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viernes, 21 de septiembre de 2018

EL ALGORITMO DEL ODIO, por Daniel Bello (para "Revista PPV" del 24-08-18)



En la actualidad, casi todos saben, con diferentes grados de conocimiento, que las redes sociales, en especial Facebook, funciona por un algoritmo y que, básicamente, tienen la intención de que nuestra navegación y el tiempo que pasamos en la red sea lo más placentero y confortable posible.
Esto hace de nuestras redes barrios cerrados en torno a nuestra afinidad política, gustos musicales, comida o fútbol.
Esa fórmula del placer virtual en cierta manera nos aísla, nos segmenta.
Es decir, nos aísla y nos segmenta porque, en definitiva, nos enviará contenidos acordes a nuestros perfiles debido a que nos constituye como consumidores en potencia y no como usuarios libres.

Ahora bien, tras el pseudo escándalo de Analytica Cambridge – incluido el rol que tuvo en nuestro país– sabemos que esa segmentación puede usarse no sólo para vendernos algo sino también para hacernos partícipes de cuestiones políticas o bien víctimas del odio, como sucede en Alemania respecto a la cantidad y a los sucesivos ataques a refugiados, según determinó un estudio de investigadores de la Universidad de Warwick publicado en el New York Times.

Violencia en Altena

Dirk Denkhaus vive en Altena, Alemania. Fue definido como un joven que no se inmiscuía en política, ni religión; sin embargo, forzó la cerradura de una casa que alojaba refugiados y trató de incendiarla.

Pese a que hubo apoyo a la moción del alcalde Andreas Hollstein para aceptar una asignación adicional de refugiados, la violencia en Altena ha ido en aumento. Según una publicación del NewYork Times, los investigadores Karsten Müller y Carlo Schwarz, ambos de la Universidad de Warwick, analizaron cada ataque antirrefugiados en Alemania – 3,335 en total- en un lapso de dos años.

Lo que ha determinado este estudio es que en las ciudades donde el uso de Facebook era más alto que el promedio, como sucede en Altena, experimentaron más ataques contra los refugiados. Este agite de la violencia no tenía otros lugares de expresión más que en facebook. Cuando se consultó a facebook sobre este tema, respondió: “Nuestro enfoque sobre lo que está permitido en Facebook ha evolucionado con el tiempo y continúa cambiando a medida que aprendemos de expertos en el campo”.

EdgeRank

Así se llama el algoritmo que utiliza Facebook, según nos cuenta Natalia Zuazo en su libro “Los dueños de internet”. Y en una analogía al contenido secreto de la fórmula de la Coca Cola, nos indica que nadie habla sobre cómo se compone esa fórmula que nos segmenta de acuerdo a las utilidades y necesidades de Facebook.
En dicho libro cuenta, entre otras cuestiones, cómo durante 2016 y 2017, la periodista Julia Angwin publicó una serie de artículos sobre cómo Facebook permitía segmentar anuncios de ventas y alquiler de casas solamente para los blancos de la población, dado que la plataforma de publicidad identificaba a los negros como poco solventes a la hora de afrontar dicho gasto.
A la comunidad negra se le sumaban personas con algún grado de discapacidad, madres con hijos e inmigrantes, entre otrxs.
Esta acción violaba claramente la Ley de acceso justo a la vivienda de Estados Unidos, además de reproducir modelos de estigmatización, discriminación y exclusión capitalistas y patriarcales.

Agwin también mostró cómo Facebook permitía publicar avisos segmentados a la categoría “los que odian a los judíos” que, a su vez, formaba parte de la lista con los “supremacistas blancos”. Sin embargo, tras los asesinatos de afrodescendientes originados por parte de la policía en Ferguson -Estados Unidos-, debió eliminarlos de la lista.
En aquella oportunidad, el argumento fue el mismo que utilizaron para el caso de Alemania: promesa de monitorear mejor los avisos publicados para que el mecanismo de inteligencia artificial no creara sesgos de odio.

Si tomamos en cuenta lo que pasa en Alemania, Facebook no estaría cumpliendo su promesa ni vigilando bien, aunque sabemos que, sin embargo, si hay algo que hace bien Facebook, es vigilar.

El otro vigilante

El ex comediante devenido en actor y militante político de Cambiemos, Alfredo Caseros, en la entrevista con Alejandro Fantino realizó un despliegue discursivo de odio y construcción de sentido alarmantes.
No sólo por el ataque al trabajo de Las Abuelas de Plaza de Mayo y por poner en duda la restitución de la identidad del último nieto, Marco, sino que también desplegó un sinfín de lugares comunes que son peligrosos.

Uno de esos lugares, acaso el que más rebote mediático tuvo, fue que básicamente la culpa de que todo se originaba por aquellos que pidieron “flan”. Es imposible saber si no se animó a decir “plan” abiertamente o si ya venía con el libreto preparado. Lo que sí es posible saber, es que esto fue reforzado y alentado por Mauricio Macri, quien posó para una polémica y desubicada foto en la que aparece comiendo un flan.

La imagen se difundió por las redes de tal manera, que incluso atravesó desde el barrio de militancia de Cambiemos hacia el campo opositor, desde donde se la volvía a publicar con enojo y desacuerdo.
Ese contenido no necesitó pasar por segmentación alguna de la red social Facebook.
Ese contenido saltó el cerco y aterrizó perfectamente en nuestros muros.
Tras este agite mediático, de redes sociales y discursivo, llegó lo que se vio por la televisión el martes 21 de agosto: gente gritando que quería flan -es decir que quería un plan- y que se deshizo en amenazas de asesinatos y fusilamientos e incluso en alusiones a que “la estaban pasando mal”.
Una clara señal de que el desastre económico del país está pegando en todos los sectores y sin distinción de pensamiento, aún cuando esa manifestación del martes prefiera echarle la culpa al gobierno anterior y no a los ya 3 años de gestión del actual gobierno.
Esta maquinaria en acción muestra un claro ejemplo de cómo se genera un mensaje de odio, se lo avala desde una Institución, se canaliza por las redes, desde dónde se avala la violencia que, en última instancia, efectúan los receptorxs/consumidorxs. Estxs últimos son quienes amenazan explícitamente con violencia, y así “ no hay culpa” en el origen del mensaje.

¿Es inexorable que en breve tengamos una acción violenta o al menos un intento? Las coincidencias de manipulación de los algoritmos del odio nos acercan cada vez más a una respuesta positiva. Basta ver que quienes pedían el flan el martes pasado, también afirman que no hay que inmiscuirse ni en política, ni religión, como lo hacía Dirk Denkhaus, que vive en Altena, Alemania.

Publicado en:
https://revistappv.com.ar/2018/08/24/9457/

domingo, 19 de agosto de 2018

ALGO MÁS QUE UN TROLL CENTER, por Daniel Bello (para "Revista PPV" del 10-08-18)



Hace días en el Congreso, durante el intento de Marcos Peña de justificar el desastroso rumbo económico al que nos ha subsumido el actual gobierno, Leopoldo Moreau cuestionó el rol de Cambridge Analityca (AC) en nuestro país.

Como habíamos consignado en una nota anterior, el “escándalo” explotó por el “robo” de datos de unos 80 millones de usuarios por parte de la consultora. El objetivo de ese robo fue lograr una campaña enfocada en dar vuelta a una parte del electorado estadounidense para que, finalmente, Donald Trump ascendiera a la presidencia. Sin embargo, sobre este modo de operar de Cambridge Analityca -AC-, los diarios de nuestro país solo dirigían la atención a lo que sucedía en Estados Unidos e Inglaterra y dejaban de hablar de Argentina.

Mientras parte de la trama, que tiene a Trump como protagonista, pretende instalar un nuevo y bipolar juego de espías, se pudo confirmar por las declaraciones del ex CEO de AC, Alexander Nix, que, efectivamente, hubo una campaña desarrollada por Analityca para nuestro país en 2015.

Damian Collins: -¿Trabajó en Argentina?
Alexander Nix:- Sí, hemos trabajado en Argentina.
DC: ¿para quién trabajó?
Alexander Nix: como dije antes, no nos gusta hablar de clientes específicos porque hay confidencialidad.
DC: Tengo una notas sobre esos trabajos que hablan de una campaña Anti-Kirchner para un partido opositor o alguien que buscaba cambiar el gobierno.
AN: – Hasta dónde yo sé no creo que hayamos trabajado en una campaña anti Kirchner.
DC: – Estoy mirando una nota de una reunión de SCL del 27 de mayo que dice “campaña anti kirchner”, presentada al tomador de decisiones, esperando devolución.
AN: -Correcto.
DC: -Entonces, eso sugiere que sí presentó una campaña anti kirchner a alguien interesdado en comprarla.
AN: -No, eso sugiere que apuntaba a hacer ese tipo de campaña.
DC: -Sí, una campaña antikirchner.
Mientras AN asiente con la cabeza, DC continua:
-para ser claro, las reuniones giraban en torno a una campaña anti Kirchner para un partido opositor o alguien interesado en influenciar la política argentina.
AN: Eso sería la apariencia de eso.


Sin embargo, y pese al intento de Nix por deslindarse de lo hecho por Cambridge, el Parlamento británico, a través del Comité de Asuntos Digitales, Cultura, Medios y Deportes de la Cámara de los Comunes, publicó un reporte titulado Desinformación y Fake News ( https://publications.parliament.uk/pa/cm201719/cmselect/cmcumeds/363/36302.htm ). En dicho informe existe un apartado sobre la injerencia de Strategic Communication Laboratories – SCL, casa matriz de Analityca – en las elecciones, puntualmente en Argentina (“Campaña Anti-Kirchner”), y en el cual manifestó la existencia de “pruebas alarmantes” sobre la injerencia de Cambridge Analityca en las últimas elecciones presidenciales de nuestro país.
También aseguró que existió “el uso de oficiales retirados de las agencias de inteligencia y de seguridad de Israel, Reino Unido y Rusia en apoyo a la misión de injerencia del grupo británico en Argentina” (https://publications.parliament.uk/pa/cm201719/cmselect/cmcumeds/363/36309.htm#_idTextAnchor052 ).
Moreau también aportó datos como la última fecha de entrada al país de Nix -noviembre de 2017-; el de Max Taylor, responsable de minería de datos – un recopilador y ejecutor de datos- en 2014 y 2016, justo antes de procesos electorales. Y que Nix es padrino, junto a Mauricio Macri, en la fundación PRO Alvear.

