ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Thierry Meyssan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thierry Meyssan. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de julio de 2022

La agonía de Occidente, por Thierry Meyssan (para "Red Voltaire" del 05-07-22)

 


CRECEN LAS TENSIONES


Serguei Lavrov suele comparar a Occidente con una fiera herida. Y estima que es mejor ‎no provocarlo para evitar que destroce todo en un ataque de locura. Es mejor ‎guiarlo en paz hacia el cementerio. Pero Occidente no lo ve de la misma manera. ‎Washington y Londres están embarcados en una cruzada contra Moscú y Pekín. ‎Rugen constantemente y parecen dispuestos a todo. Pero, ¿qué pueden hacer ‎en realidad?‎


RED VOLTAIRE | PARÍS (FRANCIA) | 5 DE JULIO DE 2022



Como Roma, el imperio anglosajón está derrumbándose debido a su propia decadencia.‎

Este artículo da continuación a los trabajos

 1. «Rusia quiere obligar Estados Unidos a respetar ‎la Carta de la ONU», 4 de enero de 2022.‎

 2. «Washington prosigue en Kazajastán el plan de la ‎RAND Corporation, que ya continúa ‎en ‎Transnistria», 11 de enero de 2022.

 3. «Washington se niega a escuchar a Rusia y ‎a China‎», 18 de enero de 2022.‎

 4. «La increíble sordera de Washington y Londres», ‎1º‎ de febrero de 2022.‎

 5. «Washington y Londres tratan de mantener su ‎dominación sobre Europa», ‎8 de febrero de 2022.‎

 6. «Dos interpretaciones sobre la cuestión de Ucrania», 16 de febrero de 2022.‎

 7. «Washington hace sonar el clarín pero sus aliados retroceden», 22 de febrero de 2022.‎

 8. «Vladimir Putin en guerra contra los “straussianos”», 5 de marzo de 2022.‎

 9. «“Banda de drogadictos y de neonazis”», ‎‎6 de marzo de 2022.‎

 10. «Estupor de Israel ante los neonazis ucranianos», 9 de marzo de 2022.‎

 11. «Ucrania, otra gran manipulación», 22 ‎de marzo de 2022.

 12. «El Nuevo Orden Mundial que nos preparan con el pretexto de la guerra en Ucrania», 29 de marzo de 2022.

 13. «Propaganda de guerra bajo una nueva forma», 5 de abril de 2022.

 14. «La alianza entre el MI6, la CIA y los banderistas», 12 de abril de 2022.

 15. «El fin de la dominación occidental», 19 de abril de 2022.

 16. «Ucrania y la Segunda Guerra Mundial como ‎conflicto inconcluso», 26 de abril de 2022.

 17. «La esperanza de Washington: prolongar la guerra ‎en Ucrania para recobrar su estatus de ‎hiperpotencia», 3 de mayo de 2022.

 18. «Ucrania, Canadá y los banderistas», 10 de mayo de 2022.

 19. «Ya se prepara una nueva guerra para después de ‎la derrota frente a Rusia», 24 de mayo de 2022.

 20. «Los programas militares secretos en Ucrania», 31 de mayo de 2022.

 21. «Confusiones, descuidos e incomprensiones ‎alrededor de Ucrania‎», 7 de junio de 2022.

 22. «Polonia y Ucrania», 4 de junio de 2022.

 23. «Ucrania: La ideología de los banderistas», 21 de junio de 2022.

 24. «Cómo se está torpedeando la paz en Europa», 28 de junio de 2022.



El presidente estadounidense Joe Biden y el primer ministro británico Boris Johnson durante la ‎cumbre del G7 en Elmau, Alemania.‎

La cumbre del G7 en Baviera y la de la OTAN en Madrid iban a anunciar el castigo de Occidente ‎contra el Kremlin por su «operación militar especial en Ucrania». Pero, aunque la imagen que ‎se ha resaltado ha sido la de una unidad entre las potencias occidentales, la realidad muestra ‎que esas potencias están desconectadas... de las realidades, que han perdido audiencia en el mundo entero y que, ‎en definitiva, están ante el fin de su hegemonía. ‎


Mientras los occidentales se convencen a sí mismos de que lo que está en juego es Ucrania, ‎el mundo los ve atrapados en la «trampa de Tucídides» [1]. ‎‎¿Seguirán las relaciones internacionales organizándose alrededor de ellos o acabarán siendo ‎finalmente multipolares? ¿Se liberarán los pueblos hasta ahora sometidos y alcanzarán la ‎soberanía? ¿Será posible pensar de una manera que no sea en términos de dominación global y ‎dedicarnos todos al desarrollo de todos?‎


Los occidentales han imaginado, alrededor de la «operación militar especial» rusa en Ucrania, ‎una narrativa que no menciona lo que ellos mismos han hecho desde la disolución de la Unión ‎Soviética. Prefieren olvidar que sus países firmaron la Carta de Seguridad Europea –también ‎conocida como la Declaración de Estambul de la OSCE. Prefieren olvidar también que ‎ellos mismos violaron lo estipulado en ese documento metiendo uno a uno en la OTAN a todos ‎los ex miembros del Pacto de Varsovia y a varios de los nuevos Estados postsoviéticos. Tampoco quieren recordar que ellos mismos derrocaron el gobierno ucraniano en 2004, ni el golpe ‎de Estado mediante el cual instauraron en Kiev un régimen de nacionalistas banderistas, ‎en 2014. Sin hablar de todo ese pasado, atribuyen todos los males a Rusia y se niegan a ‎cuestionar lo que ellos mismos hicieron anteriormente, consideran que sólo “aprovecharon” ‎ciertas coyunturas y estiman que sus victorias pasadas les confieren derechos. ‎


Para sostener esa narrativa imaginaria, los occidentales recurren a la censura de los ‎medios rusos en sus propios países. En otras palabras, los occidentales se venden como «demócratas»... pero ‎más vale censurar las voces discordantes que tener que mentir. ‎


Todas las potencias occidentales abordan, unánimemente, el conflicto ucraniano convenciéndose ‎a sí mismas de que tienen el deber de juzgar, condenar y sancionar a Rusia. Han chantajeado a los ‎países más pequeños para imponer en la Asamblea General de la ONU un texto que parece darles ‎la razón. Y ahora planean desmantelar Rusia, como antes lo hicieron con Yugoslavia y como ya ‎han tratado de hacerlo con Irak, Libia, Siria y Yemen, mediante la estrategia Rumsfeld-Cebrowski ‎‎ [2].‎


Para lograr ese objetivo han comenzado a aislar a Rusia de la finanza internacional y del comercio ‎mundial, le han cortado el acceso al sistema SWIFT y a Lloyds, impidiéndole no sólo comprar y ‎vender sino también garantizar el transporte de sus mercancías. Están tratando de provocar el ‎derrumbe económico de la Federación Rusa. De hecho, el 27 de junio pasado, la agencia Moody’s ‎declaró a Rusia en default (impago) [3]. ‎


Pero nada de eso ha tenido el efecto esperado… porque todo el mundo sabe que las arcas del Banco ‎Central ruso están llenas de divisas y de oro. En realidad, Rusia pagó los 100 millones que tenía ‎que pagar pero no pudo transferirlos a Occidente… por causa de las sanciones occidentales. ‎Así que Moscú puso ese dinero en una cuenta en espera de que los acreedores busquen ‎la manera de tener acceso a esos fondos. ‎


Mientras tanto, la Federación Rusa, que ya no recibe pagos de los occidentales, ha comenzado a ‎vender sus productos, específicamente sus hidrocarburos, a otros compradores, principalmente ‎a China. Como los pagos ya no pueden efectuarse en dólares, Moscú está cobrando en otras ‎monedas. Por consiguiente, los dólares que los clientes de Rusia utilizaban antes para pagar los ‎productos rusos están regresando a Estados Unidos.


