ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Olavarria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Olavarria. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de enero de 2021

A las 400 vacunas perdidas en Olavarría les habrían cortado el frío en forma intencional, por "Página 12" del 05-01-21

 


Imagen: Télam

La Justicia investiga un posible atentado


La cámara de seguridad que controla el termómetro del freezer donde estaban las Sputnik V se cortó justo en el momento en que disminuyó la refrigeración. “Evidentemente, algo ahí se ha manipulado” porque “no hubo cortes de luz”, explicó el director de hospitales bonaerenses, Juan Sebastián Riera.


El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, consideró "llamativo" que unas 400 dosis de vacuna Sputnik V quedaran inutilizadas, tras perder la cadena de frío en el Hospital Oncológico de Olavarría y afirmó que "se inició un sumario" y se efectuó una "denuncia judicial para que se investigue" el hecho.


"Nosotros tenemos 160 puntos de vacunación con sus respectivos freezer y termómetro de control, grupo electrógeno por si falla la electricidad y su propio sistema de monitoreo", explicó Gollan a TN. El titular de la cartera sanitaria provincial detalló así el funcionamiento de los centros de vacunación instalados en territorio bonaerense para aplicar la vacuna a los trabajadores de salud de la Provincia.


"La perilla que fue dejada a una temperatura a la noche fue girada a 26 grados y la única cámara de seguridad que enfocaba allí fue apagada", explicó Gollan. Por su parte, el director de hospitales bonaerenses, Juan Sebastián Riera, confirmó que “evidentemente, algo ahí se ha manipulado” porque “no hubo cortes de luz”, indicó el funcionario. El fiscal del caso no descartó que se tratara de “un atentado”.videntemente, algo ahí se ha manipulado” porque “no hubo cortes de luz”, indicó el funcionario. El fiscal del caso no descartó que se tratara de “un atentado”.


De esta manera, el gobierno provincial ratificó su interés por develar cuáles fueron las razones por las que debieron descartarse esas dosis que estaban guardadas en el Hospital Oncológico de Olavarría para ser inyectadas en el personal sanitario de ese distrito, gobernado por el intendente del PRO, Ezequiel Galli.


Para esto, Riera viajó esta mañana hasta esa localidad con información de que se detectaron “muchas irregularidades” en el manejo de las vacunas rusas, cuestionadas por un sector de la oposición de Juntos por el Cambio. Hasta el momento, la información indica que lo que ocurrió “no termina de cerrar para (que el hecho haya sido) un accidente”, dijo el funcionario.


Las vacunas estaban guardadas en freezer conectados a grupos electrógenos que arrancan automáticamente cuando no hay energía eléctrica del tendido público, y cada uno de esos aparatos de enfriamiento tiene una cámara de seguridad que controla los relojes de temperaturas.


Sin embargo, los registros indican que “en un momento de la madrugada (del lunes) se corta la cámara que está enfocando el termómetro y se pierde la temperatura azul (que marca el frío). Evidentemente algo ahí se ha manipulado”, afirmó el director de hospitales durante una entrevista por Radio 10.


De hecho, “a primera hora del lunes se constata una temperatura elevada” en los freezer, como si no estuviesen funcionando, dijo Riera. Lo notable, añadió, es que “no hubo cortes de luz”. Por eso, hasta el momento todo indica que habrían ocurrido hechos “de gran gravedad”.


Lo que “ahora estamos haciendo es ver las cámaras de seguridad de los pasillos” del hospital, a fin de controlar la actividad y ver quiénes ingresaron a la zona donde estaban las vacunas, agregó Riera. “Queremos saber qué sucedió y que se establezcan las responsabilidades del caso”, sentenció.


El caso es analizado a través de una investigación sumarial pedida por la provincia, que originó además una denuncia penal. Al respecto, el fiscal general de Azul, Marcelo Sobrino, no descartó que el motivo por el que se perdieron 400 dosis de Sputnik V podría tratarse "de un atentado".


LEER MÁS

La falta de espacios verdes aumenta el riesgo de contagio de coronavirus en la Ciudad de Buenos Aires | Los personas se aglomeran en áreas reducidas y se dificulta el distanciamiento

La denuncia fue radicada por la directora del Hospital Oncológico en la Fiscalía N° 10 de Olavarría. Según el fiscal, en ese centro de salud había unas 450 dosis -90 ampollas, cada una de las cuales contiene 5 dosis- que debían permanecer "a una temperatura de entre -18 y -40 grados".


"Ayer a la mañana, se encontraron con que la graduación del freezer estaba en 26 grados, con lo cual había que descartar 400 dosis porque perdieron la cadena de frío", precisó.


