ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta New York. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta New York. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de julio de 2026

MAMDANI: "No daré la bienvenida a Benjamín Netanyahu NI A NUNGÚN OTRO CRIMINAL DE GUERRA"

 


RT en Español

@ActualidadRT


🔈"No daré la bienvenida a Benjamín Netanyahu NI A NUNGÚN OTRO CRIMINAL DE GUERRA"


El alcalde de Nueva York aseguró que el primer ministro israelí no será bienvenido en la ciudad durante la visita que tiene prevista al país norteamericano en septiembre próximo.




viernes, 7 de noviembre de 2025

¿Quién es Mamdani, el nuevo alcalde de Nueva York que enrabia a los demócratas y se le atraganta a Trump?, por "RT" del 05-11-25


 Stephani Spindel / VIEWpress / Gettyimages.ru


5 nov 2025 

Desde su victoria en las primarias démocratas en junio, Mamdani se ha enfrentado al rechazo de diferentes facciones del espectro político, sufriendo diversas arremetidas del presidente de EE.UU.



El demócrata socialista Zohran Mamdani se convirtió este martes en el primer alcalde musulmán de la ciudad de Nueva York. A sus 34 años, el político indio-estadounidense será el mandatario de la ciudad más joven en un siglo y el primero originario de Asia del Sur.


Según el escrutinio, Mamdani cuenta con más de 1.030.000 votos, lo que supone el 50,4 %. El segundo lugar fue para el exgobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, quien se presentó como independiente, con 850.353 (41,6 %). El tercero en liza fue el republicano Curtis Silwa, con 145.624 votos (7,1 %).


Hasta ahora asambleísta estatal, Mamdani comenzó el año como un candidato prácticamente desconocido, pero ascendió rápidamente a la cima de las encuestas hasta lograr esta "improbable" victoria, observa BBC. Ahora, tras su triunfo, la batalla entre él y el presidente Donald Trump "está asegurada", vaticina el medio.


Con un programa electoral considerado en EE.UU. como de extrema izquierda, Mamdani defiende posiciones vistas como políticamente arriesgadas en Nueva York. Por ejemplo, describió las acciones de Israel en la Franja de Gaza como un genocidio y pidió nuevos impuestos a las empresas.


Su campaña se centró principalmente en promesas destinadas a reducir el costo de vida de los neoyorquinos, como cuidados infantiles y autobuses gratuitos, congelamiento de alquileres para personas que vivan en departamentos con alquiler regulado y nuevas viviendas asequibles, medidas que en gran parte se financiarían mediante el aumento de impuestos a los más ricos.


Desde su victoria en las primarias démocratas en junio, Mamdani se ha enfrentado al rechazo de diferentes facciones del espectro político, sufriendo diversas arremetidas del presidente de EE.UU.


"Finalmente, ha sucedido, los demócratas han cruzado la línea. Zohran Mamdani, un lunático 100 % comunista, acaba de ganar las primarias demócratas y va camino de convertirse en alcalde. Hemos tenido izquierdistas radicales antes, pero esto se está volviendo un poco ridículo", escribió entonces Donald Trump en Truth Social, agregando que Mamdani "se ve terrible, su voz es chirriante, no es muy inteligente". "Sí, ¡este es un gran momento en la historia de nuestro país!", ironizó.


"Guerra interna potencialmente devastadora"

En vísperas de las elecciones de Nueva York, Trump anunció que, en caso de que Mamdani ganara, su Administración solo contribuiría a la ciudad con el mínimo exigido de fondos federales.


Asimismo, Lawrence Summers, secretario del Tesoro durante la presidencia de Barack Obama, también expresó su preocupación. "Estoy profundamente alarmado por el futuro del Partido Demócrata y del país", escribió en sus redes.


Por su parte, Mamdani afirmó en declaraciones a la BBC que el racismo es un claro indicio de los problemas que aquejan a la política estadounidense. Al mismo tiempo, criticó a un Partido Demócrata que "permitió la reelección de Donald Trump" y no ha defendido a la clase trabajadora "sin importar quiénes sean ni de dónde vengan".


Por otro lado, según Daily Mail, la noche de la victoria de Mamdani "encendió la mecha de una guerra interna potencialmente devastadora por el corazón del Partido Demócrata". El medio británico destaca que tanto Mamdani en Nueva York como la pragmática centrista Abigail Spanberger en el estado de Virginia obtuvieron "victorias arrolladoras".


"Esto amenaza con fracturar el partido, mientras los demás candidatos deciden qué camino seguir: el socialismo democrático intransigente de Mamdani o el realismo pragmático de Spanberger", apunta el periódico.


¿Qué se sabe de Mamdani?

De padres indios, Zohran Mamdani nació en la capital de Uganda, Kampala. Vivió con su familia durante un breve periodo de tiempo en Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, antes de mudarse a Nueva York a la edad de 7 años. Obtuvo la ciudadanía estadounidense en 2018, poco después de graduarse en la universidad.


En los primeros años de su carrera profesional, también tuvo una notable presencia en la escena local del 'hip hop', rapeando bajo el nombre artístico de Young Cardamom y posteriormente como Mr. Cardamom.


Tras iniciarse en la política local trabajando en campañas para candidatos demócratas en los distritos de Queens y Brooklyn, en 2020 fue elegido por primera vez para la Asamblea de Nueva York (Cámara Baja de la Legislatura del estado), donde fue reelegido en otras dos ocasiones.



Publicado en:

https://actualidad.rt.com/actualidad/571803-mamdani-alcalde-nueva-york-democratas-hueso-trump

domingo, 7 de febrero de 2021

lunes, 5 de octubre de 2020

ERNESTO RESNIK: "Varios barrios de New York City vuelven a cerrar escuelas por suba en casos"

Publicado en:

https://twitter.com/ernestorr/status/1312845358754680834







lunes, 17 de agosto de 2020

ERNESTO RESNIK: "Caramba, ¿dónde han quedado las 'inmunidades de rebaño'?"










