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domingo, 7 de noviembre de 2021

DECONSTRUYENDO(NOS), por Sol Di Doménico

 




¿QUÉ ES SER VÍCTIMA?

            ¿Alguna vez nos animamos a preguntar(nos) quienes son las víctimas de violencia de género? Pues bien, es necesario que entendamos la complejidad de los actos del habla y del lenguaje en la acción de designar, vocalizar, verbalizar o definir un concepto. Así que, primeramente, los aburriré con una lección de lingüística general de la mano de Ferdinand de Saussure.


            Saussure a lo largo de sus cursos de lingüística general, desarrolló la teoría de la palabra (o concepto) graficado como un espejo de dos caras: significado y significante. Dicho en criollo, cuando nosotros nombramos la palabra mesa, tenemos el significante, la palabra, el concepto y el significado; que si bien tiene características únicas en cada persona por su experiencia propia, lo aprendido y lo aprehendido; tiene características comunes en todos los significados personales. Pues bien, alguna vez nos animamos a cuestionarnos cuál es el significante propio del concepto “víctima de violencia de género”? Bueno, en principio vamos a llegar a una conclusión inequívoca, la mayoría de las personas a las que les preguntemos, primeramente pensaran en una mujer, ¿no?. Eso es parte del significante colectivo, junto con otras características que podamos reconocer que hablan más de nosotros mismos que de los demás.


           


EL NACIMIENTO COMO SANOS HIJOS DEL PATRIARCADO


 


            Históricamente, nacemos permeables a aprehender de nuestro entorno social. Y en muchos casos o en algunos, ya veremos, nacemos y crecemos creyendo en el realismo mágico que nada puede dañarnos porque la sociedad nos protege. Lo que consideramos dañino no entra en nuestra psiquis, nada puede dañarnos. Lo malo siempre le ocurre a otro y en muchos casos buscamos una explicación racional del por qué le ocurre. En nuestra Argentina moderna crecimos escuchando el consabido “algo habrán hecho” para mantenernos en nuestra burbuja de aparente seguridad que nada malo puede pasarnos. Esa burbuja opera dentro de las relaciones de poder de la violencia de género. Quien es víctima muchas veces “algo habrá hecho” para provocarlo. ¿Por qué? porque nos pone ingenuamente a salvo, si nosotros no lo hacemos, no puede pasarnos. Porque nos encontramos normalizados, estandarizados y adaptados exitosamente en la cultura en la que nos tocó nacer. Desde el principio de los tiempos, ya con el solo hecho de ser mujer, hicimos algo. Histórica y bíblicamente el ser mujer alcanza para ser castigada, normalizada y adaptada a las necesidades del hombre. Por algo menstruamos, no? como castigo divino a no obedecer al Hombre omnipotente que creó a nuestro amo a su imagen y semejanza y del cual solo somos parte de sí mismo, de su propiedad, como su propio cuerpo ya que salimos de él. Desde la Biblia encontramos el concepto de Mala Mujer, la Desobediente, la plausible de castigo. Y quienes no quieran adaptar ese rol, terminaran en el juicio y la hoguera, literal y figurada. Por lo cual, las Malas Mujeres siempre seremos culpables y nunca victimas. Siempre habremos hecho algo.


 


EL CULPABLE ES EL OTRO


 


            ¿Por qué nuestra existencia se encuentra supeditada al realismo mágico que las cosas malas le pasan solo a quienes lo provocan? para protegernos a nosotros mismos. Si nosotros seguimos las reglas nunca nos va a pasar nada malo. La sociedad va a protegernos, ¿o no? Y si nos pasa a nosotras mismas es porque nosotros nos lo buscamos. Inclusive este mecanismo funciona cuando queremos ayudar, nos ponemos en el rol de superior moral e indicamos que se debe hacer para salir de la situación. Lo hacemos una vez, dos veces y a la tercera encontramos nuestro preconcepto unido a la certeza de que la persona que está sufriendo es culpable, inclusive porque regresa a la situación que la daña. Que se lo busca. Que lo provoca. Y nuestro inconsciente sigue en nuestra falsa seguridad, si nos ocurre algo, siempre va a ser nuestra culpa. Y los mitos en torno a la violencia con motivo de género lo reafirma. ¿Cuántas veces escuchamos las siguientes frases o también, cuántas veces las repetimos como un mantra de protección?


 


-       Un hombre no maltrata porque sí


-       Maltratadores y víctimas son personas de escasa cultura, bajo nivel de estudios y clase social desfavorecida


-       Los maltratadores son enfermos mentales, o tienen algún tipo de adicción


-       El maltratador ha tenido una infancia difícil, fue maltratado


-       La violencia de género es una cuestión solo de pareja


-       Si la mujer se queda, será porque en el fondo le gusta que la traten mal


-       Las víctimas de violencia de género son mujeres pasivas


-       Los asesinatos por violencia de género son casos aislados


 


DECONSTRUYENDO MITOS


 


Según las estimaciones de la OMS, alrededor de 1 de cada 3 mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja o terceros en algún momento de su vida. Si incluimos las demás formas de violencia aceptadas por la misma Organización, las cifras se vuelven escalofriantes, el 85% de las mujeres consideran haber sido víctimas de alguna clase de violencia, encabezando el rating la psicológica, la económica, la institucional y la obstétrica. El dato más alarmante es que la mayoría de las mujeres lo tienen tan naturalizado que no reconocen como violencia lo que les ocurre.


Otra pregunta interesante para hacernos es ¿Qué construcción colectiva hacemos de lo que nos está pasando? Podemos destacar también que la franja etaria donde se encuentra más instalada la violencia es en la de mujeres jóvenes, que oscilan entre los 15 y los 24 años de edad, por lo cual podemos inferir que la violencia de género no es cosa del pasado, se encuentra más vigente que nunca y reproducida en todos los estamentos sociales y etarios.


Necesitamos entender que la violencia de género no responde solo a nuestros prejuicios adquiridos como sociedad, sino que atraviesa a todos los actores, voluntaria o involuntariamente. La violencia con motivos de género no solo tiene como víctimas a las personas que se perciben o son percibidas como mujeres. Necesitamos también tipificar las distintas violencias con razones de género correctamente, hombres, mujeres y no binarios son objetos de las mismas violencias que tienen una característica en común; la utilización de métodos violentos para vulnerar y doblegar, subordinar sistemáticamente a los actores que la reciben a los modos y métodos de la sociedad patriarcal reinante.


