YASKY RATIFICO EL PARO DEL 2 JUNIO CONTRA EL VETO PRESIDENCIAL A LA LEY ANTIDESPIDOS
El jefe de la CTA, Hugo Yasky, reiteró la convocatoria conjunto con la CTA Autónoma de Pablo Micheli a la movilización del jueves a la Plaza de Mayo, con cese de actividades a partir de las 13, en rechazo a la decisión del gobierno nacional de vetar la norma aprobada por la oposición peronista en el Congreso.
"El presidente tiene testículos para vetar esta ley pero no los tiene para discutir de otra manera con los fondos buitres", criticó Yasky, en diálogo con radio Del Plata, y graficó que cuando "tienen que decir que no a los muchachos de Washington, sea el Fondo Monetario, los fondos buitres o la Casa Blanca, ahí son como los perros falderos que se paran en dos patitas y mueven la cola".
Al analizar la situación que atraviesa la Argentina, el sindicalista vaticinó un "deterioro social pronunciado" y advirtió que las medidas resueltas por el Ejecutivo nacional "nos van a llevar a una situación cada vez más difícil y conflictiva".
Por eso, apostó a que "en el futuro podamos retomar el camino de la unidad de acción" y la reunificación de la CGT. En este sentido, advirtió que quienes deben retomarlo son los "compañeros que decidieron no estar por ejemplo en esta convocatoria", en alusión a los jefes cegetistas Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo que no harán paros y apoyarán el reclamo con ollas populares y adhesiones.
"Apuesto a que el gobierno retrotraiga el aumento a las tarifas, que llame a discutir una agenda social y que se dé cuenta que no puede gobernar poniendo a la inmensa mayoría de la población en condiciones deplorables y todos los días sufriendo alguna medida que tiene que ver con el ajuste", finalizó Yasky.
Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-300526-2016-05-29.html
domingo, 29 de mayo de 2016
MAGARIO: "NO PODEMOS DEJAR QUE LA GENTE SE MUERA DE HAMBRE", entrevista de Nicolás Lantos para "Página 12" del 29-05-16
VERONICA MAGARIO ADVIERTE SOBRE EL IMPACTO DE LA CRISIS EN LA MATANZA
Arriba: La Matanza cuenta con el doble de la extensión de CABA y con casi 1.8 millones de habitantes, más pobladores que la mayoría de las provincias
La intendenta del distrito más poblado del conurbano contó que la demanda en los comedores creció un 150 por ciento en los barrios más vulnerables. Dijo que si el Gobierno no da respuestas, destinará recursos del municipio a comprar comida.
Por Nicolás Lantos
En La Matanza, el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires, a media hora del Obelisco, hay al menos 150 mil personas que no llegan a cubrir las necesidades alimentarias más básicas. La demanda de alimentos en comedores de colegios, iglesias y centros de jubilados aumentó un 50 por ciento en promedio, llegando al 150 por ciento en los barrios más comprometidos socialmente y la respuesta del Estado nacional y provincial son insuficientes. Ese es el panorama que pinta la intendenta Verónica Magario, en diálogo con Página/12.
“El hambre no admite espera. Hay que darle respuesta ahora mismo”, dice la jefa comunal, que pide al gobierno provincial que declare “la emergencia social y laboral” para “destinar partidas” extraordinarias a los comedores de los sectores que quedaron a la intemperie por el aumento de precios y tarifas y la pérdida de empleo. Y advierte que si en los próximos días no tiene una respuesta satisfactoria de la gobernadora María Eugenia Vidal, tomará la decisión de “sacarle recursos al funcionamiento normal del municipio” para utilizarlos en la compra de alimentos.
“En las escuelas públicas de La Matanza los comedores crecieron un 50 por ciento promedio, pero llegaron al 150 por ciento en los sectores más vulnerables. La demanda también llega por las iglesias y los centros de jubilados. Hoy, los abuelos, después del aumento de tarifas, están pagando más de un tercio de una jubilación mínima en servicios. Sumale los medicamentos que dejó de cubrir PAMI. Hay un sector de abuelos que dejó de cenar para tomar un mate cocido o un té. Todo esto se suma a la baja de consumo y a las pérdidas de puestos de trabajo en el sector privado y en el sector informal, que es el primero que se pierde. Tenemos un registro de 150 mil personas por afuera del sistema en lo que respecta a cubrir las necesidades alimentarias más básicas”, plantea Magario.
–¿Cuándo comienza a advertirse esta situación?
–Esto empieza a verse en febrero, marzo, fundamentalmente, cuando abren las escuelas y empezamos a tener indicios por el aumento en los pedidos de leche y de alimento, y se empezó a ver no solo en las escuelas, sino también en los barrios y en los centros de jubilados. Esto es producto de que crecieron muchísimo los precios de los alimentos y de los servicios y así aparecen las primeras demandas puntuales de asalariados que llegaban justo a fin de mes y ya no les alcanza. A eso se suma la gente que se quedó sin trabajo.
–¿Cómo se puede solucionar este problema?
–Cuando tenés despidos, falta de trabajo y hambre hay que declarar la emergencia y dedicar fondos a eso. En la provincia se declaró la emergencia hidráulica y en seguridad. Ese endeudamiento que se votó sirvió para destinar partidas extraordinarias y para agilizar los trámites de las inversión y de compra de equipamiento en seguridad y en las obras contra las inundaciones. Ahora, frente a este escenario, hay que declarar una crisis social y laboral y destinar partidas para lo más urgente, que es el hambre.
–¿Hubo respuestas del gobierno provincial a estas demandas?
–Yo el problema se lo llevé a la gobernadora Vidal en febrero y no tuve respuesta. Recién a fines de marzo empezaron a prestar atención y a darse cuenta de que estaba pasando algo grave. Hace un mes y medio estuve con los ministros de Desarrollo Social, (Carolina) Stanley y (Santiago) López Medrano, y pedimos asistencia alimentaria para estos sectores. Ni siquiera les pedimos que nos den los recursos a nosotros, sino que los hagan llegar a través de las escuelas, de las iglesias. las sociedades de fomento, los centros de jubilados. Producto de eso se empezaron a implementar operativos de la nación en los barrios, con el camioncito, pero lo que hacen ahí es el trámite para obtener el DNI y la inscripción a la Asignación Universal, no dan alimentos. Los que nos mandan a nosotros alcanzan apenas para dos mil personas, y son alimentos secos. Nada de carne, nada de leche, nada de fruta o de verdura. Por eso la decisión de este municipio es empezar a generar partidas para alimentos, para comedores, porque no podemos dejar que la gente se muera de hambre.
–¿De dónde saldrían esas partidas?
–Habrá que sacar de otros presupuestos del municipio. Del alumbrado, de las obras... El municipio pagaba un millón setecientos mil pesos por bimestre de luz y ahora tengo que pagar ocho millones por mes. Con eso se podría dar de comer a veinticinco mil chicos y podría sostener veinticinco mil becas en diversos programas de educación y recuperación para niños y adolescentes. Los municipios no podemos sostener esto. Lo que estamos haciendo es tomar una decisión de sacarle recursos al funcionamiento normal del municipio para comprar comida. En vez de asfalto, en vez de luminaria, yo voy a comprar alimentos. ¿Cuánto puede durar esto? Un par de meses, no más. Además los municipios tenemos nuestra recaudación atada a la caída del consumo, a través del IVA y de la tasa de Seguridad e Higiene, que se aplica sobre las ventas empresas y comercios, que también cayeron.
–Hace algunos días el asesor presidencial Jaime Durán Barba dijo que no hay hambre en el país y que si hay, es por culpa del gobierno anterior...
–En febrero intentaban decirnos que era la herencia. Desde marzo para acá los funcionarios con los que tratamos se empezaron a dar cuenta de que la crisis es real y más allá de lo que intenten mostrar, ya no tienen cómo justificar lo que está pasando y se sabe que es producto de las medidas económicas y el plan económico del Presidente. Ellos en privado reconocen esto, pero dicen que no tienen plata para dar soluciones. Si el municipio puede cambiar partidas, yo creo que el gobierno provincial también tiene herramientas para hacerlo. Estoy esperando en estas horas una respuesta para ver si la provincia aumenta los cupos a comedores. Si no, esta semana comenzaré a mover las partidas para dar comida a nuestra gente. Le pedí a los maestros que abran las puertas de todos los comedores, a las sociedades de fomento, a los clubes, a los centros de jubilados, que abran sus puertas para recibir a los vecinos que no tienen un plato y que nosotros nos encargaremos de llevar comida.
