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jueves, 24 de noviembre de 2022

Reino Unido: la Justicia falló en contra de un nuevo referéndum de independencia de Escocia, por "Página 12" del 23-11-22


Foto: AFP.


Dictamen unánime


"Esta corte concluye de manera unánime que el propuesto proyecto de ley está relacionado con los asuntos reservados", expresa el veredicto del Tribunal Supremo. Y argumentó "consecuencias políticas importantes" si se realizara la consulta.

23 de noviembre de 2022 


El Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó este miércoles que el Parlamento autónomo de Escocia no tiene competencias para convocar un referéndum de independencia consultivo sin el consentimiento del Gobierno de Londres, al entender que se trata de "asuntos reservados al Parlamento británico, como la Unión entre Escocia e Inglaterra".


El Gobierno rechazó la visita oficial de la princesa Ana a las Islas Malvinas

La determinación fue comunicada por el magistrado Robert Reed, quien expuso el veredicto alcanzado por los cinco jueces que en octubre escucharon los argumentos de Edimburgo y Londres, puntualizando que se trata de "un dictamen unánime, al que se ha dado prioridad".


En esta línea, el juez recalcó que el veredicto "redunda en el interés público" y que "no se trata de una decisión política" sobre la independencia.


En su exposición, Reed consideró que el efecto de un referéndum, aunque no tuviese como repercusión directa la independencia, "no está restringido a sus consecuencias legales, sino que puede incluir sus consecuencias prácticas".


"Esta Corte concluye de manera unánime que el propuesto proyecto de ley está relacionado con los asuntos reservados" y que, según esto, el Parlamento escocés "no tiene potestad para legislar sobre un referéndum de independencia de Escocia".


"Consecuencias políticas importantes"

En otro extracto del veredicto, el Supremo Tribunal manifestó que la consulta que el Gobierno nacionalista de Nicola Sturgeon quiere celebrar el 19 de octubre de 2023 "tendría consecuencias políticas importantes", y, por lo tanto, "reforzaría o debilitaría la fortaleza democrática de la Unión y apoyaría o socavaría las credenciales democráticas" de la causa independentista.


Al detallar la posición del Supremo, el juez Reed recordó que el gobernante Partido Nacionalista Escocés (SNP) había aludido al derecho de autodeterminación y a la legislación internacional para defender su caso.


En este sentido, rechazó los argumentos presentados por el SNP, al entender que ese derecho solo puede ser invocado en excolonias o por pueblos que son oprimidos por la ocupación de una fuerza extranjera.


Por su parte, Sturgeon sostiene que el Brexit ha cambiado las condiciones en las que los escoceses decidieron seguir formando parte del Reino Unido, por lo que defiende una nueva consulta, mientras que el Gobierno de Londres cree que la cuestión quedó zanjada al menos durante "una generación".

El referéndum de 2014 y el Brexit

En el referéndum de 2014, organizado con el acuerdo del gobierno conservador británico de David Cameron, 55% de escoceses votó a favor de permanecer en el Reino Unido. El principal argumento contra la secesión fue que esta dejaría a Escocia fuera de la Unión Europea.


No obstante, dos años más tarde el referéndum sobre el Brexit, contra el que votó el 62% de escoceses, acabó sacando a la región del bloque precisamente por haber permanecido en el Reino Unido.


El SNP argumenta que esto cambia completamente la situación y considera disponer de un "mandato indiscutible" para organizar otra consulta gracias a su mayoría en el parlamento regional.


El partido de Sturgeon ganó las legislativas regionales de 2021 con la promesa de celebrar una nueva consulta legal una vez superada la pandemia de covid-19. Los sondeos muestran a los escoceses casi divididos por igual a favor y en contra de separarse del Reino Unido, principalmente con el anhelo de volver a entrar en la UE.



Publicado en:

https://www.pagina12.com.ar/500748-reino-unido-la-justicia-fallo-en-contra-de-un-nuevo-referend

sábado, 2 de enero de 2021

Durísimo golpe a la economía kelper de Malvinas, por Randy Stagnaro (para "Tiempo Argentino" del 28-12-20)


(Foto: AFP)

La exclusión de las islas del acuerdo de libre comercio entre el Reino Unido y la Unión Europea deja sin chance de competir al pescado austral, que representa el 40 del PBI malvinense.


Por Randy Stagnaro - @randystagnaro

28 de diciembre de 2020

  

La exclusión del territorio de Malvinas del acuerdo de libre comercio que firmaron el Reino Unido y la Unión Europea en la previa al brexit significa un durísimo golpe a la economía de las islas Malvinas.


El convenio de 1200 páginas establece los parámetros del intercambio de bienes entre las dos partes. Aun falta agregar un apéndice, tan abultado como el cuerpo principal, con los que regirán para el tráfico de los servicios, especialmente los financieros.


En un mensaje grabado y emitido en la víspera de la Navidad, el primer ministro británico, Boris Johnson, se excusó por el abandono de los kelpers. “La Unión Europea fue absolutamente intransigente en cuanto a excluir la mayoría de nuestros Territorios de Ultramar de las negociaciones comerciales de este año”, aseguró, y agregó: “Pero Uds. no han sido olvidados o dejados atrás”.


El mensaje impactó poco en un ambiente isleño caracterizado por el pesimismo, según reporta el Penguin News, el único diario de las islas argentinas.


Menos de un mes atrás, el tema Malvinas fue parte de un debate en la Cámara de los Comunes (equivalente a diputados) británica, cuando la oposición laborista planteó la necesidad de mantener a las islas dentro de los acuerdos a que se llegaran con la UE. El argumento era que el 60% de sus ingresos y el 40% de su Producto Bruto Interno provenían de las licencias de pesca otorgadas a naves de la UE, en especial, España. En aquella ocasión, Johnson se comprometió a “plantear el asunto” en las conversaciones.


Debilidad fiscal y privada


A partir del 1 de enero, la importación de pescado malvinense por parte de los países que forman parte de la Unión Europea tendrá un recargo de entre el 8% y el 18%, lo cual dejará fuera de competencia a ese producto. Además, el acuerdo entre la UE y el Reino Unido establece criterios de origen que levantan barreras para impedir que productos de terceros, en este caso el pescado de Malvinas, ingrese a Europa continental vía Londres sin pagar esos aranceles.


La reducción de estos ingresos supondrá una crisis económica fuerte en las islas. De un lado, se verificará una caída en los ingresos fiscales que dejarían un agujero fiscal imposible de cubrir sin la asistencia del gobierno británico. Es decir, se acentuará la dependencia kelper de la metrópoli, en un momento en que la propia metrópoli ajusta su presupuesto por la reducción de sus ingresos como consecuencia de la pandemia de coronavirus.


Del otro, el sector privado isleño también sufrirá ya que al encarecerse por las tarifas aduaneras el valor del pescado malvinense, dejará de ser negocio para los armadores comprar las licencias para la pesca. Es decir, habrá menos flotas que recalarán en Puerto Argentino a reabastecerse o realizar pequeñas reparaciones.


Ni el gobierno isleño ni su asamblea legislativa han dado indicios sobre las respuestas que evalúan ante este escenario. Alternativas productivas no quedan, ya que la variante petrolera ha quedado archivada desde que Premier Oil decidió postergar sin fecha la exploración del principal yacimiento de las islas, Sea Lion, y encima fue adquirida por Chrysaor, cuyo interés está en el Mar del Norte, 12.000 kilómetros más allá de las aguas que circundan Malvinas.


