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domingo, 6 de junio de 2010

OLIVER STONE : "LA VERDAD ES MÁS IMPORTANTE QUE LAS CRÍTICAS", por REVISTA VEINTITRÉS

Arriba : Oliver Stone y Hugo Chávez.

Se crió en un hogar republicano y quiso ir como voluntario a Vietnam, donde fue herido y condecorado. Más tarde, Oliver Stone haría dos películas antibélicas, Pelotón y Nacido el 4 de julio, que le valieron sendos Oscars. Realizó ficciones siempre polémicas sobre tres presidentes estadounidenses : JFK, Nixon y W. En los últimos años, desde los márgenes de la industria hollywoodense –a la que cada tanto vuelve, como con Wall Street II-, se dedicó a hacer documentales igualmente polémicos : Comandante y Looking for Fidel, ambos sobre Castro, y uno sobre el conflicto israelí-palestino. Ahora se suma Al sur de la frontera, que toma a Chávez como núcleo del movimiento independentista latinoamericano. Stone, de 63 años, habló con Veintitrés después de la premier junto al presidente venezolano en Caracas.

-¿Cuáles fueron tus impresiones en la proyección?

-El entusiasmo de la gente por el cambio político me hizo acordar a cuando era joven. Me encantó como alentaban a los buenos y abucheaban a los malos. Fue simple y hermoso. Además, después de ocho años en el poder, Chávez mantiene el carisma con la gente.

-Comandante fue criticada por complaciente con Fidel ¿Por qué adoptó un enfoque similar con Chávez?.

-La verdad es más importante que ser criticado. Hay tremendos cambios en Sudamérica, en términos de una independencia que por primera vez está funcionando. En el pasado a cada intento seguía un golpe de Estado. Pero desde 2000 una serie de acciones cambiaron ese patrón. El FMI, que era un dispositivo de control, perdió mucha credibilidad en la región. Cuando Argentina entró en default, Venezuela, Bolivia y Brasil la siguieron. Es importante salir de ese sistema. Es el principio de algo, espero.

-¿De qué?.

-No puedo predecir el futuro, pero si Latinoamérica puede retomar el control de sus recursos, su dinero y su orgullo, es el comienzo de un mundo multipolar. Eso es bueno para la paz y crea diferentes puntos de vista, algo que la película estimula.

-¿Por qué afirma en la película que Cristina tiene espíritu bolivariano?

-Porque está consciente de sus vecinos, del movimiento. Respeta a Chávez y entiende que hay mucho más en juego que un solo país. La unificación de Simón Bolívar es importante para Hugo. La belleza del concepto es que se trata de algo por lo que vale la pena soñar.

-¿Su acusación al comportamiento de los grandes medios estadounidenses es similar a la del gobierno argentino al Grupo Clarín. ¿Lo conoce?.

-Sí, porque tengo un productor argentino (Fernando Sulichin). No puedo hablar de política local, pero históricamente los medios son controlados por los intereses y las clases oligárquicas. En Estados Unidos también es muy difícil luchar contra ellos. Por eso estos presidentes son especiales : lograron traspasar esa barrera. Sería grandioso que los medios fueran más democráticos.

-¿Qué precio paga por enfrentarlos?.

-La gente me ataca, a veces muy injustamente. Pero soy grande y estuve en suficientes batallas para seguir mi camino y hacer lo que creo.

sábado, 5 de junio de 2010

CARLOS ESCUDÉ : "Los Kirchner se propusieron revertir la concentración del ingreso", por Jonathan Rippel (para "El Argentino")


03-06-2010 / El filósofo, sociólogo y director del Centro de Estudios Internacionales del CEMA despotrica contra el neoliberalismo y cuenta por qué se sintió cómplice del vaciamiento.