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http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-300508-2016-05-29.html
Arriba: La Matanza cuenta con el doble de la extensión de CABA y con casi 1.8 millones de habitantes, más pobladores que la mayoría de las provincias
La intendenta del distrito más poblado del conurbano contó que la demanda en los comedores creció un 150 por ciento en los barrios más vulnerables. Dijo que si el Gobierno no da respuestas, destinará recursos del municipio a comprar comida.
Por Nicolás Lantos
En La Matanza, el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires, a media hora del Obelisco, hay al menos 150 mil personas que no llegan a cubrir las necesidades alimentarias más básicas. La demanda de alimentos en comedores de colegios, iglesias y centros de jubilados aumentó un 50 por ciento en promedio, llegando al 150 por ciento en los barrios más comprometidos socialmente y la respuesta del Estado nacional y provincial son insuficientes. Ese es el panorama que pinta la intendenta Verónica Magario, en diálogo con Página/12.
“El hambre no admite espera. Hay que darle respuesta ahora mismo”, dice la jefa comunal, que pide al gobierno provincial que declare “la emergencia social y laboral” para “destinar partidas” extraordinarias a los comedores de los sectores que quedaron a la intemperie por el aumento de precios y tarifas y la pérdida de empleo. Y advierte que si en los próximos días no tiene una respuesta satisfactoria de la gobernadora María Eugenia Vidal, tomará la decisión de “sacarle recursos al funcionamiento normal del municipio” para utilizarlos en la compra de alimentos.
“En las escuelas públicas de La Matanza los comedores crecieron un 50 por ciento promedio, pero llegaron al 150 por ciento en los sectores más vulnerables. La demanda también llega por las iglesias y los centros de jubilados. Hoy, los abuelos, después del aumento de tarifas, están pagando más de un tercio de una jubilación mínima en servicios. Sumale los medicamentos que dejó de cubrir PAMI. Hay un sector de abuelos que dejó de cenar para tomar un mate cocido o un té. Todo esto se suma a la baja de consumo y a las pérdidas de puestos de trabajo en el sector privado y en el sector informal, que es el primero que se pierde. Tenemos un registro de 150 mil personas por afuera del sistema en lo que respecta a cubrir las necesidades alimentarias más básicas”, plantea Magario.
–¿Cuándo comienza a advertirse esta situación?
–Esto empieza a verse en febrero, marzo, fundamentalmente, cuando abren las escuelas y empezamos a tener indicios por el aumento en los pedidos de leche y de alimento, y se empezó a ver no solo en las escuelas, sino también en los barrios y en los centros de jubilados. Esto es producto de que crecieron muchísimo los precios de los alimentos y de los servicios y así aparecen las primeras demandas puntuales de asalariados que llegaban justo a fin de mes y ya no les alcanza. A eso se suma la gente que se quedó sin trabajo.
–¿Cómo se puede solucionar este problema?
–Cuando tenés despidos, falta de trabajo y hambre hay que declarar la emergencia y dedicar fondos a eso. En la provincia se declaró la emergencia hidráulica y en seguridad. Ese endeudamiento que se votó sirvió para destinar partidas extraordinarias y para agilizar los trámites de las inversión y de compra de equipamiento en seguridad y en las obras contra las inundaciones. Ahora, frente a este escenario, hay que declarar una crisis social y laboral y destinar partidas para lo más urgente, que es el hambre.
–¿Hubo respuestas del gobierno provincial a estas demandas?
–Yo el problema se lo llevé a la gobernadora Vidal en febrero y no tuve respuesta. Recién a fines de marzo empezaron a prestar atención y a darse cuenta de que estaba pasando algo grave. Hace un mes y medio estuve con los ministros de Desarrollo Social, (Carolina) Stanley y (Santiago) López Medrano, y pedimos asistencia alimentaria para estos sectores. Ni siquiera les pedimos que nos den los recursos a nosotros, sino que los hagan llegar a través de las escuelas, de las iglesias. las sociedades de fomento, los centros de jubilados. Producto de eso se empezaron a implementar operativos de la nación en los barrios, con el camioncito, pero lo que hacen ahí es el trámite para obtener el DNI y la inscripción a la Asignación Universal, no dan alimentos. Los que nos mandan a nosotros alcanzan apenas para dos mil personas, y son alimentos secos. Nada de carne, nada de leche, nada de fruta o de verdura. Por eso la decisión de este municipio es empezar a generar partidas para alimentos, para comedores, porque no podemos dejar que la gente se muera de hambre.
–¿De dónde saldrían esas partidas?
–Habrá que sacar de otros presupuestos del municipio. Del alumbrado, de las obras... El municipio pagaba un millón setecientos mil pesos por bimestre de luz y ahora tengo que pagar ocho millones por mes. Con eso se podría dar de comer a veinticinco mil chicos y podría sostener veinticinco mil becas en diversos programas de educación y recuperación para niños y adolescentes. Los municipios no podemos sostener esto. Lo que estamos haciendo es tomar una decisión de sacarle recursos al funcionamiento normal del municipio para comprar comida. En vez de asfalto, en vez de luminaria, yo voy a comprar alimentos. ¿Cuánto puede durar esto? Un par de meses, no más. Además los municipios tenemos nuestra recaudación atada a la caída del consumo, a través del IVA y de la tasa de Seguridad e Higiene, que se aplica sobre las ventas empresas y comercios, que también cayeron.
–Hace algunos días el asesor presidencial Jaime Durán Barba dijo que no hay hambre en el país y que si hay, es por culpa del gobierno anterior...
–En febrero intentaban decirnos que era la herencia. Desde marzo para acá los funcionarios con los que tratamos se empezaron a dar cuenta de que la crisis es real y más allá de lo que intenten mostrar, ya no tienen cómo justificar lo que está pasando y se sabe que es producto de las medidas económicas y el plan económico del Presidente. Ellos en privado reconocen esto, pero dicen que no tienen plata para dar soluciones. Si el municipio puede cambiar partidas, yo creo que el gobierno provincial también tiene herramientas para hacerlo. Estoy esperando en estas horas una respuesta para ver si la provincia aumenta los cupos a comedores. Si no, esta semana comenzaré a mover las partidas para dar comida a nuestra gente. Le pedí a los maestros que abran las puertas de todos los comedores, a las sociedades de fomento, a los clubes, a los centros de jubilados, que abran sus puertas para recibir a los vecinos que no tienen un plato y que nosotros nos encargaremos de llevar comida.
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http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-300508-2016-05-29.html
Verdad y transparencias en épocas de Macri, por Ricardo Augusto Nissen (para "Página 12" del 29-05-16)
1 Hace unos pocos días, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, volvió a manifestar que, en noviembre de 2015, los argentinos votaron un cambio, que tenía y tiene que ver fundamentalmente con la verdad y con la trasparencia. Esta manera de razonar coincide con lo expuesto por algunos de sus más entusiastas seguidores, que ponen como ejemplo, para avalar lo expuesto, la constitución por Macri de un fideicomiso al cual se lo ha denominado como “ciego”, en el cual nuestro presidente habría traspasado fiduciariamente las acciones que es titular en las empresas “4 Leguas SA”, “Agropecuaria del Guayquirao SA”, “Molino Arrocero SA” y “María Amina SA”, como así también su participación del fideicomiso “Inmobiliario Caminito”.