El fiscal explicó que "se está investigando si fue algo del orden de una falla eléctrica en el freezer o un atentado". Aseguró que "se analizan las dos opciones" y añadió que "para eso se tomó rápidamente la denuncia y la fiscal enseguida comenzó las actuaciones".


Además, contó que se realizarán pericias técnicas "respecto del freezer" y puntualizó que se analizarán las cámaras de seguridad "para ver quién ingresó al lugar el fin de semana" y determinar si se manipuló ese artefacto. Asimismo, aseguró que "no hay nadie en particular investigado sino toda la institución, todas las personas que tenían acceso a ese lugar".


"Si termina siendo un artículo 205 (del Código Penal), va a pasar a la Justicia federal", aclaró en alusión a la posibilidad de que se trate de un atentado para perjudicar la campaña de vacunación contra el coronavirus.


Como consecuencia de este hecho, el Ministerio de Salud bonaerense debió reprogramar la aplicación de la vacuna para el personal de salud de Olavarría. A las dosis afectadas "decidió retirarlas y reestructurar la vacunación del distrito, derivando al personal de salud que debía recibir las vacunas a los municipios vecinos".


Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/315420-a-las-400-vacunas-perdidas-en-olavarria-les-habrian-cortado-

domingo, 13 de octubre de 2019

Siempre inoportuno, Macri habló de “la capital del cemento” en Olavarría cuando acaba de cerrar Loma Negra, por "Info135" del 12-10-19



12 octubre, 2019

El presidente Mauricio Macri llegó hoy a Olavarría, en el marco de las marchas del #SíSePuede. Y en esa ciudad golpeada por el cierre de Loma Negra, que ocurrió hace tres días, tuvo la mala idea de apelar a una frase común pero desafortunada en este contexto: se jactó de ser el presidente que más veces estuvo en “la capital del cemento”.

“Están acá en la capital del cemento, es la quinta vez como presidente que los visito, nunca antes estuvo tanto un presidente en Olavarría”, comenzó su discurso y siguió: “Acá veo el corazón de la Argentina, veo la fuerza y el poder de este país”. Luego en tono jocoso, gritó: “¡Quiero decirles que el gato aguanta!”, lo que generó una rápida respuesta del público presente en el paseo Jesús Mendia que entonó: “El gato no se va, el gato no se va”.

Macri no dijo ni mu sobre el cierre de la planta de Loma Negra, la más antigua del país, que funcionaba en Sierras Bayas desde 1919 y cerró hace tres días. Habló, en cambio, de que “ya escuchó el mensaje” de las urnas y de lo que cambiará si es reelecto. Reiteró la idea de que “este último tiempo ha sido muy duro, especialmente desde abril del año pasado”. Y dijo que el peso de todo este proceso “en estos últimos meses ha caído sobre ustedes, la clase media”.

Sin embargo, señaló que “ya empezamos a poner foco en el alivio, todo el esfuerzo que hicieron no fue en vano porque estamos parados sobre bases más solidas que nos van a permitir crecer”. Y prometió: “Lo que viene es crecimiento, generación de empleo, mejora del salario, es trabajo, que es lo que todos queremos para salir adelante”.

Del acto también participó la gobernadora María Eugenia Vidal, el intendente local, Ezequiel Galli; la vicepresidenta Gabriela Michetti, y los principales candidatos a legisladores en el territorio bonaerense, como Cristian Ritondo y María Luján Rey, entre otras autoridades y dirigentes partidarios.

Publicado en:

https://info135.com.ar/2019/10/12/siempre-inoportuno-en-olavarria-macri-hablo-de-la-capital-del-cemento-dos-dias-despues-del-cierre-de-loma-negra/

domingo, 6 de octubre de 2019

Axel: “Vengo a proponerles recuperar la identidad de la Provincia”, por "Portal de Noticias" del 05-10-19

Axel Kicillof en Lobería

El candidato a gobernador pidió rescatar y recuperar la identidad de cada uno de los rincones de Bs. As. para que a través de ese proceso de reconstrucción se consiga una identidad común.

05/10/2019


El candidato a gobernador por el Frente de Todos, Axel Kicillof, continuó este viernes con su agenda de visitas por las localidades de la provincia de Buenos Aires.

El primer destino de la jornada lo llevó hasta la ciudad de Cacharí del partido de Azul, donde fue recibido por el candidato a intendente, Nelson Sombra. A su llegada, Kicillof expresó “estoy muy contento de estar por tercera vez visitando Azul para apoyar a nuestro candidato Nelson Sombra”.