Publicado en:
https://twitter.com/ernestorr/status/1294662614644142081

lunes, 1 de junio de 2020

NEW YORK: Protestan por cuarto día consecutivo contra el racismo, por Malén Denis (para "Página 12" del 01-06-20)

 Imagen: AFP


Nueva York resiste la brutalidad policial disparada por Trump 


 “Somos los más pobres y nos matan, no valemos nada” dijo Brianna, hija de inmigrantes. Ella se sumó a las marchas en repudio por el asesinato del afrodescendiente George Floyd.

 
Por Malén Denis

Desde Nueva York


Brianna no va a marchar hoy porque tiene que trabajar doble turno. Me cuenta que su familia es del Caribe y que sus padres son inmigrantes, pero ella nació acá, en Nueva York. Es su último día en Starbucks porque hay una ola de despidos a raíz de la crisis económica que desencadenó el brote de coronavirus. Todo está unido, es imposible disolver el efecto dominó. Le pregunto qué siente. Está enojada, la desigualdad se percibe en todo. En los cheques de estímulo que no llegan a los inmigrantes, en los trabajadores racializados, como su padre, que quedaron en la calle. “Somos los más pobres y nos matan, no valemos nada”.
Leer más Estados Unidos: la protesta no cede y se impone el toque de queda en 40 ciudades | Nueva jornada de manifestaciones en todo el país
Leer más Un discurso del odio quesigue sumando sedes | El crecimiento de la red educativa del grupo católico integrista Fasta

Es el cuarto día consecutivo de protestas esparcidas a lo largo de Nueva York. La ironía es que el movimiento que denuncia el racismo estructural y, en particular, la violencia policial, fue coronado con una policía aún más violenta. El sábado, las diversas manifestaciones terminaron en golpizas, balas de goma a los ojos, policía montada y patrulleros pasando, literalmente, por encima a ciudadanos. Las autoridades no parecieron coincidir con esta lectura, al menos en principio. El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill De Blasio, dijo en conferencia de prensa luego de las revueltas del sábado, que no iba a echarle la culpa a los oficiales que estaban “intentando lidiar con una situación imposible”.

El país está literalmente en llamas, durante el sábado las protestas acompañadas de saqueos y patrulleros incendiados se multiplicaron por las principales ciudades de Estados Unidos, dando continuidad a las movilizaciones que se habían iniciado en Minneapolis el martes pasado, como reacción al asesinato del afroamericano George Floyd a manos de Derek Chauvin efectivo de la policía, el día anterior.

“¿Cómo deletreamos racista? P-O-L-I-C-Í-A” repite en una voz gutural la masa de manifestantes en Nueva York. Solo se ven los ojos de las personas por los tapabocas y están encendidos. Es que recordemos que esta ciudad fue el epicentro mundial del coronavirus, y, si bien esta amenaza ha pasado a un segundo plano, no es un elemento menor. La tasa de mortalidad del virus en personas negras y latinas duplicó a la de los blancos, lo cual hizo evidente la desigualdad estructural que arroja constantemente a estas poblaciones a los márgenes. Eso también es violencia.

En Manhattan la movilización del domingo comenzó pacífica, en parte porque ha habido incidentes que terminaron con cientos ciudadanos heridos y 345 detenidos, la noche anterior. La reunión tuvo lugar en Bryant Park, frente a una de las entradas de la Biblioteca Pública de Nueva York y comenzó a bajar por la quinta avenida hacia el sur. “Sin justicia no hay paz” se escucha en una voz grave, pesada.

Los drones nos sobrevuelan, detrás de nosotros, una decena de policías. La marcha se multiplica cuadra a cuadra, de los comercios abiertos y los edificios salen con celulares en alto algunas personas, a sumarse por unos segundos. El ajetreo me detiene frente a un edificio lujoso de departamentos sobre la calle 33, cruzo miradas con el guardia de seguridad, afroamericano, que ha salido de su posición. “No estoy marchando porque estoy trabajando, pero sería uno de ustedes si no”, me dice.

Seguimos avanzando hacia donde comenzamos, la marcha ha hecho una rotonda, ensanchándose, sumando gente a cada segundo. Se respeta el distanciamiento social y cada un par de cuadras el paso se detiene pidiendo que nos pongamos de rodillas. “Sin justicia no hay paz”, decimos.

Tamu es afrodescendiente, nació en Luisiana. “Es importante la unidad en un momento como este”. Es la primera marcha a la que puede asistir, porque hasta ahora su trabajo no se lo permitió, “sentís la discriminación, la sentís todo el tiempo, la siento cuando salgo a correr y las mujeres blancas se alejan, es el color de mi piel, es mi ropa. Tenemos que presentarnos de cierto modo para no resultar amenazantes y protegernos, y eso nos lleva a la sumisión”. En cuanto la despido, una chica blanca para su auto en una de las calles transversales. Se baja y alza un cartel “si no ves el problema, sos parte de él”. La marcha aplaude.
Leer más Respuesta a la "infectadura": científicos e intelectuales en apoyo a la cuarentena | "Evitar contagios y muertes sigue estando en nuestras manos"

El que no ve que es parte del problema, desde ya, es Donald Trump. Sus declaraciones en Twitter a lo largo de estos días han demostrado que su administración no tiene ninguna intención de reconocer el reclamo, sino ensanchar el pecho en un falso heroísmo, jactándose del accionar policial y de la guardia nacional. Hace horas, además, afirmó que declarará a ANTIFA como organización terrorista. ANTIFA (abreviación para antifascista), es el nombre que se usa para designar a un grupo amorfo, y muchas veces atomizado, de izquierda que apoya a poblaciones oprimidas. No solo no es una organización centralizada, sino que sería inconstitucional proscribir la actividad de una agrupación basado en ideología.

