(Foto: Diego Paruelo)
El psicoanalista y poeta analiza el escenario político argentino luego de las PASO. El desafío del Frente de Todos: consolidar una gran mayoría y articular su diversidad y sus contradicciones.
Por Martín Piqué
25 de Agosto de 2019
El psicoanalista y poeta Jorge Alemán atiende su celular del otro lado del océano. Es viernes por la tarde en Argentina, en España cinco horas más. El intelectual argentino residente en Madrid comenta como al pasar que se encuentra en Alicante, en la orilla del Mediterráneo, que acaba de presenciar una tormenta fuera de toda lógica, que se rompieron unas tuberías y que todas las aguas quedaron negras, con las playas "llenas de alimañas" y prohibición estricta de bañarse. "Es el fin del mundo", bromea, pero cuando se pone serio vincula el episodio con los 71 mil focos de incendio del Amazonas y el "desastre ecológico inminente". Doce días atrás, entrada la noche del domingo 11 de agosto, Alemán se encontraba en el Centro Cultural "C" del barrio porteño de Chacarita, donde funcionó el búnker del Frente de Todos. Allí observó en un monitor cómo los funcionarios Rogelio Frigerio y Adrián Pérez daban las primeras cifras del escrutinio de las PASO: los números 47 a 32 empezaron a resaltar en las pantallas. "Estaba sorprendidísimo", admite ahora aunque sin disimular su agrado por el resultado, que sin embargo no es definitivo.
Aquella noche y en los días posteriores, Alemán intercambió whatsapps con Axel Kicillof y Alberto Fernández. No pudo, esta vez, cruzar alguna impresión con la candidata a vicepresidenta, Cristina Fernández. Estudioso de los cruces entre neoliberalismo y subjetividad, como también de las mutaciones del capitalismo en su etapa post industrial, Alemán es casi una celebrity para el espacio nacional-popular. También lo es, en cierto modo, para la izquierda española. En la noche del triunfo del Frente de Todos se encontró en medio del festejo con el fundador de Podemos, el español Juan Carlos Monedero, también presente en la sede partidaria. "Hay que ver lo que pasa en la Argentina", fue el comentario que encajó entonces en una suerte de consejo para los europeos.
En esta entrevista telefónica con Tiempo, Alemán analiza el nuevo escenario político que se configuró tras las Primarias. Reconoce que no previó una diferencia tan grande, plantea que "lo más apasionante del Frente de Todos es que se construyó de abajo para arriba", y atribuye la victoria a la conjunción entre "el legado y la herencia histórica del pueblo argentino" con "la inteligencia estratégica" de ciertos dirigentes. En este punto se refiere particularmente a CFK. Sobre Alberto F., Alemán destaca su capacidad de argumentación, su experiencia y la tranquilidad con la que afronta los problemas en una situación de emergencia. "Tiene la autoridad simbólica como para estar al frente de este proyecto", subraya. El candidato presidencial tiene previsto viajar a Madrid el 2 de septiembre próximo. En el resto de la conversación van apareciendo otras cuestiones, entre ellas las amenazas que a su juicio acecharán a la gran coalición opositora que se articuló a partir del poder de imantación del peronismo reunificado.
–Alberto Fernández dijo recientemente que el 47% del Frente de Todos refleja que los medios no influyen tanto sobre la sociedad...
–Siempre he planteado que si bien los medios tienen una función determinante no agotan toda la realidad. Si fuera así, los modos de control de la subjetividad se realizarían de un modo absoluto. Y en la Argentina existe un legado, una herencia política, que no pudieron ser desactivados del todo por los medios. Me refiero a la secuencia 17 de octubre, Eva Perón, la Resistencia, las Madres y las Abuelas, el surgimiento del kirchnerismo. Aparte, los medios pueden muchas veces erosionar a un buen gobierno pero sostener a un gobierno pésimo ya es algo más improbable.
–Usted tiene una mirada pesimista respecto a las posibilidades reales de que exista un "afuera", una alternativa factible al neoliberalismo. Por la colonización de la subjetividad y el deseo. También deslizó que las elecciones en Argentina, a pesar de la crisis, iban a ser muy difíciles. ¿Tendrá que revisar sus hipótesis luego del 11 de agosto?
–No, se ratifican. Porque son problemas que atañen a órdenes distintos. El neoliberalismo tiene distintas modalidades de representación. La de Macri fue la representación sin mediaciones. Un neoliberalismo sistémico. Yo distingo, por razones metodológicas, entre el capitalismo en su nueva forma de concentración actual, que llamamos neoliberalismo, y los modos de representación política. Yo no creo que el Frente de Todos represente una ruptura respecto al neoliberalismo pero sí es un freno de mano. Es un modo de frenar el carácter precisamente sistémico que ha tenido (el neoliberalismo) bajo el gobierno de Macri.
–Dos hechos de la última semana: un policía de la Ciudad le pegó una patada a una persona en la calle, lo hizo caer, se fracturó el cráneo y lo mató. Un jubilado de casi 70 años que había robado un queso, un aceite y un chocolate de un supermercado Coto fue golpeado hasta la muerte por los vigiladores privados del comercio. Hay una frase que circula en las redes sociales y es: "Con Cambiemos la crueldad es política de Estado". ¿Qué pasa con la crueldad?
–Desde el inicio de este gobierno yo dije que había un riesgo muy grande de que se produjese este tipo de situaciones violentas y crueles. Estos dos sucesos tristes, lamentables, no son aleatorios ni anómalos. Están inscriptos en la estructura misma de este proyecto. Este desenlace muestra que lo que se juega el 27 de octubre no es meramente un gobierno sino un límite ético, el destino ético, de la Nación.
–En el Frente de Todos conviven sectores que quizá representan a un sector de la burguesía nacional que pretende protección frente a la competencia externa y que se reactive la economía, pero preferentemente con salarios bajos, y otros que promueven una mayor participación de los trabajadores en el ingreso, como la que hubo en los años más conflictivos del kirchnerismo. ¿Habrá tensiones en el futuro?
–Entre las artes y astucias que deberá desplegar el Frente de Todos si llega a gobernar está el desafío de ver cómo se sitúa respecto a las tensiones internas que, inevitablemente, van a surgir. Tensiones que, le aclaro, no me parecen en principio negativas. Que ese frente esté atravesado por distintas sensibilidades políticas, por distintas corrientes internas, por distintos tipos de prácticas militantes, por sensibilidades más conservadoras y sensibilidades más transformadoras, es muy interesante. Hace al mismo arte de lo político cómo articular todo eso.
–Le pregunto por dos personas: Cristina y Alberto.
–En este último viaje no tuve el gusto de tener conversaciones con Cristina. La decisión que tomó, el modo en que se situó en este nuevo horizonte político, fue extraordinariamente inteligente. Y Alberto me pareció una elección sumamente pertinente. Su propia experiencia como jefe de Gabinete le da la autoridad simbólica suficiente para estar al frente. Porque estamos en una situación de emergencia nacional. Es un mundo muy enrarecido, con fenómenos de ultraderecha que atraviesan el planeta, con presidentes que quieren comprar Groenlandia, que culpabilizan a la población de lo que han votado, con presidentes que quieren echar a los inmigrantes al mar, que culpan a las ONG del incendio del Amazonas. En fin, el capitalismo refleja que carece de todo principio civilizatorio. Por lo tanto, no está en este momento nada mal para un país como el nuestro tratar de, por lo menos, cumplir roles en lo institucional.
–Una de las propuestas de Alberto es construir el gobierno de la unidad nacional, de la etapa posgrieta. Ese objetivo tuvo un momento simbólico hace unos días, con su discurso en el seminario de Democracia y Desarrollo organizado por Clarín con Héctor Magnetto sentado en primera fila. Su presencia fue interpretada como un gesto para una parte de la sociedad y, quizá, como un sapo a tragar para otra parte. ¿Qué piensa?
–Que va a ser así. Que habrá sapos que tragarse y que la situación en este momento no aconseja ademanes o gestos rupturistas. Estamos en un momento delicadísimo de la Argentina. Por otro lado, yo nunca estuve de acuerdo con el término grieta. Yo creo que los antagonismos son constitutivos de lo social y todo lo social está atravesado por antagonismos irreductibles. Hoy mismo (por el viernes) sentí una gran pena cuando escuché a (Joaquín) Sabina y a (Joan Manuel) Serrat hablar de la grieta y etcétera. Porque en torno al concepto de grieta se envuelve fácilmente algo ligado a una suerte de teoría de los dos demonios. Es lo que subyace bajo frases como "vamos a recomponer una unidad que fue distorsionada". Son planteos que suponen que ambos sectores de la grieta son equiparables y que los dos fueron responsables y todo eso. Eso no lo comparto. Igualmente quiero destacar que en este momento –en que todo es tan frágil– quienes tienen responsabilidades políticas deben construir una mayoría y fortalecerla permanentemente. Y eso no se hace con el discurso de profundizar los antagonismos, nada por el estilo. En cualquier caso, el punto antagónico de esta etapa ya está señalado: es la financiarización de la economía, los bancos, las Leliq. La prioridad política del momento, en suma, es contribuir y ayudar a quienes tienen responsabilidades políticas para que puedan hacer sostenible la experiencia que viene.
–Leí en sus redes sociales algo que escribió sobre el debate presidencial. Porque a pesar de los 15 puntos de diferencia, el debate se hará igual, por ley. Y, por otro lado, ¿cómo ve el lapso que resta hasta el 27 de octubre y, luego, hasta el 10 de diciembre?
–Si no fuera obligatorio por ley yo no iría a un debate. Creo que es darle una dignidad al interlocutor (por Macri) que creo que no se merece. Además, yo no creo que se pueda hablar de los debates en términos de quién lo gana y esas cosas. Me parecen ingenuos esos planteos. Un debate forma parte de la sociedad del espectáculo (concepto creado por el francés Guy Debord, que analizaba la reproducción del orden a través de la industria cultural, NdR). Igual, cuando lo escribí en mi muro (la propuesta de que Fernández no vaya al debate), me contestaron con todas las leyes constitucionales que dicen que es obligatorio. En definitiva, está claro que tiene que ir, pero no seamos ingenuos. Y con respecto a las elecciones generales del 27 de octubre, yo no imagino nada resuelto. No creo que vivamos en un mundo en el que haya cosas irreversibles. Es decir, hay un mundo sumamente volátil y extraordinariamente errático en un montón de aspectos. Por eso hay que estar alertas.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/jorge-aleman-el-27-de-octubre-se-juega-el-destino-etico-de-la-nacion
Mostrando entradas con la etiqueta Martín Piqué. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Martín Piqué. Mostrar todas las entradas
lunes, 26 de agosto de 2019
viernes, 10 de mayo de 2019
Unidad nacional y diálogo, las nuevas claves del plan de CFK, por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 05-05-19)
Cerca de la expresidenta confirman los encuentros con empresarios. Insisten con la necesidad de "ordenar" el país. Esperan una multitud en la Feria.
Por Martín Piqué - @martinpique
5 de Mayo de 2019
Si estuvo planificado, el resultado superó todas las expectativas. La edición de Sinceramente, el libro escrito por Cristina Fernández en primera persona, en el que revisa los últimos años de su período de gobierno y cuenta cómo vivió la experiencia de volver al llano mientras el neoliberalismo demolía nuevamente el país, se convirtió en el mayor boom editorial de América Latina en la etapa reciente. Puede sonar grandilocuente, y el comentario ser atribuido a la simpatía o la voluntad. No es así. Proviene del simple repaso de los datos duros, verificables, que esta semana hicieron circular libreros y el grupo Random House Mondadori. La editorial ordenó esta semana una tercera reimpresión, por 95 mil ejemplares, que se suman a las dos primeras tiradas.
Con estos antecedentes, no extraña que se esté acumulando mucha expectativa en torno a lo que sucederá finalmente en la presentación del texto, prevista para el próximo jueves –9 de mayo– en la Feria del Libro. Según pudo saber Tiempo, la coordinación de los preparativos, las invitaciones y la televisación en directo de la charla que dará CFK está a cargo del exsecretario general de la Presidencia y titular del Instituto Patria, Oscar Parrilli. Se la podrá seguir por redes sociales, la transmisión estará disponible para canales de TV. Además, está confirmado que se instalará una pantalla gigante sobre la avenida Sarmiento.
En la última semana, desde el equipo de colaboradores de la expresidenta adelantaron que la expectativa que tienen para la jornada es, entre otros objetivos, que la presentación no se desnaturalice y se convierta en otra cosa. No son los tiempos de un lanzamiento, ni tampoco es la intención del kirchnerismo adelantar las definiciones de campaña. Por el contrario, una de las claves políticas que explica las apariciones contadas de Cristina es que ella observa –al igual que la mayor parte de los analistas– que el paso de los días viene perjudicando al macrismo a partir de la insustentabilidad estructural de su proyecto económico. En contraste, el avance del almanaque favorece al arco opositor en forma inversamente proporcional. Claro, Mauricio Macri aspira a que este proceso de deterioro inexorable cambie y se revierta tras el último salvavidas del FMI y la intención de sumar al sector "racional" del peronismo al acuerdo programático de 10 puntos que debería asumir cualquier futuro gobierno.
