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domingo, 15 de octubre de 2017
INSTRUCCIONES ESPIRITUALES PARA LOS QUE IRÁN EL 16 A LA CANCHA DE RACING, por Carlos Balmaceda (para "Los Caniches de Perón" del 13-10-17)
1.- Usted va a un estadio que se llama Presidente Perón.
2.- Fue construido con el aval y el apoyo del general, e inaugurado por Perón y Evita.
3.- Está enclavado en la cuna del peronismo, como que miles de obreros salieron desde allí, y asaltaron la Capital Federal, lanzándose algunos de ellos, a las aguas del Riachuelo, para liberar al general Perón en 1945.
4.- Es también la cuna de la Resistencia, pues a una cuadra del estadio Presidente Perón, se montó la radio que debía transmitir las alternativas de la revolución que, en 1956, devolvería a Perón al poder. Como ya sabemos, ese movimiento fracasó, y varios de los sublevados en ese lugar fueron fusilados.
5.- En 1966, a seis cuadras de la cancha, se creó otra leyenda, la del sindicalismo revolucionario, cuando Blajaquis y Salazar cayeron bajo las balas de la burocracia sindical de Vandor. El que pasó a la inmortalidad, por la pluma de Rodolfo Walsh, fue, sin embargo, Rosendo García, cuyo nombre se hizo conocido por el titulo de su novela y el episodio ocurrido en la pizzería "La Real".
6.- Ese mismo año, el estadio Presidente Perón asistió al nacimiento de otra leyenda, pero futbolística, "El equipo de José". En esa cancha, al año siguiente, se registró una de las concurrencias más grandes en la historia del fútbol argentino, cuando se jugó una de las tres finales del campeonato mundial de clubes, entre Racing y Celtic. Se calcula que 120.000 personas poblaron el estadio aquella tarde de 1967.
7.- Unos días antes, se jugó la primera final en el Hampden Park de Escocia Allí se dieron cita dos próceres del peronismo: John William Cooke y Carlos Mugica, cuyo rostro hace un par de años, onduló en un banderín, sujeto del mástil del estadio.
8.- Tan fanático era el padre Mugica, que cuando fue asesinado en 1974, llevaba debajo de su ropa la camiseta de Racing.
9..- Como un sino que une al estadio y la ciudad de Avellaneda con la historia del país, el 22 de febrero de 1977, fueron fusilados seis militantes montoneros. Solo en tiempos recientes, de memoria, verdad y justicia, esa historia empezó a conocerse.
10.- Si los lugares se santifican y vuelven míticos por cómo son nombrados y por lo que allí ocurre, al estadio Presidente Perón le sobran motivos para la leyenda. El 27 de mayo de 1973 se dieron cita allí los presidentes de Cuba, Dorticós, de Chile, Salvador Allende, y el recién electo de Argentina, Héctor J. Cámpora. Se dice que la marcha peronista que sonó en el entretiempo a través de los altavoces, rompió oficialmente el infame decreto 4161 que prohibía difundirla y cantarla.
11.- Todo estadio es, para sus hinchas, un centro, un hueco sagrado en el cosmos, desde el más humilde hasta el más portentoso. El estadio Presidente Perón ha sido el lugar en el que Racing descendió a la B, fue inhabilitado, se convirtió en depósito de papas, y durante 35 años esperó infructuosamente por un título. Fue colmado por sus hinchas cuando una sindico determinó que "Racing Asociación Civil ha dejado de existir", en una fecha en el que el club, virtualmente desaparecido, no podía jugar. Ese mismo estadio fue el que un 27 de diciembre de 2001, con el país en llamas, se llenó junto a la cancha de Vélez, en otro hecho insólito en el fútbol argentino: dos estadios para ver a un equipo salir finalmente campeón.
12.- Hogar de finales de la Copa Intercontinental, Libertadores, Sudamericana, y del Nacional de 1976 entre River y Boca, la noche en la que, doy fe, había autos estacionados a un kilómetro del estadio; sede de un mítico recital de Los Redondos y también de un exorcismo; el heroísmo, la tragedia y el grotesco se entrelazan en ese perfecto Cilindro de manera nítidamente argentina.
Ese lugar tendrá el lunes una capa más de mística, un ladrillo más de energía, una vuelta más de historia, en el momento en que todo empiece a rodar y usted esté allí, como un átomo más que compone el cuerpo, como un grano de cemento más dentro del friso, como un almita que tirará el riel de la memoria en el lago de la historia, para pescar una vez más el futuro.
Publicado en:
https://loscanichesdeperon.blogspot.com.ar/2017/10/instrucciones-espirituales-para-los-que.html
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sábado, 21 de enero de 2017
Privar al objeto de la historia, por Carlos Balmaceda (para “Facebook” del 20-01-17)
¿Se acuerdan del cierre de campaña de Macri?
¿Dónde lo hizo?
Tal cual, en Jujuy.
¿Y qué se celebró?
El ritual de la Pachamama.
Que según me dijeron, es en Agosto.
Pero al PRO le importa poco ese detalle.
Así como puede sacar de la historia a los próceres y cambiarlos por una colección de animalitos de Jack, así como desdeña los nuevos monumentos porque celebran la historia, para homenajear en su lugar un fenómeno natural como las cataratas, que no tienen historia en sí mismas, así como el balcón de la Rosada no son Perón, no son Evita, sino pasitos de baile y Gilda, Jujuy, la Puna, la Pachamama, no son ni el conflicto ni la historia ni el sistema de creencias.
Es el festejo de un señor que viene y dice “quiero que celebren ahora la Pachamama”.
Pobres de postal, pobres “dignos” como Margarita Barrientos, pobres callados y limpios. Pobres negritos bien peinados para el show.
Nunca el conflicto, la historia, la diferencia, nunca la lucha.