Y aunque Moreu señaló que el gobierno debería responder por crear “una ingeniería montada para la manipulación electoral”, Marcos Peña, pese a las pruebas, negó todo: “Negamos haber trabajado la campaña presidencial con Cambridge Analytics. Negamos cualquier apropiación de base de datos. Negamos que nosotros hagamos campañas de difamación, fuimos víctimas de varias. Negamos usar recursos públicos para trolls. Negamos vínculos del presidente con Cambridge Analytics”.

La investigación que se lleva a cabo en Inglaterra confirma cómo funcionó Cambridge en nuestro país y que Peña miente. Una vez más.
Esta campaña sumada a, por ejemplo, los aportantes truchos que Vidal usufructuó en la provincia – en lo que claramente es el uso diario que hace el gobierno de la gigantesca base de datos que tiene la ANSES- demuestran, al menos, una carencia del gobierno en cuanto a escrúpulos se refiere.

¿Plan maestro?

Ahora, bien, ¿por qué los sectores reaccionarios y afines tuvieron que apelar a estas estrategias?
¿Ganar el gobierno era el todo definitivo o se necesitaba que gane un sector servil al Imperio como parte de un plan que excede la pulsión de engrosar los bolsillos que tiene el propio macrismo?

Tras el atentado a Maduro en Venezuela y el cuestionamiento al rol de Colombia en el intento de magnicidio, ¿es factible pensar que en realidad haya un plan articulado destinado para la región por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos para desestabilizar a los países en los cuales no pudo desarrollar lo hecho en Honduras o Paraguay?
¿Es descabellado pensar que habiendo aprendido de “los errores” por las consecuencias de los clásicos golpes de Estado, hoy Estados Unidos haya desarrollado, perfeccionado y aplicado una nueva forma de injerencia sin apelar directamente a las balas – al menos hasta hoy- en nuestra región?

Si repasamos, en nuestro país hay presos políticos, persecuciones políticas y sindicales, espionaje a opositores, intervenciones en sindicatos, en partidos políticos, “testigos” fundamentales para propinar la cárcel a opositores que luego se desdicen – lawfare -, concentración de medios en detrimento de la libertad de expresión, cierre, ahogo económico y decomiso de equipos de medios no oficialistas.

O sea, un endeble y maltrecho Estado de derecho al que quieren que naturalicemos. Y si esto es así, ¿qué tan disparatado es pensar que la injerencia de Analityca en nuestro país no es más que un movimiento de Estados Unidos que se coordina, finalmente, con el actual DNU de reforma de las FFAA, que recientemente el gobierno impulsó y se negó a tratar en el Congreso?

No es menor que Macri acaba de enviar, el pasado 20 de julio, un pedido al Senado para que autoricen 26 ejercicios militares en nuestro país por parte de la Armada y la Fuerza Aérea entre el 1 de septiembre de este año y el 31 de agosto del próximo año.
Estas operaciones, por un importe aproximado de 444 millones de pesos, involucran a 19 países, entre ellos Colombia y Estados Unidos.

De ser afirmativas todas estas preguntas, quedaría en evidencia que Macri es sólo el fusible que era necesario colocar en el gobierno para dictaminar un decreto que, en definitiva, pone en jaque la democracia en nuestro país en lo particular y en la región en lo general.

Publicado en:
https://revistappv.com.ar/2018/08/10/9275/

viernes, 21 de julio de 2017

CALVO: “LAS REDES EN ARGENTINA, EN ESTAS ELECCIONES, ESTÁN EMPEZANDO A DESINFLARSE”, por "Revista PPV" del 21-07-17

Entrevista a Ernesto Calvo
 
Por Daniel Bello
Fotografía: Walter Velázquez
Caricatura: Ivana Chiarelli

Ernesto Calvo es politólogo y profesor en el Departamento de Gobierno y Política de la Universidad de Maryland. Hijo del exilio, vivió en México en su adolescencia y se radicó en Estados Unidos, suele volver a la Argentina para visitar los afectos y para realizar estudios y  análisis de la política en las redes. Su libro “Anatomía Política de Twitter en Argentina. Tuiteando #Nisman”  generó gran repercusión y dio varias respuestas.
PPV lo entrevistó para poder analizar este nuevo tiempo. Ernesto, como en sus viajes, recorrió las preguntas y  analizó en sus respuestas las redes, la política y los medios


-¿Cómo fue el proceso de trasladar el análisis político de la polarización a las redes sociales, más específicamente a Twitter?

Las redes sociales nacieron polarizadas y, quizás, porque nacieron en esta época, si hubieran nacido hace 40 años, hubieran sido otro tipo de militancia.
Pero las redes sociales nacieron en una época de mucha polarización y, en algún sentido, están hechas a medida para eso, por lo cual, se está estudiando política y polarización en muchas parte del mundo. Se ha encontrado en las redes sociales una especie de nicho, una especie de laboratorio para ver qué es lo que está pasando a nivel de votantes, de usuarios y por qué están tan conectados.
Así que siempre con las redes sociales, la pregunta es cuánto la gente se junta y forma comunidades con gente afín y cuánto está cambiando de actitud.

Mucho del trabajo de investigación de este último par de años ha sido tratar de empezar a medir lo nuevo que agregan las redes sociales, cuánto de lo que uno ve de crispación, polarización, partidización – distintos países usan distintos términos para lo mismo- tiene que ver con la gente estando inserta en una nueva forma mediática o cuánto acompañan la polarización, o cuánto la generan, eso es una buena discusión. Porque bueno, en 1859, en Estados Unidos, la polarización era brutal y estaban por matarse antes de la guerra civil, los diarios hablaban de noticias falsa, fake news como con Trump y, sin embargo, no había social media, redes sociales.

-En línea con esto que decís, aparecen términos como posverdad o nuevas formas de hacer política, ¿cómo definís el signo de ésta época?

Creo que lo que sí es novedoso en las redes sociales en este tiempo – y en eso sí ha bajado el costo de producción para las redes sociales- es que ha bajado mucho los costos de la producción de la información.

El nazismo tuvo toda una etapa en la que construyó el mito de las noticias falsa para criticar a la oposición. El viejo mote de la campaña al estilo Goebbels, también el ‘miente, miente, algo quedará’, la estrategia de manipular mediante los medios ya existía, pero siempre estuvo en general controlada por pocos operadores. La mentira, el engaño, las noticias falsas tenían pocas formas de propagarse antes de esta época, porque los costos de producción eran muy altos. Entonces, sólo aquellos actores que tenían no sólo una agenda política sino también la capacidad operativa de levantar noticias que quizás no se ajustaban a la verdad o que eran directamente operaciones políticas, podían tener los recursos para implementar esa estrategia de manipulación.

Las redes sociales han bajado muchos los costos y permiten que las operaciones políticas sean llevadas por grupos pequeños o individuos, también permiten que actores mediáticos importantes seleccionen de una gran gama de información que está llegando cuáles son más eficaces. Algunas de las noticias falsas más llamativas de estos últimos años no empezaron como noticias falsas sino como “malos entendidos” que fueron absorbidos después en la competencia política por actores de mucho peso con mucha difusión y, entonces, se transforman en un fenómeno político. Eso antes era muy difícil de hacerlo.

-¿Creés que el caso Nisman, que es el caso que analizás en el libro anatomía de Twitter, marcó un punto de inflexión en la red social twitter en Argentina?
Sí, en realidad cuando lo encontré, lo pensé más como la hoguera de las vanidades, ese evento que es tomado de pronto políticamente por todos los actores y construyen narrativas absolutamente diversas y, al hacerlo, lo que hacen es darle nacimiento a una imagen de una red social que está totalmente politizada y ya usada para la política.

Antes de Nisman, las redes ya habían empezado a tener peso, incluso en la campaña electoral anterior, lo que no habían tenido es el parto público, por decirlo de alguna manera; es decir, no había tenido esto de transformase en una herramienta en la cual todos los actores empezaron a prestar atención. En Estado Unidos hubo muchas de estas situaciones, claramente con Trump ha llegado al pico de la consolidación de twitter como una herramienta política y de las redes sociales como una forma de intermediación ente gran cantidad de actores.  Así que Nisman fue un momento en el cual galvanizó a toda la política pública, a todos los medios, y que permitió dar un certificado de nacimiento a algo que era más fragmentario hasta ese momento.

Y es interesante que antes de Nisman, uno veía que los actores políticos importantes ya se habían generado nodos mediáticos importantes, por ejemplo, la corpo, las críticas a Página, el posicionamiento de Ámbito, todo lo que tenía que ver con el posicionamiento de los medios, ya estaba consolidado y lo que hizo twitter fue galvanizar en las redes sociales el tipo de lucha que ya existía en los medios tradicionales.

La pregunta sobre si eso son las redes sociales o si, simplemente, eso son las redes sociales en la política, es una cuestión distinta.
Cuando uno toma toda la red de twitter – todas las redes sociales en argentina- y analiza otros temas que no son políticos, muchas de las mismas conexiones que hay en las redes no están tan polarizadas, las cortan transversalmente; pero cuando los ejes son políticos, la red de twitter se vuelve muy rígida y se consolidan, por lo menos en Argentina, dos polos y dos modos dentro de las redes que son muy distintos. No es en todos los lados así: en Brasil vemos que oscila constantemente en 3 y 4 modos, está mucho más fragmentado, y en Estados Unidos, durante la campaña vimos que había un modo dominante entre todos los demócratas, pero había 3 entre los republicanos. Entonces, tenemos que estás cosas varían de país a país.
Acá en Argentina, el caso Nisman, dio la partida nacimiento a una estructura de redes que se ha mantenido muy estable.