 A Trump no le importa no estar amparado por una figura legal para declarar terrorista a ANTIFA. Hay una intencionalidad clara del discurso político en encontrar un enemigo interno, ubicarlo entre el pueblo y sus protestas. Y en los medios nunca faltan periodistas defendiendo paredes, condenando la violencia de una población violentada, que pide justicia con urgencia.

Mientras escribo en mi casa en la calle 30, al Este de la ciudad de Manhattan, se escuchan los gritos de los manifestantes, a quienes tuve que abandonar. A las 7 de la tarde se suman a las voces del pueblo en movimiento los aplausos diarios reconociendo el esfuerzo de los trabajadores esenciales del estado de Nueva York, que en un 75 por ciento son personas de color. Una vez más, es imposible separar una cosa de la otra. “El silencio blanco es violencia” es otro de los cánticos que siempre vuelve al desolador “no puedo respirar”, la última frase pronunciada por George Floyd en vida.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/269485-nueva-york-resiste-la-brutalidad-policial-disparada-por-trum

domingo, 17 de mayo de 2020

Distopía de alta tecnología: la receta que se gesta en Nueva York para el post-coronavirus, por Naomi Klein (para "The Intercept" y "La Vaca" 13-05-20)

Eric Schmidt, ejjecutivo de Google, habla observado por el gobernador del estado de Nueva York Andrew Cuomo.

13/05/2020

En este revelador artículo para The Intercept, la periodista canadiense Naomi Klein analiza el fichaje del ex Ceo de Google Eric Schmidt para encabezar una comisión para «reimaginar la realidad post-Covid» en Nueva York donde, dice, comienza a gestarse un futuro dominado por la asociación de los estados con los gigantes tecnológicos: “Pero las ambiciones van mucho más allá de las fronteras de cualquier estado o país”. Klein define una Doctrina del Shock pandémico, a la que llama el nuevo pacto o New Deal de las Pantallas (Screen New Deal). Plantea el riesgo liso y llano de que esta política de las corporaciones amenace destruir al sistema educativo y de salud. El rastreo de datos, el comercio sin efectivo, la telesalud, la escuela virtual, y hasta los gimnasios y las cárceles, parte de una propuesta “sin contacto y altamente rentable”. La cuarentena como laboratorio en vivo, un «Black Mirror», y la aceleración de esta distopía a partir del coronavirus: “Ahora, en un contexto desgarrador de muerte masiva, se nos vende la dudosa promesa de que estas tecnologías son la única forma posible de proteger nuestras vidas contra una pandemia”. Cuáles son las dudas (de siempre) y cómo, bajo el pretexto de la inteligencia artificial, las corporaciones vuelven a pelear por el poder de controlar las vidas. (Traducido por Agencia Lavaca.org).

Por Naomi Klein para The Intercept


Durante la sesión informativa diaria sobre coronavirus del gobernador de Nueva York Andrew Cuomo el miércoles, la sombría mueca que llenó nuestras pantallas durante semanas fue reemplazada brevemente por algo parecido a una sonrisa.

La inspiración para estas vibraciones inusualmente buenas fue un contacto en video del ex CEO de Google Eric Schmidt, quien se unió a la reunión informativa del gobernador para anunciar que encabezará una comisión para reimaginar la realidad post-Covid del Estado de Nueva York, con énfasis en integrar permanentemente la tecnología en todos los aspectos de la vida cívica.

«Las primeras prioridades de lo que estamos tratando de hacer», dijo Schmidt, «se centran en telesalud, aprendizaje remoto y banda ancha… Necesitamos buscar soluciones que se puedan presentar ahora y acelerar la utilización de la tecnología para mejorar las cosas». Para que no haya dudas de que los objetivos del ex CEO de Google eran puramente benevolentes, su fondo de video presentaba un par de alas de ángel doradas enmarcadas.

Justo un día antes, Cuomo había anunciado una asociación similar con la Fundación Bill y Melinda Gates para desarrollar «un sistema educativo más inteligente». Al llamar a Gates un «visionario», Cuomo dijo que la pandemia ha creado «un momento en la historia en el que podemos incorporar y avanzar en las ideas [de Gates] … Todos estos edificios, todas estas aulas físicas, ¿para qué, con toda la tecnología que se tiene?» preguntó, aparentemente de modo retórico.

Ha tardado un tiempo en edificarse, pero está comenzando a surgir algo parecido a una doctrina del shock pandémico. Llamémoslo «Screen New Deal» (el New Deal de la pantalla). Con mucho más de alta tecnología que cualquier otra cosa que hayamos visto en desastres anteriores, el futuro que se está forjando a medida que los cuerpos aún acumulan las últimas semanas de aislamiento físico no como una necesidad dolorosa para salvar vidas, sino como un laboratorio vivo para un futuro permanente y altamente rentable sin contacto.

Anuja Sonalker, CEO de Steer Tech, una compañía con sede en Maryland que vende tecnología para el auto estacionamiento de vehículos (self parking), resumió recientemente el nuevo discurso que genera el virus. «Hay una tendencia definida a la tecnología sin contacto con humanos», dijo. «Los humanos son biopeligrosos, las máquinas no lo son».

Es un futuro en el que nuestros hogares nunca más serán espacios exclusivamente personales, sino también, a través de la conectividad digital de alta velocidad, nuestras escuelas, los consultorios médicos, nuestros gimnasios y, si el estado lo determina, nuestras cárceles. Por supuesto, para muchos de nosotros, esas mismas casas ya se estaban convirtiendo en nuestros lugares de trabajo que nunca se apagan y en nuestros principales lugares de entretenimiento antes de la pandemia, y el encarcelamiento de vigilancia «en la comunidad» ya estaba en auge. Pero en el futuro, bajo una construcción apresurada, todas estas tendencias están preparadas para una aceleración de velocidad warp (forma teórica de moverse más rápido que la velocidad de la luz).


