ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de julio de 2026

¿Por qué IRÁN agradece a MÉXICO? El gesto de TIJUANA que el mundo ignoró 🇮🇷🇲🇽

 




IA

Cibergeopolítica



 14 jun 2026  Canciones del Mundial 2026

¡La geopolítica del fútbol y la humanidad se encuentran en Tijuana! 🇲🇽🇮🇷 En este video, a través de un potente rap, narramos la historia de cómo México y la ciudad de Tijuana abrieron sus brazos al equipo de Irán en un momento de máxima tensión e incertidumbre. Mientras las potencias políticas y otros países ponían trabas y cerraban puertas debido al conflicto, la calidez del pueblo mexicano demostró que el deporte y la solidaridad están por encima de las fronteras. Desde las maletas cargadas de miedo hasta el refugio encontrado en el campo de entrenamiento, esta es una oda a la hospitalidad tijuanense: madres que alimentaron a los jugadores como a sus propios hijos, niños pidiendo autógrafos sin prejuicios y una comunidad que recordó al mundo que la paz es posible. No son solo jugadores, son corazones en guerra buscando un refugio en esta noble tierra.


Temas destacados:

El rechazo de Justin Trudeau y Canadá vs. la apertura de México.

La estancia del equipo iraní en Tijuana.

El fútbol como refugio ante la guerra y los misiles.

Un agradecimiento musical de Irán hacia México.

sábado, 18 de julio de 2026

INGLATERRA SIEMPRE QUIERE HACER TRAMPA



 Como todos sabemos, fútbol y política no tienen nada que ver... ... ... 


 El Reino Unido, 🇬🇧 que quedó calentito luego de perder la semifinal de la Copa del Mundo contra Argentina, 🇦🇷 pidió a la FIFA que sancione a la Selección Argentina 🇦🇷 por haber exhibido una bandera con la frase: “Las Malvinas son argentinas”. El país pirata y usurpador sostuvo que la manifestación tuvo contenido político y reclamó que el organismo aplique sus normas para mantener la política fuera del fútbol.


Los invasores kelpers que habitan las Malvinas respaldaron el pedido del Reino Unido 🇬🇧 para que la FIFA sancione a la Selección Argentina 🇦🇷 y expresaron su “decepción” por la exhibición de la bandera que recuerda que viven en territorio argentino usurpado. Sostuvieron que el mensaje fue “particularmente insensible” e “inapropiado”, que “no refleja la voluntad” de ellos (los invasores) y reivindicaron su supuesta “autodeterminación”. También reclamaron que se respeten las normas que prohíben los mensajes políticos en los estadios.


Publicado en:

INFOSIBERIA N° 2541 

Viernes 17 de julio de 2026





lunes, 6 de julio de 2026

NERÓN Y CALÍGULA, MEROS APRENDICES...

 


@BiondiniCesar

Trump explicó cómo presionó a la FIFA para que le suspenda la tarjeta roja a uno de los jugadores de la selección de EEUU.

Los yanquis están arruinando al fútbol como ya arruinaron al boxeo.


📹 

@ArrepentidosLLA





Hoy somos todos belgas... 





miércoles, 12 de marzo de 2025

CÉSAR BIONDINI: "No van solo las hinchadas de fútbol y los motoqueros"

 

domingo, 4 de agosto de 2024

JJ.OO.: una provocación conservadora, por Dante Augusto Palma

 





Pasada la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, todavía resuena la polémica por la línea político/artística claramente visible en algunos pasajes en particular. Una pena, verdaderamente, porque el empeño y, probablemente, la obligación de politizarlo y moralizarlo todo, ha desviado el foco de lo que había sido una decisión audaz y bien lograda. Me refiero a abrir la ceremonia a la propia ciudad y poner al Sena en el Centro. Se ha dicho que era una demostración del narcisismo de los franceses aun cuando el reflejo en las aguas turbias del Sena no dé para enamorarse ni siquiera de uno mismo. Pero, convengamos, París es París. 

Lo cierto es que el fuerte simbolismo del mensaje, con pasajes algo encriptados o, al menos, abiertos a varias interpretaciones, permitió lecturas forzadas y hasta no tardaron en circular presuntas confirmaciones de mensajes masónicos y/o satánicos. 

Ahora bien, si dejamos a un lado estas visiones conspirativas, una mirada más o menos sensata unida a declaraciones vertidas por el responsable de la ceremonia, confirman un mensaje presuntamente ecuménico a favor de la inclusión como un intento de volver a poner a Francia a la vanguardia occidental tras el revolucionario libertad, igualdad y fraternidad. 

El foco estuvo puesto, en particular, en esa escena que parece reproducir La última cena de Da Vinci en clave, llamemos, Woke/Queer, con un Cristo representado por una DJ feminista, lesbiana y referente de lo que se conoce como “activismo gordo”, rodeada de Drag Queens y personajes que pretendían representar “diversidad” de raza y sexo. A esto se le agregaba, con la intención aparente de mezclar esa simbología con la tradición pagana, un Dionisio semidesnudo, mezcla de fauno y pitufo lascivo.        

Como contraste, inmediatamente, circuló por Internet aquella inolvidable canción elegida como himno oficial de Barcelona 92, interpretada por Freddie Mercury y Monserrat Caballé que, hasta el día de hoy, hace que todos tengamos en nuestra cabeza esa melodía que decía “Barcelona”, cantada a dúo. La perdurabilidad no es muestra necesaria de superioridad ni moral ni estética, pero, puede que indique algo, al menos en este caso. La comparación entre aquella actuación y ésta no fue inocente porque Freddie Mercury era un gay confeso y portador de SIDA, mientras que Monserrat Caballé tenía, claramente, sobrepeso. De aquí que, una lectura actual, podría suponer que en aquel 92 se buscó ofrecer diversidad y, sin embargo, no fue el caso. Es que cuando la diversidad se da de hecho, y no como una impostura forzada o, simplemente, una provocación, pasa desapercibida, logrando así, justamente, lo que pretendidamente se busca, esto es, la integración. En otras palabras, nadie reparó ni le importó la homosexualidad o la portación de una enfermedad que seguía siendo tabú de uno, ni la obesidad de la otra; tampoco los organizadores eligieron a esas figuras por estas razones que son completamente irrelevantes a los fines artísticos. Se los eligió por lo que hacían y no por lo que eran, de aquí que se los haya juzgado por lo que hicieron, algo que no sucede con aquellos que, carentes de talento, ocupan un lugar por lo que son.

En todo caso, para quienes no somos católicos ni nos consideramos conservadores, la escena de la última cena dionisíaca indigna por el cliché, por la repetición obligada del canon que indica que todo artista debe provocar y que la única provocación posible es la de la libertad sexual contra la Iglesia católica. Es que desafiar al catolicismo siglos atrás o hace 50 años incluso, podría costar la vida, pero hoy no solo no supone ninguna amenaza, sino que es celebrado y premiado, como si fuese un acto de valentía cuando, en realidad, no es ningún riesgo. Es, más bien, una provocación conservadora porque pretende conservar los patrones de la moral hegemónica que es una moral progresista.

