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lunes, 4 de noviembre de 2013

Justo y adecuado, Por G. Mariotto, N. Busso, G. Mastrini, R. Boico, G. Peñafort, L. Lázzaro. (para "Miradas al Sur" del 03-11-13)

Miradas al Sur. Año 6. Edición número 285. Domingo 3 de Novimbre de 2013
Miradas al Sur convocó a un grupo de especialistas para que opinen sobre la sentencia que cambió a la sociedad entera. 
La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es constitucional Gabriel Mariotto. Vicegobernador de la provincia de Buenos Aires.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es constitucional. Lo sabemos desde aquella imborrable vigilia en el Senado de la Nación, cuando en la madrugada del 10 de octubre de 2009, por amplia mayoría, se dio luz a la norma que tanto esperó la democracia para redistribuir el derecho a la palabra.
Hubo que esperar mucho tiempo, hubo que trabajar muy duro. Antes de su presentación como proyecto de ley enviado por el Ejecutivo al Congreso Nacional, en foros de participación ciudadana, en lectura de legislación comparada, en la búsqueda del mejor articulado, en la recepción de aportes de los más diversos sectores de la sociedad. Luego se aportó en la Cámara de Diputados que celebró audiencias públicas y que incorporó mejoras a una ley de plena construcción colectiva.
Una vez sancionada por amplia mayoría en ambas Cámaras hubo que seguir trabajando. Para superar una a una las cautelares interpuestas, para llevar a la Justicia de primera y segunda instancia y hasta la propia Corte de Justicia de la Nación las razones que legitimaban y sustentaban su constitucionalidad. Podemos decir que hemos perdido tiempo, pero hemos ganado autoridad y reconocimiento ante toda la sociedad. La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es una ley de interés para toda la ciudadanía porque instaura un nuevo paradigma que bien lo saben quienes trabajan en el campo de la comunicación: a través de los medios de comunicación audiovisual se concreta el derecho humano a la comunicación no sólo en su dimensión individual sino con más fortaleza, en la dimensión colectiva, tal como lo ha señalado la Corte en su reciente fallo. En este sentido, el máximo tribunal rescata que en lo que atañe a la faz colectiva del derecho a la libertad de expresión, se intensifica la necesidad de intervención y regulación por parte del Estado.
La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no es un tema atractivo de por sí. Es un tema árido, de poco "gancho" dirían los marketineros de la política y la comunicación. Comparada con medidas como la Asignación Universal o el Plan Procrear, dos medidas que la gente sintió en su cabeza, en su corazón y en su bolsillo de manera contundente e inmediata, esta ley, siendo de importancia vital para la sociedad toda, despertaba interés sólo en los profesionales de la comunicación, el mundo político, el empresarial, el académico, el de las organizaciones sin fines de lucro, el sindical, el cooperativismo, en definitiva, en los sectores que por lidiar con los medios día a día conocían las perversiones que con la ley anterior y sus modificaciones había que padecer por parte de los otros grandes interesados, los dueños de los medios concentrados.
El largo tiempo transcurrido desde su promulgación hasta el día de hoy en que podemos festejar su constitucionalidad ha servido para que la difusión de la ley y el reconocimiento de los actores que la defendían y de los que la atacaban, le diera a la sociedad toda nuevos datos acerca de la importancia que revestía la ley, los intereses que defendía y los privilegios que atacaba. Diría el viejo Nietzsche "todo lo que no te mata te fortalece" y eso fue lo que precisamente ocurrió con esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
La instalación a través de litros y litros de tinta y horas y horas de aire radial y televisivo por parte de los medios concentrados en la "batalla por la libertad de expresión" dio como resultado que la sociedad empezara a mirar cada vez con mayor atención el contenido y los alcances de la Ley. Mucho le debemos agradecer a esos medios concentrados y a sus estrategas de la comunicación los niveles de encendido que alcanzó la Audiencia Pública convocada por la Corte Suprema de la Nación, y que fue en definitiva el golpe de gracia que recibieron aquellos que pretendían que sus privilegios y sus negocios resultaran más importantes que los intereses de la sociedad toda. La Audiencia Pública constituyó un rico debate en el cual la sociedad volvió a participar recibiendo datos nuevos, viviendo en tiempo real los argumentos de una y otra parte.
No puedo dejar pasar la oportunidad de recordar como una joven y brillante profesional en representación del Estado se enfrentó a todo un equipo de abogados, sin más armas que el profundo conocimiento de la ley y el sentido común. Como si fuera una de esas brillantes jugadas a las que nos acostumbraron Maradona, Messi o Garrafa Sánchez (salud Banfield querido) una y otra vez me gusta repasar en mi televisor la exposición de Graciana Peñafort ante la Corte Suprema. Esa argumentación sirvió para dejar en claro que la ley no apuntaba a nadie en particular sino que atendía los intereses del conjunto al permitir y alentar la diversidad de voces y la pluralidad que toda sociedad moderna y democrática necesita. Hoy tenemos una Ley Constitucional y profundamente conocida por el Pueblo Argentino. Hoy podemos decir que somos un poco más iguales ante la ley, y como muchas veces ha señalado nuestra Presidenta, a partir de hoy vivimos en un país en que algunos que hasta ayer no lo tenían, disfrutan de un derecho, sin que nadie haya perdido nada que le corresponda.
Es un día de emoción y de alegría. Es un día para recordar a tantos que pelearon valientemente contra la concentración informativa y elijo a dos que representan a tantos. Uno es el diputado radical Ricardo Laferriere que pagó con su desaparición de los medios la patriótica decisión de presentar en tiempos del presidente Alfonsín un proyecto de ley sobre derecho a réplica. El otro, un docente de mi querida Facultad de Ciencias Sociales de Lomas de Zamora, Néstor Tato Contissa, que anticipó en sus libros la necesidad de esta ley y hasta el último de sus días la defendió con la pasión peronista que lo caracterizaba.
Tenemos Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, se demoró, pero hace ya mucho que aprendimos que si a uno lo asiste la razón la única opción posible es el tiempo.

