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martes, 2 de abril de 2024

UN HÉROE (CASI) OLVIDADO




Oscar Ismael Poltronieri fue enviado a Malvinas como soldado conscripto, y allí vivió uno de los episodios más extraños del conflicto.

El 11 y 12 de junio de 1982 se produjo el combate de las “Dos Hermanas”, librado junto al Monte del mismo nombre. Eran los últimos días de la guerra. Ante la presión de las tropas británicas, las fuerzas argentinas se vieron obligadas a retirarse. Cuando se dio esa orden, el soldado Poltronieri sorprendió a todos: “Salga de acá mi Sargento, vaya con los soldados. Yo me quedo que no tengo hijos. Usted acaba de ser padre y su hijo lo va a necesitar”, y cuando le discutieron su decisión agregó: “Yo me quedo y los cubro. Ustedes tienen algo por lo que volver”.

Se quedó solo en la posición, con una ametralladora, para darles a sus compañeros tiempo para retirarse en orden. Sus compañeros pudieron replegarse sin bajas, pero todos entendieron que él no podía salir con vida. 

Disparó durante horas. Retrocedía cinco metros, disparaba y volvía a retroceder otros diez, de esa forma paraba el ataque inglés. “De esta forma pensaban que era toda una compañía atacando y no avanzaban”, explicó Poltronieri.

Al reunirse con sus compañeros, muchos no podían creer que siguiera con vida. “Cuando me vieron no lo podían creer: me habían dado por muerto. Allí me enteré de que se habían rendido a las diez de la mañana. Y recién como a las tres de la tarde nosotros habíamos dejado de combatir. Cuando vimos la bandera blanca colgada en el mástil, la mayoría nos largamos a llorar” relató Poltronieri a Radio Mitre.

Si bien se le concedió la Cruz al Heroico Valor en Combate (único soldado raso en conseguirla), luego de la guerra la pasó mal, como todos los ex combatientes, ya que la sociedad prefería olvidarlos en lugar de darles trabajo.

“Cuando llegaron de noche y en forma casi clandestina a Campo de Mayo, comenzó otra guerra para Poltro y todos los ex Combatientes. Los trataron como delincuentes. Los militares los escondieron y les prohibieron contar lo que habían visto y lo que habían padecido. Y la mayoría de los civiles también les dio la espalda. Poltro tuvo que empezar de la nada a pelear por su vida en las ciudades y entre la miseria. Vendía estampitas y calcos en los trenes con su uniforme verde oliva. Algunos desubicados le gritaban: ‘Loco de la guerra, anda a venderle estampitas a Galtieri’. No es casual que 649 argentinos hayan perdido su vida durante la guerra y que una cantidad similar haya perdido la vida durante la paz, en el suicidio ante la locura que producen la mezcla del terror bélico y la indiferencia social”, dice una nota de “La Nación” de 1 de abril de 2022.

Recién en los primeros años del siglo XX, durante la presidencia de Duhalde, el ejército le dio un trabajo en Campo de Mayo.

Poltronieri no eligió ir a Malvinas. Nosotros, la sociedad argentina, lo enviamos. Por eso estaría muy mal olvidar la gesta de quien estuvo dispuesto a entregar su vida para salvar a sus compañeros.


domingo, 2 de abril de 2023

Fuera ingleses de Malvinas, fuera FMI de Argentina

 

viernes, 8 de abril de 2022

JULIO FERNÁNDEZ BARAIBAR: Una carta desde Estocolmo enviada hace 40 años



 8 DE ABRIL DE 2022


En un par de meses esta carta cumplirá 40 años. Se la escribí, desde Estocolmo, a Jorge Enea Spilimbergo. Muchas de las cosas que ahí se dicen siguen teniendo plena vigencia. O quizás aún más.


Jakobsberg, 17 de junio de 1982.


Estimado Spilimbergo:

Pese a que ayer mismo tuvimos una larga charla telefónica, quiero aprovechar este día libre para borronear algunas reflexiones sobre la reacción europea y socialdemócrata ante el enfrentamiento bélico entre Argentina y el Reino Unido.

A fines de mayo se realizó en Helsinki, Finlandia, una reunión de la dirección de la Internacional Socialista, cuyo principal y casi único orden del día fue el conflicto de las Malvinas.

La posición argentina y latinoamericana fue clara y brillantemente expuesta por el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez. Su exposición giró alrededor de los siguientes puntos: es cierto que Argentina ha usado la violencia para retomar las islas, pero no es menos cierto que la respuesta británica ha sido, por lo menos, exagerada. Esta respuesta bélica ha producido no sólo una grieta económica entre Europa y Latinoamérica, sino también política y militar. La flota inglesa es también la flota de la OTAN. Las sanciones del Mercado Común Europeo tienen un evidente carácter bélico y Latinoamérica está, quizás, obligada a adoptar medidas de represalia. Estamos al borde de un conflicto Norte-Sur, con mayor precisión Oeste-Sur, y si Argentina busca armamento en el Este, la Internacional Socialista está obligada a apoyarla

¿Cuál fue la unánime posición europea? Los partidos socialdemócratas y socialistas, muchos de ellos partidos de gobierno en sus respectivos países -Alemania Federal, Dinamarca, Francia, entre otros- se aferraron con dientes y uñas a argumentos puramente formales para desvalorizar la posición argentina y, de pasada, explicar – si no justificar- la respuesta inglesa.


