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martes, 31 de julio de 2012

Cristina: "El Mercosur será la quinta economía del mundo", por Infonews del 31-07-12.



Así lo consideró la Presidenta tras la oficialización del ingreso de Venezuela al bloque regional. La jefa de Estado firmó junto a su par venezonalo, Hugo Chávez, una alianza estratégica entre las petroleras YPF y PDVSA: “Este convenio es un paso más hacia la integración", agregó. "Fortalece la integración", destacó Abal Medina.

Por:
INFOnews

Una vez finalizado el ingreso formal de Venezuela al bloque del Mercosur, Cristina Fernández de Kirchner y su par venezolano mantuvieron una reunión bilateral en Brasilia, en la que sellaron una alianza estratégica entre las petroleras YPF y PDVSA para avanzar en la optimización de iniciativas que ya están en marcha en ambos países y el desarrollo de nuevos proyectos.

Cristina sobre YPF: "Decidimos el modelo más difícil, el del 51 por ciento. Es que las mujeres somos así. Para lo fácil, están los hombres".

“Este convenio que acabamos de firmar realmente es un paso más en una integración que viene desde hace mucho tiempo y que nació no por necesidades económicas sino por las mismas convicciones”, señaló la mandataria una vez concluido el encuentro que se llevó a cabo en la sede de la Embajada de Argentina en la capital brasileña.

El documento rubricado ratifica la decisión de "identificar esquemas de participación estratégica para la planificación conjunta en toda la cadena de valor de los hidrocarburos, tanto en la República Bolivariana de Venezuela, como en la República Argentina, que permitan definir, con base en la complementariedad, asociaciones entre las empresas estatales de ambas naciones, para la optimización de los proyectos que ya están en marcha en ambos países, y el desarrollo de nuevos proyectos".

Para avanzar en los nuevos proyectos se diseñará un Plan Estratégico de Cooperación Energética "con la intención de cumplir con el fundamento del nuevo esquema de relacionamiento orientado al incremento de la producción de crudo en ambos países", señala el documento.

Dentro de las modalidades de trabajo que encararán ambas empresas, el convenio prevé la "incorporación de YPF a la Empresa Mixta de la Faja Petrolífera del Orinoco actualmente en producción", mientras que PVDSA se sumará a "proyectos de explotación de petróleo y gas" ubicados en Argentina.

Tras sostener que la historia es la que decide los tiempos, Cristina Fernández le agradeció a Hugo Chávez “la paciencia que tuvo para aguantar desplantes y cosas que tal vez otros, por no tener su vocación de pertenencia a esta tierra, a este bloque, no hubieran tolerado”.

Al referirse a la nacionalización de YPF, la mandataria lamentó que Néstor Kirchner no haya estado cuando tomó la decisión de recuperar una “empresa emblemática que significa la soberanía y que es casi como una marca del país”, tal como señaló la Presidenta.

“Decidimos el modelo más difícil, el del 51 por ciento. Es que las mujeres somos así, nos gustan los caminos difíciles; para lo fácil, están los hombres. Tiene otro sabor, otro gustito”, manifestó Cristina Fernández entre risas cómplices.

“Mercosur, como Unasur, son ideales, objetivos que se llevan adelante y que se transforman en política”, concluyó la Presidenta.

Publicado en :

http://www.infonews.com/2012/07/31/politica-32084-cristina-el-mercosur-sera-la-quinta-economia-del-mundo.php

lunes, 30 de julio de 2012

La sensibilidad gorila, por Eduardo Aliverti (para “Página 12” del 30-07-12)



Esta es una columna (muy) reiterativa sobre cierto aspecto de los tratamientos periodísticos y su incidencia social. La repetición no se refiere tanto a los hechos puntuales como al tipo de operatoria mediática en que se inscriben. Al autor, aunque sepa o crea entender de qué se trata, no deja de llamarle la atención que maniobras tan elementales continúen siendo un dispositivo enormemente confiable para los medios denominados “hegemónicos”. ¿Tendrán razón esos medios? Puede ser. ¿Será que, en vez de confianza, los guía el carácter de única movida a disposición de sus intereses? Puede ser.

En los últimos días sobresale la reaparición del show de la inseguridad. Debiera suceder que sólo un retrasado mental pueda no darse cuenta de que el subibaja, en torno de ese asunto, responde al grado de ebullición de la temática política propiamente dicha. Mientras el pico de interés lo atravesaba el enfrentamiento oficial con Scioli y la expectativa frente al poder de fuego de Moyano, y un poco antes por las restricciones del acceso al dólar, fue virtualmente imposible encontrar en los grandes medios de la oposición referencias a episodios delictuales. “Sube” la política y la violencia urbana desaparece ipso facto de diarios, sumarios, boletines, flashes informativos. Es más: cuando sube la política –significando tal cosa que el Gobierno podría estar apremiado por adversarios físicos o factores económicos temporales– hasta se esfuma la recurrencia de machacar con la multiplicidad de piquetes. Es irrefutable que hay una vía estipulada para inducir al (buen o mal) humor popular. Y es más tarde cuando aparece el debate de si eso quiere decir que se pauta cómo piensa la gente o sólo de qué tiene que hablar. Una amplia encuesta nacional de circulación reservada, efectuada a mediados de este mes, señala que inflación, pobreza-miseria y salarios bajos son resaltados, como factor de preocupación, por casi el 50 por ciento de los argentinos. Sin embargo, la “economía” –esto es, la confianza final en cómo o quiénes conducen, sea por convicción o por default de las alternativas– es mencionada, con rango de inquietud, en menos del 8 por ciento de los consultados en todo el país. La ecuación permite trazar una analogía con la turbación por la inseguridad, y así también lo explica la muestra: con una oposición político-profesional inmóvil, quedan expuestos más fuertemente los conflictos internos del kirchnerismo/peronismo. Dicho en otras palabras y simplísimo concepto, se habla nada más que del oficialismo porque el resto no existe. Los medios opositores reman contra esa corriente, con artimañas que son igualmente lamentables y que alcanzan su cúspide en la protección al procesado Mauricio Macri.

El jefe de Gobierno capitalino es un portento de inutilidad, como pocas veces se ha visto. El colega Luis Bruschtein lo estampó con precisión en su columna de este diario, hace un par de sábados. “Un político como Fernando de la Rúa hacía la plancha, se dejaba llevar por el plano inclinado, pero tenía buena prensa que le hacía fama de buen administrador. No hacía casi nada mientras la situación de los que tenían menos era cada vez peor. A De la Rúa le hicieron fama durante su desempeño en la Ciudad de Buenos Aires. Esa aureola de buen administrador le sirvió de plataforma para llegar a la Presidencia y, ya en ella, se dejó llevar por ese plano inclinado, como lo había hecho antes. Siempre fue el mismo, tanto el de la supuesta eficiencia en el gobierno porteño como el que después no encontraba la puerta para salir del estudio de Tinelli. El mismo que no pudo encontrar la puerta para salir de la crisis.” Macri está en eso, aunque los medios de comunicación que le son adictos, bien antes por necesidad de apostar a lo que sea, contra los K, que por la seducción ejercida por un vago, se empeñen en lo contrario. Rechaza hacerse cargo de los subtes si Nación no se los da con todas las refacciones concluidas. Rechaza pagar la cuenta de la luz porque la quiere con subsidio. Rechaza hacerse cargo de la basura que le manda al conurbano. Lindo liberal, Macri. Con esa estela de que papá me pague todo, para que yo después administre.

