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domingo, 2 de agosto de 2026

José Ignacio de Mendiguren, tras los agravios de Milei en La Rural: “El honor no me lo mancilla en lo más mínimo”, por Brisa Bujakiewicz (para "INFOBAE" del 28-07-26)







El exministro de Producción habló en Infobae en Vivo tras el cruce con el presidente en La Rural, aseguró que evalúa una posible demanda por razones institucionales y advirtió sobre los riesgos de naturalizar la violencia en la política


Por

Brisa Bujakiewicz

28 Jul, 2026 



El último fin de semana, durante una entrevista en La Rural, el presidente Javier Milei lanzó una serie de agravios contra José Ignacio de Mendiguren, exministro de Producción de la Nación. El hecho ocurrió mientras De Mendiguren se encontraba en el predio, acompañado por su hija, en el marco de la premiación de la raza cuarto de milla.


El presidente, en declaraciones públicas, acusó a Mendiguren de haber causado “daño a la Argentina” y lo responsabilizó por la crisis de la convertibilidad. El episodio se produjo en presencia de asistentes y referentes del sector agropecuario, como el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, quien minutos antes había felicitado a Mendiguren por el premio obtenido en la competencia equina.



El exministro ofreció detalles sobre el incidente en una entrevista con Infobae en Vivo y aseguró que, pese a la gravedad de los dichos, su honor permanece intacto. “El honor no me lo mancilla lo más mínimo”, afirmó el exministro, consultado sobre la posibilidad de iniciar una demanda contra el presidente.


El episodio en La Rural

El abogado relató que se encontraba en La Rural por su actividad como productor agropecuario. Puntualizó que en ese contexto recibió el reconocimiento como propietario del gran campeón de la raza cuarto de milla, una raza equina con fuerte presencia en Estados Unidos y en América.


Según De Mendiguren, el presidente lo insultó abiertamente y lo acusó de ser responsable de pérdidas millonarias para el país. “Ese le cagó a los argentinos treinta mil millones de dólares. Vos sí, ladrón. Vos arruinaste el país con Duhalde y toda su banda”, citó el exministro en referencia a las palabras presidenciales.


De Mendiguren precisó que algunos asistentes reaccionaron al señalamiento del presidente. “Me miraron y si me fui. Si me quedaba, no sé”, relató sobre el clima generado en ese momento en el predio.


Reflexión institucional y posible demanda

Durante la entrevista, José Ignacio de Mendiguren evaluó las consecuencias del episodio y manifestó que, a nivel personal, la situación no le afectó profundamente, pero remarcó la dimensión institucional del hecho. “Yo pasé por todas las gestiones. Cada vez que termino una gestión, ¿sabés qué hice? Puse en las redes toda mi gestión, punto por punto”, remarcó.


El exministro expresó que su entorno y referentes del sector le sugirieron recurrir a la Justicia. Argumentaron que no se trata solo de una cuestión personal, sino de un límite necesario para la convivencia democrática. “Creo que se debe hacer, pero por el país, no por nosotros”, indicó.


El dirigente remarcó que la violencia verbal desde la máxima autoridad puede derivar en consecuencias sociales negativas. “La violencia de arriba genera violencia de abajo”, advirtió. También subrayó la importancia de no naturalizar este tipo de episodios en la vida pública.


Convivencia democrática

El exfuncionario consideró que este tipo de hechos reflejan problemas de fondo en el clima político y social argentino. “No puede la Argentina acostumbrarse a estas cosas y que pase”, reflexionó el exministro. Planteó que la dirigencia debe asumir el compromiso de frenar la escalada de agravios y fortalecer la convivencia institucional.


“De arriba hacia abajo no se engendra violencia. Y de arriba hacia abajo, con una oportunidad que la Argentina tiene como hoy, no la podés desperdiciar o poner en riesgo por actitudes de este tipo. Entonces, es una responsabilidad de todos nosotros”, concluyó.



Publicado en:

https://www.infobae.com/politica/2026/07/28/jose-ignacio-de-mendiguren-tras-los-agravios-de-milei-en-la-rural-el-honor-no-me-lo-mancilla-en-lo-mas-minimo/





viernes, 15 de diciembre de 2023

Bullrich y el papelón del falso decreto por la custodia de expresidentes, por Raúl Kollmann (para "Página 12" del 14-12-23)


Imagen: Télam


La historia de una operación de patas cortas


El decreto por la custodia para exmandatarios firmado por Alberto Fernández fue acordado por el expresidente y Javier Milei antes del traspaso. La ministra firmó su derogación pero sin aval de Milei ni publicación en el Boletín Oficial. La polémica por la protección fuera del país también es falsa. No la creó AF, data de 2004 y hasta Macri la usó en sus torneos de brigde.


Por Raúl Kollmann

14 de diciembre de 2023


El cambalache armado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y sus aliados mediáticos, relacionado con la custodia de los expresidentes terminó en un naufragio. Es que el decreto de Alberto Fernández sobre la protección de los exmandatarios había sido consensuado con el propio Javier Milei y, por lo tanto, cuando Bullrich quiso cambiarlo no pudo. Las custodias de exPresidentes, aún en el exterior, rige desde 2004 y la mejor prueba es que Mauricio Macri, que viajó por el mundo y acumuló en 2022-2023 nada menos que tres meses sumando los días de sus periplos, siempre tuvo custodia. No es que viajó representando al país: lo hizo por la FIFA o jugando al bridge, entre otras cosas. Todos los países consideran que deben cuidar la seguridad de expresidentes porque si, por ejemplo, un argentino que vive en Madrid ataca con un cuchillo a Macri o Fernández o Eduardo Duhalde o Cristina Kirchner, la responsabilidad recae en el Estado argentino. En un hilo en redes sociales, Fernández explicó que reformó el decreto considerando que no parece razonable que la custodia de Cristina quedara en manos de Bullrich, cuya mano derecha, Gerardo Milman, aparece involucrado en la tentativa de asesinato contra CFK.


El único cambio en las custodias

Fernández habló con Milei antes de firmar la reforma del decreto de 2004. La modificación consiste en una sola cosa:


*La custodia de los expresidentes estaba a cargo de la División Custodias de la Policía Federal y, por lo tanto, del Ministerio de Seguridad que es el que tiene en su órbita a esa fuerza.


*La custodia pasaría a depender de la Casa Militar que está en la esfera de la Secretaría General de la Presidencia, ahora ocupada por Karina Milei.


En el diálogo que mantuvieron Fernández y Milei alrededor de este tema se convino lo siguiente: que si la custodia de un presidente en ejercicio está a cargo de la Casa Militar, es razonable que también esté en esa órbita la custodia de exPresidentes. Milei estuvo de acuerdo y Fernández firmó el decreto.


No hubo modificación alguna respecto de custodias en el exterior: la prueba es que Macri viajó por la FIFA, viajó a jugar al bridge, y el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, firmó los viáticos correspondientes para que la custodia se cumpliera. Este dato fue confirmado por el exministro a Página/12 en la tarde de este jueves.