En primer lugar, el carácter antidemocrático del gobierno argentino frente a la legitimidad constitucional de Margaret Thatcher. En segundo lugar, el no cumplimiento argentino de las resoluciones 502 y 505 del Consejo de Seguridad de la ONU. Y en tercer lugar, pero no por ello menos importante, el derecho de autodeterminación de los 1800 pobladores malvinenses. Caracterizaciones sobre la guerra, tales como “absurda”, “ridícula” o “ maniobra de distracción” fueron los juicios expuestos por los europeos, a la par que con pertinacia se negaban a analizar la base y el contenido mismo del conflicto, es decir, los derechos históricos y geográficos de Argentina sobre el archipiélago y el carácter colonial de la dominación británica. Todo esto en un discurso pacifista sobre los peligros que la “aventura” argentina significaba para la paz mundial y el balance de poder entre las superpotencias. El accionar de las Fuerzas Armadas argentinas fue caracterizado como “irresponsable agresión que inició el conflicto” y el representante sueco alertaba sobre el peligro que significaba “el ser indulgentes hacia el empleo de la violencia”.


Esta posición sueca puede ser punto de partida para un análisis más detallado, puesto que ha sido justamente el partido socialdemócrata sueco el que en su política internacional, con más indulgencia ha tratado el uso de la violencia terrorista en América Latina. Bastaría recordar al respecto, y sin ánimo de simplificar la cuestión, la recepción que Olof Palme le hizo en 1978 a uno de los “comandantes”montoneros, corresponsable de la caída de un gobierno constitucional y democrático y del más irresponsable, cruel y alucinante derramamiento de sangre que ha vivido la Argentina en lo que va del siglo. Pero no quiero, como digo, simplificar puesto que el problema es más complejo que esto. 


Los partidos socialdemócratas y socialistas europeos han manifestado en otras oportunidades opiniones y actitudes de apoyo a los movimientos de liberación tercermundistas. Pienso, por ejemplo, en la posición del primer ministro austríaco Bruno Kreisky dando rango diplomático al representante de la OLP y denunciando el carácter genocida de la política israelí. O también, el plan de paz en El Salvador elaborado por Miterrand, el danés Ankerssen y el presidente mexicano Echeverría. O el apoyo a la revolución sandinista o al Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Bolivia. No es que pretenda idealizar este tipo de apoyo de parte del mundo satisfecho para con sus víctimas, pero sin duda que los nicaragüenses estiman y valoran la solidaridad política y económica que reciben de Europa. Y el abrazo de Arafat y Kreisky en Viena testimonia la importancia que los palestinos dan a la opinión austríaca.


¿Por qué entonces esta enemistosa actitud hacia la causa argentina? ¿A qué se debe el formalismo de esta posición, que antepone el carácter militar y dictatorial del gobierno argentino al contenido material evidentemente legítimo de nuestra reivindicación?


Creo que hay dos causas fundamentales de orden tanto político como, por así decir, psicológico.


En primer lugar, el conflicto de las Malvinas no es ni un conflicto interno de la Argentina,ni un conflicto entre dos países pobres o semipobres, como hubiera sido una guerra con Chile o como lo es la guerra entre Irán e Irak. Nuestra guerra ha sido y es un enfrentamiento armado entre un país del Sur, del Tercer Mundo y uno de los países más importantes de Occidente, tal como ha escrito el economista y pacifista noruego Johan Galtung, en un artículo que pasó absolutamente desapercibido en los medios bienpensantes en Escandinavia: “Esta guerra es un conflicto entre Norte y Sur y, además, el primero en su tipo”.


La matanza de El Salvador puede despertar sentimientos de compasión y solidaridad culposa. La represión en Chile o en Argentina puede conmover las conciencias satisfechas de Europa, a la vez que cumplen el papel de demostrar, como se dice en sueco “vad bra vi har det hemma”, o sea, “que bien que estamos en casa”. Nuestros, vistos con los ojos del capitalismo avanzado, eternos golpes de estado, guerras civiles, inflación, estancamiento económico, hambre, miseria existen como espejo que devuelve la imagen de un hombre blanco eficiente, respetuoso de las opiniones ajenas, democrático, acostumbrado a pedir la palabra antes de hablar, civilizado y, sobre todo, pacífico y justo.


