ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Indignados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indignados. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de junio de 2012

MÉXICO : Los estudiantes asumen el protagonismo, por Arturo García y Laura Poy de “La Jornada” (para “Página 12” 13-06-12)


EL MOVIMIENTO YOSOY 132 EXPRESA EL MALESTAR DE LOS JOVENES MEXICANOS CON EL SISTEMA POLITICO

No obstante la diversidad de su procedencia social y económica, de sus estilos de vida, de sus formas de ver el mundo, comparten una preocupación por el estado de las cosas y tienen un anhelo común: un mejor país para todos.

Por Arturo García y Laura Poy *

Miles de estudiantes de universidades públicas y privadas forman parte del movimiento #YoSoy132. Pertenecen a una generación que está emigrando de la televisión a Internet. No obstante la diversidad de su procedencia social y económica, de sus estilos de vida, de sus formas de ver el mundo, comparten una preocupación por el estado de las cosas y tienen un anhelo común: un mejor país para todos. A continuación, una muestra de ese universo; breves historias del conglomerado al que uno se refiere en general como los jóvenes y que hoy reclaman su lugar como ciudadanos.

Ana Laura, egresada de la Universidad Iberoamericana: “Soy cirujana y paramédico altruista; también me interesa el movimiento animalista. Soy 132 porque estoy contra la imposición de un candidato por parte de la televisión y en favor de la libertad de expresión. Yo me politicé desde que empecé a perder a seres cercanos por la inseguridad, asesinados o secuestrados; me di cuenta de que como ciudadanos también nos corresponde hacer algo. Gracias a Internet y a las redes sociales he tenido información importante para abrir los ojos a muchas cosas de las que no tenía conocimiento. Lo que más emociona es la unión entre escuelas públicas y privadas, hemos hecho a un lado si tú tienes más o yo tengo menos dinero. Nos une el mismo fin”.

Mara, estudiante de Relaciones Internacionales, Universidad Insurgentes: “Soy 132 por la miseria que veo, el engaño cotidiano del gobierno, las desigualdades y la opresión social. Me preocupa mi futuro, pero también el de los demás. Siento la inestabilidad social y económica en la que vivimos, la falta de oportunidades. Me gusta informarme por canales alternativos en Internet, casi no veo televisión. Me conecto a Facebook y Twitter casi tres horas diarias. Hoy pedimos una solución, pero no sólo a los medios; queremos garantizar una vida digna a cada persona que vive en el país. Ya no estamos callados; nos motiva la revuelta estudiantil del ’68, pero también otros ejemplos, como nuestros papás que trabajan todos los días y cada vez ganan menos, y eso pasa no sólo entre la clase media o baja, por eso hay esta unión entre universidades. Ya no importa si eres de pública o privada, la crisis se ve igual para todos. En este momento lo que me hace feliz es luchar y saber que aún puedo hacer cosas por mí”.

Gabriela Martínez, segundo semestre en la Facultad de Ciencias Políticas, UNAM: “Me gusta el rock independiente, un poco el jazz y leer, leo mucha novela. Lo último que he leído es Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa. Antes de entrar a la UNAM yo era ajena a la política. Pero me fui empapando de la historia de México y de la situación actual y me di cuenta de que estamos controlados, que vivimos como dentro del libro 1984, de George Orwell, en un mundo donde no nos permiten expresarnos libremente. Antes de que pasara lo de la Ibero, pensaba que las universidades privadas eran ajenas a cualquier problema social, pero me da gusto que se haya dado ahí, porque se rompen las barreras que tanto nos separan, y aunque seamos diferentes podemos luchar por un solo objetivo”.

Antonio, ingeniero en electrónica y comunicaciones por el TEC de Monterrey: “Soy empresario, radicado en Estados Unidos. Tenía un negocio en Monterrey, pero me fui porque la violencia era insoportable. Algunos me dicen que fui cobarde, pero lo único que hice fue cuidar mi vida. Algún día voy a regresar y aportar algo a mi país. Es increíble, pero viviendo afuera me di cuenta de lo que realmente pasa, de cómo los medios manipulan la información. Por eso vengo a apoyar, no pertenezco a ningún partido político, pero soy una persona participativa, me interesa el bien común y no me gusta quedarme callado; estoy hasta el gorro de los gobiernos que hemos tenido y de que las televisoras descaradamente impongan candidatos. Soy una persona alegre, disfruto la vida, me gusta la trova, el rock en español y en inglés y la lectura. Uno de mis escritores favoritos es Eduardo Galeano, autor de Las venas abiertas de América Latina, donde escribe la historia desde (la perspectiva de) los vencidos y no de los vencedores”.

Omar, Ciencias Políticas en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM: “Es un movimiento genuino y plural. No es la vieja izquierda radical. Me movió el que se denuncie la imposición de un candidato con el que la mayoría de las personas no estamos de acuerdo. Conocemos a los dinosaurios del PRI y su forma de gobernar al estilo represor. Hoy no hay oportunidades para los jóvenes y somos el último boom demográfico; eso me preocupa, pero este despertar ha causado mucha empatía, porque busca democratizar a los medios y al país, pero también cambiar la forma de hacer política en México. Casi no veo televisión, prefiero leer medios imparciales y literatura latinoamericana. Me informo por Twitter o Facebook. Y lo que más me hace feliz es la libertad, sin represión ni violencia”.

