Un cruzado en defensa de la justicia social
DE PIE SEÑORES: LA CABRA MAYANS ESTÁ EN LA CASA.
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— Sergio Chouza (@SergioChouza) December 26, 2025
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Este es un espacio de reflexión social, política Y cultural. TWITTER: @Mirandohadentro @adrianccorbella
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Cuando a un ex comisario bonaerense le tiembla la voz, es que están hundido hasta el cuello. La olla que se destapó en La Plata con la fallida conspiración de oficiales libertarios es gravísima. Bullrich lo sabe, pero Milei no lo entiende porque no le da la cabeza. pic.twitter.com/UcAHlaSOzj
— César Biondini (@BiondiniCesar) July 24, 2025
Algunos tenían cargos jerárquicos en la conducción de la fuerza policial más grande del país. Fueron acusados de organizarse para realizar "un golpe al comando institucional.
24/07/2025
El gobierno de Axel Kicillof desplazó a 24 jefes policiales de La Bonaerense sospechados de formar parte de una "acción conspirativa" y de operar desde el ministerio de Seguridad en favor del ex comisario Maximiliano Bondarenko, quien encabeza la lista de La Libertad Avanza en la Tercera Sección.
La Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) de la cartera de Seguridad realizó una serie operativos sorpresa en oficinas donde funciona la fuerza de seguridad provincial. Allí los auditores habrían constatado la veracidad de las denuncias que recibieron en esa dependencia y llegaron de manera anónima.
Desde el ministerio aseguran que los oficiales realizaban "tareas políticas" para el candidato libertario, un ex policía mayor retirado y actual concejal de Florencio Varela.
Asuntos Internos recibió "una denuncia anónima muy completa con mucho detalle que daban cuenta de la confabulación de unos 24 policías", precisó el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, en diálogo con Radio 10.
Alonso detalló que el grupo, en el que figuraría también Bondarenko en su calidad de policía retirado, habría utilizado oficinas y recursos estatales para apoyar la candidatura y "para diseñar una serie de medidas urgentes que dispondrán cierto nivel de intervención de la Policía y parte de esas medidas sugerían a ellos como nuevos responsables de la institución en lo que sería un golpe al comando institucional".
Pareja vetó los candidatos de Santiago Caputo y puso a un ex Manes como cabeza de lista en el sur del Conurbano
Alonso dijo que se realizaron auditorías preventivas en las dos dependencias policiales principales y, tras revisar equipos informáticos, se halló documentación que confirmó la gravedad de las acusaciones. Como resultado, se ordenó la desafectación de los responsables y se inició la investigación correspondiente.
El epicentro de las maniobras detectadas fue la Policía Ecológica, que fue descabezada tras constatarse el contenido de la denuncia, aunque se identificaron ramificaciones en otras áreas de la fuerza.
La Policía Ecológica -cuyo nombre real es Dirección de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas- funciona en uno de los predios que la fuerza tiene en la zona del Bosque de La Plata, a menos de 500 metros de la sede principal del ministerio de Seguridad.
En los procedimientos encontraron hojas con membretes de La Libertad Avanza y hasta fondos de pantalla con imágenes del "León" que identifica al Presidente Javier Milei. Se secuestraron computadoras y otros elementos que los vinculaban con los libertarios de la Provincia.
Por ley orgánica, los efectivos de La Bonaerense tienen prohibido realizar actividad político-partidaria y tampoco están autorizados a ejercer participación gremial. "Bondarenko pidió licencia cuando decidió hacer política y fue concejal con autorización de la institución. Acá lo que hubo fue una actuación por fuera de la ley y por eso se le dio intervención a la Justicia, porque es más que una falta grave", indicaron voceros del área de Seguridad.
Según fuentes de la investigación, el proceso se inició después de la definición de las candidaturas, cuando una persona cercana a los involucrados presentó abundante documentación y pruebas sobre las actividades de los implicados. "Cuando se fueron a las computadoras de la Policía Ecológica de los efectivos acusados, se comprobó que todo lo denunciado era cierto", señalaron.
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Entrevista al candidato a Legislador porteño por Es Ahora Buenos Aires
En diálogo con Página/12, el diputado nacional de Unión por la Patria habla del nuevo espacio político en la Ciudad, de la crisis del modelo macrista y el enfrentamiento con los libertarios.
23 de marzo de 2025
Un cuadro con una camiseta del ciclón y otro con un afiche de la campaña de Raúl Alfonsín en el ‘83 decoran el sencillo despacho de Leandro Santoro en el anexo de la Cámara de Diputados. Por la ventana se ve, imponente, la cúpula verde del Congreso Nacional. El diputado de Unión por la Patria recibe a Página/12 cuando acaba de anunciar que será candidato a legislador porteño por el frente "Es Ahora Buenos Aires", un espacio que busca integrar distintos trayectorias y experiencias políticas para enfrentar al PRO y la Libertad Avanza, que, parafraseando a Patricia Bullrich, "se están disputando el botín". "Es una pelea de poder, no es una pelea ideológica o de valores", asegura. En esta entrevista, Santoro recorre los problemas porteños, analiza el agotamiento del modelo macrista y plantea la necesidad de contraponer una propuesta integradora frente a la fragmentación de la estructura social: "Esta es la convocatoria a construir un proyecto donde logremos que convivan el esfuerzo personal con la solidaridad social".
-¿Por qué la candidatura a legislador y no a diputado o senador nacional?
-Primero, por un compromiso con la Ciudad de Buenos Aires. Nací acá, tengo a mis hijas acá, a mi familia. Quiero que esta ciudad sea una ciudad humana y digna para vivir. En segundo lugar, porque además se profundizó mucho la decadencia en los últimos años y me parece que se necesita, para enfrentar el abandono del PRO, candidaturas que ayuden a darle volumen a la discusión de un proyecto local. Además porque entiendo que la democracia y el Estado de bienestar se construyen más fácilmente desde las experiencias locales que las nacionales. Hay una relación más directa entre los valores que uno tiene y las posibilidades de llevarlo a la práctica en las experiencias locales que en las experiencias nacionales.
-No viene del peronismo y eso para algunos sectores tal vez sigue generando ciertas resistencias, ¿cómo define su identidad política y del espacio Es Ahora Buenos Aires?
-Dejame contarte... en la elección pasada sacamos más de 32 puntos. Fue una elección histórica. Logramos contener en una propuesta política a sectores de distintas tradiciones. Incluso de distintas miradas ideológicas. Fue una convocatoria muy amplia y yo creo que eso funcionó y por eso también la idea es repetir. Después creo que hay una discusión muy presente en Buenos Aires que es la necesidad de enfrentar el abandono con una posición más humana, más sensible y más ambiciosa. Todo eso se construye entendiendo que la fragmentación de la estructura social se tiene que contraponer con una propuesta integradora. Porque si no, es lo que estamos viendo, digamos, que de alguna manera es lo que pasa también en la Argentina. Un territorio fragmentado, con guetos, donde los gobiernos lo único que hacen es elegir a qué sector en particular van a ayudar desatendiendo al resto.