Durante el recorrido por las instalaciones de “Escuela Albergue”, Kicillof afirmó que “sin educación pública, no hay nada”, al mismo tiempo, apuntó contra el gobierno de Cambiemos y dijo “es importante que los que gobiernan entiendan que cuando hay un derecho como la educación hay que cumplirlo, aunque no les dé plata y no sea un negocio”.


Los vecinos de Tamangueyú esperaron al futuro gobernador a la vera de la ruta

En su discurso, el actual diputado hizo un recorrido por la historia de la identidad de Provincia de Buenos Aires e instó a reflexionar a los vecinos acerca de las dificultades que la atañen, como sus aspectos: “culturales, económicos y demográficos”.

En este sentido, explicó que “los principales problemas que tiene la Provincia son la desproporción y la pérdida de identidad colectiva, que se convierte en una reafirmación de identidades individuales más pequeñas, que no terminan de articular en lo colectivo”.

Al respecto, advirtió que para recuperar la identidad de la Provincia “no hay que desdibujar la identidad de cada uno de sus pueblos, sino que es al revés, hay que rescatar y recuperar la identidad de cada uno de sus rincones para que a través de ese proceso de reconstrucción se consiga una identidad común que tiene que ser la identidad de la Provincia”.


El candidato a Gobernador visitó San Cayetano

Finalmente, señaló que para “dar vuelta” la historia de la Provincia “una de las cosas que hay que asegurarse es que en cada municipio se pueda nacer, vivir, trabajar, estudiar para que cada una de las familias se pueda quedar y radicar en el lugar donde nació, donde creció, donde quiera”.

“Este no es un trabajo que realice solo un gobernador, es un trabajo que habrá que realizar entre todos los y las bonaerenses”, remarcó Kicillof y completó: “vengo a proponerles recuperar la identidad de la Provincia”.

Finalmente concluyó: “Necesitamos un proyecto productivo, inclusivo y federal con el objetivo de recuperar la identidad y el orgullo de la Provincia de Buenos Aires.


Kicillof en un acto en Lobería

Participó también de un almuerzo con las fuerzas vivas en la Asociación de Jubilados y Pensionados de Cacharí.

Su segundo destino, fue la ciudad de Olavarría donde saludó a vecinos y comerciantes en el “Club Pueblo Nuevo”, junto al candidato a intendente, Federico Aguilera. Previamente, visitó el acampe que llevan adelante los trabajadores de Musimundo desde el intempestivo cierre de la empresa semanas atrás. Allí, Kicillof planteó su preocupación al respecto y dijo que “son unas de las tantas pérdidas que hubo durante el gobierno de Macri”.

La gira finalizó con el recorrido al Parque Industrial y la Casa Hogar Municipal de Bolívar, acompañado por el candidato a jefe comunal, Marcos Pisano.

Publicado en:
https://portaldenoticias.com.ar/2019/10/05/axel-vengo-a-proponerles-recuperar-la-identidad-de-la-provincia/

lunes, 13 de marzo de 2017

LA SANATA CONDENATORIA, por Pablo Alabarces (para "Anfibia" del 13-03-17)

Arriba: Ilustración de Sebastián Angresano

EL INDIO SOLARI EN OLAVARRÍA

La irrefutabilidad de la muerte dispara enseguida una serie infinita de sobreinterpetaciones. La avalancha, la cantidad de varados en Olavarría, el abandono del día después, las falencias organizativas y la ausencia del Estado. Pablo Alabarces analiza el abuso del concepto de la “cultura del aguante” que él mismo gestó, la falta de información ante la crisis del periodismo, las teorías conspirativas, las interpretaciones partizadas, y hasta la responsabilidad del Indio Solari, de la cual pocos hablan.

Un hecho policial, un hecho ético, un hecho periodístico, un hecho político, un hecho estético, un hecho sociológico, un hecho antropológico, un hecho cultural. No se trató simplemente de dos personas muertas en un recital del Indio Solari: si así fuera, no se diría todo lo que se dijo, yo no estaría escribiendo esto y las portadas digitales de los diarios estarían ocupadas con otras cosas. Sin ir más lejos, el mismo sábado casi mueren varios hinchas en una avalancha en el estadio de Banfield, en un festejado retorno de los públicos visitantes –de Boca– al fútbol. Las fuentes hablan de pésimas infraestructuras, de más público que el habilitado, de malos servicios de sanidad y seguridad: poco más o menos (con diferencias de cantidades de personas), lo mismo ocurrió en Olavarría. La otra diferencia es que no hay un fiscal invocando peritos, ni redes sociales atronando con reclamos por castigos o con descalificaciones cruzadas hacia públicos, organizadores, músicos. Dos muertos producen milagros periodísticos y opiniónicos: nadie habla de Banfield, no hay nadie que deje de hablar de Olavarría, la mayoría con el dedo para arriba –tonito admonitorio– o apuntando –tonito acusador.