-Planteas que hubo una polarización, que se dio en la campaña del macrismo y del kirhcnerismo, ¿el kirchnerismo pierde las elecciones antes de perderlas en noviembre? y ¿por qué crees que le jugó en contra esta polarización tanto en las redes como fuera de ellas?

En realidad, hay un motivo más trivial y uno más sustantivo.
El trivial es que es muy difícil ser oficialismo en las redes sociales. Si ustedes ven la data, en el momento en el que el macrismo se transforma en gobierno, en el que Cambiemos asume, van a ver que las redes sociales desde Ni Una Menos hasta el tarifazo y el 2 x 1 a los genocidas – y en todas las redes sociales que empezamos a medir después de las elección- el que está en minoría es el gobierno, y la oposición tiene ahora el tamaño que tenía la oposición al kirchnerismo antes de diciembre de 2015.
Porque en general el control de agenda de las redes sociales no está en el gobierno, a diferencia de lo que pasa con los medios tradicionales, y es muy difícil para el gobierno organizar discursos que son defensivos. Por ejemplo, uno tiene el tarifazo (que lo estamos analizando con Natalia Aruguete) y en ese caso, el gobierno solamente puede defenderse tratando de instrumentar tuits con elementos que no solo son paliativos sino que aparecen como un insulto ya.
Entonces, la oposición en el caso del tarifazo gana completamente de mano y tiene la posibilidad de introducir discursos en los cuales habla de justicia, de distribución, de pobreza, de los costos, y crece mucho más rápidamente. Y el gobierno trata, en el medio del tarifazo, de introducir temas como, por ejemplo, corrupción, kirchnerismo, pero su propia comunidad no reuitea, no lo transmite.
Entonces, la velocidad del mensaje en la oposición crece mucho más rápidamente, que es lo mismo que le pasaba al kirchnerismo a principios de 2015 y es lo mismo que pasaba con Nisman: el gobierno tenía muy pocos mecanismos para tratar de cambiar la narrativa y no tenía control de las redes sociales porque ser oposición en las redes sociales es fácil.
Es mucho más fácil juntar, es más fácil ser agresivo, es más fácil ser irónico, es más fácil ser divertido, es más fácil introducir memes y es mucho más difícil cuando uno tiene que tomar posiciones defensivas. Y en las redes sociales, el oficialismo siempre pierde la iniciativa.

A nivel sustantivo también había una diferencia, y es que el kirchernismo llevaba 12 años de gobierno.
Hubo una competencia electoral muy intensa que tuvo un candidato que no era del corazón del kirchnerismo, por decirlo de aluna manera, con lo cual también el discurso de las redes sociales del gobierno era tibio y la oposición estaba energizada.
Cuando pasamos al nuevo gobierno, empezamos con un gobierno que todavía está energizado y una oposición que todavía está en reconstrucción. Y lo que vamos viendo es que conforme los costos de gobernar van aumentando -porque ser gobierno implica tener un pasado que te lastima, implica hacer cosas que son políticamente costosas- el gobierno pierde iniciativa en las redes y más vemos ese desfasaje.

-Y al ver que se invierten esas cargas, ¿se puede traducir hoy una derrota del oficialismo automáticamente o es otra cosa?

En las intermedias es otra cosa, en las intermedias nadie gana y nadie pierde, entonces, todos se miden por porcentajes en los cuales hay poca variación. Así, en las elecciones intermedias a nivel nacional, al gobierno si le va muy bien saca un 35%, si le va muy mal saca un 25%, en ambos casos el Congreso no cambia, no hay cambio en el control de la mayoría en Diputados, no hay cambio de control en el Senado, con lo cual en las elecciones de medio término el resultado electoral aparece entre comillas como un “no sé”.

Pero la elección que va a ser importante, no por un tema de señales sino por su instancia institucional, es la de la provincia de Buenos Aires. Porque lo que representa es similar a la elección por la provincia de Buenos Aires de 2005. Porque en esa elección, el Kirchnerismo tenía como estrategia deshacerse del duhaldismo como madre fundadora y, entonces, la competencia entre Cristina Kirchner y Chiche Duhalde tenía una representación simbólica importantísima.
Es ahí cuando se liquida el aparato duhaldista y el kirchnerismo pasa a consolidarse como el peronismo en su conjunto antes de la transversalidad.

Ahora, tenemos una situación en la provincia de Buenos Aires, en que si Cristina Kirchner gana por poco margen hay costos políticos para todos: pierde el gobierno pero el peronismo no es muy claro que se pueda unificar para la elección del ’19. Si gana por mucho margen: el peronismo se ve forzado a una competencia electoral que la tiene como líder natural a Cristina, y eso lleva al peronismo por otro camino. Y si Cristina Kirchner pierde, aunque sea por poco margen frente al oficialismo: el costo interno será muy grande y la renovación se acelera.
Entonces, es una elección que políticamente tiene mucho peso en la provincia de Buenos Aires, pero que no guarda correlato institucional con lo que pasa en el resto del país. Uno sabe que en el Congreso nada cambia, uno sabe que las fuerzas políticas no cambian ni para el macrismo ni para la oposición, pero la interna del peronismo se resuelve de un modo que, dependiendo del resultado, puede tomar direcciones muy distintas.

-Hablás de CFK en las elecciones y una de las cosas que generó mucho impacto fue su aparición en Arsenal, con una escenificación tratando de plasmar esto de las nuevas formas de políticas que mencionamos. ¿Cómo ves esto traducido en las redes?
Bueno, las redes en Argentina, en estas elecciones, están empezando a desinflarse. Y es una buena pregunta por qué no están generando el nivel de actividad que veíamos hace 6 u 8 meses o antes de la elección… Creo que la mayor actividad a nivel político que uno ve en las redes se está escapando un poco de twitter y está volviendo a Facebook, y es muchísimo menos intensa. La gente está mucho menos atenta a la política en estos momentos en las redes sociales, y también afuera de las redes, de lo que uno veía en la elección anterior. En parte, eso es normal porque esta elección tiene menos valor simbólico, político, todavía queda mucho para jugar para adelante; pero también estamos empezando a ver un poco de aprendizaje en los usuarios en cómo manejan las redes. En Estados Unidos también está pasando que hay mucho menos confianza en la información que está viniendo de las redes y de si debe ser procesada como información cierta o no. La cantidad de gente que tenemos informalmente y por encuesta que recibe un mensaje por twitter o por Facebook y que chequea en cuentas más tradicionales si eso es cierto o no, está aumentando. El grado de sospecha sobre la información que circula ha aumentado…

-¿Se está generando algo así como un anticuerpo?..

Exactamente, pareciera que en ese sentido, la capacidad de Twitter y Facebook, de distribuir información falsa ha caído mucho. La pregunta es si eso es porque la gente empieza a tener desconfianza de esta fuente de información o porque el nivel de conflicto político/polarización ha bajado de modo tal que la necesidad de tomar eso y usarlo expresivamente ha caído.

Muchas veces que uno toma una noticia que es falsa y la retuitea o la comparte, porque es un insulto al otro, es una puteada bien puesta que uno quiere hacer y no tiene un objetivo de información sino que tiene un objetivo expresivo. Entonces, la pregunta es si en este momento ha bajado la necesidad de ser expresivo o si lo que ha pasado es que hay anticuerpos, como vos decís, y la gente está empezando a ser más inteligente al filtrar la información que recibe.

-En el libro das muy bien la definición de las comunidades que se dan en twitter, las que llamas barrios o vecindarios, donde todos somos mayoría, ¿crees que los trolls o los call center, lograron atravesar esos barrios y comunidades o no es la función para que fueron concebidos?
Fue la función para la que fueron concebidos, pero en general no logran penetrar. Para lograr penetrar necesitan aliados locales, para que un troll, un bot – alguien que trata de incorporar información externa- sea observado y procesado por gente dentro de la comunidad, es decir, alguien dentro de la comunidad tiene que compartirlo y tiene que hacer que otras personas lo puedan observar. Así que la utilidad de los troll y los bots ha ido bajando.

Sí ha ocurrido que hay ciertos trolls que han ido ganando status y que tienen muchos seguidores y quedan insertos en las comunidades y que, entonces, pasan a ser autoridades de esa comunidad. Y que siguen siendo trolls, y en otros casos fakes, pero que se han ido institucionalizándo. Ya no son estos como observadores externos sino que son parte de la comunidad que ha ido creciendo. Son una parte de la comunidad que ha crecido foráneamente digamos, que es incorporada porque es consistente con lo que la comunidad piensa.

Conseguir trolls o bots y que sean exitosos es muy difícil para la política; si uno quiere hacer eso, lo que necesita es comprarlos. Tiene que conseguir alguien que ya sea popular, que ya sea grande, que ya tenga muchos seguidores y que pueda ser operado para acercarse a la causa, sino es muy difícil hacerlo.
Al mismo tiempo, en las redes sociales que no son twitter y que son más cerradas, por ejemplo en Facebook o en Instagram, están creciendo el número de grupos cerrados, o sea, se han creado barrios cerrados en los cuales la gente participa de una comunidad, pueden ser más triviales como los que se observan la zona mía.

En Estados Unidos, muchos colegas estábamos en una comunidad que se llamaba Punk Sioux Nation, que lo habían iniciado grupos de trabajo cercanos a Hilary Clinton pero que se transformó en una especie de grupo feminista y de política progre, liberal, de izquierda, como se quiera llamar depende el país, bueno, ese grupo es un grupo cerrado, sólo se entra por invitación. Opera en Facebook y, como varios otros grupos que hay, es con invitación solamente y eso lo que ha hecho es tratar de eliminar a esos bots, trolls, a esos actores foráneos que cuando uno expresa preferencias te maltratan, te insultan, te intimidan y reducen la participación. Entonces, cada vez uno ve más estas comunidades cerradas que no son solo de amigos pero que, igualmente, están valladas por la necesidad de llegar por referencia.

