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jueves, 30 de septiembre de 2010

CORREA LIBERADO, por "El Argentino".



Intento de Golpe de Estado
Correa salió del hospital en medio de disparos


30-09-2010 / Con máscaras antigas y en silla de ruedas, el presidente de Ecuador fue evacuado por un operativo militar. Durante el rescate, se apagaron las luces para proteger la seguridad del mandatario, secuestrado desde el mediodía. Además, hubo enfrentamientos entre militares y policías sublevados.

Militares montaron un operativo de rescate de Correa.En medio de un fuerte cruce entre los militares y los policías sublevados, el presidente Rafael Correa fue evacuado del hospital de la policía donde permanecía retenido. Un grupo de elite estuvo a cargo de la liberación del mandatario, que estuvo cautivo desde el mediodía. Dos camiones de militares comenzaron a disparar balas de goma en los alrededores del hospital de la Policía, mientras los policías sublevados contestaron con bombas lacrimógenas. El enfrentamiento entre militares y policías se da en momentos en que buscan liberar a Correa. Las fuerzas armadas intentan rodear el hospital policial y proceder a rescatar al Presidente Rafael Correa. Antes, cerca de 20 miembros del Grupo de Operaciones Especiales de la policía ecuatoriana ingresaron al hospital, informó la agencia noticiosa ANSA. La radio pública ya había anunciado que era inminente el traslado de Correa al Palacio Carondelet, sede del gobierno donde se mantiene una importante concentración ciudadana que lo respalda.

Publicado en :

http://www.elargentino.com/Content.aspx?Id=108575




También puede consultarse sobre el intento de golpe en Ecuador :







INTENTO DE GOLPE DE ESTADO. CORREA PODRÍA SALIR DEL HOSPITAL DONDE ESTÁ SECUESTRADO, por El Argentino del 30-09-10.

Arriba : Rafael Correa, atacado por la policía con gases, se protege con una máscara antigas.




30-09-2010 / Cerca de 20 miembros del Grupo de Operaciones Especiales ingresaron al lugar donde los policías sublevados retienen al presidente de Ecuador. Sería inminente el traslado del mandatario al Palacio Carondelet. Allí, en la sede del Gobierno, hay una importante concentración que lo respalda.


Rafael Correa podría trasladarse a la sede de Gobierno.El presidente Rafael Correa estaría próximo a salir del hospital de la policía donde permanece retenido por policías sublevados, según informó la radio pública de Ecuador. Por su parte, voceros de los amotinados confirmaron a la agencia de noticias ANSA que se prepara la salida del mandatario. Cerca de 20 miembros del Grupo de Operaciones Especiales de la policía ecuatoriana ingresaron al hospital, informó la agencia noticiosa ANSA. No había información oficial sobre el objetivo de esa misión, integrada por policías armados y provistos de chalecos antibalas. La radio pública ya había anunciado que era inminente el traslado de Correa al Palacio Carondelet, sede del gobierno donde se mantiene una importante concentración ciudadana que lo respalda.




Publicado en :


CORREA : "SI SE ANIMAN, MATEN AL PRESIDENTE", por "El Argentino" del 30-09-10.



Arriba : Rafael Correa, presidente de Ecuador.

[La imagen es responsabilidad exclusiva de "Mirando hacia adentro"]


30-09-2010 / Cientos de uniformados ocupan un regimiento y el aeropuerto internacional de Quito en rechazo a la eliminación de beneficios económicos.El presidente Correa fue atendido en el Hospital por efecto de los gases y de heridas en la rodilla, pero ya se dirige a hablar a sus seguidores.



Captura de pantalla de Telesur.
Alrededor de mil policías se amotinaron hoy en Ecuador desde las siete hora local (las 9 en la Argentina) y tomaron el Regimiento Quito, el mayor de la capital, donde se negaron a dialogar con el presidente Rafael Correa, quien se hizo presente en el lugar.



Tras dirigirse a los uniformados, Correa fue atendido en un hospital de Quito, por heridas de "botellazos". También fue afectado por gases lacrimógenos lanzados en el lugar.
Por otro lado, manifestantes se congregan en la Plaza de la Independencia de Quito, frente al Palacio Presidencial, para defender el gobierno de Correa.



El amotinamiento policial se extendió rápidamente hacia el resto del territorio nacional y existen carreteras y vías obstaculizadas y cierre de algunos aeropuertos.



El mandatario, desde una ventana del Regimiento, en un improvisado discurso, se quitó la corbata y se abrió la camisa para mostrar que no llevaba protección antibalas. El mandatario aseguró que no dará marcha atrás en la ley de servicio público, aprobada este martes por la Asamblea Nacional, que retira condecoraciones y bonos a los policías, medida que originó e conflicto.



"Si quieren matarme, mátenme. Aquí estoy" gritó a los policías y agregó: "Sabemos que no hemos logrado solucionar todos los problemas, pero los estamos solucionando. Nunca antes ha habido tanto presupuesto para la Policía Nacional".



"Luchen por cosas que merecen luchar", agregó, durante su frustrado intento de diálogo con los uniformados, a quienes calificó de "ingratos".



En tanto, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, aseguró a través de TeleSur que "el pueblo de Ecuador rechaza estas protestas". "Tenemos a los sectores golpistas identificados y no descartamos que estén detrás de estos hechos", agregó.



Además, Patiño detalló que "el pequeño grupo de policías que protestan están mal informados sobre lo que establece la Ley de Servicio Público".



Por su parte, el jefe de las Fuerzas Armadas de Ecuador, el general Ernesto González, expresó su "apoyo" al presidente Rafael Correa. "Nosotros estamos en un estado de derecho, estamos subordinados a la máxima autoridad que es el señor presidente de la República", dijo.



El jefe FFAA de Ecuador, también aseguró: "Vamos a tomar las medidas que correspondan, las que determine el Gobierno nacional" para restablecer el orden.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

LA PLAZA Y EL TRIBUNAL, por Mario Wainfeld (para "Página 12" del 29-09-10)




Por Mario Wainfeld, para Página 12.


A dos cuadras de la Plaza Lavalle, la zona de Tribunales tiene su rostro de la tarde. Los negocios de fotocopias van cerrando, a medida que afloja la demanda. Los bares reciben a profesionales que terminan su jornada con un whisky, un café compartido, un esfuerzo de seducción con colegas, vecinos o compañeros de oficina. Por las transversales y por la Diagonal Norte, es otro planeta.
Columnas o manifestantes sueltos van llegando, con pancartas bien trazadas o manuscritas, de a cientos o de a cuatro. Suenan algunos redoblantes, bombas de estruendo aturden al cronista. Dos juezas se acercan, con su atuendo de labor: traje sastre, preeminencia del gris, un pañuelo que pone la nota de color. “No todos pensamos igual”, le comenta una magistrada al escriba. “No cuente que fui yo la que se lo dijo”, agrega apenas en broma. Claro que no se la identificará, su Señoría, basta con consignar el diálogo.
Movimientos sociales, los autoconvocados de 6,7,8, la pléyade de grupos juveniles que conforman la militancia kirchnerista, Carta Abierta. Ciertos asistentes son más conocidos. Como cuadra en la etapa, los manifestantes les piden una foto que toman con sus celulares, hay atávicos que todavía llevan una camarita.
Pocos vendedores ambulantes, mayormente de garrapiñadas, el olfato quizá les falló, hay mucha gente. En los movimientos sociales se ven microemprendedoras que ofrecen empanadas a precios que harían las delicias de Guillermo Moreno.
Los actos convocados por el oficialismo concitan desde “clase media” hasta grupos muy humildes, que concurren en familia, no faltan ni bebés ni abuelas.
Las plazas kirchneristas son, en 2010, pluriclasistas, con un amplio abanico generacional. Hay jóvenes de clase media, tantos como los llegados desde el conurbano. Bastantes portadores de aspecto setentista. La presencia sindical organizada es mínima, frisa lo residual.
Casi no se escuchan consignas a coro. Casi no se escuchan cánticos contra la Corte. “Tomala vos/dámela a mí/el que no salta/ es de Clarín.”
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Sin estadísticas fiables a mano, el cronista acude a su lectura impresionista. Desde 1983 se diversificaron “las plazas” centro de manifestaciones. Antes la de Mayo, la Plaza por antonomasia, copaba la banca. La diversificación de demandas, el mayor conocimiento del funcionamiento de los poderes del Estado indujo a los reclamantes a ser más precisos. Se quiere (o se aborrece) una ley, al Congreso. Se pide “justicia”, pronto despacho o fin de la impunidad de delincuentes... a Tribunales. Una movilización a Plaza Lavalle no es, como reza la Vulgata mediática, un “ataque” a la Corte como una a la Casa Rosada no es un “ataque” al Ejecutivo. Se pone el cuerpo, se expresa el número, se hace cerca de aquel a quien se quiere hablar. Hay en boga una hipótesis contraria: los jueces están exentos de escuchar la voz del Agora. Curioso privilegio de un poder público...
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La Corte Suprema tiene a estudio un recurso contra una medida cautelar facilista, dictada por un juez poco serio, confirmado por una Cámara que hace juego. Versa, también es sabido, sobre el apodado “plazo de desinversión”. Los demandantes aducen que un año es poco para que los oligopolios se adecuen a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, afirman los demandantes. Según ellos, los obligaría a malvender las licencias.
El argumento es vistoso pero falaz. Por lo pronto, no verificado. Los jueces no tuvieron ningún elemento a mano para corroborar su seriedad. Su único “dato” son las afirmaciones dogmáticas del reclamante. Las medidas cautelares no se abren a prueba. No hace falta ser muy versado en derecho para entender que la palabra del peticionante no es una prueba seria, ni siquiera una prueba.
“Es un hecho notorio”, comenta, por lo bajo, un Supremo y se equivoca. Los abogados Arístides Horacio M. Corti y Rubén Amílcar Calvo lo han refutado en un artículo accesible en la red de redes. El pretenso daño, puntualizan los juristas, es “conjetural, ya que el eventual daño emergente de dicha venta legalmente impuesta recién podría establecerse una vez que se conozca el precio estipulado en dicha venta futura”. ¿Sería irreparable, en tal caso, el daño sufrido del Grupo Clarín? Claro que no, podría demandar al Estado por los daños y perjuicios, claro que con la carga de comprobarlos. El Estado siempre fue buen pagador de sus deudas a las grandes empresas. En esta etapa es, como casi nunca antes, muy solvente.
Corti y Calvo añaden otra referencia de interés, que se parafrasea: el valor de un bien concesionado no es igual a uno de su plena propiedad. “El principio de indemnización integral rige exclusivamente para la propiedad personal y no se extiende a los bienes afectados a un servicio público o pertenecientes a las grandes corporaciones, en cuyo caso la indemnización debe ser justa, calificación que supone indemnizar exclusivamente el valor de origen histórico de los bienes, neto de amortizaciones y ganancias excesivas en su caso.”
La medida cautelar precoz, esa excitación de jueces solícitos ante el poder, es un mal rebusque. Funciona en los hechos como una sentencia: opera efectos contra todos por plazos larguísimos. Se supone que las medidas cautelares sean provisorias, acuciantes, imprescindibles para frenar daños irreparables.
El reclamante no prueba nada, apenas alega. Validar ese proceder inicuo que deroga por tiempo indeterminado una ley aprobada con amplias mayorías es un abuso de poder judicial, que también existen.
Es un ejemplo clavado de “gravedad institucional”, que habilita a la Corte a revisar una medida cautelar, por excepción.
Las razones de los juristas mencionados o del cronista son rebatibles, la Corte podría argüir distinto. Pero esconderse detrás de un formalismo para mantener la suspensión de la ley sin ponerle el gancho a la sentencia sería una privación de justicia, una elusión de responsabilidad y una incitación a que proliferen cautelares o amparos temerarios.
La mayor parte de la muchedumbre que estaba en la Plaza se movía por referencias más sencillas y tangibles: el apoyo a un gobierno, si se quiere la defensa frente a las corporaciones que le vienen haciendo frente desde hace dos años. Al principio sólo dieron la cara las entidades agropecuarias, ahora todas se sinceran. Las mediáticas son la vanguardia, la Unión Industrial Argentina se suma fervorosa, la Asociación Empresaria Argentina siempre estuvo.
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Desde luego, una movilización expresa a una parcialidad, traduce su capacidad de lucha, su ansia de protagonismo. Nunca es una referencia vacía, nunca debería zanjar un conflicto de poderes.
La Corte Suprema no debe ceder a las demandas de una marcha para cumplir sus deberes. Tampoco debería someterse a las llamadas telefónicas de los CEOs y gerentes VIP que fatigan sus teléfonos. La independencia se ejercita manteniendo equidistancia de los actores políticos y económicos, no privilegiando a aquellos con quienes se comparte la estadía en el primer decil de ingresos, la pertenencia social o la ilusión de tenerla.
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El cronista, afecto a las estimaciones, hace sus cuentas. La Plaza Lavalle es un cuadrilátero que tiene algo más de cien metros por cada lado. Redondeemos 12.000 o 15.000 metros cuadrados. La densidad oscila en una convocatoria pluriclasista y variada en la edad: los humildes y los jóvenes se abigarran más. Calcule 25.000 o 30.000 asistentes, lector, y no estará tan alejado. Con pocos micros, para los que vienen de barrios distantes del centro. Con una proporción alta de personas que llegaron por la libre y que se dispersaron en modo pacífico, con muchas tertulias, para solaz de los dueños de los cafés aledaños.
Los magistrados deben resolver conforme a derecho, no someterse a un reclamo callejero. Pero también sin escudarse en una artimaña procesal para definir la contienda sin exponer sus razones.
Los competidores políticos del kirchnerismo toman buena nota de este acto, del realizado en el Luna Park, de los convocados por Hugo Moyano, de la intensa red de bloggers. Alegar que todos son funcionarios, que son arrastrados o que van por la paga tiene buena prensa. Pero es una floja descripción que niega un aspecto importante de la coyuntura. Quienes ambicionan (conservando todavía chances pese a sus desempeños del último año) vencer al kirchnerismo leerían mal si subestimaran su aptitud para convocar, su “capacidad de calle”. Y, en política, leer mal es un vivero de errores.

