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sábado, 28 de octubre de 2023

La vergüenza de la Feria del Libro de Córboba, por Mariano Saravia (para "El Diario de Carlos Paz" del 27-10-23)



Por Mariano Saravia


“Vos india sucia, te voy a hacer chupar la pinchila / 

Ya vienen esos indios de mierda /

Vayan a laburar, vagos /

Vayan a estudiar”.

Esto dijo el “escritor” Marcelo Ariel González, en la Feria del Libro de Córdoba, agrediendo a la comunidad comechingona del Pueblo de La Toma y en especial a la curaca (cacica) Audelina Saavedra.

Así consta en la denuncia ante el INADI que asentaron la propia Audelina y el sacerdote Horacio Saravia, párroco de San Jerónimo, en barrio Alberdi. 

Ese día, como todos los 11 de octubre, la comunidad comechingona de El Pueblo de La Toma, junto con el Instituto de Culturas Aborígenes (ICA) y ciudadanos en general se congregaron en el monumento “Himno al Sol”, también conocido como “Monumento al Indio”, en la plaza Agustín Tosco. Desde allí caminaron como “contrafestejo” hasta la Plaza de la Intendencia, para recordar “el último día de libertad”. Todo muy pacífico y hasta alegre, sin problemas con nadie.

Pero al llegar a la Plaza de la Intendencia, donde se realiza la Feria del Libro, salió de una carpa Marcelo Ariel González, fuera de sí, gritando e insultando. Esa tarde, González presentaba su libro No lo leas, de la Editorial Yammal Contenidos. 

Sin embargo, había muchas otras actividades, presentaciones y conferencias y la marcha de los pueblos originarios no afectó en nada a ninguna de ellas. 

Cuando González gritó: “Vayan a laburar, vagos. Vayan a estudiar”, dio un paso al frente Audelina y respondió: “Soy Audelina Saavedra, curaca del pueblo de La Toma y docente de nivel inicial”.

Fue ahí cuando González respondió: “Vos india sucia, te voy a hacer chupar la pinchila”. 

Llama la atención esta actitud de un supuesto escritor, a quien la organización le da un lugar en una Feria del Libro que tiene por lema “Ciudadanía y democracia”.

Finalmente, la Policía tuvo que intervenir y obligarlo a retirarse. 

Cuando se iba, Marcelo Ariel González gritaba: “Viva las ideas de la libertad, carajo”. 

Una verdadera vergüenza para un espacio cultural que deberíamos cuidar mucho más.

Repudiar estos hechos y darlos a conocer es una obligación. Por eso relato lo que sucedió, como consta en la denuncia ante el INADI, y te pido que lo hagas circular.


Publicado en:

https://www.eldiariodecarlospaz.com.ar/sociedad/2023/10/27/la-vergenza-de-la-feria-del-libro-de-cordoba-186530.html

viernes, 29 de septiembre de 2023

Marcelo G. Cena: Las Naciones Indígenas de Brasil ganan el denominado "Juicio del Siglo"



Naciones indígenas de Brasil

 

 







lunes, 12 de diciembre de 2011

Alicia Kirchner y Silvia Vázquez avanzaron en el proyecto de ley que garantice los derechos de los pueblos, por “Realidad Argentina”


“Seguimos luchando para conseguir la igualdad de oportunidades como lo venimos haciendo desde mayo de 2003, y en este Bicentenario seguimos trabajando para elevar la calidad de vida de cada argentino, en este caso particular el de nuestros pueblos originarios”.



La presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales y ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, recibió a la diputada Nacional Silvia Vázquez, y a representantes de los Pueblos Originarios, con quienes avanzó en el proyecto de ley que contempla el recupero del derecho a la propiedad comunitaria de sus tierras, la obtención del status de persona jurídica de derecho público, además de diversas reparaciones referidas a la identidad cultural de los mismos.

En ese sentido, la ministra Kirchner afirmó que “seguimos luchando para conseguir la igualdad de oportunidades como lo venimos haciendo desde mayo de 2003, y en este Bicentenario seguimos trabajando para elevar la calidad de vida de cada argentino, en este caso particular el de nuestros pueblos originarios”.

