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viernes, 29 de mayo de 2020

TINELLI: "Tenían un aparato del Estado, que pagábamos nosotros, para perseguir a los que pensaban distinto"













Publicado en:
https://twitter.com/cuervotinelli/status/1265963853579517952?s=09

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domingo, 17 de noviembre de 2019

Fernández consideró “una locura” la tapa de Clarín atacando al Papa por hablar de la “desvergüenza judicial” de estos años, por "Info135" del 16-11-19


16 noviembre, 2019 


El presidente electo Alberto Fernández cuestiono en duros términos la manipulación del diario Clarín atacando hoy en su tapa al Papa Francisco por cuestionar las presiones preventivas en America Latina.  “Lo que vimos todos estos años fue la desvergüenza judicial de encarcelar gente sin fundamento”, expresó el presidente electo sobre las prisiones preventivas y se refirió a los dichos del Papa Francisco sobre el tema. “Yo he hablado varias veces con el Papa de este tema”, explicó y agregó: “El Papa ha dicho solamente una obviedad. Leer en la tapa de Clarín que el Papa está defendiendo a los presos “K”. Qué difícil, ¿cómo se animan a escribir eso? ¿Queda claro en dónde está la locura, no? , afirmó en la radio AM 750 en dialogo con Quique Duplaá.

En otro tramo de la charla, Fernández se refirió a la reunión de ayer con referentes sociales, empresariales y sindicales para luchar contra el hambre en el país y destacó que “uno puede escuchar distintas miradas muy valiosas de gente comprometida con el tema y muy variadas. Tomé nueve carillas de apuntes escuchando lo que decía la gente, eso lo agradecí”. El Presidente electo expresó su agradecimiento a todas las personalidades que participaron de la reunión y que lo hicieron “reflexionar”, como por ejemplo, la cocinera Narda Lepes que “nos explicaba que el problema de la argentina no era necesariamente el hambre sino lo mal que se come. Me hizo reparar en el comer y el alimentarse” así como también la exposición de Esteban “Gringo” Castro, dirigente de la CTEP, “El Gringo dijo que lo conocen por los piquetes que hace y no por la ayuda que da”

El Presidente electo también se refirió a la presencia de Marcelo Tinelli, con el que tiene “un trato personal de hace muchos años y mucho afecto”. Fernández explicó que convocó al conductor de televisión “porque silenciosamente ha trabajado con su fundación de un modo impresionante” y desatacó el lugar que tiene el conductor por su programa de TV: “Tinelli asumió el compromiso de tratar el problema en su programa, que es de los más vistos. Está buenísimo usar ese espacio para contarle a los argentinos lo que tenemos que hacer”. Fernandez explicó que le pidió al conductor que muestre “la otra cara de los movimientos sociales”.

Fernández  se refirió a las críticas de algunos medios a la reunión del día de ayer a las que se refirió como “la argentina miserable”: “Yo no les pedí que se disfracen de pobre, todos sabemos de dónde vienen”. Para Fernández, “hay una argentina miserable, que piensa que esto es un acto político. Yo lo convoqué en campaña precisamente para despolitizarlo”

Fernández se refirió a la posibilidad de que el diputado Daniel Arroyo, cerebro atrás del “Plan Nacional Argentina contra el Hambre” esté en su Gabinete: “difícilmente Daniel Arroyo no sea ministro de Desarrollo Social. Y digo difícilmente porque todavía no se lo ofrecí y por ahí me dice que no”, explicó

El Presidente electo, que el pasado viernes estuvo en la presentación del libro   Somos Belén, de Ana Correa sobre la joven tucumana de 27 años que en 2014 fue a la guardia de un hospital público por un aborto espontáneo, terminó acusada de homicidio y la condenaron a ocho años de cárcel, volvió a ratificar su compromiso con la ley de interrupción legal del embarazo: “Durante mi gobierno debería salir la ley del aborto. Debería salir” e hizo referencia al libro de Ana Correa “ese libro, hay que leerlo”.

Por último, confirmó  que “tenemos que resolver el tema del Presupuesto, revisarlo todo, porque el qué hicieron es una falacia, habla de otro país”, advirtió. Confirmó además que convocará a sesiones extraordinarias del Congreso: “Estamos trabajando, determinando qué temas metemos en extraordinarias”.

Publicado en:
https://info135.com.ar/2019/11/16/fernandez-considero-una-locura-la-tapa-de-clarin-atacando-al-papa-por-hablar-de-la-desverguenza-judicial-de-estos-anos/

domingo, 7 de abril de 2019

Lavagna ya decidió bajar su candidatura presidencial, por Alfredo Silletta (para "Info135" del 07-04-19)


7 abril, 2019 

Por Alfredo Silletta. 

Como en el viejo cuento de El Rey está desnudo, Roberto Lavagna ya sabe que su sueño de ser presidente murió antes de haber nacido y en las próximas semanas anunciará qué se bajará de la carrera presidencial. Sabe qué, más allá del apoyo del poder económico local y los medios hegemónicos, la sociedad ya no compra salvadores.

El ex ministro de Economía, además cometió errores gruesos que lo dejaron fuera de competencia.  Leyó mal al kirchnerismo, a Alternativa Federal y al radicalismo.

En primer lugar, cuestionó a la ex presidenta Cristina Kirchner considerándola la responsable de la grave situación que el mismo presidente Mauricio Macri acrecentó. En difícil ser candidato de la oposición cuando te pones en contra a la actual senadora que cuenta con el 35% de apoyo.

Paralelamente se enfrentó a los integrantes de Alternativa Federal, especialmente con Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey a quienes les negó las PASO. La Consigna “síganme, no los voy a defraudar” es demasiado vieja y tanto el tigrense como el salteño consideran que los 6 u 8 puntos que tienen son propios, cuando Lavagna tampoco salió de esos números.

En sus nervios, Lavagna atacó a Massa por “acercarse” al kirchnerismo y pensar sólo en el peronismo.  Massa le contó a un grupo de intendentes peronistas hace unos días que “Lavagna se cae en 30 días, luego de eso, voy a negociar con Cristina”. La idea del tigrense es que la ex presidenta se baja de la contienda y eso le permitiría jugar las PASO frente a Rossi, Scioli y Solá. Kicillof sería el candidato a gobernador del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Algún intendente le recordó que en 2017 también decía que CFK no jugaba y la pifió.

El tercer error fue creer que el radicalismo rompería con el presidente Macri y sellaría una alianza con él. Se equivocó, los radicales seguirán en Cambiemos y agarrarán la vicepresidencia y algunos nuevos cargos legislativos y hasta algún nuevo ministerio.

Hoy, Roberto Lavagna sólo le queda una alianza con el socialismo de Santa Fe, con Margarita Stolbizer y no mucho más. Sin estructura es muy complicado hacer política. De allí que Marcelo Tinelli agradeció, pero esquivo la posibilidad de pelear la gobernación de Buenos Aires. Hasta Eduardo Duhalde lo dejó solo por no aceptar ir a internas en Alternativa Federal.