Daniel López, 6º semestre en la Facultad de Derecho de la UNAM: “Vivo en Texcoco. Oigo rap, reggae y trova. Lo más reciente que leí son Las intermitencias de la muerte, de José Saramago. Yo sabía que algo pasaba en el país, pero por pereza no quería hacer nada, y no participaba en política porque en las escuelas siempre ha habido grupitos de gente que sabe mucho de Marx y hablan entre sí, pero son muy cerrados. Cuando vi lo de la Ibero contra Peña Nieto no fue un despertar, más bien fue un cachetadón para los que estaban durmiendo o para los que se hacían los dormidos. Me importó la política porque vi que a otros jóvenes les importaba, me sentí identificado. No puedes dejar de comparar este movimiento con el del ’68, pero ahora tenemos más herramientas para hacernos escuchar, basta que prendas tu computadora y que uno de tus contactos haya pegado algo en su muro de Facebook para que estés enterado. Eso nos pone al parejo con los que gobiernan porque Facebook es ingobernable. Claro que no somos iguales, a las marchas puede ir un estudiante con unos tenis del tianguis y otro con zapatos bien buenos, del aparador. Eso no importa, en el movimiento estamos al parejo y queremos lo mismo”.

Paula, Facultad de Arquitectura, UNAM: “El movimiento es importante para que se vea que los jóvenes tenemos opinión. Muchos de nosotros vamos a votar por primera vez; es importante que nos escuchen porque nosotros somos los que vamos a mover al país dentro de unos años. Me preocupa la represión y la violencia. Es una pena que un país tan bonito como el nuestro esté tan jodido. Por eso apoyo esta lucha, porque, aunque no veo los canales de Televisa y TV Azteca, hay mucha gente que sólo tiene esa opción y no es justo que sólo les muestren la información que quieren. Somos pocos quienes nos informamos por Internet y en las redes sociales. Cuando salgo a las calles me hace feliz ver el movimiento. Siento que hay esperanza. Está bien que todos se quieran informar antes de votar, porque se supone que nosotros estábamos destinados a ser la generación de la indiferencia y ya ve, estamos aquí, en la calle y en la lucha”.

Fernanda, 23 años. Traducción, Angloamericano: “A mí me motiva el cambio que surge gracias a los estudiantes. Pasamos por una situación delicada para elegir presidente y más si no están siendo sinceros en medios, si están escondiendo todo. Me angustia que gobierne alguien que ignora la realidad del país, que no está preparado para una verdadera transformación y que no se preocupe por lo que pasa; por eso me gustaría que todo el mundo abriera los ojos. Que ya no nos digan mentiras. No queremos volver al viejo sistema político que no nos hizo ningún bien. Me encanta pintar; es mi pasión. Leo mucho los periódicos y en Internet. Hoy me hace feliz que muchos ya están despertando, que comiencen a ver lo que le pasa a México; es reconfortante”.

*De La Jornada, de México. Especial para Página/12.

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-196236-2012-06-13.html

sábado, 26 de noviembre de 2011

¡Abraham Lincoln vive en Bismarck, Dakota del Norte!, por Federico Bernal (para “Tiempo Argentino” del 20-11-11)

El único banco que los indignados estadounidenses aman


Publicado en TIEMPO ARGENTINO el 20 de Noviembre de 2011

Por Federico Bernal


No sólo tiene el desempleo más bajo de toda la Nación y las tasas de generación de empleo más altas, además, es el único Estado que desde el inicio de la crisis de 2008 ha mantenido un presupuesto fiscal superavitario.


Entre 2008 y 2009 la gran banca privada de los Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania y Suiza fue “rescatada” con 16.115.000.000.000 (16 billones) de dólares. ¿De cuántos “bancos” estamos hablando? De unos 15, de los cuales el Bear Sterns (JP Morgan Chase), Barclays PLC, Bank of America, Merril Lynch, Morgan Stanley y el Citigroup recibieron el 60% de ese total, mientras que sólo los últimos cuatro fueron beneficiados con 7,833 billones. En igual espacio de tiempo, el pueblo estadounidense y el sector público recibieron 1055 billones. Según vimos en nuestra columna del domingo pasado, la explicación de semejante desequilibrio es más que simple: la Reserva Federal (FED) –que nada tiene de federal y mucho menos de estatal– es en realidad una agencia de la gran banca privada multinacional. De aquí que la consigna fundamental de los indignados estadounidenses pase ahora por la reestructuración absoluta del sistema financiero. Dicho en sus propias palabras: recuperación popular del control sobre el dinero, la moneda y el crédito. Sus referencias: desde Abraham Lincoln y su política financiera y monetaria popular y democrática, hasta la defensa incondicional del único banco público del país, el banco del Estado de Dakota del Norte.

