desde un 18%, a un 16% para este ejercicio 2015 y cayó en forma absoluta en dólares un 21% entre 2013 y 2015.
Los gastos para proveedores durante 2014 se sobre ejecutaron en cifras astronómicas, de los 61 millones de pesos pautados se ejecutaron más de 1300 millones  Según informes del centro de estudios La Fábrica Porteña el gasto en salud perdió un 12 por ciento respecto al resto desde que Macri gobierna la ciudad pasando de representar un 23% del gasto total a un 19,5% en 2015. Además se gastaban 28 de cada cien pesos en educación y en 2014 la proporción se redujo a 24 por ciento y según el presupuesto 2015 se reducirá hasta un 22,3 por ciento.
La participación con respecto al total del presupuesto de Cultura e Industria cayó un 15 por ciento, y Vivienda perdió un 40 por ciento. El sostenimiento de una política de endeudamiento crónico, está demostrado, es en detrimento de los gastos en salud, educación y vivienda.
Un adelanto concreto y sin especulaciones del carácter de un hipotético gobierno nacional de Mauricio Macri como presidente. A confesión de partes, relevo de pruebas.
Política antisindical
La gestión macrista en la Ciudad de Buenos Aires ha ostentado también un fuerte costado anti sindical propio de todo gobierno neoliberal. Esta política también podría proyectarse a nivel nacional.
En lo que hace a los propios empleados del Estado el 6 de agosto de 2012 se publicó en el Boletín Oficial de la CABA la resolución del Ministerio de Modernización, mediante la cual se buscaba prohibir las asambleas de trabajadores en horario laboral y plantear un reglamentación específica para su realización en flagrante contradicción con la ley vigente en materia de derechos gremiales.
La resistencia y las denuncias de los trabjadores lograron que el 3 de septiembre de ese año la jueza de Trabajo Nº 9 Liliana Funes Montes dejara en suspenso esa medida. El propio Ministerio de Modernización fue creado con el objeto de reglamentar y regimentar la vida sindical de los trabajadores.
Así, fue a instancias de ese organismo que el gobierno de Macri en la Ciudad se propuso desconocer la existencia de 22 juntas internas de ATE e incluso de Sutecba. Lo mismo ocurrió con el sindicato docente Ademys cuyos delegados no son reconocidos por el gobierno porteño.
La ley de traspaso del subterráneo a la ciudad, por ejemplo, fue la oportunidad para que el gobierno porteño incorporara algunas cláusulas tendientes a regimentar la vida gremial apuntando en especial a los llamados metrodelegados. La ley original proponía categorizar el subte como un "servicio esencial" e imponer guardias mínimas del 60% en caso de conflicto gremial con el objetivo de limitar el derecho a huelga. Luego de varias idas, venidas y negociaciones la ley se aprobaría con un redacción ambigua que deja margen para un accionar antisindical.

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http://www.infonews.com/2015/03/22/politica-191228-la-propuesta-de-macri-endeudamiento-externo-y-fuerte-ajuste-del-gasto-social-paso-2015.php

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domingo, 28 de diciembre de 2014

En 2015 prevén un dólar estable y menos inflación, por Federico Schmalen (para "INFOnews" del 28-12-14)

Fortalezas y debilidades de la economía que viene. El principal desafío pasa por hacer frente a los vencimientos de deuda e impulsar la actividad y el consumo. Si bien un acuerdo definitivo con los buitres podría ser la clave, destacan otras fuentes de divisas. Descartan nuevas crisis cambiarias.


Más allá de los matices que pueda introducir el carácter electoral del año 2015 que comienza, en materia de gasto público, toma de decisiones e inversión pública, las principales variables a la hora de observar el desenvolvimiento económico del año próximo surgen del análisis del sector externo y, a su turno, del contexto internacional.
Es que, por un lado, durante 2015 se esperan fuertes vencimientos de deudas que, entre vencimientos, intereses y cancelaciones, suman algo más de 12.500 millones de dólares mientras que, por el otro, resta establecer las fuentes de divisas necesarias para hacer frente a esos pagos en un escenario internacional de caída de los precios de las commodities y en el marco del todavía irresuelto diferendo con los fondos buitre beneficiados con el fallo del juez Griesa.
Según consignó Tiempo Argentino, la estabilidad de las variables internas, en este caso, estará determinada en última instancia por la capacidad de afrontar esos pagos. El equipo económico, según coinciden los economistas consultados por Tiempo, hará todos los esfuerzos posibles para anclar el tipo de cambio oficial en los valores de referencia actuales dando continuidad a su política de flotación administrada con el objetivo de evitar un cimbronazo cambiario que provoque un efecto sobre los precios internos. El tipo de cambio oficial, a lo sumo, irá a la rastra del movimiento de precios, y no al revés.