No se puede ser el candidato de consenso y cuestionar al kirchnerismo, al peronismo, a los que integran Alternativa Federal o decir que hay que aprobar una ley de flexibilización laboral y ponerte en contra todos los gremios.

Lavagna se considera ‘el inmaculado’ y no quiere negociar con nadie. Como dice el dicho popular cuando se buscan pepitas de oro en los ríos de montaña se las encuentra con el barro. No hay procesos puros, en todos hay impurezas, pero lo importante al final es el oro.

Cristina Kirchner lo sabe y por eso trabaja en la unidad de toda la oposición y cuando es necesario baja sus candidatos como sucedió recientemente en Córdoba.

Publicado en:
https://info135.com.ar/2019/04/07/lavagna-ya-decidio-bajar-su-candidatura-presidencial/

miércoles, 13 de marzo de 2019

Las jugadas de Lavagna: después del No de Uñac para acompañarlo como vice, ahora va por Tinelli, por "Info135" del 12-03-19


12 marzo, 2019 

Más allá de que, en apariencia, Roberto Lavagna intenta mostrarse dubitativo a la hora de hablar de su posible candidatura a presidente, lo cierto es que declaración tras declaración, el ex ministro de Economía demuestra que la está lanzado hacia ese objetivo. Gracias a su veteranía, el hombre conoce bien cómo lograr el interés de los medios, y fue así que su encuentro de las últimas horas con Marcelo Tinelli, es un dato no menor precisamente.

Aunque él se esfuerce por disfrazar esa reunión “como parte de las reuniones que mantengo con la sociedad civil, que no está en la política pero que tiene preocupaciones frente al cuadro que estamos viviendo”, está claro que no fue un encuentro más y que, lógicamente, generó el impacto que buscaba.

Sin embargo, y más allá de las declaraciones de rigor (“Tinelli es un empresario exitoso, un productor importante, está en una etapa de su vida en la cual quiere hacer un aporte), hubo un ofrecimiento al conductor de Show Match para acompañar a Lavagna en el rol de candidato a de la provincia de Buenos Aires.

Por ahora se desconoce cuáles serán los próximos pasos o si Tinelli en definitiva aceptará o le dirá gracias por tenerlo en cuenta para tan importante cargo.

Y en medio de estas jugadas de ajedrez, el escritor Jorge Asís reveló en su blog que días atrás, en el marco de la Fiesta del Sol, en San Juan, Lavagna le ofreció ser su compañero de fórmula a Sergio Uñac, gobernador de esa provincia, y una de las caras visibles del llamado Peronismo Federal o Alternativo.

El “Turco”, quien desde hace tiempo mantiene una fluída relación con Uñac, completó la información asegurando que finalmente el mandatario cuyano desistió de acompañarlo como vice.

Textualmente, Asís escribió:

Estar atentos: por el canal de Lavagna navega también la candidatura de Eduardo Duhalde, El Piloto de Tormentas (generadas). Basta con indagar.

Consta que Nuestro Adenauer (Lavagna) le dijo al entusiasta pensador de Perfil.

“Hubiera preferido que fuera alguien de una generación posterior a la mía, pero ¿usted lo conoce? ¿Cierto que no? Yo tampoco. No aparece”.

Manera elegante de descalificar a precandidatos que son cronológicamente menores que La Esfinge (apelativo que también usa para Lavagna). Sin ir más lejos con Felipe Solá, Máximo Cuadro Felipista.

Incluso, Nuestro Adenauer se carga a otros audaces que tuvieron la ocurrencia de nacer dos generaciones después. Como Juan Manuel Urtubey, El Bello Otero, o Sergio, El Titular de la Franja de Massa.

Y tal vez hasta Sergio Uñac, El Perro Cuyano. A quien en San Juan, en un rapto de generosidad, La Esfinge le ofreció, sin suerte, ser su compañero de fórmula.

Publicado en:
https://info135.com.ar/2019/03/12/las-jugadas-de-lavagna-despues-del-no-de-unac-para-acompanarlo-como-vice-ahora-va-por-tinelli/

sábado, 2 de marzo de 2019

Abandonado por su propia tropa, un Massa desesperado ofrece la candidatura a gobernador a un famoso, por "Info135" del 02-03-19


2 marzo, 2019 

El tigrense mira las encuestas y no lo puede creer. Día tras día va cayendo junto a los demás integrantes de Alternativa Federal. Su tropa lo ha abandonado. Gustavo Sáenz, el intendente de Salta fue el primero en abandonarlo para ser candidato a gobernador por Cambiemos; en Santa Fe, la dirigencia del Frente Renovador cerró con el peronismo para participar de una gran PASO con Perotti y Bielsa y también lo abandonaron los diputados Felipe Solá, Daniel Arroyo y Facundo Moyano. 

Massa sabe que todavía le queda el Frente Renovador en la provincia de Buenos Aires, donde tiene un pequeño bloque en Diputados y varios intendentes, con lo cual “negocio” acuerdos con la gobernadora Vidal. En las últimas semanas, los intendentes y referentes bonaerenses le avisaron que debe “cerrar” con Cristina y el peronismo, que se acabó el tiempo.  “Si no cerrás ahora te abandonamos, no vamos a ir al cementerio con vos nuevamente”, le dijo un importante jefe comunal de su espacio.

El tigrense les “promete” que va a conversar con Cristina, pero no lo hace. Desde hace tiempo habla con varios intendentes peronistas y le asegura que acordará, luego corta el teléfono y hace declaraciones públicas en contra de la ex presidenta.

En las últimas horas, en su desesperación, llamó a Marcelo Tinelli para ofrecerle que sea su candidato a gobernador. El conductor le agradeció y afirmó que lo va a pensar. La versión la hizo correr el tigrense y Jorge Rial tuiteo: “Parece que @SergioMassa le ofreció a @cuervotinelli ser su candidato a gobernador”.

Desde el entorno del conductor dicen que Marcelo piensa en la política pero que todavía no es el momento, mucho menos pensar en enfrentar en soledad a Vidal y al peronismo con el apoyo de Cristina en la provincia de Buenos Aires.

Los jefes comunales, tanto del peronismo como del Frente Renovador, le han planteado que negocie con Cristina, que se preserve en estas elecciones y que de libertad de acción a sus dirigentes en cada provincia. Le recuerdan que en el año 2013 obtuvo el 42%, luego en 2015 un 20% y en las últimas elecciones sólo el 11%, con lo cual una nueva derrota lo retira de la política.

Massa deberá decidir si quiere seguir en política o dejarse dominar por su ego y verse solamente en las noticias de Clarín.

