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domingo, 14 de abril de 2024

El pueblo cordobés donde Milei sacó 82% se hunde en el desempleo, por Juan Manuel González (para "LA POLÍTICA ONLINE" del 13-04-24)


El intendente de Luque, Diego Viano, en la Planta de tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos


En Luque, su principal industria se desprende de 200 obreros altamente capacitados. Se encienden las alertas en el Gobierno de Llaryora por la caída del empleo formal.



Por Juan Manuel González (Córdoba)


Luque fue uno de los primeros distritos electorales que el 19 de noviembre informaron el resultado del balotaje: Javier Milei sumó 82% de los votos, una paliza descomunal a Sergio Massa, la más amplia de Córdoba, el bastión libertario.


Cinco meses después, 200 familias de esa localidad de 7.000 habitantes recibieron en las últimas horas telegramas de despidos o firmaron desvinculaciones con la empresa mexicana Mabe, fabricante de la marca Dream, cuya planta, en la que empleaba hasta esta crisis a 900 personas, es el corazón productivo de la región.


LPO DAILY


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Para reordenar el personal, la planta, emblemática en la industria nacional porque fue fundada por una familia de la zona (Alladio) y vendida a capitales internacionales, estará cerrada entre el 22 de abril y el 6 de mayo.


La recesión empieza a impactar en todo el sistema productivo cordobés, y afecta a trabajadores calificados de la industria automotriz y metalmecánica; y en la dinámica área de servicios, como los servicios de vigilancia.


Los datos de la Secretaría de Trabajo encendieron las alarmas en el Gobierno de Llaryora, quien será el anfitrión de Milei el 25 de mayo, cuando se firmaría el "pacto de mayo".


Desde el inicio del año, 43 empresas iniciaron procedimientos preventivos de crisis y 7.851 trabajadores fueron afectados con suspensiones de jornadas y reducciones salariales de hasta el 50%. En las empresas afectadas trabajan 18.691 personas, por lo general obreros calificados.


De los trabajadores suspendidos o con quitas salariales, 7.025 empleados están en la ciudad de Córdoba, un polo automotriz que está afectado por la recesión: de hecho Renault, que viene con un agresivo plan de retiros voluntarios, anticipó que no renovará 270 contratos.


En el caso de los operarios suspendidos en el interior, por lo general están vinculados a la fabricación de maquinaria agrícola, rubro que también está en recesión: en los dos primeros meses del año cayó 14%, pero trae un arrastre de 2023: se comercializaron 16.720 unidades casi lo mismo que en 2002 y mucho menos que durante la crisis de la 125. El grueso de esas fábricas están en los departamentos del sudeste cordobés, donde Milei rondó entre 70 y 75% de los votos.


El cálculo de la Secretaría de Trabajo no incluye la no renovación de contratos a términos y de acuerdos informales, los seguros de desempleo de la construcción, los acuerdos firmados en escribanías, los despidos judicializados y las cesantías en el Estado nacional, provincial y municipal. Los casi 8.000 suspendidos que están contabilizados por Trabajo son personal de empresas importantes y con procesos tecnológicos.


Las suspensiones y cesantías en empresas de vigilancia y servicios de limpieza son un coletazo de esta crisis: la reducción presupuestaria en la universidad nacional (con dos hospitales importantes en Córdoba) y el cierre de dependencias del Estado nacional, el recorte en el Estado provincial y municipal y el parate en fábricas reciente los servicios tercerizados.



Publicado en:

https://www.lapoliticaonline.com/cordoba/el-pueblo-cordobes-donde-milei-saco-82-se-hunde-en-el-desempleo/

jueves, 7 de marzo de 2024

Nicolás Massot: "En nuestro gobierno había una competencia por ver quién echaba más gente"


Cola de desempleados

 

 




jueves, 8 de agosto de 2019

La era Cambiemos en datos de Naciones Unidas, por Emanuel Bouza y OCIPEX (para "OCIPEX" del 06-08-19)



Por Emanuel Bouza

Deuda pública, actividad industrial, desempleo, salario real, seguridad alimentaria. La evolución de estos indicadores en la Argentina ha sido motivo de análisis, sorpresa y, ante todo, preocupación generalizada desde hace largo tiempo. Ante todo porque, en tres de los cuatro años de gestión macrista, esas variables se pintaron de rojo y alcanzaron registros negativos sin precedentes en la última década, e incluso más atrás en la historia. 

Desde OCIPEx hemos señalado, a través de diversos informes, que la ponderación del retroceso socioeconómico experimentado por nuestro país no puede prescindir de la clave comparada, tanto a nivel regional como global. ¿Por qué motivo? Entre otras cosas, porque no es lo mismo acompañar una tendencia recesiva mundial y ser uno más entre varios países afectados, que aparecer sistemáticamente en los primeros lugares de los ránking latinoamericanos y mundiales de endeudamiento, inseguridad alimentaria, desocupación y disminución de la producción manufacturera. El siguiente artículo presenta datos de informes producidos por organismos de Naciones Unidas como la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (DESA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y permite comprobar que la Argentina hoy está lejos de integrar el pelotón de Estados que presentan, al menos, cifras “promedio”, y en cambio se ubica en el podio de los países con peor desempeño en América Latina y en el mundo.

ONUDI: primeros en caída de la actividad industrial en el mundo

Según el último Reporte de Producción Manufacturera Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), publicado el 7 de junio pasado(1) entre el primer trimestre de 2018 y el primer trimestre de 2019, 26 países de un total de 77 mostraron un saldo negativo en su producción industrial. De esos 26, Argentina registróla mayorcaída interanual, que se desplomó nada menos que un 10,8 por ciento. La acompañan en ese ranking Turquía (-5,2%), Nicaragua (-4,9%), Pakistán (-4,6%) y Malta (-3,6%)[2].

A pesar de la profundización de las tensiones comerciales, el documento de la ONUDI indica que el crecimiento interanual de la actividad manufacturera mundial creció un 2,5 por ciento en el último año. La producción de China se mantuvo estable ligeramente por encima de 7,3 por ciento, mientras que en Estados Unidos el aumento observado fue del 1,9 por ciento.

El Reporte señala que el desempeño industrial agregado de países en desarrollo y emergentes anotó una suba del 0,8 por ciento. En la India, por ejemplo, la producción manufacturera creció un 1,2 por ciento. En Indonesia lo hizo al 5,1 por ciento y en Vietnam al 4,1. Sudáfrica, el país más industrializado del continente africano, reportó un crecimiento del 0,5 por ciento, mientras que Costa de Marfil y Marruecos tuvieron registros positivos del 6,3 y el 3,1 por ciento respectivamente.

La actividad industrial en América Latina, por su parte, describió una caída interanual del 1.2 por ciento. El organismo de Naciones Unidas atribuye esta cifra fundamentalmente a “la continua recesión de Argentina (-10,8%) y a la disminución de la producción manufacturera de Brasil (-1,5%)”. Por el contrario, tanto México como Colombia, Chile y Perú tuvieron crecimiento positivo, con tasas positivas del 0,5 por ciento, 2,6 por ciento, 1,2 por ciento y 0,3 por ciento, respectivamente.