La guerra entre Irak e Irán permite constatar la falta absoluta de sentido común que domina a los fanáticos líderes musulmanes, más preocupados por cuidar la virtud de sus numerosas mujeres que por dar de comer a los hambrientos mendigos de Teherán o Bagdad. Un eventual enfrentamiento armado entre Chile y Argentina hubiera producido un coro de horror ante los desvaríos napoleónicos de dos dictadores de tierras calientes. Pero ni en el primer caso ha habido, ni en el hipotético segundo caso hubiera habido, el menor esfuerzo en analizar y desentrañar el origen y las causas del conflicto. La compasión reemplaza el argumento racional y la colecta por las víctimas, el pensamiento crítico.


Pero en el caso de las Malvinas el problema es totalmente distinto. Un país del Sur, medianamente desarrollado -y esto tendrá su importancia al analizar la segunda causa- se enfrenta a Inglaterra, para exigir reivindicaciones territoriales de antigua data, que a su vez tienen una evidente consecuencia geopolítica sobre la discusión de la Antártida. Y entonces no hay ningún tipo de compasión. La consigna es  dar una lección al insolente, poner un límite al desborde de los pueblos del sur, imponer la ley de la superioridad técnica y militar para terminar, de una vez pro todas, con la arrogancia de los subordinados. Para citar una vez más el artículo de Galtung: “En algún lado tiene que haber un límite. Hasta aquí, pero no más, todavía somos un imperio”.


La segunda causa de la reacción europea es el hecho del relativo desarrollo económico, social y cultural de la Argentina, comparado con el resto de los países atrasados. La visión que Europa tiene del mundo subdesarrollado, la imagen que se muestra en los medios de comunicación, en libros, escuelas y universidades es la que corresponde a países carente totalmente de estructura industrial, atados a formas primitivas de agricultura y sujetos a atavismos culturales que dificultan la puesta en marcha de sus fuerzas productivas. A los ojos europeos el atraso está simbolizado por un niño, negro, amarillo o cobrizo, que con ojos enormes y el estómago hinchado mira azorado la cámara del hombre blanco mientras sostiene en las manos un cuenco vacío. O, para dar un ejemplo que nos es más cercano, un coya que desde sus alturas sopla eternamente una monótona quena mientras dos esmirriadas cabritas muerden los ralos y ásperos pastos del altiplano. Y atrás de él, la sombra cruel y omnímoda del capataz, malvado hasta lo incomprensible. Ese es el mundo ideal para enviar misiones de ayuda. Los pobres del Tercer Mundo son la mercadería que los televidentes, los estudiantes de antropología y las almas buenas compran para calmar su conciencia y que las multinacionales industrializan para demostrar que al fin y al cabo no somos tan malvados cuando les damos un puesto de trabajo a todos estos desgraciados a los ojos de Dios.


En los cinco años que llevo en Suecia, la televisión jamás ha dado un programa en el que se viera la riqueza y la potencialidad cultural de nuestros escritores y artistas, jamás un programa en donde nuestros intelectuales -cualquiera de ellos, los que entienden o los que no entienden- pudieran dar aunque más no sea un reflejo del verdadero desarrollo de América Latina. Somos pura naturaleza. Nuestros bailes son sensuales, nuestras mujeres ardientes, nuestros hombres viriles y pasionales. Pero nuestro pensamiento, nuestra historia, puro devaneo y pretensión.


Y ante este cuadro ¿dónde poner a Argentina o a México o a Brasil? ¿Qué hacer con países que cuentan con una numerosa clase media de profesionales y técnicos y con un importante movimiento obrero con arraigadas y, por así decir, “europeas” tradiciones sindicales? Este tipo de países, cuyas economías no corresponden exactamente a los cánones elaborados por la Organización Mundial de la Salud o el Banco Mundial para definir el subdesarrollo, constituyen de alguna manera una amenaza para el predominio político y económico del mundo industrializado. Nuestro patriotismo, mucho más si es latinoamericano, rompe la imagen de resignación y miseria, y los verdaderos sentimientos de superioridad salen a la luz: si son tan orgullosos como para enfrentar a Inglaterra por unas islas peladas, entonces que se arreglen solos: los mendigos tienen que sacarse la gorra y decir por favor.


Argentina, por primera vez en el siglo XX, se ha enfrentado, armas en mano, con las verdaderas causas de sus males. Y lo ha hecho a través de un frente nacional de hecho, anteponiendo el interés patriótico a los graves y profundos problemas internos. Ha despertado la solidaridad y el apoyo de la Patria Grande. Ha encendido la mecha de posibles y futuros enfrentamientos entre el Norte y el sur. Y esto ha sido mucho más que lo que la beneficencia europea, autosatisfecha de su confort y sus perfectas instituciones, podía soportar.


La solidaridad sólo es posible entre iguales. La autoconciencia sobre nuestra dignidad y la voluntad de hacerla valer cuando sea necesario es el paso previo y necesario para hallar un verdadero diálogo Norte y sur, si es que ello aún es posible.

Spili, acá la corto. Si quiere publique estas reflexiones en el periódico. 


Lo despido con un abrazo. 