Este es un futuro en el que, para los privilegiados, casi todo se entrega a domicilio, ya sea virtualmente a través de la tecnología de transmisión y en la nube, o físicamente a través de un vehículo sin conductor o un avión no tripulado, y luego la pantalla «compartida» en una plataforma mediada. Es un futuro que emplea muchos menos maestros, médicos y conductores. No acepta efectivo ni tarjetas de crédito (bajo el pretexto del control de virus) y tiene transporte público esquelético y mucho menos arte en vivo. Es un futuro que afirma estar basado en la «inteligencia artificial», pero en realidad se mantiene unido por decenas de millones de trabajadores anónimos escondidos en almacenes, centros de datos, fábricas de moderación de contenidos, talleres electrónicos, minas de litio, granjas industriales, plantas de procesamiento de carne, y las cárceles, donde quedan sin protección contra la enfermedad y la hiperexplotación. Es un futuro en el que cada uno de nuestros movimientos, nuestras palabras, nuestras relaciones pueden rastrearse y extraer datos mediante acuerdos sin precedentes entre el gobierno y los gigantes tecnológicos.

Si todo esto suena familiar es porque, antes del Covid, este preciso futuro impulsado por aplicaciones y lleno de conciertos nos fue vendido en nombre de la conveniencia, la falta de fricción y la personalización. Pero muchos de nosotros teníamos preocupaciones. Sobre la seguridad, la calidad y la inequidad de la telesalud y las aulas en línea. Sobre autos sin conductor que derriban peatones y aviones no tripulados que destrozan paquetes (y personas). Sobre el rastreo de ubicación y el comercio sin efectivo que borra nuestra privacidad y afianza la discriminación racial y de género. Sobre plataformas de redes sociales sin escrúpulos que envenenan nuestra ecología de la información y la salud mental de nuestros hijos. Sobre «ciudades inteligentes» llenas de sensores que suplantan al gobierno local. Sobre los buenos trabajos que estas tecnologías eliminaron. Sobre los malos trabajos que producían en masa.

Y, sobre todo, nos preocupaba la riqueza y el poder que amenazaban a la democracia acumulados por un puñado de empresas tecnológicas que son maestros de la abdicación, evitando toda responsabilidad por los restos que quedan en los campos que ahora dominan, ya sean medios, minoristas o transporte.

 Ese era el pasado antiguo conocido como «febrero». Hoy en día, una gran ola de pánico arrastra a muchas de esas preocupaciones bien fundadas, y esta distopía calentada está pasando por un cambio de marca de trabajo urgente. Ahora, en un contexto desgarrador de muerte masiva, se nos vende la dudosa promesa de que estas tecnologías son la única forma posible de proteger nuestras vidas contra una pandemia, las claves indispensables para mantenernos a salvo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.

Gracias a Cuomo y sus diversas asociaciones multimillonarias (incluida una con Michael Bloomberg para pruebas y rastreo), el estado de Nueva York se está posicionando como la brillante sala de exposición para este sombrío futuro, pero las ambiciones van mucho más allá de las fronteras de cualquier estado o país.

Y en el centro de todo está Eric Schmidt. Mucho antes de que los estadounidenses entendieran la amenaza de Covid-19, Schmidt había estado en una agresiva campaña de lobby, presiones y relaciones públicas impulsando precisamente la visión de la sociedad del Black Mirror (o Espeo Negro, por la serie inglesa) que Cuomo acaba de darle poder para construir. En el corazón de esta visión está la perfecta integración del gobierno con un puñado de gigantes de Silicon Valley: con escuelas públicas, hospitales, consultorios médicos, policías y militares, todas las funciones principales se externalizan (a un alto costo) a empresas privadas de tecnología.

Es una visión en la que Schmidt ha estado avanzando en sus funciones como presidente de la Junta de Innovación de Defensa, que asesora al Departamento de Defensa sobre el mayor uso de la inteligencia artificial en el ejército, y como presidente de la poderosa Comisión de Seguridad Nacional sobre Inteligencia Artificial, o NSCAI, que asesora al Congreso sobre «avances en inteligencia artificial, desarrollos relacionados con el aprendizaje automático y tecnologías asociadas», con el objetivo de abordar «las necesidades de seguridad nacional y económica de los Estados Unidos, incluido el riesgo económico». Ambas juntas están llenas de poderosos CEOS de Silicon Valley y altos ejecutivos de compañías como Oracle, Amazon, Microsoft, Facebook y, por supuesto, los colegas de Schmidt en Google.

Como presidente, Schmidt aún posee más de 5.3 mil millones de dólares en acciones de Alphabet (la compañía matriz de Google), así como grandes inversiones en otras empresas tecnológicas, esencialmente ha estado llevando a cabo una reestructuración con sede en Washington en nombre de Silicon Valley. El objetivo principal de las dos cámaras empresarias es solicitar aumentos exponenciales en el gasto del gobierno en investigación sobre inteligencia artificial y en infraestructura que permita tecnologías como la 5G, inversiones que beneficiarían directamente a las compañías en las que Schmidt y otros miembros de estos grupos tienen amplias participaciones.

Primero en presentaciones a puertas cerradas para legisladores y más tarde en artículos de opinión y entrevistas públicas, el argumento de Schmidt ha sido que, dado que el gobierno chino está dispuesto a gastar dinero público ilimitado para construir la infraestructura de vigilancia de alta tecnología, mientras permite a las empresas tecnológicas chinas como Alibaba, Baidu y Huawei obtener los beneficios de las aplicaciones comerciales, la posición dominante de los EE.UU en la economía global está al borde del colapso.