"El tema central es que Argentina mantenga la actual política cambiaria, fortalezca las reservas del BCRA y reafirme los controles sobre las políticas especulativas".

Es que, aseguran, junto con la pacificación del mercado cambiario y la recuperación de las reservas del BCRA (que superaron nuevamente los 31 mil millones de dólares), la desaceleración de precios registrada en los últimos meses del año 2014 son los pilares más firmes sobre los que se podrá hacer frente, sin sobresaltos, el año que comienza.
Para sostener el tipo de cambio en esos valores es necesario obtener las divisas de algún lado.
De esos 12.500 millones de dólares de deuda que vencen en 2015, cerca de 10 mil millones son bonos de los cuales, alrededor del 10% son titularidad de agencias del gobierno nacional. La diferencia son deudas con organismos internacionales (alrededor de U$S 2500 millones) que se compensan con ingresos de créditos por la misma fuente.
Lo exigible neto sería alrededor de U$S 9000 millones, de los cuales un 70% está representado por el pago del Boden 2015 con vencimiento final en octubre de 2015 y de los cuales apenas un 3% estaría en manos de distintas agencias del sector público.
SOJA Y PETRÓLEO. La balanza comercial durante 2014 concluirá con un superávit de casi 8 mil millones (lejos de los superávits de años anteriores que llegaron incluso a superar los 15 mil millónes de dólares en el año 2011).
Para 2015, a pesar de la fuerte caída en el precio internacional de la soja y las commodities alimentarias en general, la mayoría de las consultoras estima que se podría alcanzar un superávit comercial de alrededor de 8,5 mil millones de dólares, algo superior al de este año, sobre todo por la merma en los valores de las importaciones de energía como resultado de la caída del precio internacional del petróleo que podría compensar parcialmente las restricciones que impone la caída de la primera.
Para Héctor Valle, economista de FIDE consultado por Tiempo, "se termina un año muy difícil pero los pronósticos muy negativos realizados posteriormente a la devaluación no se cumplieron. Hay un panorama de bajo crecimiento sin duda, pero con una desaceleración fuerte de la inflación que es resultado de la baja actividad y de un conjunto de precios internacionales que están en baja", introdujo.
Para Ramiro Castiñeira, de Econométrica, "2015 se prefila muy diferente a lo anterior. Colapsaron todos los precios de las commodities. El precio de la soja nos afecta y el del petróleo nos favorece, pero el saldo es negativo porque exportamos más soja que el petróleo que importamos. Además, hay una fuerte apreciación del dólar a nivel mundial y muchas monedas devaluando. Argentina busca sobrevivir sin devaluar, es la gran dificultad. La única alternativa es remplazar los dólares de la soja por dólares financieros, en gran parte supeditados a si se encarrilan o no las negociaciones con los buitres", explicó.
Consultado sobre el origen de los recursos necesarios para afrontar esos vencimientos, Héctor Valle explicó que "la negociación con los buitres va a ser un punto clave en la coyuntura del año que viene pero no va a ser sencilla. Argentina necesita aspirar a lograr una quita importante de esa deuda y un período de gracia además del pago con bonos a largo plazo. No puede moverse de esa posición."
Explicó que, "si sale bien la negociación con los buitres, si se consigue un poco más de inversión en los sectores básicos de la economía, sobre todo originada en China y en Rusia, podemos llegar a fin de 2015 en una situación ya estabilizada".
Pero además, el economista de FIDE aclaró que, según su opinión, "se puede lograr ese resultado sin necesariamente llegar a un arreglo con los holdouts, como lo demuestra el hecho de que en el segundo semestre de este año (cuando ya estaba confirmada la decisión de Griesa y teóricamente la Argentina estaba en default) hemos conseguido inversiones chinas y de otros orígenes importantes. No dependemos decisivamente de esa negociación". conjeturó.
Es que un arreglo con los holdouts habilitaría la posibilidad de obtener financiamiento externo en los mercados de deuda tradicionales. Sin embargo, está vigente aún el swap con China, del cual ya se obtuvieron solamente casi 3 mil millones de dólares de un total de 11 mil millones que forman parte del acuerdo bilateral entre los bancos centrales de ambos países.
Con todo, una hipotética irresolución del diferendo podría producir otro desenlace inesperado sobre la base de un pedido de aceleración de los hold-in que plantea, potencialmente, el default de toda la deuda reestructurada, algo que el gobierno buscará evitar más allá de la necesidad de obtener fondos en el mercado de capitales.
ECONOMÍA REAL. Los últimos meses de 2014 se caracterizaron por una leve recuperación del consumo y de sectores clave como la construcción luego de un año signado por la desaceleración producida por el fuerte impacto sobre el mercado interno de la devaluación de enero. Los economistas coinciden en que la resolución del dilema planteado por el sector externo resulta clave para acompañar las señales de reactivación industrial que depende también de la obtención de las divisas necesarias para financiar las importaciones de insumos y bienes de capital.
Para Valle, "el hecho de que, por ejemplo, se establezca una rebaja en el precio de la nafta en el mercado interno va a ayudar a desacelerar los precios y va a impulsar el nivel de actividad de las industrias. La economía va a crecer, a tasas más bajas que en el pasado, con menores presiones devaluatorias e inflacionarias y con el nivel de las reservas que hemos conseguido." pronosticó.
Por su parte, el economista de Econométrica aseguró que, "si logran planchar el dólar, la inflación seguirá descendiendo pero va a ser difícil porque la economía va a acumular un atraso cambiario que va a plantear un panorama de estancamiento. Sin embargo, ese estancamiento se podría dar con niveles de consumo interno muy elevados, similares a 2010, sobre la base de un PBI per cápita que está en valores muy altos. Eso configura un escenario de estancamiento pero que no va a llevar la tasa de desempleo a dos dígitos", concluyó.
Para Valle, "el tema central es que Argentina mantenga la actual política cambiaria, fortalezca las reservas del BCRA y reafirme los controles sobre las políticas especulativas. Con el logro de esos objetivos, Argentina puede esperar una inflación del orden del 20% para 2015."