2 Sin embargo, y salvo que la Real Academia de la Lengua Española haya cambiado el significado de las palabras “verdad” y “transparencia”, la realidad no parece apoyar ni sostener tales manifestaciones, pues la aparición de los Panamá Papers, los primeros días del mes de abril, y la acabada demostración –ahora confirmada por su propia declaración jurada presentada a la Oficina Anticorrupción– de la participación de Mauricio Macri en la ilegítima actividad off shore, a través de compañías fantasmas y abultadas cuentas bancarias, parecen demostrar exactamente lo contrario y, al respecto, la delegación de la administración de su patrimonio en un fideicomiso, por más “ciego” que este fuera, nada aporta a la tan cacareada transparencia, que hoy brilla por su ausencia.
3 Ni bien se conoció el 3 de abril del corriente año, la activa participación empresaria del presidente de la República en las denominadas “cloacas fiscales” del mundo, sus más fieles seguidores, entre ellas la titular de la Oficina Anticorrupción, la inefable Laura Alonso, siguiendo las iniciales declaraciones de Mauricio Macri, negaron que ello constituyera delito alguno, sino que era un instrumento más para operar financieramente en el mundo, en especial cuando, como aquel declaró públicamente al día siguiente en los medios de mayor repercusión en el ámbito empresario nacional, su inclusión en la sociedad “Fleg Trading Ltd.” había sido un capricho de su padre, ocupando solo el cargo de “director ocasional”, en una sociedad que nunca había tenido actividad comercial. Pero como las mentiras tienen patas cortas, esas afirmaciones no soportaron el menor de los análisis ni el paso del tiempo, pues la acabada demostración, durante las semanas siguientes, de que Mauricio Macri no solo tenía también activa participación en otras compañías constituidas en paraísos fiscales, sobre las que nunca dio la menor explicación (Kagemusha SA), sino que su afición por las compañías simuladas venía de antiguo (caso “Ophalsen”, del año 1995), sumado al hecho de que la sociedad “Fleg Trading Ltda.”, constituida en Bahamas, estaba muy lejos de ser una sociedad inactiva e improductiva, obligaron a Mauricio Macri, para ratificar los principios de transparencia que tanto predicó durante su campaña electoral, a hacer conocer a la comunidad la puesta en marcha de un “fideicomiso ciego” para que una empresa privada administre sus bienes mientras dure su mandato, denunciando, el día 8 de abril de 2014, ser propietario de bienes por la suma de 52 millones de pesos, según su última declaración jurada a esa fecha, suma que implicaba un 26 por ciento más de lo que había declarado en el año 2014.
4 El fideicomiso es una figura legal que fue muy resistida en la República Argentina, hasta el año 1995, cuando fue incorporada a nuestra legislación por la ley 24.441. Recordemos al respecto que fue en esa época cuando el fraude empresario estaba en su total apogeo, traducido en el uso indiscriminado de las sociedades off shore, la utilización de la “contabilidad creativa” en los estados contables de las principales compañías nacionales, las estafas corporativas a terceros y minorías accionarias, a través de la manipulación de los “aportes irrevocables “ y “resultados no asignados”, así como la incorporación a la legislación concursal de la dudosa figura del “cramdown” por la ley 24.522 de concursos y quiebras, también proveniente del derecho anglosajón, que por entonces se había convertido en el especial referente de nuestros legisladores nacionales.
Concretamente, el fideicomiso es un convenio por el cual una persona –fiduciante– transmite a otro la propiedad de ciertos bienes, obligándose el que lo recibe –fiduciario– a administrarlos bien y fielmente por cierto tiempo, al cabo del cual debe entregarlos a la persona indicada en el contrato, que puede ser el primer transmitente o un tercero, al cual la ley lo conoce como “beneficiario” o “fideicomisario”. La finalidad de este contrato, a diferencia del denominado “fideicomiso ciego” de Macri, no es exhibir la transparencia de la administración de un patrimonio particular, sino la creación de un patrimonio separado, tanto del patrimonio del fiduciante como del fiduciario, totalmente invulnerable respecto de las acciones que pudieran iniciar los acreedores particulares de uno y otro, quienes carecen de la posibilidad de embargar y ejecutar dichos bienes. Este es el secreto y la finalidad del fideicomiso, y como toda figura legal, que tiende a restringir de alguna manera la responsabilidad patrimonial de una persona en el cumplimiento de sus obligaciones, el fideicomiso puede convertirse fácilmente en un instrumento de fraude, como ha acontecido en nuestro país, que pasó a ser la herramienta preferida de muchos dirigentes inescrupulosos y poco afectos a la transparencia y al cumplimiento de la ley, cuando la Inspección General de Justicia, a partir del año 2003 comenzó a combatir la radicación en la República Argentina de las sociedades off shore, a las cuales llegó expresamente a prohibir, a través de la Resolución General nº 7/2005, que actualmente rige, conforme lo dispone el artículo 218 de la Resolución 7/2015.
5 De manera tal que el contrato de fideicomiso , por mas “ciego” que se lo llame –en el sentido que en el convenio que nos ocupa, las partes se comprometieron a no comunicarse directa o indirectamente, cuestión realmente imposible de creer–, no constituye una herramienta susceptible de dar transparencia a la administración de ningún patrimonio, pues ello no dependerá del fiduciante, sino de la lealtad y diligencia del fiduciario que, en el caso particular, es una sociedad anónima, de carácter privado, que tendrá su cargo la administración de las acciones que Macri es titular y cuyo fundador, el Escribano General de la Nación, el notario Carlos Marcelo D´Alessio, responde directamente en su función oficial a la Presidencia de la Nación.
6 No parece entonces que este tan particular fideicomiso pueda ser ejemplo de transparencia alguna, en especial cuando, según sus cláusulas, el Presidente se reserva el derecho de “remover” a su administrador sin expresión de causa y mediante una simple notificación por escrito y en el mismo sentido, si bien se pactó en el aludido convenio que el fiduciario solo podrá vender o transferir los activos que impliquen conflicto de intereses para el Presidente de la Nación, estas decisiones deberán ser consultadas por el fiduciario con la Oficina Anticorrupción, que curiosamente encabeza Laura Alonso, esto es, la primera que salió a defender la participación de Macri en las empresas off shore, todo lo cual poco aporta a la credibilidad de este mecanismo y muy lejos se encuentra de ser un acabado ejemplo del concepto de transparencia, máxime cuando en su primera declaración jurada como Presidente de la Nación, Mauricio Macri reveló ser titular de una cuenta en Bahamas de 18 millones de pesos y ser propietario de un patrimonio que equivale a más del doble que como candidato, esto es, tener un patrimonio de 110 millones de pesos en lugar de 52, suma con la cual, pretendiendo dar un ejemplo de transparencia, creó un fideicomiso ciego hace menos de 50 días, ofendiendo, una vez más, la inteligencia de los habitantes de nuestra República Argentina.
Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-300503-2016-05-29.html
EL PANDEMONIO, por Javier Corcuera (para "INFOSIBERIA" del 10-05-16)
El análisis de Myriam Bregman sobre el fallo que condena a la revista Barcelona a pagar 40 mil pesos a Cecilia Pando por una contratapa.
Por Javier Corcuera
@JavierCorcuera2
¿Es el humor condenable?
La jueza Nóvile demostró que sí. Que se puede condenar a una publicación a pagar 40 mil pesos por una contratapa satírica. Es decir: por una crítica, por una burla, por un poco de humor.
¿Quién promovió la causa?
Cecilia Pando, que defiende a los genocidas de la última dictadura cívico militar presidiendo la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina, sostuvo que la sentencia “no vulnera la libertad de expresión”. Alegó que le hicieron muchas sátiras, “pero nunca faltándome el respeto, como hizo Barcelona”. También dijo que CFK debería haber reaccionado ante las tapas de la revista Noticias.
El análisis de Myriam Bregman
La diputada del FIT, Myriam Bregman, señaló a radio Caput en una entrevista de Juan Martín Ramos Padilla, su absoluto repudio a “un hecho que es un cercenamiento a la libertad de expresión. Es algo cercano a la censura. Según la jurisprudencia vigente desde el 83, las expresiones políticas son ajenas a cualquier forma de criminalización. Esperemos que las instancias superiores puedan revertir este fallo”.
