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jueves, 29 de agosto de 2019

Para empezar, default selectivo, por Cristian Carrillo (para "Página 12" del 29-08-19)


Los economistas se quejaron por la falta de información sobre la suerte del crédito del FMI. 

Vanoli, Letcher y D'Atellis cuestionaron los anuncios

Economistas heterodoxos interpretaron que el plan de reestructuración de la deuda reconoce la imposibilidad de pago.

Por Cristian Carrillo


El Gobierno anunció una reestructuración de deuda con bonistas, bancos y el Fondo Monetario Internacional. Economistas heterodoxos analizaron el impacto y las consecuencias de las medidas comunicadas este miércoles por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, en una nueva jornada de volatilidad financiera y presión sobre la cotización del dólar. En el caso de las letras de corto plazo, la reestructuración es compulsiva e involucra a bancos y aseguradoras de riesgo, con el objetivo de morigerar la sangría de reservas ante la posibilidad de que el Fondo no gire el último desembolso. “Lo concreto es que se ahorran divisas por tres meses al costo de un default selectivo”, opino el ex presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli. Con los bonos, ya sea bajo legislación local o internacional, se realizará una compulsa voluntaria, casi sin efecto inmediato. También se iniciaron conversaciones con el FMI. “Esto último se descontaba que iba a suceder, sin importar quien ganara las elecciones. Fue solo un anuncio para la tribuna”, sumó Agustín D’Attellis, director de Agora Consultores y docente de la UBA.

Los anuncios de Lacunza dejaron más interrogantes que certezas en un momento de alta incertidumbre, lo que se refleja en el precio del dólar y en la cotización de los bonos argentinos. “Para empezar, no hubo ninguna información sobre el resultado de la revisión del Fondo Monetario, lo que permitiría despejar las dudas de si los 5400 millones de dólares del sexto tramo del préstamo lo van a desembolsar”, señaló a este diario Hernán Letcher, economista y cofundador del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). La negación de ese desembolso por parte del organismo podría explicar la decisión del Gobierno de aplazar los próximos vencimientos de deuda hasta después de las elecciones. “Lo que sabemos es que el Fondo vino a verlo al candidato presidencial Alberto Fernández y todo quedó en un especie de limbo”, agregó Letcher.

“Estas medidas hubiesen tenido sentido si se hubiesen comunicado hace tres meses y no ahora en medio del vendaval financiero”, coincidió Letcher con Vanoli en el timing del anuncio, el cual mantiene su tinte electoralista. “El problema con el FMI no son los vencimientos sino cómo adoptar otro plan económico que genere crecimiento,  saliendo del ajuste que nos lleva al default, como pasó con Martínez de Hoz y en los '90”, se explayó Vanoli, titular Synthesis.

En un análisis más minucioso, D’Attellis consideró que el hecho de que el Congreso apruebe en los meses que restan hasta octubre un canje de deuda en moneda local es poco probable. “Lo que quieren es transferir la responsabilidad de un canje al Congreso. Lo mismo pasa con la supuesta reestructuración con los bonos con legislación extranjera y cláusula de acción colectiva. El mercado ya está descontando que va a haber una reestructuración de plazos con quita de capital, pese a que el ministro diga otra cosa”, explicó el especialista. “La única medida que tiene impacto es la extensión de los plazos de vencimiento para las letes y lecaps (letras de liquidez de corto plazo)", agregó.

El canje se realizará de manera compulsiva para bancos y asegurados, que representan el 10 por ciento de los CUIT con tenencia de estos papeles y en conjunto tienen el 95 por ciento de la emisión. Es decir, el 10 por ciento restante, conformado por personas humanas (físicas) detenta el otro 5 por ciento. “Ahí va a jugar el impacto en el programa financiero. No se hizo mención a los Fondos Comunes de Inversión que tienen estas letras. En ese caso habrá que ver cómo trasladan la extensión de los plazos a los clientes (tenedores de los FCI) porque indefectiblemente les va a caer la liquidez a esos instrumentos”, detalló D’Attellis. “La clave de todo esto es el desembolsos del FMI”, concluyó.

“Te alivia un poco lo de las letes, al menos por tres o seis meses, porque se evita pagar el equivalente a unos 10.000 millones de dólares. Fuera de eso, un canje compulsivo es un default parcial. Lo demás es todo marketing. No agrega nada. Este tipo de medidas contradictorias lo que trae es más incertidumbre y no logra recuperar confianza. Se podría haber hecho antes de manera voluntaria”, afirmó Vanoli, quien también remarcó la falta de medidas que protejan las reservas. “No hubo medidas que reviertan la apertura importadora ni la fuga de capitales o impulsen exportaciones ni fortalezcan las reservas. No alcanza la ingeniería financiera y los canjes. Se requiere un plan de crecimiento que genere los recursos para crecer y pagar la deuda”, detalló Vanoli.

Letcher llamó la atención sobre un posible incumplimiento en la recientemente modificada ley de administración financiera, la cual exige para todo canje de deuda que haya una mejora (para el país) en el perfil de vencimiento, reducción de capital o de intereses. Deben cumplirse dos de estos tres objetivos. “Si no se define esto es un escenario de default, aunque lo quieran mostrar como un rollover. Esta es una discusión central”, agregó el titular del CEPA.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/215147-para-empezar-default-selectivo

lunes, 20 de agosto de 2018

D’Attellis prevé nueve meses consecutivos de caída: “Todos los motores para que la economía crezca van a ser tirados para abajo”, por "Actor Político" del 18-08-18


18 ago - 

El economista pronosticó que la recesión será una constante hasta el año que viene y explicó que “luego nos vamos a estancar en un nivel más bajo que el de ahora”.


En declaraciones a FM 92.3, Agustín D’Attellis compartió sus proyecciones económicas para el segundo semestre y el inicio del 2019 y previó “nueve meses consecutivos” de caída en la actividad, más pérdida de empleo.
“Vamos a caer nueve meses y luego nos vamos a estancar en un nivel más bajo que el de ahora”, sostuvo el economista.
El economista analizó que ese es el panorama en caso de que “no se precipite una crisis en el plano cambiario”, situación que modificaría para peor las estimaciones.
En ese sentido, dijo que no se ve ninguna recuperación en la industria, la actividad comercial y el mercado interno. Tampoco ve una mejora en el poder adquisitivo.
“Todos los motores que explican que una economía crezca van a ser tirados para abajo”, señaló.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/8253/d_rsquo_attellis_preve_nueve_meses_consecutivos_de_caida_todos_los_motores_para_que_la_economia_crezca_van_a_ser_tirados_para_abajo/

viernes, 29 de junio de 2018

Agustín D’Attellis: “Con este salto cambiario, ya hablamos de una inflación cercana al 40%”, por "Actor Político" del 29-06-18


29 jun - 

El economista explicó que la devaluación y la alta inflación “pueden llevar a Argentina a un escenario delicado” y alertó sobre el traslado a precios. “Las paritarias que vimos como un gran éxito, ya empiezan a quedar cortas”, indicó.