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http://www.infonews.com/2014/12/28/economia-178763-en-2015-preven-un-dolar-estable-y-menos-inflacion.php

lunes, 8 de diciembre de 2014

Consultoras privadas reconocen que hay una fuerte desaceleración de los precios, por Federico Schmalen (para "INFOnews" del 07-12-14)

 

La "paz cambiaria" y la acción del Estado desinflaron las expectativas. Así lo reconocen desde Orlando Ferreres hasta el índice de la CABA. La capacidad instalada ociosa de la industria desmiente la teoría ortodoxa que asocia la mayor emisión monetaria a la inflación y muestra que surge de un abuso de posición dominante.

 

Más allá de las diferencias que pudieran existir en el índice final, tanto las mediciones oficiales del Indec como las que surgen de las denominadas "consultoras privadas" coindicen en señalar una fuerte desaceleración de la inflación para el mes de noviembre en particular y para el último trimestre del año en general.
Según Tiempo Argentino, la consultora del economista ortodoxo Orlando Ferreres, por caso, luego de llegar a estimar movimientos de precios mensuales de hasta un 2,8% estima que en el último mes ese índice no superará el 1,8 por ciento. La propia dirección de estadísticas de la CABA, que llegó a medir un 2,7%, se inclina por atribuirle al mes de noviembre un movimiento de precios del 1,7 por ciento. Las consultoras de Miguel Bein y el economista Eduardo Levy Yeyati coinciden también en fijar ese índice para el último mes en no más de un 1,5 por ciento.
LA LÓGICA DE LA REVERSIÓN. Lo curioso es que, por las tendencias generales del consumo, los meses de noviembre y diciembre suelen tener los índices más altos del año. Todavía más curioso es el hecho de que los datos vienen a revertir ese proceso contradictorio que viene atravesando la Argentina, conocido como "estanflación", y que consiste en la combinación de una desaceleración del consumo, por un lado, con una persistente suba de precios, por el otro.