martes, 28 de septiembre de 2010

DIEGO CAPUSOTTO : "SOY NIHILISTA, ANARQUISTA Y PERONISTA", entrevista para "NI A PALOS" realizada por Sebastian Feijoo .


El humorista más filoso de la TV vuelve mañana con otra temporada de Peter Capusotto y sus videos. En agosto estrenará Pájaros Volando, su nueva película.


Dicen que el que no apuesta no gana. Diego Capusotto viene apostando a un humor distinto desde 1992, con De la cabeza y Cha Cha Cha ; desarrolló una mirada más personal con Todo x 2$ , y parece haber encontrado su formato más afilado e influyente de la mano de Peter Capusotto y sus videos . El envío que estrenará nueva temporada mañana en Canal 7 provocó un cisma en la TV argentina. Capusotto no es Tinelli, a Dios –o quien corresponda– gracias. No tiene su masividad, rebote, ni vocación de poder. Pero su sentido del absurdo, ironía y militancia política y estética ganó un espacio poco antes inimaginable que terminó conmoviendo a la cultura rock primero e incorporándose después al imaginario social –en forma directa o indirecta– de muchos argentinos.El universo de Peter Capusotto incluye a personajes tan inverosímiles como Bombita Rodríguez (el Palito Ortega de la Tendencia), Pomelo (la estrella de rock que promueve la estupidez y nunca compuso un tema), Violencia Rivas (la creadora del punk rock devenida en señora mayor incontinente emocional) y Micky Vainilla (el cantante pop nazi), entre tantos otros. Pero en el desarrollo de éstos y tantos otros sujetos imaginarios se cuelan medulares críticas a usos culturales, sociales y políticos, sazonados con altas dosis de liturgia peronista que en otras manos hasta podrían sonar profanos. Capusotto y el coguionista y productor Pedro Saborido construyeron un mundo que desde lo absurdo –y no tanto– cuestiona la realidad y muchas miradas que circulan sobre ella. “Siempre partimos de situaciones cotidianas, pero las llevamos a lugares inverosímiles. Eso es el humor y el nuestro incluye al peronismo”, explica Capusotto en diálogo exclusivo con Miradas al Sur.Pero se dijo que Capusotto demostró ser un apostador exitoso y la figura no le hace estricta justicia. Establecido el éxito de Peter Capusotto y sus videos , el actor recibió múltiples propuestas para ensanchar sus bolsillos sin grandes esfuerzos. Desde que Pomelo publicite bebidas alcohólicas hasta que el programa pase a uno de los canales de mayor rating. El actor explica: “Aprendimos con Todo por 2$. Estar producido por una megaempresa hace que uno tenga que negociar ciertas cosas, como ir a algunos programas, hacer presencia, reuniones... Hoy por hoy no negociamos. En aquel entonces el medio nos intoxicaba un 30 por ciento. Ahora no aceptamos ni eso. En cuanto al tema publicidad, las ideas de los supuestos creativos suelen ser nefastas. Yo no quiero fomentar que los pibes tomen irresponsablemente”. Así las cosas, la figura del apostador audaz se desvanece para dejar lugar al artista que ganó un lugar, lo valora y no está dispuesto a desdibujarlo en el nombre del dinero o un supuesto crecimiento. Una toma de posición poco usual en estos días.Capusotto no quiere adelantar demasiado sobre la nueva temporada del programa que comienza mañana, a las 22.30. “Desde hace meses nos venimos juntando con Pedro (Saborido) para tirar ideas. Hace poco mas de un mes que empezamos a grabar. El procedimiento –perdón por la terminología tan policial– es reunirnos, tirar ideas de nuevos personajes, seleccionar, desarrollar y grabar. La gente va a ver unos seis o siete personajes nuevos, que van a tener continuidad. Otros van a realizar apariciones casi fantasmagóricas, con fecha de caducidad. Clásicos como Micky Vainilla, Bombita o Violencia Rivas, van a tener su lugar muy pronto. En el primer programa Bombita va a protagonizar una suerte de corto, con mucho desarrollo”, desliza.


Sebastián Feijoo : –¿Es difícil seguir con el programa y no repetirse?


Diego Capusotto : –Nosotros trabajamos para que el programa nos siga interesando a nosotros. Y la única forma de lograrlo es creando nuevos personajes y jugando con eso. Creo que la gente percibe nuestro compromiso y así el vínculo se hace más fuerte. La forma de contar también es importante. Eso quizás permite que la gente recuerde algún personaje que nació y murió hace mucho tiempo.


S.F.: –¿El programa fue pensado para algún público en particular?


D.C.: –No. Nunca llegamos tan lejos. Simplemente pensamos en un programa que nos gustara ver como espectadores. En realidad, nos propusieron hacer un programa de videos. Primero decidimos pasar música que no tuviera cabida en la tele o la radio, después presentarla de una forma diferente y más tarde nos dimos cuenta que teníamos muchas cosas para contar del mundo rock porque es un ámbito que vivimos mucho.


S.F.: –En el programa hay mucho de absurdo, pero también lecturas críticas de la realidad.


D.C.: –Cuando uno hace humor se está burlando de algo que le molesta, de algo antagónico a su forma de pensar. La típica construcción moral, falsa e hipócrita, siempre nos va a encontrar de la vereda de enfrente. Con esa gente no hay nada que dialogar. No somos demócratas dialoguistas con el enemigo.


S.F.: –La burla y la ironía están muy presentes en el programa. Pero algunos personajes y chistes también transmiten cierta cosa afectiva.


D.C.: –Sí, porque trabajamos con muchos protagonistas e ideas con las que crecimos. Desde las canciones de Palito Ortega hasta la vuelta de Perón y las organizaciones armadas. Son íconos. Palito como el cantante popular abocado a las convenciones: la madre, la noviecita, etcétera. Pero ojo: yo no creo que Palito Ortega es algo interesante porque era popular. Esa es una mirada que habría que revisar. Sí, que en todo caso el personaje está atravesado por algo de nostalgia. Lo de la vuelta de Perón y las organizaciones es algo mucho más denso e importante. Algo casi magnífico con todos los condimentos: esperanza, fiesta y tragedia… En este caso el humor pasa por poner esos símbolos en un lugar completamente diferente.


S.F.: –Pocos se animaron a hacer humor con Perón.


D.C.: –El relato humorístico permite entrarle a todo: a lo que te une afectivamente y a lo que está del otro lado de la mesa. Evidentemente siempre hay un juego de lo inverosímil. Pero la figura casi patriarcal de Perón ofrece muchas posibilidades. Y no tiene adversarios. No se sostiene demasiado hacer algo con (Raúl) Alfonsín. Las distancias son siderales...


S.F.: –Siempre te molestó la etiqueta de nuevo humor. ¿Por qué?


D.C.: –Nos ponían la categorización de “humor nuevo” desde Cha Cha Cha . Obviamente no tenía la estructura de un típico programa de humor, sobre todo en ese momento. Fragmentar los sketchs y el auto zapping llamaba la atención, pero no era nuevo. El humor uruguayo tenía cosas similares, el inglés también. Era una etiqueta superficial que no llevaba a ningún lado, por eso no nos gustaba.


S.F.: –Pero más allá de las etiquetas, encontraste un ámbito nuevo para moverte que incluye sus propias reglas.


D.C.: –Eso sí. Es una elección que implica qué hacemos y cómo lo hacemos. En eso sí nos hemos corrido de la lógica televisiva que pretendería otra cosa. Generalmente, si un programa va bien se le da más exposición, más horarios y se lo condena a nunca parar. Nosotros logramos bajarnos de eso. Cuidar nuestros tiempos es una forma de cuidar la creatividad y el programa. Por eso hacemos temporadas de doce capítulos. Después nos enteramos de que en otras partes del mundo hay gente que trabaja así. Pero nosotros no lo sabíamos. Canal 7 supo entender que esa mecánica era mejor para todos. Incluso el año que viene me gustaría hacer teatro y parar un poco con la tele.


S.F.: –Recibieron propuestas de otros canales. ¿Por qué decidieron dejarlas de lado?


D.C.: –Porque no nos interesa aparecer en un canal con más ráting y apoyo, y que eso nos quite libertad. No tenemos una lógica capitalista. Creemos que es mejor mantener un espacio propio, sin condicionamientos. Sin ingerencias de ninguna índole. Para nosotros, ése es el mayor de los éxitos.


S.F.: –Trabajaste muchos años con Fabio Alberti y en algún momento te acusó de hacer humorismo oficialista a través de los medios. ¿Pudieron aclarar el tema?


D.C.: –La última vez que hablé con Fabio fue hace dos años. Lo llamé por teléfono y le deseé lo mejor, me dijo lo mismo y ahí terminó. No tengo nada más para decir. No me gustó cómo algunos medios exacerbaron el tema. Cuando empecé con el programa en Canal 7 estaba trabajando con Fabio en el teatro. Pero muchos periodistas parece que lo ignoran. Para mí lo importante con Fabio es lo que hicimos: dejo todo ahí. Si tengo que aclarar algo con él, lo hablaremos personalmente y no lo voy a hacer mediático.


S.F.: –¿Lo de oficialista te incomoda?


D.C.: –Lo de humor oficialista, sí. El rock no tiene nada que ver con (Néstor) Kirchner. A no ser que haya tenido una banda y nunca me enteré. Nosotros estábamos en Canal 7 en la época de la Alianza y a nadie se le ocurrió decir que hacíamos humor aliancista . Pero en el escenario de hoy, cruzado por intereses de todo tipo, uno tiene un programa en el canal estatal y es kirchnerista. Yo me cago de la risa. Pero es una mirada muy vulgar, expresa demasiada liviandad.


S.F.: –Y más allá del programa en sí mismo, ¿te sentís identificado con este gobierno?


D.C.: –Es el Gobierno con el que siento más empatía desde la vuelta de la democracia. Creo que se avanzó en muchos aspectos y se enfrentó a poderes muy grandes y nefastos. Pero tampoco considero que estemos en un gobierno inmaculado, o en La Habana del ’59. No soy tan pelotudo. Lo que pasa es que uno mira la oposición y se espanta. ¿”Mejor Felipe”? Quién puede creer eso. ¿De Narváez y su peronismo disidente de Perón? Menos. La UCR se abraza a un traidor como Cobos y lo bendice como ex traidor. Después... Carrió es un personaje que entra en una especie de nebulosa de mugre...


S.F.: –¿Hasta dónde te identificás con el peronismo?


