Lo que el lemming enseña
Hace 4 días
Este es un espacio de reflexión social, política Y cultural. TWITTER: @Mirandohadentro @adrianccorbella
“Yo tengo la impresión de que ha habido de parte del oficialismo y de algunos medios que simpatizan con el oficialismo la idea de que el 17 de octubre podía ser presentado como el lanzamiento de eso que llamaban el peronismo no kirchnerista. Todos esperaban que la mesa de los cuatro apareciera en Tucumán, que se hiciera allí un gran acto, y que se presentara ese gran acto como el acto del peronismo no kirchnerista. Y resulto ser que les salió el tiro por la culata porque la verdad primero en el acto de Tucumán no estuvieron todos los cuatro, segundo hubo muy pocos gobernadores, pero fundamentalmente todo el discurso fue un gran llamado a la unidad. Contrario a lo que ellos esperaban que ocurriera. Porque lo que esperaban es que allí se planteara la idea de ‘vamos a confrontar’. Y no fue lo que pasó. El discurso Manzur fue un discurso de absolutamente llamado a la unidad, de Daer otro tanto, y el de Graciela Camaño, con sus matices, tampoco cuestionó esa idea de la unidad. Entonces, a partir de ahí en ese programa lo que se planteó cuando se encontraron con esa realidad es ‘el peronismo está desunido’. Y la verdad que aún cuando es cierto que el peronismo está expresado como en distintas ‘tribus’, también es cierto que en esas tribus por primera vez en todas sus expresiones -esto ocurrió con Menéndez en Buenos Aires o con Manzur en Tucumán- hablaron de ‘somos tribus diferentes pero queremos estar unidos’. Y eso inquietó muchísimo, muchísimo al oficialismo. A mi me parece que hemos enfrentado un punto de inflexión donde todos empiezan a darse cuenta de que la división solo favorece al gobierno y que la gente no va a perdonarnos estar separados si es que con eso estamos favoreciendo al gobierno. Frente a esta lógica de unidad lo que hacen siempre es volver a plantear la idea de ‘que hacemos con Cristina’. Y yo digo lo que francamente veo: Cristina es hoy la política mas votada y mas elegida de la Argentina y si uno toma solamente la parcela opositora Cristina hoy representa el 80% de los votos opositores que existen. Pensar en construir una oposición sin Cristina es definitivamente un delirio. Porque las elecciones hay que ganarlas, y hay que ganarlas conteniendo o presentando según sea el caso a los candidatos que mejor miden para la elección”.Aníbal Fernández mencionó en ese momento la frase de Pedro Rosemblat en la que compara la unidad de cara a 2019 con la organización de un asado.
“Si un mérito ha tenido Macri es el mérito de aglutinar todo el voto antiperonista bajo un solo espacio. Ese espacio en esencia detesta al peronismo y es capaz de votar a Macri antes de votar a Cristina. Eso es mas o menos un 30% de la Argentina. No le va a importar si Macri es bueno o es horroroso, si resulta ser que la opción que encuentra es el peronismo. Ni siquiera Cristina. El peronismo. No hay que preocuparse tanto por ese tercio y ese piso que tiene Macri, porque eso siempre existió y va a seguir existiendo. Lo que demuestra es que Macri está conteniendo su piso, exclusivamente su piso, que es a su vez su techo”.Ante una pregunta de Mariana Moyano, Alberto señaló: “una elección es un lugar donde se pescan votos”.
“La verdad que con Randazzo el problema que tuvimos es que hicimos mal los cálculos […] Por eso reclamábamos las PASO a cuatro gritos. Nosotros creímos que Cristina no se iba a presentar. Porque los datos que teníamos eran que iba a tener dificultades para ganar. Entonces decíamos: ‘Cristina se va a preservar para el 19, no se va a presentar ahora’. Y por eso nos lanzamos como una opción para competir con los que vinieran, que no sabíamos si era Axel, no sabíamos si era Scioli, no sabíamos quien era. Pero convencidos, lo que te dije antes, que si Cristina no estaba era una pelea entre mortales. Y de repente apareció Cristina. Cuando apareció Cristina, le dijimos a Cristina: ‘Para, para, para…vamos a unas PASO, vamos a perder 95 a 5 pero no nos mandes a este lugar’. Y nos mandaron a ese lugar. Esto fue lo que pasó. Y ahí nadie traicionó a nadie. Fue un error de cálculo. Y tuvo un final que nadie hubiera querido que tenga”.Aníbal acotó allí que en esta situación actual no vale el traicionómetro. Vamos a hacer un asado. Que cada uno traiga lo que pueda.