El Centro de Información de Privacidad Electrónica recientemente obtuvo acceso a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información a una presentación realizada por el NSCAI de Schmidt hace un año, en mayo de 2019. Sus diapositivas plantean una serie de afirmaciones alarmistas sobre cómo la infraestructura reguladora relativamente laxade China y su apetito sin fondo por la vigilancia está haciendo que se adelante a los EE.UU. en varios campos, incluyendo la inteligencia artificiaal para diagnóstico médico, vehículos autónomos, infraestructura digital, ciudades inteligentes, viajes compartidos y comercio sin efectivo.

Las razones dadas para la ventaja competitiva de China son innumerables, desde el gran volumen de consumidores que compran en línea; «La falta de sistemas bancarios heredados en China», lo que le ha permitido saltar sobre efectivo y tarjetas de crédito y desatar «un enorme mercado de comercio electrónico y servicios digitales» utilizando «pagos digitales»; y una grave escasez de médicos, lo que ha llevado al gobierno a trabajar estrechamente con compañías tecnológicas como Tencent para usar la AI (inteligencia artificial) como medicina «predictiva». Las diapositivas señalan que en China, las compañías tecnológicas «tienen la autoridad de eliminar rápidamente las barreras regulatorias, mientras que las iniciativas estadounidenses se ven envueltas en el cumplimiento de HIPPA y la aprobación de la FDA».


Sin embargo, más que ningún otro factor, el NSCAI señala la voluntad de China de adoptar alianzas público-privadas en la vigilancia masiva y la recopilación de datos como una razón para su ventaja competitiva. La presentación promociona el «apoyo y participación explícita del gobierno de China, por ejemplo, en el despliegue del reconocimiento facial». Sostiene que «la vigilancia es uno de los ‘primeros y mejores clientes’ para Al» y, además, que «la vigilancia masiva es una aplicación asesina para el aprendizaje profundo».

Una diapositiva titulada «Conjuntos de datos estatales: vigilancia = ciudades inteligentes» señala que China, junto con el principal competidor chino de Google, Alibaba, están corriendo por delante.


Esto es notable porque la empresa matriz de Google, Alphabet, ha estado impulsando precisamente esta visión a través de su división Sidewalk Labs, eligiendo una gran parte de la costa de Toronto como su prototipo de «ciudad inteligente». Pero el proyecto de Toronto se cerró después de dos años de controversia incesante relacionada con las enormes cantidades de datos personales que Alphabet recolectaría, la falta de protecciones de privacidad y los beneficios cuestionables para la ciudad en general.

Cinco meses después de esta presentación, en noviembre, el NSCAI emitió un informe provisional al Congreso que suscitó la alarma sobre la necesidad de que EE.UU actúe frente a la adaptación China de estas tecnologías controvertidas. «Estamos en una competencia estratégica», afirma el informe , obtenido a través de FOIA por el Centro de Información Electrónica de Privacidad. “La inteligencia artificial estará en el centro. El futuro de nuestra seguridad y economía nacional está en juego ”.

A fines de febrero, Schmidt estaba llevando su campaña al público, tal vez entendiendo que el aumento de presupuesto que su junta directiva estaba pidiendo no podría aprobarse sin una mayor aceptación. En un artículo de opinión del New York Times titulado “Silicon Valley podría perder frente a China», Schmidt pidió «asociaciones sin precedentes entre el gobierno y la industria» y, una vez más, haciendo sonar la alarma de peligro amarilla:

AI (inteligencia artificial) abrirá nuevas fronteras en todo, desde biotecnología hasta banca, y también es una prioridad del Departamento de Defensa. … Si las tendencias actuales continúan, se espera que las inversiones generales de China en investigación y desarrollo superen a las de Estados Unidos dentro de 10 años, aproximadamente al mismo tiempo que se proyecta que su economía sea más grande que la nuestra .

A menos que estas tendencias cambien, en la década de 2030 competiremos con un país que tiene una economía más grande, más inversiones en investigación y desarrollo, mejor investigación, un mayor despliegue de nuevas tecnologías y una infraestructura informática más sólida. … En última instancia, los chinos están compitiendo para convertirse en los principales innovadores del mundo, y Estados Unidos no está jugando para ganar.

La única solución, para Schmidt, era un chorro de dinero público. Elogiando a la Casa Blanca por solicitar una duplicación de la financiación de la investigación en inteligencia artificial y ciencia de la información cuántica, escribió: “Deberíamos planear duplicar la financiación en esos campos nuevamente a medida que creamos capacidad institucional en laboratorios y centros de investigación. … Al mismo tiempo, el Congreso debe cumplir con la solicitud del presidente para obtener el nivel más alto de financiamiento de I + D de defensa en más de 70 años , y el Departamento de Defensa debe capitalizar ese aumento de recursos para desarrollar capacidades innovadoras en inteligencia artificial, cuántica, hipersónica y otras prioritarias áreas tecnológicas «.

Eso fue exactamente dos semanas antes de que el brote de coronavirus se declarara una pandemia, y no se mencionó que el objetivo de esta vasta expansión de alta tecnología era proteger la salud de los estadounidenses. Solo que era necesario evitar ser superado por China. Pero, por supuesto, eso pronto cambiaría.

En los dos meses transcurridos desde entonces, Schmidt ha sometido estas demandas preexistentes, para gastos públicos masivos en investigación e infraestructura de alta tecnología, para una serie de «asociaciones público-privadas» en inteligencia artificial y para el aflojamiento de innumerables protecciones de privacidad y seguridad, a través de un ejercicio agresivo de reposicionamiento discursivo. Ahora, todas estas medidas (y más) se están vendiendo al público como nuestra única esperanza posible de protegernos de un nuevo virus que nos acompañará en los próximos años.