Las instituciones de la democracia vencieron a los grupos económicos Néstor Busso. Integrante del Consejo Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Estábamos acostumbrados a que el poder político estuviera subordinado al poder de los grupos económicos. Ése fue el modelo impuesto por la dictadura y continuado por la mayor parte de la dirigencia política hasta el día en que Néstor Kirchner entró a la Casa Rosada anunciando que no iba a dejar afuera sus convicciones.
El fallo de la Corte Suprema de Justicia es el triunfo de las instituciones de la democracia sobre el lobby de los grupos económicos concentrados. Ése es el sentido político de esta tardía pero contundente sentencia. Aplaudimos este fallo porque confirma nuestra convicción sobre la constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, con argumentos claros, apelando a legislación comparada y tratados internacionales. Confirma la ley y también la necesidad de que el Estado intervenga con políticas activas y regulaciones para asegurar diversidad y pluralidad en la comunicación para garantizar la libertad de expresión y el derecho a la comunicación.
También elogiamos este fallo porque deja en claro que los derechos sociales están por encima del derecho individual a la propiedad privada. Se desnudaron los intereses del Grupo Clarín. A ellos les interesa su negocio y capacidad de presión. La Corte ha dicho que se deben privilegiar los derechos colectivos, entre ellos la diversidad y pluralidad informativa. Además del contenido de la sentencia, celebramos también que haya quedado en evidencia la incomprensible demora en resolver un trámite de este tipo. No puede funcionar el sistema democrático si el Poder Judicial suspende la aplicación de una ley votada por amplia mayoría en el Congreso, con un trámite que demora más cuatro años, en beneficio de un grupo económico. Esto nos confirma en idea de que es necesario avanzar en la democratización del Poder Judicial.
Podemos venerar que este fallo consolida los 30 años de democracia. La aplicación integral de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es el corolario de un proceso de 30 años de fortalecimiento de nuestra democracia, que ha logrado hacer prevalecer el interés público y el derecho a la comunicación por sobre cualquier privilegio de un grupo empresario, por poderoso que sea.
Se abre ahora una nueva etapa para seguir avanzando. Hay que cumplir y hacer cumplir la ley. Es necesario acabar con oligopolios y monopolios, pero es indispensable también promover y fortalecer un nuevo modelo de comunicación con protagonismo de los sectores populares. Se necesita mucha gestión. Avanzar en la aplicación integral de la ley requiere, entre otras cosas, el ordenamiento del espectro radioeléctrico, asignación de frecuencias en radio y TV para ocupar el 33% reservado al sector social, exigencia de cumplimiento de los cupos de producción propia y local acabando con cadenas de repetidoras. Es necesario también seguir avanzando en otras políticas públicas que faciliten la expresión y por tanto la gestión de medios, de sectores hasta hoy invisibilizados y silenciados.
El derecho a la comunicación implica ser receptores de múltiple y diversa información pero también incluye el derecho a ser emisores. A decir, a reclamar a proponer. Muchas voces, todas las voces que expresen toda la diversidad cultural de nuestro pueblo. Así, seguiremos construyendo más democracia.

Viva la auténtica pluralidad de voces Roberto J. Boico. Abogado constitucionalista.