Ese proceso ya estaba en marcha desde ‎hace años pero las sanciones unilaterales occidentales lo han acelerado bruscamente. La enorme ‎cantidad de dólares que están regresando a Estados Unidos –y acumulándose allí– está desatando ‎una imponente alza de precios en suelo estadounidense. La Reserva Federal trata de hacer todo ‎lo posible por desviar una parte del alza de precios hacia los países de la eurozona. Resultado: el ‎alza de precios se propaga a toda velocidad por todo el oeste de Europa. ‎


A todas estas, el Banco Central Europeo (BCE) no es una entidad concebida para favorecer el ‎desarrollo económico. Su misión primordial consiste en manejar la inflación dentro de la Unión ‎Europea. Al comprobar que no tiene como frenar el brusco aumento de los precios en Europa, el ‎BCE trata de utilizar esa tendencia para reducir su propia deuda. Así que el Banco Central ‎Europeo está invitando los Estados miembros de la Unión Europea a compensar, mediante ‎reducciones de impuestos y subvenciones, el repentino derrumbe del poder adquisitivo de sus ‎‎“ciudadanos europeos”. Pero eso es caer en un círculo vicioso: al ayudar a sus ciudadanos, ‎los países miembros de la Unión Europea se entregan –atados de pies y manos– al Banco ‎Central Europeo, se encadenan todavía más a las deudas de Estados Unidos y se empobrecen ‎aún más. ‎


Esta espiral inflacionista no tiene puerta de salida. Es la primera vez que Occidente se ve ‎obligado a “tragarse” los dólares que Washington ha venido imprimiendo alegremente durante ‎décadas. El alza de precios en Occidente corresponde al costo de los gastos del imperio yanqui ‎durante al menos los últimos 30 años. Es ahora cuando Occidente se ve obligado a pagar ‎lo que costaron sus guerras contra Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia, Siria y Yemen. ‎


Hasta ahora, Estados Unidos mataba a todo aquel que amenazaba la supremacía del dólar. ‎Colgaron a Saddam Hussein y saquearon el Banco Central iraquí. Torturaron y lincharon a ‎Muammar el-Kadhafi –quien estaba preparando el lanzamiento de una moneda única panafricana– ‎y saquearon el Banco Central libio. Las enormes reservas que esos Estados petroleros habían ‎acumulado durante años “desaparecieron” sin dejar rastro. Sólo se vio algunos militares ‎estadounidenses partir con decenas de miles de dólares, a menudo envueltos en sacos plásticos ‎usualmente destinados a envolver la basura. Al excluir a Rusia de los intercambios en dólares, ‎Washington no ha hecho otra cosa que provocar lo que tanto temía: el dólar estadounidense ‎ha dejado de ser la divisa de referencia internacional. ‎


La mayoría del resto del mundo no es ciega. Viendo lo que sucede muchos corrieron a participar ‎en el Foro Económico de San Petersburgo y después trataron de inscribirse en la cumbre virtual ‎de los países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica). Esa mayoría se da cuenta ahora –‎un poco tarde– de que Rusia inició la «Asociación de Eurasia Ampliada» en 2016 y de que ‎el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, hizo el anuncio en ese sentido, ante la Asamblea ‎General de la ONU, en septiembre de 2018 [4]. ‎


Durante 4 años, se han construido muchos kilómetros de carreteras y de vías férreas para ‎integrar a Rusia en las nuevas «rutas de la seda» concebidas por China. Eso ha permitido ‎redireccionar –en sólo meses– los flujos de mercancías. ‎


El reflujo de los dólares estadounidenses y el redireccionamiento de los flujos de mercancías están ‎acentuando además el alza de los precios de la energía. Rusia, uno de los primeros exportadores ‎de hidrocarburos de todo el mundo, está viendo sus ingresos aumentar considerablemente en ‎ese sector. La moneda rusa –el rublo– goza de mejor salud que nunca. En un esfuerzo por ‎revertir esa tendencia, el G7 acaba de fijar un precio tope para el gas ruso y para el petróleo ‎ruso. En otras palabras, el G7 acaba de ordenar a la «comunidad internacional» que no acepte ‎pagar más caro por los hidrocarburos que necesita desesperadamente. ‎


Pero es evidente que Rusia no piensa permitir que Occidente fije los precios de los productos ‎rusos. Quien no quiera pagarlos al precio del mercado… sencillamente no podrá obtenerlos y ‎parece muy poco probable los clientes potenciales se priven de lo que necesitan ‎sólo para complacer a Occidente. ‎


El G7 trata de organizar su supremacía, al menos en el plano intelectual [5]. Pero eso ya no funciona. El viento sopla ahora en otra dirección. Se han ‎acabado los cuatro siglos de hegemonía occidental. ‎


Desesperado, el G7 se ha comprometido a resolver la crisis mundial de los alimentos… que es ‎resultado de su propia política. Los países afectados saben perfectamente lo que valen los ‎‎“compromisos” del G7. Todavía están esperando por el famoso gran plan de desarrollo para ‎África, entre otras muchas promesas occidentales. Esos países saben que Occidente simplemente ‎no puede garantizarles fertilizantes nitrogenados o potásicos, pero se empeña en impedir Rusia los venda. Las famosas ayudas del G7 –tan útiles como una venda en una pierna plástica– no tienen otro ‎objetivo que hacerlos esperar y tratar de evitar que se cuestionen los sagrados principios del ‎libre comercio. ‎




La cumbre de la OTAN en Madrid quiso ser una demostración de unidad y poderío. Pero ‎los países miembros de esa alianza bélica sólo fueron convocados para firmar lo que ‎Washington y Londres ya habían decidido… sin consultarlos. La unidad mostrada en Madrid ‎fue en realidad otra demostración de ese vasallaje que muchos quisieran dejar atrás.‎

La única opción posible para mantener la dominación occidental es la guerra. La OTAN tendría ‎que lograr destruir Rusia, como Roma cuando arrasó Cartago. Pero, ya es tarde para eso. ‎Las fuerzas armadas de la Federación Rusa disponen de sistemas de armas mucho más ‎sofisticados que Occidente. Y ya los pusieron a prueba en Siria, desde 2014. Rusia tiene ‎lo necesario para aplastar a sus enemigos en cualquier momento. En 2018, el presidente ‎Vladimir Putin mostró a los parlamentarios rusos los sorprendentes progresos de su industria ‎bélica [6].‎


La cumbre de la OTAN en Madrid fue una linda operación de comunicación [7]. Pero probablemente fue también el canto del cisne. Los 32 miembros de la OTAN ‎proclamaron su unidad con la desesperación de quienes temen a la muerte. Como si nada, ‎adoptaron primero una estrategia para dominar el mundo durante los 10 próximos años, ‎señalando el «crecimiento» de China como una fuente de preocupación [8], lo cual equivale a ‎confesar que el objetivo de la OTAN no es garantizar la seguridad de sus miembros sino ‎más bien dominar el mundo. Seguidamente, abrieron el proceso de adhesión de Suecia y ‎Finlandia y se plantearon además la posibilidad de acercarse a las fronteras de China, con una ‎eventual adhesión de Japón. ‎


El único incidente, rápidamente puesto bajo relativo control, fue la presión turca que obligó a ‎Finlandia y Suecia a condenar el PKK [9]. Incapaz de enfrentar la presión ‎de Turquía, Estados Unidos abandonó a sus aliados –los mercenarios kurdos en Siria y sus líderes ‎en el extranjero. ‎


También se decidió multiplicar por 7,5 la Fuerza de Acción Rápida de la OTAN, haciéndola pasar ‎de 40 000 a 300 000 efectivos, y estacionarla en la frontera con Rusia. Con esa decisión, los ‎miembros de la OTAN vuelven a violar los compromisos ya contraídos y estipulados en la Carta de ‎Seguridad Europea ya que amenazan directamente a Rusia. ‎


Mientras tanto, el Pentágono ya está haciendo mapas sobre el desmantelamiento de Rusia que ‎espera concretar. ‎


El ex embajador de Rusia ante la OTAN y actual director de Roscosmos, Dimitri Rogozin, ‎respondió a esas elucubraciones publicando en su cuenta de Telegram, las coordenadas de tiro ‎de los centros de decisión de la OTAN –incluyendo las del centro de convenciones de Madrid ‎donde estaban reunidos los jefes de Estado y/o de gobierno de esa alianza militar [10]. ‎