D.C.: –Me siento un producto de muchas cosas. Yo soy nihilista, anarquista y peronista. Soy peronista por los enemigos que el peronismo ha interpelado. Desde la Iglesia a los grupos económicos empresariales y del campo. Aunque en el peronismo a veces parece que puede entrar todo. Hasta el Opus Dei... Uno también se identifica con el peronismo por la sensibilidad social y como luchar para eso. Pero no como esos pequeños burguesitos que entienden el peronismo como una liturgia y nada más.


S.F.: –El 5 de agosto se estrena Pájaros volando , la nueva película que protagonizás. ¿Estás conforme con los resultados?


D.C.: –Sí, laburé con gente amiga, muy cómodo. El guión es de Damián Dreizik y la dirección de Néstor Montalbano, que también dirigió Soy tu aventura (la otra película que hice con Luis Luque). Yo soy José, un flaco que labura en una remisería y siente nostalgia del breve éxito que tuvo en la época en la que tocaba con su primo Miguel (Luis Luque). Aparecen muchos roqueros, como (Miguel) Zabaleta, (Miguel) Cantilo, Claudio Puyó y personajes como Antonio Cafiero y Víctor Hugo Morales. En algún momento aparecen extraterrestres... Es muy loca y divertida.


S.F.: –Estás con la tele, se viene la película, salió un libro, un DVD, hiciste un programa de radio… ¿tenés algún proyecto más en mente?


D.C.: –Sí. Pero son proyectos sexuales. En los que está incluida mi mujer, pero no en todos. Hay otros en los que mi mujer está incluida con otros ( risas ). Proyectos no. Sí la decisión de hacer teatro el año que viene. Seguramente con personajes del programa y otros nuevos. Pero todavía tenemos que armarlo.


Entrevista para "Ni a Palos", suplemento del periódico "Miradas al Sur", realizada por Sebastián Feijoo.


lunes, 27 de septiembre de 2010

LAS LEYES SON PARA TODOS, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")



Una de las bases ineludibles de una democracia es la igualdad ante la ley. Sin embargo, ese principio es el que más cuesta cumplir, ya que aquellos que , por su posición socio-económica ocupan un lugar de privilegio en una sociedad, se sienten y generalmente son inmunes a las leyes que se aplican a nosotros, simples mortales.


Esta situación es aún más grave en relación a personas jurídicas, como las grandes empresas concentradas, que ocupan posiciones oligopólicas o monopólicas en una sociedad.


Y, dentro de este universo de empresas inmunes a las leyes, las que gozan de mayor impunidad son las empresas mediáticas, pues ellas fijan la agenda política y "construyen" la realidad, al menos la realidad mediática que es, para mucha gente, más real que el mundo que los rodea.


Para el interesado en este tema, le recomiendo el reportaje a Ramonet que está en la etiqueta "Ignacio Ramonet", así como un artículo que publiqué hace varios meses, El Verdadero Poder (el link es : http://adriancorbella.blogspot.com/2010/04/el-verdadero-poder.html ).


Justamente por eso es tan importante la ley de medios.




Mañana : ¡¡¡¡ TODOS A PLAZA LAVALLE !!!

UN PUNTO DE INFLEXIÓN EN EL DESTINO DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA, por Modesto Emilio Guerrero (para "Tiempo Argentino" del 26-09-10)


El lunes, Venezuela amanecerá vestida electoralmente de otra manera. Una nueva victoria del chavismo en 11 años y 16 pruebas electorales consecutivas, la número 14, permitirá registrar un hecho que ya dábamos por superado. Las 33 fuerzas escuálidas de la oposición habrán ganado un espacio institucional de 50 a 70 diputados, que será igual a la cantidad perdida por las fuerzas chavistas en una Asamblea Nacional de 165 curules.Lo que antes era difuso y mediático para ellos, será un poder parlamentario, con representación popular y autoridad de Estado, dentro y fuera del país. Este es el punto de partida de lo nuevo, en un escenario latinoamericano con avances electorales de la derecha en 5 países y militarización creciente desde los EE UU. Nada será como hasta ahora dentro del país, y sus efectos podrían incidir en el curso de la nueva geopolítica que Venezuela viene armando con América del Sur mediante el eje Caracas-Buenos Aires-Brasilia, y la Unasur como instrumento. En Centroamérica, las islas caribeñas y los países andinos, con el ALBA y PetroCaribe, así como Irán, Rusia, India, el mundo árabe, son actores clave del nuevo puzzle internacional, en eso que llaman la pluripolaridad del sistema mundial de Estados.El 21 de septiembre, el presidente venezolano Hugo Chávez declaró en el Estado Zulia esta frase premonitoria: “Nos estamos jugando el destino de la revolución bolivariana”, y algunos habrán pensado que se trataba de otra hipérbole en su conocida prosapia impetuosa.Es que aun consciente de que el gobierno podría obtener una mayoría calificada de unos 100 a 110 diputados (el peor escenario habla de 85-90 legisladores), la dinámica política siguiente será de abierto desafío a su gobernabilidad. El parlamento se convertirá en trinchera para desquiciar el equilibrio institucional y social, como fue para muchos países en situación similar desde la República de Weimar, en 1923.Para comprenderlo equiparemos estos anuncios. Moisés Naim, el venezolano que dirige la revista del Departamento de Estado Foreign Affairs, aconsejó el 18 de septiembre en Nueva York, que “las fuerzas democráticas venezolanas tienen poco margen, pero sí una gran oportunidad de ser alternativa después de una década de conducta errática”. Otro experto de la derecha muy de derecha venezolana, J. J. Rendón, asesor de los triunfos de Uribe, de Lobo y Manuel Santos, actual consejero de la oposición en Venezuela, advirtió el 14 de septiembre en su página web Rendon&Asociado que “ganar muchos diputados es importante, pero más importante será que asuman una estrategia de acumulación y transición hacia el año 2012”.En la Argentina, la diputada conservadora Elisa Carrió espera el mejor momento para elevar un proyecto de resolución que anule la decisión parlamentaria que aceptó al Estado bolivariano en el Mercosur en 2006. El senador del Partido UNACE del Paraguay avanzó un poquito más y señaló en ABC Color el 15 de septiembre: “Para qué vamos a votar el ingreso de Venezuela si más pronto que tarde el Señor Chávez saldrá del poder.” En cambio el político venezolano Osvaldo Álvarez Paz apuntó al blanco de estas inclinaciones: “Aquí nos estamos jugando el todo por el todo, la Asamblea Nacional deberá ser el trampolín democrático para echar a este hombre del coroto en dos años.” Como se dice en Venezuela, más claro no canta un gallo.De las 234 leyes sancionadas entre 2001 y 2010, unas 40 afectan con gravedad el poder de la burguesía en el país. La oposición quiere modificar, enmendar, corregir, empeorar y pervertir, y si puede, derogar, las leyes que modificaron la propiedad de la tierra y habilitan a lo mismo en la industria y el comercio, así como evitar que el actual control obrero se convierta en ley. Quieren derogar la Ley de los Consejos de Poder Comunal, o las que impusieron controles a la Bolsa y la banca. La Ley de Medios, y las leyes que revirtieron todos los recursos mineros y la electricidad al Estado, también la Ley Orgánica de Educación, la de gratuidad en salud y asistencia social, que obliga al pago de pensiones con el total del salario nacional, o aquella que modificó la doctrina y educación militar incluyendo el socialismo en sus programas, que además pauta las milicias populares, las reservas y los simulacros de defensa militar junto con la población.Otro propósito inexorable es torpedear los más de 800 tratados, convenios, protocolos y acuerdos, mediante los cuales Venezuela impulsa su proyecto de desarrollo económico endógeno y la multipolaridad antiimperialista. Joaquín Morales Solá lo entendió bien cuando dijo en una columna que “esos acuerdos sólo sirven al destemplado proyecto bolivariano en Venezuela y alimentan más kirchnerismo en Argentina”.Será muy cuesta arriba para la oposición, once años después y con tantos avances sociales y éxitos electorales acumulados. El gobierno mantendrá la mayoría, aunque estará obligada a negociar, pero el movimiento social bolivariano no permitirá retrocesos legislativos en sus conquistas. Este será, entonces, un punto de inflexión en el destino de la revolución.


por Modesto Emilio Guerrero

Escritor y periodista venezolano.


Publicado en la edición impresa de Tiempo Argentino, Año 1, nº 134, 26-09-10, p.29

Publicado en forma digital en :
http://tiempo.elargentino.com/notas/punto-de-inflexion-destino-de-revolucion-bolivariana

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿POR QUÉ LOS KIRCHNER GENERAN TANTA CRISPACIÓN?, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")


Hay muchos ciudadanos de clase media y clase media baja que se preguntan eso (Los de clase alta lo tienen más claro). Son gente que, si los apurás, te dicen que la política es una porquería y se definen como “apolíticos”. Pero son “apolíticos” con una postura política bien definida. Posición que obtienen de los medios que consumen, diarios como Clarín o La Nación, canales como el 13 o TN, revistas como Noticias. No pueden entender porqué los Kirchner son tan conflictivos, generan tantas disputas, tantas antinomias.


No hace falta escarbar mucho para descubrir que añoran gobiernos más moderados, más buscadores del consenso, menos conflictivos y peleadores, tal como los de Menem, De La Rúa o Duhalde. No como “éstos”, que por sus “caprichos” y “soberbia”, pasaron del altísimo índice de popularidad que Néstor Kirchner tenía en 2003, a esta situación actual. No como “esa” que se pelea con todo el mundo.


Quizás la versión intelectual de esa postura sea el libro de Ernesto Tenembaum, cuyo título, “¿Qué les pasó?”, lo define todo.


Quizás la gran pregunta sería porqué esos tres gobiernos no generaron la misma “crispación”... porque digamos que el dueto Menem-De La Rúa impulsó transformaciones muy profundas que afectaron negativamente a millones de personas : gente que quedó definitivamente sin trabajo, empresarios de pymes y comerciantes que bajaron la persiana, para nunca volver a subirla, trabajadores que vieron sus derechos laborales conculcados...


Y sin embargo estos sectores protestaron en soledad, ante la indiferencia de los demás grupos sociales que luego también serían afectados. Ninguna medida de Menem, y eso que muchas fueron terribles, generó una reacción equiparable a la militancia social y mediática que provocó la crisis de las retenciones, por citar un ejemplo. Y allí la clase media se movilizó claramente EN CONTRA de sus intereses, ya que el fracaso de las retenciones móviles provocó el aumento de los precios de los alimentos que hemos visto en éstos dos últimos años...

¿Por qué ninguna medida de Menem desató una reacción semejante, cuál es la diferencia?...

La primera diferencia pasa por lo mediático. Menem tuvo muchos medios de prensa en su contra, pero en su mayoría estos medios lo criticaban no por sus políticas en sí, sino por los aspectos oscuros, corruptos, que parecían acompañarlas. No hubo una crítica desde los ideológico al neoliberalismo, no se criticó a las privatizaciones, la convertibilidad o la creación de las AFJP por su carácter negativo, por su destrucción del aparato productivo y el aniquilamiento de los hilos que unen un tejido social, sino que se cuestionaba cierto estilo desprolijo que permitía sospechar que algunos dineros terminaban en los bolsillos equivocados. Se criticaba la corrupción, no las políticas. Se criticaban aspectos formales, coyunturales, no cuestiones de fondo, estructurales. Hubo honrosas excepciones, pero muy pocas.

La segunda diferencia pasa por cuestiones de poder. Las políticas neoliberales afectaron a sectores de clase baja, y a la clase media menos próspera. Estos sectores podían protestar individualmente, pero carecían del poder político y mediático necesario para generar una movilización social más amplia en su favor, para producir una polarización que uniera a todos los que se oponían a esas políticas. Cada uno se resistió como pudo y a su manera, y lo hizo sólo cuando vio afectados sus intereses más directos ; y cada sector fue derrotado individualmente.

¿Qué es lo que pasa ahora?... Las medidas de los Kirchner afectan generalmente a sectores muy poderosos, a la burguesía agroexportadora que se nuclea en la Sociedad Rural, a las jerarquías eclesiásticas más encumbradas, a las fuerzas armadas, a las empresas más concentradas que controlan la UIA, a los oligopolios mediáticos... Y esos sectores no luchan solos. Esos sectores tienen el suficiente poder económico, político y mediático para movilizar en su favor a otros sectores : fuerzas políticas, organizaciones empresariales, multimedios, fuerzas sociales... Y entonces la sociedad se polariza : una parte está a favor, otra en contra...