DESA: terceros en aumento de la desocupación entre 2015 y 2018

En un escenario global en el que, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el desempleo tiende a la baja (aunque esto último no tenga como correlato una mejora en la calidad de trabajo), la Argentina tiene el triste privilegio de estar en los primeros puestos del ránking de naciones que van a contramano de esa progresión. En efecto, nuestro país es el tercero en el que más aumentó la tasa de desocupación en el período 2015-2018 a nivel mundial. Este dato surge de un análisis del anexo estadístico del informe “Situación y perspectivas de la economía mundial en 2019” de Naciones Unidas (3). 

Según revela el estudio de la ONU, coordinado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (DESA) y del cual participaron técnicos de las distintas Comisiones Económicas Regionales -como la CEPAL- y la UNCTAD, la tasa de desempleo promedio en países desarrollados se redujo del 8,7 por ciento en 2010 (postcrisis financiera) al 5,4 por ciento en 2018. En varias economías grandes, inclusive, el nivel de desocupación actual es el más bajo en décadas. Tal es el caso de Alemania, Japón y Estados Unidos. Sin embargo, una de las conclusiones del trabajo sostiene que “a nivel mundial, la caída del desempleo en las economías desarrolladas se ha visto compensada en gran medida por el aumento del desempleo en varios países de ingresos medianos altos, como Argentina, Brasil y Sudáfrica, que se han visto profundamente afectados por crisis políticas y económicas continuas”.

Tabla 1. Tasa de desempleo 2015-2018. Variación (en puntos porcentuales)


Fuente: Elaboración propia en base a datos del informe “Situación y perspectivas de la economía mundial en 2019”

FAO: seis millones de personas más en situación de inseguridad alimentaria

El informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2019” (4), elaborado en forma conjunta por FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS, señala que el número de personas que padecen inseguridad alimentaria moderada o grave en nuestro país pasó de 8,3 millones en el período 2014-2016 a 14,2 millones entre los años 2016 y 2018. Esto representa un aumento nada menos que del 71% en la cantidad de individuos con falta de acceso continuado a los alimentos, uno de los incrementos más altos registrados a nivel mundial junto con Venezuela, Níger, Tayikistán, Afganistán, Egipto, Sierra Leona y Botswana.

Las estimaciones presentadas en la edición 2019 de este estudio se basan en una combinación de datos: los recopilados por la FAO en más de 140 países empleando un modelo de encuestas basado en una escala de experiencia de inseguridad alimentaria (FIES por sus siglas en inglés) y los recopilados por instituciones nacionales en una serie de países de las Américas, África y Asia utilizando la FIES u otros cuestionarios similares de seguridad alimentaria basados en la experiencia.

La FAO indica que en América Latina y el Caribe, “las tasas de subalimentación han aumentado en los últimos años, en gran parte como consecuencia de la situación en América del Sur, donde el porcentaje de personas con hambre aumentó del 4,6% en 2013 al 5,5% en 2018”. Ese aumento, según el organismo con sede en Roma, se corresponde principalmente con la desaceleración económica experimentada por varios países de la región, especialmente la República Bolivariana de Venezuela, donde la prevalencia de la subalimentación asciende actualmente al 21,2% de la población.

Si bien la subalimentación (proporción de la población que no cumple con los requerimientos energéticos diarios mínimos para llevar una vida saludable y activa), es el indicador tradicional que la FAO utiliza para hacer un seguimiento del hambre en el mundo, en el informe de este año se introduce un segundo elemento: la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave. Dicho indicador fue elaborado para complementar la información proporcionada por la prevalencia de la subalimentación y ofrecer una perspectiva más amplia sobre la dimensión de la seguridad alimentaria relativa al acceso a los alimentos.

Como explica el informe, “las personas que experimentan una inseguridad alimentaria moderada afrontan incertidumbres sobre su capacidad para obtener alimentos y se han visto obligadas a reducir, en ocasiones durante el año, la calidad o la cantidad de alimentos que consumen debido a la falta de dinero u otros recursos”.  Esta hace referencia, por tanto, a una falta de acceso continuado a los alimentos, lo cual disminuye la calidad de la dieta, altera los hábitos alimentarios normales y puede tener consecuencias negativas para la nutrición, la salud y el bienestar. Las personas que afrontan una inseguridad alimentaria grave, por su parte, presentan una alta probabilidad de haberse quedado sin alimentos, haber experimentado hambre y, en las situaciones más extremas, haber pasado varios días sin comer, lo cual pone su salud y bienestar en grave riesgo.

El análisis del anexo estadístico provisto por la FAO arroja que el aumento en la prevalencia y el número de personas que padecen inseguridad alimentaria en la Argentina se encuentra entre los más altos a nivel mundial.

Tabla 2. Inseguridad alimentaria moderada o grave. Variación 


Fuente: elaboración propia en base a datos de FAO

CEPAL: primeros en endeudamiento y caída del salario real

Según el informe “Flujos de Capital hacia América Latina y el Caribe. Evaluación del año 2018” (5), publicado el pasado 11 de febrero por la CEPAL, fueron once los países de la región que colocaron deuda en los mercados internacionales de capitales en 2018: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. De esos once, los tres principales emisores soberanos fueron Argentina, México y Chile. De esos tres, nuestro país lideró el ránking de deuda por amplio margen. Para tal hazaña necesitó apenas de una colocación simultánea de tres bonos (2023, 2028 y 2048) en el mes de enero. Un par de meses después, en marzo, bancos y fondos de inversión cerraron el grifo de dólares para la compra de bonos y títulos argentinos. Pese a esta pérdida de acceso a los mercados capitales, en la actualidad la Argentina es el país con mayor nivel de endeudamiento público bruto de la región (88,5% del PIB), seguido por el Brasil (78,7% del PIB) y Costa Rica (52,9% del PIB). 

Tabla 3: Emisión soberana de deuda en dólares en América Latina. Año 2018


Fuente: Flujos de Capital hacia América Latina y el Caribe. Evaluación del año 2018. CEPAL

Si bien en el 2018 la mayor parte de la emisión de deuda en América Latina se hizo en dólares (77%), también se realizaron colocaciones en moneda local, incluyendo pesos de República Dominicana, México, Argentina y Colombia, así como soles peruanos y reales brasileños (9%); Yenes japoneses (1.6%); Francos suizos (1,4%); Yuanes chinos (0.34%), dólares australianos (0.28%); y dólares de Hong Kong (0.08%).