No hay que olvidar que Rusia ya dispone de vectores hipersónicos, actualmente imposibles de ‎interceptar, capaces de poner en sólo minutos una o más cargas nucleares encima de la sede de ‎la OTAN, en Bruselas, e incluso en el Pentágono, en Washington. Y, para que nadie se ‎equivoque, Serguei Lavrov, precisó –refiriéndose a los discípulos de Leo Strauss, sólidamente ‎posicionados en la cúpula de Washington– que las decisiones militares de Occidente ni siquiera ‎son cosa de los militares sino que se toman en el Departamento de Estado estadounidense, ‎lo cual implica que ese pudiera ser el primer blanco. ‎


Se imponen entonces varias interrogantes. ¿Están dispuestos los dirigentes occidentales a jugarse ‎el todo por el todo? ¿Asumirán el riesgo de desatar una Tercera Guerra Mundial –sabiéndola ‎perdida de antemano– únicamente para no hundirse solos?‎


por Thierry Meyssan


[1] Destined For War: Can America ‎and China escape Thucydides’s Trap?, Graham T. Allison y Houghton Mifflin Harcourt, 2017.


[2] ‎«El proyecto militar de Estados Unidos para el ‎mundo» y «La doctrina Rumsfeld-Cebrowski», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 22 ‎de ‎agosto ‎de 2017 y 25 de mayo de 2021.‎


[3] “Government of Russia: Missed coupon payment ‎constitutes a default”, Moody’s, 27 de junio de 2022.


[4] “Remarks by Sergey Lavrov to the 73rd Session of ‎the United Nations General Assembly”, por Serguei Lavrov, Voltaire ‎Network, 28 de septiembre de 2018; «ONU, nacimiento del mundo postoccidental», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 2 de octubre de 2018.


[5] «Communiqué des ‎chefs d’Etat et de gouvernement du G7 d’Elmau», Réseau Voltaire, 28 de ‎junio de 2022.


[6] “Vladimir Putin Address to the Russian Federal Assembly” por ‎Vladimir Putin, Voltaire Network, 1º de marzo de 2018; «El nuevo arsenal nuclear ruso restaura la bipolaridad del mundo», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de ‎marzo de 2018.


[7] «Los elementos claves de la Cumbre de la OTAN de 2022 en Madrid», Red Voltaire, 29 de junio ‎de 2022.


[8] «OTAN 2022 Concept ‎Stratégique», Réseau Voltaire, 29 de junio de 2022.


[9] “Turkiye, Sweden, Finland Memorandum”, Voltaire Network, 28 de junio de 2022.


[10] «Rusia amenaza los centros de decisión ‎de Occidente», Red Voltaire, 28 de junio ‎de 2022.



Publicado en:

https://www.voltairenet.org/article217562.html#nh5

sábado, 8 de agosto de 2020

Israel destruye Beirut-Este con un ‎arma nueva, por Thierry Meissan (para "Voltairenet" del 07-08-20)

JPEG - 35.9 KB
El 27 de septiembre de 2018, ante la Asamblea General de la ONU, el primer ministro israelí, ‎Benyanim Netanyahu, mostró una foto del lugar atacado el 4 de agosto de 2020, designándolo ‎como un depósito de armas del Hezbollah.‎



El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, ordenó destruir un depósito de armas ‎del Hezbollah en Beirut con un arma nueva que dejó más de 100 muertos y unos ‎‎5 000 heridos en la capital libanesa, provocando además enormes daños materiales, ‎este martes 4 de agosto. Esta vez será difícil que Netanyahu pueda ocultar su ‎responsabilidad personal y la del Estado israelí. ‎
por Thierry Meyssan
RED VOLTAIRE | 

DAMASCO (SIRIA) | 
7 DE AGOSTO DE 2020

El “primer” primer ministro de Israel, Benyamin Netanyahu, autorizó un ataque contra un depósito ‎de armas del Hezbollah con el uso de un arma nueva, que había sido sometida a un ensayo ‎‎7 meses antes en suelo sirio. Se ignora si el “segundo” primer ministro, Benny Gantz, fue ‎consultado antes del ataque. ‎

El ataque israelí fue realizado el martes 4 de agosto de 2020, precisamente contra un lugar que ‎Benyamin Netanyahu había designado casi 2 años antes –el 27 de septiembre de 2018–, durante ‎su discurso ante la Asamblea General de la ONU, como un depósito de armas del Hezbollah ‎‎ [1].‎

Se ignora en qué consiste la nueva arma utilizada. Pero sí se sabe que Israel ya la había sometido ‎a ensayos, desde enero de 2020, en suelo sirio (ver el video al final de este trabajo). Se trata de un misil dotado de un componente ‎nuclear táctico cuya explosión provoca el “hongo” característico de las explosiones nucleares. ‎Por supuesto, no se trata de una “bomba atómica” en el sentido estratégico. ‎



JPEG - 10.5 KB
Ensayo realizado por Israel en suelo sirio hace 7 meses.

Esta arma fue puesta a prueba en suelo sirio, en una vasta llanura, y posteriormente fue utilizada ‎contra barcos iraníes en el Golfo Pérsico. En Beirut fue utilizada por primera vez en un medio ‎urbano, pero en un entorno muy particular que permitió a los operadores comprobar los efectos de la ‎onda expansiva y de la vibración provocada por la explosión tanto sobre el suelo como sobre el ‎agua. Además de arrasar el puerto de Beirut, la deflagración dejó un centenar de muertos y ‎al menos 5 000 heridos y prácticamente destruyó el sector este de la ciudad (el sector occidental ‎se vio protegido por el silo destinado al almacenamiento de grano). ‎

‎ Inmediatamente después del ataque, Israel activó sus contactos en los medios de difusión ‎internacionales para esconder su crimen y propagar la versión de la explosión accidental de un ‎gran cargamento de fertilizante nitrogenado. Como tantas veces ha sucedido, se designan falsos ‎culpables y la maquinaria mediática internacional repite incansablemente la mentira, cuando aún ‎no se ha realizado ningún tipo de investigación. ‎

Sin embargo, las imágenes muestran que la segunda explosión produjo un “hongo” similar al de ‎una explosión atómica, imagen totalmente incompatible con la tesis de la explosión de un ‎cargamento de fertilizante nitrogenado. ‎



JPEG - 20.7 KB
El “hongo” provocado por la explosión de Beirut no tiene nada que ver ‎con lo que puede verse en una explosión de tipo convencional. ‎

Siria se abstuvo de mencionar esa arma cuando fue utilizada en su territorio. Irán también prefirió ‎callar. En Líbano está sucediendo lo mismo. Los partidos políticos libaneses concluyeron un ‎acuerdo para no mencionar el asunto, en aras de no desmoralizar a la población y avalar la ‎versión de los fertilizantes que supuestamente causaron la deflagración, con lo cual ‎se responsabiliza a la dirección del puerto. Pero la mentira no ha tardado en volverse en contra ‎de los partidos políticos que la concibieron. ‎

En estas imágenes infrarrojas se ve claramente el momento (a los 6 segundos) en que un misil ‎alcanza el lugar y provoca la segunda explosión. También puede verse el misil a los 27 segundos. ‎






El Tribunal de las Naciones Unidas para el Líbano, que debía dar a conocer un veredicto sobre el ‎asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, perpetrado en 2005, decidió posponerlo por ‎varios días. Hoy estamos viendo algo muy similar al atentado que costó la vida a Rafic Hariri. ‎En 2005, la explosión de un vehículo automotor sirvió para disimular el uso de un misil, verdadero ‎causante de la enorme destrucción que mató al ex primer ministro libanés. Esta vez, la primera ‎explosión que se vio en el puerto de Beirut disimuló el impacto del misil armado con la nueva arma que ‎causó la segunda y enorme deflagración. ‎



JPEG - 18.3 KB
Cinco años después del atentado que costó la vida a Rafic Hariri –‎desgraciadamente con 5 años de retraso– pude revelar en una revista rusa cómo se realizó aquel ‎atentado mortal contra el ex primer ministro libanés [2], mientras que el Hezbollah publicaba un video que demostraba la implicación de Israel ‎en el asesinato. ‎

Es importante resaltar que en 2005 aquel asesinato fue cometido contra un ex primer ministro ‎sunnita y que ahora, en 2020, el ataque del 4 de agosto apunta no sólo contra el Hezbollah chiita ‎sino contra todo el conjunto de la resistencia libanesa. ‎

Esta vez varias embajadas recogieron muestras en el lugar de los hechos, fundamentalmente ‎de los granos almacenados en el silo situado junto al lugar de las explosiones y de los ‎filtros de aire de las ambulancias que llegaron de inmediato para prestar ayuda. Esas muestras ya ‎están siendo analizadas en diferentes países. ‎

Thierry Meyssan






Documentos adjuntos

Mysterious Explosion in Syria 7 Months Ago
(MPEG4 - 3.5 MB)
[1] “Remarks by Benjamin Netanyahu to the 73rd Session of the United Nations General Assembly”, por Benjamin Netanyahu, Voltaire Network, 27 de septiembre ‎de 2018.