  
En declaraciones a radio AM530, Agustín D’Attellis resaltó que al Gobierno ya no le alcanza la plata del FMI “y en el mercado internacional está cerrado”.
“El Gobierno no está dispuesto a tomar ninguna medida que afecte a los sectores de poder a los que pertenecer. Lo único que le queda a mano es permitir una devaluación mayor del peso”, agregó el economista.
En ese marco, se refirió a la gestión de Luis Caputo al frente del Banco Central. “Tendrá algo de muñeca con el mercado, porque operó con paraísos fiscales y estas cosas, pero para manejar el Banco Central hace falta otra cosa”, aseguró.
“Evidentemente este mecanismo de subasta, donde se subastan 100 o 150 millones por día, es una vergüenza, porque ingresaron al BCRA como préstamos del FMI a cambio de ajuste, y se lo terminan regalando a especuladores y bancos que le tomaron el tiempo al Banco Central”, añadió.
Por otro lado, proyectó un dólar de 32 pesos para solucionar el frente externo. “El problema de eso es el traslado a precios que siempre ocurre en Argentina. Un paquete de harina subió 13,2% en una semana. Devaluación e inflación que se retroalimentan te puede llevar a un escenario delicado”, advirtió.
También dijo que las paritarias que cerraron incluso en el 25% (como la de Camioneros) “ya empiezan a quedar cortas a los pocos días de haberse firmado”. “Hablamos de una inflación con este salto cambiario cercana al 40%”, sostuvo.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/7866/agustin_d_rsquo_attellis_con_este_salto_cambiario_ya_hablamos_de_una_inflacion_cercana_al_40/

jueves, 7 de junio de 2018

D’Attellis: “Se viene una gran devaluación, un dólar entre 30 y 35 pesos es algo que ven con buenos ojos tanto el Gobierno como el FMI”, por "Actor Político" del 07-06-18


7 jun - 

El economista analizó el préstamo de 50 mil millones de dólares que le otorga el FMI al Gobierno y que significará un fuerte ajuste fiscal. “Vamos a una situación desastrosa, el Gobierno gana tiempo, pero no hay posibilidad de que esto no termine en crisis”, apuntó.

  
Desde el piso de C5N, el economista Agustín D’Attellis analizó las consecuencias del acuerdo que cerró el Gobierno con el FMI y advirtió sobre una fuerte devaluación.
“Qué nivel de dólar pretende el FMI para resolver los problemas de la economía: entre 30 y 35 pesos”, señaló en su intervención.
“Si el Banco Central se corre como dicen, permite que las fuerzas del mercado actúen sobre el dólar y va a 30 o 35 pesos, ¿Qué pasa en el mercado doméstico? Esto tiene traslado a precios, te profundiza la recesión”, alertó D’Attellis.
En ese sentido, dijo que el único objetivo que tiene el Gobierno “es ganar tiempo”, pero aclaró que “no hay posibilidad de que no termine en una crisis”.
“A la bicicleta financiera le contestan con más bicicleta financiera, con tasas al 40%; al problema de la deuda le contestan con más deuda, recurriendo al prestamista de última instancia que es el FMI”, completó.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/7640/d_rsquo_attellis_se_viene_una_gran_devaluacion_un_dolar_entre_30_y_35_pesos_es_algo_que_ven_con_buenos_ojos_tanto_el_gobierno_como_el_fmi/

sábado, 5 de mayo de 2018

D’Attellis: “El esquema macroeconómico está muy deteriorado y se plantea mucho peor tras los anuncios”, por "Actor Político" del 04-05-18


4 may - 

El economista analizó la economía durante la última semana, donde hubo una fuerte suba del dólar y un aumento considerable de las tasas, hoy en 40%. “Tenemos un tipo de cambio muy alto, eso va a tener traslado a precios y acelera la inflación”, diagnosticó.

  
En declaraciones a LT9 (AM 1150), Agustín D’Attellis dio algunas definiciones sobre la fuerte suba del dólar, que bajó hoy luego de una fuerte intervención del Central y una suba de la tasa, que ahora se ubica en un 40%.
“La única alternativa posible era esta: subir la tasa de interés que demuestra la pérdida de confianza en Argentina. Se tuvo que subir hasta el 40% para recién calmar un poco las expectativas. Es el nivel de tasa más alta de la era Macri”, indicó el economista, y advirtió sobre las consecuencias de este tipo de medidas.
“Estamos con un tipo de cambio muy alto, eso va a tener traslado a precios y acelera la inflación, y las tasas altas implican menos actividad económica, menos crédito, menos consumo e inversión”, planteó.
D’Attellis señaló que nadie cree en la meta del 15% fijada por el Banco Central que hoy defendió el ministro Nicolás Dujovne. “Lo hacen con el único objetivo de seguir pisando los salarios y usarlos como ancla para la suba de precios”, dijo.
“El esquema macroeconómico muy deteriorado y se plantea mucho peor tras anuncios es mucho peor al que teníamos hace una semana”, remarcó.
Con este contexto, D’Attellis indicó que solo ganan los especuladores financieros “sin hacer nada”.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/7278/d_rsquo_attellis_el_esquema_macroeconomico_esta_muy_deteriorado_y_se_plantea_mucho_peor_tras_los_anuncios/

lunes, 12 de marzo de 2018

Agustín D’Attellis: "Cuando vos montás una estructura de endeudamiento para financiar gastos corrientes, en algún momento explota", por "Actor Político" del 12-03-18


12 mar - Actor Político entrevistó al economista Agustín D'Attellis.