La titular de la cartera social se mostró “de acuerdo” con el proyecto de ley de la diputada Vázquez, al tiempo que resaltó “la importancia de darle una mayor celeridad al mismo y lograr así una mayor participación de las organizaciones y representantes del Consejo de Participación Indígena sobre los destinos de nuestro país”.

Por su parte Silvia Vázquez, diputada y representante de la Concertación FORJA, aseguró que “este tipo de encuentros sirven para aunar criterios, generar consensos, y nos permiten seguir profundizando este modelo de inclusión social para lograr la igualdad de oportunidades”.

Cabe destacar, que a partir de la asunción de Néstor Kirchner como presidente de la Nación, el Gobierno asumió como Política de Estado no solo la de consulta a los Pueblos Originarios en todos los intereses que les afecten, sino la de una participación en la construcción conjunta de políticas en relación a la instrumentación del reconocimiento de la posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan.

En ese marco, el Congreso de la Nación sancionó en noviembre de 2006 la Ley Nº 26.160, cuya principal impulsora fue la ministra Alicia Kirchner, que declaró la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las Comunidades Indígenas del país, suspendiendo la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación.

Publicado en :

http://www.realidad-argentina.com.ar/noticia/1581/alicia-kirchner-y-silvia-vazquez-avanzaron-en-el-proyecto-de-ley-que-garantice-los-derechos-de-los-pueblos-

sábado, 15 de octubre de 2011

Ahora atacan los Grondona, por Osvaldo Bayer (para “Página 12” del 15-10-11)





Como era de esperar, después del ataque de los Martínez de Hoz que nos iniciaron juicio, ahora nos atacan los Grondona. Los primeros por “agraviar a la familia”, los segundos, por tratar de bajar del pedestal al genocida general Julio Argentino Roca quien, para ellos, es un signo irrefutable de virilidad, de talento liberal positivista y guardián del orden y de las fortunas de los que las merecen. Dice Mariano Grondona en La Nación del 2 de octubre, en una nota titulada “La demonización de Roca y el olvido de Sarmiento”: “El escritor Osvaldo Bayer ha propuesto retirar la estatua de Roca de la ciudad de Buenos Aires porque en su opinión fue ‘el Hitler argentino’”.

Le solicito a Mariano Grondona que presente prueba de ello, que cite el lugar donde dice que yo sostengo eso. Fue muy distinto. Ante los que sostienen lo siguiente y ante las pruebas históricas: “Está bien, Roca habrá matado a unos miles de indios y a otros miles los esclavizó mandándolos a la isla Martín García a construir fortificaciones, o a Tucumán a trabajar el azúcar, pero fue quien dio impulso a los ferrocarriles, aprobó la ley 1420 e hizo obras que todavía se pueden ver”. Y yo les contesté: es el mismo argumento fuera de toda ética que sostienen los historiadores nazis: “Está bien, Hitler habrá matado a dos millones o seis millones de judíos, pero eliminó la desocupación en Alemania de diez millones de personas sin trabajo, creó colonias de vacaciones para madres solteras y lugares de recreo para los niños”. Fíjese el lector lo que sostiene Félix Luna –a quien Grondona en su nota califica de “verdadero historiador” en “su espléndida biografía de Roca” en su libro Soy Roca–. Aquí va la cita: “Roca encarnó el progreso, insertó a la Argentina en el mundo, me puse en su piel para entender lo que implicaba exterminar a unos pocos cientos de indios para poder gobernar. Hay que considerar el contexto de aquella época en que se vivía una atmósfera darwinista que marcaba la supervivencia del más fuerte y la superioridad de la raza blanca. Con errores, con abusos, con costos, hizo la Argentina que hoy disfrutamos: los parques, los edificios, el palacio de Obras Sanitarias, el de Tribunales, la Casa de Gobierno”. Hasta ahí Félix Luna, textual.

Es la misma argumentación, justificar crímenes mostrando el plano bello de genocidios atroces. Con un grupo de historiadores hemos publicado el libro Historia de la crueldad argentina, que está sembrado de una documentación fielmente legítima, donde demostramos el racismo inaceptable de Roca con respecto a los pueblos originarios, a través de sus discursos y cartas, y el gran negociado que significó la denominada “conquista del desierto”, donde se repartieron las tierras ocupadas por los pueblos originarios durante siglos, que fueron a parar a manos de miembros de la Sociedad Rural Argentina, la misma que hoy representa los intereses de los grandes hacendados. El mismo Roca aceptó una impresionante extensión de tierra regalada por el gobierno después de su campaña de exterminio y fundó la estancia La Larga, cercana a Guaminí.