Valentía, en todo caso, tienen las mujeres que en países musulmanes resisten las imposiciones de la religión asumiendo penas de cárcel y azotes, pero sobre ello no hubo referencia alguna ni parodias. Esto último hubiera sido mucho más arriesgado, (como bien puede testificar Salman Rushdie), que recibir dinero de los Estados y las principales compañías occidentales, además del apoyo de los medios mainstream, para escandalizar a un puñado de viejos vinagres occidentales de la derecha católica que hablan de Sodoma, Gomorra, el libertinaje y Satán.   

Pero incluso sin ir tan lejos y desafiar a los musulmanes, la ceremonia podría haber sido mucho más valiente si a la drag queen de barba teñida bailando en la disco, símbolo presunto de la diversidad, se la hubiera reemplazado por un empleado de Call Center de país del tercermundo que trabaja para empresas francesas; o por algún niño negro esclavizado de África, de esos que son explotados en las colonias francesas de hecho. Eso sí que hubiera sido incómodo. Ver gente que se trasviste buscando escándalo lo vemos todos los días.   

Es más, imaginen que ese maravilloso caballo mecánico plateado que galopó sobre las aguas del Sena y que algunos identificaron como el caballo de uno de los jinetes del Apocalipsis, hubiera sido reemplazado por una moto que anduviera sobre el agua manejada por un pakistaní repartidor de esas apps de envíos a domicilio. Me refiero a una de esas motos viejas y baratas que les suelen robar a esos mismos repartidores en los barrios periféricos de las grandes ciudades cada vez más diversas y arcoíris. Eso sí hubiera sido un mensaje valiente, pero, claro está, mucho más incómodo, porque sería un mensaje por el cual deberían responder los gobiernos y las compañías corresponsables del actual estado de situación. 

Si el símbolo de la María Antonieta decapitada, que tuvo su lugar destacado en la ceremonia, buscaba representar la Francia revolucionaria, la escena de La última cena con toda su oda a la diversidad podrá ser muy políticamente correcta y provocadora pero no hace rodar la cabeza de nadie, menos la cabeza del poder. Todo lo contrario, más bien la sostiene y la deja en su lugar.  

En este sentido, quizás el final más adecuado hubiera sido el de la decapitada cabeza parlante de María Antonieta afirmando, simplemente, “primero como tragedia, luego como farsa”.


por Dante Augusto Palma




lunes, 22 de julio de 2024

Escuchen, corran la bola… , por Dante Augusto Palma




Escuchen, corran la bola, hacen escándalo por una canción boba. No podía ser de otra manera, claro está. Son tiempos de espíritus sensibles. 

El origen de la polémica ya lo conocen: un descuido del jugador de la selección Enzo Fernández en su red social, hizo público lo que era un festejo privado donde se dicen cosas que no se dicen en público. Lo hace la mayoría. Pero lo único que pide esta sociedad hipócrita es que no se haga público, algo difícil, especialmente para una generación que todavía no logra entender que una red social no pertenece al ámbito de lo privado, máxime si eres famoso. La canción en cuestión se había difundido durante el mundial 2022 e incluye toda la incorrección política posible porque discrimina al colectivo trans, es machista y, sobre todo, porque es profundamente racista. Esto es inobjetable y, desde ya, repudiable. 

Ahora bien, uno comprende que el progresismo es el único que tiene el beneficio del contexto cada vez que necesita defenderse, pero obviar que se trata de una canción de cancha que tiene que ver con el folklore del fútbol y que se realiza con fines lúdicos, es desconocer demasiadas cosas. Se podrá objetar que en nombre del folklore se justifican mensajes y hechos aberrantes además de, en muchos casos, promover el inmovilismo. En todo de acuerdo. Pero tomar el mensaje del folklore del fútbol en un sentido literal es un gran error. Y aquí el argumento no puede ser aquel que denuncia una supuesta “naturalización”. No, no hay naturalización de un mensaje repudiable. Hay directamente un mensaje distinto, una connotación distinta, otras cosas en juego, otros valores, otro significado.

Los ejemplos brotan por doquier en las canchas argentinas, a saber: todas las hinchadas se agreden verbalmente y se amenazan con una terminología del peor machismo, aquella de “te vamos a matar” y, salvo horrorosas excepciones, eso no sucede. Es folklore. Casi nadie se toma eso en serio porque, justamente, no es en serio. Algún demente lo puede efectivizar, pero es un demente o un mafioso que lo hace por otras razones. Aun en una sociedad violenta como la que vivimos, la gente no se anda matando todos los días por un partido de fútbol. 

En el mismo sentido puede plantearse lo de ese conjunto de canciones que siempre rematan con un “les vamos a romper el culo”. Porque cualquiera que va a un estadio observará que esos cánticos son repetidos por los gays, las mujeres y la gran mayoría de varones que van a la cancha y no son machistas. ¿Es porque lo han naturalizado? No, es porque en ese ámbito y en ese contexto, el sentido es otro y se juegan valores de pertenencia, rivalidad, etc.          

Lo mismo sucede con toda la decadente apología de las drogas que hacen las hinchadas. Todas las canciones tienen alguna estrofa de andar cansino en el que la hinchada nos cuenta su apego “al vino y la droga” y esas canciones, con un mensaje verdaderamente de mierda, también es cantado por todos, incluso por esa mayoría de espectadores que está en el estadio y no consume ni drogas ni alcohol (como el caso de quien aquí escribe), como así también por aquellos que, si lo hacen, lo hacen de manera ocasional y con fines recreativos. ¿Repetir esa canción acríticamente genera las bases para promover futuras acciones? Por ejemplo, ¿al dejar que un chico repita esas canciones, estamos moldeando el drogadicto de mañana? La respuesta es no. No nos subestimemos. No somos todos tan tontos para creer en causalidades tan directas. Las cosas son complejas. El lenguaje no crea realidad tan fácilmente.

Por último, ¿hace falta hablar del contenido racista de las canciones, por ejemplo, contra Boca, con la referencia a “son todos putos de Bolivia y Paraguay”, cumpliendo así el poco envidiable mérito de ser racistas y homofóbicos en una única línea? Lo curioso es que incluso paraguayos, bolivianos y gays de otras hinchadas lo canten, como así también la inmensa mayoría de asistentes, los cuales no son ni racistas ni homofóbicos ni se convierten en tales por ocasionalmente cantarlo. ¿Es que son tontos y alienados que atentan contra su propia identidad? ¿O es gente que entiende que solo en ese marco y durante ese lapso de tiempo, el sentido de esas palabras es otro? 

Los intentos por erradicar este tipo de mensajes en las canchas argentinas han sido, como mínimo, bastante selectivos: el juego se suspende cuando hay un canto racista o antisemita (por ejemplo, contra Atlanta) pero no se suspende cuando se habla de “putos” o cuando se hace apología de la violencia y las drogas. Misterios de una corrección política a medias o, quizás, un intento de seguir la línea europea y estadounidense donde la problemática racial tiene todavía una conflictividad que en la Argentina no existe, más allá de que, obviamente, podamos encontrar ejemplos de discriminación que no deberían ocurrir. Para muestra del nivel de estupidez, rigorismo absurdo pero, sobre todo, incomprensión de los contextos, justamente en aquellos progres que defienden el relativismo cultural, está el caso de Edinson Cavani, quien en 2021 fue multado y suspendido por 3 partidos en la liga Inglesa al escribir en su cuenta de Instagram “Gracias, negrito” tras un cumplido que le había hecho un compañero de equipo que era negro. ¿Alguien puede creer que Cavani se lo dijo despectivamente? ¿No se entiende que incluso si el compañero hubiese sido albino también le hubiera dicho “negrito” porque el sentido es el del cariño y no el de la discriminación?