Julio Fernández Baraibar

lunes, 4 de abril de 2022

El homenaje de Cristina Kirchner a los excombatientes de Malvinas



VER EL VIDEO

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner abrió el acto en el Congreso de la Nación en el que se homenajeará a empleados parlamentarios que fueron combatientes de la guerra de las Islas Malvinas, al cumplirse el 40 aniversario del conflicto bélico.





domingo, 3 de abril de 2022

La vicepresidenta homenajeó a los excombatientes, por "Página 12" del 02-04-22



Cristina Kirchner llamó a construir un país que haga honor a quienes lucharon en Malvinas

2 de abril de 2022 


"La patria no es una cuestión de ideología, la patria se defiende de todos lados. Poder diferenciar lo que es la disputa política de lo que es innegociable, que es construir que haya honor a ustedes que fueron y pelearon y a todos los que seguimos soñando que una Argentina diferente es posible", exclamó la vicepresidenta, Cristina Kirchner, en un acto que encabezó junto al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, donde entregaron diplomas de distinción a los excombatientes de Malvinas que trabajan en el Congreso de la Nación.


La exmandataria brindó un extenso discurso en el cual planteó "varias dimensiones" con respecto a Malvinas, que abarcan desde lo personal hasta lo institucional, reivindicó la identificación de 119 soldados que estaban enterrados en el Cementerio de Darwin y también dejó un mensaje para el presidente Alberto Fernández. 


"Hoy hace 10 años que enviamos una carta al Comité Internacional de la Cruz Roja para poder identificar a los soldados NN que solo conocía Dios y estaban enterrados en Darwin sin identificar. Fue una idea que increíblemente trajo un inglés: Roger Waters", recordó, en alusión al líder del grupo Pink Floyd.


En un acto donde Fernández de Kirchner se mostró visiblemente emocionada por las historias de los excombatientes, también remarcó que Malvinas se convirtió en "el punto final a la historia del partido militar en Argentina".


"La verdad que a una dimensión personal, institucional, indefectiblemente nos conduce una dimensión histórica. Qué significó, qué pasó en esta historia. Fueron finalmente, junto a las Madres (de Plaza de Mayo), los que parieron la democracia y fue precisamente Malvinas la que puso punto final a la historia del partido militar en Argentina", subrayó.



Un mensaje para Alberto Fernández

En otra parte de su discurso, Fernández de Kirchner recomendó el libro "Diario de una Temporada en el quinto piso" y aprovechó para referirse a la interna del Frente de Todos. La vicepresidenta reveló que "hoy se lo mandé de regalo al Presidente para que después la vocera no diga que no le regalo nada en el cumpleaños. Ya veo el lunes 'miren si será mala la vicepresidenta que ni siquiera le da un regalito en el cumpleaños'".


La exmandataria detalló que el libro "es muy interesante, de una extraordinaria actualidad" y que el mismo "relata las experiencias del primer gobierno democrático y los distintos equipos económicos que lo sucedieron".


En ese sentido, y al hacer referencia al contenido del libro, dejó un fuerte mensaje para el interior del Frente de Todos: "Voy a una crónica de ese libro que no tiene desperdicio, que tiene que ver con esto de los conceptos empaquetados que le venden a los argentinos. El problema es cuando se lo venden a las clases dirigentes argentinas".


Y continuó: "Porque la sociedad tiene tantos problemas que no tiene tiempo para hacer finas disquisiciones, pero quienes nos presentamos para conducir sus destinos no podemos tener esos errores".


En otro tramo, la vicepresidenta resaltó que "el mundo y la geopolítica no se divide entre los buenos y los malos" y que por ello "tenemos que situarnos en la realidad de nuestra patria y desde allí mirar el mundo y desde aquí tomar las decisiones".


"Hay intereses quienes aspiran a respresentarlos a ellos y a ellas (los argentinos), deben saber qué es. A 40 años de Malvinas se me ocurre que debiéramos, y en este mundo donde la energía y los alimentos se han convertido casi en un botín de guerra, prepararnos para revisar y repensar nuestro sistema de defensa", manifestó, aunque aclaró que "no de carácter militar ofensivo".


Es por eso que hizo hincapié en que "Malvinas no solo puede ser una evocación espasmódica cada 2 de abril. Además de luchar, hay que hacerlo con inteligencia, con aliados y fundamentalmente trabajando en ello que tal vez sea más duro. Y que no es afuera. Es adentro, lo que nos pasa a nosotros los argentinos".


Y concluyó: "Más allá de los matices, se hace necesario, imperioso, que podamos discutir políticas de Estado a partir de estas cuestiones. La patria no es una cuestión de ideología, la patria se defiende de todos lados. Poder diferenciar lo que es la disputa política de lo que es innegociable que es construir que haya honor a ustedes que fueron y pelearon, a los que se quedaron allá, y a todos los que seguimos soñando que una Argentina diferente es posible". 