"En condiciones de libre competencia, la producción a gran escala debería generar el fenómeno contrario a partir de una mayor productividad del trabajo y una reducción de los costos. Así, en estas condiciones, el abuso de posición dominante es flagrante".

La desaceleración de los precios, entonces, podría ser la contracara de una tendencia natural a la competencia entre empresarios para disputarse un mercado de consumo que, luego de atravesar un período de estancamiento, en el último mes de octubre mostró signos de vitalidad. La encuesta de consumo en supermercados del Indec, publicada el 26 de noviembre, por ejemplo, arrojó un incremento a precios corrientes interanual de un 41,9%, muy por encima de los meses precedentes.
Economistas consultados por Tiempo Argentino atribuyeron esa desaceleración de los precios, además, a la normalización del mercado cambiario (a partir de las acciones sobre el dólar paralelo y el CCL) y la consecuente caída de las expectativas devaluatorias, combinadas con las políticas de Precios Cuidados y la voluntad de transparentar las cadenas de valor a través de las leyes de defensa de los consumidores.
PROBLEMA ESTRUCTURAL. Por eso, los especialistas aseguran que, más allá de la coyuntura, es necesario avanzar en la raíz del problema cuyo pilar fundamental está determinado por la estructura productiva altamente concentrada en nuestro país y que, en definitiva, es lo que podría explicar el acontecimiento inesperado ocurrido en la previa de la XX Conferencia Industrial organizada por la UIA. Es que, el denominado G-6, compuesto por las principales entidades empresarias de la Argentina que incluyen a la Unión Industrial Argentina, un día antes del inicio del evento, dejó trascender su voluntad de dar curso a una presentación frente a la justicia para que declare la inconstitucionalidad de las denominadas "leyes de protección al consumidor" votadas por el Congreso Nacional a mediados de septiembre de este año.
La respuesta del gobierno fue inmediata. La propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner desafió a los empresarios a hacer sus presentaciones recién cuando las leyes sean reglamentadas y eventualmente aplicadas. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, más directo, describió como una "actitud vergonzosa" la de los empresarios y llegó al extremo de atribuirles "una conducta mafiosa" en su "política de formación de precios" para, finalmente, señalarlos como "los responsables directos de la inflación".
Además, sostuvo que "es mentira que los grupos concentrados defiendan la libre empresa o el capitalismo, defienden solamente la renta extraordinaria que pretenden hacer frente al eslabón más débil de la cadena".
Pero, además, el jefe de Gabinete se metió en el debate teórico que subyace cuando criticó a los economistas que asesoran a los empresarios y argumentan que la raíz de la inflación es el exceso de gasto y de emisión monetaria. Para eso conminó a observar el movimiento de precios en países como los Estados Unidos o el Reino Unido que, desde el estallido de la crisis, triplicaron y quintuplicaron respectivamente su emisión monetaria. En la misma línea, llamó la atención sobre el mismo fenómeno en lo que hace al déficit fiscal en aquellos países europeos cuyas deudas equivalen a más de un 100% y hasta un 300% del PBI.
ORTODOXOS VS HETERODOXOS. Los especialistas consultados sobre el origen de la inflación en nuestro país se inclinaron a señalar la "multicausalidad" del fenómeno y el rechazo a la lectura ortodoxa que asocia unilateralmente emisión monetaria y aumento del gasto público con inflación. Con todo, reconocieron, los instrumentos de política monetaria del BCRA también han servido y sirven para desestimular el movimiento de precios.
Datos oficiales recogidos por el 11º informe realizado por el Observatorio de Coyuntura Económica de la Universidad de Tres de Febrero bajo la coordinación del diputado nacional Roberto Feletti, por ejemplo, muestran un comportamiento inverso entre el crecimiento de la emisión y las variaciones de precios. Es que, para el último día hábil de agosto de 2014, la base monetaria se ubicaba en 389.193 millones de pesos, que implican un incremento de la misma de un 21% en relación con el mismo día de 2013. Hacia atrás, sin embargo, el incremento de la base monetaria interanual había sido de un 23%, un 40% y un 36% para 2013, 2012 y 2011, respectivamente, y en relación con cada uno de los años anteriores. Los movimientos de precios tuvieron, sin embargo, un comportamiento inverso.