Se supone que –a la hora, entre otras, de elegir cargos ejecutivos– la gente, o mucha gente, hace cuentas más totales que parciales. De hecho, Cristina, o este modelo, o esta forma de ejercer el poder a contramano de las recetas neoliberales, vienen de sacar más del 55 por ciento de los votos. Antes de que eso ocurriera, y antes de que en las primarias de hace apenas un año conquistara un porcentaje menor, las operaciones y manipulaciones de prensa en contra del Gobierno eran tanto o más furibundas que en el presente. Muchas, precisamente, se basaron en ese drama de la “inseguridad” que la prensa hace aparecer y extinguir, de sus grandes letreros, como si durante un período pudiéramos ser México, al siguiente Suiza, después algún bajo fondo del Este europeo y al rato Noruega. Otros manejos, a falta de candidato opositor destacado en quien depositar la dirección del efectismo, trabajaron –igual que ahora– lo que podría definirse como torsión de desgaste por el desgaste mismo. Es decir, perforemos y después veamos con qué y quiénes se sigue, mientras lo que siga no sea la yegua, sus montoneros reciclados y, sobre todo, la corrupción gubernamental. Esto, la corrupción, es particularmente interesante de abordar como capital simbólico de la oposición mediática y de la sensibilidad gorila. Si la cuestión pasa por lo concreto del perjuicio a los bolsillos pudientes y clasemedieros, no hay avería alguna. Durante el kirchnerismo los ricos son, por lo menos, tan igual de ricos como en cualquier parámetro epocal que quiera tomarse. Los bolsones de clase media que expresan el sentimiento más antiperonista, históricamente, tampoco pueden quejarse de su andar económico. ¿Qué es, entonces, lo que tanto los agobia? ¿De dónde procede semejante furia? Esos sectores, que fueron culo y calzón con los milicos, con el menemato, con la tablita cambiaria, con el uno a uno; esos especímenes a los que nunca les va mal, “salvo” si pierden de ganar demasiado o cuando quedan encerrados en corralones y corralitos que son el producto de las fiestas promovidas o aceptadas por ellos, ¿de qué corrupción se indignan? Así fuera que el kirchnerismo deja muchos flancos sospechosos en el mando de los fondos públicos, ¿con cuál autoridad moral vienen a escandalizarse? Debe decirse, ya para cansarse, que la cólera de esos tilingos se debe mucho más a la amenaza percibida, en torno de sus fortunas patéticas, que a las acechanzas reales. No debería poder creerse que procesistas, menemistas, macristas y habitantes por el estilo del zoológico de la salvación individual vengan a gemir por el autoritarismo de Guillermo Moreno, las dudas sobre Boudou-Ciccone o el uso de la plata de los jubilados para hacer caja distributiva. Los gangsters ideológicos y operativos del curro monumental de las AFJP llaman a conmoverse por el uso de los fondos previsionales. Los apropiadores de Papel Prensa se plantan en atalayas moralistas. Los traficantes corporativos, que se valieron de las prebendas del Estado para concretar negocios descomunales, acusan al Gobierno de practicar capitalismo de amigotes. Quienes compran ese discurso de los pretendientes a periodismo franciscano, ¿se lo creen? El firmante piensa que sí. No está seguro de que en el fondo de los fondos no se dejen lugar para dudas; pero sí que, en caso de habérseles suscitado alguna, la apartan y subsumen en convencerse de que están verdaderamente jodidos. El síndrome de vanidad podría ser una explicación. Sectores medios, imbuidos de odio de clase y temor por la pérdida de sus privilegios, se construyen una amenaza que la prensa retroalimenta. En consecuencia, y según lo demuestra, entre tantos signos, la pavura por el control cambiario entre quienes se relacionan con el dólar a partir de espectáculos ajenos (para no hablar directamente de los que no vieron un dólar en toda su vida), hay una obra de ficción en la que se regodean sus fantasmas.

La política y las relaciones sociales se desarrollan con hechos específicos. Pero también con imaginaciones.

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-199891-2012-07-30.html

Mitificación histórica y obsolescencia política, por Alejandro Horowicz (para “Tiempo Argentino” del 30-07-12)


Con la fraudulenta victoria electoral del general Agustín P. Justo accede Pinedo al Ministerio de Hacienda. La tendencia a mitificar la historia nacional no empezó en 1976, ni siquiera en 1983; ironizando podemos decir: se trata de una tendencia de muy larga duración. Cada vez que una crisis sistémica pone en tela de juicio el orden político como orden económico, la tendencia aflora como desconocimiento, y como problema a resolver, como obsolescencia política.

Por:

Alejandro Horowicz

Desconocimiento de la trastienda de las decisiones, desconocimiento de los participantes y sus aportes, desconocimiento de las instituciones que posibilitaron el nuevo curso. Y sobre todo, desconocimiento sobre la “nueva” dirección que permitirá o no pensar un nuevo programa para el partido del estado, la nueva dirección para todo un ciclo histórico del bloque de clases dominantes, un quinto peronismo.

Como los programas históricos no son aproximaciones literarias más o menos felices que un autor inspirado alcanza así como así, sino condensaciones de toda una peripecia colectiva, la construcción de tan compleja herramienta merece observarse con algún detenimiento.

Tomemos un solo ejemplo mundialmente famoso: el Manifiesto Comunista de Carlos Marx y Federico Engels. Ambos fueron convocados por la Liga de los Justos para escribirlo, y no bien lo hicieron, los timbales de la lucha política los empujaron hacia la Alemania del '48. Ahora bien, ¿Marx y Engels laboraron en esa revolución con las herramientas de ese nuevo programa?

No, más bien se sumaron a la fracción más radical de la burguesía alemana, a su diario, y Marx en su condición de director orientó la publicación con el auxilio del insustituible Engels. El Manifiesto no sintetizaba aún las experiencias de los trabajadores socialistas europeos, pero lo haría más adelante con la formación de partidos obreros y sindicatos. Y cuando esa posibilidad se materializó en la década del ’60, cuando distintas corrientes confluyeron en Alemania para su construcción, una vez más Marx –dando muestras de enorme sensibilidad política– aconsejó a sus amigos en privado, ya que pese a las deficiencias del programa de Lasalle, más valía un avance en la lucha que cien programas perfectos.

En este caso nos vamos a ocupar de dos personajes mucho menos glamorosos: Federico Pinedo y Félix J. Weil, de su relación personal y política, y de la incidencia que el vínculo tuvo en el diseño de los instrumentos con que la sociedad argentina enfrentó la crisis del '30, primero, y de la posguerra más tarde.

A su curioso modo, ambos son conocidos: Pinedo por ministro de Economía del general Justo, que gobernara el país entre febrero de1932 y febrero de 1938, y del olvidable doctor Castillo, quien hizo lo propio desde junio de 1940 hasta junio de 1943; sin olvidar que en su juventud había sido militante y diputado del Partido Socialista argentino. Weil, en cambio, fue el padrino financiero y promotor intelectual del Frankfurt Institute; organismo que contó en sus filas a los mundialmente famosos Marcuse, Adorno, Horkheimer y Fromm, por mencionar parte de una constelación que influyó decisivamente en el curso de las ciencias sociales del siglo XX. Se conoce menos la relación entre Weil y Pinedo, sobre todo: el aporte de Weil a la estrategia política sudamericana de Pinedo.

Avancemos con orden. Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Pinedo viajó a Alemania, donde permaneció algo más de un año. En ese lapso estudió economía política en la escuela de la socialdemocracia alemana. La novela oral cuenta que Rosa Luxemburgo fue una de sus docentes, y Félix Weil uno de sus próximos. Ese encuentro en las filas del socialismo alemán los vinculará definitivamente.

Weil, nacido en la Argentina, se había graduado en Ciencias Políticas en la Universidad de Frankfurt, y estaba vinculado a la izquierda radical europea. Pinedo en cambio fracturó, en 1927, su partido para organizar el socialismo independiente. Esto es, el ala ultraliberal de la agrupación del doctor Justo, ala que fogoneó el golpe contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen.

El ciclo que moría en el año ’30 volvía inviable la sociedad argentina tal como era, resultaba indispensable entender que la relación con Gran Bretaña dejaría de ser la viga maestra de la economía argentina, que el mercado mundial se reestructuraría sobre otras bases y que una nueva potencia, antes desairada, pasaría a ocupar el nuevo centro del capitalismo global.

Con la fraudulenta victoria electoral del general Justo accede Pinedo al Ministerio de Hacienda. Pocos años antes, en 1927, muere el padre de Félix, quien le dejara una importante fortuna obtenida en negocios de exportación de granos; el giro de la política europea –Weil era judío– lo obligaría a regresar a Buenos Aires en 1931, donde restablecerá contacto con Pinedo.