Se puede ser víctima de violencia de forma primaria (quien recibe la violencia) como también de forma secundaria; en este caso podemos nombrar el 60% de niños en Argentina son víctimas directas de violencia; es importante también que sepamos que los niños también pueden serlo de forma indirecta. Cuando ellos contemplan una agresión, se les relata el imaginario colectivo sobre la violencia y se los adoctrina con el “algo habrán hecho” los estamos volviendo víctimas secundarias y generadores o re-generadores de nuevas violencias. El niño o niña o niñez no binaria testigo de violencia naturaliza y recurre en acciones que considera cotidianas reproduciendo patrones género-odiantes y trasladando la culpa cuando es víctima de las mismas.


La violencia de género pone en manifiesto las relaciones de poder de unos sobre otros. Poder real o simbólico que establece la relación entre dominados y dominantes, entre fuertes y débiles. Binomio que atraviesa todos los ámbitos de relación humana y es parte de una construcción social y cultural reforzada con imágenes, conductas, y naturalizaciones que justifican y legitiman aquello que no es legal. Aquello que regresa a los seres humanos a una situación de propiedad o creencia de propiedad sobre otros que hoy nos resulta inaceptable. Sancionar, juzgar y desterrar dichas concepciones o como diría Foucalt “vigilar y castigar” es responsabilidad Estatal y política aunque como bien sabemos, el Estado somos todos en una República Representativa y lo personal también es político.


LA MÚSICA DE LA EMPATÍA


Si el malestar de género se ha hecho cultura, es necesario que revisemos, cuestionemos y deconstruyamos todas las concepciones e ideas arraigadas de manera profunda en nuestra sociedad. El primer paso es entender que no es “el otro” quien es víctima. Sino que todos podemos serlo. Que no hay razones lógicas que justifiquen la violencia.


La violencia vincular adquiere distintas características: física, emocional, sexual, negligente, económica, por motivos de odio y otras. Todas estas violencias son distintos rostros de un modo de vincularse donde hay alguien que se cree con poder o derecho al sometimiento de un otro; sin que ese otro tenga la culpa de ello aunque muchas veces se sienta culpable.


Es necesario que comprendamos que, de maneras peculiares, todos somos distintos y todos poseemos distintas capacidades de respuesta de supervivencia ante situaciones de violencia. Que el otro no actue como pensamos que nosotros actuariamos en su lugar, no lo hace malo, no lo hace tonto; simplemente lo hace otro. Y entenderlo sin juzgamientos es el principal paso para empatizar en las situaciones particulares que cada persona vive. La empatía es ponernos en el lugar de compañía y horizontalidad de vivencias; la antítesis a sentirse superiores y pensar que nuestro punto de vista es el válido, el razonable y que cualquier otra acción que no sea “autorizada” por nosotros es inválida. La acción de juzgar a las víctimas por sus reacciones, acciones posteriores o actitudes conlleva a una revictimización aun involuntaria por parte de su interlocutor. Esta revictimización los aleja y aísla de su entorno haciendo que sea aún más difícil romper con el círculo de la violencia.


EL ROL DEL ACOMPAÑANTE


El camino más difícil que iniciara la tarea del acompañante de víctimas de violencia de género es el interno. El camino de deconstrucción interna que lo llevará por sus propios preconceptos, estigmas y situaciones personales. Deshacerse de los preconceptos patriarcales y los estereotipos que todos cargamos. Desmontar la estructura de pensamiento, de acciones y de lugares comunes que traemos en nuestra sociedad ancestralmente. Generar en nosotros a través del pensamiento crítico, una mirada atenta y una voz secundaria que empodere y de voz absoluta a las víctimas y a sus sentires. El cambio de construcciones propias y paradigmas para repensar los modos, los vínculos y las necesidades de todos los actores, pero principalmente de las víctimas.


Como ya dijimos, el acompañante debe trabajar primero en sí mismo para ayudar a los demás, debe desarrollar actitudes positivas que lo acompañen en su quehacer, como por ejemplo:


-       Deben poseer reconocimiento en su comunidad (liderazgo positivo).


-       Perfil solidario y participativo, a la vez que reservado sin exponer a las víctimas.


-       Deben desterrar mitos y prejuicios sobre la problemática, ser comprensivos, brindar confianza a la persona en sí misma y en relación a la resolución del problema.


-       Es necesario que reflexionen sobre su quehacer, manteniendo siempre una actitud de escucha abierta y atenta.


-       El acompañante deberá trabajar con las potencialidades de la persona que sufre, lo que ella puede hacer remarcando sus aspectos más valiosos.


-       Nunca exponerse a situaciones riesgosas, y resguardar también a su entorno.


-        El trabajar en equipo preserva a quien se compromete con la tarea, de los sentimientos que la misma podría movilizar: impotencia, angustia, miedo, frustración, omnipotencia, etc.


-       Aquellas personas que han vivido situaciones de violencia familiar y desempeñen la función de acompañante deberán especialmente apoyarse en el grupo de trabajo ya que a los sentimientos que esta problemática despierta se suma su historia personal lo que puede obstaculizar la tarea.


-       Recordar que el papel del acompañante es muy importante pero no puede sustituir a los centros especializados de atención


Para entender qué es ser acompañante, describiremos lo plasmado en el protocolo de actuación de los acompañantes de provincia de Buenos Aires a continuación:


-       Ser acompañante no es hacerlo solo. Las acciones de prevención deben realizarse a través de una organización grupal, en el barrio o en la localidad en la que usted vive.


-       Ser acompañante no es hacer por la persona/s sino ayudarla a tomar decisiones y generar defensas para su protección. Acompañar con la conciencia de que la protagonista principal es la persona que sufre violencia.


-       Siempre deben respetarse los sentimientos de la víctima. Cada persona tiene sus propios tiempos, apresurar acciones en esta problemática, puede llevar al fracaso de las mismas, reforzando el sentimiento de frustración.


-       El acompañante deberá conocer el funcionamiento institucional, en especial de las que atienden la problemática de violencia familiar.


-       El acompañante facilitará y orientará a la persona afectada a los centros de atención y otras instituciones según el caso lo requiera (comisaría, juzgados, fiscalías, etc.)


-       Ofrecerá un espacio de escucha, donde quien sufre pueda expresarse, contar lo que le pasa, saber que no está sola, alejándose de su aislamiento, lo que contribuirá con la desnaturalización del maltrato.


