lunes, 21 de abril de 2025
martes, 2 de enero de 2024
YUGOSLAVIA, ARGENTINA Y LA CONSTRUCCIÓN DE ESTADOS FALLIDOS
Así destruyeron Yugoslavia para quedarse con sus riquezas.
— Carlos Caramello (@caramellocumpa) January 1, 2024
Así nos puede pasar en Argentina.
Están utilizando los mismos métodos y la misma característica de personajes.
Me lo pasó mi amigo Pedro Peretti @psperettiok
Para ver, pensar y relacionar https://t.co/WY32AE4oVf
viernes, 8 de diciembre de 2023
DE CARNE ÉRAMOS,por Mara Pedrazzoli (para "Página 12" del 08-21-23)
Sin regulación estatal, el precio local de la carne se equiparará al de exportación. . Imagen: Carolina Camps
Con la liberación total del mercado puede llegar a 25 mil pesos
¿Cuál será el precio de un kilo de carne en el gobierno de Milei?
Página 12 consultó a expertos del sector agropecuario para evaluar qué puede pasar en el mercado de la carne. El extitular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi afirmó que el kilo costará como en cualquier carnicería europea pero con salarios argentinos.
Por Mara Pedrazzoli
8 de diciembre de 2023
El kilo de carne se “va a pagar a 25.000 pesos, según el precio internacional”, sostuvo el extitular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y aclaró que costará “como en cualquier carnicería europea” pero con salarios argentinos. PáginaI12 consultó a expertos del sector agropecuario para evaluar qué puede pasar en el mercado de la carne. Uno de ellos, Pedro Peretti, dijo que “todo lo que pongas arriba de la mesa, los chinos se lo llevan”, advirtiendo sobre un posible desabastecimiento si se liberaliza el comercio. El precio de la carne aumentó en las últimas semanas por especulaciones sobre el precio del dólar y otros aumentos como tarifas, naftas y alimentos que encarecen toda la cadena productiva.
Para Eduardo Buzzi “si se deja fluir el precio de la carne, los frigoríficos van a exportar y uno va a pagar 25.000 pesos el kilo de carne, según el precio internacional”. Esto supone trasladar directamente el valor de los cortes más caros al mercado doméstico: “en cualquier carnicería europea, el kilo vale (un equivalente a los) 20.000 o 25.000 pesos, y el costo de exportación a China es de 15 a 18 dólares por tonelada, o sea 15.000 o 18.000 pesos por kilo”, ejemplificó. Es decir que el valor de la carne podría más que duplicarse.
Pedro Peretti, especialista en temas agropecuarios, encontró “bastante razonables” los dichos de Buzzi y coincidió parcialmente: “todo lo que pongas arriba de la mesa, los chinos se lo llevan”, afirmó, entonces la carne tendrá el precio internacional. Cabe recordar que China representa el 75 por ciento de las exportaciones bovinas en volúmenes. Peretti enfatizó en que la eliminación de los cupos de exportación que están vigentes para algunos cortes de carne “como el asado, la costilla, el vacío, la pulpa para milanesa y matambre” pondrá en riesgo el abastecimiento y los precios en el mercado doméstico.
Hoy cerca del 80 por ciento de la producción ganadera se destina al mercado interno. “China compra todo, pero no todos los frigoríficos le venden a China, ni todos pueden exportar”, agregó Juan Maceira, exsubsecretario de Agricultura de la Nación, quien también reconoció que “puede haber menos abastecimiento doméstico”. Ese problema es importante y también que otros precios están subiendo en todas las categorías de bienes y servicios (que serán desregulados) entonces “habrá menos consumo por insuficiencia de los ingresos de las personas”. “Si todo sigue aumentando, el precio de la carne se puede ir al doble”, reconoció.
Siguiendo los pronósticos de Buzzi “un jubilado con la mínima va a poder comprar solo 4 kilos de carne por mes”. Por lo tanto, “le van a tener que cuadriplicar la jubilación o van a tener que poner cortadoras de fiambre en las carnicerías”, a fin de que los cortes sean pequeños, indicó en declaraciones a Radio 10.