Publicado en:

https://www.tiempoar.com.ar/nota/durisimo-golpe-a-la-economia-kelper-de-malvinas

lunes, 28 de diciembre de 2020

Brexit: el Reino Unido y la Unión Europea sellan un histórico acuerdo comercial, por "LT8" del 24-12-20



24/12/2020 

El gobierno británico y el bloque continental europeo acercaron partes y limaron asperezas para ponerle firma a un acuerdo que le permitirá a la economía del Reino Unido y a las empresas de la UE contar con puntos de entendimiento para comerciar.


El Reino Unido y la Unión Europea sellaron un histórico acuerdo comercial pos- brexit luego de meses de reñidas negociaciones que tuvieron en vilo a la economía británica debido a una posible y riesgosa salida forzada del bloque. Desacuerdos de último minuto sobre las cuotas de pesca habían complicado el jueves la conclusión de la firma. El acceso a los ricos caladeros británicos es vital para los pescadores europeos.


“El acuerdo está hecho”, dijo una fuente de Downing Street. “Hemos recuperado el control de nuestro dinero, fronteras, leyes, comercio y aguas pesqueras”.


“El acuerdo es una noticia fantástica para las familias y los negocios en todas las partes de Reino Unido. Hemos firmado el primer acuerdo de libre comercio basado en cero aranceles y cuotas jamás logrado con la UE”, agregó.


“Hemos logrado este gran acuerdo para todo Reino Unido en un tiempo récord y bajo condiciones extremadamente desafiantes, con protecciones para la integridad de nuestro mercado interno y un lugar dentro para Irlanda del Norte”, afirmó la fuente.


Según informó el diario británico The Guardian, el punto candente respecto a la pesca se centraba en las cuotas capturadas y en el período de transición durante el cual se implementarían dichas cuotas. El Reino Unido pretendía reducir las cuotas un 60% en un período de 3 años, mientras que la UE apostaba por una reducción del 25% en 6 años. Finalmente, acordaron una reducción del 25% y un período de implementación de 5 años y medio.


Como todos los países, el Reino Unido tiene una Zona Económica Exclusiva (ZEE) que se extiende hasta 200 millas náuticas de sus costas. Sin embargo, en la Unión Europea se decidió poner las aguas territoriales de todos los miembros en común y gestionarlas conjuntamente.


Así, la Política Pesquera Común (PPC) determina la distribución de cuotas de pesca según las diferentes especies de peces a los pescadores de cada país.


En el Atlántico nororiental y el mar del Norte, más de un centenar de especies se encuentran bajo gestión compartida entre el Reino Unido y la UE.


Asimismo, en reconocimiento de actividades tradicionales de larga data, existe también un acceso “restringido” para los pescadores franceses a unas 15 zonas situadas a entre 6 y 12 millas náuticas de la costa británica.


Pero el Reino Unido deja de regirse por ella al final del periodo de transición posbrexit, este 31 de diciembre.


Las capturas de los pescadores europeos en aguas británicas ascienden a unos 650 millones de euros (790 millones de dólares) cada año.


Según un informe del Parlamento Europeo, las flotas de ocho países de la UE pescan en total el 40% del pescado capturado en la zona económica exclusiva del Reino Unido. Noruega, que no es miembro de la UE, también está presente.


Hay mucho en juego: un cuarto de las capturas francesas en volumen (20% en valor) provienen de aguas británicas. La dependencia es mayor para Bélgica (50% en valor), Irlanda (35%), Dinamarca (30%) y Holanda (28%), según cifras de 2011-2015. España, Alemania y Suecia también están concernidos aunque en mucha menor medida.


Las principales especies son pelágicas, o de aguas profundas: arenque, caballa, pescadilla. A estas se agregan algunas especies demersales, que viven en fondos marinos: lenguado, solla, carbonero.


En términos comerciales, el Reino Unido exporta entre el 60% y el 80% de su pesca. El año pasado la UE absorbió casi el 70% de las exportaciones británicas.


Las aguas británicas son ricas en recursos pesqueros debido a mecanismos biológicos: las huevas de los peces se asientan a lo largo de la costa francesa y hasta Dinamarca, poco profundas y arenosas.


“Cuando se convierten en adultos, se desplazan hacia las aguas más profundas, frías y oxigenadas del norte”, es decir en aguas británicas, según el Instituto Francés de Investigación sobre Explotación del Mar (Ifremer).


Este fenómeno se ve acentuado por el cambio climático, en particular en el caso del bacalao y la solla, especies muy presentes en el mar del Norte.


En la negociación comercial posbrexit, la UE propuso renunciar a un 25% del valor de los productos capturados en aguas británicas por los pesqueros europeos, al término de un período de transición de seis años.


Londres respondió pidiendo a la UE que renunciase a 35% de las especies no pelágicas, o al 60% incluyendo las especies pelágicas, en un período de tres años, lo cual resultó inaceptable para los europeos.


Finalmente, el acuerdo sellado este jueves culminó con una reducción del 25% en la cuota durante cinco años y medio. Con la firma, el Reino Unido puso fin a meses de negociaciones y podrá contar con un acuerdo para comercializar con el bloque continental europeo a partir del 1 de enero, un hecho histórico que lleva tranquilidad a la economía de las empresas británicas y europeas, como también a los ciudadanos.


Fuente Ambito


Publicado en:

https://www.lt8.com.ar/17750/

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Cuatro cursos de colisión para la economía global, por Nouriel Roubini (para "Proyect Syndicate" del 24-09-29)


24 de septiembre de 2019 
por NOURIEL ROUBINI

Entre las disputas de suma cero del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con China e Irán, la actitud arriesgada del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, con el Parlamento y la Unión Europea, y el probable regreso de Argentina al populismo peronista, el destino de la economía global se está balanceando al filo de la navaja. Cualquiera de estos escenarios podría conducir a una crisis con rápidos efectos indirectos.

NUEVA YORK - En el clásico juego de "pollo", dos pilotos corren directamente uno hacia el otro, y el primero en desviarse es el "perdedor". Si ninguno de los dos virase, ambos probablemente morirán. En el pasado, tales escenarios se han estudiado para evaluar los riesgos planteados por las rivalidades de las grandes potencias. En el caso de la crisis de los misiles cubanos, por ejemplo, los líderes soviéticos y estadounidenses se enfrentaron con la opción de perder la cara o arriesgarse a una colisión catastrófica. La pregunta, siempre, es si se puede encontrar un compromiso que les ahorre a ambas partes su vida y su credibilidad.

Ahora hay varios juegos geoeconómicos de pollo jugando. En cada caso, la falta de compromiso conduciría a una colisión, probablemente seguida de una recesión global y una crisis financiera. El primer y más importante concurso es entre Estados Unidos y China sobre comercio y tecnología. El segundo es la disputa creciente entre Estados Unidos e Irán. En Europa, existe la creciente escasez entre el primer ministro británico, Boris Johnson, y la Unión Europea sobre el Brexit. Finalmente, está Argentina , que podría terminar en un curso de colisión con el Fondo Monetario Internacional después de la probable victoria del peronista Alberto Fernández en las elecciones presidenciales del próximo mes.

En el primer caso, una guerra comercial, monetaria, tecnológica y de guerra fría a gran escala entre los EE. UU. y China empujaría la recesión actual en la manufactura, el comercio y el gasto de capital en servicios y consumo privado, convirtiendo a las economías de EE. UU. y globales en una recesión severa. Del mismo modo, un conflicto militar entre EE. UU. e Irán elevaría los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, lo que provocaría una estanflación (una recesión con una inflación creciente). Eso, después de todo, es lo que sucedió en 1973 durante la Guerra de Yom Kippur, en 1979 después de la Revolución iraní y en 1990 después de la invasión iraquí de Kuwait.