-Y esto ¿no genera un aislamiento, retomando la conformación de un gueto que, por ahí, lo que facilita en realidad es más como un aislamiento del resto que una protección segura?
Quizás, pero todos tenemos muchas identidades. Todos tenemos identidades políticas, uno es peronista, o radical y otro es del pro, pero también es de Boca o de River, y también es cordobés o santafesino, todas estas identidades están cruzadas. Entonces, en Facebook, por ejemplo, la gente que participa de este grupo cerrado que sería Punk Sioux Nation, también participa de Boca, de River, de su barrio y también de ésta comunidad, entonces, la información queda restringida, pero solo sobre ciertos temas y , después, la gente queda inserta y en parte hay transferencia.

En verdad, como mecanismo de protección no está mal y son comunidades en algunos casos muy grandes, no sé cuántos tiene Punk Sioux Nation ahora, pero quizás tiene un millón. Tiene un número muy grande de gente, pero si alguien empieza a ser troll, lo van a expulsar, deja de acceder o de producir información que sea aceptable para los demás. Como si fuera una especie de capacidad de bloquear  colectivamente en twitter a cierta gente que está en cierta comunidad.

-Hablábamos de lo que pasó en Estados Unidos con el triunfo de Trump, que no era lo que vaticinaban las encuestas y que pasó también con el brexit, con Vidal en la provincia, con Scioli… ¿Vos pensás que en ese escenario las encuestas terminan quedando obsoletas o están perdiendo terreno frente a lo que son las cámara de eco, en las que parecen ser más tangibles los resultados?

A las encuestas les cuesta cada vez más tener los requisitos técnicos para ser precisos, pero aún si fueran lo más preciso posible, o sea que pudieran tener un margen de error de 1,5 – 2%, cuando el margen de victoria está por debajo de eso, las encuestas no van a poder capturarlo.
En el caso de Hillary Clinton es más interesante, porque las encuestas dijeron que Hillary ganaba por 3%, y ganó por 3%, pero perdió en ciertos Estados claves por los cuales perdió la presidencia, entonces, sacó los votos que predecían las encuestas pero las muestras que tenían en Michigan, en Kentucky, en Pensilvania, etc. no pudieron capturar que en esos lugares tenía un porcentaje menor, y esos distritos cambiaron de lado y perdió el colegio electoral. Es la segunda vez que pasa, la otra vez fue en 2000.

En las últimas 5 elecciones presidenciales, los demócratas ganaron 4, pero solamente a cargo de la Presidencia quedaron 2 veces, porque hubo 2 elecciones que ganaron en votos, pero perdieron en bancas. Las encuestas ahí acertaron, pero los márgenes de victoria en estos momentos son muy chicos. Lo mismo pasó en provincia de Buenos Aires y con Scioli y Macri; la ventaja de Macri sobre Scioli fue mucho menor al margen técnico de las encuestas. Y al margen de eso, las encuestas están teniendo muchos problemas.
La abstención, en estos momentos, en Estados Unidos es enorme, de cada 100 personas que pregunto si quieren contestar una encuesta, estamos por debajo de 5. Entonces, cuando la gran mayoría de las personas dice que no a contestar una encuesta, uno sabe que la encuesta empieza a dejar de ser representativa, uno trata de ajustarlo a eso, pero difícil y los márgenes de error técnico de la encuestas han ido subiendo.

La pregunta es ¿qué tenemos y qué podemos usar en estos momentos para reemplazarla? Y en estos momentos, no está claro que haya opciones. Parte del problema que uno tiene con las encuestas, es la misma que se usa para los recursos humanos: todo mundo va a pescar al mismo lago y al final no quedan peces. Si todo el mundo está haciendo encuestas y lo está haciendo con fines comerciales y académicos y políticos, etc., todo el mundo escucha que es una encuesta y cuelga. Entonces, los recursos quedan destruidos, no son renovables, así que el problema es qué se puede usar para reemplazarlos, y en eso hay muchas opciones, ninguna por ahora excelente, sino simplemente viables.

-Hace poco se fusionó Telecom y Cablevisión y pasan a controlar el 54% del mercado de las conexiones de internet en el país, esto también es una concentración de soportes como de medios.
¿Creés que esto va a seguir tratando de hacer más pronunciada esta polarización a partir de este hecho o es  simplemente “muchachos, logramos lo que queremos y les mandamos saludos”?

Esa es una buena pregunta, no lo sé. La concentración de medios da enormes ventajas económicas a estos, sin ninguna duda. La pregunta de si da ventajas informativas es un poquito menos clara. Adquieren mayor capacidad de mercado, de eso no hay ninguna duda, pero no necesariamente adquieren mayor público. Entonces, las ganancias que obtienen como compañía no necesariamente, en el largo y mediano plazo, van a hacer que la gente que ha inoculado con la información, piense distinto.

Lo que hemos visto en los últimos 15-20 años es que la capacidad en los medios para definir agenda ha ido cayendo dramáticamente. En este momento, la mayoría de la gente accede a los medios de en forma composicional: toma una noticia de un medio, una de otro, etc. La mayoría de la gente que toma el grueso de su información de Clarín, La Nación, TN, en verdad lo hace porque tiene un alineamiento político que es afín, pero es poco el cambio de opinión en la gente que tiene ese tipo de selección.

Ahora, en el momento que estos grupos se consolidan, ¿disminuye la capacidad de la gente para obtener información que es distinta?… y Yo diría que no tanto, que ya hay un grado de homogenización entre muchos de estos actores que se han fusionado que es bastante alto, y que muchos de los actores que no están consumiendo de esa fuente, no van a cambiar y no van a empezar a hacerlo porque estos grupos se integraron.

La otra parte de tu pregunta si, si estos grupos habían incrementado la polarización como parte de una estrategia para poder acceder a beneficios posteriores… y eso no lo sé. Claramente, podrían acceder a esos beneficios sin aumentar la crispación, la polarización y hubieran estado igualmente contentos, así que ahí no estoy muy seguro, creo que nada cambia mucho, salvo la rentabilidad para estos grupos que le da la fusión.

Si bien está un poco contestada, qué reflexión te merece la situación actual en el país en materia comunicacional: derogación parcial de la 26522, el ahogo económico, concentración de medios…

Creo que el golpe más importante a los medios en este momento es que la bajada de costos de información en Argentina ha llevado a una caída enorme en la rentabilidad, en los salarios que se les paga a aquellos que tienen que producir la información, y ha habido muchísima sustitución, en la cual hay una baja de la calidad.

En todos los lugares del mundo ser periodista hoy día es más difícil. La expansión de estas fuentes alternativas de comunicación lo que sí han hecho es que el valor de la calidad de la información, no está tan valorado, por lo cual el trabajo del periodista no esté tan valorado. Eso también fragmenta el espacio informativo, uno puede pensarlo como un espacio en el cual hay muchos más periodista amateurs y menos profesionales porque hay muchos menos medios que están dispuestos a pagar el precio que deberían pagar por un periodista.
Desde el punto de vista de los medios, el cambio más importante que se está viendo en los últimos tiempos es eso, que uno lo puede leer como una devaluación de la figura del periodista o del valor que debería serle pagado a un periodista. Y todavía no hay muchos medios que hayan aceptado que existe un valor agregado en la calidad que tiene la producción de ciertas noticias. Algunas compañías en Estados Unidos, como el New York Times por ejemplo, ahora cobran por el acceso a internet y eso les permite mantener altos salarios a los periodistas, pero no son muchos los medios que pueden hacerlo porque no hay muchos medios cuya rentabilidad depende de la calidad que venden, de la presunción de que por lo menos la información tiene calidad. Así que para mí ese es uno de los cambios más importantes respecto a medios estos últimos años.

El otro cambio importante es que los editores en este momento, y eso lo estamos trabajando con Natalia Aruguete como te mencioné, reciben información continua sobre el rendimiento de cada una de las noticias que son producidas, entonces, las formas de monitorear en este momento la cantidad de respuestas, de retuiteo, de reposteo, la cantidad de clicks, la cantidad de accesos hace que todos los periodistas, todos los artículos  y todo lo que sea publicado, sean rápidamente evaluados por los editores. Con el costo, por un lado, de menor independencia para los periodistas porque son monitoreados por el mercado de una forma mucho más precisa que antes y también con costos en capacidad para controlar la agenda. Porque los editores tienen una presión mucho más alta para seguir lo que quiere el público dado que reciben información continua y son premiados por eso.

Entonces, tanto los periodistas como los editores, ahora son más cautivos de los lectores que antes y, al mismo tiempo, están menos dispuestos a invertir los recursos en noticias que no generan respuesta inmediata a esos sectores.
En una charla que dio Fitman, el editorializador del New York Time, justamente decía que eso es particularmente serio para el periodismo viejo y el periodismo joven, porque tienen menos capacidad para sacudirse de la espalda la presión de los editores o la presión de los dueños de los medios, con lo cual las siguientes generaciones están siendo entrenadas mucho más intensamente que las anteriores a ser cautivas de eso.  Lo otro que decía es que hoy un periodista tiene que producir el artículo, editarlo para twitter, editarlo para Facebook, promocionarlo y, en ese sentido, tienen muchas más tareas que las que tenían antes. Ha habido mucho reentrenamiento del ejercicio periodístico a partir de la introducción de medios de nuevas tecnologías y de formas de monitoreo del acceso, y eso cambia la profesión, cambia los contenidos y cambia el impacto político que tiene.

-Hablamos de Macri, Macron, Trump, son emergentes de una misma situación, ¿qué reflexión te merece?