Por Jonathan Rippel
Carlos Escudé, académico de larga y reconocida trayectoria, asesoró al ex canciller Guido Di Tella entre 1991 y 1992, o sea, en pleno menemismo. Pero la crisis del 2001-2002 lo impactó seriamente, al punto de decir que se sintió cómplice del vaciamiento del país. Despotrica contra el neoliberalismo y defiende, con algunos peros, al kirchnerismo. Explica a Buenos Aires Económico, además, el porqué de su conversión al judaísmo. –Usted se definió en una nota como un kirchnerista sin mayúsculas. ¿En qué coincide y en qué no con el Gobierno? –Este Gobierno se hizo cargo de los destinos del país después de la más grave crisis que sufrimos desde la década del ’30 y diría, en algún sentido, que es más grave que la del ’30 porque ésa fue una crisis gestada desde afuera del país mientras que la del 2001-2002 fue generada desde adentro del país por unas políticas económicas que vaciaron a la Argentina durante la década del ’90. En ese contexto, los gobiernos argentinos, a partir de la asunción de Néstor Kirchner en el 2003, se propusieron revertir, en la medida de lo posible, la concentración del ingreso que se había acentuado en la Argentina y que nos había hecho involucionar desde el Rodrigazo de 1975. Nací en un país que tenía un 10% de pobres y luego de las sucesivas políticas de concentración del ingreso que tuvieron lugar desde aquella primera gran megadevaluación en la época de Celestino Rodrigo, luego durante los procesos de estatización de deuda privada que tuvieron lugar durante la dictadura militar, y también bajo el gobierno democrático de Alfonsín, y pasando por los procesos de privatización altamente subsidiada de activos públicos que tuvo lugar en la década del ’90, dejando a ingentes masas de argentinos en la calle, para más tarde, ya con el gobierno de De la Rúa y el de Rodríguez Saá regresar a la política de estatización de deuda privada, se llegó al 50% de pobres. Y esto es lo que los gobiernos Kirchner se propusieron revertir. Claro, no es fácil hacerlo porque a lo largo de estas décadas ha habido un poder detrás del trono. –¿A quién se refiere con “poder detrás del trono”? –A ciertos grupos económicos que cuando un gobierno dejaba de competirles, se las ingeniaba para generar un golpe de Estado y que, desaparecido el mecanismo del golpe militar, acudieron a nuevos métodos para desestabilizar y conseguir la caída de un gobierno, como lo que le hicieron a Alfonsín, que él lo ha llamado siempre “un golpe de mercado” y, de hecho, lo fue. Es muy curioso porque durante la década del ’90 estuvo vigente un consenso muy denostado, que fue el famoso Consenso de Washington. Es paradójico porque el primer punto de ese consenso pedía déficit fiscal cero, y el gobierno neoliberal de Menem aplaudió ese acuerdo, expresó su decisión de seguir esas pautas, pero nunca consiguió déficit fiscal cero al punto de que durante ese período llegamos a tener catorce casi monedas provinciales. Kirchner, en cambio, logró un enorme superávit fiscal, y todos los grupos que habían querido déficit fiscal cero se opusieron en forma casi violenta a estas políticas. –¿Por qué? –Porque los gobiernos Kirchner consiguieron superávit fiscal mediante la aplicación de impuestos a la gente que gana mucho dinero, método que se utiliza en el Primer Mundo, en los países que funcionan bien. Los liberales, en contraste, pretendían que se llegara al déficit fiscal cero mediante un ajuste que terminara prácticamente con el gasto social en la Argentina, y ésta no es la forma seria de hacerlo, y no es la forma de hacerlo de la mayor parte de la historia contemporánea de Europa y los Estados Unidos, donde la presión fiscal ha sido tradicionalmente mucho más alta que en América latina en general y que en la Argentina, en particular. Claro, cuando en un país como en la Argentina se intenta llegar a los niveles de presión fiscal norteamericano-europeos, la gente –que forma parte de esta burguesía que ha constituido el poder detrás del trono– pone el grito en el cielo porque es muy gracioso: ellos dicen admirar a los Estados Unidos y a Europa Occidental, pero lo que menos quieren es que nuestros gobiernos tengan el comportamiento fiscal de los EE.UU. y Europa Occidental. Así que éstas son las cosas que yo veo bien del gobierno de Kirchner y éstas son las razones por las cuales tengo que ser solidario frente a los ataques injustos a los que están sometidos. Eso no quiere decir que no haya cuestiones que no me parezcan buenas. La manipulación de las estadísticas del INDEC ha sido muy destructiva, por más que sea con la finalidad patriótica de que los tenedores de bonos ganen menos dinero. Por supuesto, todo es perfectible. Pero por otra parte, lo mejor es enemigo de lo bueno y, esencialmente, éste es un gobierno que ha venido con las mejores intenciones y que se ha encontrado con la oposición más destructiva. –Usted hizo un cambio espiritual muy profundo y excepcional. Acaba de publicar el libro Por qué soy judío. ¿Cómo fue su paso de católico a agnóstico y luego a judío? –Bueno, con la gran crisis 2001-2002 tuve una gran crisis existencial personal porque sentía que, de alguna manera, uno había sido cómplice del vaciamiento del país. Entonces, ponerme a estudiar y plasmar el libro Festival de licuaciones fue mi primera conversión, una limpieza de alma, un poder decir “en esto me equivoqué”. Eso condujo a una serie de reflexiones de orden espiritual y existencial que me llevaron por la senda del cuestionamiento. Es decir, yo nací católico pero me convertí en un agnóstico dado que lo que sentía es que el catolicismo me exigía deshonestidad, porque yo no puedo creer en un dogma tan complejo como el que me impone el catolicismo, y me parece presuntuoso suponer que nosotros podemos conocer la morfología divina, la Santísima Trinidad, tres personas en una misma naturaleza. Es lo que yo llamo una teología maximalista que es presuntuosa, porque el hombre no tiene la capacidad mental de conocer a Dios; a lo sumo puede intuir su existencia. El judaísmo no me pide eso, salvo algunas de sus ramas. Entonces, el judaísmo es una cultura religiosa que es mucho más afín a mi estructura mental. Soy una persona que siempre se está cuestionando todo y, desde ese punto de vista, es un poco como si estuviera dentro del Talmud. Nací en la tradición judeocristiana y digo así porque la Biblia cristiana contiene a la totalidad de la judía. Miro el mundo que tenemos, leo las profecías de Isaías, que son parte de la Biblia cristiana, respecto de lo que va a significar la llegada del Mesías, y compruebo que es imposible que el Mesías haya pasado por nuestra tierra, porque las naciones se siguen haciendo las guerras entre sí. Entonces, llego a la conclusión de que el Mesías no vino. Ahora, si yo al cristianismo le resto la idea de que el Mesías pasó por esta tierra, me da como resultado “el judaísmo del primer siglo”. Es matemático, algebraico.