Sin embargo, claro está, los tiempos de extrema sensibilidad son también los tiempos de la sobreactuación, como la que lleva adelante la FIFA y la Conmebol, instituciones que han desnaturalizado y destruido al fútbol, o el propio gobierno francés, cargando su culpa por un pasado colonial y en disputa interna abierta contra “la derecha”. 

A propósito de Francia, cada sobreactuación de su gobierno me recuerda aquellas palabras de la actual primer ministro italiana, Georgia Meloni, cuando en una entrevista televisiva de apenas algunos años atrás, le responde, al gobierno francés que la corría por izquierda con la problemática migratoria, lo siguiente: 


“Esto [mostrando un billete] se llama Franco CFA, es la divisa colonial que Francia imprime para catorce naciones africanas a las que aplica el señoreaje y en virtud de las cuales explota los recursos de estas naciones. Esto [mostrando una foto], es un niño que trabaja en una mina de oro de Burkina Faso. Burkina Faso es una de las naciones más pobres del mundo y Francia imprime moneda colonial para Burkina Faso que tiene oro. A cambio, ellos exigen el 50% de todo lo que Burkina Faso exporta, lo cual termina en los cofres del tesoro de Francia (…). Así que la solución no es tomar africanos y traerlos a Europa. La solución es liberar África de ciertos europeos que se dedican a explotarlos y permitirles a estas personas vivir de lo que es suyo”. 

Asimismo, si nos restringimos puntualmente a la polémica con Enzo Fernández, fue otra mujer, también de derecha y católica, la que recogió el guante y suscribió lo que podría haber suscripto un dirigente peronista: “Argentina es un país soberano y libre. Nunca tuvimos colonias ni ciudadanos de segunda. Nunca le impusimos a nadie nuestra forma de vida. Pero tampoco vamos a tolerar que lo hagan con nosotros. Argentina se hizo con el sudor y el coraje de los indios, los europeos, los criollos y los negros como Remedios del Valle, el Sargento Cabral y Bernardo de Monteagudo. Ningún país colonialista nos va a amedrentar por una canción de cancha ni por decir las verdades que no se quieren admitir. Basta de simular indignación, hipócritas. Enzo yo te banco, Messi ¡gracias por todo! ¡Argentinos siempre con la frente alta! ¡Viva la Argentinidad!”    

No fue Cristina Kirchner sino la vicepresidente, Victoria Villarruel, mostrando un perfil nacionalista y soberanista que no está presente en Milei y que aparece cada vez más a cuenta gotas en los sectores progresistas que insólitamente creen que hablar de nacionalismo es defender la dictadura militar. Fue, por cierto, una gran respuesta y una gran síntesis de cómo la Argentina ha sido un ejemplo de amalgama de identidades, culturas y valores donde el igualitarismo se ha destacado por encima de eventos puntuales de discriminación. Los amigos del Washington Post que en diciembre de 2022 hablaban de una Argentina racista porque no tenía negros en el primer equipo, no lo entenderían porque son más wokistas que estudiosos de la historia; tampoco el presidente que dice que los argentinos venimos de los barcos.         

Que hay un aprovechamiento político en el mensaje de Villarruel, saliendo a defender a los jugadores de la selección en este momento, es cierto, del mismo modo que es real otra sobreactuación, en este caso, de la oficina del presidente, en ese comunicado por el cual se lo echa al subsecretario de deportes, Julio Garro, bajo el pretexto de que “ningún gobierno puede decirle qué comentar, qué pensar o qué hacer (…) [a un] ciudadano”. Es una declaración grandilocuente y falaz porque ningún derecho es absoluto, ni siquiera el de expresión, pero claramente está dirigido a la progresía que le ha entregado la bandera de la libertad a la derecha y anda con el dedito amonestador controlando quiénes cumplen cada uno de los preceptos de la moralidad neopuritana. Una reacción radical (por derecha) a un avance contra los derechos (en nombre de los derechos) igualmente radical (por izquierda).

Para finalizar, entonces, escuchen: cuando las universidades de todo el mundo vomitan egresados de humanidades y sociales que consideran que todos los problemas humanos pueden resolverse a través de una ingeniería social que modifique el lenguaje, una polémica que ha traspasado las fronteras argentinas aflora por no tener en cuenta la complejidad de los mensajes, su contexto y todos aquellos elementos que intervienen al momento de comprender su significado. 

¿Ya escucharon? Ahora corran la bola.

lunes, 22 de enero de 2024

Defensores de Evita festeja con triunfos el regreso a su nombre original casi 70 años después, por Andrés Burgo (para "Tiempo Argentino" del 13-01-24)


 HISTORIAS DEL FÚTBOL ARGENTINO


Fundado en 1951, debió cambiar su denominación a Defensores de Formosa tras el Golpe de Estado de 1955. Ya con su identidad recientemente recuperada, este jueves eliminó a Deportivo Mandiyú de Corrientes, un grande del Litoral, y llegó a las semifinales del torneo Regional Amateur Federal.

13/01/2024


Por: Andrés Burgo

@Andres_Burgo



Con 376 equipos, largo hasta en su nombre y con sólo cuatro ascensos al Federal A, el Regional Federal Amateur 2024 es un torneo tan inabarcable como un mapa de China –no tanto como el de Taiwán, si es por las preferencias diplomáticas del gobierno-. Perdidos entre cientos de partidos, este jueves Defensores de Formosa le ganó 8-7 por penales a Mandiyú de Corrientes y avanzó a las semifinales de la sección Litoral Norte. A simple viste, la historia a contar, aunque ya algo repetida, sería la de los correntinos, un club con una gran hinchada que de 1988 a 1995 jugó en Primera División, les ganó a los cinco grandes y disfrutó a Diego Maradona como técnico. Pero el equipo local, conocido como “Defe” o «Policial» dentro de Formosa, acaba de reivindicar su origen y su pasado. Aunque todavía figura como Defensores de Formosa para los registros de la AFA y algunos medios nacionales que cubren el torneo, una asamblea de dirigentes en las últimas semanas de 2023 votó a favor de recuperar el primer nombre del club. Así, entonces, volvió a llamarse Defensores de Evita.



La desperonización forzada en el deporte tiene varios capítulos. Algo similar ocurrió con el estadio de Sarmiento de Junín, Eva Perón, el único de los 28 clubes que participan en Primera cuyo escenario tiene nombre femenino –aunque puede sumársele Madre de Ciudades, el de Santiago del Estero-. La cancha del Verde fue inaugurada en 1951 y bautizada de inmediato en honor a la entonces primera dama, que había vivido en Junín entre 1930 y 1934, pero perdería su denominación tras el Golpe de Estado de 1955. Ya a comienzos de 1956, las letras de hormigón que formaban el nombre sobre la platea fueron derribadas y recién en 2009 el título oficial sería restituido, con el correspondiente Eva Perón sobre una tribuna. Los estadios de Colón de Santa Fe y de San Martín de Tucumán también se llamaban Eva Perón pero tras la dictadura de 1955 se reconvirtieron en Brigadier López y La Ciudadela, respectivamente, y nunca recuperaron su nombre. Un reciente artículo en La Gaceta lo recordó y generó una polémica en Tucumán.