Hechos: no hay uno solo, ni una sola narración, ni una sola mirada, ni siquiera “hechos alternativos”. Cuando algo ocurre en un recital del Indio Solari, hay que echar mano de miradas muy estrábicas, porque en la olla entran demasiados ingredientes. Hay un hecho policial todavía poco definido: mueren dos personas, parece haber ocurrido en una avalancha durante el concierto, en la zona delantera del predio. Todos sabemos que las primeras decenas de metros frente al escenario son escabrosas, implican riesgos, exigen resistencias físicas que exceden simplemente una buena capacidad de aguante, implican habilidades corporales específicas, así como retribuyen con recompensas: “estuve ahí, me banqué el peor pogo, fue inolvidable” –un gran capital en la tradición rockera y muy especialmente en la ricotera. Cuando todavía no había una autopsia, alguien afirmó en las redes que no había heridas sino colapsos cardíacos. Que no hubo una violencia excesiva, sino el resultado de una exigencia física desbordada que podría haber ocurrido, sin ir más lejos, en Banfield. Mucho menos, muertes por ingestas desmesuradas de sustancias más o menos legales: esto no es, tampoco, Time Warp. No hay acuchillados, en principio, lo que sí ocurrió en River Plate hace varios años. Aunque no había ningún cacheo en la entrada, hubo menos armas que, pongamos, en el acto de la CGT el 7 de marzo –todos sabemos que los “culatas” de los “gordos” están, ilegalmente, armados.



Sin embargo, la irrefutabilidad de la muerte –nada más real e irrefutable que la muerte– dispara enseguida una serie infinita de sobreinterpetaciones ordenada por varios focos: el primero, inevitable, que es la absolutización de la experiencia personal. El “yo estuve”, por ejemplo, difícil de discutir porque, aunque hay que tener la mirada muy entrenada para poder superar las posibilidades de observación personal –“yo estaba adelante, vi todo”; “yo estaba atrás, vi todo”; “yo estaba arriba de la torre, vi todo” –, el observador se subleva frente a cualquier discusión: “yo lo vi, estaba ahí”. O su variante metonímica: “yo no estuve, pero sí fui a River/Racing/Tandil”.

Peor es, claro, la distancia ética que puebla las redes y los medios: “esto es lo que pasa cuando uno pasa por arriba de las normas”, afirma muy orondo el epistemólogo que funge como presidente. “Todos negros, borrachos y faloperos”, afirma la nube moral que puebla las redes sociales. “La responsabilidad moral es individual, basta de echarle la culpa a la sociedad”, sostienen los aprendices de socio-antropo-filósofos que pueblan los bares nacionales.



Periodismos: Sí sabemos que sabemos poco porque los medios decidieron no informar. Que los canales de noticias no hicieron cobertura del recital, por lo que sólo podían ofrecer verdura, pescado podrido, terceras manos, lecturas sesgadas de redes sociales sesgadas, fotos por celular. Que los diarios no parecen haber tenido enviados –salvo Pablo Perantuono, para La Nación, o Fernando Soriano, que hace una excelente crónica para Infobae. Lo más vergonzoso es lo que –no– hace Télam: es decir, la agencia oficial, la que debe (“debe” significa “tiene la obligación de”) cubrir un acontecimiento cultural de esa magnitud (un mínimo de doscientas mil personas peregrinando para lo que puede ser el último recital de un personaje central de nuestra cultura musical como es el Indio Solari). Según denuncia la Comisión Interna, la agencia decide no cubrir el concierto por razones presupuestarias. El periodismo argentino vuelve a capotar como periodismo, como oficio, para luego florecer como opinionismo, monserga, dedodurismo (como dicen los brasileños), conservadurismo moral y estético. De información, nada, que para eso está Twitter.