La cuenta del carnicero
En el sector es reconocida una relación de precios histórica que dice: “al valor de la hacienda en pie se lo multiplica por dos y es el costo de la media res que paga el carnicero, quien luego troza la carne y se multiplica otra vez por dos para arrojar el precio promedio en el mostrador”. Con los valores actuales de “1400 pesos el kilo en pie, que se lleva luego al matadero y se vende entre 2800 y 3000 el kilo al carnicero que va a diferenciar los cortes, hoy en promedio la carne está 5000 a 6000 pesos el kilo”, estimó Javier Preciado Patiño, director de RIA Consultores y exsecretario de Mercados Agropecuarios.
Los precios de la carne son muy variables depende el tipo de vaca y los puntos de venta, “la vaca buena puede valer 3000 pesos el kilo y el novillito 6000”, ejemplificó Maceira, “pero en una carnicería del barrio porteño de Recoleta pueden estar cobrando el kilo de lomo a 12.000 pesos”, reconoció. Si la carne se va a regir por el precio internacional es esencial saber a cuánto estará el tipo de cambio. Según las declaraciones de Guillermo Francos, el designado ministro del Interior del gobierno de Javier Milei, el dólar oficial se ubicará en 650 pesos “pero hay una mezcla de dólares en el precio de la carne hoy”, aclaró Maceira.
“En Paraguay, Uruguay y Brasil, el precio de exportación promedio es de 2 dólares el kilo de carne vivo. Si eso se faena pasa a valer 4 dólares, y luego se lleva a carnicería para que en promedio los cortes cuesten 8 dólares”, estimó Preciado Patiño. Al dólar ilegal, el kilo promedio ascendería a 8000 pesos mientras que en 650 pesos sería un poco menos. Esto aún no está claro y tendrá una incidencia notable, a lo cual deben sumarse otros aumentos en precios relativos que vienen anunciándose, como en la nafta o las tarifas de servicios públicos, que encarecerán toda la cadena de valor.
“La carne de vaca es muy cara de producir porque el animal tiene cría, lo cual lleva nueve meses, más otros dos años de cría, con lo cual el corte que llega a carnicería estuvo casi tres años en el campo. Por el contrario, un pollo se consigue entre 90 y 120 días”, aclaró Preciado Patiño. La caída del consumo de carne vacuna por habitante también se vincula con esto, y con la caída de los ingresos de la población. El consumo de carne se diversificó en el último tiempo, con algo de cerdo y de pollo, al tiempo que los cortes más caros se destinan a mercados premium de exportación.
Por otro lado, el año pasado con la sequía se liquidaron varios vientres, lo cual estabilizó el precio de la carne en el primer semestre. Hacia fines de año el precio aumentó nuevamente y ahora se está reteniendo ganado a la espera de nuevos valores de referencia. Es otro factor de incidencia sobre una dinámica inexorable al alza.
Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/692956-cual-sera-el-precio-de-un-kilo-de-carne-en-el-gobierno-de-mi
viernes, 8 de septiembre de 2023
PEDRO PERETTI: "Militemos fuertemente a Sergio Massa...¡La patria está en peligro!"
Pedro Peretti
Militemos fuertemente el voto a Sergio Massa...la patria está en peligro! pic.twitter.com/QKONn8FC0F
— Pedro Peretti (@psperettiok) September 6, 2023
jueves, 2 de enero de 2020
Todos contra Axel Kicillof, por Pedro Peretti (para "Página 12" del 30-12-19)
Por Pedro Peretti
La decisión de Axel Kiciloff, de cobrarle hasta un 75% más de impuesto inmobiliario, a las grandes propiedades rurales de 2000 hectáreas para arriba (que son solo el 7% de las partidas emitidas) y otorgar excepciones a los chacareros de menos de 100 ha, destinadas a tambos y ganadería; disparo una feroz resistencia política, capitaneada por medios de comunicación, políticos a su servicio, e idiotas útiles, que hacen de fuerza de choque para una causa ajena a sus propios intereses. La decisión es irreprochable desde lo tributario, paga más el que más tiene. Pero-además- pone en debate dos cuestiones capitales de la política argentina, que la oligarquía terratenientes había logrado invisibilizar por décadas; como son el latifundio y la diferenciación de los productores de acuerdo al tamaño de la explotación. Aquella falsa y esparcida premisa de que “el campo es uno solo”, fue por años el cendal bajo el cual se camuflo el latifundio, para que nadie lo cuestione, ni ose cobrarle algún impuesto adicional asociado a sus gigantescas proporciones. Kiciloff lo exhibió a la luz pública. Fatalmente para este escriba, se lo dejó engordar demasiado, hasta límites que lo hacen incompatible con la democracia, la soberanía y la seguridad alimentaria de la población; tampoco, la política nunca discutió seriamente diferenciar a los productores, de acuerdo al el tamaño de sus explotaciones, tal como se lo hace en el sector industrial con la Pymes… Axel de alguna manera está sufriendo desidia, de la que es responsable todo campo nacional y popular, que abdicó voluntariamente por años de batallar la cuestión agraria en general y el latifundio en particular; si estos temas hubieran estado -siempre- en el centro de nuestras preocupaciones, hoy otro gallo cantaría.