El señor burgués llega con su folleto turístico y pide con unas palmas: “ahora, aquí, me celebran la Pachamama”.
Porque el señor viene a privar al objeto de la historia, viene a ver un desfile como en Disney, con indios programados cada 20 minutos.
Ni era casual ese cierre de campaña, ni es casual el ataque a Milagro Sala.
Qué se cree esa coya, qué se cree organizando, militando, construyendo, haciendo escuelas, levantando barrios.
Qué tiene que hacer una india con un tomógrafo.
A limpiar, negra, a sacarme el musgo de los azulejos, y si cabe, a peinarse como coya y ponerse el vestido y bailotearme un poco.
Queremos coyas de cotillón, queremos coyas nenes de primaria bailando el carnavalito, qué es esto de tener voz, qué es esto de soliviantarse.
Ustedes son folklore, papel glacé pegado sobre un cactus, plasticola de color para adornar un cerro sobre una hoja canson.
Salgan de la historia o los sacamos a balazos.
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https://www.facebook.com/carlos.balmaceda.9889/posts/1729022577412138
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lunes, 5 de diciembre de 2016
HACE 18 AÑOS JAMAS SE NOS PASO POR LA CABEZA CREER EN LA POLÍTICA, por Carlos Balmaceda (para "Facebook" del 01-12-16)
Uno de La Cámpora le dice a uno del Evita que están administrando la miseria, y el del Evita le dice al de La Cámpora que baje al barro y recorra el barrio, que ya no tiene un escritorio del estado. Las escenas y las acusaciones se podrían replicar entre el Frente Transversal y la Néstor Kirchner, entre Miles y Kolina. Varios coinciden en decirle a Nuevo Encuentro que son unos bolches zapatitos blancos y los de Nuevo Encuentro les responden que son fieles a Cristina y no al aparato del PJ.
Randazzo conspira con Monzó, Monzó es elogiado por Máximo, Máximo discrepa un poco con el Chino Navarro y el Chino Navarro oscila entre mirar películas cuando habla Cristina, ser prolijo en el Congreso y otear el horizonte acompañando a la CGT, que dice que ha hecho dos grandes demostraciones de fuerza, que ya se le acaba el tiempo al gobierno, y que hay que ver la que prepara para el 2017.
La CTA le tironea la manga y varios, muchos, se la tironean a Francisco que hasta recurre a Pino Solanas para armar lío.
Aléjense un poco más, más, más allá de sus muros quejosos, de sus muros con lamentos, de sus muros con falsas sonrisitas irónicas, más allá de sus "¿viste globoludo?" (pasó un año, si tenés un contacto macrista es tu culpa) y vean las fábricas abandonadas, los locales vacíos, con carteles de se alquila que se empiezan a oxidar, escuchen, escuchen, la panza de ese pibe empezó a hacer ruidito como en el 2001, cuando otro de su misma edad, que tuvo buen trabajo unos años y este lo perdió, se desmayaba en clase. Está Lipovetzky hablando en lo del Gato, está Macri calificándose con un 8, está Marcos Peña en el retiro espiritual diciendo que el 24 de marzo no puede ser más feriado. No te enojes, ignoralo, madurá, salí a la calle, juntate con compañeros. Todo eso es ruido. El blanqueo, el voto electrónico que intentan meter por jurisdicciones como en Estados Unidos, todo envejece muy rápido.
Intentá entender a los que nunca van a poder tener una mirada estratégica, a los que otra vez en 15 años votarían a Macri, intentá entender y de última, viví y trabajá para cambiar eso. salí a la calle, juntate con compañeros, militá. No hay slogan ni gurú ni afiche que pueda con esto. En los noventa se colgaron al tren de la historia, era ese último vagón naranja, pero nos hicieron creer que era un vagón comedor. Ahora, ni eso.
Porque la historia, entonces, les era favorable, porque el mundo estaba abierto y no cerrado, como ahora.
Mirá un poco más lejos, Turquía está con un pie en Siria, Rusia despliega misiles en Europa, Europa en Rusia, el Estado Islámico se bate en retirada, Trump quiere desfinanciar a la OTAN, un murmullo bancario se prepara para el 2017. Una Le Pen va a gobernar Francia. Los pueblos hacen lo que pueden con las opciones que les dan. No son tan geniales y perceptivos como para elegir ya a Del Caño.
¿Y todo el ruido del principio? ¿Y Moreno y Bossio y Randazzo y Abal Medina y Máximo y Cristina y Sabatella?
¿Lo sentís? ¿Sos parte de los cimbronazos? Vos también te sentís tironeado, ¿no? Es que somos todos melones y nos estamos acomodando en el carro. Es que todo el mundo cree que nos estamos peleando y nos estamos reproduciendo.
Estos días, estas semanas, son las más locas, las más histéricas y también las más desangeladas. No tienen la épica de las plazas de Enero, no tienen el registro filmado de los primeros pibes prepeados por la policía (y sí tienen el horror aceptado de la crónica que hace un periodista de La vaca), no hay balas de goma siquiera, no hay despidos en los ministerios. Tampoco, hay más conejos en la galera. Quedan, los dos proyectos de siempre, la patria y la antipatria, desnudos, y las ambiciones individuales deberán achicarse o agrandarse como un traje al triunfo de uno de los dos.
Olvidate de si X o si Y es más o menos peronista o kirchnerista. Olvidate si vos sos más o menos peronista o kirchnerista. Sé rosista, sé yrigoyenista, se dorreguista, se tupacamarista, sé la Patria Grande, sé la brújula de la historia. Los melones se acomodarán con los piedrazos, con los gritos, con la calle, con la organización. Y si no te gusta La Cámpora o el Evita, hacé la tuya, con uno, diez, veinte compañeros, actuá en un aspecto técnico de la cosa, educativo, gremial, artístico.