Publicado en:
https://info135.com.ar/2019/03/02/abandonado-por-su-propia-tropa-un-massa-desesperado-ofrece-la-candidatura-a-gobernador-a-un-famoso/

domingo, 15 de julio de 2018

Sarlo: "El país que dejará Macri va a ser peor que el que dejó Menem" (para "El Cronista del 11-07-18)

Imagen de MICAELA PÉREZ

Para la ensayista y escritora, el Presidente dejará una Argentina más injusta, pobre y desigual. Y opina que su eventual reelección dependerá de la capacidad del peronismo de rearmarse para ofrecer una alternativa distinta a Cristina. En caso de que no lo logre, dice, la expresidenta "seguirá siendo la supporting actress" de Macri permitiendo su continuidad.


Por  MICAELA PÉREZ
Sarlo:

"Para el macrismo yo no existo", dijo alguna vez Beatriz Sarlo para explicar la impresión casi indiferente que producían sus críticas cada vez más punzantes al gobierno actual, en contraste con el impacto que cada uno de sus agudos dardos causaba en el corazón del poder en tiempos de Cristina Kirchner y que hacía que el kirchnerismo en pleno saliera a responderle con artillería pesada. Será porque la intelectualidad vernácula ha perdido el peso que supo conseguir en la Argentina de los K, o porque al macrismo simplemente no le interesa esa dialéctica confrontativa, lo cierto es que Sarlo, una de las intelectuales más lúcidas de la Argentina, tiene aún mucho para decir sobre el país de Macri, la escuche, o no, el poder.

¿Cómo estás viendo el debate por el aborto que arrancó esta semana en el Senado?

-No hay votos todavía y, además, a diferencia de Monzó como presidente de la Cámara de Diputados, que no se conoció su voto porque no hubo necesidad de desempate, uno sabe cuáles son las preferencias ideológicas de Michetti y de un senador orgánico del PRO, como Pinedo, y otro que fue electo recientemente, como Esteban Bullrich. O sea, la fuerza que se va a imprimir para decidir esos 11 votos, que creo que son los que están indecisos, es grande. Nosotros lo vimos a Pichetto hace unos días y él tenía mucha confianza en que la ley pudiera salir sin modificaciones, porque si sale con modificaciones, olvidémonos, el proyecto tiene que volver a Diputados y hay que volver a votar. Pichetto se mostraba optimista, lo cual me dejó relativamente tranquila, porque tiene una enorme experiencia. Pero los 11 votos que faltan hay que ganarlos y no sé si son votos que puedan ser tan influidos por la movilización de la opinión pública. Creo que los votos de diputados pudieron ser influidos por esa movilización.

Hay cambio de posiciones, de todos modos. Cristina siempre se opuso, pero anunció que votará a favor.
[14/7 22:08] Adrian Corbella: -En el caso de Cristina es un cambio, pero nunca había dicho en este proceso qué iba a votar. Es un cambio de ella, que estaba en contra del aborto, no de votos. Y me parece que en el Senado también hay que poner en la balanza que aún no se ve operar a figuras tan inteligentes del lado del PRO como Lospennato y Lipovetsky, que fueron muy importantes en el desguace de los votos del PRO en Diputados. En el Senado no veo esa dinámica intelectual política que tuvieron estos dos diputados.

Ahora, más allá del oportunismo político de impulsar este ley en momentos en los que el Gobierno no puede exhibir resultados económicos, ¿hay algún "mérito" en Macri al haber habilitado el debate? Porque no es un gobierno del que uno hubiera esperado temas propios de la agenda progresista.

-Están los que dicen que por indicación de su equipo más cercano, habilitó el debate para tener un gran tema en agenda que no sean los temas económicos. Y el macrismo siguió esa indicación. ¿Por qué la siguió? Ahí si uno tiene que desarrollar hipótesis: el carácter ideológico de Macri es muy fuerte, si bien él se pronunció contra el aborto en su momento, su carácter aideológico, esa especie de libre juego ideológico hace que no tenga principios fundamentales. Cuando Cristina se oponía al aborto, creo que eran ideas de ella, educada en colegio religioso o vaya a saber por qué; esa es una hipótesis: Macri es alguien muy aideológico, por tanto, aunque no le guste el aborto, si tiene que habilitar el debate, lo habilita; o confía en que él tiene una mayoría en Cambiemos que no lo vota...

Esta última es un poco la explicación que da Carrió:...

-Confiaba en que él tenía una mayoría más sólida de la que tenía en Cambiemos, justamente porque su mente tiene esa especie de desnudez ideológica, ética y moral, esa es otra cuestión a considerar. La tercera hipótesis es que Macri se ha dado cuenta de que no va a mejorar su relación con el Papa. El Papa ya no vino a la Argentina, entonces Macri dice por qué me estoy preocupando tanto por una autoridad moral mundial que a mí no me devuelve nada. Eso también tendría ver con la posición aideológica de Macri, no está ni en contra ni a favor del Papa, le gustaría tenerlo de su lado, pero ya sabe que no lo tiene.

Dijiste en otra entrevista, "a mí Macri no me gusta, pero no importa. Importa cómo gobierna y qué Argentina va a dejar". A tres años de Gobierno, ¿qué Argentina creés hoy que va a dejar Macri?

-Creo que es una Argentina donde las condiciones de injusticia en la desigualdad de la riqueza se acentúan enormemente, donde el problema fundamental de esa Argentina, que es el 30% de pobres y dentro de ellos los chicos y los jóvenes, sigue intacto o en crecimiento, y cuyas consecuencias finales las vamos a ver dentro de unos años, como con el menemismo. ¿Por qué las capas medias votaron masivamente al menemismo en 1995? ¿Cómo fue reelegido Menem? Las consecuencias se tuvieron que ver después de esos cuatro primeros años de Gobierno; entonces yo creo que esas consecuencias ya están en las encuestas, en los números, en los estudios, pero cuando empecemos a verlas, como en el 95 empezamos a ver a los cartoneros, vamos a verlas en la trama.

¿A qué te referís?

-Se está destruyendo lo que fue una trama argentina muy tradicional, que tenía que ver con las pequeñas empresas, los trabajadores independientes, no sólo con los obreros en las grandes empresas, esa es una trama muy tradicional de la Argentina que hacía que se diferenciara el país de los otros países de América latina. Hoy los números de la Argentina son parecidos a los de otros países de la región en términos de pobreza y de exclusión. La diferencia en el rendimiento de los estudiantes entre los que van a las escuelas de centros urbanos de capas medias y medias bajas y los de escuelas particulares, y de los que van a las escuelas de los centros suburbanos, es terrible. Es decir, en términos que ya no se arreglan, como ya no se arregla la pobreza que dejó Menem. O sea que van a pasar muchas décadas antes de arreglar esa pobreza.

Macri llegó al poder justamente con la promesa de "pobreza cero", e incluso pidió que su Presidencia sea juzgada por la cantidad de pobres que va a dejar.