Entre los emisores de deuda en moneda local, Perú se ubicó en primer lugar gracias la colocación de un bono denominado soles a fines de noviembre, por un total de 3,1 mil millones de dólares. Y aquí viene el dato interesante. En segundo lugar no aparece un país o una multinacional, sino la Provincia de Buenos Aires. El distrito gobernado por María Eugenia Vidal realizó la segunda emisión más grande en moneda local en la región: un bono global-local a 2025 por un total de 1,5 mil millones de dólares. La tercera posición fue para la empresa brasileña Celse – Centrais Elétricas de Sergipe, que emitió un bono a 2032 en moneda local por casi 1.000 millones de dólares. La cuarta y quinta emisión más grandes en moneda local correspondieron a Chile, que emitió un bono en pesos por un valor de US$ 939 millones; y a la República Dominicana, que en febrero colocó un bono en pesos locales por un monto de US$ 818 millones.



Finalmente, el “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2019” (6) elaborado por el organismo con sede en Santiago de Chile, describe como, en los primeros tres meses de este año, la caída del salario real en la Argentina fue superior al 10%, siendo el único país en registrar un descenso de esta magnitud, en un grupo que contiene a Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Uruguay. La CEPAL señala, a su vez, que a este fenómeno regresivo se suman la caída del empleo registrado, el aumento del subempleo, el incremento de la informalidad laboral y la expansión del cuentapropismo.


Algunas preguntas para el final

Tras presentar esta radiografía trazada por agencias especializadas de Naciones Unidas sobre lo ocurrido a lo largo de los últimos cuatro años en la Argentina, surgen algunos interrogantes que nos permitimos plantear a continuación:

¿Cuánto terreno se ha perdido a nivel global tras este período de endeudamiento exponencial, caída de la producción y el salario y aumento de la desocupación? 

¿Cuántos casilleros se han retrocedido en un contexto global caracterizado por una lenta pero sostenida recuperación económica luego de la crisis de 2008? 

¿Cómo se pudo pasar de la promesa de una “inserción inteligente en el mundo” a terminar como el país número uno en caída de la actividad industrial a nivel global, tercero en aumento de desempleo, primero en relación deuda/PBI en América Latina y entre los que registran el mayor incremento de la inseguridad alimentaria en todo el mundo?

Referencias

[1]https://www.unido.org/sites/default/files/files/2019-06/World_manufacturing_production_2019_q1.pdf

[2] Datos disponibles en https://stat.unido.org/

[3]https://www.un.org/development/desa/dpad/wp-content/uploads/sites/45/WESP2019_BOOK-web.pdf

[4]http://www.fao.org/3/ca5162es/ca5162es.pdf

[5]https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/44460/1/S1900092_en.pdf

[6]https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/44674/20/S1900414_es.pdf

Publicado en:
https://ocipex.com/la-era-cambiemos-en-datos-de-naciones-unidas/

miércoles, 24 de julio de 2019

ALBERTO FERNÁNDEZ: “Yo no vengo a poner excusas, vengo a ocuparme del futuro de #Todos.” (para "Tweeter" del 23-07-19)



"Más de 4 millones de argentinos dejaron la clase media y pasaron a ser pobres . No podemos permitir 4 años más de esto."Alberto Fernández, 23 de julio de 2019


Dujovne, el ministro de Macri, el que anuncia desde hace tiempo el fin de la crisis, el que insiste en que la inflación se desacelera, el que augura un crecimiento económico que no ven ni sus jefes del FMI...

Ese Dujovne dice que miento. Sin palabras.



Estas son la inflación y la pobreza que miden el Indec del que habla Dujovne.

Acá tenemos la caída del empleo según datos de su propio gobierno.

Aquí la caída del salario real después de cuatro años de desmanejo económico.

Y por último la deuda pública. Nos siguen endeudando todavía hoy para financiarse la campaña y tratar de tapar la realidad que la gente ya conoce.

Más de 4 millones de argentinos dejaron la clase media y pasaron a ser pobres desde que Macri es presidente. No podemos permitir 4 años más de esto.
Yo no vengo a poner excusas, vengo a pararlo y a ocuparme del futuro de todos.

Lo único que muestra esta política económica es impericia y negligencia. Los costos los paga el pueblo argentino con menos trabajo, más pobreza, ajuste y deudas que deberán pagar varias generaciones. El problema no es la herencia que recibieron. El problema es Macri.

Por Alberto Fernández
@alferdez
23-07-19

Fuentes:
@alferdez
@NicoDujovne

sábado, 22 de junio de 2019

Con la desocupación por las nubes, el peronismo busca frenar los despidos por ley en el Congreso, por "Inf0135" del 21-06-19


21 junio, 2019 

Con el desempleo por las nubes, la oposición volvió a la carga con el proyecto de ley en el Congreso Nacional para frenar las suspensiones y despidos por 180 días.

El proyecto fue elaborado por el diputado sanjuanino José Luis Gioja y contó con el respaldo y firma de otros 14 diputados del bloque FpV-PJ.

“Ante los datos alarmantes que arrojan las estadísticas sobre niveles de desocupación, subocupación, desempleo joven, en zonas rurales y urbanas, y la falta de respuestas del Gobierno Nacional, no podemos decir más que Macri ha fracasado rotundamente en la aplicación de políticas laborales”, sostuvo el vicepresidente de la Cámara baja y actual presidente del PJ.

El texto fundamenta la medida en las “erróneas políticas públicas” del Gobierno de Cambiemos. “Los datos que se conocen públicamente reflejan la delicada situación económica y social que atraviesa nuestro país, situación que no es producto de una sequía o de turbulencias financieras”, enfatizó.

La desocupación trepó del 9,1 al 10,1%, según los últimos datos del INDEC, lo que significa que en un año 220 mil argentinos se quedaron sin trabajo y se sumaron a los más de dos millones de personas que están en esa situación.

El proyecto impulsado por Gioja prohíbe las desvinculaciones sin justa causa, tanto en el ámbito público como en el ámbito privado, para contrataciones anteriores a la eventual sanción. Si el despido se produce igual, el empleado podrá optar por la vía judicial para lograr una reincorporación y exigir el pago de los salarios caídos. Si no es repuesto en el cargo, podrá reclamar una indemnización doble.

La iniciativa busca preservar las fuentes laborales para garantizar la situación social de quienes aún conservan su empleo.

“Los embates de este Gobierno son permanentes y hasta se espera que se agraven en lo sucesivo con más despidos y más tarifazos. Por lo tanto, insistiremos con la protección del trabajo de los argentinos, pese al negacionismo del Gobierno”, subrayó.

El proyecto lleva las firmas de Cristina Álvarez Rodríguez, Fernanda Vallejos, Roberto Salvarezza, Daniel Filmus, Sergio Leavy, Adrián Grana, Mónica Macha, Nilda Garré, María Emilia Soria, Analuz Carol, Silvina Frana y Leopoldo Moreau.

Publicado en:
https://info135.com.ar/2019/06/21/con-la-desocupacion-por-las-nubes-el-peronismo-busca-frenar-los-despidos-por-ley-en-el-congreso/

domingo, 23 de diciembre de 2018

SE HACEN Y SON, por Alfredo Zaiat (para "Página 12" del 23-12-18)

MALA PRAXIS Y ULTRALIBERALISMO

El 2018 termina siendo el peor ejercicio económico desde 2002. El FMI avaló un programa financiero diseñado por Hacienda, que dejó a la Argentina sin resto y disparó el riesgo país. Y ya hay 180 mil desocupados más que hace un año.