Nace Defensores de Evita

Alejado del fútbol profesional, el caso de Defensores de Formosa pasó desapercibido. Si ya de por sí se trata de una de las provincias más desconectadas de las grandes ligas de AFA, Defe además corre por detrás de Primero de Mayo, Sol de América, San Martín o Sportivo Patria, los clubes formoseños más populares o poderosos económicamente. Pero, encima, a Defensores de Evita le habían arrebatado su nombre. Fundado en 1951 por un grupo de amigos que jugaban cerca de la Laguna de los Indios, en la capital formoseña, y debían viajar en barco a Buenos Aires para participar con un nombre formal en los Campeonatos Evita –que luego ganarían en su categoría-, Defensores de Evita comenzaría a participar en la Liga Formoseña en 1952. El vínculo entre el club y la Policía provincial nació entonces: dos ex efectivos fueron clave para los primeros pasos.



Pero la proscripción a cualquier referencia peronista a partir del golpe de Estado de 1955 lo obligó a cambiar de nombre apenas tres años después y decantó en uno mucho más genérico, Defensores de Formosa. El cambio fue total. Defensores de Evita había nacido con una camiseta en tributo a Platense, de buena campaña en la época y, acaso, también, como símbolo a favor de “los equipos chicos”, tal como la simpatía que Eva Perón desplegó por Banfield en la final de 1951 con Racing –“¿Cuál es el más humilde? Quiero que salga campeón”-. Pero Defensores de Formosa ya pasaría a jugar con una camiseta similar a la de Chacarita. El club ganaría su primera liga local en 1986 y en la segunda, en 1992, tendría al futbolista formoseño más famoso entre sus filas: un joven Hugo Benjamín Ibarra, que luego pasaría a Colón y más tarde a Boca, donde ganaría cuatro Libertadores y sería su técnico en 2022 y 2023. En la actualidad, acaso el segundo jugador formoseño más conocido, Raúl de la Cruz Chaparro –ex River a inicios de los ’80-, es el encargado de conducir el fútbol, ya dentro de una gran transformación.


En diciembre de 2021, el club –siempre vinculado a la policía provincial, al punto que el jefe de las fuerzas formoseñas, el comisario Walter Arroyo, también es el presidente del club- inauguró un nuevo estadio que empezó a recuperar su identidad perdida (o proscripta): el escenario fue bautizado “Defensores de Evita”. A la vez, con la presencia del gobernador Gildo Insfrán, en la fachada se colocaron dos escudos, el original de Defensores de Evita –con los colores de Platense, junto a su fecha de fundación, 1951-, y el de Defensores de Formosa –el inspirado en Chacarita-. Las dos plateas del estadio están pintadas con esa lógica: una es marrón y blanca y la otra, roja, negra y blanca. El equipo usa las dos camisetas, una titular y otra alternativa, y ambas exhiben los dos escudos.




Mientras el equipo es bicampeón de la liga formoseña 2022/23, la Comisión Directiva tomó una decisión hace pocas semanas: que el club dejara definitivamente el nombre Defensores de Formosa y volviera a llamarse Defensores de Evita. Como el Regional Amateur Federal ya había empezado, en los registros de la AFA sigue el nombre impuesto tras el Golpe de Estado en 1955. Pero sólo es cuestión de tiempo: Defensores de Evita volvió a jugar. Tras la victoria por penales ante Mandiyú –tras dos 0 a 0-, el rival en las semifinales será Resistencia Central, de Chaco. Tal vez ascienda al Federal A, el paso previo a la Primera Nacional. Y ahí vuelva a ser noticia.



Publicado en:

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/defensores-de-evita-festeja-con-triunfos-el-regreso-a-su-nombre-original-casi-70-anos-despues/

martes, 12 de diciembre de 2023

Es oficial: habrá elecciones en Boca este domingo 17, por "Página 12" del 11-12-23


El fallo que Riquelme y todo Boca esperaban. Imagen: Télam


Un revés para el macrismo


La Cámara Civil dejó sin efecto la resolución de la jueza Abrevaya, quien había decidido suspender la votación por un reclamo de la lista que encabezan Andrés Ibarra y Mauricio Macri. La Comisión Directiva de Boca se reunió y puso la fecha.

11 de diciembre de 2023 


Pese a los deseos del macrismo, los socios de Boca podrán elegir a su próximo presidente y autoridades. Es que la Cámara Civil revocó este lunes el fallo de la jueza Alejandra Abrevaya, quien había suspendido la elección, y se resolvió que se haga la votación con el padrón actual, a contramano de lo que pretendía la fórmula compuesta por Andrés Ibarra -quien radicó la denuncia- y Mauricio Macri.


Sólo restaba entonces conocer la fecha de la elección, pero la Comisión Directiva comandada por Jorge Amor Ameal y Juan Román Riquelme se movió rápido: tras una reunión que duró casi una hora, puso la fecha: serán este domingo 17 de diciembre, entre las 8 y las 18 horas.


Una de las particularidades del fallo, al que tuvo acceso Pagina/12, remite a que la defensa de la lista opositora -quienes pidieron limpiar el padrón electoral- no pudo hacer frente a tres puntos que plantearon los abogados del club de La Boca. Estos son:


Si hay un uso y costumbre por el artículo 18 de que los socios pasan de manera discrecional a activos, eso no puede ser cuestionado.

Si hay socios que no pasaron debidamente a activos, tendrían que haber sido cuestionados hace tiempo.

Por estatuto, no se puede discutir la condición de los activos pasado un año.

La resolución de la Sala E de la Cámara también dictaminó que deberán votar todos los socios que figuran en el padrón electoral, incluidos los 13.000 socios que la lista opositora quería impugnar.


"La alternativa procesal elegida por la parte actora para presentar su reclamo de ninguna manera constituye el marco idóneo para excluir a una masa de aproximadamente trece mil personas incluidas en el padrón que -es relevante destacar- no han sido oídas", indicó el fallo, muy crítico con los procedimientos de la jueza.


La resolución de la Cámara profundizó sobre la situación de los socios en cuestión, principales apuntados en la denuncia de Ibarra y Macri para impedir las elecciones, argumentando el "cercenamiento de los derechos" de los mismos.


"Sobre el punto, con relación a esos sujetos, no se ha pedido que deban retornar al status previo a ser pasados a la categoría de activos; es decir, no se cuestiona concretamente su calidad de socios. Esto, en el contexto de la medida solicitada, torna poco plausible el cercenamiento de los derechos que emanan de su calidad de socios por la vía elegida, puntualmente el derecho a voto que consagra el artículo 18 del Estatuto", afirmó la Cámara.


Vale recordar que la votación en Boca estaba programada originalmente para el sábado 2 de diciembre, pero se trasladó al domingo 3 a solicitud de la DAIA, en una denuncia que también fue objeto de sospechas.


Tras otra denuncia, el 28 de noviembre, la jueza Alejandra Abrevaya emitió un fallo ordenando la suspensión de la votación tras la denuncia presentada por Ibarra. Después de que el oficialismo recusara a la magistrada, lo que llevó a la designación inicial de la jueza Analía Romero y posteriormente del juez Sebastián Font, la causa regresó a manos de Abrevaya por decisión de la Cámara Civil, aunque se reservó la decisión sobre la cautelar dictada.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/694198-habra-elecciones-en-boca

martes, 5 de diciembre de 2023

El oficialismo xeneize ganó la calle por goleada, por Juan José Panno (para "Página 12" del 04-12-23)



Riquelme se sumó al banderazo contra la suspensión de las elecciones.. Imagen: Télam


Juan Román Riquelme se unió a la marcha contra la suspensión de la elecciones en Boca


El banderazo para protestar contra la medida judicial que postergó los comicios fue una fiesta popular que incluyó, además del ídolo y candidato a presidente, a varias glorias de Boca.


