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miércoles, 30 de mayo de 2012

ROSSI : "El 90% de la gente no puede ahorrar en dólares", por “Infonews” del 30-05-12.


El diputado del FPV, Agustín Rossi, aseguró que el Gobierno está cuidando, con los controles a la modeda estadounidese, al sector de la población que no puede ahorrar en esa divisa y que se vería afectado por una devaluación. Además, llamó a "imaginar una Argentina en pesos".

Por:
INFOnews

El diputado nacional por el FPV, Agustín Rossi, instó hoy a "imaginar una Argentina en pesos y no en dólares", a la vez que aseguró que el gobierno está defendiendo al "90 por ciento" del país que no puede ahorrar en moneda estadounidense y se vería perjudicado por una devaluación.

"Cuando hay una devaluación de las características que impulsan algunos hay una transferencia de ingresos de la ciudadanía a esos sectores, en este caso el campo, si vamos a un cambio más alto el que va a terminar perdiendo va a ser el conjunto de los trabajadores", destacó el titular del bloque kirchnerista de Diputados.

Rossi afirmó que el gobierno con sus medidas trata de "preservar a la mayoría" de la población, ya que "el 10 por ciento puede ahorrar en dólares y el 90 por ciento no puede".

El legislador rosarino afirmó que "el gobierno intenta soportar la presión de los sectores que quieren elevar el precio del dólar y provocar la devaluación".

En ese sentido, retomó el reclamo oficial de "acostumbrarse a imaginar una Argentina en pesos y no en dólares" para lo que se debe "dar la batalla cultural" a fin de "desterrar la especulación sobre el dólar. Los argentinos tienen que empezar a pensar en pesos", insistió.

"La cuestión del dólar está atravesada por elementos culturales", dijo Rossi en declaraciones a radio LT8 de Rosario, a la vez que admitió que "es cierto que las inestabilidades macroeconómicas históricas juegan en contra" de que la gente abandone la idea de ahorrar en moneda norteamericana.

Asimismo, reiteró que "devaluar significa empobrecer a los argentinos" y remarcó que quienes "promueven" esta medida "están en contra del interés general, privilegiando intereses personales o de grupo. Muchos argentinos siguen anclados en tiempos de la convertibilidad".

Finalmente, advirtió que "el impacto en el mercado inmobiliario es lo más típico" ante medidas como las que está adoptando el gobierno, pero consideró que "el inversor que construye después vuelve a convertir esos dólares en pesos, porque vuelve a construir y sigue el ciclo de crecimiento económico".

Publicado en :

http://www.infonews.com/2012/05/30/politica-23726-el-90-de-la-gente-no-puede-ahorrar-en-dolares.php

Abal Medina en el Senado: "Hay que avanzar en la desdolarización de la economía", por Infonews del 29-05-12


El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, entrega en el Senado su primer informe, que comprende los seis meses de gestión del Ejecutivo. Agradeció a la oposición por el apoyo en leyes clave. "Este proceso político modificó la historia", dijo.

Por:
INFOnews

Juan Manuel Abal Medina se encuentra en el Senado de la Nación dando su primer informe como jefe de Gabinete de ministros de la Nación. En sus primeros considerandos, el funcionario de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó las cifras exitosas que el Poder Ejecutivo viene cosechando desde 2003 hasta la fecha.

Como introducción de sus palabras, Abal Medina felicitó al Congreso "por las leyes que han aprobado, en cuestiones como la reforma a la carta orgánica del Banco Central", además de la expropiación parcial de YPF y la ley de Identidad de Género. "Un Senado a la altura que la sociedad le reclama", dijo. En ese sentido, se congratuló por la actitud que tomó la oposición, al "contraponerse a las presiones mediáticas por parte de Clarín y a los caprichos de (Héctor) Magnetto".

“Es un placer y un honor estar aquí defendiendo al Gobierno, estos primeros seis meses de un Gobierno que transformó la Argentina", subrayó.

Además, sobre la economía argentina el funcionario afirmó que "Hay que avanzar en la desdolarización de la economía". En ese marco, se explayó: "Cuando alguien vende un inmueble, ¿en qué pagó los salarios de los obreros, los materiales, las tasas, etcétera? En pesos. ¿Y por qué razón vamos a usar la moneda que se usa para pagarla en Miami, New York o Chicago? Es un problema cultural que tenemos los argentinos".

Sobre este mismo tema, pidió que la moneda de los Estados Unidos sea utilizada "para el intercambio en el exterior y punto".

"Es un honor estar aquí defendiendo a un Gobierno que transformó la Argentina"

En ese orden, Abal Medina destacó que el kirchnerismo transformó su plataforma política "en acciones concretas que le cambió la vida a la gente, en transformaciones de la realidad", dijo, y agregó: "Los que estamos en política, entendemos que este proceso merece ser defendido en ámbitos como este, construyendo ese consenso que la presidenta nos pide todos los días".

"Es una obviedad recordarles que (la gestión de gobierno) fue refrendada por el voto mayoritario de los argentinos. Un tercer período, con el 54 por ciento de los votos; un modelo exitoso que hoy puede mostrarse al mundo como ejemplo de un camino distinto”, destacó el jefe de Gabinete.

Puntualmente, Abal Medina ofreció cifras concretas: “En estos años los argentinos hemos crecido mucho. El crecimiento de 2002 a hoy representa un 95,4 % a precios constantes. Significa que se ha duplicado la Argentina, los bienes, el trabajo, el ahorro, la generación de riqueza. Es ilustrativo si pensamos que el crecimiento promedio fue del 7.75 %, cifra que habla de un modelo de desarrollo que está en pleno crecimiento", ilustró.

En ese sentido, destacó el contraste con "los veinte años anteriores", ya que, dijo, el crecimiento en ese período "fue del uno por ciento“ promedio.

Lo mismo puntualizó sobre el ingreso per cápita, que pasó, según dijo, de "9900 pesos a 45 mil. Un incremento del 353 por ciento".

Entre el repaso de los crecimientos económicos destacó que la deuda pública pasó de “representar el 138 por ciento del PBI, a apenas el 42,7 por ciento. Como así también la inversión que pasó del 14, 3 por ciento en 2003 a 24,5 en 2011”, para lo cual agregó que el desarrollo en términos económicos fue acompañado con inclusión social y con “más de 5 millones de puestos de trabajo, más de 2 millones de nuevos jubilados y más de 3 millones que reciben la Asignación Universal por Hijo".

Principales indicadores económicos

-“La desocupación en 2003 era del 21,5 por ciento y se redujo al 6,7 por ciento, en tanto que la subocupación bajó del 18,6 por ciento al 8,5”.

-“La pobreza de 2002 se redujo del 54 por ciento al 6, 5 por ciento. Éstos números reflejan claras mejoras económicas sociales”.

-“El salario mínimo de 200 pesos a 2300 en 2011”.

-“Incorporamos jubilados y ahora hay más de 4 millones. En tanto que la cobertura provisional del 70,9 por ciento al 92 por ciento convirtiéndose en la tasa mas alta de América Latina”.

-"900.000 casas terminadas, 1300 escuelas finalizadas y más de 300 en construcción. Además de más de 400 kilómetros de vías terminadas".

-"En apenas 9 años hemos logrado sumar más de 3.300 millones con cloacas, mas de 4.770 millones con agua potable, más de 5 millones con gas natural y con electricidad. Indicadores centrales económicos, pero con indicadores de derecho y en cualquier lugar de la Argentina", destacó Abal Medina

-Además se explayó al definir que “cuidamos la estabilidad y competitividad de nuestra moneda, con superávit de la balanza comercial y superávit fiscal de 132 mil millones de pesos. También incrementamos de 11.480 millones a 47.160 millones de reservas".

-”La actividad económica en este primer trimestre creció el 4,8 por ciento. En el mismo período Italia cayó el 0,8, Gran Bretaña el 0,2, Estados Unidos creció 0.5 y Brasil 0,2 por ciento".