Por Alfredo Zaiat

El 2018 termina siendo el peor año económico desde el 2002. En este período de diecisiete años hubo recesiones, como la del 2009 precipitada por la crisis internacional y las del 2014 y 2016 provocadas por fuertes devaluaciones. Pero ninguna de esas tres crisis tuvo resultados tan desastrosos en todos los frentes como ésta. No fueron sólo variables macroeconómicas con registros malísimos (inflación, crecimiento, producción industrial, reservas, tasa de interés, desempleo, pobreza), sino que la gestión de la cuestión económica ha sido pésima, con tres presidentes del Banco Central en un mismo año (el tercero tecleando por razones ajenas al manejo de la entidad) y un ministro de Hacienda que tuvo que entregar la política económica a manos de burócratas del FMI ante las varias muestras de deficiencias en su administración. El combo de modelo neoliberal más  mala praxis de la alianza Cambiemos ha sido devastador.

Riesgo país

Entre corporaciones mediáticas que tratan de disimular la debacle y un establishment desorientado como nunca, entre citaciones e imputaciones en Tribunales, quebrantos elevados en sus balances por la megadevaluación y la obstinación ideológica de repudiar el populismo que tanta plata les hizo ganar, la economía macrista navega gracias al salvavidas del FMI con el objetivo de llegar a flote hasta la elección presidencial del año próximo. Es una meta probable pero no segura de alcanzar porque existe consenso de que habrá una próxima corrida cambiaria, más temprano que tarde, y sólo aparecen disensos acerca de la magnitud.

La idea generalizada de la inevitabilidad de turbulencias cambiarias que predomina entre jugadores y consultores de la city está sostenida en una serie de indicadores financieros: riesgo país superando los 800 puntos (nivel récord en tres años de gobierno de Macri), una muy débil demanda de dinero, tasas de interés reales elevadas que el Banco Central no puede seguir bajando, aumento de la fuga de capitales y dolarización de carteras en años electorales. Sólo los fanáticos del macrismo mencionan la competitividad electoral de CFK como explicación determinante de un riesgo país tan alto. 

El motivo principal de la presencia del fantasma de default hay que buscarlo en el horrible programa financiero diseñado por el ministro Nicolás Dujovne y avalado por el FMI. Tan desesperado estaba el gobierno de Macri cuando se cayó el primer acuerdo con el Fondo que en el segundo reclamó todo el paquete y un poco más de los dólares comprometidos para poder cubrir los vencimientos de deuda hasta fin de 2019. Igual no alcanza si en cada una de las renovaciones de Letes en dólares no se supera el 60 por ciento del monto de vencimiento. 

Este programa no dejó resto financiero para el 2020, y esto es lo que se refleja plenamente en el riesgo país arriba de 800 puntos. Cuando se analiza la evolución de las paridades entre los bonos que vencen en 2019 y en los años siguientes, se observa con claridad la diferencia entre los que están garantizados el cobro de intereses y capital (por los dólares del FMI) y los que se quedaron sin nada. 

Es una estrategia financiera de responsabilidad exclusiva del gobierno de Macri, cuyo objetivo primordial fue de ese modo estar tranquilo de poder culminar su mandato en diciembre de 2019 y sin default.  

Burbuja

El último informe de coyuntura de Cifra-CTA, elaborado por  Mariano Barrera, Mariana L. González y Pablo Manzanelli, con la coordinación de Eduardo Basualdo, es muy ilustrativo para entender el naufragio de la economía macrista. Señala que esta cerrando el peor año del gobierno de Macri, que tuvo como elementos sobresalientes el estallido de la burbuja financiera de las Lebac -con la consiguiente megadevaluación- y los salvatajes financieros del FMI, que trajeron aparejada la profundización del ajuste fiscal y la adopción del enfoque monetario ortodoxo de congelamiento de la base monetaria y suba de la tasa de interés. 

Menciona también que el auxilio del FMI alcanza para cubrir parte de los abultados vencimientos de deuda que acumuló el gobierno en apenas tres años de gestión, advirtiendo de todos modos que enfrenta al menos dos problemas sustantivos: 

El primero, y por cierto más importante, tiene que ver con la significativa contracción económica que se produjo desde el inicio de la corrida cambiaria. Esta recesión, aunque bastante homogénea desde el punto de vista sectorial, tuvo su epicentro en la industria, el agropecuario (en este caso por el efecto de la sequía) y el comercio. La excepción más relevante fue la intermediación financiera que mostró altas tasas de expansión. 
La segunda cuestión guarda relación con la política de desarme de las Lebac, instrumento principal de la valorización financiera en la primera etapa del gobierno de Cambiemos. Indican que buena parte de ese stock fue reemplazado por las Leliq y las Letras emitidas por el Tesoro Nacional en 2018, cuyo stock sumado ascendió a 902.000 millones de pesos en noviembre. Si bien disminuyó la cartera en manos de agentes privados y se incrementó la que pertenece a entidades financieras que son las únicas que pueden acceder a las Leliq, las altas tasas de interés de estos activos, que se apalancan en los depósitos a plazo fijo, evidencian la sostenibilidad de corto plazo de esta política y la ampliación de sus riesgos.
El reporte explica que la corrida cambiaria que se desató como consecuencia de la implosión de la valorización financiera montada sobre las Lebac provocó una suba de la paridad cambiaria de alrededor del 100 por ciento, que se amplía a 228 por ciento desde el inicio del gobierno de Cambiemos. Detalla que el traslado a precios de la corrida de 2018 fue significativo ya que la tasa interanual de inflación de diciembre rondaría el 48 por ciento, la más alta desde la última hiperinflación en 1991. 

Sin embargo, aclara que la recesión económica impidió que los precios crecieran al ritmo del tipo de cambio (como sucedió durante 2016). Para agregar que, mientras que entre diciembre de 2017 y noviembre de 2018 el tipo de cambio aumentó 106 por ciento, los precios mayoristas subieron 71,4 por ciento y los minoristas 43,6 por ciento. 

La caída del consumo producto a la crisis económica le puso un freno al alza de precios minoristas y, en menor medida, mayoristas. Destaca que “esto evidencia una modificación de la estructura de precios relativos en el corto plazo en detrimento del comercio minorista”.  

Caídas

Los economistas de Cifra-CTA apuntan que en los primeros tres años del gobierno de Cambiemos el PIB no sólo no creció sino que cayó el 0,3 por ciento anual acumulativo. En ese derrape global, el del consumo obedeció, en buena medida, a la contracción del salario real. Indican que en el marco de la elevada inflación, el poder adquisitivo viene sufriendo fuertes caídas que se volvieron dramáticas en los últimos meses. Calculan que el salario real promedio registrado del sector privado “tuvo en octubre una caída interanual del 10,6 por ciento, descenso que es 13,3 por ciento respecto al vigente antes del inicio del gobierno de Cambiemos”. 