El cuadro que nos pinta Grondona de lo que fue el genocidio indígena es hasta idílico. Lea esto el lector (textual):

“... Roca, en vez de ser un despiadado genocida, pactó la paz con casi todas las tribus invasoras”. Si hasta parece una campaña “bucólica” la de Roca. Al finalizar su campaña, dirá Roca ante el Congreso: “La ola de bárbaros que ha inundado por espacio de siglos las fértiles llanuras ha sido por fin destruida. El éxito más brillante acaba de coronar esta expedición, dejando así libres para siempre del dominio del indio estos vastísimos territorios que se presentan ahora llenos de deslumbradoras promesas al inmigrante y al capital extranjero”. Había triunfado el pedido que la Sociedad Rural había solicitado al gobierno nacional, ya en 1870, instando a la represión de los “indios salvajes” con la firma de Martínez de Hoz, Amado, Leloir, Temperley, Atucha, Ramos Mejía, Llavallol, Unzué, Miguens, Terrero, Arana, Casares, Señorans, Martín y Omar, Real de Azúa. Apellidos bien conocidos.

A Grondona lo invitaría a leer su propio diario, La Nación, cuando transcribe una crónica llamada “Sesenta indios fusilados”, del 16 de noviembre de 1878 y el editorial “Impunidad”, del 17 de noviembre del mismo año, donde queda clara la crueldad y el crimen que se cometía con los prisioneros que se tomaban. Todo esto está en el profundo trabajo de Diana Lenton en “Cuestión de indios”, publicado en el libro Historia de la crueldad argentina. Y sobre la falta absoluta de ética y de respeto por los derechos humanos alcanza sólo con leer la nota del diario El Nacional, del 31-12-1878, titulada “Entrega de indios”: “Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad por medio de la Sociedad de Beneficencia”. Y el mismo diario trae esta crónica que verdaderamente da vergüenza: “Llegan los indios prisioneros con sus familias. La desesperación, el llanto no cesa. Se les quitan a las madres indias sus hijos para en su presencia regalarlos a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano, unos se tapan la cara, otros miran resignadamente al suelo, la madre india aprieta contra el seno al hijo de sus entrañas, el padre indio se cruza por delante para defender a su familia de los avances de la civilización”. Roca, occidental y cristiano.

Grondona, en su nota, nos sigue describiendo todo como si Roca hubiera sido un enviado celestial. Escribe: “En 1877 había un consenso prácticamente unánime por librar a los colonos del flagelo del malón, y Roca lo instrumentó no sólo con solvencia militar, sino también con mesura política reduciendo su acción militar a batir en combate a los pocos miles de lanzas que, pese a sus ofertas de paz, lo desafiaban”. Todo un caballero este Roca, mesurado.

Sí, Roca y Avellaneda restablecen de hecho la esclavitud en la Argentina, la cual había sido eliminada por los patriotas de Mayo en 1813. Claro, total eran indios y sus mujeres sólo “chinas”, como aparece en los comunicados oficiales.

Grondona trata de llevar el tema al clima político actual señalando que nosotros queremos poner a Kirchner como monumento en vez de Roca, allá en la Diagonal Sur. Nada de eso. Desde hace una década un conjunto de historiadores y sociólogos –acompañados por un auténtico pueblo– estamos pidiendo que en vez del genocida se ponga allí la figura de la mujer de los pueblos originarios. Porque en su cuerpo se creó el mestizo, el criollo, nuestro soldado de la Independencia, y cómo sufrió esa mujer cuando le quitaron a sus hijos para enviarlos a las familias de “bien” como “mandaderos” y a ellas como sirvientas. Un anticipo de lo que hicieron los militares de Videla, con el robo de niños a las prisioneras.

Puede haber tal vez en Santa Cruz algunos que pidan eso del monumento a Kirchner, pero yo soy partidario de que a las figuras públicas hay que darles un plazo de cincuenta años después de su muerte antes de entronizarlos, para que sean las próximas generaciones las que dictaminen si su obra merece el bronce.