Cuanto más se entumecen las fuerzas vivas y plurales de la palabra, cuanto más alienada se exhibe la agenda pública por la univocidad del relato, cuanto más intactas circulan las estructuras comunicativas de la sociedad civil, entonces inversamente proporcional es la amplitud y potencia de la democracia. Las garantías jurídicas de la libre formación de la opinión están acechadas permanentemente por la concentración fáctica de aquellos que merced al poder del mercado, entendido como regulador de la vida colectiva, pugnan por el ejercicio desenfrenado de la influencia, a punto tal de ordenar los acontecimientos y dirigir, mediatamente, nuestras más íntimas convicciones morales. No sólo es cuestión de dinero y negocios, sino que entra en juego el dulzor del poder ilimitado. El fallo de la Corte llegó cual carreta destartalada a destino. ¿Pudo llegar antes?: sí, y la demora provocó la radicalización al punto de la desestabilización nuestra joven democracia.
Que dijo la Corte: 1) que el congreso, depositario de la soberanía popular, tiene facultad constitucional para regular la multiplicidad de licencias de modo general. El análisis de la conveniencia y oportunidad de esa regulación está vedada a los jueces, pues de otro modo se convertirían en correctores tardíos de la voluntad popular; 2) que el reclamo del grupo no refiere a la libertad de expresión, sino al eventual e hipotético quebrando económico que la legislación vigente le acarrearía. La insistencia de que el temario albergaba una conculcación al derecho a la expresión libre quedó definitivamente sepultada. Valga para ello el ilustrativo paraje donde la Corte dice: No resulta admisible que sólo una economía de escala, como la que posee actualmente, le garantiza la independencia suficiente como para constituir una voz crítica. Hay numerosos medios pequeños o medianos que ejercen una función crítica y, a la inversa, hay grandes concentraciones mediáticas que son condescendientes con los gobiernos de turno. Clara alusión al papelón mayúsculo que el grupo nos ofrendó como prólogo de su fracaso en la audiencia ante la Corte; 3) reafirmó que la libertad de expresión es una de las que posee mayor entidad, al extremo que, sin su debido resguardo existiría tan sólo una democracia nominal. En tal sentido la libertad de expresión en su faz colectiva incluye el derecho a la información de todos los individuos que viven en un estado democrático, tal como lo dijo la Corte Interamericana en la O.C. 5/85. 4) Que el art. 42 de la CN prevé el acceso a distintas fuentes y voces, y en la medida en que las ideas y la información constituyen bienes que se difunden a través de los medios de comunicación, si hay concentración, sólo algunas ideas o algunas informaciones llegarán al pueblo, perjudicando seriamente el debate público y la pluralidad de opiniones.
Cuál es la resolución final: que es constitucional el art. 41, en cuanto sujeta la transferencia de licencias a la autorización estatal y establece limitaciones a la enajenación, como también lo es el art. 45. Apartado 1, inc. c) (24 licencias de cable); Apartado 1, párrafo final (35% del total de habitantes o abonados); Apartado 1, inc b) (no permite ser titular de más de una señal de contenidos); Apartado 2, incisos c y d (licencia de cable o 1 licencia de TV abierta en orden local); Apartado 2, párrafo final (3 licencias locales); Apartado 3, en su totalidad (1 señal de contenido para titulares de licencias de radio y tv abierta y 1 señal propia para los titulares de licencias de cable).
Interrogantes: 1) ¿Puede seguir discutiéndose la validez de la ley?: No, puesto que la decisión de la Corte es definitiva. 2) ¿Es un fallo simbólico, como lo tildan los voceros del multimedio?: No, es un pronunciamiento que permite al Estado aplicar sin obstáculo alguno la integridad de la ley. 3) ¿Puede discutirse el tema en la Corte Americana de Derechos Humanos?: No, ya que los derechos humanos sólo pueden exigirlos las personas físicas, nunca una empresa. Se invoca el fallo Ivcher Bronstein c/ Perú como jurisprudencia aplicable para abrir la vía, pero en ese litigio su denunciante fue una persona física, a la cual el Estado peruano le quitó su nacionalidad, y con ello la privó del derecho de explotar un canal de TV; nada que ver con la pretensión monopólica del grupo. 4) ¿Van a desaparecer los canales en exceso? No, sólo van a cambiar de licenciatarios. 5) ¿Los trabajadores y periodistas del grupo se quedan sin trabajo?: No, puesto que el mantenimiento de las fuentes de trabajo las garantiza la ley, y el Afsca lo reafirmó. 6) ¿Qué tiene que hacer el AFSCA?: Iniciar la adecuación de oficio, puesto que el plazo para la adecuación voluntaria venció el 7/12/12. El grupo pudo presentar un plan voluntario ad referéndum del fallo, pero no lo hizo. 7) ¿Cómo se hace?: El Afsca detalla la nómina de licencias que tiene el grupo, luego las hace tasar, y finalmente se las somete a un proceso de licitación por concurso público. 7) ¿Se le expropia al grupo su derecho de propiedad?: De ninguna manera, puesto que el producto de la venta de la licencia es para aquel que las detentaba. 8) ¿Puede el grupo discutir el precio de la venta? Sí, pero eso no interrumpe el proceso de adecuación. La Corte diferenció la constitucionalidad de la ley a los eventuales reclamos que pudiesen ventilarse producto de la aplicación de ella. 9) ¿La medida cautelar que benefició al grupo le permite tener tiempo para la adecuación? No, ya que la cautelar es una medida provisoria a resultas del pronunciamiento final, y como el grupo perdió todo el juicio, nunca podría beneficiarse de aquello que estuvo condicionado a un resultado, que para ellos, fue la derrota.
Hoy el desafío es reeditar esa legitimidad popular evidente de una ley de servicios de comunicación audiovisual que es producto de un pueblo que quiere pensar por sí mismo. Festejemos la emancipación del relato y cuidémoslo como conquista definitiva.

Cuando se habla de libertad de expresión, el tamaño importa Luis Lazzaro.Periodista. Investigador. Especialista en Medios. Autor de La batalla de la comunicación. 