  
El economista Agustín D’Attelis no es optimista con el proyecto político de Cambiemos y describe una coyuntura económica poco alentadora de cara al 2019. Los temas que desvelan a los argentinos no serán resueltos y los salarios perderán contra una inflación que estará en torno al 25%. Para el economista que supo asesorar a Amado Boudou, el Gobierno quedó preso de un sistema financiero que tiene “la rienda corta” sobre la economía, y dice que “el 55 de los bancos son dueños de las Lebacs y si se ponen de acuerdo” seguramente terminarían con las proyecciones de Struzenegger.
El economista que formó parte del equipo de Florencio Randazzo en la última elección del 2017 advierte que el ritmo de Luis Caputo para endeudarse es desenfrenado y cataloga de “vergonzoso” el bono a cien años que le brindó al sistema financiero para que lo sigan bancando. Lo más peligroso que nos cuenta D’ Attellis es que, si “Toto” Caputo pide, el mercado otorga, por eso lo cuidan. En una argentina que financia los gastos corrientes con deuda, claro que es el jugador más importante.
Nuestro entrevistado cobró visibilidad mediática como referente de la Gran Makro, una organización de economistas heterodoxos que nació bajo la administración de Amado Boudou y quiso romper con la visión hegemónica que la ortodoxia había ganado discursivamente en las noches de “Hora Clave” o “Tiempo Nuevo”, donde Mariano Grondona nos presentaba al “Golden Boy” de Martín Redrado y Neustadt interpelaba a los taxistas con frases como “le dan a la maquinita”.
Con una camisa arremangada y sin los formalismos propios del economista ortodoxo, D’Attellis nos da un diagnóstico y se anima a tirar soluciones.

-Arrancamos por un problema que no es nuevo, pero afecta claramente a la clase trabajadora y a los sectores más humildes: la inflación. El Gobierno proyecta un 15% y las paritarias se ajustan a ese número, pero hasta los economistas más cercanos a Macri hablan de un número superior a los 19 puntos. ¿Vos como crees que va a evolucionar, teniendo en cuenta que todavía quedan ajustes tarifarios?

-La cuestión es la siguiente. El mismo Banco Central publica un relevamiento que es de expectativas macroeconómicas, que es un conjunto de 56 consultoras muy afines al Gobierno. Hace dos meses atrás, esas consultoras proyectaban una inflación de 17,4%, lo pasaron a 19,4 un mes atrás y hace dos o tres días la llevaron a 19,9%. Como estas consultoras tienen afinidad con el Gobierno y buscan no quedar mal, van acomodando y ajustando a la realidad. Son las mismas que el año pasado pronosticaron un 17% y terminó en 24,8%.
Para mí este año la inflación va a estar muy en torno a la del año pasado, es decir, a 25 puntos, con una probabilidad de que sea más alta que la de 2017. Si vos tomás la estructura del índice y les cargás los aumentos ya anunciados a cada uno de esos ítems, estás en torno al 25 para este año. Y después tenés otros efectos como la devaluación del tipo de cambio, que se está acelerando y puede tener traslado a precios.
Arrancó el año con 1,8% según el INDEC, febrero todavía no se publicó pero las estimaciones dan entre 2,5 y 3%, marzo también va a estar entre 2 y 2 y medio, entonces ya tenés más de un tercio de la meta del 15% en un solo trimestre. Es imposible que esa meta se vaya a cumplir.
A Macri le hicieron creer que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario, y el que lo convenció de eso fue Sturzenegger. Esta corriente monetarista dice que el único responsable de controlar un proceso inflacionario es el Banco Central, controlando la cantidad de dinero que hay en la economía y utilizando la tasa de interés. Macri antes de asumir dijo en la mesa de Mirtha Legrand que “controlar la inflación es muy fácil y yo lo voy a hacer en pocos meses”. A dos años de transcurrida la política monetaria de Sturzenegger, eso fue un fracaso rotundo, absoluto.
La inflación fue de 80% en dos años, con la actividad económica estancada, cayendo en términos per cápita. Frente a este fracaso rotundo, el Gobierno busca controlar dos variables. Una es el tipo de cambio, por eso el Banco Central salió a intervenir y la otra son los salarios, por eso pusieron el techo del 15% sin cláusula gatillo. Quieren usar a los salarios como ancla para evitar la suba de precios. Con eso, seguís debilitando el mercado interno.
Lo cierto es que al Banco Central no fija la tasa de interés, sino que se la fija el mercado, que es lo que le pasa a cualquier tipo que está quebrado. Ahí está la trampa de la cual no pueden salir.

-Hablaste de Federico Sturzenegger, una de las grandes figuras del equipo que conduce Macri y que siempre dijo que no iba a intervenir e iba a dejar que el mercado regule todo. Pero el Banco Central salió tres veces a vender para que no se dispare el dólar y de todos modos llegó a cifras históricas. ¿Cuál es el techo de esas disparadas? Porque esto claramente se traslada a precios.

- Acá hay un tema, porque hay sectores vinculados con la exportación que están pidiendo un dólar más alto, porque Argentina tiene una situación de atraso cambiario. Desde la salida del cepo, la inflación fue creciendo y el dólar se mantuvo bastante estable y eso te generó ese atraso. Eso se ve claramente en la cuenta turismo, porque en 2017 hubo 10 mil millones de dólares de saldo negativo. Esto te pega en los sectores exportadores e industriales que exportan.
Después tenés la realidad de que Argentina, por la estructura económica que tiene, el comportamiento social y la formación de expectativas, etcétera, la devaluación tiene un traslado a precios que no existe en casi ningún lugar del mundo.

-El otro día Melconian tiró una medida medio polémica, que debería existir un dólar turismo y otro dólar…

-Un dólar fideo…

- ¿Qué quiso decir?

-Hay algunas teorías que apuntan a que exista desdoblamiento cambiario, o sea, que ante los intereses tan distintos que tienen los sectores, haya un tipo de cambio múltiple. Hubo algunas experiencias de esas en nuestra historia y no funcionan bien, no soy partidario de eso. Yo soy de la idea de que eso te genera incentivos cruzados, es muy difícil de administrar y termina mal. Yo creo que Argentina debe usar herramientas impositivas para compensar las diferencias que hay: tener un tipo de cambio que resulte competitivo, que te mantenga los precios y después con impuestos ir compensando. No puedo creer que el Gobierno no haga nada, por ejemplo, con la cuenta turismo. En vez de hacer lo que dice Melconian, poné un impuesto a la gente que viaja al exterior, para que te mejore la recaudación tributaria y generes un incentivo para que la gente no se vaya afuera.
Algunos hablan de la libertad individual, pero hay que entender la economía argentina. Esos dólares hoy salen del endeudamiento, y ese endeudamiento lo paga toda la sociedad, sobre todo los más vulnerables, y estás financiando a aquel que quiere viajar al exterior y tiene una capacidad adquisitiva enorme.
Otro ejemplo son las retenciones a las exportaciones. Vos tenés un sector muy competitivo como el campo, y ahí tenés que tener un impuesto como las retenciones.