[2] «Revelaciones sobre el asesinato de Rafik Hariri», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 29 de noviembre ‎de 2010.

Publicado en:
https://www.voltairenet.org/article210674.html

miércoles, 9 de agosto de 2017

MEYSSAN: "La situación está lista y cuando EE.UU. lo desee va a comenzar la guerra en Venezuela", por "Noticias RT" del 22-05-17




Dividir el mundo en dos zonas: una estable para sus aliados y otra inmersa en el caos de una guerra sin fin. Parece algo absurdo, pero esa es la estrategia de EE.UU. para dominar el mundo, según opina Thierry Meyssan, periodista y activista político francés. Y ahora le toca el turno a Venezuela: "La situación ya está lista, cuando EE.UU. lo desee va a comenzar la guerra", advierte el analista. ¿Pero se puede resistir en esta situación? La respuesta es sí. Lo cuenta en Entrevista, de RT.

Thierry Meyssan argumenta en esta entrevista su particular lectura geopolítica de las actuales tensiones en Venezuela, aportando datos históricos recientes que apoyan su tesis: Estados Unidos está intentando sembrar el caos en el país, por la vía de incentivar la oposición al gobierno y, en última instancia, una guerra civil. 

    En el 2004 varios expertos del Pentágono explicaron que, en lo sucesivo, EE.UU. iba a librar guerras para dividir el mundo en dos zonas

Para entender las raíces y el sentido estratégico global del momento, este analista se remonta a principios de este siglo: "En el 2004 varios expertos del Pentágono explicaron que, en lo sucesivo, EE.UU. iba a librar guerras para dividir el mundo en dos zonas. Parecía una metodología muy rara, pero consistía en mantener una zona estable para EE.UU. y sus aliados e incluso algunos enemigos como China, Rusia y la India…y otra zona donde no hubiera gobierno estable ni desarrollo, sino el caos. Cuando escribieron eso, no se sabía hacia donde iban. Explicaban que querían garantizar que ningún estado pudiera ser una amenaza para EE.UU, que nadie pudiera desarrollar un poderío que amenazara su hegemonía mundial. Incluso publicaron un mapa donde se veía que había que destruir todo el Medio Oriente". 
Reuters

En cuanto a América Latina -precisa Meyssan- explicaron que sólo Brasil, Argentina y México debían ser Estados estables…y el resto debía ser destruido". 

    Cuando EE.UU. lo desee, va a comenzar la guerra aquí, en Venezuela

Pero, ¿por qué precisamente ahora? Hemos querido saber qué tiene de particular este momento político para resultar idóneo para una supuesta intervención de este tipo. La respuesta de Meyssan no es demasiado precisa al respecto, pero su intuición no le anuncia nada bueno: "No sé por qué generan esas acciones ahora, pero está claro que EE.UU. hace que la situación hierva poco a poco. Cuando vengo acá, me doy cuenta de que la situación ya está lista, que cuando EE.UU. lo desee, va a comenzar la guerra aquí, en Venezuela".
Carlos Barria / Reuters
Antecedentes históricos de la 'guerra de perros'

Meyssan considera, como puede verse, que Estados Unidos opera en el exterior mediante una estrategia militar destructiva que funciona en base a un mecanismo de desestabilización interna en los países considerados enemigos. Y encuentra ejemplos en la historia reciente que ejemplifican ese particular modus operandi: "Cuando estudiamos lo que pasó en Ucrania, en Siria o en Libia, es exactamente la misma metodología; siempre comienza exactamente igual: se acusa al gobierno de cometer crímenes horribles (…) luego envían al país unas fuerzas especiales, unos francotiradores, que se colocan en los techos durante una manifestación, con el objetivo de disparar tanto contra los manifestantes como contra la policía (…). Eso crea una confusión enorme, y cada bando está convencido de que  fue el otro el que le disparó, y ese es el comienzo de un enfrentamiento interno".

    Ese método fue utilizado por primera vez en Yugoslavia. Allí lograron provocar una guerra civil que partió ese país en 7 pedazos

"Ese método [conocido popularmente como 'guerra de perros'] fue utilizado por primera vez en Yugoslavia –continúa narrando Meyssan–. Allí lograron provocar una guerra civil que partió ese país en 7 pedazos".

A continuación, este periodista y activista político, explica con detalle el resto del proceso al que se somete a los gobiernos 'atacados': "Una vez que hacen esto, comienzan a acusar al gobierno de las muertes, y lo hacen ante la comisión de Derechos Humanos de Ginebra. Ese Consejo se transforma rápidamente en un tribunal de acusación, que milagrosamente consigue varios testigos que vienen a dar su testimonio… pero son falsos testigos. Eso es muy fácil de conseguir: falsos testigos. Sus testimonios se avalan y se envía esa información  al Consejo de Seguridad [de la ONU], que queda horrorizado y autoriza el uso de la fuerza contra ese 'terrible gobierno que acaba de matar a su población'. Simultáneamente se envían al país una fuerzas especiales que atacan símbolos del estado". En Siria, por ejemplo, atacaron estatuas del presidente Háfez Al Assad, que es el padre de la Siria moderna".
Alaa Faqir / Reuters

Extrapolando la explicación al presente momento crítico en Venezuela, hace su propia predicción: "Aquí me imagino que atacarán estatuas de Hugo Chavez, quemarán la bandera…elementos que no tienen valor militar". Se trata, según comenta el propio Meyssan, de una "guerra simbólica".Y concluye: "Entonces se utilizan los medios internacionales para explicar que es una revolución". 
Bases militares cerca de Venezuela

Están previstas para el próximo mes de noviembre unas maniobras militares militares en la triple frontera de Perú, Colombia y Brasil, con el apoyo de EE.UU., a tan solo 700 kilómetros de la frontera Venezuela.

    No lo hace porque son lindos los colombianos: lo hace porque está preparando un ataque contra Venezuela

"Para llevar a cabo operaciones militares como éstas –comenta Meyssan al hilo de su propia tesis de la desestabilización interna–, EE.UU. necesita rodear al país que van a atacar o al menos tener una base militar en la frontera del país. En Libia utilizaron a Egipto; en el caso de Siria, utilizaron casi todos los estados aledaños: Turquía, Líbano, Irak y Jordania…no estaban en Israel oficialmente… pero Israel también. Si van a atacar a Venezuela, sin duda van a utilizar a un estado o a varios estados fronterizos de Venezuela. Sin duda los estados mencionados, pero también Guyana, que también puede servir como base importante para generar el desorden". También se refirió a las bases militares estadounidenses en Colombia, indicando que si EEUU las mantiene allí "no lo hace porque son lindos los colombianos: lo hace porque está preparando un ataque contra Venezuela". 
'Fake News' y videos falsos

Para ilustrar la dimensión informativa en la estrategia estadounidense, Meyssan se remonta a la invasión de Libia: "Cuando EEUU atacó al gobierno libio, el ataque ocurrió un viernes a la hora de la salida de la oración, a las 19:30 de la tarde. Así, a las 23:00 de la noche, 'Skynews', que tiene también una programación en árabe, envió imágenes donde se veían rebeldes en la Plaza  Verde, en el corazón de Tripoli. En ese momento era imposible salir a la calle, porque había muchos bombardeos; nadie podía circular en vehículo por la ciudad. Entonces…¿cómo podrían llegar allí? Cuando vi esas imágenes me dije: todo está perdido. Yo estaba a varios centenares de metros de esa Plaza Verde, pero me di cuenta de que todo eso era mentira. Los mercenarios (algunos de los cuales eran libios, pero muy pocos) llegaron a la Plaza Verde 3 días y medio después. Pero las imágenes ya estaban disponibles porque fueron filmadas en estudios al aire libre en Qatar.