Bullrich hizo agua

La ministra de Seguridad y sus aliados mediáticos armaron un show alrededor del decreto firmado por Alberto Fernández. Sostuvieron que era un privilegio la custodia en el exterior y Bullrich llegó a publicar en las redes sociales un decreto trucho modificando el firmado por Fernández. Lo asombroso --que fue marcado por el expresidente en su hilo de tweets-- es que sólo tenía la firma de Bullrich y no la de Milei, como requiere cualquier decreto.


El jueves a la mañana se produjo la sorpresa: el supuesto decreto no apareció en el Boletín Oficial. Lo más probable es que la ministra se lo haya llevado a firmar a Milei y éste le dijo: “Mirá, yo arreglé con Alberto y nos pusimos de acuerdo en el decreto que él firmó”.



La explicación de Alberto Fernández

En un hilo de 22 posteos, Alberto Fernández explicó el motivo del decreto. El resumen es el siguiente:


*”Hubo una operación de prensa acordada (por Bullrich) con un medio (La Nación)".


*”El decreto 735 que yo suscribí, sólo puso la dependencia funcional del servicio de custodias de los expresidentes y vicepresidentes en la órbita de la Casa Militar y la Secretaria General, organismos que siempre tuvieron la función de custodia del presidente en ejercicio”.


*”Ello obedeció a que es público y notorio que la ministra de Seguridad y algunos de sus dirigentes más cercanos, están sospechados de haber ejercido persecución política en el pasado”.


*”Su mano derecha, el diputado Milman, está denunciado en el atentado contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y yo, personalmente, tengo una demanda civil pendiente contra la ministra”.


*”Es claro que no hay garantía alguna de imparcialidad en el manejo de la custodia de los exmandatarios opositores”.


*”El decreto que yo firmé no alteró en absoluto el régimen de custodias otorgados a los expresidentes y sus familiares directos”.


*”Hay una sociedad convocada permanentemente al odio hacia el contrario y pone en riesgo la integridad de las personas”.


*”Debo recordar que mi hijo mayor ha recibido amenazas de muerto y hace poco tiempo el expresidente Macri hizo público que una de sus hijas fue amenazada”.


En el hilo, Alberto Fernández hace referencia a dos hechos:


* En la causa judicial por el intento de homicidio contra Cristina, el asesor legislativo Jorge Abello, declaró bajo juramento que el exnúmero dos de Bullrich, Gerardo Millman, le dijo a dos secretarias: “Cuando la maten yo voy a estar camino a la costa”. Eso fue el 29 de agosto de 2022 en la confitería Casablanca, o sea 48 horas antes de que le gatillaran en la cabeza a la entonces vicepresidenta. Pese a las reticencias de la jueza María Eugenia Capuchetti, se comprobó que Milman estuvo con sus dos secretarias en esa confitería. Fernández concluye que no es razonable que Bullrich esté al frente de la custodia de los expresidentes teniendo en cuenta semejante antecedente.


* Respecto del litigio civil pendiente, Alberto Fernández denunció a Bullrich porque ella dijo que el expresidente pidió coimas a directivos de Pfizer como condición para comprar vacunas contra el Covid. Los directivos ya declararon en la causa negando que haya existido pedido alguno. Por esta demanda es que también Fernández consideró que Bullrich no puede tener en su órbita las custodias de opositores.


Las custodias en el exterior

La mejor prueba de que Alberto Fernández no cambiaba lo relacionado con la protección de exmandatarios en el exterior es que Macri estuvo viajando por el mundo entero y el Estado dedicó fondos -justificadamente- para que lo acompañe una custodia.


Según reveló el programa Argenzuela de C5N, que conduce Jorge Rial, en 2022 el Estado destinó 54.210 dólares y 16.140 euros en viáticos de custodios de Macri, mientras que en 2023 fueron 19.295 dólares y 25.362 euros. Sumando los días que estuvo en el exterior, Macri superó los tres meses en esos dos años. Pero, además, hubo gastos -fueron mucho menos por la pandemia- en 2020 y 2021.


Macri estuvo en Estados Unidos, Qatar, Italia, Francia, Uruguay, Arabia Saudita y muchísimos otros países. En alguna ocasión, permaneció fuera del país 17 días seguidos. En pocos casos lo hizo vinculado a cuestiones políticas o académicas: siempre por la FIFA, negocios o jugando al bridge. 


Eduardo Duhalde también tiene custodia, lo mismo que Fernando De la Rúa y Carlos Menem hasta su fallecimiento. Y, antes que CFK fuera vicepresidenta, cuando acompañó a su hija en Cuba, también tuvo protección oficial. La única excepción es la de Isabel Martínez de Perón, en primer lugar, porque el decreto original es de 2004 y ella ya estaba radicada en España desde hacía 30 años. Los dos decretos, el anterior y el actual, no mencionan qué sucede si un exmandatario se va a vivir al extranjero, pero parece tácito que el Estado no destinará una custodia de forma permanente en el exterior. Sea como sea, nada cambió con la norma firmada el viernes pasado.


Como se sabe, Fernández ya desmintió que se vaya a vivir a España. Sólo acudirá esporádicamente, como lo hizo durante once años antes de ser Presidente, a dictar clases en la Universidad de Salamanca. 



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/695369-bullrich-y-el-papelon-del-falso-decreto-por-la-custodia-de-e

domingo, 4 de octubre de 2020

Mi historia con Néstor Kirchner, el mejor presidente que tuvo la democracia, por Alberto Fernández (para "Infobae" del 03-10-20)



Néstor Kirchner junto al entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al finalizar un acto en la Plaza de Mayo (Foto NA: Damián Dopacio)


 

Historias personales, anécdotas políticas, estrategias compartidas, recuerdos y escenas desconocidas se suceden en “Néstor, el hombre que cambió todo”, el libro que compiló Jorge “Topo” Devoto y que Planeta publica este mes. En esta nota, el testimonio del presidente de la Nación, a manera de adelanto


Por Alberto Fernández

3 de Octubre de 2020

«Kirchner te quiere conocer», me dijo Eduardo Valdés.


Era un día de invierno de 1996 y yo había publicado un artículo en Clarín que giraba en torno a la idea de que «la palabra desregular no existía». Empezaba señalando que al escribir esa palabra en la computadora, el Word (toda una novedad de Microsoft para la época) la subrayaba con una suerte de «viborita» roja que la señalaba como mal escrita. Ese error se marcaba, sencillamente, porque esa palabra no se reconocía en el idioma español. Ninguna sociedad vive sin regulaciones y «desregular» quería decir tanto como quitar las reglas. A partir de esa idea, el artículo criticaba las políticas que habían desregulado los mercados y planteaba la necesidad de que siempre existieran normativas capaces de proteger a los más débiles.