Publicado en :

http://www.elargentino.com/nota-93367-Los-Kirchner-se-propusieron-revertir-la-concentracion-del-ingreso.html

viernes, 4 de junio de 2010

MÁS DECLARACIONES DE ROBERTO SCOTT CONTRA BUZZI, por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro").






Hoy viernes 4 de mayo de 2010, Victor Hugo Morales entrevistó en "Radio Continental" al ex intendente de la ciudad santafesina de Venado Tuerto. Scott repite sus declaraciones realizadas antes a Canal 6 de Casilda. Señala que la 125 reformada, es decir la ley posterior fracasada por el "voto no positivo" de Cobos, representaba una gran ventaja para los pequeños y medianos productores.


Acusa a Buzzi y De Angeli de movilizar a los pequeños y medianos productores en beneficio no de sus intereses , sino de los intereses de los grandes productores. Y también en beneficio de los intereses políticos de ambos líderes ruralistas, que hoy figuran como candidatos a gobernador en sus respectivas provincias.
Scott acusa abiertamente a los dirigentes ruralistas de haber tenido intenciones desestabilizadoras.
También fustigó a Martín Lousteau y Alberto Fernández, que para él no manejaron adecuadamente la información acerca de las medidas tomadas.


Victor Hugo muestra perplejidad, confiesa su desconocimiento acerca del tema, y cede el mocrófono al otro periodista del programa (Daniel López), quien fustiga al entrevistado saliendo en defensa de la Federación Agraria de la Argentina, con los mismos argumentos del 2008.


Victor Hugo cierra señalando que llamó a productores con los que él habitualmente tiene contacto, pero que le respondieron que les parecían correctos los comentarios de Scott pero que si salían públicamente en defensa de él, tendrían graves problemas con sus vecinos menos entendidos en economía .




Puede escuchar la entrevista completa en :












miércoles, 2 de junio de 2010

"CUANDO LA GENTE DEL CAMPO SE DEN CUENTA DE COMO LOS ENGAÑO, BUZZI SE VA A TENER QUE IR DEL PAIS", por "Café y Debates" programa de Canal 6 de Casilda



Arriba : Roberto Scott, ex intendente de VenadoTuerto


02-05-2010 - "CUANDO LA GENTE DEL CAMPO SE DEN CUENTA DE COMO LOS ENGAÑO, BUZZI SE VA A TENER QUE IR DEL PAIS"
Fueron parte de las declaraciones del ex-Intendente de Venado Tuerto, ROBERTO SCOTT al periodista GUSTAVO ORELLANO en su programa "Cafe y Debates" por Canal 6 - Casilda.
Adjuntamos el audio de la entrevistas con las declaraciones del ex-funcionario en :



La transcripción de la entrevista, realizada por "Mirando hacia adentro", es la siguiente :