La Corte Suprema de Justicia ha declarado constitucional la regulación específica de la propiedad y la trama de las empresas que intervienen en el mercado de la comunicación. Lo ha hecho respecto del caso del principal operador de medios de la Argentina, pero sus implicancias van más allá de la coyuntura. El tribunal ha sentado el principio de que a la hora de hablar de libertad de expresión, el tamaño importa. Coloca el ordenamiento jurídico en una secuencia que antepone los derechos ciudadanos a los negocios sectoriales, en línea con el derecho internacional comparado y con los principios de libertad de expresión consagrados en el Pacto de San José de Costa Rica.
La legislación antimonopólica y de regulación de la propiedad cruzada de los medios de comunicación es moneda corriente en el capitalismo desarrollado. Sucede que en la Argentina, la desmesura del neoliberalismo allanó todas las restricciones jurídicas –que existían– y abrió las puertas de un sistema que arrasó con las economías y los medios regionales. De los más de 1.400 operadores independientes de servicios de cable que existían a comienzos de los ’90 quedan en pie menos de la mitad.
La ola de compras y fusiones con alto endeudamiento externo terminó con ese modelo de empresarios independientes. A mediados de la década, ocho licenciatarios controlaban el 65% del total de abonados, pero un año después, en 1997, solo tres empresas concentraban la porción mayor de la torta. Antes de finalizar 1997, el tercer operador (VCC) fue sacado del ring a manos de Cablevisión y Multicanal. El resto es historia reciente; la polémica fusión de los mayores operadores dejó cerca del 50% de un mercado de casi 7 millones de abonados (2007) en manos de la discrecionalidad empresaria y editorial del Grupo Clarín, cuyo ascenso multimedia es hijo de la ley de reforma del Estado de 1989.
El escándalo jurídico de ese período –hasta la Corte menemista declaró la inconstitucionalidad del artículo 45 de la vieja ley en 2003– está en la base de este proceso de acumulación que permite hoy a Clarín una facturación anual de $9.752.546.964 (unos 1.200 millones de dólares) en concepto de televisión por cable y acceso a internet, negocios gráficos, producción y distribución de contenidos, según los balances 2012, auditados por Price Waterhouse & Co. Conforme la facturación bruta mensual de Cablevisión ($ 485 millones a mediados del 2012) se deduce que la cartera de clientes ronda los 3,4 millones de abonados sobre un total de 7,5 millones. Estos datos se corresponden con las operaciones de unas 180 unidades económicas vinculadas al CUIT del operador, aunque la cantidad acreditada en la causa que acaba de resolver la Corte es de 158 licencias de cable con sus extensiones.
Aun con estos datos, la adecuación en el mercado de cable alcanza a no menos a 134 empresas que deben ser transferidas junto con aproximadamente 1 millón de abonados para no superar los topes de 24 licencias (en servicios por vinculo físico) y no más del 35% del total de abonados.
Hoy aparecen crispados muchos opinadores que, sin embargo, nada dijeron ante la violación de los límites que fijaba la vieja ley (22.285) cuyo cambio intentaron impedir. La fusión de Cablevisión y Multicanal ya transgredía en 2007 el máximo de una licencia por localidad en 21 grandes ciudades de la Argentina. También estaban prohibidas las transferencias y las habilitaron ex post. Ahora, la nueva Ley 26.522 tiene un blindaje jurídico que no resulta fácil perforar. La propia Corte considera que se deben limitar no sólo los medios que usan espectro sino las empresas de TV por abono, dado que "también prestan una actividad de interés público que integra y conforma el foro de ideas donde opera la libertad de expresión que el Estado debe garantizar en forma plena, incluso mediante el dictado de normas que prevengan un grado de concentración económica tal que atente contra la pluralidad de voces" (fs. 271). Contundente y en sintonía con los 21 Puntos de la Coalición que inspiraron la redacción de la norma.
El camino que se abre entonces supone una alta capacidad técnica en la instrumentación del proceso de adecuación, especialmente en el procedimiento de determinación de las piezas del dispositivo que deben transferirse, así como la capacidad política de articular con las empresas locales y regionales un esquema de recuperación de la gestión local que fue desarticulada con el proceso de concentración.
Durante años, las cooperativas de servicios públicos lucharon por su legalidad y conquistaron fallos históricos en la Corte Suprema, con derechos que figuran ahora en el artículo 30 de la nueva ley. Unas 100 empresas del sector gestionan sus licencias para brindar servicios convergentes de televisión por cable, telefonía e internet y deberían ser especialmente tenidas en cuenta a la hora de los procedimientos de transferencia de licencias e infraestructura de comunicación.
Un nuevo mapa con diversidad y competencia es posible.

“La democracia argentina ajusta sus parámetros” Graciana Peñafort. Coautora de la ley de medios.

La sentencia que ha dictado la Corte Suprema anuncia un momento cero, largamente postergado por cuatro años, en los cuales la democracia argentina empieza a ajustar sus parámetros de libertad de expresión a un modelo más amplio. La concentración mediática deja de ser una realidad para dar espacio a otras voces.
Frank La Rue, relator especial para la promoción y protección de la libertad de expresión y opinión de Naciones Unidas, afirmó que era una ley modelo y un ejemplo a ser imitado en la región. Cuando tomó conocimiento de la sentencia, volvió a manifestarse a favor.
Todos los países vecinos están mirando la experiencia argentina, de una ley que es fruto del debate democrático, en cumplimiento estricto de las pautas de libertad de expresión que marcan los organismos internacionales.
Hace a una normativa moderna y mucho más participativa, en un marco de discusión que en sí mismo es un ejemplo. No es una ley que se piensa en una oficina, sino que es discutida por la sociedad en su conjunto.
Clarín ha llevado cuatro años de estrategias dilatorias con un solo objetivo que es no estar sujeto a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Y siempre encuentra alguna excusa que suena enorme y al momento de discutir los argumentos del slogan, los mismos resultan vacíos.
La Corte ha determinado que la libertad de expresión es un patrimonio de la sociedad y no sólo de un grupo mediático. Donde haya concentración de medios hay alguien que se aboca el derecho de las voces que le pertenecen al conjunto.
Hace unos días la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) publicó un informe sobre los peligros de la libertad de expresión en la Argentina. En ese mismo evento se premió a la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú, quien manifestó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos restricciones a la prensa. Por otro lado, el Estado Nacional argumentó sobre las enormes evoluciones de la libertad bajo las normas de la Corte Interamericana. Más allá de las posiciones, la Ley ha sido sancionada, es obligatoria y todos deben cumplirla independientemente de la opinión que la ley les merezca.
Cuando se sancionó la ley hubo dos diputados que presentaron medidas cautelares para que la ley no se aplique. La Corte entonces resolvió que ningún funcionario de la Nación podía arrogarse la representación colectiva de una ley que contaba con amplios sectores de la sociedad a favor. Aquellos que habían perdido en las cámaras no podían impugnarla judicialmente.
Hay un poco de ésto en la presentación que hicieron en estos días algunos diputados. Si tienen determinadas inquietudes deberían presentar proyectos de ley, pero arrogarse la representación de toda la sociedad no es bueno. Hay muchos ciudadanos que queremos que la ley se aplique. Es absurdo que los diputados no vayan al Congreso a defender sus intereses y recurran a la Justicia.