Del otro lado hay chacales, pero no son estos muñecos pintados, los gigantes están afuera, están en los canales, están en los directorios.
¿Lo sentiste? Otro cimbronazo. Otro melón que se pasó para el otro lado. Olvidate de la voz de Massa, de sus modales, de sus presuntas o reales traiciones. Ojo que un revire de Putin puede poner el mundo patas arriba y nosotros podemos terminar en una nube atómica puteando a Bossio. A Bossio. No me digas que no es patético.
No te lo tomes tan personal.
Y pensá esto: hace 18 años, por poner un tiempo, no sabíamos de ninguna interna en el PJ, no sabíamos distinguir a uno solo de sus políticos, o más bien, los identificábamos para putearlos. No solo éramos mucho más ignorantes, sino que jamás se nos pasó por la cabeza afiliarnos a un partido o creer en la política, algunos ni marchaban, y otros estábamos tan escépticos que jamás imaginamos el futuro. Y ahora, porque todo anda más rápido por unos tuits y unos instagram, porque los diarios caducaron y vos producís las noticias, porque todo se mide en nanosegundos, ¿tu desconfianza va y viene?
Llegamos al año, no tienen respuestas, casi ni habría que seguir prestándoles atención y concentrarnos en lo que sigue, que es lo que vos dispongas.
Sí, es más aburrido ponerse a leer, a pensar, discutir, armar una copa de leche, un comedor, una básica, un acto, un rosqueo que gritar "vamos a volver". Pero, sabés qué, crecimos, ese tuerto y esa yegua nos metieron en este brete. Nos arrojaron al barro de la política esos dos, y ahora ni somos concientes de lo que podemos construir.
¿Viste? Vivimos la historia como una fatalidad en la que éramos pedacitos de nada, y ahora la vivimos como una construcción, en la que vos, vos y vos, si te decidís, no tenés platea, sino que sos uno más del elenco. A los codazos, pero uno más. Como extra o como figurante, o quien te dice, como estrella en ascenso.
Ya sé que es medio estúpido y difícil de cantar "estamos volviendo", pero eso es lo que de un modo bastante menos épico hacés todos los días.
PUBLICADO EN:
https://www.facebook.com/carlos.balmaceda.9889/posts/1703159699998426
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miércoles, 12 de octubre de 2016
BALMACEDA: "Lombardi es intolerante y autoritario como la cabeza que se sostiene sobre sus hombros". Carta Abierta del 10-10-16 (para "Facebook")
Arriba: Hernán Lombardi, Titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, quien ha echado periodistas opositores en nombre del "pluralismo", intentó proscribir el canal RT porque no le gusta su orientación y dice muy orondo "queremos deterrar al populismo". Como se ve, un demócrata... ... ...
Carlos Balmaceda
en tuiter @Standup_carlos
10 de octubre de 2016·
Que alguien le avise a Lombardi que esperar veinte años para nombrar un edificio o una calle con el nombre de una figura pública, no significa nada.
Falcón se llama la calle de un asesino de obreros de 1910.
Rauch, la de un asesino de indios del siglo XIX.
Sarmiento, la de un asesino de gauchos.
Mitre, la de un asesino de paraguayos.
Que alguien le enseñe a Lombardi a argumentar. Si sostiene lo que sostiene por una cuestión burocrática, no puede mezclar en esas razones "queremos desterrar al populismo", que es una ideología, una posición política.
A mí me gustaría desterrar al liberalismo de la sociedad argentina, y sin embargo sé que tengo que convivir con monumentos a Roca, a Mitre y a Echeverría.
Que alguien le enseñe a Lombardi algo de política internacional. Con su defensa de un estado soberano, su proteccionismo, y su oposición al gobierno mundial que propugna el complejo militar industrial estadounidense, Putin, figura carismática, es todo un populista.
Por eso, después comete errores tan groseros como pretender quitar del aire a RT, simplemente por eso, porque la señal es populista como el estado que la sostiene, y Lombardi es intolerante y autoritario como la cabeza que se sostiene sobre sus hombros
Que alguien le comente a Lombardi que aclarar que esto no se trata de una revancha como en el ´55, es tardío: destruyeron el balneario construido por Milagro Sala así como cegaron las piletas de la Fundación Eva Perón, estuvieron a un tris de quemar las cunitas como los militares quemaron libros, arrojaron a la calle manuales del plan Fines, despidieron a empleados públicos con el humillante ejercicio de consultar a un policía que les decía desde una puerta cerrada si pertenecían o no a su trabajo, o les respondieron desde los display de sus tarjetas de acceso con inscripciones de burla, los llamaron grasa de la militancia, les dijeron que formaron parte de un trabajo sucio, y prohíben el uso de remeras con inscripciones políticas en los alrededores de la plaza de Mayo.
Que alguien le diga a Lombardi que él es chiquito, muy chiquito, que fue parte de un partido de izquierda con cierta dignidad, que fue rutinariamente radical, y que terminó formando parte de un proyecto que responde a los intereses del imperio, que por más porritos que fume y por más cool que sea, es un avinagrado neoliberal, al que algún mal sueño despierta de vez en cuando recordándole lo que pudo ser, lo que no se animó a ser y lo que concedió ser para pertenecer.
Díganle finalmente a Lombardi que Néstor murió hace seis años, que estamos a trece de que se cumpla su presunta legislación, que el país entero se llenará entonces de Néstor y de Kas.
Ah, y avísenle que hago ahora, aquí, un espectáculo que se llama Soldado de Cristina, y que a esa módica, móvil y trashumante nominación, no hay ley que le ponga límite.
Arriba: El PRO y la CULtura, siempre de la mano... Santilli, Macri, Ritondo, Lombardi en un evento de primera categoría...