-La gran mayoría de las retenciones del campo la sacaron todas. ¿Eso es una cuestión ideológica o es estrictamente económica?

-Hay muchas cosas que hace el Gobierno que se fundamentan en cuestiones ideológicas, pero el trasfondo es la defensa de un interés particular. Ideológicamente te dicen que son partidarios del libre mercado, pero la realidad es que el sector agroexportador fue el que más bancó a este gobierno, que es parte de su sector de pertenencia. Recordemos que en la última etapa de Cristina este sector retuvo las exportaciones para que no ingresen dólares al mercado cambiario y eso te genere problemas. Hoy se ve beneficiado porque le sacaron todas las retenciones al trigo y al maíz y le bajaron 5 puntos a la soja. Ahora habrá una reducción de 0,5 puntos por mes.
Ahora hay un problema con la sequía, y el Gobierno no hace mucho, porque hay un fondo de emergencia agropecuaria que viene de la gestión anterior, que tiene el mismo monto hace años.

-El otro día también planteaste que, si seguimos con este déficit comercial récord, esta película termina mal. ¿Qué sería terminar mal, que puede pasar?

-Este Gobierno tomó una economía que tenía desequilibrios que había que atender y corregir. Uno de ellos, que te va empujando muchas veces hacia la crisis, es la restricción externa. Esto quiere decir que en algún momento te chocás con una escasez de divisas que no te permiten sostener el ritmo de necesidades que la economía tiene. Tenemos una estructura productiva industrial muy poco desarrollada (después de décadas de desindustrialización explícita), y en la última etapa del kirchnerismo hubo una etapa de reindustrialización que se dio porque se fortaleció el mercado interno, se recompusieron los niveles de ingresos, los salarios, se incorporaron sectores al sistema, pero faltó política industrial. Faltó política del lado de la oferta.

-Hay una especie de chicana que le tiran al kirchnerismo y es que fue la década del consumo.

-Yo creo que en la segunda etapa faltó y ahí soy crítico. Claramente desde donde partió el kirchnerismo, que fue la crisis del 2001, tenías que recomponer demanda, y hubo políticas para estimular, pero me parece que en algún momento faltó trabajar para el lado de la oferta. Y es ahí donde te empezaron a aparecer las presiones inflacionarias, a partir del 2008. Ahí tenías que plantear un proceso a mediano y largo plazo y creo que eso no estuvo, se terminó insistiendo en la receta de estimular el consumo.
Sobre el déficit, está claro que el déficit fiscal se amplió, porque al trabajar en la eliminación de impuestos a sectores que le debían devolver todo lo que habían aportado, eso tuvo un impacto directo sobre el fisco. Después con el salto devaluatorio, la inflación en 41 puntos, una pérdida de salarios muy fuerte y un consumo menor, vos recaudás menos. Del lado del gasto no hubo posibilidad de ajuste, que algunos sectores de la ultra ortodoxia le exigen al gobierno. No había margen para un shock, no había margen de gobernabilidad para implementarlos. Entonces sostuvieron el gasto y redujeron los impuestos.
En el frente comercial lo mismo, porque liberaron todo el comercio internacional. Entonces, vos tenés un sector exportador que está estancado, no hubo boom exportador, porque hoy el mundo no demanda productos, nosotros exportamos productos primarios y ya están todos colocados. Pero las importaciones, al haber desmantelado todo el aparato de control y regulación del comercio exterior, volaron, crecieron 32,5% en 2017. El año pasado tuvimos el déficit comercial más grande de la historia argentina: unos 8471 millones de dólares de saldo negativo. Todo eso lo están financiando con deuda, y hay que sumarle el negativo de la fuga de capitales, que está en torno a los 21 mil millones de dólares por año, el mismo nivel que tenía Argentina previo al 2011, cuando hubo que poner el cepo.
Todos los desequilibrios actuales los financias con endeudamiento, y nadie está haciendo nada para estimular sectores industriales para exportar más, nadie trabaja en controlar las importaciones de bienes de consumo, en sustituir importaciones, nadie. Entonces nada me hace pensar que esto se va a corregir. Si vos financiás eso con deuda de manera creciente, explota.

-Vos hablás del peso de la deuda. La UMET sacó hace poco un informe que calcula un nivel de endeudamiento de más de 132 mil millones de dólares, la gran mayoría del tesoro nacional. Guillermo Nielsen habló hace poco de una inminente crisis de la deuda. ¿Esto en el corto plazo es posible?

- Uno no es anti endeudamiento, porque quedó una idea de la gestión kirchnerista que fue un error. Se hablaba de Patria o Buitres o el cuco de la deuda, se transformó en una bandera política y perdió racionalidad al punto tal que los últimos dos años vos seguías pagando vencimientos de deuda con reservas internacionales del Banco Central. En un momento eso tuvo sentido, pero cuando vos tenías una restricción externa, ya no generabas los dólares que la economía necesitaba, tenías un cepo, no podías controlar los dólares que se te iban, seguir pagando intereses con reservas no tenía sentido.
La gestión anterior llevó adelante una política de desendeudamiento, que la re contra defiendo y llevó a Argentina a niveles muy bajos de deuda, a 10 puntos del PBI. Pretender seguir desendeudándote si las condiciones no están dadas, ¿a cuánto querés llegar, a un punto, dos puntos? Ya es un capricho.
La deuda no es mala palabra si te manejás en márgenes aceptables, para financiar por ejemplo obra pública, obras de infraestructura, obras que mejoren la competitividad sistémica de la economía, mejorar la red ferroviaria y las industrias, es decir, transformar estructuralmente la economía. Porque si no te vas a chocar con la restricción todo el tiempo.
El problema de la deuda de esta gente es que se endeudan a un ritmo desenfrenado. Son 133 mil millones en dos años, es una locura y te ubica primero en el podio a nivel mundial.

- ¿Por eso lo cuidan tanto a Caputo?

-Claro, porque el sector de pertenencia de Caputo es el financiero. Fue presidente del Deutch Bank en Argentina, trabajó en grandes bancos de inversión afuera, un tipo de renombre en esos espacios, que ahora está del otro lado del mostrador.

