ÁLBUM DE IMAGENES DE "MIRANDO HACIA ADENTRO"

Todas las imágenes originales producidas por "Mirando hacia adentro" han sido publicadas en un blog satélite llamado "Mirando hacia adentro. Álbum de imágenes".

DEUDA EXTERNA ARGENTINA ON LINE

La página norteamericana "usdebtclock.org" informa segundo a segundo la evolución de las deudas de los países. Vea online y en directo el REENDEUDAMIENTO ARGENTINO presionando AQUÍ.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2026

El siniestro plan de usar la migración masiva para más guerras | Patrick Henningsen

 





en Neutrality Studies Español



 23 may 2026

La OTAN está provocando la misma migración masiva que sus miembros luego afirman estar resolviendo mediante más violencia en casa y en el extranjero. Es un juego enfermizo en el que los poderosos vuelven a enfrentar a las personas más pobres y maltratadas del extranjero contra las más pobres y maltratadas de sus propios países para alimentar el sistema de dominación violenta de Occidente. Pero las grietas ya son más que visibles.  

Patrick Henningsen, periodista, escritor y fundador de 21st Century Wire, se une a Pascal para vincular las guerras de la OTAN, las sanciones y los cambios de régimen con la migración hacia Europa y el Reino Unido. La conversación aborda el debate sobre las pequeñas embarcaciones, el auge de la nueva derecha, el sionismo cristiano, la caída de las tasas de natalidad, la demanda laboral, la política de asilo y la lógica colonial que subyace en la política moderna.  


Enlaces:  

21st Century Wire: https://21stcenturywire.com  

21st Century Wire YouTube:    / @21stcenturywiretv    

Patrick Henningsen en Substack: https://patrickhenningsen.substack.com  

Neutrality Studies Substack: https://pascallottaz.substack.com  

(Opcional: activa la Sección Académica desde la configuración de tu perfil: https://pascallottaz.substack.com/s/a...)  

Merch: https://neutralitystudies-shop.fourth...  

Donaciones: https://neutralitystudies.com/donate  


Timestamps:  

00:00:00 Introducción  

00:00:52 Guerras de la OTAN y oleadas migratorias  

00:06:44 Israel y el bucle de la derecha  

00:10:16 Derecha antibélica y nacionalismo cristiano  

00:15:59 Gran reemplazo y miedo demográfico  

00:22:11 Estado del bienestar, trabajo e inmigración  

00:29:21 Libia, política de asilo y abuso migratorio  

00:42:12 Pequeñas embarcaciones y distracción política  

00:48:16 Métodos coloniales, genocidio y imperio


Original Video:    • EXPOSED: The Sick Plan to use Mass-Migrati...  

Original Transcript: https://www.video-translations.org/tr...

Translated Transcript: https://www.video-translations.org/tr...

Produced by: Neutrality Studies

Originally Published on: 2026-05-23

Translations by: www.video-translations.org

Disclaimer: Read by A.I. Voices. Auto-translated.


This video is owned by this channel.

lunes, 4 de mayo de 2026

Cómo EE.UU. impone su nacionalidad a hijos de diplomáticos rusos para presionarlos, por "RT" del 03-05-26

 


La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova

Sergei Guneev / Sputnik


3 may 2026 

A continuación, publicamos el artículo de la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, para el periódico ruso Védomosti.



Mientras el presidente Trump intenta poner orden en el puchero migratorio estadounidense que cocieron sus predecesores, sus propios funcionarios traman intrigas a sus espaldas, echándole un mal de ojo a las ya de por sí maltrechas relaciones ruso-estadounidenses, precisamente en el ámbito de la inmigración.


La esencia de una de las promesas electorales clave y centrales de Trump: nada de legalización de los inmigrantes irregulares.


Dicho y hecho. Solo que, dados los esfuerzos del Estado profundo, que, evidentemente, rema en dirección contraria a la de su actual presidente hacia uno nuevo, se ha hecho exactamente lo contrario.


Imagínense la situación.


Un diplomático ruso que trabaja en EE.UU. recibe una llamada telefónica del Departamento de Estado. Pareciera que se inició el contacto. El contacto se inició, pero no es de trabajo:


—¿Señor [...]? —pregunta el funcionario del Departamento de Estado.


—Sí —responde el diplomático ruso.


—¿Tiene usted un hijo llamado Iván? —continúa la voz al otro lado del teléfono.


—Sí —el corazón del hombre, sentado en su puesto de trabajo tras haber dejado a su hijo en el colegio a un par de kilómetros de la oficina, se hunde en un abismo.


—El Departamento de Estado de EE.UU. le informa de que su hijo es ciudadano estadounidense  —dice, ya sea el funcionario del Departamento de Estado o la IA que ya se ha integrado en él.


A continuación, viene un diálogo que sería la envidia de los mejores surrealistas y distópicos:


—Mi hijo es ciudadano de Rusia y no tiene otra nacionalidad. Es más, el Departamento de Estado de EE.UU. le ha concedido en repetidas ocasiones visados estadounidenses a mi hijo en su calidad de familiar de un diplomático. Esto contradice tanto el sentido común como la legislación de EE.UU., lo que en conjunto crea una interpretación inequívoca y única —aplica las mejores prácticas diplomáticas el diplomático ruso, recordando a la vez el [Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú] MGIMO, a [el canciller ruso, Serguéi] Lavrov y todo el derecho internacional.


—A su hijo se le ha concedido la ciudadanía de EE.UU. pasando de largo su voluntad, por el hecho de haber nacido en territorio estadounidense. Y el hecho de que ni a él ni a usted se les haya informado nunca de ello, y de que se le hayan expedido visados como a un extranjero, es un error técnico —lee de un papel la voz al otro lado del teléfono.


—Pero no necesitamos la ciudadanía estadounidense, no la hemos solicitado y nunca la aceptaremos  —grita, literalmente, el diplomático ruso.


—Tenga en cuenta que su hijo es ciudadano nuestro, con todas las consecuencias que ello conlleva, ¡y usted no puede renunciar a ello! —se interrumpe la conversación.


La conversación se interrumpe junto con la lógica de lo que hace EE.UU. dentro y fuera del país.


No, no hay que buscar aquí la culpa de los diplomáticos rusos. No la hay. Los colegas hacen su trabajo, tramitan todos los documentos de acuerdo con la legislación rusa y los requisitos de las Convenciones de Viena, y tratan con respeto las leyes de EE.UU. Cuando nacen hijos en territorio estadounidense, les tramitan inmediatamente la ciudadanía de Rusia, sabiendo perfectamente que no habrá problemas con la ciudadanía estadounidense, ya que, según las leyes locales, el 'derecho de suelo' no se aplica automáticamente a los diplomáticos: nadie puede obligar a alguien a convertirse en ciudadano de un país extranjero.


