ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

sábado, 29 de enero de 2011

LA OPOSICIÓN Y EL CAMBALACHE, por Ricardo Forster (para "Revista Venintitrés" 28-01-11)


Arriba : Referentes de la oposición. Obsérvese que no hay dos que miren para el mismo lado.

[La imagen y el pie de la misma es responsabilidad exclusiva de "Mirando hacia adentro"]


28.01.2011 , por Ricardo Foster para Revista Veintitrés


La oposición es una corte de los milagros en la que nadie logra, sin embargo, convertirse en el mejor exponente del alma bizarra que parece expresar con una elocuencia inusitada a todos aquellos que desearían, impulsados por la corporación mediática, enfrentarse a un oficialismo que parece contar con el caballo del comisario. Tan escasa y raquítica es la oposición que al propio gobierno le basta con seguir gobernando para garantizarse lo que, a esta altura, pareciera anticipar un cómodo triunfo en octubre. Incluso están los que sugieren que con simplemente hacer la plancha alcanza para dejar bien atrás a unos adversarios que no logran despertar ningún entusiasmo al mismo tiempo que no saben dónde buscar los argumentos que les abran una cierta simpatía pública. De todos modos deberá cuidarse, el gobierno, de esos consejos demasiado triunfalistas que pueden ser portadores de un complicado empantanamiento. Nada mejor, para sostener las expectativas de triunfo, que seguir haciendo lo mejor que se hizo hasta ahora y más. Sabiendo, también, que siguen quedando importantes deudas sociales sin cancelar, deudas que se pusieron de manifiesto durante los últimos meses del 2010 en zonas especialmente vulnerables de la vida popular. El gobierno debe saber que la profundización de lo realizado hasta ahora supone eludir la tentación de dejarse llevar por la inercia triunfalista que, en estos casos, suele ser una pésima consejera. Pero también sabe que en la Argentina la disputa por el poder no suele desplegarse sin situaciones agonales y conflictivas. Demasiado atrincherados en trifulcas interminables, incapaces de construir un discurso creíble o simplemente enfrascados en internas laberínticas que promueven todos los días un nuevo candidato, las fuerzas opositoras navegan por un mar tormentoso que amenaza con llevar al naufragio a más de un supuesto candidato, incluso a alguno que, no hace mucho, se creía el gran elector o, aquel otro que, subido al supuesto carro triunfal de la traición (llevado en andas por las rutas argentinas después de ejercer su “derecho” a quebrar su acuerdo de origen y la función que le otorgó su investidura constitucional), contempla horrorizado como dos figuras, Alfonsín Jr. y Sanz, antes menores o ausentes, le roban su preciada candidatura para devolverlo al anonimato del que nunca debería haber salido. El partido de Alem e Yrigoyen hace tiempo que extravió sus antiguos orígenes populares dejándoles a los herederos de Alvear la dirección de una fuerza política cada vez más conservadora. Sus originarias intensidades democráticas han menguado al calor de su plegamiento a los intereses del poder económico concentrado. Ni siquiera resulta creíble el discurso seudo socialdemócrata del hijo del padre que busca, con desesperación digna de mejor causa, parecerse en todo a su progenitor. Hace mucho tiempo que el radicalismo abandonó, si alguna vez la tuvo, la idea de una sociedad más igualitaria. Por otro lado, la eterna pitonisa de catástrofes nunca cumplidas, la profetisa del Apocalipsis, después de hacer estallar todo tipo de alianzas y de devorarse a sus colegas en cenas pantagruélicas, ha decidido, cual Juana de Arco de los intereses más reaccionarios, montar su propio circo, elegir sus candidatos en el interior de su menguada fuerza política, e iniciar su periplo veraniego (habrá que recordarle que Punta del Este queda del otro lado del Río de la Plata y que pertenece a Uruguay, no vaya a ser que concentre su campaña exclusivamente en ese balneario tan fino y exclusivo, de esos en donde efectivamente no se puede hacer clientelismo porque no hay pobres a la vista, aunque sí se pueden hacer otros regalos, de los que siempre se han hecho, a los dueños de las riquezas para que sigan siendo todavía más ricos).Todavía sin definirse, tratando de superar la feria de vanidades que suele atacarlos insistentemente como si fuera un acné juvenil, los llamados “progresistas” no saben muy bien de qué modo ser representantes de los intereses populares cuando no han hecho otra cosa, en los últimos tiempos, que aliarse con la más rancia derecha a la hora de intentar frenar casi todas las iniciativas progresistas del gobierno nacional. Alguno recorre, con insistencia digna de mejor causa, todos los programas de la televisión basura llevando su sonrisa a cuestas y sus frases de resonancias bíblicas mientras quienes lo suelen entrevistar se ríen por lo bajo disfrutando de tan inesperado aliado (lo recuerdan, tal vez, de las épocas en las que hacía películas clandestinas contra aquellos mismos que están detrás de la escena y que son los verdaderos dueños del poder). Los socialistas, como casi siempre en la historia nacional, juegan contra el arco de aquellos a los que dicen defender y, de modo imperturbable, siguen sosteniendo los intereses de la mesa de enlace y de las grandes cerealeras que han hecho de Rosario, y de sus puertos, su país privado. Poco y nada habría que agregar de aquellos otros supuestos portadores de tradiciones revolucionarias que terminaron aliándose, de un modo grotesco, con los terratenientes (todavía recordamos como flameaban sus banderas rojas, para vergüenza de la gran tradición de la que dicen provenir, al pie del monumento a los españoles y rodeados de señoras y señores