Por Juan José Panno

4 de diciembre de 2023


"Somos de la gloriosa banda de Boca Juniors / la que llena la cancha, la más grande del Mundo / a pesar de los gases, los palos recibidos / siempre estaré a tu lado Boca Juniors querido...". Eran las cinco y cuarto pasadas de la tarde de un domingo distinto en la Boca cuando el canto rebotaba en la Avenida Almirante Brown y se hacía atronador, al paso de la camioneta en cuya caja Juan Román Riquelme, Chipi Barijho, Chiche Soñora, Pablo Ledesma y otros miembros de staff alzaban su mano saludando a la multitud. 


Palermo habló de su futuro entre Platense y Boca

Macri, Riquelme sabe hacerse escuchar

El vicepresidente e ídolo indiscutido de Boca sorprendió con su aparición atravesando la caravana que empezaba a desplazarse lentamente hacia la Bombonera y sumó su voz cuando se cantó “ohhh, soy bostero / es un sentimiento/ no puedo parar”, mientras apretaba el escudo estrellado de su buzo azul.



Unas quince mil personas se habían empezado a congregar a las tres y media de la tarde en las cercanías del Parque Lezama, convocadas desde dos días atrás por las redes sociales. El bonus para copar la parada fue la voz del mismo Riquelme prometiendo su presencia. La garúa que caía a esa misma hora y la amenaza de lluvia más intensa no alcanzó para frenar el entusiasmo, el amor y la fe que parafraseaba a la vieja marcha de Boca Juniors.


El repertorio de cantos de amor a la camiseta azul y oro y por su ídolo máximo se convertía de tanto en tanto en un canto cargado de bronca y dientes apretados que había sido himno en el 2019, aquello de "Mauricio Macri, lpqtp". Sobre una de las paredes de la Avenida muchos se fotografiaban con un aviso gigante con la imagen del expresidente intervenida con un pequeño bigote y la inscripción "Gato facho" en aerosol negro. 



En el centro de la marcha flameaban banderas de las agrupaciones y de distintas localidades y ciudades de la Provincia de Buenos Aires. Trenque Lauquen, Garín, San Vicente, Budge, entre muchas otras, y una que decía "La mafia tiene miedo", pero por los laterales desfilaban muchos hinchas sin otra identificación que los colores azul y oro. Jóvenes en su mayoría, mujeres, muchos niños en hombros de sus padres. Un perro envuelto en una bandera, un pibe con la camiseta de Rojo y careta de mono, arriba de un semáforo y un par de niños portando banderas de un tamaño que los excedían eran algunas de las postales que seducían a los fotógrafos de buen ojo.


Una muchacha joven que dijo ser de un grupo llamado "Pibas de la Boca", parecía muy bien informada cuando justificaba su presencia en el lugar por el peligro de las privatizaciones; las irregularidades de la cautelar de la jueza Abrevaya; la relación directa de las medias judiciales sobreseyendo a Macri con las elecciones; las mentiras del que llamaba "el Ibarra malo" y la voz de Riquelme "que cada vez que habla me llega hasta el alma". 


A su lado, un veterano resaltaba que nadie había hecho más por los vitalicios que esta gestión y un vecino curioso, con vocación de sapo de otro pozo decía algo así como "yo no estoy con unos ni con otros" y "no entiendo por qué no se ponen de acuerdo y listo". Buenamente, la piba politizada hizo un loable esfuerzo para explicarle de qué va la cosa y lo que significa la pretendida suspensión eterna.


–Con Macri ganamos muchos títulos –dijo el vecino.


–Mauricio no sabe distinguir una rabona de un caño –le respondió el veterano y cada uno se fue por su lado.


Nadie sabe cuándo habrá elecciones en Boca, pero un cantito con la música de la marcha peronista parecía responder con una expresión de deseos a la pregunta: "Estamos todos unidos / Mauricio no vuelve más / les ganamos cuando sea / de la mano de Román / Y dale Booo y dale Boooo”. Más allá el canto no hay certezas de las relaciones políticas que podían hacerse en la composición de la marcha. De hecho, en una rápida muestra al voleo encontramos tanto votantes de Milei como de Massa en la última elección. La unanimidad se daba solo contra Macri, centro de todas las broncas. Consciente de ello en los días anteriores el hábil Riquelme esquivó las preguntas que mezclaban a Milei con todo el caso.


"El señor (sin nombrar a Macri) no quiere que haya elecciones; estemos atentos porque quieren la intervención y no podemos permitirlo", dijo el ídolo boquense en el cierre de un domingo en el que el oficialismo de Boca ganó clara y merecidamente por goleada.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/691601-juan-roman-riquelme-nos-quieren-intervenir-el-club

domingo, 12 de noviembre de 2023

MILEI QUIERE PRIVATIZAR LOS CLUBES DE BARRIO Y DEJAR A LOS PIBES EN LA CALLE



NO A LAS SAD!

 VER VIDEO





Y SIGUEN LAS FIRMAS...

LOS CLUBES SON DE LOS SOCIOS. PUNTO 

lunes, 4 de septiembre de 2023

Reacción y odio nacional, por Dante Augusto Palma

 



Mientras el escándalo va in crescendo y se ha transformado insólitamente en un asunto gubernamental, el mundo entero ha visto más imágenes del beso del presidente de la Federación española de fútbol, Luis Rubiales, que cualquier gol del campeonato obtenido por la selección de fútbol femenino. Algo parecido sucede con la jugadora Jenni Hermoso, quien inmerecidamente ha obtenido más fama por recibir el beso que por su desempeño en el campo de juego.

Así, paradójicamente, la sobreideologización de quienes más abogan por el “empoderamiento” del fútbol femenino, ha logrado dejar en segundo plano una gesta deportiva importantísima por una acción que recibirá la sanción que corresponda pero que, sin duda, era lo menos relevante de la jornada, tal como deslizara la propia Hermoso en sus primeras declaraciones.   

Lo cierto es que todos debemos opinar sobre Luis Rubiales. Si es en el modo enjambre destilando una tormenta de mierda sobre él, mejor; si es en su defensa, recibiremos el disciplinamiento pero lo mismo da: lo que importa es que opinemos y que esa opinión sea una “reacción”. 

Es que este es el modo en que debemos ingresar al debate público: con opinión y a los gritos, si es posible. Buscar información o escuchar es un asunto de tibios y pasivos. La cultura impone ser vistos accionando y sin reacción no hay visibilidad. 

En la mayoría de los casos, la participación no necesita palabras. Alcanza con apretar el botón de “Me gusta” o poner el emoticón de “Enojo”. Insisto: se trata de reaccionar. No de deliberar o de reflexionar. A un estímulo, una reacción. Son las reglas del juego. 