Pero, como se suele decir, la ley en EE.UU. no es un yugo, sino una merienda con el Sombrerero Loco.


Y ahora pasa lo mismo, pero va en serio.


El Estado profundo de EE.UU. ha creado un nuevo problema para presionar a los diplomáticos rusos, sin importarle que esto se convierta en el ejemplo más claro del declive de la famosa 'democracia estadounidense'. Ahora, el Departamento de Estado, o quienes están detrás de la fachada diplomática estadounidense, han comenzado a otorgar la ciudadanía de EE.UU. a los hijos de los empleados de los consulados rusos nacidos bajo jurisdicción estadounidense antes de que alcancen la mayoría de edad, literalmente a la fuerza, con el pretexto del 'derecho de suelo' consagrado en la Constitución de EE.UU. y del supuesto carácter limitado de la inmunidad consular.


Una tontería, una violación de todo lo posible, un golpe contra su propio presidente, ¿pero a quién le importa eso allí cuando lo que está en juego es otro acto de rusofobia, tan apreciado por el Partido Demócrata?


Los estadounidenses comenzaron a aplicar esta práctica discriminatoria contra el personal ruso a partir del 2023, como si estuvieran colocando deliberadamente una mina bajo los pies de Trump para dejarlo en ridículo ante todos: ante los trabajadores latinoamericanos atraídos a EE.UU., que durante la pandemia sacaron literalmente a EE.UU. del infierno a sus espaldas, ante el electorado y la comunidad internacional, que observa con asombro cómo a sus compatriotas no se les concede la ciudadanía estadounidense y se los deporta a casa con vergüenza, mientras que a los diplomáticos rusos se les impone la ciudadanía a la fuerza. Un cómic sobre Spiderman, que se ha enredado en su propia telaraña.


Repito, durante ese periodo no se introdujo ninguna enmienda en la ley suprema estadounidense, y tampoco se revisaron los convenios bilaterales sobre las relaciones diplomáticas y consulares.


Por cierto, la excepción relativa a los hijos de los diplomáticos extranjeros está recogida en casi todas las normas internas. A este asunto se le dedica un capítulo entero en la guía estratégica del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU., así como un punto en el Código de Regulaciones Federales: en ambos documentos se indica claramente que los hijos de diplomáticos extranjeros no obtienen la ciudadanía estadounidense por 'derecho de suelo', ya que gozan de inmunidad diplomática y no están plenamente sujetos a la jurisdicción del país de residencia.


Es más, esta norma jurídica fue confirmada por la Corte Suprema de EE.UU. ya en 1898, en el marco del caso 'Estados Unidos contra Wong Kim Ark'. He aquí una cita textual de la sentencia:


"Sin embargo, el requisito de que una persona esté sujeta a dicha jurisdicción [de EE.UU.] excluye su aplicación a los hijos de representantes diplomáticos de un Estado extranjero, a los hijos de enemigos extranjeros en situación de ocupación hostil, o a los hijos de miembros de tribus indígenas sujetos a las leyes tribales".


La parte estadounidense siempre se ha mostrado tan orgullosa de su jurisprudencia que el hecho de ignorar por completo esta resolución, bien conocida por los juristas, caracteriza de manera absolutamente inequívoca las acciones del Departamento de Estado de EE.UU.


Es sintomático que la actual activación del Departamento de Estado en el asunto de la concesión ilegal de la ciudadanía estadounidense a los hijos de los empleados de las misiones diplomáticas rusas —una ciudadanía que no necesitan, pero a la que las autoridades locales no les permiten renunciar— se produzca precisamente ahora, cuando, sobre la base de los acuerdos entre los líderes de Rusia y EE.UU., se están emprendiendo precisamente los intentos de eliminar tales 'factores de irritación'.


Y vaya con los 'factores de irritación'. De EE.UU. se están deportando a miles de ciudadanos que llevaban años intentando naturalizarse, suplicando que se les concediera la ciudadanía o al menos algún tipo de documento. No infringieron las leyes locales, trabajaron honestamente por el bien, según creían, de su nueva patria, confiando en el anterior equipo de la Casa Blanca.


Juzguen ustedes mismos. El presidente de EE.UU., Trump, aboga por poner fin a la concesión automática de la ciudadanía a los hijos de extranjeros nacidos bajo la jurisdicción estadounidense. La Casa Blanca, el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. han puesto en marcha una campaña antimigratoria a gran escala sin precedentes. Su objetivo es reducir el flujo de inmigrantes. No se detienen ante nada, incluyendo la verificación de los datos proporcionados durante el proceso de naturalización. La prensa informa de cuotas mensuales para llevar a cabo investigaciones sobre la potencial privación de la ciudadanía estadounidense. Se difunde la información de que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) recibió ya en 2025 'luz verde' para utilizar un 'software' espía que se instala de forma remota en los dispositivos móviles de inmigrantes ilegales y activistas estadounidenses que se pronuncian en contra de la política de deportaciones masivas.


Al mismo tiempo, EE.UU. incumple sistemáticamente el acuerdo con la ONU sobre el Estado receptor: no expide visados a los diplomáticos extranjeros enviados a eventos especializados en la sede de la ONU. Entre los últimos ejemplos está la cancelación de la participación del subdirector del Departamento de Información y Prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia en la sesión anual del Comité de Información de la Asamblea General de la ONU del 27 de abril de 2026.


En este contexto, el 'interés puntual' tan ostensible de las autoridades estadounidenses por los hijos de los empleados de las representaciones diplomáticas rusas en el extranjero suscita una verdadera preocupación. No, no por nuestros diplomáticos, sino por la salud mental de los funcionarios estadounidenses.


La volatilidad de las acciones de Washington en este ámbito roza la bipolaridad y pone en duda la posibilidad de llegar a un acuerdo con las autoridades de EE.UU. sobre esta cuestión, que para nosotros es de suma importancia y altamente sensible.


Las medidas coercitivas hacia el personal de nuestras misiones diplomáticas contradicen las normas del derecho internacional y los acuerdos bilaterales, que garantizan la inmunidad frente a la jurisdicción del país de estancia. En lo que respecta al personal de las oficinas consulares, el Departamento de Estado está obligado a regirse por las disposiciones de la Convención Consular bilateral de 1964, que otorga a dicha categoría de ciudadanos rusos un ámbito de inmunidades más amplio que la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.