En ese entonces, yo era vicepresidente ejecutivo del Grupo Banco Provincia. Néstor había leído el artículo y expresó su deseo de conocerme. Entonces, Eduardo Valdés organizó una cena que se concretó en el restaurante Teatriz, que con el tiempo se convertiría en nuestro lugar de encuentro.


Esa primera reunión puso en evidencia nuestras muchas coincidencias. Sentí que Néstor era el político que yo buscaba y él sintió que yo podía ayudarlo. Hablamos de todos los temas hasta la una y media de la mañana. Él era crítico de las políticas excluyentes del menemismo.


Desde ese día, de allí en más, cada vez que viajaba a Buenos Aires siempre me llamaba para almorzar, cenar o tan solo para compartir un café y una charla.




"Néstor, el hombre que cambió todo", publicado por Planeta

Al poco tiempo de conocernos llegó la campaña presidencial de Duhalde para las elecciones de 1999. Los dos estábamos convencidos de la necesidad de acompañarlo. En los hechos, Néstor fue el único gobernador que explícitamente lo apoyó. Al mismo tiempo, Duhalde estaba preocupado por la cantidad de peronistas que dejaban nuestro espacio corriendo detrás de Chacho Álvarez. Entonces nos citó a una reunión a Julio Bárbaro, Alberto Iribarne, Jorge Argüello y a mí. Nos planteó ese problema. Me miró y me dijo: «Vos que sos amigo de todos los progres que tiene el peronismo, por qué no me ayudás a armar un grupo».


Así empezó a formarse el grupo que se reunía en el Banco Provincia y que después se convirtió en el Grupo Calafate. En un inicio sumamos a Norberto Ivancich, Miguel Talento e Ignacio Chojo Ortiz. Después el grupo fue creciendo. Entonces llegaron Mario Cámpora, Elvio Vitali y algunos otros. Los medios empezaban a decir que había una nueva usina de pensamiento, un poco parecido a lo que después fue el Grupo Callao, con más volumen en aquel momento.


Un día Néstor me dice: «Che, ¿por qué no la metés a la flaca en ese grupo?». Claro que las relaciones entre Cristina y Eduardo Duhalde no eran la armonía perfecta. Así que decidí informárselo a Duhalde como un hecho consumado.


El grupo almorzaba en el comedor del Grupo Banco Provincia. Cristina se sumó y estábamos discutiendo dónde y cómo realizar el primer encuentro. Yo proponía, como después lo hice con el Grupo Callao, que fuera cerrado, de reflexión, que no fuese fácil acceder, y quería que el primer encuentro fuera en un lugar alejado. Mi idea era que los periodistas pudieran estar presentes y escuchar los debates, pero que nosotros no hiciéramos declaraciones ni diéramos entrevistas. Cristina propuso hacer la primera reunión en Calafate. En ese momento, ninguno de nosotros sabía qué era Calafate. Pero nos convenció.


Cuando la reunión se concretó, éramos poco más de veinte personas. Se sumaron «el Bebe» Righi, Carlos Kunkel, Ana Jaramillo y Mari Feijoo, entre otros.


La segunda reunión del grupo fue en Tanti, Córdoba, y ahí se produjo una tensión entre Néstor y Eduardo. Porque el encuentro lo cerraba Duhalde, que llegó acompañado por «el Chiche» Aráoz, su jefe de campaña. Eso le molestó mucho a Néstor. La reunión era en una mesa cuadrada grande, yo estaba al lado de Duhalde, lo presenté y cuando empezó a hablar, Néstor se levantó y se fue. Todos los periodistas vieron la escena.


Con disimulo dejé mi lugar y me fui detrás de Néstor, que estaba furioso. Traté de calmarlo teniendo en cuenta que estábamos terminando una campaña que pronosticaba una derrota segura. Nos fuimos a caminar y lo convencí de que volviera antes de que terminara de hablar Duhalde. Al final, se sacaron una foto juntos.


Las características de esa relación obviamente fueron muy importantes años después, en la definición de la candidatura a presidente de Néstor. En el 2000, cuando había ganado la Alianza y había tanta expectativa, nosotros pensamos que era posible que ellos reeligieran. Por lo tanto, trabajamos con el objetivo de que Néstor fuera candidato en el 2007.


Un día me llama y me dice que viene al día siguiente a Buenos Aires, que quería hablar conmigo. Nos encontramos en un bar en la plaza Vicente López, que se llamaba Ópera Prima. La dueña del bar era la hija de un ex militante montonero, Juan Añón. Íbamos siempre ahí, tenía libros y era un bar literario. Me acuerdo de que allí, Néstor volvió a repetirme algo que ya me había dicho mientras caminábamos en Tanti: «Nosotros tenemos que dejar de ser el ala progresista de un partido conservador». Así hablaba del peronismo. Y agregó: «Creo que ahora tenemos que empezar a ser nosotros mismos, tenemos que lanzarnos ya a construir nuestra fuerza. Al primero que se lo digo es a vos, porque no hay nadie más en Buenos Aires que me ayude. Si vos me decís que no, no puedo hacer nada».


Yo ya había sido electo legislador porteño y recuerdo que le dije: «Bueno, quedate tranquilo, hay un legislador kirchnerista en Buenos Aires». Y le comenté que le iba a avisar a Duhalde. Esa misma tarde fui a verlo a unas oficinas que tenía arriba del Café Tortoni. Le conté la conversación y le dije: «Quiero serle franco, a partir de este momento voy a trabajar con Néstor». Nos habíamos fijado dos propósitos: queríamos ser parte de la discusión del 2003 y que Néstor fuera candidato en el 2007. Duhalde me dispensó una mirada incrédula, como si Néstor y yo fuéramos dos quijotes que no entendían nada. Así, como queriendo salir rápidamente de la escena, me dijo: «Sí, metele». Me di cuenta de que me trataba como si fuera un delirante, pero sentí que me sacaba un peso de encima, porque yo le había dicho lo que tenía que decirle.


La candidatura


Cuando empezábamos a trabajar con Néstor, todo se precipitó. Se agudizó la crisis, la renuncia de De la Rúa, la semana de los cinco presidentes. Asumió Rodríguez Saá con el compromiso de llamar a elecciones en noventa días. Y ahí decidimos con Néstor que él debía ser candidato. Pero no se animaba a decirlo, porque éramos muy débiles. En ese momento, Rodríguez Saá le propuso ser el jefe de Gabinete y Néstor tenía que ir a la Casa Rosada. Entonces lo acompaño hasta la Plaza de Mayo y le digo: «Es muy importante que tengamos presente que cuando salgas, los periodistas te van a preguntar qué hablaste con Rodríguez Saá». Me dice que no iba a comentar nada de la oferta y que diría que habían hablado del futuro de la Argentina. Entonces le digo que después lo iban a interpelar sobre si en las próximas elecciones iba a ser candidato. Como tantas veces, tuvimos una discusión, él pensaba que no se lo iban a preguntar. A mí me parecía importante que cuando se lo consultaran, Néstor anunciara claramente su candidatura.


Me dijo que lo esperara en el café que está en diagonal al Cabildo, y se fue a verlo a Rodríguez Saá. Al terminar su reunión, los medios lo abordaron para hacerle un reportaje. En la segunda pregunta ocurrió lo esperado: «¿Usted va a ser candidato a presidente?», indagó el periodista.


Néstor tragó saliva y dijo lacónicamente: «Sí, yo voy a ser candidato». Al rato, llega al bar, me da una palmada en la espalda y dice: «¿Me viste?». Y justo en ese momento la placa roja de Crónica anunciaba: «Kirchner será candidato a presidente». Yo lo miré y le dije: «Muy bien, ahora sí podemos empezar a construir». Y me respondió: «Vamos a comer con la flaca, vamos a comer con la flaca».


Cuando llegamos, Cristina nos recibió de mal talante. Le dijo a Néstor que del ridículo no se volvía, en clara alusión al lanzamiento de su candidatura. A mí me responsabilizó porque le iba a hacer perder a Néstor la provincia y por haberlo metido en ese berenjenal. La señora que trabajaba en la casa había preparado milanesas con papas fritas. Cristina se levantó y nos dejó comiendo solos. Y allí quedamos, como dos pibes almorzando en penitencia.




Asunción de Eduardo Duhalde el 2 de enero de 2002 (Télam)

Ahí empezamos. Asumió Duhalde. Al poco tiempo le ofreció ser jefe de Gabinete; yo quería que aceptara, porque estaba pensando en la elección y a Néstor no lo conocía nadie. Tenía un 23 % de conocimiento en todo el país. Cristina me decía que estaba loco, que era sacrificarlo, que iba a ser su final político. A la noche, Néstor me dijo que iba a decir que sí. Cuando se levantó, había decidido decir que no.


Las muertes de Kosteki y Santillán llevaron a Duhalde a adelantar el llamado a elecciones. Ahí empezamos a movernos y a hacer campaña. Logramos instalarnos y crecer un poco. Cuando se acerca el momento de definir cómo enfrentar la elección, Néstor estaba muy enfrentado con Eduardo. El gobierno había puesto retenciones a la exportación de petróleo y obviamente eso afectaba los ingresos fiscales de Santa Cruz. Con lo cual Néstor criticaba a Duhalde por las retenciones, mientras Duhalde lo acusaba de ser lobbista de Repsol. Estaba todo mal.


Mandé a hacer una serie de encuestas. Todas me indicaban que nosotros teníamos entre 9 y 12 puntos. Menem tenía 25, Carrió alrededor de 16, Rodríguez Saá tenía 13 o 14 puntos. Lo llamé a Néstor y le dije que necesitaba dos horas en la Casa de Santa Cruz, y que nadie nos interrumpiera. La reunión se concretó y duró una tarde entera. Le mostré todos los datos. Yo le decía que la única solución era que nos uniéramos a alguien. Obviamente, Menem o López Murphy estaban descartados.


Nos quedaban Rodríguez Saá y Carrió. Pero las encuestas mostraban que si nos uníamos al puntano, solo funcionaría si Néstor era el candidato a presidente. Porque si era Rodríguez Saá, todos nuestros votos se irían con Carrió, que representaba un voto progresista en aquel momento. Entonces, Néstor me dice que la única opción era hablar con Carrió.


Ante tal planteo decidí mostrarle una carta que hasta entonces me había reservado. Recurrí a una encuesta de Analía del Franco que tenía un dato importante. El 26% de los bonaerenses votaría a Duhalde si fuera candidato. Si el dato era correcto, teníamos que hacer un acuerdo con el entonces presidente para que ese 26 % lo votara a Néstor. Él no quería, decía que con Duhalde no se podía hablar. Yo le decía que si nos aliábamos con Carrió, nos íbamos a pelear a los diez minutos, y además estaba seguro de que no aceptaría. Entonces me dijo: «Probá lo de Carrió y solo si eso no sale, fijate lo de Duhalde, pero me tenés informado todo el tiempo».


Entonces lo llamé a Balito Romá y le expliqué. Me respondió en el momento que una alianza con Carrió era imposible. Le respondí: «Vos solo consultalo y mañana decime que no, es todo lo que necesito». Yo rogaba que me dijeran que no. Y efectivamente, al día siguiente me dijo que no, así que la diputada chaqueña estaba descartada. Lo llamé a Néstor, le conté que Carrió no quería saber nada con nosotros, así que teníamos que trabajar la posibilidad de hacer un acuerdo con Duhalde, que había empujado a Reutemann, quien no aceptó. En ese momento estaba empujando a De la Sota, que según la opinión de Duhalde, «no movía el amperímetro». Entonces lo fui a ver a la Casa Rosada y me dijo que quería hablar con Néstor, que le dé garantías de que iba a dejar de criticarlo. «Ya viste cómo es el Flaco... es un loco», sostuvo. Le dije que las garantías que pedía se las daba yo. Y me propone hacer una reunión con Néstor en Casa de Gobierno para poder conversar.


Cuando le conté a Néstor, no quiso saber nada: «¿Yo voy a ir a verlo? Ni loco». Y yo le decía: «Pero es el presidente». Nada que hacer. Entonces vuelvo a verlo a Duhalde; le digo: «Mire, Néstor está encantado de hablar con usted, pero no en Casa de Gobierno porque están todos los periodistas». «¿Y a dónde quiere verme?», me pregunta. «Y bueno –le digo– podría ser en la casa de él o en la mía». «Pero querido –me dice Duhalde– soy el presidente, si me subo a un auto y voy a su casa, en cinco minutos está lleno de periodistas, es imposible; si le jode, que vaya a Olivos y que entre por Libertador».


Me fui preocupado, no sabía si Duhalde se había quedado molesto. Pero no, al día siguiente me pidió que fuera a verlo. Entré a su despacho y me senté en el escritorio frente a él mientras mandaba a llamar a Toledo, que era el responsable de Obras Públicas. Le preguntó en qué estado estaba el acuerdo para hacer obras en la Patagonia. «Está listo», dijo Toledo. Entonces, Duhalde anuncia: «Vamos a hacer un acto en el quincho de Olivos, con todos los gobernadores e intendentes de la Patagonia». La verdad era que no había nada para firmar, la Argentina estaba en una situación crítica, las obras eran un cordón acá y una cuneta allá.


Nos quedamos otra vez a solas y me dijo: «Decile al Flaco que no se tiene que preocupar, es un acto protocolar, van a estar todos los gobernadores, cuando termina, yo me voy por la puerta de atrás a la Jefatura, que él venga y conversamos». Y así fue. Lo acompañé a Néstor. Después del acto, ellos dos se reunieron a solas y yo me quedé afuera esperando.


Cuando terminó la reunión, nos subimos al auto con Néstor y le pregunté cómo le había ido. Él desconfiaba mucho de Duhalde, no salió conforme. Pero apenas estábamos saliendo por la calle Villate, sonó el teléfono y era el secretario del presidente: «¿Qué hacés, Betito? Dice el Negro que mañana vengas a desayunar con él». Entonces le dije a Néstor: «Menos mal que Duhalde no nos iba a tener en cuenta, me parece que está mal tu termómetro».


Al día siguiente fui al chalet presidencial y me recibió en el living. Estaba recostado en un sillón, con una corbata sin hacer y me contó que estaba por llegar Mariano Grondona a hacerle un reportaje. Entonces me dijo: «Estoy en el peor de todos los mundos. Hay dos candidatos que si ganan, me quieren matar». Se refería a Menem y a Rodríguez Saá. «El que más me gusta a mí no quiere aceptar». Ese era Reutemann. «El que me queda como opción no mueve el amperímetro», por De la Sota. «Y el quinto no para de criticarme».


Lo miré y le dije: «Entonces le queda un candidato». «Pero no para de criticarme», respondió. «Bueno, yo me comprometo a que deje de criticarlo». «Vos sos la garantía», me dijo. Se dio vuelta y sacó una carpeta. Era su proyecto para que se autorizara a que el PJ tuviera más de un candidato a la presidencia. Eso se iba a presentar en el congreso del PJ, porque él quería evitar la interna, ya que allí Menem tenía todas las posibilidades de ganar. «Estos son los neolemas –me dijo–, hay que llegar a la segunda vuelta porque Menem está primero».


El congreso se hizo en Lanús y se aprobó la autorización, siempre y cuando fueran candidatos en distintos frentes. Y así fuimos a la elección. El plan era salir segundos e ir al ballottage. Y así fue, salimos segundos.


Las encuestas decían que arrasábamos en el ballottage. El 14 de mayo teníamos una cena con periodistas. Cerca del mediodía me llama Claudio Escribano y me dice: «Lo llamo para liberarlo, no va a hacer falta que vengan». Yo no entendía, le respondí que sí iríamos. «No van a poder venir porque en unas horas Menem va a anunciar que se baja de la candidatura, así que van a estar ocupados con otros temas, lo haremos más adelante».


Me sentí muy desorientado. Estaba a pocas cuadras de la casa de Néstor, en un mercadito. Me pregunté si no sería una operación. Entonces lo llamé a Nicolás de Vedia, que era la mano derecha de Eduardo Menem, y me confirmó que era cierto, que Menem ya había firmado. «Se baja porque lo van a liquidar y él prefiere quedarse diciendo “nunca perdí”, se va a anunciar a las 17 h».


Apenas corté lo llamé a Néstor y le dije: «Néstor, ya sos Presidente». «¿De qué hablás», me dice. Le conté y le expliqué que teníamos que cambiar todo lo que teníamos previsto. «Venite para acá», me dijo. Llegué a las corridas y le grité: «¡Presidente!». Néstor estaba serio, empezó a lanzar insultos contra Menem. Cristina también. «Nos privó de la victoria y nos obliga a asumir con el 22 % de los votos». Y yo les decía: «Ya está, ya llegamos, el resto lo tenemos que construir nosotros». Entonces le propuse que organizáramos un acto para las 18 h, que midamos bien las palabras, porque ya serían las palabras del Presidente electo.


Néstor propuso que almorcemos y que después Cristina y yo preparásemos el discurso. Le propuse a Cristina que fuéramos a mi estudio para usar la computadora y la impresora, porque en la casa de Néstor no había nada. Era un texto muy duro afirmando que Menem había roto las reglas de la democracia y la república. Recuerdo que Cristina quería ser más dura y yo trataba de aliviar un poco las palabras. Ella ponía fuego y yo intentaba bajar un poco los decibeles.


Al día siguiente, Escribano publicó un artículo diciendo que si fuera Kirchner, echaría a quien le hubiera escrito ese discurso. Y Néstor decía: «Los voy a echar a ustedes dos». Y se reía.


La presidencia




Néstor Kirchner asumió como presidente el 25 de mayo de 2003

Néstor tenía sus convicciones y su trayectoria. Asumió en un momento complejo para la Argentina, en pleno default, con los porcentajes de desocupación más altos de la historia, con el aparato productivo y el tejido social muy dañados. Él entendía la política como herramienta de reparación de la injustica y como motor del cambio social.


Fueron años de creciente sintonía política en la región. El modelo de especulación financiera no solo había estallado en Argentina, también había hecho eclosión en otros países.


Algunas empresas privatizadas habían tenido actuaciones más que cuestionables. La primera estatización de Kirchner fue el Correo Argentino, anulando la concesión a Socma, de la familia Macri. Eso fue parte de un Estado que recobraba una participación activa para impulsar la economía y regular los servicios públicos. Después se derogó la ley de flexibilización laboral, conocida como «Ley Banelco».


Su primer 24 de marzo como Presidente, Kirchner ordenó descolgar los cuadros de los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone que aún se exhibían en las paredes del Colegio Militar. Ese mismo día firmó el traspaso de la ESMA a los organismos de derechos humanos.


Néstor sabía que el 2005 era la posibilidad de consolidar su liderazgo político. Él estaba convencido de que iba a salir bien. Y tenía razón. Lo habían acusado hasta el cansancio de ser «el Chirolita de Duhalde». Todos sabemos que nunca fue eso, pero la elección donde Cristina le ganó por amplio margen a Chiche abrió una nueva etapa. Otra vez era necesario dirimir en las urnas la situación del peronismo.


La Corte Suprema declaró inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, aprobadas en 1986 y 1987. También Néstor responsabilizó al propio Estado por su actuación ante el atentado a la AMIA. El decreto señalaba «la responsabilidad que le incumbe (al Estado argentino) por no haber adoptado medidas idóneas y eficaces».


También en el 2005 fue la Cuarta Cumbre de las Américas, donde planteó su rechazo al proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) considerando que ayudaría muy poco a la convivencia democrática de los pueblos. Y se generó una enorme química con Lula, con Chávez y con otros presidentes.




Néstor Kirchner y el entonces presidente venezolano en la visita que hizo a la Argentina por la Cumbre del ALCA en Mar del Plata. (NA)

Poco después anunció en la Casa Rosada que cancelaba de manera anticipada la deuda con el FMI, para «ganar grados de libertad para la decisión nacional». Otra decisión histórica.


El gobierno rescindió el contrato de concesión con Aguas Argentinas por diversos «incumplimientos en la prestación del servicio». Mediante un DNU creó la empresa estatal Aguas y Saneamiento Argentino (AySA).


Hubo momentos dramáticos. La desaparición de Julio López y el asesinato a quemarropa del docente Fuentealba estuvieron entre los que más estremecieron a Néstor.


A mediados del 2007, el Frente para la Victoria anunció que Cristina sería la candidata presidencial. Y junto a Néstor ampliamos el Frente para incluir a sectores del radicalismo. Se ganaron 19 de las 24 provincias, y se obtuvo mayoría en ambas cámaras. Además de ganar en primera vuelta.