Decir que en la Argentina el latifundio no existe es como negar la existencia del sol, pero lo dicen y sin ruborizarse. Hace una semana el inefable Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro, dijo por América TV, que los terratenientes no existen; el reputado (no se sabe porque) economista neoliberal Juan Carlos de Pablo lo afirmó en el 2018, en una charla en la Sociedad Rural de Río Cuarto; o Héctor Huergo, director de Clarín Rural, por citar solo algunos de los muchos propaladores de esta especia de terraplanismo agrario, negacionista del latifundio. Este último, sin duda el más consecuente vocero, del monocultivo de soja, con la concentración de tierras y rentas que este trajo consigo; refriéndose al proyecto de Kiciloff, lo describe con sorna: “El brulote vino disfrazado de consideraciones progresistas, que los latifundios, que los pequeños pagaran menos…” El proyecto de Axel los enferma: ¿saben por qué?, porque pone en crisis el mayor triunfo cultural de la oligarquía terrateniente argentina, que es el ocultamiento del latifundio y su rol como principal obstáculo a la industrialización del país; corre el velo a los números reales de quiénes son los auténticos dueños de la tierra y qué uso le dan. Puede ser-ojala lo sea- el principio del fin de la licencia social que le otorgó la política a la clase terrateniente, gracias a lo cual pudo ocultarse por décadas, y tributar nada... El secretismo y un feroz ataque a quienes lo descubrieran, fue la eficaz táctica para camuflar a la gran propiedad terrateniente y hacerse pasar por esforzados labriegos, que se sacrifican por el país y son esquilmados por un estado voraz, que dilapida los impuestos que ellos generosamente pagan, en vez de lo que son, holgazanes oligarcas que evaden cuanto impuesto pueden. Es el falso: “Todos somos el campo”…
Pero el otro punto que los “saca” del proyecto de Kicillof es la segmentación de los productores; el reconocimiento explícito, por parte del Estado, de que no se puede tratar como iguales a los que son estructuralmente distintos; cuestión a la que la derecha siempre se opuso y mal. Amparándose en una falsa moralina anticorrupción u ocultándose en un eficientísimo burocrático, boicotearon todo lo que pudieron la puesta en práctica de cuanta medida de segmentación se intentó implementar. CKF y Kicillof (2015) merced al acuerdo que concibieron con la FAA, destruyeron por completo este mito, y devolvieron en forma por demás de transparente y rápida, retenciones a 21.000 pequeños productores. Lo que molesta acá es la luz que se prende y lo que ilumina.
Las políticas públicas diferenciadas no son una aspirina que todo lo puede o lo cura, ni la panacea universal para los problemas de la agricultura de rostro humano. Son una herramienta más, que ayuda a calibrar a la democracia, dándole color y contenido, ni más ni menos que eso; es una acción de gobierno predeterminada a partir de una definición ideológica para favorecer a sectores productivos o sociales señalados como estratégicos para la soberanía y seguridad alimentaria de la nación, como pueden ser campesinos o chacareros y la chacra mixta entre otros. Más un gobierno diferencia a sus productores por tamaño, producto y como lo hacen, más progresista es; pero esta política requiere de mucha fuerza social que la respalde para poder ejecutarse. Razón sin fuerza es como un tractor sin motor.
Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/239202-todos-contra-axel-kicillof