Una de las paradojas más interesante en los últimos años, y quizás más trágica en un sentido, es que las crisis económicas profundas en el mundo, en lugar de generar gobiernos con más sensibilidad social y con más intención de reparar de cuidar a la gente, lo que producen son giros a la derecha. Con muchos colegas hemos tratado de entender por qué las recesiones económicas, en vez de producir gobierno que buscan mejorar eso producen giros a la derecha…  Son todos animales con un mismo origen, aunque Macron es un poco distinto. Pero lo que muchos colegas empezamos a documentar en estos últimos años es que cuando las crisis económicas golpean el gasto social, el gasto político, el gasto de la política se vuelve inaceptable; la gente estás más dispuesta a expandir el gasto cuando el ingreso general está subiendo que cuando se está retrayendo. Y que, entonces, hay presiones muy grandes sobre la política para retraer el gasto en lugar de cubrir a la gente. Y estos populismos de derecha que han surgido en gran parte de Europa son hijos de las crisis, o sea, son los hijos de la crisis que uno observó en el ’30, son los hijos de la crisis que uno observó después de la gran recesión de fines del siglo 19, que primero generan un gran impulso, pero que rápidamente giran a la derecha.

¿Cómo se evita que eso ocurra?.. Yo creo que desde el punto de vista de la organización política, las organizaciones sociales, es una de las cuestiones más importantes.






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http://revistappv.com.ar/2017/07/21/4645/

viernes, 12 de mayo de 2017

ACALLAR LAS VOCES, NORMALIZAR LA PLURALIDAD, por Daniel Bello (para "Revista PPV" del 12-05-17)

A 500 días del DNU 267

Ayer se realizó un microfonazo frente al ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones) para visibilizar la situación que atraviesa el sector comunitario al cumplirse 500 días de la sanción del decreto de necesidad y urgencia Nº 267, con el cual el gobierno de Cambiemos derogó una decena de artículos de la ley 26522 que regulaban la concentración y multiplicidad de licencias.
El reclamo se transmitió a través de una cadena nacional que conformaron las redes FARCO, AMARC y RNMA entre otros medios comunitarios, y durante el tiempo que duró la emisión se pudieron escuchar los diferentes tipos de problemas que atraviesa el sector: la dependencia del poder ejecutivo por parte del ENACOM – que tiene la tarea de administrar el espacio radioeléctrico-, la falta de pagos de concursos ganados por medios comunitarios (FOMECAS) y la falta de llamado a nuevos, la judicialización de comunicadores populares, el decomiso de equipos y el rechazo de licencias concursadas sin argumentos.

El AHOGO ECONÓMICO
Entre los oradores, se pudo escuchar el ejemplo que brindó Patricio Enciso de la Cooperativa de Trabajado para la Comunicación Social – que gestiona FM En Tránsito y Revista Güarnin- del Oeste de la Provincia de Buenos Aires: “Morón es uno de los pocos municipios de la provincia que tiene ordenanza de publicidad oficial, pelea que se ganó por el trabajo de muchas organizaciones. Desde que asumió Ramiro Tagliaferro la ordenanza 13 994 no se cumple en varios artículos, en particular el 22, que es el que destina el 4% para los medios cuyos editores o propietarios sean organizaciones sin fines de lucro -que no sólo es nuestro caso sino también el de FM Fribuay de Haedo-“.
“Para 2016 había específicamente en el Municipio de Morón unos 7 millones de pesos, el 4% de ese monto eran casi unos 300 mil pesos, que no se ejecutaron, y en 2017 hay unos 21 millones de pesos destinados a pauta oficial, el 4% serían unos 850 mil pesos, y no hay noticias de ese monto”, agregó.
Al ser consultado sobre el destino del dinero que percibía la cooperativa afirmó: “si lo hubiéramos recibido, con los tarifazos que hubo sólo alcanzaba a pagar los servicios e impuestos. Nada más”.
Esta situación de ahogo económico también afecto no sólo la Revista Güarnin que tuvo que bajar la calidad de impresión debido a los altos costos que le significaban sino también que obligó a otras radios como FM La Cultural 94.3 de Paran o la misma FM Fribuay a tener que apagar los transmisores y solo emitir por internet.

LA REPRESIÓN COMO MEDIO

También se pudo escuchar a lxs representantes de Manifiesta, Anred y Antena Negra TV que relataron la represión que sufrieron como respuesta a la acción de informar y comunicar.
En el caso de Manifiesta – Violeta fotógrafa del colectivo- fue arrestada en una razzia, que se realizó dos horas más tarde del final del acto central del Paro de Mujeres del 8 de marzo por personal de civil y agentes sin identificar; Anred afronta por estos días un juicio contra 3 ex policías metropolitanos -fuerza que absorbió la Policía de la Ciudad- que reprimieron con balas de plomo en la Sala Alberdi en marzo de 2013; en tanto que Antena Negra TV sufrió en 2016 la irrupción de la Policía Federal, que destrozó los estudios y decomisó equipos, bajo el argumento de interferir con la señal PROSEGUR (que transmitía en señal de un canal de aire).
A partir de la sanción de la ley 26522 no se podía considerar ilegal a un medio comunitario, por lo cual no debía iniciarse un proceso penal contra él sino un proceso administrativo, sin embargo, hoy Antena Negra cuenta con dos de sus integrantes judicializados que pueden terminar presos por comunicar.
Esta situación se repitió hace unas semanas, cuando dos radios comunitarias pertenecientes a la Red Ucaya -de la Matanza- fueron decomisadas y uno de los responsables fue detenido por la policía a instancia de la aplicación del DNU 267.


ACALLAR LAS VOCES, NORMALIZAR LA PLURALIDAD
El marco general muestra claramente una asfixia del sector comunitario con la sanción de leyes que permiten el decomiso de equipos y judicialización de sus trabajadores de prensa a la vez que evita o dilata tener que pagar el dinero que le corresponden a los medios comunitarios por ley.

Si se toma en cuenta la situación que travesó el INCAA hace casi un mes, es claro que esta medida no sólo afecta a un sector en particular sino que el proyecto que impulsa el gobierno de Cambiemos se inscribe en el marco de un ataque directo a los actores que promueven la cultura, el empleo, la producción nacional e independiente, la diversidad y la pluralidad.
Los medios comunitarios y de pueblos originarios, la música nacional independiente, el cine y el teatro tienen su amparo tanto económico como jurídico en la ley 26522, sancionada por el Congreso en 2009 por amplia mayoría; hoy a 500 días de la sanción de un decreto que busca cercenar un derecho de todxs, como lo es el de la comunicación, el gobierno solo sigue ofreciendo la razón de la fuerza como diálogo y los medios hegemónicos como tanques mediáticos que buscan homogeneizar un sentido común del pueblo argentino.
EEE














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jueves, 10 de noviembre de 2016

ALEJANDRO GRIMSON: "NO SE PUEDE CONSTRUIR MAYORÍA SIN HETEROGENEIDAD" entrevista de María Quintero y Daniel Bello para Revista PPV


Por María Quintero y Daniel Bello
Fotografía: Cecilia Markic
Caricatura: Ivana Chiarelli


-Hablaste, ya hace un tiempo, de una Convergencia Social, Cultural y Política contra el Neoliberalismo, ¿cuál sería la definición o la descripción de esa convergencia social planteas?
Yo creo que hay una convergencia que se está dando en la calle, y se puede ver bien en el año 2016 si miras las movilizaciones. La gente que fue el 24 de marzo no es la misma gente que fue el 29 de abril el acto de la CGT, la de la CTA no es la misma gente que fue a San Cayetano y que no es la misma gente que fue a la marcha universitaria- donde por ahí se repite un poquito más lo que fue la del 24 de marzo, pero tampoco es exactamente la misma gente- y que tampoco es la misma gente que fue a la marcha Federal.
En esas 5 movilizaciones, por mencionar las que fueron más multitudinarias acá en el área metropolitana, nunca hubo una identidad política única, en ninguna de ellas. En todas ellas hubo distintas identidades políticas, distintas lecturas sobre los 12 años de Kirchnerismo, que han tenido coaliciones distintas en el pasado y que, sin embargo, hoy la situación les plantea un horizonte distinto. Sea cual sea tu lectura de los 12 años pasados cambió de manera contraria, con la contradicción principal que es la política económica y la política cultural y la política social del gobierno de Macri.
Digamos que, en cierto sentido, creo que esa heterogeneidad de esas 5 movilizaciones, que a su vez fueron cada una de ellas heterogéneas, da cuenta de algo que está muy relacionado con el balance que yo hice (un poco por escrito y una vez en el video que circuló bastante de CLACSO) donde planteaba que se había perdido heterogeneidad en los últimos años, sobre todo en el segundo mandato de Cristina Kirchner. Se fue perdiendo heterogeneidad desde aquel 54% que había sido altamente heterogéneo, como cualquier 50%, porque el de Macri también es heterogéneo. Y yo creo que ahí hay un 7desafío, porque no se puede construir mayoría sin heterogeneidad, y para construir mayoría con esa heterogeneidad hay que buscar cómo se puede dar una representación política a todo ese mapa. Ese en un desafío gigantesco porque hay un vacío de representación de todas esas movilizaciones, de todas esas demandas, de todas esas vertientes; es decir, hay distintos sectores con distinta propuestas, que buscan de alguna manera representar eso, pero a mi juicio, hoy por hoy, no hay ninguno que pueda representar un todo de esa diversidad. Y en ese sentido, creo que hay un desafío gigantesco y que si no logramos articular heterogeneidades, el camino del neoliberalismo va ser no solo más sencillo sino que va ser muy duradero.

-Cristina planteó por primera vez, el 13 de abril en Comodoro Py, la construcción de un Frente Ciudadano que luego se tradujo como una Nueva Mayoría. Parecería que este planteo se acerca a la Convergencia de la que hablás, ¿crees que desde ese llamado en Comodoro Py hasta ahora hubo un avance en esa construcción?, ¿o es tal la estigmatización que sufre el kirchnerismo que aún no encuentra la forma de dar respuestas que no sean sectaristas?