Con respecto Venezuela, Meyssan dice: "Imagínese cuales serían aquí las consecuencias si de repente vieran por televisión que hay enemigos que están llegando al centro de Caracas y se les dijera que…bueno, que se perdió la guerra...".
Carlos Barria / Reuters

Hacia el final de la entrevista, cuyo visionado completo les recomendamos encarecidamente, este analista comparte con nosotros sus predicciones sobre el proceso que está teniendo lugar en suelo venezolano, en especial sobre la oposición: "Todas estas oposiciones están cometiendo un error. Los movimientos opositores, ya sea aquí en Venezuela como en el mundo árabe, serán todos destruidos, tal y como habrán permitido la destrucción de los gobiernos a los que se oponen. Porque Estados Unidos se burla de ellos más que de los gobiernos".

VER EL VIDEO DE LA ENTREVISTA A MEYSSAN


Publicado en:
https://actualidad.rt.com/programas/entrevista/239088-eeuu-guerra-venezuela-thierry-meyssan-siria




miércoles, 29 de junio de 2016

El Brexit redistribuye las cartas de la geopolítica mundial, por Thierry Meyssan (para "Red Voltaire" y "Nos Comunicamos" de junio de 2016)



La Unión Europea en Crísis

 por Thierry Meyssan (*)

Nadie parece entender las verdaderas consecuencias de la decisión británica de abandonar la Unión Europea. Los comentaristas, que se limitan a interpretar la política al nivel de los politiqueros y han perdido desde hace tiempo el conocimiento verdadero de los juegos de intereses regionales.

Se han focalizado en los detalles de una campaña absurda, protagonizada por dos bandos: el de los adversarios de una inmigración incontrolada y el de quienes amenazan al Reino Unido con los peores tormentos y calamidades.

Sin embargo, lo que realmente está en juego en esta decisión nada tiene que ver con esos temas. La diferencia entre la realidad y el discurso político-mediático es la mejor muestra de la enfermedad que padecen las élites occidentales: su incompetencia.

Aunque el velo se desgarra ante nuestro ojos, nuestras élites siguen sin entender la situación y están en una posición análoga a la del Partido Comunista de la Unión Soviética, que no supo prever las consecuencias de la caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989: disolución de la URSS en diciembre de 1991; disolución del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME, también conocido bajo las siglas COMECON); disolución del Pacto de Varsovia, 6 meses después; y los intentos de desmantelamiento de la propia Rusia, que estuvo a punto de perder Chechenia.

En un futuro muy próximo, asistiremos –siguiendo esa misma mecánica– a la disolución de la Unión Europea; posteriormente, a la disolución de la OTAN; e incluso, si no tienen mucho cuidado, al desmantelamiento de Estados Unidos.

¿Qué intereses se mueven detrás del Brexit?
A pesar de lo que parece indicar la fanfarronería de Nigel Farage, el UKIP no provocó el referéndum que acaba ganar. La decisión de organizar esa consulta fue impuesta al primer ministro David Cameron por un grupo de miembros del Partido Conservador.

Esos personajes estiman que la política de Londres debe consistir en adaptarse de forma pragmática a la evolución del mundo. Esta «nación de tenderos» –así la llamaba Napoleón– observa que Estados Unidos ya no es la primera economía mundial, ni la primera potencia militar. Así que ya no hay razones para tratar de seguir siendo sus socios más cercanos.

De la misma manera que Margaret Thatcher, quien no vaciló en destruir la industria británica para transformar su país en polo financiero mundial, exactamente de esa misma manera, esas personalidades conservadoras no han vacilado en abrir el camino a la independencia de Escocia y de Irlanda del Norte, y por ende a la pérdida del petróleo del Mar del Norte, con tal de convertir la City en el primer centro financiero offshore del yuan.

La campaña a favor del Brexit contó con amplio apoyo de parte de la gentry [la nobleza media y clases adineradas] y del palacio de Buckingham, que movilizaron la prensa popular para llamar los electores a recuperar la independencia del país.

Al contrario de lo que afirma la prensa europea, la salida de los británicos de la Unión Europea no será lenta porque la UE se derrumbará rápidamente, antes de que transcurra el tiempo necesario para el cumplimiento de las negociaciones burocráticas de dicha salida. En el pasado, los Estados miembros del CAME no tuvieron que negociar su salida de ese órgano de integración económica ya que este simplemente dejó de funcionar en cuanto comenzó el movimiento de centrífuga. Los Estados miembros de la Unión Europea que se aferran a las ramas y se empecinan en querer salvar lo que queda de la Unión, van a dejar pasar la posibilidad de adaptarse a la nueva situación y se verán en peligro de sufrir las dolorosas convulsiones que caracterizaron los primeros años de la nueva Rusia: caída vertiginosa del nivel de vida… y de la esperanza de vida.

Para el centenar de miles de empleados, funcionarios electos y colaboradores europeos que inevitablemente perderán sus empleos y para las élites nacionales que también dependen de ese sistema, lo más conveniente sería reformar urgentemente las instituciones para tratar de salvarlas. Todos creen, erróneamente, que el Brexit abre una brecha que los euroescépticos van a tratar de aprovechar. Pero el Brexit no pasa de ser una respuesta a la decadencia de Estados Unidos.

El Pentágono, que actualmente prepara la cumbre de la OTAN en Varsovia, tampoco ha entendido que ya no está en condiciones de imponer a sus aliados el aumento de sus presupuestos militares y de obligarlos a respaldar sus aventuras bélicas. La dominación de Washington sobre el resto del mundo ha llegado a su fin.

Estamos cambiando de era.

¿Qué es lo que va a cambiar?

La caída del bloque soviético fue, en primer lugar, la muerte de una visión del mundo. Los soviéticos y sus aliados querían construir una sociedad solidaria, que pondría en común la mayor cantidad posible de cosas. Pero acabaron lastrados por una enorme burocracia y dirigentes anquilosados.

El muro de Berlín no fue derribado por los anticomunistas sino que cayó ante el empuje de una coalición de las juventudes comunistas y las iglesias luteranas. Querían refundar el ideal comunista sin la tutela soviética, sin policía política, ni burocracia. Pero las traicionaron sus élites que, después de haber servido los intereses de los soviéticos, se dedicaron con el mismo celo a servir los intereses de Estados Unidos. Los electores más comprometidos con el Brexit quieren, en primer lugar, recuperar su soberanía nacional y hacer pagar a los dirigentes del oeste de Europa la arrogancia con la que les impusieron el Tratado de Lisboa, a pesar de que los pueblos habían rechazado, en 2004-2007, el proyecto de Constitución Europea. Pero es posible que esos electores también sufran una decepción ante lo que viene.

El Brexit marca el fin de la dominación ideológica de Estados Unidos, de la democracia barata de las «Cuatro Libertades». En 1941, en su discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente estadounidense Roosevelt las definió como (1) la libertad de palabra y de expresión, (2) la libertad de cada cual de honrar a Dios como le parezca, (3) la libertad de vivir sin penuria y (4) la libertad de vivir sin miedo [a una agresión extranjera]. Si los ingleses quieren volver a sus propias tradiciones, los ciudadanos de Europa continental volverán a los cuestionamientos de la Revolución Francesa y la Revolución Rusa sobre la legitimidad del poder y modificarán profundamente sus instituciones, llegando incluso a correr el riesgo de ver resurgir el conflicto franco-alemán.