Política: aunque posiblemente lo más ridículo de lo que está ocurriendo sean las interpretaciones partidizadas, que leen en todo el baile la reaparición de la “grieta”. Pablo Sirvén afirmó: “Un megamillonario K de la música exprime al máximo a su público. Un intendente de Cambiemos se hace el desentendido. Qué horrible combinación”. La lucidez de Sirvén nunca fue excesiva: pero su tweet se hace eco de una ristra infinita de discusiones de redes que transforman en gorila a cualquier crítico del Indio y en kirchnerista a cualquiera de sus defensores. Crónicas facebookeras insisten en acusar a públicos macristas del recital por abuchear las reivindicaciones madre-abuelísticas del Indio durante el concierto. La inevitable teoría conspirativa habla de infiltrados antikirchneristas enviados a producir desórdenes –considerando lo que ocurrió, los infiltrados serían un hato de inútiles. Algunas versiones troskistas no le escapan al desafío, en tanto el kirchnerismo del Indio sólo agrega horror a su condición (irrefutable, imposible de evitar) de comerciante de la industria cultural –como si pudiera hacerse cultura de masas contemporánea fuera de las leyes de la mercancía.



Es muy probable que todas estas interpretaciones sean una basura apenas similar a la cobertura de TN. Es decir, una enorme basura. Muy rápidamente: el Indio Solari era el Indio –y los Redondos eran los Redó– bastante antes de que el kirchnerismo se hiciera ricotero (o al revés, ya no lo recuerdo). El intendente que prohibió a los Redondos en Olavarría era el finado Helios Eseverri, entonces radical pero luego frenteparalavictorista. El intendente durante Cromañón era el olvidado Aníbal Ibarra, entonces frepasista, antes comunista, luego kirchnerista culposo, siempre anibalibarrista. El actual Secretario de Cultura de la Provincia de Buenos Aires, el Conejo Gómez, que no ha levantado el dedito aún, era radical, luego aliancista, más tarde macrista y en algún momento fue procesado por la muerte de dos personas electrocutadas en un recital organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Para hacerla corta: son todos primos; los muertos en el placard son la norma; la desidia y la irresponsabilidad para trabajar, regular, organizar el mundo artístico y cultural son desmesuradas; y cuando ese mundo se vuelve un hecho de masas todo se desmadra, por añadidura.
indio_olavarria_portyap_4

Solari era responsable del predio, y ahí tenemos unos cuantos problemas. Pero el Estado (del municipal al nacional) debe regular, supervisar, inspeccionar y controlar cualquier evento de masas en un espacio aunque sea limitado por vallas (sea en Olavarría o en Banfield, sea rockero, electrónico, folklórico o futbolero), y fundamentalmente no puede abandonar la calle, el espacio público donde su responsabilidad gestora no puede cederse. Los testimonios hablan de que el problema más grande no fue lo que pasó en el recital, sino lo que pudo haber pasado a la salida: la calle había sido abandonada, sin señalización de accesos o salidas, vías de evacuación, postas sanitarias, supervisión policial, organización de traslados y colectivos, supervisión de los servicios de transporte. Había, cuentan, algunos policías mirando. Había, cuentan, algunos asistentes que, auto-organizados, dirigían el peregrinaje de trescientas mil personas dejadas a la buena de dios en un suburbio de Olavarría, por calles estrechas y oscuras donde pudo haber ocurrido una masacre. Es altamente probable que toda la organización –e incluyó en la descripción a la de Solari– haya sido hecha sobre dos argumentos habituales:



a. “Total, si no va a pasar nada”



b. “Total, para qué te vas a gastar en la negrada…”



Hasta donde sé o recuerdo, ambos enunciados exceden atribuciones partidarias: son conocimiento universal y criollo. Olavarría no podía organizar un concierto de esa magnitud: lo sabía –debió saberlo– el organizador privado; lo sabía –debió saberlo, y su responsabilidad es criminal porque es el Estado– el organizador estatal que cede el predio, firma, cobra y se va.



Estéticas: además había música. Las fuentes tienden a coincidir en que fue el recital solariano más desangelado, más calmo y monótono; que las sucesivas reacciones del Indio desde el inicio, frente a lo que parece haber ocurrido en los primeros metros del escenario –avalanchas que generaban luces e interrupciones– fue llevando al público al desánimo y a la frialdad. Hasta puede pensarse que el propio Solari busca enfriar un recital que ve malparido y que, sabe, puede desembocar en un desastre.



Releo: hablo de estados de ánimo invocando hablar de música. Trescientas mil personas fueron a un concierto de rock, sencillamente porque la música del Indio Solari es uno de los más importantes acontecimientos estéticos de la música popular argentina. De eso se habla poco, y las muertes volverán a clausurar ese tópico, que está pidiendo hace rato un buen análisis.