-Si tuviera que decir: estos son los cuatro o cinco problemas principales que tiene la Ciudad de Buenos Aires hoy…
-Primero, la calidad de los servicios públicos. Arranco por el tema de la higiene urbana, de la limpieza de la ciudad. Segundo, la calidad del transporte público. Hay zonas de la ciudad de Buenos Aires que están absolutamente desconectadas como toda la parte oeste de la ciudad. Solamente la mitad de los 48 barrios de la ciudad tienen acceso al subte y el resto tienen enormes dificultades. En tercer lugar, la brecha que existe entre el norte y el sur en términos de la calidad educativa, del acceso a la cultura, de situaciones elementales y expectativas de vida. Estamos hablando de un territorio pequeño que, sin embargo, dentro del cual conviven realidades que son antagónicas. Pero esa desigualdad es producto del desarrollo natural de la vida moderna y de la falta de acción política del Estado para compensar esa desigualdad. Las inversiones privadas y los boliches más chetos, más modernos, más lindos, en general se radican donde hay mayor poder económico. Ahora, el Estado tiene que cumplir un papel.
-Hablá del subte. Jorge Macri anunció una nueva línea F y ahora también un puente peatonal para conectar Aeroparque.
-Este es el único gobierno que hace anuncios de promesas. Después de 18 años de gobierno, siguen presentando renders armados con inteligencia artificial, cuando deberían estar cortando cintas. Y después viene otro tema importante que es discutir cuáles son las prioridades. No sé si es razonable en este contexto donde tenemos tantos problemas de infraestructura gastar 50 millones de dólares en la construcción de un puente peatonal. En una ciudad que faltan escuelas, jardines maternales, ni hablar de todo lo que tiene que ver con la movilidad urbana, me da la sensación que el incentivo que tienen para llevar adelante ese proyecto es más de corte económico que de corte social.
-Frente a esta situación tan crítica que señala, ¿por qué después de 18 años el PRO sigue gobernando la Ciudad?
-A ver, Macri y Néstor Kirchner fueron los que mejor entendieron la crisis del 2001. Armaron proyectos políticos novedosos que atendían al cambio de época. Y eso fue el PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Por ejemplo, fueron los primeros que le hablaron a los emprendedores, gente joven, que tenía vocación de autonomía, de encarar proyectos por su cuenta. Esos tipos van hoy al Banco Ciudad y nadie les da un crédito para ayudarlos a llevar adelante sus ideas. Hubo toda una inteligencia armada en el estudio de la sociedad, en el marketing político, que generó una expectativa y que hoy está generando una desilusión.
-¿No parecen ser los libertarios quienes mejor expresan esta sociedad rota y en crisis que tenemos hoy?
-Representan la bronca, pero no representan la esperanza. Ellos representan la indignación de un sector de la sociedad que se siente frustrada porque no puede cumplir su sueño, pero no logran representar la esperanza de construir un proyecto que sea colectivo y personal al mismo tiempo. Son la expresión de la necesidad de destruir lo que estaba, pero no logran encontrar qué es lo que hay que construir para crear una esperanza hacia adelante.
-¿Y qué esperanza hacia adelante pueden ofrecer desde Es Ahora Buenos Aires?
-Esta es la convocatoria a construir un proyecto donde logremos que convivan el esfuerzo personal con la solidaridad social. Lo que ocurrió en la Argentina y en la Ciudad de Buenos Aires es que hace tiempo que estamos en una lógica pendular extrema. Entonces, lo que nosotros estamos proponiendo es una convivencia entre el mercado y el Estado. Una lógica que permita pensar una sociedad más armónica, donde se pueda ganar dinero y al mismo tiempo haya responsabilidad social, por ejemplo, en materia del cuidado del medio ambiente o de solidaridad frente al otro que sufre. Es un modelo social y un modelo de crecimiento y de progreso económico.
-Entre los problemas de la Ciudad, no menciona la seguridad. ¿Cuál es la respuesta desde el progresismo o el campo nacional y popular a este problema cuando desde la derecha se apuesta fuertemente a una política represiva, punitivista, de "mano dura"?
-Ellos dicen ser duros contra el delito pero se les fugan los presos semana por medio. A ver, Macri es como Milei, pero con menos coraje. Hace pocas horas nos enteramos que siete policías de la ciudad están vinculados a una operación de chantaje a un empresario. No tienen control sobre las fuerzas y cuando se les fugan los presos no tienen mejor idea que echarle la culpa a la policía. Yo no veo una actitud muy eficiente en términos del combate contra la inseguridad. Es cierto que no se construyó la cárcel de Marcos Paz, como dice Patricia Bullrich. Es cierto que no se construyeron alcaldías. Pero lo cierto es que Patricia Bullrich, Jorge Macri y Horacio Rodríguez Larreta, los tres son parte del mismo partido. Tienen una responsabilidad compartida. ¿Por qué hay más inseguridad? ¿Por qué hay menos presencia policial? Porque hay más policías cuidando presos. ¿Por qué sucede esto? Porque no hay cárceles ni alcaldías. ¿Porque no ampliaron Marcos Paz, porque no crearon un sistema penitenciario propio?. ¿De quién es la responsabilidad? De Bullrich, de Rodríguez Larreta, de Jorge y Mauricio Macri.
-¿Y cuál sería la propuesta para enfrentar este problema de la inseguridad desde Es Ahora Buenos Aires?
-Hay que ser duro contra el delito y duro con las causas del delito. Las dos cosas. La política de seguridad es el corazón también de nuestra propuesta. Básicamente porque si la clase media y la sociedad civil le demanda algo a los gobiernos locales es poder hacer su vida tranquilo sin tener el temor a que le manoteen el celular, lo apuñalen o le hagan una entradera en la casa. Y la percepción que hay hoy en la Ciudad de Buenos Aires es que todo ha empeorado muchísimo, más allá de lo que digan las estadísticas oficiales.
-Hay una suerte de disputa entre Bullrich y el macrismo sobre quien “resolvió” el tema de los piquetes y los cortes de tránsito en la Ciudad. ¿Qué cree que pasó y qué tendría que pasar ante estos reclamos sociales que hasta ahora venían ocupando la calle y ahora aparentemente no?
-Yo creo que sí aumentó la conflictividad social pero por ahí se expresa de otra manera. Porque la crisis económica es muy violenta. De hecho, las movilizaciones que hay acá (frente al Congreso) los miércoles demuestran eso. Segundo, es cierto que el principal reclamo, como te hablaba recién de seguridad, en realidad está inmerso en un reclamo más amplio que es el reclamo del orden. La Ciudad de Buenos Aires es una sociedad caótica. No solamente había problema de piquetes, sino si había problema en el tránsito, en la venta ambulante, en el abuso de la utilización de los decks por parte de algunos comerciantes que ocupan la vereda y que ocupan muchas veces hasta la calle. O sea, es como que, si hay algo que caracteriza a Buenos Aires es que no hay nada planificado, es la ley del más fuerte. Nosotros dijimos en la campaña que de ninguna manera podíamos sostener la ley del más fuerte, que lo que se necesitaba era una ciudad ordenada donde se garanticen todos los derechos. El derecho a la protesta, pero también el derecho a transitar. Y eso requiere una gestión de los conflictos que tiene que partir de la premisa de que no hay un derecho más importante que el otro. En todo caso, lo que hay que hacer es armonizar esos derechos. Salvo circunstancias donde, por ejemplo, frente a la convocatoria de una movilización importante como la del miércoles, estén garantizadas vías alternativas para que ninguna ambulancia, como ya vimos en el pasado, quede atascada en el medio de una protesta haciéndole correr la vida al paciente. Pero es de sentido común, por eso me parece que hay algo con el equilibrio. O sea, hay que combatir la idea de la lógica pendular, porque aparte es insostenible tener todo el tiempo el péndulo en uno de los extremos. Hay que lograr armonizar para que la convivencia democrática le permita a todos poder vivir con libertad.