Publicado en:
https://www.facebook.com/carlos.balmaceda.9889/posts/1673084383005958
Que alguien le enseñe a Lombardi a argumentar. Si sostiene lo que sostiene por una cuestión burocrática, no puede mezclar en esas razones "queremos desterrar al populismo", que es una ideología, una posición política.
Carlos Balmaceda
en tuiter @Standup_carlos
10 de octubre de 2016·
Que alguien le avise a Lombardi que esperar veinte años para nombrar un edificio o una calle con el nombre de una figura pública, no significa nada.
Falcón se llama la calle de un asesino de obreros de 1910.
Rauch, la de un asesino de indios del siglo XIX.
Sarmiento, la de un asesino de gauchos.
Mitre, la de un asesino de paraguayos.
Que alguien le enseñe a Lombardi a argumentar. Si sostiene lo que sostiene por una cuestión burocrática, no puede mezclar en esas razones "queremos desterrar al populismo", que es una ideología, una posición política.
A mí me gustaría desterrar al liberalismo de la sociedad argentina, y sin embargo sé que tengo que convivir con monumentos a Roca, a Mitre y a Echeverría.
Que alguien le enseñe a Lombardi algo de política internacional. Con su defensa de un estado soberano, su proteccionismo, y su oposición al gobierno mundial que propugna el complejo militar industrial estadounidense, Putin, figura carismática, es todo un populista.
Por eso, después comete errores tan groseros como pretender quitar del aire a RT, simplemente por eso, porque la señal es populista como el estado que la sostiene, y Lombardi es intolerante y autoritario como la cabeza que se sostiene sobre sus hombros
Que alguien le comente a Lombardi que aclarar que esto no se trata de una revancha como en el ´55, es tardío: destruyeron el balneario construido por Milagro Sala así como cegaron las piletas de la Fundación Eva Perón, estuvieron a un tris de quemar las cunitas como los militares quemaron libros, arrojaron a la calle manuales del plan Fines, despidieron a empleados públicos con el humillante ejercicio de consultar a un policía que les decía desde una puerta cerrada si pertenecían o no a su trabajo, o les respondieron desde los display de sus tarjetas de acceso con inscripciones de burla, los llamaron grasa de la militancia, les dijeron que formaron parte de un trabajo sucio, y prohíben el uso de remeras con inscripciones políticas en los alrededores de la plaza de Mayo.
Que alguien le diga a Lombardi que él es chiquito, muy chiquito, que fue parte de un partido de izquierda con cierta dignidad, que fue rutinariamente radical, y que terminó formando parte de un proyecto que responde a los intereses del imperio, que por más porritos que fume y por más cool que sea, es un avinagrado neoliberal, al que algún mal sueño despierta de vez en cuando recordándole lo que pudo ser, lo que no se animó a ser y lo que concedió ser para pertenecer.
Díganle finalmente a Lombardi que Néstor murió hace seis años, que estamos a trece de que se cumpla su presunta legislación, que el país entero se llenará entonces de Néstor y de Kas.
Ah, y avísenle que hago ahora, aquí, un espectáculo que se llama Soldado de Cristina, y que a esa módica, móvil y trashumante nominación, no hay ley que le ponga límite.
Arriba: El PRO y la CULtura, siempre de la mano... Santilli, Macri, Ritondo, Lombardi en un evento de primera categoría...
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domingo, 9 de octubre de 2016
BALMACEDA: "Brandoni apoya al hombre que se hizo multimillonario durante la dictadura y que proveía de vehículos a los grupos de tareas para sus secuestros", por "En Orsai" del 09-10-16
La brutal Carta abierta de un dramaturgo a un desmemoriado Luis Brandoni
El sociólogo, dramaturgo y escritor Carlos Balmaceda le contestó a través de una Carta abierta a la presunta indignación del actor Luis Brandoni por una foto que se sacó Cristina Fernández de Kirchner con una boina blanca, símbolo del radicalismo.
La brutal Carta abierta de un dramaturgo a un desmemoriado Luis Brandoni
Domingo 09 de octubre de 2016
La alienación, estimado Luis Brandoni, es ese mecanismo por el cual uno se experimenta ajeno a sí mismo. O sea, cuando uno se ve a sí mismo, en sus ideas, en sus hábitos, en sus vínculos, como algo absolutamente distinto a lo que en realidad es.
Usted se horroriza de Cristina con boina blanca y se hace cruces por la corrupción del gobierno kirchnerista, pero en ese espejo deforme que se ha puesto adelante, no ve su propio silencio, su complicidad, con el gobierno de la Alianza: en tan solo dos años, 39 muertos, represión, estado de sitio, hambre y una ley contra la clase trabajadora conseguida a través de coimas, para coronar la entrega del patrimonio nacional de la mano de Domingo Cavallo, el arquitecto de esa segunda década infame de nuestra historia.
Se ve, a usted y su partido, inmaculados, porque no solo ha borrado de su memoria, de su ser, estos antecedentes, sino que no acepta que marcha de la mano del que tal vez se convierta en el gobierno más vendepatria de nuestra historia.
Reclama para usted y los suyos la herencia de Yrigoyen y de Illía, incluso comete la osadía de afirmar que Alfonsin hubiera votado a Macri, y en este pase de magia, se obliga a que las piezas de su dominó político y existencial vayan cayendo una por una, hasta revelarnos su verdadera cara.