El Brexit también marca el fin de la dominación militaro-economica de Estados Unidos –ya que la OTAN y la Unión Europea no pasan de ser las dos caras de la misma moneda, a pesar de que instaurar la Política Exterior y de Seguridad Común llevó más tiempo que implementar el libre intercambio comercial. Yo redactaba hace poco una nota sobre esa política ante Siria. Analicé todos los documentos internos de la Unión Europea, los públicos y los que no se han publicado, y llegué a la conclusión de que fueron redactados sin ningún conocimiento sobre lo que realmente pasa en el terreno, pero a partir de las notas del ministerio alemán de Relaciones Exteriores, que a su vez reproduce las instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Hace varios años hice un trabajo similar para otro país y llegué a una conclusión también similar, sólo que en aquel momento el “intermediario” no era el gobierno alemán sino el gobierno francés.

Primeras consecuencias dentro de la Unión Europea

En este momento, varios sindicatos franceses luchan contra el proyecto de ley sobre el Trabajo redactado por el gobierno de Manuel Valls y basado en un informe de la Unión Europea, informe que a su vez retoma las instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Aunque la movilización de la CGT [1] ya permitió que los franceses descubrieran el papel de la Unión Europea en el asunto, el hecho es que todavía no acaban de entender la relación entre la UE y Estados Unidos. Han entendido que, al invertir las normas y anteponer los acuerdos a nivel de empresa a los acuerdos ramales, el gobierno cuestiona el predominio de la Ley sobre los contratos. Pero no conocen la estrategia de Joseph Korbel y sus dos hijas –su hija biológica, la demócrata Madeleine Albright, y su hija adoptiva, la republicana Condoleezza Rice. El profesor Korbel aseguraba que, para dominar el mundo, Washington no tenía más que imponer una rescritura de las relaciones internacionales en términos jurídicos anglosajones. Efectivamente, al poner el contrato por encima de la Ley, el derecho anglosajón privilegia a la larga a los ricos y poderosos en relación con los pobres y los miserables.

Es probable que los franceses, los holandeses, los daneses y otros pueblos también traten de separarse de la Unión Europea. Para lograrlo, tendrán que enfrentarse a las clases dirigentes de sus países. ¿Cuánto puede durar esa lucha? Es imposible predecirlo, pero es indudable el resultado. En todo caso, en medio del periodo de cambio que ya se anuncia, manipular a los obreros franceses resultara muy difícil. No será así con sus homólogos ingleses, actualmente desorganizados.

Primeras consecuencias para el Reino Unido
El primer ministro David Cameron utilizó las vacaciones de verano como pretexto para posponer su renuncia hasta octubre. Su sucesor, que sería en principio Boris Johnson, tiene así tiempo para preparar el cambio y aplicarlo en cuanto entre en Downing Street. El Reino Unido no esperará hasta su salida definitiva de la Unión Europea para seguir su propia política, comenzando por apartarse de la política de sanciones contra Rusia y Siria.

Al contrario de lo que hoy escribe la prensa europea, el Brexit no afectará directamente a la City de Londres, o sea a la gran finanza. Dado su particular estatus de Estado independiente bajo la autoridad directa de la Corona, la City no ha sido nunca parte de la Unión Europea. Por supuesto, ya no podrá seguir siendo sede de algunas casas madres de empresas que tendrán que replegarse hacia los territorios de la Unión Europea. Pero podrá utilizar la soberanía de Londres para desarrollar el mercado del yuan. Ya en abril, la City obtuvo los privilegios necesarios para ello mediante la firma de un acuerdo con el Banco Central chino. Y también desarrollará sus actividades como paraíso fiscal para los europeos.
Si bien es cierto que el Brexit desorganizará temporalmente la economía británica, en espera de la adopción de nuevas reglas, es muy probable que el Reino Unido –o al menos Inglaterra– se reorganice rápidamente para sacar el mayor provecho de su nueva situación. Queda por ver si los promotores de este terremoto tendrán la sabiduría de hacer que también beneficie a su pueblo: el Brexit es un regreso a la soberanía nacional, pero no garantiza la soberanía popular.

El panorama internacional puede evolucionar de maneras muy diferentes, en función de las reacciones que ya aparecen. Pero, aunque algunos pueblos se vean afectados, ese panorama será mucho más realista, tanto como los británicos, en lugar de aferrarse a un sueño hasta acabar estrellándose contra la dura realidad.

(*) Fuente: Red Voltaire

Publicado en:
http://nos-comunicamos.com.ar/node/6280

sábado, 13 de diciembre de 2014

Cómo invirtió Vladimir Putin la estrategia de la OTAN, por Thierry Meyssan (para "Red Voltaire" del 08-12-14)



Ante la guerra económica que le impone la OTAN, Rusia reacciona como lo haría ante una guerra clásica. Primero, se dejó alcanzar por las sanciones unilaterales, siendo esa la mejor manera de llevar el adversario hacia el terreno que ella misma había escogido. Al mismo tiempo, concluyó con China una serie de acuerdos que garantizan su futuro. Y después hizo lo mismo con Turquía, para desorganizar la OTAN. Como ya sucedió en el pasado, durante sus enfrentamientos con Francia y Alemania, la derrota inicial de Rusia podría garantizarle la victoria final.

En 2007, durante la cumbre anual sobre la seguridad organizada en Munich por la Fundación Bertelsmann y la OTAN, el presidente Vladimir Putin había subrayado que el interés de los europeos del oeste no era únicamente aliarse con la otra ribera del Atlántico sino también, y sobre todo, con Rusia. Desde aquel momento, Putin se ha esforzado constantemente por establecer relaciones económicas con Europa occidental, como la construcción del gasoducto North Stream, bajo la dirección del ex canciller alemán Gerhard Schroder. Por su parte, Estados Unidos ha hecho todo lo posible por impedir ese acercamiento, incluyendo la organización del golpe de Estado de Kiev y el sabotaje del gasoducto South Stream.
Según la prensa atlantista, Rusia se ha visto gravemente afectada por las «sanciones» unilaterales –que en realidad son actos de guerra económica– impuestas en ocasión de la incorporación de Crimea a la Federación Rusa y de la destrucción del Boeing 777 de Malaysia Airlines, así como por la caída de los precios del petróleo. El rublo ha perdido un 40% de su valor, las inversiones inútiles realizadas en el gasoducto South Stream representan una pérdida de 4 500 millones de dólares y el embargo contra los productos alimentarios ha costado 8 700 millones de dólares. Según asegura la prensa atlantista, Rusia está hoy arruinada y políticamente aislada.
De lo que no habla la prensa atlantista es de las consecuencias de esta guerra económica para los países de la Unión Europea. Además de que la prohibición de las exportaciones de alimentos puede echar abajo sectores enteros de la agricultura europea, la cancelación de South Stream tendrá consecuencias muy graves para el porvenir de la Unión Europea al hacer más caros los precios de la energía.


Arriba; La caída del rublo en relación con el dólar.
Fuente: Boursorama

Las «sanciones» unilaterales parecen haber tenido como consecuencia imprevista la actual caída de los precios del petróleo. Esto, en efecto, comenzó a verse el 20 de junio. Pero no fue hasta finales de julio, con las primeras «sanciones» económicas, que los precios se apartaron de las fluctuaciones habituales. Dado el hecho que los precios del petróleo no tienen nada que ver con la ley de la oferta y la demanda sino, como sucede en todos los mercados especulativos, con el volumen de los capitales que especulan sobre ese mercado, el desplazamiento de los capitales rusos que se produjo con el anuncio de las sanciones aceleró el movimiento. En un primer momento, se atribuyó la caída del precio del petróleo a un esfuerzo de Arabia Saudita por acentuar el costo de las inversiones estadounidenses en el gas de esquistos y los petróleos no convencionales. Pero, durante la reunión de la OPEP, resultó que los sauditas probablemente nada tienen que ver con eso. En todo caso, no parece nada creíble que Arabia Saudita se dedique a estar especulando en contra de su amo estadounidense.