Una explosión sobre el Brexit podría no causar por sí sola una recesión global, pero ciertamente desencadenaría una europea, que luego se extendería a otras economías. La creencia convencional es que un Brexit "duro" conduciría a una severa recesión en el Reino Unido pero no en Europa, porque el Reino Unido depende más del comercio con la UE que viceversa . Esto es ingenuo. La eurozona ya sufre una fuerte desaceleración y se encuentra en una recesión manufacturera; y los Países Bajos, Bélgica, Irlanda y Alemania, que se está acercando a una recesión, de hecho dependen en gran medida del mercado de exportación del Reino Unido.

Con la confianza empresarial de la eurozona ya deprimida como resultado de las tensiones comerciales chino-americanas, un Brexit caótico sería la gota que colmó el vaso. Imagínense miles de camiones y automóviles haciendo fila para completar los nuevos trámites de aduanas en Dover y Calais. Además, una recesión europea tendría efectos colaterales, socavando el crecimiento a nivel mundial y posiblemente desencadenando un episodio de riesgo. Incluso podría conducir a nuevas guerras de divisas, si el valor del euro y la libra cayera con demasiada fuerza frente a otras monedas (especialmente el dólar estadounidense).

Una crisis en Argentina también podría tener consecuencias globales. Si Fernández derrota al presidente Mauricio Macri y luego arruina el programa del FMI de $ 57 mil millones al país, Argentina podría sufrir una repetición de su crisis monetaria e incumplimiento de 2001. Eso podría conducir a una fuga de capital de los mercados emergentes en general, posiblemente desencadenando crisis en Turquía, Venezuela, Pakistán y Líbano altamente endeudados, y complicando aún más las cosas para India, Sudáfrica, China, Brasil, México y Ecuador.

Publicado en:
https://www.project-syndicate.org/commentary/playing-chicken-with-global-economy-trump-china-iran-argentina-by-nouriel-roubini-2019-09

jueves, 12 de septiembre de 2019

Un tribunal consideró "ilegal" la suspensión del Parlamento británico, por Andrew Wooodcock (para "Página 12" del 11-09-19)


La justicia escocesa califica de ilegal el cierre del Parlamento británico.  
Imagen: EFE

Para la justicia escocesa Boris Johnson engañó a la reina

El premier británico fue acusado de engañar a la reina sobre su motivo para suspender el Parlamento por cinco semanas. El caso será tratado por la Corte Suprema de Londres. 

Por Andrew Wooodcock

Boris Johnson fue acusado de engañar a la reina sobre su motivo para suspender el Parlamento, luego de que un tribunal dictaminara que la decisión de cerrar las puertas de Westminster a los parlamentarios era "ilegal". Y un ex fiscal general dijo que Johnson debería renunciar como primer ministro si la Corte Suprema de Londres confirma el fallo del Alto Tribunal de Apelación de Escocia la próxima semana.

El Parlamento se cerró durante cinco semanas en las primeras horas del martes en medio de escenas dramáticas de legisladores que agitaban pancartas que decían "silenciados". En un fallo devastador, el Tribunal de Sesiones de Edimburgo dijo que emitiría una orden declarando "ilegal" la recomendación del primer ministro a la reina y la suspensión emitida en su nombre como "nula y sin efecto".

Downing Street dijo que estaba "decepcionado" por el fallo, que anuló una conclusión previa de que la decisión sobre la suspensión del Parlamento era para los políticos y no para los tribunales. Un portavoz dijo que el gobierno cumplirá con el eventual fallo de la Corte Suprema, que escuchará su apelación el 17 de septiembre.

En el fallo de este miércoles, un panel de tres jueces, encabezado por el jefe del poder judicial escocés Lord Carloway, desestimó la afirmación de Johnson de que el objetivo del cierre del parlamento era prepararse para presentar su agenda legislativa para el próximo año en lo que se conoce como "el discurso de la reina" el 14 de octubre. En cambio, dijeron que estaba "motivado por el propósito inapropiado de obstaculizar el parlamento".

Lord Carloway dijo que los documentos proporcionados por el propio gobierno mostraron que la "verdadera razón" para la suspensión era evitar el escrutinio parlamentario de sus acciones. Sin embargo, los jueces dijeron que no publicarían los documentos en cuestión. Y Lord Brodie describió la medida de Johnson como "una táctica para frustrar al parlamento" y permitir que el ejecutivo "siga una política de Brexit sin acuerdo sin más interferencia parlamentaria".

La diputada del Partido Nacional Escocés, Joanna Cherry, una de los 78 parlamentarios que presentaron el caso, dijo: “Se ha descubierto que Boris Johnson actuó ilegalmente. Se descubrió que engañó a la reina. Nos sentimos completamente reivindicados".

El ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo: "El Parlamento debe ser llamado de inmediato para permitir que continúe el trabajo esencial de escrutinio".

El ex fiscal general, Dominic Grieve, quien dejó de ser jefe parlamentario conservador la semana pasada después de rebelarse contra los esfuerzos de Johnson para mantener sobre la mesa la opción de no negociar el Brexit, le dijo a la BBC: "Si fuera el caso, que el gobierno había engañado a la reina sobre las razones para suspender el parlamento, y los motivos para ello, eso sería un asunto muy serio. De hecho, desde mi punto de vista, sería el momento para que  Johnson renunciara, y muy rápidamente".

Y el ex líder y abogado liberal demócrata, Sir Menzies Campbell, le dijo a BBC Radio 5 Live que era "inequívoco" que el primer ministro debería renunciar si se demostraba que había actuado de manera inapropiada. "Al Palacio de Buckingham no le va a gustar esto", dijo Campbell.

“Si, como se sostiene, hubo información que sugirió que el verdadero propósito era la frustración del parlamento y que no se reveló a la reina, entonces ella tendría la desventaja de recibir consejos inexactos o incluso inadecuados. Y dado que está obligada a aceptar el consejo del primer ministro, creo que se enfoca muy, muy precisamente, en la conducta del primer ministro y su futuro en ese rol”.

El secretario general del sindicato Unite, Len McCluskey, bromeó diciendo que Johnson debería mantenerse alejado de Escocia o que estaría "sujeto a un arresto ciudadano".

Un portavoz del gobierno respondió: “Estamos decepcionados por la decisión y apelaremos a la Corte Suprema. El gobierno debe presentar una agenda legislativa nacional sólida. La suspensión del parlamento es la forma legal y necesaria de lograrlo”.

No está claro cómo se podría levantar la suspensión. Downing Street sugirió que implicaría que el Consejo Privado ofrezca nuevos consejos a la reina en una reunión después del fallo de la Corte Suprema, aunque otros expertos de Westminster creen que el orador de los Comunes podría simplemente reanudar las sesiones si el cierre del Congreso se declara nulo.

De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/217744-para-la-justicia-escocesa-boris-johnson-engano-a-la-reina

miércoles, 4 de septiembre de 2019

El parlamento británico toma el control del Brexit, por "Página 12" del 03-09-19


Johnson hablaba ante los comunes cuando Lee se cruzó de bancada.  
Imagen: EFE

Boris Johnson llamará a elecciones anticipadas 

La oposición británica y los rebeldes del gubernamental Partido Conservador contrarios a un Brexit sin acuerdo asestaron el martes un duro revés al primer ministro Boris Johnson, quien anunció inmediatamente que solicitará elecciones legislativas anticipadas.


Por 328 votos contra 301, los parlamentarios decidieron arrebatar al gobierno el control de la agenda parlamentaria para votar una ley que lo obligue a pedir un aplazamiento del Brexit. Como reacción, Johnson presentará de inmediato una moción para pedir comicios generales.