Apoya usted a un gobierno que ha entregado una riqueza nacional como la energía a una multinacional, y sin despeinarse, sigue reclamándose heredero de Hipólito Yrigoyen. Nada menos que de don Hipólito, que al fundar YPF, sostuvo lo siguiente “Se reserva, pues, para el estado, en razón de la incorporación de estas minas de petróleo a su dominio privado, el derecho de vigilar toda explotación de esta fuente de riqueza pública, a fin de evitar que el interés particular no la malgaste, que la ignorancia o precipitación la perjudique, o la negligencia o la incapacidad económica la deje improductiva, para lo cual se adoptan en el proyecto disposiciones que fijan y garantizan un mínimo de trabajo y las formas convenientes de realizarlo. Con el mismo concepto se ponen trabas a la posible acción perturbadora de los grandes monopolios”.
Dígame si encuentra un parecido entre esta afirmación de independencia nacional y cualquier acción de Aranguren, gerente de Shell. Pruébemelo, señor Brandoni, y le aseguro que lleno la ficha de afiliación a la UCR.
Sacrílego es para usted que Cristina Fernández de Kirchner junte sus manos en saludo alfonsinista, pero no lo es que Susana Malcorra reconozca tácitamente la soberanía inglesa al sellarnos el pasaporte como si fuéramos extranjeros en las Malvinas, o que al referirse a las islas, escriba “invadir” en un documento oficial, en vez de “recuperar” esa tierra irredenta.
Dónde cree usted que se ubica cuando blande su crucifijo contra el kirchnerismo, ¿del lado de Malcorra, sospechada de agente directa de la CIA o de Arturo Illía que con la resolución 2065 consiguió un avance definitivo hacia la recuperación de esas islas?
¿Está usted seguro de estar del lado correcto cuando apoya al gobierno de Macri, que ve con beneplácito la instalación de bases militares yanquis en el país, sometido como está al designio de los Estados Unidos, mientras que Illía se negó a enviar tropas a República Dominicana respetando el principio de no intervención?
Tan enorme y patético es su odio que no ha dudado en llamar a Axel Kicillof “minúsculo canalla” mientras Alfonso de Prat Gay licúa salarios con una inflación que duplica la del kirchnerismo, devalúa para favorecer a los sectores concentrados y no se ahorra expresión injuriosa para hablar de los trabajadores estatales despedidos, a los que llama “grasa de la militancia”.
Dice, con la cólera de los rencorosos, que el peronismo no es democrático que “si uno no piensa como ellos, es su enemigo”, sin que se le mueva un músculo de la cara ni una idea de su cerebro. Disparos contra militantes en un acto de Nuevo Encuentro, balaceras contra unidades básicas, requisas permanentes a los jóvenes de barriadas populares, detención fuera de todo orden legal de Milagro Sala, represión a pibes de una murga, todos episodios que en doce años no ocurrieron durante el gobierno de aquellos que “no son democráticos”, y que sí ocurrieron en diez meses del gobierno que usted apoya.
Es más, los nazis pueden pasearse por la casa de gobierno, dar clases en una escuela de Morón, evadir la condena del intendente de Mar del Plata, cuando atacan a distintos grupos de esa ciudad. ¡Los nazis! Aquellos mismos que cubrieron de sangre y oprobio con sus “pogroms” las calles de Buenos Aires en 1919, desgastando al gobierno del propio Yrigoyen, y a usted, todo esto, no le merece mención ni prevención.
Cristina lleva la boina blanca de los revolucionarios que dieron sus vidas en el ´90 para que el voto fuera universal y secreto, y lleva la boina blanca de los que dieron sus vidas en el ´30, asesinados y cortadas sus orejas como trofeos, porque, decían sus asesinos, eran “orejas de Peludo”, como el mote de don Hipólito.
Hay una continuidad histórica entre aquellos y ella. Hay una continuidad histórica que se hace carne en cada biografía. Lo sé porque fui radical, porque así como aplaudí el juicio a los comandantes de la represión, porque así como celebré cada acto de libertad del alfonsinismo inicial, repudié el punto final, la obediencia debida y la economía de guerra que cedió ante el FMI la soberanía de nuestras finanzas.
Desconcertado después en los noventa, huraño y desconfiado por ese triunfo de la antipolítica, la historia volvió a encarnarse en mí cuando el hilo de los movimientos populares fue recompuesto por un hombre, primero, y por una mujer, después.
Más tarde que yo, pero nunca definitivamente tarde, los radicales que estaban allí, en Atlanta, celebraban no ya a esa mujer, no ya la adhesión al peronismo, sino la propia reconstitución de su ser en el tren de la historia.
La alienación, le decía, Brandoni, ese concepto que nos legó el compañero Marx, nos hace ver rubios cuando somos negros, altos cuando somos petisos y dignos cuando no lo somos. Rubio y alto, su espejo merece verse así al menos en esos dos atributos, pero haga un esfuerzo de imaginación, le pido, para vérselas con el tercero.
Uno nunca termina de hacerse en su propia salsa, uno es con la historia, se hace con ella, se revisa, se critica, se cambia y se entrega a estadios que lo van dignificando y permitiéndole encontrarse con compañeros cada vez más dignos de lucha. En un retroceso extraordinario, usted se ha encontrado, como diría el tango, pasando del brazo con quien no debe pasar; su historia de lucha, de coraje, de reivindicación de los derechos de los actores ha quedado trunca (si hasta me cuentan que insidiosamente quiere ir con formas poco democráticas contra los avances logrados en estos doce años en la Asociación de Actores y en SAGAI), y, como en una contradicción zoológica, invierte la parábola del elefante: recuerda para adelante y camina para atrás.
La condena de los alienados como usted, son los otros, (siempre es el otro la condena y el consuelo, después de todo). Porque el otro, que vendría a ser yo, las multitudes, los que se encuentran entre boinas blancas y bombos, persisten tozudamente en su ser, coronan con acciones y con ideas los puntos de ese mapa que es la historia, y le reflejan a usted en una imagen en la que está obligado a verse.
No es con palabras que uno puede disponer de la realidad, es con acciones, con resultados, con idas y venidas dialécticas, con un hacerse permanente con los otros.