-       Ser acompañante, es alentar a quien padece en el proceso de “ salida" de la problemática. Dicho proceso conlleva el pasaje de ser objeto de violencia a ser sujeto de derecho. Transmitirle que no está sola y que siempre hay a quienes recurrir para encontrar ayuda.


Ser acompañante es que no basta mirar a una distancia tolerable el contenido angustiante de la sofocante sociedad patriarcal. Es convocar e involucrarnos desde nuestros hogares, nuestros trabajos y nuestras amistades para repensarnos como parte de esta trama que nos sostiene y nos retroalimenta. Es acompañar y compartir las experiencias para que todos salgamos mejores y que cada víctima reescribe su historia con sus hermanas conteniendo la, aceptandola y sanando, abrazando el cambio de paradigmas para romper así, con todos los conceptos y acciones que destruyen y envenenan los vínculos y que se llevan cada día la vida de miles de mujeres, niños, niñas, no binarios y trans solo por atreverse a sentir diferente.


Sol Di Doménico

@soldidomenico




miércoles, 15 de septiembre de 2021

El Endeudamiento popular: otra cara de la brecha de género, por Sol Di Doménico



Como en la actualidad todavía encontramos personas que creen que la tierra es plana o que las vacunas nos pueden magnetizar por elementos de control elaborados con nano-tecnología en cualquier bar, lugar de trabajo o cena familiar; también encontramos a quienes dan por inexacta, falaz e inclusive mentirosa la realidad de la brecha económica segmentada en género. Según datos del Instituto Nacional de Mujeres, la brecha de ingresos favorece al género masculino en un 28%.



Pero comencemos por el principio: Una verdad que hoy por hoy no puede discutirse es que las mujeres tienen más carga de tareas de cuidado, tienen más dificultad de inserción en el mercado laboral, sus sueldos son más magros y por las mismas tareas de cuidado que recaen sobre ellas y que no son remuneradas, pierden premios en sus trabajos como presentismos y otros porque, lógicamente, faltan más. Eso también las hace poco seleccionables. En el mundo ideal de eficiencia, un empleador ante igual capacidades elegirá un hombre pues, principalmente “no quedará embarazado ni deberá cuidar a sus hijos cuando enferman”. En el mundo real, deja de importar realmente si ese hombre está o no más capacitado y encima tenemos otro dato alarmante que agregar, las estadísticas nos devuelven un análisis preocupante, en el 40% de la población, las jefas de hogares son mujeres y en su mayoría esos hogares son monoparentales por lo que recaen exclusivamente todas las tareas inherentes al funcionamiento familiar en una sola persona. La subsistencia por si misma de estos modelos de familia genera deuda. Las mujeres estamos siempre en deuda, con algo o con alguien.


No podemos hablar de deuda o economía doméstica sin entender la connotación patriarcal del término. Domestico nos remite al ámbito privado, a lo que se oculta, a lo que no le interesa a nadie que no pertenezca al seno familiar. Sin embargo también nos remite a domesticar, domar. La deuda doméstica pone a sus “culpables” en el rol de personas avergonzadas por no poder cumplir lo que se espera de ellos, un buen manejo económico y subsistencia económica digna. Cuando la abstracción económica encuentra la realidad, pasa al cuerpo de mujeres que ganan menos, gastan más porque sus compras son gravadas con muchos más intereses de financiación, precarizan sus ingresos y contraen más deuda “como expresión de encarecimiento y financierización de los servicios básicos” (1)


La deuda empuja a las deudoras en convertirse en mano de obra precarizada, anula la independencia perpetuando relaciones violentas, produce explotación doméstica, privada, familiar y laboral. Se vuelve un mecanismo de coacción para aceptar cualquier exceso que la tiraniza porque la culpabiliza, es culpable de su deuda, que contrajo conscientemente y es el momento de sacrificarse para pagarla. En una situación de ajuste y contracción severa de ingresos y gastos, la posibilidad del acceso al préstamo tiene un poder expansivo que crea la ilusión de autonomía, capacidad, poder hacer,

poder consumir, como solución casi mágica para responder a necesidades o deseos inmediatos.

Una vez usado o consumido, se transforma en deuda, que es la contracara asociada a la pérdida de autonomía, opresión, impotencia, restricción de gasto, postergación de necesidades. Y vergüenza y culpa si no se puede saldar.


En este laberinto moroso encontramos una estrecha relación entre los mandatos de género y la obligación financiera. El endeudamiento para vivir, para comer, para estar sanos ingresa en el mecanismo perverso de la violencia de género. La imposibilidad de alejarse de las conductas violentas y nocivas por imposibilidad económica. Esas mujeres encuentran el grillete de la economía atado a relaciones violentas que ponen en riesgo su vida. Las mujeres endeudadas dependen del ingreso de los hombres, y si deciden romper con esa cadena aceptan trabajos cada vez más precarizados y magros para la manutención de una familia. En este círculo de la precarización y de la violencia, encontramos el endeudamiento como una artimaña más en la guerra contra la autonomía de las mujeres. Atándolas a situaciones que ponen en riesgo su vida ya sea por violencia o por la imposibilidad de mantener una familia monoparental femenina.


También es necesario hablar de la otra pandemia, la que aqueja al país desde el 2015. La pandemia del endeudamiento externo que llevo a un proceso de empobrecimiento generalizado, una retracción del Estado en la provisión de servicios públicos y que tuvo como consecuencia inmediata el endeudamiento privado. Inherente a la supervivencia de la economía doméstica.


La toma de créditos por sobre los subsidios otorgados por el Estado (con tasas de hasta el 40%), solo genera el endeudamiento de madres ya vulneradas por la situación económica imperante. Sin trabajo, sin ingresos, sus subsidios eran garantía de repago. Aquí comienza la bola de nieve. Los magros créditos consumen un gran porcentaje de sus ingresos, no pueden rehusarse a pagarlos y esas madres de sectores populares hacen cualquier cosa con tal de llevar un plato de comida a la mesa de sus hijos. El consumo de bienes no durables y baratos también es motor del endeudamiento, generando la ciudadanía por consumo. Solo se es parte de la sociedad si se consume sin importar el costo; generando la explotación bajo distintos dispositivos financieros en el nuevo paradigma inclusión/gasto/barrio periférico/deuda/ sacrificio/pago a cualquier costo. Conseguir un préstamo se idealiza como condición de libertad y posibilidades; pagar la deuda significa dependencia y limitaciones.