-Uno puede decir "hambre cero", que es la frase de Lula, pero "pobreza cero" es disparatado, porque tiene que ver con cómo se la mide, en Alemania la pobreza se mide por la mitad del salario básico. Todo lo que dijo Macri al principio uno tiene que pensar si lo dijo por ignorancia, por hipocresía o por cinismo. Quizá sea una combinación de las tres. Lo de la ignorancia es extraño, de todas maneras, ya que los economistas hoy se conocen todos entre sí, no podía ser que él no conociera los datos de la Argentina, que además el Observatorio Social de la Iglesia los ponía sobre la mesa semanalmente. Entonces, uno tiene que ir a ver la hipocresía de las promesas electorales y el cinismo de decir, "bueno, me votan y vamos a ver qué hacemos".

La clase media y los sectores populares que lo votaron y aceptaron esa suerte de contrato inicial de "sacrificarse hoy para estar mejor mañana" están cada vez más descreidos. ¿Qué pensás que va hacer Macri para retenerlos, ya que los necesita ser reelecto?

-Lo que tiene es a Cristina. Macri quiere mantener a Cristina como supporting actress, en el sentido pleno de la palabra supporting actress: es la actriz que lo va a soportar en una próxima elección. Ahí hay que pensar qué decide hacer el peronismo, porque si Cristina puede seguir siendo la supporting actress de Macri es porque el peronismo no está en condiciones políticas ni organizativas de presentar otra alternativa.

Para el peronismo el sueño de volver al poder en 2019 no parece tan inalcanzable como cuando Macri ganó la legislativa y se daba por hecho su reelección. Ahora, con Barrionuevo de interventor tampoco la tienen fácil en el PJ...

-Pero el peronismo ya tuvo reuniones por su lado, creo que Barrionuevo no va a quedar colgado de una bandera burocrática donde está, sino que va a volver a reubicarse si el peronismo logra unificarse por otro lado. Depende de la fuerza que tenga el kirchnerismo ahí para imponer a CFK. Si va a una interna, posiblemente la gane, y por tanto Macri va a tener barato un nuevo contrato con su supporting actress. Ahora, si bien las elecciones del 19 son importantes, me preocupa pensar las cosas no perdiendo la temporalidad de los 10 años de Menem, que es algo que las capas medias tendrían que volver a pensar: cuando le entregaron su voto por segunda vez, y lo entregaron porque había convertibilidad, el dólar estaba uno a uno, porque se iban a Miami... Pensar que esas temporalidades largas, en el caso de Menem, dejaron un país desconocido hasta ese momento. Y el que va a quedar ahora va a ser un país peor que el que dejó Menem.

En la danza de presidenciables se habla de Lavagna, a quien Duhalde impulsa públicamente. Una suerte de presidente de transición, por cuatro años y como candidato de un gran frente.

-Lo ignoro, puede ser una idea de Duhalde, porque él hizo la mejor experiencia con Lavagna. Fue Duhalde quien lo llamó y después se lo transfirió a Kirchner, y creo que fueron los mejores años económicos para salir de la crisis anterior. Tengo un enorme respeto desde el punto de vista de lo que Lavagna hizo como ministro de Economía. Si me obligan a contestar, diría Lavagna no va a tomar el camino de ser candidato, aunque quizás lo que sería muy bueno para la Argentina es que un candidato presidencial lo tuviera a Lavagna como garantía.

Lo tuvo Massa y no le alcanzó.

-Pero tiene que tenerlo el peronismo. Si Lavagna aceptara ser la garantía de un plan económico sería excelente. Las condiciones que encontró Lavagna fueron verdaderamente terribles. ¡Que no me hable Macri que encontró condiciones terribles! Y el país ya en 2003 estaba creciendo.

Conoces mucho a Carrió, ¿cómo analizás sus últimos deslices mediáticos? Pedirle a la clase media que dé "propinas y changas"...

-Mientras ella se mueva dentro de las franjas de las capas medias, que son las que puede asegurar, incluso diciendo las barbaridades de "las propinas y las changas", ahí va a estar su futuro. Carrió mantiene algunas de sus cualidades: es excelente en los medios y tiene un temperamento que evidentemente a la Argentina le gusta en sus mujeres políticas. Carrió es muy parecida en su temperamento a Cristina. Al argentino le gustan esas mujeres políticas televisivas. Tiene el tiempo y lo caliente que la TV pide y se parece a CFK en la necesidad de autorreferenciar todo problema. Y le ha ido bien con su estilo, como a Cristina.

Tan confusa está la política que hoy hasta se habla de una eventual candidatura de Tinelli. ¿Ves factible que esto ocurra en la Argentina?

-Si EE.UU. lo votó a Trump, que mete al país más grande del mundo en una guerra comercial con el segundo país más grande, pienso que cualquier desastre puede pasar y que nadie está libre.Trump hizo un discurso dirigido a aquellos que no se sentían representados por la política y aquellos que no se sentían representados por la política se sintieron representados inmediatamente por Trump. Que aprendan los políticos a hacer un discurso político en el cual la gente por lo menos entienda de qué se está hablando, no se puede hablar todo el día de las lebacs y las letes cuando se habla de política. Los políticos tienen que aprender a dar un interés público en su discurso, esa es la cuestión. Si los políticos no aprenden se los va a dar Tinelli. ¿Me voy a escandalizar si EE.UU. está gobernado por Trump? Si en el país más grande del mundo eso puede suceder también ese desastre puede suceder en la Argentina. ¿Por qué no?

El escándalo y la maternidad de las celebrities, dos caras de la misma moneda

Beatriz Sarlo está a punto de publicar su nuevo libro, La intimidad pública, donde analiza con la agudeza que la caracteriza el escándalo y la maternidad de los famosos ventilada a la luz pública como síntomas de la época actual. "El escándalo se me apareció un día en la repetición, ya sea en la TV o en las redes, de un mismo argumento: "Yo lo amé, él me traicionó", o "ella me traincionó, yo la amaba, volvimos a estar juntos". La repetición de un argumento muy pobre y su construcción como el argumento que hace funcionar todo lo demás. Percibí que los protagonistas del escándalo pasaban casi sin transición a una especie de idilio con el nacimiento de un nuevo hijo. Y para mostrar el proceso que conducía a ese nacimiento, se sacaban fotos muy parecidas a las del escándalo: los pechos, los traseros, los vientres aparecían del mismo modo. Y, además, que apareciera el embarazo como tema tenía que ver con nuevas formas de la estructura física atractiva de las mujeres. Si vos pensás en la década del 60, de la modelo Twiggy, o de la argentina Claudia Sánchez, esos cuerpos no se favorecían con el embarazo, siendo el ideal de extrema delgadez, el embarazo era algo que acontecía como un evento que no entraba dentro de la estética de esos cuerpos. Ahora uno diría que con la estética de los cuerpos de las cirugías estéticas y los implantes, el embarazo del presente es muy afín.

¿Por qué el tema de la maternidad cuando se discute hoy en la Argentina la despenalización del aborto?