Arriba: La caída de los precios del petróleo.
Fuente: Boursorama


Lo que sí puede decirse actualmente es que Rusia sorprendió a Washington al tirar inesperadamente al suelo el tablero diplomático: Vladimir Putin viajó a Turquía –país miembro de la OTAN– justo después de la visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden y concluyó con Ankara varios gigantescos acuerdos económicos. Y esos acuerdos no sólo le sirven a Rusia para evadir las sanciones unilaterales de la alianza atlántica sino que además desorganizan profundamente ese bloque militar.
La Turquía actual es un Estado a punto de convertirse en una terrible dictadura. A pesar de su conocida tolerancia hacia ese país miembro de la OTAN, el Departamento de Estado estadounidense reconoce que el gobierno turco abusó de su poder para detener las investigaciones anticorrupción iniciadas contra los miembros del gobierno y sus familias; impuso sanciones a los policías y magistrados que dirigieron esas investigaciones; que las minorías no tienen ningún derecho en Turquía, con excepción de las 3 minorías designadas en el Tratado de Lausana de 1923; la administración mantiene en la cárcel a cientos de presos políticos (principalmente oficiales superiores que habían establecido relaciones con el ejército de la República Popular China, responsables políticos de la oposición, periodistas y abogados); además, se han generalizado la tortura y las detenciones arbitrarias y se registran gran número de asesinatos extrajudiciales.
El presidente turco Erdogan se han construido el palacio más grande del mundo, en una reserva natural y a pesar de que la justica turca le había prohibido hacerlo. El lujoso edificio ha costado 615 millones de dólares a los contribuyentes turcos.
El rumbo criminal que ha tomado la administración Erdogan se ha convertido en un tema gravemente preocupante en el seno de la OTAN, sobre todo en la medida en que Turquía está convirtiéndose además en un aliado recalcitrante. Por ejemplo, Ankara sigue ayudando a los yihadistas que luchan contra el pueblo kurdo –a pesar de que la gran mayoría de los kurdos son sunnitas– en vez de unirse activamente a la coalición estadounidense contra el Emirato Islámico. Es precisamente por eso que el vicepresidente estadounidense Joe Biden viajó a Ankara el 22 de noviembre, todo indica que para amenazar al presidente Erdogan y hacerle entender que tiene que respetar el orden estadounidense.
Pero, el 1º de diciembre, Vladimir Putin también viajó a Ankara. Estableciendo una clara separación entre los temas económicos y las cuestiones políticas, Putin presentó una oferta muy bien preparada: una alianza económica sin precedente entre Rusia y Turquía. Consciente de que esa inesperada oferta constituye su única salida ante las amenazas de Washington, el presidente Erdogan firmó todos los documentos que le presentaron los rusos. Aceptó la ampliación del gasoducto submarino que ya conecta su país con Rusia a través del Mar Negro; decidió comprar a buen precio el gas ruso e incluso varias centrales nucleares civiles para alimentar su industria; venderá a Rusia sus productos agrícolas, a pesar del embargo decretado contra ese país por los demás miembros de la alianza atlántica; etc.
Para la OTAN, el problema turco está convirtiéndose en una verdadera pesadilla.
Vladimir Putin seguramente no ha cambiado de opinión sobre Recep Tayyip Erdogan. Este personaje no pasa de ser un delincuente que se metió en la Hermandad Musulmana, que fue aupado después al poder con ayuda de la CIA y que hoy se comporta como un verdadero mafioso. Pero el presidente ruso está acostumbrado a tratar con oligarcas y con jefes de Estado del Asia Central que no son mucho mejores. Él mismo logró llegar al Kremlin infiltrándose entre los amigos de Boris Yeltsin y Boris Berezovski.
Por su parte, Recep Tayyip Erdogan sabe que si hoy está en el poder es gracias a la OTAN, que ahora está pidiéndole cuentas. Erdogan está por lo tanto dispuesto a hacer lo que suele llamarse en ballet «le grand écart»: ser simultáneamente aliado de Washington en política y aliado de Moscú en el plano económico. Sabe que ningún país ha logrado salir de la OTAN pero piensa que puede mantenerse en el poder recurriendo a ese doble juego.

Veamos ahora la estrategia de Vladimir Putin.

El poderío de Estados Unidos reside a la vez en su moneda, el dólar, cuyo uso impone al resto del mundo gracias al control que ejerce sobre el mercado del petróleo, y en su ejército.
La OTAN acaba de iniciar una guerra económica contra Rusia. Por necesidades de la propaganda, la OTAN esconde sus ataques bajo el término «sanciones». Pero, antes de imponer sanciones habría que pasar por un proceso previo de acusación, enjuiciamiento y veredicto. No ha sido así en el caso de Rusia. Las «sanciones» más importantes contra ese país incluso fueron adoptadas después de la destrucción –en Ucrania– de un avión civil que probablemente fue derribado por las nuevas autoridades de Kiev.
En respuesta a esas «sanciones», Vladimir Putin comenzó por reorientar el futuro de su país de Europa occidental hacia el Extremo Oriente firmando los contratos más importantes de la historia con sus socios chinos. Y ahora utiliza a Turquía contra la OTAN para evadir las «sanciones» comerciales occidentales. Tanto con China como con Turquía, Rusia vende su energía en monedas locales o recurriendo al trueque, nunca en dólares.
Los expertos rusos han calculado que Washington intervendría si el precio del barril de petróleo llegara a mantenerse más de 6 meses en menos de 60 dólares. Hace 2 meses, la gobernadora del Banco Central de Rusia, Elvira S. Nabiullina, declaraba ante la Duma que la institución que ella dirige dispone de reservas suficientes para enfrentar ese escenario.
Por consiguiente, si bien Rusia parece por el momento gravemente afectada por la agresión económica de la OTAN, también es cierto que la situación podría invertirse dentro de 6 meses. Para mantener su predominio sobre el resto del mundo, Washington se vería entonces obligado a intervenir para elevar los precios del petróleo.
El problema es que, mientras tanto, esta guerra habrá afectado seriamente a la Unión Europea y la OTAN, mientras que Rusia simplemente habrá redirigido su economía hacia su aliado chino.
En definitiva, Rusia actúa ante esta situación como siempre lo ha hecho. En el pasado, ante las invasiones de Napoleón y Hitler, Rusia practicaba la «estrategia de la tierra quemada». Antes de la inminente llegada de las tropas enemigas, Rusia destruía sus propias riquezas y seguía retrocediendo hacia el Extremo Oriente. Y después se volvía con nuevas fuerzas contra los invasores, ya extenuados por un avance demasiado prolongado.

Thierry Meyssan

Fuente Оdnako (Rusia)

Publicado en:
 http://www.voltairenet.org/article186154.html

martes, 11 de noviembre de 2014

La coalición estadounidense está dividida en materia de objetivos, por Thierry Meyssan (para “Red Voltaire” del 10-11-14)




por Thierry Meyssan
 
Washington parece haber renunciado a su mapa de rediseño del Levante… para adoptar otro. Pero el fracaso del primer proyecto y la resistencia del pueblo sirio no auguran nada bueno en cuanto a las posibilidades de concretar el nuevo plan. Thierry Meyssan analiza los reajustes que exige el nuevo proyecto de Estados Unidos para el Levante y la división que está sembrando en el seno de la coalición estadounidense, en la que ahora se han formado dos bandos: de un lado Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita y del otro Francia y Turquía.