Retomando la discusión más de tipo electoral. ¿Qué pasó que no se pudo construir un acuerdo con el sector que impulsa la candidatura de Juan Manuel Abal Medina?
-Bueno, primero, no cerraron las listas, cerraron las alianzas, entonces no sabemos aún qué va a pasar hasta el 27 de la noche.
-Circuló también la idea de que había conversaciones con el radicalismo que encabeza Martín Lousteau en la Ciudad.
-El dato es que explotó Juntos por el Cambio y yo creo que ellos están haciendo una experiencia donde necesitan, de alguna manera, correrse de una gestión que los sigue teniendo a ellos como protagonistas. Porque ellos, si bien van a ir con listas separadas y aparecen públicamente como críticos a la gestión de Jorge, también tienen un montón de funcionarios actualmente en la gestión y probablemente los sigan teniendo. Entonces, eso tiene más que ver con los tiempos de debate interno del radicalismo que con nuestra vocación de construir un frente amplio que es, en definitiva, el objetivo que nosotros tenemos para el 2027. Entendemos que esto es un paso intermedio que es una señal que hay que ver bien y muy auspiciosa el hecho de que partidos políticos que nosotros sabíamos que no coincidían con la lectura de fondo de los Macri, hoy tengan opciones propias, como el caso también del socialismo o el caso de la Coalición Cívica.
-¿Entonces en definitiva coincide con buscar en la Ciudad un acuerdo amplio contra el PRO como plantearon también algunos dirigentes a nivel nacional contra La Libertad Avanza?
-Nosotros construimos este espacio nuevo con la clara intención de seguir ampliando de cara a la construcción de una alternativa real frente a la crisis del paradigma neoliberal, al paradigma de la derecha.
-Habla de la derecha, pero hoy el PRO y La Libertad Avanza van a confrontar en la Ciudad. ¿Qué lectura hace de esa competencia? ¿Podrían unirse en 2027?
-Claro, y lo incluyo hoy también ahí a Larreta. Como diría Patricia Bullrich, se están disputando el botín. Es una pelea de poder, no es una pelea ideológica o de valores.
-Pero Rodríguez Larreta pareciera estar haciendo un corrimiento político hacia el centro, ¿no? No sé si para usted es creíble o no, pero está como tratando de suavizarse o moderarse un poco por una cuestión táctica.
-Hay que ver cómo evoluciona, pero lo cierto es que los legisladores de Rodríguez Larreta votaron la Ley Bases y el RIGI, por ejemplo. Fueron absolutamente funcionales a la estrategia de Javier Millel. También votaron el DNU del acuerdo con el FMI.
-¿Qué lectura hace de lo que está pasando en Unión por la Patria a nivel nacional? ¿Cómo ve estas diferencias internas que hay entre los sectores que se referencian en Cristina Kirchner y en Axel Kicillof?
-Nosotros armamos Ahora Buenos Aires para construir un ejemplo de convivencia pacífica en el marco de la diversidad. Eso es lo que tiene que hacer hoy me parece la oposición en general. Tratar de convivir y producir política reconociendo las diferencias y tratando de alcanzar objetivos concretos que le vayan dando volumen con el tiempo. Para mí las pujas internas no son tan terribles, son naturales. Lo que uno espera es que en algún momento tengan un punto final, entendiendo que el adversario político es el que está llevando adelante el programa de ajuste con la motosierra. No es el tipo que tenés al lado más allá de que naturalmente tengan algunas posiciones diferentes.
Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/812806-leandro-santoro-macri-es-como-milei-pero-con-menos-coraje
Una gran mayoría de votantes y miembros del gobierno de Milei seguramente acordaría en que la actual administración tiene dos grandes activos. El primero, el más importante, es la baja de la inflación. El segundo, es la política de seguridad, especialmente en lo que respecta al “orden” en la calle. El primero se encarna en la figura de Milei y el “Toto” Caputo; el segundo en Patricia Bullrich.
Independientemente de si esta exposición representa la realidad tal cual es, lo cierto es que eso es lo que se cree en el gobierno y estos aspectos son, no casualmente, los dos grandes ejes en los que las administraciones kirchneristas, e incluso la de Macri, fallaron.
Dado que el expresidente de Boca hoy es un aliado del gobierno y ha abrazado “las ideas de la libertad”, me centraré en las dificultades que tiene el kirchnerismo en ambos rubros.
En el aspecto económico, el kirchnerismo subestimó siempre la inflación como problema. Durante el gobierno de CFK era más fácil hacerlo porque los salarios acompañaban, pero se jugaba con fuego. Luego todo se fue al diablo: el macrismo la duplicó y el albertismo cuadruplicó la de Macri. Ni CFK ni Kicillof ofrecen de cara al futuro un plan contra la inflación. Sabemos que se oponen al ajuste de Milei; sabemos que consideran que la inflación no es (solamente) un fenómeno monetario; sabemos que somos keynesianos y que a veces hay que imprimir y que el Estado… y bla y bla… pero nadie dice cómo frenaría la inflación de un modo alternativo al que llevó adelante Milei. Afirmar que el acuerdo con el FMI es inflacionario o que por alguna razón (quizás un virus o algún gen), los empresarios más hijos de puta del mundo son argentinos, es subestimarnos. La razón es simple: el acuerdo sigue vigente con la inflación a la baja y empresarios con deseos de maximizar la ganancia existen en todo el mundo, pero el único lugar (o casi) donde la inflación se desmadra es aquí.
Si el discurso de Milei, no solo desde el punto de vista económico, caló tan profundo, es porque la inflación terminó de romper la comunidad. Esa segunda “desorganización” de la vida (la primera había sido la de Macri, según lo había indicado CFK), sumado a la pandemia, exacerbó aún más ese antiestatalismo que, a decir de Borges, es propio de los argentinos, si no de todos, de unos cuantos.
Veamos ahora el tema “seguridad”. Imposible de encarar para el progresismo, tan sobreideologizado como la derecha que cree que todo se soluciona metiendo bala o subiendo las penas. Y claro que las penas cumplen un rol disuasivo, pero se trata de solo un aspecto, porque el temor al castigo no es la única razón por la que una persona obedece. Si fuera así, el problema de la inseguridad se resolvería fácil: pena de muerte para el que roba un caramelo… y ya está: todos los potenciales ladrones haciendo cálculos racionales desestimarían el acto vandálico. Y, sin embargo, los delitos existen igual y en sociedades como la estadounidense donde en algunos Estados las penas son severísimas, tenemos más presos que en ninguna otra parte del mundo (véase, a propósito, por ejemplo, la serie documental de Werner Herzog, Into the Abyss, como para familiarizarse con el modo en que el exceso de punitivismo tuvo un contraefecto y generó más violencia).