Tanto en el PJ orgánico como en el kirchnerismo interpretaron el anuncio que circuló sobre esa suerte de compromiso como un ejercicio de voluntad con fines publicitarios. El borrador que difundieron los medios afines al oficialismo incluye varios puntos polémicos, disimulados bajo los eufemismos tecnocráticos que suelen utilizar el FMI y el Banco Mundial. Se habla de una "legislación laboral moderna" y la consolidación de "un sistema previsional sostenible y equitativo". En relación con estos puntos, cerca de CFK no ven factible que un dirigente opositor con aspiraciones acepte asociarse a un paquete de medidas tan impopular y por pedido de una figura política –Macri– que hoy, dicho textualmente, "es un yunque".
Otra de las reacciones a las que estuvo atento el kirchnerismo en los últimos días fue la acometida en tándem de ciertos columnistas y conductores de TV alineados con Cambiemos. A través de una serie de artículos publicados en serie, estos comunicadores buscaron desmentir la hipótesis de que Cristina esté pensando en un gobierno de reconstrucción y que haga posible un orden, que tenga en su horizonte la unidad nacional, en alianza con sectores productivos y con la búsqueda de un acercamiento con muchos actores de la actividad agroexportadora. Los mismos columnistas buscaron instalar otro ítem: que Cristina, en el caso de volver, tendrá a la revancha política como una de sus prioridades.
"Todo eso es falso", remarcaron desde el Instituto Patria. "El jueves, en el acto que encabezó Pino (Solanas), Máximo llamó 'a cerrar el ministerio de la venganza abierto por Macri y impulsar, en cambio, ministerios de la esperanza'. Fue Macri el que perdió el tiempo con la venganza, en su caso contra el kirchnerismo, en vez de preocuparse por las necesidades y las urgencias de la gente. Por otro lado, nosotros nos vamos a seguir reuniendo con empresarios, porque son los propios empresarios los que se quieren reunir con nosotros", subrayaron a este diario las fuentes que tratan cotidianamente a CFK.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/unidad-nacional-y-dialogo-las-nuevas-claves-del-plan-de-cfk
Etiquetas:
2019,
CFK,
Martín Piqué,
Notas aparecidas en otros medios,
Politica
lunes, 22 de abril de 2019
El nuevo kirchnerismo: mensaje a los independientes y sin anclaje en el pasado, por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 21-04-19)
(Foto: Twitter CFK)
En el entorno de CFK desmintieron que estuviera decidido un acto en Racing para lanzar la candidatura. Proponen mostrarse como algo superador de Macri y de otras etapas K.
Por Martin Piqué
21 de Abril de 2019
En los diarios hablan de ella. En las reuniones reservadas se menciona su nombre. Las encuestas la tienen como referencia. Si la senadora Cristina Fernández recuperó desde hace tiempo la híper-centralidad en el sistema político, los últimos acontecimientos profundizaron ese rasgo hasta niveles récord. Incluso en silencio y con planificado bajo perfil, CFK es una presencia muy fuerte para la sociedad argentina. Un país que convive todos los días con una crisis de la dimensión del 2001. La despedida a su madre Ofelia Wilhelm, fallecida tras meses de internación en el Hospital Italiano de La Plata, y su programado viaje a La Habana para reencontrarse con su hija Florencia, desencadenaron una catarata de mensajes en las redes sociales.
La incidencia que tiene Cristina en la vida cotidiana ,y la expectativa que franjas sociales tienen depositada sobre ella, se refleja hasta en tuits de personajes alejados de la política. El viernes, poco después de conocerse la muerte de Ofelia, el futbolista José ‘Chino’ Vizcarra contó una anécdota en Twitter de cuando jugaba en el club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Concluyó su mensaje con una definición: consideró a CFK “la única esperanza” del país. Las paradojas de la vida, con sus tristezas y despedidas, estuvieron en primer plano en una semana que en términos políticos había empezado con un tema de debate al tope de las conversaciones. Al menos entre el conglomerado opositor. La controversia en cuestión aludía a un supuesto lanzamiento de CFK programado para el 20 de junio en el estadio de Racing Club.
La versión sobre ese acto fue desmentida por el entorno de Cristina. Incluso algunos ex funcionarios que integraron su último gobierno en cargos claves llegaron a atribuir el rumor a “una acción de de inteligencia” de Cambiemos . El 20 de junio, como se sabe, se celebra el Día de la Bandera. Los antecedentes del kirchnerismo, tanto en el gobierno como en la oposición, prueban que ese espacio político es propenso a organizar actos multitudinarios en fechas emblemáticas de la historia. Al igual que otras versiones que se echaron a rodar en el pasado, el supuesto lanzamiento –luego desmentido- generó adrenalina y nerviosismo entre la dirigencia. Hasta desde la Embajada de los Estados Unidos buscaron fuentes confiables de información, querían chequear la veracidad, según pudo saber Tiempo.
Pero la saga del lanzamiento en Racing no fue el único tema que disparó interpretaciones disímiles y lecturas desconfiadas entre el universo opositor. También la reciente convocatoria del peronismo bonaerense a Avellaneda, donde se realizó una muestra de unidad con la presencia de los principales precandidatos a gobernador, Máximo Kirchner, Felipe Solá y Daniel Scioli, fue motivo de debate. El formato del acto incomodó a algunos. Lo consideraron anticuado y ensimismado sobre los ya convencidos, con discursos y gestos no pensados para el voto más volátil, independiente. Algunas voces, de todos modos, consideraron un hecho positivo que Axel Kicillof haya compartido escenario con los otros precandidatos a gobernador, que expresan más a la estructura territorial de los municipios. Kicillof, de buen desempeño en las encuestas, era hasta hace poco tiempo resistido por los intendentes.
“Nosotros debemos entender que nuestro mensaje tiene que ir más allá de decir que somos ‘lo contrario a Macri’. Debemos ofrecer una propuesta superadora de Macri pero que también sea superadora de lo que nosotros mismos fuimos”, resumió en diálogo con este diario el ex jefe de gabinete Alberto Fernández. El dirigente porteño e hincha de Argentinos Juniors, se sabe, reconstruyó su relación con Cristina y se convirtió en uno de sus interlocutores habituales del último tiempo. “El acto de Avellaneda no dejó un mensaje para el conjunto social. Sí ha servido para que los votantes del arco opositor sepan que Axel, como posible candidato a gobernador en Buenos Aires, no implica un riesgo de quiebra del espacio”, subrayó ante Tiempo.
Otra clave de los debates internos que recorren las filas del PJ y el kirchnerismo tuvo como disparador un artículo publicado esta semana en el diario La Nación. En esa nota, firmada por el periodista Gabriel Sued, se analizaba -en un sugestivo ejercicio de proyección y anticipación política- cuáles serían los rasgos centrales de un eventual nuevo gobierno de Cristina en el caso de que ella sea candidata y gane las elecciones. Más allá de desmentidas sobre supuestos lanzamientos, como también advertencias de que Cristina todavía no tomó ninguna decisión, lo cierto es que entre sus ex funcionarios ya se está discutiendo qué características debería tener una futura administración de sesgo nacional-popular. Lo que más se escucha, sintetizando, es que la prioridad de la compleja etapa 2019-2023 pasará por promover la reactivación, aliviar el yugo que significan las tarifas dolarizadas de servicios públicos para los contribuyentes domiciliarios más PYMES, y estrechar lazos con los sectores productivos del empresariado, en especial aquellos volcados sobre el mercado interno. Otro aspecto que se debate es la actualización de la estrategia comunicacional, que no repetiría ciertas formas defensivas del último gobierno de CFK.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-nuevo-kirchnerismo-mensaje-a-los-independientes-y-sin-anclaje-en-el-pasado
En el entorno de CFK desmintieron que estuviera decidido un acto en Racing para lanzar la candidatura. Proponen mostrarse como algo superador de Macri y de otras etapas K.
Por Martin Piqué
21 de Abril de 2019
En los diarios hablan de ella. En las reuniones reservadas se menciona su nombre. Las encuestas la tienen como referencia. Si la senadora Cristina Fernández recuperó desde hace tiempo la híper-centralidad en el sistema político, los últimos acontecimientos profundizaron ese rasgo hasta niveles récord. Incluso en silencio y con planificado bajo perfil, CFK es una presencia muy fuerte para la sociedad argentina. Un país que convive todos los días con una crisis de la dimensión del 2001. La despedida a su madre Ofelia Wilhelm, fallecida tras meses de internación en el Hospital Italiano de La Plata, y su programado viaje a La Habana para reencontrarse con su hija Florencia, desencadenaron una catarata de mensajes en las redes sociales.
La incidencia que tiene Cristina en la vida cotidiana ,y la expectativa que franjas sociales tienen depositada sobre ella, se refleja hasta en tuits de personajes alejados de la política. El viernes, poco después de conocerse la muerte de Ofelia, el futbolista José ‘Chino’ Vizcarra contó una anécdota en Twitter de cuando jugaba en el club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Concluyó su mensaje con una definición: consideró a CFK “la única esperanza” del país. Las paradojas de la vida, con sus tristezas y despedidas, estuvieron en primer plano en una semana que en términos políticos había empezado con un tema de debate al tope de las conversaciones. Al menos entre el conglomerado opositor. La controversia en cuestión aludía a un supuesto lanzamiento de CFK programado para el 20 de junio en el estadio de Racing Club.
La versión sobre ese acto fue desmentida por el entorno de Cristina. Incluso algunos ex funcionarios que integraron su último gobierno en cargos claves llegaron a atribuir el rumor a “una acción de de inteligencia” de Cambiemos . El 20 de junio, como se sabe, se celebra el Día de la Bandera. Los antecedentes del kirchnerismo, tanto en el gobierno como en la oposición, prueban que ese espacio político es propenso a organizar actos multitudinarios en fechas emblemáticas de la historia. Al igual que otras versiones que se echaron a rodar en el pasado, el supuesto lanzamiento –luego desmentido- generó adrenalina y nerviosismo entre la dirigencia. Hasta desde la Embajada de los Estados Unidos buscaron fuentes confiables de información, querían chequear la veracidad, según pudo saber Tiempo.
Pero la saga del lanzamiento en Racing no fue el único tema que disparó interpretaciones disímiles y lecturas desconfiadas entre el universo opositor. También la reciente convocatoria del peronismo bonaerense a Avellaneda, donde se realizó una muestra de unidad con la presencia de los principales precandidatos a gobernador, Máximo Kirchner, Felipe Solá y Daniel Scioli, fue motivo de debate. El formato del acto incomodó a algunos. Lo consideraron anticuado y ensimismado sobre los ya convencidos, con discursos y gestos no pensados para el voto más volátil, independiente. Algunas voces, de todos modos, consideraron un hecho positivo que Axel Kicillof haya compartido escenario con los otros precandidatos a gobernador, que expresan más a la estructura territorial de los municipios. Kicillof, de buen desempeño en las encuestas, era hasta hace poco tiempo resistido por los intendentes.
“Nosotros debemos entender que nuestro mensaje tiene que ir más allá de decir que somos ‘lo contrario a Macri’. Debemos ofrecer una propuesta superadora de Macri pero que también sea superadora de lo que nosotros mismos fuimos”, resumió en diálogo con este diario el ex jefe de gabinete Alberto Fernández. El dirigente porteño e hincha de Argentinos Juniors, se sabe, reconstruyó su relación con Cristina y se convirtió en uno de sus interlocutores habituales del último tiempo. “El acto de Avellaneda no dejó un mensaje para el conjunto social. Sí ha servido para que los votantes del arco opositor sepan que Axel, como posible candidato a gobernador en Buenos Aires, no implica un riesgo de quiebra del espacio”, subrayó ante Tiempo.
Otra clave de los debates internos que recorren las filas del PJ y el kirchnerismo tuvo como disparador un artículo publicado esta semana en el diario La Nación. En esa nota, firmada por el periodista Gabriel Sued, se analizaba -en un sugestivo ejercicio de proyección y anticipación política- cuáles serían los rasgos centrales de un eventual nuevo gobierno de Cristina en el caso de que ella sea candidata y gane las elecciones. Más allá de desmentidas sobre supuestos lanzamientos, como también advertencias de que Cristina todavía no tomó ninguna decisión, lo cierto es que entre sus ex funcionarios ya se está discutiendo qué características debería tener una futura administración de sesgo nacional-popular. Lo que más se escucha, sintetizando, es que la prioridad de la compleja etapa 2019-2023 pasará por promover la reactivación, aliviar el yugo que significan las tarifas dolarizadas de servicios públicos para los contribuyentes domiciliarios más PYMES, y estrechar lazos con los sectores productivos del empresariado, en especial aquellos volcados sobre el mercado interno. Otro aspecto que se debate es la actualización de la estrategia comunicacional, que no repetiría ciertas formas defensivas del último gobierno de CFK.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-nuevo-kirchnerismo-mensaje-a-los-independientes-y-sin-anclaje-en-el-pasado
Etiquetas:
Alberto Fernández,
Axel Kiciloff,
CFK,
Kirchnerismo,
Martín Piqué,
Notas aparecidas en otros medios,
PJ,
Politica
domingo, 17 de marzo de 2019
En el entorno de CFK dicen que "no se bajó de nada" la ex presidenta, por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 17-03-19)
(Foto: Twitter CFK)
Aseguran que desde La Habana, donde acompaña a su hija por un tema de salud, sigue pendiente de los armados electorales opositores, y que "todo está abierto".
Por Martin Piqué
17 de Marzo de 2019
La centralidad que tiene Cristina Fernández en el sistema político volvió a quedar en evidencia con un simple –pero inesperado- viaje en avión. El jueves a la madrugada, apenas la senadora y ex presidenta puso un pie en el vuelo CM 364 de la línea panameña COPA, con destino La Habana vía ciudad de Panamá, la dirigencia partidaria, empresarial y mediática, se sumergió en un mar de versiones. El rumor que circulaba se podía resumir en tres palabras: “Cristina se bajó”.
Según esa especulación, el viaje, de carácter privado y familiar, a Cuba, para acompañar a su hija Florencia, debería ser leído como la primera acción de una serie que culminará con un épico renunciamiento a la candidatura presidencial. Los más interesados en propalar esa versión fueron los medios de comunicación oficialistas, aquellos que -no por casualidad- organizan y retroalimentan el núcleo social del odio anticristinista. Sin embargo, bastó con que pasaran las horas para que esa interpretación quedara desmentida por los hechos. “Cristina no se bajó de nada”, le dijeron a este diario, dos de las personas más cercanas a la ex presidenta.
La aclaración de los allegados a la senadora tuvo su correlato en la agenda de CFK en su primera jornada en Cuba. Aunque se trató de un viaje de carácter personal, para el que pidió permiso en los Tribunales, y sobre el que ya informó la fecha de regreso, el próximo 22 de marzo, Cristina dedicó parte del viernes a mantener comunicaciones telefónicas con la Argentina. Dialogó, por caso, con dirigentes políticos de mucha confianza. Interlocutores con los que conversa casi todos los días. El eje de esos diálogos fue el monitoreo al detalle de la estrategia electoral de cada una de las provincias. De hecho, quienes tratan habitualmente a Cristina aseguran que para el primer tramo del año la senadora tiene como objetivo lograr la mayor cantidad de triunfos provinciales del peronismo. Su intención, como de buena parte de la dirigencia opositora, es crear un clima que condicione la disposición de los aspirantes a competir cuando llegue el momento de inscribir las fórmulas que participarán en las PASO y en la elección general.
La llegada de Cristina a La Habana para estar junto a su hija, bajo tratamiento médico por linfedema, puso de manifiesto otro aspecto del liderazgo opositor que representa CFK. El interés por lo que pase con Cristina excede por lejos las fronteras de la Argentina. Mientras que Estados Unidos despliega todos sus recursos para evitar un regreso del kirchnerismo, otras naciones con peso en el mundo tienden puentes con la oposición. Y hasta se muestran dispuestas a ayudar. La expectativa por lo que ocurra con Cristina alcanza incluso al Vaticano. Todo esto sucede mientras la representación oficial de EEUU en la Argentina atraviesa una etapa de turbulencias y contrariedades: la delegación de Washington tuvo que desmentir en una nota oficial a Cancillería que el operador judicial y espía Marcelo D’Alessio integre alguna de las agencias estatales estadounidenses.
Hace un mes, en el allanamiento al domicilio de D’Alessio se encontraron documentos con membretes de la embajada de EEUU e informes oficiales escritos en inglés sobre la familia del empresario Pedro Etchebest. Como se sabe, D’Alessio –que solía presentarse como agente regional de la DEA- fue procesado y detenido por integrar una asociación ilícita con fines de extorsión y espionaje paraestatal. La relación del kirchnerismo con la delegación republicana de la avenida Colombia (sede de la embajada en Buenos Aires) atravesó dos momentos de particular tensión en las últimas semanas. El primero ocurrió durante la sesión preparatoria del Senado, cuando la propia CFK dijo abiertamente que la embajada de Estados Unidos estaba involucrada en el entramado de espionaje, extorsión y apriete de –supuestos- arrepentidos para inducir declaraciones. El segundo capítulo de la saga fue el insólito tuit que se viralizó desde la cuenta oficial de la sede diplomática con una frase entre intrigante y lacónica: “Perdió Cristina”.
Cuando CFK aterrice en Ezeiza, a su regreso de Cuba, ya se habrá reunido la Comisión Bicameral de seguimiento de los Asuntos de Inteligencia, programada para el próximo jueves. Ese mismo jueves se darán los primeros pasos en la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, donde los representantes del oficialismo intentarán destituir a Ramos Padilla. El repaso de los votos indica que eso será muy difícil. Algunas voces lo ven imposible. Por otro lado, la expectativa mayor estará puesta en lo que haga la Corte Suprema con la causa que instruye el juez federal de Dolores. En el ambiente judicial crece el interés por la actuación de la tríada de juristas Horacio Rosatti-Juan Carlos Maqueda-Ricardo Lorenzetti, de creciente influencia en el máximo tribunal. CFK y los dirigentes más importantes del peronismo, digamos los presidenciables, creen que la Corte, cada vez más autónoma de Macri, puede adelantar los tiempos que vienen . «
El diputado nacional del FpV-PJ y fundador de La Cámpora Máximo Kirchner retomó sus recorridas por la provincia de Buenos Aires con una fervorosa convocatoria a la unidad de la oposición. “Les pido de corazón que la piba o el pibe que está pensando en dejar la universidad o la escuela, que el comerciante que está pensando en cerrar su negocio, que el productor que esté pensando en tirar la toalla, no lo haga. Porque llega el 27 de octubre (fecha de las elecciones presidenciales) y se van”, arengó. “El 27 de octubre pondremos otra vez en el camino de la producción, el trabajo y, como centro de la política, el ser humano”, prometió el hijo de la ex presidenta. Máximo también subrayó que la convergencia de los distintos sectores del PJ debe concretarse a partir de puntos programáticos, como la desdolarización de las tarifas. “La unidad tiene que tener como eje central la desdolarización de las tarifas de gas y luz”, remarcó. Fue ayer, durante un acto en Cañuelas, donde lo acompañaron el intendente Gustavo Arrieta, la jefa de gabinete de la comuna, Mónica Fassi, y varios representantes de La Cámpora, como los diputados nacionales Andrés Larroque, Laura Alonso, y la legisladora bonaerense Mariana Larroque.
En otro tramo del discurso cargó contra Clarín: "Tengo una propuesta para Magnetto y Rendo. Que dejen de recibir la pauta del gobierno y la pongan para construir jardines".
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/en-el-entorno-de-cfk-dicen-que-no-se-bajo-de-nada-la-ex-presidenta
Aseguran que desde La Habana, donde acompaña a su hija por un tema de salud, sigue pendiente de los armados electorales opositores, y que "todo está abierto".
Por Martin Piqué
17 de Marzo de 2019
La centralidad que tiene Cristina Fernández en el sistema político volvió a quedar en evidencia con un simple –pero inesperado- viaje en avión. El jueves a la madrugada, apenas la senadora y ex presidenta puso un pie en el vuelo CM 364 de la línea panameña COPA, con destino La Habana vía ciudad de Panamá, la dirigencia partidaria, empresarial y mediática, se sumergió en un mar de versiones. El rumor que circulaba se podía resumir en tres palabras: “Cristina se bajó”.
Según esa especulación, el viaje, de carácter privado y familiar, a Cuba, para acompañar a su hija Florencia, debería ser leído como la primera acción de una serie que culminará con un épico renunciamiento a la candidatura presidencial. Los más interesados en propalar esa versión fueron los medios de comunicación oficialistas, aquellos que -no por casualidad- organizan y retroalimentan el núcleo social del odio anticristinista. Sin embargo, bastó con que pasaran las horas para que esa interpretación quedara desmentida por los hechos. “Cristina no se bajó de nada”, le dijeron a este diario, dos de las personas más cercanas a la ex presidenta.
La aclaración de los allegados a la senadora tuvo su correlato en la agenda de CFK en su primera jornada en Cuba. Aunque se trató de un viaje de carácter personal, para el que pidió permiso en los Tribunales, y sobre el que ya informó la fecha de regreso, el próximo 22 de marzo, Cristina dedicó parte del viernes a mantener comunicaciones telefónicas con la Argentina. Dialogó, por caso, con dirigentes políticos de mucha confianza. Interlocutores con los que conversa casi todos los días. El eje de esos diálogos fue el monitoreo al detalle de la estrategia electoral de cada una de las provincias. De hecho, quienes tratan habitualmente a Cristina aseguran que para el primer tramo del año la senadora tiene como objetivo lograr la mayor cantidad de triunfos provinciales del peronismo. Su intención, como de buena parte de la dirigencia opositora, es crear un clima que condicione la disposición de los aspirantes a competir cuando llegue el momento de inscribir las fórmulas que participarán en las PASO y en la elección general.
La llegada de Cristina a La Habana para estar junto a su hija, bajo tratamiento médico por linfedema, puso de manifiesto otro aspecto del liderazgo opositor que representa CFK. El interés por lo que pase con Cristina excede por lejos las fronteras de la Argentina. Mientras que Estados Unidos despliega todos sus recursos para evitar un regreso del kirchnerismo, otras naciones con peso en el mundo tienden puentes con la oposición. Y hasta se muestran dispuestas a ayudar. La expectativa por lo que ocurra con Cristina alcanza incluso al Vaticano. Todo esto sucede mientras la representación oficial de EEUU en la Argentina atraviesa una etapa de turbulencias y contrariedades: la delegación de Washington tuvo que desmentir en una nota oficial a Cancillería que el operador judicial y espía Marcelo D’Alessio integre alguna de las agencias estatales estadounidenses.
Hace un mes, en el allanamiento al domicilio de D’Alessio se encontraron documentos con membretes de la embajada de EEUU e informes oficiales escritos en inglés sobre la familia del empresario Pedro Etchebest. Como se sabe, D’Alessio –que solía presentarse como agente regional de la DEA- fue procesado y detenido por integrar una asociación ilícita con fines de extorsión y espionaje paraestatal. La relación del kirchnerismo con la delegación republicana de la avenida Colombia (sede de la embajada en Buenos Aires) atravesó dos momentos de particular tensión en las últimas semanas. El primero ocurrió durante la sesión preparatoria del Senado, cuando la propia CFK dijo abiertamente que la embajada de Estados Unidos estaba involucrada en el entramado de espionaje, extorsión y apriete de –supuestos- arrepentidos para inducir declaraciones. El segundo capítulo de la saga fue el insólito tuit que se viralizó desde la cuenta oficial de la sede diplomática con una frase entre intrigante y lacónica: “Perdió Cristina”.
Cuando CFK aterrice en Ezeiza, a su regreso de Cuba, ya se habrá reunido la Comisión Bicameral de seguimiento de los Asuntos de Inteligencia, programada para el próximo jueves. Ese mismo jueves se darán los primeros pasos en la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, donde los representantes del oficialismo intentarán destituir a Ramos Padilla. El repaso de los votos indica que eso será muy difícil. Algunas voces lo ven imposible. Por otro lado, la expectativa mayor estará puesta en lo que haga la Corte Suprema con la causa que instruye el juez federal de Dolores. En el ambiente judicial crece el interés por la actuación de la tríada de juristas Horacio Rosatti-Juan Carlos Maqueda-Ricardo Lorenzetti, de creciente influencia en el máximo tribunal. CFK y los dirigentes más importantes del peronismo, digamos los presidenciables, creen que la Corte, cada vez más autónoma de Macri, puede adelantar los tiempos que vienen . «
El diputado nacional del FpV-PJ y fundador de La Cámpora Máximo Kirchner retomó sus recorridas por la provincia de Buenos Aires con una fervorosa convocatoria a la unidad de la oposición. “Les pido de corazón que la piba o el pibe que está pensando en dejar la universidad o la escuela, que el comerciante que está pensando en cerrar su negocio, que el productor que esté pensando en tirar la toalla, no lo haga. Porque llega el 27 de octubre (fecha de las elecciones presidenciales) y se van”, arengó. “El 27 de octubre pondremos otra vez en el camino de la producción, el trabajo y, como centro de la política, el ser humano”, prometió el hijo de la ex presidenta. Máximo también subrayó que la convergencia de los distintos sectores del PJ debe concretarse a partir de puntos programáticos, como la desdolarización de las tarifas. “La unidad tiene que tener como eje central la desdolarización de las tarifas de gas y luz”, remarcó. Fue ayer, durante un acto en Cañuelas, donde lo acompañaron el intendente Gustavo Arrieta, la jefa de gabinete de la comuna, Mónica Fassi, y varios representantes de La Cámpora, como los diputados nacionales Andrés Larroque, Laura Alonso, y la legisladora bonaerense Mariana Larroque.
En otro tramo del discurso cargó contra Clarín: "Tengo una propuesta para Magnetto y Rendo. Que dejen de recibir la pauta del gobierno y la pongan para construir jardines".
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/en-el-entorno-de-cfk-dicen-que-no-se-bajo-de-nada-la-ex-presidenta
Etiquetas:
2019,
CFK,
Martín Piqué,
Máximo Kirchner,
Neoliberalismo,
Notas aparecidas en otros medios,
Politica
domingo, 10 de marzo de 2019
El peronismo confía en la fórmula de la unidad para ganar las elecciones en primera vuelta, por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 10-03-19)
(Foto: Twitter CFK)
El contacto entre el kirchnerismo y Sergio Massa es permanente. CFK, por ahora, maneja los tiempos de su posible lanzamiento y articula el proceso de confluencia interna.
Por Martin Piqué, - @MartinPique
10 de Marzo de 2019
La sucesión de discursos en el Congreso del peronismo llevaba varias horas. En el miniestadio Héctor Etchart del club Ferrocarril Oeste ya se había aprobado, por unanimidad, autorizar a la conducción –José Luis Gioja y Gildo Insfrán, titulares del partido y del Congreso– a constituir frentes electorales con otras fuerzas. También se había mandatado al abogado Jorge Landau para que impulse acciones legales y administrativas contra las polémicas reformas electorales que promueve el gobierno. Se habían escuchado las palabras de dos precandidatos: Agustín Rossi y Felipe Solá. Pero lo llamativo era que hasta ese momento no se había mencionado ni siquiera una vez un nombre en particular. Nada menos que el de la principal figura de la oposición y precandidata en gateras. Aunque suene raro, había pasado buena parte del encuentro y nadie había nombrado a la senadora Cristina Fernández de Kirchner, hasta que se escuchó a una mujer que pedía la palabra.
Porque la primera y única mención a CFK de todo el cónclave correspondió, dato no menor en la víspera del #8M, a una voz femenina. Era la congresal María Teresa Zamora, a quien todos llaman Marité, militante del peronismo de José C. Paz. Con tareas en la Secretaría de Salud de ese municipio, Zamora se atrevió a reivindicar los 12 años de gobiernos kirchneristas. Y luego, antes de pasarle el micrófono a otro congresal, manifestó su deseo de que en un próximo encuentro partidario "la compañera Cristina tenga el honor de estar acá porque se lo merece".
La escena resumió, con la potencia de las situaciones que condensan un estado de cosas, el rol de CFK en la estrategia general del conglomerado justicialista. Un rol que es clave y que se percibe omnipresente. Incluso sin ser permanentemente nombrada, un ritual casi folklórico en otros tiempos. O sin ser motivo de cantitos que prometen su regreso con aire desafiante. La paradoja del congreso del peronismo es que la expresidenta sigue siendo el centro de las acciones, los análisis y especulaciones de todos los alfiles de la estrategia de poder del PJ.
¿Será Cristina la candidata a presidenta del Frente Patriótico? ¿Asumirá la principal representación opositora incluso al riesgo de potenciar un escenario de polarización que puede derivar en la incertidumbre de un balotaje? En los últimos días se acumularon datos e indicios que van en ese sentido. Hay encuestas recientes encargadas por el massismo en las secciones Primera (norte y oeste GBA) y Tercera (sur GBA), de la provincia de Buenos Aires, que sorprendieron al consultor que las realizó por los números altos y en alza de CFK, por los números catastróficos de Mauricio Macri, y por el relativo estancamiento de Massa. Además, quienes observan en detalle los gestos y los dichos de la dirigencia más cercana a Cristina notaron que en los últimos días comenzó a circular mucho la invitación a todos los sectores del peronismo a las PASO.
Este último mensaje tiene, sobre todo, un destinatario. El único dirigente del conglomerado PJ que, después de CFK, reúne una cifra que araña los dos dígitos de intención de voto a nivel nacional, Sergio Massa. En la coalición nac-pop en gestación (el último jueves Gioja e Insfrán la llamaron "Frente Patriótico") están cada vez más convencidos de que si Massa acepta ser parte de una estrategia unificada, el peronismo hasta podría ganar en primera vuelta. Eso evitaría el riesgo del balotaje. En cualquier caso, cerca de Cristina se escuchan voces divergentes sobre una eventual segunda vuelta. Algunos sostienen que el deterioro de Macri es tan pronunciado que perdería con CFK a pesar de controlar el aparato del Estado y de sus apoyos internacionales. Otros prefieren hacer lo posible por evitar ese escenario por impredecible.
La estrategia de hacer todos los gestos que sean necesarios para sumar a Massa a una gran primaria del peronismo tuvo varios comunicadores. El propio Gioja, en tanto titular del PJ, y luego el diputado Eduardo "Wado" De Pedro, camporista. Ambos convidaron al exjefe de Gabinete a participar de la PASO del frente opositor y fortalecer las chances de vencer a Cambiemos por más de diez puntos, superar el 40% y elegir al próximo presidente el mismo 27 de octubre. Cuando le tocó hablar en Ferro, Gioja invitó "a todos los gobernadores y al compañero Massa" a "ser parte de lo que tiene que ser el triunfo que desplace definitivamente a todo lo que sea Macri y sus acólitos" de la Rosada.
En la misma sintonía se pronunció De Pedro, quien desde hace tiempo mantiene diálogo con Massa. Otro allegado a CFK que charla habitualmente con el líder del Frente Renovador es Alberto Fernández.
En diálogo con Tiempo, De Pedro profundizó sobre la intención de convocar al tigrense y los gobernadores. "La invitación es a la unidad. Creo que la sociedad viene exigiéndole a la dirigencia política que los problemas de la gente se resuelvan con un cambio de modelo. Entendemos que para cambiar el modelo hay que generar mayorías y para eso necesitamos la unidad. En ese sentido, convoqué a Sergio Massa y a los gobernadores para que formen parte de un frente político. Como ya lo dijo Cristina, 'nuestro límite es Macri'. Entendemos las necesidades de la gente, que tienen que ver con el empleo y con la falta de consumo. La gente no llega a fin de mes y no puede pagar la luz y el gas. Esto hay que revertirlo y para eso se va a necesitar consenso para ganar y consenso gobernar", le dijo a este diario.
El mensaje de Gioja y de De Pedro dirigido a unificar el polo opositor a través de la primaria fue retomado por el diputado Andrés Larroque, otro dirigente muy cercano a CFK. "Lo mejor sería poder conformar una gran PASO que pueda dirimir los matices. Si los matices sobreviven, hay que respetarlos y se puede trabajar en una primaria. Hay tiempo de convocar a Massa y a los sectores de Argentina Federal", subrayó el viernes en una entrevista por FM La Patriada.
El espíritu de la época se resume en dos procesos que avanzan en paralelo: en simultáneo al deterioro de Cambiemos, el PJ teje la estrategia electoral lo más abarcadora y heterogénea posible. CFK, en relativo silencio, administra los tiempos.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/en-el-peronismo-confian-en-que-con-la-unidad-se-ganan-las-elecciones-en-primera-vuelta
El contacto entre el kirchnerismo y Sergio Massa es permanente. CFK, por ahora, maneja los tiempos de su posible lanzamiento y articula el proceso de confluencia interna.
Por Martin Piqué, - @MartinPique
10 de Marzo de 2019
La sucesión de discursos en el Congreso del peronismo llevaba varias horas. En el miniestadio Héctor Etchart del club Ferrocarril Oeste ya se había aprobado, por unanimidad, autorizar a la conducción –José Luis Gioja y Gildo Insfrán, titulares del partido y del Congreso– a constituir frentes electorales con otras fuerzas. También se había mandatado al abogado Jorge Landau para que impulse acciones legales y administrativas contra las polémicas reformas electorales que promueve el gobierno. Se habían escuchado las palabras de dos precandidatos: Agustín Rossi y Felipe Solá. Pero lo llamativo era que hasta ese momento no se había mencionado ni siquiera una vez un nombre en particular. Nada menos que el de la principal figura de la oposición y precandidata en gateras. Aunque suene raro, había pasado buena parte del encuentro y nadie había nombrado a la senadora Cristina Fernández de Kirchner, hasta que se escuchó a una mujer que pedía la palabra.
Porque la primera y única mención a CFK de todo el cónclave correspondió, dato no menor en la víspera del #8M, a una voz femenina. Era la congresal María Teresa Zamora, a quien todos llaman Marité, militante del peronismo de José C. Paz. Con tareas en la Secretaría de Salud de ese municipio, Zamora se atrevió a reivindicar los 12 años de gobiernos kirchneristas. Y luego, antes de pasarle el micrófono a otro congresal, manifestó su deseo de que en un próximo encuentro partidario "la compañera Cristina tenga el honor de estar acá porque se lo merece".
La escena resumió, con la potencia de las situaciones que condensan un estado de cosas, el rol de CFK en la estrategia general del conglomerado justicialista. Un rol que es clave y que se percibe omnipresente. Incluso sin ser permanentemente nombrada, un ritual casi folklórico en otros tiempos. O sin ser motivo de cantitos que prometen su regreso con aire desafiante. La paradoja del congreso del peronismo es que la expresidenta sigue siendo el centro de las acciones, los análisis y especulaciones de todos los alfiles de la estrategia de poder del PJ.
¿Será Cristina la candidata a presidenta del Frente Patriótico? ¿Asumirá la principal representación opositora incluso al riesgo de potenciar un escenario de polarización que puede derivar en la incertidumbre de un balotaje? En los últimos días se acumularon datos e indicios que van en ese sentido. Hay encuestas recientes encargadas por el massismo en las secciones Primera (norte y oeste GBA) y Tercera (sur GBA), de la provincia de Buenos Aires, que sorprendieron al consultor que las realizó por los números altos y en alza de CFK, por los números catastróficos de Mauricio Macri, y por el relativo estancamiento de Massa. Además, quienes observan en detalle los gestos y los dichos de la dirigencia más cercana a Cristina notaron que en los últimos días comenzó a circular mucho la invitación a todos los sectores del peronismo a las PASO.
Este último mensaje tiene, sobre todo, un destinatario. El único dirigente del conglomerado PJ que, después de CFK, reúne una cifra que araña los dos dígitos de intención de voto a nivel nacional, Sergio Massa. En la coalición nac-pop en gestación (el último jueves Gioja e Insfrán la llamaron "Frente Patriótico") están cada vez más convencidos de que si Massa acepta ser parte de una estrategia unificada, el peronismo hasta podría ganar en primera vuelta. Eso evitaría el riesgo del balotaje. En cualquier caso, cerca de Cristina se escuchan voces divergentes sobre una eventual segunda vuelta. Algunos sostienen que el deterioro de Macri es tan pronunciado que perdería con CFK a pesar de controlar el aparato del Estado y de sus apoyos internacionales. Otros prefieren hacer lo posible por evitar ese escenario por impredecible.
La estrategia de hacer todos los gestos que sean necesarios para sumar a Massa a una gran primaria del peronismo tuvo varios comunicadores. El propio Gioja, en tanto titular del PJ, y luego el diputado Eduardo "Wado" De Pedro, camporista. Ambos convidaron al exjefe de Gabinete a participar de la PASO del frente opositor y fortalecer las chances de vencer a Cambiemos por más de diez puntos, superar el 40% y elegir al próximo presidente el mismo 27 de octubre. Cuando le tocó hablar en Ferro, Gioja invitó "a todos los gobernadores y al compañero Massa" a "ser parte de lo que tiene que ser el triunfo que desplace definitivamente a todo lo que sea Macri y sus acólitos" de la Rosada.
En la misma sintonía se pronunció De Pedro, quien desde hace tiempo mantiene diálogo con Massa. Otro allegado a CFK que charla habitualmente con el líder del Frente Renovador es Alberto Fernández.
En diálogo con Tiempo, De Pedro profundizó sobre la intención de convocar al tigrense y los gobernadores. "La invitación es a la unidad. Creo que la sociedad viene exigiéndole a la dirigencia política que los problemas de la gente se resuelvan con un cambio de modelo. Entendemos que para cambiar el modelo hay que generar mayorías y para eso necesitamos la unidad. En ese sentido, convoqué a Sergio Massa y a los gobernadores para que formen parte de un frente político. Como ya lo dijo Cristina, 'nuestro límite es Macri'. Entendemos las necesidades de la gente, que tienen que ver con el empleo y con la falta de consumo. La gente no llega a fin de mes y no puede pagar la luz y el gas. Esto hay que revertirlo y para eso se va a necesitar consenso para ganar y consenso gobernar", le dijo a este diario.
El mensaje de Gioja y de De Pedro dirigido a unificar el polo opositor a través de la primaria fue retomado por el diputado Andrés Larroque, otro dirigente muy cercano a CFK. "Lo mejor sería poder conformar una gran PASO que pueda dirimir los matices. Si los matices sobreviven, hay que respetarlos y se puede trabajar en una primaria. Hay tiempo de convocar a Massa y a los sectores de Argentina Federal", subrayó el viernes en una entrevista por FM La Patriada.
El espíritu de la época se resume en dos procesos que avanzan en paralelo: en simultáneo al deterioro de Cambiemos, el PJ teje la estrategia electoral lo más abarcadora y heterogénea posible. CFK, en relativo silencio, administra los tiempos.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/en-el-peronismo-confian-en-que-con-la-unidad-se-ganan-las-elecciones-en-primera-vuelta
martes, 15 de enero de 2019
Acercamientos para una boleta con CFK en Nación y Massa en la Provincia, por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 13-01-19)
(Foto: Twitter)
El armado se completaría con Magario acompañando al tigrense y un gobernador del interior secundando a la expresidenta. El rol de Alberto F. en la negociación.
Por Martin Piqué
13 de Enero de 2019
Ya nadie lo discute. Al menos no se lo discute cuando se conversa en confianza, entre cuatro paredes y sin esa necesidad –propia de todo político– de decir lo que espera el auditorio. Lo que nadie objeta es que si el espacio nacional-popular quiere poner sobre la cancha la alternativa de poder más competitiva para enfrentar a Cambiemos en una elección, que será difícil, esa construcción tiene que girar en torno a dos nombres: el primero de ellos es, por supuesto, Cristina Fernández. Pero el segundo, imprescindible para expresar a todo el arco pan-peronista, porque representa a otro sector del universo social asociado al PJ y porque tiene "votos propios", es Sergio Tomás Massa. Lo que se está tanteando, para decirlo más crudamente, es que el Frente Patriótico -o como se termine llamando la coalición opositora– presente una boleta en Nación y en la Provincia de Buenos Aires que contenga los nombres de CFK y de Massa. La alternativa que muchos imaginan como la más deseable es que para la gobernación bonaerense la fórmula finalmente sea Massa-Verónica Magario y que, para la Presidencia, se postule Cristina con el acompañamiento de un gobernador en ejercicio, quien aportaría a la estrategia de poder opositora el cupo de pejotismo territorial del interior.
Para conocedores, analistas y dirigentes del peronismo de la PBA, la dupla Massa-Magario sería la más plural, la más potente y la más eficaz para enfrentar con serias chances a una candidata bien posicionada y con mucho apoyo del sistema de medios, léase, María Eugenia Vidal. En los equipos técnicos que están trabajando en los círculos concéntricos de CFK –profesionales que reportan al Instituto Patria, a La Cámpora o directamente a la senadora– detectaron que Vidal logra retener la adhesión de muchos exvotantes del macrismo que están muy descontentos con Mauricio Macri y con la gestión nacional. Ese diferencial entre una (eventual) performance de Vidal, respecto a los números que reúne el propio Macri, está en torno a los 6 puntos porcentuales. Una cifra nada desdeñable en una elección nacional que promete ser cerrada y peliaguda.
En el peronismo los resultados que ofrecen los estudios sobre Vidal y Macri llevan a una conclusión bastante generalizada. Que sólo con una fórmula bonaerense potente y abarcativa se podría vencer a Vidal y sucederla en La Plata. Aunque las chances de un desdoblamiento parecen haberse caído en la última semana, en el Frente Patriótico igual cobra fuerza la seguridad de que la elección, más allá de la catástrofe cotidiana de la economía, no está definida ni mucho menos. Enfrente estará un oficialismo que gobierna los tres distritos más grandes (Nación, PBA y CABA), que tiene el apoyo de la mayor parte de los medios, como de los polos de poder internacional, y que parece dispuesto a lo que sea para retener el poder. Un ejemplo de eso es el anuncio de cambios en los procedimientos de conteo y transmisión de datos para el escrutinio provisorio.
Al tanto de todos estos entretelones, Cristina está enviando señales sobre la intención de sumar a Massa a la estrategia general del Frente Patriótico.
Circula un dato entre todos estos actores. Marcos Peña transmitió su intención de que la elección presidencial se realizará el mismo día que la elección local de todas las provincias en las que gobierne Cambiemos. Lo planteó en la reunión que tuvo con los gobernadores Gerardo Morales (Jujuy) y Alfredo Cornejo (Mendoza), más el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
En el espacio nac-pop siguen estas novedades al detalle, mientras Cristina delega en sus interlocutores de más confianza la tarea de terminar de convencer a Massa. Quien asumió ese rol con mayor convicción y eficacia es el exjefe de Gabinete, Alberto Fernández. No es una tarea que le resulte ajena. Fernández fue, en los tiempos lejanos del gobierno provisional de Eduardo Duhalde, uno de los negociadores que acercó a Néstor Kirchner, en un acuerdo que terminó siendo clave para el inicio del ciclo kirchnerista.
Para el acuerdo de Massa con CFK parece haber –al menos por ahora– un requisito imprescindible. Al menos según los deseos del propio Massa. El exintendente de Tigre considera que la única forma de acercarse a Cristina, y que ese movimiento sea visto como lógico y creíble por sus votantes históricos, es que sea el resultado final de una gran PASO en la que CFK compita como precandidata presidencial y venza a sus rivales internos. Ante una Cristina vencedora, revalidada en las urnas tras poner bajo consideración su figura en la primaria opositora, Massa no tendría objeciones –tampoco excusas– para dirigirse a sus votantes y pedirles que acompañen la estrategia general de la oposición, con CFK al frente del binomio presidencial. Esto es lo que viene transmitiendo, por ejemplo, uno de los principales interlocutores de Massa ,que ocupa una banca en la Cámara de Diputados. Es un diputado del Frente Renovador que conoce mucho La Plata.
Si prospera el tanteo entre CFK y Massa, sin duda habrá heridos. Algunos advierten que si eso sucediera Felipe Solá, Daniel Arroyo o Martín Insaurralde podrían perder espacio: sea de protagonismo personal como eventuales candidaturas. En lo que no hay duda es que un polo de poder que reúna a Cristina y a su exjefe de Gabinete respondería a una de las más viejas enseñanzas de Perón: no perder la vocación de poder y hacer todo lo que sea necesario, y más, para alcanzarlo. O para recuperarlo. «
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/acercamientos-para-una-boleta-con-cfk-en-nacion-y-massa-en-la-provincia
INFORMACIÓN RELACIONADA:
https://infocronos.com.ar/nota/9344/alberto_fernandez_insiste_en_un_acercamiento_entre_cristina_y_massa_de_cara_a_las_elecciones
El armado se completaría con Magario acompañando al tigrense y un gobernador del interior secundando a la expresidenta. El rol de Alberto F. en la negociación.
Por Martin Piqué
13 de Enero de 2019
Ya nadie lo discute. Al menos no se lo discute cuando se conversa en confianza, entre cuatro paredes y sin esa necesidad –propia de todo político– de decir lo que espera el auditorio. Lo que nadie objeta es que si el espacio nacional-popular quiere poner sobre la cancha la alternativa de poder más competitiva para enfrentar a Cambiemos en una elección, que será difícil, esa construcción tiene que girar en torno a dos nombres: el primero de ellos es, por supuesto, Cristina Fernández. Pero el segundo, imprescindible para expresar a todo el arco pan-peronista, porque representa a otro sector del universo social asociado al PJ y porque tiene "votos propios", es Sergio Tomás Massa. Lo que se está tanteando, para decirlo más crudamente, es que el Frente Patriótico -o como se termine llamando la coalición opositora– presente una boleta en Nación y en la Provincia de Buenos Aires que contenga los nombres de CFK y de Massa. La alternativa que muchos imaginan como la más deseable es que para la gobernación bonaerense la fórmula finalmente sea Massa-Verónica Magario y que, para la Presidencia, se postule Cristina con el acompañamiento de un gobernador en ejercicio, quien aportaría a la estrategia de poder opositora el cupo de pejotismo territorial del interior.
Para conocedores, analistas y dirigentes del peronismo de la PBA, la dupla Massa-Magario sería la más plural, la más potente y la más eficaz para enfrentar con serias chances a una candidata bien posicionada y con mucho apoyo del sistema de medios, léase, María Eugenia Vidal. En los equipos técnicos que están trabajando en los círculos concéntricos de CFK –profesionales que reportan al Instituto Patria, a La Cámpora o directamente a la senadora– detectaron que Vidal logra retener la adhesión de muchos exvotantes del macrismo que están muy descontentos con Mauricio Macri y con la gestión nacional. Ese diferencial entre una (eventual) performance de Vidal, respecto a los números que reúne el propio Macri, está en torno a los 6 puntos porcentuales. Una cifra nada desdeñable en una elección nacional que promete ser cerrada y peliaguda.
En el peronismo los resultados que ofrecen los estudios sobre Vidal y Macri llevan a una conclusión bastante generalizada. Que sólo con una fórmula bonaerense potente y abarcativa se podría vencer a Vidal y sucederla en La Plata. Aunque las chances de un desdoblamiento parecen haberse caído en la última semana, en el Frente Patriótico igual cobra fuerza la seguridad de que la elección, más allá de la catástrofe cotidiana de la economía, no está definida ni mucho menos. Enfrente estará un oficialismo que gobierna los tres distritos más grandes (Nación, PBA y CABA), que tiene el apoyo de la mayor parte de los medios, como de los polos de poder internacional, y que parece dispuesto a lo que sea para retener el poder. Un ejemplo de eso es el anuncio de cambios en los procedimientos de conteo y transmisión de datos para el escrutinio provisorio.
Al tanto de todos estos entretelones, Cristina está enviando señales sobre la intención de sumar a Massa a la estrategia general del Frente Patriótico.
Circula un dato entre todos estos actores. Marcos Peña transmitió su intención de que la elección presidencial se realizará el mismo día que la elección local de todas las provincias en las que gobierne Cambiemos. Lo planteó en la reunión que tuvo con los gobernadores Gerardo Morales (Jujuy) y Alfredo Cornejo (Mendoza), más el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
En el espacio nac-pop siguen estas novedades al detalle, mientras Cristina delega en sus interlocutores de más confianza la tarea de terminar de convencer a Massa. Quien asumió ese rol con mayor convicción y eficacia es el exjefe de Gabinete, Alberto Fernández. No es una tarea que le resulte ajena. Fernández fue, en los tiempos lejanos del gobierno provisional de Eduardo Duhalde, uno de los negociadores que acercó a Néstor Kirchner, en un acuerdo que terminó siendo clave para el inicio del ciclo kirchnerista.
Para el acuerdo de Massa con CFK parece haber –al menos por ahora– un requisito imprescindible. Al menos según los deseos del propio Massa. El exintendente de Tigre considera que la única forma de acercarse a Cristina, y que ese movimiento sea visto como lógico y creíble por sus votantes históricos, es que sea el resultado final de una gran PASO en la que CFK compita como precandidata presidencial y venza a sus rivales internos. Ante una Cristina vencedora, revalidada en las urnas tras poner bajo consideración su figura en la primaria opositora, Massa no tendría objeciones –tampoco excusas– para dirigirse a sus votantes y pedirles que acompañen la estrategia general de la oposición, con CFK al frente del binomio presidencial. Esto es lo que viene transmitiendo, por ejemplo, uno de los principales interlocutores de Massa ,que ocupa una banca en la Cámara de Diputados. Es un diputado del Frente Renovador que conoce mucho La Plata.
Si prospera el tanteo entre CFK y Massa, sin duda habrá heridos. Algunos advierten que si eso sucediera Felipe Solá, Daniel Arroyo o Martín Insaurralde podrían perder espacio: sea de protagonismo personal como eventuales candidaturas. En lo que no hay duda es que un polo de poder que reúna a Cristina y a su exjefe de Gabinete respondería a una de las más viejas enseñanzas de Perón: no perder la vocación de poder y hacer todo lo que sea necesario, y más, para alcanzarlo. O para recuperarlo. «
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/acercamientos-para-una-boleta-con-cfk-en-nacion-y-massa-en-la-provincia
INFORMACIÓN RELACIONADA:
https://infocronos.com.ar/nota/9344/alberto_fernandez_insiste_en_un_acercamiento_entre_cristina_y_massa_de_cara_a_las_elecciones
Etiquetas:
2019,
Alberto Fernández,
Buenos Aires,
CFK,
Martín Piqué,
Notas aparecidas en otros medios,
Política,
Sergio Massa
domingo, 25 de noviembre de 2018
Jorge Alemán: "El kirchnerismo vino por sorpresa, ahora están todos advertidos y será durísimo", por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 22-07-18)
(Foto: Diego Paruelo)
De visita en la Argentina, repasa la coyuntura política. Advierte que hay señales de una crisis de legitimidad, pero hace falta un "clic" para la ruptura: "No alcanza con el relato del sufrimiento".
Por Martín Piqué
22 de Julio de 2018
Ingresa al bar con un paso que parece aturdido. Camina entre quienes toman café en silencio y entre quienes conversan sin prestar atención a lo que los rodea. Llega hasta la última mesa, casi escondida en un rincón de Clásica y Moderna, uno de los bares notables de la ciudad. Jorge Alemán, psicoanalista y escritor, conoce bien esas paredes de ladrillo a la vista, las luces dicroicas verticales, los manteles rojos y la barra con botellas colgando. Pero, sobre todo, los libros. Porque el escenario elegido para la entrevista también es librería. Aunque reside en Madrid, Alemán tiene un departamento en Buenos Aires: su base de operaciones al regresar a la Argentina, que está bastante cerca de la avenida Callao. El intelectual exiliado en 1976, que no por capricho es asociado a las experiencias políticas de Podemos en España y del kirchnerismo en su patria de origen, visita el país regularmente. "Cada dos meses", estima tras los primeros saludos. En esta última llegada se encontró con una crisis económica desatada y un escenario político convulsionado. "Está comenzando a haber una señal de crisis de legitimidad", advierte sin cargar las tintas pero con el convencimiento de un médico que transmite un diagnóstico.
Acomodado ya en la mesa, y con las espaldas custodiadas por los paneles de vidrio repartido de la librería, el psicoanalista pide un minuto para hablar por celular con España. Es su hijo, abogado. Al que le permitió, cuenta luego, hacerse hincha del Real Madrid porque el abuelo republicano, un obrero que escupía al suelo cada vez que escuchaba el apellido Franco, simpatizaba por el club de la capital española.
Esta semana, a partir de una invitación del diputado porteño Leandro Santoro, Alemán dio una conferencia en la Legislatura: su libro Horizontes neoliberales en la subjetividad (2016) fue declarado de interés cultural. "El neoliberalismo, como mutación histórica del capitalismo, quiere construir un nuevo tipo de humanidad. Quiere volver al ser humano un capital humano", señala en diálogo con este diario.
En la conversación se suceden definiciones sobre la actualidad del país, sobre las perspectivas de la oposición, sobre la irrupción masiva del movimiento de mujeres y el potencial emancipatorio del feminismo como práctica social. Alemán no elude el debate ni cierta provocación. Su visión sobre la Argentina que imagina para 2019, con la que deberá lidiar el gobierno que asuma tras el mandato de Macri, anticipa un nivel de conflicto muy agudo. "El kirchnerismo vino por sorpresa. Ahora están todos los sectores de poder advertidos y será durísimo", vaticina.
–¿Cómo es la postal de Buenos Aires que encontró en esta última visita?
–Es un país intervenido. Intervenido, claro, por el FMI. A diferencia de las ocupaciones militares clásicas, está intervenido financieramente. Pero al mismo tiempo está comenzando a haber una señal de crisis de legitimidad. Lo que pasa es que hoy no se puede, en absoluto, establecer cuál es la lógica en la que esto se va a desarrollar.
–Una crisis de legitimidad que está empezando. No en plena crisis.
–Así es. Está empezando a haber una crisis de legitimidad. No plena crisis. Porque si así fuera habría algún tipo de irrupción social que testimoniase eso.
–Además de intervenido es un país mucho más empobrecido.
–Argentina es muy rica en lo que emerge desde lo cultural. En las corrientes internas de su mundo cultural y social siempre hay cosas interesantísimas. Eso sí, desde el momento en que vivir es una tarea imposible y administrar la propia vida se vuelve cuesta arriba todos los días, entonces sí se nota el empobrecimiento. Se nota el sufrimiento. El dolor. La tensión, la amargura, la impotencia. La sensación de desamparo, de no poder. La sensación fatídica de que el país se repite. De que todo vuelve al mismo sitio, al más horrible de todos. Incluso los que no quieren avalar el gobierno anterior –y por eso hablo de comienzo de crisis de legitimidad– ya empiezan a decir: "Son todos iguales", "son todos lo mismo", "este país no tiene ninguna solución" o "este país no tiene ningún arreglo". Eso está muy instalado.
–¿Estamos condenados a sentir y pensar como quiere el neoliberalismo?
–Yo siento la obligación teórica y ética de describir al neoliberalismo en todas sus modalidades. El neoliberalismo es el intento histórico de construir un nuevo tipo de humanidad. Volver al ser humano un capital, convertir al hombre en un capital humano. Busca generar un tipo de subjetividad en competencia consigo mismo y con los otros. Aunque, dicho esto, tengo que hacer una salvedad. Mientras algunos, ante esta descripción, proponen una suerte de nomadismo, o de sustracción, o de abandonar la lógica de las ciudades, yo sigo dándole un enorme valor a la construcción política. A la articulación de una voluntad popular. Porque no hay ninguna forma de poder que pueda ser absolutamente totalizante, sin fisuras. Sobre la que no se pueda intervenir.
–¿Se pueden promover maneras de vivir y pensar distintas a las que promueve el neoliberalismo? ¿O es puro voluntarismo?
–Esa pregunta es muy difícil de responder. En todo caso, para tener alguna oportunidad de salirse de ese marco, uno no puede deshistorizarse. No puede permitirse pensar que uno es idéntico a sí mismo todo el tiempo. Uno no puede congelarse. Tiene que buscar aquello que en uno va más allá de uno mismo y que, por lo tanto, uno mismo desconoce de sí. También creo que uno tiene que hacer un esfuerzo para no seguir los distintos mandatos neoliberales. Mandatos de consumo, de competencia. Y, por lo tanto, hacer distintos tipos de experiencias con el amor, con la amistad, con el deseo. Que no estén delimitadas o determinadas previamente por el circuito neoliberal. Hay que hacer el esfuerzo para diferenciar a la mercancía de uno mismo.
–¿La vio a Cristina últimamente?
–He tenido en algún viaje la ocasión, sí, de conversar un rato con ella.
–¿Qué piensa de su futuro? No la Cristina que conocemos, sino lo que la está esperando. Hay una frase de Perón que dice: "Detrás de mí vendrán aquellos que bueno me harán".
–En el caso de ella no es necesaria esa frase porque ya fue muy buena, ¿no? Ha sido, para mí, una gran presidenta. Incomparable con muchos políticos y políticas del mundo. Es una persona que reúne, junto con una gran pasión política, una gran pasión intelectual.
–¿Es lectora de sus obras?
–Nooo (ríe). Se habrá interesado tal vez.
–No se lo pregunto para estimular su vanidad sino para saber si en las charlas con ella aparece alguna reflexión sobre lo que usted desarrolla.
–Leyó Horizontes neoliberales en la subjetividad. Me dio muestras de que conocía perfectamente el planteo. Es muy aguda y tiene mucha capacidad de rápidamente relacionar temas y de incorporar lo que el otro dice.
–¿Y qué piensa sobre el futuro de Cristina? Esta semana se sucedieron muchas notas, incluso de medios de derecha, que dicen que va a ser candidata.
–Nunca pude descifrar nada. Y con respecto a su silencio, me parece oportuno. Porque, como empiezo a vislumbrar una crisis de legitimidad, no creo que sea muy necesario seguir añadiendo y añadiendo cosas. Sobre los tarifazos, sobre la situación inflacionaria, sobre lo que supone el ajuste acordado con el FMI. Hay que darle un tiempo para que esa crisis de legitimidad se ponga en curso y hable por sí sola. Y ahí sí tiene que aparecer el discurso. Y ahí también tienen que aparecer la organización y la militancia. No sé si es el resultado de un cálculo estratégico ese silencio. Sí me parece un silencio muy elocuente.
–Usted dijo alguna vez que el mero relato de las víctimas del neoliberalismo no genera una transformación, que no alcanza.
–El misterio es el "clic". El misterio es el momento de la ruptura de la legitimidad. El momento en el que hay un desplazamiento en los sujetos y no se sienten más representados. Y en ese momento es cuando tiene que aparecer la práctica articulatoria de lo político. En efecto, el relato del sufrimiento no es suficiente.
–O sea, el macrismo puede volver a ganar a pesar de todo…
–Podría ser. Aparte, estas denuncias no llegan hasta el final. Fíjese lo de los aportantes truchos. Un juez tendría que invalidar la elección. Porque si fue financiada ilegalmente, esa elección fue ilegítima.
–¿En España a Rajoy se lo desplazó del poder por el tema de los aportes?
–Y, sí. Finalmente. Comenzó con la Caja B (sistema de financiamiento paralelo del Partido Popular que puso en marcha el el extesorero del partido, Luis Bárcenas, NdR) y se fue desarrollando todo eso. Y, como España es un sistema parlamentario, la investigación siguió hasta que hubo una moción de censura y se lo destituyó.
–Voy a la coyuntura. El FMI le recomienda frenar con la disminución de las retenciones porque el Estado necesita dólares y Macri dice que no.
–Argentina es una especie de laboratorio del neoliberalismo absoluto. Un neoliberalismo que prescinde, como lo dije desde el primer día, de toda teoría de gobierno. El FMI sí sabe que para estructurar incluso financieramente el mundo –porque la distancia entre la economía real y la financiarización del mundo se ha perdido– hay una cierta gobernabilidad que es necesario garantizar. Entonces le dice a Macri: "Poné las retenciones de nuevo". Porque desde el FMI creen que hay una cierta lógica para garantizar la gobernabilidad. El macrismo, en cambio, no tiene ninguna. No es de extrañar, entonces, que hasta el FMI intente introducir alguna.
–¿Cómo será la relación con el complejo agroexportador para el gobierno que venga?
–El kirchnerismo vino por sorpresa. Ahora están todos advertidos y será durísimo. Un retorno del kirchnerismo es verdaderamente bastante difícil de imaginar. Por lo que sucedería en los sectores de poder en la Argentina. Ese es uno de los temas que, desde luego, hay que considerar.
–¿Un nuevo gobierno necesitará de la movilización social para sostenerse?
–Sí. Muchísima. Necesitaría no sólo movilización social sino también una relación con una internacionalidad que no hay. En la región hoy estamos en situaciones muy adversas. Ya no sólo el problema es ganar una elección. El problema es realmente cómo es sostenible un proyecto transformador y emancipador.
–Si tuviera que encontrar una palabra para definir la Argentina de 2018, ¿cuál sería?
–Insistir. «
Feminismo y política
–Una innovación de los últimos años es la irrupción del movimiento de mujeres. Algunos incluso hablan de la feminización de la política.
–El feminismo encarna posibilidades que el discurso político tradicional no: interrogantes sobre el amor, sobre el deseo, sobre la diferencia sexual, sobre cómo es la relación con el otro. Hay algo de la experiencia existencial y política que el feminismo introduce con mucha fuerza que le podría permitir ser una de las lógicas más transformadoras de la vida política. Siempre y cuando no sea identitario.
–¿Por qué no debería ser identitario?
–Porque la idea de que hay que realizar una identidad femenina frente a un opresor exterior que la impide, que la obstaculiza –el patriarcado machista, esa exterioridad que imposibilitaría el acceder a una identidad plena–, supone un riesgo: la asimilación al mercado y, en definitiva, al neoliberalismo. Porque si el feminismo se queda nada más que en reivindicar una identidad será muy fácil asimilarlo al mercado y al neoliberalismo. Si se articula con las luchas obreras, si se articula con otras luchas sociales, es otra cosa. Ninguna práctica es intrínsecamente emancipatoria. Toda práctica empieza a ser potencialmente emancipatoria en la medida que muestre que se articula.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/jorge-aleman-el-kirchnerismo-vino-por-sorpresa-ahora-estan-todos-advertidos-y-sera-durisimo
INBFORMACIÓN RELACIOANDA:
“Parece ser que el neoliberalismo es una especie de posfascismo" Jorge Alemán
De visita en la Argentina, repasa la coyuntura política. Advierte que hay señales de una crisis de legitimidad, pero hace falta un "clic" para la ruptura: "No alcanza con el relato del sufrimiento".