REESTRUCTURACIÓN FINANCIERA CONSERVADORA. Para algunos autores, el asesinato de Lincoln puso término a una política financiera y monetaria basada en el bienestar general, la producción y el consumo. Con su muerte, murió el monopolio del gobierno federal sobre el control de la moneda y el crédito. Sin embargo y consecuencia del resurgimiento del Estado, entre 1930 y 1970, se desarrolló en el país una gigantesca red de pequeños bancos privados, bancos que estaban íntimamente ligados a las comunidades de las cuales brotaban y para las cuales vivían. Pero a partir de 1980, los sucesivos congresos y gobiernos nacionales de turno se encargaron de desmantelar dicha red. Según el último informe de la Federal Deposit Insurance Corporation, de 14 mil bancos comerciales a comienzos de los años ’80, se pasó a 7500 a finales de 2008. En igual período, los bancos comerciales con un único establecimiento pasaron de 7500 a menos de 2000. En 1995 un 54% del total de depósitos era propiedad de los pequeños y medianos bancos privados (activos entre 1000 y 10 mil millones de dólares). Para 2010, ese porcentaje había caído al 28% contra un 44% en poder de un puñado de entidades: Bank of America, Wells Fargo, JP Morgan Chase y el Citigroup, entre otros. Peor aun, son estos cuatro bancos quienes hoy controlan cerca del 50% de todos los activos bancarios del país. El asesinato de Lincoln borró de un plumazo lo que muy probablemente hubiera desembocado en una banca pública nacional y estadual. Pero el espíritu y el accionar de aquel célebre aunque frustrado “sistema de dinero constitucional” aún sobrevive. Y sobrevive no por ventura de los casi 7000 bancos privados, pequeños y localmente administrados con los que cuenta EE UU, sino por obra y gracia del único banco público de la Nación.

EL BANCO PÚBLICO DE DAKOTA DEL NORTE. Hartos del poder omnímodo de las compañías privadas de los agro-negocios, un grupo de agricultores de DN fundó la Liga No-Partidaria (LNP) en 1915. Entre sus objetivos políticos, la LNP contemplaba el control estatal de los molinos, los elevadores de granos, los ferrocarriles, los bancos y diversas industrias vinculadas con el universo rural estadual. En 1916, el LNP ganó las elecciones imponiendo por el 79% de los votos a su candidato a gobernador, mientras que dos años después logró el control de las dos Cámaras legislativas. Fue entonces cuando consiguió poner en práctica algunos de sus grandes objetivos. Nacieron así la empresa estatal “Elevador y Molino de Dakota del Norte” (actualmente el molino harinero más grande de los EE UU) y el Banco público de Dakota del Norte (BDN) entre 1916-1918. En esencia, el banco estadual funciona como un “banquero de bancos” (mini-FED, en sus preceptos originales) al destinar buena parte de su portfolio de préstamos de 2800 millones de dólares al financiamiento parcial de préstamos otorgados a la comunidad por un total de 94 pequeños y medianos bancos privados estaduales. Se explica así que DN tenga cuatro veces más bancos que la media del país, bancos que además invierten la relación nacional en materia de depósitos: si a nivel Estados Unidos el 30% de los depósitos están en manos de pequeños y medianos bancos privados locales, ese porcentaje asciende al 72% en Dakota del Norte. A través de esta red de bancos y en todas y cada una de las comunidades estaduales, el dinero y el crédito es financiado con participación del Estado y dirigido a la producción agrícola e industrial de pequeña y mediana escala. Entre sus consecuencias: la salud económica del Estado de Dakota del Norte (EDN) que no ha sucumbido a la crisis doméstica, la generación masiva de empleo y un apoyo a la pequeña empresa un 434% por encima de la media nacional. En datos concretos y conforme el más reciente informe del Bureau of Labor Statistics, el EDN no sólo tiene el nivel de desempleo más bajo de toda la Nación, sino las tasas de generación de empleo más elevadas: un 3,3% en julio del corriente en el primer caso (el 9,1% la media nacional) y un 5,2% en el segundo (duplica al segundo que le sigue, Texas con un 2,6 por ciento). Asimismo, el EDN es el único Estado que desde el inicio de la crisis de 2008 ha mantenido un presupuesto fiscal superavitario. El fondeo primario de los depósitos del BDN proviene del Estado homónimo, Estado que es al final de cuentas el único garante de esos mismos depósitos (el banco no es miembro de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos). Finalmente y según se informa en su último reporte anual, al cierre de 2010 el BDN presentó activos por 4100 millones de dólares y 327 millones en capital. Sus activos se cuadruplicaron entre 1990 y 2010, mientras que su ingreso neto –que dedica en gran proporción a expandir su capital de base– saltó de 13 a 62 millones en igual período.

¡LINCOLN VIVE EN BISMARCK, DAKOTA DEL NORTE! A través de la FED (y su par del Viejo Mundo, el Banco Central Europeo), el capitalismo financiero y especulador del Occidente “civilizado” controla las utilidades, la cantidad, la emisión y el suministro de dinero en los Estados Unidos, la Unión Europea y Gran Bretaña. Aquí el corazón del neoliberalismo planetario. Aquí el corazón contra el cual, con inusitada fuerza, creciente nivel de determinación, conciencia y organización, dispara el movimiento de indignados a escala global, aunque fundamentalmente el estadounidense. Y ahora, envalentonados, van por mucho más: ¡todo el poder a los bancos locales de las comunidades! Tal consigna la explican en estos términos: como el gobierno nacional no puede recuperar el control del dinero de los grandes bancos, entonces lo hará el pueblo. ¡Saquen el dinero de Wall Street! ¡Que cada Estado tenga un banco público como el de Dakota del Norte! Estas, algunas de las muy censuradas pero estratégicas consignas que hoy por hoy esgrime la vanguardia de los indignados estadounidenses, a la que este autor humildemente aporta una más: ¡Lincoln vive en Bismarck, Dakota del Norte! ¿Por qué Bismarck? Así se llama la capital de ese Estado norteño, limítrofe con Canadá. Y allí reside la sede del único banco público de los Estados Unidos, heredero de la política monetaria y financiera de Lincoln.