Yo creo que a partir de ese discurso, y en otros discursos, Cristina Kirchner sin lugar a dudas fue planteando estas cuestiones. Como cuando fue el Centenario de la asunción de Yrigoyen, en Platense, donde dijo que la tarea más importante que tiene por delante es la construcción de un Gran Frente Nacional. En otro discurso planteó que un frente de ese tipo necesariamente es heterogeneo, uso esa palabra.
La última nota que publiqué en Página 12, hace unos días atrás, lo que plantea es que hoy tenes una idea de Frente, Unidad o de Nuevas Mayorías que yo veo políticamente vacía; algunos sectores dicen: “bueno juntemonos para volver a la gestión”, pero nadie sabe gestión de qué, programa de qué, para qué tipo de país, y país hacia dónde.
_mcm2732Creo que muchos sectores lo que plantean es que solamente hay una nueva mayoría si la conducen ellos, y yo ahí veo una imposibilidad, porque eso es poner el carro delante del caballo en el sentido de que para que haya nueva mayoría no se predefine la conducción… No hay ninguna conducción que pueda resolver esa heterogeneidad. Entonces, hay un desafío que tiene que ver con que todos los dirigentes, desde los más importantes hasta los dirigentes intermedios, debieran aceptar compartir la conducción con otros, porque nos guste o no, es un hecho de la realidad que a no todo lo que fue el 24 de marzo lo representa alguna identidad política, y asi sucesivamente… Entonces sí, en lo discursos de Cristina Kirchner fui registrando el planteo del frente ciudadano, y yo escribí después este artículo, y lo escribí porque hay una tensión entre lo que ella plantea y algunas maneras en las cuales se fueron llevando adelante algunas acciones políticas que no siempre son consistentes, digamos. Y me parece que ahí hay una tensión que no está resuelta, así como no está resuelto como van actuar las distintas fuerzas del Kirchnerismo, porque tampoco el Kirchnerismo es tan homogéneo ni como lo imagina la sociedad, ni como a veces se puede llegar a imaginar el propio kirchnerismo asimismo. También hay diversidades en el kirchnerismo. En defintiva, digamos, que en realidad lo que yo estuve haciendo en este sentido fue aportar un elemento, que por ahi viene de mi disciplina que es la antropología, porque no siempre miramos esas diversidades. Incluso no miramos que, en distintas escalas, en todo lo que es antiliberalismo hay una diversidad, en todo lo que es Kirchnerismo hay otra diversidad etc, etc… Porque no tratamos de reconstituir esas diversidades y ver cómo podemos viabilizar una unidad que sí tenga un sentido político y que sea para a un pais con mayor igualdad, con mayor democracia, con mayor inclusión, etc.

-Recién mencionabas las marchas de los sindicatos. En ese marco, ¿cómo analizás lo que fue la Marcha Federal, donde hubo una confluencia del Movimento Obrero, Pymes, Estudiantes, Orgaizaciones y Medios Populares y Comunitarios, entre otros actores?

Para mí todas las organizaciones sociales – lo aclaro porque a veces se usa la palabra organizaciones sociales para aludir a los movimientos sociales, a los que en realidad yo hago alusión-, tanto los sindicatos como las organizaciones sociales o las organizaciones de pymes, u otras de ese tipo tienen un rol decisivo para la contribución a una convergencia, a una confluencia social. Pero hay un desafío que tiene que ver con cómo, desde todos esos sectores y desde otros sectores como el Movimiento de los Derechos Humanos, de la Cultura, de la Ciencia, logramos que algunas de las personas que participan activamente ahí comiencen a tomar un papel más político. Porque yo creo que necesitamos que algunos de ellos crucen la frontera y no limiten su representación a una representación sectorial sino que lo que necesitamos es más participación política, más dirigentes estrictamente políticos. ¿Qué quiero decir? Digo político en el sentido de que cuando un dirigente de pyme lucha por los derechos de las pymes está perfecto, pero eso es el reclamo de sólo un sector. Lo mismo pasa cuando un dirigente docente reclama por el salario docente o por ciertas cuestiones de la Escuela Pública… Ahora, si todos deciden luchar contra pobreza y la desigualdad, entonces ya es un reclamo político y ya no es un reclamo de un sector sino que alude a un modelo de país. Cuando decís: “quiero defender el empleo, quiero que se declare la emergencia social”, ahí estás asumiendo una voz política en el mejor sentido, porque estás hablando de algo que alude a la propia forma de vida del conjunto de la sociedad y no solamente de un sector en particular.

-Estamos enfrentando políticas represivas, el macrismo está avanzando a pasos cada vez más grandes en políticas represivas. ¿Creés que la organización social y el pueblo en general están preparados para enfrentar a un Estado represivo, teniendo en cuenta los últimos 12 años de kirchnerismo?

Yo tengo una suerte de tesis desde hace muchos años sobre la Argentina, para mí la Argentina tiene un sentido común, posterior al 83 digamos, que fue creciendo, incluso tiene algunos episodios paradigmáticos como Kosteski y Santillán que son una cultural muy profunda y muy anclada en la sociedad. Es decir que es una sociedad que es intolerante frente a las muertes políticas. Por ejemplo a De La Rúa se lo lleva puesto, en parte, el estado de sitio; a Duhalde se lo lleva puesto, en parte, Kosteski y Santillan; Néstor Kirchner que no tuvo ninguna culpa sino más bien al revés porque ayudó a encontrar a los asesinos de Mariano Ferreira y actuó en ese sentido, el propio hijo dijo que esa bala había rozado el corazón de su padre. ¿Por qué? Porque yo creo que Néstor sabía esto de lo que estamos hablando sobre que hoy en Argentina hay una sociedad muy intolerante frente a los muertos políticos.
Entonces, ¿qué quiero decir? Yo veo un gobierno que para mí es un gobierno de un neoliberalismo posibilista. Hace seis meses había colegas, compañeros que decían: “estos se van en unos meses, se los lleva puesto el helicóptero, van a desbarrancar”… No entendían nada de lo que estaba pasando. 6Porque en el gobierno saben hacer política, porque son posibilistas en el sentido de que tienen lectura de las cosas que han pasado y por lo menos hasta ahora – seguramente van a cometer un par de errores graves – es esto que vos decís, van a ir tratando de erosionar esa cultura antirepresiva, van a ir tratando de erosionar esa cultura de Derechos Humanos que está muy afirmada en la sociedad argentina. Están dando una batalla cultura, pero la dan, digamos, con un nivel de sofisticación muy alto diría yo, no matando gente en la calle sino poniendo un ministro diciendo que no pasó lo que pasó. Mientras, pueden ir incrementando las situaciones represivas, pero saben que tienen ciertos límites, entonces, es muy probable que traten de armar provocaciones, y ahí también hay que ver si hay sectores que caen o no en las provocaciones. Me parece que si ellos, si el gobierno, si el neoliberalismo, tiene una política sofisticada, inteligente, lo que se necesita del campo popular y el progresismo es contraponer otra política inteligente y no caer en provocaciones estúpidas. Y creo que, en ese sentido, eso es lo que puede complicar más cualquier intento del gobierno, como por ejmplo lo que pasó ahora que es un baldazo de agua fría para el gobierno la declaración del Grupo de Trabajo de la ONU. Porque hasta donde nosotros sabíamos la Organización de Naciones Unidas nunca fue kirchnerista, hasta donde sabíamos nunca fue Cristinista, hasta donde sabíamos nunca fue de la Tupac, entonces, a qué se debe que ese organismo -al que la canciller argentina pretendía presidir- declare que hay presos políticos en Argentina y que tiene que haber una liberación inmediata de Milagro Sala. Bueno, me parece que ahí hay toda una batalla por dar, cómo logramos que la sociedad argentina escuche a Naciones Unidas, nosotros necesitamos eso.

-Hablando un poco de esto, de lo sofisticado, ¿están llevando adelante también una estrategia de naturalización del avasallamiento de derechos? Como en el caso de Milagro Sala presa aún cuando la ONU declaró que hay violación de los derechos humanos, o a través de la naturalización del líder cercado por la “Justicia” como en el caso de Cristina yendo una y otra vez a Comodoro Py…

Creo que es parte de la disputa. Ellos buscan que se naturalice, pero nosotros, de este lado, tenemos muchas herramientas para evitar que se naturalice. Quiero decir que si el menemismo fue posible, en gran medida tuvo que ver con una sucesión de hechos históricos, con la cercanía de la dictadura, de la guerra de Malvinas, de la hiperinflación, de la caída de la Unión Soviética, la caída del muro de Berlín – que en ese momento convirtió el mundo en un mundo unipolar- todo eso generó un relato, que fue el relato neoliberal de fines del siglo 20 que decía: “este es el único mundo posible”. Y realmente, yo estoy convencido, de que la oposición al menemismo, no disputó ese relato, sino que trató de decir: “bueno pero hay corrupción, tratemos de luchar contra la corrupción”…. No pudo, no quiso, no supo, pero no disputó el relato medularmente.
El problema más grave que tiene el gobierno actual en ese sentido, es que ese relato hoy no es posible porque no es una cuestión que emerge… Obviamente que Menem tuvo mucha capacidad política para construir eso, pero había condiciones objetivas. El gobierno de Macri intentó inventar una crisis que no hubo para poner una hiperinflación que no existió, pero lo que quiero decir es que, por más que había un cansancio con un montón de cosas del gobierno anterior y había críticas, la experiencia social de que no hay un único camino posible está demasiado viva y demasiado cercana en la sociedad para que esa capacidad de naturalización pueda ser efectiva en lo inmediato.
A mi juicio, para que ellos puedan lograr eso, todavía tienen un camino por recorrer y te diría dos capítulos centrales que yo veo y que me parecen muy obvios: 1) plebiscitarse y tratar de ganar las elecciones de 2017, si ellos logran eso van a estar en mucho mejores condiciones y 2) generar provocaciones para derrotar movilizaciones y luchas populares como huelgas o grandes movilizaciones populares. Creo que esos son los dos objetivos políticos, que si los lograran, modificarían ya sustancialmente las relaciones de fuerza, pero todavía no logran sacudir esas relaciones de fuerza para poder desplegar a fondo su proyecto.
¿Por qué digo esto? Porque tenemos colegas y compañeros que creen que lo que sucedió en Argentina en estos meses es una cosa atroz… Y yo creo que es muy negativo lo que pasó en Argentina, pero creo que esos colegas y compañeros no tienen idea de lo que podría suceder si el gobierno realmente logra cambiar la situación y, como vos decís, naturalizar. Yo creo todavía no logran naturalizar. Y no lo van a lograr con pequeñas estrategias, sino con dos estrategias grandes: derrotar las movilizaciones, 5cosa que habrá que ver si lo logran o no, y triunfar electoralmente, cosa que depende de si de este lado se logra o no organizar un espacio plural que represente la alternativa neoliberal.