El que en ese sentido bate el tambor de la oposición, el también grondoniano Luis Alberto Romero, y desde las páginas de La Nación, esta vez desde la primera plana, se largó en el título “Bajen a Roca, alcen a Néstor”. Claro, ya es llevar un tema histórico, y meter a quienes no quieren el bronce para un genocida, en un apriete de la política actual, o hacer creer que la discusión de si Roca fue un genocida o no es meterla en la cocina de la politiquería del momento, poco antes de las elecciones. Así escribe Romero algo que no condice con la verdad: “Esta suerte de beatificación de Kirchner se une ahora con la execración de Roca”. No, no es así. Como decimos. Hace una década comenzamos junto al monumento a Roca a leer documentos históricos sobre el genocidio de nuestros pueblos originarios y la actuación de Roca. Y sosteníamos y sostenemos que ese monumento es un insulto a la mayoría del pueblo argentino que tiene algo o mucho de sangre de los pueblos originarios. Leímos principalmente sus expresiones racistas y cómo llevó a cabo el genocidio, en contraposición de grandes libertadores como Mariano Moreno, Juan José Castelli, Juan Bautista Alberdi y muchos más. No lo hicimos ni para ganar votos electorales ni cargos en la administración pública. Lo hicimos para que en nuestro país, por fin, se tenga como principio en la Historia y la Política, la palabra Etica.

Al final de su amplísima nota a todo trapo con caricaturas de Roca y el matrimonio Kirchner, Romero de alguna manera reconoce el infame crimen de Roca con unas disculpas no muy claras. Dice: “En cuanto a los pueblos originarios ciertamente hoy no aprobaríamos la manera como los trató Roca...”. No, diga el señor Romero: cómo los mató o esclavizó Roca”. Porque esa es la verdad.

Mientras tanto, el más grande monumento de Buenos Aires sigue siendo el del genocida Roca. Y eso que fue creado por un gobierno no democrático: el de la Década Infame, de Justo-Roca, sí, siendo vicepresidente el hijo de Roca, Julio Argentino Roca (h). El gobierno del fraude patriótico. Y fue inaugurado por Castillo en 1940. Hasta eso. Pero nadie se atreve a tocarlo. Y sigue la represión contra nuestros pueblos originarios, véase Jujuy y Formosa. Sepamos reaccionar. La historia no justifica ningún crimen. Pueden pasar décadas, o siglos, pero finalmente siempre triunfa la Etica.

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-178950-2011-10-15.html

domingo, 23 de enero de 2011

LA TIERRA, LOS INDIOS Y EL CAMPO, por Sandra Russo (para "Página 12" del 22-01-11)