Sumada a esta realidad de por sí difícil de digerir, la Pandemia Mundial de Covid 19 produjo una restricción de ingreso generalizada que propicio la acumulación de deudas; principalmente de las de carácter de primera necesidad: servicios, alquileres, conectividad. Sin contar la degradación de consumo en alimentos, vestimenta y demás necesidades básicas de la vida en sociedad. Luego de terminado el periodo de gracia, los desalojos de hogares con trabajos informales cercenados, principalmente a familias monoparentales llevados adelante por mujeres, fue catastrófico.Es necesario que comprendamos que las demandas del FMI se traducen en los ajustes en la vida cotidiana de la gente. Y la variable de ajuste más afectada siempre son los que menos tienen.


 


El Terror Financiero


En términos de bancarización y acceso al crédito, el BCRA de la RA nos informa que los varones acceden casi al doble de créditos que las mujeres en todos los especímenes (prendarios, hipotecarios, personales, de consumo, etc.). La conclusión es que la diferencia entre el porcentaje de hombres y mujeres que acceden a un financiamiento favorece en todos los casos a los hombres e, incluso, con proporciones muy notables.

La violencia contra las mujeres tienen lados menos explorados y la economía es uno de ellos. La lógica del endeudamiento se ha impuesto en nuestras vidas, en tanto uno de los dispositivos más eficaces del mercado, y cómo afecta a los sujetos más vulnerables, entre ellos las mujeres. Es decir, se trata de observar y reflexionar cómo la deuda impacta en la economía doméstica. Eso implica también pensar cómo el sistema financiero se ha capilarizado hacia poblaciones que no acceden a las formas tradicionales, que son generalmente feminizadas, y que supone la creación de una arquitectura nueva: las casas de ‘créditos ya’ o de préstamos a sola firma. Aquí comienza a jugar el juego las nuevas Fintech. Empresas de capitales privados que otorgan créditos a sola firma con tasas extraordinarias. La primer pregunta que nos hacemos es… ¿Por qué el mercado o el ente regulador permite este tipo de comportamientos?

Primero que nada, porque carecen de marco legal. Las Fintech no son entidades financieras por lo cual su tasa de interés máxima no está regulada por el BCRA. Por lo cual dicha tasa y el CFT (que suele incluir un abultado costo de uso de plataforma) resulta del acuerdo voluntario de las partes expresadas al momento de contratar. Todos estos términos se encuentran detallados en el contrato de adhesión que se firma electrónicamente al momento de solicitar el servicio. Existe jurisprudencia encontrada respecto a la legalidad de dichas tasas, pero no se han logrado declarar nulas sino morigeradas en algunas ocasiones. En líneas generales mientras se haya cumplido con los requisitos de información, el deber de la compañía se encuentra satisfecho, no importa cuales sean los términos.

Según la cámara que nuclea a las Fintech se informa que es una actividad que genera grandes beneficios; entre los que incluye el acceso a créditos a sectores de la sociedad que no cuentan con acceso a servicios financieros o sub bancarizados. Aquí encontramos nuevamente la trampa. Las Fintech otorgan créditos de poco capital, en poco tiempo de devolución y a tasas astronómicas, ya que la mitad de ellas percibe un costo financiero total por arriba del 400% anual. O dicho de otro modo; si María que no tiene ingresos comprobables accede a un crédito de 10.000 devolverá en un año $50.000; cada cuota ascenderá prácticamente al valor de la mitad del crédito que solicito y le fue otorgado.

Según la autoridad monetaria, el 77% de las fintechs de préstamos, empresas que brindan créditos a través de aplicaciones móviles o plataformas de internet, cobran a sus clientes CFT que supera, como mínimo, el 150% anual, mientras que más de la mitad de las fintechs percibe un CFT por arriba de 400% anual.Estos datos surgieron del relevamiento que el Banco realizó en la primera semana de junio, sobre una base de consultas a sitios web y aplicaciones móviles.


Es necesario comprender el entramado de las deudas domesticas en las que confluyen distintos mecanismos de coacción y que incluyen distintas variables como la refinanciación una sobre otra, tapando agujeros y siempre convergiendo en la más cara. La tasas de morosidad que se mantienen bajas hasta llegar a una situación insostenible que lleva a insumir los ingresos de toda la familia. La diferencia de intereses alcrédito que expresan una diferencia de clases. La venta de los bienes comprados a precios irrisorios y que se continua pagando después de la desaparición del bien. Los costos exorbitantes de recupero que se le suman a las deudas por parte de los métodos de recuperación de deuda. El acoso psicológico al que se somete a los deudores mediante llamadas telefónicas, cartas y visitas a lugares de trabajo. En todos los casos se trata de pagar las deudas contraídas, pero cuando esto no es posible se enfrentan procesos de negociación muy asimétricos con los acreedores (más las jóvenes) o se produce el cese de pagos (más las mayores).



Es necesario que desde los colectivos revolucionarios feministas tomemos conciencia y universalicemos las deudas politizando y colectivizando el problema financiero. El endeudamiento no es motivo de vergüenza. La deuda usurera femenina también cobra sentido en una sociedad patriarcal que quiere vigilar y castigar mujeres y ejercer universalmente la violencia sistémica económica. Nos encontramos ante la necesidad de bogar por capacitación financiera autogestora, parametrizar las deudas, evitar la excesiva bancarización de las asignaciones y subsidios nacionales para la toma de decisiones conscientes e informadas antes del proceso deendeudamiento. Históricamente las mujeres nos movemos con capacidad de endeudamiento y no poder adquisitivo. Llegó el momento de cambiarlo.


 


Por Sol Di Doménico

@soldidomenico


 


NOTAS:

(1)   Una Lectura Feminista de la Deuda, LuciCavallero y Veronica Gago, editado por Fundación Rosa de Luxemburgo


 


FUENTES:

-          Una Lectura Feminista de la Deuda, LuciCavallero y Veronica Gago, editado por Fundación Rosa de Luxemburgo


-          Mujeres Ante la Crisis: ¿Endeudarse para vivir?, paper de la Red de Genero y comercio. Argentina.


-          Estudio sobre Endeudamiento, sistema financiero y género, publicado por el BCRA


lunes, 26 de julio de 2021

Deberíamos dejar de responder sus tuits...