De manera que si usted farfulla, grita y afirma sus ideas, alejándose tan obstinadamente de la realidad, es porque en verdad necesita, mire qué ironía, un relato en el que usted sigue siendo ese tipo valioso de los setenta, que se la jugaba contra el orden neoliberal que hoy apoya con un irritante entusiasmo.
Necesita un relato en el que usted, actor al fin de cuentas, es un personaje, pero, pirueta final de la alienación, no es el personaje que usted cree ser, es más ni siquiera es la víctima de alguien “comido” por el personaje. Usted dispara sus últimos cartuchos existenciales creyendo que es el Gallego Soto, y no es más que Muzzicardi.
De la resistencia épica al grotesco criollo, de un revolucionario a un corrupto vinculado con la corrupción del Proceso. Digamos que en realidad, Muzzicardi le sienta bien, después de todo, usted, Luis Brandoni, apoya al hombre que se hizo multimillonario durante la dictadura y que proveía de vehículos a los grupos de tareas para sus secuestros.
Publicado en:
http://www.enorsai.com.ar/politica/19789-la-brutal-carta-abierta-de-un-dramaturgo-a-un-desmemoriado-luis-brandoni.html
El sociólogo, dramaturgo y escritor Carlos Balmaceda le contestó a través de una Carta abierta a la presunta indignación del actor Luis Brandoni por una foto que se sacó Cristina Fernández de Kirchner con una boina blanca, símbolo del radicalismo.
La brutal Carta abierta de un dramaturgo a un desmemoriado Luis Brandoni
Domingo 09 de octubre de 2016
"Su historia de lucha, de coraje, de reivindicación de los derechos de los actores ha quedado trunca [...] y, como en una contradicción zoológica, invierte la parábola del elefante: recuerda para adelante y camina para atrás."
La alienación, estimado Luis Brandoni, es ese mecanismo por el cual uno se experimenta ajeno a sí mismo. O sea, cuando uno se ve a sí mismo, en sus ideas, en sus hábitos, en sus vínculos, como algo absolutamente distinto a lo que en realidad es.
Usted se horroriza de Cristina con boina blanca y se hace cruces por la corrupción del gobierno kirchnerista, pero en ese espejo deforme que se ha puesto adelante, no ve su propio silencio, su complicidad, con el gobierno de la Alianza: en tan solo dos años, 39 muertos, represión, estado de sitio, hambre y una ley contra la clase trabajadora conseguida a través de coimas, para coronar la entrega del patrimonio nacional de la mano de Domingo Cavallo, el arquitecto de esa segunda década infame de nuestra historia.
Se ve, a usted y su partido, inmaculados, porque no solo ha borrado de su memoria, de su ser, estos antecedentes, sino que no acepta que marcha de la mano del que tal vez se convierta en el gobierno más vendepatria de nuestra historia.
Reclama para usted y los suyos la herencia de Yrigoyen y de Illía, incluso comete la osadía de afirmar que Alfonsin hubiera votado a Macri, y en este pase de magia, se obliga a que las piezas de su dominó político y existencial vayan cayendo una por una, hasta revelarnos su verdadera cara.
Apoya usted a un gobierno que ha entregado una riqueza nacional como la energía a una multinacional, y sin despeinarse, sigue reclamándose heredero de Hipólito Yrigoyen. Nada menos que de don Hipólito, que al fundar YPF, sostuvo lo siguiente “Se reserva, pues, para el estado, en razón de la incorporación de estas minas de petróleo a su dominio privado, el derecho de vigilar toda explotación de esta fuente de riqueza pública, a fin de evitar que el interés particular no la malgaste, que la ignorancia o precipitación la perjudique, o la negligencia o la incapacidad económica la deje improductiva, para lo cual se adoptan en el proyecto disposiciones que fijan y garantizan un mínimo de trabajo y las formas convenientes de realizarlo. Con el mismo concepto se ponen trabas a la posible acción perturbadora de los grandes monopolios”.
Dígame si encuentra un parecido entre esta afirmación de independencia nacional y cualquier acción de Aranguren, gerente de Shell. Pruébemelo, señor Brandoni, y le aseguro que lleno la ficha de afiliación a la UCR.
Sacrílego es para usted que Cristina Fernández de Kirchner junte sus manos en saludo alfonsinista, pero no lo es que Susana Malcorra reconozca tácitamente la soberanía inglesa al sellarnos el pasaporte como si fuéramos extranjeros en las Malvinas, o que al referirse a las islas, escriba “invadir” en un documento oficial, en vez de “recuperar” esa tierra irredenta.
Dónde cree usted que se ubica cuando blande su crucifijo contra el kirchnerismo, ¿del lado de Malcorra, sospechada de agente directa de la CIA o de Arturo Illía que con la resolución 2065 consiguió un avance definitivo hacia la recuperación de esas islas?
¿Está usted seguro de estar del lado correcto cuando apoya al gobierno de Macri, que ve con beneplácito la instalación de bases militares yanquis en el país, sometido como está al designio de los Estados Unidos, mientras que Illía se negó a enviar tropas a República Dominicana respetando el principio de no intervención?
Tan enorme y patético es su odio que no ha dudado en llamar a Axel Kicillof “minúsculo canalla” mientras Alfonso de Prat Gay licúa salarios con una inflación que duplica la del kirchnerismo, devalúa para favorecer a los sectores concentrados y no se ahorra expresión injuriosa para hablar de los trabajadores estatales despedidos, a los que llama “grasa de la militancia”.