En cuanto al progresismo, aquí también hay cosas que sabemos: por lo pronto, sabemos que para el progresista promedio, la desigualdad es la que explica la delincuencia, de modo que, bajando la desigualdad, el delito debería disminuir. Eso suele ser así hasta cierto nivel, lo cual muestra que hay otros factores que juegan, por ejemplo, el narcotráfico. En todo caso, aunque merecería mayor desarrollo, hoy tenemos que la precarización y la desvalorización del trabajo, en el sentido de la poca retribución que se recibe por hacerlo, tiene una salida por abajo y por arriba: por abajo, hoy es más redituable ser un “soldadito” que lleva la falopa que ir a laburar 12 horas de repositor por 500 lucas; por arriba, tenemos a toda una generación de CriptoBros que desean tener un nivel de vida que su capacidad y los trabajos a los que pueden aspirar, jamás le proporcionarían. Son distintas clases sociales, pero son parte de una misma generación para la cual el trabajo no es una salida ni los ordena.
Dicho esto, y retomando la cuestión de la desigualdad, poner el foco en cuestiones estructurales no debería hacernos pasar por alto las responsabilidades individuales. Porque nadie es asesinado ni robado por la Desigualdad sino por hombres y mujeres particulares que deberían pagar por ese delito. Es demasiado obvio, pero vale decirlo: si la desigualdad lo explicara todo, los pobres serían todos chorros. Y no es el caso. La pobreza quita posibilidades y oportunidades para elegir, pero el libre albedrío existe y la inmensa mayoría de la gente humilde no sale a robar ni a matar.
Por otra parte, aquí no vamos a repetir la estupidez de que el progresismo se ocupa de los derechos de los victimarios antes que el de las víctimas. Es falso y es absurdo. ¿Por qué habría de hacerlo? Sin embargo, lo que sí vamos a decir es que el progresismo, velando por los derechos de los delincuentes (que por serlo no dejan de tenerlos, claro), ante los antecedentes de violencia institucional que nuestro país tristemente supo conseguir, no toma en cuenta la perspectiva comunal, cuando ambas cosas deberían tenerse presente ya que no son incompatibles. Y no se trata de un llamamiento a un populismo punitivista o un llamado demagogo a las hordas que piden sangre. Nada de eso. Pero en cada ataque, incluso desde el más nimio manotazo a un celular, algo se rompe y eso que se rompe es la confianza, el sentido de pertenencia a una comunidad y nuestra relación con el Estado. Porque sí, lo material y la propiedad privada nos importan. ¿Qué se le va a hacer? Somos así.
El punto en cuestión aquí es que, y sin entrar en la discusión acerca de las distintas teorías de la pena, el progresismo parece no entender la función del castigo, algo que va más allá de la pena al perpetrador. Porque la pena también funciona como una retribución a las víctimas y actúa de manera preventiva para preservar a la comunidad. Para decirlo con un ejemplo: se discute la cuestión de la edad de imputabilidad a partir del caso “Kim”, la chica de siete años asesinada mientras dos menores robaban un coche. Aquí no defenderemos el “delito de adulto, pena de adulto” sino la necesidad de regímenes especiales, (como también existe para los mayores de 70 o mujeres embarazadas y/o con niños pequeños que reciben pena de adultos, aunque la cumplen de manera distinta), pero quien comete semejante aberración, no se puede ir a la casa sin más, aun cuando tenga 14 años. Principalmente por la familia damnificada pero también por toda la comunidad. La discusión sería demasiado larga, pero me siento parte de la tradición de los que cree que el Estado debe ser útil y/o intervenir cuando demuestra ser más eficiente que la organización que puedan llevar adelante las personas por sí mismas. Y aquí tenemos un Estado que no resuelve, no es eficiente y que, cuando se mete, se mete mal. ¿Cómo no va a calar profundo el discurso ultraindividualista del “Sé tu propio Sheriff” cuando el mismo Estado, con su incapacidad, genera las condiciones para que los lazos sociales se quiebren? Es el Joker 1. Vivís como el culo, tu trabajo es una mierda, los vínculos se rompen, te afanan, te agreden… y unos tipos te dicen “Estado presente” y “no votes a la derecha porque vienen por tus derechos”. ¿Acaso nadie se identificó con la película cuando la gente salió a la calle con una careta dispuesta a romperlo todo?
Agreguemos a esto un tema que está empezando a salir a la luz: la llamada “perspectiva de género” prevalente en la Justicia y en determinadas instituciones, en pos de hacer frente al flagelo real de la violencia contra las mujeres, ha brindado herramientas para que denunciantes y/o abogados inescrupulosos se sirvan de ellas en provecho propio. No hay registro oficial y todos sabemos que las denuncias falsas están subregistradas ya que, en general, éstas acaban en sobreseimientos y/o absoluciones y ni la Justicia ni los damnificados tienen el ánimo para la contradenuncia tras años de padecimientos. Pero cualquier abogado hoy reconoce que, por ejemplo, para los casos de divorcios conflictivos, se sugiere denunciar al varón por violencia de género como para posicionarse mejor al momento de la negociación. En el mejor de los casos, esto acaba en un rédito económico para la parte denunciante, pero en muchos casos hay menores de por medio y lo que esa denuncia falsa activa es desastroso, no solo para el adulto sino para los hijos. Hoy todo el mundo conoce padres que no pueden ver a sus hijos porque se les adjudica un delito que no cometieron y, gracias al sesgo y a la burocracia, encuentran justicia, si es que la encuentran, varios años después, en algunos casos, los suficientes como para que la revinculación sea imposible. Quienes admiten este fenómeno suelen decir que es el precio que hay que pagar… que el sesgo está pensado para salvar las vidas de las mujeres, etc., y sin embargo no parece el caso: la violencia contra las mujeres no cesa y a esa condición estructural injusta le respondemos con un sistema judicial también injusto, como si esto fuera matemática y dos injusticias generaran una justicia.
El fenómeno es digno de estudio porque el progresismo es garantista y, por momentos, abolicionista, cuando se trata de delitos contra la propiedad, pero es hiperpunitivista cuando intervienen asuntos “de género”. Y no hablo de los casos reales donde, claro está, el castigo es justo y necesario, sino de la lógica persecutoria y destructora de la vida civil del damnificado que se activa por fuera de la Justicia, a veces con apenas un mensaje anónimo desde una red social que “denuncia” alguna acción o comentario que ni siquiera es punible.
A su vez, contrariamente a lo que muchos exponen, ni siquiera se trata de promover una fractura social entre varones y mujeres lo cual ya de por sí sería grave; lo que es peor es que también se afecta indirectamente a las propias mujeres. En primer lugar, porque si se siguieran conociendo casos de denuncias falsas, la palabra de las mujeres que verdaderamente son víctimas, volvería a ser puesta en duda como sucedía décadas atrás; y, en segundo lugar, cuando una falsa denuncia aleja a un padre de sus hijos, también aleja a una abuela, una tía, a todo un grupo familiar que incluye incluso hasta las nuevas parejas del damnificado, mujeres testigos de la injusticia que dice realizarse en pos de proteger mujeres.
Una vez más, ¿qué sentimiento, qué vínculo con los otros, qué relación con el Estado y con la Justicia pueden establecer ese padre y esas “otras” mujeres, también damnificadas, que lo rodean?