Para mí, en el gobierno de Néstor hubo tres momentos decisivos. El primero fue terminar con la mayoría automática de la Corte Suprema. Al inicio del gobierno, el juez Nazareno dijo públicamente que si los jueces de la Corte lo querían, podían volver a dolarizar la economía. Néstor llegó furioso a la Casa Rosada. Al mediodía me dijo: «Vamos a almorzar a Olivos». Y me contó: «Nosotros tenemos que avanzar; cómo van a hacer esto, con esa amenaza no nos quieren dejar gobernar, son terribles. Hagamos ya un discurso, lo grabo y anuncio que voy a pedirles el juicio político a los que forman la mayoría automática». Por cadena nacional, el Presidente le pidió enérgicamente al Congreso Nacional que iniciara el juicio político contra algunos miembros de la Corte Suprema de Justicia.




Néstor Kirchner y Alberto Fernández durante la ceremonia de jura de senadores electos (Foto NA: HUGO VILLALOBOS)

Fue un discurso muy breve que armó un enorme revuelo y que terminó en uno de los cambios institucionales más importantes. No hubo sector político que pudiera cuestionar todo el proceso legal e institucional para tener la mejor Corte Suprema de Justicia. Al año siguiente se terminó de renovar la Corte con el ingreso de Carmen Argibay, que se sumaba a Ricardo Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni y Elena Highton de Nolasco. Permanecieron Carlos Fayt, Augusto César Belluscio, Juan Carlos Maqueda y Enrique Petracchi.


El segundo momento determinante fue el Kirchner de los derechos humanos. Tuvo una enorme lucidez. Vio mejor que nadie que había una sola solución para ese reclamo de tantos años. La solución era que la justicia se hiciera cargo. Yo, como profesor de Derecho Penal, le planteaba los argumentos que podían usar en nuestra contra, la cuestión de la ley más benigna o la dificultad de anular la ley en el Congreso. Él me respondió uno a uno con argumentos políticos y resolvió el tema. Se pudo resolver el reclamo de justicia de tantos años. «Ya probamos con el perdón y con el olvido... ¿por qué no probamos con la justicia?», me dijo una noche en pleno vuelo de Washington a Buenos Aires.


El tercer momento clave fue la reestructuración de la deuda. Néstor tenía una posición inflexible, como mínimo quería una quita del 75%. Y si no, no pagar. Lavagna planteaba que era imposible no pagar y pensaba que el tope era el 65%. Un día nos dijo que debía hacer la propuesta en Dubái. Néstor le pidió que le presentara la propuesta en Olivos. Lavagna llegó con Nielsen, y estábamos Cristina, Carlos Zannini y yo. Carlos y yo teníamos que revisar además toda la parte contractual con el FMI.




Néstor Kirchner, Alberto Fernández y Roberto Lavagna

Esas situaciones lo incomodaban a Roberto, porque con toda su trayectoria, sentía que tenía que rendir examen ante la política. Alguna vez sintió que Kirchner lo derivaba a hablar conmigo, como si no fuera tan importante. Pero eso en realidad se debía a que Néstor entendía de los temas fiscales y de microeconomía como nadie, y los seguía obsesivamente. Nadie manejó la hacienda como él. Pero a los temas macroeconómicos les prestaba menos atención. A veces, hasta sentía que esos temas lo torturaban y me los derivaba. Lavagna en aquel entonces llegó a pensar que yo era un filtro, pero la verdad es que todas sus ideas se condecían con la persona inteligente y capaz que es.


Por eso, aquel día, Lavagna estaba un poco molesto, sentía que estaba frente a la gente de confianza del presidente (Cristina, Zannini y yo) para explicarnos lo que había que hacer con la deuda. Pero el punto más tenso era la posición de Néstor sobre el 75%. Detrás de mí estaba Nielsen. Se acercaba y me decía en voz baja: «Alberto, yo tengo que negociar eso, así es imposible». Finalmente, Néstor dio la orden de presentar el 75%. Y salió. Salió porque Kirchner se puso duro y la verdad es que Nielsen soportó todo: lo insultaban, le tiraban piedras y huevos, le pasó de todo. Pero lo hizo.


Ese era otra vez Kirchner profundamente convencido de lo que hacía. Quería juntar reservas, pagar la deuda de ese modo e invertir para hacer obra pública. Y crecimos al ritmo del 7% año tras año, un resultado claro y contundente.


Para mí, esos son los tres hitos que marcan a Kirchner. La reformulación de la Corte y la justicia, los derechos humanos, y el tema de la deuda vinculado a la producción y el empleo.


Néstor sostuvo muy bien la convivencia democrática. Esquivó muchas de las confrontaciones, buscó la máxima unidad posible entre quienes impulsan un país para que pueda crecer con inclusión. Pudo romper la barrera del peronismo con la transversalidad, durante toda su gestión pudo construir junto a gran parte del radicalismo. Y eso funcionó bien hasta la 125.


Fue un tipo de una capacidad política y de gestión excepcional.


Nunca olvidaré la última vez que hablamos. Néstor había participado en un acto en el Luna Park organizado por los jóvenes. Lo vi muy cansado, lo llamé y le dije que por favor se cuidara. Me respondió que no cayera en las operaciones de la prensa, que querían mostrarlo débil. Le dije que yo lo había visto y que sí era importante que se cuidara.


El 27 de octubre del 2010 me enteré temprano en la mañana que nos había dejado. Me invadió una enorme tristeza, una enorme desorientación. Recuerdo que salí de mi casa y conduje sin destino por el bajo, de ida y vuelta a ninguna parte. A la tarde fui a la Casa Rosada, solo quería rezarle un padrenuestro. Y esa fue mi despedida.


Para mí, Néstor fue el mejor presidente que tuvo la democracia.


Cuando asumí la presidencia, muchos me preguntaron qué me gustaría decirle. Le diría: «Volvamos a hacerlo, pero ahora ayudame vos».


*Néstor, el hombre que cambió todo, compilado por Jorge “Topo” Devoto. Planeta


Publicado en:

https://www.infobae.com/politica/2020/10/03/mi-historia-con-nestor-kirchner-el-mejor-presidente-que-tuvo-la-democracia/

sábado, 19 de septiembre de 2020

El presidente cruzó a Duhalde: “En política algunos no entienden que el tiempo pasó”, por "Info135" del 18-09-20



18 septiembre, 2020


El presidente Alberto Fernández cruzó a Eduardo Duhalde, quien en la última semana lo acusó de estar “grogui” por recibir los golpes de la crisis económica y la pandemia del coronavirus. El jefe de Estado además lamentó que los medios de comunicación difundan fake news. 


“No hay que darle importancia”, respondió el Presidente cuando le preguntaron su opinión acerca de las palabras de Duhalde en Radio Pop,en un charla con Coco Sily. “A veces uno de los grandes problemas de la política argentina es entender cuándo el tiempo ha pasado para uno”, agregó. 