Y las compañías tecnológicas con las que Schmidt tiene vínculos profundos, y que pueblan las influyentes juntas asesoras que preside, se han reposicionado como protectores benevolentes de la salud pública y generosos campeones de los «héroes cotidianos» de los trabajos esenciales (muchos de los cuales perderían sus empleos si estas compañías se salieran con la suya). Menos de dos semanas después del cierre del estado de Nueva York, Schmidt escribió un artículo de opinión para el Wall Street Journal que estableció el nuevo tono y dejó en claro que Silicon Valley tiene toda la intención de aprovechar la crisis para una transformación permanente.

Al igual que otros estadounidenses, los tecnólogos están tratando de hacer su parte para apoyar primera línea de respuesta a la pandemia. …

Pero cada estadounidense debería preguntarse dónde queremos que esté la nación cuando termine la pandemia de Covid-19. ¿Cómo podrían las tecnologías emergentes desplegadas en la crisis actual impulsarnos hacia un futuro mejor? … Empresas como Amazon saben cómo suministrar y distribuir de manera eficiente. Tendrán que proporcionar servicios y asesoramiento a los funcionarios del gobierno que carecen de los sistemas informáticos y de la experiencia.

También deberíamos acelerar la tendencia hacia el aprendizaje remoto, que se está probando hoy como nunca antes. On line, no existe un requisito de proximidad, lo que permite a los estudiantes obtener instrucción de los mejores maestros, sin importar en qué distrito escolar residan …

La necesidad de una experimentación rápida a gran escala también acelerará la revolución biotecnológica. … Finalmente, el país está atrasado hace tiempo en infraestructura digital real … Si queremos construir una economía futura y un sistema educativo basado en tele-todo, necesitamos una población totalmente conectada y una infraestructura ultrarrápida. El gobierno debe hacer una inversión masiva, tal vez como parte de un paquete de estímulo, para convertir la infraestructura digital de la nación en plataformas basadas en la nube y vincularlas con una red 5G.

De hecho, Schmidt ha sido implacable en la búsqueda de esta visión. Dos semanas después de la aparición de ese artículo de opinión, describió la programación ad hoc de educación en el hogar que los maestros y las familias de todo el país se vieron obligados a improvisar durante esta emergencia de salud pública como «un experimento masivo en el aprendizaje remoto». El objetivo de este experimento, dijo, era «tratar de descubrir: ¿cómo aprenden los niños de forma remota? Y con esos datos deberíamos ser capaces de construir mejores herramientas de aprendizaje a distancia que, cuando se combinan con el maestro … ayudarán a los niños a aprender mejor ” Durante esta misma videollamada, organizada por el Club Económico de Nueva York, Schmidt también pidió más telesalud, más 5G, más comercio digital y el resto de la lista de deseos preexistente. Todo en nombre de la lucha contra el virus.

Sin embargo, su comentario más revelador fue el siguiente: “El beneficio de estas corporaciones, que amamos difamar, en términos de la capacidad de comunicarse, la capacidad de lidiar con la salud, la capacidad de obtener información, es profundo. Piensa en cómo sería tu vida en Estados Unidos sin Amazon «. Agregó que la gente debería «estar un poco agradecida de que estas compañías obtuvieron el capital, hicieron la inversión, construyeron las herramientas que estamos usando ahora y realmente nos han ayudado».

Es un recordatorio sobre que, hasta hace muy poco, el rechazo público contra estas corporaciones estaba creciendo. Los candidatos presidenciales discutían abiertamente la caída de la gran tecnología. Amazon se vio obligado a abandonar sus planes para una sede en Nueva York debido a la feroz oposición local. El proyecto Sidewalk Labs de Google estaba en una crisis perenne, y los propios trabajadores de Google se negaban a construir tecnología de vigilancia con aplicaciones militares.

En resumen, la democracia se estaba convirtiendo en el mayor obstáculo para la visión que Schmidt estaba promoviendo, primero desde su posición en la cima de Google y Alphabet y luego como presidente de dos poderosas juntas asesorando al Congreso y al Departamento de Defensa. Como revelan los documentos de NSCAI, este inconveniente ejercicio del poder por parte del público y los trabajadores tecnológicos dentro de estas megaempresas, desde la perspectiva de hombres como Schmidt y el CEO de Amazon, Jeff Bezos, desaceleró enloquecedoramente la carrera armamentista de la inteligencia artificial, manteniendo flotas de automóviles y camiones sin conductor potencialmente mortales fuera de las carreteras, evitando que los registros de salud privados se conviertan en un arma utilizada por los empleadores contra los trabajadores, evitando que los espacios urbanos se cubran con software de reconocimiento facial, y mucho más.

Ahora, en medio de la carnicería de esta pandemia en curso, y el miedo y la incertidumbre sobre el futuro que ha traído, estas corporaciones ven claramente su momento para barrer todo ese compromiso democrático. Para tener así el mismo tipo de poder que sus competidores chinos, que ostentan el lujo de funcionar sin verse obstaculizados por intrusiones de derechos laborales o civiles.

Todo esto se está moviendo muy rápido. El gobierno australiano ha contratado a Amazon para almacenar los datos de su controvertida aplicación de seguimiento de coronavirus. El gobierno canadiense ha contratado a Amazon para entregar equipos médicos, generando preguntas sobre por qué omitió el servicio postal público. Y en solo unos pocos días a principios de mayo, Alphabet ha puesto en marcha una nueva iniciativa de Sidewalk Labs para rehacer la infraestructura urbana con $ 400 millones en capital semilla. Josh Marcuse, director ejecutivo de la Junta de Innovación en Defensa que preside Schmidt, anunció que dejaría ese trabajo para trabajar a tiempo completo en Google como jefe de estrategia e innovación para el sector público mundial, lo que significa que ayudará a Google a sacar provecho de algunas de las muchas oportunidades que él y Schmidt han estado creando con su lobby.