En síntesis, el discurso hiperindividualista del mileismo encuentra un terreno fértil en una sociedad que está completamente rota. Naturalmente, esto no es responsabilidad entera del progresismo, pero lo que sí es real es que, pese a un discurso en oposición al individualismo extremo, sus taras ideológicas, tanto en materia económica como en lo referente a la Seguridad/Justicia, afectan dramáticamente los lazos comunitarios y son condición necesaria para que la prédica de este neoliberalismo recargado encuentre una buena recepción en sectores mayoritarios de la sociedad. El último resultado electoral, pero sobre todo la forma en que vivimos, cada vez más solos, más recelosos, más egoístas y con más miedo y odio, es una clara demostración de ello.
INFORMACIÓN RELACIONADA:
Nerón no le da la plata que le debe a Axel y utiliza el asesinato
— Felipe Solá (@felipe_sola) March 1, 2025
de un niño para decir que la Provincia está "bañada en sangre". Es una canallada usar la sangre de las víctimas para que el pueblo olvide por un rato que su presidente es un estafador mundialmente mencionado.
PJ Provincia de Buenos Aires
@BonaerensePJ
— Comunicado del presidente del PJ PBA Máximo Kirchner
El presidente de la nación
@JMilei
en un nuevo acto de gravedad institucional insta al gobernador de la provincia de Buenos Aires
@Kicillofok
a renunciar a su cargo para intervenir la provincia.
¿Hasta dónde el presidente de las facultades delegadas va a seguir agrediendo a las y los bonaerenses que han elegido democráticamente a sus representantes?
Lo llamamos a la reflexión -una vez más -como los hicimos cuando promovió irresponsablemente la rebelión fiscal para desfinanciar la provincia.
Si realmente le preocupa la vida de las y los bonaerenses, hoy mismo comience a trabajar en conjunto con la provincia y devuelva los más de 700 mil millones de pesos que le quitó para seguridad. Salvo que solo quiera aprovechar este doloroso momento de las familias de las víctimas para fines electoralistas.
Irresponsablemente sus funcionarios y legisladores promueven consignas violentas y llaman instalar tendencias en redes sociales acusando al gobernador de asesino, convóquelos a ellos también a renunciar a esas prácticas y dedicar el tiempo a redoblar esfuerzos.
Cada muerte por la inseguridad duele, y duele muchísimo más cuando se trata de una niña. Y más todavía cuando quieren usarla para sacar rédito político, proponiendo soluciones imaginarias a problemas reales y concretos. Cada muerte es el 100% de la estadística.
— Sergio Massa (@SergioMassa) February 28, 2025
La seguridad es…
Por Juliana Ricaldoni
El titular de la cartera de Seguridad bonaerense desmintió al presidente Javier Milei y aseguró que la provincia de Buenos Aires redujo los homicidios año tras año. También vinculó el aumento de la violencia con la crisis económica y adelantó que presentarán un proyecto de ley para endurecer las penas por portación de armas de fuego.
“La provincia de Buenos Aires no es un baño de sangre”, afirmó el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, en respuesta a las declaraciones del presidente Javier Milei, quien criticó la gestión del gobernador Axel Kicillof en la lucha contra el delito. “Si así fuera, Argentina no sería el país con menos homicidios en Sudamérica”, sostuvo el funcionario y analizó que se busca instalar un "clima de caos" en el marco de la campaña electoral.
Según precisó en una entrevista con Ámbito, en 2004 se registraron 2.700 homicidios, en 2014 fueron 1.700 y el año pasado 810, lo que representa una baja sostenida en dos décadas. “Este enero tenemos un 10% menos de homicidios que el año pasado”, agregó y denunció que se intenta instalar “una campaña basada en noticias falsas”.
El ministro también consideró que "Kicillof fue el gobernador que más invirtió en seguridad", pese a que la Nación le recortó 750.000 millones de pesos del Fondo de Fortalecimiento Fiscal y vinculó el aumento de la conflictividad social con el impacto del ajuste económico. “El presidente no puede arrogarse el mérito de haber bajado la inflación sin reconocer que lo hizo con un ajuste brutal en el gasto social y en las transferencias a las provincias”, cuestionó. Alonso advirtió que la pobreza y la indigencia superan el 60% en muchos distritos y que ese contexto influye en el crecimiento de la violencia interpersonal y doméstica. “Pensar que no va a haber una consecuencia social es medio absurdo”, remarcó.
Por otra parte, anunció que la provincia trabaja en un proyecto de ley para endurecer las penas por portación de armas de fuego y agilizar los allanamientos contra el narcotráfico. “Si un delincuente está con un arma con numeración limada en la calle, ¿para qué la va a usar si no es para matar?”, cuestionó. También apuntó contra la Justicia por las demoras en las investigaciones de narcomenudeo: “Tardamos entre tres y cuatro meses para allanar un búnker de droga porque nos piden pruebas excesivas, cuando con 15 denuncias de vecinos debería ser suficiente”.
Periodista: El presidente Javier Milei dijo anoche que la provincia es “un baño de sangre”. ¿Es así?
Javier Alonso: Año tras año, la provincia está reduciendo la cantidad de homicidios dolosos. De hecho, la ministra de Seguridad de la nación (Patricia Bullrich) presentó las estadísticas criminales donde Argentina es el el país de Sudamérica con menos homicidios: tres veces menos que Uruguay y dos veces menos que Chile. El 40% de la población total está en la provincia Buenos Aires. Si fuese un baño de sangre, la Argentina no sería el país con menos homicidios. En el año 2004 se produjeron 2.700 homicidios; en 2014 fueron 1.700 y el año pasado, 810. Este mes de enero, tenemos un 10% menos de homicidios que en enero de la año pasado. Esos son los datos estadísticos que corrobora la Procuración de la provincia Buenos Aires, que es un ente autónomo, que no depende del Poder Ejecutivo, que no la dirige un un político de nuestro espacio político y que es un ente autárquico que cuenta las estadísticas. En el medio, hay una dinámica ya de campaña electoral que se basa en noticias falsas que no se corresponden con la realidad. Pero no hay un baño de sangre, como están diciendo.
P: ¿Qué hizo la gestión de Axel Kicillof para combatir la inseguridad?
JA: La inversión y la transformación en base a la profesionalización que hicimos a la policía a lo largo de estos cinco años nos llevó a que año tras año se vayan reduciendo los homicidios. Como ministro de Seguridad, lo que hago es reprimir el delito y trabajar con el emergente de la sociedad. La seguridad es una construcción de todos los que conformamos la sociedad. Si la gente decide matarse una a otra y resolver sus problemas con violencia y a los tiros, va más allá de lo que la policía puede hacer. Hay un contexto en el que crecieron los problemas de empleo, crece la conflictividad, crece la violencia impulsiva. En enero del año pasado tuvimos 17 homicidios en ocasión de robo, en este enero tuvimos 7. Pero creció la violencia intrafamiliar, interpersonal, los homicidios. Tuvimos 14 homicidios y el 50% fue por violencia intrafamiliar. Hay un crecimiento de la violencia que está asociada también al crecimiento de la conflictividad, al crecimiento de los problemas de empleo, al crecimiento de la pobreza y de la indigencia, que está superando el 60% en un montón de lugares. Este crecimiento de la violencia se da en los lugares donde donde hay una mayor concentración de excluidos. El Presidente no puede arrogarse el mérito de haber bajado la inflación sin reconocer que se hizo un ajuste importantísimo del gasto social y en las transferencias a las provincias. Se quitan los recursos a la provincia, se ajustan las jubilaciones, se ajusta el gasto social, se ajusta la ayuda humanitaria. Hay un impacto importantísimo en un montón de sectores y pensar que eso no va a tener una consecuencia social es medio absurdo. El ajuste tiene consecuencias. A veces las consecuencias se ven con un delay, porque son personas que dejaron de conseguir trabajo, que dejaron de hacer changas, que empiezan a tener tiempo ocioso, que empiezan a consumir y eso empieza a alterar la convivencia en los barrios.