Sergio Massa: "Algún día va a volver a flamear la bandera argentina en las Islas Malvinas"

"Las Malvinas fueron, son y serán argentinas. Con firmeza vamos a volver a pisar el suelo de Malvinas otra vez. Algún día va a volver a flamear la bandera argentina en las Islas Malvinas", enfatizó, a su turno, Sergio Massa. 


Tras la entrega, Massa indicó que "hay dos cuestiones que no podemos dejar de mirar para entender el reclamo de soberanía, no se puede dejar en el olvido cuestiones que nos marcaron como sociedad: el por qué de esa guerra y no recibir como héroes a aquellos que habían dejado su vida en esas Islas".


"¿Cómo pudo haber tanta irresponsabilidad en la decisión, pero mucho peor aún, como pudo haber tanta desidia a la hora de recibir a quienes en nombre de nuestra patria, de nuestra soberanía, del legítimo derecho que nos asiste como país, fueron a defender casi sin herramientas nuestras Islas, nuestro himno, nuestra bandera, nuestra patria?", cuestionó. 


Y resumió: "Perdón y gracias, porque de alguna manera llenan de orgullo, de sentimiento patrio, de idea de unidad nacional, son los símbolos vivientes que permiten que los argentinos abracen unidos y sin divisiones, una vez en el año, nuestra bandera, que abracen una causa que es de todos".



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/412701-cristina-kirchner-llamo-a-construir-un-pais-que-haga-honor-a

sábado, 2 de abril de 2022

"Las águilas peruanas de Malvinas", por Patria Libre


José de San Martín, Protector del Perú

 

 


JULIO FERNANDEZ BARAIBAR: "No matemos de nuevo a nuestros muertos"

 





MALVINAS: 40 AÑOS DESPUÉS

 



Se cumplen 40 años de la Guerra de Malvinas, un acontecimiento trágico de nuestra historia, el único conflicto bélico del que Argentina participó activamente en el siglo XX.

Desde el punto de vista histórico la cuestión es bastante clara. Se discute quienes avistaron primero las islas, si los españoles, los ingleses, los holandeses o los franceses. Pero para España eran parte de sus posesiones sudamericanas.

De las dos islas principales, en el siglo XVIII, los ingleses se instalaron en una y los franceses en la otra. España protestó y logró el retiro pacífico de los franceses. La isla usurpada por Inglaterra fue tomada por la fuerza.

Fueron parte del Virreinato del Río de la Plata, y de Argentina luego de 1810. El gobernador argentino, Luis Vernet, enfrentó en 1832 a un barco norteamericano que pescaba ilegalmente, pero al año siguiente fue derrotado y expulsado por los ingleses. Luego se dio un confuso episodio en el cual los peones argentinos que habían quedado en las islas, acaudillados por un gaucho entrerriano llamado Antonio Rivero, se rebelaron y retomaron el control de las islas por unos días. Sofocada la rebelión fueron expulsados al continente. No es claro el destino de Rivero. Algunos afirman que murió luchando contra los ingleses, algunos años después, en La Vuelta de Obligado.

Los ingleses conservaron las islas primero por su ubicación estratégica frente al Estrecho de Magallanes, y luego por sus recursos naturales en las islas y en la plataforma marítima, y porque su proyección les permite un reclamo sobre territorio antártico (el mismo que reclama Argentina).

Nuestro país ha reclamado desde entonces la devolución de las islas, y las Naciones Unidas los consideran un territorio colonial que debe ser descolonizado por los ingleses.
En 1982 gobernaba Argentina el dictador militar Leopoldo Fortunato Galtieri, que había sucedido a Viola, a su vez sucesor de Videla. El proceso militar que había comenzado en marzo de 1976 estaba muy deteriorado, como se vio en la monumental huelga con movilización convocada por la CGT de Saúl Ubaldini el 30 de marzo (dos días antes de la guerra) que dejó un saldo de miles de detenidos. Los militares necesitaban alguna victoria que les permitiera perpetuarse en el poder, o al menos abandonarlo de manera ordenada. Ya lo habían intentado en 1978 con el Mundial, y en 1979 con la casi guerra con Chile detenida por el Papa. Malvinas les permitió al principio llenar la Plaza con manifestantes regocijados por haber recuperado las islas, pero la derrota los enterró más de lo que ya estaban en 30 de marzo.

También experimentamos campañas mediáticas en torno al conflicto. Los noticieros se cargaron de mala información y exitismo, por lo que cuando se produjo la derrota cayó como un mazazo, porque parecía "inesperada", pese a las diferencias abismales entre uno y otro bando.

Desde el punto de vista militar la guerra fue una locura: se enfrentó con armamento de la Segunda Guerra Mundial y conscriptos mal entrenados a un ejército moderno de la OTAN. Desde el punto de vista político fue una locura también, ya que los militares eran aliados de Estados Unidos e Inglaterra, y se declaraban enemigos del comunismo, y terminaron recibiendo propuestas de apoyo de la Unión Soviética marxista…

La guerra dejó 650 muertos argentinos y unos 250 británicos. Los soldados que volvieron de la guerra enfrentaron a una sociedad que quería invisibilizar a la guerra, comportarse como su nunca se hubiera producido; y de ese olvido fueron víctimas los excombatientes. Tampoco debemos olvidar que volver vivos no significa volver bien: muchos regresaron con discapacidades generadas por heridas, o con graves problemas psicológicos que llevaron a cientos de ellos al suicidio.