Y aparece la famosa “crispación”... frente a la “Cris-pasión”...

Entonces, la conclusión es muy clara :
¿Por qué Menem o De La Rúa –o Duhalde, pese a aquella poco feliz frase de “el que puso dólares recibirá dólares”- no generaban tanta crispación?... ¿Por qué los sectores medios reaccionaron recién cuando el modelo se derrumbó y sus depósitos fueron acorralados?
PORQUE MENEM O DE LA RUA AFECTABAN LOS INTESES DE SECTORES SOCIALMENTE DÉBILES.

¿Por qué los Kirchner generan tanta crispación?...
PORQUE LOS KIRCHNER AFECTAN LOS INTERESES DE LOS DUEÑOS DE LA ARGENTINA...

Adrián Corbella, 26 de septiembre de 2010.
COMENTARIO DE "MIRANDO HACIA ADENTRO" :
19-02-11 :
Una versión actualizada de este artículo, bajo el título de "¿Por qué el kirchnerismo genera tanta crispación?", fue publicada hoy en la revista digital "Redacción Popular. Ideas para la unidad latinoamericana", dirigida por el profesor Raúl Isman.
Dejo a continuación el link :

PAPEL PRENSA : LA QUERELLA, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")


Hoy 26 de septiembre el diario TIEMPO ARGENTINO publicó un suplemento de 28 páginas que incluye el texto completo de la querella judicial que la Secretaria de Derechos Humanos presentó ante la justicia federal.

El texto fue publicado también en la edición digital de "El Argentino".

A aquellos lectores con formación jurídica que quieran leerlo les ofrecemos el INFORME COMPLETO

PATETISMO ILUSTRADO, por Florencia Peña (para "Tiempo Argentino" del 26-09-10)


Crónicas a Flor de Piel

por Florencia Peña


La derecha está tan nerviosa... y el nerviosismo los vulnera, los deja expuestos. Escriben editoriales y tapas en sus diarios y revistas, creando una realidad, instalando una realidad que los libere de culpa y cargo y, lo que es peor, que los muestre como héroes: los verdaderos patriotas están por salvarnos a todos de los archienemigos, que no son otros que los ‘K’. Pero para salvarnos, no debemos preguntarnos nada. Simplemente, dejarnos llevar. Lo que pasó, que quede bien enterrado.

Sigamos amando pese a todo. El amor es el poder real entre todos los poderes.”Silvio Rodríguez Lo que contaré a continuación me da mucha vergüenza, porque entra de lleno en el patetismo ilustrado. El miércoles me tomé un taxi. Un hombre corpulento, con mirada rígida, nos observó sentarnos por el espejo retrovisor. Le dijimos la dirección y, sin decir palabra, arrancó. La radio se escuchaba muy fuerte. Sintonizaba el programa de Lage. ¿Se acuerdan de este periodista, allá por 2001, cuando vaticinaba que el dólar iba a valer 10 pesos, y no se le movía una pestaña? Cada vez que lo escuchaba me quedaba muy asombrada de sus afirmaciones contundentes, y sus datos tan precisos, sobre una Argentina que, según él y su coequiper Feinmann, se estaba desplomando para convertirse en polvo.
Ahí estábamos mi amiga Leti y yo, escuchando cosas que me duelen y me preocupan. Hablaban de los Derechos Humanos. Leían la tapa de Perfil, que explicaba cómo el gobierno convirtió en negocio este tema. Cómo los “K” se apropiaron de esta lucha con fines meramente políticos. Que lástima que vuelquen sin pudores sus pensamientos tan fascistas y derechosos, cagándose, y perdón por la expresión, en todos los argentinos que fueron condenados a muerte, torturados, y robados por el “Estado”. Por un Estado genocida que tenía miedo de las ideas, de que los “subversivos” despertaran a tantos que estaban ciegos, dormidos o simplemente mirando a otro lado.
Que las Madres y Abuelas, por primera vez, sientan que un gobierno se interesa en que haya justicia, en que los genocidas y cómplices paguen por sus delitos, eso los retuerce. Los retuerce que quede claro que la dueña del multimedio más grande del país oculta todo lo que puede, con artilugios legales y no tanto, para que nunca se sepa la verdad. Pero la Verdad, señores, tarde o temprano se deja ver, se muestra, y acecha tanto que enloquece. Y ahora que las máscaras van cayendo, y queda en evidencia que el golpe no fue sólo militar, que muchos civiles −entre ellos empresarios, periodistas y jueces− ayudaron, ocultaron y entregaron. Ahora que con nombre y apellido podemos sentar y enjuiciar a estos imorales y traidores, ahora vuelven a tener miedo. Y salen de sus madrigueras, desesperados, utilizando cualquier artilugio para defenderse.
El viaje continuaba, y Lage y su staff iban por más. Hablaban de Moyano y la CGT, las críticas y los fracasos de este dirigente: “Qué loco, ¿no? Cómo avanza el sindicalismo en este país...” Claro, los representantes de los trabajadores en el Congreso proponen una ley del Primer Mundo: que los empleados participen en las ganancias. Y los empresarios se ponen de los pelos: ¡la cabeza de la UIA nos compara con Cuba! Y salen a reivindicar con énfasis la propiedad privada y los valores más nefastos del capitalismo. Y los representantes de las corporaciones en el Congreso... ¿de qué lado van a estar? Inmediatamente y como un acto reflejo, la miré a Leti y le dije: “Menos mal. Si no, los trabajadores no tendrían respaldo. Volveríamos al Menemato.” Y ¡¡¡chan!!! La frase maldita caló hondo en el taxista, que sin parpadear me miró por el espejo de una manera que me dio miedo. La radio seguía a tope, y le pedí que por favor bajara un poco el volumen. ¡¡¡Channn!!! ¡La frase maldita: el regreso! Me volvió a mirar por el espejo, siniestro el hombre, y bajó apenas el volumen. Yo no pude resistirme y le pregunté: ¿Usted por qué me mira así? Solamente le pedí que baje el volumen.
“El taxi es mío, querida, yo acá escucho como quiero.” “Sí, claro”, le respondí, “el taxi es suyo pero el viaje lo estoy pagando yo, y esta radio, y tan fuerte, me está contracturando”. Y ahí, la hiedra venenosa largó su veneno: “Te escuché, nena, lo que dijiste sobre el sindicalismo.” ¡¡¡Ah, bué!!! Cantamos línea para bingo. Parece que el señor era un poquito intolerante. “Perdón, yo no hablaba con usted, hablaba con mi amiga.” “Qué me importa, te escuché igual.” Por suerte habíamos parado en un semáforo. Abrí la puerta, saqué la plata y le pagué. Le dije que por gente con ese tipo de maneras y pensamientos la Argentina se volvía cada vez más intolerante. “Yo soy democrático”, me gritó desaforado. Y cuando estaba por cerrar la puerta, me arrojó la mejor de todas: “Y no me extraña lo que decís, nena, si mirá como estás vestida.” ¡¡Chan!!! La última cruzada.
Quizás así contado no suene tan terrible, pero les aseguro que eran aterradores su actitud y su patoterismo. ¿Qué significa “mirá cómo estás vestida”? Yo tenía un saco de abrigo largo, un vestido que me dejaba ver un poco las piernas y unas botas. Supongo que para este tipo de especímenes, las mujeres que muestran un poco de piel, son indefectiblemente “prostitutas”. Y pensé que no sería nada raro que este hombre sea un maltratador. Que sea violento con su mujer y sus hijos. Recordé un documental que estuve haciendo la semana pasada sobre violencia de género, que saldrá por Cosmopolitan. Tuve contacto con muchas mujeres que sufren por esta problemática, y este es el prototipo de “macho” que un día termina mandando a su mujer al hospital, producto de una paliza.
Cambiando de tema, pero no tanto, ayer recibí un mail, de esas cadenas, que pretenden instalar irrealidades, con un tinte netamente ideológico. Lo transcribo:
PARA TENER EN CUENTA
Es muy cortito, tremendamente claro y se aplica 100% a nuestra realidad social:
“Planes Trabajar”, “Jefes y Jefas de familia”, “Asignación por hijos”, “Prebendas Políticas”
Pensamiento de A. Rogers: Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado, para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas; y cuando ésta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo...es el fin de cualquier Nación.
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.
Dr. Adrian Rogers, 1931
Googleé su nombre y... ¿a que no saben lo que descubrí? Que Adrian es un conservador evangelista que, en nombre de Jesucristo, pregona todo tipo de ideas que se ajustan a este tipo de ideología que arriba describe. Los invito a que lo investiguen un poco. Les va a resultar más que interesante. No sé por qué, pero me hace acordar a unos cuantos que conocemos. ¿Se acuerdan del debate del matrimonio entre personas del mismo sexo? Cuánto cuesta cada avance, ¿no? Hace tiempo de la sanción de la ley, y todavía hay funcionarios que insisten en perpetuar la discriminación.
No caben dudas. Desde 2003 nuestro país está atravesando un período de cambios profundos y significativos. Cambios en áreas distintas como salud, educación, economía, infraestructura, cultura, pero con un denominador común: una fuerte participación del Estado para implementar políticas sociales y garantizar una mayor distribución de la riqueza.
Recordemos lo que pasaba poco antes, en los dorados ‘90s: seguíamos el mandato del FMI al pie de la letra, entrábamos en el primer mundo, mientras la brecha entre ricos y pobres se ampliaba, la concentración crecía, el Estado se ausentaba de la educación, la salud, la seguridad, las jubilaciones, y se cocinaba la crisis de 2001.
Sin embargo, parece que algunos sectores insisten en negar las evidencias: consideran los logros de esta gestión como una exageración de los oficialistas, y siempre encuentran un índice negativo para mostrar. Si citan a algún especialista extranjero, es un vocero recalcitrante del neoliberalismo, y cuando nos elogian en el foro internacional lo pasan por alto, o ningunean los méritos y los reducen a simple coyuntura.
En este sentido la última semana vuelve a ser significativa. Por ejemplo, las Abuelas anunciaron la recuperación de la identidad del nieto número 102. Otro gran avance en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia. El caso es similar al de Marcela y Felipe Noble Herrera : el chico se negó a realizarse análisis de ADN, y el juez ordenó tomar muestras de su ropa. Tal vez por eso “algunos medios” no le dieron la importancia que se merece. Por suerte, el viernes una persona que recibe bastante atención de la prensa, Barack Obama, se ocupó de poner las cosas en su lugar: elogió la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, la importancia de su militancia como forma de resistencia a la dictadura. ¿Estarán orgullosos de este “logro argentino” los que defendieron los indultos, los que insiten en que no se revise su oscuro pasado, los que cuestionan al Banco de Datos Genéticos? Esta semana también (¡qué semanita!), procesaron al jefe del centro de detención clandestino El Vesubio, y se presentó una querella contra Videla, Martínez de Hoz y Magnetto en la causa por Papel Prensa. Es increíble que, pasados tantos años de la última dictadura, haya estructuras que continúan vigentes. Cosas que recién salen a la luz.
La derecha está tan nerviosa... y el nerviosismo los vulnera, los deja expuestos. Escriben editoriales y tapas en sus diarios y revistas, creando una realidad, instalando una realidad que los libere de culpa y cargo, y lo que es peor, que los muestre como héroes: los verdaderos patriotas están por salvarnos a todos de los archienemigos, que no son otros que los “K”. Pero para salvarnos, no debemos preguntarnos nada. Simplemente, dejarnos llevar. Lo que pasó, que quede bien enterrado. Así seremos libres. Me dan vergüenza los Fontevecchia, los Gelblung, los Magnetto. Y los Lanata y los Caparrós, que no son lo mismo, pero que con sus dichos confusos ayudan a no aclarar, a no sanar.
¿Será que el patetismo ilustrado de a poco irá desapareciendo, y el tiempo y nuestra lucha nos darán la razón? Que vamos acercándonos a nuestro sueño: tener una Argentina más soberana y más justa.


por Florencia Peña


Publicado en la versión impresa de “Tiempo Argentino” del 26 de septiembre de 2010, Año1 , nº 134, pag. 38

Publicado en forma digital en :
. http://tiempo.elargentino.com/notas/patetismo-ilustrado

LA HERENCIA DE LA MOVILIDAD SOCIAL. EL PRESENTE Y LA CRISIS DEL 2001, por Jorge Muracciole (para "Tiempo Argentino" del 26-09-10)