Según Bregman, este fallo es un nuevo símbolo del retroceso emprendido por un gobierno reaccionario, como “los trabajadores en Jujuy que están siendo llevados a juicio oral por compulsión a la huelga, es decir, por haber protestado en su establecimiento, algo que es un mensaje político. Otro ejemplo es cuando le quisimos preguntar al Jefe de Gabinete cuál es la posición del Poder Ejecutivo sobre la teoría de los dos demonios, y él se negó a contestar”.
Publicado en:
http://infosiberia.com/2016/05/10/el-pandemonio/
INFORMACIÓN RELACIONADA:
Google no eliminará el video-cómic erótico de Cristina Kirchner
Página/12 realzó la voz de Barcelona
Por Javier Corcuera
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¿Quién promovió la causa?
Cecilia Pando, que defiende a los genocidas de la última dictadura cívico militar presidiendo la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina, sostuvo que la sentencia “no vulnera la libertad de expresión”. Alegó que le hicieron muchas sátiras, “pero nunca faltándome el respeto, como hizo Barcelona”. También dijo que CFK debería haber reaccionado ante las tapas de la revista Noticias.
El análisis de Myriam Bregman
La diputada del FIT, Myriam Bregman, señaló a radio Caput en una entrevista de Juan Martín Ramos Padilla, su absoluto repudio a “un hecho que es un cercenamiento a la libertad de expresión. Es algo cercano a la censura. Según la jurisprudencia vigente desde el 83, las expresiones políticas son ajenas a cualquier forma de criminalización. Esperemos que las instancias superiores puedan revertir este fallo”.
Según Bregman, este fallo es un nuevo símbolo del retroceso emprendido por un gobierno reaccionario, como “los trabajadores en Jujuy que están siendo llevados a juicio oral por compulsión a la huelga, es decir, por haber protestado en su establecimiento, algo que es un mensaje político. Otro ejemplo es cuando le quisimos preguntar al Jefe de Gabinete cuál es la posición del Poder Ejecutivo sobre la teoría de los dos demonios, y él se negó a contestar”.
Publicado en:
http://infosiberia.com/2016/05/10/el-pandemonio/
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La censura democrática y las lágrimas de Jorge Triaca, por Carlos Malbrán (para "INFOSIBERIA" del 17-05-16)
¿Cómo funciona la censura democrática? El uso de los maquilladores de imagen y la sensibilidad de los insensibles.
Por Carlos Malbrán
La censura tradicional
En el siglo XVI, ya casi nadie dudaba de la esfericidad de la Tierra, porque la aventura del delincuente Colón la había demostrado. Quedaban algunos reaccionarios, que se negaban a admitir lo evidente, fundamentalmente porque se le venía abajo el negocio del “temor al más allá”. El poder de la Santa Inquisición se basaba en eso, pero como nunca falta un díscolo, apareció Giordano Bruno afirmando que el sol no sólo era una estrella, sino que era mucho mayor que este planeta; sostenía la existencia de múltiples sistemas solares sobre la infinitud del universo, y afirmaba que en ellos había vida. ¿Cómo?, dijeron, ¿entonces el curro de Adán y Eva no va más? ¡Esto no puede ser!, gritaron. ¡Esto es lo que se saca con poner universidades en todos lados! ¡Paremos esta locura!
Entonces, Roberto Belarmino, algo así como el Bonadío de aquellos tiempos, porque procesaba de acuerdo al beneficio de los poderosos, (y fue el que más adelante llevaría el juicio contra Galileo), luego de largos años de prisión, lo condenó y Giordano Bruno fue incinerado alegremente en una hoguera, en torno de la cual, el pueblo reunido comía choripanes y pororó, porque ya había llegado el maíz a Europa.
Como vemos en ese tiempo, la censura era más directa, más clara, menos sofisticada, y así permaneció durante mucho tiempo. El modo de producción determinaba la estructura del poder, éste decretaba la ley y el púlpito la difundía y establecía no sólo en qué había que creer, sino también cómo había que vestir, qué comer, cómo se debía comportar el individuo para ser aceptado por la sociedad. La imprenta, único medio de información, era rigurosamente controlado.
¿Un libro nos contradice?
Lo quemamos y listo.
¿Un tipo nos desmiente?
Lo quemamos y listo.
La censura democrática
Los tiempos cambiaron y cuando ya no se vio bien eso de andar quemando personas, (los libros se siguen quemando hasta nuestros días), se optó por el control de la información. Al principio no era algo tan alevoso, porque el periódico, que fue el primer medio masivo, vivía de suscriptores u ocasionales lectores que, para decirlo de algún modo, “compraban noticias”. Pero los dueños del poder descubrieron que servía para vender, y comenzaron a usarlo. El medio, que hasta entonces era fiel a quien lo leía, pasó a depender de quien anunciaba en él, y como no se puede hablar mal de quien te sustenta, la noticia terminó manipulada a favor de las grandes corporaciones. El propio informante se convirtió en una de ellas, cuando conoció su poder como formador de la opinión pública. Para tener una idea de hasta donde ha llegado esto digamos que anualmente son necesarios 75.000 árboles para producir el papel de la edición dominical del New York Times.
La aparición de la radio y la televisión no hizo sino ampliar las posibilidades de maniobra y así llegamos a la sobresaturación de noticias, lo que está lejos de ser mejor información, sino que suele ser todo lo contrario, porque la información determinante para que el receptor pueda posicionarse correctamente y tomar decisiones es distorsionada o termina oculta en un mar de noticias frívolas o irrelevantes. Una inmensa cortina de humo propagada mundialmente gracias a los avances de la tecnología, que nos permiten estar conectados y supuestamente actualizados todo el tiempo. Algo que Ignacio Ramonet define como “censura democrática”. Lo que si bien es menos sanguinario que mandar Giordanos a la hoguera, no es menos represor.
Ya no es el púlpito, sino los medios los que difunden y establecen, en qué hay que creer; cómo hay que vestir, qué comer; hoy determinan hasta cuales deben ser las medidas del cuerpo de una mujer y cómo debemos comportarnos en la vida. Un buen ejemplo de ello es la reciente publicidad de Chevrolet, exponente de la meritocracia, todo un canto al arribismo y el individualismo para vender automóviles. El mensaje es: “el que llegó arriba, es porque quiso, el que no, es porque no se lo propuso, o no se esforzó lo suficiente”. Pero no nos hablan de igualdad de condiciones, porque las posibilidades no son las mismas para el nacido en un colchón de plumas de canario, que las de quien vino al mundo rodeado de miseria. A través del anuncio publicitario gente que se enriqueció ilícitamente durante dictaduras, en las que se apoyó para “desaparecer” dificultades sindicales o políticas; que licuó las deudas de sus empresas y las heredó a todo el pueblo; que estatizó sus fracasos y socializó la miseria, nos habla de esforzarnos y luchar contra la corriente. La “filosofía estatal oficial” es darwinista: sólo sobreviven los más aptos. “Sálvese quien pueda”. La conducta a seguir para ser exitoso y por ende aceptado en esta sociedad, es subir, subir, subir, sin importar sobre la cabeza de quién.
¿Qué es eso de planes incluir, que conectan a esos negritos de mierda a Internet? ¿Qué es eso de asignar una Asignación Universal por hijo a los de menos recursos y encima exigirles que para cobrarla los tienen que mandar a escuelas y llevarlos a vacunación y controles médicos que todos pagamos? Aquí el problema ya lo aclaró Ricardo Buryaile, el Ministro de Agricultura: “Con el anterior gobierno nos habíamos acostumbrado a comer barato.”
Los maquilladores de imagen
Pero como nunca ha sido fácil justificar aquella frase que hiciera famoso al Presidente Menem: “Estamos mal, pero vamos bien”, aparece aquí un personaje propio de la nueva era de los medios: el “maquillador de imagen”. El ecuatoriano Durán Barba es todo un especialista y puede considerárselo el artífice de haber llevado a Mauricio Macri al poder. Algo que él mismo consideró “casi un milagro”, tarea que comenzó con esconder el pasado de su cliente, despojándolo de su temible apellido para convertirlo en “Mauricio” y ocultar su derechismo tras el revolucionario concepto de la palabra “cambio”.