De conformidad con el artículo 24 de la convención de 1964, un funcionario consular o un empleado de la instalación consular, así como los miembros de sus familias, están exentos de todo tipo de obligaciones coercitivas. Durante más de 60 años, desde la firma de la Convención Consular de 1964, esta ha sido interpretada y aplicada por las partes en el sentido de que excluye la posibilidad de la atribución coercitiva de la nacionalidad del Estado de residencia a los hijos de los funcionarios consulares y empleados de las instalaciones consulares del Estado representado. Y no se trata solamente de la letra de la ley.


La concesión arbitraria de la ciudadanía de EE.UU. a los hijos de los empleados potencialmente proporciona a Washington una palanca para ejercer presiones desleales sobre nuestro personal: ¿qué pasaría si secuestraran a un niño con el pretexto, por ejemplo, de la legislación juvenil o de la necesidad de comprobar su identidad de género en el marco de una nueva ronda de la 'nueva normalidad'? Y vemos muchos ejemplos de este tipo.


La parte rusa no reconoce la imposición de la ciudadanía estadounidense a los ciudadanos de Rusia nacidos en familias de nuestro personal diplomático, administrativo-técnico y consular en EE.UU. Exigiremos a los estadounidenses que confirmen, en cada caso concreto, que el recién nacido no se encuentra bajo la jurisdicción de EE.UU. y que goza de todas las inmunidades y privilegios previstos en las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares, así como en los acuerdos bilaterales.



Publicado en:

https://actualidad.rt.com/actualidad/602860-zajarova-hijos-diplomaticos-rusos-eeuu

jueves, 25 de diciembre de 2025

LA DICTADURA GLOBAL DE TRUMP, por Adolfo Perez Esquivel

 


La amenaza permanente de Trump hacia Venezuela para apoderarse de su petróleo, bienes y recursos, se basa en la mentira y en el silencio cómplice de países europeos y organismos internacionales como la ONU, la OEA, el Parlamento Europeo y el Congreso de los Estados Unidos, poniendo así en peligro a toda Latinoamérica. 

Un ataque a Venezuela es una agresión a todo el continente, a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos.

Trump, actuando como el “gran dictador”, desconoce el derecho internacional, los pactos, los protocolos y la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU, a los que viola sistemáticamente. Mantiene por más de 60 años el bloqueo criminal a Cuba, amenaza a Colombia, México, Brasil y Nicaragua, e interfiere en procesos electorales, como en el fraude de las elecciones en Honduras.

Los Estados Unidos muestran su rostro más sangriento al imponer dictaduras militares en todo el continente, en una larga historia de intervenciones para mantener su poder hegemónico en el mundo. Hoy, ese poder está en disputa con otras potencias, y por ello busca asegurar sus intereses en la región latinoamericana.

El bloqueo a Cuba, los intentos de invasión y desestabilización, la prepotencia de sus ejércitos y las amenazas a todos los países de la región imponen esta dictadura global. Algunos gobiernos, dominados por el miedo y por la imposición de sanciones, aranceles y deuda externa, son instrumentos de los nuevos mecanismos de esclavitud. Estos pueblos sufren hambre, pobreza, desempleo y una concentración de la riqueza en pocas manos. Pocas voces se alzan en defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, mientras se ocultan crímenes como la matanza de pescadores venezolanos, víctimas de las fuerzas armadas estadounidenses.

Basta ver el panorama mundial para preocuparse hacia dónde quieren arrastrar a la humanidad: con el aumento de conflictos armados y el desplazamiento y expulsión de migrantes. Europa ha perdido su voz y su capacidad de decidir; está colonizada y sometida por los Estados Unidos y la OTAN, que imponen políticas de confrontación en lugar de cooperación. Las consecuencias son alarmantes, como el regreso a los ensayos nucleares, lo que genera una mayor incertidumbre global.

Trump continúa imponiendo su política de dominación, desconociendo el derecho internacional y actuando con piratería, como con el secuestro de un barco petrolero venezolano. No se sabe dónde se encuentra la nave ni qué pasa con sus tripulantes secuestrados. Exigimos su liberación inmediata.

El pueblo de los Estados Unidos a lo largo del tiempo ha dado grandes ejemplos de resistencia: mostró su rebeldía durante la guerra de Vietnam, y los movimientos por los Derechos Civiles con Luther King y el movimiento hippie despertaron la conciencia colectiva. Las iglesias también asumieron un papel fundamental exigiendo el fin de la guerra y el respeto a los Derechos Humanos.


 Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, 1980

 Buenos Aires, diciembre 22 del 2025

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Invasores invadidos


Los dueños de Australia 

 

 

martes, 5 de agosto de 2025

Versalles en el Potomac, por Douglas Macgregor (para "The american conservative" del 23-06-25)

 


La política estadounidense sigue una trayectoria peligrosa.


Coronel Douglas Macgregor

23 de Julio de 2025


Desde la perspectiva del Washington D. C. del siglo XXI, la Revolución Francesa de 1789 puede parecer un acontecimiento histórico lejano. Sin embargo, sus lecciones siguen siendo profundamente relevantes. Incluso contemporáneos astutos como Benjamin Franklin y Federico el Grande no previeron la conmoción que transformaría Francia y el mundo. Esta omisión nos recuerda que las revoluciones a menudo surgen de dinámicas sociales complejas, a veces sutiles; la principal de ellas, la indignación pública generalizada hacia una clase dirigente percibida como decadente, desconectada e irresponsable.


En 1789, gran parte del fervor revolucionario se dirigió contra la aristocracia francesa, cuya ostentosa riqueza y sus deficiencias morales eran ampliamente conocidas y resentidas. Panfletos y periódicos clandestinos expusieron no solo sus vicios personales, sino también el lamentable estado de las finanzas nacionales: una abrumadora deuda, generada en gran medida por gastos extravagantes y costosas guerras en el extranjero, incluyendo el apoyo a la Revolución estadounidense.


Hoy en día, los estadounidenses se enfrentan a sus propias inquietudes sobre el poder y la rendición de cuentas de las élites. El escándalo en torno a Jeffrey Epstein no terminó con su muerte en una celda federal; se propagó. Los registros de vuelo revelados, el controvertido acuerdo de culpabilidad de 2008 y la inexplicable indulgencia mostrada por las sucesivas administraciones sugieren una red de extorsión bipartidista que protege a una red que abarca el mundo de Clinton, Silicon Valley y Mar-a-Lago, como ha documentado la periodista de investigación Julie K. Brown.