Publicado en :

http://tiempo.infonews.com/notas/abraham-lincoln-vive-bismarck-dakota-del-norte

domingo, 23 de octubre de 2011

¿Quién ocupó a quién? De cómo Wall Street ocupó Washington, por Federico Bernal (para Tiempo Argentino, 23-11-10)


Los verdaderos dueños del poder detrás de la mascarada política


Publicado en TIEMPO ARGENTINO el 23 de Octubre de 2011

Por Federico Bernal
A través de ingentes aportes a las campañas de los demócratas y republicanos y su ascendencia sobre los grandes medios las principales corporaciones financieras tomaron el control de la Casa Blanca y el Congreso.

Mucho se ha escrito sobre las causas sociales y económicas del fenómeno primermundista de los “indignados”, fenómeno del que la flamante versión estadounidense y su protesta centrada en Wall Street resulta ser la más emblemática y estratégica. El genocidio social en los Estados Unidos ha engendrado las protestas sociales que hoy inundan las calles y avenidas de las principales ciudades estadounidenses. No obstante, si bien las razones para la ocupación popular del centro neurálgico del conservadurismo planetario resultan conocidas (¡Ocupa Wall Street! es su lema), poco se sabe de cómo Wall Street ocupó Washington para, una vez conquistado, irradiarse invencible a prácticamente todos los rincones del mundo. A continuación e inspirado en un excelente trabajo del magíster en Relaciones Internacionales de la Universidad de Georgia (EE UU), Zaid Jilani, acercamos algunos puntos cruciales y un tanto olvidados a la hora de analizar de qué forma el terrorismo financiero, banquero y corporativo estadounidense puso de rodillas a la economía mundial al ocupar el Congreso, la Reserva Federal y la Casa Blanca.

WALL STREET OCUPA WASHINGTON CON MASIVAS CONTRIBUCIONES DE DINERO. La industria financiera consiguió su primera gran victoria cuando en noviembre de 1999 el ex presidente Bill Clinton derogó la Ley Glass-Steagall de 1933. La ley que durante 66 años había prohibido a la banca comercial ser al mismo tiempo banca de inversión llegaba a su fin. Comandada por el entonces presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, y el secretario del Tesoro hasta 1998, Bob Rubin, nacía la absoluta liberalización del sector bancario. All inclusive: banca comercial minorista, banca de inversión y aseguradoras. Citigroup, Bank of America y el JP Morgan Chase, entre los primeros en gozar de los infinitos beneficios de la derogación de Clinton. Se explica así que en 1998, los bancos comerciales hayan invertido 18 millones de dólares en contribuciones a la campaña legislativa del mismo año, con 65% yendo a republicanos y 35% a demócratas. De igual modo, se entiende que las principales firmas aseguradoras y de inversión donaran unos 40 millones, y que el megabanco Citibank haya aportado U$S 1.954.191 poco antes de su fusión con Travelers Group, con quien un año después y como resultado de la derogación de la Glass-Steagall conformaría el Citigroup. Entre 2008 y 2010, el pulpo corporativo mezcla entre real state, las financieras y las aseguradoras gastaron 317 millones en contribuciones a campañas electorales. Con la crisis ya encima, no había legislador que no estuviera imposibilitado de votar a favor de medidas a favor de las clases medias y trabajadoras. El mea culpa llegó por boca del arrepentido senador demócrata Jim Webb, que un año atrás se quejaba por no haber podido conseguir apoyo cuando propuso gravar con impuestos a los bancos rescatados: “¡No conseguí ni un voto! Y no fue culpa de los republicanos. Los demócratas mismos advertían que votar de esa manera atentaría contra la recaudación del partido” (Real Clear Politics – 8/10/2010).

WALL STREET OCUPA WASHINGTON CON SUS LOBBISTAS. Financiar a los partidos políticos es uno de los pilares del avance corporativo sobre la economía real. El otro fue y sigue siendo el control de la información. ¿Cómo? El terrorismo financiero y banquero cuenta literalmente con un ejército de “especialistas” y “expertos” líderes de opinión. Por ejemplo, y durante la orgía desreguladora entre 1998 y 2010, las corporaciones beneficiadas por la derogación de la ley de 1933 gastaron 3300 millones de dólares en lobbistas. Sólo en 2007, la industria financiera y especuladora empleó 2996 de estos especialistas y expertos, que dividido por los miembros del Congreso estadounidense arrojaron por resultado cinco lobbistas cada un parlamentario. Asimismo y durante los debates sobre la reforma financiera de 2010, las corporaciones inundaron a Washington con una horda de lobbistas, superando en once a uno la cantidad de técnicos y comunicadores especializados pertenecientes a grupos de acción reformistas y de asociaciones de consumidores. En suma y para diciembre del año pasado, las corporaciones financieras habían contratado como lobbistas unos 1600 ex funcionarios gubernamentales. Entre ellos y para dimensionar lo ilimitado de la compra de voluntades, Jilani destaca dos nombres: Dick Gephardt, líder de la mayoría demócrata en la Cámara Alta, y Kenneth Duberstein, prestigiosa y popularmente aceptada figura, ex funcionario de Reagan.

WALL STREET OCUPA WASHINGTON AL COLOCAR SUS PROPIOS DIRECTIVOS EN EL GOBIERNO. Meses después de la derogación de Clinton, el señor Rubin dejó su cargo como secretario del Tesoro para convertirse en presidente no ejecutivo del entonces flamante Citigroup. Su jugada fue bien recompensada por el nuevo gigante corporativo: 15 millones de dólares, sin incluir su participación accionaria en la firma. Por su parte, la Goldman Sachs no cesa en su función de gran proveedor y colocador de técnicos tanto en esta como en pasadas administraciones. Sin ir más lejos, el padre del salvataje banquero y ex secretario del Tesoro, Hank Paulson. Pero la puerta también en sentido inverso: el director de presupuesto de Obama, Peter Orszag, se incorporó al Citigroup apenas renunciado a su función pública.