-"La recaudación fiscal, en este primer cuatrimestre fue 27,9 por ciento superior a 2011. Las transferencias a las provincias crecieron el 25,1 por ciento, por un total de 46.500 millones de pesos. El superávit de la balanza comercial creció un 56,9 por ciento", destacó.

-Además, subrayó que "las exportaciones crecieron 4 por ciento en relación al año pasado. Cuando el mundo se va cerrando más todos los días. Hemos sido enormemente activos y eficaces en el este ámbito", ejemplificó.

"Lo más importante es que el superávit fiscal no fue logrado con ajuste y reducción sino expansiva y con una fuerte inversión pública. Las exportaciones de manufactura industrial han sido las que mas crecieron, a diferencia de los demás países de la región. Nos estamos industrializando, y ampliamos la cantidad de países y regiones de comercialización", destacó el Jefe de Gabinete.

"Sintonía fina"

En otro pasaje de su ponencia ante el Senado, Abal Medina afirmó: “En estos meses experimentamos lo que nos dijera nuestra presidenta, en referencia a los profetas del fracaso que decían que Argentina se caía del mundo. Lo que ocurre es que el mundo se nos cae sobre nosotros".

"Con este proyecto estamos logrando mantener nuestro desarrollo, el trabajo y la riqueza de los argentinos. Porque la presidenta en su discurso del 10 de diciembre mencionó que se abría una nueva etapa, de la sintonía fina. Incrementar la fuerza para desarrollar una mejor política económica. Estas herramientas que perdimos de 1976 en adelante. Recuperarlas para cuidar nuestro modelo de desarrollo", indicó el funcionario.

En ese sentido, se refirió a "la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central", para "no regirse por lo que quería el neoliberalismo sino aplicar al desarrollo de los argentinos". También mencionó la "política energética; la recuperación de nuestra querida YPF, que es sintonía fina en política energética, para tener la capacidad de energía en el mundo".

Además, puntualizó sobre "comercio exterior, la creación de la Secretaría de Comercio Exterior para operar en un mundo tan complejo y para evitar que los países nos exporten sus crisis a través de sus productos y sus políticas". "Cuidar el superávit es cuidar el trabajo y el futuro", sentenció.

Abal Medina destacó también "la reorientación de los subsidios, para que vayan a los que menos tienen, otra política de sintonía fina en pleno proceso".

Por último, el Jefe de Gabinete se refirió al contraste entre su ponencia para anunciar los éxitos del gobierno nacional, en comparación con lo que sucedió en etapas anteriores, cuando "se sentaban jefes de gabinete que vinieron a defender ajustes brutales, endeudamientos, megacanje".

En ese sentido, volvió a hablar del orgullo que le causa defender las políticas oficiales. "Este orgullo no lo van a poder frenar los que le tienen miedo a la política. Para ustedes es útil cuando nos pegan sólo a nosotros, pero recuerde el radicalismo las cosas que les dijeron cuando votaron la ley de YPF. Esos sectores no soportan la política, la política de las mayorías, los partidos históricos. Los que trabajamos para transformar la Argentina. A ellos les decimos que no les tenemos ningún miedo", finalizó.

Publicado en :

http://www.infonews.com/2012/05/29/politica-23612-abal-medina-en-el-senado-hay-que-avanzar-en-la-desdolarizacion-de-la-economia.php

Como a los nazis les va a pasar, por Perra Intelectual (para “perraintelectual.com.ar” del 30-05-12)


“Luke, yo soy tu padre”

Buena parte de la producción literaria de Marcos Aguinis lo ha dejado en un lugar indiscutible -al menos hasta hace poco- respecto de su encendida crítica al régimen aberrante y asesino comandado por Adolf Hitler en la Alemania de los años ’30 y ’40 del siglo veinte. A pesar de que el genocidio y la locura del nazismo han superado ampliamente la capacidad de internalizar la sola idea de tanto horror, las producciones artísticas al respecto no siempre han estado a la altura de las circunstancias. Será que los ojos y la lengua no tienen cómo expresar la iniquidad en ese estado de máxima pureza: no hay veneno que mate así, no hay monstruo mitológico capaz de tanta perversidad.

El nazismo es el mal. Tal vez sea Leni Riefenstahl la artista que mejor denuncia -a su pesar, seguramente- lo ilimitado de la maldad, no entendido éste como simple ausencia de bondad, sino como un absoluto: una búsqueda incansable y militante de la belleza en los peores abismos del alma social. Para quien no haya visto ninguna película de esta cineasta, podría decirse que generan el horror de hacernos ver algo de belleza en la infamia más abyecta. Dan miedo. Paralizan el pensamiento.

Marcos Aguinis, decíamos, ha generado una importante producción escrituraria al respecto, desde el lugar de la condena, por supuesto. En rigor, no siempre desde el lugar de la más estricta condena. En su búsqueda de matices, ha incurrido alguna vez -seguramente sin advertirlo- en una especie de neutralidad no neutral, quizás abusando del privilegio que le confiere su caudalosa producción escrita.

[Advertencia: no haré una crítica literaria sobre ningún texto de Aguinis, por que solo leo a aquellos autores que me invitan desde sus textos a colaborar en la construcción de sentidos; no es el caso de este escritor]

En su nota de La Nación del 27/08/2009, Los escritores y el nazismo, Aguinis ensaya una extraña acrobacia:

“…La democrática y bella Noruega, por medio de una decisión real (o de los asesores del rey Harald V y su esposa, Sonia), se ha metido en un innecesario problema: celebrar a un escritor nazi. La excusa se basa en que cabe diferenciar entre la calidad de una obra y la vileza de una conducta. (…) Otros autores marcharon por sendas intermedias. Las listas de autores nazis, antinazis y neutros son extensas, interminables. (…) Como un caso extraño, para no perder los matices -tal cual propuse al comienzo de este artículo-, opto por evocar otra figura poderosa y emblemática: Ernst Jünger…”

Ernst Jünger, según nos anoticia Aguinis, era un escritor nazi comprometido y militante, pero curiosamente, no antisemita. Cómo pudiera ser semejante cosa, es algo que el autor no menciona. Al parecer, el ¿pobre? Jünger tuvo ciertas dficultades en la posguerra, dada la originalidad de su situación.

Ahora bien, leyendo a vuelo de halcón las palabras de Aguinis nos encontramos con que frente al nazismo se podía ser neutral -como lo atestigua la mención de autores que transitaron una senda “intermedia”. “Neutral” significaría algo así como aceptar la superioridad de una raza pero no justificar la crueldad con los inferiores, o justificar la limpieza étnica fronteras adentro pero no imponerla como política global, o vaya a saber qué significaría ser “neutral” en este caso. Tal vez no sentirse parte del asunto, como si se tratara de un clásico futbolero en el que nuestro equipo no jugara. Quién sabe. Tal vez la mejor definición de neutralidad surja de la propia escritura de Aguinis: luego del anuncio de la existencia de tal actitud, elige a Jünger como motivo de su nota.

Este antecedente me ayuda a esbozar una lectura acerca de la insistente comparación que hace Aguinis entre el actual gobierno argentino y el régimen nazi. Es evidente que no actúa como un insulto, dado que hasta el más férreo opositor deberá admitir que en la Argentina no hay cámaras de gas, mucho menos pogromos; que el gobierno no invade Uruguay por cuestiones étnicas, y que entre sus planes no está la conquista de la Panamérica para restablecer el honor mancillado por ningún Tratado de Versalles.

Intuyo que la razón profunda de la recurrente analogía, se relaciona con una intención más subrepticia, más malévola aún: la banalización del régimen nazi y, con ella, la subestimación del horror absoluto. Si el nazismo hubiera sido sólo “tan malo” como el kirchnerismo, la historia mundial merecería ser revisada, a riesgo de llegar a la conclusión de que tampoco la dictadura argentina ni sus cómplices civiles fueron tan malos, después de todo. Es más, quién puede afirmar que en muchos intelectuales argentinos -Aguinis, sin ir más lejos- no habite un Ernst Jünger, plagado de contradicciones, humano al fin, lejos de la intransigencia fanática de Theodor Adorno, por ejemplo, con su postulado «Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie».