P: ¿Qué resultados tuvieron?
JA: Hay unos datos concretos y objetivos, que demuestran que hubo resultados y que hubo cambios. El gobernador hizo una transformación de la policía importantísima. Hay una flota de 5.500 patrulleros -cuando nosotros llegamos había 790- que recorren cada 4 horas el 75% del territorio, lo que se ve con los GPS que tienen. Cuando hay un llamado al 911, cada intendente en tiempo real recibe la alerta del territorio y puede controlar la respuesta de la policía. Así se acabaron las zonas liberadas porque hay un pedido de auxilio en determinado lugar, el intendente se notifica al mismo tiempo que nosotros y puede ver en la pantalla cuánto tarda el patrullero en llegar a esa alerta. Cada policía tiene su chaleco antibalas nuevo -cuando llegamos, estaban todos vencidos-; elevamos los salarios de los policías a valores similares que el de las fuerzas federales; equipamos a la policía como nunca antes; y reorganizamos la policía para que cada municipio tenga un jefe y armen un programa de operaciones de manera coordinada con el intendente. A la vez, desmantelamos el año pasado 40 organizaciones criminales de narcotráfico en la provincia Buenos Aires. En los cuatro años anteriores metimos presos a todos los líderes de la banda de narcotráfico que estaban siendo buscados en los últimos siete años y nadie los metía presos. Se hicieron muchísimas cosas en materia de seguridad. Kicillof fue el gobernador que más invirtió en seguridad.
P: Algunos intendentes denuncian que hay falta de recursos para pagar el combustible de los patrulleros….
JA: El 9 de diciembre de 2023 gastábamos 5.900 millones por año en combustible. Este año 30 mil millones.
P: ¿Cómo son las estadísticas de los demás delitos en los últimos años y de los homicidios en particular?
JA: El año en que menos homicidios hubo fue 2022, cuando se produjeron 750. El segundo año con menos homicidios fue 2024, con 810. Entonces, la realidad es esa, aunque por supuesto que cada homicidio nos duele. Otro dato que es que el 96% de los homicidios se esclarece. El 86% de los homicidios se esclarece las primeras 24 horas y, con el correr de los días, llegamos al 96%. Es decir, alguien que mata a una persona en el conurbano, un asesino, tiene apenas 4% de posibilidad de quedar impune. Eso es muy importante y explica por qué bajaron los homicidios.
P: ¿La falla está en la Justicia, entonces?
JA: Los jueces no dependen del Poder Ejecutivo. Cuando hay un delito, el fiscal dirige la investigación y se apoya en el trabajo del a policía. Pero cuando debe dictar una medida, el juez de garantía es el que lo autoriza. Cuando se juzga a la persona, ellos deciden si siguen presos o salen en libertad. Muchas veces, se producen liberaciones. En el caso del homicidio de Lucas, en Moreno, esa persona tenía que estar presa porque tenía un montón de antecedentes y la última vez que estuvo en el servicio penitenciario estuvo apenas 2 meses hasta que fue liberada por un juez de garantías. Eso no depende del gobernador.
P: ¿Cómo se puede atacar ese problema?
JA: Tenemos que avanzar en dos frentes muy importantes que estamos trabajando con el gobernador: uno tiene que ver con modificar la ley respecto al tema de drogas para poder hacer allanamientos en flagrancia. Cuando hay un búnker, nos exigen muchísimas pruebas para poder darnos un allanamiento. En promedio, tardamos entre 3 y 4 meses para poder allanar una casa donde hay venta de drogas. Empezamos a trabajar cuando llegan 14 o 15 llamadas de vecinos diciendo: "Ahí venden droga". Nosotros vamos, hacemos un acta, después nos piden que entre un policía encubierto con una cámara y filme, luego nos piden imágenes de drones. Todo eso burocratiza la situación cuando, en realidad, ya con 15 vecinos que nos dicen que ahí se vende droga, podríamos ir acompañado por el fiscal y y hacer un allanamiento y verificarlo. El gobernador me pide que no toleremos los puntos de venta, que que que arrasemos con los puntos de venta de droga y esa es una reforma importante que hay que hacer en la ley. El otro tema importante que hay que hacer es ser más duros con las penas con aquellas personas que portan armas de fuego. Hay una diferencia entre las armas de uso civil y las armas de guerra. Las armas calibre 22 y 32 son de uso civil y tienen penas muy leves, pero matan igual que una 9 mm o que una 38. Cuando un delincuente está con un arma con la numeración limada en la calle, ¿para qué la voy a usar si no es para matar? Tenemos que ser más duros con las personas que llevan armas a la calle para robar.
P: ¿Se va a impulsar una ley en este sentido?
JA: Sí, por supuesto. Nosotros estamos elaborado un proyecto de ley que seguramente se presentará en los próximos días. No depende del gobierno provincial porque eso tiene que ver con leyes nacionales, las dos. Entonces será un tema también para debatir en el parlamento.
P: ¿Debe ser la Justicia federal la que investigue los delitos complejos, aquellos vinculados al narcotráfico y al narcomenudeo?
JA: Yo le pregunto: ¿Usted recuerda un juicio importante por drogas o por lavado dinero del narcotráfico en la Justicia federal de la provincia? Hay jueces federales que están muy comprometidos y son los que nos ayudaron a desbaratar a las bandas. Pero, en general, lo que se ve es que que hubo un corrimiento en la justicia federal de la lucha contra las drogas. De hecho, la droga no se produce en la provincia. La droga recorre 1.500 km por el país hasta que llegue a la la provincia de Buenos Aires. En la provincia encontramos organizaciones en muchos casos de narcotraficantes de países limítrofes que tenemos que poder desbaratar. Eso solo no lo podemos hacer, estamos trabajando con el Ministerio de Seguridad de la Nación para profundizar la investigación y la inteligencia criminal.
P: ¿Cuáles son los resultados de la gestión en cuanto a la detención de líderes de bandas narco y a desbaratamiento de bandas?
JA: Hemos identificado diferentes bandas que operan y estamos trabajando con Nación para desbaratarlas. El año pasado desarticulamos 40 y estamos trabajando para poder desarticular otras más. Cuando nosotros llegamos metimos presos a los líderes de las bandas. Centramos el esfuerzo de la policía en desarmar las bandas y en encarcelar a sus líderes. Cuando asumimos, teníamos 7.000 presos en la provincia que eran vendedores de droga, todos pobres, adictos, que que no tiene nada que ver con los líderes. ¿Cuál fue la política criminal hasta que nosotros llegamos? Meter preso al que vendía la droga, a los consumidores, mientras los líderes estaban todos sueltos. Entonces, nosotros lo que hicimos fue meter preso a Mameluco Villalba, a Maluma, a Verdura. En cada departamento judicial encontramos dos o tres líderes que estaban siendo buscados desde hace tiempo y los encarcelamos a todos. Le llevé una nómina con los líderes de las 20 bandas más importantes de la provincia a la ministra Bullrich, ella los puso en el régimen de aislamiento del sistema penitenciario federal y eso nos sirvió para calmar los barrios. Entonces, nosotros trabajamos muy bien con la ministra Bullrich en materia de persecución del narcotráfico y es lo que vamos a seguir haciendo porque nos permitió alcanzar resultados importantes.