“Mirá Bussi debería estar fuera del país por traidor
Porque él, él a la gente la engañó con la 125
Nunca, nunca, acuérdense eso, yo me voy a morir pero
a los jóvenes se lo dejo firmado
nunca ningún gobierno le va a dar a los pequeños y medianos productores
lo que le daba la 125, el proyecto reformado en la cámara de diputados
… nunca eh!
Cobos le votó en contra… ¿Y saben cuánto ha recaudado el gobierno por lo que Cobos votó? … Que es plata que tendría que estar en el campo en manos de los pequeños y medianos productores que son los que realmente merecen que se los ayude porque son los que tienen las manos que demuestran que han trabajado toda su vida … 4000 millones de dólares. Hoy, si se hubiera votado la 125 como salía de la Cámara de Diputados, los medianos y pequeños productores tendrían 4000 millones de dólares ellos. Lo tendrían para hacer inversiones o cómo lo hubieran querido disponer. Cobos (1) le votó en contra y el periodismo los engañó de que era un voto a favor, y es un voto en contra, totalmente en contra… No, sin ninguna duda que la gente se va a ir dando cuenta, si la gente escucha un poco lo que pasa en el resto del mundo y lo que pasa en la Argentina, va a decir, acá, salvo que la mano de Dios la tengamos todo el día encima nuestro algo está pasando, algo se hizo bien, no todo se hizo mal como dice el periodismo de Clarín, si no no estaríamos como estamos. Yo creo que sí, que se va a ir revirtiendo, y además cuando se ve la cosecha, y se ve que se sembró, y se ve que no había créditos e igual se sembró, y que en general y gracias a Dios el productor no está endeudado, bueno, la gente se va a ir dando cuenta … Y el productor pequeño y mediano se va a ir dando vuelta, y en algún momento va a ir a su contador o a su acopiador y le va a decir : ‘Che, porqué no me explicás la 125, qué es esto de que yo iba a pasar a ser monotributista, que en lugar del 35% la retención iba a ser del 24, que me iban, si estoy a más de 400 km, me bonificaban 400 km de flete’ alguna vez el productor va a querer saber, él o los hijos que tienen más tiempo, y cuando se enteren Bussi sabés dónde va a estar Bussi, en la Argentina seguro que no va a estar…
Mirá, si Bussi se acordara de Netri, Francisco Netri funda lo que el hoy gobierna, increíble, la Federación [Agraria] la funda un hombre que sabés qué es lo que decía, que fundaba la Federación para oponerse a los terratenientes que usaban a los chacareros como esclavos, y que había que terminar expropiándole los campos, quitándole los campos, y repartiéndosela a la gente que trabajaba los campos…
Si Netri se levantara de la tumba, tipo que lo mandaron a matar los terratenientes, tenía 42 años, si Netri se levantara Bussi no podría estar no en la Argentina, no podría estar en Sudamérica.” (2)
(1) : El entrevistado dice "votos" en lugar de "Cobos"
(2) : Todos los subrayados son nuestros (Mirando hacia adentro)
También puede consultarse al respecto :

EL PROCURADOR DICTAMINÓ A FAVOR DE LA LEY , por "El Argentino"


La imagen no es la que aparece en el artículo original.

Ahora decide la Corte Suprema


02-06-2010 / Esteban Righi entregó hoy a la Corte Suprema su dictamen favorable a la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, por considerar "inadmisible que un tribunal dicte una decisión suspensiva de una ley con efectos generales".
Ley de Medios
En referencia al fallo de la Cámara Federal de Mendoza que avaló la medida cautelar dictada por la jueza Olga Pura Arrabal, Righi consideró que "el tribunal soslayó abiertamente la jurisprudencia de la Corte Federal" dado que el proceso es "atribución propia de los dos poderes constitucionalmente encargados de ello" y por eso "ajeno a las facultades jurisdiccionales de los tribunales". Con este dictamen, que no tiene carácter vinculante, la Corte Suprema de Justicia quedó en condiciones de poder expedirse sobre la paralización de la norma dictada por la jueza mendocina.


Publicado en :

http://www.elargentino.com/nota-93246-El-procurador-dictamino-a-favor-de-la-ley-de-Medios.html

martes, 1 de junio de 2010

ERNESTO LACLAU : “Las amenazas a la democracia no vienen del populismo sino del neoliberalismo” (por Leonardo Moledo y Nicolás Olsevicki,de PÁGINA 12)


DIALOGO CON ERNESTO LACLAU, TEORICO POLITICO, AUTOR DE LA RAZON POPULISTA


El populismo ha estado cargado de connotaciones negativas, pero para Laclau el populismo no es un movimiento que baje directamente del líder hacia el pueblo sino, a menudo, todo lo contrario, y puede convertirse en una opción genuinamente progresista para América latina.


Por Leonardo Moledo y Nicolás Olsevicki


–¿Qué representa para usted el populismo? ¿Qué es? ¿Qué papel juega en la transformación social? Porque es un movimiento que se asocia, generalmente, a lo irracional. Y es muy criticado desde las posturas más clásicas de la izquierda.


–Bueno, le voy a dar, para comenzar, un ejemplo. Supongamos que en una localidad hay un grupo de gente que le pide a la municipalidad que cree una línea de ómnibus para llevarlos desde el lugar donde viven al lugar donde trabajan. Supongamos, también, que la demanda no es satisfecha, con lo cual se genera una frustración. Si esa gente empieza a ver que alrededor de ellos hay una serie de otras demandas que tampoco son satisfechas (con respecto a la salud, a la escolaridad, a la seguridad, por ejemplo), entre todas esas demandas insatisfechas se empieza a crear una cierta solidaridad, y se empieza a ver que hay una especie de distancia entre el espacio en el cual se generan las demandas populares y el poder. Ese tipo de distancia empieza a crear una especie de división en el campo social entre el poder y el ámbito popular. Es decir: empezó a surgir el clima donde el populismo puede emerger.


–No está basado en relaciones de clase...