INDIGNADOS EN WALL STREET: APOYO, RECLAMOS Y MEDIOS. En los últimos días, más de 1500 manifestantes fueron detenidos por la policía en cerca de 100 ciudades estadounidenses. Sólo en Nueva York, 800 indignados fueron “pacíficamente” cargados en carros-cárceles. De estos 800, unos 23 fueron arrestados mientras intentaban cerrar sus cuentas en el Citibank. Más de 100 personas fueron detenidas en Boston, 175 en Chicago y 25 en Denver. En Los Ángeles, diez indignados fueron detenidos cuando simbólicamente uno de ellos intentaba cobrar un cheque de 673 millones de dólares en una sucursal del Bank of America, por cierto, la misma cifra que esa misma sucursal recibió para sortear la quiebra. En fin, más de 1500 arrestados por todo el país, mientras que la inmensa mayoría de la élite ejecutiva especuladora sigue impune. Y todo esto en el marco de un desempleo irrefrenable, con utilidades banqueras en nuevos máximos y un 1% de la población ganando increíblemente más que el 99% restante. Pero el movimiento de indignados estadounidenses comienza a ganar sus primeras batallas en la calle y en los medios. En efecto, una reciente encuesta informa que el 65% de los neoyorquinos no sólo los apoyan sino que también coinciden con buena parte de sus reclamos, como por ejemplo la de incrementar los impuestos a los ciudadanos con ingresos anuales superiores al millón de dólares. En materia de cobertura mediática y según informa el Pew Research Center, en el último mes el “Occupy Wall Street” saltó del 2% de incidencia al 10% (el movimiento opuesto, el del Tea Party, siquiera llegó al 7% luego del año de protestas). Los indignados que se rebelan contra la ocupación conservadora de su sistema bancario y su economía marcan la agenda al haber remplazado la reducción del déficit y el ajuste como solución a la crisis, por el aumento impositivo a los más ricos y a las corporaciones, la perentoria ejecución de un plan masivo de empleo y el control público de las contribuciones privadas a los partidos políticos. ¿Cuánto durarán? ¿Habrán de resistir? Por lo pronto, vale la pena preguntarse: ¿Quién ocupa a quién?

Publicado en :

http://tiempo.elargentino.com/notas/%C2%BFquien-ocupo-quien-de-como-wall-street-ocupo-washington

martes, 18 de octubre de 2011

Auge y caída de las clases medias, por Modesto Emilio Guerrero (para “Miradas al Sur” del 16-10-11)