-Ése parece ser el tema de una fracción del pensamiento. Hay una línea del feminismo nortamericano que reinvindica la maternidad como un poder que tienen las mujeres y no los hombres. Un camino peligroso, porque empieza a practicarse la maternidad como algo que da poder, no como algo que puede llegar a establecer límites, costar mucho, encerrar a las mujeres en determinado territorio. La idea de la maternidad como algo sólo feliz y poderoso atraviesa ciertas zonas del feminismo de derecha y llega a celebridades locales. Mujeres aparentemente muy independientes, de repente expresan sentimientos que parecen de finales del siglo XIX, del romanticismo. Y los hombres, sus nuevas parejas, es notable como se incorporan inmediatamente.

Dixit

"Macri es alguien muy aideológico, por tanto, aunque no le guste el aborto, si tiene que habilitar el debate, lo habilita; o confía en que él tiene una mayoría en Cambiemos que no lo vota"

"Si Cristina va a una interna en el peronismo, posiblemente la gane, y Macri va a tener barato un nuevo contrato con su supporting actress"

"Creo que Lavagna no va a ser candidato, aunque sería muy bueno para la Argentina que un candidato presidencial lo tuviera a él como garantía de un plan económico"

"Los políticos tienen que aprender a dar un interés público en su discurso. No se puede hablar todo el día de las lebacs y las letes. Si los políticos no aprenden, se los va a dar Tinelli", por Micaela Pérez (para "El Cronista" del 
Para la ensayista y escritora, el Presidente dejará una Argentina más injusta, pobre y desigual. Y opina que su eventual reelección dependerá de la capacidad del peronismo de rearmarse para ofrecer una alternativa distinta a Cristina. En caso de que no lo logre, dice, la expresidenta "seguirá siendo la supporting actress" de Macri permitiendo su continuidad.
Imagen de MICAELA PÉREZ

Por  MICAELA PÉREZ
Sarlo:

"Para el macrismo yo no existo", dijo alguna vez Beatriz Sarlo para explicar la impresión casi indiferente que producían sus críticas cada vez más punzantes al gobierno actual, en contraste con el impacto que cada uno de sus agudos dardos causaba en el corazón del poder en tiempos de Cristina Kirchner y que hacía que el kirchnerismo en pleno saliera a responderle con artillería pesada. Será porque la intelectualidad vernácula ha perdido el peso que supo conseguir en la Argentina de los K, o porque al macrismo simplemente no le interesa esa dialéctica confrontativa, lo cierto es que Sarlo, una de las intelectuales más lúcidas de la Argentina, tiene aún mucho para decir sobre el país de Macri, la escuche, o no, el poder.

¿Cómo estás viendo el debate por el aborto que arrancó esta semana en el Senado?

-No hay votos todavía y, además, a diferencia de Monzó como presidente de la Cámara de Diputados, que no se conoció su voto porque no hubo necesidad de desempate, uno sabe cuáles son las preferencias ideológicas de Michetti y de un senador orgánico del PRO, como Pinedo, y otro que fue electo recientemente, como Esteban Bullrich. O sea, la fuerza que se va a imprimir para decidir esos 11 votos, que creo que son los que están indecisos, es grande. Nosotros lo vimos a Pichetto hace unos días y él tenía mucha confianza en que la ley pudiera salir sin modificaciones, porque si sale con modificaciones, olvidémonos, el proyecto tiene que volver a Diputados y hay que volver a votar. Pichetto se mostraba optimista, lo cual me dejó relativamente tranquila, porque tiene una enorme experiencia. Pero los 11 votos que faltan hay que ganarlos y no sé si son votos que puedan ser tan influidos por la movilización de la opinión pública. Creo que los votos de diputados pudieron ser influidos por esa movilización.

Hay cambio de posiciones, de todos modos. Cristina siempre se opuso, pero anunció que votará a favor.
[14/7 22:08] Adrian Corbella: -En el caso de Cristina es un cambio, pero nunca había dicho en este proceso qué iba a votar. Es un cambio de ella, que estaba en contra del aborto, no de votos. Y me parece que en el Senado también hay que poner en la balanza que aún no se ve operar a figuras tan inteligentes del lado del PRO como Lospennato y Lipovetsky, que fueron muy importantes en el desguace de los votos del PRO en Diputados. En el Senado no veo esa dinámica intelectual política que tuvieron estos dos diputados.

Ahora, más allá del oportunismo político de impulsar este ley en momentos en los que el Gobierno no puede exhibir resultados económicos, ¿hay algún "mérito" en Macri al haber habilitado el debate? Porque no es un gobierno del que uno hubiera esperado temas propios de la agenda progresista.

-Están los que dicen que por indicación de su equipo más cercano, habilitó el debate para tener un gran tema en agenda que no sean los temas económicos. Y el macrismo siguió esa indicación. ¿Por qué la siguió? Ahí si uno tiene que desarrollar hipótesis: el carácter ideológico de Macri es muy fuerte, si bien él se pronunció contra el aborto en su momento, su carácter aideológico, esa especie de libre juego ideológico hace que no tenga principios fundamentales. Cuando Cristina se oponía al aborto, creo que eran ideas de ella, educada en colegio religioso o vaya a saber por qué; esa es una hipótesis: Macri es alguien muy aideológico, por tanto, aunque no le guste el aborto, si tiene que habilitar el debate, lo habilita; o confía en que él tiene una mayoría en Cambiemos que no lo vota...

Esta última es un poco la explicación que da Carrió:...

-Confiaba en que él tenía una mayoría más sólida de la que tenía en Cambiemos, justamente porque su mente tiene esa especie de desnudez ideológica, ética y moral, esa es otra cuestión a considerar. La tercera hipótesis es que Macri se ha dado cuenta de que no va a mejorar su relación con el Papa. El Papa ya no vino a la Argentina, entonces Macri dice por qué me estoy preocupando tanto por una autoridad moral mundial que a mí no me devuelve nada. Eso también tendría ver con la posición aideológica de Macri, no está ni en contra ni a favor del Papa, le gustaría tenerlo de su lado, pero ya sabe que no lo tiene.

Dijiste en otra entrevista, "a mí Macri no me gusta, pero no importa. Importa cómo gobierna y qué Argentina va a dejar". A tres años de Gobierno, ¿qué Argentina creés hoy que va a dejar Macri?

-Creo que es una Argentina donde las condiciones de injusticia en la desigualdad de la riqueza se acentúan enormemente, donde el problema fundamental de esa Argentina, que es el 30% de pobres y dentro de ellos los chicos y los jóvenes, sigue intacto o en crecimiento, y cuyas consecuencias finales las vamos a ver dentro de unos años, como con el menemismo. ¿Por qué las capas medias votaron masivamente al menemismo en 1995? ¿Cómo fue reelegido Menem? Las consecuencias se tuvieron que ver después de esos cuatro primeros años de Gobierno; entonces yo creo que esas consecuencias ya están en las encuestas, en los números, en los estudios, pero cuando empecemos a verlas, como en el 95 empezamos a ver a los cartoneros, vamos a verlas en la trama.

¿A qué te referís?