Hoy, con los recursos del Estado, él y un equipo de más de cuarenta personas, vigila todos los días noticias y redes sociales para intentar detener la caída de la imagen del gobierno y el Presidente, que continúan en descenso. Preparan los guiones de producciones que intentan “humanizar” a los funcionarios encargados de los inhumanos despidos y otras medidas antipopulares, tales como presentar a Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal, o Juliana Awada, vestidas de “entrecasa” y “sorprendidas” haciendo compras en un supermercado, como “cualquier señora”, en el que “casualmente” se encuentran también las cámaras de los grandes medios; o desviar la atención del hecho de que el Presidente casi no se puede mover, porque donde va lo espera gente para recordarle a su progenitora, y lo muestran visitando a un tortero que le mandó 100 pesos y a su señora, a los que “sorprende”, (un poco sobreactuada la sorpresa, hay que admitirlo), con su llegada. Claro, hay que aclarar que nadie anda visitando gente con un micrófono prendido en la solapa y otros pormenores.
Cualquier detalle resulta bueno para manipular la información. No sabemos si cuando Giordano Bruno ardía en la hoguera alguien sintió profundo dolor, es probable que alguna dama, porque dicen que el tipo era pintón, pero fue un llanto inservible para ningún fin; tanto que no lo consigna la historia, porque a veces, en cambio, hay lágrimas que son muy útiles.
Las lágrimas de Jorge Triaca
Hace unos días el ministro de Trabajo Jorge Triaca concurrió al Congreso, donde fustigó el proyecto de una ley anti despidos ya aprobada por el Senado, que el Presidente se apresta a vetar, y advirtió que esto crearía un cepo a la creación de nuevo empleo. Después de más de 140 mil despedidos en cuatro meses, sostuvo que a su juicio, “no hay crisis en materia de empleo”, lo que sacó de sus casillas al diputado por Santa Fe Marcos Cleri, quien lo increpó por la gestión que llevó adelante su padre, Jorge Triaca, como interventor de la ex Somisa. “En San Nicolás no lo recuerdan muy bien a su padre porque terminó entregando a cada trabajador. Usted tiene que defender a los trabajadores”, le reprochó.
“Lamentablemente no está mi padre para responderle”, contestó Triaca, quien, con la voz quebrada, agregó: “uno tiene que respetar la tarea y trayectoria; tampoco cargarlo en los hijos”. “Me parece que eso por lo menos es injusto”, tras lo cual el diputado Cleri presentó sus disculpas. “Se las acepto”, respondió el ministro.
El lagrimeo del ministro tuvo inmediata repercusión en todos los medios, porque se trataba de “lágrima útiles”, una clara demostración de que los funcionarios son sensibles y aman a sus progenitores. Un diputado opositor había hecho llorar a Jorge Triaca, que en estos días despidió a 280 trabajadores de su ministerio que ganaban 9 mil pesos, para contratar 120 militantes PRO, con un sueldo de 23 mil, sin derramar una lágrima, y el 28 de abril pasado concurrió a una misa en memoria Miguel Egea, socio de los represores de la ESMA y titular de sociedades offshore aún activas, vinculadas con integrantes del Grupo de Tareas que comandaba Eduardo Massera. El titular de la cartera de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación ya había publicado un aviso fúnebre para conmemorar la muerte de Egea, en el diario La Nación: “Rezamos una oración en tu memoria y acompañamos a Bárbara en este profundo dolor”.
No sabemos si este “profundo dolor” provocó lágrimas, porque si así fue, esas no fueron publicadas por los medios.
Publicado en:
http://infosiberia.com/2016/05/17/la-censura-democratica-y-las-lagrimas-de-jorge-triaca/
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sábado, 28 de mayo de 2016
EL TERCER SEMESTRE, por Horacio Verbitsky (para "Página 12" del 22-05-16)
COMO VETAR LEYES Y GANAR AMIGOS, SEGUN EL CURIOSO MANUAL PRO
Ante los trabajadores que quedan en una planta que perdió a un tercio de su plantel y precarizó al resto, Macrì anunció su primer veto: la prohibición de despedir trabajadores que, a su juicio, limita la libertad. La promesa de controlar la inflación y reactivar la economía en el segundo semestre no se sostiene en ningún hecho comprobable. Massa quiso terciar y terminó con el bloque partido. Los proyectos PYME del FpV y el FR pueden apurar un segundo veto.
Por Horacio Verbitsky
“Hay que vender la idea de que el país tiene una base sólida”, postula con entusiasmo Federico Sturzenegger. El diario La Nación destaca su “evidente tranquilidad” que atribuye a la exitosa solución al problema de la deuda, que le permite concentrarse en la tarea que todo el gobierno considera primordial. “Estamos obsesionados con reducir el gasto público. Esa es una tarea permanente”, dice. Ahora que “ya nadie duda sobre si la Argentina va a poder cumplir con sus compromisos” la recuperación será “muy, muy rápida y significativa”. Para Sturzenneger, la reactivación se producirá en el segundo semestre.
Estas declaraciones fueron formuladas el 11 de junio de 2001, cuando era Secretario de Política Económica durante el último ministerio de Domingo Cavallo, bajo la presidencia de Fernando de la Rúa. A 15 años de distancia se conoce lo sucedido: el megacanje no solucionó el problema de la deuda, sólo la incrementó en decenas de miles de millones de dólares. Ese dinero financió la fuga por parte de las grandes empresas, que expatriaron sus capitales antes de que los ingenuos mortales fueran atrapados por el corralito. La reactivación no fue rápida ni significativa, sino que se profundizó la recesión, mientras la reducción del gasto público se limitó a la merma del 13 por ciento en los ingresos de jubilados y trabajadores del Estado, y fue devorada por la cuenta de intereses del nuevo endeudamiento. Además tuvo consecuencias personales para el locuaz vocero: la Corte Suprema confirmó el procesamiento de Sturzenegger por negociaciones incompatibles con la función pública. Si aún no ha llegado a juicio ha sido por la protección política que le acordó Maurizio Macrì, quien lo hizo presidente del Banco Ciudad, diputado nacional y ahora presidente del Banco Central, mientras pretende que el suyo es un gobierno honesto y transparente. Este blindaje contra las consecuencias de sus actos permite que Sturzenegger mantenga el optimismo bobo de entonces, compartido con la plana mayor de la nueva Alianza que integra, y vuelva a vaticinar primores para el segundo semestre, en este caso descenso de la inflación, que a fin de año caería al 2 por ciento mensual, desde el 6,5 por ciento de abril, lluvia de inversiones en dólares, megaplanes de obras públicas, empleo auténtico y no inútil, crecimiento, felicidad y globos. El problema es que hoy como entonces estas expresiones de deseos no tienen correlato en la realidad. El gobierno necesitaría un año de tres semestres para ver sus vaticinios hechos realidad. Mientras, se limita a repetir slogans de campaña, con promesas que suenan muy atractivas pero que no tienen la menor posibilidad de cumplirse.
Esa independencia del discurso en relación con los datos de la realidad no es una exclusividad argentina. En su edición del viernes el diario de registro de la política estadounidense, el Washington Post, publicó una columna sobre lo que llamó “un mundo post fáctico”, en el que el público ni siquiera se preocupa por saber si los hechos que se le presentan son verdaderos. Se detectó una tendencia general a creer en los supuestos hechos que confirman las opiniones preexistentes y desechar aquellos que las contradicen. Este fenómeno se potencia en las redes sociales, donde quienes sostienen las opiniones más fuertes son los menos inclinados a modificar sus puntos de vista y tienden a rechazar como tendenciosa cualquier corrección basada en datos. Otra publicación estadounidense atenta al mismo fenónemo es la revista New Yorker donde Jill Lepore escribió que la enorme cantidad de datos disponibles vuelve a las personas cínicas respeto de la verdad misma. “Con tantas fuentes de información disponibles, es mejor suponer que son todas erróneas. Si la verdad está pasada de moda, si vivimos realmente en un mundo post fáctico, no hay ningún motivo para que los mentirosos se avergüencen”. Pese a que Donald Trump miente una y otra vez en su campaña y que sus falsedades son de inmediato señaladas, “esto no incide en su comportamiento ni en el de sus seguidores”, dice el Post. También el referendo sobre la posible salida británica de la Unión Europea está plagado por un mal uso intencional de los datos, agrega. Pese a que ha sido demostrada su falsedad, la cifra de 350 millones de libras por semana que Gran Bretaña pagaría a la Comisión Europea, sigue pintada en el exterior de los ómnibus como argumento de campaña, sin que nada cambie. La conclusión es que en la era de las redes sociales, a los políticos, los militantes, los programas robot y los gobiernos les resulta fácil manipular las noticias y al público cada vez más difícil corregirlo, aún cuando se lo proponga.