-Es decir que pide, y siempre le dan

“Caputo atiende de los dos lados del mostrador y le regaló al sistema financiero el bono a 100 años”

-Claro. Aparte desde ahí emite mucha deuda a medida y a pedido. Por ejemplo, el bono a 100 años al 8% anual es una vergüenza y fue a pedido del sector financiero. Le generó el bono porque era lo que el mercado pedía. Está claro que Argentina no tenía necesidad de financiarse a 100 años, fue el premio que les dio para que sigan bancando.
Ahora, cuando vos montás una estructura de endeudamiento para financiar gastos corrientes en pesos o dólares, explota. Porque todos los dólares que entran te financian el déficit fiscal, el comercial, el turismo y la fuga de capitales. Si yo me endeudo para mejorar la capacidad futura de repago y generar dólares genuinos, está bárbaro; pero si es para cubrir todos estos baches, cuando tenga que afrontar los pagos de intereses, eso explota.

-En el medio, el Gobierno instaura el sistema de las Lebacs para que los inversionistas ganen mucho dinero en un corto plazo. Ahora, ¿Cómo convencés al inversionista que invierta en producción y no en especulación?

-Ese es otro problema. El Gobierno apostó a la lluvia de inversiones, porque dijo que había que pasar del modelo populista traccionado por el consumo y cortoplacista, a un modelo virtuoso de crecimiento impulsado por la inversión. El problema es que esas inversiones no llegaron nunca. La inversión extranjera directa es más baja que la de los últimos dos años del kirchnerismo, que tenía cepo y todo el desastre que había en la última etapa de CFK. Y eso se debe a que, al fijar una tasa de interés tan alta en el Banco Central, que estimula la especulación financiera, no tenés ninguna posibilidad de que alguien invierta en economía real. ¿Por qué alguien va a querer hacerlo?

-Claro, el mercado siempre dice que quiere certidumbre y reglas claras.

- Claro, el sector interno está debilitado, el sector externo está mal, no soy competitivo, tengo atraso cambiario y entonces no voy a crecer. Y además todos los estímulos que dan son financieros. Entonces dicen, ¿para que voy a invertir en la economía productiva?
Ahora, ellos a este sistema no lo pueden desarmar, porque son víctimas de su propia trampa. Las Lebacs a tasas altas significaron una política de distribución del ingreso de concentración muy fuerte. En 2016 y 2017, solo por intereses de Lebacs, no de deuda, se pagó el equivalente a 21 mil millones de dólares. O sea, pusiste esa plata en el bolsillo del que apuesta ahí. El único objetivo de eso fue controlar el proceso inflacionario, pero la inflación acumulada en dos años fue 80%, entonces fracasó rotundamente. El tema ahora es como desarmás eso, porque el stock de Lebacs es 1 billón 50 mil millones de pesos, y la base monetaria de la economía (todos los pesos) es de 1 billón 25 mil millones. Es decir que el stock de Lebacs ya supera a toda la plata que tenés en la economía. Tenés la cantidad de dinero duplicada.
Ahora, esas Lebacs son a tasa alta y a corto plazo, porque el mercado financiero no confía y te mantiene la rienda corta. Esto se licita todas las semanas, generalmente unos 500 mil [millones de n.del editor] pesos por mes. Si bajan la tasa de interés se va a dólar, entonces tienen que mantenerla alta, pero el stock de Lebac sigue creciendo. Es una bomba de tiempo, y el mercado te dice todo el tiempo “mirá que no te la renuevo si me bajás la tasa”, y utiliza esto como herramienta de presión.
El ejemplo más claro de esto es la reforma previsional. En un momento parecía que el proyecto se caía, con toda la gente en la calle. Eso fue un miércoles o jueves, y el martes siguiente vencía la licitación de Lebac. El mercado ya le había trasmitido al gobierno que, si la reforma salía, el martes no renovaban las Lebacs. El 55% las tienen los bancos, es decir que se ponen de acuerdo 4 tipos y no te renuevan. En este marco, el gobierno deslizó que si no la aprobaba el Congreso la sacaban por decreto. Hubiese sido un escándalo, pero lo que pasa es que las presiones eran muy fuertes. En conclusión, le diste un mecanismo de presión al mercado y sos víctima de eso. Esto te lleva a que no podés bajar la tasa, y si no podés bajar la tasa, no hay inversión.
En relación al crecimiento, este año va a ser positivo porque vos tenés un arrastre del año pasado, pero muy bajo, yo no creo que pase del 1,5% o 2% y la economía necesita mucho más. ¿Por qué? Porque el consumo no va a crecer, el crédito está agotado, las familias están sobreendeudadas y no hay empleo. Además, la lluvia de inversiones no va a existir y las exportaciones no te van a traccionar, en un mundo que se vuelve proteccionista.

-Y el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, ¿Para que sirve?

-Eso es ridículo. La estrategia de inserción internacional del gobierno es una payasada, está yendo a contramano del mundo. El mundo se torna proteccionista, por ejemplo, Trump te anuncia aranceles al acero, al aluminio, se genera una batalla comercial con Europa, Europa se defiende protegiendo. En el medio, Argentina plantea un esquema de inserción de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, donde en término de competitividad, perdés de acá a la China. Pero encima Macri va a Estados Unidos y Trump se lo voltea, va a Europa y Macron se lo voltea. Hay una visión completamente alejada de la realidad. Estás viendo otra película. Perón decía “primero mirá al mundo y después fíjate que pasa adentro”.

-Vos hablaste del sobreendeudamiento de las familias, y acá aparecen los créditos UVA. Pareciera que todos los autos 0 KM o los departamentos se compraron en su mayoría con esos créditos. ¿Eso como termina, como impacta en las familias?

-Termina mal. Yo salí a advertirlo de entrada y me dijeron que la gente se iba a enojar porque les pinchaba el globo. Bueno, que se enojen, porque en algún momento se van a dar cuenta. Yo entiendo que, si hasta ahora alquilaste y de repente tenés la posibilidad de acceder a una vivienda es positivo, pero es un crédito indexado por la inflación y no por los salarios, en un esquema donde suben los precios por el ascensor y los salarios por la escalera. Pero no solo ajusta la cuota, sino el capital. Por ejemplo, si cuando arrancó esto vos tomaste un millón de pesos, hace tres meses atrás habías pagado 18 cuotas y debías 1.400.000, es decir que se te torna inalcanzable.