–No, o por lo menos no necesariamente. Está basado en una cantidad de demandas insatisfechas que se articulan espontáneamente de determinada manera. En cierto momento la gente empieza a advertir que entre todas las demandas insatisfechas se establece lo que yo llamo en mi teoría una “cadena de equivalencias”, porque todas ellas expresan un cierto rechazo respecto de un sistema. Ahí es donde se crean las bases para el populismo, la existencia de un pueblo que se enfrenta al poder establecido.


–Si la demanda es esa línea de ómnibus, y se puede articular con otras demandas parecidas, ¿por qué tenemos que pensar que es algo antisistema y no movilizador del sistema? En el sentido en que el sistema tendría que funcionar de todas maneras...


–Eso no determina cuál va a ser la naturaleza del enemigo. El populismo no es en sí ni malo ni bueno: puede avanzar en una dirección fascista o puede avanzar en una dirección de izquierda. El maoísmo, por ejemplo, fue un movimiento populista en el cual las masas de China, que estaban desorganizadas por la invasión japonesa, consiguen una expresión a través del Partido Comunista. Pero también fue populista el fascismo italiano. Otra vez: el populismo no es ni bueno ni malo: es el efecto de construir el escenario político sobre la base de una división de la sociedad en dos campos.


–¿Pero cómo puede ser un elemento de la acción política, si no es ni bueno ni malo?


–La acción política tiene siempre lugar entre dos polos: el institucionalismo y el populismo. El institucionalismo es la absorción individual de las demandas por parte de un sistema que impide que se cree la cadena de equivalencias. Ese es el caso de Disraeli en la Inglaterra del siglo XIX. El decía: “La sociedad inglesa está completamente dividida en dos campos, y si seguimos así vamos a acabar todos como Luis XVI. Lo que hay que hacer, cuando hay dos naciones, es crear una nación. Ahora bien: ¿cómo crear una nación? Sobre la base de la absorción individual de las demandas”. Toda la teoría política del torismo inglés estaba basada en la creación de una sola nación mediante la absorción individual de las demandas, impidiendo que se crearan cadenas equivalenciales que dividieran a la sociedad en dos campos. Toda esta ideología después pasa a la idea del Estado de Bienestar: absorber demandas para que no haya puntos de ruptura en la sociedad. Era el reemplazo de la política por la administración. La sociedad iba a ser dirigida de un modo administrativo sin que hubiera ningún punto de ruptura política. Ese era el lema que en el siglo XIX proclamaba Saint-Simon: hay que pasar del gobierno de los hombres a la administración de las cosas.


–Digamos que si reemplazamos la palabrita “administración” por “gestión”, eso tiene connotaciones bien actuales en la Ciudad de Buenos Aires...


–Sí. Ese fue el lema de todo el positivismo: en la bandera brasileña, aún hoy, el lema es “Orden y progreso”. Les doy un ejemplo opuesto: si pensamos en el fenómeno de Solidaridad en Polonia, aparece lo contrario. Al principio, las demandas eran muy individualizadas: eran los obreros de los astilleros Lenin que pedían determinadas cosas muy puntuales. Como esas demandas y esos símbolos se plantean en una sociedad en las cuales muchas demandas no están siendo satisfechas, empiezan a ser los símbolos de una totalidad social.


–Y comienza a formarse la cadena de equivalencias. ¿Qué es exactamente esa cadena?


–Pongo un ejemplo: si hay demandas con respecto a transporte, a vivienda, a seguridad, a educación, la gente empieza a percibir que entre todas esas demandas hay una cierta solidaridad, porque todas se refieren a algo que no es satisfecho. Lo que se necesita después es que toda esa cadena se cristalice en determinado símbolo...


–¿Por ejemplo?


–Perón. Esa forma de cristalización es, por un lado, lo que llamo un significante hegemónico. Hegemonía quiere decir que una cierta particularidad, en determinado momento, asume el rol de algo mucho más amplio de lo que la particularidad originaria representaba. Del otro lado, tiende a ser un significante vacío, puesto que para representar la totalidad de la cadena debe romper sus vínculos con la particularidad originaria (y entonces representa algo que la rebasa ampliamente). Cuando se da ese juego, por el cual ciertos significantes pasan a ser hegemónicos y vacíos, tenemos populismo.


–¿Y eso no se parece un poco al bonapartismo?


–Digamos que el bonapartismo es una de las formas posibles de eso, pero el fenómeno es mucho más amplio.


–¿Cómo se da el paso de la cadena de equivalencias a esa cristalización, ese paso de la particularidad a la universalidad?


–Bueno, es una transición que no tiene por qué ser lógica y que depende de muchos avatares históricos. A la cuestión de si hay algo en el significante originario que lo lleva a ser el punto de confluencia de todas las demandas, la respuesta es que no. Muchos significantes pueden actuar así. Como decíamos antes: podemos llegar a tener un populismo fascista, un populismo de izquierda...


–¿Y el peronismo qué tipo de populismo fue? ¿Un populismo fascista? ¿Un populismo de izquierda?