Boris Johnson había perdido hoy la mayoría en el Parlamento británico pocas horas antes de la votación. Un diputado del Partido Conservador se sumó a las filas del Partido Liberal Demócrata a modo de protesta por la “forma agresiva” con la que el primer ministro promovía “un Brexit destructivo”.

El diputado Philip Lee, que integra la Cámara de los Comunes desde 2010, manifestó en un comunicado que Johnson "está poniendo en peligro las vidas y los hogares innecesariamente y arriesgando sin motivo la integridad de Reino Unido”.

El premier hablaba a los parlamentarios cuando, en plena sesión, Lee se levantó y se sentó junto a los diputados liberal-demócratas. Su salto se produce mientras Johnson intentaba salir de la Unión Europea el 31 de octubre, con o sin acuerdo, para lo cual propuso suspender la actividad del Parlamento hasta el 14 de octubre.


"En términos más generales, la estrategia de Johnson está perjudicando la economía, la democracia y el papel del país en el mundo, además de utilizar la manipulación política, el acoso y las mentiras y hacer todo esto de forma deliberada e intencionada", advirtió Lee en su nota de renuncia, en la que señala que “el partido al que me uní en 1992 no es el partido del que me voy hoy".

Lee considera que el Partido Liberal Demócrata está ahora "el mejor colocado para construir la fuerza unificadora e inspiradora que hace falta" y para dejar "un país y un mundo mejor para las próximas generaciones".


Publicado en:
https://www.pagina12.com.ar/216188-boris-johnson-llamara-a-elecciones-anticipadas

martes, 6 de agosto de 2019

El Brexit podría desmembrar al Reino Unido, por Pablo Ceron (para "Infonews" del 02-08-19)

Boris Johnson, el Trump inglés

por Pablo Ceron

Viernes 02 de Agosto
Arriba: El "Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte" comprende Inglaterra, Escocia, Gales -que se reparten la isla llamada Gran Bretaña-, Irlanda del Norte, Man y las islas Anglonormandas. El Brexit podría hacerlo estallar.

Tanto Escocia como Irlanda se muestran contrarios a la posición de Londres de abandonar la UE, postura que se endureció con la reciente llegada al poder del primer ministro conservador Boris Johnson, quien reemplazó a Theresa May.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea, conocido como Brexit, podría provocar una ruptura dentro del propio Reino. Tanto Escocia como Irlanda se muestran contrarios a la posición de Londres de abandonar la UE, postura que se endureció con la reciente llegada al poder del primer ministro conservador Boris Johnson, quien reemplazó a Theresa May.

Los ingleses nunca se sintieron demasiados cómodos formando parte de una Europa grande y unida. Una muestra de esto es que tanto por razones económicas como culturales Gran Bretaña decidió mantener su moneda tradicional, la libra esterlina, en vez de aceptar al euro. Y en 1975 Londres convocó a un referéndum para decidir si el Reino Unido permanecía o no en la Comunidad Económica Europea (CEE), la antecesora de la Unión Europea. Esa vez el plebiscito rechazó abandonar la CEE.

Pero el pimer ministro conservador David Cameron retomó el debate en 2013 al proponer un nuevo referéndum sobre este tema, presionado internamente por los propios conservadores antieuropeos. Se especula con que Cameron no esperaba realmente que el plebiscito saliera a favor de la separación de Europa.

El 23 de junio de 2016 se llevó a cabo el referendo conocido como Brexit: el 51,9 % de los votantes se declaró partidario de abandonar la UE, frente a un 48,1 % que quería permanecer. Sin embargo, tanto en Escocia como en Irlanda del Norte (que forman parte del Reino Unido) triunfó la opción de la permanencia.

Tras esta votación, Cameron anunció su renuncia en octubre de ese año, argumentando que era necesario un nuevo liderazgo para afrontar el proceso de separación con la Unión Europea y lo sucedió Theresa May, quien fracasó en su intento de acordar una salida negociada.

Escocia teme severas consecuencias económicas en caso de tener que abandonar la Unión Europea, lo que estaría movilizando la posibilidad de realizar una nueva consulta sobre su independencia del Reino Unido, rechazada por los votantes en 2014. En ese sentido, algunas encuestas efectuadas en las últimas semanas muestra un alza del movimiento independentista.

Y un punto clave para el bloqueo de las negociaciones entre Londres y la UE es el futuro de la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda (miembro de la UE). Si se concreta el Brexit los 500 kilómetros que separan a ambas se convertirán en la única frontera terrestre entre el bloque comunitario y el Reino Unido, con el consecuente riesgo de la vuelta de una frontera física.

Hay que recordar que el conflicto de Irlanda del Norte que enfrentó a los católicos –partidarios de la reunificación irlandesa- con los unionistas, protestantes y fieles a la corona británica, dejó más de 3.000 muertos hasta que se firmaron en 1998 los acuerdos del Viernes Santo.

*Pablo Ceron es periodista, tiene estudios en Historia.  


Publicado en:
http://www.infonews.com/nota/324695/el-brexit-podria-desmembrar-al-reino-unido

miércoles, 6 de julio de 2016

El encanto de hacer la propia, por Jorge Carrera (para "CASH" del 03-07-16)

LA ESTRATEGIA BRITANICA DE CUIDAR A LA CITY


 Por Jorge Carrera *

Un proceso de integración económica entre países tiene distintos estadios. Área de libre comercio, unión aduanera, unión monetaria y finalmente una federación de estados. Cada peldaño implica crecientes cesiones de soberanía. El análisis de la integración desde el punto de vista económico se basa en comparar permanentemente los costos y beneficios de cada país de pertenecer o no a ese esquema.

Los beneficios son mayoritariamente microeconómicos. Se gana mucha eficiencia productiva por mayor escala y porque no hay barreras a los bienes, ni a los capitales, ni a las personas. Los costos son mayoritariamente macroeconómicos. Se pierden autonomía en el manejo de las propias políticas. Por ejemplo, regulaciones comerciales, cambiarias, financieras, fiscales, sociales, migratorias. Todo debe ser consultado y coordinado. Por lo tanto, la base de la integración voluntaria es que los beneficios percibidos superen a los costos.

Así es la teoría. Pero no es lo que percibieron mayoritariamente los votantes británicos. Las razones son varias. Una primera impresión vería el voto como un reflejo que rechaza a la UE por nostalgia del pasado imperial. Pero son las crisis económicas prolongadas como la que se vive desde 2008 ponen a prueba decisiones estructurales como la pertenencia a la UE. Poner la culpa en los socios es un comportamiento habitual en las crisis. Simultáneamente, y desde hace años, sobrevuela sobre toda Europa una extendida fobia a Bruselas; paradigma de la burocracia europea.

Por otro lado, el RU siempre fue reticente para incorporarse plenamente al “continente”. Tal es así que no adoptó el Euro en un referéndum anterior, guardándose la posibilidad de una política monetaria activa. De hecho, desde 2008 el Banco de Inglaterra la ha aplicado en forma más rápida y efectiva que el Banco Central Europeo. Post votación, la incertidumbre respecto a la futura reconfiguración de la relación RU-Europa será un golpe duro a ambas economías. El RU podría entrar en una larga recesión y la libra se devaluará consistentemente. Esto desinfla, lo que ya de por si era una muy débil recuperación del crecimiento europeo y aumenta el riesgo de deflación. Es de esperar que habrá más política expansiva del BCE por bastante tiempo. Este escenario tiene repercusiones globales. Janet Yellen oportunamente alertó sobre este riesgo y posiblemente no subirá la tasa en lo que resta del año. En los países emergentes habrá una mayor volatilidad cambiaria y se debilitará el precio de los commodities. Pero la gran duda respecto a estas políticas monetarias compensatorias es si alcanzará con repetir lo que hasta ahora fue insuficiente.