Dice, con la cólera de los rencorosos, que el peronismo no es democrático que “si uno no piensa como ellos, es su enemigo”, sin que se le mueva un músculo de la cara ni una idea de su cerebro. Disparos contra militantes en un acto de Nuevo Encuentro, balaceras contra unidades básicas, requisas permanentes a los jóvenes de barriadas populares, detención fuera de todo orden legal de Milagro Sala, represión a pibes de una murga, todos episodios que en doce años no ocurrieron durante el gobierno de aquellos que “no son democráticos”, y que sí ocurrieron en diez meses del gobierno que usted apoya.
Es más, los nazis pueden pasearse por la casa de gobierno, dar clases en una escuela de Morón, evadir la condena del intendente de Mar del Plata, cuando atacan a distintos grupos de esa ciudad. ¡Los nazis! Aquellos mismos que cubrieron de sangre y oprobio con sus “pogroms” las calles de Buenos Aires en 1919, desgastando al gobierno del propio Yrigoyen, y a usted, todo esto, no le merece mención ni prevención.
Cristina lleva la boina blanca de los revolucionarios que dieron sus vidas en el ´90 para que el voto fuera universal y secreto, y lleva la boina blanca de los que dieron sus vidas en el ´30, asesinados y cortadas sus orejas como trofeos, porque, decían sus asesinos, eran “orejas de Peludo”, como el mote de don Hipólito.
Hay una continuidad histórica entre aquellos y ella. Hay una continuidad histórica que se hace carne en cada biografía. Lo sé porque fui radical, porque así como aplaudí el juicio a los comandantes de la represión, porque así como celebré cada acto de libertad del alfonsinismo inicial, repudié el punto final, la obediencia debida y la economía de guerra que cedió ante el FMI la soberanía de nuestras finanzas.
Desconcertado después en los noventa, huraño y desconfiado por ese triunfo de la antipolítica, la historia volvió a encarnarse en mí cuando el hilo de los movimientos populares fue recompuesto por un hombre, primero, y por una mujer, después.
Más tarde que yo, pero nunca definitivamente tarde, los radicales que estaban allí, en Atlanta, celebraban no ya a esa mujer, no ya la adhesión al peronismo, sino la propia reconstitución de su ser en el tren de la historia.
La alienación, le decía, Brandoni, ese concepto que nos legó el compañero Marx, nos hace ver rubios cuando somos negros, altos cuando somos petisos y dignos cuando no lo somos. Rubio y alto, su espejo merece verse así al menos en esos dos atributos, pero haga un esfuerzo de imaginación, le pido, para vérselas con el tercero.
Uno nunca termina de hacerse en su propia salsa, uno es con la historia, se hace con ella, se revisa, se critica, se cambia y se entrega a estadios que lo van dignificando y permitiéndole encontrarse con compañeros cada vez más dignos de lucha. En un retroceso extraordinario, usted se ha encontrado, como diría el tango, pasando del brazo con quien no debe pasar; su historia de lucha, de coraje, de reivindicación de los derechos de los actores ha quedado trunca (si hasta me cuentan que insidiosamente quiere ir con formas poco democráticas contra los avances logrados en estos doce años en la Asociación de Actores y en SAGAI), y, como en una contradicción zoológica, invierte la parábola del elefante: recuerda para adelante y camina para atrás.
La condena de los alienados como usted, son los otros, (siempre es el otro la condena y el consuelo, después de todo). Porque el otro, que vendría a ser yo, las multitudes, los que se encuentran entre boinas blancas y bombos, persisten tozudamente en su ser, coronan con acciones y con ideas los puntos de ese mapa que es la historia, y le reflejan a usted en una imagen en la que está obligado a verse.
No es con palabras que uno puede disponer de la realidad, es con acciones, con resultados, con idas y venidas dialécticas, con un hacerse permanente con los otros.
De manera que si usted farfulla, grita y afirma sus ideas, alejándose tan obstinadamente de la realidad, es porque en verdad necesita, mire qué ironía, un relato en el que usted sigue siendo ese tipo valioso de los setenta, que se la jugaba contra el orden neoliberal que hoy apoya con un irritante entusiasmo.
Necesita un relato en el que usted, actor al fin de cuentas, es un personaje, pero, pirueta final de la alienación, no es el personaje que usted cree ser, es más ni siquiera es la víctima de alguien “comido” por el personaje. Usted dispara sus últimos cartuchos existenciales creyendo que es el Gallego Soto, y no es más que Muzzicardi.
De la resistencia épica al grotesco criollo, de un revolucionario a un corrupto vinculado con la corrupción del Proceso. Digamos que en realidad, Muzzicardi le sienta bien, después de todo, usted, Luis Brandoni, apoya al hombre que se hizo multimillonario durante la dictadura y que proveía de vehículos a los grupos de tareas para sus secuestros.
Publicado en:
http://www.enorsai.com.ar/politica/19789-la-brutal-carta-abierta-de-un-dramaturgo-a-un-desmemoriado-luis-brandoni.html
jueves, 31 de enero de 2013
Más sobre 678 y lo que está faltando, por Carlos Balmaceda (para “Tirando al Medio” del 30-01-13)
Publicado por Gerardo Fernández en “Tirando al Medio”
El lector Carlos Balmaceda dejó dos comentarios en el post
anterior que reproduzco ya que enfoca con justeza el problema de la
comunicación kirchnerista (las negritas son mías)
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Más sobre 678 y lo que está faltando, por Carlos Balmaceda:
1) No es la primera vez que Hugo Presman hace ese reclamo en
6.7.8 (Acá está el video del programa) Atinadísimo por
varios motivos:
a) la TV pública no tiene un programa político que con un formato novedoso, tal como 6.7.8, convoque al análisis y al debate en términos no partidarios, sí que ideológicos.