Para muestra de la sobrevaloración del sentimiento (de la reacción) y de la subvaloración de la palabra está una de las performances más celebradas de los denominados influencers. Se trata, justamente, de lo que se conoce como “reacciones”. Para quien no sepa de qué se trata, los usuarios esperan ver, por ejemplo, cómo reacciona Ibai Llanos al video de Shakira con Bizarrap. En la pantalla se observa el video en cuestión y en uno de los ángulos tendremos una pequeña pantalla con la cara de Ibai “reaccionando” a lo que escucha. Así podemos ver si abre la boca, si se agarra la cabeza, si se ríe, si habla de Piqué o si grita “¡Madre de mi puta vida!”. No tengo nada personal contra Ibai quien, por cierto, me cae bien. Era solo un ejemplo. Por cierto, el video de su “reacción” tuvo hasta este momento 18 millones de vistas. 

Veamos un segundo ejemplo. Sin ir más lejos, algunos días atrás, en ocasión de la semifinal disputada por el Inter de Miami de Messi, Busquets y Alba, el influencer conocido como Speed (@IShowSpeed), asistió al estadio y transmitió en vivo sus reacciones, haciéndose viral su cara y sus gritos ante el majestuoso pase de Messi en el segundo gol del Inter. Por si todavía no es claro: él no trasmitió el partido sino su cara viendo el partido. Esto significa que sus 20 millones de seguidores solo lo veían a él y demuestra que lo que a él le pasaba era más importante que lo que ocurría en el campo de juego. 

Ahora bien, si en el caso de Rubiales hablábamos de “tormentas de mierda” es porque las reacciones de indignación y los hechos que las provocan son mucho más atractivas para los usuarios. Es que si, además de opinar, podemos juzgar y, en la medida de lo posible, linchar algún personaje público, todo se vuelve más estimulante.  

Recuerdo, por ejemplo, el capítulo 6 de la tercera temporada de la serie inglesa Black Mirror, en el cual hay un juego online en el que los usuarios votan a la persona más odiada del día. No importan las razones. Pueden ser buenas o malas y le puede tocar a alguien por una acción verdaderamente repudiable como por una cuestión menor, incluso por error. Pero cada día hay una persona que es la más odiada y esa persona es atacada, en la vida real, por un robot abeja que la mata. Menciono lo de la abeja porque si hay algo que describe el comportamiento de los “ataques virtuales” sobre una persona es la metáfora del enjambre. Como diría Zigmunt Bauman en su Mundo consumo, en el enjambre no hay identidades colectivas homogéneas sino usuarios individuales que “se juntan, se dispersan y se vuelven a reunir en ocasiones sucesivas, guiados cada vez por temas relevantes diferentes y siempre cambiantes, y atraídos por objetivos o blancos variados y en movimiento”. Tu compañero de enjambre que está aquí para pedir la dimisión de Rubiales puede acompañarte mañana en el repudio del odiado de mañana, pero quizás no estuvo contigo opinando sobre las tetas de Amaral. 

Del enjambre se entra y se sale, más allá de que hay usuarios a los que les encanta ser parte de los enjambres diarios para juzgar a los otros con toda la severidad con la que no se juzgan a sí mismos. Por cierto, el capítulo en cuestión de Black Mirror se llama “Odio Nacional” (aunque en España quizás ahora se traduzca a las lenguas cooficiales y se rebautice como “odio plurinacional”).

Por si hace falta aclararlo, este artículo no se trata de Rubiales. Mucho menos pretende entrar en la discusión acerca su accionar. Él es solo un ejemplo y, probablemente, cuando usted lea esta nota el más odiado de la red social ya sea otro porque si hay algo que caracteriza al fenómeno es también la velocidad: las reacciones (de indignación) deben moverse con rapidez sobre distintos personajes y distintos temas. Hoy es un beso y es Rubiales; mañana es cualquier idiota que se haga viral por alguna incorrección política o alguien que merezca no solo un repudio sino una acción directa de la justicia. Pero en el mundo de la reacción lo que prima es la igualación y la falta de proporcionalidad. La carita de enojado no admite grados ni tampoco estipula penas correspondientes de modo tal que lo que importa es que, al menos el día de hoy, la persona elegida sea juzgada y castigada por el tribunal sumario de la red, al fin de cuentas, el único verdaderamente relevante para la nueva religión (de Estado). 

Sin llegar a llamar a una suspensión del juicio como reivindicación a los viejos escépticos griegos, asumir que no es posible ni deseable tener que reaccionar y opinar sobre todo, podría ser un buen inicio para intentar cambiar el orden de cosas. Cuando una cultura nos impone reaccionar todo el tiempo, una pasividad deliberada no solo puede ser la forma de protegerse de la nueva inquisición, sino que, al mismo tiempo, puede ser un gesto verdaderamente revolucionario.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Independiente: “Hasta ahora, lo único que se ve en una colecta más de Maratea, no hay ningún fideicomiso”, dijo Hernán Arbizu (para "gustavosylvestre" del 01-05-23)




El asesor financiero y ex vicepresidente de JP Morgan e hincha del Rojo dio su visión acerca de la recaudación que está haciendo el influencer para pagar la deuda de Independiente, y consideró que el pago del 5% que se llevaría “es una barbaridad”, porque los fideicomisos suele costar “por debajo del 1%”.

“Hasta ahora, lo único que se ve en una colecta más de Maratea, porque la plata que se está recaudando está en custodia en una cuenta a nombre de Maratea, no está a nombre de ningún fideicomiso. Él dice: ´Me dijeron que voy a cobrar un 5%, la pregunta es quién le dijo que va a cobrar un 5% por recolectar plata, no por el fideicomiso. ¿Se lo dijo alguien de la comisión directiva que están en campaña para la provincia de Buenos Aires?”, comentó en Mañana Sylvestre el asesor financiero Hernán Arbizu sobre la campaña de recaudación solidaria emprendida por el influencer Santiago Maratea, quien lleva recaudados más de $600 millones para saldar la deuda del club Independiente.



“No hay todavía ningún fideicomiso, además no es necesario. No estoy ni a favor ni en contra de Maratea. Su gran virtud es que aparentemente la gente confía en él, y se deposita plata a su nombre. Pero me pregunto si no hay ningún abogado en Independiente que sea capaz de hacer un fideicomiso gratis y que se tenga pagar solamente los gastos de la IGJ y del colegio de escribanos porque el fideicomiso es simplemente un contrato», dijo.

En Radio 10, Arbizu consideró que Maratea “hoy no tiene responsabilidades legales. Supongamos que un día se pone loco, de mal humor, y quiere sacar daño. Invierte todo lo que tiene en su cuenta en una acción en la bolsa de valores y pierde un 40%. No tiene ninguna responsabilidad legal. Y cobrar el 5% por administrar el fideicomiso es una barbaridad, porque suelen está por debajo del 1%. Alguien se está aprovechando de esta situación para hacerse de un 1 millón de dólares en un año de campaña con funcionarios del PRO en la comisión de Independiente”.