La crisis del '30 puso al desnudo que la estructura tributaria dependía exclusivamente, como casi todo, del comercio internacional. La brutal reducción de ingresos por exportaciones volvía inviable el sistema tributario, y Pinedo propició la creación del impuesto a los réditos. Es preciso reconocer que la UCR había percibido esa labilidad propiciando una ley de similares características, pero un Senado conservador y fraudulento –que el radicalismo heredara– impidió su aprobación.

Para poner en práctica este cambio diametral de la política tributaria, crearon la Dirección General de los Impuestos a los Réditos y a las Transacciones, cuya dirección fue confiada a Ernesto Malaccorto. Por ese entonces, Weil ya era asesor de Pinedo, y en carácter de tal, dio clases sobre el tema en el Colegio Libre de Estudios Superiores –junio/agosto de 1933, divulgadas para un público más amplio a través de la revista Cursos y Conferencias.

En ese mismo período, Pinedo diseñó todas las herramientas que la intervención económica requería para enfrentar la crisis: la Junta Nacional de Granos, la Junta Nacional de Carnes y el Banco Central. Ese paquete permitió una política de sustitución de importaciones, política que dio limitado impulso a la industria nacional.

Weil permaneció en la Argentina hasta 1934, para dirigirse a los EE UU, donde ya se habían instalado Marcuse, Adorno y Horkheimer. El Institute había desembarcado en la Universidad de Columbia, y Weil restableció el contacto personal interrumpido tras su salida de Alemania.

Por cierto, ni siquiera entonces redujo su intercambio intelectual con Pinedo. Con el retorno al gobierno como ministro de Castillo, Pinedo presentó el 14 de noviembre de 1940 su célebre plan en el Senado. En consonancia con esa línea de trabajo, Weil, en abril de 1942 –conviene retener la cercanía de ambas fechas–, dio una conferencia titulada: “Intento de New Deal en Argentina: el Plan Pinedo”. No es difícil establecer la relación entre la conferencia y su célebre trabajo Argentine Riddle, publicado en 1944, y es preciso leer el libro como una suerte de corolario del Plan. Y el corazón del nuevo programa pasaba, ya entonces, por el acuerdo estratégico con Brasil. Acuerdo que se daba de bruces con la concepción de los estados mayores de ambas fuerzas armadas. Para Brasil el enemigo era la Argentina y viceversa. Entonces, la confluencia resultó imposible, y al no tener la escala adecuada, el programa terminó fracasando.

Pero aun así un gobierno conservador dispuso de un ministro de origen socialista, cuya caja de herramientas no excluía a Marx, en compañía de un asesor que aportó una versión del pensamiento más avanzado de ese tiempo. Debemos admitir que ese camino fue bloqueado brutalmente en 1976, se trata de saber si será reabierto, y en tal caso, cómo impactará en la sociedad sudamericana.

Publicado en :

http://www.infonews.com/2012/07/30/politica-31737-mitificacion-historica-y-obsolescencia-politica.php

domingo, 29 de julio de 2012

Evita y el regreso del Movimiento, por Jorge Giles (para “Miradas al Sur” del 29-07-12)





Por:

Jorge Giles

Regresó Evita en millones de puestos de trabajo y otras conquistas sociales. Regresó la política y el Estado. Regresó la juventud.

Tenía que suceder entonces: regresó el Movimiento. Una categoría distinta y superadora de los clásicos partidos políticos que nacieron, crecieron y se agotaron en el siglo XX.


Esta es una señal de cambio paradigmático no siempre consignada en los análisis de coyuntura. Será, probablemente, porque la raíz y la dinámica de los movimientos populares, si bien impactan sobre lo inmediato, interpelan y convocan a cambiar la historia.

Por eso el acto de José C. Paz en memoria de Evita, este 26 de Julio, tuvo la pasión, la militancia, las contradicciones, el orden y el desorden de las multitudes, los empujones, los olores y sabores que sólo genera el Movimiento. Nadie más.

Esta vez, es un pueblo en movimiento tras un proyecto de país conducido por Cristina Fernández de Kirchner.

Vale escudriñar las razones profundas de este nuevo liderazgo político en la sociedad. Al no existir un paralelo en otro costado de la política, no podemos cotejar representatividades, al menos en el tiempo que llevamos de democracia.

Queremos bucear en esas razones hasta encontrar el lugar desde donde se construye esta legitimidad del siglo XXI, tan novedosa como histórica.

Se hace evidente que Néstor y Cristina construyeron una nueva síntesis con raíz peronista que supo unir lo mejor de su frustrada Renovación, lo mejor de la democracia argentina y latinoamericana y lo mejor que tenemos, que es el pueblo.

La resultante es la reconstrucción del Movimiento, en su única misión histórica posible que es la transgresión, la rebeldía, la reparación y la construcción de derechos sociales. Barajar y dar de nuevo, bajar “próceres” anquilosados y odiosos y subir a los hacedores de nuestra historia, enfrentarse con los poderes económicos locales e internacionales, es su sello distintivo.

Es Movimiento en tanto se nutre de las mejores tradiciones políticas y culturales; aunque se parezca poco a los elementos que lo integran.

Incorpora la renovación política y generacional, pero no es la esterilizada Renovación peronista de inicios de la democracia.

Incorpora la cultura movimientista, en tanto es expresión de multitudes que protagonizan la política, que la hacen suya, que la resignifican; pero no es el viejo Movimiento en su fase achacosa, caótica y anarquizada.

Incorpora a la Revolución de Mayo en tanto Revolución liberal democrática.

A las banderas de Artigas, en tanto fuente del Federalismo.

A Juan Manuel de Rosas y a los caudillos del interior, en tanto combatientes de la soberanía y el desarrollo nacional autónomo.

A Yrigoyen y Perón en el camino ascendente a la inclusión y la justicia social.

Y al mismo tiempo incorpora, las luchas de los obreros anarquistas y la Resistencia peronista.

Es Movimiento, no porque sea el lado B de un viejo disco rayado, sino porque se corresponde con este nuevo siglo.

Tiene proyecto. Tiene conducción política. Tiene mística. Tiene pueblo. Tiene juventud. Tiene raíces culturales hundidas en lo mejor de la historia de la patria.

Y tiene el gobierno y sabe cómo se gestiona. No entender este nuevo emergente de la realidad, transforma a los opositores en fantasmas errantes incapaces de comprender y asir las cosas y los sucesos.

Pero las cosas están y los hechos suceden. Dicho a la vieja usanza: la única verdad es la realidad.

El “posibilismo” fue la ideología predominante en la pos dictadura. Fue la conducta de la derrota.

Los opositores atrasan pues optaron por ser “posibilistas” de Clarín, un remanente de la dictadura, antes que integrarse a esta nueva democracia.

El Movimiento, en cambio, nunca es posibilista. Será revolucionario o no será.

Desde el 2003 ha recompuesto lo que parecía etéreo: el campo nacional y popular.

De allí que la unidad, la solidaridad y la organización a que convoca Cristina se corresponden con esta fase movimientista.

Por eso mismo es una consigna de poder y una respuesta adecuada a la crisis política provocada por la banda neoliberal que azota al viejo mundo.

A mayor desestructuración económica y social lanzada por el poder económico mediático mundial, el Movimiento plantea mayor estructuración en lo económico, en lo social y en lo político.

Venimos hablando del kirchnerismo, claro está.

Y aquí nos acercamos al hueso del asunto: la cuestión del poder.

Hay tensión en las alturas, en algunos políticos y en los grandes medios, como apuntó Cristina, porque el hecho maldito del kirchnerismo es disputar el poder para construir una nueva democracia, en un nuevo país, más justo e inclusivo, integrado a la región y no al FMI ni a los centros de poder financiero.

Desde una mirada panorámica, el desarrollo y el crecimiento sirven para eso.

O la hegemonía la seguían teniendo los grupos concentrados o la tiene el pueblo y sus representantes.

Esa disputa por el poder en democracia es la que explica la revalorización de nuestra propia historia y, en consecuencia, explica el bombardeo feroz contra la esperanza colectiva ejecutada por el Grupo Clarín y La Nación de Mitre en sus últimas batallas defensivas.

La participación de la juventud, acompañando las medidas transformadoras del Gobierno y el claro liderazgo de Cristina, así como su contracara reaccionaria, la demonización de La Cámpora, demuestran que ya todos saben el juego que se juega.