Los militares se fueron y convocaron a elecciones. Se iban a ir igual, porque el “Proceso” estaba muy desgastado ya en marzo de 1982, pero se fueron muy desprestigiados. En las canchas de la época se oía corear: “No sirven para el gobierno, no sirven para la guerra, los milicos argentinos no sirven para una… … …”. Dejamos a cada uno que complete mentalmente la frase. Serían juzgados por los crímenes cometidos durante la represión ilegal, y siguen pendientes reclamos por maltratos a los conscriptos de algunos oficiales y suboficiales.

Podemos sacar algunas conclusiones de esta experiencia.

La guerra no es buen método para dirimir conflictos. Por eso debemos seguir los reclamos diplomáticos como se hizo hasta el presente.

Pero sobre todo no debemos olvidar a quienes fueron enviados a cumplir una tarea imposible, con armamento y entrenamiento inadecuados, y lo hicieron con honor y valentía.

 

por Adrián Corbella

28 de marzo de 2022

viernes, 2 de abril de 2021



A 39 años de la Guerra de Malvinas 

El mejor homenaje es seguir luchando por Malvinas

Por Daniel Filmus


El 2 de abril es el día en que los/las argentinos/as rendimos homenaje a los compatriotas que combatieron valerosamente por la recuperación del ejercicio de nuestra soberanía en las Islas Malvinas y demás islas del Atlántico Sur. Recordamos a quienes cayeron en combate, pero también a quienes retornaron al continente y llevan en sus cuerpos y sus mentes el orgullo y las huellas de haber participado en la gesta. También reconocemos y acompañamos especialmente en este día a los familiares de los combatientes.


Si repasamos la historia argentina posterior al conflicto bélico podemos afirmar que este homenaje y reconocimiento no fue un ejercicio rutinario al que todos los gobiernos le dieron similar trascendencia. Es una decisión política que estuvo íntimamente relacionada a la prioridad que se le dio a la Causa Malvinas en cada uno de los períodos. El objetivo de “desmalvinizar” y olvidar el heroico papel que desempeñaron nuestros jóvenes comenzó apenas finalizó la guerra. Antes de volver a sus casas, la dictadura los obligó a firmar un documento en donde se comprometían a no contar lo que había ocurrido en las Islas. Pero también a partir de la recuperación de la democracia hubo largos momentos donde los gobiernos prefirieron olvidar y no brindar el merecido reconocimiento popular a los combatientes. Como señaló Néstor Kirchner en el año 2004: “… hay que terminar con el olvido permanente al que fueron sometidos y al que fue sometida la causa Malvinas con aquella famosa teoría que decía que había que desmalvinizar el corazón de la patria…quienes fueron allí a luchar no fueron a una guerra por una guerra, no fueron a servir a un gobierno nacional determinado, sino que fueron a servir a esa causa tan noble que es la causa de la soberanía nacional de la patria…”. Uno de los últimos intentos de desvalorizar el homenaje a los veteranos fue la decisión de Mauricio Macri de resolver a través del decreto 42/37 que el feriado del 2 de abril (también el del 24 de marzo) pueda ser “trasladado” a otra fecha con fines turísticos. La enorme resistencia de la sociedad a esta medida obligó a que el gobierno tuviera que dar marcha atrás con esta medida.


Pero el mejor homenaje que se les puede brindar a los que combatieron por la recuperación del ejercicio efectivo de la soberanía en las Islas es comprometernos a continuar trabajando permanentemente y en forma pacífica y con las herramientas que nos brinda el derecho y la diplomacia internacional por los ideales por los cuales muchos de ellos ofrendaron sus vidas y por la solución, de una vez y para siempre, de la disputa de soberanía. En esta dirección creemos que es necesario avanzar hacia la construcción de consensos nacionales que permitan llevar adelante políticas de Estado que se conviertan en estrategias que trasciendan los períodos electorales. Sabemos que no es fácil, pero es imprescindible si queremos tener éxito. Es verdad que desde el mismo momento de la usurpación, en enero de 1833, Argentina ha sostenido su reclamo hacia el Reino Unido en forma permanente. A los pocos meses de ocurrido el hecho, nuestro embajador en Londres, Manuel Moreno, hermano de Mariano, inició las protestas que se continuaron ininterrumpidamente hasta hoy. Pero las estrategias utilizadas no siempre tuvieron continuidad. Por ejemplo, si analizamos las políticas implementadas a partir de 1983, podemos observar que si bien hubo continuidad en el reclamo, poco tuvieron que ver entre sí los caminos escogidos por los distintos gobiernos democráticos. Mientras que en algunos períodos la causa Malvinas se constituyó en un eje central de la política exterior argentina, en otros se privilegió la conveniencia de dar prioridad a las cuestiones económicas en detrimento de la solución de la cuestión de fondo, es decir, la disputa de soberanía.