Antes que nada, respetar el fallo Guillermo Mastrini. Maestría en industrias Culturales, Universidad Nacional de Quilmes.

El martes, cerca del mediodía, la Corte Suprema de Justicia de la Nación produjo un vuelco en la agenda política, informativa y social, al fallar en una de las cuestiones más trascendentes que tenía en sus manos, como es el reclamo de inconstitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que había promovido el Grupo Clarín contra el Estado.
Casi inmediatamente comenzó una serie hasta ahora interminable de reflexiones sobre cómo debía proceder la Autoridad de Aplicación, o cuál sería la estrategia a seguir por el multimedios. Si hasta el fallo de la Corte se abundó en suposiciones sobre el comportamiento de los ministros, luego las especulaciones se centraron en la aplicabilidad del fallo.
Llama la atención sin embargo, el escaso acento que se puso en analizar lo más concreto y sustantivo, como fue el propio fallo de la CSJN. Sólo un artículo de Gregorio Badeni en La Nación, cuya histórica defensa de la tradición de la perspectiva liberal-conservadora de la libertad de expresión quedó demolida por la nueva jurisprudencia, tuvo al menos el valor de analizar la sentencia.
Porque lo más importante que deja la resolución adoptada por la mayoría de la CSJN es que asienta un nuevo concepto de que se entiende por libertad de expresión en Argentina, y esto no es un tema nada menor.
El fallo considera que hay dos dimensiones de la libertad de expresión, una de carácter individual, basada en el derecho personal a hacer públicas las ideas, de la que derivan derechos patrimoniales. Y otra dimensión social o colectiva, en la que se debe asegurar al conjunto de la población el derecho a ejercer su libertad de expresión. En un tiempo signado por la centralidad de los medios de comunicación, la CSJN expresa que la libertad de expresión es indivisible de la posibilidad de difusión de las ideas, y a partir de esta cuestión se desprende la importancia del régimen legal aplicable a los medios de comunicación para garantizar ambas cuestiones.
La CSJN no evalúa la calidad de la LSCA porque entiende que esa es tarea de los legisladores, y destaca que en la Ley 26.522 "apunta a favorecer políticas competitivas y antimonopólicas para preservar un derecho fundamental para la vida en democracia como es la libertad de expresión y de información". Es decir la CSJN analiza si la ley es proporcionada y razonable a partir de la voluntad legislativa, respetando de forma marcada la división de poderes.
El fallo se asienta en la necesidad de promover y garantizar un debate público robusto, como ha sido defendido por el constitucionalista norteamericano Owen Fiss, quien en Argentina encontró eco en el recordado Carlos Nino. Por ello, la Corte señala que el principio que la LSCA procura garantizar es el de la pluralidad de voces y que el Estado tiene derecho a establecer las limitaciones a la concentración de los medios que estime necesarias, siempre que las mismas no afecten la existencia de las empresas del sector.
Para quienes no provenimos del ámbito del derecho, el fallo reconoce una cuestión fundamental, como es la especificidad del sector de la comunicación, cuya diversidad debe ser protegida especialmente ya que ésta es la piedra angular de una sociedad democrática: "A diferencia de otros mercados, en el de las comunicación, la concentración tiene consecuencias sociales que se manifiestan sobre el derecho a la información, un bien esencial para las libertades individuales" y agrega: "Las restricciones de orden estrictamente patrimonial no son desproporcionadas frente al peso institucional que poseen los objetivos de la ley".
Argentina cuenta desde el martes con una jurisprudencia en materia de libertad de expresión de avanzada, que pone el derecho social a contar con un debate público plural por delante del derecho patrimonial de las empresas.
Por supuesto que ahora es menester que la ley se aplique cabalmente, y como bien advierte la CSJN, resulta fundamental para ello que también quienes tienes la responsabilidad de implementarla respeten la voluntad del legislador, y promuevan un debate abierto y sin discriminaciones.
En una semana intensa, de diversas maneras, distintos poderes resultaron menguados. Posiblemente sea el mejor homenaje que se le puede hacer al treinta aniversario de las elecciones de 1983. Que otra cosa sino, que un país donde los poderosos sean un poco menos poderosos, y la sociedad un poco más democrática.

Publicado en:
http://sur.infonews.com/notas/justo-y-adecuado
 

La soledad del grupo Clarín, por Mariano Beristain (para "Tiempo Argentino" del 03-11-13)


Algo se rompió en la relación de Clarín con el establishment económico y la clase política.