Y uno no puede menos que preguntarse ¿Es que acaso para ser un ardiente defensor de los derechos humanos en cualquier lugar de la Tierra hace falta algo más que escribir algunos libros y pertenecer a la comunidad agraviada? Pareciera que sí. Daría la sensación de que en Aguinis no existe el impulso vital de la buena conciencia, de la honestidad intelectual. Su discurso no escatima reservas, recovecos, dobleces. Falta franqueza, sobran disculpas. Escudado en la necesidad de escapar del fanatismo, todo lo que toca lo embarra, lo mancha con una sombra de duda proyectada desde lo más íntimo de su textualidad.

¿Por qué? Una hipótesis podría ser que a pesar de Aguinis, a despecho de todas sus intenciones de condenar el régimen nazi, ha abrevado más de la cuenta en la amistad con su sucedáneo local: la dictadura cívico militar que enloqueció, quebró, mutiló nuestro país durante siete años. Tal vez tanta familiaridad con blaquieres y mitres haya desdibujado los límites éticos y filosóficos del repudio al mal. Tal vez se enternezca, como con Jünger, ante la vista de esos “pobres y vencidos ancianos” que tuvieron en sus manos la vida y la muerte de millones de argentinos y hoy nadie respeta su pasada ferocidad.

Pero es una hipótesis, nada más. Habría que corroborarla.

Publicado en :

http://perraintelectual.com.ar/como-a-los-nazis-les-va-a-pasar.htm

SONIA MITRALIAS : UNIÓN EUROPEA RUMBO AL TERCER MUNDO: ¡CREAR UNA, DOS, TRES, MUCHAS GRECIAS!, por “Redacción Popular” del 30-05-12

Discurso pronunciado por Sonia Mitralias* en la gran manifestación ¡Ocupemos el BCE! en Frankfurt, el 19 de mayo de 2012.
Yo vengo de Grecia, un país destruido y sin esperanza, un país en ruinas, pero que todavía sigue en pie. Esa Grecia que resiste y que ha dicho un No magnífico a sus verdugos: la troika (el FMI, la Comisión de Bruselas, el BCE), Merkel y Schäuble, Barroso, Sarkozy y los banqueros. En resumen, los que nos gobiernan y nos imponen las políticas inhumanas y bárbaras que sufrimos. Estas políticas que ya están causando la desnutrición infantil e incluso el hambre en las principales ciudades griegas.

Y todo esto ¿dónde? No en algún lugar lejano en el Tercer Mundo, sino aquí en el corazón de la Europa rica. ¿Y cuándo? ¡En el momento de la historia en que la humanidad ha producido más riquezas que nunca jamás! …

Compañeras y compañeros,

Los resultados de las elecciones del 6 de mayo, no dejan ninguna duda: la inmensa mayoría de los griegos rechazaron las políticas de austeridad. ¡Es un auténtico terremoto político! Grecia fue elegida para ser el laboratorio de las políticas de austeridad, pero se ha rebelado con todas sus fuerzas contra aquellos que la hambrean y la humillan, que cierran sus hospitales y escuelas, que destruyen nuestro hermoso país para venderlo por calderilla. Grecia se ha levantado contra sus torturadores griegos y extranjeros.

Pero atención: no se puede abandonar a los griegos cuando están transformando su ira en un movimiento consciente y liberador, ahora que comienza a amanecer en el horizonte la perspectiva, posible y realista, de un gobierno griego de izquierda. Si Merkel y Sarkozy, el FMI y la Comisión Europea en Bruselas han hecho de los griegos sus conejillos de indias y de Grecia un laboratorio de sus políticas bárbaras, nos corresponde a nosotros, los pueblos de Europa, estar a la altura y hacer de Grecia la vanguardia de nuestra lucha común contra los que destruyen la vida y la naturaleza.

¡La resistencia de los griegos es nuestra resistencia!, ¡sus luchas son nuestras luchas! …

Compañeras y compañeros,

Vengo de un país que hoy vuelve su mirada hacia el resto de Europa, que espera actos concretos de solidaridad. Ahora y no mañana. Porque es ahora más que nunca cuando aquellos que temen que su ejemplo se extienda como una mancha de aceite por toda Europa quieren acabar con la rebelión griega. Y les garantizo que los griegos que se han rebelado están convencidos que la mejor solidaridad es que los imiten.

Que sigan su ejemplo en su casa, en su país. Que se extiendan y se coordinen las resistencias contra las políticas inhumanas de austeridad y destrucción. Además, eso es exactamente lo que nuestros comunes enemigos más temen: ¡el contagio! El contagio de las luchas a toda Europa.

Así que, hagámoslo, ¡creemos una, dos, tres, muchas Grecias! Coordinemonos en red, coordinemos nuestras luchas, organicemos metódicamente un movimiento unido y radical, de masas y democrático, en todo nuestro viejo continente, en toda Europa, desde Rumania a Irlanda, de Italia a Islandia. Un movimiento a largo plazo y con grandes ambiciones emancipadoras, que combine la unidad más amplia con la radicalidad mas liberadora.

Ahora es el momento. Porque … ¡la unión hace la fuerza, divididos caemos! O con el estribillo de las manis: Todos juntos, todos juntos, oe, oe, oe…
——
* Feminista, es una de las fundadoras de las Marcha Mundial de las Mujeres y de la Iniciativa de las Mujeres Griegas contra las políticas de ajuste y austeridad.


En www.sinpermiso.info
Traducción de Gustavo Buster.

Publicado en :

http://www.redaccionpopular.com/articulo/ue-rumbo-al-tercer-mundo-%21crear-una-dos-tres-muchas-grecias

PACIENCIA DESBORDADA, por Hernán Andrés Kruse (para “Redacción Popular” del 30-05-12)


La derecha recibió la noticia del holgado triunfo de Carlos Menem en mayo de 1989 con desconfianza y temor. La imagen del riojano le recordaba a Facundo Quiroga, el célebre caudillo que motivó a Sarmiento a escribir su clásica obra de sociología argentina. Muy pronto el metafísico de Anillaco la tranquilizó. Al enviar al Congreso las leyes de Emergencia Económica y de Reforma del Estado, e imponer en la Corte Suprema la mayoría automática, envió al orden conservador un claro mensaje: la “economía popular de mercado” sería el eje central de su gobierno. El “salariazo” y la “revolución productiva” habían sido enarboladas durante la campaña electoral para hipnotizar a las masas, siempre tan crédulas e ignorantes. Y Menem cumplió con creces. Durante sus diez años y medio de reinado no hizo más que favorecer los intereses de los grupos económicos concentrados. Las privatizaciones fueron una cabal demostración del denominado “capitalismo de amigos”, del reparto de la torta entre el poder político y sus amigos empresarios. Fue un gigantesco y miserable saqueo del patrimonio nacional que benefició a una élite corrupta y rapaz, y que, gracias a la ilusión del 1 a 1, gozó de un amplio consenso popular. Menem no fue otra cosa que un pintoresco y excéntrico empleado del orden conservador, un payaso que creía que tenía bajo control a los dueños del país, un títere que fue presentado por el entonces presidente George Bush como un ejemplo para el mundo.

El orden conservador se aprovechó del metafísico de Anillaco. Le hizo creer que era un estadista de excepción, el Sarmiento de fines del siglo XX. Tanta adulación y obsecuencia tuvieron su premio: con las privatizaciones la derecha hizo un negocio fabuloso, fue partícipe de un “robo para la corona” inédito en la historia. ¡Cómo no iba a estar feliz con semejante monigote en la Casa Rosada! Ello explica por qué toleró dos feroces atentados terroristas, la demolición criminal de una ciudad, el “accidente” del hijo presidencial, el desempleo galopante, la inexorable profundización de la brecha entre ricos y pobres; la feroz amoralidad menemista, en suma. El orden conservador estaba exultante con el metafísico de Anillaco. La Casa Rosada y la residencia de Olivos se habían transformado en mansiones privadas donde el presidente y sus “compinches” tejían todo tipo de negociados en perjuicio de la clase trabajadora. El poder económico concentrado encontró en Menem al presidente ideal. Es probable que jamás hubiera imaginado saborear las mieles del poder de la mano de un peronista. El nuevo contexto internacional y la presencia en la Rosada de un símbolo del pragmatismo, lo habían hecho posible.