-A este paso podemos vislumbrar que el año que viene se abrirá una fuerte etapa represiva, ¿ante esto, estas estrategias que marcás tendrán un ritmo constante pese al ritmo del tiempo electoral?
Creo que es hacer un poco de futurismo. Ellos se han mostrado muy versátiles para ir cambiando las estrategias. Y realmente hicieron una operación de marketing político espectacular en el año 2015 cambiando el discurso de Macri, haciendo sintonía fina con demandas de la sociedad; recordemos que Macri no hubiera ganado si no hubiera prometido mantener Aerolíneas, AUH e YPF, sin esas tres cosas no ganaba.
Yo creo que el año que viene, sí van a desplegar una estrategia gigantesca en sintonía con 2015 que va a dejar anonadados a muchos compañeros y colegas que creen que, bueno, 2017 no importa. Y el gobierno va a salir en una ofensiva tremenda, con el Presidente a la cabeza, diciendo algo así como “somos todos o son los provocadores que nos están impidiendo ser la Argentina que nos merecemos”.
Van a hacer un discurso Duran Barbista de grandes logos, y menospreciar eso ya llevó a una derrota gravísima en 2015, y hay que alertar a todos los que sean parte del campo popular y progresista que no se puede menospreciar esto, porque lo saben hacer, porque tienen los recursos para hacerlo, porque van a hacer una ofensiva cultural y política gigantesca.
Frente a eso, creo que ellos van a subordinar la dimensión represiva que vos decís a esta estrategia más general, si yo tuviera que generar una hipótesis , es ésta. Ahora si eso se les va de las manos o no, no sé…

-¿Cómo fue la recuperación del Conicet y, a tu critero, quedó algo pendiente? ¿Qué situación atraviesasn lo científicos hoy?

No hay exageración en lo importante que sucedió a partir de 2003, digamos, con la repatriación de investigadores, la construcción de infraestructura, miles de cosas… Porque por ahí se toma ARSAT como un símbolo que condensa, pero en realidad condensan miles y miles de cosas que son mucho más invisibles y que están muy relacionadas con la producción, incluso con el Agro. Hay mucha investigación científica en la Argentina que tiene que ver con la ganadería, con la cuestión agrícola, con la cuestión industrial tecnológica. Hay investigación que tiene que ver con la política pública, con la sociedad, con las desigualdades, con la pobreza. Es gigantesco lo que pasó. Habría que dimensionarlo con la mayor precisión posible, para decírtelo de alguna manera, los investigadores, los profesores de tiempo completo en la Argentina tenían un ingreso aproximadamente de un tercio de lo que ganan en Brasil o en México, y pasaron a tener un ingreso más o menos de la mitad, eso en términos reales, es un incremento del 50%. Para que vos te des una idea, eso nos movió a ganar la mitad de lo que gana un profesor del mismo nivel en Brasil o México.
O sea que… no sé si faltaron o no faltaron, hay muchas cosas que se discutieron. Por ejemplo, yo formé parte y fui Presidente del Consejo de Decanos de la Facultad de Sociales, bueno nosotros siempre tuvimos un énfasis que planteó matices con la política científica, porque creíamos que además de agregar conocimiento a la cadena de valor y a la producción para la exportación, también hay que agregar conocimiento a las políticas públicas y que ahí es donde las Instituciones tienen un rol crucial para cumplir. Y en nuestra visión, ahí, la agenda de trabajo era y sigue siendo muy amplia.
Pero bueno, también creo que los científicos de los distintos sectores saben que la Ciencia tiene sentido en un determinado tipo de país, cuando vos querés generar una sociedad que produzca, que exporte, que se vincule con el mundo de manera competitiva agregando valor, construyendo un país más equitativo, más justo, etc. Entonces, no es casual lo que está pasando hoy, digamos que hasta pueden hacer que algunas cosas subsistan si no les da la capacidad política para revertirla o si los desprestigia mucho revertirlas. Pero 4para que toda esa producción científica vuelva a tener el sentido que muchos queremos tiene que estar conectada con un modelo, con un proyecto de país inclusivo, con procesos de industrialización, con mejoramiento de los procesos del servicio, de infraestructura, del cuidado del medio ambiente, etc. Si no es como… bueno, es producir conocimiento en sí mismo, que es algo que es positivo para un científico, pero se pierde una épica, porque hay una épica de producir conocimiento que tenga un impacto en la sociedad, y que vuelva. Es la sociedad la que permite que el CONICET exista, con sus impuestos, etc. Y la idea de que una parte de eso, muy importante, vuelva a la sociedad de miles de forma es parte central de la visión que tenemos muchos de los que hacemos ciencia hoy. Entonces, estamos mirando con enorme preocupación lo que está pasando y seguramente va a seguir movilizada la comunidad científica en Argentina, porque bueno, en ese sentido, así como hay muchos empoderados, también la ciencia argentina fue empoderada.

-Respecto al presupuesto 2017 y al recorte, ¿cuáles serían las consecuencia que traería este recorte, socialmente?
Lo primero que debo decirte es que hubo una pequeña mejora presupuestaria, que no reparó todo lo que se estaba demandando, todo lo que sería necesario, sino que lo reparó bastante parcialmente. Son 1300 millones de pesos más, después de la demanda y la movilización, o sea, ahí está el posibilismo. Cuando no pueden tanto, retroceden.
Ahora, yo vi las cuentas anteriores, pero no sé cómo se distribuyen esos 1300 millones que se agregan en el presupuesto que finalmente se aprueba; entonces, no sé si van al INTA, que tiene un impacto directo sobre la forma de producción y la transferencia de conocimiento a los productores; o si afecta al INTI, que se dedica a la tecnología industrial; o si afecta a la CONEA, que es la Comisión Nacional de Energía Atómica, que es un emblema de la Argentina, porque la Argentina se destaca en tecnología nuclear. Y en tecnología nuclear, por ejemplo, la Argentina exporta radioisótopos, ¡exporta, digamos, cuestiones de medicina nuclear! No sé si se entiende… estas son cosas que no se saben, pero la Argentina exportas cuestiones vinculadas a la medicina nuclear. Esa es una de las muchas cosas que hace la CONEA. Y el presupuesto está dividido en distintos items, no sé si esos sectores reciven parte de esos millones que se agregaron.
Por ejemplo, en el caso del CONICET, el temor más grande que tenemos los investigadores, es no solo el tema paritarias, que eso es un temor general de todos los trabajadores, sino el tema de que se paren los ingresos a carrera de investigador, o que se reduzcan, o sea que los jóvenes que terminen su doctorado no encuentren lugares.
Entonces, yo soy de los que está de acuerdo en que el Estado tiene que promover que los doctores hagan otras cosas que no sean solamente CONICET, o sea, que se inserten en la gestión pública, en la privada, en los ministerios, pero es el Estado el único que puede promover eso. Lo que no puede suceder es que el Estado se desentienda de esos jóvenes en los que se invirtió muchisimo dinero y que tienen una vocación, porque si el Estado no se hace cargo de esa realidad va a pasar una cosa muy simple y es que vamos a exportar una de las cosas más caras que puede producir un país que es un doctor, y la vamos a exportar gratis. Porque simplemente volvés a incentivar la fuga de cerebros.
Entonces, justo en estos días estamos terminando de entender en dónde va a impactar, porqué va a haber un ajuste, o sea el ajuste existe igual por más que sea un poco menor a lo que se había pensando. Y justamente porque se peleó es que va a ser un poco menor, pero todo el año 2017 va a ser de pelea. La Ciencia argentina va a seguir peleando para que ese proyecto no se pueda perder.