-Se está destruyendo lo que fue una trama argentina muy tradicional, que tenía que ver con las pequeñas empresas, los trabajadores independientes, no sólo con los obreros en las grandes empresas, esa es una trama muy tradicional de la Argentina que hacía que se diferenciara el país de los otros países de América latina. Hoy los números de la Argentina son parecidos a los de otros países de la región en términos de pobreza y de exclusión. La diferencia en el rendimiento de los estudiantes entre los que van a las escuelas de centros urbanos de capas medias y medias bajas y los de escuelas particulares, y de los que van a las escuelas de los centros suburbanos, es terrible. Es decir, en términos que ya no se arreglan, como ya no se arregla la pobreza que dejó Menem. O sea que van a pasar muchas décadas antes de arreglar esa pobreza.

Macri llegó al poder justamente con la promesa de "pobreza cero", e incluso pidió que su Presidencia sea juzgada por la cantidad de pobres que va a dejar.

-Uno puede decir "hambre cero", que es la frase de Lula, pero "pobreza cero" es disparatado, porque tiene que ver con cómo se la mide, en Alemania la pobreza se mide por la mitad del salario básico. Todo lo que dijo Macri al principio uno tiene que pensar si lo dijo por ignorancia, por hipocresía o por cinismo. Quizá sea una combinación de las tres. Lo de la ignorancia es extraño, de todas maneras, ya que los economistas hoy se conocen todos entre sí, no podía ser que él no conociera los datos de la Argentina, que además el Observatorio Social de la Iglesia los ponía sobre la mesa semanalmente. Entonces, uno tiene que ir a ver la hipocresía de las promesas electorales y el cinismo de decir, "bueno, me votan y vamos a ver qué hacemos".

La clase media y los sectores populares que lo votaron y aceptaron esa suerte de contrato inicial de "sacrificarse hoy para estar mejor mañana" están cada vez más descreidos. ¿Qué pensás que va hacer Macri para retenerlos, ya que los necesita ser reelecto?

-Lo que tiene es a Cristina. Macri quiere mantener a Cristina como supporting actress, en el sentido pleno de la palabra supporting actress: es la actriz que lo va a soportar en una próxima elección. Ahí hay que pensar qué decide hacer el peronismo, porque si Cristina puede seguir siendo la supporting actress de Macri es porque el peronismo no está en condiciones políticas ni organizativas de presentar otra alternativa.

Para el peronismo el sueño de volver al poder en 2019 no parece tan inalcanzable como cuando Macri ganó la legislativa y se daba por hecho su reelección. Ahora, con Barrionuevo de interventor tampoco la tienen fácil en el PJ...

-Pero el peronismo ya tuvo reuniones por su lado, creo que Barrionuevo no va a quedar colgado de una bandera burocrática donde está, sino que va a volver a reubicarse si el peronismo logra unificarse por otro lado. Depende de la fuerza que tenga el kirchnerismo ahí para imponer a CFK. Si va a una interna, posiblemente la gane, y por tanto Macri va a tener barato un nuevo contrato con su supporting actress. Ahora, si bien las elecciones del 19 son importantes, me preocupa pensar las cosas no perdiendo la temporalidad de los 10 años de Menem, que es algo que las capas medias tendrían que volver a pensar: cuando le entregaron su voto por segunda vez, y lo entregaron porque había convertibilidad, el dólar estaba uno a uno, porque se iban a Miami... Pensar que esas temporalidades largas, en el caso de Menem, dejaron un país desconocido hasta ese momento. Y el que va a quedar ahora va a ser un país peor que el que dejó Menem.

En la danza de presidenciables se habla de Lavagna, a quien Duhalde impulsa públicamente. Una suerte de presidente de transición, por cuatro años y como candidato de un gran frente.

-Lo ignoro, puede ser una idea de Duhalde, porque él hizo la mejor experiencia con Lavagna. Fue Duhalde quien lo llamó y después se lo transfirió a Kirchner, y creo que fueron los mejores años económicos para salir de la crisis anterior. Tengo un enorme respeto desde el punto de vista de lo que Lavagna hizo como ministro de Economía. Si me obligan a contestar, diría Lavagna no va a tomar el camino de ser candidato, aunque quizás lo que sería muy bueno para la Argentina es que un candidato presidencial lo tuviera a Lavagna como garantía.

Lo tuvo Massa y no le alcanzó.

-Pero tiene que tenerlo el peronismo. Si Lavagna aceptara ser la garantía de un plan económico sería excelente. Las condiciones que encontró Lavagna fueron verdaderamente terribles. ¡Que no me hable Macri que encontró condiciones terribles! Y el país ya en 2003 estaba creciendo.

Conoces mucho a Carrió, ¿cómo analizás sus últimos deslices mediáticos? Pedirle a la clase media que dé "propinas y changas"...

-Mientras ella se mueva dentro de las franjas de las capas medias, que son las que puede asegurar, incluso diciendo las barbaridades de "las propinas y las changas", ahí va a estar su futuro. Carrió mantiene algunas de sus cualidades: es excelente en los medios y tiene un temperamento que evidentemente a la Argentina le gusta en sus mujeres políticas. Carrió es muy parecida en su temperamento a Cristina. Al argentino le gustan esas mujeres políticas televisivas. Tiene el tiempo y lo caliente que la TV pide y se parece a CFK en la necesidad de autorreferenciar todo problema. Y le ha ido bien con su estilo, como a Cristina.

Tan confusa está la política que hoy hasta se habla de una eventual candidatura de Tinelli. ¿Ves factible que esto ocurra en la Argentina?

-Si EE.UU. lo votó a Trump, que mete al país más grande del mundo en una guerra comercial con el segundo país más grande, pienso que cualquier desastre puede pasar y que nadie está libre.Trump hizo un discurso dirigido a aquellos que no se sentían representados por la política y aquellos que no se sentían representados por la política se sintieron representados inmediatamente por Trump. Que aprendan los políticos a hacer un discurso político en el cual la gente por lo menos entienda de qué se está hablando, no se puede hablar todo el día de las lebacs y las letes cuando se habla de política. Los políticos tienen que aprender a dar un interés público en su discurso, esa es la cuestión. Si los políticos no aprenden se los va a dar Tinelli. ¿Me voy a escandalizar si EE.UU. está gobernado por Trump? Si en el país más grande del mundo eso puede suceder también ese desastre puede suceder en la Argentina. ¿Por qué no?