Carlos Menem no pudo finalmente presentarse en 1999. Pese a que hizo todo lo que estuvo a su alcance para obtener la re-reelección, Eduardo Duhalde se lo impidió. El orden conservador rezaba para que el sucesor del riojano fuera tan “generoso” como él. La figura de Duhalde le despertaba poco entusiasmo. Depositó, pues, su confianza en el por entonces político mimado de los porteños, Fernando de la Rúa, a quien habían depositado en la jefatura del gobierno autónomo en 1996. De la Rúa hizo lo imposible por granjearse el respaldo y la simpatía del poder económico concentrado. Por eso tuvo como ministros de Economía a José Luis Machinea, Ricardo López Murphy y Domingo Felipe Cavallo. Por eso se desprendió también del vicepresidente Álvarez, líder del Frepaso. Muy pronto el gobierno aliancista se vio envuelto en una dura puja entre los partidarios de la devaluación y los partidarios de la dolarización. Ese duelo terminó con su gobierno en diciembre de 2001. En enero de 2002 asumió Eduardo Duhalde y lo primero que hizo fue devaluar el peso y pesificar la economía. El grupo devaluacionista había obtenido la victoria. Con la devaluación retornó la inflación, los precios se dispararon, se licuaron las deudas en dólares contraídas por los grupos económicos concentrados (el grupo Clarín, por ejemplo) y millones de argentinos ingresaron en la pobreza y la indigencia. Sin embargo, Duhalde no era Menem. El orden conservador lo veía como un dinosaurio, como un nostálgico del Perón demagogo e intervencionista. Consciente de ello, Duhalde intentó por todos los medios convencer a Carlos Reutemann para que se hiciera cargo de la presidencia. La derecha lo hubiera recibido con los brazos abiertos.

El “plan Reutemann” fracasó por la negativa del por entonces gobernador de Santa Fe a aceptar el desafío. Dispuesto a todo con tal de impedir el retorno de Menem al poder, Duhalde finalmente encontró a su delfín. No era el que tenía en mente, pero con tal de no entregarle el poder a su enemigo íntimo, consagró a Néstor Kirchner, por entonces gobernador de Santa Cruz, como “su candidato”. Pese a que durante los noventa, Kirchner y Cristina habían hablado maravillas de Menem y de la convertibilidad, la presencia del patagónico en la Rosada inquietaba bastante al orden conservador. La pregunta que el poder económico concentrado se formulaba era la siguiente: ¿Kirchner seguiría el ejemplo de Menem? Como la derecha tenía más dudas que certezas, utilizó la pluma de Claudio Escribano para hacerle saber lo que pretendía de él: que fuera una continuación del menemismo. Al fin y al cabo, se había acostumbrado a que el presidente de turno le rindiera pleitesía y no había motivo alguno para que esa “tradición” se modificara.

Néstor Kirchner puso en evidencia su deseo de modificar, precisamente, “esa tradición”. Apenas se sentó en el sillón de Rivadavia demostró que no iba a estar dispuesto a gobernar para el orden conservador. Semejante osadía jamás fue tolerada por el poder económico concentrado. Su animadversión por el presidente y por el movimiento político que iba gestando-el kirchnerismo-fue creciendo sin prisa pero sin pausa. Si no hizo eclosión durante su presidencia se debió, quizás, a que el pueblo no hubiera soportado otro 2001. En consecuencia, la derecha tragó saliva y aguantó como pudo al patagónico en el poder. Pero no soportó su decisión de consagrar a su esposa como candidata presidencial del oficialismo. La presencia de Cristina en la Casa Rosada fue imposible de digerir para el orden conservador. Ello explica por qué a partir de su asunción el 10 de diciembre de 2007 hasta la fecha, le ha hecho la vida imposible. Toleró el desafío de Kirchner, pero no iba a hacer lo mismo con Cristina. Le resultaba inadmisible que desde la Casa Rosada no se respetara el “orden natural de las cosas”. El gobernante debe estar al servicio de los “mercados”, o lo que es lo mismo, de los intereses del poder económico concentrado. Ello explica por qué cada decisión de Cristina fue duramente combatida por la derecha. Su intolerancia fue creciendo a pasos agigantados y, finalmente, se produjo el hecho que terminó por colmarle la paciencia: la histórica goleada de octubre. Ese 54% que obtuvo Cristina fue la gota que rebalsó el vaso. ¡Ocho años de kirchnerismo eran demasiados! ¡Cómo van a tolerarse otros cuatro años más de esta degradación populista!

La paciencia del orden conservador ha sido desbordada. No soporta más al kirchnerismo, a Cristina, a la Cámpora y a 6.7.8. No soporta más a una presidenta que realmente ejerce el poder, que no se deja manipular, que no se arrodilla para decir “amén”. La derecha está verdaderamente crispada. Le resulta muy difícil controlar su ira. Si las Fuerzas Armadas fueran las de los años sesenta o setenta, Cristina estaría en prisión. Pero como el contexto nacional e internacional es otro, no puede valerse del poder militar para terminar con lo que considera es una “patología política”. No puede sorprender, entonces, lo que está padeciendo la presidenta de todos los argentinos. El orden conservador no cuestiona su decisión de expropiar el 51% del paquete accionario de Repsol o la de quitarle a TBA la concesión de las líneas Sarmiento y Mitre del ferrocarril. Lo que le cuestiona es su permanencia en la Casa Rosada.

Hernán Andrés Kruse
Rosario
hklruse@fibertel.com.ar

Publicado en :

http://www.redaccionpopular.com/node/5425

martes, 29 de mayo de 2012

¿QUIEN LE TEME A LA PALABRA “POLÍTICA”?, por Andrea Verónica García (para “Facebook” y “Mirando hacia adentro”)

de Andrea Verónica García, el Martes, 29 de mayo de 2012

Parafraseando el título del libro, película y también ensayo feminista “Quien le teme a Virginia Woolf?”, surge el titulo de este articulo cuyo primer propósito radica en reflexionar para comprender un poco el proceso de desprestigio y demonización que se la endosado al vocablo política y todas aquellas actividades relacionadas que la involucran de manera directa o indirectamente tanto en el consciente como en el inconsciente colectivo de los ciudadanos argentinos. El concepto de política tiene origen en la “polis” griega. Aristóteles decía que todo ser humano es un animal político ya que para él la política es una actividad intrínseca a la naturaleza del hombre. Si bien el vocablo política cuenta con diversas acepciones, la más utilizada es la que la describe como aquella ciencia que trata del gobierno, de la dirección de los estados, colectividades o ciudades en general. Asimismo, se denomina política a toda actividad humana concerniente a la toma de decisiones que conducirán al accionar y la consecución de los objetivos de la sociedad.

Indudablemente, como resultado de marchas y contramarchas, aciertos y reveses de los distintos procesos políticos históricos que han tenido lugar en nuestro país, la palabra política ha sido dotada de diferentes interpretaciones y juicios de valores. En nuestra Argentina y desde algunos sectores, tanto las concepciones de política como de Estado han sido demonizadas, bastardeadas, reducidas a su mínima expresión con el objetivo de que los ciudadanos desistan de “hacer política” ejerciendo sus legítimos derechos democráticos y ciudadanos y así oprimirnos, doblegarnos, manipularnos y hasta diezmarnos. Ciertamente, esta demonización de la política ha tenido su punto más alto durante las dictaduras militares, especialmente aquel ultimo terrorismo de Estado comprendido entre 1976 y 1982 donde el ejercicio ciudadano como ser el informarse, la participación activa, la toma de consciencia y decisiones, la protesta ante la injusticia social, la libertad de prensa y expresión y todo tipo de acción democrática han sido sistemáticamente erradicados ya que las Juntas militares entendían perfectamente que la organización y participación política son herramientas fundamentales para una transformación efectiva de la realidad. Política pasó a ser sinónimo de subversión, rebeldía, mala fama, corrupción y muchos otros vocablos de cualidades absolutamente negativas.