–Definitivamente no fue un populismo fascista... fue un populismo que se volcó hacia la izquierda en el proceso de devenir central. Si pensamos en el peronismo de los años ‘60 en la Argentina, ahí hay cada vez más cantidad de demandas insatisfechas. Y de otro lado, el significante del retorno de Perón adquiere una centralidad cada vez mayor. Eso no tuvo nada que ver con un populismo de tipo fascista.


–Bueno, en esa etapa no. Pero en un primer momento parecería ser que sí, que lo que hacía y lo que proponía era muy similar a lo de Disraeli.


–Yo no lo veo para nada así. En primer lugar, Perón produjo un discurso en el cual él no estaba en contra de la lucha de clases. Cuando hablaba de “Braden o Perón”, lo que trataba de hacer era dividir a la sociedad en dos campos y, por lo tanto, hacía lo opuesto de Disraeli: en lugar de difuminar las fronteras internas, las creaba. Hay que pensar cómo funcionaba un sistema político en la Argentina en los años anteriores al peronismo: era absolutamente clientelista, todo se resolvía por las mediaciones de los punteros. Había, entonces, demandas que eran completamente individualizadas: no era un sistema como el de Disraeli, porque no se trataba de un clientelismo burocrático sino de un clientelismo clientelista, de un clientelismo de bases. Entre la demanda de la mujer que quería que atendieran primera a su hija en un hospital y la demanda de un hombre para casar rápido a su hijo no se formaba ninguna cadena equivalencial. Todo se resolvía a nivel local, por los punteros y los caudillos. El sistema funcionaba relativamente bien hasta 1930, cuando viene la crisis. En ese momento, las demandas que llegaban desde la base no podían ser satisfechas por el sistema institucional. Ahí se da una situación prepopulista, porque empieza a haber demandas insatisfechas por un lado y un aparato que no las puede absorber. En ese momento, a cierta altura, alguien de afuera del sistema empieza a interpelar a esos sectores de abajo por afuera de todo el sistema institucional. Ese es el origen del peronismo. Yo veo al peronismo como algo que creó un discurso de la ruptura interna de lo social, no como un discurso de la absorción individual de las demandas. Después empezaron a crear un sistema en donde esas demandas sí pudieran ser resueltas. Pero ese espacio que construyeron se daba siempre en oposición: en oposición a la oligarquía, al poder, a Estados Unidos. La mayor ruptura se da en esos años. Después empieza la gran apuesta, que es lo que viene después del ‘55. El argumento de la oligarquía restaurada sí era parecido al de Disraeli: absorber demandas individuales para que no se formaran las cadenas equivalenciales.


–¿Y por qué fracasó ese proyecto?


–Por muchas razones. Porque las inversiones extranjeras no representaron la fuente de desarrollo económico que se pensaba que iban a representar. Por el poder de la oligarquía ganadera en Argentina, que todavía están por acá dando vueltas y que exigían continuas devaluaciones. Faustino Fano, el presidente de la Sociedad Rural Argentina en 1960, usaba una palabra en todos sus comunicados que funcionaba como clave. Decía que los productores rurales se sentían “desalentados”. Cuando la gente leía eso en un comunicado, inmediatamente sabía que había que comprar dólares, porque sabía que lo que se pedía era una devaluación. Si la devaluación no se producía, el Ejército sacaba los tanques a la calle. Que el Ejército saque los tanques a la calle para imponer decisiones a un gobierno elegido democráticamente (al cual se supone que está subordinado) es lo que en cualquier país del mundo se llamaría “golpe de Estado”. Acá se llamaba “inquietud de las Fuerzas Armadas”. Al final, el juego semiológico había llegado a ser tan obvio que un día Fano salía del despacho presidencial y los periodistas le preguntaron: “¿Va a usar en su comunicado la palabra ‘desalentado’?”. El contestó: “Todavía no, pero dentro de una semana la vamos a usar si el gobierno no toma medidas”. Piensen que Frondizi, en efecto, sufrió 14 semigolpes de Estado.


–Ahora no sale el Ejército, los mismos ruralistas cortan las rutas.


–Sí, claro. Esas fuerzas no han dejado de existir, pero las podemos combatir mejor hoy en día. Aunque tienen un poder de convocatoria tremenda.


–¿Usted nota un proceso de derechización muy fuerte en la sociedad argentina?


–Creo lo contrario. Por un lado, a nivel del poder, se está evidentemente en una situación defensiva muy fuerte. Por otro lado, el poder popular se ha incrementado. Los Kirchner han representado un cambio importante desde esa perspectiva.


–Aparte en este momento, en Latinoamérica, hay una serie de gobiernos que se podrían denominar populistas de izquierda...