Ante este resultado vale preguntarse cuál era el objetivo del referéndum. Participando durante una década como delegado técnico en el G20 pude apreciar que el RU no siempre tenía las mismas posiciones que el resto de la UE en temas como la regulación bancaria, mercados financieros y guaridas fiscales. Ni tampoco en inmigración, impuestos y transferencias fiscales. La apuesta del partido conservador al platear el referéndum fue arriesgada pero muy valiosa para sus intereses. Les permitía generar espacio para negociar con la UE una relativa independencia para la City de Londres y su archipiélago de off-shores de las regulaciones financieras más duras que vendrían de Frankfurt y negociar un arreglo inmigratorio más restrictivo. Ese era el óptimo, mantener todo lo demás inalterado y ganar espacio en esos dos puntos clave para sus intereses profundos: inmigración restringida y sector financiero más libre.

Hacia el futuro es una incógnita qué rol tomará el sistema financiero del RU en el nuevo escenario. Además de mantener su independencia respecto a la regulación financiera europea, la City de Londres y sus off-shores necesitan un esquema que garantice su espacio diferenciado en el restringido oligopolio de grandes mercados financieros (Nueva York, Shanghai, Frankfurt, Tokio).

En lo comercial, el modelo a seguir puede ser Noruega o Suiza. Hay similitudes con la primera en la riqueza petrolera y con la segunda en ser un centro bancario y financiero para los acaudalados del resto del mundo. Ambas tienen tratados de libre comercio con Europa.

O sea que el objetivo final del establishment británico será el mismo, a pesar del tropiezo. Intentarán tener un acuerdo comercial y de inversiones, pero manteniendo libertad de elección de las políticas monetarias y financieras y re ganando la libertad en las políticas migratorias.

Enfrente, se abre un dilema muy relevante para los líderes de la UE. Por un lado, deberían castigar al RU y así mantener la reputación de que, salir tiene altos costos y pertenecer concretos beneficios. Pero, por otro, deberían evitar tomar medidas que empeoren la crisis actual. Nuevamente la necesidad coyuntural es enemiga de la consistencia de lago plazo.

* Ex jefe de Investigaciones Económicas del BCRA. UNLP.

Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-9442-2016-07-06.html

lunes, 4 de julio de 2016

Las 27 frases de Cristina en el mano a mano con Navarro, por "El Destape Web" del 03-07-16






Los textuales de la ex Presidenta sobre los seis meses de Mauricio Macri en el poder, el rol de la oposición, el tarifazo, la persecución judicial y el caso López.

  
03 de julio 2016

SEIS MESES DE MACRI.

1. "La transferencia de recursos a los sectores más concentrados de la economía".

2. "Se desfinanció al Estado. El impacto que tuvo en la cadena cárnica, porcina y agrícola la quita de retenciones. Hubo un ajuste brutal".

3. "Son ideas y están convencidos de que ese es el camino y los resultados los tenemos hoy".

4. "Tampoco vamos a hacer un inventario de pobres para saber si son 11 o 12 millones. Hay un notorio bajo nivel de vida de los argentinos. Las facturas son imposibles. Es muy impactante".

5. "Yo no quiero que le vaya mal al gobierno. Recordemos por un instante la Argentina del año 2003: con acierto y errores dejamos un país capitalizado".

6. "Ver esto a mí sinceramente me da mucha tristeza y mucha pena".

7. "Creo que tiene que ver con la ideología. Hay una gran carga de dogmatismo de algunos sectores que adhieren al libre mercado".

LA OPOSICIÓN A MACRI.
8. "Creo que hay un rol que tiene que cumplir el Parlamento. Tiene que haber una oposición que cumpla su rol. Nosotros tuvimos un rol de oposición que obstruyó durante 12 años. En el año 2010 no tuvimos presupuesto porque no nos avalaron ni el presupuesto".

9. "Creo que están faltando ideas que sean alternativas y que puedan persuadir al conjunto de la sociedad".

10. "No es una cuestión de oposición. Está faltando una idea de cómo plantear una alternativa. Esto que está pasando en Argentina no es nuevo. Estas medidas ya se aplicaron y con un resultado muy malo".

TARIFAZO.

11. "Veo a la gente triste".

12. "El tarifazo ha sido monstruoso".

13. "A los dirigentes políticos nunca le va mal. A los que termina yéndole mal es a la sociedad, a los sectores medios".

14. "La gente no va a poder pagar la luz y el gas. Nadie puede vivir para que el 50 por ciento de su salario vaya para pagar las facturas".

PERSECUCIÓN JUDICIAL.

15. "No es una sensación térmica, soy perseguida. Es claro y evidente".

16. "Voy a proponer una auditoría a la obra pública porque esto de decir alegremente que hay sobreprecios en la obra pública..."

HOTESUR - LOS SAUCES.

17. "Yo no alquilaba habitaciones a nadie".

18. "¿Qué me dice que el presidente le está alquilando el departamento al titular de la AFI?".

19. "¿Cómo va a tomar el Gobierno una auditoria si los contratistas son amigos de ellos?".

EL CASO JOSÉ LÓPEZ.

20. "Lo comparé con una trompada en el estómago. Todas las cosas que uno puede decir no alcanzan para describir el hecho. Si el ex secretario tenía el dinero le pertenecía a una empresa".

CONTEXTO INTERNACIONAL: EL BREXIT Y BRASIL.

21. "Vamos hacia un mundo complicado con una clase política muy endogámica mirándose el ombligo. El Brexit marca un regreso al mundo multipolar".

22. "Lo que está pasando con Dilma es una consecuencia del surgimiento de un partido judicial muy fuerte. No es una original de Argentina, es un proceso similar. Los ejes discursivos y mediáticos son muy similares. Inclusive los personajes en ambos lados. Es un modelo de intervención en la región".

23. "El hecho que hayamos abierto nuestras economías a otras latitudes: a China, a Rusia. Fue visto por algunos como una suerte de desafío mundial".

24. "Me cuesta creer que quien toda la vida formó parte de una empresa pueda entender esta propuesta".

¿PUEDE IR PRESA?

25. "¿Vos crees que haber decidido recuperar las AFJP, YPF.. ¿Vos crees que todo eso no tiene precio? De hecho, De la Rúa no tiene ningún problema. Cuando se armó el lío decretó el Estado de Sitio y empezó la represión con 36 muertos en Plaza de Mayo".

26. "Si vos representas los intereses de las minorías y no tocas ningún interés, no te pasa nada".

27. "No hay apellidos salvadores. Yo aprendí hace muchos años que nadie puede convertirse en vanguardia. Son construcciones colectivas. Es la sociedad la que debe empoderarse y hacer valer sus derechos".

Publicado en:
http://www.eldestapeweb.com/las-27-frases-cristina-el-mano-mano-navarro-n18614

miércoles, 29 de junio de 2016

El Brexit redistribuye las cartas de la geopolítica mundial, por Thierry Meyssan (para "Red Voltaire" y "Nos Comunicamos" de junio de 2016)



La Unión Europea en Crísis

 por Thierry Meyssan (*)

Nadie parece entender las verdaderas consecuencias de la decisión británica de abandonar la Unión Europea. Los comentaristas, que se limitan a interpretar la política al nivel de los politiqueros y han perdido desde hace tiempo el conocimiento verdadero de los juegos de intereses regionales.