Publicado en:
https://gustavosylvestre.com/independiente-hasta-ahora-lo-unico-que-se-ve-en-una-colecta-mas-de-maratea-no-hay-ningun-fideicomiso-dijo-hernan-arbizu/

martes, 27 de diciembre de 2022

"La opción Mbappé", por Raúl Muriete



¿Y si Francia ganaba el mundial? Además del trago amargo y la tristeza convertida en desgracia, hubiéramos sido sometidos bajo las lógicas del “modelo Mbappé”. Y no tiene que ver tanto por cómo él es individualmente, sino por lo que significa como objeto de mercado. La disputa no es sólo deportiva, sino también cultural. Dejemos de lado que todos los jugadores son todos ricos y que nosotros somos seres manipulados por la pasión. Elevemos un poco la discusión y dejemos la envidia de lado. Pensemos en términos mas globales, estructurales al fenómeno que estamos viviendo de la Argentina campeona, con millones y millones de fanáticos en todo el mundo, muchos de ellos países tan jodidos como el nuestro.

El mercado quería que aceptáramos de una buena vez por todas, el “modelo Mbappé”. Porque es preciso, arrogante, técnico, una maquinaria de perfección atlética, juventud mecanizada. En Mbappé las emociones están “aplanadas”. Sus expresiones como el puño cerrado o la risa gozadora, son casi siempre después de un acto de sometimiento del rival, especie de sentencia que aniquila. Cuando hace un gol, primero festeja solo, a lo Ronaldo. Como si todo fuera su propio y único mérito. Marca territorio de la competitividad. No agradece. No tiene sostén ni historia. Es una máquina que doblega. La máquina del capitalismo, representada en la aristócrata Europa.

Por otra parte, lo que representan los jugadores argentinos, es la antítesis de esta normalidad, de este modelo. Y eso molesta al poder, y molesta bastante. Lo vimos con los Países Bajos donde ellos comenzaron a buscar roña y nosotros ligamos las críticas por reaccionar. Ellos los caballeros y nosotros los salvajes por responder la agresión. Nos señalaban con el dedo: “estos argentinos”. Pero es cierto, son y somos bastante anormales, casi fuera de lugar, “mal educados'' según el poder y los cipayos locales. Las expresiones del Dibu son picarescas, cercanas a cierto delirio bufón, próximas al chiste. Los gestos de Mbappé son para humillar y someter, los del Dibu para distraer y descompensar. Los de Mbappé son potentes, los del Dibu un riesgo permanente.

La juventud de Enzo Fernández o la del defensor croata Gvardiol, el bebote enmascarado que quería frenar a Messi, generan ternura. Te dan ganas de animarlos. Te resulta familiar el éxito que puedan tener, te dan ganas de abrazarlos. Enzo juega con el ídolo, una locura total. Una cosa muy de realismo mágico latinoamericano. Gvardiol dijo que algún día le contará a sus hijos que Messi tuvo el honor de “pasearlo”. Después tenemos el “Topo Gigio” de Messi reivindicando a Román. Venganza poética todo el tiempo en este mundial. Pero vamos al caso Messi.

Messi es la opción familiar argentina enquilombada. En el palco familiar no entraba nadie más. Hijos, esposa, madre, padres, abuelos, primos, hermanos, sobrinos y sigue. No tiene muchas diferencias con Maradona, al que sin embargo, se le sumaban los amigos del campeón. Pero exceptuando esa diferencia, la semejanza estaba allí. Messi rompió la barrera de cierta prolijidad burguesa para ser auténtico, una autenticidad bien argenta por supuesto. Todo comenzó cuando, como no podía ser de otra manera, perdió el laburo. Lloró delante de todos, con su compañera a su lado alcanzando pañuelos y tragando bronca. Y ayer con su compañera besando la copa del mundo y él sacando fotos. Otra venganza poética. Messi nunca tuvo un cuerpo definido ni por el fitness ni por weight ni el rope training. Su cuerpo está al servicio de su magia. Ayer estaban en juego dos modelos. El del mercado y el del pueblo. Igual, no todos los argentinos somos iguales, están los mufas del mercado, cipayos locales que agitan la bandera del fracaso y el éxodo toda vez que pueden. Y los periodistas vende humos que ya sabemos quienes son. Por otra parte, no soy tan ingenuo de negar que Messi es una máquina de facturar publicidad. Pero para un buen liberal (que no lo soy), no debería ser algo malo, verdad? El hombre se gana su propio centavo. Pero en este mundial no nos importó eso. Los mufas dirán lo que quieran, pero por favor, reconozcan su amargura, reconozcan el sentimiento antipopular que tienen, porque la lucha no fue sólo deportiva, fue ideológica y cultural. Ayer Argentina fue pueblo, desborde, locura, fue el “abuela… la la la abuela” y todo lo demás.

El fútbol es el único entretenimiento de multitudes, de masas, que hace que los significados y los valores se muevan por la vía emocional. Es la dosis justa que nos regaló Messi y compañía, y por tanto, es increíblemente profunda, ontológica. Está al servicio de un placer porque nos saca de la común existencia y nos eleva al plano de la inmortalidad compartida. Si, compartida. Scaloni se encargó de repetirlo todo el mundial. Y esta es para mí la diferencia entre Francia y Mbappé, Europa y nosotros.

Menos mal que ganó el “desborde argentino”, pero no un “desborde despreocupado”, inocente. Sino una verdadera forma diferente de encontrar otros sentidos a la existencia, a la vida misma, que por un rato se deja de preocupar por lo cotidiano y se la juega por lo sensible, lo que decididamente nos hace estar vivos y nos eleva como colectivo. Que Argentina ganó su tercera copa mundial no es sólo la historia de un entretenimiento, sino la historia de una pasión. Van de la mano. Cómo te quiero Argentina.

No me dejes morir en otro país, carajo!


Profesor Raúl Muriete, licenciado en Ciencias de la Educación miembro de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco

domingo, 25 de diciembre de 2022

Messi: la identidad y el nuevo Dios, por Dante Augusto Palma

 




Año 2024. Tras los mensajes de usuarios y medios como el Washington Post que acusaban a Argentina de salir campeón del mundo sin tener negros en el equipo, Netflix inicia la filmación de la película que recordará la epopeya deportiva con una particular cláusula. Efectivamente, Messi será representado por una mujer afroamericana; Di María por un joven asiático con sobrepeso; el mediocampo del equipo será interpretado por hindúes y referentes de pueblos originarios, y el arquero Dibu Martínez por una mujer trans vegana. La realidad no tiene ningún derecho a desoír el nuevo canon de moralidad. 

Hablando de realidad y de películas, volviendo al año 2022, déjenme contarles una que vi la noche anterior a la final de la copa del mundo: What Do We See When We Look at the Sky? Se trata de una película georgiana estrenada en 2021 y dirigida por Alexandre Koberidze quien, aprovechando la invitación al festival de cine de Mar del Plata que se realizó en noviembre de 2022, se quedó en Argentina unas semanas más para ver el mundial. La anécdota viene a cuento porque el título de su película refiere al gesto de Messi cuando señala al cielo después de cada gol y porque la película cuenta una particular historia de amor con toques de realismo mágico que se desarrolla en el transcurso de un hipotético mundial en el que Argentina es campeón de la mano de su número 10. 