El escándalo y la maternidad de las celebrities, dos caras de la misma moneda

Beatriz Sarlo está a punto de publicar su nuevo libro, La intimidad pública, donde analiza con la agudeza que la caracteriza el escándalo y la maternidad de los famosos ventilada a la luz pública como síntomas de la época actual. "El escándalo se me apareció un día en la repetición, ya sea en la TV o en las redes, de un mismo argumento: "Yo lo amé, él me traicionó", o "ella me traincionó, yo la amaba, volvimos a estar juntos". La repetición de un argumento muy pobre y su construcción como el argumento que hace funcionar todo lo demás. Percibí que los protagonistas del escándalo pasaban casi sin transición a una especie de idilio con el nacimiento de un nuevo hijo. Y para mostrar el proceso que conducía a ese nacimiento, se sacaban fotos muy parecidas a las del escándalo: los pechos, los traseros, los vientres aparecían del mismo modo. Y, además, que apareciera el embarazo como tema tenía que ver con nuevas formas de la estructura física atractiva de las mujeres. Si vos pensás en la década del 60, de la modelo Twiggy, o de la argentina Claudia Sánchez, esos cuerpos no se favorecían con el embarazo, siendo el ideal de extrema delgadez, el embarazo era algo que acontecía como un evento que no entraba dentro de la estética de esos cuerpos. Ahora uno diría que con la estética de los cuerpos de las cirugías estéticas y los implantes, el embarazo del presente es muy afín.

¿Por qué el tema de la maternidad cuando se discute hoy en la Argentina la despenalización del aborto?

-Ése parece ser el tema de una fracción del pensamiento. Hay una línea del feminismo nortamericano que reinvindica la maternidad como un poder que tienen las mujeres y no los hombres. Un camino peligroso, porque empieza a practicarse la maternidad como algo que da poder, no como algo que puede llegar a establecer límites, costar mucho, encerrar a las mujeres en determinado territorio. La idea de la maternidad como algo sólo feliz y poderoso atraviesa ciertas zonas del feminismo de derecha y llega a celebridades locales. Mujeres aparentemente muy independientes, de repente expresan sentimientos que parecen de finales del siglo XIX, del romanticismo. Y los hombres, sus nuevas parejas, es notable como se incorporan inmediatamente.

Dixit

"Macri es alguien muy aideológico, por tanto, aunque no le guste el aborto, si tiene que habilitar el debate, lo habilita; o confía en que él tiene una mayoría en Cambiemos que no lo vota"

"Si Cristina va a una interna en el peronismo, posiblemente la gane, y Macri va a tener barato un nuevo contrato con su supporting actress"

"Creo que Lavagna no va a ser candidato, aunque sería muy bueno para la Argentina que un candidato presidencial lo tuviera a él como garantía de un plan económico"

"Los políticos tienen que aprender a dar un interés público en su discurso. No se puede hablar todo el día de las lebacs y las letes. Si los políticos no aprenden, se los va a dar Tinelli"

Publicado en:
https://www.cronista.com/3dias/Sarlo-El-pais-que-dejara-Macri-va-a-ser-peor-que-el-que-dejo-Menem-20180713-0003.html

domingo, 8 de julio de 2018

La hipótesis Tinelli /la hipótesis Felipe, por José Natanson (para "Página 12" del 08-07-18)



Sumido aún en la densa atonía a la que lo empujó la derrota electoral pero desperezándose porque huele sangre, el peronismo ensaya alternativas. Me referiré aquí a dos, que están en el centro de las especulaciones y que al ser en buena medida opuestas ilustran el desconcierto que todavía impera en el viejo partido.

La primera es la candidatura presidencial de Marcelo Tinelli, idea que se suele justificar con un razonamiento mecánico: el peronismo cuenta con una amplia representación territorial e institucional pero carece hoy de un candidato competitivo. Tinelli goza de un alto nivel de conocimiento, ha demostrado un olfato fino para intuir los humores populares y es carismático y versátil, capaz de arbitrar una pelea de farándula y al minuto siguiente interactuar con dulzura con un nene de tres años. Podría por lo tanto ocupar ese lugar, como la cobertura chocolatosa de una torta cocinada por gobernadores que prefieren asegurar su reelección antes que jugarse en un riesgoso armado nacional, legisladores necesitados de un candidato que les garantice su supervivencia y operadores astutos pero desprovistos de votos. 

La relación de Tinelli con la política ha oscilado históricamente entre el desdén y el ocasional interés. El progresismo lo subestima tanto como lo detesta, y no es difícil detectar detrás de este rechazo epidérmico una reacción similar a la que genera el populismo: la idea de que Tinelli, como en su momento Perón, engrupe narcóticamente a las masas, que deberían estar disfrutando de las metáforas de Ricardo Forster en lugar de intoxicarse de Morias y Pampitas. Hábil constructor de escenas públicas, Tinelli es vandorista: golpea para negociar, usualmente a través de las caracterizaciones, no siempre malas, que despliega en sus programas. Y aunque se ha especulado hasta el cansancio acerca del efecto político-electoral de sus sketches, y todavía hay quien atribuye la caída del kirchnerismo en 2009 al Alica-Alicate, lo cierto es que el método tinellista de construcción de personajes, tendiente a subrayar dos o tres rasgos idiosincráticos –Macri cheto, Cristina fría, Massa oportunista– contribuye menos a definir elecciones que ha reforzar ideas previamente construidas (un procedimiento similar al de otro programa estrella, Intratables, donde cada panelista cumple un rol: el informado siempre aporta datos, el indignado jamás resigna sus enojos y el kirchnerista parece Amado Boudou cuando se enteró de que sería candidato a vicepresidente). 

La novedad es que Tinelli viene emitiendo una serie de gestos en el sentido de un posible salto a la política: en un reportaje con ese entrevistador notable en el que se ha convertido Luis Novaresio, dijo que estaría dispuesto a involucrarse y que él siempre mantuvo “una mirada para los de abajo”. Se manifestó en contra del aumento de tarifas y a favor de la legalización del aborto. Y dejó trascender que este año ShowMatch, que ha ido limando discretamente sus tramos más irritativos (el famoso corte de pollera, el baile del caño, la exposición de menores a situaciones estresantes) tendrá un sesgo social y federal, con transmisiones en vivo desde las provincias. 

El problema de la hipótesis Tinelli es… Tinelli. En primer lugar, las encuestas coinciden en que su popularidad no necesariamente se traduce en votos, que una parte importante de la sociedad lo conoce y disfruta de sus programas, pero que no lo elegiría para un cargo público. Por otro lado, el hecho de que un sector del peronismo flirtee con la idea de una candidatura salvadora no implica que el resto esté dispuesto a aceptarla: ¿cómo reaccionaría por ejemplo el kirchnerismo ante la postulación de una celebrity desideologizada y con la que lo une una historia tormentosa? (recordemos la amistad con Néstor, que mucho antes de Tristán Bauer le ofreció la dirección de la TV Pública, más tarde la negociación para que se haga cargo de las transmisiones de fútbol y el enojo de Cristina, que con agudeza lo acusó de ser ese tipo de persona que se conmueve con los pobres sueltos, pero que se queja cuando esos mismos pobres se organizan). 

Hay también una cuestión de cultura política. A diferencia de lo que sucede en países supuestamente más serios como Perú y Estados Unidos, la sociedad argentina se ha mostrado históricamente renuente a elegir outsiders. Los grandes ejemplos de los 90 –Palito Ortega y Carlos Reutemann por el PJ y Graciela Fernández Meijide y Aníbal Ibarra por el Frepaso– fueron intuiciones de líderes audaces como Carlos Menem y Chacho Alvarez, que no buscaban un candidato que los llevara como bandera a la victoria sino figuras capaces de tapar huecos electorales en el marco de dispositivos políticos cuya conducción se reservaban.