de los barrios más conchetos de Buenos Aires). Es una dura paradoja de la historia contemporánea que ciertos sectores enraizados en movimientos populares no se descubran como parte, incluso desde una crítica por izquierda, de un gobierno que ha venido, después de décadas, a reabrir las puertas de un proyecto emancipatorio. Carencia que entusiasma, como siempre, a las fuerzas conservadoras y que pone en evidencia una debilidad que también involucra al oficialismo allí donde no ha sabido, no ha querido o no ha podido incorporar un espectro más amplio de aliados para fortalecer el proyecto popular.Al peronismo (sic) federal la cosa no le resulta tampoco sencilla. Felipe Solá no ha salido todavía de su pasmo ante tanto pueblo reunido para despedir a Néstor Kirchner (un último resto de sinceridad lo llevó a pronunciar una frase de la que es muy difícil luego arrepentirse: “si en esta Plaza de Mayo están estas multitudes acongojadas, los equivocados debemos ser nosotros”… pobre Felipe que se creyó, cual príncipe heredero, ser el elegido). Francisco de Narváez no sabe cómo regresar a una escena que ya casi no lo recuerda (sus incontables arcas tendrán nuevamente que destinar una parte de sus “ahorros” para financiar a un ejército de asesores, encuestadores, publicistas y afines para rearmarle su entretenimiento con la política, su deseo caprichoso de ser, al menos, gobernador de la provincia de Buenos Aires). Eduardo Duhalde, mientras tanto, sigue jugando el juego que más conoce pero que está algo chamuscado: la conspiración unida a la retórica de “déjenme a mí que les garantizo el orden”, “soy el mejor piloto para navegar en medio de la tormenta”, etc. Sus chances, siguiendo una compulsa electoral genuina, son parecidas a las que tiene All Boys de contratar a Messi para que juegue con Orteguita. En todo caso, este sector expresa la metamorfosis neoliberal de un sector del peronismo lo suficientemente grotesco como para reunir, bajo un mismo paraguas, a los Rodríguez Sáa, señores feudales con pretensiones de jugar en las ligas mayores (cuando les tocó, por azar, el turno se fueron directamente al descenso), a un eterno conspirador amante de la mano dura y de las grandes corporaciones, junto con personajes menores que sueñan con llegar a una meta que se les diluye rápidamente como Das Neves o el propio Solá. Reutemann, más pícaro, se corrió a tiempo pensando, tal vez, en seguir siendo la esperanza blanca del conservadurismo neoperonista.Apenas sólo por el lado de una derecha fashion y cool (pero que a la hora de la verdad ha mostrado su rostro reaccionario y racista) es que aparece una posibilidad menor de disputar electoralmente. De una derecha, que hoy gobierna pésimamente la ciudad, pero que cuenta con el aval de los grandes medios de comunicación. De una derecha, la macrista, que responde con mayor elocuencia a lo que desea el poder económico aunque casi todo lo que hace no suele rendirle los frutos esperados. De una derecha que depende de las artes mágicas de Durán Barba o de alimentar el fuego destructivo del peor de los racismos mientras sólo tiene para exponer de su gestión de más de 3 años cientos de baches arreglados, más de una vez, con osada insistencia al mismo tiempo que la salud, la educación y las viviendas muestran la realidad de un proyecto que mezcla sin disimulos incapacidad estructural con la avidez nacida de proyectar y realizar negocios privados con bienes públicos. Ese ex niño rico que tiene tristeza porque su padre no lo quiere, se ha convertido en al esperanza blanca del grupo Clarín y de los vecinos de Barrio Norte. También, y para vergüenza de algunos sectores populares, ha encarnado el prejuicio xenófobo y racista y se ha convertido en la fuerza “restituidora de la pureza argentina”, en el portador de una retórica que fácil y rápidamente puede desembocar en el cualunquismo fascistoide cabalgando sobre los miedos y los odios de sectores medios bajos, que arrastran sus propios problemas y sus carencias, y que proyectan su resentimiento hacia quiénes son más pobres y vulnerables que ellos. El poder lo sabe y actúa en consecuencia. Mientras la oposición sigue su lanza de los lobos hambrientos devorándose entre todos, los que han vuelto al centro de la escena pero con balas de fogueo porque la munición gruesa hace tiempo que se les acabó, son nuestros gauchócratas, los 4 jinetes del Apocalipsis agropecuario, aquellos que anunciaron con intachable certeza que no iba a haber más leche, ni carne, ni trigo ni maíz y que la pampa húmeda se iba a convertir en el desierto de Gobbi. Como una farsa de sí mismos y en medio de una bonanza inocultable creen que segundas partes pueden ser buenas. Ni siquiera la buena voluntad de sus periodistas aliados y de sus cadenas nacionales de radio y televisión más la prensa gráfica adicta pueden volver a posicionarlos. Ya nadie parece creerse, como en el 2008, el mito del “campo”.Al gobierno le cabe la responsabilidad de seguir gobernando y de hacerlo profundizando todas aquellas medidas que terminaron por transformar a la oposición –política, económica y mediática- en una tienda de los milagros que no sabe a dónde ir ni con quién. Y deberá tener cuidado del contagio, de esa peste que suele asolar a las fuerzas políticas cuando se olvidan qué es lo importante y qué se debe defender. Por esas paradojas de la actualidad argentina, tal vez sus verdaderos adversarios estén en sus propias filas. La democracia saldría robustecida si, de cara a los cruciales comicios de este año, pudiéramos asistir no a enfrentamientos estériles o a provocaciones destituyentes, sino a un genuino debate que logre expresar lo que está en juego en este tiempo argentino.


por Ricardo Forster para Revista Veintitrés y "El Argentino".

Publicado en :
http://www.elargentino.com/nota-123902-La-oposicion-y-el-cambalache.html

viernes, 28 de enero de 2011

El informe de Human Right Watch y las mentiras del señor Magnetto, por Roberto Caballero (para "Tiempo Argentino" del 26-01-11)

Arriba : Héctor Magnet0 (Clarín) y Roberto Caballero (Tiempo Argentino)

Publicado en "Tiempo Argentino" el 26 de Enero de 2011 ,por Roberto Caballero
Director de Tiempo Argentino (Nota editorial).

Clarín titula con algo inexistente. Leída desde Londres o París, la falsa noticia da la idea de una Argentina casi “chavista”. “Intervenir” y “cuestionar” son palabras que describen acciones diferentes. Eso se llama manipulación.

No todos los periodistas pensamos igual. Los hay de derecha, de izquierda y algunos que todavía se preguntan qué son. Pero si se hiciera una encuesta, todos vamos a coincidir en algo: mentir es un pecado antiperiodístico.
Por eso, cada vez que los medios hegemónicos privilegian su guerra de demolición con el gobierno sobre el derecho de sus audiencias a informarse de modo veraz, dejan de ser empresas periodísticas y se transforman en empresas, a secas, que sólo buscan herir a todo aquello (gobierno, sociedad civil, competencia) que pone en discusión la ganancia de sus accionistas.
Para defender o atacar, entonces, estas empresas dejan de lado el periodismo y utilizan técnicas de propaganda y acción psicológica, como la manipulación, la omisión y la descontextualización, disimuladas bajo una pátina de verosimilitud que son las firmas de algunos (no todos) de sus periodistas o editores. El efecto es uno: mostrar como verdadero aquello que no lo es.
En la página 6 de su edición de ayer, Clarín insiste con este método. Bajo el título “Denuncian en EE UU la intervención del Gobierno en el sistema judicial”, el diario de Magnetto y AEA alude al informe 2010 de la Human Rights Watch, la principal organización de Derechos Humanos del mundo, que sería crítica sobre la Argentina. La nota lleva la firma de Ana Barón, su corresponsal en Washington, aunque no es seguro que ella haya intervenido en la confección del título. Gracias a que el mundo ya no es lo que era e Internet facilita las cosas, cualquiera de nosotros puede acceder al informe de Human Right en .
El encabezamiento del documento, que es un resumen de todo el material, dice así: “Argentina continúa logrando avances significativos en los juicios contra militares y policías por desapariciones, asesinatos y hechos de tortura ocurridos durante el Terrorismo de Estado de 1976-1983, si bien hubo demoras procesales. En 2010, Argentina sancionó una ley de regulación de medios de comunicación audiovisual y actualmente se están tratando varios proyectos que promueven el acceso de la información. El impacto de la nueva ley de medios para la libertad de expresión en el país dependerá de su implementación, que estará a cargo de una autoridad de aplicación creada por ley. En julio se sancionó una ley emblemática que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo. Entre los graves problemas que persisten en la actualidad pueden mencionarse las condiciones carcelarias deplorables y las restricciones arbitrarias a los derechos reproductivos de las mujeres.”
Clarín titula con algo inexistente. Claro que, leída desde Londres o París, la falsa noticia de Clarín da la idea de una Argentina casi “chavista”, donde el Ejecutivo intervino el Poder Judicial. El daño ya está hecho. La operación fue impecable. Magnetto debe frotarse las manos.
En realidad, lo que dice el informe de Human Right Watch, en uno de sus 22 párrafos es lo siguiente: “Tanto la presidenta Fernández como su esposo y otras autoridades de alto nivel han cuestionado en varias oportunidades decisiones adoptadas por el poder judicial durante 2010”. Desde que la RAE, y no Magnetto, decide cuál es el verdadero significado de una palabra, la humanidad puede entenderse. Por caso, “intervenir” quiere decir, acá y en España: “dirigir, limitar o suspender el libre ejercicios de una actividad”; y “cuestionar”, también en Madrid o Rosario: “controvertir un punto dudoso, proponiendo las razones, pruebas y fundamentos de la otra parte”.
“Intervenir” y “cuestionar”, como puede advertirse, son palabras que describen acciones diferentes.
Eso se llama manipulación. Ya habíamos visto, incluso, lo omitido: los elogios a la política de Derechos Humanos, nada menos que en un informe sobre Derechos Humanos. La descontextualización es un escándalo: con sólo repasar lo que la organización estadounidense dice sobre la violación a esos derechos en el propio Estados Unidos, en Brasil o Uruguay, las supuestas críticas a la Argentina quedan reducidas a nada.
Es cierto que el informe dedica tres líneas a destacar que hay proyectos tendientes a regular la publicidad oficial para que esta no sea utilizada de manera discrecional por el Ejecutivo en premiar o castigar a los medios. Clarín, el mayor beneficiario de esa pauta publicitaria estatal junto a La Nación desde los tiempos de Videla, lo reproduce en su nota, ignorando que su caso, precisamente, desmiente el supuesto de las presiones que tanto le gusta denunciar a la SIP. Nadie es más opositor que Clarín y, sin embargo, nadie ha recibido tanta plata del Estado, es decir, de los contribuyentes argentinos, aún con los gobiernos kirchneristas.
Lo que tampoco dice Clarín, cuando menciona estos proyectos legislativos, es que desde hace dos años la mayoría parlamentaria en la Argentina la tiene la oposición y no el oficialismo. Pequeño detalle en una répública que funciona con división de poderes.
Sin dudas, los argentinos nos merecemos un periodismo mejor.





El link que se menciona en la nota es el siguiente :

http://www.hrw.org/es/world-report-2011/argentino


jueves, 27 de enero de 2011

Nunca menos, ni un paso atrás - Candombe en homenaje a Néstor Kirchner, por "Centro Cultural Héctor Oesterheld".


"Los prisioneros del pasado que se resisten a admitir este momento nuevo, esta mentalidad diferente, este ideal de porvenir, no perturbarán la marcha de la nación hacia sus nuevos destinos (...) Ahora sabemos lo que somos y a dónde vamos. Tenemos nacionalidad, programa, derrotero".


Manuel Ugarte, 1951



Nunca Menos – ni un paso atrás!
Candombe en homenaje a Nestor K


Lágrimas que riegan todo el suelo en primavera
de tu mañana azul
que llora y ríe
nombre que se talla para siempre en la madera
de los que sin estar
están y viven.
Voces que te nombran y se aferran al color
de esa insolencia alegre
que inventaste
ríos muchedumbres de un subsuelo que volvió
para quedarse acá
para quedarse ¿Será verdad
que te fuiste con la historia
o será que aún no despertamos
y que con una antorcha nueva
en cada mano
vas a volver
cubriéndonos de gloria?
Nada más al sur de esa indómita armadura
hecha de ayeres
blindada de ausencias
mágica de amores y de sueños que perduran
sin arrumbarse
en ninguna puerta
Todas esas risas que viniste a restaurar
desde un recóndito
rincón dormido
hoy cubren las paredes que no pueden derrumbar
los que sin luz ni sol
están perdidos
¿Será verdad
que te fuiste con la historia
o será que aún no despertamos
y que con una antorcha nueva
en cada mano
vas a volver cubriéndonos de gloria?
Y esos mil jirones que dejaste en el camino
serán retazos si
de una bandera
marcas imborrables en el cuerpo
que elegimos
llevar hasta el final
y nunca menos.
CORO MURGUERO
Nunca menos
que ese fuego en la mirada
que las voces acalladas
retomando la canción
Nunca menos
que tu nombre en las banderas
que tu plaza siempre llena
de esperanza y de pasión
Nunca menos
que pañuelos en tu casa
Nunca menos
que justicia sin perdón
Nunca menos
que el paisaje repetido
de este sur tan aguerrido
y diciendo al fin que no
Nunca menos
que esas risas desdentadas
aguantando la parada
que supieron conquistar
Nunca menos
que un enjambre de morochos
arruinándoles la foto
a los que no vuelven más
Nunca menos
que los pibes en el centro
Nunca menos
que vivir con dignidad
Nunca menos
que la Patria que soñamos
Nunca menos
Ni un paso atrás.


por Centro Cultural Héctor Oesterheld. Nacional, Popular, Latinoamericano.


Nota de Mirando hacia adentro :


Para ver imágenes y audio del video ingresar a :

EL QUE REVIVIÓ A UN PAÍS MORIBUNDO, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro").




“Que se vayan todos, que no quede ni uno solo” . Ese fue el hit del 2001. Era el canto desesperado y desesperanzado de un pueblo que había perdido la confianza, la fe. No la fe en un candidato político o en un partido ; sino la confianza en general en un sistema ; había dejado de tener la convicción de que el pueblo votando y participando puede controlar su destino y llegar a alcanzar sus metas.



El “Que se vayan todos” representaba el triunfo del nihilismo…



Hoy vivimos en un país diferente, muy diferente. La discusión política y la militancia está a la orden del día, para unos partidos y para otros. Porque todo el que lea esta nota y deje un comentario, poco importa que sea a favor o en contra, es un militante, es una persona que piensa que dando a conocer sus opiniones puede ayudar a que en el país triunfen sus ideas políticas, su forma de ver la realidad.



Todos los que leen notas como esta son personas que esperan con expectativa las elecciones de octubre, que van a votar a un candidato (unos o unos y otros a otros), y que piensan que si su candidato gana al país le irá mejor.
El “Que se vayan todos”, esa actitud nihilista de no creer en nada ni en nadie, está muerta y enterrada.



En este cambio de actitud mucho tiene que ver un hombre que ya no está con nosotros. Un hombre que supo despertar pasiones dormidas, que llevaron a unos a amarlo y a otros a odiarlo.



Fue un personaje extraño.



Alto, flaco y desgarbado ; bizco y narigón ; desaliñado, desprolijo y un poco torpe…

En este envase, ideal para un actor cómico, nos llegó a los argentinos el que estoy convencido que será con el correr de los años una de nuestras máximas figuras. Un hombre construido con la materia prima de los héroes.

Un hombre que llegó al poder casi por casualidad, siendo para muchos una incógnita, pero que tuvo la capacidad y la valentía de dar el golpe de timón necesario para poner a la Argentina en una nueva senda, en un nuevo camino. Con tozudez y un arrojo a veces suicida él y su socia política, Cristina Fernández, su eterna compañera, enfrentaron factores de poder que parecían invulnerables, dentro y fuera del país. Y lo hicieron manteniendo la democracia, fortaleciendo la libertad de prensa, garantizando la independencia del poder judicial y negándose fanáticamente a reprimir cualquier tipo de protesta. En absoluta paz y libertad. Demostrando que el poder político puede contra las corporaciones que retienen el poder económico.

Uno puede hacer una larga lista de logros políticos, económicos y sociales. Y de cosas que aún faltan. Pero quizás más importante es el cambio de mentalidades, el cambio de paradigma.

Néstor fue un hombre que nos devolvió la esperanza; que nos devolvió los sueños ; que nos demostró que algunas “utopías” son bien reales, están a la vuelta de la esquina tapadas por unos “molinos de viento” que son en realidad bestias monstruosas ; que nos devolvió la fe en la política, en la democracia y en la militancia. Un hombre que puso a un país moribundo de pie.Un hombre que, a diferencia de otros grandes líderes, que mueren sin herederos directos, nos dejó a su socia y compañera con el bastón de mando en las manos. Y esa compañera es una auténtica Leona. Una fiera indomable.

Fue un hombre que consumió su vida al servicio de sus ideales. Que murió en la suya, con las botas puestas. Haciendo aquello en lo que creía. Inmolándose.

Fue un hombre que le devolvió a un país moribundo la confianza en la capacidad transformadora de la política, es decir, le devolvió a los ciudadanos la confianza en sí mismos y en el sistema democrático.
Fue un hombre que nos convenció que los problemas de un país democrático se resuelven comprometiéndose, participando y votando. Votando...
Por eso yo pienso humildemente que todos los que lean esta nota, aquellos que votaron a Néstor, aquellos a los que les resultaba indiferente y aquellos a los que no les gustaba nada la figura del pingüino, deberían coincidir conmigo en mi exhortación final.

¡Gracias Néstor, por devolvernos la confianza en la democracia!

Adrián Corbella, 27 de enero de 2011.

CRISTINA LE RENDIRÁ HOMENAJE A NÉSTOR KIRCHNER (por "El Argentino" del 27-01-11 )




En Río Gallegos
A tres meses de la muerte de Néstor Kirchner, Cristina le rendirá homenaje



Cristina Fernández de Kirchner se encuentra junto a sus hijos Florencia y Máximo en la capital santacruceña, donde rendirán un homenaje a Néstor en la intimidad. Mañana la jefa de Estado reanudará la actividad oficial en El Calafate, donde inaugurará un acueducto para esa villa turística.



27.01.2011




La obra financiada en su totalidad por el Gobierno nacional, a través del ente de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), garantizará el suministro de agua potable a esa localidad. La ceremonia se llevará a cabo a las 19 en la planta potabilizadora de agua, ubicada en la zona de Punta Soberana del Lago Argentino, con la asistencia del gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta; el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López; el intendente municipal, Javier Belloni, y otras autoridades. Según se informó, la planta recibirá el agua por un conducto de 20 kilómetros, que proveerá de 1.600 metros cúbicos por hora; al tiempo que se contará con una capacidad de almacenamiento de 11 millones de litros en cisternas que se fueron construyendo en forma paulatina en diversos sectores de El Calafate. Se trata de una obra "prioritaria" para la villa santacruceña, ya que venía padeciendo veranos enteros con graves problemas de abastecimiento de agua en plena temporada turística.