La trama es tan simple como asombrosa: un joven y una joven se cruzan casualmente varias veces hasta que deciden formalizar una cita. Sin embargo, el día anterior caen presos de una maldición por la cual a la mañana siguiente amanecerán convertidos en personas con otra apariencia física e incapaces de destacarse en lo que mejor hacían: medicina en el caso de la chica; jugar al fútbol en el caso del chico. Ambos acuden a la cita igualmente sin saber que el otro también cambió de apariencia y naturalmente nunca se encuentran. Sin embargo, otra vez la casualidad hace que coincidan en un mismo trabajo tiempo después. Pero lo que previsiblemente pensábamos que ocurriría no sucede y el reencuentro con sus verdaderas identidades, finalmente, se dará a través de una foto también casual que les toman como pareja hipotética para el casting de una película. Es que cuando la foto se revela, aparecen como eran originalmente y allí se “redescubren”. Ese final me llevó a pensar que, para el director, el cine y la fotografía serían capaces de ir más allá de las apariencias, de captar la verdadera identidad de las cosas. Para escándalo de Platón, el arte sacándonos del engaño de la caverna.  

Algo parecido sucede en buena parte de las intervenciones públicas, no solo en redes sociales sino entre periodistas consagrados cuando hablan del mundial: el equipo campeón como revelando una identidad popular oculta, una argentinidad que se expresa triunfante a través del arte del fútbol y de su artista principal: Messi. 

Todo empieza en la suposición de que parte de la liberación que lo lleva a Messi a ser campeón tiene que ver con haberse “maradonizado”. La prueba de ello sería el partido contra Países Bajos en el que un Messi como nunca se vio, arremetió contra el referí, el técnico y un jugador rival al que llamó “bobo”. 

Porque en el país del psicoanálisis estaba claro que, para “soltarse”, Messi debía “matar al padre”. Mascherano le había dejado la cinta de capitán y Maradona había fallecido dos años atrás. A partir de allí hemos visto el mejor Messi y, sobre todo, hemos visto al Messi ganador de la Copa América (tras haber perdido dos finales) y al Messi ganador de la Copa del mundo (tras haber perdido una final y, sobre todo, tras no haber tenido performances destacables en los torneos que disputara desde 2006).

¿Pero qué se está diciendo cuando se afirma que Messi se “maradonizó”? En realidad, lo que se indica es que Maradona representa el espíritu argentino, lo cual incluye garra, carácter pendenciero y jugar al límite de las reglas (incluso a veces por fuera de ellas). Al mismo tiempo Maradona es gambeta, finta, y eso es lo que siempre diferenció el fútbol argentino de la maquinaria inglesa que privilegiaba el colectivo por sobre lo individual. Maradona es el gol con la mano fuera de la regla y el gol más maravilloso de la historia gambeteando a siete ingleses. Todo en el mismo partido. Recordemos, por cierto, que Borges decía que el argentino era ante todo individualista y que veía en el Estado a su enemigo; y que en el mismo texto indicaba que a diferencia de los europeos que creen en el orden del cosmos, para los argentinos lo que hay es caos. Como generalización es falsa pero sirve para este ejemplo porque Messi también representa esa gambeta argentina impredecible y “caótica”. Pero al mismo tiempo Messi es el fruto de un laboratorio como el del Barcelona y de una historia de vida por la que dos terceras partes de la misma las ha transcurrido en España. Asimismo, está el carácter de las personas y Messi no es Maradona. Los que odian a Maradona por su compromiso político, muchas veces en la forma del exabrupto, sus excesos, contradicciones, etc. reivindican a Messi como el Dios bueno frente al Dios sucio. Son los que desde medios de comunicación de Argentina y Europa llamaron “vulgar” a Messi cuando se paró desafiante frente a Van Gaal. Se reproducía allí la idea de un Messi que había sucumbido al barbarismo de ese origen que la Europa blanca no pudo torcer. Y al mismo tiempo, los que idolatran a Maradona le reprochan a Messi que sea solo un jugador de fútbol, que sea una divinidad demasiado pulcra. ¿Qué es esto de una figura que no se posiciona políticamente y que no tiene escándalos sexuales? ¿Cómo puede ser que este argentino se haya casado con la noviecita del barrio de Rosario, Argentina, reivindique la idea de familia tradicional y haya decidido tener 3 hijos cuando la vida posmoderna nos invita a reemplazarlos por bull dogs franceses?

Lo curioso en esta disputa es que Maradona y Messi tienen cosas en común pero representan valores diferentes y eso choca con la idea de que representan la identidad argentina porque se supone que la identidad es una sola. Y no lo es o, en todo caso, podemos aceptar que la identidad argentina pero también seguramente la identidad de distintas naciones, tiene contradicciones y está lejos de ser monolítica. Todo eso junto somos los argentinos como un montón de cosas juntas son los españoles o los nigerianos. 

Pero lo que no quería pasar por alto es cierta hipocresía de los auscultadores de valores. Porque los valores que Maradona y Messi representan solo son destacados en la medida en que logran triunfar. En el caso de este último se habla de la persistencia, el coraje y el esfuerzo, a lo cual se le suma el trabajo en equipo, la sensatez y la mesura del entrenador, siempre con la palabra justa y medida tanto en la derrota como en el triunfo. Pero todo esto se destaca porque ganó. Si no estaríamos hablando de la falta de actitud y la poca argentinidad de Messi, y de la falta de liderazgo de un técnico inexperto. La diferencia estuvo en el arquero argentino despejando con un pie una pelota imposible en el minuto 123 de la final; o atajando los penales contra Países Bajos en lo que podría haber sido una eliminación temprana en cuartos. Esa es la delgada línea entre un análisis y otro. Y lo mismo con Maradona. Todo se destaca a través del triunfo. Son valores a resaltar solo en el éxito. Llamativo. O no tanto.

Y de repente llega el momento de la política. No hay nada más obvio que trazar analogías entre las características de un equipo y un deportista, y las características de un gobierno. De modo que ya lo sabemos: si los analistas son opositores y el equipo gana dirán que la selección de fútbol es el ejemplo que la política debería seguir; si son opositores y el equipo pierde dirán que es una radiografía del gobierno que tenemos. La misma lógica invertida se aplica a la prensa oficialista con el agregado de que, aunque resulte increíble, en este caso hubo munición pesada y hasta operaciones de prensa cruzadas para tratar de señalar que el expresidente de Argentina, Mauricio Macri, traía mala suerte. Lejos de dejar pasar la humorada, las usinas de medios de comunicación alineadas con el macrismo acercaban, después de cada partido, fotos en las que Macri estaba en la cancha como “prueba” de que él no era el factor de “mala suerte”. Hablando de suerte, digamos que, a diferencia de España, en Argentina, los expresidentes que gustan del fútbol no escriben columnas deportivas.  

Para finalizar, con Messi se dio un fenómeno extraño. Salvo unos cuantos medios y periodistas madridistas que no deben estar pasando su mejor momento, buena parte del mundo quería que Argentina triunfe por Messi. Incluso en Argentina había un especial énfasis en que éste era el torneo que había que ganar por Messi. Lo merecía él más que los argentinos. El triunfo en el epílogo de su vida profesional es el punto cúlmine para una carrera en que lo extraordinario fue habitual y un traspaso generacional jugado casi en un terreno metafísico. Si aquellos que contamos algunas canas ya tuvimos en Maradona a nuestro Dios, los que todavía no contaron 30 abriles merecían ver la coronación de una nueva deidad, propia, contemporánea. Un mojón para su hagiografía, el suceso a ser recordado nostálgicamente en el futuro con el orgullo de ser un testigo presencial. Es poder contar dónde estaba yo el 18/12/22 cuando vimos nacer un Dios en un deporte y en un país donde confluye lo mejor y lo peor y donde, al menos en lo que refiere al fútbol, se puede dejar de ser monoteísta.