En una entrevista radial que le hice hace unos meses a Joao Pedro Stédile, el líder de los Sin Tierra brasileños, él adhería con vehemencia al “relato nuevo”. Por un lado, desde hace una década, las reivindicaciones de los pueblos originarios han ido confluyendo en la región con la defensa de la soberanía medioambiental, y por el otro, esa soberanía sobre los recursos naturales es uno de los más grandes desafíos al capitalismo globalizado. Pensadores del Foro Social Mundial como Leonardo Boff o Boaventura de Sousa Santos han coincidido en que la pelea será posible si la estrategia es regional. La ecuación es sencilla: las corporaciones multinacionales que operan sobre esos recursos, desgastándolos, avasallándolos, no pueden ser reguladas por cada Estado individualmente, sino con parámetros comunes de defensa regional. Tal es su fuerza y tal debe ser la que se les oponga, no para que “desinviertan”, que es el cuco que sobreviene cada vez que un Estado se planta frente a la “iniciativa privada”, sino para que las inversiones que lleguen y los puestos de trabajo que creen encajen en el verosímil del desarrollo sustentable.
Sustraerles a las corporaciones su carácter de impunidad transnacional es casi una obligación de cualquier gobierno decente. La región guarda en sí, además, recursos vitales como el agua, el petróleo, la Amazonia, el pulmón del planeta y, obviamente, también la tierra, el territorio.
Los Sin Tierra brasileños son la organización social más grande de América latina y una de las más antiguas. Hace 26 años que pelean ese Gran Tema Latinoamericano: la tierra. Lo que estaba en el origen. La palabra no sólo remite a los pueblos nativos, sino también a la acumulación originaria de la que hablaba Marx. La tierra fue la materia de la acumulación originaria del capitalismo latinoamericano. Nuestras elites hicieron su acumulación originaria de hectáreas sobre el aplastamiento de esos pueblos.
Stédile –un economista marxista pero de raíz cristiana– indicaba además que la defensa medioambiental había cambiado en los últimos años la lucha de los Sin Tierra, tradicionalmente conocidos por sus tomas y ocupaciones. Han peleado más de dos décadas por una reforma agraria que, tal como la pensaban, ya no sirve. Los agronegocios y los monocultivos los llevan del territorio a la política: “¿Para qué queremos pelear por tierras que estarán muertas? Nuestra lucha hoy es por la tierra pero también contra los agrotóxicos y el modo de producción a gran escala”, decía Stédile.
En los ’90, el capitalismo terrateniente, responsable de la cualidad “bananera”, que tan bien combina mariachis con sangre, comenzó a ser un capitalismo arrendatario que se entrega y marca tendencia económica para abrirle paso a las corporaciones trasnacionales. Eso dejó atrás la vieja y amable idea de la “ecología”, para dar paso a otro ítem, de un entramado de intereses muy profundo y difícil de desarmar. Hay vastos sectores en todos los países del Cono Sur que han construido sus sistemas de supervivencia económica en dependencia con esas corporaciones.
Si algo caracteriza esta era de decadencia neoliberal es su doble faz, inhumana en sus dos caras: la tendencia a escindirse de la economía real y fugarse hacia la especulación financiera sin patria ni bandera y, por otro lado, la obstinación, el fanatismo por una producción a gran escala que está destruyendo rápidamente el planeta. Los ’90 permitieron que todo aquello que en materia de protección ambiental no puede hacerse ni en Estados Unidos ni en Europa, viniera a hacerse a América latina. La corporación de capitales norteamericanos y españoles que en 2009 fue sospechada de haber generado los primeros brotes de gripe A, surgidos en el borde de una gigantesca laguna en la que yacen miles de cadáveres de cerdos, había dejado de operar en Estados Unidos después de tener que pagar multas millonarias. México la recibió con los brazos abiertos: llegaba para “crear fuentes de trabajo”. Entre otras cosas, para eso existe el ALCA, un proyecto de puro vasallaje.
Desde hace cinco siglos los pueblos originarios reclaman sus derechos sobre los recursos naturales. Que les fueron y les son salvajemente arrebatados es algo fuera de duda. Lo que ha cambiado es el papel de los pueblos originarios, y ese nuevo rol los coloca en otro lugar del paradigma: son los antagonistas, ahora, no de los colonizadores españoles, sino los de las corporaciones que vienen operando en la región sin los controles estatales que sí rigen en sus países madre. Algo de esto ha tomado esta semana El Elegido, la serie que produce y protagoniza Pablo Echarri.
En la Argentina, las noticias crecientes sobre persecución a poblaciones originarias en diferentes puntos del país suenan terribles pero acompasadas con la integración económica y cultural a América latina. Ahora tenemos estos problemas porque ahora somos latinoamericanos. En menos de un año, se produjeron cuatro asesinatos de dirigentes indígenas en el norte argentino. Quizá el más presente sea el del cacique diaguita Chocobar, cuyo asesinato puede verse incluso en YouTube, y cuyo asesino fue identificado: está vinculado con el terrorismo de Estado, pero la Justicia no hizo nada.
En ese marco se inscribe también la lucha de los qom de La Primavera, en Formosa. La incómoda presencia en Buenos Aires del líder comunitario Félix Díaz logró llamar un poco la atención sobre un asesinato que es la punta del iceberg de otros, pasados, presentes y futuros. Esa represión no fue tajantemente condenada como otras. Cabe quedarse pensando si los qom o los mapuches o los kollas son bien entendidos como argentinos. Ni más ni menos, otra clase de argentinos. Probablemente no, aunque el último censo nos dará noticias de ellos. Hay que rascar en el fondo de la olla del viejo paradigma para advertir que si no se les abren a esos pueblos las puertas de esta nacionalidad, lo nuevo tendrá rémoras de lo viejo.
Ahora resulta que a Mario Llambías se le da por hacer evocaciones desopilantes del Che Guevara, mientras sostiene que “los pueblos originarios ahora vienen y quieren un pedazo de tierra”.
Lo primero que salta a la vista es una victoria cultural. Llambías no está habilitado hoy para hablar de “los indios”. Algo se le superpone en su propio lenguaje, y no le es propio. Ha sido forjado desde hace años por decenas de pueblos latinoamericanos, hartos de que “indio” no signifique nada ni ellos puedan verse reflejados en esa palabra que connota entre otras cosas vago y malentretenido. Claro que esos pueblos no “quieren un pedazo de tierra”, sino sus tierras, las que si ya no les pertenecen es porque hubo violencia estatal en su contra. ¿Dónde se corta el pasado? ¿Quién decide hasta dónde se repara el daño hecho? Son preguntas que más allá de la anécdota de un hombre llamado Llambías, todos tendremos que hacernos.