Washington ya no desea derrocar la República Árabe Siria porque considera que la Coalición Nacional de la oposición externa siria es incapaz de gobernar el país y también porque no quiere que Siria se hunda en la anarquía. A diferencia de Libia y de Irak, Siria tiene fronteras con Israel, así que sembrar el caos en Siria podría resultar fatal para el ahijado sionista de Estados Unidos.
Poco a poco, el estado mayor estadounidense ha venido revisando la definición que dio en 2001 de su proyecto de «Medio Oriente ampliado» o (Greater Middle East Initiative), cuyo mapa había publicado el coronel Ralph Peters durante los debates de la Comisión Baker-Hamilton [1]. Dentro de la administración Obama existe una facción que milita por la aplicación de un nuevo plan que consistiría en el rediseño simultáneo de Irak y Siria bajo la forma 5 Estados, 2 de ellos transfronterizos.
En julio de 2013, el neoconservador alemán Martin Kobler, representante en Irak del secretario general de la ONU Ban Ki-moon, había anunciado sorpresivamente al Consejo de Seguridad la fusión de los campos de batalla de Irak y de Siria [2].
El mapa de este nuevo plan fue publicado en septiembre de 2013 por la periodista Robin Wright, en aquel entonces investigadora en el United States Institute of Peace, el think tank del Pentágono [3].

El rediseño del Medio Oriente según Robin Wright 

El nuevo mapa prevé una drástica reducción de Siria, que perdería el 75% de su territorio. Ese plan ya cuenta con el respaldo de Israel, como indicó el ministro israelí de Defensa Moshe Yaalon durante su visita a Estados Unidos [4].


El nuevo objetivo de Washington sería mantener la República Árabe Siria al menos en la parte del actual territorio sirio que limita con Israel, o sea en Damasco y en la costa del Mediterráneo. Pero Francia y Turquía, por el contrario, no quieren una fusión del Kurdistán iraquí con el norte de Siria, variante que acabaría provocando inevitablemente la división de Turquía.
Francia y Turquía tampoco desean la aparición de un gran Sunnistán, que abarcaría el territorio iraquí actualmente ocupado por el Emirato Islámico (también designado como Daesh y anteriormente como EIIL) y el desierto sirio y que escaparía a la influencia de París y Ankara en una variante que sólo beneficiaría los intereses de Estados Unidos y de Arabia Saudita.
Es por eso que París y Ankara se han esforzado, en primer lugar, por eliminar o por lograr que otros eliminen a los kurdos del PYG [5] (aliados del PKK [6], favorables a la creación de un Kurdistán en Turquía y por consiguiente hostiles al proyecto estadounidense de creación de un falso Kurdistán, que abarcaría el actual Kurdistán iraquí y casi todo el norte de Siria incluyendo territorios no habitados por poblaciones kurdas pero sin tocar el territorio de la actual Turquía) y por obligar a Washington a volver al proyecto inicial de «primavera árabe» en Siria: tendiente a poner a la Hermandad Musulmana en el poder en Damasco.
Dada la resistencia del pueblo sirio y las continuas victorias de su ejército desde hace más de un año, Washington perdió confianza en la posibilidad de concretar su plan. Al mismo tiempo, Obama entrevió la posibilidad de asociarse con Irán. Ahora se sabe que incluso escribió en secreto al Guía de la Revolución iraní –el ayatola Ali Khamenei– proponiéndole una alianza para aplastar a Daesh. Pero con la condición de que Khamenei apruebe el acuerdo con Washington ya negociado en Viena por el presidente iraní Hassan Rohani [7].
Ahora bien, «aplastar a Daesh» podría significar liberar las poblaciones iraquíes y sirias que ahora se hallan bajo el dominio del Emirato Islámico y volver al statu quo ante bellum, [8], o instalar –en nombre del realismo– un gobierno más legítimo en el espacio que hoy ocupa ese grupo yihadista, lo cual equivaldría a realizar el plan Wright.
En clara reacción ante el proyecto de creación de un Sunnistán en territorios pertenecientes a Irak y Siria, el secretario general del Hezbolla, Hassan Nasrallah, aprovechó la celebración de la Ashura para denunciar la responsabilidad de Arabia Saudita en el desarrollo del takfirismo [9]. Con esa denuncia, Hassan Nasrallah designó por primera vez el wahabismo como la matriz de un proyecto que perjudica el islam, lo cual significa que el wahabismo no es una rama del islam sino una herejía que pone a todos los musulmanes en una situación embarazosa y perjudicial para toda su comunidad y para la religión que practican.
Considerando que si el Guía de la Revolución iraní rechaza la proposición estadounidense Washington pudiera decidir atacar el Ejército Árabe Sirio para obligarlo a replegarse hacia Damasco y Latakia, la República Árabe Siria decidió adelantarse a los acontecimientos solicitando urgentemente a la Federación Rusa que le entregue la última generación de misiles antiaéreos S-300, los únicos capaces de mantener a raya los aviones de la US Air Force. Moscú ya confirmó que la entrega de esos misiles antiaéreos se concretará en cuanto se completen algunos trámites administrativos [10].
Por su parte, el ministro francés de Relaciones Exteriores Laurent Fabius publicó, el 3 de noviembre, un artículo de opinión que apareció en 3 diarios de Francia, Estados Unidos y Arabia Saudita. En ese artículo, Fabius llama a «salvar Alepo» del «régimen» de Damasco [11]. El texto, muy bien escrito, trata de convencer a los aliados de Francia para que renuncien a la ofensiva contra el Emirato Islámico y lo ayuden más bien a derrocar la República Árabe Siria. Pero es poco probable que ese artículo de opinión sea suficiente para lograr ese objetivo, sobre todo porque quienes saben lo que realmente sucede en el terreno deben haberse quedado muy negativamente impresionados por la increíble mala fe del jefe de la diplomacia francesa.
Por otro lado, Francia y Arabia Saudita finalmente firmaron el contrato que Riad había anunciado hace cerca un año, para la compra de armamento para el ejército libanés [12]. Oficialmente, el rey Abdallah regala 3 000 millones de dólares en armamento francés al ejército libanés para que esa institución armada pueda modernizarse y defender su país. Pero en realidad se trataba de una muestra de agradecimiento a los militares libaneses por no haber grabado la confesión del terrorista Majed el-Majed [13]. En todo caso, dado que el único objetivo posible de esa entrega de armas es convertir al ejército libanés en rival del Hezbollah, es poco probable que ese trato llegue a concretarse. Es posible que los sauditas proporcionen, cuando más, los medios necesarios para acabar con los yihadistas en la región de Qalamun ya que, si se aplica el plan Wright, esos individuos dejan de ser útiles. Incluso podemos apostar a que pronto dejarán a libaneses y franceses a solas con sus sueños.
Lo que ya resulta más que evidente es que una coalición profundamente dividida en cuanto a sus objetivos tiene muy pocas probabilidades de alcanzar la victoria.

[1] “Blood borders - How a better Middle East would look”, Colonel Ralph Peters, Armed Forces Journal, 1º de junio de 2006.
[2] “UN envoy: Iraq and Syrian conflicts are merging”, Edith M. Lederer, Associated Press, 16 de julio de 2013.
[3] “Imagining a Remapped Middle East”, Robin Wright, The New York Times Sunday Review, 28 de septiembre de 2013.
[5] Organización de defensa de los kurdos de Siria.
[6] El Partido de los Trabajadores del Kurdistán, fundado en Turquía en 1978.
[7] “Obama Wrote Secret Letter to Iran’s Khamenei About Fighting Islamic State”, Jay Solomon y Carol E. Lee, Wall Street Journal, 6 de noviembre de 2014.
[8] En latín, Statu quo ante bellum significa “la situación anterior a la guerra”.
[9] «Sayyed Nasrallah: le wahhabisme menace l’Islam», Al-Manar, 27 de octubre de 2014.
[10] “Damas recevra prochainement des systèmes russes S-300 (ministre)”, en español “Damasco recibirá próximamente sistemas rusos S-300 (ministro), Ria-Novosti, 6 de noviembre de 2014.
[11] «Après Kobané, sauver Alep», por Laurent Fabius, Le Figaro (Francia), Réseau Voltaire, 3 de noviembre de 2014.
[12] «L’Arabie saoudite et la France ont signé ce mardi à Riyad un contrat de livraison d’armes françaises pour le Liban» (En español, “Arabia Saudita y Francia firmaron este martes en Riad un contrato de entrega de armamento francés para el Líbano”),RP Défense, 6 de noviembre de 2014.
[13] «Silencio y traición por 3 000 millones de dólares», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 16 de enero de 2014.

Publicado en: