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sábado, 4 de noviembre de 2017
Desde los revolucionarios de Mayo hasta De Vido y CFK, por Carlos Caramello (para "Revista Hamartia" del 27-10-17)
En 1929, un año antes de que Hipólito Yrigoyen fuera derrocado –y que la Corte Suprema con Horacio Rodríguez Larreta a la cabeza “legalizara” ese golpe de estado-, Roberto Arlt publicaba un artículo titulado "Su Majestad, la coima"Corrupción, divino argumento
Análisis y Opinión » Corrupción, divino argumento
Texto: Carlos Caramello
Julio de Vido está en la cárcel. De nada sirvió que sea diputado ni que goce de fueros: personas que han comido de su mano en otros tiempos, decidieron quitárselos. De nada sirvió, tampoco, que la justicia esté autorizada a investigarlo, interrogarlo y procesarlo aún con fueros: el show está por encima de todo, incluso por encima de la Constitución. Y tampoco sirvió de nada que la acusación fuera “flojita”: una supuesta malversación de 250 millones de pesos destinados a convenios-contratos con la Universidad Tecnológica Nacional para evaluar un plan de acción para la mina de carbón de Río Turbio (convenios-contratos que fueron renovados por el gobierno de Macri sin siquiera objetarlos). El expediente, entonces, no se trata ni de coimas ni de sobreprecios ni de bolsos llenos de dólares que volaron sobre un paredón. Ergo, no determinará si De Vido es o no un corrupto, pero, lo mismo está preso, aunque no haya riesgo de fuga ni condena, ni sea el presidente de la Comisión de Energía, motivo por el cual, el dictamen exige la “prisión preventiva”. Un total avasallamiento al Estado de Derecho.
No es nuevo. Desde hace más de dos siglos, el argumento de la corrupción ha derivado acercándose y alejándose del poder político en la Argentina sin que el tema parezca agotarse. Por momentos ha concentrado la mirada de la opinión pública; por momentos se ha visto superado por cuestiones tremendas como la desocupación o la inseguridad. Pero siempre encuentra un lugar entre los problemas que más preocupan a la población y, cada tanto, los medios dominantes la sacan como a un conejo de la galera para socavar el poder (o la honra, o la credibilidad, o todo junto) de aquellos que no se hincan ante poder fáctico.
Los (corruptos) Revolucionarios de Mayo
La Asamblea de 1813 utilizó el argumento de la corrupción para someter a juicio de residencia a “todos los miembros de los primeros gobiernos patrios, entre otros Mariano Moreno (juzgado posmortem), Cornelio Saavedra, Manuel Belgrano, Larrea, Matheu, Alberti, Juan José Paso, Rodríguez Peña, Hipólito Vieytes, Bernardino Rivadavia, Sarratea, Chiclana, Álvarez Jonte y varios mas”, cuenta Arturo Frondizi en un capítulo dedicado a la corrupción como instrumento para derrocar gobiernos, incluido en su libro Estrategia y Táctica del Movimiento Nacional, escrito mientras se hallaba detenido en la isla Martín García y publicado en 1964. Frondizi agrega, además que, entre las preguntas que componían interrogatorio de los testigos (y al parecer declararon muchísimos vecinos) figuraba la siguiente: “Si saben, les consta o han oído decir que dichos gobernantes hayan recibido cohechos o gratificaciones en el tiempo de su administración, de cualquier especie”.
Aquel juicio, que en realidad buscaba desprestigiar a los jacobinos, quedó en la nada (como casi todos estos juicios) y se cerró con una ley de amnistía. Pero el daño estaba hecho. Y la época miró con desconfianza a algunos de los hombres de aquellos primeros gobiernos patrios… A algunos, digo, porque Bernardino Rivadavia, por ejemplo, que había sido acusado de haber “repuesto en su cargo al obispo de Córdoba, Monseñor Orellana, mediante la percepción de unas onzas, unas hebillas, un sombrero y un espadín de oro”, bueno, Rivadavia siguió manejando algunos hilos del poder sin que su prestigio sufriera mácula alguna: La Gaceta de Buenos Aires, dirigida por su aliado Julián Álvarez y la corona británica lo protegieron y le permitieron boicotear, junto al director supremo Juan Martín de Pueyrredón, la campaña del General San Martín en Perú. Rivadavia “pagó” esa protección con el empréstito de un millón de libras esterlinas que pidió a la compañía inglesa Baring Brothers. El crédito (del que sólo llegó la mitad a la Argentina) recién se terminó de pagar en 1947 y, claro, lo pagó el gobierno peronista.
Pero a Rivadavia, la historia oficial lo rescata como ”El hombre de Estado más grande del mundo”, mientras que San Martín, que a pesar de haber sido desfinanciado por el gobierno nacional continuó la liberación del Perú, fue acusado de “robarse el ejército del norte” y, cuando pobre y enfermo decidió volver a su chacra en Cuyo, algunos amigos lo advirtieron para que no lo hiciese porque Rivadavia había jurado matarlo por corrupto.
Las Tablas de Sangre
También don Juan Manuel de Rosas fue víctima de una campaña de desprestigio que le costó, además del destierro, una acusación de “Traidor a la Patria” (honor que comparte con otros dos mandatarios argentinos: Juan Perón y Cristina Fernández de Kirchner… No sé si se entiende). La evidencia empírica con la que contaron para tan tremenda acusación fue escrita por encargo por el periodista José Rivera Indarte, quién dirigía el diario El Nacional de Montevideo, había sido un fanático rosista y se había vuelto un fanático converso porque Rosas no lo había salvado de ser juzgado por varios desfalcos y estafas. El precio que él cobró fue de “un penique por cada muerto”.
Cuenta José María “El Pepe” Rosa, que fue la casa Lafone & Co. -una mandataria de origen inglés que gerenciaba la Aduana de Montevideo- la que le pagó un penique por cada muerto que incluyera en las “Tablas de Sangre”, un relato en el formato de folletín que acusaba a Rosas de infinidad de crímenes además de otras cuestiones aberrantes como la de tener relaciones incestuosas con su hija Manuelita y la de practicar brujería con los cadáveres de sus progenitores. Estas sangrientas invenciones de Rivera Indarte (que inventó muertos, agregó personas vivas al listado, incluyó a todos los muertos en las guerras intestinas y hasta incorporó el nombre de personas que estaban vivas) fueron publicadas por el Times de Londres y por Le Constitutionelle de París. Pero, además, fueron la base usada por los historiadores oficiales para destrozar a Rosas y sus gobiernos… Claro, fue otro de los que defendía nuestra soberanía. Lo cierto es que hoy, Rivera Indarte tiene calles, barrios, paseos y hasta shoppings a su nombre mientras que Rosas… Rosas sigue sin conseguir que una calle lleve su nombre en Buenos Aires.
Un malón de “corruptos” blanqueados
La lista podría ser interminable pero hagamos un sobrevuelo sobre esos “patriotas” que nos vende la historia oficial y que están “mas sucios que una papa”: Sarmiento, que además de pretender que nuestra Patagonia pasase a manos chilenas y escribir que no había que escatimar en “sangre de gaucho”, incluía entre sus viáticos lo que gastaba en prostitutas; Mitre, un pésimo general al que debe atribuirse la peor masacre de nuestra historia: Curupaytí, en la que se produjeron más de 9.000 bajas del lado de nuestras tropas y sólo 96 del lado paraguayo (acaso por eso Bartolomé Mitre tuvo que dejar “un diario de guardaespaldas); Roca, que a la matanza y esclavización de mapuches, tehuelches y ranqueles que llevó a cabo en la tan mentada Campaña del Desierto hay que agregar que presionaba a cualquiera que estuviese cerca de él para que le cumplieran los “caprichos”, como por ejemplo instalar esculturas de su amante, Lola Mora, en plazoletas de Buenos Aires (el coimeado para esto era, nada menos que Adolfo Bullrich, intendente de la ciudad de Buenos Aires y uno de los más beneficiados por el botín del saqueo a los pueblos originarios ya que esos bienes se subastaron en su casa de remates, que ocupaba el predio en donde hoy se levanta el Patio Bullrich).
Y todo el resto de los que integraron la Generación del ´80: Juarez Celman, Pellegrini, Sáenz Peña, Uriburu, hombres “Sin trabas morales para sus ambiciones que dejaron de lado los principios éticos de sus antecesores y las costumbres tradicionales creando un nuevo estilo de vida, aprovecharon los empréstitos, los juegos de la Bolsa, el hipódromo y los naipes que se hicieron sus costumbres y le otorgaron dinero fácil que les permitió acceder al despilfarro, a las viviendas más suntuosas, a la vestimenta europea y gozar de todos los lujos. Con ellos comenzó la corrupción, fenómeno nuevo en el país, salvo algunos pocos casos anteriores. Esta generación fue ajena al sentir nacional, inescrupulosa, dilapidó la riqueza de la Nación empobreciendo al país y exaltando como únicos valores culturales los propios de Europa, logrando también imponer en el país el respeto sagrado al capital extranjero”. No sé si te hacen acordar a alguien.
Corrupción en el Senado de la Nación
Era la tarde del 21 de julio de 1935. Los ánimos, en la Honorable Cámara de Senadores de la Nación, estaban realmente caldeados. Lisandro de la Torre, encendido, denunciaba los corruptos negociados de los ministros Federico Pinedo (Hacienda) y Luis Duhau (Agricultura) los frigoríficos de origen inglés. Duhau, fuera de sí, amenazó al legislador, gritándole: “¡Ya pagará todo esto el señor senador, punto por punto!… ¡Ya pagará bien caro todas las afirmaciones que ha hecho!”. Dos días después, mientras De la Torre presentaba más pruebas contra los ministros, en un momento de gritos y empujones del público emergió el ex comisario de Vicente López, torturador y extorsionador de prostitutas y hombre de confianza del ministro de Agricultura, Ramón Valdez Cora quien disparó e hirió de muerte al senador santafecino Enzo Bordabehere, que se había interpuesto. El asesino fue encarcelado pero sus instigadores, miembros de la más rancia oligarquía, siguieron libres e impunes, tan impunes que a pesar de que el ánimo de Lisandro de la Torre se quebró de tal manera por este hecho que terminó suicidándose, Duhau y Pinedo siguieron lo más campantes… Tanto que el nieto del primero es hoy el “hombre fuerte” del Senado de la Nación, allí donde su abuelo mandó a matar a un adversario.
Pero ese crimen no había comenzado allí. En 1929, un año antes de que Hipólito Yrigoyen fuera derrocado –y que la Corte Suprema con Horacio Rodríguez Larreta a la cabeza “legalizara” ese golpe de estado-, Roberto Arlt publicaba un artículo titulado “Su Majestad, la coima”, que comenzaba diciendo: “La coima es la polilla que roe el mecanismo de nuestra administración, la rémora que detiene la marcha de la nave del Estado…”. La corrupción se volvía a instalar como argumento de desestabilización y de ataque a los gobiernos populares. Yrigoyen, luego de la asonada, terminó preso en la Isla Martín García acusado de corrupción aunque, más tarde, fue indultado. Lo mismo pasaría de allí en más con otros presidentes, como por ejemplo Arturo Frondizi quién, luego de ser depuesto por un golpe militar que lo acusó de negociados con el petróleo, pasó 16 meses sin que se le formularan cargos ante la Justicia.
De Perón a Perón: Corrupción
De más está decir que, desde el primer momento, Juan Perón y Evita fueron acusados de corrupciones varias. Evita por las conductas de su hermano Juan Duarte y por la forma de vestirse y las joyas que usaba; Perón casi siempre por cuestiones que estaban más ligadas a la moral y buenas costumbres que a la corrupción económica. Y estas acusaciones tiñeron a todo el peronismo, al punto de transformarse en el leitmotiv de la Revolución “Fusiladora”. Derrocado Juan Perón (y con Evita muerta), los golpistas crearon una Comisión Nacional de Investigaciones, que se dedicó con furia a buscar evidencias de malversaciones y fraudes ocurridos o intentados a lo largo de las dos presidencias. Nada. El contralmirante Leonardo McLean, que la presidía, fue el más empeñoso en intentar obtener pruebas que nunca aparecieron. Y todo terminó en una suerte de brulote tragicómico que se dio a llamar Libro Negro de la Segunda Tiranía. Sin embargo, una causa de estupro abierta en los aciagos días del golpe, se mantuvo viva durante décadas.
La tercera presidencia de Perón duró un suspiro, pero las acusaciones de corrupción alcanzaron para que María Estela Martínez de Perón fuera destituida en 1976. Ese golpe que terminaría en la matanza y desaparición de 30.000 argentinos necesitaba motivos y los encontraron en un supuesto mal manejo de los fondos de la llamada Cruzada de Solidaridad Justicialista (el famoso cheque librado por esa fundación para pagar una deuda con la herencia de Evita). Pero, además, se la llegó a acusar de comprar 200 gramos de almendras tostadas con fondos del Estado. Por causas sin fundamento, “Isabelita” estuvo cinco años presa.
Pero sus “derrocadores” aprovecharon casi 7 años de terrorismo de Estado para violar, matar, desaparecer y… Robar. Robar descaradamente. Quizá el más emblemático y discutido de estos casos sea el de Papel Prensa, sustraído a la familia Graiver bajo torturas y amenazas y cuyo juicio sigue allí, “cajoneado”, seguramente porque sobre ese robo infame se ha construido un poder que hoy asola a la Argentina.
En Nombre de la Corrupción
Como San Martín, como Rosas, como Perón, Cristina Fernández de Kirchner ha sido acusada de “traición a la Patria”, figura que la Constitución Nacional, en su artículo 29, aplica a quienes “formulen, consientan o firmen, facultades extraordinarias, la suma del poder público, o supremacías a ningún gobierno; sobre la vida, el patrimonio o el honor de los argentinos”. En el artículo 36, se extiende a “quienes interrumpan el sistema democrático”. La historia permite inferir que esa idea fue incorporada con la perspectiva de acusar a Juan Manuel de Rosas, cosa que finalmente se produjo en 1857.
En el Art. 119 de la Constitución de 1853, Capítulo Segundo, atribuciones del Poder Judicial, dice “La traición contra la Nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro”. Esto (como tantas otras cosas de nuestra Carta Magna) está tomado de la Constitución de Estados Unidos, artículo 3, sección 3, que 3, que reza “La traición contra los Estados Unidos sólo consistirá en hacer la guerra en su contra o en unirse a sus enemigos, impartiéndoles ayuda y protección” y que es, al parecer, la idea en la que se apoya la acusación a Cristina Fernández de Kirchner.
Todos estos nombres, permiten definir una direccionalidad en el sentido de las acusaciones de traición o de corrupción: siempre los acusadores pertenecen a las clases dominantes, siempre los acusados son personas que han decidido actuar en defensa de aquellos que menos tienen, que más necesitan.
El profesor Daniel Rosso dice que los acusadores de hoy, ejercen un discurso “liberal-republicano” que, medios concentrados mediante, les ha permitido ejercer “el monopolio de la sospecha”. Dicho de otra manera, basta con lanzar una acusación para que esta se transforme en verdad, sea o no comprobada.
Naturalmente, no todos poseen el don de producir verdad. Los rostros del poder financiero, por ejemplo, nunca podrían. Con sus cuentas off-shore, sus negocios poco transparentes, sus corruptelas varias, sus vidas disolutas y el resto de sus máculas no son confiables. Por eso se compran personajes que si lo son: viejas divas del cine y la TV; hombres y mujeres humildes que, como Gunga Din están dispuestos a traicionar a los suyos, viscerales y robustas reencarnaciones de la República y, la última creación del Mercado: virginales dirigentes que practican a diario una gramática del ruego y, hasta tienen la suerte de llamarse María (que se cuide la Virgen de Luján).
Corren tiempos de puestas en escena. Tienen todas las herramientas (un exceso de herramientas) para hacerlo. Y con éstas, vuelven a su obsesión de destruir todo aquello que parezca nacional y popular: no se conforman con crear su propia identidad sino que están ocupados de imprimir esa identidad a todo el sistema.
La excusa vuelve a ser, una vez más, la corrupción. Ahora desde una semiótica de imágenes excesivas que terminan configurando una retórica de la Hipertrofia del Discurso: desde el precio de los zapatos que se compró Cristina en uno de sus viajes (falso) hasta los 9 millones de dólares de López lanzados en bolsones negros por sobre el paredón del Convento (falso).
Lo esencial no es nuevo. Por el contrario, es casi tan viejo como la construcción de la Patria. Tampoco son nuevos los beneficiarios de estas acciones (desde el acuerdo con la Baring Brothers al reciente pago a los Fondos Buitres) así como tampoco son nuevos los apellidos que están detrás de estas acusaciones (había un Pinedo y un Martínez de Hoz del lado de los españolistas en los días de la Revolución de Mayo). Pero, sobre todo lo que no cambia es el perfil de quiénes son atacados por la calumnia, el chisme, la exageración y, finalmente, la más insidiosa de las difamaciones: fueron, son y, seguramente, serán, funcionarios y dirigentes que han afectado, con su gestión, los intereses de los grandes poderes de siempre. Y aunque ya no estén en posición de seguir haciéndolo, hay que ser claro en los mensajes para domesticar a los que vengan. Y aleccionar al Pueblo sobre un destino irremediable.
Publicado en:
http://hamartia.com.ar/2017/10/27/corrupcion-divino-argumento/
Qué funcionarios del Gobierno de Macri deberían estar presos con la "doctrina De Vido-Boudou", por Jonathan Heguier (para "El Destape Web" del 03-11-17)
Están procesados y otros asumieron bajo ese estado judicial. La lista que complica al Gabinete y hasta al mismísimo Presidente de la Nación.
Jonathan Heguier
03 DE NOVIEMBRE 2017
La Justicia impuso un nuevo modus operandi: meter presos a políticos sin condena por haber sido funcionarios y posible entorpecimiento de la causa, ya que el solo hecho de haber sido funcionarios provocaría tales complicaciones a las investigaciones.
Tanto en el caso Julio De Vido como Amado Boudou usó a ese riesgo procesal limitado y llevó a la cárcel a ambos ex funcionarios del kirchnerismo que se presentaron siempre a declarar por sus propios medios y no dieron señales de querer entorpecer la causa.
Hoy, en la causa por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, a Boudou se lo detiene con preventiva por orden del juez Ariel Lijo por haber sido ministro y vicepresidente y "por las relaciones que conserva en el poder". "La función principal de Amado Boudou dentro de aquella se encontraba especialmente ceñida al ámbito público -en especial, a partir de su asunción como Ministro de Economía de la Nación y luego como Vicepresidente-", afirma el fallo, similar a la determinación con el ex ministro de Planificación.
En sus argumentos, Lijo se basa en el fallo de la Cámara Federal por el cual ordenó al juez Luis Rodríguez detener a De Vido en la causa por el yacimiento de Río Turbio, de cuando era ministro de Planificación Federal. En ese fallo, la Cámara consideró que se debía tener en cuenta no solo si la persona se ajustaba a derecho sino si los lazos de los imputados creados en el marco de los presuntos ilícitos seguían vigentes y eso podía entorpecer la investigación.
Con este mismo procedimiento de la "doctrina De Vido-Boudou", la Justicia argentina podría y debería detener a funcionarios del actual Gobierno que están imputados, procesados o asumieron bajo ese estado judicial. Al ser hoy parte del Estado, les daría un poder privilegiado para complicar el andar de las causas judiciales en su contra, si se siguie esa línea argumental inaugurada recientemente. La lista que complica al Gabinete de Mauricio Macri y hasta al mismísimo Presidente.
MAURICIO MACRI
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El Presidente de la Nación es investigado por la causa del Correo Argentino. ¿El juez? También es Ariel Lijo. Es en la causa en la que se investiga si se cometieron delitos en el proceso del concurso de acreedores y del acuerdo que el Estado aceptó el año pasado para que el Correo Argentino salde su deuda millonaria con una quita del 98,8 por ciento.
El mandatario además asumió procesado por la causa escuchas ilegales, procesamiento confirmado por la Cámara Federal. Con la "doctrina De Vido-Boudou" no debería haber asumido o caer en prisión ya asumido.
Además, Macri acumula causas por encubrimiento por la desaparición de Santiago Maldonado, por el memorándum con Qatar, Panamá Papers y los casos Avianca y Fly Bondi. Todas bajo su presidencia.
GABRIELA MICHETTI
Imputada la vicepresidenta junto a Macri por el escandaloso memorándum con Qatar por 1.300 millones de dólares. Se trata de un acuerdo que involucra fondos de Anses. Luis María Blaquier, uno de los funcionarios del gobierno nacional que firmó el Memorándum, renunció a su cargo al frente del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES.
El juez Daniel Rafecas desestimó la denuncia, la fiscal Paloma Ochoa apeló y ahora está en manos de el fiscal Germán Moldes, quien debe impulsarla o dejarla caer.
agencia NA
JUAN JOSÉ ARANGUREN
El ministro de Energía está imputado por negociaciones incompatibles, ya que se inició una causa penal contra el ministro por haber designado como subsecretario de Energía Hidroeléctrica a un consultor vinculado a la firma que hizo el impacto ambiental de las represas Kirchner y Cepernic, que ahora cambiaron nuevamente de nombre.
La denuncia pide que se investigue si Aranguren incurrió en los delitos de "abuso de autoridad" y "negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas".
Según la denuncia, un funcionario "como director de la empresa IATASA (Ingeniería y Asistencia Técnica Argentina SA) fue el responsable de elaborar el informe ambiental de la obra" de las represas sobre el río Santa Cruz, ahora rebautizadas "Condor Cliff" y "La Barrancosa".
GUSTAVO ARRIBAS
El director de la AFI (ex SIDE) fue denunciado por recibir transferencias de parte del cuevero Gustavo Meirelles, en una fecha coincidente en la que se decidía el inicio de las obras por el soterramiento del Sarmiento, obra adjudicada a Odebrecht. Hubo documentación y declaraciones que los complicaban, además del propio testimonio de uno de los hombres clave del Lava Jato brasileño. El juez Canicoba Corral no solo no lo detuvo con la doctrina "De Vido-Boudou" sino que realizó un sobreseimiento exprés.
Como si fuera poco, el fiscal de Cámara Germán Moldes desistió de impulsar la investigación, pese a que él era uno de los más enérgicos críticos al cierre de la denuncia de Nisman.
LUIS CAPUTO
El ministro de Finanzas está denunciado por el manejo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
Durante el 2016, unos 500 millones de pesos fueron invertidos en la compra de Lebacs y por ello se pagaron comisiones a un Fondo Común de Inversión que administró el propio ministro hasta un día antes de asumir como secretario, en 2015. La causa quedó radicada ante el juzgado federal número nueve, a cargo del juez Luis Rodríguez. Este magistrado es el primero que ordenó detener a De Vido, a expensas del fallo de la Cámara Federal.
El Fondo de Garantías podía, y de hecho lo hizo, comprar Lebacs sin pagar comisiones, pero prefirió tercerizar parte de esa operación al abonar comisiones al fondo FCI Axis Ahorro Plus, fundado por el titular de la cartera de Finanzas e integrado por él hasta diciembre de 2015, cuando Macri asumió la presidencia de la Nación.
LUIS ETCHEVEHERE
El recién asumido Ministro de Agroindustria está denunciado por evasión, desvío de dinero y cuentas ocultas en Uruguay.
El Grupo Etchevehere está complicado por evasión del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto a las Ganancias a través de maniobras irregulares con préstamos por $ 4,5 millones.
CARLOS MELCONIAN
El ex presidente del Banco Nación fue denunciado bajo su gestión en 2016 por darle subsidio al presidente de la Sociedad Rural, ahora ministro de Agroindustria. El establecimiento rural “Las Margaritas S.A.”, propiedad de los Etchevehere en Entre Ríos, recibió un subsidio de parte del Banco nación por $ 900.000.
FEDERICO STURZENEGGER
El titular del Banco Central asumió imputado. Fue por la causa del canje de bonos en la gestión de Fernando De la Rúa. hasta la Corte Suprema confirmó el procesamiento por el Megacanje. El 28 de septiembre de 2016 su sobreseimiento quedó firme cuando el Fiscal federal Germán Moldes no lo apeló. Debió pasar años detenido con la "doctrina De Vido-Boudou".