La corporación juega al desgaste y a la destitución, pero ya no juega a su antojo en la cabina de mando. De allí fueron desplazados cuando la política recuperó su domicilio real: la Casa Rosada.

La democracia puso proa definitiva hacia y con el Mercosur. Así, la incorporación plena de Venezuela es un salto a la luna en el espacio de la integración regional, porque la Patria Grande pasó de firmar “memorándum de entendimientos” a la unidad continental autoabastecida.

La energía compartida, en términos petroleros y gasíferos, es el nuevo abrazo entre San Martín y Bolívar.

Como se verá, Evita está presente y el Movimiento también.

Publicado en :

http://www.infonews.com/2012/07/29/politica-31635-evita-y-el-regreso-del-movimiento.php

y en :

http://jorgegiles.blogspot.com.ar/2012/07/evita-y-el-regreso-del-movimiento.html

Petróleo y política, por Eduardo Anguita (para “Miradas al Sur” del 29-07-12)


Miradas al Sur. Año 5. Edición número 219. Domingo 29 de julio de 2012

Por

Eduardo Anguita

eanguita@miradasalsur.com

El venezolano Hugo Chávez tiene la vista puesta en las elecciones presidenciales de su país. El próximo 7 de octubre se juega su continuidad al frente del Palacio de Miraflores. Por eso, mañana, lunes, el jefe de la Revolución Bolivariana subirá a un avión con destino a Brasilia, donde el martes se formalizará la inclusión de Venezuela al Mercosur, tal como se acordó hace 30 días en la reunión del organismo en Mendoza. La desgracia del golpe de Estado a Fernando Lugo en Paraguay abrió una puerta impensada. En efecto, era el Senado paraguayo el que se negaba a sumar a Venezuela al Mercosur. El mismo Senado que echó a Lugo y se alineó con lo peor de la oligarquía de ese país más algunas empresas multinacionales como Monsanto que se pusieron en la primera línea para el golpe suave institucional. Suspendido Paraguay como miembro del Mercosur, se concretó la incorporación de Venezuela.
Esto abre un sinnúmero de oportunidades para la Argentina, que vio crecer su integración con Venezuela en los últimos años. Uno de los rubros clave de esa relación, quizás el principal, se llama petróleo. Prueba de ello es la visita que, en la semana que termina, realizó el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, a Caracas. Algo sabe Chávez de la relación entre el oro negro, las multinacionales y los golpes de Estado. Cabe recordar que en abril de 2002, merced a la gran movilización popular, fracasó el golpe de Estado cuyo mascarón de proa era el empresario Pedro Carmona, presidente de Fedecámaras. Chávez volvió al gobierno después de haber sido secuestrado por los golpistas y avanzó en la nacionalización plena de Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Pese al fracaso del complot, el sabotaje de las multinacionales y la derecha no se detuvo. En diciembre de ese año, iniciaron el llamado paro cívico nacional, un atentado a Pdvsa que se iniciaba con la sublevación de los tripulantes del buque tanque Pilín León, que dejó al barco estacionado en la laguna de Maracaibo durante 17 días. De inmediato se sumaron otros 17 buques. La acción fue promovida no sólo por Fedecámaras, sino por la Central de Trabajadores de Venezuela, el principal nucleamiento de trabajadores de ese país. Venezuela, país petrolero por excelencia, estuvo varios días sin combustible y sufrió un golpe tremendo: la petrolera estatal dejó de vender 15 mil millones de dólares. Chávez supo capear el temporal y, desde entonces, Pdvsa es la locomotora del crecimiento económico y de la distribución del ingreso en ese país.
No debe extrañar, tomando la perspectiva de la relación entre política y petróleo en cualquier país del mundo, que ayer La Nación haya titulado “Intervienen el sector petrolero: fijarán precios e inversiones”. Efectivamente, según el decreto 1.277, publicado el viernes en el Boletín Oficial, la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones del Gobierno Nacional terminará con las ventajas de las empresas privadas para negociar sólo con las provincias y también para establecer los precios. Es un paso serio en dirección de terminar con la ola neoliberal que particularmente en el sector energético permitió grandes negocios para las multinacionales. Es curioso que La Nación –y otros medios– hablen de “intervención del mercado petrolero” cuando no hay país en el mundo que deje los recursos hidrocarburíferos fuera de la responsabilidad estatal. Es cierto que este decreto pone en cuestión aquellos artículos de la Constitución de 1994 que transfirieron a manos de las provincias los derechos sobre el subsuelo. Si bien era lo que querían las multinacionales del petróleo, se quejaban de que cada provincia fijaba criterios distintos para la operación de un mismo yacimiento que se extiende bajo tierra en varios estados federales.
Es posible que la decisión de avanzar con criterios de mayor presencia del Estado haya sido tardía. El déficit de la balanza comercial energética argentina fue creciendo hasta llegar a una importación en 2011 de 11 mil millones de dólares en gas y petróleo. Una cifra altísima para un país que supo tener empresas pioneras como YPF y Gas del Estado. También es cierto que los pozos de las diferentes cuencas, según los especialistas, “están maduros” y las inversiones en petróleo tradicional no garantizan la aparición de nuevos recursos. Sin embargo, todos coinciden en que si llegan los recursos financieros no sólo se puede mejorar la extracción para bajar la importación, sino que se podrá hacer operativo –en plazos no aptos para ansiosos– el yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén (cabe recordar, considerado uno de los más importantes del mundo). Pero, claro, se requieren inversiones de otro calibre. Y ahí apunta buena parte de la estrategia hidrocarburífera del Gobierno. Ahora, Vaca Muerta está en Neuquén. ¿Alguien puede pensar que Neuquén pierda su carácter de Estado federal? No parece sensato en la Argentina pensar una Constitución unitaria. Al mismo tiempo, ¿alguien cree que la Constitución del ’94 debe seguir vigente en los artículos que se hicieron con la mirada de las multinacionales energéticas?
Es posible que en poco tiempo se llegue a un debate sobre la reforma de la Carta Magna. No sólo por energía, sino por los criterios fiscales e impositivos, incluyendo la coparticipación federal. Sin perjuicio de ello, resulta conveniente que el Estado nacional ponga todo lo necesario. Durante la visita de De Vido a Chávez se habló mucho de YPF. El venezolano lo dijo sin vueltas en la conferencia de prensa: “Estamos felices de recibirlos a ustedes, acá, en el negocio petrolero. No sólo en la exploración y producción de petróleo, sino también aguas abajo (el llamado off shore), hasta donde ambos acordemos”.
Pdvsa en manos del Estado bolivariano les permite hoy a los venezolanos haber crecido de modo exponencial. Chávez creó siete polos petroquímicos y logró que la producción de gas creciera de modo formidable. Todo con inversión pública. Claro, en un país que tiene el privilegio de recursos inmensos. Pero, no es claro para todos, que tuvo la determinación, una década atrás, de formular planes propios y no a la medida de las multinacionales. Ahora, Venezuela en el Mercosur es una gran oportunidad para la Argentina. De Vido recordó en su encuentro con Chávez que el intercambio comercial en 2003 era de 156 millones de dólares mientras que las proyecciones para 2012 son de 2.200 millones. Ocho veces más. Chávez mostró cómo se deben complementar ambas naciones: “Argentina tiene un gran avance tecnológico que a nosotros nos hace falta. A ellos les falta petróleo, por ahora, a nosotros nos falta tecnología, inversión, desarrollo industrial, para ir fortaleciendo la economía venezolana y seguir cumpliendo uno de nuestros objetivos históricos. Así lo decimos nosotros, con modestia pero lo decimos; convertir a Venezuela en un país potencia dentro de la gran potencia que es Sudamérica”.
En YPF las cosas están bien, según quienes están cerca de la nueva conducción de la empresa. Las operaciones sobre los supuestos disgustos o vacilaciones de su presidente, Miguel Galuccio, no hicieron mella. Son falsas. Y también confían en la llegada de otros fondos y no sólo de la asociación con Pdvsa. Parte de ellos llegarán de México, y en eso mucho tiene que ver la presencia de Carlos Slim en el nuevo esquema accionario de YPF. Por otra parte, Galuccio colocó dos hombres de su confianza y que vienen del mundo petrolero privado, lo cual indica que pueden convivir distintas miradas y distintos intereses en la misma estrategia, siempre y cuando estén guiados por el Estado nacional. En el área financiera, Galuccio puso a Daniel González, un ex Merrill Lynch, que seguramente ayudará a la recuperación del valor de la acción de YPF y a la búsqueda de inversiones de la banca de los países centrales. A su vez, en Calidad, Salud y Medio Ambiente, Galuccio colocó a Jesús Grande, un ex Schumberguer, la empresa petrolera de la que provenía el actual titular de YPF hasta ser convocado por la Presidenta.