por Sandra Russo , para "Página 12".

Publicado en :
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-160919-2011-01-22.html

martes, 27 de abril de 2010

Un susto que fue “jodita”, por Carlos Rodríguez




Matías Alé se apareció en un humilde pueblito de Apipé, Corrientes, posando como empresario canadiense y ordenando a los habitantes mudarse antes del martes. Pero era una “acción solidaria” para Showmatch.


Por Carlos Rodríguez (Para PÁGINA 12).


La isla de Apipé, en Corrientes, está pegada a la represa binacional argentino-paraguaya de Yacyretá, que de hecho se llama Yacyretá-Apipé, aunque pocos mencionan su nombre completo. La isla es un lugar hermoso y tranquilo donde viven unas dos mil personas que desde 2005 han avanzado en lo que hace a la posesión “legal” de sus tierras. Por historia les pertenecen, ya que sus ancestros están instalados allí desde fines del siglo XIX. Desde el martes, los pobladores de Colonia Uriburu, una de las dos que hay en la isla –la otra es la San Antonio– viven momentos de tensión e incertidumbre. “Ese martes, a mediodía, llegaron unos supuestos empresarios canadienses que les comunicaron que las 237 familias que viven allí tienen que irse el martes próximo, porque ellos habían comprado las tierras. Y si no se iban, los iban a desalojar por la fuerza, además de derrumbar con topadoras sus casas y la escuela del pueblo”, relató a Página/12 Mariana Zarza, dirigente peronista local y promotora territorial del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Lo extraño del caso es que “los que vinieron no son empresarios sino miembros de Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, que están haciendo ‘una jodita para Showmatch’ que ha creado una situación muy fea”. La producción de Tinelli confirmó todo, pero dijo que es una “acción solidaria” para entregar a los pobladores una lancha y construirles un puerto.
La broma consiste en haber filmado la desesperación de los pobladores, de ascendencia guaraní, poco habituados a este tipo de exposición. Todo terminará, para los lugareños, con el premio consuelo –después de tanta angustia– de una lancha que les servirá para mejorar sus viajes cotidianos hasta la cercana ciudad de Ituzaingó, a la que se llega cruzando un brazo del río Paraná. La primera información sobre el tema le llegó a este diario por intermedio de la ex detenida-desaparecida Vilma Gómez, actual asesora del diputado nacional Mariano West. Zarza no sólo confirmó lo adelantado por Gómez, sino que precisó que los supuestos empresarios llegaron a Colonia Uriburu en autos oficiales, uno de los cuales pertenecía al viceintendente de Apipé, Favio Camparini.
La intendente Mónica Romero, consultada por Página/12, corroboró que uno de los autos era de Camparini, pero después sostuvo que no estaba en condiciones “de confirmar ni desmentir” ninguna de las dos posibilidades: que sean verdaderos empresarios canadienses que pretenden desalojar a los pobladores o que se trata de una más de las “bromas” del ciclo que conduce Marcelo Tinelli. Las autoridades locales están alineadas con el radicalismo y a nivel nacional responden al vicepresidente Julio Cobos. Este diario se comunicó con la vocera de prensa de Ideas del Sur, María Calatayud, quien sobre el cierre de esta edición respondió al llamado.
Calatayud afirmó que en Showmatch “ya no se realizan cámaras ocultas desde el año pasado”, de manera que rechazó la posibilidad de que se haya hecho algo en ese sentido. De todos modos, con posterioridad confirmó que se trataba de una “acción solidaria” que tuvo todos los elementos que mencionó Zarza en su denuncia. “Este año, lo único que se está haciendo son acciones solidarias que no tienen ninguna intención negativa, todo lo contrario”. Precisó, en ese sentido, que uno de los famosos que participará de esas “acciones solidarias” es Matías Alé, el ex novio de Graciela Alfano. “Sabemos cuál es la situación que se ha planteado, pero tenemos en Apipé un equipo de producción que está solucionando todos los problemas y que mañana (por hoy) se va a reunir con la gente.”