Miradas al Sur. Año 4. Edición número 178. Domingo 16 de octubre de 2011

Por

Modesto Emilio Guerrero, periodista venezolano

internacional@miradasalsur.com

El pasado 5 de octubre una señora manifestante de los “indignados” de Nueva York le dijo a la corresponsal de Telesur Aurora Sanpiero esta inquietante declaración: “Nos vamos a quedar sin clase media, los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres”. La novedad es que esta misma sensación tienen en Europa. Después de cuatro años de crisis económica global concentrada en las economías más desarrolladas, la sensación ha comenzado a transformarse en estadística, acción social y temor político en muchos gobiernos. El siglo XX demostró que esa díscola clase social es decisiva para la estabilidad.
En curiosa paradoja, un grupo de países de América latina vive lo contrario, un crecimiento relativo de sus clases medias urbanas. Estudios de la Cepal, del Observatorio de Política Exterior Española (Onex) y Fundación Alternativas, indican que las clases medias latinoamericanas acumulan hoy un 30% promedio en la población regional.
Esto entusiasmó la opinión del sociólogo boliviano Fernando Calderón, asesor especial en Gobernabilidad y Desarrollo Humano de la ONU, quien acuñó la riesgosa frase “América latina es la clase media del mundo”. Es un hecho reciente. En Brasil lo llamaron “bye, bye pobreza” y sumó al consumo de su pequeña clase media a unas 30 millones de personas entre 2004 y 2010, según la Fundación Getúlio Vargas. En Argentina se habla de 5 millones de nuevos asalariados, de los cuales más de millón y medio habrían engrosado su tradicional clase media de casi el 30%, la más alta del continente junto con la de Uruguay. Desde el año 2003, Venezuela vio crecer su sector medio hasta alcanzar el 24% superando el 17% que tenía en 2001. Chile registró una ampliación del 19 al 25% pero en más tiempo, de 1992 a 2008.
Esta nueva clase media latinoamericana se concentra en 44 ciudades. Una parte se debe a las inversiones internacionales desde los años ’80 aplicadas en servicios, banca y comercio y a las nuevas profesiones. Pero las más recientes en Brasil, Venezuela, Bolivia, Argentina, Uruguay y Ecuador se explican, también, como un resultado de las inversiones sociales.
La declinación de las clases medias en Estados Unidos y Europa responde a un mapa complejo de causas tan variado como sus explosiones locales. Los motivos están retratados en los mensajes de las pancartas y volantes que muestran las pantallas de TV, los mensajes en las redes sociales y la información de prensa. Son el nuevo desempleo profesional (19% en Europa, 14% en Estados Unidos y 23% en África del norte), la inflación inmobiliaria, la especulación bursátil, la desinversión en educación, sanidad, jubilación y pensiones. Se ha creado una nueva sensación de inestabilidad individual, familiar y de contracción en la perspectiva de ascenso social en la clase media.
La estadounidense lo ha comenzado a sentir en forma de pesadilla. Wall Street Journal informó el 17 de septiembre de este año que Procter & Gamble “está recortando la mercadotecnia que destina a las clases medias que están desapareciendo, vendiendo cada vez más a clientes de rentas altas y bajas y abandonado las rentas medias.” Otra multi de venta masiva como Heinz está siguiendo su ejemplo. A eso lo llaman Teoría del Consumidor Reloj de Arena, o sea, “una sociedad abultada en la cumbre y la base y estrecha en su centro”. El dato es aterrador, según este diario financiero. “El patrimonio neto de un quinto de los hogares en la escala media se ha hundido un 26% en los últimos dos años. La renta de la familia norteamericana media, ajustada de acuerdo con la inflación, es hoy inferior a la de 1998”, relata el WTJournal.
Los otrora prósperos europeos sienten lo mismo. “No somos mercancías en manos de políticos y banqueros” rezaba uno de los eslóganes principales del 15M español. “¿Capitalismo? Game over”, se lee en un escrito callejero. En Grecia y Portugal se modificó tanto el consumo que las firmas promocionan los precios más que las marcas. Los dos protagonistas de las huelgas europeas son la clase media profesional y los obreros.
En Medio Oriente fue notoria la presencia de sectores profesionales “medios”, pidiendo libertades ciudadanas y haciendo uso de las redes de Internet, un instrumento de comunicación preponderante en ese sector. Un reflejo particular fue la presencia de tantas mujeres y jóvenes profesionales, bien vestidos, con celulares y camionetas 4x4 en las marchas de Egipto, Yemen, Argelia, Omán, Bahrein, Israel y Libia. Pocas guerras como la de Libia muestran tantos vehículos de lujo en Trípoli, Bengazi o Sirte.
El estudio Towards a Theory on the Emergence of New Parties, escrito por Paul Lucardie sobre la reconfiguración del voto en Europa del norte, advierte que franjas de clase media se desplazan hacia la “derecha” y nutren grupos neonazis o partidos ultraconservadores que ganan espacios en los Parlamentos en Noruega, Irlanda, Suecia, Holanda, Suiza e Italia del norte. Esto es cierto, pero también lo es que en Nueva York, Washington, Los Ángeles, España, Portugal, Islandia, Chile, Francia, Puerto Rico y Grecia, el mismo malestar en la clase media hace girar a otras franjas hacia la “izquierda”.

Publicado en :

http://sur.elargentino.com/notas/auge-y-caida-de-las-clases-medias

5-O, primera protesta global, por Roberto Montoya (para “Miradas al Sur” del 16-10-11)

Arriba : Indignación transnacional. Miles de manifestantes coincidieron en las protestas de ayer. (AP)