-En el libro mitomanías hablas del mito de que las nuevas tecnologías democratizaban la comunicación. En el contexto actual, ¿este mito se vuelve a reforzar o entra ya a un estado de crisis? Digo tomando las declaraciones de Aguad de que ahora hay más democracia y después de haber mandado a los medios comunitarios a transmitir por internet…

_mcm2754Lo primero que hay que decirle al ministro Aguad, y a Macri, es que no hicieron nada por las redes, las redes existen porque existen, sean buenas, malas, divinas, maravillosas, horribles, lo que vos quieras que sean, son… pero no tienen nada que ver con Aguad.
Y el Estado no tiene nada que regular sobre las redes ni sobre el periodismo gráfico, el Estado solo regula sobre el aire, que es del Estado. Entonces la discusión era sobre el aire y los niveles de concentración del aire y del cable, o sea de las radios que no son por internet, de las radios que son por aire, de los cables y de ese tipo de concentración, o sea por eso era la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, no era una ley de medios.
Entonces, me parece que hay una serie de falacias y de errores, hagan lo que hagan las redes, hagan lo que hagan las radios comunitarias, hay agendas que se construyen de ciertas maneras muy específicas. Por ejemplo, la prensa gráfica que guarda prestigio en la sociedad construye agenda traspasando muchísimo a sus lectores, lo sabemos, la teoría del medio y las investigaciones de medios lo saben, y ahí el juego es libre, ¿no es cierto?.. Porque la prensa es libre porque no hay nada que limite eso, o sea, no debería haberlo digamos…. También los canales de televisión y los sistemas de concentración de cable también son grandes constructores de agenda…
Ahora, lo que yo trato de decir, y que muchas veces entró en cortocircuito por lo que piensan otros intelectuales o colegas del campo popular y progresista, es que el muro de Berlín cayó cuando no había redes sociales, cuando no había ningún medio opositor, no había radios comunitarias, bueno, no había otros medios. ¿Por qué?, porque hagan lo que hagan los medios, siempre tienen que vérselas con dos dimensiones inexorables: el sentido común de la sociedad y su experiencia social. Siempre tienen que vérselas con eso.
Si los todos medios dicen que Macri es maravilloso y la sociedad evalúa que eso no es así porque su realidad es totalmente contraria a eso, con o sin redes, en algún momento eso tiene que explotar.
Ahora, yendo específicamente a las redes, obviamente tienen un enorme potencial, pero no escapan a las dinámicas de la sociedad, de la cultura y la política argentina. Entonces, lo que vos tenés hoy es que los que participamos en redes tenemos muchas más vinculaciones, el TL (time line) de tuits de los amigos que tenemos en Facebook, con aquellos que tenemos más afinidad, o ciertas afinidades, con lo cual hay poco cruce de frontera. Eso apareció claramente mostrado en un libro de Ernesto Calvo, dónde hacía como un análisis de los retuits, etc, y ahí tenías una cierta radiografía de la grieta en la Argentina. Eso quiere decir que los convencidos de cada cosa, o más o menos convencidos, hablan con los convencidos muchos más, y entonces, en términos de comunicación es mucho más una reafirmación de creencias y sentidos comunes -o en todo caso reforzamiento o entusiasmo- que convencimiento de un no convencido.
O sea que el problema que está en las redes, siguiendo ese análisis de lo que plantea Calvo, es análogo al problema que está en la política y que está en los procesos de comunicación que es: ¿Cómo se hace para cruzar las fronteras y hablar con ese tercio de la Argentina que nunca estuvo convencido del macrismo y nunca estuvo, tampoco convencido del kirchnerismo?
Y bueno, esa fue una de las críticas que yo le hice al kirchnerismo, porque le dejó de hablar a los no convencidos, lo cual quiere decir que también dejó de escucharlos. O sea hablarles quiere decir que vos le hablas y también los escuchas y entonces interactuas, y yo creo que ahí hay un gran desafio.
Y, por ahí volviendo al tema del principio, si uno quiere pensar en una confluencia contra el neoliberalismo, esa confluencia solo es posible pensando en cómo se cruza comunicionalmente la frontera. Y ahí hay desafíos muy grandes, que se dan en todos los planos de la comunicación. Es esa búsqueda que están haciendo ustedes desde su medio, sobre cómo salir y cruzar la frontera, va en esa misma dirección. Yo creo que en parte lo que uno tendría que asumir nos guste o no nos guste –bueno no nos gusta- es que esto es lo que supo hacer Durán Barba: cruzó una frontera que nosotros creíamos que no iba a poder cruzar y la cruzó. Entonces la pregunta que vos tenés que hacer es cómo pueden los intereses populares hoy en la Argentina cruzar esa frontera para hablar con ese sector, para volver a instalar ciertas agendas y para instalar ciertos discursos como esto que decíamos antes de las Naciones Unidas… Y está bien, yo por ahí no le hablo de los símbolos más queridos por mí, yo tendré mis símbolos y ellos otros, pero Naciones Unidas debería ser algo compartido, ¿no?
Entonces, me parece que hay que buscar esos lugares que son los puentes, yo no le voy a ir a llevar mis identidades políticas, no le voy a pedir a nadie que adhiera a mi identidad política, lo que necesitamos más allá de las identidades políticas es cómo nos ponemos a hablar sobre un proyecto de país en el que estén los más de 40 millones de argentinos adentro.



-En el mismo libro hablas también de los políticos y los medios, y haces como una definición del político posmoderno, que sería el político de apariciones mediáticas. Ante esto que planteamos de las redes, hay políticos – propios y ajenos- que han definido que todo pasa por las redes, que la campaña más importante era el mejor flyer, el mejor spot para las redes, y que sostienen aún hoy que la comunicación, o que ese convencimiento comunicacional, sigue pasando por las redes donde confluye todo tipo de gente. ¿Creés que hay un dejo de realidad en esa afirmación al no haber otra posibilidad de medios de comunicación o te parece que sigue siendo el gran mito de la construcción de un político mediático que no logra nunca convencer en el territorio?
Es que claro… ellos tienen el relato del timbreo, que sería su relato territorial, que es un relato del medíatico territorializado para la foto digamos. Yo creo que el mundo se divide en dos, en los dirigentes políticos que creen en la militancia, en el activismo, en la forma de participación y en aquellos que creen exclusivamente en contratar un encuestador y un asesor de marketing. Ahora, aquellos que creemos por convicción, por tradición, por proyecto en la participación, no tenemos que ser ignorantes de algo que es un conocimiento que tiene que ver, justamente, con la ciencia, la investigación, la comunicación, y que es cómo se puede comunicar mejor.
Para vos una política comunicacional inteligente es 678 o es Zamba… Digamos son opciones. Tenes que elegir y tener estrategias en ese sentido. Jerarquizar. Y para mí, hay que jerarquizar en un tratar de comunicarse con toda la sociedad, o la gran mayoría de la sociedad. Si no logras eso vas a una derrota política. En sentido no podes ser ingenuo tenés que apelar y usar todas las herramientas de la comunicación.
En ese sentido, creo que hay que hacer un balance crítico. Y tener una visión crítica de lo que muchas veces se sigue haciendo o cómo se siguen pensado ciertas cosas, que impiden salir a dar ciertas disputas.
En un extremo está el político mediático, posmoderno, que tiene el asesor de marketing sobre la corbata. También hay otro político, que es el político autosuficiente, soberbio, creído de sí mismo, que cree que se las sabe todas y que no acepta discutir con asesores, compañeros o colegas distintas opiniones para formarse una opinión. Y que no escucha a nadie.
Eso no era lo que a mí me interesaba de la política no posmoderna. El político soberbio, autosuficiente, que postula una supuesta autenticidad basada en vestirse mal, hablar mal, o en insultar, o en decir cualquier pavada… O en no discutir con otros cuál es la mejor manera de comunicar. Yo no creo en eso.
Cuando digo que creo en la participación, es porque no creo en el verticalismo. Y menos en un verticalismo soberbio. Creo que eso es un grave problema. Y que, la solución tiene que traspasar cualquiera de esas alternativas. Hay que comunicar a la mayoría de la sociedad.2

-Vos decias en 2012, en el diario La Nación, que uno de los mitos más nocivos eran los mitos racistas y los que denostaban a los partidos populares poniendo como ejemplo: “van a las manifestaciones por el chori y la coca”. Habiendo pasado estos 12 años de un gobierno popular y con un nuevo actor político que ha sido la juventud. ¿Cuál es el motivo por el cual sigue tan vigente este mito? ¿Cuál es el rasgo que todavía no podemos terminar de sacar del “modelo” de argentino?

Yo creo que lo más estructural ahi es que esa entrevista que mencionás lleva un título que es “En la democracia es indispensable comprender aquello con lo que disentimos”, y alude a todo lo que le disguste al ciudadano democrático, o a la ciudadana democrática. Es decir, yo necesito entender el voto a Macri. Necesito entenderlo aunque yo no pueda jamás compartir ese voto. Pero si no entiendo eso, no entiendo por qué la opción que hubiera preferido yo, perdió, y vicerversa. O sea, el antikirchenerismo jamás trató de explicarse a sí mismo el kirchnerismo de una manera racional, solo era una cosa de locos… como el antiperonismo con el peronismo que decía: bueno, son brutos, pobres, no son educados, los manipulan, los usan, son estupidos, les dan el chori, el asado con parque, son salvajes… Yo siempre estuve convencido, y cada día estoy más convencido, de que muchas veces el problema en la Argentina es el antiperonismo, porque es una matriz de incomprensión que está instala en el país. Entonces nada de lo que pueda surgir de lo popular, ninguna movilización tiene ninguna explicación, sino que son solo el micro, el chori y la coca. Y colegas con los que yo disiento en las visiones políticas macro, como Beatriz Sarlo, han desmentido eso 20 veces. Sarlo va a un canal de televisión y explica esto que se sabe en sociología y en la antropología, y que es que cuando los sectores populares quieren movilizarse contratan un micro porque no se puede ir en transporte público siempre y se hacen unos sanguchitos porque no podés estar todo el día sin comer… Eso lo explicó Beatriz Sarlo muchas veces, pero nunca le entendieron… ¿por qué? Porque la matriz antipopulista y antiperonista es de teflón respecto de los argumentos de la racionalidad popular, incluso cuando los enuncia alguien a quien sí escuchan.
Por eso digo que realmente hay un problema, y ese problema requiere de una política cultural, en el sentido más amplio del término, muy ambiciosa y sofisticada. Yo creo que no hubo en los 12 años una política cultural tan sofisticada. Creo que hubo chispazos, por ejemplo el Bicentenario, desde donde uno podría decir que hubo elementos para ir hacia una política cultural en ese sentido. Pero yo creo que en parte no hubo porque, bueno, uno tendría que recordar cómo estaba la Argentina en 2003 y cuáles eran 1las posibilidades de planificar. O sea si vos no podés planificar tu deuda externa, ¿podés planificar una política cultural?.. Y bueno, mirando hacia adelante, yo diría ahora que la próxima vez habrá que hacer las dos cosas, porque seguro que va a haber que hacer algo con la deuda externa que va a dejar Macri. Y lo que hay que hacer no es desendeudarse para que Macri vuelva a ser presidente, también habrá que resolver la deuda cultural para darle sustentabilidad en una matriz de sentido común que se afiance sobre lo mejor de la cultura argentina y pueda llevarla a otra parte.

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