b) Cuando hablo de partidarios, me refiero a que la cortinita "si te veo amor del otro lado..." con banderas unidas y organizadas de fondo, no puede convocar más que a los convencidos, y me parece que el programa podría hacer algo más. Hoy el argentino medio rechaza toda imagen de movilización salvo las que vengan con cacerolas y carteles de "morite yegua". Que el programa se presente así, o con el latiguillo "mááás buenas noticias", necesariamente pone en fuga a cualquier gorila medio pelo, y cuando digo medio pelo me refiero a los que todavía no tienen "pelo entero", esos que incluso desde 6.7.8 se los podría si no atraer, al menos no espantar.
c) el problema es que, según los panelistas, y Barone es el desideratum de esto, el discurso partidario/ideológico de 6.7.8 se termina mordiendo la cola, y por la misma dinámica de rancho aparte y cerrado, se termina dando por buena y maravillosa toda política gubernamental. A ver, estoy generalizando, esto no siempre ocurre, pero insisto, en la dinámica de charla que se cierra sobre sí misma, la que uno podría tener con sus amigos en un asado, esto termina por ocurrir. A veces hay demasiada complacencia, demasiadas palmadas un "todo va fenómeno, por eso nos queremos mucho".
d) Presman sabe lo que dice: En "El tren" le cedieron alguna vez todo el espacio del programa a Eliaschev, y los oyentes, con muy buen criterio y argumentos poderosos, lo refutaron. Conclusión: Presman y Yomal preservaron las formas republicanas tan pedidas por la oposición y los medios hegemónicos, y Eliaschev quedó como lo que es.
2) Cynthia García se ganó un lugar en 6.7.8 destruyendo a Pablo Sirvén en TN. Eso se lo está perdiendo la TV pública, esa bandera que además complacería tanto los valores republicanos de la clase media. Creo que es algo que un periodista del perfil de Gustavo Sylvestre podría hacer, sumándole obviamente al propio Hugo Presman y algunos de ese talante.
3) Algo parecido pasó con Dolina y Pinti en "Argentina para armar"; Pinti quedó como el mediocre antipolítico y tía vieja y rezongona que es, gracias a Dolina, claro, pero en el contexto, otra vez, de TN.
4) En conclusión, tenemos más discurso, más coherencia, más inteligencia, mas análisis y más honestidad intelectual de este lado que de aquel. ¿Por qué guardarse con cierto temor ante los brulotes que puedan venir de allá? Si los brulotes llueven siempre sobre nuestras cabezas, pero para la tribuna de ellos. Es decir, Pagni, Morales Solá, Kirschbaum y Majul hacen jueguito para los foros, esos antros tumefactos de la imbecilidad y la mala leche. Saquémoslos a la luz. ¿Qué puede decir un Aguad en una discusión mínimamente equilibrada y honesta con cualquier funcionario o militante del kirchnerismo?
5) El espacio de debate en 6.7.8 está bien, pero no es mágico: Jozami, de buen tipo que es, por caballero, y quizás para no caer en el estereotipo del crispado le dejó el campo orégano a un reaccionario como Bergman, al que simplemente había que revelar como lo que es; un cultor del neoliberalismo y partícipe de todos los ámbitos de la derecha reaccionaria y conservadora.
La cuestión es que en ese debate no se habló nada en concreto y entonces el infeliz de Bergman pudo hacer su show mediático sin que se le moviera un pelo. Pónganle un eje claro a Bergman, un solo tema de discusión, ya se trate del Fino Palacios de la represión del PRO, de los aumentos de tarifas desmesurados en la ciudad, o incluso, del papel reaccionario de la conducción de la AMIA que ayudó a entronizar (lindo debate que podría darse con un Wainfeld, o un Sztranjrajber, que activa en otros lugares de la comunidad judía) y van a ver cómo se presenta como lo que es. Basta de discutir con Fernando Iglesias sobre el INDEC, pónganle adelante un perro de presa especialista del pensamiento de izquierda, y que hablen de eso, de qué es ser de izquierda, y van a ver también lo que pasa.
6) Finalmente, 6.7.8 sufre el vértigo de la TV, la bulimia de imágenes y de información, aderezada por el condimento de la binariedad, enfermedad a la que son empujados los panelistas por el carácter de los informes. Por caso, Pinti, con su desmentida, pasa a formar parte de "este lado", de alguna manera, cuando por la mañana Aníbal lo ponía de "aquel lado". Ni tanto ni tan poco. Pinti es, como el mismo 6.7.8 mostraba un día después, un cultor de la antipolítica, definido así por Alejandro Dolina. Siempre lo fue, y si hoy se llama a silencio por sus monólogos, no es, queridísimo Barragán, porque es criterioso. No. No es boludo y sabe que su público, esa clase media de mierda que toda la vida le dio de comer, lo que le está pidiendo es sangre, quiere un Lanata arriba del escenario. Y un poco por negocio, pero reconozcámosle algo, otro poco por olfatear sus propios límites, hace un paso al costado.
El discurso político lo reveló como lo que es, pero también, el discurso politico se hizo denso en Argentina. Ya no están dadas las condiciones para la serie de generalidades y estereotipos que el tipo desgranó cuatro décadas.
En este dominó o rompecabezas que armamos todos, el tipo puso una piecita importante, y es la de dimensionar como se debe "la sangre helada" de Adrián Suar y recordar a la Triple A. Pero Pinti no está de este lado, y no va a hacer un puente sobre el mar solo para vos para venir de acá.
La binariedad, qué tema, amigos, quizás con un par de jefes de edición que editorialicen más finamente, podría mejorarse. Digo, esa persistencia en ponerte de acá o de allá, que ¡ay! por qué no podemos evitarla para transitar por ese margen finito, formal, sí, qué se le va a hacer, pero tal vez estratégicamente inteligente, por el que podemos llegar a ganarnos unos gorilas de medio pelo que por ahí quién te dice hacen un puente sobre el mar.
Por Carlos Balmaceda
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