Socio-antropo-culturológicas: Porque lo estético se transformó, hace veinte años, en acontecimiento socio-antropológico, sobre lo que sí se ha escrito bastante. Pienso en Pablo Semán, pienso en la reciente y magnífica tesis de Nicolás Aliano, pienso en José Garriga Zucal; en los distintos solapamientos que varios hemos hecho entre el aguante futbolero y el ricotero. Todo reaparece en Olavarría, aunque suele volverse farsa en las lecturas periodísticas –maldigo el día en que comenzamos a popularizar la expresión “cultura del aguante”, porque dejó de ser categoría explicativa y se volvió sanata condenatoria en los que apuntan con el dedo. Por lo menos (esto da para mucho más que para un artículo anfibio y los caracteres van a quedar cortos) permítanme revisar brevemente algunos lugares comunes:



a). No hubo más droga ni alcohol que en Tandil o en el día de la primavera en Palermo. No se cacheaba porque hay un pacto implícito en el público ricotero: que el recital será una zona liberada de la norma –esa que invoca Macri– y que a la vez el descontrol no puede dirigirse contra el otro, que está en la misma y que participa de la misma fiesta. A la vez: el “abuso” de sustancias, probadamente, no implica necesariamente el crimen. No es preciso volver aquí sobre el hecho de que una sociedad de dipsómanos no puede cuestionar a bebedores contextuales de cerveza y fernet. Si la relación causa-efecto entre sustancias y crimen fuera como la alucinan nuestros prohombres morales, en Olavarría debieron morir miles. Que casi mueren, pero por la inacción de funcionarios sobrios, no por la ingesta de alcohol del público.



b). Había chicos, bebés, embarazos. Los que había en Cromañón. No puede no haberlos: llevar a los pibes al concierto es introducirlos en un ritual potente, superior a sus riesgos. Es un ritual de iniciación: es llevar al pibe a ver a su equipo. (Comencé recordando eso: hay gente que llevó a sus chicos a ver a Boca o a Banfield, y corrieron los mismos o más riesgos).



c). El descontrol es la norma que organiza la cultura rockera-ricotera: no es el exceso que la contradice. Los que hablan de “responsabilidad individual” olvidan que los seres humanos son hablados por su cultura y por su lenguaje; que van modificando a lo largo del tiempo –ni la cultura ni el lenguaje son inmutables– por y con sus propias acciones, pero en cada momento histórico la cultura funciona como la pauta que organiza la práctica. El buen intérprete es el que explica y analiza la práctica conociendo la cultura y lo que ésta prescribe, permite o proscribe. El que juzga desde otro lugar no hace más que meter la pata: promete explicación y sólo ofrece condena moral. E ignorancia sociológica, entre tantas otras.



Obligaciones: Y sin embargo: también conocer esa cultura es obligación del que organiza. Si creemos que a un concierto van a ir las seguidoras de Violetta, debemos saber lo que piensan, sienten y exigen. Si sabemos que a Olavarría van a ir doscientos mil ricoteros con entradas; que cien mil más, por lo menos, van a tratar de colarse; si sabemos que nadie puede cortar las entradas justamente por eso mismo; si sabemos que ese público viaja horas (días) porque el viaje es parte del ritual; si sabemos que trescientas mil personas van a salir todas juntas a la misma hora a buscar transporte; si sabemos que el pogo es la práctica que da sentido a toda la experiencia estética –porque el público afirma en el pogo que es algo más que público, que es además protagonista, que tiene aguante, que está vivo porque poguea y no a pesar de que poguea–; si nuestro saber implica todo eso y bastante más, por lo menos poné dos carteles (“vaya por acá, doble a la derecha”) y cuatro lamparitas. Por lo menos.



Y en este reclamo cae también el Indio. Hay un momento en que el ego, el narciso y la conciencia de que ya estás en la historia son malos consejeros: hay un momento en que todo eso debe ceder frente al hecho irrefutable de que no se puede manejar todo lo anterior sin una organización minuciosa, respetuosa de tu propia gente y de sus cuerpos, además de sus almas. De las almas se encarga la música, ponéle, pero de los cuerpos se debe encargar una lucidez implacable, que sepa prever cuánto peso soporta una torre de sonido y cuántas cuadras debe caminar tu público en qué condiciones, sólo para comenzar. Tonterías, claro, hasta que dos muertos.

Publicado en:
http://www.revistaanfibia.com/ensayo/la-sanata-condenatoria/#sthash.EctNK3aM.dpuf

Lo que nos dejó Olavarría, por María Quintero (para "Revista PPV" del 13-03-17)



¿PUEDE ALGUIEN DECIRME ME VOY A COMER TU DOLOR?