 

viernes, 16 de julio de 2021

ROGER WATERS: "Usted me puso a mi en esta situación tan CRÍTICA ante mi familia"

 



 

 INFORMACIÓN RELACIONADA:

https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/07/13/cuba-roger-waters-solidario-con-la-lucha-del-pueblo-cubano-contra-el-bloqueo-y-la-injerencia-de-ee-uu/

jueves, 29 de abril de 2021

EL OSCURANTISMO PERONISTA, por Sol Di Domenico



En el imaginario popular, podemos figurarnos la grieta como la pelea de dos grupos de vecinos. Vamos a jugar con la imaginación un poco. Vivimos en una calle muy muy muy concurrida y exactamente en la mitad, por tanto tráfico y por vicios propios de los conductores, se creó un bache enorme que rompe indistintamente los vehículos de los vecinos. Alternadamente, los propietarios de una vereda y de otra, intentaron encontrar soluciones al bache de maneras más o menos eficaces pero que con la continuidad del tráfico y las deficiencias propias de la calle quedaron obsoletos. Cada vez que se cruzan los vecinos de una vereda y la otra, comienzan los problemas. Los reclamos e inclusive cada vez más violentos. Podría continuar la metáfora al infinito pero supongo que ya se entendió el punto.


                Es fácil pensar que el culpable es el otro. La otredad. El sentimiento de inocencia nos da una superioridad moral y un poder absoluto. Intentamos esconder nuestros errores debajo de la alfombra, justificarlos; nos olvidamos que cuando levantamos el dedo acusador, dos dedos nos apuntan a nosotros. La autocrítica no se encuentra a la orden del día. Nunca. En ninguna vereda. La justificación sí. Como la lapidaria frase de Perón… “Es un buen muchacho… lastima…” y así seguimos, manteniendo cuadros, figuras y personajes haciendo la vista gorda a conductas reprochables y conocidas. Mostrándolas pero a media luz, intentando que lo otro tenga más peso, justificándose con buenas intenciones o con las igual de reprochables de la otredad o de uno mismo, pero minimizando la cualidad positiva. Citando a Eduardo Sacheri:


 


 El "pero" es la palabra más puta que conozco -. "te quiero, pero…"; "podría ser, pero…"; "no es grave, pero…". ¿Se da cuenta? Una palabra de mierda que sirve para dinamitar lo que era, o lo que podría haber sido, pero no es“.


 


                Ahora sabemos que la famosa frase “los pueblos que no aprenden de su pasado están condenados a repetirlo” es apócrifa pero si responde a una teoría histórica acuñada por el filósofo George Santayana. En su “La vida de la razón. Las fases del progreso humano” (cinco tomos publicados entre 1905 y 1906) habla de cómo los salvajes no retienen la experiencia, por lo que están siempre en la infancia. Traza un parangón con la evolución de la mente en el individuo: “En la primera fase de la vida, la mente es frívola y se distrae fácilmente; es incapaz de progreso porque carece de continuidad y persistencia. Tal es la condición de los niños y los bárbaros, en los que el instinto no ha aprendido nada de la experiencia”. Cuando los individuos maduran, “son dóciles a los acontecimientos, moldeables a nuevos hábitos y sugerencias, incluso capaces de injertarlos en sus instintos originales”. La fase terminal es aquella en la que “la retentividad está agotada y todo lo que sucede se olvida enseguida: una vana repetición, porque no es práctica, del pasado sustituye a la plasticidad y la readaptación fecunda. En un mundo cambiante, la readaptación es el precio de la longevidad. Una cáscara dura, lejos de proteger el principio vital, lo condena a morir lentamente y gradualmente se enfría”. Es momento de abandonar la infancia peronista. De llegar a la adultez. Cumplimos 75 años. Mi mayor miedo es saltearnos la etapa de retentividad para envejecer como Partido Político, como movimiento político con sus diferentes olas, sin llegar a comprender nuestras etapas oscuras. Morir en la negación de errores y aciertos. Quiero creer que no nos salteamos la adultez, sino que es el momento de vivirla. El adulto no es el mismo que el niño. Es una transformación. Nuestro momento es ahora.  Es momento del crecimiento del movimiento. Debemos comprender que tuvimos Oscurantismo Peronista. Debemos recordar que la AAA, la dictadura, la lucha armada y también el neoliberalismo fue introducido en la Argentina por el Peronismo.


Tenemos la tendencia de negar nuestros fracasos, compensarlos con los desastres de la otredad. Pero si no comenzamos a reconocer los errores de las olas peronistas, difícilmente podremos comenzar a reconocerlas en los albores. Tendremos lobos disfrazados de ovejas que tarde o temprano nos traicionan. Aunque más de uno pueda vaticinarlas, el encolumnamiento peronista nos lleva a negarlo. A ignorarlo. La necesidad de unión nos lleva a tener enemigos en nuestras filas, haciendo la V de la victoria y repitiendo vieja doctrina como falsos profetas que esperan para llevar las masas peronistas a su conveniencia. Cuando decimos neoliberalismo nunca más, dictadura nunca más, tenemos que comprender que para que eso ocurra, debemos estar atentos para que realmente, nunca más esos conceptos sean permeables en nuestras filas.


Los años dorados del peronismo existieron, como existieron los oscuros. Es nuestra responsabilidad la reivindicación de ambos, la correcta comunicación de ambos para poder hacer el balance de nuestra gestión y llevar adelante una política responsable y consecuente con nuestras bases.


Nos encontramos en un momento histórico, donde, como dice el gran Eduardo Galeano, “no nos une el amor sino el espanto”. El exitismo de esta construcción nos lleva al Poder, al Gobierno nuevamente, pero sin construcción real poder de los dirigentes. Un poder que se escinde por grietas internas y enfrentamientos caudillistas. Por la reformulación de espacios de poder sin convicciones reales, hoy los peronistas solo tenemos como aglutinamiento una figura mítica, histórica, querida, un mesías: Nestor Kirchner; que nos amalgama desde arriba, con su carisma. El problema es que si no llevamos a los cimientos del movimiento su doctrina, caeremos en la vieja frase de las abuelas, que lo único que se construye desde arriba son los pozos. Y de cimas y pozos, está repleto el peronismo.