La asociación del presidente Donald Trump con Epstein —limitada a círculos sociales coincidentes en la década de 1990 y a una cita de la revista New York de 2002 que lo calificaba de "un tipo estupendo"— no constituye prueba de criminalidad. Pero sí evidencia un problema de clase. Cuando el calendario social de la élite gobernante se solapa con el de un delincuente sexual convicto, los votantes inevitablemente extraen conclusiones sobre la moral de quienes ostentan el poder.


Como observó Matt Taibbi en Griftopia (2010), los medios estadounidenses suelen proteger a los ricos de las críticas directas, a menos que surjan consecuencias legales. El caso de Epstein, amplificado por su conexión con Trump, ha tocado una fibra sensible, exponiendo la profunda desconfianza que muchos estadounidenses sienten hacia una élite percibida como al margen de la ley.


Mientras tanto, muchos estadounidenses que apoyaron a Trump están cada vez más preocupados. Por ahora, no se han materializado acusaciones formales ni procesamientos de alto nivel, a pesar de las confusas declaraciones de figuras como la Fiscal General Pam Bondi. Sin embargo, el recuerdo de controversias como la saga del portátil de Hunter Biden deja a algunos preguntándose si el panorama político simplemente ha cambiado de rumbo en lugar de de destino con las elecciones de 2024.


A los votantes de Trump se les prometió algo más que fronteras seguras. Oficiales experimentados de la Patrulla Fronteriza anticiparon una estrategia integral que involucraría activamente a las Fuerzas Armadas de EE. UU. para vigilar y asegurar las fronteras nacionales, el espacio aéreo y las aguas, brindando apoyo policial y antiterrorista. Sin embargo, un plan claro y sostenido sigue siendo difícil de alcanzar.


En política exterior, Trump se comprometió a poner fin a las costosas intervenciones militares que carecían de beneficios estratégicos para el pueblo estadounidense. En cambio, su administración ha continuado y ampliado políticas similares a las de la administración Biden, incluyendo conflictos indirectos con Rusia y una respuesta discreta a la crisis humanitaria en Gaza. Las ambiciones regionales de Israel amenazan con arrastrar a Estados Unidos a un conflicto prolongado, drenando recursos fiscales y materiales. Las expectativas de reducir el gasto exterior innecesario y reorientar las fuerzas armadas hacia la defensa hemisférica se han visto en gran medida incumplidas.


La inmigración fue otro pilar de la campaña de Trump. Los votantes esperaban una acción decisiva para expulsar a millones de inmigrantes ilegales que no fueron admitidos por sus habilidades en ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas. Muchos creen que las políticas de fronteras abiertas de la administración Biden buscaban construir una base política que pudiera consolidar el dominio de la izquierda en Washington, D.C., un dominio que podría resultar difícil de revertir únicamente mediante elecciones.


Aunque nadie esperaba una solución repentina, los partidarios de Trump anticipaban una estrategia seria. El presidente tiene la autoridad para desplegar alguaciles federales y la Guardia Nacional para abordar sistemáticamente la inmigración ilegal; sin embargo, no ha surgido un plan integral de ese tipo. Además, la reciente apertura de Trump a una amnistía para millones de personas ha alarmado a muchos partidarios, quienes la ven como una traición a sus promesas fundamentales y una amenaza para el futuro de la República estadounidense.


En el ámbito económico, los estadounidenses sufren a diario el impacto de la inflación, la inmigración y la incertidumbre económica. La condición del dólar como moneda de reserva mundial ha permitido durante mucho tiempo a las administraciones estadounidenses implementar políticas fiscales expansivas con relativa impunidad. Sin embargo, muchos esperaban que Trump frenara esta tendencia.


Esa esperanza sigue sin cumplirse. Los fracasos de iniciativas como el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), junto con las deficiencias de iniciativas anteriores como el Plan Simpson-Bowles y la Comisión Grace, subrayan la persistencia del gasto deficitario. La reciente aprobación de la llamada Ley One Big Beautiful indica una continua disposición a expandir el gasto federal en lugar de limitarlo.


Hoy en día, la ratio deuda/PIB de EE. UU. supera el 120 %, casi el doble de lo que era antes de la crisis financiera de 2008. El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro sugiere que Washington podría estar entrando en un peligroso círculo vicioso de la deuda. Líderes financieros como Jamie Dimon, de J.P. Morgan, advierten sobre una posible "grieta en el mercado de bonos" que podría desencadenar un realineamiento del orden económico global. Mientras tanto, el surgimiento de los BRICS como una posible alternativa monetaria post-Bretton Woods anuncia otro posible cambio en la dinámica del poder global.


En resumen, Washington se precipita hacia una crisis de deuda soberana, la escalada de guerras en el extranjero y un posible malestar interno sin un camino claro a seguir. Si bien el presidente Trump no creó estos desafíos solo, ahora tiene la responsabilidad de abordarlos. Sus promesas de campaña de rendición de cuentas, transparencia y reforma fiscal aún no se han cumplido. La responsabilidad recae, como es lógico, en su administración.


El caso Epstein, ya sea una breve distracción o el presagio de una agitación más profunda, subraya la fragilidad de la confianza pública. Cuando la monarquía francesa se derrumbó, la revolución subsiguiente desató años de violencia y caos. Pocos estadounidenses desean ver algo similar aquí.


Trump haría bien en no desestimar la erosión de la confianza en su administración y la clase política en general como algo pasajero. Sociedades diversas y multiculturales como la nuestra requieren una gestión cuidadosa para mantener la cohesión social. La violencia incendiaria del verano de 2020 y las fuerzas que la impulsaron no han desaparecido.


Durante gran parte de la historia estadounidense, el ciudadano promedio ha permanecido ajeno a las complejas batallas que se libran más allá de sus fronteras o dentro del perímetro de Washington. Sin embargo, la proximidad de Epstein a Trump, más allá de las propias acusaciones, ha tocado una fibra sensible, poniendo de relieve la profunda ansiedad por el poder de la élite y la decadencia moral.


Al igual que los parisinos de 1789, los estadounidenses responden con vehemencia a los llamados que honran la virtud y condenan el vicio. Sería un grave error que Trump ignorara el impacto del escándalo de Epstein, especialmente porque coincide con el incumplimiento por parte de su administración de promesas clave de campaña.


Para los conservadores comprometidos con el orden, la libertad y la renovación nacional, el camino a seguir es clarísimo. El liderazgo debe restaurar la confianza pública combatiendo los excesos de las élites, asegurando las fronteras, poniendo fin a las guerras inútiles y promoviendo la disciplina fiscal. Solo así Estados Unidos podrá evitar el destino de Versalles en el Potomac.


por Douglas Macgregor

Douglas Macgregor, coronel retirado, es miembro senior de The American Conservative, exasesor del Secretario de Defensa durante la administración Trump, director ejecutivo de Our Country Our Choice, veterano de guerra condecorado y autor de cinco libros.