 
La decisión de la Corte Suprema de Justicia de declarar la constitucionalidad de la Ley de Medios, más allá de los vericuetos legales que pueda encontrarle el propio multimedios para seguir demorando la aplicación efectiva, mostró que el principal grupo de presión argentino ya no tiene el mismo poder de fuego. En otros tiempos, cualquier decisión que afectara los intereses del grupo que encabezan Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble hubiera despertado un repudio unánime en nombre de la ya trillada libertad de prensa por parte de los sectores económicos y de la oposición política Clarín-dependiente. En cambio, esta vez primó el silencio o las declaraciones de rigor llamando al acatamiento del fallo. El caso más llamativo fue el de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). La entidad que aglutina en su seno a firmas como el propio Clarín, Arcor y Techint, entre otras, ni siquiera logró ponerse de acuerdo para sacar un comunicado de prensa mínimo en respaldo de uno de sus principales socios.
 
Mientras que en otras oportunidades, AEA, una furiosa defensora del libremercado, ya se había expedido. Por ejemplo, se pronunció a favor de la chilena LAN en el conflicto con el Estado argentino por el hangar de Aeroparque y había mostrado su preocupación a través de una solicitada por el artículo 20 de la nueva ley de capitales que permite intervenir la Comisión Nacional de Valores cuando están en peligro los intereses de los accionistas minoritarios de una empresa. Sin embargo, en el caso Clarín primó el silencio. En una cena que tuvo lugar en el Golden Center de Parque Norte, en la que estuvieron presentes más de 1500 empresarios nucleados en la Federación de la Industria Gráfica (FAIGA), a cargo de  Juan Carlos Sacco, un alto dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA) reconoció que la entidad jamás se planteó siquiera la posibilidad de emitir una gacetilla en "apoyo de Clarín". "Respaldamos la decisión de la justicia", señaló el referente en estricto off de record. Diego Coatz, el jefe del equipo económico de la UIA, fue más claro: "La Corte Suprema ha ganado legitimidad entre los empresarios y no tendría sentido salir a desautorizarla", dijo en la fiesta anual de los gráficos en la que también estuvieron presentes el presidente de la UIA, Héctor Méndez y el ahora economista opositor (por el massismo), Miguel Peirano, quien a diferencia del año pasado esta vez no estuvo acompañado de José Ignacio de Mendiguren. El "Vasco" faltó a la cita y despertó cierto malestar entre los empresarios.
 
"Dicen que se enojó porque en lugar de ponerlo en la mesa 0 lo habían colocado en la 1. Pero no creo que sea cierto", comentó Méndez, medio en serio, medio en broma, antes de retirarse acompañado de su señora del evento que contó con la participación estelar del cómico y cantor Miguel Ángel Cherutti. Más allá de las diatribas gráficas, lo cierto es que ninguna entidad empresaria de fuste y mucho menos las pymes se ajustaron al latiguillo de defender la libertad de prensa y expresión como justificación para poner las manos en el fuego por Clarín. El multimedios ha perdido mucha credibilidad entre los hombres de negocios, que hace tiempo ya no ven con buenos ojos esta guerra a todo o nada contra el gobierno. Ni siquiera los empresarios más críticos del oficialismo están de acuerdo porque la riña de algunos grupos como Clarín y Techint con el kirchnerismo le ha restado más fuerza incluso a algunas entidades de por sí desprestigiadas como AEA.
 
Además impacta en este incipiente intento de reunificación que busca reanimar el famoso G-6, donde convergen la UIA, la Cámara de Comercio (CAC), la Sociedad Rural (SRA), la Bolsa de Comercio, la Cámara de la Construcción (CAC) y la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (ADEBA).  "En una reunión en la que estaba el propio (Paolo) Rocca les dije que AEA es piantavotos", admitió Méndez, una pieza clave del empresariado que ha ganado autoridad dentro del ámbito empresario porque "no se calla nada" cuando habla con altos funcionarios del Ejecutivo ni tampoco con los principales popes de negocios como el todopoderoso Rocca. La incapacidad para forzar el apoyo de ciertos sectores empresarios a su causa contra la Ley de Medios representa una clara muestra de debilidad  en el universo maquiavélico de Héctor Magnetto.  Pero hay algo que debe preocupar más al CEO de Clarín: la imposibilidad de alinear a toda la oposición política "amiga" contra el fallo "traidor" de Ricardo Lorenzetti. Es cierto que el macrismo, necesitado de una proyección nacional que, en teoría, sólo puede darle en el corto plazo los tentáculos del Grupo Clarín, salió a agitar a viva voz su respaldo al multimedios. El presidente del bloque de diputados nacionales del PRO, Federico Pinedo, dijo que "es incomprensible el fallo, por lo que habrá una presentación ante la justicia para pedir que no se aplique si antes no se aclaran algunas cuestiones". De hecho la presentación se formalizó.
 
Sin embargo, la lógica del PRO es conducente con su visión político-ideológica. Además esta fuerza de derecha apunta esencialmente a una polarización de la sociedad similar a la que existe en España, donde, más allá de que las diferencias reales cada vez son menores, el socialismo representa conceptualmente a los sectores de centro y centro-izquierda, y el Partido Popular, a la derecha y a la centro-derecha. El apoyo explícito de Pinedo, uno de los hombres más lúcidos de la derecha argentina, apunta en ese sentido. De la actitud de Elisa "Lanata" Carrió convocando a una marcha en apoyo de Clarín, ni hablar, porque forma parte más de su show mediático y la postura cada vez más alejada de la realidad y cercana a la ficción política, que le da impunidad para banalizar temas muy serios y ensuciar la imagen de otros en nombre de su propia inimputabilidad política.
 