Por María Quintero
Fotos PPV


Cuando tenía 15 años, allá por comienzos de los 90’, fui por primera vez a un recital, fui a ver a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Desde ese día y cada tanto renové en mi sangre el mundo ricotero. No fui a todos los recitales, es verdad, no fui una profesante de ley de la misa ricotera, pero los recitales a los que fui me alcanzaron para saber que el Indio es mucho más que el músico y el poeta, el ídolo, el mito… El Indio es además el ser humano que tiene ideología política y grita y hace gritar a más de 200 mil personas al unísono que Violencia es mentir, que nuestro amo juega el esclavo y que todos a los botes.

Cuando un ser humano es capaz de movilizar a las masas y decirles que no todo es como cuenta la divina Divina TV Führer se convierte, al menos, en un problema. El hombre es a veces más peligroso que el mito para aquellos poderosos al que Indio suele desafiar con declaraciones, canciones e incluso silencios.

La crónica del recital
El sábado 11 de marzo, Olavarría se preparaba para vivir una fiesta. La gente inundaba las veredas y las plazas con carpas. Muchos llegaron a trabajar, sí, llegaron a vender sus artesanías, remeras, pinturas, dibujos. Los vecinos de Olavarría también, vendieron comida, agua, cervezas e incluso ofrecieron el servicio del ingreso al baño de sus casas por $10 y carga de celulares por $30.


“Les agradezco tanto cariño, quiero que sepan que esto que hacen ustedes no pasa en ningún lugar del mundo”, dijo el Indio con emoción casi finalizando el recital.

Claro, había algo de tristeza en su voz, la fiesta se había empañado apenas comenzado el recital. “Son 7 boludos que le están arruinando el recital a 200 mil personas”, dijo el Indio después de pedir que prendan todas las luces para que se viera lo que se estaba pasando y antes de suspender el recital por 20 minutos. “Quedamos en que nos íbamos a cuidar entre todos, hablamos toda la semana de eso”, dijo  en referencia a las publicación de Virumancia, la página por la cual los allegados al músico interactúan con el público.


El recital dejó dos muertos de saldo y una profunda tristeza. Y aunque aún el circo mediático saca sus conclusiones sin fundamentos, las causas de las muertes aún no están claras.

Había gente descompensada y el Indio pedía que por favor la gente de Defensa Civil y la Cruz Roja se acercara a asistirlos. También le pedía a unos pocos que seguían empujando que se dejarán de joder. Entre los que estábamos cerca comentábamos cómo podía ser que no estuviera Defensa Civil o la Cruz Roja custodiando adelante, en donde se hace el pogo histórico de todos los recitales (no sólo del Indio). Pero claro, casi no había cruz roja a lo largo y ancho del Predio llamado La Colmena que tiene 600 x 300 metros, o sea unas 6 cuadras largo y 3 de ancho, con capacidad de albergar a 200 mil y pico de personas.

No estábamos tan apretados y sin casi poder respirar como si en el predio hubiese entre 300 y 500 mil personas como dijeron algunos medios. Estábamos en la mitad del Predio y estábamos cómodos, podíamos movernos, circular, bailar.



El recital continuó con varias interrupciones más: “Es apresurado decirlo, pero así no tengo más ganas de tocar”, le dijo el Indio al público.

Luego, las 200 mil personas gritaban que si esta cárcel sigue así, todo preso es político. Cuando terminó el tema pidió que por favor lo escuchen y reivindicó a las abuelas de plaza de mayo: “Si tienen 40 años y tienen dudas sobre su identidad, por favor, acudan a las abuelas, es importante saber nuestra identidad”. El público explotó en aplausos.

Luego llegó Nuestro Amo juega el Esclavo. Gritábamos que Violencia es mentir, y aunque sentíamos que todo estaba muy raro no imaginamos que íbamos a padecer la violencia mediática con las mentiras más crueles que pueden informarse: “jugar” con cantidad de muertos o con muerte de niñxs.


Llegó el final, y el recital sorprendentemente no terminó con JIJIJI sino con Mi perro Dinamita. “Mi perro no quiere ladrar a lo bobo, no quiere no, ni mueve el rabo con docilidad, ni da la patita ni se hace el muertito, y aúlla este rock and roll”.
Y lo que iba a ser una crónica color de una fiesta ricotera, termina siendo como la fiesta misma en un análisis de intereses políticos y de por qué pasó lo que pasó.

El relato y el Pescado podrido

No estuvo Defensa Civil ni Cruz Roja. No vimos ambulancias. No hubo casi cacheo en la entrada, hubo una descomunal y  muy barata venta de alcohol.