Publicado en :
http://www.elargentino.com/nota-123964-A-tres-meses-de-la-muerte-de-Nestor-Kirchner-Cristina-le-rendira-homenaje.html


NOTA DE MIRANDO HACIA ADENTRO :


El título original de "El Argentino" es "A tres meses de la muerte de Néstor Kirchner, Cristina le rendirá homenaje ".

miércoles, 26 de enero de 2011

"AISLADOS DEL MUNDO" : EL AYER Y EL HOY DE LA UBICACIÓN DE ARGENTINA EN EL MUNDO, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")








“Estamos aislados del mundo” es una frase que uno escucha reiteradamente en políticos del Grupo A o en voceros o escribas de los medios concentrados opositores. Frase que los que estamos del otro lado no logramos comprender, porque la evidencia concreta parece indicar todo lo contrario. Pero esta aparente contradicción no es tal , sino que remite a una vieja discusión que se hunde en lo más profundo de nuestra historia.
Ya en la década de 1810 comenzó la disputa entre aquellos que veían la independencia como un proceso continental en el que todos estábamos inmersos (San Martín, Belgrano o Dorrego tenían esta postura), y aquellos que buscaban una salida “rioplatense” (y a veces simplemente “porteña”) que implicaba una solución de compromiso con los poderes europeos (gente como Rivadavia o Alvear rondaban estas ideas). Los primeros pensaron en integrar a africanos y americanos originarios al proceso de independencia, o en colaborar con Bolívar ; los segundos querían una monarquía rioplatense con un Príncipe de la Casa de Borbón al frente del Estado.
Es decir : frente a un problema concreto y fundamental se miraba hacia adentro, hacia nuestro continente y nuestra gente, o se buscaba inspiración afuera, entre los poderes civilizatorios del Viejo Mundo.
Esta dicotomía reaparece luego bajo otras formas. En tiempos de Rosas, por ejemplo, aquellos que consideraban al gobernador bonaerense como un Tirano sanguinario buscaban apoyo para sus objetivos “libertadores” primero en las dos potencias colonialistas e imperiales más fuertes del siglo XIX (Inglaterra y Francia), y luego en Brasil que por entonces era un Imperio autoritario y esclavista. (1)
Estas dos tendencias se siguieron manifestando a lo largo de toda nuestra historia, aunque por largos períodos la segunda posición, la que siempre miraba hacia afuera, alcanzó un rol predominante en nuestra sociedad.
Esto se debe a que la Argentina fue finalmente controlada y organizada, a partir del triunfo de Mitre, por aquellos que buscaban la orientación en esos países “civilizados” (aunque colonialistas, explotadores y racistas) de Europa. Argentina va a asumir durante más de medio siglo el rol de miembro no oficial del Imperio Británico. Era lo que los especialistas llaman un “dominio indirecto”, es decir, un país que se ata tanto por lazos económicos, políticos y culturales a una metrópoli imperial que funciona en la práctica como una colonia voluntaria.
El siglo XX complicó todo a esa Argentina “británica”, porque los norteamericanos comenzaron a desplazar en forma lenta pero segura a los ingleses del control de América Latina, y nuestro país persistió hasta el final en su vínculo con Inglaterra. Por eso cuando desde 1890 los norteamericanos comenzaron a organizar Conferencias Panamericanas para unir a todo el continente en un bloque regional bajo el control de la Casa Blanca, Argentina se opuso con decisión a este avance, transformándose en un virtual vocero de Londres en dichas Conferencias. Esto alimentó una situación que se transformaría en tradicional : la desconfianza de la diplomacia norteamericana hacia la Cancillería argentina, que se incrementaría con la postura neutralista de nuestra país en ambas guerras mundiales, que también obedecía a los intereses de la Gran Bretaña (2).
La bisagra en el siglo XX argentino fue, como en muchas otras cosas, el primer peronismo. Perón rompió el agonizante vínculo con Inglaterra, pero se negó a aceptar la nueva lógica continental -y mundial- impuesta por los norteamericanos.
La Argentina peronista no aceptó sumarse al FMI (piedra basal de la estrategia de dominación posbélica de los EE.UU.) ni a la lógica de la Guerra Fría. Esto, sumado a algunas políticas económicas que eran diferentes a las recetas recomendadas por el nuevo Imperio, y a ciertas intentonas latinoamericanistas, aumentó aún más la tradicional desconfianza de Washington hacia Buenos Aires.
El golpe de 1955 marcó el fin de este “aislamiento” peronista : ingresamos al FMI, comenzamos a contraer deuda, y aceptamos la alineación automática de Argentina detrás de EE.UU. en la guerra fría.
Pero los gobiernos civiles de Argentina siempre sacaban el pie del plato : recordemos la entrevista de Frondizi con el Che Guevara, o la ley de medicamentos de Illia, o las tendencias tercermundistas y revolucionarias del Perón en el exilio.

Para los muchachos del Norte, Argentina no era confiable.