Por Martín Piqué
22 de Julio de 2018
Ingresa al bar con un paso que parece aturdido. Camina entre quienes toman café en silencio y entre quienes conversan sin prestar atención a lo que los rodea. Llega hasta la última mesa, casi escondida en un rincón de Clásica y Moderna, uno de los bares notables de la ciudad. Jorge Alemán, psicoanalista y escritor, conoce bien esas paredes de ladrillo a la vista, las luces dicroicas verticales, los manteles rojos y la barra con botellas colgando. Pero, sobre todo, los libros. Porque el escenario elegido para la entrevista también es librería. Aunque reside en Madrid, Alemán tiene un departamento en Buenos Aires: su base de operaciones al regresar a la Argentina, que está bastante cerca de la avenida Callao. El intelectual exiliado en 1976, que no por capricho es asociado a las experiencias políticas de Podemos en España y del kirchnerismo en su patria de origen, visita el país regularmente. "Cada dos meses", estima tras los primeros saludos. En esta última llegada se encontró con una crisis económica desatada y un escenario político convulsionado. "Está comenzando a haber una señal de crisis de legitimidad", advierte sin cargar las tintas pero con el convencimiento de un médico que transmite un diagnóstico.
Acomodado ya en la mesa, y con las espaldas custodiadas por los paneles de vidrio repartido de la librería, el psicoanalista pide un minuto para hablar por celular con España. Es su hijo, abogado. Al que le permitió, cuenta luego, hacerse hincha del Real Madrid porque el abuelo republicano, un obrero que escupía al suelo cada vez que escuchaba el apellido Franco, simpatizaba por el club de la capital española.
Esta semana, a partir de una invitación del diputado porteño Leandro Santoro, Alemán dio una conferencia en la Legislatura: su libro Horizontes neoliberales en la subjetividad (2016) fue declarado de interés cultural. "El neoliberalismo, como mutación histórica del capitalismo, quiere construir un nuevo tipo de humanidad. Quiere volver al ser humano un capital humano", señala en diálogo con este diario.
En la conversación se suceden definiciones sobre la actualidad del país, sobre las perspectivas de la oposición, sobre la irrupción masiva del movimiento de mujeres y el potencial emancipatorio del feminismo como práctica social. Alemán no elude el debate ni cierta provocación. Su visión sobre la Argentina que imagina para 2019, con la que deberá lidiar el gobierno que asuma tras el mandato de Macri, anticipa un nivel de conflicto muy agudo. "El kirchnerismo vino por sorpresa. Ahora están todos los sectores de poder advertidos y será durísimo", vaticina.
–¿Cómo es la postal de Buenos Aires que encontró en esta última visita?
–Es un país intervenido. Intervenido, claro, por el FMI. A diferencia de las ocupaciones militares clásicas, está intervenido financieramente. Pero al mismo tiempo está comenzando a haber una señal de crisis de legitimidad. Lo que pasa es que hoy no se puede, en absoluto, establecer cuál es la lógica en la que esto se va a desarrollar.
–Una crisis de legitimidad que está empezando. No en plena crisis.
–Así es. Está empezando a haber una crisis de legitimidad. No plena crisis. Porque si así fuera habría algún tipo de irrupción social que testimoniase eso.
–Además de intervenido es un país mucho más empobrecido.
–Argentina es muy rica en lo que emerge desde lo cultural. En las corrientes internas de su mundo cultural y social siempre hay cosas interesantísimas. Eso sí, desde el momento en que vivir es una tarea imposible y administrar la propia vida se vuelve cuesta arriba todos los días, entonces sí se nota el empobrecimiento. Se nota el sufrimiento. El dolor. La tensión, la amargura, la impotencia. La sensación de desamparo, de no poder. La sensación fatídica de que el país se repite. De que todo vuelve al mismo sitio, al más horrible de todos. Incluso los que no quieren avalar el gobierno anterior –y por eso hablo de comienzo de crisis de legitimidad– ya empiezan a decir: "Son todos iguales", "son todos lo mismo", "este país no tiene ninguna solución" o "este país no tiene ningún arreglo". Eso está muy instalado.
–¿Estamos condenados a sentir y pensar como quiere el neoliberalismo?
–Yo siento la obligación teórica y ética de describir al neoliberalismo en todas sus modalidades. El neoliberalismo es el intento histórico de construir un nuevo tipo de humanidad. Volver al ser humano un capital, convertir al hombre en un capital humano. Busca generar un tipo de subjetividad en competencia consigo mismo y con los otros. Aunque, dicho esto, tengo que hacer una salvedad. Mientras algunos, ante esta descripción, proponen una suerte de nomadismo, o de sustracción, o de abandonar la lógica de las ciudades, yo sigo dándole un enorme valor a la construcción política. A la articulación de una voluntad popular. Porque no hay ninguna forma de poder que pueda ser absolutamente totalizante, sin fisuras. Sobre la que no se pueda intervenir.
–¿Se pueden promover maneras de vivir y pensar distintas a las que promueve el neoliberalismo? ¿O es puro voluntarismo?
–Esa pregunta es muy difícil de responder. En todo caso, para tener alguna oportunidad de salirse de ese marco, uno no puede deshistorizarse. No puede permitirse pensar que uno es idéntico a sí mismo todo el tiempo. Uno no puede congelarse. Tiene que buscar aquello que en uno va más allá de uno mismo y que, por lo tanto, uno mismo desconoce de sí. También creo que uno tiene que hacer un esfuerzo para no seguir los distintos mandatos neoliberales. Mandatos de consumo, de competencia. Y, por lo tanto, hacer distintos tipos de experiencias con el amor, con la amistad, con el deseo. Que no estén delimitadas o determinadas previamente por el circuito neoliberal. Hay que hacer el esfuerzo para diferenciar a la mercancía de uno mismo.
–¿La vio a Cristina últimamente?
–He tenido en algún viaje la ocasión, sí, de conversar un rato con ella.
–¿Qué piensa de su futuro? No la Cristina que conocemos, sino lo que la está esperando. Hay una frase de Perón que dice: "Detrás de mí vendrán aquellos que bueno me harán".
–En el caso de ella no es necesaria esa frase porque ya fue muy buena, ¿no? Ha sido, para mí, una gran presidenta. Incomparable con muchos políticos y políticas del mundo. Es una persona que reúne, junto con una gran pasión política, una gran pasión intelectual.
–¿Es lectora de sus obras?
–Nooo (ríe). Se habrá interesado tal vez.
–No se lo pregunto para estimular su vanidad sino para saber si en las charlas con ella aparece alguna reflexión sobre lo que usted desarrolla.
–Leyó Horizontes neoliberales en la subjetividad. Me dio muestras de que conocía perfectamente el planteo. Es muy aguda y tiene mucha capacidad de rápidamente relacionar temas y de incorporar lo que el otro dice.
–¿Y qué piensa sobre el futuro de Cristina? Esta semana se sucedieron muchas notas, incluso de medios de derecha, que dicen que va a ser candidata.
–Nunca pude descifrar nada. Y con respecto a su silencio, me parece oportuno. Porque, como empiezo a vislumbrar una crisis de legitimidad, no creo que sea muy necesario seguir añadiendo y añadiendo cosas. Sobre los tarifazos, sobre la situación inflacionaria, sobre lo que supone el ajuste acordado con el FMI. Hay que darle un tiempo para que esa crisis de legitimidad se ponga en curso y hable por sí sola. Y ahí sí tiene que aparecer el discurso. Y ahí también tienen que aparecer la organización y la militancia. No sé si es el resultado de un cálculo estratégico ese silencio. Sí me parece un silencio muy elocuente.
–Usted dijo alguna vez que el mero relato de las víctimas del neoliberalismo no genera una transformación, que no alcanza.
–El misterio es el "clic". El misterio es el momento de la ruptura de la legitimidad. El momento en el que hay un desplazamiento en los sujetos y no se sienten más representados. Y en ese momento es cuando tiene que aparecer la práctica articulatoria de lo político. En efecto, el relato del sufrimiento no es suficiente.
–O sea, el macrismo puede volver a ganar a pesar de todo…
–Podría ser. Aparte, estas denuncias no llegan hasta el final. Fíjese lo de los aportantes truchos. Un juez tendría que invalidar la elección. Porque si fue financiada ilegalmente, esa elección fue ilegítima.
–¿En España a Rajoy se lo desplazó del poder por el tema de los aportes?
–Y, sí. Finalmente. Comenzó con la Caja B (sistema de financiamiento paralelo del Partido Popular que puso en marcha el el extesorero del partido, Luis Bárcenas, NdR) y se fue desarrollando todo eso. Y, como España es un sistema parlamentario, la investigación siguió hasta que hubo una moción de censura y se lo destituyó.
–Voy a la coyuntura. El FMI le recomienda frenar con la disminución de las retenciones porque el Estado necesita dólares y Macri dice que no.
–Argentina es una especie de laboratorio del neoliberalismo absoluto. Un neoliberalismo que prescinde, como lo dije desde el primer día, de toda teoría de gobierno. El FMI sí sabe que para estructurar incluso financieramente el mundo –porque la distancia entre la economía real y la financiarización del mundo se ha perdido– hay una cierta gobernabilidad que es necesario garantizar. Entonces le dice a Macri: "Poné las retenciones de nuevo". Porque desde el FMI creen que hay una cierta lógica para garantizar la gobernabilidad. El macrismo, en cambio, no tiene ninguna. No es de extrañar, entonces, que hasta el FMI intente introducir alguna.
–¿Cómo será la relación con el complejo agroexportador para el gobierno que venga?
–El kirchnerismo vino por sorpresa. Ahora están todos advertidos y será durísimo. Un retorno del kirchnerismo es verdaderamente bastante difícil de imaginar. Por lo que sucedería en los sectores de poder en la Argentina. Ese es uno de los temas que, desde luego, hay que considerar.
–¿Un nuevo gobierno necesitará de la movilización social para sostenerse?
–Sí. Muchísima. Necesitaría no sólo movilización social sino también una relación con una internacionalidad que no hay. En la región hoy estamos en situaciones muy adversas. Ya no sólo el problema es ganar una elección. El problema es realmente cómo es sostenible un proyecto transformador y emancipador.
–Si tuviera que encontrar una palabra para definir la Argentina de 2018, ¿cuál sería?
–Insistir. «
Feminismo y política
–Una innovación de los últimos años es la irrupción del movimiento de mujeres. Algunos incluso hablan de la feminización de la política.
–El feminismo encarna posibilidades que el discurso político tradicional no: interrogantes sobre el amor, sobre el deseo, sobre la diferencia sexual, sobre cómo es la relación con el otro. Hay algo de la experiencia existencial y política que el feminismo introduce con mucha fuerza que le podría permitir ser una de las lógicas más transformadoras de la vida política. Siempre y cuando no sea identitario.
–¿Por qué no debería ser identitario?
–Porque la idea de que hay que realizar una identidad femenina frente a un opresor exterior que la impide, que la obstaculiza –el patriarcado machista, esa exterioridad que imposibilitaría el acceder a una identidad plena–, supone un riesgo: la asimilación al mercado y, en definitiva, al neoliberalismo. Porque si el feminismo se queda nada más que en reivindicar una identidad será muy fácil asimilarlo al mercado y al neoliberalismo. Si se articula con las luchas obreras, si se articula con otras luchas sociales, es otra cosa. Ninguna práctica es intrínsecamente emancipatoria. Toda práctica empieza a ser potencialmente emancipatoria en la medida que muestre que se articula.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/jorge-aleman-el-kirchnerismo-vino-por-sorpresa-ahora-estan-todos-advertidos-y-sera-durisimo
INBFORMACIÓN RELACIOANDA:
“Parece ser que el neoliberalismo es una especie de posfascismo" Jorge Alemán
Etiquetas:
CFK,
Jorge Alemán,
Kirchnerismo,
Martín Piqué,
Notas aparecidas en otros medios,
Política
lunes, 27 de agosto de 2018
Cristina espera un fuerte ataque judicial y advierte a los suyos que dará pelea, por Martín Piqué (para "Tiempo Argebtino" del 26-08-18)
Decidió no regresar al departamento allanado. En las últimas horas recibió apoyo de organismos y figuras políticas. Preparan un acto multitudinario para el 8 de septiembre.
Por Martin Piqué
26 de Agosto de 2018
La Argentina se estremecerá en las próximas semanas. Serán días de mucho nerviosismo, de discusiones en la calle, de polarización, de rabia. Mientras las variables económicas ya permiten hablar de catástrofe cotidiana, la política transita por un dilema cuya definición es difícil de predecir. La principal figura opositora, la senadora y ex mandataria Cristina Fernández, será tratada (ya lo es) como jefa de una asociación ilícita por muchos factores de poder. Se trata de la misma persona a la que millones de argentinos quieren y valoran. A la que reconocen como líder. Pero como ella misma transmitió a colaboradores, a simpatizantes y a las personalidades con quienes se reunió en las últimas horas, Cristina está dispuesta a pelear. El espíritu con el que resolvió afrontar este trance difícil –los allanamientos a sus tres domicilios, la posibilidad de un procesamiento con pedido de desafuero, el riesgo cierto de ir presa- quedó expuesto en el contenido y el tono de su discurso del miércoles en el Senado.