-Y encima sigue creciendo. Podemos decir que los bancos son dueños de los autos, las casas…

-De todo. La cuota te va ganando peso en el salario, te cuesta cada vez más y encima nunca terminás de pagar el capital. Eso se previó, entonces hay una idea de los bancos: cuando la cuota te representa más del 35% del salario, hay mecanismos que permiten refinanciarte y extenderte el plazo. Entonces, vos sacaste un crédito a 30 años y lo extendés a 40, lo vas a pagar toda la vida.
Esto es un problema, porque si estalla una crisis, los bancos tampoco se van a convertir en inmobiliarias. A mí me genera preocupación por las familias que lo toman, porque están yendo a un esquema peligroso y no son conscientes.
El Gobierno, con un fin netamente eleccionario (me consta), incentivó mucho a los bancos públicos a dar estos créditos, al punto tal que arrancan como créditos hipotecarios, van después para autos y terminan en créditos personales.

-O sea con la misma tarjeta pagás un auto y pagás las compras en el super…

-Claro, el tema es que la orden fue “bájemos crédito de los bancos públicos con este mecanismo de indexación”. No solo es un problema para las familias sino para la economía, porque genera lo que se llama un riesgo sistémico en la economía, es decir, el riesgo que empiezan a tener los bancos ante esta situación. Y es un escenario muy parecido al de las hipotecas sub prime de Estados Unidos, el desastre que le dio inicio a la crisis financiera de 2008. Por supuesto allá fue mucho más amplificado.
Los bancos, como dieron tanto, empezaron a tener problemas de liquidez. Por este motivo comenzaron a modificar la letra chica de los contratos para securitizar las carteras. Esto significa que, tomaron todos los créditos, armaron paquetes y se lo venden a un fondo de inversión. Mucha gente dice “yo lo tomo igual, total no me van a hipotecar la casa y mañana vendrá un gobierno peronista y me salvará” (risas). Pero guarda, porque si te securitizan la cartera y se lo venden a JP Morgan, no te salva nadie.

-Pasó algo parecido en la época de la dictadura, durante la gestión Martínez de Hoz, donde la gente sacó créditos y después eso terminó significando la totalidad del sueldo.

- Esa fue la famosa circular 1050, que eran créditos indexados. Explotó todo en un momento y se hizo impagable. Después se ejecutaron propiedades, fue un desastre. Esto es parecido, solo que ahora metieron esto de la extensión del plazo. Lo que pasa es que no va a ocupar todo el salario, pero vas a tener que trabajar toda la vida para pagarlo. Es muy riesgoso.

-¿Cuáles son las primeras decisiones que tendría que tomar el peronismo si vuelve al poder en el 2019?.

- Quién retome la conducción económica va a tener que pegar un giro de 180 grados y va a tener que revisar lo que abordamos. Un tratamiento integral al tema de la inflación con algún acuerdo y una mesa de concentración de precios y salarios.
- Regulaciones fuertes a los sectores concentrados con regulaciones muy fuertes a los movimientos de capitales especulativos.
- Un banco central reorientando el crédito y terminando la idea de este Banco Central independiente para controlar la inflación.
- Trabajar con líneas que tengan que ver con plantear algún canje de las Lebacs de los bancos y otras inversiones institucionales como compañía de seguros y fondos de inversión por fondos de largo plazo.
- Rever la política de endeudamiento de los últimos años, porque con esta carga es imposible generar crecimiento y restablecer el poder adquisitivo de los salarios.

Pese a formar parte de la lista de Florencio Randazzo en las últimas elecciones, D’Attellis mantiene vínculos con Axel Kicillof y otros dirigentes del kirchnerismo, y está convencido de que la única solución para derrotar a Macri es conformar un gran frente opositor que le ponga un freno al Gobierno y evite que “esto termine mal”.
También reniega de las estructuras “vetustas” como al PJ, afirma que no se hace política a través de las fotos y dice que la sociedad “está mirando otra película”. Ante la falta de referentes que representan al conjunto del peronismo y las fuerzas opositoras, quiere un frente moderno, con caras nuevas y un plan estratégico que mire hacia adelante. “La gente está exigiendo eso”, asegura.
Hablemos un poco de política: te empezamos a ver en los medios como integrante de la Gran Makro, esa usina de economistas heterodoxos que comenzó a tener visibilidad a partir de 2011. Unos años más tarde te sumaste al equipo de Randazzo y te fuiste del kirchnerimo.
Si, a ver, hablo con muchos, seguimos hablando, incluso tengo una muy buena relación con Axel Kicillof. Hasta el año pasado, yo formaba parte junto con Axel de la comisión de economía del PJ bonaerense, y también estaban Roberto Feletti, Silvina Batakis, Arnaldo Bocco, Debora Giorgi. Después bueno, yo salgo de ese grupo cuando yo tomé la decisión de acompañar a Florencio.
Venía trabajando en el ministerio de economía desde antes del 2011. Pero yo me formé en la ortodoxia más pura, hice una maestría en el Di Tella en los noventa, y advertí que había todo un andamiaje teórico muy débil, que se va ultra especializando para confundirte. La teoría monetarista, por ejemplo, viene de la escuela de Chicago, que fue fundada por David Rockefeller.
Después conocí a los autores keynesianos y post keynesianos que se adaptan mucho mejor a la realidad argentina. Y yo notaba que en los medios de comunicación había una presencia muy fuerte de los Broda, los Melconian, que eran dueños de un discurso que compraba la gente. Por ejemplo, te subías a un taxi, hablabas de la inflación y te decían “bueno, pero si no paran de darle a la maquinita”. Entonces, lograron instalar que la visión monetarista en el tipo que atiende un negocio y no sabe que está diciendo.
En ese marco nos propusimos instalar una línea de comunicación que rompa con estos tipos. Y así armamos la Gran Makro. Le pusimos así porque precisamente Broda le decía despectivamente “el gran Makro” a Néstor Kirchner, porque no concebía que un político manejara la economía.
Ahí se lo propusimos a Amado Boudou que era el ministro y le gustó. Empezamos a armar congresos de economía heterodoxa por todo el país y tuvo una visibilidad fuerte, porque el día que inauguramos vino todo el gabinete nacional.
Quisimos destruir el discurso hegemónico de estos tipos y demostrar que hay otra visión. Faltó tiempo, empuje y acompañamiento, pero había que hacerlo.

- ¿En esos años lo conocés a Florencio o fue después?