Sin embargo, la mala fama del hacer política no se circunscribe solamente a épocas de dictadura. En plena democracia, ciertas gestiones y medidas llevadas a cabo han propiciado que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, se hayan vuelto descreídos, apáticos a la política, se han convertido en analfabetos políticos según define magistralmente Bertolt Bretch, dejando que los gobernantes hagan y deshagan a sus antojos frente a la pasividad, la miseria, la impotencia, la desesperanza y los sueños difuntos. Tenemos suficientes ejemplos de hechos y conductas impropias que se producen en el seno del poder político por quienes abusan de la confianza depositada en ellos, algunos sucesos todavía duelen, todavía no han cicatrizado y nunca se olvidarán. Entonces, son ellos, los apátridas, los golpistas, los mezquinos y los corruptos los que le temen a la política. Algunos no terminan de aprender, y otros interesadamente no quieren hacerlo, que en nombre de esa demonización se han vivido las peores tragedias como país. Muchos otros, afortunadamente, hemos resurgido impulsados por la innegable necesidad que sentimos de tener voz y voto y la convicción de que es fundamental que volvamos a ser actores políticos porque las decisiones que se tomen ahora, van a afectar profundamente nuestro futuro. Ya no queremos que nadie decida por nosotros sin oírnos, sin siquiera considerarnos, hemos decidido apropiarnos de tan valiosa herramienta de cambio y transformación que poco a poco y a fuerza de mucho hacer más que decir, una profunda generosidad y solidaridad, un inmenso amor por nosotros y por la patria, va gozando de cada vez mejor reputación. Ya no le tememos a la palabra política, aceptamos el desafío y la hemos recuperado, es nuestra, está presente y se siente.

Por Andrea Verónica García

NUEVE AÑOS DE KIRCHNERISMO, por Hernán Andrés Kruse (para “Redacción Popular” de mayo de 2012)




El 25 de mayo de 2003 asumía como presidente de todos los argentinos el por entonces gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner. El país ardía. Nadie creía en la clase política. Varios de sus más conspicuos representantes ni siquiera podían transitar libremente por la calle, temerosos de las represalias verbales de los atribulados ciudadanos. La pobreza y la indigencia habían alcanzado niveles históricos, fruto del colapso de la convertibilidad. Los partidos políticos tradicionales habían estallado en mil pedazos y las instituciones fundamentales de la República, el Congreso y la Justicia, habían colapsado. El Fondo Monetario Internacional había sometido al país a una innecesaria y feroz humillación durante las postrimerías del gobierno aliancista y, fundamentalmente, durante el interinato de Eduardo Duhalde. El Parlamento había llegado a convertirse en una caja de resonancia de las órdenes del poder financiero transnacional y cada vez que Duhalde tomaba una decisión para satisfacer a los burócratas del Fondo, sus autoridades manifestaban que no era suficiente, que había que apretar más el cinturón. Los ahorristas seguían exigiendo a los bancos la devolución del dinero confiscado por Domingo Cavallo y la inflación amenazaba con devorar la moneda nacional.

Hace nueve años ningún argentino sabía a ciencia cierta qué iba a suceder no en el corto plazo, sino al día siguiente. La crisis de diciembre de 2001 fue tan profunda que a partir de entonces cada mañana podía ser el comienzo de la hecatombe final. El fantasma de la guerra civil sobrevoló peligrosamente sobre el territorio argentino, provocando angustia y desolación en el pueblo. En ese tétrico contexto, asumió la presidencia Néstor Kirchner. El diario mitrista le dio la bienvenida con un atroz artículo de Claudio Escribano, una obra maestra de la extorsión política. Sin embargo, el flamante presidente no se dejó intimidar. Con coraje y convicción, llevó adelante un plan de gobierno cuyo objetivo último no era otro que cerrar un período negro de nuestra historia reciente, cuya figura central fue Carlos Menem. En efecto, Néstor Kirchner se propuso, apenas se sentó en el sillón de Rivadavia, ejecutar el cambio político, económico, social y, fundamentalmente, cultural, que el momento demandaba. Se propuso, nada más y nada menos, que desmenemizar el país, sustituir el paradigma de los noventa por otro paradigma sustentado en la inclusión social, la justicia social, el pleno empleo y la expansión económica.

Tamaña empresa, en un ambiente nacional e internacional tan desfavorable, sólo podía llevarla a cabo un presidente dueño de una personalidad granítica. Afortunadamente, Néstor Kirchner lejos estuvo de ser un presidente abúlico y dubitativo, como aquél que se había escapado en helicóptero de la Casa Rosada la fatídica tarde del 20 de diciembre de 2001. Lo primer que hizo el flamante presidente fue demostrarle al pueblo, al poder económico concentrado y a su “mentor”, Eduardo Duhalde, que nadie lo llevaría de las narices. La defenestración de la tristemente célebre “mayoría automática” de la Corte Suprema y el retiro en el colegio Militar del cuadro del dictador Jorge Rafael Videla, demostraron que al santacruceño no le iba a temblar el pulso para llevar a cabo el proceso de desmenemización. A partir de entonces, los juicios por la verdad histórica se transformaron en una columna vertebral del kirchnerismo y la Corte Suprema dejó de ser un apéndice del Poder Ejecutivo. En política exterior, el presidente enterró las humillantes “relaciones carnales” del menemismo y puso en práctica el multilateralismo internacional, con especial énfasis en Latinoamérica. La Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata a fines de 2005, junto con la decisión de cortar el cordón umbilical con el Fondo Monetario Internacional, constituyeron dos decisiones a nivel internacional de una trascendencia histórica. Durante su presidencia, Néstor Kirchner logró reconstruir la autoridad presidencial, que había quedado maltrecha a raíz del derrumbe del modelo neoconservador. Su volcánica personalidad lo hizo posible. Desde la vereda opositora se lo criticaba por su excesivo personalismo y su propensión a pelear y no a dialogar. Pero fue gracias a su capacidad de lucha que fue posible la reconstrucción de la Argentina. Un presidente pusilánime hubiese provocado un desastre de impredecibles consecuencias. Como tantas veces sucedió en nuestro país, los momentos históricos álgidos requieren la presencia en el gobierno de un presidente fuerte, con las espaldas lo suficientemente anchas para resistir a pie firme las embestidas de quienes no soportan que en la Casa Rosada habite alguien no dispuesto a obedecer sus órdenes.

Cuando Néstor Kirchner le puso la banda presidencial a su esposa, Cristina Fernández, el país estaba bastante mejor que en 2003. La pobreza y la indigencia habían bajado ostensiblemente, al igual que el desempleo. La Argentina ya no era aquella nave que navegaba sin rumbo fijo, a la deriva, que podía hundirse en cualquier momento. Sin embargo, el orden conservador no había podido deglutir a Néstor Kirchner. Le parecía inadmisible que los “mercados” hubieran dejado de ejercer el comando de la economía y que Hugo Chávez fuera el amigo preferido del gobierno nacional. El malhumor de la derecha se incrementó geométricamente con la decisión del santacruceño de apadrinar a su esposa como su sucesora política. El triunfo de Cristina en 2007 fue un trago demasiado agridulce para el orden conservador. No fue casualidad que apenas cuarenta y ocho horas después de su asunción, la prensa dominante comenzara a inundar sus primeras páginas con Antonini Wilson, aquel obeso “empresario” que supuestamente introdujo clandestinamente en el país 800 mil dólares como “ayuda financiera” para la campaña presidencial de Cristina. Sin embargo, la presidenta no se dejó amedrentar y comenzó a ejercer el poder en sintonía con su predecesor. Y la derecha no se lo perdonó.