Otra variable que jugó un papel en la caída del consumo privado es la ocupacional. Con los últimos datos del Indec, analizan que en el tercer trimestre del año se verificó un aumento interanual significativo en la tasa de desocupación, que se ubicó en el 9,0 por ciento cuando había sido 8,3 por ciento en el mismo periodo del año anterior. Proyectan que a nivel país existen casi 1,9 millones de desocupados, 180.000 más que un año atrás. 

Destacan que la mayor desocupación obedeció a un aumento de la tasa de actividad (entre las mujeres), ante una tasa de empleo estancada (y en caída para los varones). La tasa de subocupación -que refleja la proporción de personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestas a trabajar más horas- también tuvo un fuerte aumento, ya que pasó de 10,8 a 11,8 por ciento en el mismo período. Para concluir que “no se observaban valores tan altos desde 2005, y que sumando a los desocupados y subocupados se llega a 4,3 millones de personas con serias dificultades de empleo, más del 20 por ciento de la Población Económicamente Activa”. 

Diamand 

Muchos aparecen ahora sorprendidos por resultados económicos tan desastrosos. No pocos no pueden creer cómo pudieron chocar la calesita con todo el poder acumulado y con todo el poder económico apoyando. Otros –como los lectores de este diario y del suplemento económico Cash– supieron desde el primer día que este nuevo experimento neoliberal tenía destino de fracaso económico, no así del plan de negocios del macrismo. 

No era una cuestión de hacer predicciones, sino de conocer la historia económica argentina de las últimas décadas y de los aprendizajes conseguidos por lecturas de economistas, ignoradas por el establishment académico y empresarial, para abordar con rigurosidad el análisis del presente.

Uno de esos textos fundamentales, escrito por Marcelo Diamand, imprescindible para entender la actual debacle, fue rescatado por el economista estadounidense Jan Kregel, en el artículo “Los desequilibrios estructurales y la fallida receta del financiamiento externo”, que forma parte de un muy interesante volumen que conmemora los 40 años de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE).

Kregel dice que Marcelo Diamand se preguntaba: “¿Es posible basar el desarrollo argentino en capitales extranjeros”. Señala que quien fuera ingeniero y empresario integrante de la UIA (esta cámara industrial debería rescatar sus libros antes de caer en la insignificancia con el macrismo) predijo las dificultades que experimentarían los países en vías de desarrollo en América latina al financiar su desarrollo a través del ingreso de capitales extranjeros en forma creciente, tras la crisis del petróleo en la década de 1980.

Resulta muy esclarecedor, para entender las razones del fiasco económico del macrismo, un párrafo seleccionado por Kregel de uno de los textos de Diamand (“Overcoming Argentina’s Stop-and-Go Economic Cycles”, 1986): 

“Obtener fondos externos nunca es la solución; como mucho, es un sedante que conlleva un alivio monetario temporal, pero a un precio que terminará por empeorar el cuadro. El crédito (o las inversiones) ingresa en moneda extranjera y, como consecuencia, la amortización y los intereses (o dividendos) se deben pagar en moneda extranjera. Si estas contribuciones externas se invirtiesen en generar nueva capacidad exportadora o si se canalizaran en el sector de sustitución de importaciones, darían lugar a un incremento en la oferta de moneda extranjera para el país, en cuyo caso se autofinanciarían. Pero el destino más frecuente para los fondos que llegan a través del crédito en moneda extranjera es el de brindar un respiro temporal al sector externo, que demora una recesión y posibilita continuar el crecimiento de la producción para el mercado doméstico. En la medida en que el crédito externo logre estos objetivos, la necesidad de moneda extranjera aumenta todavía más, y a los gastos se agrega el pago de intereses correspondiente a los nuevos préstamos, con lo que el déficit de divisas inicial se agranda”.

“Para mantener el equilibrio en el mercado de divisas es necesario que los préstamos se renueven al vencimiento. Asimismo, para compensar por el creciente monto de los pagos de intereses y amortización, los nuevos créditos e inversiones extranjeros deben ir en aumento constantemente. De esta forma, el endeudamiento externo se incrementa hasta que, tarde o temprano, se desarrolla una nueva crisis en la balanza de pagos, más grave que la que el crédito tomado trataba de corregir. Este proceso adquiere características particularmente explosivas debido a los mecanismos utilizados para estimular el ingreso de capitales extranjeros”.

Más claro, echale Diamand.

azaiat@pagina12.com.ar

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https://www.pagina12.com.ar/164048-se-hacen-y-son

miércoles, 5 de octubre de 2016

DESVINCULAR LA POBREZA DEL EMPLEO, por Roberto Feletti (para "CASH" del 02-10-16)

LA CONCEPCION SOCIAL NEOLIBERAL DEL GOBIERNO DE MACRI


 Por Roberto Feletti *

Esta semana el Indec informó que 13,8 millones de argentinos se ubican por debajo de la línea de pobreza. Tal cifra merece varias lecturas que, por distintas vías, tienden a cuestionar su consistencia y veracidad. La cifra declarada apunta a desvincular a la pobreza del nivel de empleo. El propio Indec dirigido por Jorge Todesca había medido la tasa de desempleo abierto a fines del 2015 en el 5,8 por ciento. Esto arroja que, al final del ciclo kirchnerista, casi 1,2 millones de argentinos no tenían trabajo. Este número, comparado con los 13,8 millones de personas ubicadas por debajo de la línea de pobreza, abre el primer interrogante.

Vale recordar que entre 1994 y 2006, la Argentina mantuvo un desempleo abierto de dos dígitos, fluctuando en un promedio del 14 por ciento. A partir de ese año, y hasta la citada medición de 2015, osciló en un dígito, con un promedio aproximado al 7,5 por ciento. Sin embargo, según el índice anunciado, hay más pobres hoy que antes de esos nueve años de desempleo bajo.

Este razonamiento es absolutamente funcional a la política macroeconómica del gobierno de Cambiemos, cuyo objetivo esencial es bajar la inflación, aún a costa de aumentar el desempleo. Si no hay vínculo entre los niveles de empleo y los de pobreza, bajar el desempleo no constituye entonces un objetivo central.

Es muy difícil imaginar que después de 12 años de negociación salarial colectiva sin restricciones y con una tasa de desempleo de un dígito, el salario no haya experimentado una fuerte recuperación en términos reales, reduciendo sensiblemente los niveles de pobreza. Pero, además, es necesario agregar las políticas de regulación de precios y ampliación de la cobertura social, que conformaron un piso de ingresos que impulsó el salario formal al alza.

En este punto debe preguntarse cuál fue el mercado de trabajo con que se cerró en 2015 el período del gobierno anterior. Los argentinos en condiciones de trabajar eran 20 millones. Los asalariados formales, sumados los integrados al sistema previsional único y los empleados públicos provinciales y municipales no incorporados, alcanzaban la cifra de 10 millones. Los inscriptos en la AFIP como trabajadores autónomos, es decir, contribuyentes de alto poder adquisitivo, sumaban 3 millones. En consecuencia, sobre el total de habitantes en condiciones de trabajar, dos tercios (13 millones) estaban plenamente integrados a la economía formal.