La ciudad no estaba preparada para recibir a más de 200mil personas, a pesar de que hace más de 5 meses que el Intendente Galli venía dando entrevistas asegurando que tenían todo preparado para tremendo evento.

” ‘Va a ser el evento cultural más importante de la historia del rock nacional’, anticipó Ezequiel Galli (36), intendente de Olavarría, y uno de los gestores del concierto de Solari. De visita en la redacción de Infobae, el jefe comunal anticipó en una entrevista cómo será la organización del show, la seguridad, los accesos y la atención sanitaria en una ciudad que verá duplicada su población durante los días que dure la ‘misa ricotera’”. Publicaba Infobae el jueves 9 de marzo en una entrevista al intendente. ( http://www.infobae.com/sociedad/2017/03/09/todo-listo-para-el-recital-de-indio-solari-en-olavarria-va-a-ser-el-evento-mas-importante-de-la-historia-del-rock-nacional/ )

Nada de esto pasó. La atención sanitaria también fue deficitaria. Pero además, a la salida, las calles que debían estar abiertas para que la gente desconcentrara estaban cerradas, valladas y apuntaladas desde el otro lado. Más de 200 mil personas debíamos salir por una calle muy angosta por la que habíamos entrado a lo largo de 6 horas.


Cuando la gente comenzó a darse cuenta de que las calles estaban cerradas empezó a desesperarse. No había lugar físico para contener a los que volvían del lado de la calle Rivadavia, a la derecha de la salida del Predio, que estaba cerrada y los que se acumulaban de la salida del predio, sumado a la que la primera calle para el lado izquierdo también estaba vallada.

Muchxs saltaron las rejas de las casas que estaban frente a la salida del predio, algunos se subieron a los techos para escapar de la falta de aire y otros para indicar por donde salir, un trabajo que debía hacer, como en todos los eventos multitudinarios, Defensa Civil a cargo de la Municipalidad de Olavarría. Defensa Civil no estuvo.

Como siempre en la misa ricotera, y a pesar de la estigmatización que hacen los medios del público del Indio, nos cuidamos entre todxs, cuidamos a los desmayados, cuidamos a los que entraban en pánico. No cuidamos, algo que debía la Cruz Roja, responsabilidad también de la Municipalidad. Tardamos casi 3horas en hacer 12 cuadras. La gente de Olavarría ayudó a todxs los que estaban perdidos, a los que habían perdido el micro por la demora.
No cuidamos entre todxs, algo que debía hacer un Estado que estuvo ausente.

“La salida fue totalmente normal, y Defensa Civil estuvo presente, incluso usamos recursos que nos mandó la gobernación”, dijo mentirosa y descaradamente en Conferencia de Prensa el Intendente de Olavarría, cuando una periodista le preguntó por la traumática situación de la desconcentración del Predio.

Una mentira más que se sumó al cable de Télam con la falsa noticia de 7 muertos y que a la 1.30 de la mañana borró dejando, sin embargo, una cantidad de medios replicando “la Noticia”, se sumó a los 11 que repetían otros como La Nación que tenían declaraciones de la fiscal Susana Alonso que luego se desdijo tanto sobre los fallecidos como también sobre la cantidad de público presente. Más mentiras y luego los medios con una supuesta información oficial dijeron que eran 3 y que había un niño de 5 años entre las víctimas fatales.
Mentira que se sumó también a que luego informaron que no había ningún niño muerto pero que la causa de las 2 muertes confirmadas era por aplastamiento dentro del predio. Para luego afirmar que la causa no era aplastamiento… y que al final parece que las muertas son ajenas a falencias por la organización. de la productora en el recital, dentro del Predio.

Entre tanto y tanto, aún, resta saber fehacientemente cómo ocurrieron las muertes.

Deténgalos, deténgalos

 
Pescado podrido, mentiras, y un aparato mediático que demandaba más y más muertes mientras pasaban las horas. Y mientras inventaban muertos desacreditaban al músico, al ídolo, al Mito, pero sobre todo al Hombre. Ése hombre que hace unas semanas hizo declaraciones contra el gobierno de Macri, y que hizo pública varias a favor de Cristina.

El mismo que reivindica a las abuelas de Plaza de mayo.

El que mueve a la Juventud y la hace gritar que Violencia es Mentir.

El domingo durante todo el día nos preguntamos qué significaba lo que había pasado. La respuesta fue unánime, significaba una estigmatización más sobre los encuentros populares, las movilizaciones masivas. Una forma más de meter miedo y fomentar la No participación popular.

Otra vez una “nueva” forma de censurar.



Publicado en:
http://revistappv.com.ar/2017/03/13/3232/