Carlos Saúl Menem decidió romper de una vez para siempre con este problema ligando estrechamente a los argentinos a la Casa Blanca. El pintoresco Canciller Guido Di Tella, con su lenguaje desprejuiciado y su incontinencia oral, llamaría sin tapujos “relaciones carnales” al nuevo vínculo que unía a la Casa Rosada con Washington … Allí si superamos nuestro “aislamiento del mundo” : enviamos barcos a la Guerra del Golfo, y nos transformamos en blanco del terrorismo internacional (AMIA, Embajada de Israel). A la par, nuestra deuda externa crecía sin cesar : Estábamos plenamente integrados al mundo.
El 2001 puso fin a este curioso sueño de ser el extremo de la cola del León. El artificial esquema del 1 a 1 se vino abajo (3), arrastrando en su caída al gobierno de De La Rúa y a los ahorros de los argentinos. Allí si que quedamos aislados del mundo. Un personaje tan “serio” como Arnold Schwarzenegger se reiría de Argentina diciendo que éramos el país donde los bancos no le devolvían la plata a la gente y en el cual había habido cinco presidentes en una semana … Y lo más grave es que no le faltaba algo de razón…
Desde el 2003 comienza un proceso nuevo, marcado por dos ejes fundamentales : buscar un creciente grado de unidad continental latinoamericana y alcanzar una política madura con los poderes mundiales.
Lo primero nace con el rechazo latinoamericano del ALCA (4)en la cumbre de Mar del Plata del 2005, iniciativa lograda por una férrea y decidida colaboración de Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Luis Inacio Lula Da Silva. Ese fue el embrión de UNASUR, organismo que pretende bajar del estante de las utopías aquellas ideas americanistas de grandes figuras como Bolívar y San Martín.
Lo segundo es más difícil de lo que parece, pues encontrar un equilibrio entre las relaciones carnales del menemismo y la postura adolescente de decir no a todo, es una tarea realmente titánica que los latinoamericanos en general y los argentinos en particular estamos logrando.
Y, como si esto fuera poco, los acuerdos comerciales con Rusia y China el año pasado, la creciente relación comercial con la India, y la gira de Cristina Fernández a los económicamente muy poderosos estados árabes del Golfo Pérsico muestran como se puede alcanzar una posición en el mundo que sea respetada por todos.
Nunca en nuestra historia tuvimos una situación internacional tan sólida. Nunca tuvimos una relación tan buena con los demás países del subcontinente latinoamericano. Y nunca fuimos tan respetados por los poderes mundiales de turno. (5)
Durante muchos años éramos la inexplicable excepción a todas las reglas ; el país que hacía todo mal, que aparentemente tenía todo, pero no conseguía nada.
Hoy, prestigiosos economistas que buscan soluciones a la crisis europea, como Joseph Stiglitz y Paul Krugman, se preguntan si el “modelo argentino” no puede ser una solución para aquellos países hundidos en el barro del neoliberalismo(6). Se preguntan si nuestra “aislante” experiencia no será una salida para aquellos que adolecieron de … una integración excesiva.

“Estamos aislados del mundo”, nos dicen los partidarios de las relaciones carnales…

¡Bendito “aislamiento”!

Adrián Corbella, 26 de enero de 2011.







NOTAS :

(1) : Por estos años, Francia comenzaba la colonización de Argelia (1830), Inglaterra arrebataba Hong Kong a China tras la vergonzosa “Guerra del Opio”(1839-42), y Brasil era un Imperio esclavista cuyo ejército estaba integrado en amplia proporción por mercenarios europeos, sobre todo alemanes.
Estas potencias “civilizadoras” eran las que llegaban a luchar por la “libertad” en contra de los “tiranos” hispanoamericanos. Y había hispanoamericanos que les creían.

(2) Inglaterra no tenía demasiado interés en el ingreso de Argentina a las guerra mundiales, ya esto era la excusa que los norteamericanos utilizaban para ingresar a los países latinoamericanos desplazando la influencia británica. El país que ingresaba a la guerra recibía préstamos, armas, inversiones y muchos “asesores” del coloso del norte.
En cambio, a los ingleses sólo les interesaba que les vendiéramos materias primas (en lo posible a pagar) y eso lo hacíamos muy bien siendo neutrales.

(3) Para sostener la paridad entre el peso y el dólar se necesitó de un continuo ingreso de dólares vía deuda externa o vía ventas de bienes del estado (privatizaciones). Cuando no quedó más nada para vender y ya no nos prestaban porque habíamos superado ampliamente nuestra capacidad de pago, el sistema explotó (2001).

(4) El “Área de Libre Comercio de las Américas” fue un intento de crear una zona de libre comercio que hubiera permitido a Estados Unidos controlar completamente nuestras economías. Su fracaso fue una de las mayores humillaciones diplomáticas de George W. Bush. Y fue el acto de concepción de lo que luego se llamaría UNASUR.

(5) Es interesante leer la impresión que causó Cristina Fernández en la cumbre que reunía a países de la UE, América Latina y el Caribe en mayo de 2010. La periodista española Sonia Sánchez de Telecinco habla del "protagonismo absoluto y arrasador de Cristina Fernández de Kirchner" y de "un huracán llamado Cristina".
Sobre los acuerdos con China puede verse :
y

(6) Ver al respecto :
COMENTARIO DE MIRANDO HACIA ADENTRO :
19-02-11
Este artículo fue publicado hoy con mi consentimiento por la revista digital http://www.redaccionpopular.com/ , en el siguiente link :

EL MUNDO YA NO ES TAN ANCHO Y AJENO, por Jorge Giles (para "Miradas al Sur" del 23-01-11)


Arriba : El célebre planisferio de Peters : Europa y el "centro del mundo" se empequeñecen, mientras que el sur se expande hasta el asombro.