Los 7 millones restantes padecían distintos grados de informalidad. Los monotributistas, que acceden al sistema previsional y de obras sociales pero deben negociar individualmente su remuneración, llegaron a ser 2,5 millones de inscriptos, a fines del año pasado. Si descontamos el casi millón de personas que se definen como desempleados voluntarios, en su mayoría amas de casa y estudiantes universitarios, vamos a encontrarnos con el núcleo más duro y más complicado de personas sin acceso a fuentes de trabajo, que constituyen los 3,5 millones de desocupados y subocupados.

Resta conocer cuáles fueron los alcances de las políticas de ingresos sobre aquellos segmentos de la población que por razones de edad no trabajan (adultos mayores, niños y adolescentes). Tales políticas son la cobertura previsional y el salario familiar, además de aquellos componentes que refuerzan los ingresos populares, como los planes de asistencia social, los subsidios a las tarifas de servicios públicos, a los medicamentos y, por último, las regulaciones públicas sobre los precios de la canasta de alimentos (conocidos como “salario indirecto”).

Al respecto, el gobierno kirchnerista fue potente en cuanto a ampliar la cobertura de la previsión social, dotando de un haber previsional al 95 por ciento de los trabajadores en condiciones de acceder a ese beneficio. En el otro extremo de la pirámide etaria, amplió la base de niños y adolescentes beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. Asimismo, desplegó una amplia gama de subsidios a consumos esenciales como la energía, el transporte y los medicamentos, además de regular los precios de los alimentos de tal modo que el consumo de harinas, leche y carnes alcanzó niveles récord en ese período.

Es claro que, si después de una década de desempleo de un dígito, políticas de cobertura social amplia y regulación estatal sobre bienes esenciales, el saldo arrojado es que un tercio de los argentinos se ubica por debajo de la línea de pobreza, se pretende demostrar el fracaso de las políticas de regulación estatal para combatir la pobreza. Pero, sobre todo, que el pleno empleo no es un objetivo a alcanzar en procura del descenso de la misma.

El objetivo consiste en instalar la idea de que el libre mercado y la baja inflación son suficientes para la contención social de estos tiempos. Es imperioso rebatir esta conceptualización, que constituye uno de los pilares en los que se sustenta el sentido común neoliberal.

* Secretario de Hacienda de La Matanza.

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http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-9663-2016-10-02.html

sábado, 2 de julio de 2016

Ministerio de Trabajo, por David Cufré (para "Página 12" del 02-07-16)



A toda velocidad, el Ministerio de Trabajo empezó a conformar la comisión que diseñará el nuevo sistema jubilatorio. La ley ómnibus que se aprobó a mitad de semana fija un plazo de tres años para la presentación del proyecto que transformará el régimen previsional, pero el Gobierno se propone avanzar con los cambios mucho antes. Es un paso fundamental hacia un nuevo esquema institucional para la distribución del ingreso. La reforma será pensada por un gobierno con convicciones neoliberales, como ocurrió en los 90 con la creación de las AFJP. La cartera que conduce Jorge Triaca está enfocada en una revisión más amplia de las relaciones entre el capital y el trabajo. En su agenda figuran modificaciones a la ley de ART y una reforma de flexibilización laboral, que será presentada como de “modernización”, al igual que la devaluación, el aumento de tarifas, la quita de retenciones y el ajuste del gasto público fueron bautizados como “sinceramiento”. Las iniciativas irán avanzando en los próximos meses. Para la previsional ya se han producido convocatorias a especialistas para sumarlos al debate. La proactividad que muestra el Ministerio de Trabajo en este terreno contrasta con la actitud que exhibe frente al estallido de la conflictividad laboral, con despidos, suspensiones y medidas de fuerza record desde la crisis de 2001-2002. En junio, la tendencia que arrancó en diciembre con las cesantías en el sector público se mantuvo para el sector privado en la misma dirección, de acuerdo a datos preliminares de la consultora Tendencias Económicas que se conocerán la próxima semana.

Un ejemplo de la pasividad del Ministerio de Trabajo frente a las tensiones en el campo laboral es la instrucción de derivar los conflictos a las provincias donde se producen. La cartera nacional solo interviene en casos demasiado grandes para ignorarlos. Del resto se desentiende. Los deja en manos de sus pares de cada distrito, en una señal inequívoca de la orientación de la política. La gestión de Triaca reedita la experiencia del menemismo de apuntar los cañones a cambios legislativos de fondo mientras aplica el siga siga para los reclamos cotidianos de los trabajadores. Hay un abandono de la política de intervención permanente del Estado que rigió los últimos doce años.

La conversión es muy evidente para el mundo gremial, donde aseguran que día a día van dejando de pedir la mediación del Gobierno ante la desidia en la respuesta de los funcionarios. En este terreno no corre la excusa de la pesada herencia. Triaca no puede echar mano al recurso de descargar la responsabilidad de sus decisiones en supuestas distorsiones del pasado, como abusa Alfonso Prat- Gay. Sin esa gambeta, la mutación de la política laboral expone más abiertamente el giro neoliberal que implica el proyecto económico de Cambiemos. Es un proceso que encuentra como antecedente más cercano lo sucedido a comienzos de los ‘90, cuando el ministro de Trabajo era el padre del actual, también Jorge Triaca, un ex sindicalista que terminó siendo aceptado como socio del Jockey Club por los servicios prestados. Las cúpulas empresarias, incluso de sectores como el industrial, en zona de riesgo por el desmoronamiento del mercado interno, acompañan al Gobierno en busca de recuperar márgenes en la distribución del ingreso nacional cedidos la década pasada, por más que se llenaron los bolsillos. Es una apuesta peligrosa. La vez anterior terminó en la crisis de 2001, con el tejido fabril en ruinas y las calles incendiadas. Los sectores directamente favorecidos por el modelo, como el agroexportador, el financiero y el de los grandes jugadores, deja ver su entusiasmo en los comunicados que producen entidades como AEA, IDEA o la Sociedad Rural.

El cambio de actitud del Ministerio de Trabajo frente a la problemática del empleo se aprecia en el recorte abrupto del plan Repro. El programa de Recuperación Productiva es un aporte del Estado a empresas en crisis, asumiendo el pago de una porción del salario de sus trabajadores a condición de que no produzcan despidos y presenten alternativas para recomponer su actividad. En abril lo recibieron 8998 trabajadores, aunque a esa cifra corresponde agregar 18.000 choferes de micros de larga distancia que pasaron a estar cubiertos por otro plan del Ministerio de Transporte. Si se los suma, a efectos estadísticos, la cobertura llegó a 26.998 trabajadores. La cifra es una tercera parte de los 76.529 asistidos en 2015. Es decir que en un año donde se produjeron miles de despidos –solo en la construcción se contabilizan 59.000 bajas hasta abril, según el Indec–, el Ministerio de Trabajo restringió el Repro a su mínima expresión. En 2014 la cobertura fue de 58.501 trabajadores; en 2013, de 39.209; en 2012, de 46.326; en 2011, de 78.329, en 2010, de 130.306, y en 2009, en medio de la crisis financiera internacional, se alcanzó el record de 142.634. Entre este número y los actuales 26.998 –incluyendo a los atendidos por Transporte– se puede advertir la diferencia en el esfuerzo empeñado por la cartera laboral para sostener el empleo en años de fuertes crisis. El ministro Triaca reconoció el mes pasado en una reunión con industriales que el Gobierno será selectivo en la distribución de los Repro, limitándolos a las empresas que considere “viables”.