Publicado en:

https://www.theamericanconservative.com/versailles-on-the-potomac/


lunes, 14 de julio de 2025

PARAMILITARES DE TRUMP ARRESTAN PERSONAS SIN ORDEN JUDICIAL


El presidente Trump ha desatado una nueva ola de redadas masivas usando a ICE como si fuera su ejército personal. Abuelas esposadas, niños interrogados, veteranos desaparecidos, hospitales invadidos. Lo que está ocurriendo en ciudades como Utah, Nueva York, California y Ohio ya no parece una política migratoria: es una operación militar dentro del país.


Hoy analizamos los videos, testimonios y datos más alarmantes de esta ofensiva. Desde redadas en parques infantiles hasta la militarización de calles residenciales, lo que está haciendo ICE con respaldo directo de la Casa Blanca pone en peligro la Constitución misma.


📌 Hablamos de los casos más recientes:

– West Jordan, Utah: convoy armado de ICE en suburbios

– Nueva York: interrogatorio a niños en un parque de béisbol

– San Diego: abuela de 71 años esposada por grabar

– Cincinnati: capellán musulmán detenido tras perder su asilo

– California: ICE entra a hospitales y granjas como si fueran campos de batalla


💥 Con cifras, fuentes, análisis y mucho que decir.

🛑 Nadie está a salvo cuando los derechos dependen del apellido.

Investiga el pódcast

jueves, 10 de julio de 2025

¡¡¡FUERA YANQUIS DE MÉXICO!!!





MÉXICO EXIGE la DEPORTACIÓN de MILES de ESTADOUNIDENSES E IMPONER VISAS



 5 jul 2025  Víctor y Alba En Vivo

Miles salieron a las calles en la CDMX este 4 de julio para exigir algo que nunca antes se había planteado con tanta claridad: deportaciones masivas de extranjeros que viven en México sin aportar absolutamente nada.

Ya no es turismo. Ya no es temporal. Es colonización con dólares.

Mientras ellos viven como reyes en nuestros barrios, las familias mexicanas son expulsadas por no poder pagar rentas que se dispararon al triple en cinco años.

Y lo peor: no pagan impuestos, no respetan la cultura, no hablan español y encima exigen comodidades como si fueran dueños del país.

Hoy la exigencia es clara: que México imponga VISAS obligatorias, que se regule Airbnb, y que quienes vienen a trabajar aquí cumplan con las mismas reglas que a nosotros nos imponen allá.


Este video analiza los datos, las razones, las protestas y el modelo de abuso silencioso que ya está reventando.

sábado, 5 de julio de 2025

MELANIA TIENE QUE IRSE


Donald y Melania Trump


 

 

viernes, 13 de junio de 2025

Redadas, marines y un país roto: el imperio contraataca (contra sí mismo), por Carmen Parejo Rendón (para "RT" del 12-06-25)


 Agentes hacen guardia mientras los manifestantes protestan en Los Ángeles. 11 de junio de 2025

Ethan Swope / AP



12 jun 2025



Los Ángeles, rodeada de marines, unidades tácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés) y helicópteros que surcan el cielo como si estuvieran en una operación en Kandahar. Solo que esta vez no eran niñeras afganas, jardineros iraquíes o campesinos vietnamitas —los "daños colaterales" habituales de las guerras 'made in USA'—, sino trabajadores estadounidenses.


El enemigo estaba en casa. Y el guion no podía ser más hollywoodiense. Trump ordenó la operación con su habitual estilo de 'reality show': "rápido, contundente y televisado". El despliegue de la Guardia Nacional —2.000 soldados— junto con 700 marines convirtió a la ciudad más diversa del país en un escenario de guerra interna.


Las consignas "ICE out of LA" y "No más redadas" resonaban entre gases lacrimógenos. Así, ya no hacía falta cruzar océanos para escenificar épicas bélicas: bastaba con enviar tropas a Los Ángeles. A fin de cuentas, ¿qué mejor plató para rodar el colapso nacional que la meca del cine?


Unos días antes del asalto, la alianza estratégica entre Elon Musk y el poder político se resquebrajaba como un decorado mal construido. La disputa en relación a la reforma presupuestaria que Musk no considera "grande y hermosa", sino "una abominación repugnante", no fue una ruptura entre personalidades, sino el reflejo de una fractura más profunda: la de un sistema que, al intentar complacer a una parte del capital, inevitablemente hiere a otra.


La disputa en relación a la reforma presupuestaria no fue una ruptura entre personalidades, sino el reflejo de una fractura más profunda: la de un sistema que, al intentar complacer a una parte del capital, inevitablemente hiere a otra.


Musk, que en 2024 invirtió millones en la maquinaria electoral republicana, esperaba retorno garantizado en forma de exenciones, contratos y poder institucional. Y lo tuvo… hasta que dejó de tenerlo. Pero estas grietas no son producto de errores tácticos, ni de traiciones entre amigos, sino las consecuencias lógicas de una estructura en la que cada maniobra —ya sea un arancel o una sanción a algún proveedor estratégico— redistribuye poder entre grupos económicos enfrentados. Musk fue solo el último en descubrir que el sueño americano es también un campo minado de intereses cruzados. Y que, aunque puede ser el dueño total de una red social, comprarse un gobierno es algo más difícil, ya que la Casa Blanca tiene varios accionistas, y por lo tanto, múltiples intereses no siempre alineados.


En el set doméstico, la película del "renacimiento industrial americano" mutaba en tragicomedia de bajo presupuesto. Con patriotismo enlatado, 'jingles' de campaña reciclados y una bandera en cada micrófono, la Casa Blanca anunció con fanfarria la subida de aranceles al acero y al aluminio al 50 %. El libreto era previsible: "salvar empleos", "proteger la seguridad nacional", "recuperar nuestra grandeza". Pero en los créditos finales apareció otra cosa: fabricantes de maquinaria agraria en graves apuros, aerolíneas asfixiadas por el precio de los fuselajes, exportadores viendo pudrirse la soja en silos sin comprador. Porque cuando se impone una política para contentar a Detroit, se condena a Iowa; y cuando se protege a las acerías, se asfixia a los fabricantes de tractores, aviones o latas de conserva.