 


martes, 27 de abril de 2021

Nos quisieron enterrar pero se olvidaron que somos semilla

 

sábado, 17 de abril de 2021

ANÍBAL FERNÁNDEZ EN "ERASE UNA VEZ EN PERONIA"

 




VER EL VIDEO



sábado, 20 de marzo de 2021

viernes, 19 de marzo de 2021

ANDY TOW EN "ERASE UNA VEZ EN PERONIA"

PAT MALANCA EN "ERASE UNA VEZ EN PERONIA"

CARLOS CARAMELLO EN ERASE UNA VEZ EN PERONIA, HABLANDO DE PERONISMO


 

 

jueves, 25 de febrero de 2021

La Crisis, por Sol Di Doménico (editorial de "Erase una vez en Peronia" nro.8 del 25-02-21)



La vida en Peronia siempre es una vida agitada. Los embates de la cotidianidad, la necesidad de atravesar ola, tras ola, tras ola, nos ha hecho fuertes. Nos ha hecho hermanos. Cuando las papas queman, siempre vamos a contar con el otro para que nos ayude. Peronia es solidaridad. Es resistencia. Es la mano amiga para superar las adversidades. En Peronia tenemos muchas cosas en común, más de las que pensamos. Tenemos bases estructurales, como un gobierno centralizado y un Estado organizado. Pero tenemos fundamentos más importantes aún: somos un pueblo libre.

Y sobre la libertad y sus aristas vamos a hablar hoy en Peronia. Nuestra hermandad es una filosofía de vida; la convicción que, como dice el gran Fabio, nadie puede ser feliz en soledad. Esta utopía tan nuestra hace que suframos como propios las penas ajenas, y nos une haciéndonos mas fuertes.

El número anterior fue apocalíptico, consideramos que es el momento de cambiar de sistema económico; pero también es el momento de sacar lo mejor de nosotros. Creemos en el concepto más puro de la palabra crisis: el momento de evaluar lo malo y lo bueno. Descartar lo malo y quedarnos en lo bueno para poder subsistir. Lo bueno somos nosotros mismos. Porque en contraposición de la tan mentada frase “lo único malo que tiene la Argentina, son los Argentinos”, nosotros creemos que la humanidad argentina es lo mejor que tenemos. Nuestros compatriotas, amigos, hermanos, solidarios, unidos, compañeros. Hoy hablamos también de Esperanza. De Volver Mejores. El momento es ahora, es el momento de colgarnos las cucardas de las cosas que hacemos bien y dejar de lado las malas prácticas. No podemos cambiar el pasado, solo necesitamos conocerlo para no caer en las viejas decisiones que nos llevaron a los peores momentos de la historia. Es momento de enterrar todo aquello que no nos pertenece. Todo aquello que resistimos. Todo aquello que nos infecto y nos llevó a los sótanos de la Democracia. El momento es ahora, porque al oscurantismo peronista, no volveremos nunca más. Somos la Tercera Ola. Somos el cambio. Porque aunque intentaron enterrarnos, se olvidaron que somos semilla.

por Sol Di Domenico



Publicado en:

https://eraseperonia.com/2021/02/25/la-crisis/

Padre Rico, Padre Pobre, por Equipo de Redacción de Peronia (Adrián Corbella y Sol Di Doménico) 25-02-21

 




“ENTRÉ AL VATICANO Y VI EL TECHO DE ORO. Y ME DIJE CÓMO PUEDE SER TAN HIJO DE PUTA DE VIVIR CON UN TECHO DE ORO Y DESPUÉS IR A LOS PAÍSES POBRES Y BESAR A LOS CHICOS CON LA PANZA ASÍ. DEJÉ DE CREER, PORQUE LO ESTABA VIENDO YO”


DIEGO ARMANDO MARADONA

Seamos creyentes o no de alguna religión, particularmente la católica, nos cuesta mucho no pensar como Diego cuando dijo eso. Cuando nos sensibilizamos socialmente, empezamos a encontrar muchas cosas de la Iglesia Católica actual que no nos cierran.

Esto no solo se circunscribe a esta Iglesia en particular pero por ser la más universalizada en nuestro país, es la que nos hace más ruido. Y peor aún, cuando leemos que el peronismo es profundamente humanista y cristiano. Para desarmar este ovillo, invitamos a Peronia al Padre Francisco Olveira que nos dio una respuesta muy interesante para entender que la Iglesia Católica no es una sola, y que el cristianismo no es lo mismo que el catolicismo.

Sol Di Domenico: –Me resultó muy interesante algo que vos dijiste: “Si le dan pan a un pobre los consideran santos, si preguntan porque no tienen los consideran comunistas”

Padre Paco de Oliveira: -Esa frase es de un gran obispo brasileño Helder Cámara, que junto a 18 obispos hicieron el Manifiesto de los Obispos del Tercer Mundo, donde decían que la Iglesia se ha identificado con el capitalismo, pero que sin embargo hay otro sistema que es mucho más parecido al Evangelio que es el socialismo. Yo digo que en la Argentina el socialismo es el peronismo, es la justicia social, es la fraternidad, y claramente esa frase resume lo que los curas en opción por los pobres queremos hacer. No queremos dedicarnos a repartir alimentos, queremos organizarnos y modificar la realidad.

SDD: -¿Puedo hacer una pregunta incómoda?. Yo leo al Padre Mugica y me encuentro con la otra cara de la dictadura cívico-militar-religiosa que sufrió la Argentina. ¿Cómo hacemos con eso, a mi me cuesta mucho porque es la versión dominante que nos venden de la Iglesia?

PPO: -Se supone que creemos lo mismo, pero la realidad es que Von Wernich y yo no creemos lo mismo, no creemos en el mismo Dios, no tenemos la misma imagen de Dios. El tiene una imagen de Dios completamente distinta por más que él se diga católico y yo me diga católico también. Ahora tenemos que reconocer que la dictadura fue cívico-eclesiástico-militar, que la Iglesia como institución le dio el ropaje, le dio la bendición, le dio la ideología de que se estaba combatiendo al comunismo para que no se destruya la sociedad occidental y cristiana. Claramente muchos de esos 30.000 detenidos desaparecidos llegaron a esa lucha revolucionaria desde su fe cristiana, porque el Evangelio tiene un fermento revolucionario clarísimo.