Otra de las causas que tradicionalmente se atribuyen a la generación de la inflación surge del movimiento del tipo de cambio. La devaluación de la moneda nacional, se sabe, implica una elevación de los costos de los insumos importados que rápidamente se trasladan a precios. Con todo, han sido las posiciones dominantes las que han permitido que, en muchos casos, ese traslado se realizara sin justificación alguna desde el punto de vista de esos costos.
La devaluación oficial del peso, en relación con el dólar de un año a esta parte, alcanzó casi un 38% (pasó de $ 6,2 a 8,55 pesos). Sin embargo, desde el salto de enero (cuando se fijó en $ 8) a noviembre el incremento fue de un 6,8 por ciento.
CONCENTRACIÓN Y ABUSOS. Según la visión heterodoxa, en estas condiciones, es la concentración económica, el abuso de posición dominante y la búsqueda de ganancias extraordinarias el motivo fundamental que explica, en el largo plazo, la distorsión de los precios. Esa concentración excede largamente las cadenas masivas de distribución como los supermercados que, como muestra un relevamiento realizado por la Asociación de Empleados de Comercio de Rosario, remarcan sus productos entre un 30% y hasta un 230% en relación con el costo que pagan mientras que, en Estados Unidos y Europa, esa remarcación no supera el 9% promedio.
Es que, según un estudio reciente del Centro de Economía Política Argentina, en el país existen 700 mil empresas pequeñas y medianas, y apenas 5000 grandes. El estudio señala la concentración como la principal responsable de la formación abusiva de precios y aporta datos sectoriales.
Por ejemplo, una sola empresa nacional (Siderar-Techint) concentra el 100% de la producción de chapas en el país, la producción de polietileno está en manos de una sola empresa estadounidense (Dow), Aluar controla el 100% de la producción de aluminio y apenas cuatro empresas controlan toda la producción de cemento en el país.
Pero el fenómeno alcanza también al sector más sensible para el bolsillo popular, que es el de los alimentos. El 75% del mercado de azúcar está en manos de una sola empresa, Ledesma; dos compañías explican el 80% de la producción de aceite comestible; cuatro empresas controlan el 50% de la producción de yerba mate; dos empresas el 60% de la producción de galletitas; dos empresas el 80% de la producción de leche y dos grandes empresas internacionales controlan el 82% del mercado de gaseosas.
El propio estudio indica que, en la última década, las Ramas Altamente Concentradas (RAC) incrementaron sus precios un 7,6% por encima del promedio sectorial.
En condiciones de libre competencia, la producción a gran escala debería generar el fenómeno contrario a partir de una mayor productividad del trabajo y una reducción de los costos. Así, en estas condiciones, el abuso de posición dominante es flagrante.
Según Carlos Heller, economista y diputado del Frente Nuevo Encuentro, "hay dos grandes corrientes. Los que la atribuyen a la emisión monetaria y el gasto público, y los que creemos que es resultado de una puja distributiva. La idea de que si hay más ingresos de la gente hay más inflación tendría sentido en una economía en crecimiento y con capacidad instalada funcionando a pleno. Pero, habiendo una situación de no crecimiento y una gran capacidad ociosa (se puede producir más sin tomar gente ni invertir), no hay motivo para que se aumenten los precios, a no ser que haya una apropiación de ese beneficio distributivo que surje de las paritarias y las políticas sociales."
De hecho, según datos del Indec publicados el 28 de noviembre, la utilización de la capacidad instalada de la industria para el mes de octubre llegaba, en térrminos generales, al 74,1% mientras que en sectores como el de alimentos y bebidas se encontraba en el 75,7%, en el sector textil en un 74,5%, en caucho y plásticos en un 72,9%, en metalmecánica en un 60% y en industria automotriz en un 59,6 por ciento. Un incremento de la demanda generado por un mayor circulante, en condiciones normales, debería generar una disminución dela capacidad ociosa y no de precios. Según Heller, "las políticas adecuadas son la de Precios Cuidados y del observatorio de precios. Si es como dicen las empresas que tienen problemas de rentabilidad, qué mejor para demostrarlo que prestar información sobre la conformación de precios y mostrar que la rentabilidad está afectada. En vez de judicializar la ley de abastecimiento, lo que tendrían que hacer es colaborar y transparentar la información", remató.
Visiones
"La idea de que si hay más ingresos de la gente hay más inflación tendría sentido en una economía en crecimiento y con capacidad instalada funcionando a pleno. Pero, habiendo una gran capacidad ociosa, no hay motivo para que se aumenten los precios, a no ser que haya una apropiación de ese beneficio distributivo que surje de las paritarias y las políticas sociales", Carlos Heller (Diputado nacional del Frente Nuevo Encuentro).