–Yo creo que este proceso habría que verlo en una secuencia histórica más amplia. Tradicionalmente, la democracia y el liberalismo no se dieron juntos. A principios del siglo XIX, la democracia era un término peyorativo, mientras que el liberalismo estaba perfectamente bien visto. Se requirió todo un largo proceso de revoluciones y reacciones para que liberal-democrático pasara a ser una unidad aceptada. Yo creo que en América Latina esa unificación nunca se dio. En primer lugar, el liberalismo fue la forma en que las oligarquías tradicionales organizaron la sociedad en la segunda mitad del siglo XIX. Esos regímenes eran liberales pero no eran democráticos en absoluto. Las demandas populares de los nuevos sectores a partir de comienzos del siglo XX empiezan a cristalizarse de maneras no liberales, como, por ejemplo, a través de las dictaduras nacionalistas. Entre liberalismo y democracia no se dio ningún tipo de articulación. Creo que en los últimos 30 años, después de las dictaduras más horripilantes que golpearon tanto la tradición liberal democrática, la base de esta unión empieza a ser plausible. Creo que hoy ya es evidente que ningún movimiento nacional y popular puede poner en cuestión las formas democráticas.


–¿Y se está formando una unión entre lo nacional popular y lo democrático como se formó en Europa y Estados Unidos entre lo liberal y lo democrático?


–Creo que estamos avanzando hacia ello. La gente muchas veces me pregunta si no creo que el populismo es una amenaza a la democracia. Yo creo que las amenazas a la democracia en América latina nunca han venido del populismo sino del neoliberalismo.


–Y una vez que estén dadas las condiciones para que emerja el populismo, ¿de qué depende que se oriente hacia la izquierda o hacia la derecha?


–Es que no es que primero se dé el populismo y luego se oriente hacia la izquierda o hacia la derecha. Las dos cosas se dan desde el comienzo mismo. Lo que sí se da es que a veces los movimientos comienzan de manera ambigua. Pongamos por ejemplo el caso del fascismo italiano: Mussolini era socialista originalmente. Lo que empieza a ocurrir es que después de la Primera Guerra Mundial la gente empieza a percibir que todo el orden institucional es un sistema que se está desintegrando, y que se necesita una refundación del sistema político. Es frecuente que la gente, en una situación de desorden generalizado, se sienta amenazada y demande un cierto orden. Cuál va a ser el contenido de ese orden es una consideración secundaria, en la medida en que haya un cierto orden.

–Esta manera de ver las cosas... ¿No nos hace depender demasiado de la figura del líder que aglutina las demandas?


–Yo no creo que el líder tenga ese tipo de centralidad. Si bien es cierto que la aglutinación de demandas depende un poco de la figura del líder, también es cierto que el ascenso de un líder (y no de otro) depende de las demandas que están en la base. Por un lado, los gobernantes se transforman en el símbolo de los gobernados, pero por otro lado los gobernados crean las bases para la constitución de este líder. Esto tiene que ver con la teoría freudiana de la distancia entre el “yo” y el “yo ideal”. El “yo ideal” es la figura del líder: si los particulares son débiles, el “yo ideal” ocupará un papel más central. Pero en otras circunstancias, la distancia entre el “yo” y el “yo ideal” no es tan grande, y entonces es un hermano el que ocupa el lugar del padre. Yo siempre tengo desconfianza de las teorías que hablan del “líder manipulador”. Porque para manipular a alguien, ese alguien tiene que dejarse manipular. Y muchas veces la acción del supuesto manipulado sobre el manipulador es una gran parte del proceso.

–Cuando uno piensa en el gran proceso de marginalización que se dio en Inglaterra, con los cerramientos, es inevitable pensar que toda esa gente pobre que era lanzada a los caminos iba a convertirse, sin siquiera imaginarlo, en la base de lo que iba a ser la Revolución Industrial. El proceso de marginalización que se está dando ahora: ¿puede ser parte de un proceso más grande, como la marginalización esa fue parte de la Revolución Industrial?


–Aquí lo que se está dando es una terciarización, por lo cual no parece haber ninguna forma obvia o equivalente a lo que fue la Revolución Industrial. La identidad de obrero industrial ya no es tan central ahora: estamos ante otro tipo de sociedad. El vínculo económico no tiene la misma importancia que tenía en la época de Marx. Yo creo que la forma de recomposición social no va a estar dada por la estructura económica simplemente, sino que va a estar dada por algún tipo de forma política.


–¿Cómo sería eso?


–Es lo que empezó a intuir Gramsci. La heterogeneidad social, según él, es un mundo que sólo puede reconstituirse a través de la hegemonía, es decir, de la acción política.


–En Hegemonía y estrategia socialista usted habla de “radicalizar la democracia”. ¿Por qué tenemos que radicalizar la democracia?


–Para vivir en un mundo mejor.