Publicado en :

http://sur.infonews.com/notas/petroleo-y-politica

ELECCIONES EN MÉXICO Y VENEZUELA EN EL MERCOSUR, por Raúl Isman (para "Señal Oeste" de Moreno julio de 2012)


Columna de Raúl Isman para el Canal "Señal Oeste" de Moreno.
10-07-12

Ver el video presionando AQUÍ.

sábado, 28 de julio de 2012

Kicillof, jefe de los representantes del Estado, por “Página 12” del 27-07-12.


El Gobierno ordenó, según se publicó en el Boletín Oficial, a la Secretaría de Política Económica y Planificación del Desarrollo, a cargo del viceministro Axel Kicillof, coordinar la ejecución de las políticas y acciones, que hacen al ejercicio de los derechos societarios de las participaciones accionarias o de capital de empresas donde el Estado nacional sea socio minoritario. El decreto indica que también designará a los representantes en las Asambleas Ordinarias, Extraordinarias y Especiales, indicará las medidas a tomar e impulsará las acciones necesarias para acceder a los libros y documentación de las empresas.

El Decreto 1278/2012 publicado en el Boletín Oficial fijó que esta la dependencia encabezada por Kicillof "actuará en aquellas sociedades donde Economía posea tenencias accionarias o de capital, e instruirá a los representantes del Estado nacional o propuestos por él en tales sociedades o empresas". Además de ejercer "los derechos políticos inherentes a las acciones que integran la cartera de inversiones" del Anses.

La medida apunta a que se efectúe "la comunicación de asistencia a las Asambleas Ordinarias, Extraordinarias y Especiales de la sociedad y toda otra comunicación necesaria para el ejercicio de los derechos accionarios". También designará "a quienes representen a las referidas acciones o participaciones societarias en las Asambleas Ordinarias, Extraordinarias y Especiales".

La normativa estableció que "la manda deberá incluir la orden de proponer y votar a los directores o administradores y síndicos que actuarán por las acciones o participaciones societarias que representan, estos últimos, con arreglo a la nómina que deberá solicitarse al efecto a la Sindicatura General de la Nación, con la antelación suficiente".

Aclaró que "en el caso de los directores o administradores por las acciones que integran la cartera de inversiones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Régimen Previsional Público de Reparto, la propuesta deberá contar con el previo conocimiento" del director ejecutivo de la ANSES.

La norma faculta a esta dependencia a "ejercer el derecho de información que otorgan las participaciones societarias, y efectuar las solicitudes que correspondan a los órganos sociales para el acceso y/o copia de los libros y documentación de la empresa". Asimismo, implementará "un sistema de información que permita el monitoreo permanente del desempeño de las sociedades o entidades alcanzadas por el presente".

También impartirá "directivas y recomendaciones a los directores o administradores designados a propuesta del Estado nacional, a fin de que la administración de los negocios sociales resguarde el interés público comprometido en la actuación de la sociedad".

Publicado en :

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-199712-2012-07-27.html

Evita, el dulce peligro de la posibilidad, por Hernán Brienza (para “Tiempo Argentino” del 26-07-12)




Qué representa hoy su mensaje para los argentinos

Ella es implacable. No es ni peronista ni sindicalista ni montonera. Estará allí donde esté Perón, en cualquier momento y en cualquier lugar. Porque es él la encarnación de la doctrina y del ideal.


Por:

Hernán Brienza

Evita es la mejor metáfora de la Argentina. O mejor dicho es el rostro perfecto de la Argentina plebeya. Es la rabia de la pobreza en sus ojos, es la firmeza de las convicciones en la forma en que apretaba sus labios, la imposibilidad de un país mejor en la agonía de su voz y la alegría de la reivindicación en cada movimiento de sus manos. Evita es la Argentina barbárica, exuberante, mágica, jacobina. Humillada, enaltecida y derrumbada. Sacrificial y generosa. Brutal protectora de los derechos de los humildes, joven, muerta, profanada y eterna. Evita es el símbolo perfecto de la Argentina bastarda, esa que siempre le dolerá a los poderosos, a los ricos –sean de derecha o de izquierda–, a los hipócritas, a los genuflexos, a los traidores. Evita es un talismán. Un signo.
Escuchémosla: "Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón. Quiero decirles la verdad que una humilde mujer del pueblo –¡la primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar por el poder ni por la gloria!– aprendió en el mundo de los que mandan y gobiernan a los pueblos de la humanidad. Quiero decirles la verdad que nunca fue dicha por nadie, porque nadie fue capaz de seguir la farsa como yo, para saber toda la verdad. Porque todos los que salieron del pueblo para recorrer mi camino no regresaron nunca. Se dejaron deslumbrar por la fantasía maravillosa de las alturas y se quedaron para gozar de la mentira." Se trata de una mujer en contradicción dialéctica, en eterno y constante descenso. Entre la pobreza y la riqueza. Entre los ideales y el rencor, entre la generosidad y el invierno de su descontento, como diría William Shakespeare. Pero es algo más. Resuenan en sus palabras el eco crístico del "No vengo a traer la paz sino el fuego". Evita, al pie de su cruz –Mi Mensaje fue escrito poco antes de morir– construye su propio misticismo.
Pero escúchela. Imagínela, lector, en su lecho de muerte, rasgando el papel con la pluma. Escribiendo o dictando su testamento político. Su mensaje. Mi mensaje. Nuestro Mensaje. Imagine a esa muchacha de apenas 33 años, paupérrima de salud, enjuta, esquelética, escribir sobre la lealtad política: "Los enemigos del pueblo fueron y siguen siendo los enemigos de Perón. Yo los he visto llegar hasta él con todas las formas de la maldad y de la mentira. Quiero denunciarlos definitivamente. Porque serán enemigos eternos de Perón y del pueblo aquí y en cualquier parte del mundo donde se levante la bandera de la justicia y la libertad. Nosotros los hemos vencido, pero ellos pertenecen a una raza que nunca morirá definitivamente. Todos llevamos en la sangre la semilla del egoísmo que nos puede hacer enemigos del pueblo y de su causa. Es necesario aplastarla donde quiera que brote si queremos que alguna vez el mundo alcance el mediodía brillante de los pueblos, si no queremos que vuelva a caer la noche sobre su victoria."
No lo sabe. O sí, pero no lo dice. Pero allí entre sus palabras se entrevé la que ella considera indestructible: la alianza de los pueblos con sus líderes. Son los hombres o las mujeres las depositarias de las lealtades y no las ideas inaprensibles. Son los conductores los que interpelan los deseos y las voluntades de los pueblos para hacerlos realidad efectiva. El líder y el pueblo son una unión indisoluble. Evita lo escribe. No son las ideas ni las instituciones. Son los líderes. Ellos representan a las mayorías. Y no hay intermediarios. Ser leal al pueblo es ser leal al conductor y viceversa. Lo demás, son juegos de palabras, crucigramas, no mucho más.
Evita está allí. Frente a la muerte. Y no tiene la mansa resignación de las santas. Se sabe traicionada por su propio cuerpo. Por ese tumor que la corroe y la corrompe. Y muerde la vida, se enciende como una tea. Es el fuego de la patria, el mismo fuego que consumió a Mariano Moreno, a Encarnación Ezcurra. Es una fanática. Y hace de eso una bandera: "Los dirigentes del pueblo tienen que ser fanáticos del pueblo. Si no, se marean en la altura y no regresan. Yo los he visto también con el mareo de las cumbres. Solamente los fanáticos –que son idealistas y son sectarios– no se entregan. Los fríos, los indiferentes, no deben servir al pueblo. No pueden servirlo aunque quieran. Para servir al pueblo hay que estar dispuestos a todo, incluso a morir. Los fríos no mueren por una causa, sino de casualidad. Los fanáticos sí. Me gustan los fanáticos y todos los fanatismos de la historia. Me gustan los héroes y los santos. Me gustan los mártires, cualquiera sea la causa y la razón de su fanatismo. El fanatismo que convierte la vida en un morir permanente y heroico es el único camino que tiene la vida para vencer a la muerte. Por eso soy fanática. Daría mi vida por Perón y por el pueblo. Porque estoy segura que solamente dándola me ganaré el derecho de vivir con ellos por toda la eternidad. Así, fanáticas quiero que sean las mujeres de mi pueblo. Así, fanáticos quiero que sean los trabajadores y los descamisados. El fanatismo es la única fuerza que Dios le dejó al corazón para ganar sus batallas. Es la gran fuerza de los pueblos: la única que no poseen sus enemigos, porque ellos han suprimido del mundo todo lo que suene a corazón. Por eso los venceremos. Porque aunque tengan dinero, privilegios, jerarquías, poder y riquezas no podrán ser nunca fanáticos. Porque no tienen corazón. Nosotros sí. Ellos no pueden ser idealistas, porque las ideas tienen su raíz en la inteligencia, pero los ideales tienen su pedestal en el corazón. No pueden ser fanáticos porque las sombras no pueden mirarse en el espejo del sol. Frente a frente, ellos y nosotros, ellos con todas las fuerzas del mundo y nosotros con nuestro fanatismo, siempre venceremos nosotros. Tenemos que convencernos para siempre: el mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo. Quemarnos para poder quemar, sin escuchar la sirena de los mediocres y de los imbéciles que nos hablan de prudencia. Ellos, que hablan de la dulzura y del amor, se olvidan que Cristo dijo: '¡Fuego he venido a traer sobre la tierra y qué más quiero sino que arda!' Cristo nos dio un ejemplo divino de fanatismo. ¿Qué son a su lado los eternos predicadores de la mediocridad?"
¿Atendió a su prosa? "Eternos predicadores de la mediocridad" escribe con certera belleza. Y emula a Santa Teresa cuando la poeta escribe: "En mí yo no vivo ya / y sin Dios vivir no puedo / pues sin él y sin mí quedo / éste vivir qué será? / Mil muertes se me hará / pues mi misma vida espero / muriendo porque no muero." Y si no se convence del misticismo de Evita relea: "El fanatismo que convierte a la vida en un morir permanente y heroico es el único camino que tiene la vida para vencer a la muerte." Evita es entrega sin cálculo. Es pasión. Es poesía política en actos. Es un "momento estelar" en carne viva, como podría escribir el austríaco Stefan Zweig.
Evita es el peligro más dulce para un pueblo. Es el peligro de la posibilidad, de la dignidad, de la grandeza, la felicidad. Ella lo sabe y toma partido. Déjese enamorar y convencer, estimado lector: "La patria es el pueblo y nada puede sobreponerse al pueblo sin que corran peligro la libertad y la justicia. Las fuerzas armadas sirven a la patria sirviendo al pueblo. El gran error de algunas fuerzas armadas consiste en creer que servir a la patria es una cosa distinta. Entonces, en aras de lo que ellos creen que es la patria, no les importa sacrificar al pueblo, sometiéndolo a las reglas de la prepotencia militar. En todos los siglos de la historia ha sucedido lo mismo. El espíritu militar ha considerado que el gran ideal de su existencia consistía en alcanzar la grandeza de la Nación y que, ante ese objetivo supremo se justificaba todo, incluso sacrificar la felicidad del pueblo. Perón nos ha enseñado que la felicidad del pueblo es lo primero; que no se puede hacer la grandeza de un país con un pueblo que no tiene bienestar. Las fuerzas armadas del mundo deben convencerse de esta absoluta verdad del peronismo. Si no es así, los pueblos mismos, por su propia mano, con la conciencia plena de nuestro poderío insuperable, las iremos borrando de la historia de la humanidad."
No deje que lo engañen. No hay nacionalismo trasnochado en Evita. No hay Nación de los monopolios ni de las corporaciones. No se trata de un fanatismo simbólico, de parafernalia, litúrgico. Se trata de algo más pequeño, más íntimo, más palpable. Una plebeya sueña con pequeñas cosas enormes. Para ella la patria es la felicidad del pueblo. No se trata de elucubraciones intelectuales excedidas de razón, sino de algo concreto: el bienestar. Estar bien.
Evita se está muriendo. Por lo tanto nada espera ya. No hay cálculo posible ni especulación. La espera la Nada más absoluta o la Historia. Por eso desprecia a los calculadores y los considera los principales enemigos del pueblo. "Los ambiciosos son fríos como culebras pero saben disimular demasiado bien –escribe recelosa, resentida, conspiradora–. Son enemigos del pueblo porque ellos no servirán jamás sino a sus intereses personales. Yo los he perseguido en el movimiento peronista y los seguiré persiguiendo implacablemente en defensa del pueblo. Son los caudillos. Tienen el alma cerrada a todo lo que no sean ellos. No trabajan para una doctrina ni les interesa el ideal. La doctrina y el ideal son ellos. La hora de los pueblos no llegará con ningún caudillo porque los caudillos mueren y los pueblos son eternos. Por eso es grande Perón, porque no tiene otra ambición que la felicidad de su pueblo y la grandeza de su Patria. Y porque ha creado una doctrina –una doctrina es un ideal– para que su pueblo siga su doctrina y no su nombre. Yo pienso, en cambio, que los pueblos cuando encuentran un hombre digno de ellos, no siguen su doctrina, sino su nombre. Porque en el hombre y en el nombre ven encarnarse a la doctrina misma y no pueden concebir la doctrina sin su creador. Por eso yo no puedo concebir al justicialismo sin Perón, y por eso he declarado tantas veces que yo soy peronista, no justicialista. Porque el justicialismo es la doctrina, en cambio el peronismo es Perón y la doctrina. ¡La realidad viva que nos hizo y que nos hace felices! Los caudillos en cambio, los ambiciosos, no tienen doctrina porque no tienen otra conducta que su egoísmo. Hay que buscarlos y marcarlos a fuego para que nunca se conviertan en dueños de la vida y las haciendas del pueblo. Yo los he conocido de cerca y de frente, y algunas veces incluso me han engañado, por lo menos momentáneamente. Hay que identificarlos y hay que destruirlos. La causa del pueblo exige nada más que hombres del pueblo que trabajen para el pueblo, no para ellos. En esto se distinguen los ambiciosos: en que trabajan para ellos, nada más que para ellos. Nunca buscan la felicidad del pueblo, siempre buscan más bien su propia vanidad y enriquecerse pronto. El dinero, el poder y los honores son las tres grandes 'causas', los tres 'ideales' de todos los ambiciosos. No he conocido ningún ambicioso que no buscase alguna de estas tres cosas o las tres al mismo tiempo. Los pueblos deben cuidar a los hombres que elige para regir sus destinos. Y deben rechazarlos y destruirlos cuando los vean sedientos de riqueza, de poder o de honores. La sed de riquezas es fácil de ver. Es lo primero que aparece a la vista de todos. Sobre todo a los dirigentes sindicales hay que cuidarlos mucho. Se marean también ellos y no hay que olvidar que cuando un político se deja dominar por la ambición es nada más que un ambicioso; pero cuando un dirigente sindical se entrega al deseo de dinero, de poder o de honores es un traidor y merece ser castigado como un traidor. El poder y los honores seducen también intensamente a los hombres y los hacen ambiciosos. Empiezan a trabajar para ellos y se olvidan del pueblo. Esta es la única manera de identificarlos. El pueblo tiene que conocerlos y destruirlos. Solamente así, los pueblos serán libres. Porque todo ambicioso es un prepotente capaz de convertirse en un tirano. ¡Hay que cuidarse de ellos como del diablo!"
Evita es implacable. Y no hay más Evita que Evita misma. No es ni peronista ni sindicalista ni montonera. Ella estará allí donde esté Perón, en cualquier momento y en cualquier lugar. Porque es él la encarnación de la doctrina y del ideal. Pensar otra cosa diferente a lo que ella misma escribe es realizar construcciones fantasmagóricas útiles y comprensibles en determinados momentos históricos pero obviamente sin ningún asidero político.
A esta altura, lector, usted estará pensando en cuál es el verdadero pensamiento de Evita. Y ella sabe que aún no ha resuelto la cuestión central de su mensaje. Por eso en las últimas páginas escribe su testamento revolucionario: "No puede haber, como dice la doctrina de Perón, más que una sola clase: la de los que trabajan. Es necesario que los pueblos impongan en el mundo entero esta verdad peronista. Los dirigentes sindicales y las mujeres que son pueblo puro no pueden, no deben entregarse jamás a la oligarquía. Yo no hago cuestión de clases. Yo no auspicio la lucha de clases, pero el dilema nuestro es muy claro: la oligarquía que nos explotó miles de años en el mundo tratará siempre de vencernos. Con ellos no nos entenderemos nunca, porque lo único que ellos quieren es lo único que nosotros no podremos darle jamás: nuestra libertad. Para que no haya luchas de clases, yo no creo, como los comunistas, que sea necesario matar a todos los oligarcas del mundo. No, porque sería cosa de no acabar jamás, ya que una vez desaparecidos los de ahora tendríamos que empezar con nuestros hombres convertidos en oligarcas, en virtud de la ambición, de los honores, del dinero o del poder. El camino es convertir a todos los oligarcas del mundo: hacerlos pueblo, de nuestra clase y de nuestra raza. ¿Cómo? Haciéndolos trabajar para que integren la única clase que reconoce Perón: la de los hombres que trabajan. El trabajo es la gran tarea de los hombres, pero es la gran virtud. Cuando todos sean trabajadores, cuando todos vivan del propio trabajo y no del trabajo ajeno, seremos todos más buenos, más hermanos, y la oligarquía será un recuerdo amargo y doloroso para la humanidad. Pero, mientras tanto, lo fundamental es que los hombres del pueblo, los de la clase que trabaja, no se entreguen a la raza oligarca de los explotadores. Todo explotador es enemigo del pueblo. ¡La justicia exige que sea derrotado!"
Es ingenua Evita en su enunciación. Allí se filtra su principal inocencia: la esperanza de que el hombre puede ser más bueno. No hay cientificismo, no hay método. Hay voluntad. Hay ternura revolucionaria. Existe en ella una racionalidad femenina potentísima: la racionalidad del corazón, como dijo alguna vez la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Esa ternura revolucionaria, esa racionalidad del corazón la llevó a preguntarse en las últimas páginas de su Mensaje: "¿Sabrán mis 'grasitas' todo lo que yo los quiero?"
Sus "grasitas" lo supieron y nunca lo olvidaron. La vida fue injusta con ella. Desgraciadamente, Evita nunca pudo saber todo lo que la quiso y la quiere su pueblo.