-No, a Florencio lo conocí en el 2015. Trabajé mucho con Julián Domínguez en la Cámara de Diputados, sobre todo la precandidatura de él acá en la provincia. Después del 2015, Julián, que fue uno de los fundadores de ese armado, me acerca a Florencio y empezamos a hablar de economía. A él le interesa mucho la economía, es contador y tiene facilidad con los números. Me sorprendió, porque yo las primeras veces iba preparado para hablar una hora de economía y a veces estábamos tres horas y media. Le encanta el tema. Ahí armé un equipo técnico de economía en Cumplir, y más adelante me ofreció ir de candidato a diputado. Me pareció que tener una posición más desde la política estaba bueno y me subí.

-Hace poco entrevistamos a Agustín Rossi y nos dijo que es necesario ir hacia una gran interna de la oposición, un llamado que tiene que ver con lo que pedían ustedes en 2015. ¿Vos que análisis haces, es acertado hacer la interna ahora?

-Nosotros lo planteamos en 2015, también en 2017 y no hubo oportunidad, porque hubo una decisión de Cristina de ir por afuera. Ahora, pensando en el 2019, yo estoy convencido de esto mismo que dijo Agustín, es decir, armar un gran frente opositor al gobierno. Es verdad que tenemos matices, pero hay un factor común que nos atraviesa y es que vemos con preocupación lo que está pasando, vemos que esto termina mal y va a terminar en una crisis.
En el planteo de otra cosa, yo creo que empiezan a jugar ciertas mezquindades que la política tiene, aparecen personajes que como figuras principales deberían dar un paso al costado…

- ¿Se dinamitó todo después del 2017 o hay puntos de encuentro?

-Hay puntos de encuentro, se puede. A ese frente hay que armarlo, apuesto a eso y creo que otra alternativa no hay. No creo que podamos armar una lista de unidad ni de casualidad, pero están las PASO. Después de que no se usó en 2015 y terminó mal, no se usó en 2017 y terminó mal, y hubo provincias que las utilizaron y les fue bien. Utilicemos las PASO para dar masa crítica y armar un acuerdo atrás del ganador. Es la única forma, si sigue habiendo una posición desmembrada, va a pasar lo del año pasado. Y si ganan, profundizan un camino que va a terminar muy mal.
No hay mucho tiempo. Yo a donde me invitan digo que sí, tratando de aportar ideas desde lo mío, que es la economía, pero en el marco de una construcción opositora que le ponga un freno a esto.
Creo que algún emergente va a surgir en algún momento, yo por el momento no lo veo. La que más votos tiene es Cristina, pero no te asegura una victoria. Y de ahí para abajo, tampoco.
El deterioro económico va a implicar unirse, porque la gente lo pide y lo exige. Hay un gran descontento social que empieza a manifestarse, como vimos en el 21F y el 8M. Lo mismo pasa en las canchas de fútbol.
Lo que sí, yo ya no creo en las estructuras vetustas y de los sellos partidarios.

-Por último, si tuvieses que elegir al mejor ministro de Economía de la historia reciente, ¿con quién te quedás?

-Para mí el mejor economista de la historia reciente fue Amado Boudou, no porque yo haya estado más cerca de la gestión, sino por los resultados. Para ser ministro, no solo tenés que tener conocimientos, hay que tener pragmatismo. Muchos te van a decir “bueno, pero pará, tuvieron mucho que ver los precios de los commodities”, pero en los resultados para mí no hay duda.
Las AFJP, la fórmula de la movilidad jubilatoria, la AUH, la moratoria y el segundo canje de la deuda fueron hitos.

Publicado en:
http://actorpolitico.com/nota/6809/agustin_d_rsquo_attellis_cuando_vos_montas_una_estructura_de_endeudamiento_para_financiar_gastos_corrientes_en_algun_momento_explota/

lunes, 20 de enero de 2014

Tres miradas sobre el dólar ilegal y su impacto en la economía real, por INFOnews del 19-01-14.



Destacados economistas heterodoxos analizan la agitada semana financiera.