Pero además todos ellos tuvieron que recorrer un largo camino –gobernador, senador, diputado, ministro– antes de siquiera soñar con la presidencia, como ocurriría luego con Macri, que perdió su primera elección a jefe de gobierno, más tarde tuvo que candidatearse a diputado (su breve paso por la Cámara fue ocasión para su célebre apotegma legislativo: “el que no se aburre en una sesión es un animal”), después fue elegido al frente de la Ciudad y recién tras completar su segundo mandato porteño estuvo en condiciones de aspirar al premio mayor. Aunque se dijera ingeniero, Macri ya era un político hecho y derecho cuando se convirtió en presidente. 

Esto no significa que la sociedad no admita a dirigentes provenientes de otros ambientes, sino que les exige un camino previo, casi diríamos un proceso de conversión. Y a veces ni siquiera ocurre, como confirman los frustrados intentos de dirigentes sociales (Juan Carlos Blumberg, Luis D’ Elía), judiciales (Julio Cruciani) y sindicales (Hugo Moyano, Víctor De Gennaro) de saltar a la política electoral.

La segunda alternativa funciona como un espejo de la anterior. En lugar de un showman, un dirigente surgido de las entrañas mismas del sistema: Felipe Solá presidente.

Como la anterior, la hipótesis tampoco es un disparate. Dotado de un espesor político singular, el ex gobernadora parece como una opción netamente peronista, susceptible de ser apoyada por el PJ territorial, y a la vez cercana a la sensibilidad de los sectores medios progresistas. Porque dispone de un background intelectual infrecuente en políticos de primer nivel (y que no se priva de exhibir en público, por ejemplo recitando el Martín Fierro), porque, a diferencia de muchos de sus colegas, tiene humor, y porque a veces habla con los periodistas como si se estuviera psicoanalizando, la figura de Solá no genera en las capas medias la hostilidad que despiertan otros dirigentes (Beatriz Sarlo, magnánima, suele rescatarlo). Por último, su paso por la secretaría de Agricultura durante el menemismo –y en particular su acertada decisión de habilitar los cultivos transgénicos– lo convierten en un candidato con potencial electoral en la ancha Pampa sojera.

Su historia política reciente es, por supuesto, zigzagueante. Tras una buena gestión bonaerense, que a pesar de las presiones sostuvo hasta el final la reforma policial de León Arslanian y cuya valoración creció a la luz de la mediocridad de las que le siguieron, Solá fue tempranamente expulsado de la galaxia kirchnerista. Caballero errante, selló con Mauricio Macri y Francisco De Narváez la alianza que logró derrotar al oficialismo en 2009 y luego emigró al massismo, primero como candidato a diputado y más tarde a gobernador. Evitó, sin embargo, los dos atajos típicos de los desterrados: la demagogia punitiva (estilo Massa) y el repentinismo denuncista (estilo Ocaña). Inmune aestas tentaciones, Solá mantuvo respecto del kirchnerismo una posición crítica pero madura, más política, al estilo de Roberto Lavagna, Alberto Fernández y Martín Lousteau, otras figuras de primera línea despedidas sin buenas explicaciones. 

El resultado es que la relación de Solá con el kirchnerismo nunca llegó a un punto de no retorno, lo que alimenta las especulaciones acerca de un eventual entendimiento con Cristina, y que al mismo tiempo no carga con la mochila de plomo del último tramo del gobierno K, a diferencia de lo que ocurre con aquellos dirigentes que se quedaron hasta el final y que hoy no tienen más remedio que defender públicamente algunas decisiones surrealistas (por ejemplo Agustín Rossi, también dotado de peso político propio y que se ve obligado a justificar, ante cada entrevista, la designación de César Milani como jefe del Ejército). 

En suma, Solá aparece en teoría como un candidato capaz de reunir una serie de atributos personales y de historia política difíciles de encontrar, como el prospecto de un peronismo que trascienda el núcleo duro de apoyos conurbanos asegurados. El problema de la hipótesis Felipe, sin dudas más interesante que la anterior, es que funciona en los papeles. Es una hipótesis de laboratorio, un embrión criocongelado que no ha pasado por la dura prueba de la consideración de la opinión pública, que todavía no se ha enterado y que suele operar con arreglo a lógicas insondables. Ninguna encuesta más o menos seria registra hasta ahora un aumento de su intención de voto.

El escenario político está abierto. Tan prematuro era afirmar tres meses atrás que el gobierno tenía asegurada su reelección como asegurar hoy que la tiene total, definitivamente perdida: contra lo que creen los socios del club yo te avisé, nada está dicho todavía. Pero es cierto que las cosas han cambiado y que la contracara de un macrismo declinante es un peronismo que, por primera vez desde las elecciones de 2015, intuye la posibilidad de un regreso: más allá de fortalezas y debilidades, las dos hipótesis pueden ser interpretadas como el signo de una fuerza que se recompone pero que sigue desorientada. Sucede que, quizás porque es un movimiento más que un partido orgánico y porque su potencia plebeya le imprime un estilo aluvional a su dinámica política, el peronismo suele sorprender con líderes inesperados: lo fue el coronel Perón, convertido en la salida impensada –y no querida– al golpe filofascista del 43, pero también Carlos Menem, que le arrebató la interna a un Antonio Cafiero que desde hacía tres años aparecía como el presidenciable más seguro, y por supuesto Néstor Kirchner, el gobernador semidesconocido que llegó al poder por una extraña carambola política. Si algo enseña la historia es que las candidaturas peronistas pueden pensarse y construirse, pero que al final simplemente emergen. 

Por último, la decisión de Cristina. Como se sabe, su eventual candidatura presidencial llevaría a la división del peronismo y a un probable escenario de tercios, que es lo que pretende el gobierno. ¿Jugará de todos modos? El método inductivo –un cuervo es negro, dos cuervos son negros, todos los cuervos son negros– sugiere sí: desde la recuperación de la democracia, todos los ex presidentes –Menem, Alfonsín, Rodríguez Saá, Duhalde, Néstor– apostaron a un regreso. ¿Por qué debería privarse Cristina, que a dos años de su salida del gobierno conserva una potencia política muy superior a la de sus antecesores? ¿Por qué debería dar un paso al costado, si cuenta con niveles de apoyo popular que ningún otro dirigente opositor es capaz de concitar, dispone de un bloque sólido de legisladores e intendentes y del apoyo de una importante base militante? ¿Para priorizar una unidad que quizás nunca se concrete? ¿Por las encuestas que predicen su caída en un lejano ballotage?¿Por límites supuestamente infranqueables? Como escribió el sociólogo Ignacio Ramírez, pisos y techos son cosas de edificios; la política se hace arena con arena (y se disuelve igual de rápido).

* Director de Le Monde diplomatique, Edición Cono Sur.

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