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http://www.infonews.com/2014/12/07/economia-175902-consultoras-privadas-reconocen-que-hay-una-fuerte-desaceleracion-de-los-precios.php

 

domingo, 15 de diciembre de 2013

El giro antibuitres que impulsa el FMI podría favorecer a la Argentina, por Federico Schmalen (para "Tiempo Argentino" del

Los organismos con los ojos puestos en la crisis europea.


Los organismos con los ojos puestos en la crisis europea.

El organismo avanza subterráneamente con un proyecto que daría un nuevo marco legal a la reestructuración de deudas que garantice mecanismos como las Cláusulas de Acción Colectiva, que aislarían a los holdouts. Los motivos y los efectos.




 
Hace pocos días el influyente y bien informado diario económico y financiero The New York Times publicó un artículo (ver facsímil) titulado "IMF Shifts Its Approach to Bailouts" cuya traducción reza "El FMI cambia su enfoque sobre los rescates".
 
Allí, el autor de la nota asegura que "el FMI está presionando en favor de un plan que impondría pérdidas inciales a los tenedores de bonos la próxima vez que un país de la zona euro pida un rescate". Uno de los supuestos objetivos, dice el artículo, es "aliviar los rigores de la austeridad al estilo alemán". Llama la atención que el artículo mencionado no haya generado repercusiones en los medios locales.
 
No sólo porque, si bien no menciona a la Argentina en ninguno de los párrafos, el conflicto de nuestro país con los fondos buitre subyace todo el texto (en julio de este año, el FMI buscó presentarse como amicus curiae de la Argentina en el juicio con los fondos buitre y no lo hizo por falta de apoyo del gobierno norteamericano), sino también porque sí ha generado gran revuelo al interior del propio Fondo Monetario Internacional.
 
La salida del artículo no parece ser inocente. Existe un disputa en los Estados Unidos, en función de un nuevo paradigma en la política de reestructuraciones de deudas soberanas que promueve el FMI y que lo enfrenta con los acreedores de la banca alemana y con representates de los lobbies financieros de los propios Estados Unidos.  De hecho, el editorialista del NYT asegura que a la oposición de Alemania se han sumado voces disidentes dentro del propio Tesoro norteamericano. Sin embargo, fuentes del mercado con acceso a información confiable, que prefirieron no ser mencionadas, confiaron a Tiempo Argentino que "hay mucha gente en el Tesoro que está saludando la idea".
 
De hecho, el segundo del FMI y ex funcionario del Tesoro, el abogado David Lipton, es un ferviente defensor de esa política, tal como lo manifestó en un reciente seminario realizado en el marco de la Asamblea Anual del FMI, donde señalara que: "Las últimas reestructuraciones y los juicios de Argentina en curso actualmente en Nueva York han puesto de manifiesto ciertas limitaciones del actual enfoque contractual. Estamos examinando maneras de fortalecer las cláusulas de acción colectiva para hacerlas más robustas de cara a los potenciales holdouts." señaló entonces.
 
Christine Lagarde, directora del FMI, en su discurso realizado en aquella Asamblea Anual del FMI en el Tokio International Forum, fue muy elocuente al decir que "una lección que se desprende de la historia, es que la reducción de la deuda pública es muy difícil sin crecimiento. La elevada deuda, a su vez, hace que sea más difícil conseguir el crecimiento".  Ya en los documentos previos a la Asamblea, el FMI se había adelantado a esas posiciones al reconocer que sus análisis habían verificado una "correlación negativa" entre las políticas de ajuste alentadas para resolver la crisis fiscal y de deuda de los países y el crecimiento y el empleo. 
 