La gira presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, acompañada de una amplia comitiva, expresa una parte sustancial del modelo ejercido por el gobierno argentino desde 2003. Con una diplomacia eficiente y la exploración exitosa de nuevos mercados, la principal consecuencia de este despliegue internacional es una Argentina entrando a su tricentenario y en el escenario mundial, pugnando a la par de las naciones más desarrolladas, en pos de una mirada esperanzada del siglo XXI, una salida a la hecatombe mundial causada por la crisis del neoliberalismo hegemónico, una invitación al debate, antes que la repetición mecánica de fórmulas que pudieron ser aptas para el mundo que se derrumbó, pero que hoy son claramente anacrónicas para el que está emergiendo de los escombros.Lo hace como sabe hacerlo el movimiento nacional y popular desde 1945 a la fecha. Es decir, de manera soberana, inclusiva, pacífica y democrática. Les resulta ya imposible a la academia liberal y al fuste opositor negar que el peronismo, cuando es fiel a sus raíces, es la respuesta política más eficaz a las necesidades históricas de la sociedad argentina. Es el único movimiento político que puede mostrar en su ADN su vocación nacional y de justicia social junto a una decidida acción para reconstituir el concepto de Patria Grande, abrazado a los países hermanos de la América del Sur.En el reverso, es el único espacio popular que tiene tallada genéticamente la necesidad de relacionar a los enemigos internos del desarrollo nacional con aquellos factores de poder que, desde afuera, siempre intentaron mutilar cualquier ensayo de país independiente. ¿O acaso la primer consigna del peronismo no fue “Braden o Perón”? ¿O acaso en 1973, en su segundo gran momento, la consigna principal no fue “Liberación o dependencia”?Cuando Cristina aborda en nuestro país, como lo hizo en Kuwait, Qatar y Turquía, el concepto de que los tres pilares del siglo naciente son la energía, los alimentos y el conocimiento, está pensando seguramente en la Argentina inmersa en un nuevo mundo que se abre paso con un conglomerado de naciones que desafían la ley de gravedad impuesta por el hegemonismo conservador durante el siglo anterior.Cualquier intento de restauración de esa ley, donde la especulación salvaje y financiera es la política por otros medios, está a la vuelta del mercado. Lo sabemos. Pero no les será nada fácil imponerla a quien se atreva hacerlo en este lugar del mundo. Por si acaso, vayamos diciendo que los opositores políticos al gobierno, curtidos en el molde de Clarín y los patrones rurales, son la playa de desembarco de la restauración neoliberal.En Europa y en EE.UU. con el Tea Party batirían récords de taquilla. Aquí está por verse. Por estas razones, la noticia de la semana, sin dudas, fue la gira presidencial. Y por eso mismo, ninguneada por el monopolio mediático.No toleran que nuestro principal valor agregado hoy sea tener pensamiento propio y al servicio de una mejor calidad de vida para todos.Estas ideas de cambio avanzan en la región y desde este conceptualización de la etapa, Cristina, lejos de aislarse en su propia fortaleza, recorre el mundo haciendo negocios favorables para nuestro desarrollo económico, para nuestro intercambio cultural pero, se admita o no, sale también a debatir con el mundo de qué lado está la línea del horizonte para la humanidad. Urge hacerlo, en la convicción de que nada de lo que preocupa a la justicia y a la paz vendrá de la cuadrícula trazada por las derechas en sus variadas versiones.Y entonces valen más preguntas: ¿Acaso la cuestión nacional y social de nuestros países y el mundo, que emerge tras la fenomenal crisis que incubó y estalló en el hemisferio norte, caben en las escuálidas estructuras de los partidos opositores? Son partidos que, en el mejor de los casos, deberían haber quedado a buen resguardo en el museo del siglo XX. Pero como están vigentes legalmente, se muestran a la intemperie tal como son, represores y excluyentes con los más débiles y sumisos y obedientes con los poderosos. No entienden las coordenadas de esta etapa porque no están ni estarán en condiciones de hacerlo con los instrumentos de análisis que utilizan. Pero sobre todo porque están descentrados del eje construido por el pueblo y su gobierno a costa de tanto sacrificio y, en consecuencia, continúan girando amoralmente en torno del eje de las corporaciones mediáticas.Lejos de nuestras fronteras están sucediendo pequeños y grandes cataclismos sociales, económicos y culturales a los que hay que considerarlos y abordarlos mientras sucede, no cuando estos cambios sean páginas amarillentas de la historia universal.No se ha roto el mundo, es cierto. Pero se ha roto la idea que teníamos del mundo. Quizás aquí está el mayor éxito de esta última gira, en ver a la Presidenta “bajando línea” pero sin imponer ni exportar modelos, sino compartiendo, respetuosamente y sin dogmatismos, nuestra experiencia colectiva como nación.Las doctrinas que configuraron el tiempo que se fue nacieron de este mismo modo, haciendo cosas, creando, saliendo al ruedo, sin quedar rezagados cuando de construir un nuevo paradigma se trata. Contra esta gira exitosa se hizo el lockout de la patronal rural.Por estas victorias, patrimonio de todos los argentinos, bombardean nuestras cabezas atemorizando con “la inseguridad y la inflación”. Pero ya aprendimos con Belgrano que el miedo sólo sirve para perderlo todo. Y es bueno que lo recordemos siempre.


por Jorge Giles, para "Miradas al Sur" Año 3. Edición número 140. Domingo 23 de enero de 2011







Publicación original en :