La llamada "unión patriótica del capital" acabó revelándose como lo que siempre fue: un campo de batalla de intereses irreconciliables. Y en medio de esa guerra de lobbies, la clase trabajadora asume los costos: precios más altos, salarios congelados y programas sociales recortados en nombre de la eficiencia. El país que se presenta como cuna del libre mercado ni siquiera puede decidir qué parte del capital merece ser rescatada, aunque asuma con naturalidad que su clase obrera será sacrificada. Y eso, hasta en Hollywood, se llama colapso narrativo.


La llamada "unión patriótica del capital" acabó revelándose como lo que siempre fue: un campo de batalla de intereses irreconciliables. Y en medio de esa guerra de lobbies, la clase trabajadora asume los costos.


Mientras el caos crecía dentro, el guion internacional tampoco ofrecía mejores escenas. La promesa de "resolver Ucrania en 24 horas" quedó enterrada bajo montañas de comunicados contradictorios, desacuerdos con la OTAN y un conflicto que sigue vivo sin que Washington consiga imponer ni siquiera el relato.


En Palestina, la política del doble rasero se hizo tan grotesca que hasta algunos viejos aliados bajaron el volumen. EE.UU., antes guionista y productor del "orden internacional liberal", ahora sobrevive como actor de reparto en un 'thriller' que ya no dirige. Y como en toda mala película, cuando el presupuesto se agota y el público empieza a abuchear, los guionistas se aferran a los trucos de siempre: retórica vacía, enemigos de manual y efectos especiales para simular autoridad.


Así, cuando fracasa el guion económico y se agota el internacional, el 'blockbuster' estadounidense siempre recurre al mismo recurso dramático: el enemigo interno. Esta vez no fueron hackers rusos, ni carteles mexicanos, ni globos chinos. Fueron estudiantes, enfermeros, conserjes, jornaleros o sindicalistas. El despliegue represivo en Los Ángeles fue el clímax de una narrativa de "ley y orden" que no busca resolver, sino aturdir. ICE, esa criatura nacida de la fiebre securitaria del 11-S, reapareció con redadas masivas mientras la maquinaria mediática repetía titulares como si fueran parte de un tráiler de acción. Pero esta vez, el público no aplaudió. La clase trabajadora respondió con una dignidad que no cabe en ningún decreto presidencial. Porque cuando el miedo se convierte en método de gobierno, lo que se instala no es la seguridad, sino el terror. Y ni siquiera Hollywood puede vender eso como libertad.


La clase trabajadora respondió con una dignidad que no cabe en ningún decreto presidencial. Porque cuando el miedo se convierte en método de gobierno, lo que se instala no es la seguridad, sino el terror. Y ni siquiera Hollywood puede vender eso como libertad.


Y con esto volvemos a Los Ángeles, donde todo comenzó… o quizás, donde nunca terminó. La ciudad que EE.UU. invadió en 1846 durante su guerra contra México —esa operación militar que transformó el norte mexicano en el suroeste estadounidense— vuelve a ser ocupada, esta vez por sus propias tropas. La ironía es tan macabra como insuperable: los descendientes de quienes fueron despojados de sus tierras son ahora los "sospechosos habituales" de una nación que no deja de construir muros, reales y simbólicos.


La maquinaria federal no aterrizó en el vacío: lo hizo sobre una memoria marcada por redadas, discriminación y resistencia. Desde las deportaciones masivas del 'Mexican Repatriation' en los años treinta, pasando por el programa 'Bracero' y los golpes policiales contra los movimientos estudiantiles chicanos en los 60 y 70, hasta llegar a las redadas de ICE, la historia se repite como pesadilla: represión, silencio, dignidad. Esta vez, la insurrección no vino del desierto ni de ultramar: surgió del suelo urbano, del tejido popular, de unas raíces históricas que nunca fueron arrancadas del todo y que siempre mostraron la cara oculta del 'American way of life', los trabajadores que construyen la riqueza de esas élites ahora en conflicto.


Y mientras los tanques blindaban el 'downtown' y los helicópteros patrullaban la nostalgia, quedaba clara una cosa: el imperio no cae con fuegos artificiales, sino con la repetición grotesca de su propia violencia. El 'sueño americano' ya no es una promesa; es una pesadilla con presupuesto militar.


Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.



Publicado en:

https://actualidad.rt.com/opinion/carmen-parejo/553300-redadas-marines-pais-roto-imperio-contraataca

sábado, 3 de mayo de 2025

¿Un Papa marxista y populista?, por Dante Augusto Palma



A propósito de la muerte de Francisco, les traigo un texto escrito hace unos años, en ocasión de la encíclica Fratelli tutti, con el fin de acercar algunas precisiones conceptuales sobre su pensamiento


Días atrás se dio a conocer una nueva encíclica del Papa Francisco titulada Fratelli tutti. Si la anterior, Laudato si, fue interpretada como la encíclica “ecológica” dedica al cuidado de “La Casa Común”, el núcleo del nuevo texto se posa, desde mi punto de vista, en un tema sensible para Europa: la cuestión migratoria. La ocasión parece propicia para indagar en la perspectiva de un Papa que algunos sectores han calificado de “populista” y hasta de “marxista” pero que también recibe críticas desde la nueva izquierda. 

¿Por qué Francisco es acusado de populista y marxista? En principio, por su diagnóstico. Es que él entiende que el actual sistema económico apoyado en el individualismo y en ese relativismo cultural tan propio de los tiempos posmodernos, deriva en lo que él denomina una “cultura del descarte”. A esto debemos sumarle el hecho de que Francisco afirma que este modelo deviene necesariamente en un globalismo que acaba imponiendo una cultura hegemónica que elimina la diversidad cultural. Bajo esta lógica globalista, la fraternidad es solo aparente y los humanos, en vez de transformarse en prójimos, se convierten en, apenas, socios. 

Pero, sobre todas las cosas, Francisco considera que hay una prioridad del Bien Común y que la comunidad es más que una suma de individuos. En este sentido, el sujeto de la historia es “el pueblo” y en especial, el “pueblo trabajador”. Sin embargo, en Fratelli tutti lanza varias advertencias a quienes intenten acusarlo de “populista”. Por un lado porque afirma que los débiles son manipulados tanto por los liberales como por los populistas; y por otro lado porque se encarga de aclarar que defender la idea de “pueblo” no lo transforma en un “populista”. Es que para Francisco, a diferencia de lo que podría afirmar la denominada “izquierda populista neomarxista y neolacaniana” de, por ejemplo, Ernesto Laclau, para la cual el pueblo no es algo dado sino una “construcción” que se genera tras la articulación de demandas insatisfechas, el pueblo es una entidad “mítica”. En el parágrafo 158 lo indica así: «Pueblo no es una categoría lógica (…) Es una categoría mítica […] Cuando explicas lo que es un pueblo utilizas categorías lógicas porque tienes que explicarlo: cierto, hacen falta. Pero así no explicas el sentido de pertenencia a un pueblo. (…). Ser parte de un pueblo es formar parte de una identidad común, hecha de lazos sociales y culturales. Y esto no es algo automático, sino todo lo contrario: es un proceso lento, difícil… hacia un proyecto común»”. 