Se han focalizado en los detalles de una campaña absurda, protagonizada por dos bandos: el de los adversarios de una inmigración incontrolada y el de quienes amenazan al Reino Unido con los peores tormentos y calamidades.

Sin embargo, lo que realmente está en juego en esta decisión nada tiene que ver con esos temas. La diferencia entre la realidad y el discurso político-mediático es la mejor muestra de la enfermedad que padecen las élites occidentales: su incompetencia.

Aunque el velo se desgarra ante nuestro ojos, nuestras élites siguen sin entender la situación y están en una posición análoga a la del Partido Comunista de la Unión Soviética, que no supo prever las consecuencias de la caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989: disolución de la URSS en diciembre de 1991; disolución del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME, también conocido bajo las siglas COMECON); disolución del Pacto de Varsovia, 6 meses después; y los intentos de desmantelamiento de la propia Rusia, que estuvo a punto de perder Chechenia.

En un futuro muy próximo, asistiremos –siguiendo esa misma mecánica– a la disolución de la Unión Europea; posteriormente, a la disolución de la OTAN; e incluso, si no tienen mucho cuidado, al desmantelamiento de Estados Unidos.

¿Qué intereses se mueven detrás del Brexit?
A pesar de lo que parece indicar la fanfarronería de Nigel Farage, el UKIP no provocó el referéndum que acaba ganar. La decisión de organizar esa consulta fue impuesta al primer ministro David Cameron por un grupo de miembros del Partido Conservador.

Esos personajes estiman que la política de Londres debe consistir en adaptarse de forma pragmática a la evolución del mundo. Esta «nación de tenderos» –así la llamaba Napoleón– observa que Estados Unidos ya no es la primera economía mundial, ni la primera potencia militar. Así que ya no hay razones para tratar de seguir siendo sus socios más cercanos.

De la misma manera que Margaret Thatcher, quien no vaciló en destruir la industria británica para transformar su país en polo financiero mundial, exactamente de esa misma manera, esas personalidades conservadoras no han vacilado en abrir el camino a la independencia de Escocia y de Irlanda del Norte, y por ende a la pérdida del petróleo del Mar del Norte, con tal de convertir la City en el primer centro financiero offshore del yuan.

La campaña a favor del Brexit contó con amplio apoyo de parte de la gentry [la nobleza media y clases adineradas] y del palacio de Buckingham, que movilizaron la prensa popular para llamar los electores a recuperar la independencia del país.

Al contrario de lo que afirma la prensa europea, la salida de los británicos de la Unión Europea no será lenta porque la UE se derrumbará rápidamente, antes de que transcurra el tiempo necesario para el cumplimiento de las negociaciones burocráticas de dicha salida. En el pasado, los Estados miembros del CAME no tuvieron que negociar su salida de ese órgano de integración económica ya que este simplemente dejó de funcionar en cuanto comenzó el movimiento de centrífuga. Los Estados miembros de la Unión Europea que se aferran a las ramas y se empecinan en querer salvar lo que queda de la Unión, van a dejar pasar la posibilidad de adaptarse a la nueva situación y se verán en peligro de sufrir las dolorosas convulsiones que caracterizaron los primeros años de la nueva Rusia: caída vertiginosa del nivel de vida… y de la esperanza de vida.

Para el centenar de miles de empleados, funcionarios electos y colaboradores europeos que inevitablemente perderán sus empleos y para las élites nacionales que también dependen de ese sistema, lo más conveniente sería reformar urgentemente las instituciones para tratar de salvarlas. Todos creen, erróneamente, que el Brexit abre una brecha que los euroescépticos van a tratar de aprovechar. Pero el Brexit no pasa de ser una respuesta a la decadencia de Estados Unidos.

El Pentágono, que actualmente prepara la cumbre de la OTAN en Varsovia, tampoco ha entendido que ya no está en condiciones de imponer a sus aliados el aumento de sus presupuestos militares y de obligarlos a respaldar sus aventuras bélicas. La dominación de Washington sobre el resto del mundo ha llegado a su fin.

Estamos cambiando de era.

¿Qué es lo que va a cambiar?

La caída del bloque soviético fue, en primer lugar, la muerte de una visión del mundo. Los soviéticos y sus aliados querían construir una sociedad solidaria, que pondría en común la mayor cantidad posible de cosas. Pero acabaron lastrados por una enorme burocracia y dirigentes anquilosados.

El muro de Berlín no fue derribado por los anticomunistas sino que cayó ante el empuje de una coalición de las juventudes comunistas y las iglesias luteranas. Querían refundar el ideal comunista sin la tutela soviética, sin policía política, ni burocracia. Pero las traicionaron sus élites que, después de haber servido los intereses de los soviéticos, se dedicaron con el mismo celo a servir los intereses de Estados Unidos. Los electores más comprometidos con el Brexit quieren, en primer lugar, recuperar su soberanía nacional y hacer pagar a los dirigentes del oeste de Europa la arrogancia con la que les impusieron el Tratado de Lisboa, a pesar de que los pueblos habían rechazado, en 2004-2007, el proyecto de Constitución Europea. Pero es posible que esos electores también sufran una decepción ante lo que viene.

El Brexit marca el fin de la dominación ideológica de Estados Unidos, de la democracia barata de las «Cuatro Libertades». En 1941, en su discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente estadounidense Roosevelt las definió como (1) la libertad de palabra y de expresión, (2) la libertad de cada cual de honrar a Dios como le parezca, (3) la libertad de vivir sin penuria y (4) la libertad de vivir sin miedo [a una agresión extranjera]. Si los ingleses quieren volver a sus propias tradiciones, los ciudadanos de Europa continental volverán a los cuestionamientos de la Revolución Francesa y la Revolución Rusa sobre la legitimidad del poder y modificarán profundamente sus instituciones, llegando incluso a correr el riesgo de ver resurgir el conflicto franco-alemán.

El Brexit también marca el fin de la dominación militaro-economica de Estados Unidos –ya que la OTAN y la Unión Europea no pasan de ser las dos caras de la misma moneda, a pesar de que instaurar la Política Exterior y de Seguridad Común llevó más tiempo que implementar el libre intercambio comercial. Yo redactaba hace poco una nota sobre esa política ante Siria. Analicé todos los documentos internos de la Unión Europea, los públicos y los que no se han publicado, y llegué a la conclusión de que fueron redactados sin ningún conocimiento sobre lo que realmente pasa en el terreno, pero a partir de las notas del ministerio alemán de Relaciones Exteriores, que a su vez reproduce las instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Hace varios años hice un trabajo similar para otro país y llegué a una conclusión también similar, sólo que en aquel momento el “intermediario” no era el gobierno alemán sino el gobierno francés.

Primeras consecuencias dentro de la Unión Europea

En este momento, varios sindicatos franceses luchan contra el proyecto de ley sobre el Trabajo redactado por el gobierno de Manuel Valls y basado en un informe de la Unión Europea, informe que a su vez retoma las instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Aunque la movilización de la CGT [1] ya permitió que los franceses descubrieran el papel de la Unión Europea en el asunto, el hecho es que todavía no acaban de entender la relación entre la UE y Estados Unidos. Han entendido que, al invertir las normas y anteponer los acuerdos a nivel de empresa a los acuerdos ramales, el gobierno cuestiona el predominio de la Ley sobre los contratos. Pero no conocen la estrategia de Joseph Korbel y sus dos hijas –su hija biológica, la demócrata Madeleine Albright, y su hija adoptiva, la republicana Condoleezza Rice. El profesor Korbel aseguraba que, para dominar el mundo, Washington no tenía más que imponer una rescritura de las relaciones internacionales en términos jurídicos anglosajones. Efectivamente, al poner el contrato por encima de la Ley, el derecho anglosajón privilegia a la larga a los ricos y poderosos en relación con los pobres y los miserables.