La ex jefa de Estado sabe, en ese sentido, que su compromiso de “no claudicar” conmueve a mucha gente. No por casualidad, en los últimos tres días proliferaron los actos relámpago y las apariciones de vecinos y militantes con banderas de “Fuerza Cristina” o “No me arrepiento”. En esquinas de la ciudad, en los cortes de semáforos, en los puentes peatonales de las autopistas, en pintadas en las paredes. Esta respuesta popular colectiva, que tiene una parte espontánea y otra organizada, tendrá su punto más alto en la concentración que se realizará a lo largo de la avenida 9 de julio el sábado 8 de septiembre. El mensaje central ya no será “la patria está en peligro” o “la patria no se rinde”. Esta vez se concentrará en un nombre propio. En el kirchnerismo, entretanto, se preguntan si el interés político que subyace en la causa de Claudio Bonadio incluye también la búsqueda consciente del caos. El ingreso a un escenario de tensión extrema.
Cristina atravesó las últimas 72 horas con una cotidianeidad diferente a su rutina de todos los días. Mientras transcurrían los allanamientos en su departamento de Juncal y Uruguay, en su casa familiar de Río Gallegos y en la vivienda de El Calafate, la senadora repartió su tiempo entre el Instituto Patria y el departamento de su hija Florencia, en el barrio de Constitución. Está confirmado que CFK no volverá a instalarse en el inmueble de Recoleta. Al menos por un tiempo. En su entorno desconfían del personal no identificado que ingresó y permaneció allí durante más de 13 horas sin la garantía que implica la presencia en el lugar de un abogado defensor. Como se sabe, Carlos Beraldi fue forzado a retirarse a pesar de lo que indica el Código Procesal Penal. Esta extralimitación de Bonadio dejó en una situación muy incómoda al senador Miguel Pichetto. En la sesión del miércoles, Pichetto dijo que los recaudos solicitados por CFK para la diligencia del allanamiento eran innecesarios. “Son cosas obvias. La participación del abogado defensor está en el Código”, salió a cruzarla con aire sobrador. La conducta de Bonadio lo contradijo con crudeza (ver página 13).
El jueves y el viernes, en paralelo a la acción del Poder Judicial, CFK mantuvo reuniones con organismos de Derechos Humanos, intelectuales, figuras de la cultura y del ambiente artístico. El primer encuentro, que duró más de una hora y estuvo cruzado por las demostraciones de afecto, ocurrió el jueves: Cristina recibió a Taty Almeida (Línea Fundadora), Lita Boitano (Familiares de Desaparecidos Detenidos por Razones Políticas), Carlos Pisoni (HIJOS), el jurista Eduardo Tavani y el sociólogo Horacio González, entre otros. Al día siguiente se difundió una solicitada firmada por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres Línea Fundadora, Familiares, APDH, Liga por los Derechos del Hombre, HIJOS Capital, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Familiares de los 12 de la Santa Cruz, entre otras entidades. El pronunciamiento manifestaba un “explícito apoyo” a Cristina y advertía sobre la persecución judicial, “que no respeta ni siquiera el resguardo de su intimidad o la presencia de sus abogados defensores”. “La realidad nos indigna y nos angustia pero a la vez nos exige estar a la altura del desafío de la resistencia”, concluían los organismos.
También hubo visitantes extranjeros. El vicealcalde de Barcelona, el argentino Gerardo Pisarello, dirigente del espacio En Comú (cercano a Podemos) y cuyo padre fue asesinado por la dictadura en 1976, se entrevistó con ella el viernes a la tarde. “He venido a agradecerle, como víctima de la dictadura, su valiente política de Estado en materia de Memoria, Verdad y Justicia”, tuiteó Pisarello. En paralelo a sus actividades públicas, Cristina no descuidó a su familia. El jueves al mediodía, tras la larga sesión en el Senado, festejó el cumpleaños de su nieta Helena. Su hermana Giselle, médica clínica, la acompañó luego al Instituto Patria. Pasó el resto del día cerca de ella. En definitiva, quienes conversaron con CFK en las últimas jornadas coincidieron en una descripción. “No va a claudicar”, contaron a Tiempo testigos de sus palabras. «
Desde el PJ convocaron a un frente patriótico contra Macri
El sector mayoritario del PJ, con una visible presencia de dirigentes kirchneristas, realizó este sábado otro de los encuentros que motoriza el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, bajo el lema “Hay 2019”. La actividad tuvo lugar en el micro-estadio de Ferro, comenzó con comisiones de discusión por temas y concluyó con un acto cargado de fervor en el que los oradores, con aire decontracté, hablaban sentados en un taburete. Rodríguez Saá es, como se sabe, uno de los precandidatos presidenciales de la oposición. La lista de quienes hablaron incluyó a los diputados Axel Kicillof y Hugo Yasky; al intendente de Ensenada, Mario Secco; la ex diputada Diana Conti; la concejala de La Plata Victoria Tolosa Paz; y la ex senadora nacional por Chaco, Elena Corregido. En una jornada en la que abundaron las alusiones explícitas e implícitas a la situación judicial de CFK, Rodríguez Saá propuso la unidad de todo el peronismo y el campo popular “en un Frente Nacional Patriótico”. “El peronismo tiene un apotegma que dice Primero la patria. Hoy ese apotegma significa El límite es Macri. En segundo lugar, el movimiento, es el Frente Nacional Patriótico. Tercero, los hombres: eso lo dirimiremos en una interna con el sistema D’Hont y sin piso”, aseguró el puntano. En sintonía con otros discursos, el gobernador aseguró que el peronismo defenderá a Cristina, aunque no la mencionó de modo explícito.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/cristina-espera-un-fuerte-ataque-judicial-y-advierte-a-los-suyos-que-dara-pelea
Etiquetas:
8 de Septiembre de 2018,
CFK,
Lawfare,
Martín Piqué,
Notas aparecidas en otros medios,
PJ,
Política
domingo, 13 de mayo de 2018
MARIANO KESTELBOIM: "Cambiemos no tiene forma de remontar este fracaso económico", por Martín Piqué (para "Tiempo Argentino" del 12-05-18
@MartinPique
Sábado 12 de Mayo de 2018
Edición 2169 de Tiempo Argentino
"Cambiemos, desde un punto de vista económico, fracasó." Como diagnóstico, casi un dictamen, suena contundente. Hasta lapidario. Pero el economista y consultor Mariano Kestelboim (40 años, nacido en México, nacionalizado argentino) no duda. Muestra seguridad ante las repreguntas, que buscan matices o aclaraciones. Egresado de la UBA, convertido en las últimas dos semanas en un invitado frecuente a los programas de prime time televisivo, Kestelboim enumera una cadena de errores –algunos iniciales, de elección de modelo económico; otros de aplicación de las políticas elegidas– para justificar su afirmación. "Cambiemos no tiene forma de remontar este fracaso. Un déficit de cuenta corriente de 5 puntos en relación al PBI lo puede tener una economía desarrollada como Australia, como Canadá, como Estados Unidos. Pero la Argentina no. No puede tener esos números y, al mismo tiempo, no tomar ningún tipo de medida vinculada a la administración del comercio exterior. Si tenés funcionarios que no entienden que el aumento de tarifas genera inflación, que no entienden que el aumento del dólar tiene un traspaso muy importante a precios, y salen de forma explícita a decir que eso no va a ocurrir y escriben documentos en los que dicen que en la Argentina no va a haber pass through (traspaso de la devaluación a los precios locales), eso significa que no comprenden la estructura productiva del país en el que viven. Yo creía que el final de este modelo iba a producirse a fines de 2018. Hace rato que lo vengo diciendo", advierte en diálogo con Tiempo.
Colaborador de empresas y cámaras industriales, docente en la Universidad de Avellaneda (UNDAV), Kestelboim es hijo de exiliados: su padre, Mario, fue decano de la Facultad de Derecho de la UBA entre 1973 y 1974, hasta que en 1975, la Triple A puso una bomba en la casa familiar. En esta entrevista, Kestelboim responde por las consecuencias de la disparada del dólar tanto para las pymes como para trabajadores, y con un capítulo también para quienes se endeudaron con créditos de tipo UVA. También analiza las consecuencias del tan publicitado –y poco explicado aún– acuerdo con el FMI, y el vencimiento de Lebacs del próximo martes, compromiso que tiene muy nervioso al gobierno, a los bancos y a las grandes empresas. "El panorama es muy incierto. Hay muchísima incertidumbre. Lo que yo digo es que el martes no es el cataclismo. No explota. No es el último día del macrismo. Sí es el día más importante de toda la historia macrista. Es el día D. El más dramático. No creo que se produzca un cataclismo pero sí va a haber de nuevo una sangría furibunda de reservas", dice el economista.
–¿Qué consecuencias tiene la disparada del dólar para los trabajadores? ¿Y para quienes tomaron créditos UVA?
–Cuando aumenta el dólar, y más de esta forma, que es brusca, y en la que se observa alta incapacidad por parte del gobierno para controlar la corrida, hay una situación de incertidumbre y de descontrol. Lo que termina ocurriendo es que el traspaso a precios de la suba del dólar, el pass through, ese impacto, es más fuerte todavía. ¿Por qué? Porque, ante el descontrol, los empresarios aumentan los precios de forma preventiva. Hay una fragilidad muy grande en la cadena de pagos. Eso a nivel de mercado entre empresas. Después, a nivel de los consumidores, hay que soportar aumentos de precios. Aunque, en un contexto como el actual, el impacto de la devaluación sobre los precios es menor, porque el consumo viene cayendo. Tanto en 2016 como en 2017 el consumo masivo cayó: se perdió entre el 6% y el 7% del poder de compra. Por otro lado, para quienes hayan tomado créditos UVA el impacto será muy nocivo. Como el valor UVA se ajusta por inflación, la cuota será más difícil de pagar porque la suba general de precios será muy superior a los aumentos salariales. Además, como la combinación de la suba del dólar y de las tarifas repercute proporcionalmente más en los ingresos de los sectores medios, el ingreso disponible para hacer frente a la cuota UVA será aún menor.
–Este martes vencen muchísimos Lebacs, y eso genera un evidente nerviosismo en el gobierno y en el ambiente económico. ¿Estamos a las puertas de un default?
–Todavía no. Para llegar a ese escenario todavía falta. A pesar de que la aceleración de esta nueva crisis cada vez es mayor, el problema se está agudizando aceleradamente. De todas formas, el Banco Central aún cuenta con más de 55 mil millones de dólares de reservas, aunque alrededor de 30 mil millones son de libre disponibilidad. Con una economía que ya devaluó casi un 40% y con tasas de interés en torno al 40%, me parece que muchos actores financieros van a decidir buscar la renovación de sus Lebacs. Porque el camino devaluatorio ya se recorrió en gran parte. Pagar un compromiso del Banco Central en pesos emitiendo pesos no es un problema central. El problema central es la deuda externa. Aunque, eso sí, para el país sería dramático si los tenedores de Lebacs decidieran, de forma conjunta, irse al dólar. Ahí sí sería una bomba total. Porque esa operación implicaría más de la mitad de las reservas –casi el 60%– que hoy tiene el Central.
–¿Qué porcentaje de no renovación de las Lebacs sería un alerta naranja o alerta roja? ¿Un 10 por ciento?
–No, más. Un 10% es lo que habitualmente no se renueva. Un 30 por ciento. Si un 30% de las Lebacs no se renovaran el martes ahí sí estaríamos en una situación muy grave. Ese sí sería un nivel muy complicado para la economía argentina.
–¿Qué efectos concretos tendrá el acuerdo con el FMI?
–Las condiciones que va a imponer forman parte del libro, del manual clásico. Las más duras van a ser el despido de empleados del sector público. También van a exigir la eliminación de derechos laborales: una ley de Reforma Laboral muy, muy dura, que garantice una mayor flexibilización laboral para poder contratar y despedir de forma mucho más simple. Van a tratar de que el gobierno no restrinja tanto las importaciones. Desde el punto de vista de la liberalización comercial, el gobierno ya hizo un poco pero para el FMI no será suficiente. Y, lo último, el cuarto punto, es la reducción del gasto público en obras en general, y en las partidas en general del gasto público. Todo esto junto implica, por supuesto, un fuertísimo ajuste.
Publicado en:
https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/76680/mariano-kestelboim-cambiemos-no-tiene-forma-de-remontar-este-fracaso-econa-mico
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