"Nosotros trabajamos muy bien con la ministra Bullrich en materia de persecución del narcotráfico", reconoció Alonso.
P: ¿Trabajan bien con Bullrich?
JA: Trabajamos muy bien con ella. Ahora estamos en campaña electoral y empieza la polémica, las frases grandilocuentes. Pero los equipos trabajan muy profesional y seriamente con ella. Debemos seguir por ese camino, porque cuando los delincuentes vienen a matar o a robar, no preguntan a quién votaste. Tenemos que trabajar todos juntos. Esta es una tarea institucional. Por supuesto que tenemos mil diferencias políticas e ideológicas, pero eso no nos tiene que importar. La gente lo que necesita es que atrapemos a los narcotraficantes que son los que organizan el delito.
P: ¿Cómo afecta la presencia de organizaciones criminales transnacionales que se instalan en el AMBA?
JA: Cada día que venden droga en un punto de la provincia de Buenos Aires, triplican el dinero que invirtieran. Lo que hacen con ese dinero es invertirlo en los mercados ilegales, en la cuestión delictiva. Una banda que se consolida en una zona, empieza luego a comprar armas, a robar autos, a usurpar casas para armar un mercado de alquileres, extorsiona comerciantes. Por eso hay que evitar que se instalen. Por otro lado, el narcotráfico hace que se incremente la violencia en los barrios porque ellos ellos buscan menores que sean adictos, les dan armas para cuidar los puntos de venta de otras bandas que vengan a disputar el lugar, pero después empiezan a generar robos de autos y motos. Entonces, hay pibes que son menores y adictos o con problema de salud mental con un arma de fuego y ese cóctel es explosivo. La forma de controlar eso es desarmar esas bandas.
P: ¿Cómo afecta al tema la quita de fondos de Nación para seguridad?
JA: Hubo un ajuste sideral a todas las provincias. La de Buenos Aires fue la más perjudicada. En materia de seguridad, el año pasado nos tendrían que haber girado 750.000 millones de pesos del Fondo de Fortalecimiento Fiscal que que fueron creados por una ley del Congreso, justamente, para financiar la política de seguridad. Ese dinero equivale a más de 10 mil patrulleros. Una cámara para los municipios vale 250 dólares. Con 750.000 millones podríamos comprar más de 3 millones de cámaras. El daño que nos han hecho en términos presupuestarios es altísimo. Un porcentaje importante de ese fondo se distribuía entre los municipios para que cada uno lo utilice para comprar cámaras, para fortalecer su centro de monitoreo, para poner lectores de patente. Todo eso el año pasado no se pudo hacer porque Milei recortó los fondos. Ahí hay una cuestión que es que es concreta y objetiva. Nuestro gobernador sigue invirtiendo en seguridad, reasignando partidas de la provincia, porque uno de los temas que más le interesa al gobernador junto con la educación y la salud es la seguridad. Hay frases grandilocuentes, hay imágenes que quieren mostrar por las redes sociales y que son propias de una campaña electoral sucia, pero la realidad nos muestra cómo están las cosas. Siempre va a haber delitos, como en cualquier sociedad del mundo, lamentablemente. Lo que nosotros podemos hacer es avanzar en el control. Hemos hecho mucho y vamos a seguir haciendo. El gobernador va a seguir invirtiendo en patrulleros, en profesionalización de la policía, en capacitación, en chalecos antibalas, en cámaras.
P: ¿Hay más inseguridad en la provincia de Buenos Aires que en Capital?
JA: ¿En los medios se muestra algo que no sea la provincia Buenos Aires? Pareciera que en ningún lugar de la Argentina pasa nada, cuando uno mira la televisión. En el AMBA, hay una concentración de 290 mil delitos: 160 mil ocurren en el conurbano y 130 mil en CABA. El mapa de calor muestra que es más intensa la actividad delictiva por metro cuadrado en CABA que en el gran Buenos Aires. La ciudad de Buenos Aires tiene 11.000 cruces de calle y la provincia de Buenos Aires tiene más de 600.000. A la hora de controlar el territorio, no es lo mismo.
P: ¿A qué atribuye el crecimiento de los homicidios en el conurbano de los últimos días?
JA: Dejando de lado los de Florencio Varela, porque aún no se sabe muy bien qué pasó, un homicidio fue en ocasión de robo y todos los demás fueron por violencia interpersonal. En el caso de Moreno, alguien que tenía que estar preso salió a matar gente con una cuchilla, una locura. El 40% de los homicidios son intrafamiliares o por un problema de medianera, que termina en un homicidio. Son cosas casi del ámbito de lo privado. Además, hay una gran cantidad de femicidios y un nivel de violencia intempestiva, como conflictos en el tránsito que terminaron en batalla. Ese es el clima que se está viviendo, un crecimiento de la violencia interpersonal muy fuerte más que el móvil del robo. También hay ajustes de cuenta entre organizaciones criminales, entre bandas que se disputan un territorio por vender droga.
P: El asesinato de Lucas Aguilar, joven repartidor de una empresa de delivery, conmocionó a todo el país. ¿Fue un hecho de inseguridad tradicional?
JA: El asesinato de Lucas no fue un hecho de inseguridad tradicional, sino que estuvo relacionado con la violencia interpersonal. Los datos son los datos. Después, respetamos absolutamente el dolor de la familia, pero no corresponde que hagamos política electoral con el dolor. Eso no no está bien. Nosotros debemos encontrar a los culpables. De hecho, el asesino de Lucas fue detenido y puesto a disposición de la Justicia inmediatamente. Al asesino de Lucas la policía lo agarró tres veces. Dos veces en mi gestión, una vez en la gestión anterior. La policía trabaja, lo detiene y lo pone a posición de la justicia. En esos hechos en los que hay un abuso de arma, tenemos que ser más duros en las condenas porque si no sacamos de la calle a los asesinos y se cristaliza una impunidad que que no corresponde.
P: ¿Cómo analiza las críticas de LLA y del PRO a Kicillof por este caso?
JA: Hay una dinámica del tuit, del reality show, una dinámica de la noticia falsa que que tiene que ver con confundir, con desinformar y nada de eso se ajusta a la realidad. Se dice mucha barbaridad de muchos temas que no son ciertos. La gente que vive en la provincia Buenos Aires sabe que que nuestro gobernador ha hecho muchísimo por la seguridad, ve las patrulleros, ve la la presencia de policía, tuvimos que crear una policía que camine todos los barrios. Hoy la policía está presente en todos los barrios, trabajamos y llegamos inmediatamente. Por supuesto que nos gustaría más. Claro, pero no quiere decir que no estemos comprometidos.
P: La Coalición Cívica quiere interpelarlo en la Legislatura, ¿le preocupa?