Las respuesta de nuestro queridisimo Padre Paco se encuentran en una tradición insertada desde el catolicismo que comenzó con Los Sacerdotes del Tercer Mundo, una corriente de sacerdotes que trabajaban en las villas miserias y que realizaron sus actividades desde 1967 hasta su disolución en 1976 por el comienzo de la última dictadura cívico – militar – eclesiástica en la República Argentina. En este contexto histórico encontramos a nuestro querido Padre Carlos Mugica que compiló sus ideas en el libro “Peronismo y Cristianismo” donde desarrolla sus ideas políticas, en medio de un debate que continúa hasta hoy respecto si los sacerdotes deben o no, dedicarse al quehacer político. Para no aburrirlos con una reseña que el Padre Paco recorre maravillosamente en su entrevista, les daré tres ideas fundamentales que nos llevan a la actualidad:

Cristo era revolucionario igual que Dios y las ideas marxistas comunistas, como por ejemplo la comunidad de bienes y la teoría del hombre nuevo, recogen las ideas originales de los evangelios. Su postura no era un cambio radical en la Iglesia, sino que pedían que vuelva a la auténtica tradición que es poner al hombre al servicio de los otros hombres. Los poderes más malignos de la actualidad son el imperialismo internacional del dinero y las oligarquías nativas.

Como nos dice Paco, recordemos que el Padre Mugica, no murió en un accidente de tránsito; fue asesinado por sus ideas políticas. De los gérmenes de MSTM nacen Los Curas en la Opción Preferencial Por Los Pobres que en la actualidad cuestionan el poder político eclesiastico que no se pone al servicio del concepto primordial de la Doctrina Social de la Iglesia de la Dignidad Humana. El sistema liberal opresivo establece la dominación de unos hombres sobre los otros por lo cual, es necesario romper con las cadenas neoliberales de poder. A nuestra entrevista con el Padre Paco solo podemos agregar dos conceptos fundamentales: Antes que hablarle de Dios al hombre hay que darle un techo, y darle un techo ya es hablarle de Dios. El sacerdote no solamente puede sino que debe actuar políticamente


Equipo de Redacción “Erase Peronia”

(Adrián Corbella/Sol Di Domenico)



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https://eraseperonia.com/2021/02/25/padre-rico-padre-pobre/

miércoles, 24 de febrero de 2021

La ecuacion de Mark Twain, por Sol Di Doménico (para "Erase una vez en Peronia")

 



Hanna Arendt en la década del 70 nos propone un concepto muy interesante que luego fue difundido, replicado y universalizado por muchos otros autores: la mentira política organizada. Este tipo de teorías sostiene que, todas las creencias políticas son constitutivas de un pacto entre actores que aceptan la mentira. Hay actores activos que mienten a actores pasivos que deciden creer. ¿Por qué unos mienten y otros deciden creer? Por sus estructuras mentales, vivencias, entornos y promesas utópicas. Ese es el pacto de la política. El político usa la mentira como slogan porque cree que su elección redunda en un bien al pueblo. El pueblo le cree porque cree en el cumplimiento de la promesa mentirosa. Cómo olvidarnos de la construcción de la promesa “pobreza cero” neoliberal en la Argentina en la última década cuando justamente el modelo neoliberal lleva a una concentración de la riqueza, que en la argentina ronda al 6% de la población, para dejar sumida en la pobreza estructural al 94% restante.

Aquí no vamos a hacer un recuento de las promesas utópicas de campaña que abundan de un lado y del otro de la grieta. Aquí, queremos creer que esas mentiras no son perversas sino que nacen del convencimiento de la posibilidad en algún futuro más cercano o más lejano. Hasta aquí podemos ser lectores ingenuos y creer en el carácter maquiavélico de los actores: el fin justifica los medios, o sea, la mentira.

Pero mejor descartemos lo que acabamos de decir. Los políticos son malos, especialmente los neoliberales. ¿Para quienes? Bueno, para el 94% de la población argentina. ¿Todos nosotros lo sabemos? No, porque si ese 94% lo sabría, no tendríamos más gobiernos neoliberales en la argentina, y como siempre, voy a pedirles disculpas por mi pesimismo: la amenaza neoliberal siempre se encuentra a la vuelta de la esquina. Esperando nuestros errores, maximizando, tergiversando, sacudiendo la moralina. No diferenciar entre la corrupción moral (un amiguismo, un hecho aislado) de la corrupción estructural (un mal que afecta a toda la sociedad en su conjunto como por ejemplo dejar vencer 4 millones de vacunas).

¿A qué apuntamos con este artículo? a desarmar la caja de herramientas neoliberal que los ayuda a llegar al poder. Hemos hablado ya de populismo, de meritocracia, de desigualdad, de vulnerabilidad de derechos, de reglas del capitalismo, de manipulación mediática… Hoy nos toca hablar de algo que yo he bautizado “La ecuación de Mark Twain”

Mark Twain decía que no había que discutir con necios, ya que te hará descender a su nivel, y allí te ganará por experiencia”. Luego de esta frase tan simpática tenemos que entender, que en la caja de herramientas neoliberal también encontramos la manipulación. Y el encubrimiento. Y también la mentira descarada. Estas tres herramientas se utilizan en conjunto para captar a un público en especial: los conspiranoicos.

¿Quienes son los conspiranoicos? Los conspiranoicos son personas que nos rodean, primos, hermanos, tíos, sobrinos, que creen teorías que en la práctica cotidiana parecen disparatadas. Esas conspiraciones tienen una estructura en común: poderes ocultos que buscan establecer un nuevo orden mundial o simplemente la destrucción del mundo actual tal y como lo conocemos; pueden ser sectas masónicas, iluminatis o extraterrestres con rasgos de reptil. No importa. El objetivo es único y hedonista: su beneficio en la destrucción de la humanidad tal y como lo conocemos.

Este tipo de teorías opera de la misma manera que las sectas, que la política: captar a la gente sensible a creerlas y volverlas adeptas. Este tipo de conspiraciones, tiene dos claros exponentes y ejemplos prácticos: la teoría que la tierra es plana y la secta antivacunas. Y el vector de estas teorías es internet. Todos sabemos que hay dos medidas que han salvado la vida humana y aumentado la expectativa de vida más que ninguna: el lavado de manos y la vacunación. Pues bien, creer que las vacunas nos enferman o nos inyectan chips o nos vuelven comunistas, es casi un suicidio. Negarle a los niños el calendario de vacunación constituye un delito. Y aquí tenemos que hablar de religión y ley. En la antigüedad, las leyes eran sagradas, había que respetarlas porque eran divinas. Venían de Dios. Era la única manera que tenían las tribus humanas de erradicar conductas que las ponían en peligro. Un buen ejemplo de eso es la prohibición judía de comer cerdo: las tribus primigenias judías eran asoladas por la triquinosis. Para sobrevivir como especie debían dejar de comer cerdo. La única manera de asegurarse era que Dios lo prohibiera. Otro de los tabúes religiosos de la mayoría de las poblaciones humanas es el incesto: después de decenios de cruzas intrafamiliares para mantener “rasgos divinos” encontraron la degradación de la especie que hoy podemos justificar con la genética y se prohibió en la mayoría de las religiones como pecado.

Hoy tenemos leyes para reemplazar los mandatos divinos. Pero siempre contamos con el factor humano para desafiar la ley. De volvernos rebeldes sin causa. De romper la ley por el mero hecho de hacerlo. Y eso también ayuda a las teorías conspiranoicas, las leyes son manipuladas por poderes ocultos que hacen que se reglamenten también para su beneficio. Ya sea una ley de aborto para hacer cremas con fetos, una campaña de vacunación para inyectarnos un chip o la búsqueda de pebeíses que fueron puestos en órbita en el ARSAT. Todo vale en la ecuación de Mark Twain. Me sorprende la verdad no haber encontrado todavía un artículo que diga que Cristina mandó los pebeises al espacio porque es una reptiliana que manda sus divisas interestelarmente; mejor no les doy ideas.

Internet y las redes sociales son los mecanismos más importantes de distribución de teorías conspiranoicas, luego están los medios de comunicación y con esta preciosa mezcla, luego de dejarla enraizar en la sociedad, solo necesitamos un político lo suficientemente kamikaze como para formular una denuncia solo un poco disparatada para llegar al lawfare.

¿Cómo logramos desbaratar la teoría primigenia? La más disparatada que a fuerza de repetir llega a convertirse en una demanda? Dejando de actuar como Alicia en el país de las maravillas: dejando de correr detrás del conejo blanco que nos hace caer en la madriguera donde comenzamos a dudar si los gatos comen murciélagos o si los murciélagos comen gatos…

Para todo eso, tenemos que lograr desarticular su agenda. Dejar de prestar atención. Porque como aprendimos en un capítulo de noche de brujas de Los Simpsons (si, todo lo predicen) con ignorar la propaganda, está desaparece. Las teorías conspiranoides son teorías que si bien son disparatadas, tienen una viralización exponencial. La teoría establecida tiene 1 artículo, cuando la teoría conspiranoica logra un promedio de 75. Esa viralización exponencial se logra con “me gusta” * 'retuits” “compartir” o “reenviar” en whatsapp. Aun si lo acompañamos con un texto desarticulando, nunca nos olvidemos, que como decía nuestro querido Fox Mulder de Los Expedientes Secretos X “I WANT TO BELIEVE”.

 

NdT: I WANT TO BELIEVE significa YO QUIERO CREER

 

Sol Di Domenico - @soldidomenico.

 

jueves, 11 de febrero de 2021

El Futuro ya Llegó, por Sol Di Domenico (para "Erase una vez en Peronia" nro.7 del 09-02-21



NOTA EDITORIAL DEL NRO.7 DE "ERASE UNA VEZ EN PERONIA"

Publicado por Sol Di Domenico en febrero 9, 2021


Todos los días Erase Una Vez en Peronia nos cambia las reglas. La vorágine del día a día, de un trabajo hecho con amor, nos lleva más tiempo del que quisiéramos, del que disponemos; nos pone en situaciones de exigencia que uno no esperaba. Intentando aliviar ese estrés y para que ustedes puedan disfrutar el material sin nuestras corridas editoriales, nuestras revistas van a ser quincenales a partir de ahora. Por lo cual nos proponemos un nuevo desafío: no solo articulamos una verdad, sino que articulamos dos por revista. Tenganme fe. Les prometo que todo tiene sentido.

Las dos verdades que nos ocupan esta vez, tienen un par de hilos conductores comunes que tienen que ver con la manera con la que nos relacionamos con el trabajo. ¿Para qué trabajamos? ¿De qué trabajamos? ¿Qué pensamos de nuestros trabajos? Los invito a cuestionarse lo siguiente: ¿La política es un trabajo?¿Qué clase de trabajo? ¿Por qué se es político? ¿Con qué fin? Para el compañero Perón la política es solo un medio para el bien de la patria, que articula en dos ejes. La felicidad de sus hijos y la grandeza nacional.

En el primer eje podríamos analizar cuál es realmente la felicidad de sus hijos. Cómo conseguirla. Dónde buscarla. En dónde radica la felicidad del pueblo. Esas son preguntas profundas que nosotros como individuos no podemos responder globalmente; la felicidad de cada uno pasa por lugares distintos.

Podemos pensar que en la lectura de Perón la felicidad radica en la visión de Maslow y su pirámide de necesidades satisfechas. Primero necesitamos tener satisfechas nuestras necesidades fisiológicas (como comer y un buen descanso), luego aspiramos a la seguridad (física, laboral, social, etc) para luego pasar a las sociales (pertenencia a un grupo), reconocimiento (respeto, éxito) y terminamos en la autorrealización, que incluye la moralidad y la resolución de conflictos de las anteriores de manera efectiva.

Pues bien, a mi me cuesta entender porqué en Argentina nunca podemos pasar del principio de la pirámide. Menos que menos podemos hablar de la cima. Todavía creemos que satisfaciendo la base, podremos llegar a la cúspide para todos los habitantes del suelo argentino. Todavía queremos creer que la solución es trabajar más; que quien no tiene lo demás es porque “no trabaja lo suficiente; no se esfuerza o no tiene el privilegio del trabajo”. Tenemos tan internalizado el concepto de meritocracia que creemos que la dignidad se sigue encontrando en producir, por lo menos lo que se consume. En un concepto de tercera posición; insertar el concepto socialista de producir para satisfacer por lo menos las propias necesidades en un modelo capitalista de oferta y demanda.

Lamento ser portadora de malas noticias. Como un cuervo nietzscheano parado en el cincel de la puerta del capitalismo, me atrevo a decir “la dignidad en el trabajo ha muerto” o peor aún “el capitalismo está muriendo”. Y si el trabajo está muriendo, ¿La política también? Creo fervientemente en el concepto griego de crisis, la crisis es separar lo bueno de lo malo y elegir con qué quedarse. Es el momento de hacerlo. Es el momento de repensarnos. Los invito a que lo hagamos juntos en un número de Erase Una Vez en Peronia un poco apocalíptico, pero les prometo que, después de estas páginas, saldremos mejores.


@soldidomenico


Publicado en:

https://eraseperonia.com/2021/02/09/el-futuro-ya-llego-2/