Hubo un cambio de paradigma que rompió con la lógica de los ajustes sin fin, que privilegiaban la disminución del déficit fiscal sobre las necesidades de los jubilados y el poder adquisitivo de los trabajadores.
Las inestables clases medias en la Argentina sufrieron en los últimos 65 años un particular periplo de avances significativos y retrocesos profundos. Una inédita transformación social y económica que generó a mediados de los años cuarenta, la irrupción del peronismo, con una particularísima movilidad social ascendente, sostenida a pesar del golpe del ’55 en una curva creciente que fue paulatinamente estancándose hasta finales de los ’60 y un abrupto cambio, con las primeras andanadas del ajustazo de Celestino Rodrigo, como versión anticipada de lo que más tarde se plasmaría con los planes económicos de la dictadura cívico-militar de marzo de 1976, que implementó una profunda restructuración y un cataclismo en términos sociales y económicos. Fue necesario para esos fines la instalación del Terrorismo de Estado, la desaparición forzada de personas, la tortura, el asesinato, el ocultamiento de cuerpos y la apropiación de niños como forma de implementar el exterminio planificado hacia todo opositor político considerado peligroso para el plan económico, político y social instaurado.Ese duro aprendizaje social (de quienes en busca de la ansiada “seguridad” delegaron en el poder militar sus derechos de gobernarse por medio de representantes constitucionales) fue resultado de la naturalización del “por algo será” y la indiferencia frente a la militarización de la vida cotidiana. En síntesis, el “no te metás” como dispositivo de sometimiento y el “hacé la tuya” como eslogan de época. Este proyecto de país –que supuestamente priorizaba la “inserción de nuestra Nación en la economía globalizada”–, fue pensado para tan sólo 10 millones de argentinos. Introdujo una lógica financiera perversa que construyó prácticas sociales dependientes de la cotización del dólar y el desprecio al desarrollo industrial y tecnológico, con el espejismo del consumo de todo lo que no se fabricaba en el país. El famoso “deme dos” como tic de los incluidos, y la timba financiera anteponiéndose a cualquier respuesta colectiva. Una enfermedad social cuya recaída volvimos a sufrir en la década de 1990 con el Plan de Convertibilidad. Hasta que la ficción de esa Argentina kindergarden se derrumbó con la debacle financiera de diciembre de 2001. Este nuevo ciclo dio nacimiento a una suerte de polarización social que consolidó, por un lado, a una franja de profesionales de alto rango, empresarios importadores y financistas que constituyeron una nueva élite ligada a empresas a escala global, y por el otro, una masa de desocupados que emergieron, ante la destrucción del aparato productivo en cuentapropistas, contratados o en su defecto supernumerarios que oscilaron en una existencia intermitente entre el trabajo precario y la desocupación temporal. Sumados a ellos, los excluídos estructurales, que fueron el síntoma más patético de la perversión social y económica del experimento neoliberal aplicado en todo el subcontinente. El hecho traumático a escala de masas, de la movilidad social descendente, ha dejado marcas en el cuerpo social por generaciones. El caso argentino, y la crisis del experimento neoliberal y su colapso de diciembre del 2001, abrió un acontecimiento paradojal: por una parte un peligroso descreimiento generalizado de la ciudadanía hacia las instituciones y del rol de la política, pero al mismo tiempo generó un nuevo período donde la incertidumbre existencial dio lugar a alternativas impensadas en el mundo desarrollado. La crisis abrupta y la confiscación de los ahorros atentó contra los valores más internalizados del derecho de propiedad. Este hecho poco común en el sistema de dominación capitalista avanzado alteró las certezas del ciudadano medio y rompió con una típica lógica del sentido de la inalterabilidad sistémica, del patrón mismo de la forma de vida atravesada por la certeza del progreso social y económico.Las jornadas previas eran días de bronca e impotencia, sólo se hablaba del déficit cero y del riesgo país. Mientras tanto, el futuro de todos se decidía en cada viaje que el superminstro Domingo Cavallo realizaba a Washington o Nueva York. La devualuación social, como efecto colateral de la convertibilidad, nos sumergía en un uno a uno perpetuo de atomización social y depresión. El 19 de dicembre de 2001, millones vieron, a través de las pantallas de la realidad televisiva, decenas de saqueos a supermercados en el Gran Buenos Aires. El clima de terror y la paranoia se instaló en los medios, todo se encaminaba al discurso legitimador del Estado de Sitio. Pero el sonido atronador de las cacerolas inundó la geografía de los barrios y dio lugar a lo imprevisible. Algo del orden de lo impensado convirtió a miles de hartazgos individuales en multitud y potencia colectiva. Primero fue la batucada en los balcones, después la exteriorización en las veredas. No se sabe cómo los ciudadanos dejaron aparcadas sus rutinas de espectadores resignados y se lanzaron a caminar las avenidas. La crisis política no daba respiro y se sucedían los presidentes. De un fin de año cacerolero se pasó a un enero prolífero en asambleas barriales. En paralelo, el verano transcurría con devaluación y escraches a bancos, que quedaban en manos de ahorristas acorralados. La gente de los barrios capitalinos y del Gran Buenos Aires –que había salido de la siesta neoliberal cargada de inercia y pasividad– intentó experimentar para paliar la crisis, transformando su incertidumbre en decenas de emprendimientos productivos, espacios culturales, comedores comunitarios, apoyo escolar, gestando débiles embriones de economía solidaria y comercio justo. Se realizaron charlas, acciones y debates que fueron tejiendo una red social que gestó prácticas solidarias, oponiéndose a la exclusiva lógica de la ganancia, del ideario neoliberal. Pero a pesar de ese corrimiento de importantes sectores, la mayoría silenciosa recibía de los medios un relato segmentado de los acontecimientos y el germen de la xenofobia prendió en el intento de la criminilización de los conflictos como discurso hegemónico. Y así se fue desvaneciendo el eje “piquetes, cacerolas, la lucha es una sola”, que expresaba el maravilloso pero precario vínculo entre los sectores medios y los excluídos. Los periódicos ponderaron el peligro de la implosión social como eje de la agenda política. Y la tendencia de la “gente decente” hacia los piqueteros fue de un creciente rechazo. Cuando la exacerbación social fue tomando forma llegó el hecho premeditado que terminó convirtiéndose en el búmeran del gobierno de Duhalde. El asesinato en Avellaneda de Kosteki y Santillán hizo que las filmaciones ocultas y las fotografías que mostraron la secuencia de los asesinatos, a punto de ser censuradas, iniciaran la cuenta regresiva de un gobierno que se encaminaba hacia la restauración del orden a través de la mano dura. Pero las imagenes que dieron vuelta al mundo abortaron la estrategia de violencia de los sectores del privilegio y Duhalde debío adelantar las elecciones.Así fue como en el otoño de 2003, los ecos de la insubordinación de masas del 19 y 20 de diciembre de 2001 hizo posible que un gobierno que asumió con tan sólo el 23% de los votos, incursionara en territorios impensados antes de la crisis de 2001. Y se pudo dar por tierra con la infamia del Punto Final y la Obediencia Debida. En lo económico se avanzó en un proyecto que priorizó la producción y la creación de empleo. Este cambio de paradigma rompió con la lógica de los ajustes sin fin, que privilegiaban la disminución del déficit fiscal sobre las necesidades de los jubilados y el poder adquisitivo de los trabajadores, entrando en la historia como el primer gobierno de la democracia que fue capaz de voltear la Ley de Medios de la dictadura y confrontó por la democratización de la producción y distribución del papel de diario como pilar básico para garantizar la libertad de expresión.Articulando una política exterior con el resto de los gobiernos de Latinoamérica se consolidó la Unasur como alianza estratégica. Pero esta impronta inédita en décadas se ve limitada por un sinfín de obstáculos surgidos en significativos sectores del establishment, las corporaciones mediáticas y una base de sectores medios, atravesados por la cultura heredera, después de 27 años de democracia tutelada, nacida en el pacto de continuidad sin ruptura, del moderado minué postdictatorial gestado por los partidos mayoritarios en los inicios de la institucionalidad democrática. Los días que corren y los que se avecinan definirán si es posible articular las necesidades impostergables de los excluidos de siempre y las de las capas medias marcadamente divididas por dos conceptos que un futuro de emancipación deberá articular con la igualdad y la libertad. Esperemos, por bien de todos los que viven de su trabajo, que la igualdad no sea un concepto vacío de contenido y la libertad no se constituya en el derecho exclusivo de los dueños del dinero.


Publicado en el diario “Tiempo Argentino” del 26-09-2010, pag.25. Año 1, nº 134.

Publicado en forma digital en :
http://tiempo.elargentino.com/notas/herencia-de-movilidad-social

EL GRAN PARADIGMA NACIONAL. GENOCIDIOS Y PAPEL PRENSA, por Alberto López Girondo (para "Tiempo Argentino" del 26-09-10)