Lágrimas y sonrisas
Sturzenegger hizo un curso profesional para dominar ese arte de divorciar el discurso de la realidad. En 2013, el consultor ecuatoriano Jaime Duran Barba lo preparó para el debate con los otros aspirantes a la diputación por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En una conferencia en la universidad neoyorquina de Columbia, Sturzenegger narró muy divertido cuáles fueron esas enseñanzas:
1. No proponer nada. La gente no está preocupada por esas cosas, que no son relevantes.
2. No explicar nada. Si se explica qué es la inflación, habría que decir que la emisión monetaria genera inflación, que entonces debería reducirse la emisión, y que si se reduce la inflación habría que hacer un ajuste fiscal y que si se hace un ajuste fiscal la gente va a perder su trabajo. Eso es lo que no hay que decir. Desde el gobierno se puede hacer lo que se considera necesario, pero no hay que decirlo en medio de un debate. Mejor decir que están mintiendo con los números de la inflación o decir cualquier cosa; hablar de los hijos de uno. No importa.
3. No atacar a nadie. A la gente no le gusta ver a alguien agresivo.
4. No defenderse de ningún ataque.
Las personas más sensibles pueden llegar a las lágrimas al constatar con un diario en las manos la oposición entre los duros hechos que aprecia en su vida cotidiana, y el relato con que los presentan políticos siempre sonrientes. “Vamos a estar mejor, confíen”, dijo el presidente Macrì en Santiago del Estero. Su viceministro de Hacienda, Pedro Lacoste, anunció que en el segundo semestre bajará en forma drástica la inflación y “la economía va a crecer a una tasa que nos sorprenderá a todos”. El propio presidente y su ministro de Obras Públicas, Rogelio Frigerio, pregonan que dada la confianza que el mundo tiene en la nueva Argentina en el mítico segundo semestre diluviaràn inversiones sobre el país. A esta altura, lo repiten con una sonrisa como un acto de fe en el que ni ellos creen, porque nada de lo que esperaban para el primer semestre ha ocurrido, más allá de los gestos políticos interesados del gobierno de Estados Unidos, cuyo propósito es favorecer la transferencia de utilidades de sus empresas, incrementar el superávit comercial con la Argentina, recuperar el control perdido sobre las políticas de seguridad y defensa con pretexto de la lucha contra el narcotráfico y quitar del mapa una pieza fundamental en el realineamiento regional, que en 2005 le dio la espalda al ALCA en la cumbre de Mar del Plata, donde Lula, Kirchner y Chávez desairaron a George W. Bush. Hoy sólo queda Lula, y reducido a luchar por su supervivencia política. Al anunciar el veto a la ley de emergencia que prohíbe los despidos, Macrì dijo que en un año se verían los frutos del camino emprendido, el famoso tercer semestre del año verde. Macrì no para de repetir que desde hace cinco años la economía no crece ni crea empleo privado, lo cual es lisa y llanamente falso. En su página El Revelador sobre Periodismo de Datos, la especialista informática María Soledad Escobar muestra que en esos años estigmatizados por Macrì, el PIB argentino creció en porcentaje más que los de Alemania, España, Estados Unidos, Francia e Italia sumados. Como enseña Durán Barba, mejor hablar de los hijos de uno.
Tocata y fuga
El informe de coyuntura 19 de CIFRA, realizado por los investigadores Mariano Barrera, Mariana González y Pablo Manzanelli, analiza las encrucijadas de la política económica de la Alianza Cambiemos y permite prever que este año el crecimiento será negativo. La devaluación nominal del 60 por ciento y la simultánea disminución o supresión de retenciones produjeron un salto inflacionario, que fue del 1,7 por ciento del mes electoral de octubre de 2015 al 6,5 por ciento de abril, por el fuerte aumento en las tarifas de servicios públicos, lo cual da un índice anualizado de 40,7 por ciento, aun con las optimistas predicciones del Banco Central. Esto implicó una caída del poder adquisitivo del salario del 12 por ciento (que podrá recuperarse según resulten las negociaciones paritarias) y una fuerte retracción del consumo, que en abril fue del 6,6 por ciento interanual. Mayor aún fue la caída en la construcción, que llegó al 22,7 por ciento en los cuatro primeros meses del año. La industria sólo retrocedió 3,4 por ciento interanual en el primer bimestre del año según datos de la UIA. Pero los cambios verificados en la composición del comercio exterior sugieren que estas son apenas las primeras brisas de un viento helado que se aproxima. “Se advierte un ascenso en las importaciones de vehículos finales (44 por ciento) y bienes de consumo (6 por ciento), y una fuerte caída de los insumos intermedios (-12 por ciento), combustibles y lubricantes (-16 por ciento), piezas y accesorios para bienes de capital (-2 por ciento), y bienes de capital (-1 por ciento). Además de los automóviles, entre los bienes que más aumentaron sus importaciones se encuentran juguetes, muebles, calzado, abonos”. Aún así, la devaluación no logró más que una recomposición parcial del tipo de cambio multilateral, que es el que mide la competitividad externa respecto de los principales socios comerciales. Su aumento del 36 por ciento entre noviembre y febrero ubica el tipo de cambio real en niveles similares a los de octubre de 2014, y dado el ritmo inflacionario se seguirá apreciando en los próximos meses, erosionando la competitividad externa. Lejos de producirse la lluvia de dólares pronosticada, lo que se incentivó fue la fuga de capitales, que en el primer bimestre del año fue de 3.000 millones de dólares mensuales, 364 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Las clases altas no disminuyen su consumo; lo que se fuga es la inversión. Esta hemorragia recién se contuvo en marzo, cuando el Banco Central llevó al 38 por ciento la tasa de las LEBACS, lo cual es tóxico para la inversión y promueve la especulación financiera, cosa que no cambia por la disminución posterior a 36,75 por ciento. Esta acelerada reanudación de la fuga (característica del modelo de acumulación de capital impuesto por los principales agentes económicos, con una burguesía media y alta que calcula su rentabilidad en dólares) es apenas una primicia del nuevo ciclo de endeudamiento iniciado por el acuerdo con los fondos buitre con la emisión de 12.500 millones de dólares en bonos. De acuerdo a lo expuesto en sus fundamentos, el objetivo es cubrir como mínimo “el programa de reducción gradual del déficit fiscal anunciado por el ministro de Hacienda y Finanzas: reducción del déficit fiscal al 4,8 por ciento del PIB en 2016, al 3,3 por ciento en 2017, al 1,8 por ciento en 2018 y al 0,3 por ciento en 2019”. Aunque no hubiera otras necesidades que estas, el nuevo endeudamiento externo con privados en moneda extranjera alcanzaría este año los 47.825 millones de dólares, o 19,6 por ciento del Producto Interno Bruto, casi tres veces más que al asumir Macrì. En el último año de su mandato presidencial, con una proyección de 120.000 millones de dólares, esa deuda implicaría un tercio del PIB de 2019. Así, este nuevo ciclo de endeudamiento externo, que no se destinará a financiar inversiones productivas sino gastos corrientes y a cubrir el déficit externo, en un escenario de escasas oportunidades de inversión tenderá a alimentar la fuga de capitales al exterior. La conclusión de CIFRA es que si bien algunas de las medidas implementadas suponen un aumento de la rentabilidad, y por ende un incentivo a la inversión, la caída del consumo interno ejercerá presiones contrarias en un escenario en el que los mercados externos no dan indicios de expansión sino más bien lo contrario. “La recesión económica será contemporánea a una fuerte especulación financiera fomentada por el alto rendimiento en dólares de la tasa de interés que fija el Banco Central. En ese marco, el elevado endeudamiento externo implícito en el programa fiscal y el acuerdo con los Fondos buitre puede generar, si se accede exitosamente al crédito internacional, las divisas para compensar la restricción externa y financiar la fuga de capitales, que ya no estará originada en ganancias productivas sino en la renta financiera. Se trata de un escenario sumamente regresivo y con fuertes pugnas distributivas que, a diferencia de otras etapas históricas, no tiene una crisis económica que la precede y la legitima. Ello preanuncia la intensificación de conflictos sociales, no solo entre el capital y el trabajo sino también entre las fracciones hegemónicas del capital (banca transnacional y terratenientes pampeanos) y los grupos económicos locales ligados al ámbito industrial para intentar imponerse en la nueva estructura de precios y rentabilidades relativas”.