PATRICIA BULLRICH
La ministra de Seguridad está imputada en la causa por el encubrimiento de la desaparición de Santiago Maldonado. El fiscal Federico Delgado dio impulso a una denuncia penal y pidió informes a la Justicia de Esquel y al Ejecutivo. Macri y Pablo Noceti, jefe de gabinete de ese ministerio, también imputados.
ALFONSO PRAT-GAY
El ex ministro de Hacienda y Finanzas estaba denunciado por evasión fiscal en el marco de una presunta operación ilícita vinculada al banco HSBC cuando asumió. Recién en 2016 anunció que la jueza Straccia dictó su sobreseimiento en la causa.
SUSANA MALCORRA
La ex Canciller también estuvo imputada, junto al Presidente y la vicepresidenta por el escandaloso memorándum con Qatar por 1.300 millones de dólares.
MARIO QUINTANA
El vicejefe de Gabinete fue imputado en la causa del 'dólar futuro' iniciada tras una investigación de El Destape. El fiscal federal Jorge Di Lello pidió investigar al director del Banco Central, Pablo Curat y a él. Quintana "habría sido uno de los funcionarios intervinientes en la decisión del precio de referencia con el cual se cancelarían los contratos del Mercado a término de Rosario (ROFEX) (…) el nombrado se desempeñó como director de la firma Farmacity y CEO del fondo Pegasus los cuales habrían adquirido dólares a futuro por un monto de 11.480.000 dólares", dice la denuncia.
También Quintana en el caso Fly Bondi. El fiscal Di Lello pidió investigar a Quintana para determinar "si guarda relación con la empresa aérea". El fiscal ya había imputado a Mauricio Macri, su padre y funcionarios por el caso Avianca.
SERGIO BERGMAN
El ministro de Medio Ambiente está denunciado penalmente en los tribunales federales de Comodoro Py por su actuación previa a los incendios forestales que azotaron a las provincias de La Pampa, Río Negro y Buenos Aires. El rabino habría contratado helicópteros "a dedo".
La causa recayó por sorteo en el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, con intervención del fiscal federal Federico Delgado.
GUILLERMO DIETRICH
El ministro de Transporte está denunciado por un supuesto fraude al Estado que se cometería con la transferencia de la aerolínea Mac Air, de la familia Macri, a la colombiana Avianca, según la presentación en la que se advierte un posible conflicto de intereses por la promesa de otorgamiento de nuevas rutas aéreas ante el ingreso de las "low cost", un nuevo mercado que se abrió por decisión de los actuales funcionarios.
OSCAR AGUAD
El ex ministro de Comunicaciones y ahora titular de Defensa también está imputado por la causa Correo Argentino que tiene en vilo a Macri. Como ministro habría avalado el acuerdo de la empresa de los Macri con el Estado.
ANDRÉS IBARRA
El ministro de Modernización estaba denunciado en la Justicia federal por el acuerdo suscripto con Corea del Sur que supuestamente incluiría la compra de las máquinas de voto electrónico, un proyecto desactivado en el Senado. Fue sobreseído a los cuatro meses de la denuncia. Había sido denunciado en diciembre de 2016.
PABLO AVELLUTO
El ministro de Cultura fue imputado por irregularidades en las contrataciones que a través de su cartera se realizaron para la feria Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO), que se desarrolló en Madrid en febrero.
El fiscal Franco Picardi consideró que se debe investigar si cometió "defraudación a la administración pública”.
JULIO MARTÍNEZ
El ex ministro de Defensa, ahora senador electo en La Rioja tiene una causa abierta por el intento de compra de armamentos a EE.UU. que reveló El Destape.
El fiscal federal Franco Picardi lo imputó junto a los diputados oficialistas Eduardo Amadeo y Luciano Laspina.
Es por la millonaria compra de un arsenal a los Estados Unidos que supuestamente hubiera implicado un fraude al Estado y generado beneficios para algunos de los involucrados.
Publicado en:
http://www.eldestapeweb.com/que-funcionarios-del-gobierno-macri-deberian-estar-presos-la-doctrina-vido-boudou-n35491
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