La resolución 125 fue tan sólo el pretexto utilizado por el orden conservador para destituir a Cristina. La rebelión del “campo”, presentada por la prensa dominante como una genuina expresión de disconformismo de la “Argentina republicana” por el “populismo kirchnerista”, buscó el fin del kirchnerismo. Situado en una situación límite luego del “voto no positivo”, el matrimonio presidencial decidió doblar la apuesta. La reestatización de las AFJP y de Aerolíneas, y la ley de Medios Audiovisuales, fueron la contundente respuesta del gobierno nacional a los “mercados”. A partir de entonces, Cristina se fortaleció. Los históricos festejos por el Bicentenario lo confirmaron, pero no impidieron que la derecha continuara con su implacable tarea de esmerilamiento. El Parlamento había sido copado por el Grupo A y muchos presagiaron el fin del gobierno nacional. Para colmo, el 27 de octubre de 2010 se produjo el fallecimiento de Néstor Kirchner. El orden conservador festejó ese trágico hecho y, fundamentalmente, lo que visualizaba como un seguro derrumbe del kirchnerismo. Desde la oposición, varios se sintieron “presidenciables”. Las PASO demostraron cuán equivocados habían estado. La mayoría del pueblo votó por la continuidad de Cristina en el poder, lo que se confirmó con creces en las elecciones presidenciales de octubre.

El 54% del electorado decidió que Cristina debía continuar en el poder por los próximos cuatro años. Esta contundente victoria derrumbó el mensaje del orden conservador, que proclamaba la inexorable derrota presidencial como justo castigo a un gobierno corrupto, populista y perverso. Pero tal como sucedió a comienzos de su primera presidencia, su segundo período presidencial lejos ha estado de haber comenzado en paz y armonía. La trágica muerte del ex gobernador Carlos Soria, la operación presidencial, la tragedia de Once, los problemas que aquejan al vicepresidente y los vaivenes del dólar, indican que los próximos cuatro años al frente del Ejecutivo no serán sencillos para Cristina. Como nunca lo fueron para el kirchnerismo los anteriores nueve años. Porque en la Argentina siempre se paga un alto precio cuando se ejerce el poder pisando callos muy gruesos, tocando intereses muy poderosos que más temprano que tarde reaccionarán con dureza, teniendo en mente exclusivamente las demandas populares y no las de minorías corruptas dominadas por la codicia. Porque en la Argentina siempre se paga muy cara la osadía de gobernar para el pueblo.

Hernán Andrés Kruse
Rosario
hkruse@fibertel.com.ar

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http://www.redaccionpopular.com/articulo/nueve-anos-de-kirchnerismo

lunes, 28 de mayo de 2012

CHOMSKY: EL MOVIMIENTO OCCUPY Y LOS PROCESOS EN AMÉRICA LATINA SON MI GRAN ESPERANZA, entrevista de Amy Goodman.(para "Redacción Popular")


Amy Goodman para “Democracy Now”.
Sábado, 26 de Mayo de 2012

Chomsky: "El movimiento Occupy y los procesos en América Latina son mi gran esperanza"


"Si al gobierno de Bush no le gustaba alguien, lo secuestraban y lo enviaban a un centro de tortura; si al gobierno de Obama no le gusta alguien, lo matan para no tenga que haber centros de tortura en todas partes..."

AMY GOODMAN: Volvemos a nuestra entrevista con Noam Chomsky. Hablamos con él la semana pasada en el jardín del Centro Rey Juan Carlos I de la Universidad de Nueva York. Allí le pregunté sobre WikiLeaks.

NOAM CHOMSKY: Creo que nada de lo que WikiLeaks publicó constituía un verdadero secreto. Es decir, WikiLeaks es un servicio a la población. Assange debería recibir un premio, una medalla presidencial de honor. Toda la operación de WikiLeaks ayudó a informar a la gente sobre qué hacen los representantes electos. Eso debería considerarse algo muy positivo, además de interesante. No se reveló nada verdaderamente extraordinario, aunque es interesante saber, por ejemplo, que, cuando el gobierno de Obama en los hechos apoyó el golpe de estado en Honduras que depuso al gobierno democrático y designó lo que viene a ser un gobierno respaldado por los militares, sabía exactamente lo que estaba haciendo. Porque, según sabemos por WikiLeaks, la embajada en Honduras había presentado un análisis detallado justo al comienzo del golpe que expulsó al presidente, donde se decía "Sí, es inconstitucional, es ilegal". Así que sabían exactamente lo que estaba haciendo, cuando Obama y Clinton dijeron: "Bueno, no es tan malo. Todo va a ir bien".

O por ejemplo, el tema de Anne Patterson, la embajadora en Pakistán, una de las revelaciones más interesantes. Patterson apoya la política estadounidense en AfPak, Afganistán y Pakistán, pero también avisó que la estrategia de los asesinatos y las presiones sobre Pakistán suponían un peligro real. Suponen el peligro de la radicalización de Pakistán –donde la oposición a esta política es enorme- y además crean la posibilidad de que los elementos yihadistas tengan acceso a instalaciones nucleares. Es decir, están creando un peligro enorme. De hecho, Pakistán es mucho más peligroso para la seguridad de EE.UU. que Afganistán, que en realidad no supone ningún peligro. Es bueno saber que tenían esa información. Se la daban los analistas, gente que escribía sobre ese tema y lo conocía, pero el hecho de que la consiguieran por intermedio de la embajada es importante cuando uno piensa en cómo esa estrategia se intensificaba. De hecho, es sorprendente ver cómo se aplican todas esas políticas, como si conscientemente estuvieran tratando de aumentar el peligro.

Pensemos, por ejemplo, en el asesinato de Osama Bin Laden. Estoy entre las pocas personas que piensan que eso fue un crimen. Considero que no se puede tener derecho a invadir otro país, secuestrar a un sospechoso (recordemos que sigue siendo un sospechoso aunque uno crea que es culpable) y, una vez que está apresado e indefenso, asesinarlo y tirar su cuerpo al océano. Los países civilizados no hacen ese tipo de cosas. Hay que tener en cuenta que se estaba corriendo un gran riesgo. El grupo de operaciones especiales Navy Seals tenía órdenes de salir de allí peleando si había algún problema. Si hubieran tenido que pelear para salir de allí, habrían tenido cobertura aérea y probablemente se habría producido una intervención militar. Podríamos haber entrado en guerra con Pakistán, un país que cuenta con un ejército profesional dedicado a proteger la soberanía del Estado y que no se habría tomado algo así a la ligera. Una guerra con Pakistán sería un desastre total. Es una de las grandes instalaciones nucleares que tiene vínculos con elementos islamistas radicales. No son un porcentaje elevado de la población, pero están en todas partes. Y, a pesar de todo, lo hicieron. Después de ese incidente, cuando Pakistán estaba totalmente indignado, hubo más ataques con aviones no tripulados. Es asombroso cuando uno analiza esta estrategia, además de la criminalidad que implica.

AMY GOODMAN: ¿Qué opina de que el presidente Obama recurra cada vez más a aviones no tripulados para atacar a personas en Pakistán, Afganistán, Yemen, Somalia y otros países?

NOAM CHOMSKY: Recuerdo un muy buen análisis de Yochi Dreazen sobre ese tema. Era el corresponsal militar del periódico Wall Street Journal; ahora es analista militar para otra organización. Después del asesinato de Osama Bin Laden, que por cierto él aprobaba, señaló que existía una diferencia interesante entre Bush y Obama. Lo digo con mis propias palabras, no con las suyas; yo hubiera dicho algo así: si al gobierno de Bush no le gustaba alguien, lo secuestraban y lo enviaban a un centro de tortura; si al gobierno de Obama no le gusta alguien, lo matan para no tenga que haber centros de tortura en todas partes.

En realidad, eso nos revela otra cosa. Basta con pensar en el primer detenido de Guantánamo que fue a juicio durante el gobierno Obama. “Juicio” entendido como una comisión militar, que quién sabe qué son. El primer caso fue muy interesante y revela muchas cosas. El detenido se llamaba Omar Khadr. ¿Y qué delito había cometido? Su delito fue que, cuando tenía 15 años, había intentado defender su aldea frente al ataque del ejército estadounidense en Afganistán. Ése es su delito y por lo tanto es terrorista. Lo enviaron a Bagram y más tarde a Guantánamo; en total estuvo ocho años en esos centros de tortura. Finalmente, lo llevaron a juicio durante el mandato de Obama y le dieron a elegir entre declararse inocente y quedarse en Guantánamo el resto de tu vida o declararse culpable y pasar allí ocho años más. De modo que sus abogados le recomendaron que se declarara culpable. Ésa es la justicia que se administra bajo el gobierno de nuestro presidente constitucional, para un chico de 15 años que defendió su aldea contra el ataque de un ejército. Y lo peor es que no se dijo nada sobre este caso.