Para ser claros, la tecnología es sin duda una parte clave de cómo debemos proteger la salud pública en los próximos meses y años. La pregunta es: ¿estará la tecnología sujeta a las disciplinas de la democracia y la supervisión pública, o se implementará en un frenesí de estado de excepción, sin hacer preguntas críticas, dando forma a nuestras vidas en las próximas décadas? Preguntas como, por ejemplo: si realmente estamos viendo cuán crítica es la conectividad digital en tiempos de crisis, ¿deberían estas redes y nuestros datos estar realmente en manos de jugadores privados como Google, Amazon y Apple? Si los fondos públicos están pagando gran parte de eso, ¿el público no debería también poseerlo y controlarlo? Si Internet es esencial para muchas cosas en nuestras vidas, como lo es claramente, ¿no debería tratarse como una utilidad pública sin fines de lucro?

Y aunque no hay duda de que la capacidad de teleconferencia ha sido un salvavidas en este período de bloqueo, hay serios debates sobre si nuestras protecciones más duraderas son claramente más humanas. Tomemos la educación. Schmidt tiene razón en que las aulas superpobladas presentan un riesgo para la salud, al menos hasta que tengamos una vacuna. Entonces, ¿no se podría contratar el doble de maestros y reducir el tamaño de los cursos a la mitad? ¿Qué tal asegurarse de que cada escuela tenga una enfermera?

Eso crearía empleos muy necesarios en una crisis de desempleo a nivel de depresión y les daría mayor margen a todos en el ambiente educativo. Si los edificios están demasiado llenos, ¿qué tal dividir el día en turnos y tener más educación al aire libre, aprovechando la abundante investigación que muestra que el tiempo en la naturaleza mejora la capacidad de los niños para aprender?

Introducir ese tipo de cambios sería difícil, sin duda. Pero no son tan arriesgados como renunciar a la tecnología probada y verdadera de humanos entrenados que enseñan a los humanos más jóvenes cara a cara, en grupos donde aprenden a socializar entre ellos.

Al enterarse de la nueva asociación del estado de Nueva York con la Fundación Gates, Andy Pallotta, presidente de United Teachers del Estado de Nueva York, reaccionó rápidamente: “Si queremos reimaginar la educación, comencemos por abordar la necesidad de trabajadores sociales, consejeros de salud mental , enfermeras escolares, cursos de artes enriquecedores, cursos avanzados y clases más pequeñas en distritos escolares de todo el estado «, dijo. Una coalición de grupos de padres también señaló que si realmente habían estado viviendo un «experimento de aprendizaje remoto» (como lo expresó Schmidt), los resultados fueron profundamente preocupantes: «Dado que las escuelas cerraron a mediados de marzo, nuestro la comprensión de las profundas deficiencias de la instrucción basada en pantalla solo ha crecido «.

Además de los obvios sesgos de clase y raza contra los niños que carecen de acceso a Internet y computadoras en el hogar (problema que las compañías tecnológicas están ansiosas por cobrar, mediante grandes ventas tecnológicas), hay grandes preguntas sobre si la enseñanza remota puede servir a muchos niños con discapacidades, como lo exige la ley . Y no existe una solución tecnológica para el problema de aprender en un entorno hogareño superpoblado y / o abusivo.

El problema no es si las escuelas deben cambiar ante un virus altamente contagioso para el cual no tenemos cura ni vacuna. Al igual que todas las instituciones donde los humanos actúan en grupos, las escuelas cambiarán. El problema, como siempre en estos momentos de conmoción colectiva, es la ausencia de debate público sobre cómo deberían ser esos cambios y a quién deberían beneficiar. ¿Empresas tecnológicas privadas o estudiantes?

Las mismas preguntas deben hacerse sobre la salud. Evitar los consultorios médicos y los hospitales durante una pandemia tiene sentido. Pero la telesalud pierde en gran medida frente a la atención persona a pesona. Por lo tanto, debemos tener un debate basado en la evidencia sobre los pros y los contras de gastar recursos públicos escasos en telesalud, en comparación con enfermeras más capacitadas, equipadas con todo el equipo de protección necesario, que pueden hacer visitas a domicilio para diagnosticar y tratar pacientes en sus hogares. Y quizás lo más urgente es que necesitamos lograr el equilibrio correcto entre las aplicaciones de seguimiento del virus, que con las protecciones de privacidad adecuadas tienen un papel que desempeñar, y los llamados a un Cuerpo de Salud Comunitario que pondría a millones de estadounidenses a trabajar no solo haciendo seguimiento de contactos sino asegurándose de que todos tengan los recursos materiales y el apoyo que necesitan para estar en cuarentena de manera segura.

En cada caso, enfrentamos decisiones reales y difíciles entre invertir en humanos e invertir en tecnología. Porque la verdad brutal es que, tal como están las cosas, es muy poco probable que hagamos ambas cosas. La negativa a transferir los recursos necesarios a los estados y ciudades en sucesivos rescates federales significa que la crisis de salud del coronavirus ahora se está convirtiendo en una crisis de austeridad fabricada. Las escuelas públicas, universidades, hospitales y tránsito se enfrentan a preguntas existenciales sobre su futuro. Si las compañías tecnológicas ganan su feroz campaña de presiones y lobby para el aprendizaje remoto, telesalud, 5G y vehículos sin conductor, su Screen New Deal, simplemente no quedará dinero para prioridades públicas urgentes, sin importar el Green New Deal (el Nuevo Pacto Verde) que nuestro planeta necesita con urgencia.