En la misma línea de achicamiento de las funciones de la cartera laboral, continúa cerrado el programa Asistir. Como ya se contó en este espacio, el Asistir era un servicio de ayuda legal gratuita a trabajadores, diseñado especialmente para quienes no contaban con cobertura sindical, no tenían los medios para pagar un abogado o presentaban reclamos por montos bajos y por lo tanto les resultaba difícil conseguir representación. El Ministerio de Trabajo ponía a su disposición un cuerpo de profesionales para tramitar sus demandas, en resguardo de sus derechos. El plan funcionaba desde 2005, con un promedio de 10.200 personas atendidas por año. En su gran mayoría, trabajadores no registrados. Pese a la debilidad de ese sector, la gestión Triaca desactivó el programa en los peores meses de despidos y aunque prometió restablecerlo, todavía no hay novedades.

La negociación de convenios colectivos de trabajo por actividad y empresa también se ubica en niveles mínimos para los últimos años. Hasta mayo se firmaron apenas 3 por actividad y 10 por empresa, contra 24 y 71 de 2015, respectivamente, a un promedio de 2 y 6 por mes. En ninguno de los años anteriores hasta 2003 se había registrado tan escasa actividad. Lo mismo ocurre con los acuerdos entre empresas y trabajadores homologados por el Ministerio de Trabajo, desde paritarios hasta por condiciones de trabajo o distintos conflictos. Entre enero y mayo se cerraron 340 arreglos, a razón de 68 por mes. En 2015 fueron 1893 acuerdos, a un promedio de 158 por mes, más del doble que el ritmo de este año, pese a que la conflictividad laboral ahora es diez veces superior. El retroceso asimila el momento actual a lo que ocurrió en los ‘90. Entre 1991 y 2000 se pactaron un total de 1759 convenios colectivos de trabajo y acuerdos homologados por la cartera laboral. Es decir que el año pasado superó por si solo todo lo que se hizo en aquella década.

La decisión del gobierno de Cambiemos de ir corriendo al Estado de las relaciones entre empresas y trabajadores tiende a desamparar a estos últimos. Los proyectos como el de reforma previsional que empiezan a elaborarse en comisión han sido el instrumento de otros gobiernos de derecha para cristalizar la desigualdad.




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http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-303218-2016-07-02.html

sábado, 21 de mayo de 2016

LOS VOY DESPIDIENDO, por Nicolás Lantos (para "Página 12" del 21-05-16)

Una promesa que Macri sí cumplió

MACRI ANUNCIÓ EL VETO A LA LEY ANTIDESPIDOS ANTE LOS OBREROS PRECARIZADOS DE CRESTA ROJA.

La empresa que el presidente puso de ejemplo solo reincorporó a 1300 de los 3500 despedidos.
Los bloques opositores del Congreso y todas las centrales sindicales rechazaron el veto prodespidos.

EL PRESIDENTE VETO LA LEY ANTIDESPIDOS Y FUE CRITICADO POR OPOSITORES Y SINDICALISTAS




Con el argumento de que es “una ley antiempleo”, Macri anuló la Ley de Emergencia Ocupacional. Desde la oposición y el sindicalismo rechazaron el veto. Los jefes de las principales centrales sindicales se reúnen hoy y podrían decidir alguna protesta.
 Por Nicolás Lantos

El presidente Mauricio Macri estrenó su facultad de veto al anular, como había anunciado, la ley de Emergencia Ocupacional aprobada esta semana el Congreso con el voto de casi todos los sectores de la oposición y a pedido de las cinco centrales obreras. El anuncio se hizo ayer al mediodía en la sede de Cresta Roja, la empresa avícola donde en diciembre pasado la Gendarmería tuvo su bautismo de fuego bajo el mando del PRO al reprimir a trabajadores desocupados que reclamaban por sus puestos de trabajo. Desde la oposición criticaron el veto y no descartaron la posibilidad de que el Parlamento insista, pese a reconocer que no será fácil reunir los dos tercios de los votos para promulgar el proyecto contra la voluntad presidencial. Hugo Moyano, Antonio Caló, Hugo Yasky y Pablo Micheli, que encabezan las principales ramas del movimiento obrero darán hoy en Mar del Plata una respuesta al rechazo del Ejecutivo. No se descarta una jornada nacional de protestas en las próximas semanas.
El mago

“En uso de la facultad constitucional que tengo, voy a vetar una a ley que para mí es antiempleo, que va en contra los argentinos y que demuestra que no confiamos en nuestro futuro”, dijo Macri al ponerle fin al derrotero del proyecto que nació como un reclamo de las centrales obreras y que fue respaldado por amplios sectores de la sociedad en la multitudinaria marcha del 29 de abril pasado.

A pesar de que el texto llegó al Congreso de la mano del Frente Renovador y finalmente fue impulsado y aprobado gracias al trabajo de todos los bloques peronistas en ambas Cámaras, con apoyo de aliados circunstanciales del PRO como el massismo y los socialistas, el Presidente caracterizó en su discurso la norma como una iniciativa del kirchnerismo, al que atacó duramente: “Nos quieren poner palos en la rueda, no quieren que progresemos, ni que tengamos nuevas oportunidades, no quieren que nos vaya bien”, se lamentó.

“En un año se verán los frutos”, prometió ayer Macri, olvidando sus promesas anteriores de que en el “segundo semestre”, que empieza en poco más de cuarenta días, las políticas que se aplican desde diciembre supuestamente comenzarían a tener efectos beneficiosos en la sociedad. En un tono ligero, el Presidente desestimó las críticas por las consecuencias que su gobierno generó en muchos hogares a partir de la pérdida de empleo, las exorbitantes subas de tarifas y la inflación creciente: “Siempre dije durante la campaña, que si buscaban un mago, ese no soy yo, los magos hay que ir a buscarlos a Las Vegas, y que los problemas que heredamos no se resolvían de un día para el otro.”
Desplante en la planta

La ceremonia se realizó en Cresta Roja para “celebrar” la reincorporación de 1300 trabajadores de la avícola, el principal anuncio referido al empleo desde que asumió Macri. En el momento del acto la planta estaba de paro por conflictos gremiales (ver página 4). Para asegurar el orden y evitar eventuales protestas, el complejo industrial ubicado en el partido bonaerense de Esteban Echeverría amaneció prácticamente militarizado.

Aún así, el gobierno no pudo evitar una manifestación de judiciales bonaerenses contra el ajuste de la gobernadora María Eugenia Vidal, presente en el lugar. Macri, a su vez, sufrió un desplante: el intendente local, Fernando Gray, no decidió no concurrir en repudio al veto de la ley. “No voy asistir al acto porque el Presidente viene a vetar una ley, que si bien es discutible, creo que sirve para preservar el empleo; entonces es positiva en este momento”, sostuvo el jefe comunal enrolado en el Frente para la Victoria. “Soy una persona muy respetuosa, trato de trabajar en conjunto con el gobierno provincial y nacional, trato de apoyar las cosas que se hacen bien. La gobernadora ha venido dos veces al distrito, pero lo de hoy, es una visita distinta”, explicó Gray. En su entorno, justificaron su decisión: “Fernando es dialoguista pero en política hay que aprender a poner límites y el veto está del otro lado de la línea.”
La defensa del veto

En defensa de la decisión de Macri aparecieron algunas de las principales figuras de su gabinete, aliados parlamentarios y una solitaria voz sindical: la del secretario general de UPCN, Andrés Rodríguez, quien descartó “por ahora” realizar una medida de fuerza en protesta por el veto, en una declaración que se entiende en el marco de su interna con ATE, que convocó a un paro para la semana que viene (ver aparte).

El jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, sostuvo que “el veto es una herramienta de la democracia” y que el objetivo del Gobierno es “buscar mecanismos para dirimir las disidencias y conflictos”. Por su parte, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, señaló que “el Presidente no está para quedar bien ni para adoptar actitudes demagógicas sino para hacer lo que considera mejor para los argentinos y en este caso para la generación de empleo genuino”.

Por su parte, el secretario de Trabajo de la Nación, Ezequiel Sabor, buscó relativizar las críticas al proyecto y las consecuencias que tendrá el veto: “Tuvimos reuniones muy productivas, realmente estamos muy contentos, incluyo a los trabajadores y a los empresarios”, señaló el funcionario, que se manifestó confiado en que “el arco político y sindical va a reaccionar bien ante el veto de la ley.”
La reacción sindical

La principal incógnita que surge del veto es cuál será la respuesta de las cuatro centrales obreras, impulsoras originales del proyecto que aprobó el Congreso. Esta tarde, en Mar del Plata, Moyano, Caló, Yasky y Micheli van a compartir un panel y luego una cena organizados por la Pastoral Social, además de “una larga charla” fuera de programa y lejos de las cámaras, donde evaluarán los pasos a seguir.

“No nos tenemos que asustar, el presidente tenía la facultad de vetar esta ley y creo que él sabrá lo que hace como presidente de la Nación”, aseguró Caló. “Queremos que no haya más despidos ni suspensiones, con ley o sin ley”, agregó el metalúrgico. Micheli, por su parte, consideró que el veto “es legal pero no legítimo”, mientras que Yasky calificó la decisión como “un cachetazo”.

El silencio de Moyano le pone algo de suspenso al resultado de la reunión entre los cuatro. Aún no se ha manifestado, aunque mandó a algunos de sus habituales portavoces a agitar la posibilidad de un paro general. “Es difícil saber si planea una medida de ese peso o está jugando un buzón”, lo interpretan en su entorno.

La oposición política no esperó el veredicto de las centrales obreras para condenar el veto. Esas voces no solamente surgieron desde el peronismo, que encontró en este tema un bálsamo para cicatrizar otras heridas internas, sino que también, y por primera vez desde diciembre, hubo diputados, gobernadores y otros dirigentes del massismo, el socialismo y la izquierda que repudiaron simultáneamente la anulación y pidieron medidas de lucha contra el Gobierno.

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http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-299906-2016-05-21.html

miércoles, 11 de mayo de 2016

Tras la fractura del Frente Renovador, oficialismo y oposición disputan el quórum, por "Página 12" del 11-05-16

LA MOVIDA EN DEFENSA DEL EMPLEO


El kirchnerismo junto con el bloque Justicialista de Oscar Romero y Diego Bossio logró 33 firmas imponer el dictamen de mayoría al proyecto aprobado en el Senado, gracias también al apoyo de los massistas Héctor Daer, el chubutense Jorge Taboada, y Omar Plaini, quienes responden directamente al jefe de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, uno de los promotores de la medida de la emergencia laboral.

En tanto Cambiemos presentó su propio dictamen pero no pudo desbancar al kirchnerismo, mientras que el massismo también impulsó su propuesta con diez firmas, entre ellas las de Facundo Moyano y Carla Pitiot, ambos dirigentes sindicales, y la del bonaerense Felipe Solá.

La sesión especial de mañana está convocada para las 11,45. El Frente para la Victoria prometió la asistencia perfecta de propios y aliados, que suman 81 representantes, a los cuales hay que sumar los 17 del bloque Justicialista, 6 del Frente por Santiago, alineados al senador Gerardo Zamora y cuatro del Frente de Izquierda. A la lista de los que aseguraron su presencia para dar quórum se anotaron Victoria Donda y Federico Masso, ambos de Libres del Sur, Graciela Caselles, Ramón Bernabey, Carlos Heller y Alcira Argumedo, de Proyecto Sur.

Además se suman Daer, Plaini y Taboada, aunque las versiones estaban divididas respecto de lo que harán Moyano y Pitiot, pero un importante legislador del massismo aventuró que seis diputados del FR bajarán al recinto si se arriman al quórum desoyendo lo declarado por Sergio Massa, que en la víspera había asegurado que el kirchnerismo no lo iba a llevar al recinto.

El sanjuanino José Luis Gioja se comunicó con el cordobés José Manuel De la Sota con la intención de sumar más legisladores, mientras que los representantes de Compromiso Federal anunciaron que resolverán mañana si dan quórum y votan la media sanción del Senado, que su jefe político, Adolfo Rodríguez Saá, avaló en el Senado la propuesta del kirchnerismo.

Teresa García, secretaria parlamentaria del FPV, también mantuvo conversaciones con el tucumano José Orellana, ex FPV, para tratar de convencerlo para que ayudara a dar quórum.

El kirchnerismo impuso en comisiones el proyecto aprobado en el Senado, que contempla la prohibición de despidos por 180 días y la aplicación de la doble indemnización.

El dictamen de Cambiemos ratifica la emergencia ocupacional pero bajo los términos de la emergencia económica, sin doble indemnización, con protección para las pymes, que incluyen desgravaciones a quienes mantengan personal, y promoción del empleo joven.

Massa presentó una propuesta que mantiene parte de lo aprobado en el Senado con prohibición de despidos por 180 días retroactivo al 20 de abril, pero incluye un plan nacional de pymes y creación del empleo joven.

La socialista Alicia Ciciliani también llevó un dictamen propio al igual que Néstor Pitrola, de Izquierda Unida.

Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-299101-2016-05-11.html