Abraham Gak, del Plan Fénix, Arnaldo Bocco, ex director del Banco Central, y Agustín D'Attellis, de la Gran Makro, debaten sobre la real incidencia del paralelo y las posibles medidas para achicar la brecha con el billete oficial.
El mercado paralelo del dólar tuvo una semana de ebullición entre la presión que genera la demanda por las vacaciones de verano y la especulación financiera, lo que llevó a que el billete ilegal escalara más de un peso para ubicarse a pocos centavos de los 12 pesos. De esta manera, el precio ilegal alcanzó un nuevo récord dentro de la época en la que "blue" comenzó a formar parte del diccionario cotidiano y la brecha con el dólar oficial –que también tuvo un ritmo de aumento muy acelerado en las últimas semanas– cerró la semana cerca del 75 por ciento.
Cabe entonces preguntarse cómo analizar tanto las causas como las consecuencias y las posibles soluciones desde un punto de vista que no caiga en la ortodoxia instalada que se suele ver y escuchar en los medios de comunicación argentinos. Para esto Tiempo Argentino se contactó con economistas referentes del ámbito heterodoxo actual, que si bien tienen desacuerdos entre ellos coinciden en que hay que prestar atención a los efectos de este mercado y ponen la lupa sobre la entrada de dólares por exportaciones que debería verse entre marzo y abril.
"Es complicada la respuesta, porque el tamaño del mercado es relativamente pequeño pero depende mucho de quién quiera vender dólares, entonces no es tan pequeño. Ahora no hay oferta, por eso el billete se escapa y forma un precio psicológico promedio que tiene un impacto a pesar de que el escenario es selectivo y solo tenga acceso el 5% de la población", apuntó el ex director del Banco Central Arnaldo Bocco. 
"Habría que dar una señal de que el Banco Central no va a insistir con esa estrategia para ponerle un límite a la devaluación".
El economista señaló además que "cuando se sale de lo esperado hay una influencia en la toma de decisiones, y por eso importa y es relevante que el precio del dólar paralelo haya pasado de 10 a 12 pesos”.
A la hora de pensar soluciones, Bocco dijo que no es fácil resolverlo en el corto plazo, ya que "cuando la separación del precio entre el mercado legal y el paralelo supera el 50 o el 60 por ciento la incidencia sobre la economía es mayor y se complica cambiar las expectativas de la gente si no es con políticas muy contundentes".
A pesar de esto, planteó que no es muy grave porque se tiene una economía real expansiva con nivel de producción, empleo y consumo garantizados. "Los indicadores no vinculados al sistema cambiario muestran una recuperación, pero el tema está en que en la medida en que se distorsiona el valor del precio de la moneda los exportadores no liquidan y los importadores aceleran importaciones porque tienen temor de que el dólar formal acompañe al que se expresa en el mercado paralelo", subrayó.
"Es fundamental lograr cambiar la psicosis y recuperar las reservas de a poco cuando empiecen a liquidarse las exportaciones hacia fines de marzo y los primeros días de abril. Además, hay que utilizar mecanismos para no generar incentivos a la compra de dólares. En la medida en que no se pinche el sistema especulativo y no se abran más opciones de inversión en pesos es difícil", sostuvo Bocco, quien agregó además que "este es un año en el que Argentina tiene compromisos internacionales fuertes y tiene que manejarlos prudentemente".
Por su parte, el economista del Plan Fénix Abraham Gak opinó que hay que parar con la devaluación continuada del valor de la moneda. "No se puede mantener a este ritmo, ya que mientras siga así obviamente los que tienen productos para exportar y pueden evitar liquidarlos lo van a hacer. Los productores siempre van a querer ir hacia una rentabilidad mucho más grande y la retención de sus bienes exportables influye a través de la reducción de moneda extranjera en el Banco Central", sostuvo Gak.
El especialista también apuntó a los efectos que puede tener el ritmo devaluatorio actual, que afecta el crecimiento de la producción local y tiene correlato dentro de otras cosas como el aumento de los precios internos. "La recomposición de la moneda en términos de un año ha sido muy alta y me parece que ya es suficiente. En mi opinión ya no hay un atraso cambiario", enfatizó.
Además señaló que "habría que dar una señal de que el Banco Central no va a insistir con esa estrategia para ponerle un límite a la devaluación que se da en el dólar paralelo. De esa forma se dejaría que funcione independientemente y se podría poner más atención en la necesidad de desarrollar una mejora de la auditoría fiscal".
¿Por qué esta medida desde el costado fiscal? Para poder detectar a aquellos que van al mercado blue, "porque la mayoría de los que elige ese camino tienen recursos que no fueron declarados al Estado y no pueden elegir otras opciones que son mucha más económicas".
Agustín D’Atellis, economista de La Gran Makro, sostuvo que las medidas que se pueden tomar son las que se están tomando, como por ejemplo la rehabilitación del dólar bolsa, que estuvo cerrado por más de cinco meses.
"Es un sustituto del blue y, aunque es una operatoria un poco más difícil y sofisticada para el inversor común, permite atesorar en dólares a todo aquel que quiera hacerlo y pueda justificar sus ingresos", sostuvo D'Atellis.
También apuntó a cuestiones más estructurales, y señaló que es positivo empezar a tener en cuenta la influencia de las expectativas sobre la economía y "apuntar a que se recompongan las reservas mediante la liquidación de exportaciones y la letra para las cerealeras que lanzó el Central". Además, dijo, hay que profundizar el trabajo en el comercio externo para evitar que siga la demanda de dólares por importaciones en un nivel tan fuerte.
El economista de La Gran Makro analizó que la suba que se registró en la semana que pasó tiene que ver con que es un mercado muy chico que está manejado por especuladores "que saben muy bien cómo aprovechar un momento en el que se combinan la demanda estacional, rumores políticos y cualquier otra cosa que pueda generar cierta incertidumbre". Con ese sostén, explicó, "contraen la oferta para demostrar que hay menos dólares y generar la psicosis, para luego vender y tomar ganancias con el precio en su punto más alto".
Ante la perspectiva de mayores subas D’Atellis planteó que "los valores actuales no van a crecer mucho más, porque cuando se observa la relación entre la base monetaria y las reservas –a la que no tiene sentido prestarle atención pero que es muy observada en una economía como la Argentina– la relación está en torno de los doce pesos, y es muy difícil que los inversores quieran ir por encima del valor de cobertura".
Textuales
"Los indicadores no vinculados al sistema cambiario muestran recuperación. Es fundamental cambiar la psicosis y recuperar reservas de a poco."
Arnaldo Bocco
Ex director del Banco Central
"No se puede mantener la devaluación oficial al ritmo actual porque los exportadores van a seguir reteniendo divisas."
Abraham Gak
Director del Plan Fénix
"Contraen la oferta para demostrar que hay pocos dólares y luego venden y toman ganancias cuando el valor toca un techo."
Agustín D'Attellis
Economista de La Gran Makro 
 Publicado en:

domingo, 25 de agosto de 2013

Buitres: Se aleja el fantasma del default técnico, por Agustin D'Attellis (para "INFOnews"del 24-08-13)




La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de NY se expidió ayer en rechazo de la fórmula de pago propuesta por la Argentina, que respetaba las mismas condiciones que las de los canjes de los años 2005 y 2010, en los cuales se normalizó el 93% de la deuda pública. El punto a destacar de la decisión de la Cámara se relaciona con el no sostenimiento de la obligatoriedad del pago de los 1330 millones de dólares impuestos en la sentencia del juez Griesa a finales del año pasado.




Esta decisión implica el alejamiento del fantasma del default técnico para la deuda argentina, que se encontraba presente, a partir del carácter de aquel fallo. Asimismo, el traslado de la decisión a la Corte implica una caída en la tensión presente en el mercado de deuda soberana en las circunstancias actuales. A partir de ahora, habrá que esperar qué decisión se vaya a tomar finalmente sobre esta situación, si respetar la postura de un país que ya ha normalizado el 93% de una deuda en default en condiciones aceptadas por el mercado de manera voluntaria y respetadas por el emisor a lo largo de todos estos años, o si se oirán los argumentos esgrimidos por un pequeño conjunto de fondos buitre, que adquirieron los títulos de deuda a precios de remate una vez declarado el default, y que pretende cobrar el 100% de cada uno de ellos.
La decisión final de la Corte sobre este caso es de relevancia no sólo para la economía argentina por el dañino efecto potencial que podría tener, sino también porque pondría en riesgo el prestigio de los Estados Unidos como plaza financiera internacional, a la vez que condicionaría de manera negativa futuros procesos de reestructuración voluntaria de deuda en otros países del mundo. Es de público conocimiento que varios de los países europeos que actualmente se encuentran atravesando una profunda crisis de deuda deberán enfrentar en el corto plazo algún tipo de reestructuración de sus pasivos. Una decisión contraria a la postura de la Argentina y favorable a este pequeño grupo de cuestionable accionar pondría en riesgo la viabilidad de estas futuras operaciones. 

Publicado en:
 http://www.infonews.com/2013/08/24/economia-93813-aleja-el-fantasma-del-default-tecnico.php