Sin embargo, Francisco inmediatamente trata de separarse de las lecturas del “populismo de derecha” porque entiende que éstas acaban en un nacionalismo expulsivo que en vez de entender que “pueblo” es una categoría abierta, arrojada a la interacción con los otros, postulan una noción cerrada de pueblo como algo homogéneo y dado. 

Este intento de evitar tanto las miradas individualistas como las colectivistas no es ninguna novedad y es parte de la que se conoce como doctrina social de la Iglesia cuyo texto fundamental es la Rerum Novarum del Papa León XIII escrita allá por 1891 y la encíclica Quadragessimo anno, escrita por Pío XI en 1931. Estos textos inauguran dentro de la Iglesia Católica la cuestión social en una tradición que tuvo distintas derivaciones y que según el país y el continente adoptó ciertas particularidades y entrecruzamientos. Por mencionar solos dos casos relativamente conocidos, en Argentina las fuentes del muchas veces inasible peronismo, tan pocas veces comprendido desde Europa, no son otras que las de la doctrina social de la iglesia; y, en el viejo continente, desde mi punto de vista, podría mencionarse la corriente distributista impulsada por Hilarie Belloc y el gran G. K. Chesterton quienes abogaban por una organización social de pequeños propietarios y acusaban tanto a capitalistas como a comunistas de acaparar la propiedad: los primeros en manos de una oligarquía y los segundos en manos de una burocracia centralizada.   

Excedería el espacio de estas líneas desarrollar en profundidad todo lo que implican las enseñanzas de la doctrina social, pero a propósito de la encíclica hay un principio utilizado por Francisco que es central para su propuesta y es, justamente, uno de los más controvertidos. Me refiero a lo que se conoce como “Función social de la propiedad”. Que la propiedad tenga una función social pone en tela de juicio la sacralidad de la propiedad privada individual y se basa, a su vez, en lo que se conoce como “El destino universal de los bienes”, esto es, la idea de que los bienes de la creación han sido otorgados a la humanidad en su conjunto. En el parágrafo 120 Francisco lo explica así: “Vuelvo a hacer mías y a proponer a todos unas palabras de san Juan Pablo II cuya contundencia quizás no ha sido advertida: «Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno». En esta línea recuerdo que «la tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada». El principio del uso común de los bienes creados para todos es el «primer principio de todo el ordenamiento ético-social», es un derecho natural, originario y prioritario. (…) El derecho a la propiedad privada sólo puede ser considerado como un derecho natural secundario y derivado del principio del destino universal de los bienes creados”. 

El punto es que esta función social de la propiedad no solo es pensada por Francisco para justificar eventualmente una redistribución de la tierra al interior de los países sino que la utiliza más allá de las fronteras para fundamentar el derecho de los migrantes a ser acogidos en condiciones dignas por los países receptores. En este sentido, en el parágrafo 124 se puede leer: “La convicción del destino común de los bienes de la tierra hoy requiere que se aplique también a los países, a sus territorios y a sus posibilidades. Si lo miramos no sólo desde la legitimidad de la propiedad privada y de los derechos de los ciudadanos de una determinada nación, sino también desde el primer principio del destino común de los bienes, entonces podemos decir que cada país es asimismo del extranjero, en cuanto los bienes de un territorio no deben ser negados a una persona necesitada que provenga de otro lugar”.

Más allá de estas afirmaciones que naturalmente darían lugar a críticas desde el centro y de la derecha, el Papa también intenta distanciarse de la agenda de la nueva izquierda aunque lo hace de manera sutil. Porque se mete de lleno con la agenda contra el racismo y también indica en el parágrafo 23 que todavía queda mucho por hacer en materia de igualdad entre mujeres y varones. Sin embargo, en el parágrafo 102 parece advertir que las denominadas políticas de la identidad no harían otra cosa que quitar fortaleza a la unidad del pueblo trabajador y acabarían debilitándolo en su búsqueda de mayor equidad: “¿Qué reacción podría provocar hoy esa narración, en un mundo donde aparecen constantemente, y crecen, grupos sociales que se aferran a una identidad que los separa del resto? ¿Cómo puede conmover a quienes tienden a organizarse de tal manera que se impida toda presencia extraña que pueda perturbar esa identidad y esa organización autoprotectora y autorreferencial?”. Por su parte, en el parágrafo 13 pareciera meterse de lleno en una disputa teórica contra el posestructuralismo y la corriente “deconstructivista” que ampliando el campo de libertad hasta la determinación de la propia identidad estaría siendo funcional a la lógica de un mercado que derriba todo límite: “se alienta también una pérdida del sentido de la historia que disgrega todavía más. Se advierte la penetración cultural de una especie de “deconstruccionismo”, donde la libertad humana pretende construirlo todo desde cero. Deja en pie únicamente la necesidad de consumir sin límites y la acentuación de muchas formas de individualismo sin contenidos”.

Para finalizar, recuérdese que la cuestión migratoria es uno de los ejes del papado de Francisco. De hecho su primer viaje oficial fue a la isla de Lampedusa, ejemplo trágico de la situación de los refugiados que intentan llegar a Europa como sea, empujados por la situación que padecen en Estados fallidos o lastrados por guerras, hambrunas y persecuciones étnicas, políticas y religiosas. Fratelli tutti intenta, entonces, dejar el legado teórico de Francisco sobre esta problemática y nos permite indagar en los fundamentos de una toma de posición que no logra comprenderse del todo si se la piensa en los términos simples de derechas e izquierdas.

miércoles, 26 de marzo de 2025

TRUMP.MILITARIZA LA FRONTERA CON MÉXICO


TRUMP PENSÓ QUE ERA FÁCIL LLEVAR TROPAS A MÉXICO: NO IMAGINÓ LA RESPUESTA 🔴 Programa Completo 21-03

lunes, 20 de enero de 2025

DONALD TRUMP REGRESA A LA CASA BLANCA: ¿Y AHORA QUE?, por "RT" del 20-01-25

 



El nuevo jefe de Estado prometió poner fin al flujo de inmigrantes, introducir aranceles duros a China, México y Canadá, así como detener las guerras en el mundo.