Es probable que los franceses, los holandeses, los daneses y otros pueblos también traten de separarse de la Unión Europea. Para lograrlo, tendrán que enfrentarse a las clases dirigentes de sus países. ¿Cuánto puede durar esa lucha? Es imposible predecirlo, pero es indudable el resultado. En todo caso, en medio del periodo de cambio que ya se anuncia, manipular a los obreros franceses resultara muy difícil. No será así con sus homólogos ingleses, actualmente desorganizados.

Primeras consecuencias para el Reino Unido
El primer ministro David Cameron utilizó las vacaciones de verano como pretexto para posponer su renuncia hasta octubre. Su sucesor, que sería en principio Boris Johnson, tiene así tiempo para preparar el cambio y aplicarlo en cuanto entre en Downing Street. El Reino Unido no esperará hasta su salida definitiva de la Unión Europea para seguir su propia política, comenzando por apartarse de la política de sanciones contra Rusia y Siria.

Al contrario de lo que hoy escribe la prensa europea, el Brexit no afectará directamente a la City de Londres, o sea a la gran finanza. Dado su particular estatus de Estado independiente bajo la autoridad directa de la Corona, la City no ha sido nunca parte de la Unión Europea. Por supuesto, ya no podrá seguir siendo sede de algunas casas madres de empresas que tendrán que replegarse hacia los territorios de la Unión Europea. Pero podrá utilizar la soberanía de Londres para desarrollar el mercado del yuan. Ya en abril, la City obtuvo los privilegios necesarios para ello mediante la firma de un acuerdo con el Banco Central chino. Y también desarrollará sus actividades como paraíso fiscal para los europeos.
Si bien es cierto que el Brexit desorganizará temporalmente la economía británica, en espera de la adopción de nuevas reglas, es muy probable que el Reino Unido –o al menos Inglaterra– se reorganice rápidamente para sacar el mayor provecho de su nueva situación. Queda por ver si los promotores de este terremoto tendrán la sabiduría de hacer que también beneficie a su pueblo: el Brexit es un regreso a la soberanía nacional, pero no garantiza la soberanía popular.

El panorama internacional puede evolucionar de maneras muy diferentes, en función de las reacciones que ya aparecen. Pero, aunque algunos pueblos se vean afectados, ese panorama será mucho más realista, tanto como los británicos, en lugar de aferrarse a un sueño hasta acabar estrellándose contra la dura realidad.

(*) Fuente: Red Voltaire

Publicado en:
http://nos-comunicamos.com.ar/node/6280

domingo, 26 de junio de 2016

Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit, por Vicenç Navarro (para "Público.es" y "Nos Comunicamos", junio de 2016)

 Por Vicenç Navarro (*)


 No hay pleno conocimiento y conciencia en las estructuras de poder político y mediático (que en terminología anglosajona se llama el establishment político-mediático) que gobiernan las instituciones de la Unión Europea, así como las que gobiernan en la mayoría de países que constituyen tal Unión, de lo que ha estado ocurriendo en la UE y las consecuencias que las políticas propuestas e impuestas por tales establishments han estado teniendo en las clases populares de los países miembros.

Durante estos años, después del establecimiento de la Unión, se ha ido germinando un descontento entre estas clases populares (es decir, entre las clases trabajadoras y las clases medias de renta media y baja) que aparece constantemente y que amenaza la viabilidad de la UE.


El rechazo de las clases populares a la UE

Indicadores de tal descontento han aparecido ya en muchas ocasiones. Una de las primeras fue el resultado del referéndum que se realizó en varios países de la UE que, por mandato constitucional, tenían que hacer para poder aprobar la Constitución europea. En todos los países donde se realizó el referéndum, la clase trabajadora votó en contra. Los datos son claros y contundentes. En Francia, votaron en contra el 79% de trabajadores manuales, el 67% de los trabajadores en servicios y el 98% de los trabajadores sindicalizados; en Holanda, el 68% de los trabajadores; y en Luxemburgo, el 69%. Incluso en los países en los que no hubo referéndum, las encuestas señalaban que, por ejemplo en Alemania, el 68% de los trabajadores manuales y el 57% de los trabajadores en servicios hubieran votado en contra. Unos porcentajes parecidos se dieron también en Suecia, donde el 74% de los trabajadores manuales y el 54% de los trabajadores en servicios también hubieran votado en contra. Y lo mismo ocurrió en Dinamarca, donde el 72% de los trabajadores manuales hubieran también votado en contra.

El rechazo a la UE por parte de la clase trabajadora ha ido aumentando

Otro dato que muestra tal rechazo fue el surgimiento de partidos que explícitamente rechazaron la Unión Europea, partidos cuya base electoral fue precisamente la clase obrera y otros segmentos de las clases populares que antes, históricamente, habían votado a partidos de izquierdas, siendo el caso más conocido (pero no el único) el del partido liderado por Le Pen y que, según las encuestas, podría ganar las próximas elecciones en Francia. En realidad, la identificación de los partidos de izquierda tradicionales con la Unión Europea (y con las políticas neoliberales promovidas por el establishment de tal Unión) ha sido una de las mayores causas del enorme bajón electoral de estos partidos en la UE (y, muy en particular, entre las bases electorales que les habían sido más fieles, es decir, entre las clases trabajadoras). Para que baste un ejemplo, en Francia, si la mitad de los votos (predominantemente de la clase trabajadora) que habían apoyado al partido de Le Pen hubieran sido para la candidata socialista Ségolène Royal, ésta hubiera sido elegida Presidenta de Francia. En paralelo con la pérdida de apoyo electoral, los partidos socialdemócratas en la UE perdieron también gran número de sus militantes. El caso más dramático fue el del Partido socialdemócrata alemán que, junto con la pérdida de apoyo electoral, perdió casi la mitad de sus militantes, de 400.000 en 1997 a 280.000 miembros en 2008.

La evidencia es pues abrumadora que la identificación de tales partidos de izquierda (la mayoría de los cuales han sido partidos gobernantes socialdemócratas que han jugado un papel clave en el desarrollo de las políticas públicas promovidas por la UE) con la Unión ha sido una de las principales causas de su enorme deterioro electoral y de la pérdida de su militancia.

El rechazo a la UE ha ido aumentando más y más entre las clases populares, a la vez que ha ido aumentado el apoyo entre las clases más pudientes

Por desgracia, las encuestas creíbles y fiables sobre la UE (que son la minoría, pues la gran mayoría están realizadas o financiadas por organismos de la UE o financiadas por instituciones próximas) no recogen los datos de la opinión popular sobre la UE según la clase social. Sí que los recogen por país, y lo que aparece claramente en estas encuestas es que la popularidad de la UE está bajando en picado. Según la encuesta de la Pew Research Center, las personas que tienen una visión favorable de la UE ha bajado en la gran mayoría de los 10 mayores países de la UE (excepto en Polonia). Este descenso, desde 2004 a 2016, ha sido menor en Alemania (de un 58% a un 50%) pero mayor en Francia (de un 78% a un 38%), en España (de un 80% a un 47%). Grecia es el país que tiene un porcentaje menor de opiniones favorables a la UE (un 27%).

Ahora bien, aunque raramente se recoge información por clase social, sí que se ha recogido el distinto grado de popularidad que la UE tiene según el nivel de renta familiar. Y, allí, los datos muestran que hay un gradiente, de manera que a mayor renta familiar, mayor es el apoyo a la UE. Es razonable, pues, suponer que la parte de la población que tiene una visión más desfavorable de la UE es la clase trabajadora y otros componentes de las clases populares.