Por el contrario: el precio de todos los brillantes dispositivos será el despido masivo de maestros y el cierre de hospitales.


La tecnología nos proporciona herramientas poderosas, pero no todas las soluciones son tecnológicas. Y el problema de externalizar decisiones clave sobre cómo «reimaginar» nuestros estados y ciudades a hombres como Bill Gates y Eric Schmidt es que se han pasado la vida demostrando la creencia de que no hay problema que la tecnología no pueda solucionar.

Para ellos, y para muchos otros en Silicon Valley, la pandemia es una oportunidad de oro para recibir no solo la gratitud, sino también la deferencia y el poder que sienten que se les ha negado injustamente. Y Andrew Cuomo, al poner al ex presidente de Google a cargo del cuerpo que dará forma a la reapertura del estado, parece haberle dado algo cercano al reinado libre.


Publicado en:
https://www.lavaca.org/portada/la-distopia-de-alta-tecnologia-post-coronavirus/

viernes, 1 de mayo de 2020

ERNESTO RESNIK: "Nueva York tampoco estaba como Nueva York hace apenas un mes"










Publicado en:
https://twitter.com/ernestorr/status/1256050183667961858

viernes, 10 de abril de 2020

Coronavirus en Estados Unidos: las fosas comunes en Nueva York que impactan al mundo, por "Página 12" del 10-04-20

Imagen: EFE

Las fotos de los entierros masivos en Hart Island


Estados Unidos es ya el país más golpeado por el coronavirus y Nueva York es el epicentro de la pandemia. El aumento del número de muertos empezó a saturar las morgues de la ciudad y obligó a las autoridades a incrementar los entierros en fosas comunes en Hart Island. Las imágenes de decenas de ataúdes a punto de ser enterrados impactan al mundo.


A medida que la curva de contagios y muertes empezó a ascender, las autoridades neoyorquinas comprendieron que la gestión de los cuerpos sería. Previendo que las morgues de los hospitales no darían abasto, sumaron también camiones frigoríficos.


Días atrás el concejal demócrata Mark Levine planteó que sería necesario recurrir a las fosas comunes. "Estamos explorando el uso de Hart Island para entierros temporarios, si aumenta la necesidad", admitieron desde la oficina de prensa del alcalde Bill de Blasio ante la conmoción que generó esa posibildad

Hart Island es una pequeña isla de 1,6 km de largo, frente al distrito del Bronx. Allí sepultan habitualmente los cuerpos de los muertos que no son reclamados por sus parientes o de cuyas familias no tienen dinero para pagar el funeral.



El coronavirus obligó a las autoridades a cambiar la política al respecto: ahora esos cuerpos solo se mantienen en la morgue durante 14 días. Pasado ese lapso, son enterrados.

Hasta que la pandemia de coronavirus empezó a golpear con fuerza a Nueva York en Hart Island se enterraban unos 25 cuerpos una vez por semana. Ahora se realizan cinco entierros semanales. En cada uno de ellos son sepultadas también 25 personas. La tarea ya no la realizan, como habitualmente lo hacían, reclusos del complejo carcelario Rikers Island, sino personal contratado específicamente a tal fin.










Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/258801-coronavirus-en-estados-unidos-las-fosas-comunes-en-nueva-yor

lunes, 6 de abril de 2020

Trump: "Va a haber mucha muerte" por coronavirus y estas dos semanas serán las más duras, por "RT" del 04-04-20


Nueva York vista desde Weehawken, en el estado de Nueva Jersey, 3 de abril de 2020. Mike Segar / Reuters

En el país se desplegarán miles de soldados y personal militar para ayudar a combatir la pandemia, ha señalado el mandatario.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este sábado en una rueda de prensa que en el país "va a haber mucha muerte" por el brote del nuevo coronavirus y que las próximas dos semanas serán las más duras.

Las autoridades planean desplegar miles de soldados y personal militar para ayudar a combatir la pandemia, mientras 1.000 militares ya han sido destinados a la ciudad de Nueva York.

Trump también ha detallado que la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y Servicios Sociales han ordenado la producción de 180 millones de mascarillas.



Nueva York registra casi 11.000 nuevos infectados en las últimas 24 horas, su cifra récord en un día

Entre tanto, para los pacientes con covid-19 se pondrán en la Reserva Estratégica Nacional 29 millones de dosis de medicamentos contra la malaria.

El presidente mostró su entusiasmo por los efectos de la hidroxicloroquina —utilizada contra la malaria— en combinación con el antibiótico azitromicina. En febrero, en medio del brote del coronavirus, China recomendó la cloroquina para tratar a los infectados tras notar buenos resultados en los ensayos clínicos, pero pronto alertó a los médicos sobre efectos secundarios letales y desaconsejó su uso.

Un estudio del Instituto de Virología de Wuhan determinó que dos gramos del fármaco —el doble de la dosis diaria recomendada, que constituye un gramo— pueden matar a un adulto. Además, los ensayos clínicos del fosfato de cloroquina, en los que participaron 135 pacientes, mostraron efectos positivos relativos.

Cinco pacientes eran graves y el resto tenían síntomas comunes leves. Con el uso del fármaco, ninguno de los 130 infectados desarrolló síntomas graves, cuatro de los pacientes con cuadros más complicados fueron dados de alta, en tanto que el estado de otro paciente grave fue mitigado.


Publicado en:
https://actualidad.rt.com/actualidad/348865-eeuu-trump-mucha-muerte-coronavirus/amp?__twitter_impression=true

sábado, 4 de abril de 2020

Jorge Gestoso: “Me siento como una oveja que va camino al matadero” dijo una Dra. de N.Y.






Publicado en:
https://twitter.com/JorgeGestoso/status/1246224812638449664?s=08