Mucho se escribió sobre las razones y los objetivos reales de esa confrontación. Viene a cuento ahora desmenuzar algunos detalles de esos meses finales, por su fuerte vinculación con la situación que se vive en estos tiempos en relación con la prensa y la empresa productora del papel de diario argentina.
El 1 de enero de 1869, tropas brasileñas al mando del coronel Hermes Fonseca ocuparon y saquearon Asunción, capital de la República del Paraguay. El mariscal Francisco Solano López hacía tiempo que estaba en el frente de batalla, comandando ejércitos que, en el más completo aislamiento, se enfrentaban a efectivos de tres naciones sudamericanas. Faltaba poco para el fin de la guerra de la Triple Infamia, como la llamaron los historiadores revisionistas.Mucho se escribió sobre las razones y los objetivos reales de esa confrontación. Viene a cuento ahora desmenuzar algunos detalles de esos meses finales, por su fuerte vinculación con la situación que se vive en estos tiempos en relación con la prensa y la empresa productora del papel de diario argentina.Porque cuando se desató esa terrible guerra, en 1865, el primer jefe militar de aquella nefasta alianza fue el entonces presidente Bartolomé Mitre. Hasta que en una sumatoria de contradicciones dentro de la conducción tripartita y rebeliones en el interior argentino en rechazo a la masacre contra un país hermano –uno de ellos, Felipe Varela, ya había lanzado su Proclama a los Pueblos Americanos–, en 1867 Mitre volvió a Buenos Aires y dejó la comandancia en manos de Luis Alves de Lima e Silva, el duque de Caxias. Un año más tarde, “Bartolo” terminaría su mandato presidencial pero no se retiraría de la vida política, ni mucho menos.A principios de enero de 1870, Solano López emprendió su última campaña, seguido por un puñado de soldados fieles, muchos de ellos casi niños. En busca de un milagro que le permitiera dar un vuelco a la desigual contienda, el 29 de diciembre de 1869 había cruzado el paso del Aguaray Guazú y atravesado la cordillera de Mbaracayú, una zona hoy limítrofe con Brasil, desde donde pensaba tomar por detrás a las guarniciones imperiales. Mitre ya había conseguido el dinero para montar el proyecto que le permitiría dotar de contenido ideológico a la clase dominante que quería representar. Una clase nacida de la Revolución de Mayo que con esta guerra fratricida abandonaba definitivamente la utopía regionalista plasmada en el Plan de Operaciones. El primer número del diario de Mitre vio la luz el 4 de enero de 1870, con mil ejemplares y una consigna que perdura hasta hoy, en la página de editoriales. “La Nación será tribuna de doctrina.” No mentía. Nunca se propuso como un medio periodístico para defender la verdad, sino como un canal donde expresar un dogma, un paradigma. Librecambista, sin industria, ligado al capital extranjero, para pocos, como el que se estaba imponiendo en las selvas paraguayas.El 16 de enero de 1870, Solano López cruzó el Río Ygatimí y se instaló en el cuartel general de Aquidabán-nigüí, donde el 25 de febrero entregó la Medalla de Amambay a los bravos paraguayos que con “abnegación ejemplar y patriótica actitud cruzaron dos veces la sierra de Mbaracayú”. Una semana más tarde, el 1 de marzo, un cabo brasileño lo atravesó con una lanza en la batalla de Cerro Corá. Con él murió no sólo su patria –tal cual dijo en su último aliento–, sino un proyecto de desarrollo diferente al que imponían británicos y sus agentes locales a sangre y fuego. Unos meses después, el 4 de junio, enfermo de tisis y carente de apoyo, Varela moría cerca de Copiapó, en Chile, donde ahora un puñado de mineros cuenta las horas para volver a ver la luz del sol. El proyecto de Mitre, sin embargo, seguiría creciendo a paso firme. Y a su biografía de Belgrano, le agregó luego la de San Martín “y de la independencia sudamericana”. Con este corpus historiográfico construyó el Gran Paradigma Nacional. Que implicó, además, la creación no de una sino de cuatro naciones. Con límites precisos e infranqueables donde quedarían enterrados, por décadas, intentos integradores como los que soñaron Artigas, Dorrego, y hasta la República Farropilla de 1835 en Rio Grande do Sul, bendecida por Alberdi, o la quimera sarmientina de Argirópolis. El epistemólogo estadounidense Thomas Kuhn basó su estudio de las revoluciones científicas en el análisis de los grandes cambios en el paradigma con que la ciencia da cuenta de los fenómenos que ocurren en el mundo. Y en uno de sus libros muestra de qué modo hacia el siglo XV el paradigma astronómico de Ptolomeo era ya un engendro de arreglos y “parches” pergeñados para explicar los nuevos descubrimientos que iban permitiendo la observación y la aplicación de aparatos ópticos. Hasta que Copérnico dio un giro sustancial a la forma de pararse para interpretar los datos. Si en lugar de tomar a la Tierra como centro del universo se considera al Sol en esa posición, los movimientos celestes se pueden explicar de manera mucho más sencilla y razonable, corroboró el matemático polaco. Pero debió pasar bastante tiempo hasta que esta concepción del mundo se impusiera al sistema de Ptolomeo. También debió enfrentar una violenta resistencia, como lo comprobaron en carne propia Galileo y muchos otros. Una oposición similar encuentran los que se ubican en la vereda de enfrente de Clarín y La Nación. Y se entienden las razones. No sólo hay enormes intereses económicos y políticos en juego. Hay dos paradigmas enfrentados. Dos paradigmas que vienen en pugna a lo largo de la Historia argentina y continental desde hace más de 200 años. De mucho antes que la disputa entre Moreno y Saavedra en el Buenos Aires de 1810. Se sugirió desde las páginas de Tiempo Argentino que la entrega de la empresa de Papel Prensa fue un negocio creado para beneficiar a tres diarios porteños, que por eso silenciaron delitos de lesa humanidad que cometían las fuerzas armadas a nombre de un paradigma occidental y cristiano. Esta interpretación supone que la avidez fue el motor fundamental de esos diarios para el silencio. Pero esa no es la única interpretación.¿A quién otro que no fuera al diario de los Mitre, la “tribuna de doctrina”, le iban a entregar el control del papel de diario y por tanto de la información? ¿Quién otro le iba a garantizar al establishment la “defensa del ser nacional” como quienes lo habían diseñado un siglo antes? Después de todo, esos son los mismos que apoyaron fraudes patrióticos, golpes de estado, o genocidios como el de Roca contra los indios, para no profundizar más. ¿Podría haber mejor candidato para cubrir las espaldas de los militares asesinos? ¿Será casualidad que en 1982 los últimos desarrollistas fueron expulsados del Gran Diario Argentino? Más aun, ¿qué otro remedio tienen, quienes necesitan que Clarín sea el centro del Universo, que defenderlo como un último bastión? Y sí, ellos son último bastión del mitrismo. Reformado, retocado, remendado como una expresión caduca del ser argentino, del ser latinoamericano. Un paradigma que ya no puede dar cuenta ni de las nuevas instituciones regionales ni de viejas teorías económicas que sólo conducen a la injusticia social y la violencia, como lo probó 2001. Que la entrega de Papel Prensa se hizo sobre el genocidio de 30 mil personas no es un dato que vaya a alarmar a los mitristas. ¿Cuántos cayeron en el Paraguay de Solano López? Si La Nación se fundó para interpretar, traducir, disimular, ocultar, el genocidio de 300 mil, quizás un millón de paraguayos, los crímenes de la dictadura no deben haberles parecido tantos.Es bueno recordar aquí las razones que Thomas Kuhn ofrece para entender por qué un paradigma científico se impone sobre otro. Una, ya fue dicha, es que es más sencillo. Pero además, el universo heliocéntrico es más armonioso que las siete esferas concéntricas sobre las que terminaron descansando los cuerpos celestes ptolomeicos. Es un universo más elegante, más bello. Como el país que podemos construir entre todos cuando la verdad circula sin ataduras.



Publicado en forma impresa en “Tiempo Argentino”, Año 1, nº 34, pag.24, 26 de septiembre de 2010.

viernes, 24 de septiembre de 2010

VICTOR HUGO MORALES : "YA CRUCÉ EL RUBICÓN", entrevista realizada por Néstor Leone (para "Revista Debate")


(SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA DE NÉSTOR LEONE PARA REVISTA DEBATE. LA PRIMERA PUEDE ENCONTRARLA EN ESTE BLOG CON EL TÍTULO DE "El Grupo Clarín es el cáncer moral más grave del país" : http://adriancorbella.blogspot.com/2010/09/victor-hugo-morales-el-grupo-clarin-es.html )

Néstor Leone : -¿Cómo vive todo esto en términos más personales?


Victor Hugo Morales : -Creo que pasé un punto de no retorno, que es lo que hay que lograr en la vida. Ya crucé el Rubicón y me importan tres pepinos la pertenencia que me podían haber atribuido. Mi pertenencia sigue siendo las pocas personas que saben cómo soy en la vida, la habitabilidad feliz de mi propia persona y gente de un valor intelectual que me importa muchísimo. Pero ni siquiera a esas personas les pertenezco. Conozco gente que queda rehén del deseo de no romper con todo. No es lo que me pasa. Por ejemplo, hace tres meses le escribí a José Ignacio López, que es una persona que quiero muchísimo, por más que ahora estemos, no en veredas opuestas, sino en polos distintos, y le dije que ofrecía mi sillón de la Academia Nacional de Periodismo si era necesario, porque sé que no es un ámbito en el que en este momento me aprecien. Pasos como éste he dado varios, sin importarme qué había para perder. No puedo tener mimos de la gente que ama a Biolcati-Bergoglio-La Nación-Clarín-Papel Prensa-hijos de Ernestina y, al mismo tiempo, de los pibes que quieren cambiar el mundo, que tienen utopías, que aman la Ley de Medios como una bisagra, que creen que el Fútbol para Todos es un verdadero avance. No puedo. Para que se entienda: no se puede juntar las cabezas de Ricardo Forster y de Santiago Kovadloff. No se puede desear tomar un café con los dos y pertenecerles a los dos. Hay que elegir, y yo elijo a Forster.


N.L. : -¿Perdió amigos por estas posiciones? ¿Dejaron de saludarlo?


V.H.M.: -En los ámbitos donde me desenvuelvo, la mirada es fría como un témpano. Algunos tienen una especie de desencanto porque me han querido bastante cuando pensaban que les pertenecía. Luego del conflicto del campo, quedé observado como una persona de centroderecha y me pegaban en la matadura los que me criticaban del otro lado, los que estaban monolíticamente a favor del criterio distributivo que esgrimía el Gobierno. Y yo sufrí en esa etapa, porque me ubicaban en un lugar en el que no estoy. Sufrir por lo que sos, vaya y pase. Pero sufrir por lo que no sos…


N.L.: -Más allá de la naturaleza en sí del “conflicto del campo”, ¿tiene otra visión de lo que pasó, de cómo cubrió el tema y del entramado mediático corporativo que le dio espesor?


V.H.M.: -En realidad, del conflicto no. Bueno, el entramado mediático-corporativo lo vi tarde. Me di cuenta de que formé parte, de manera sincera, de un ataque que llevaba armamentos cuando, en verdad, otros, de manera escondida, mandaban tanques de guerra. Mis argumentos de entonces los sigo manteniendo. Me parecía que la medida era un manotazo impositivo, obturaba la movilidad social, cometía la injusticia de tratar igual a los desiguales y dejaba sin expectativas de ganancias futuras. Por eso digo que, si se planteara la misma situación, volvería a tener opiniones parecidas a las que tuve. Claro, con otros reparos en cuanto a la pertenencia al grupo periodístico de ataque. Fue muy gracioso lo que me pasó. Cuando apoyé Fútbol para Todos y la Ley de Medios, empecé a ver de qué formé parte y me dio un poco de vergüenza. Me dije “yo estuve ahí, qué vergüenza”. Porque los veía actuar, los veía mentir. Todo esto generó el antivirus que es 6 7 8, por ejemplo, que es una creación de ellos mismos. Ellos lo engendraron con su versión sesgada de la realidad.

Fontevecchia y Lanata


N.L.: -Personas ajenas e, incluso, otrora víctimas del poder de Clarín, pusieron sus reparos sobre el tema Papel Prensa o Fibertel. Jorge Lanata o Jorge Fontevecchia, por ejemplo. ¿Le sorprendió?


V.H.M.: -Lo de Lanata no lo he podido ver, todavía. Cuando habló el otro día sobre el tema Papel Prensa, creo que fue antes de que se supiese de qué se trataba lo que iba a anunciar el Gobierno.


N.L.: -De todos modos, dijo que “suele estar del lado del más débil y que, en este caso, el más débil era Clarín”.


V.H.M.: .Me asombra que lo haya dicho, porque de ninguna manera es así, y Jorge lo sabe. Tengo tan internalizado que el poder más fuerte y más perverso es Clarín que me parece mentira que se diga eso. Y, además, Jorge mismo ha tenido que lidiar con ese poder desde una posición muy desventajosa. En el caso de Fontevecchia, creo que oscila entre un conocimiento del tema tal como es y el deseo de no retirarse del mundo que le resulta más habitable en cuanto a su pertenencia periodística.


N.L. : -¿Cómo es eso?


V.H.M.: -Él no quiere quedarse sin la relación social que implican Clarín y La Nación. Tiene una especie de pertenencia a eso, es su hábitat. Si uno toma todo lo que ha escrito sobre Papel Prensa se da cuenta de que sabe como nadie que lo de Clarín ha sido un abuso de posición dominante que no se puede calificar, por haberlo sufrido en carne propia. Ahora, él lo minimiza y se pone en el lugar de persona comprensiva que está por encima de eso, como si fuera posible. Creo que lo que más ata a los hombres es su pertenencia.


N.L.: -¿Es sólo eso?


V.H.M.: -Nadie, en general, se anima a confrontar con Clarín porque, además de los riesgos que conlleva, temen quedar embretados como oficialistas. Y, en el caso preciso de Fontevechia, fue muy duro para él la descalificación que sufrió cuando puso en tapa la grave enfermedad que tenía Magnetto. No sé si quedó culposo desde aquella tapa, pero recuerdo la indignación que provocó. No sé si estuvo bien o mal, sé lo que causó. Pero repito: si se uniera todo lo que ha dicho, en diferentes notas sobre Papel Prensa, estaría claro que conoce el asunto como pocos. De hecho, mucho de lo que dije sobre Papel Prensa en este tiempo lo tomé de sus artículos.

La relación con Magdalena


N.L.: -En Continental, se convirtió en una especie de “oveja negra” de la programación. ¿Lo siente así? ¿Es así? ¿Se lo hacen sentir así?

V.H.M.: -Lo siento así, porque es así.Como oyente de “La mañana”, uno imagina la tensión que sobrevuela el traspaso de Magdalena a su programa. A veces, parecen evidentes los dardos cruzados, al cierre y al inicio de cada ciclo.Yo voy siempre con una apertura deliberada y no sé bien lo que ha hecho Magdalena esa mañana, porque estoy preparando mi programa. Pesco alguna cosa, no mucho más. Por lo tanto, jamás actúo en respuesta. Hasta ayer (ndr: lunes 30 de agosto), cuando Magdalena hizo un monólogo muy largo en contra de Osvaldo Papaleo, me pareció que era una obviedad que yo empezara, como tenía previsto, los primeros minutos transitando por eso, y al final lo dejé de lado. Supongo que está muy claro que hay una separación enorme de puntos de vista, pero con eso puedo convivir perfectamente. No tengo ningún recelo. Estoy hablando de la relación con Magdalena. De los demás, mejor ni hablemos.

Bajada de línea, Lidia Papaleo y Papel Prensa


N.L.: -El nombre de su nuevo programa de televisión, Bajada de línea, parece una contraposición directa con la idea de “periodismo independiente”, un juego deliberado. ¿Es así?