Miradas al Sur. Año 4. Edición número 178. Domingo 16 de octubre de 2011

Por

Roberto Montoya, desde Madrid

internacional@miradasalsur.com

La revuelta trasnacional ya está aquí. Ayer se escuchó su grito de América a Asia y Oceanía, de Europa a África y Oriente Medio: ¡Basta ya! La revolución ética, la protesta de los indignados, la demanda de una democracia real, tomó cuerpo y se hizo sentir en todo el mundo.
A la convocatoria se sumaron un total de 951 ciudades de 82 países distintos. En algunos casos fueron sólo unas centenas de personas, en la mayoría, miles, decenas de miles y hasta centenares de miles en algunos países europeos. A causa de los distintos husos horarios, las primeras movilizaciones empezaron en Tokio, Sidney, Hong Kong.
Cuando la Argentina se desperezaba ayer sábado, ya había decenas de miles de personas en las calles de Berlín, de Lisboa, Amsterdam, de Roma –donde un grupo minoritario protagonizó algunos incidentes violentos al intentar incendiar el Ministerio de Defensa– y numerosas otras capitales y ciudades europeas. En la city londinense, Julian Assange, cara visible de Wikileaks, habría aparecido con una máscara de Anonymus, el conocido grupo de hackers.
En numerosos sitios de Europa, como en Estados Unidos, muchos de los manifestantes estaban acampados en plazas desde la noche anterior. En vísperas del 15-O los indignados de Occupy Wall Street lograron evitar que la policía los desalojara del neoyorquino Zuccotti Park –rebautizado Plaza de la Libertad– después de que más de 300.000 personas firmaran peticiones para detener el desalojo. Ayer fueron decenas de miles los que salieron a la calle en Nueva York, Washington y muchas otras ciudades de Estados Unidos.
En España, uno de los platos fuertes de la jornada, con concentraciones en 60 de sus ciudades y cientos de miles de personas protestando, seis marchas partieron por la mañana desde pueblos de la periferia y barrios de Madrid, para converger por la tarde en la mítica plaza de Cibeles, en pleno centro, e iniciar luego la manifestación que terminó, como no podía ser de otra manera, en la mítica Puerta del Sol, donde se originó todo este movimiento hace ayer exactamente cinco meses, el 15 de mayo, el 15-M.
¿Qué gritaban, qué coreaban, qué banderas enarbolaban personas de tantas nacionalidades, razas y edades diferentes en esta protesta global?
“¡Especuladores a la cárcel!”, “¡No somos mercancía en manos de políticos y banqueros!”, “¡No estamos llamando a la puerta, la estamos tirando!”, “Precarios del mundo, no tenemos nada que perder, excepto las cadenas!”, “Yo no voté a los mercados ni al FMI”, “Estoy buscando mis derechos, ¿alguien los ha visto?”
Los lemas, estribillos y pancartas que se vieron ayer en las cientos de manifestaciones que tuvieron lugar en todo el mundo, eran tan variadas como las personas que las portaban o gritaban, pero todas tenían algo en común: reflejaban el hartazgo de millones de personas frente a las injusticias de un sistema neoliberal donde los mercados financieros, el FMI, el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, la gran banca, las grandes multinacionales, grandes especuladores y agencias de calificación de riesgo, condicionan a su antojo la vida de los ciudadanos de a pie. Con la complicidad, claro, de tantos de los gobiernos y dirigentes políticos de turno, que se arrodillan ante ellos.
“Los poderes establecidos actúan en beneficio de unos pocos, desoyendo la voluntad de la gran mayoría, sin importarles los costos humanos o ecológicos que tengamos que pagar. Hay que poner fin a esta intolerable situación.” Ése es uno de los pasajes del manifiesto que gracias a la fluidez de las redes sociales elaboraron conjuntamente para la jornada de ayer las distintas partes de esta gran red contestataria y potencialmente anticapitalista.
Una de las patas donde se trabajó en ese documento –traducido a 18 idiomas y accesible en http://15october.net– fue en Bruselas. Durante una semana convergieron en la capital de Bélgica y sede de la Unión Europea y de la Otan, cientos de indignados, que a pesar de sufrir la represión policial, llegaron tras marchar desde Madrid, Barcelona y Toulouse, en recorridos de hasta 1.200 kilómetros.
Es uno de los fenómenos de este movimiento. Sin medios, sin apoyos institucionales –todo lo contrario, hostigados por los poderes públicos– miles de jóvenes y no tan jóvenes vienen logrando movilizarse, traspasar las fronteras virtual y físicamente, para reunirse, para intercambiar experiencias, lanzar iniciativas comunes, de una forma que hasta ahora no han logrado ni siquiera las poderosas confederaciones sindicales, con tantos recursos a su alcance… pero tan domesticadas, tan burocratizadas.
La propia izquierda tradicional europea se ha visto desbordada y, de hecho, cuestionada por toda esta corriente alternativa, sin llegar a comprender cómo un movimiento asambleario como éste es capaz de limar y superar las rencillas internas para consensuar documentos y actividades colectivas, algo que ellos son incapaces de hacer. Tras el recelo inicial, muchos partidos han intentado capitalizar políticamente toda esta protesta, pero tanto el 15-M español como los distintos movimientos similares, son conscientes de que uno de sus capitales principales y diferenciadores es precisamente su independencia.
Supone por una parte una limitación –al menos por ahora– al no poder pesar de una manera más decisiva en el escenario político, sobre todo en situaciones preelectorales como la que se vive en España, pero por otro lado le permite solidificarse y extenderse.
A pesar de que el 15-M español, como otros movimientos similares en otros países, no ha nacido de la nada, sino que es la conjunción de luchas llevadas a cabo durante años por miles de activistas en frentes muy variados, a las que sólo en los últimos meses se han sumado muchísimas más personas, no deja de ser un fenómeno nuevo, que necesita su tiempo para madurar.
Desde que estalló en 2008 en Estados Unidos la actual crisis del sistema financiero capitalista, propagándose por todas las economías europeas enlazadas –con menores repercusiones en América latina y otras zonas del mundo– los gobiernos de esos países desarrollados han justificado los durísimos recortes a los derechos sociales y laborales que han impuesto, en la necesidad de “calmar a los mercados”.
Los mercados financieros, los grandes inversores internacionales, los grandes especuladores, se han convertido así cada vez más en los dueños de la situación. Entes que el ciudadano no ha elegido, han pasado de hecho a condicionar la política económica, laboral y social de gobiernos supuestamente soberanos.
La protesta del 15-O rechaza frontalmente esa lógica, que sólo ha traído desempleo y pobreza. Es un cuestionamiento al sistema económico, al sistema político, a los grandes sindicatos; se trata de otra forma de hacer política, de otra forma de participación ciudadana, de un rechazo del poder monopólico de los medios de comunicación, de otra Justicia, el germen de algo nuevo. De ahí que el fenómeno de los indignados se haya convertido para tantas personas en una esperanza de que sí es posible cambiar las cosas, de que otro mundo es posible.

Publicado en :

http://sur.elargentino.com/notas/15-o-primera-protesta-global

sábado, 8 de octubre de 2011

El ojo estrábico, por Sandra Russo (para “Página 12” del 08-10-11)



Los jóvenes de los países árabes en la calle, gritando contra los dictadores, pidiendo democracia, merecieron hace unos meses su palabra: primavera; el ojo que los miraba y la voz que hablaba de ellos los ubicó allí, en lo turgente, en lo que nace, en el ciclo que se abre.

Ahora ese ojo no ve nada que nazca ni que se abra: otras varas y miras más estrechas y aisladas se fijan sobre los jóvenes norteamericanos, aunque el ojo sea el mismo. Ahora que reventaron las alcantarillas de entrecasa y por ellas salieron los indignados norteamericanos, ahora que ya no son sus negros o sus hispanos los que protagonizan alguna protesta callejera, sino los norteamericanos pura cepa, los presuntamente admitidos en el sistema, la voz que nombra las cosas no habla de primavera ni alienta el ánimo que los embriaga.