El pasado jueves en una conferencia de prensa, el vocero del FMI, Gerry Rice, aseguró que "el análisis de la experiencia reciente muestra que las reestructuraciones han sido demasiado pequeñas y han llegado demasiado tarde, impidiendo la recuperación económica, desalentando la inversión y creando las condiciones para que los acreedores privados se retiren y dejen la carga sobre los acreedores oficiales y los contribuyentes". En la misma conferencia, Rice, saludó los avances de la Argentina en lo que hace a las presentaciones sobre el nuevo IPCNu y el cálculo del PBI y saludó el dialogo "constructivo que se ha establecido con las autoridades del país".
 
La insistencia sobre el punto indica que el horizonte de la crisis europea ha puesto sobre le tapete nuevamente la ausencia de una institucionalidad para la reestructuración de deudas soberanas y, por lo tanto, establecer las coordenadas del mapa que establece  ganadores y perdedores.
 
Con fecha del 26 de abril de este año, el organismo presentó un paper titulado "Reestructuración de la deuda soberana: la evolución reciente y las implicaciones para el marco jurídico y normativo del fondo". Ya en su introducción, asegura que "el litigio en curso contra Argentina podría tener implicaciones generalizadas para futuras reestructuraciones de deuda soberana, mediante el aumento de influencia de acreedores de exclusión".
 
Una de las preocupaciones que destaca el documento es la de evitar que "el uso de los recursos del fondo sea simplemente el de sacar de apuros a los acreedores privados". El objetivo que perseguiría el Fondo, en definitiva, es que las pérdidas resultantes de futuras reestructuraciones se distribuyan entre lo tenedores privados, banqueros e inversores por un lado y los contribuyentes y asalariados por el otro.
 
Se trata de reflotar en otros términos y en un contexto mundial sensiblemente diferente lo que en su momento, inspirada por el default en la Argentina, no consiguió Anne Krueger cuando propuso su Mecanismo de Reestructuración de Deuda Soberana (SDRM). Ella pretendía generar un mecanismo estatutario que reglamentara los procesos de quiebra soberanos de un modo equivalente al que rige para las quiebras de empresas privadas.
 
En aquel entonces, no lo consiguió, porque los grandes lobbies financieros prefirieron dejar las resoluciones de los diferendos en manos del mercado, donde los actores más pesados se benefician haciendo uso de los mayores márgenes de discrecionalidad. Por eso, la creación de una nueva institucionalidad implicaría un golpe al accionar de los fondos buitre, que se verían obligados, por ejemplo, a aceptar ofertas que contaran con el consenso de una parte considerable de los tenedores de bonos.
 
En definitiva, se trata de que, paradójicamente, los buitres se avengan a las reglas del mercado que son las que, a su turno, pautaron las tasas de interés de riesgo con las que ellos mismos se beneficarían al adquirir los títulos. La ausencia de una institucionalidad para las reestructuraciones les garantiza a los buitres un accionar que, en rigor, es un factor de distorsión para el mercado y, además, como demuestra potencialmente el caso argentino, les confiere un margen legal, incluso, para provocar una disrupción del flujo regular de pagos de los bonistas que han aceptado las condiciones mayoritarias de un canje.
 
Las mismas fuentes consultadas por Tiempo aseguraron que las recientes reacciones, y la salida del artículo en el reconocido diario, resultan del hecho de que, entre bastidores, se han empezado a conformar los equipos de trabajo para redactar documentos asociados al proyecto general delineado por el paper del 26 de abril, que reglamentarían las condiciones de los préstamos, cómo deben realizarse en este contexto los análisis de sustentabilidad, cómo el FMI puede seguir prestando y qué exigencias puede realizar en este contexto.
 
De cualquier modo, y más allá de los impactos sobre el diferendo argentino, no hay que confundirse, la intención del FMI apunta a recuperar capacidad de arbitraje en la crisis financiera y a garantizar la sustentabilidad de las deudas para seguir promoviendo un ciclos de endeudamiento externo bajo el amparo y la auditoría del FMI.

 Publicado en:
http://www.infonews.com/2013/12/15/economia-114521-el-giro-antibuitres-que-impulsa-el-fmi-podria-favorecer-a-la-argentina.php