Lo mismo se puede decir del asesinato del clérigo estadounidense Awlaki en Yemen, abatido por aviones no tripulados. Lo mataron a él y a la persona que estaba a su lado en ese momento. Poco después, su hijo también fue asesinado. Se habló un poco del hecho de que era ciudadano estadounidense: no se debería matar a ciudadanos estadounidenses así nomás. Pero, por ejemplo, cuando lo asesinaron, el titular del periódico New York Times fue algo así como "Occidente celebra la muerte de un clérigo radical". En primer lugar, no fue una "muerte" sino un asesinato. Y en segundo lugar, occidente celebra el asesinato de un sospechoso. Al fin y al cabo, era eso, un sospechoso. Hace unos 800 años se redactó algo llamado Carta Magna, la base del derecho angloamericano, donde se estipula que no se violarán los derechos de nadie sin un debido proceso legal y un juicio justo y rápido. No dice que hay que matar a un sospechoso.

AMY GOODMAN: A su juicio, ¿los medios de comunicación mejoraron en las últimas décadas?

NOAM CHOMSKY: Creo que son mejores de lo que eran. No soy un gran admirador de los medios de comunicación, pero considero que, si los comparamos con los de los años 1950 y 1960, mejoraron considerablemente.

AMY GOODMAN: El hecho de que exista competencia y de que la gente tenga acceso a otro tipo de información ¿supone una presión para los medios de comunicación dominantes?

NOAM CHOMSKY: No lo creo. En realidad, ahora la situación está más monopolizada que antes. Creo que es porque el país cambió. Ahora es un país más civilizado de lo que era antes, es decir, si lo comparamos con la situación de los años 1960. En primer lugar, hay que tener en cuenta los derechos de las mujeres. A lo largo de la historia de Estados Unidos, hasta hace poco, según la ley, las mujeres eran básicamente una propiedad. Eran propiedad de sus padres y de sus maridos. En los primeros años de vida del país, el argumento en contra del voto femenino era que no sería justo porque los hombres casados tendrían dos votos, ya que, evidentemente, la mujer tenía que hacer lo que le decían. Y, de hecho, hasta los años 1970, el derecho de las mujeres de integrar un jurado no estaba garantizado porque se consideraba que no podían hacer ese tipo de cosas. En las universidades de comienzos de la década de 1960, en la mía por ejemplo, solo había hombres blancos obedientes y respetuosos. Todo eso cambió.

También cambió en otros aspectos. Usted mencionó los derechos de los homosexuales. No hace muchos años, ni siquiera se podían pronunciar esas palabras. Y había leyes contra la sodomía, hasta hace muy poco, quizás todavía haya alguna. En Inglaterra es igual. Allí hubo un caso muy dramático, no sé si lo siguió. Uno de los grandes matemáticos del siglo XX, Alan Turing, que además fue un héroe de guerra y fue quien descifró los códigos alemanes y salvó a Inglaterra de los ataques, era homosexual. A principios de 1950 eso iba en contra de la ley de ese país y lo sometieron a un tratamiento para curarlo de esa “enfermedad”. El tratamiento era tan grotesco que acabó suicidándose. Pero eso fue hace mucho tiempo, en 1954. Ahora, cuando le preguntaron al primer ministro Cameron si había llegado el momento de concederle un perdón tardío, ya que este año se cumple el centenario de su nacimiento. La respuesta de Cameron fue: "No, infringió la ley británica. Eso no se perdona". Así que, en esencia, matamos a un héroe de guerra y a un gran matemático porque estaba infringiendo la ley británica. Todo eso ha cambiado mucho, quizá no en el gobierno de Cameron, pero ha cambiado en muchos aspectos. Y eso tuvo un efecto en los medios de comunicación. Las personas que trabajan en
los medios, como por ejemplo muchas mujeres, tuvieron que soportar situaciones como ésa.

AMY GOODMAN: Noam Chomsky, ¿qué cosas le dan esperanza?

NOAM CHOMSKY: Hay muchas cosas que me dan esperanza. Aquí mismo tenemos el movimiento ”Occupy", por ejemplo. Es algo muy sorprendente y dramático. O el lugar en el que nos encontramos hoy, el encuentro del Congreso Estadounidense sobre América Latina (NACLA). Lo que ha ocurrido en América Latina en los últimos 10 años es algo espectacular. En los últimos diez años, por primera vez desde la conquista española y portuguesa, hace quinientos años, América Latina se ha liberado sustancialmente de la dominación y del control de Occidente, sobre todo de Estados Unidos.

De hecho, hubo un ejemplo de eso muy dramático hace apenas un par de semanas en la cumbre [de la OEA] realizada en Cartagena, una cumbre muy importante. Aquí no se mencionó nada de eso. Hubo un escándalo relacionado con el servicio secreto [de EE.UU], pero en esa cumbre ocurrieron cosas muy interesantes. En esa reunión participan todos los países del continente americano. Se debatieron principalmente dos cuestiones, aunque no hubo ninguna declaración porque no pudieron llegar a un acuerdo. Las dos cuestiones fueron Cuba y las drogas. Todo el continente quiere que Cuba sea admitida en la cumbre. Estados Unidos y Canadá se niegan. En relación con las drogas, prácticamente todo el continente está presionando para que haya una legalización porque son ellos los que están llevándose la peor parte, es un golpe en la boca del estómago. La demanda de drogas está aquí [en EE.UU.]. El suministro de armas está aquí. Y ellos son los que lo sufren. Por lo tanto quieren emprender el camino de la legalización. Pero Estados Unidos y Canadá se niegan.

Estados Unidos y Canadá están aislados en el continente. Y, de hecho, hay una nuevo organismo que se creó hace aproximadamente un año, Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), que excluye formalmente a Estados Unidos y Canadá, e incluye a todos los demás países. Es muy posible que este nuevo organismo reemplace a la Organización de los Estados Americanos, que está regida por Estados Unidos. Un síntoma de ello es que Estados Unidos fue virtualmente expulsado de sus bases militares en América del Sur. Esos países están tratando de solucionar sus problemas internos, que son graves.

El otro tema interesante [en América Latina] es el papel de los movimientos populares. Por ejemplo, hay movimientos populares masivos de indígenas y trabajadores que son muy efectivos en producir cambios políticos de modo sustancial. Es algo de una importancia histórica.

AMY GOODMAN: Entonces el movimiento “Occupy” y América Latina son para usted motivos de esperanza.

NOAM CHOMSKY: Y la Primavera Árabe. En realidad están pasando muchas cosas interesantes en el mundo. Pero creo que la conciencia de la gente en relación a muchos temas está cambiando. Antes mencionaba la actitud de los chicos de 18 a 24 años, que es bastante mala, pero creo que eso también se puede cambiar.

AMY GOODMAN: Noam Chomsky es profesor de la universidad Massachusetts Institute of Technology (MIT), además de intelectual, disidente político y lingüista de renombre mundial. Lleva más de medio siglo dando clases en el MIT, donde tiene el cargo de Profesor del Instituto y es profesor de Lingüística. Lo entrevistamos la semana pasada en Nueva York en la celebración del 45 aniversario de NACLA, Congreso Estadounidense sobre América Latina, donde le rindieron homenaje. Noam Chomsky es autor de más de un centenar de libros, el más reciente lleva por título "Occupy".