Esos jóvenes no serán, como sus coetáneos árabes, analizados como emergentes de un deseo profundo y colectivo, ni sus gritos serán escuchados como un deseo de libertad y justicia. Los ocupantes de Wall Street cargan con la mirada despectiva del ojo global que los mira, y que está mareado. Desde hace meses, casi todo este año, hubo demasiadas plazas que mirar. Hubo una tanza débil pero extendida desde aquella plaza Tahrir de El Cairo al puente de Brooklyn. Es todavía difícil descifrar de qué está hecha, qué corre exactamente en su interior. Desde las plazas revolucionarias de Africa a estas performances más parecidas a los actings de Greenpeace que al Mayo del ’68 hubo muchas otras escenas replicantes de un mismo grito dicho en diferentes lenguas y en diversos grados de intensidad. Hubo sonidos guturales en Londres incendiada, hubo y hay intentos urgentes de organización en España, hay revueltas reprimidas casi a diario en Atenas, hay un grito que resuena en Israel, y de todo ese enorme mosaico generacional de todo el mundo emerge apenas un nombre, el de una chica, Camila Vallejo, la dirigente comunista de la FE chilena. La de los estudiantes es la protesta de nuestra región, la que nos corresponde, y su sentido va en el rumbo del contexto en el que emerge. Pero los estudiantes chilenos piden lo mismo que los jóvenes israelíes o los norteamericanos; piden Estado.

Sobre los norteamericanos, para empezar, la televisión dice que son pocos hace ya dos semanas, y aunque llenaron el puente de Brooklyn y fueron apaleados y masivamente detenidos, aunque la irrupción fue igual que en todas partes, como una urticaria, en ronchas que le salen al sistema en las plazas de todo el país, la televisión insiste en que son pocos y que no saben lo que quieren.

Claro que no saben lo que quieren, porque todavía están en la fase de la percepción. Esto es lo que pasa cuando lo que sucede en la realidad va a contramano del relato que pretenden los grandes medios: los conceptos tardan en llegar, no hay líderes, hay estado asambleario, que es lo contrario de lo que aporta la televisión: siempre una respuesta inmediata, aunque sea falsa; siempre cualquier cosa para llenar el vacío.

Esos jóvenes norteamericanos de pronto se vienen a dar cuenta de que también van por ellos, y no esperan a que vengan primero por los otros. En los últimos años el sistema neoliberal ha convertido en bárbaros hasta a sus hijos. El sistema los ofrece en sacrificio: mientras a Grecia le exigen que para sobrevivir se mate, esos jóvenes leen que su propio futuro ha sido hipotecado como las casas que en 2008 miles de norteamericanos tuvieron que devolver. Es un mazazo en la nuca de la población mundial: es que se ha corrido un velo, se le ve al mago la paloma en la manga. El truco neoliberal es una fractura expuesta.

El ojo que los mira y la voz que habla de ellos entró en un desconcierto. Es el mismo ojo y la misma voz, siempre. Es el ojo del dueño, el ojo de la gran pauta publicitaria, el del accionista del banco o la corporación diversificada. Un ojo estrábico y una voz ambigua, porque la voz no es la del dueño, sino la del periodista que en los mejores casos ha sido contratado porque su punto de vista es afín. No es ningún secreto, no es ninguna sorpresa. Siempre fue así y son ésas las reglas. Pero el mundo se volvió un poco loco, y ahora el Banco Europeo parece adjudicarse todos los poderes ejecutivos de la Eurozona, y no hay más política. Hay recetas y ya sabemos: no sirven y los países estallan.

Esta generación de jóvenes globales que leen la realidad más a través de sus propias redes sociales que a través de los medios convencionales, trae un efecto colateral impensado, imprevisible. La comunicación está reemplazando al periodismo. El periodismo está desprestigiado ahora que ya nadie habla del “periodismo objetivo”. Esa palabra caducó ya hace años, por insostenible. Los objetos no hablan, los que hablan son sujetos. Aun así, era posible sostener los contratos con los destinatarios y exhibir el lugar de emisión, haciendo periodismo desde los datos duros y la opinión o la interpretación de esos datos. Hubiese podido así la gente cotejar posiciones y argumentaciones, desde su propio lugar de sujeto social crítico. Pero los grandes medios se negaron a ese posible juego. Siguen pretendiendo reflejar la realidad sin hacerse cargo de su posición política. Los blogs y Facebook son ventanas de oxígeno para discernir junto con otros qué es lo que pasa. Qué está pasando en este mundo descontrolado en el que los mercados libran una batalla salvaje contra la política.

La política entonces reaparece ya no como el ropaje engañoso que usaron durante tres décadas varias generaciones de dirigentes que olvidaron que los votos que recibían en las elecciones los comprometían a la representación de los intereses de sus votantes. En un momento parecía que no había más esa clase de políticos, y en 2001 se gritó “que se vayan todos”. Ahora quizá podría reinterpretarse esa frase como un “así no se hace”.

Quizá deberíamos tomar esa punta del ovillo y preguntarnos qué es, para qué sirve y sobre todo a qué le llamamos política, ahora que ha quedado claro que mientras varias generaciones se desligaron del pensamiento político, el mundo quedó en manos de gente que desprestigió a la política, y así estamos.

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-178454-2011-10-08.html