JA: No. Me parece que eso es parte del juego de la política. Los dirigentes de la oposición tienen que explicar qué hizo María Eugenia Vidal cuando fue gobernadora en materia de seguridad. Hay muchísimos menos homicidios ahora y es incomparable la inversión de nuestro gobernador con la inversión que ocurrió en esos tiempos. No tenemos ningún problema en dar ningún debate. Nosotros somos serios, hicimos una política de transformación y profesionalizamos a la policía de la provincia; invertimos en tecnología, en móviles, en chalecos antibalas, en municiones y en armas, mientras ellos invertían plata en esta campaña de marketing para ocultar lo que pasaba. Nosotros lo que hicimos fue poner el dinero en transformaciones profundas.
P: Ahora que la mirada volvió a estar en la inseguridad en el conurbano ¿cree que este tema puede escalar en el marco de la campaña electoral?
JA: En todas las en todas las campañas electorales el problema de seguridad siempre estuvo presente. No es una cuestión nueva, nosotros sabemos que eso va a pasar. Podemos dar todas las repuestas que nos soliciten y vamos a presentar nuevas propuestas para avanzar en nuestro programa estratégico.
P: Algunos sectores del peronismo prefieren las elecciones concurrentes para evitar que en la provincia se discuta el tema de la seguridad. ¿Usted qué opina?
JA: El tema de la seguridad es imposible que no esté en la campaña electoral. Fíjese que no se ha tomado ninguna decisión, ya estamos discutiendo seguridad. En 2023 hacia el cierre de la campaña tuvimos dos homicidios. En la provincia de Buenos Aires viven 17 millones de personas, 14 millones viven en conurbano. Ocurren un montón de delitos todos los días. Y hay cámaras que todos los días están mostrando diferentes cosas que pasan. Es muy fácil generar ese clima de caos que ellos quieren presentar, que no existe como tal. Por eso es importante, a la hora de saber cómo estamos, ver los números objetivos. Si usted compara con el gran Santiago en Chile o con Montevideo, hay tres veces más de homicidios que en el conurbano. Antes estábamos peor, estamos mucho mejor que cuando nosotros llegamos. Cuando asumimos, en Moreno había la misma cantidad de homicidios que en Rosario y eso cambió. El año pasado Moreno terminó este con por debajo de la media en la provincia. Eso es porque se trabajó muchísimo. Pero quieren distorsionar la realidad a partir de mostrar imágenes muy cruentas. Eso no significa que sea un baño de sangre.
P: Hay dirigentes de la oposición que señalan que a Kicillof no le interesa combatir la inseguridad y lo tildan de garantista. Anoche el presidente dijo que el gobernador "es un inútil convicción a favor de los delincuentes que tiene una postura similar a la de Zafarani".
JA: Nunca hubo tantos presos en la provincia de Buenos Aires como en la gestión de Kicillof. En la gestión de Vidal, la policía tuvo cero enfrentamientos armados en servicio. No llegaba nunca la policía cuando un delincuente robaba. En nuestra gestión, hubo 306 enfrentamientos armados. La policía se enfrentó 306 veces cuando hubo un pedido de auxilio y fue el patrullero. La policía está más activa que nunca, se siente absolutamente respaldada y está trabajando como nunca antes deteniendo delincuentes.
P: ¿Cómo marcha el Operativo Sol?
JA: Muy bien. Cientos de miles de personas toda la noche estuvieron disfrutando de la nocturnidad en el verano, de las playas, gente de todo el país vino a la provincia Buenos Aires, disfrutó de las costas de Mar de Plata, de Pinamar, de Villa Gesell, del Partido de la Costa o las zonas de las sierras y y sin ningún inconveniente. Eso habla de la realidad de nuestra provincia, habla de compromiso de nuestra policía en la protección de los argentinos y de nuestro modelo de seguridad altamente profesionalizado.
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Tras la fuga de 17 presos de una comisaría de Liniers, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich 👮🏻♀️ le echó la culpa al ex jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta: “Hay que entender que la Ciudad durante tres años tenía que haber terminado una cárcel que no la terminó, eso fue generando un stock de presos en comisarías”.
Horacio Rodríguez Larreta le respondió a Bullrich: _“Patricia, no mientas. 🤥 La cárcel de la que hablás es y siempre fue responsabilidad del Gobierno Nacional. Hace más de un año, es responsabilidad tuya y no pusiste ni un ladrillo. Lo que decís es mentira. Lo tuyo es desinformación a los ciudadanos”. “En vez de desinformar, trabajá por la seguridad de los ciudadanos, y construí la cárcel”._
Bullrich entonces le respondió a Larreta: “Cadáver político, sos el ejemplo claro del fracaso: tibio, mediocre y servil a la casta corrupta mientras el país se prendía fuego. Mientras vos repartías cargos y pactabas con los responsables de la gran decadencia argentina, nosotros trabajábamos en un proyecto de país que le devolviera la grandeza a la Nación. (…) Dejá de hablarle a los argentinos como si no supieran quién sos: el tibio que nunca tuvo coraje para cambiar nada. Ahora gobiernan los que tienen coraje y convicciones, no acomodaticios como vos”.
Y Larreta entonces le respondió a su vez a Bullrich: “Patricia, disfrutá en Disney 🎢 y no te enojes con la verdad (…) ¿Y si en lugar de insultar terminás la cárcel de una buena vez, que es tu responsabilidad? (…) Yo sé que gestionar no es fácil. Pero si dejas de inventar enemigos y de saltar del barco cada vez que las cosas se ponen difíciles, tal vez puedas hacer tu trabajo. Pensalo. Hay tantas versiones tuyas que me pierdo. Está la Patricia que me pidió que la acompañara como su Jefe de Gabinete si ganaba. Está la que decía que las ideas de Milei eran peligrosas. La Patricia aliada de los Montoneros, de Menem, de De la Rúa, de Carrió, de Macri y ahora, de Milei. ¿Cuál será el próximo? Con vos, todo es posible, menos la coherencia”.
Bullrich finalmente respondió: “Ganarle a Horacio Rodríguez Larreta en las PASO de 2023 no fue solo una victoria: fue un golpe letal a la vieja política que arruinó a nuestro país. (…) Como jefe de Gobierno, tomó una Ciudad pujante y ordenada (…) y la llevó a su peor versión. Impuso un festín de corrupción, nepotismo y arreglos con los mismos de siempre. Como candidato, intentó acercar a Juntos por el Cambio al massismo, pero lo frené. No te hagas ilusiones, Larreta. Ya te conocemos, y tus amigos del kirchnerismo y el massismo que lo sepan bien: no vas a tener influencia sobre el futuro del país. El país de tus amigos se terminó. Quiero dejar algo muy claro: para mí, la familia es muy importante en mi vida. (…) Jamás abandonaría a mi familia (…). La familia es el núcleo de nuestra sociedad (…). Vos esto es algo que nunca entendiste”.
Publicado en:
INFOSIBERIA N° 2170
Lunes 30 de diciembre de 2024
Me dicen: *¿Cuál es el problema? Si de todas formas ya nos vigilan por todos lados.*
— Carolina ❤️🔥 (@realCarola2Hope) November 20, 2024
Si usted piensa así, es porque es como la rana que cocinaron a fuego lento. Ahora no tiene escape y no se da cuenta de lo que está pasando frente a sus ojos, justificándolo con un simple: "De…