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RAFAEL CORREA ENTREVISTADO POR JULIAN ASSANGE, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")


Julián Assange, desde su arresto domiciliario en Inglaterra, le hace una entrevista al presidente ecuatoriano Rafael Correa. La entrevista incluyó preguntas acerca de temas políticos, económicos y mediáticos, así como sobre las relaciones entre Estados Unidos y la América Latina. Correa le explicó a Assange que en Latinoamérica hay grupos mediáticos que son tan o más poderosos que los gobiernos. Assange le dijo a su vez que él estaba condenado a un arresto domiciliario de 500 días aunque no se lo acusa de nada. El presidente ecuatoriano se despidió con un "Bienvenido al mundo de los perseguidos".

VEA LA ENTREVISTA COMPLETA PRESIONANDO AQUÍ.

LOS ALIENADOS VIP, por Gustavo Rosa (para “Apuntes Discontinuos” del 28-05-12)


La propaladora de estiércol insiste con su noble tarea de agitar fantasmas, aunque con éxito en franca decadencia. El objetivo, por supuesto, es que todo estalle. Porque esto no debe olvidarse: hay sectores de nuestra sociedad –minoritarios pero muy poderosos- que ganan más en los tiempos de crisis que en tiempos de bonanza. Y esos fantasmas que agitan son los que en el pasado causaron mucho dolor a gran parte de los ciudadanos de nuestro país. Para eso no dudan en mentir, en difundir consignas en lugar de información, en convertir sospechas en certezas y certezas en sospechas. Con su perverso accionar apuntan a despabilar a un público cautivo de su palabra y con las cacerolas dispuestas a llenar las calles de sonoros e incomprensibles reclamos. Banales en la interpretación de los hechos y perezosos para acceder a otro tipo de información, estos nostálgicos caceroleros son capaces hasta de linchar a cualquier exponente del oficialismo, aunque sea un periodista del canal público. Este ignoto profesor de provincias sostiene que no sólo consumen información maloliente porque son perezosos: temen descubrir que ese odio alimentado durante tanto tiempo de consumo mediático malsano sea desproporcionado y hasta injustificado. Si abrieran otras ventanas, si se dieran la oportunidad de ojear otras tapas, si dejaran de lado tanta desconfianza y se dejaran seducir por otros argumentos, tal vez la realidad no sea para ellos tan terminal ni dramática.

Un desperdicio de odio, eso descubrirían. O que el veneno del que se sienten rodeados está más en ellos que en el entorno, que las sombras que oscurecen el futuro desaparecen más allá de sus narices y que la enormidad de su desprecio los está volviendo despreciables. Sin pecar de soberbia, los están engañando. Esos oscuros titulares agoreros les están mostrando un infierno que no existe ni va a existir. Tan acostumbrados como están a las dosis de malas noticias, su organismo no está preparado para recibir nada bueno. Tan habituados como están a protestar contra todo, no sabrían cómo reaccionar ante algo que pueda dibujar una sonrisa en sus rostros. Ni siquiera deben saber lo que es eso.

Y no es que el resto de la población esté hipnotizada por la prédica encantadora de La Presidenta. Tampoco que la mayoría esté comprada con choripanes y gaseosas ni que le hayan puesto alucinógenos al agua corriente y sólo se salvan de los delirios los que consumen fluidos embotellados hasta para bañarse. Si gran parte de los ciudadanos percibe una realidad apacible es porque hay un contexto que avala más esa percepción. Y un poco de comprensión histórica, valga el exabrupto. Quizá los que celebramos este camino incorporamos a este recorrido el lugar del que partimos. Y ante esa comparación, es inevitable concluir que estamos mucho mejor. Un 54 por ciento de la población puede ser manipulada por 300 medios, pero no por una docena.

Si las denuncias machaconas contra el vicepresidente Amado Boudou sólo despiertan airadas protestas en un número poco significativo de individuos es porque la cosa no es trascendente. Si se descubre que el ex ministro de Economía ha estado involucrado en delitos de corrupción no será un escollo para seguir avanzando. Porque la esencia de este proyecto no pasa por los funcionarios. En todo caso, el ciudadano Boudou se convertirá en individuo y deberá pagar por ello. No hace falta abrazar un edificio para defender un modelo. Una brevísima y apresurada comparación. Que Macri sea sometido a juicio oral es un golpe muy duro tanto para el PRO como para la no-gestión de la CABA, porque en él se basa la esperanza blanca de esa nada. Si Boudou llegara a ser vestido con traje a rayas será una baja que no afectará significativamente este sendero: apenas una sacudida que no impedirá seguir construyendo la Patria con la que todos soñamos; una flor seca abandonada a un costado.

Por fin, muchos están comprendiendo. Jugar con el dólar no es garantizar un futuro, sino bombardearlo. Que los titulares hablen del incremento del dólar blue es accionar una alarma en los que jamás han visto un billete verde ni en figuritas. Que se utilice espacio para difundir el resultado de las especulaciones de los que siempre quieren evadir la ley sin emitir una leve condena es clara muestra de complicidad. Los que adquieren dólares en las cuevas o en los bosques de arbolitos de la city son evasores o blanqueadores, no visionarios ni héroes. Y los que venden en esos ámbitos oscuros, directamente estafadores. Son pocos pero molestan mucho.

Hay toda una historia en torno al dólar que merece ser revisada. Caótica y dramática. Amor y muerte, como en los mitos. Un trauma cultural que debe ser desterrado. La pasión por la moneda verde atraviesa gran parte de nuestros peores años y es inevitable que su cotización produzca temblores hasta en las mascotas. Aunque en estos años el dólar no ha dado buenos resultados como inversión, su poder colonial hace mella en los estados de ánimo. Queda mucho para hacer y discutir en torno al tema. En lo inmediato, podría restringirse el uso en transacciones cotidianas, como contratación de viajes al extranjero, hoteles y operaciones inmobiliarias; que el circulante sea el peso no sólo como instrumento sino como símbolo. Y los símbolos se llenan, en este caso, con la confianza. De cualquier modo, siempre quedarán atados a la especulación aquellos individuos que no quieren comprender que la historia está cambiando.

Y eso se nota. Por eso es deplorable la sanción que recibió una estudiante del Colegio Monseñor Audino Rodríguez y Olmos de San Juan. En un momento de reflexión ante la bandera, en la mañana del 23 de marzo, la adolescente pidió la palabra para invitar a sus compañeros a la marcha por el día de la memoria. La directora le había dicho que no hable de ese tema sino de la movilización por el Día del Niño por Nacer que se haría el domingo siguiente. La alumna aceptó esa propuesta y después de invitar a la marcha antiabortista, también habló del Golpe de Estado de 1976, de los desaparecidos y los niños apropiados. No sólo le sacaron el micrófono y la adoctrinaron con la teoría de los dos demonios, sino que le aplicaron 24 amonestaciones. La letra con sangre entra, dice un durísimo refrán, aplicado con rigor en ese colegio sanjuanino que merece durísimas sanciones por todos los ministerios de educación habidos y por haber.

Manipulación, regresión, incomprensión, represión. Cuatro palabras que resumen este apunte. Mienten los que hablan de diferentes verdades. Cuando se usa el término ‘verdad’ es porque hay una sola, dogmática, vertical y accesible sólo a unos pocos elegidos. La verdad –entendida como la única forma de interpretar los hechos- es una o no es. Apuntes Discontinuos no habla de la verdad porque no cree en ella, sino de subjetividades comprometidas con los hechos, con las transformaciones, con los muchos. Que un representante del PRO haya hablado pestes en España sobre la expropiación de YPF es una confabulación contra los intereses del país. Y después se quejan cuando alguien dice que dan asco.

“Les hemos devuelto a los argentinos la Patria que les habían arrebatado”, dijo CFK en Bariloche, aunque muchos no lo quieran entender. “Pero lograr la unidad no es pensar lo mismo, decir lo mismo, repetir monocordemente lo mismo –agregó- sino establecer cuestiones sobre las cuales ya no discutamos más los argentinos. La unidad nacional entendida no como el estar de acuerdo o hacer lo que quiere el Gobierno, sino entendida como que no puede haber nada más importante que los intereses de la Nación argentina, los intereses de la Patria; no pueden estar por encima ninguna facción ni ubicación ideológica ni sectorial. Este es, en definitiva, el concepto de unidad nacional”. ¿Entenderán algo de esto los alienados VIP?

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