Un ejemplo de esta última perspectiva ha sido el “comunicado conjunto” conocido con el nombre de Foradori-Duncan. En este “comunicado” se planteaba la necesidad de “tomar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas”. Desde nuestra perspectiva, el principal obstáculo que limita el desarrollo de las Islas es la presencia del colonialismo británico. Ese es el factor que hay que remover.


Existen profundas raíces que permiten sentar las bases para la construcción de políticas de Estado. La más importante es el convencimiento y el sentimiento unánime de nuestro pueblo, más allá de las diferencias sociales, regionales o partidarias, respecto de la justicia de nuestra posición. Desde distintas vertientes, muchos de los principales líderes políticos de nuestra historia, como Roca, Yrigoyen, Palacios, Perón, Illia y Kirchner, colocaron la Causa Malvinas como una reivindicación permanente y actuaron en consecuencia. El consenso en torno a la Resolución 2065(XX) de la ONU en 1965, la inclusión del objetivo irrenunciable de recuperar el ejercicio efectivo de la soberanía sobre Malvinas como Disposición Transitoria Primera de nuestra Constitución Nacional en 1994, la votación por unanimidad en ambas Cámaras del Congreso de la Nación de la Declaración de Ushuaia en el 2012 y la reciente aprobación, también por unanimidad, de la Ley 27558 que crea en forma plural y multidisciplinaria el Consejo Nacional Asesor Presidencial sobre Malvinas y de la Ley 27557 que demarca el límite exterior de la Plataforma Continental Argentina, son algunos de los ejemplos de la capacidad que tenemos los argentinos de alcanzar miradas comunes frente a objetivos que tienen carácter nacional. Hoy es necesario que los acuerdos también se extiendan hacia concertar los mecanismos que permitan defender nuestros recursos renovables y no renovables en el Atlántico Sur, los cuales son sistemáticamente objeto de las medidas unilaterales -contrarias a las resoluciones de la Asamblea General- llevadas a cabo por el Reino Unido. De igual modo, es fundamental continuar con la denuncia de la enorme y desproporcionada presencia militar británica que, atentando contra el carácter pacífico y de cooperación del Atlántico Sur, continúa amenazando a la Región desde su ilegal posición en las Islas Malvinas.


El creciente consenso alcanzado en los distintos organismos multilaterales acerca de la necesidad de cumplir con la establecido por la Resolución 2065 de la ONU, la conformación de un escenario en donde se consolida la mirada multipolar, las consecuencias del Brexit y la permanente solidaridad de los países de la región y de las 133 naciones en vías de desarrollo que conforman el G77 más China, son algunas de las situaciones que generan condiciones propicias para avanzar en la solución de la disputa de soberanía.


Como todo ejercicio de concertación, alcanzar acuerdos sobre estrategias comunes a las grandes mayorías nacionales exige esfuerzo, amplitud de miradas y humildad. Estamos seguros que la justicia de nuestros derechos, la profundidad del sentimiento que anida en el corazón de nuestro pueblo y el firme compromiso de honrar la memoria de quienes combatieron por nuestra soberanía, permitirá avanzar en implementar políticas de Estado que hagan realidad que nuestra bandera vuelva a flamear en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y en los espacios marítimos e insulares correspondientes.


*Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur 


Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/333254-el-mejor-homenaje-es-seguir-luchando-por-malvinas

domingo, 1 de abril de 2018

El héroe reconocido por ingleses, por Rubén Armando (para "Diario La Opinión" del 29-03-17)








29 de marzo de 2017 
Por Rubén Armando

Oscar Ismael Poltronieri, nacido el 3 de febrero de 1962 en Mercedes, provincia de Buenos Aires, es uno de los soldados que combatió en la Guerra de las Malvinas y es el único soldado conscripto en recibir la máxima condecoración militar Argentina "La Cruz La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate". También fue reconocido en Inglaterra. 

Recordalo en un video.



Próximo a cumplirse un nuevo aniversario de la guerra de Las Malvinas, se trae a la memoria el comportamiento del soldado conscripto Oscar Ismael Poltronieri, quien solo y portando una ametralladora de gran calibre, detuvo a soldados ingleses permitiendo que sus compañeros se replieguen sin bajas.

Quien pertenecía al Regimiento de Infantería Mecanizado Nº 6 del Ejército Argentino, en la categoría de clase 62, resultó destacado y reconocido por su hazaña y heroísmo durante la batalla del cerro de Dos Hermanas en la guerra entre Argentina e Inglaterra, en 1982 y en las islas Malvinas.

Por entonces, su destacado accionar y actos de entrega y desinteresado heroísmo le valieron ser el único soldado conscripto argentino en recibir el reconocimiento de la Cruz al Heroico Valor en Combate.