Y lo que también aparece claro en varias encuestas es que una de las mayores causas de tal rechazo es la percepción que las clases populares tienen del impacto negativo que tiene, sobre su bienestar, la aplicación de las políticas propuestas por el establishment político-mediático de la UE. Esta percepción es mucho más negativa entre las clases populares (clase trabajadora y clases medias, de renda media y baja) que no entre las clases más pudientes. En realidad, el rechazo, siempre especialmente agudo entre las clases populares, es claramente mayoritario entre la gran mayoría de la población. Ahí vemos que, según la encuesta Pew, el 92% de la población en Grecia desaprueba la manera como la UE ha gestionado la crisis existente en Europa; tal porcentaje es de 68% en Italia, el 66% en Francia y el 65% en España, países donde precisamente el descenso del porcentaje de población con la opinión favorable de la UE ha sido mayor.

Este rechazo a la UE existe también entre la clase trabajadora del Reino Unido

Es en este contexto descrito en la sección anterior, que debe entenderse el rechazo de las clases populares del Reino Unido, rechazo que ha ido claramente acentuándose en los barrios obreros de aquel país, y muy en especial en Inglaterra y el País de Gales. El voto de rechazo a la permanencia en la UE procede en su mayoría de las clases populares. Y ha sido un voto no solo anti-UE pero también (y sobre todo) un voto anti-establishment británico y, muy en particular, anti-establishment inglés, siendo este último el centro del establishment británico, pues concentra los mayores centros financieros y económicos del país. El establishment británico y el establishment de la UE habían movilizado todo tipo de presiones (por tierra, mar y aire) a fin de que el referéndum fuera favorable a la pertenencia. De esta manera, es un claro signo de afirmación y poder que las clases populares se opusieran y ganaran al establishment. Por otra parte, los datos mostraban que lo que ha ocurrido, iba a ocurrir. La popularidad de la UE en el Reino Unido pasó de ser un 54% (ya uno de los más bajos de la UE) en 2004 a un 44% en 2016 (según Pew). En realidad, el Reino Unido es el país donde el porcentaje de población opuesta a dar mayor poder a la UE es mayor (65%) después de Grecia (68%) Y, según otras encuestas, el sector menos entusiasta con la UE eran las clases populares, que gradualmente han ido transfiriendo su apoyo electoral del Partido Laborista al partido UKIP (el partido anti EU).

La supuesta excepcionalidad de España

Es un dicho común en los mayores medios de comunicación que España es uno de los países más pro-EU, lo cual es cierto, pero solo en parte (lo mismo era cierto con Grecia). Es lógico que Europa, percibida durante muchos años como el continente punto de referencia para las fuerzas democráticas, por su condición democrática y su sensibilidad social, se convirtiera en el “modelo” a seguir por países como España, Portugal y Grecia, que sufrieron durante muchos años dictaduras de la ultraderecha, seriamente represivas y con escasísima conciencia social. Para los que luchamos contra la dictadura, Europa Occidental era un sueño a alcanzar.
Pero, debido al control o excesiva influencia del pensamiento neoliberal en el establishment político mediático de la UE (muy próximo al capital financiero y al capital exportador alemán, que ha estado configurando las políticas públicas neoliberales que los establishment político-mediáticos de cada país de la UE han hecho suyas), este sueño se ha convertido en una pesadilla para las clases populares, particularmente dañadas por tales políticas neoliberales. Las reformas laborales que han dañado el estándar de vida de estas clases y los recortes de gasto público, con el  debilitamiento de la protección social y del estado del bienestar, así como la desregulación en la movilidad del capital y del trabajo, han sido un ataque frontal a la democracia y al bienestar de las clases trabajadoras, realidad muy bien documentada (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Anagrama, 2015). La pérdida de soberanía nacional que conlleva la UE ha significado la pérdida de soberanía popular, causa del deterioro de su bienestar. La evidencia de que ello es así es contundente, clara y convincente. Es más que obvio que esta Europa no es la Europa de los pueblos, sino la Europa de las empresas financieras y de los grandes conglomerados económicos.

¡No es chauvinismo lo que causa el rechazo a la UE!

Ante esta situación, el establishment político-mediático europeo quiere presentar este rechazo como consecuencia de un retraso cultural de las clases populares, todavía estancadas en un nacionalismo retrógrado, que incluye un chauvinismo anti-inmigrante que merece ser denunciado. John Carlin, en el El País, 24.06.16, define este rechazo (Brexit) como resultado “de la mezquindad, ignorancia, carácter retrógrado, xenofobia y tribal” de los que votaron en contra de la permanencia. Y así se está interpretando, por parte de la mayoría de los medios de comunicación europeos, el voto de rechazo a la UE por parte de las clases populares británicas. Este mensaje intenta ocultar las causas reales de tal rechazo, causas que he descrito en este artículo. Olvidan que, si bien todos los xenófobos votaron a favor de la salida del Reino Unido de la UE, no todos los que así votaron eran xenófobos.

En esta manipulación están participando poderes de la socialdemocracia europea que no han entendido todavía lo que está ocurriendo entre lo que solían ser sus bases. No quieren entender que el rechazo que está ocurriendo es hacia esta Europa que la socialdemocracia ha contribuido a crear, una Europa que carece de vocación democrática y sensibilidad social. El maridaje de los aparatos dirigentes de las socialdemocracias con los intereses financieros y económicos dominantes en la UE (y en cada país miembro) ha sido la causa de su gran declive, que todavía no entienden porque no quieren entenderlo. Lo que pasa en Francia, dónde hay un gobierno socialdemócrata que está intentando destruir a los sindicatos (como la señora Thatcher hizo en el Reino Unido), o en España, dónde el PSOE fue el que inició las políticas de austeridad, son indicadores de esta falta de comprensión de lo que está ocurriendo en la UE, y que es el fracaso de las izquierdas para atender a las necesidades de las clases populares. De ahí la transferencia de lealtades que están ocurriendo, en lo que refiere a los partidos.

Es lógico y predecible que las políticas neoliberales y los partidos que las aplican sean rechazados por las clases populares, pues son éstas las que sufren más cada una de estas políticas, incluyendo la desregulación de la movilidad de capitales y del trabajo. Regiones enteras en el Reino Unido han sido devastadas, siendo sus industrias trasladadas al este de Europa, creando un gran desempleo en las regiones. Y la desregulación del mundo del trabajo, acompañada de la dilución, cuando no destrucción, de la protección social, ha creado una gran inestabilidad  y falta de seguridad laboral. En realidad, fueron las políticas del gobierno Blair y del gobierno Brown (1997-2010) las que sentaron las bases para este rechazo generalizado hacia la UE. Tales gobiernos de la Tercera Vía facilitaron la llegada de inmigrantes a los que los empresarios contrataron con salarios más bajos. Y así se inició el desapego con la Unión Europea (ver “Don’t blame Corbyn if Brexit wins”, Denis McShane).

En España, frente al descrédito del partido socialdemócrata (PSOE) debido, entre otras razones a su participación en la construcción de esta Europa, han aparecido una serie de fuerzas políticas, tanto en la periferia como en el centro (Unidos Podemos y confluencias), que están canalizando este desencanto popular acentuando, con razón, que esta no es tampoco nuestra Europa, y que se requieren cambios profundos para recuperar la Europa democrática y social a la que aspiramos y que debe construirse. Así de claro.

(*) Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

Fuente: Público.es

Publicado en:
http://nos-comunicamos.com.ar/node/6263



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