V.H.M.: .Línea es lo que se cree que a uno le bajan. Nosotros, los periodistas, podemos bajar línea para ayudar a entender a la gente. Y ésa es un poco la idea. Por otra parte, el título no es mío. Es un título juguetón de los muchachos más marketineros que producen el programa. A mí me importa tres pepinos el título.


N.L.: -¿Qué le pareció el primer envío? ¿Volvió a verlo?


V.H.M.: -Sí, y estoy muy contento, sinceramente orgulloso del programa. Está hecho con mucha producción, una ideología clara, una posición sin dobleces y tranquilidad de conciencia. Entonces, la nobleza del producto es indiscutible. Después, qué sé yo, el público dirá. A mí me parece que la estética del programa es buena.


N.L.: -¿Cómo vivió la entrevista con Lidia Papaleo, que fue todo un acontecimiento periodístico?


V.H.M.: -Muy tenso, de mi parte. Quería que quedase claro lo que creo, sé y pienso sobre el tema: Papel Prensa fue una apropiación de Magnetto y su gente. Real y hecha con la clara complicidad de la dictadura. Ellos me piden a mí que crea en demasiadas cosas, “mirá lo que me ocurrió con Papel Prensa”. El tema, en realidad, iba a aparecer más chiquito, para que no me pasase como en la época previa a Fútbol para Todos y la Ley de Medios, cuando había gente que me decía “basta de Grondona y Clarín, hable de fútbol”.


N.L.: .¿Tiene ese miedo?


V.H.M.: -En La mañana, que es una propuesta de radio de la que también me siento orgulloso, la cuestión de la perfidia de Clarín y su pelea con el Gobierno se devora buena parte del programa. Por eso, tenía decidido que en la tele tuviera una incidencia menor. Pero, en ese momento, me llamaron de La Nación, me pidieron una entrevista y me acercaron una carpeta con sus argumentos. Y ocurrió una cosa increíble. Me puse a trabajar en el tema y hablé de manera personal con Rafael Ianover y Lidia Papaleo, cosa que no se me hubiera ocurrido de otra forma. ¿Por qué lo hice? Porque quería cotejar mejor aquellos argumentos. Aunque debo decir que, apenas leí las carpetas, me dije “esto no cierra”. Y así fue. Lidia firmó el último papel el 8 o 9 de marzo de 1977 y, el 14, cayó detenida.


N.L.: -Se cae la coartada de las fechas.


V.H.M.: -Claro, después está el tema de la presión que habían ejercido mediante los diarios que se iban a quedar con Papel Prensa y el precio que finalmente terminaron pagando: siete mil dólares en mano. No hay manera de que esto sea aceptado como verdad. Claramente, lo que dijeron fue “hagamos esto así porque, si los metemos presos, algún día esta operación no va a valer”. Es una situación de obviedad tan extraordinaria que el único argumento que, en el lugar de ellos, podrías esgrimir es “pasaron tantos años, pensamos que nunca nos iban a molestar por este tema”.


N.L.: -Y podría haber pasado.


V.H.M.: -Por suerte no ocurrió. Pero la historia del robo de Papel Prensa a los Graiver se supo toda la vida. Yo la escucho desde hace más de veinte años. Desde los años ochenta, por lo menos. Julio Ramos, por ejemplo, hizo mucho para que se supiera. Así que no era algo nuevo.


N.L.: -¿Qué vio en Lidia Papaleo?


V.H.M.: -Una mujer que encapsuló el dolor durante muchos años, como se hace con los grandes traumas, porque pensó siempre que no tenía ninguna razón para sacarlo afuera. Lo metió en una cápsula y lo mandó, digamos, a un sitio alejado de su centro cerebral. Cuando encontró un contexto propicio, nada más abrirse un poquito, sacó de ese encapsulamiento todo lo que tenía y salió dolor, bronca y hasta resentimiento. Al hablar tiene una actitud monolítica, de persona que está segura de lo que está haciendo, típico de quienes no tienen miedo de que les detecten alguna falla.


Entrevista realizada por Néstor Leone para "Revista Debate"


Publicado en :
http://www.revistadebate.com.ar/2010/09/03/3187.php

jueves, 23 de septiembre de 2010

VIVIR EN LA ARGENTINA , por Jorge Giles (para "El Argentino" y jorgegiles.blogspot.com)


Vivir en la Argentina supone vivir en un país que ya no tiene leyes de impunidad, como la obediencia debida, el punto final y los indultos a los genocidas, las leyes que encubrieron el terrorismo de estado en plena democracia.Supone vivir en un país donde se están llevando a cabo decenas de juicios orales y públicos contra los criminales de la dictadura y se descuelgan los cuadros de los dictadores que ya no están en sus casas porque están presos y juzgados bajo el imperio de la ley.Supone vivir en un país contradictorio, previsible, a veces imprevisible, en movimiento constante, en desarrollo, desigual, con sueños, con horizontes.Supone vivir en un país donde cualquiera puede decir lo que quiera del gobierno sin que nadie lo haga callar.Supone vivir en un país tan curioso, que un ex fiscal que "acusó" a los dictadores, hoy desprecia a los únicos gobernantes que concretaron la sentencia del "Nunca más" y se abraza amorosamente con los opositores que dictaron los indultos cuando gobernaron, anulando todo lo que ese mismo ex fiscal "condenó".¡Qué loco, no!¿O no es así doctor Strassera?Durante muchos años nos hicieron creer que todo lo bueno estaba afuera y todo lo malo adentro de nuestras fronteras.La democracia era griega, francesa, estadounidense, alemana o sueca. Y más de uno arriesgó: "incluso, con senadores vitalicios".¿Se imaginan a Videla senador?Argentina es un país inconcluso, con asignaturas pendientes, pero es un país que está revirtiendo un ciclo neoliberal de casi cuatro décadas.En tiempos históricos, es preciso tantear las paredes, mirar el camino recorrido, trazar nuevas hojas de ruta, diseñar la perspectiva, alimentar las esperanzas y anotar en la memoria algunas de las cosas que vienen ocurriendo:El superávit fiscal sigue creciendo; el índice de delitos sigue cayendo; se siguen construyendo escuelas a lo largo y ancho del país; la búsqueda de justicia se profundiza; la lucha por la identidad de las Abuelas recuperó al nieto 102; el gobierno presentó ante la Justicia la denuncia por crímenes de lesa humanidad durante la "apropiación ilegal" de Papel Prensa.En lo económico, no nos va tan mal que digamos:El incremento del PBI en el segundo trimestre del año ha sido de 9,3 %. Esa cifra nos ubica entre los países de mayor crecimiento del mundo.Más producción, es igual a más empleo, más consumo, más inversión, más desarrollo. Más inclusión social.Hay un verdadero boom del consumo interno, con un aluvión de ventas de electrodomésticos de fabricación nacional, con una producción de LCD creciendo un 450 % en el año, con venta de plasma creciendo a un 280 %, televisores de tubo un 199 %, duplicando las ventas en apenas un año.Ni hablar de los celulares, que de 54.700 unidades pasaron a venderse 1.323.300 unidades.¿Quiénes los compran? ¿Los extraterrestres acaso?La cámara empresaria que representa a los fabricantes de cocinas, termotanques, calefones y estufas, informó que la industria nacional cubre un 96 % de este mercado y que para todo el 2010 esperan crecer entre un 15 y 20 %.Y subrayan que este crecimiento se explica por la activa intervención del Estado nacional que defiende a la producción argentina frente a prácticas desleales de otros países.En el ítems lavarropas y pequeños electrodomésticos, nuestros productos cubren hasta el 70 % del mercado interno y esperan seguir creciendo hasta superar en un 20 % lo producido el año anterior.La venta de computadoras llegó a su pico histórico.De nuevo el misterio: ¿quiénes las compran? ¿Los marcianos?Son datos del sector privado, no es "propaganda gubernamental".Como los que anuncian el histórico récords en la fabricación y venta de automóviles.Prevén que durante este año se venderán casi un millón y medio de vehículos.En la conectividad interna, Aerolíneas Argentinas ya registra un incremento del 40 % en la cantidad de pasajes vendidos en todo el país.Con todo lo que aún falta, dígame: ¿No le parece bello vivir en esta Argentina?

Publicado en la edición impresa de El Argentino, 22 de septiembre de 2010

Publicado EN FORMA DIGITAL por Jorge Giles
http://jorgegiles.blogspot.com/2010/09/vivir-en-la-argentina.html

VICTOR HUGO MORALES : "El Grupo Clarín es el cáncer moral más grave del país", entrevista realizada por Néstor Leone (para "Revista Debate")


Por Néstor Leone

Víctor Hugo Morales, crítico durante más de una década de los atropellos del Grupo, analiza el nuevo contexto político-mediático, luego de la Ley de Medios, Fútbol para Todos y el informe sobre Papel Prensa

Quien es habitué de sus programas, lo sabe. Sabe de su incansable lucha contra el poder avasallante de Clarín, de sus diatribas contra los abusos naturalizados y de sus rezongos frente a las defecciones de los más diversos gobiernos ante las posiciones dominantes del Grupo. Sabe de su persistencia en la crítica y sabe, también, de su inclaudicable vocación por hallar hendijas donde filtrar la idea de que otra forma de hacer periodismo es posible. Pero, sobre todo, sabe que estas posturas no nacieron abruptamente ni vieron la luz de manera súbita, merced a intereses oscuros. Años de trajinar en solitario lo avalan. Por eso es que no sorprende su férrea defensa de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ni su apoyo a la creación de Fútbol para Todos ni el decidido respaldo a cada una de las iniciativas que tienden a cambiar el concentrado mapa de medios. Por más que eso, le haya traído nuevas antipatías y algunos sinsabores. En la entrevista con Debate sobrevuelan estos temas y deja en claro de qué manera se puede hacer todo esto sin perder nunca el espíritu crítico.

Néstor Leone : -Siempre fue una figura importante de los medios y más de una vez, a partir de opiniones jugadas, protagonizó alguna que otra polémica o debate, futbolero o no. Pero supongo que nunca le pasó lo de hoy: dividir tanto las aguas y coleccionar amores y ciertos odios al por mayor.

Víctor Hugo Morales : -Sí, daría esa impresión. En verdad, uno nunca sabe demasiado bien dónde está parado. Tiene algunos elementos para ubicar el papel que está jugando. Pero creo que debo coincidir con esa idea.

N.L.: -De todos modos, se lo ve a sus anchas en ese rol, jugando el partido que hace tiempo deseaba jugar.

V.H.M.: -No. Me pasó jugarlo. Entré sin darme cuenta. Uno debe dar testimonio de sus ideas y de sus convicciones en el momento en que es requerido. Lo que diga aquí puede aumentar el nivel de confrontación que imponen mis dichos. No busqué la nota. Ocurre. Lo que no hago es esquivar el bulto. La actualidad te convoca a dar testimonio sobre lo que uno piensa, sobre cómo veo la vida, el mundo, lo que sucede a mi alrededor. Y lo hago. Lo que sí aumentó, es la frecuencia con la que digo estas cosas.

N.L.: -¿Se siente más libre, tal vez?

V.H.M.: -Nunca he sentido que haya tenido límites para manifestar lo que sentía. Sucede que todo está en función de qué es lo que me preguntan o en qué ámbito uno está inmerso. Me parece que, respecto de varios de los temas de actualidad, hablé muchísimas veces con la misma energía que ahora, sólo que el contexto era diferente. Si hablamos de las denuncias contra el famoso Grupo Clarín, he sido un tirador solitario y un poco aventurado. No desde ahora, desde hace quince años, por lo menos. Y de esos quince años, los últimos diez los atravesé en un estado de desencanto feroz respecto de la sordera, el desinterés y la indiferencia del resto. Pero nunca ha sido distinta mi actitud. De pronto, estos temas se convirtieron en importantes para alguna gente y, por supuesto, no esquivo la oportunidad de decir lo que pienso.

N.L.: -Le cambio la pregunta entonces, ¿se siente reivindicado, de alguna forma, por muchas de las cosas que están sucediendo?

V.H.M.: -Extraordinariamente feliz y apoyado, de alguna manera, por este nuevo contexto político y social.

N.L.: -En estos días, en una crítica a su nuevo programa, un periodista del diario La Nación hablaba de un “persistente encolumnamiento” suyo respecto del kirchnerismo. ¿Le molesta que lo etiqueten de esa forma?