Sin embargo, si se analiza la respuesta de los partidos y referentes "ganadores" de las últimas elecciones legislativas con intenciones de disputar la presidencia en un plazo más corto, se puede observar con más claridad la orfandad que sufre hoy el Grupo Clarín. Por ejemplo, el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, consideró que la ley "tiene que aplicarse tal cual lo dice la Corte, eso sí: con pluralidad y donde todo el mundo pueda expresarse con libertad". No se trata de un dato insignificante, Bonfatti es la mano derecha de Hermes Binner, un hombre que triunfó con holgura en su provincia y no pierde las esperanzas de liderar un espacio de centro que desplace al peronismo del poder en las próximas presidenciales. "Yo abogo por la pluralidad y estoy de acuerdo con que tenemos que tener Ley de Medios y todo el mundo pueda tener la palabra", agregó Bonfatti para que no quedaran dudas de la postura favorable del socialismo. Por su parte, el dirigente del radicalismo, Raúl Alfonsín opinó que "no hay otro camino que no sea cumplir con la ley".
 
Ricardito después matizó para darle un título al diario La Nación, diciendo que "también los medios afines al gobierno van a tener que cumplir y ajustarse", aunque lo cierto es que habló de forma muy mesurada y también pidió a Clarín que se someta al fallo de la Corte. Sin embargo, el caso más llamativo, sin lugar a dudas, es el que implica a Sergio Massa. El intendente, creación mediática del Grupo Clarín, debe ser la principal decepción del club ejecutivo Magnetto-Herrera Noble. Massa rompió el libreto y en lugar de sumarse a los desvaríos de Carrió o a la postura más extrema del macrismo también dijo, ya conocido el fallo, que "lo que decida la Corte hay que respetarlo". La frase completa de Massa en realidad fue así: "Argentina tiene un tribunal de control constitucional que es la Corte Suprema, y lo que decida la Corte hay que respetarlo. Hay que respetar todo el fallo de la Corte, lo que hace a los imperativos como en los obiter y las recomendaciones al Estado", dijo Massa.
 
La mayor debilidad política del Grupo Clarín no consiste sólo en no haber tenido la muñeca política para ejercer un lobby contundente que le torciera la voluntad a Ricardo Lorenzetti, sino también en que ha perdido el poder de persuasión que supo ejercer sobre sus socios empresarios y sobre sus criaturas políticas. En definitiva, es comprensible la postura de los partidos que apuntan a llegar al poder. Les conviene esperar en la gatera que en su pelea con el gobierno se deshilache el monstruo Clarín, porque si alcanzan la cima política con un multimedios débil tienen más margen para gobernar y hacer políticas públicas. En el establishment económico tampoco les conviene un multimedios muy fuerte y con capacidad para extorsionar, porque el giro neoliberal que tomó en los últimos años la dupla Magnetto-Noble afecta los intereses de aquellos que buscan un modelo económico con genes propios y políticas menos conservadoras.

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 http://www.infonews.com/2013/11/03/economia-106829-la-soledad-del-grupo-clarin.php

Eduardo Barcesat: “La disposición es muy clara”, entrevista de Felipe Deslarmes para "Miradas al Sur" del 03-11-13

 

Entrevista sobre el fallo de la Corte sobre la Ley de servicios de comunicación audiovisual.

Miradas al Sur. Año 6. Edición número 285. Domingo 3 de Novimbre de 2013
Eduardo Barcesat es Abogado constitucionalista 
¿Qué análisis hace sobre la declaración de constitucionalidad que dio esta semana la Corte Suprema a la Ley de Servicios de comunicación Audiovisual?

–El voto de la mayoría y, particularmente, la fundamentación que aporta el Dr. Zaffaroni es un lujo jurídico; un recupero de la dignidad que tiene que tener el discurso del derecho y las prácticas jurisdiccionales. Centra los votos de la mayoría en el Artículo 42 de la Constitución Nacional, que es el que regula el derecho de los usuarios y consumidores; un artículo que se incorporó con el capítulo de nuevos derechos en la Reforma Constitucional del año ’94. Allí se establece, claramente, una manta constitucional que refiere a la actividad de las autoridades para asegurar la libre competencia en el mercado y prevenir la formación de monopolios naturales e ilegales. Algo muy importante también es que en todo servicio debe haber una información adecuada y veraz que, en el servicio de comunicación, no puede ser brindada sino a través de la multiplicación de los medios, facilitando el acceso a la producción, circulación y consumo de información a aquellos sectores que tienen menores posibilidades económicas. La disposición es muy clara.

–¿Por qué cree que eso no se cita en el fallo de la Sala I en lo Civil y Comercial Federal?
–Siempre me llamó la atención eso. Una singularidad que muestra la parcialidad de aquel fallo, ahora revocado y revisto por la Corte Suprema. Y creo que ha sido correctamente resuelto. Ya se vio en la audiencia pública al interrogarse al Grupo Clarín que la óptica de la Corte Suprema iba enderezada a hacer valer la cláusula constitucional y el mandato a los tres poderes que conforman el Gobierno Federal. Más allá de que los criterios de conveniencia y oportunidad que dan lugar al nacimiento de esta ley son de resorte exclusivo del Poder Legislativo, el Poder Judicial debe atender que se respete esa atribución de prevenir la formación de monopolios y asegurar una información adecuada y veraz.