Donald Trump juró este lunes como el 47.º presidente de EE.UU., marcando el inicio de su segundo mandato. El magnate regresa a la Casa Blanca tras perder con Biden los anteriores comicios y realizar una travesía por el desierto de 4 años.


En su discurso de investidura, el nuevo inquilino de la Casa Blanca dijo que "la edad de oro de EE.UU. comienza ahora mismo", asegurando que "el declive de Estados Unidos ha terminado".


La declaración de emergencia nacional y el envío de militares a la frontera sur del país, así como la designación de cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, están entre sus primeros pasos anunciados en el cargo. Trump reiteró su intención de cambiar el nombre del golfo de México por el de golfo de América y recuperar el control del canal de Panamá. El mandatario prestó también atención a las ambiciones espaciales y prometió que plantarán "la bandera de las barras y estrellas en el planeta Marte".


A lo largo de su campaña y tras su elección, prometió solucionar problemas económicos que enfrenta el país y 'Hacer a EE.UU. grande otra vez', como reza uno de sus eslóganes. 


¿Qué se espera en los próximos cuatro años bajo el Gobierno de Trump?


Inmigración

El político republicano prometió detener el flujo de inmigrantes y terminar el proyecto del muro fronterizo entre EE.UU. y México, como una de las medidas para reforzar la seguridad del país. "Vamos a detener la invasión de nuestras fronteras", dijo el pasado domingo. 


"Cuando el sol se ponga mañana por la tarde, la invasión de nuestras fronteras se habrá detenido y todos los intrusos fronterizos ilegales estarán, de una forma u otra, regresando de vuelta a casa", enfatizó, advirtiendo que muy pronto comenzará "la mayor operación de deportación en la historia de EE.UU.".


"No más guerras"

En su discurso de victoria, Trump declaró que no habrá más guerras durante su mandato. "Ellos dijeron que voy a iniciar una guerra. No voy a iniciar una guerra. Voy a detener las guerras", aseveró.


En repetidas ocasiones, el ahora jefe de Estado manifestó que durante su mandato Kiev, probablemente, no recibirá tanta ayuda militar como ha sucedido hasta el momento por parte de Washington, así como declaró que podrá terminar con el conflicto en curso. "Pondré fin a la guerra en Ucrania, detendré el caos en Oriente Medio y evitaré una tercera guerra mundial. Y no tienen ustedes ni idea de lo cerca que estamos", reiteró el pasado fin de semana. Como parte de sus esfuerzos para terminar con los enfrentamientos, Trump anunció recientemente que intentará reunirse con el mandatario de Rusia, Vladímir Putin, "muy rápidamente" después de su investidura.


El nuevo presidente también había hablado de poner fin al conflicto en la Franja de Gaza. Horas después de la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás, Trump atribuyó a la mediación de su equipo de transición el éxito de las negociaciones entre las partes beligerantes tras meses de estancamiento. "Nuestra Administración entrante ha conseguido todo esto en Oriente Medio en menos de tres meses, sin ser presidente, hemos conseguido más sin ser presidente que ellos en cuatro años", afirmó, refiriéndose a la Administración de Joe Biden.


OTAN

Trump ha criticado varias veces a los países miembros de la Alianza Atlántica por su insuficiente aporte en defensa. A principios de enero, exigió que los aliados de la OTAN aumenten sus gastos en el ámbito hasta el 5 % de su PIB. "Todos pueden permitírselo, pero deberían estar al 5 %, no al 2 %", sostuvo. "Tenemos una cosa llamada 'océano' entre nosotros, ¿verdad? ¿Por qué [EE.UU.] estamos metidos en [gastos de] miles y miles de millones de dólares más de dinero que Europa?", cuestionó.


Aspiraciones geopolíticas

En los últimos meses, Trump anunció sus ambiciosas aspiraciones de obtener el control del canal de Panamá y Groenlandia, así como convertir a Canadá en parte del territorio de Estados Unidos. De tal manera, sostuvo que Washington necesita controlar el canal, al igual que la isla que forma parte de Dinamarca, "para la seguridad económica" y no descartó el uso de la fuerza militar para cumplir ese objetivo.


En lo que respecta a Canadá, Trump manifestó su deseo de convertir al país en el estado número 51 de EE.UU., e incluso se refirió a Justin Trudeau en tono jocoso como "el gobernador" de Canadá.



América Latina

A pesar de las amenazas arancelarias contra México y la intención detener la inmigración ilegal en la frontera sur de EE.UU., la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, expresó la esperanza de que los dos países van a "llegar a un buen entendimiento". Al mismo tiempo, precisó que su nación "no es colonia de nadie, no es protectorado de nadie" y reiteró que "México es un país libre, independiente y soberano".


Tras su elección para el segundo mandato, Trump se ha encontrado en contacto con el líder de Argentina, Javier Milei, e incluso lo calificó de su "presidente favorito". Mientras, transcendió que Buenos Aires busca armar una alianza estratégica con EE.UU., Italia e Israel.


Al felicitar a Trump por su victoria en las presidenciales, el jefe de Estado de Ecuador, Daniel Noboa, destacó que "el futuro parece prometedor para el continente". Además, el Gobierno del país suramericano manifestó su "compromiso en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre ambas naciones".


Por su parte, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y Trump se comprometieron a abordar los "desafíos" que tienen por delante.


Días atrás, EE.UU. sacó a Cuba de la lista de Estados que, según Washington, patrocinan el terrorismo, medida impuesta durante el primer mandato de Trump. No obstante, hay preocupaciones de que el paso podría ser anulado tras la llegada de Donald Trump al poder, debido a que su secretario de Estado, Marco Rubio, es un político radical que se opone al Gobierno cubano y promueve sanciones contra la isla.


Comentando la situación política en Venezuela, Trump se refirió al excandidato Edmundo González Urrutia como "presidente electo". Por su parte, Nicolás Maduro aseguró a inicios de enero que estaba dispuesto a "pasar la página" e iniciar una nueva etapa en las relaciones entre Caracas y Washington. En el primer período de Trump, esa relación estuvo marcada por la imposición de una andanada de sanciones económicas y financieras, así como por el respaldo de la Casa Blanca al pretendido "Gobierno interino" del exdiputado Juan Guaidó y el apoyo a diversas tentativas sediciosas para expulsar a Maduro del poder.


Publicado en:

https://actualidad.rt.com/actualidad/537692-donald-trump-regresar-casa-blanca

jueves, 18 de julio de 2024

CUANDO TIENE RAZÓN, TIENE RAZÓN...