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http://tiempo.infonews.com/2012/07/26/especiales-82051-evita-el-dulce-peligro-de-la-posibilidad.php

Internet, política y comunicación, por Perra Intelectual (para "perraintelectual.com.ar" del 27-07-12)




Fin de la conversación





¿No te pasa de estar sentado frente a la máquina y no estar seguro de si sos un loco adicto o un cibermilitante?

¿No te pasa de sentir que los políticos y comunicadores “de verdad” te observan con el mismo interés que a una pelusita en la solapa?

Les propusimos dos preguntas a cinco entendidos en el asunto, cinco tipos muy interesantes que, además de usar las redes, tienen presencia en otros ámbitos, como el político, radial y educativo.

Te aseguro que vale la pena escuchar las respuestas; va en dos partes.

Ah, yo también hablo, mirá si me la iba a perder. Si te gusta el durazno, aguantate la pelusa, o comé frutillas.

Gracias mil a los participantes y a los oyentes.

Disfruten del Chou.

Episodio especial de Spreaker, en el que contamos con la participación de Adrián Corbella (Mirando hacia adentro, http://adriancorbella.blogspot.com.ar/), Eduardo Minervino (Los Girasoles http://www.cnagirasoles.com.ar/), Sergio Chaco Meyer (Chako Crispado http://lasvocesdelmuro.net/wordpress/index.php/2011/11/chako-crispado/), Carlos Caramello (@caramellocumpa), y Juan Carlos Rajoy (@OdioalSudacaBananeroPuto)

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http://perraintelectual.com.ar/internet-politica-y-comunicacion.htm



viernes, 27 de julio de 2012

Cavallo y la impudicia de un modelo, por Gustavo Rosa (para “Apuntes Discontinuos” del 27-07-12)

De la memoria colectiva se habla mucho porque es un tema muy importante. Sin dudas lo es porque, como se dice de manera cotidiana, no hay que repetir los errores del pasado. Y muchas veces, esos errores tienen nombre y apellido. En estos días, algunos medios televisivos tuvieron como invitado estrella al ex ministro Domingo Cavallo, quien, no conforme con estar libre, despliega consejos sobre el manejo de la economía. Y no sólo eso: amenaza con volver a formar parte de la escena política argentina. De autocrítica, nada. Entonces, es bueno recordar que fueron sus ideas las que nos llevaron a la peor crisis económica, social y política que ha tenido nuestro querido país en toda su historia. Y sería bueno que los que lo entrevistan recuerden esas cosas. De lo contrario, confunden. Ya lo mostraron como salvador en 2001 y así terminamos. Mostrarlo hoy en ese rol es un exceso de cinismo por parte de algunos periodistas que lo idolatran en los estudios televisivos y que explotan su currículum para oponerse al modelo en curso. Pero la figura de Cavallo esconde un símbolo que lo excede como persona. Cavallo representa un modelo de país al que de ninguna manera debemos volver. Sin embargo, hay algunos exponentes que recitan las recetas de ese modelo como una salmodia aséptica cuando en realidad encierran la defensa de intereses mezquinos y peligrosos para cualquier construcción colectiva.

Aunque se lo presente como un experto, como un iluminado portador de la verdad, Cavallo es un defensor de la libertad de mercado. Y en su peor concepción. Aunque suene muy linda, la palabra ‘libertad’ asociada a la voracidad del sistema financiero es por demás de siniestro. La libertad de mercado es la opresión de los pueblos, la negación de toda dignidad, la supremacía de los angurrientos, la ausencia de la política. La libertad de mercado conduce a diciembre de 2001 cuando, con la complicidad de un gobierno inepto, los personeros del sistema financiero se llevaron todo. En Suiza y las Islas Caimán está ese Todo que nos condujo a la ruina. Un todo que nos pertenece y asciende a 400 mil millones de dólares, casi tres veces nuestra deuda. “Ellos ­–dice Cavallo en referencia al Gobierno Nacional- creen que la economía se maneja con restricciones, y esto es lo que hicieron los comunistas”. Más allá de la demonización facilista, que demuestra la falta de argumentos y de escrúpulos, Cavallo recrimina las restricciones que intentan controlar la economía doméstica. La ausencia de restricciones para acumular que defiende Cavallo es una usina de restricciones para las mayorías. Cuando ellos no tienen restricciones, los ciudadanos padecen de las carencias más esenciales.

Europa es la repetición de nuestra crisis. Los ciudadanos deben pagar la fiesta de unos pocos. Y ese pagar, significa padecer. Porque la crisis no es una catástrofe natural, como se ha dicho muchas veces en estos Apuntes, sino el resultado del accionar predatorio de los especuladores financieros. La ausencia de restricciones provoca estas crisis. ¿O acaso es un logro de la economía la desocupación bestial que exhibe España? Pero Cavallo, lejos de llamarse a silencio después del desastre que ha dejado en nuestro país, habla. “Los próximos tres años van a ser interesantes para conformar una alternativa a los Kirchner en el país y por eso me gustaría estar ayudando en eso”, Cavallo dixit. ¿Ayudando a quién? No a los ciudadanos, por supuesto, sino a las hienas que se regocijan con las angustias que provocan las crisis. Y él nombra a los Kirchner cuando en el Gobierno hay sólo una, la Ministra de Desarrollo Social y hermana del ex Presidente. Cristina es Fernández y Kirchner por adopción. Cuando menciona –y muchos apelan a esta estrategia- a los Kirchner de manera casi despectiva, se refiere a un modelo contrario a lo que él defiende. Los Kirchner vs los Cavallo, sería la ecuación.