La conflictiva situación, entre los habitantes de Colonia Uriburu, derivará hoy en una asamblea general convocada por el peronismo local para las 10.30. “El propósito de la reunión es el de llevar tranquilidad y explicarles a las familias que se trata de una broma de muy mal gusto, ellos están muy asustados porque hace cuatro meses tuvieron un problema similar, esta vez con un grupo de empresarios coreanos que llegaron al pueblo con topadoras y vehículos de todo tipo, con el mismo discurso de que habían comprado las tierras y que ellos tenían que dejar sus casas de inmediato”, explicó Mariana Zarza.
En esa ocasión, los vecinos “se organizaron y resistieron la amenaza, hasta que los empresarios se fueron del lugar sin concretar sus propósitos. Ahora, por distintas vías, sabemos que se trata de una ‘jodita de Tinelli’, pero tenemos que darle una explicación a los vecinos, porque en Uriburu no hay luz eléctrica, nadie ve televisión y nadie entiende ni hace este tipo de bromas”, insistió Zarza. Hasta hace poco tiempo, la energía que produce Yacyretá-Apipé y que cubre cerca del 20 por ciento de la demanda en todo el país, no llegaba a la isla que le regala a la represa parte de su nombre.
“Ahora tenemos luz eléctrica producida por Yacyretá sólo en San Antonio, pero todavía no llegó a Uriburu.” La escasa energía con la que cuentan es producida por un generador a gasoil. “Nosotros hicimos un seguimiento para saber qué es lo que estaba pasando y llegamos a la conclusión, por vía de una fuente oficial, que se trataba de una broma de Tinelli”, insistió Zarza. Explicó que la primera consulta la hicieron con el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA), cuya titular, Mariana Figueroa, les hizo saber que el organismo, que es el encargado de todo lo que tenga que ver con el manejo de las tierras, “no tenía ninguna información sobre la presencia de empresarios extranjeros en Apipé”.
Poco a poco fueron subiendo por la cadena de mandos civiles, pasando por la intendente de Apipé, el alcalde de la vecina Ituzaingó, Manuel Valdez, y el ministro de Gobierno y Justicia de la provincia, Gustavo Valdez. “Finalmente, la señora intendente le confesó a uno de los pobladores que había recibido ‘órdenes de arriba’ (en alusión al gobierno provincial) para colaborar con la broma. Lo mismo dijo después el secretario de Obras Públicas, Carlos Sagundez”. Por estas razones, hoy se hará la asamblea general, luego habrá una marcha hasta la sede de la intendencia de Apipé y mañana se hará “una presentación judicial ante el fiscal de Ituzaingó Eugenio Balvastro para que investigue el caso porque, aunque nadie lo termina de confirmar oficialmente, son muchos los voceros oficiales que lo están admitiendo en voz baja”.
La intendente Mónica Romero dijo, al ser consultada, que en principio ella tenía entendido que “se trataba de empresarios canadienses que decían tener documentación que los acreditaba como dueños de las tierras, pero la verdad es que no pudimos analizar, todavía, la supuesta documentación”. En lo que respecta a la versión según la cual se trataría de una broma de Showmatch, Romero también eludió una respuesta concreta: “No sé nada, es lo que están diciendo, pero yo no tengo ninguna confirmación de nada. Mañana (por hoy) me voy a reunir con los pobladores y voy a analizar la situación, para poder saber a qué atenerme”.

Publicado por :
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-144563-2010-04-25.html