Reaparece la maldición de la deuda.
Imagen: CIFRA.
El endeudamiento financia la fuga.
Imagen: CIFRA.
La caída del salario real.
Imagen: CIFRA.
La inflación ya pasa del 40 por ciento.
Imagen: CIFRA.
Publicado en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-299942-2016-05-22.html
Ante los trabajadores que quedan en una planta que perdió a un tercio de su plantel y precarizó al resto, Macrì anunció su primer veto: la prohibición de despedir trabajadores que, a su juicio, limita la libertad. La promesa de controlar la inflación y reactivar la economía en el segundo semestre no se sostiene en ningún hecho comprobable. Massa quiso terciar y terminó con el bloque partido. Los proyectos PYME del FpV y el FR pueden apurar un segundo veto.
Por Horacio Verbitsky
“Hay que vender la idea de que el país tiene una base sólida”, postula con entusiasmo Federico Sturzenegger. El diario La Nación destaca su “evidente tranquilidad” que atribuye a la exitosa solución al problema de la deuda, que le permite concentrarse en la tarea que todo el gobierno considera primordial. “Estamos obsesionados con reducir el gasto público. Esa es una tarea permanente”, dice. Ahora que “ya nadie duda sobre si la Argentina va a poder cumplir con sus compromisos” la recuperación será “muy, muy rápida y significativa”. Para Sturzenneger, la reactivación se producirá en el segundo semestre.
Estas declaraciones fueron formuladas el 11 de junio de 2001, cuando era Secretario de Política Económica durante el último ministerio de Domingo Cavallo, bajo la presidencia de Fernando de la Rúa. A 15 años de distancia se conoce lo sucedido: el megacanje no solucionó el problema de la deuda, sólo la incrementó en decenas de miles de millones de dólares. Ese dinero financió la fuga por parte de las grandes empresas, que expatriaron sus capitales antes de que los ingenuos mortales fueran atrapados por el corralito. La reactivación no fue rápida ni significativa, sino que se profundizó la recesión, mientras la reducción del gasto público se limitó a la merma del 13 por ciento en los ingresos de jubilados y trabajadores del Estado, y fue devorada por la cuenta de intereses del nuevo endeudamiento. Además tuvo consecuencias personales para el locuaz vocero: la Corte Suprema confirmó el procesamiento de Sturzenegger por negociaciones incompatibles con la función pública. Si aún no ha llegado a juicio ha sido por la protección política que le acordó Maurizio Macrì, quien lo hizo presidente del Banco Ciudad, diputado nacional y ahora presidente del Banco Central, mientras pretende que el suyo es un gobierno honesto y transparente. Este blindaje contra las consecuencias de sus actos permite que Sturzenegger mantenga el optimismo bobo de entonces, compartido con la plana mayor de la nueva Alianza que integra, y vuelva a vaticinar primores para el segundo semestre, en este caso descenso de la inflación, que a fin de año caería al 2 por ciento mensual, desde el 6,5 por ciento de abril, lluvia de inversiones en dólares, megaplanes de obras públicas, empleo auténtico y no inútil, crecimiento, felicidad y globos. El problema es que hoy como entonces estas expresiones de deseos no tienen correlato en la realidad. El gobierno necesitaría un año de tres semestres para ver sus vaticinios hechos realidad. Mientras, se limita a repetir slogans de campaña, con promesas que suenan muy atractivas pero que no tienen la menor posibilidad de cumplirse.
Esa independencia del discurso en relación con los datos de la realidad no es una exclusividad argentina. En su edición del viernes el diario de registro de la política estadounidense, el Washington Post, publicó una columna sobre lo que llamó “un mundo post fáctico”, en el que el público ni siquiera se preocupa por saber si los hechos que se le presentan son verdaderos. Se detectó una tendencia general a creer en los supuestos hechos que confirman las opiniones preexistentes y desechar aquellos que las contradicen. Este fenómeno se potencia en las redes sociales, donde quienes sostienen las opiniones más fuertes son los menos inclinados a modificar sus puntos de vista y tienden a rechazar como tendenciosa cualquier corrección basada en datos. Otra publicación estadounidense atenta al mismo fenónemo es la revista New Yorker donde Jill Lepore escribió que la enorme cantidad de datos disponibles vuelve a las personas cínicas respeto de la verdad misma. “Con tantas fuentes de información disponibles, es mejor suponer que son todas erróneas. Si la verdad está pasada de moda, si vivimos realmente en un mundo post fáctico, no hay ningún motivo para que los mentirosos se avergüencen”. Pese a que Donald Trump miente una y otra vez en su campaña y que sus falsedades son de inmediato señaladas, “esto no incide en su comportamiento ni en el de sus seguidores”, dice el Post. También el referendo sobre la posible salida británica de la Unión Europea está plagado por un mal uso intencional de los datos, agrega. Pese a que ha sido demostrada su falsedad, la cifra de 350 millones de libras por semana que Gran Bretaña pagaría a la Comisión Europea, sigue pintada en el exterior de los ómnibus como argumento de campaña, sin que nada cambie. La conclusión es que en la era de las redes sociales, a los políticos, los militantes, los programas robot y los gobiernos les resulta fácil manipular las noticias y al público cada vez más difícil corregirlo, aún cuando se lo proponga.
Lágrimas y sonrisas
Sturzenegger hizo un curso profesional para dominar ese arte de divorciar el discurso de la realidad. En 2013, el consultor ecuatoriano Jaime Duran Barba lo preparó para el debate con los otros aspirantes a la diputación por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En una conferencia en la universidad neoyorquina de Columbia, Sturzenegger narró muy divertido cuáles fueron esas enseñanzas:
1. No proponer nada. La gente no está preocupada por esas cosas, que no son relevantes.
2. No explicar nada. Si se explica qué es la inflación, habría que decir que la emisión monetaria genera inflación, que entonces debería reducirse la emisión, y que si se reduce la inflación habría que hacer un ajuste fiscal y que si se hace un ajuste fiscal la gente va a perder su trabajo. Eso es lo que no hay que decir. Desde el gobierno se puede hacer lo que se considera necesario, pero no hay que decirlo en medio de un debate. Mejor decir que están mintiendo con los números de la inflación o decir cualquier cosa; hablar de los hijos de uno. No importa.