Siendo operador de una ametralladora, desoyó la orden de retirada y se quedó, solo, combatiendo. Esto permitió el repliegue de todos sus compañeros a zonas seguras.

Además, impidió avanzar a todo el dispositivo ofensivo británico.

Y no todo quedó alli, dado que durante la batalla de Monte Tumbledown, el soldado conscripto Poltronieri guió al pelotón de ingenieros anfibios del teniente de corbeta Héctor Omar Miño, en un contraataque contra integrantes de lo que se denominó la Guardia Escocesa. 

Supuesto muerto en acción por su unidad, fue recibido con total sorpresa y algarabía cuando sus oficiales, suboficiales y soldados lo vieron regresar, dos días después, de lo que presumían era una muerte segura. "Me dieron por muerto tres veces", suele contar cuando habla de la guerra de Malvinas. 

DISTINCION Y RECONOCIMIENTO

En junio de 2014, Oscar Ismael Poltronieri fue distinguido por la entonces presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner, en la inauguración del Museo de las Islas Malvinas.

Por otra parte, se conoció que soldados ingleses que participaron de la acción de guerra en que Poltronieri retuvo a una importante cantidad de militares, accionado una ametralladora en soledad, lograron que en su país se lo reconozca por su valor en combate.



por Rubén Armando 
(La Opinión de Rafaela)

Publicado en:
https://diariolaopinion.com.ar/noticia/176564/el-heroe-reconocido-por-ingleses


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sábado, 28 de enero de 2017

Los feriados por la conmemoración del 24 de marzo y el 2 de abril tienen que ser inamovibles, por PJ Bonaerense del 28-01-17




#El24NoSeToca
28 enero, 2017

El Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, a través de la voz de su presidente, Fernando Espinoza, manifiesta públicamente su repudio al decreto presidencial que convierte a los días conmemorativos del 24 de marzo y el 2 de abril en feriados móviles.

“El 24 de marzo es el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Ese día todos los argentinos recordamos la tragedia de la dictadura, recordamos a todas las víctimas de la violencia de Estado. No se puede decretar que sea un día más, que se pueda conmemorar en otra fecha. Es un día sagrado para los argentinos, para todos los que creemos y queremos vivir para siempre en democracia”, enfatizó Espinoza.

El Presidente del PJ Bonaerense también pidió respeto y consideración para la conmemoración del 2 de abril. “Por la memoria de nuestros héroes caídos en Malvinas, por el respeto a nuestros héroes que aún viven y trabajan por la patria; por ellos, a quiénes vemos desfilar cada año orgullosos de haber luchado y de recordar a sus compañeros que dieron la vida por el suelo patrio, es que exigimos que el 2 de abril sea inamovible”, sentenció.

Fernando Espinoza invitó a toda la militancia peronista y a todos los que sienten que estos días conmemorativos deben ser respetados, a manifestar su opinión en contra de este nuevo avasallamiento del Gobierno Nacional hacia los valores y los símbolos del pueblo trabajador. “Todos debemos expresarnos para mostrarle al Presidente que una vez más se equivocó. Que no se puede pasar por encima de valores democráticos y de la conciencia del pueblo argentino. Queremos recordar y vamos a recordar el Día de la Memoria y el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de la Malvinas como corresponde, en los días exactos de su conmemoración”, remarcó el presidente del PJ de la Provincia de Buenos Aires.

Publicado en:

La Pampa como Córdoba declaró asueto para el 24 de marzo y 2 de abril, por "El Destape Web" del 27-01-17




#El24NoSeToca

El gobernador Carlos Verna se opuso a la decisión del presidente Mauricio Macri y se sumó a Juan Schiaretti y a los intendentes de distintos puntos del país.




27 de enero 2017

El gobernador de la provincia de La Pampa, Carlos Verna, enfrenta otra vez a Mauricio Macri y declaró "día no laborable el 24 de marzo y el 2 de abril de cada año", a través del decreto 51/17. De esta manera se suma a su colega de Córdoba, Juan Schiaretti, y a otros intendentes de distintos puntos del país.

Verna sumó una nueva voz en contra de la decisión de establecer como móviles los feriados del 24 de marzo y del 2 de abril, dos fechas que conmemoran los eventos más recientes de la historia argentina dentro del calendario de homenajes nacionales.



"La Pampa no es parte ni va a ser cómplice del Gobierno Nacional en las desmemoria y desmalvinizacion. El decreto de Macri que pasa estas fechas como móviles nos parece y resulta rechazable porque entendemos que le quita significación, minimiza, banaliza", apuntó el secretario de Derechos Humanos de La Pampa, Antonio Curciarello, durante el anuncio de la medida.

"Con este acto administrativo que decreta el gobernador, se revindican los sucesos y la importancia que tienen en nuestro país, desde el punto de vista democrático y desde los procesos históricos. Consideramos poco oportuna esta medida que quita participación y preocupación sobre un tema tan sensible”, agregó.

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