V.H.M.: -No. Porque es un acto miserable de un miserable. No sé quién lo dijo ni me interesa. Pero una persona que habla así es un esbirro, un lacayo y, además, un imbécil. Solamente una persona que quiere observar una parcialidad de mi trabajo periodístico puede pensar que hay un encolumnamiento. Podemos transitar tema por tema y se va a observar que no es así. Si la cuestión es Fútbol para Todos o Ley de Medios, que son dos de mis caballitos de batalla desde hace quince años, puedo inferir que el que habla de un encolumnamiento lo hace hasta por celos. Lo que se encolumna con lo que he dicho toda mi vida, en todo caso, es este contexto y esta etapa política. Podría ser hasta soberbia mi expresión, pero es absolutamente cierta. Después están los temas más ligados a cómo uno piensa el mundo.

N.L.: -¿En qué sentido?

V.H.M.: -Descubrir ahora que soy una persona con ideas de centroizquierda o de izquierda… Solamente lo puede descubrir ahora, alguna persona no avisada. Que, entonces, esté a favor de la estatización de las AFJP, que vea con simpatía la presencia muy fuerte del Estado, que aplauda que el carro de la política vaya por delante del carro de los economistas… Tengo un libro que habla de estas cosas.

N.L.: -Un grito en el desierto se llama.

V.H.M.: -Exacto. En ese libro, mi amarga queja era que mandaban los economistas. En la Argentina y en buena parte del mundo. Y que no iban a promover jamás cambios que favorecieran a la gente porque los cambios se producen desde la política.

N.L.: -Se imagina que, de aquí en más, le van a disparar con munición aún más gruesa.

V.H.M.. -Sí. Estoy seguro. Pero también vienen mimos y afectos más intensos. La exposición es muy alta. Lo que salió desde las usinas de Clarín respecto de mi connivencia por diez millones de dólares puede haber sido creído por algún desprevenido. Ponen al servicio de la parte más miserable de la sociedad argumentos miserables, y juegan a creer en ellos. Pero, muchas veces es bueno ignorar ciertas críticas, porque pueden generar un recorte en la energía con la que uno da batalla por estos temas.

N.L. : -Respecto de la pelea Gobierno-Clarín, en más de una ocasión, durante estos meses, sostuvo que la cuestión era “ahora o nunca”. ¿Estamos en ese momento cúlmine?

V.H.M. -Hay dos o tres aspectos para observar. En cuanto a la necesidad de clavarle banderillas a ese poder, entiendo que ahora es el gran momento, la gran batalla. Es “ahora o nunca”. Se reduce un poder que, desde mi punto de vista, que es el mismo desde hace quince años, ha sido y sigue siendo un poder mafioso. Enorme, profundo y radicalmente mafioso. Hace mucho, pero mucho tiempo, que sostengo que el cáncer moral más grave del país es el Grupo Clarín. Con el Grupo Clarín entero, no se puede ir hacia ningún lado positivo. Por eso digo que hay cuestiones éticas por las cuales vale la pena dejar algunos jirones personales en el camino, como los riesgos de que intenten hacer más daño con insultos a través de Internet o a través de gente que van a buscar para que hable mal de mí y erosionen mi credibilidad. Y más vale la pena, cuando ves que ya hay algunos resultados estimables.

N.L. : -¿Por ejemplo?

V.H.M. -Creo que nunca más el Grupo Clarín va a poder hacer lo que hizo hasta aquí, de la manera en que lo hizo. Puede recuperarse, pero no va a ser lo mismo. Y su recuperación, si se da, va a depender de dos cosas: muchos años de decencia continuada a partir de ahora, y aire fresco. Es decir, no lo puede lograr con las personas que tiene hoy adentro. Hoy está herido en lo más importante, en lo que puede quedar herido un grupo periodístico: en la cre-di-bi-li-dad. La gente ya sabe de qué estamos hablando cuando decimos Clarín. La desgracia ha sido, primero, la conformación de los multimedios. Segundo, la conformación de los oligopolios a partir de la conformación de los multimedios. Y, por último, que esos oligopolios avanzaran sobre intereses no periodísticos y pusieran en juego la esencia de nuestro trabajo para defender otro tipo de intereses.

N.L.: -¿Le sorprendió la incapacidad del Grupo Clarín para resistir la arremetida del Gobierno?

V.H.M. : -Todos los imperios empiezan sus caídas por el exceso de autoestima. ¿Cómo iba a pensar el Imperio Romano que iba a caer? Por el exceso de autoestima y por la ausencia de autocrítica sobre qué se hace con la posición dominante que se tiene y el abuso en el que se cae. Estos factores, de alguna manera, generan el estado de inocencia con el que terminan comportándose. Jamás se vieron venir una arremetida así. Jamás pensaron que alguien les iba a hacer lo que les hicieron. Corajes aislados, loquitos sueltos como yo, totalmente ineficaces frente a esa posición dominante, siempre existieron. Pero la relación de fuerzas de Clarín conmigo, por ejemplo, era de una a un millón. Ahora, no pensaron que alguien, que gusta del poder, osara confrontarlos. Con ellos sólo estaba permitido relacionarse dándoles más poder para, así, obtener migajas de poder a cambio. En este autoengaño cayeron todos los gobiernos anteriores y cae ahora, lastimosamente, la oposición. Se siente poderosa porque le dan un poco de pantalla y espacio en los diarios. Pero el poder que le ofrecen es de poca monta.

N.L. : -¿Temió algún tipo de acuerdo Clarín-Gobierno?

V.H.M. : -Algunos aventuraban eso. En algún momento apareció una nota de Jorge Asís, al que sé bastante informado de las cuestiones referidas al peronismo, que decía eso, precisamente. Que se había producido una reunión entre Magnetto y Kirchner. Quedé un tanto desconfiado, como no podía ser de otra manera, porque la política es brutal. En la nota, de manera injusta, Asís también me daba un pequeño palito. No porque lo haya dicho así, sino porque me pongo el supuesto sayo. Pero lo más duro de aquella nota era que hablaba de una supuesta traición de Kirchner a las Abuelas de Plaza de Mayo. Es decir, le asignaba a Kirchner un acuerdo en el que cometía la mayor de las traiciones. Porque un día podría defeccionar en Fútbol para Todos, podría quitarle fuerza a la Ley de Medios, podría devolverles Fibertel, podría dejar prosperar la fusión de Cablevisión y Multicanal, pero lo que me parecía brutal era que traicionase a las Abuelas. Creo que lo que yo diría de Kirchner, si efectivamente hubiera sucedido, hubiera superado en diez veces lo que pienso de la perfidia de Clarín. Me asustaba pensar de lo que era capaz de decir de Kirchner si esto hubiera sido cierto. Por suerte, los hechos posteriores parecen haberlo desmentido por completo.

N.L. : -Recién hablaba del rol de la oposición. ¿Qué papel cree que jugará, de ser gobierno, sobre esas cuestiones que usted tanto ha defendido? ¿Hay margen para revertir el sentido de esas políticas?

V.H.M. : -El tiempo les está jugando en contra, porque el Fútbol para Todos, por ejemplo, ya se instaló. En estos días, incluso, salió una encuesta de Ibarómetro en la que la mayoría de la gente se manifestaba a favor. Y es difícil que no fuera así, porque hay factores muy positivos detrás: integración de la familia, pertenencia, devolución a la gente de lo que es de la gente, el disfrute de millones de personas que estaban al margen de algo tan popular como el fútbol y un largo etcétera. En consecuencia, va a ser más difícil que eso suceda, pero lo pueden hacer. Ciertas actitudes incalificables, por lo serviles, de la oposición dejan abierta la puerta. Por eso, una buena estrategia del Gobierno, en la disputa electoral, será preguntarles qué van a hacer con todo esto, que se expidan de antemano. Tendría que ser algo muy taxativo, para que la gente supiera.

N.L : -¿Le sorprenden declaraciones como las de Elisa Carrió hablando, por ejemplo, del “necesario contrapoder” de Clarín?

V.H.M. : -No. Carrió es mi desembarco en el mayor desencanto que he tenido en materia política. Me he negado durante estos últimos años a reconocerlo, a asumirlo, porque le he tenido verdadera simpatía en la medida en que había en ella un poder de denuncia y una transparencia que me parecían excepcionales. Pero se fue produciendo un cambio, incluso antes de la aparición de temas vinculados con Clarín, que se ha acentuado ahora. En mi corazón, que Lilita diga que los hijos de Ernestina Herrera de Noble son “nuestros hijos”, es inaceptable y fundacional de un sentimiento de rechazo muy profundo.

N.L.: -¿Cómo cree que procesa todo esto la sociedad? ¿Se han activado mecanismos de defensa más altos para ver qué hay detrás de cada tema?

V.H.M. : -Estamos en un momento maravilloso. Los que piden tolerancia son los intolerantes. Nadie tiene que andar pidiéndola. Yo no pido que mis hijos, en una discusión entre ellos, se callen. Quiero que hablen más para entender quién tiene razón, si es que tengo que laudar sobre algo. Y, como ciudadano, pido lo mismo. No pretendo que, de buenas a primeras, aparezca una foto de Biolcati, Kirchner y Magnetto. No es una foto posible, no sería creíble. Si apareciese esa foto, sería porque habrían hecho un acuerdo como el que decía Asís, traicionándonos a todos.

N.L. : -¿Cómo caracteriza políticamente al Gobierno? Hasta no hace mucho tiempo, le costaba caracterizarlo como progresista. Hoy ya no duda tanto.

V.H.M. : -Acá puedo mostrar la coherencia a la que siempre aspiro. Yo decía que no era un gobierno progresista cuando todo lo progresista que había era el litigio con el campo. Cuando decía eso no teníamos estatización de las AFJP, no teníamos Fútbol para Todos, el Gobierno no se había peleado todavía con ese cáncer que es Clarín, no había la Ley de Medios, no teníamos Asignación Universal por Hijo. Hasta esas medidas, claramente progresistas, todo lo que estaba bien sostenido eran los derechos humanos. Con los derechos humanos no alcanzaba para que pudiera ser considerado un gobierno de izquierda. Claro, todavía les falta.

N.L. : -En su primer programa de televisión, le marcó la agenda en ese sentido, con crítica incluida sobre la ausencia de debate frente a la despenalización del aborto.

V.H.M. : -Claro. Les falta la despenalización del aborto o, por lo menos, la decisión y el coraje de ponerlo en la agenda. El coraje, por ejemplo, que tuvo Raúl Alfonsín cuando sancionó la Ley de Divorcio. Le costó buena parte del gobierno, lo erosionó mucho. Por eso, Alfonsín sigue siendo el dirigente que más quiero en materia política, más allá de los errores cometidos. Hoy, hasta la derecha es capaz de otorgar una asignación para evitarse algunos disgustos. Por ejemplo, esquivar muertos de hambre por la calle. Más por esto que por sensibilidad, claro. En ese sentido, la cuestión minera o la cuestión de los glaciares siguen siendo dos temas en los que el Gobierno todavía tambalea o resbala, viendo cómo puede caer de la mejor manera. Y en cuanto a la despenalización, el Gobierno pasa frente a esa puerta y, un poco abochornado, baja la cabeza.

N.L. : -¿Seguirá abochornado?

V.H.M. : -No. El plan, que no deja de ser inteligente, es que al tema lo tomen como bandera sectores que están a la izquierda o que acompañan al Gobierno por izquierda, para luego darle el apoyo final y decisivo. Pero que lo pongan en práctica de una buena vez.

N.L. : -Como pasó con la Ley de Matrimonio Igualitario.

V.H.M. : -Exacto. No me importa quién lo anuncia en Olivos. Me importa que se haya dado la discusión. Más te digo: ni siquiera es imprescindible para mi hambruna ética, que salga en lo inmediato la despenalización del aborto. Quiero que lo pongan sobre la mesa. Por supuesto, después no me va alcanzar con eso. Pero, en este momento, ya aplaudiría que lo pusiesen sobre la mesa. Sobre estos temas, lo del Gobierno ha sido oscilante. El matrimonio igualitario se demoró un tiempo porque la Presidenta tenía que ir a ver al Papa. ¿Para qué quiere la Presidenta ir a ver al Papa? ¿Quiere una foto, un honor? ¿Qué es lo que significa ver al Papa cuando vos pensás tan distinto, como seguramente ella piensa? No sólo con respecto a este Papa, sino a la cúpula nacional y mundial de la Iglesia.


Entrevista realizada por NESTOR LEONE para REVISTA DEBATE.

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