Dos modelos contrapuestos, sin ninguna duda. El modelo de los Cavallo no se reduce a la ausencia del Estado –falta de restricciones- sino a su complicidad. El Estado argentino no ha estado ausente durante las últimas décadas del siglo XX, sino muy presente, pero del lado de las minorías voraces. Tampoco era un Estado bobo, como se dice habitualmente. El Estado neoliberal sabía muy bien lo que estaba haciendo y en beneficio de quién. El modelo K, por el contrario, propone un Estado fuerte, activo y presente en cada esfera de la sociedad. “Lo que queremos es más y mejor Estado –explicó el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina- Un Estado más presente para combatir la desigualdad. Un Estado más activo para enfrentar a las corporaciones y a los intereses que una y otra vez han ahogado a la Argentina”. Por lo tanto, y esto es bueno entenderlo, cuando los Cavallo critican es porque se están haciendo las cosas bien.

Los Cavallo provocaron una estampida de ciudadanos argentinos que migraron hacia nuevos rumbos para buscar un futuro mejor. Los testimonios de muchos de ellos todavía conmueven, porque se sentían expulsados de su propia patria. Ahora quieren regresar porque los Cavallo europeos están saqueando el viejo continente. Lois Pérez Leira, coordinador del Movimiento Argentinos en el Exterior, informó que "en este momento hay más argentinos que quieren retornar a nuestro país porque ven más perspectivas de crecimiento que en estos países europeos en recesión”. Esto, más que enojarnos, nos tiene que colmar de orgullo, porque indica que estamos construyendo un país más inclusivo.

“Cuando uno escucha la voz del pueblo –confesó Cristina en Santiago del Estero- las voces altisonantes o descalificadoras se evaporan porque las tapa la voz del pueblo. La gente quiere que sus dirigentes lleven adelante sus sueños e ilusiones”. El escenario fue en una provincia olvidada en los noventa, junto con toda la región del NEA y el NOA, considerada inviable, lo que significa descartable con ciudadanos también descartables. “Justamente, del 2003 al 2011 –declaró CFK- estas regiones crecieron más que el resto del país y hoy han quedado en el corazón del Mercosur”.

Cavallo protesta contra las restricciones a la especulación. En sus días de gloria privatizó los fondos de la ANSES y creó el latrocinio de las AFJP. No conforme con eso, en su regreso al ministerio, recortó las jubilaciones en un 13 por ciento. Ahora, los Cavallo alzan la voz en defensa del dinero de los jubilados. En estos días, Cristina recordó una maniobra reciente: “A partir del 18 de octubre de 2007, todas, absolutamente todas las AFJP compraron más de 25 millones de acciones del multimedio Clarín a un promedio de 23,85 pesos. Pero esas acciones se compraron por 609 millones y hoy solo valen 200 millones. A los pocos días de ser cotizadas a 23,85 ya valían siete pesos”. Esta estafa fue denunciada en la justicia, que aún no desembocó en el inicio de ninguna causa. “¿Cómo puede ser que duren años los juicios cuando se comprueba que algún grupo empresario privado importante ha cometido acciones que tienen que ser sometidas a investigación porque están sospechadas de haber defraudado los intereses de los jubilados y, sin embargo, todavía no tenemos ningún resultado?”, se preguntó en referencia a la complicidad de algunos jueces.

Más Cavallo vs Kirchner. El billete de máxima nominación que pergeñó el modelo de los noventa ostenta la cara de Roca, con todo lo que eso significa. En poco tiempo, los billetes de cien pesos tendrán a Evita en una de sus caras. Dos modelos de Estado que se enfrentan en un solo billete. Un Estado genocida y clasista vs un Estado inclusivo y afectuoso. Y no es sólo un adorno, sino un mensaje de fuerte contenido ideológico. Evita simboliza el ascenso social, no sólo individual, sino colectivo. “El camino que hemos elegido es el de lograr que en la Argentina haya cada vez menos pobres y esto significa enfrentar intereses”, reflexionó La Presidenta en el homenaje del 60 aniversario del fallecimiento de la abanderada de los humildes. Cavallo es el mascarón de proa de esos intereses a los que hay que enfrentar, de esos que provocan pobreza, angustia, exclusión en beneficio de unos pocos insaciables.

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http://apuntesdiscontinuos.blogspot.com.ar/2012/07/cavallo-y-la-impudicia-de-un-modelo.html?showComment=1343408352641#c1749862432330487311

jueves, 26 de julio de 2012

Abal Medina: “La obra de Evita guió a los gobiernos de Néstor y Cristina”, por Infonews del 26-07-12.




El Jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, trazó un paralelismo entre ambos presidentes y la figura de Eva Perón: su vocación por los humildes, la ampliación de derechos y el enfrentamiento con los sectores poderosos de la sociedad.

Por:
INFOnews

“Hay tres grandes principios de la obra de Eva Perón que guían, indudablemente, a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner”, sostuvo el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina desde Santiago del Estero, al conmemorarse 60 años del fallecimiento de una de las mujeres más importantes de la historia argentina. Y agregó: “Estoy orgulloso de integrar un gobierno que homenajea las ideas y los valores de Evita todos los días, y que los plasma en acciones concretas en favor del pueblo”.

“Este homenaje no es un homenaje aislado. Estamos todos trabajando todos los días para transformar en realidad esos sueños. La política son acciones de gobierno que transforman la vida de la gente, y con la impronta de Juan, Eva, Néstor y Cristina, a favor de los que menos tienen”, planteó el jefe de gabinete.

“Eva fue más de 11 millones el año pasado en octubre cuando votaron a Cristina”, lanzó.

Y afirmó: “Hemos recuperado el empleo, la dignidad y centralmente lo que hemos recuperado en estos nueve años es el orgullo de ser argentinos. Hemos recuperado la Patria, eso es lo que hemos recuperado”.
Dentro de esos tres principios, Abal Medina destaca la “vocación por los más humildes y excluidos”, la “ampliación de derechos y la democratización de la sociedad” y “el asedio feroz y permanente de los privilegiados de siempre” que tanto Eva como Néstor y Cristina Kirchner debieron soportar.

Según Abal, “la dignificación de las mujeres, de los trabajadores, de los niños, de los ancianos, de los más débiles y necesitados” que llevó adelante Evita es comparable con “la Asignación Universal por Hijo, las jubilaciones dignas, la multiplicación de escuelas y hospitales y una infinidad de políticas que han generado mucho más empleo, mejores salarios y menor pobreza y desigualdad”.


En cuanto a la democratización y la ampliación de derechos, sostuvo que durante el peronismo “los sectores populares, fortalecidos política, económica y socialmente, se sentaban por primera vez en la mesa de las decisiones” y durante los gobiernos kirchneristas se lograron cosas como la Ley de Medios, el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. “Son temas que obviamente no estaban en agenda cinco décadas atrás, pero que avanzan en terminar con las jerarquías y los privilegios en la vida social”.

Por último, comparó el “asedio feroz y permanente de los privilegiados de siempre” que debió soportar la abanderada de los humildes, “receptora de los peores agravios y los mayores odios” que “soportó con enorme dignidad, sin flaquear, sosteniendo sus principios, sabiendo que su pueblo estaría con ella”. “En estos años, como entonces, este camino ha sufrido los embates de los privilegiados por el statu quo tradicional. Pero Néstor y Cristina demostraron que con coraje y convicciones es posible enfrentar esos ataques. Demostraron que es posible defender la soberanía nacional al negociar con los organismos internacionales, que es posible juzgar a los genocidas, que es posible plantarse ante los monopolios mediáticos, que es posible gobernar siendo independiente de las corporaciones”, añadió.

“Por todo esto me genera un profundo orgullo integrar un proyecto que rinde homenaje todos los días a los valores de Eva Perón, con una voluntad irrenunciable por la justicia social es un valor tan vigente como en los tiempos de Evita”, concluyó.

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http://www.infonews.com/2012/07/26/politica-31308-abal-medina-la-obra-de-evita-guio-a-los-gobiernos-de-nestor-y-cristina-homenaje-a-evita.php