El jefe de Estado continuó su crítica a Duhalde con una metáfora que refleja la necesidad del ex presidente de estar en la prensa argentina: “Yo siempre digo si quiero ser tapa de los diarios me paro en el Obelisco, me desnudo y soy tapa de los diarios, pero esa no es la mejor forma de estar en la tapa de los diarios”. 


En otro tramo de la charla comento: “A mí que me disculpen los terraplanistas, que me disculpen los que dicen que tengo un negocio con Soros, que me disculpen los que queman barbijos en un balde, pero yo estoy para proteger a los argentinos. Mi prioridad son los argentinos y estamos muy lejos de haber superado la pandemia”, expresó. 


Aumento a las fuerzas de seguridad. El presidente encabezó este mediodía el acto de presentación de las obras de ampliación y equipamiento para el Hospital Churruca Visca, en el barrio porteño de Parque Patricios, que incluirán la refuncionalización del sector de cirugía, la incorporación de personal médico, y la adquisición de nuevas ambulancias de última generación.


El Presidente agradeció a los miembros de las fuerzas de seguridad por su trabajo y ratificó: “Yo sé que el Estado nacional tiene una deuda con las fuerzas federales, producto de que por muchos años no fueron bien tratados, y ha llegado la hora de empezar a poner orden en sus salarios”.


Las medidas adoptadas incluyen la regularización salarial del personal de Prefectura Naval (PNA), Gendarmería Nacional (GN), y Policía Federal (PFA), quienes hasta la actualidad percibían sus haberes con sumas no remunerativas y no bonificables.


Asimismo, destacó que “cuidar a las fuerzas federales significa que tengan la atención hospitalaria y sanitaria que merecen; y que tengan la tranquilidad de contar con la atención médica que les corresponde es lo que un estado de derecho debe hacer por ellos”. El mandatario estuvo acompañado por la ministra de Seguridad, Sabina Frederic.


“El valor de nuestras fuerzas de seguridad se multiplicó porque todos vimos el enorme esfuerzo que hicieron en la pandemia, y porque no solamente fueron los médicos y los enfermeros, sino también los mismos efectivos los que tuvieron que ponerle la cara al virus para evitar que la epidemia se propague”, añadió.


Publicado en:

https://info135.com.ar/2020/09/18/el-presidente-cruzo-a-duhalde-en-politica-algunos-no-entienden-que-el-tiempo-paso/

miércoles, 26 de agosto de 2020

MARCELO PARRILLI: "Duhalde deja de lado un elemento clave"












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https://twitter.com/parrillimarcelo/status/1298226268832501760?s=08

RICARDO ARONSKIND: "Más que golpista, Duhalde oficia de apretador del establishment"






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https://twitter.com/RicardoAronski1/status/1298238503390720000?s=08

miércoles, 8 de julio de 2020

Duhalde: «Por primera vez los argentinos tomamos decisiones juntos», por "Radio Caput" del 07-07-20



El expresidente Eduardo Duhalde conversó con Clara Montero Barré en el programa Yendo de la Cama al Living sobre su relación con Alberto Fernández y se refirió al manejo de la crisis en el contexto de pandemia. Celebró que «los argentinos estén juntos tomando decisiones» y advirtió respecto al panorama de la poscuarentena y la deuda externa: «se avecina una situación más difícil que la que me tocó asumir a mí. Argentina está técnicamente en default. Cuando me tocó a mí, tuve una reunión con el jefe del FMI y le dije que Argentina no iba a pagar, y es lo que tendrían que haber hecho ahora», sostuvo.



El expresidente Eduardo Duhalde analizó el escenario político de nuestro país en medio de la pandemia y celebró que «los argentinos estén juntos tomando decisiones». «Es la primera vez que se logra en la historia argentina», señaló. «Curiosamente es el único país de Latinoamérica donde todos los partidos se han puesto de acuerdo y trabajan en conjunto», destacó.

«Esto abre posibilidades de futuro, yo sostengo que para salir de situaciones difíciles, una familia, un municipio o un Estado, no pueden estar los partidos políticos peleándose», remarcó.

Respecto a su reciente encuentro con Alberto Fernández en la quinta de Olivos sostuvo: «Una vez terminada mi cuarentena -estuve en España trabajando para el gobierno-, fui a verlo. Yo tengo una amistad de hace muchos años, trabajó conmigo cuando yo era gobernador en el Banco de la Provincia, siempre lo vi como alguien realmente capaz. Primero lo felicité porque está llevando muy bien el tema».

«Fui a Europa porque le llevé un planteo al presidente de hacer algo que allá se da hace 20 años, que es la venta de productos alimenticios a granel o por peso. Cuando recién salió el azúcar se llamaba azúcar, no tenía otro nombre, y se compraba suelto y a granel. No había packaging», detalló.

El expresidente explicó que en Europa «está el tema ecológico como prioridad, y se dieron cuenta que los plásticos, el nailon, siempre va a parar al mar. Las grandes ciudades están cerca de los ríos o el mar, y pasa algo desgraciado. Entonces los europeos, para cuidar la naturaleza, empezaron a vender los productos a granel. Al no tener el gasto de la publicidad y el envasado, el precio cae a la mitad», indicó.

«Estuve en España con los ministros de Comercio y Agricultura. Terminamos eso, llegamos con Chiche, hicimos la cuarentena y ahora a tratar de ayudar».

A la hora de evaluar la gestión de Alberto Fernández, afirmó que «tiene capacidad. Cuando a él lo designan, colegas tuyos me preguntaban y yo decía que era un error de Cristina porque no lo conoce nadie, es un excelente dirigente pero no lo conoce nadie. Después me tapó la boca. Cristina no ganaba la elección y lo incorporó porque tiene una capacidad distinta, es un hombre que incluyó sectores sin los cuales no se ganaba», consideró.

En relación al escenario de la poscuarentena y al pago de la deuda, advirtió que «se avecina una situación más difícil que la que me tocó asumir a mí. Argentina está técnicamente en default. Cuando me tocó a mí decidimos no pagar. Tuve una reunión con el jefe del FMI y le dije que Argentina no iba a pagar, y es lo que tendrían que haber hecho ahora».

«Los acreedores saben que no podemos pagar, si saben eso hay que ponerse lo más duro posible, porque no hay caso en la historia económica de occidente que no se haya arreglado. Si hay algo que sabemos que se arregla es esto, los usureros siempre quieren arreglar porque es su trabajo», finalizó.

Pasó en Caput #YendoDeLaCamaAlLiving

Publicado en:
http://radiocaput.com/?p=21769

viernes, 27 de marzo de 2020

Eduardo Duhalde: «Si hay algo positivo es que esta peste pudo juntarnos a los argentinos», por "gustavosylvestre" del 26-03-20


El ex presidente, en diálogo con Mañana Sylvestre, destacó el accionar tanto del Gobierno como de la oposición en el medio de la crisis sanitaria por el COVID-19. Además explicó la propuesta que le acercó al presidente Alberto Fernández para la vuelta del comercio de alimentos a granel.