Publicado en :
http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-125915-2009-06-01.html

Ernesto Laclau: "El populismo no es una amenaza para América latina" (reportaje realizado por Hinde Pomeraniec para CLARIN, HACE 3 AÑOS)


LA MIRADA DEL EXPERTO ARGENTINO RADICADO EN LONDRES


El prestigioso ensayista analizaba en MAYO DE 2007, para CLARÍN, el momento político de la región.

por Hinde Pomeraniec



El argentino Ernesto Laclau es uno de los más lúcidos filósofos de la política contemporáneos. Autor de varios ensayos —el último de ellos, La razón populista—, sus trabajos son referentes internacionales. Vive en Londres desde hace casi 40 años y dicta clases en diferentes universidades del mundo. Esta vez llegó a la Argentina invitado por Centro de Estudios sobre Democratización y Derechos Humanos de la Universidad de San Martín para participar de seminarios y coloquios y conversó con Clarín sobre la realidad política latinoamericana.


—A partir de sus trabajos el populismo dejó de ser una mala palabra para muchos. ¿Cómo hizo?


—Hice lo que los cristianos con la cruz, que era un signo de oprobio y ellos la transformaron en algo positivo. En el sentido que yo lo planteo, populismo son las demandas de los de abajo que todavía no están demasiado inscriptas en el discurso político, pero que empiezan a expresarse. Es en ese sentido que pienso que el populismo es un fenómeno positivo. Claro que esto puede ir en sentidos divergentes, porque hay populismos de derecha o de izquierda.


—Las críticas desde EE.UU. o Europa se concentran en Chávez como adalid del populismo de izquierda.


—He estado en Venezuela el año pasado y he visto cómo se va dando el proceso en esa sociedad. Antes del momento chavista esas demandas populares no se podían vehiculizar, hoy eso es posible. Antes de la llegada de Chávez lo que existía en Venezuela era un régimen superclientelístico de gestión de la cosa pública, como en la Argentina del '30. Cuando las demandas de las bases no encuentran inscripción en los modelos institucionales normales se da la identificación con un elemento trascendente que es la figura aglutinante del líder. Eso es un rasgo general de todos los regímenes populares, no sólo en América Latina. El gaullismo en Francia era un fenómeno similar.


—¿Y el exceso de personalismo de algunos gobernantes no puede amenazar a la democracia como sistema?


—No lo creo. La amenaza para las democracias en América latina no viene de los populismos sino del neoliberalismo. Los mayores atentados contra la democracia en la región han ocurrido en regímenes como el de Videla, con Martínez de Hoz o con Pinochet y los Chicago Boys, en Chile. Lo que ocurre es que en el populismo están los dos elementos, la movilización desde abajo y la identificación desde arriba. Y lo que los discursos de la derecha tratan de decir es que sólo es la identificación desde arriba con el líder lo que cuenta y no ven el proceso de la movilización desde abajo, pero los dos elementos están en tensión. Muchas veces la identificación con el líder se confunde con autoritarismo, pero puede haber identificación con el líder y movilización de masas al mismo tiempo que aumenta la participación democrática.


—¿Qué pasaría si sobreviene una crisis en los ingresos económicos de Venezuela. ¿Podría mantenerse la actual forma de gobierno?


—Yo no sé lo que pasaría, es difícil definirlo. Cuba está recibiendo de Venezuela tanto como recibía de la URSS, y eso es una buena cosa para Cuba, porque se va latinoamericanizando en la medida en que entra dentro de este proceso más global. En los años '40 Abelardo Ramos había escrito un libro, América Latina, un país, que hablaba de la posibilidad de la latinoamericanización de un proceso económico de carácter nacional y parecía una utopía absoluta. Ahora, con la conformación del Banco del Sur por ejemplo y la ruptura con el FMI y el Banco Mundial que impulsa Venezuela y también Kirchner, a su manera, estamos en una buena perspectiva.


—Kirchner también es acusado de populista...


—Yo al presidente Kirchner lo veo positivamente; no entiendo bien el sentido de esta transición a que Cristina sea presidenta, pero de todos modos no me parece mal, ella es una dirigente dura y buena y me parece que la Argentina se está orientando muy bien en las opciones latinoamericanas. La alianza de Kirchner con Chávez es perfectamente clara en esa dirección.


—¿Y cómo ve el presente del Mercosur?


—El Mercosur es la perspectiva real para América latina de avanzar hacia una alternativa respecto de la política de EE.UU. O bien se reafirma el proyecto del Mercosur y avanzamos en la dirección de una alternativa respecto de la política estadounidense o bien lo que va a ocurrir es una cooptación de los países latinoamericanos al proyecto norteamericano. Por eso es fundamental avanzar hacia un proyecto multilateralista y que la comunidad europea consiga constituirse como entidad autónoma. Si eso ocurre, proyectos como el Mercosur van a tener una forma de integración política. Pero si no se consigue y el unilateralismo de EE.UU. se impone yo creo que ...todo verdor perecerá.





NOTA DE "MIRANDO HACIA ADENTRO" :


Eran otros tiempos... Era el mejor gobierno de la Era democrática...


¿SE IMAGINAN AL CLARÍN DE HOY ENTREVISTANDO A ERNESTO LACLAU?


Adrián Corbella, 1 de junio de 2010.