3. No atacar a nadie. A la gente no le gusta ver a alguien agresivo.
4. No defenderse de ningún ataque.
Las personas más sensibles pueden llegar a las lágrimas al constatar con un diario en las manos la oposición entre los duros hechos que aprecia en su vida cotidiana, y el relato con que los presentan políticos siempre sonrientes. “Vamos a estar mejor, confíen”, dijo el presidente Macrì en Santiago del Estero. Su viceministro de Hacienda, Pedro Lacoste, anunció que en el segundo semestre bajará en forma drástica la inflación y “la economía va a crecer a una tasa que nos sorprenderá a todos”. El propio presidente y su ministro de Obras Públicas, Rogelio Frigerio, pregonan que dada la confianza que el mundo tiene en la nueva Argentina en el mítico segundo semestre diluviaràn inversiones sobre el país. A esta altura, lo repiten con una sonrisa como un acto de fe en el que ni ellos creen, porque nada de lo que esperaban para el primer semestre ha ocurrido, más allá de los gestos políticos interesados del gobierno de Estados Unidos, cuyo propósito es favorecer la transferencia de utilidades de sus empresas, incrementar el superávit comercial con la Argentina, recuperar el control perdido sobre las políticas de seguridad y defensa con pretexto de la lucha contra el narcotráfico y quitar del mapa una pieza fundamental en el realineamiento regional, que en 2005 le dio la espalda al ALCA en la cumbre de Mar del Plata, donde Lula, Kirchner y Chávez desairaron a George W. Bush. Hoy sólo queda Lula, y reducido a luchar por su supervivencia política. Al anunciar el veto a la ley de emergencia que prohíbe los despidos, Macrì dijo que en un año se verían los frutos del camino emprendido, el famoso tercer semestre del año verde. Macrì no para de repetir que desde hace cinco años la economía no crece ni crea empleo privado, lo cual es lisa y llanamente falso. En su página El Revelador sobre Periodismo de Datos, la especialista informática María Soledad Escobar muestra que en esos años estigmatizados por Macrì, el PIB argentino creció en porcentaje más que los de Alemania, España, Estados Unidos, Francia e Italia sumados. Como enseña Durán Barba, mejor hablar de los hijos de uno.
Tocata y fuga
El informe de coyuntura 19 de CIFRA, realizado por los investigadores Mariano Barrera, Mariana González y Pablo Manzanelli, analiza las encrucijadas de la política económica de la Alianza Cambiemos y permite prever que este año el crecimiento será negativo. La devaluación nominal del 60 por ciento y la simultánea disminución o supresión de retenciones produjeron un salto inflacionario, que fue del 1,7 por ciento del mes electoral de octubre de 2015 al 6,5 por ciento de abril, por el fuerte aumento en las tarifas de servicios públicos, lo cual da un índice anualizado de 40,7 por ciento, aun con las optimistas predicciones del Banco Central. Esto implicó una caída del poder adquisitivo del salario del 12 por ciento (que podrá recuperarse según resulten las negociaciones paritarias) y una fuerte retracción del consumo, que en abril fue del 6,6 por ciento interanual. Mayor aún fue la caída en la construcción, que llegó al 22,7 por ciento en los cuatro primeros meses del año. La industria sólo retrocedió 3,4 por ciento interanual en el primer bimestre del año según datos de la UIA. Pero los cambios verificados en la composición del comercio exterior sugieren que estas son apenas las primeras brisas de un viento helado que se aproxima. “Se advierte un ascenso en las importaciones de vehículos finales (44 por ciento) y bienes de consumo (6 por ciento), y una fuerte caída de los insumos intermedios (-12 por ciento), combustibles y lubricantes (-16 por ciento), piezas y accesorios para bienes de capital (-2 por ciento), y bienes de capital (-1 por ciento). Además de los automóviles, entre los bienes que más aumentaron sus importaciones se encuentran juguetes, muebles, calzado, abonos”. Aún así, la devaluación no logró más que una recomposición parcial del tipo de cambio multilateral, que es el que mide la competitividad externa respecto de los principales socios comerciales. Su aumento del 36 por ciento entre noviembre y febrero ubica el tipo de cambio real en niveles similares a los de octubre de 2014, y dado el ritmo inflacionario se seguirá apreciando en los próximos meses, erosionando la competitividad externa. Lejos de producirse la lluvia de dólares pronosticada, lo que se incentivó fue la fuga de capitales, que en el primer bimestre del año fue de 3.000 millones de dólares mensuales, 364 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Las clases altas no disminuyen su consumo; lo que se fuga es la inversión. Esta hemorragia recién se contuvo en marzo, cuando el Banco Central llevó al 38 por ciento la tasa de las LEBACS, lo cual es tóxico para la inversión y promueve la especulación financiera, cosa que no cambia por la disminución posterior a 36,75 por ciento. Esta acelerada reanudación de la fuga (característica del modelo de acumulación de capital impuesto por los principales agentes económicos, con una burguesía media y alta que calcula su rentabilidad en dólares) es apenas una primicia del nuevo ciclo de endeudamiento iniciado por el acuerdo con los fondos buitre con la emisión de 12.500 millones de dólares en bonos. De acuerdo a lo expuesto en sus fundamentos, el objetivo es cubrir como mínimo “el programa de reducción gradual del déficit fiscal anunciado por el ministro de Hacienda y Finanzas: reducción del déficit fiscal al 4,8 por ciento del PIB en 2016, al 3,3 por ciento en 2017, al 1,8 por ciento en 2018 y al 0,3 por ciento en 2019”. Aunque no hubiera otras necesidades que estas, el nuevo endeudamiento externo con privados en moneda extranjera alcanzaría este año los 47.825 millones de dólares, o 19,6 por ciento del Producto Interno Bruto, casi tres veces más que al asumir Macrì. En el último año de su mandato presidencial, con una proyección de 120.000 millones de dólares, esa deuda implicaría un tercio del PIB de 2019. Así, este nuevo ciclo de endeudamiento externo, que no se destinará a financiar inversiones productivas sino gastos corrientes y a cubrir el déficit externo, en un escenario de escasas oportunidades de inversión tenderá a alimentar la fuga de capitales al exterior. La conclusión de CIFRA es que si bien algunas de las medidas implementadas suponen un aumento de la rentabilidad, y por ende un incentivo a la inversión, la caída del consumo interno ejercerá presiones contrarias en un escenario en el que los mercados externos no dan indicios de expansión sino más bien lo contrario. “La recesión económica será contemporánea a una fuerte especulación financiera fomentada por el alto rendimiento en dólares de la tasa de interés que fija el Banco Central. En ese marco, el elevado endeudamiento externo implícito en el programa fiscal y el acuerdo con los Fondos buitre puede generar, si se accede exitosamente al crédito internacional, las divisas para compensar la restricción externa y financiar la fuga de capitales, que ya no estará originada en ganancias productivas sino en la renta financiera. Se trata de un escenario sumamente regresivo y con fuertes pugnas distributivas que, a diferencia de otras etapas históricas, no tiene una crisis económica que la precede y la legitima. Ello preanuncia la intensificación de conflictos sociales, no solo entre el capital y el trabajo sino también entre las fracciones hegemónicas del capital (banca transnacional y terratenientes pampeanos) y los grupos económicos locales ligados al ámbito industrial para intentar imponerse en la nueva estructura de precios y rentabilidades relativas”.
Reaparece la maldición de la deuda.
Imagen: CIFRA.
El endeudamiento financia la fuga.
Imagen: CIFRA.
La caída del salario real.
Imagen: CIFRA.
La inflación ya pasa del 40 por ciento.
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EL ODIO NO TE DEJÓ VER NADA, por Juan Carlos Camussi (para "Facebook" del 25-02-16)
Te dijeron que era bipolar.
Te dijeron que era soberbia.
Te dijeron que se enriqueció.
Te dijeron que se robó todo.
Te dijeron que mató a su marido.
Te dijeron que mató a Nisman.
Te enseñaron a odiar sus zapatos, sus
vestidos, su oratoria.
Te lo dijeron tantas veces, y de tantas
formas, que te lo creíste...
Te enseñaron a odiarla...
Te ordenaron odiarla.
Y ella te lo advirtió:
"NO VIENEN POR MI, VIENEN POR
USTEDES"
Vienen por la Patria, vienen por la
Soberanía... Vienen por tu vida digna.
Vienen por tu salario... Vienen por tu
familia.
Pero te pudo el odio,
El odio que te enseñaron. El odio que te
ordenaron...
Y no pudiste ver que no se trataba de
ella...
Se trataba de vos,
Vinieron por vos,
A destruir tus derechos,
A destruir tu salario.
A destruir tus logros...
Vinieron por vos...
Pero el odio no te dejó ver nada...
Juan Carlos Camussi
en la página de facebook "La Coca es Pal Fernet" del 25-02-16
Publicado en:
https://es-es.facebook.com/LaCocaEsPalFernet/posts/522190194626557
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