Este miércoles, el presidente Alberto Fernández mantuvo un encuentro con el ex presidente Eduardo Duhalde, con quien conversó acerca de medidas prácticas a poner en marcha en materia de producción alimentaria.

En el aire de Radio 10, conversamos con el ex presidente, ex vicepresidente y ex gobernador bonaerense, quien destacó la tarea del gobierno y también la posición de la dirigencia opositora en el marco de la pandemia.

“Lo fui a felicitar por el excepcional manejo que está haciendo de esta crisis, comparando con el resto de los países del continente. Y (actúan) muy bien la dirigencia de todos los partidos porque si hay algo positivo es que la peste pudo más y nos pudo juntar a los argentinos y hay que aprovechar esto», expresó Eduardo Duhalde en charla con Gustavo Sylvestre.

Luego, en Radio 10 comentó el punto central del encuentro que tuviera con el Presidente, y la propuesta que acercó para que las grandes empresas vuelvan a ofrecer productos alimenticios por peso, como se hacía muchas décadas atrás.

«Él (por Fernández) saco el tema de los precios. Y le dije que no sé si es el mejor momento para poner en marcha esto, pero me dijo que sí. Y está trabajando en un proyecto de ley para obligar a los grandes monopolios a vender una cantidad de productos a granel o por peso. Yo fui a España y propuse volver a vender los productos como se vendían antes, porque el fideo era fideo.. no había marcas y lo mismo con el azúcar, y todo así. Y a eso hay que volver a eso”, refirió.

Los casos Trump y Bolsonaro

Yendo a la política internacional a los distintos manejos que están haciendo los gobiernos del mundo ante la crisis, Duhalde cruzó duro al presidente de Estados Unidos Donald Trump, y al de Brasil, Jair Bolsonario, por anteponer el mercado y la economía a la salud de la población.

“Están enfermos.. Bolsonaro es un tonto, es un tipo que se quiso hacerse amigo de Trump y comete las mismas gansadas, los mismos errores. Y Trump pone en riesgo la paz mundial. Es más peligroso que el presidente de Venezuela (por Nicolás Maduro)”, sostuvo Duhalde.

Jueves 26 de marzo de 2020


Publicado en:
https://www.gustavosylvestre.com/actualidad/eduardo-duhalde-si-hay-algo-positivo-es-que-esta-peste-pudo-juntarnos-a-los-argentinos/

sábado, 14 de marzo de 2020

Por el coronavirus, Eduardo Duhalde y Chiche se aislaron preventivamente a su regreso de España, por "Página 12" del 13-03-20


Chiche no tuvo contacto con los hijos y nietos: "Funciona la videollamada de WhatsApp todo el tiempo", dijo. 


Imagen: Bernardino Avila

El expresidente se refirió a la "ética del cuidado"

No van a lugares con mucha gente y se comunican con su familia por videollamada o whatsapp. Chiche dijo que pasar todo el día juntos es una "experiencia nueva" y que se dedicará a las tareas domésticas. Él leerá y escribirá.

 El ex presidente Eduardo Duhalde y su esposa, Hilda "Chiche" González, regresaron de España y se aislaron preventivamente siguiendo las recomendaciones del ministerio de Salud para los pasajeros provenientes de países en los que hay circulación del coronavirus.
"Tuvimos algunos cuidados, como evitar ir a lugares con mucha gente. Ahora empieza a jugar la ética del cuidado, la ética del ciudadano, más allá de las medidas que tiene que tomar el Gobierno. Tiene que haber una ética colectiva", sostuvo la ex primera dama, quien advirtió que "la gente no termina de tomar conciencia" sobre la pandemia.
La ex senadora nacional precisó que regresaron al país de España a las 4:00 del pasado miércoles y se aislaron por prevención, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Salud. Asimismo, contó que no tuvo contacto con los hijos y nietos: "Funciona la videollamada de WhatsApp todo el tiempo".
Al ser consultada sobre qué harán 15 días encerrados juntos en su casa del partido bonaerense de Lomas de Zamora, "Chiche" Duhalde bromeó: "Es una experiencia nueva. Yo haré las tareas de la casa y él leerá y escribirá".

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/252479-por-el-coronavirus-eduardo-duhalde-y-chiche-se-aislaron-prev

jueves, 20 de febrero de 2020

Con el aval del Presidente y Cristina, Eduardo Duhalde propone la venta de productos por peso, por "La Nación" del 18-02-20


El expresidente estuvo de visita hoy por la Casa Rosada Fuente: Archivo
   
18 de febrero de 2020 

El expresidente Eduardo Duhalde volvió a la Casa Rosada para reunirse con el presidente Alberto Fernández, con quien habló sobre su "idea de la venta de productos a granel o por peso" como una forma de bajar la inflación .

"Los precios tienen que bajar sustantivamente. El sector productivo está de acuerdo, los grandes monopolios los exprimen", se quejó el expresidente, en lo que fue su segundo encuentro con el jefe del Estado en la Casa de Gobierno desde el 10 de diciembre.

Duhalde, según contó a los medios acreditados en la Casa Rosada, también le presentó su plan a la vicepresidenta Cristina Kirchner hace dos semanas. El exmandatario tiene previsto viajar a España y Francia en los próximos días para ver cómo funciona la venta a granel en el Viejo Continente. "En Europa está muy vigente", describió.

"Lo hablé con Cristina y con él [por Alberto Fernández] porque me quiero ocupar del tema. Tenemos que ayudar por ya la gente tiene que pagar una parte muy importante de su sueldo para comer, eso no puede ser", explicó Duhalde.


El expresidente adelantó que el programa de venta de productos a granel o por peso debería estar en marcha en abril y estaría a cargo del gobierno nacional. "Esta es mi preocupación. Lo intenté con Macri, pero no llagamos a un acuerdo", sostuvo Duhalde.

"No hay razón para comprar el arroz, la harina y los fideos envueltos porque todo eso encarece mucho los productos", dijo el exmandatario, al fundamentar su propuesta.

Duhalde adelantó que el programa de venta de productos a granel o por peso debería estar en marcha en abril próximo y su ejecución estaría a cargo del gobierno nacional.

"Esta es mi preocupación. Lo intenté con Macri, pero no llegamos a un acuerdo", sostuvo, al quejarse de las estrategias de las grandes empresas productoras de alimentos a las que acusó de defender el monopolio.

El exgobernador bonaerense se mostró partidario, además, de que se permita "que compitan todos, ya que los pequeños productores no pueden hacerlo, porque los grandes monopolios se quedan con todo".

En tanto, al referirse a la renegociación de la deuda con el FMI, el expresidente respaldó al gobierno de Fernández al afirmar que está "bien hecha" y dijo que espera que "termine bien".

Por: Santiago Dapelo

Publicado en:
https://www.lanacion.com.ar/politica/con-aval-del-presidente-cristina-duhalde-propone-nid2334995/amp?__twitter_impression=true