–Después del fallo, apareció un comunicado del Grupo Clarín advirtiendo que van a recurrir a la instancia regional o internacional…
–Se refiere al sistema de la Convención Americana de Derechos Humanos, o internacional al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas. Y ahí ya produce una nueva desinformación y falta de cumplimiento respecto del requisito constitucional porque en ambos casos están habilitados para tramitar denuncias que presentan particulares, es decir, personas físicas, no así personas jurídicas, o grupos empresarios o conglomerados monopólicos, como es el caso del Grupo Clarín. Por lo que carece totalmente de legitimación activa para promover una denuncia... y que tampoco es un recurso –porque lo presentaron como recurso– y ya reiteradamente la Corte Interamericana ha dicho que ellos no son una cuarta instancia. Las denuncias pueden dar lugar a la jurisdicción de estos organismos, pero no así esto que malamente se denominó por el Grupo Clarín como "recurso".

–¿Cómo catalogaría la presentación de un escrito a la Corte Suprema, por parte del PRO, diciendo que se suspenda la aplicación de la ley?
–Es un dislate procesal. No tienen ninguna legitimación para acudir a hacer una presentación directa ante la Corte cuando ya el caso ha sido fallado. Es de una temeridad y malicia que ameritaría una sanción, tal como lo establece el Código de Procedimiento. Son legisladores, tienen una responsabilidad mayor a la del ciudadano común…

–¿Y las denuncias mediáticas de la diputada Carrió sugiriendo que Lorenzetti tuvo algún tipo de arreglo con el gobierno por la ley?
–En esto quiero ser muy claro: una regla de conducta del profesional, marca que si se tiene conocimiento o presume la producción de un hecho delictivo primero se acude a la Justicia y después se da a conocer a los medios, preferentemente, después de ratificarla. Hacer anuncios de este tipo, sin ningún asidero, prueba, ni continente racional, merece la mayor descalificación. La "Falsa Denuncia" está contemplada en la figura del Art. 206 del Código Penal. Y después de haber errado en tantas, recurro a aquel refranero español que dice: "...dime de qué te jactas y te diré de qué careces".

–Volviendo al caso de la ley, ¿qué herramientas puede argumentar Clarín para seguir obstaculizando?
–Estamos en etapa de ejecución de sentencia. Es decir, la Autoridad Federal tiene que proceder a la adecuación a la ley, porque no se presentó antes del 7 de diciembre de 2012 un plan de adecuación. Recordemos que un socio minoritario del Grupo Clarín sí presentó un plan porque no quería estar en situación de violación de la ley y, seguramente, lo hizo preparando alguna acción reclamatoria contra el socio mayoritario. Pero esa presentación no compromete a la persona jurídica. Si en la adecuación, que abarca primero la tasación, después el pliego licitatorio y finalmente la adjudicación, hubiera obstaculización, tiene que recurrir la Autoridad Federal ante el juez de ejecución de sentencia, que es el juez de primera instancia, para pedir el auxilio y el empleo de la fuerza pública. Como se está en la etapa de ejecución de sentencia, toda posible apelación se concede con efecto diferido, es decir, para el final. No se puede impedir la prosecución de la ejecución en base a apelaciones, una tras otra, porque esto está previsto en el procedimiento de aplicación.

–¿Qué plazos puede tomar? ¿Otros dos años más?
–No, de ninguna manera. No debería ser así. De acá a fin de año tendría que operar el proceso de tasación, licitación y adjudicación. Terminaron los tiempos de debate sobre la constitucionalidad de la ley. Estamos en período de proceso de ejecución.

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 http://sur.infonews.com/notas/entrevista-eduardo-barcesat-la-disposicion-es-muy-clara

Cómo son las seis unidades de la propuesta de Clarín. por INFOnews del 04-11-1

El plan de adecuación presentado por el multimedios, que todavía debe ser aprobado por la AFSCA, separa unidades empresariales para que puedan cumplir con los límites que establece la ley. Canal 13, TN y Radio Mitre estarán en una y Cablevisión en otra.


El Grupo Clarín presentó hoy su plan de adecuación voluntaria ante la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual y ante la Justicia. Este plan supone una división del multimedios en seis grupos empresariales, para que cada uno pueda cumplir con los límites impuestos por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuya constitucionalidad fue ratificada por la Corte Suprema el martes pasado. El Grupo precisó en un comunicado que "las transferencias y titulares serán definidos a medida que avance el proceso de adecuación".
Como son las seis unidades empresariales que presentó Clarín:




Fuente: plan de adecuación Grupo Clarín.

Unidad 1: Arte Radiotelevisivo Argentino (ARTEAR), titular de la licencia de Canal 13 de Buenos Aires; Canal 12 de Córdoba; Canal 6 de Bariloche; la señal de noticias TN; la empresa Radio Mitre, con las frecuencias AM 790 y FM 100 en Buenos Aires, AM 810 y FM 102.9 en Córdoba, y FM 100.3 en Mendoza; y 24 licencias locales de TV por cable de la actual Cablevisión, de ciudades en donde no existe incompatibilidad con la TV abierta.
Unidad 2: Mantendrá el grueso de las operaciones de Cablevisión y Fibertel y el fondo Fintech mantendrá el 40 por ciento del paquete accionario. Además, incorporará 24 licencias de cable e incluye la señal Metro en la ciudad de Buenos Aires.
Unidad 3: 20 licencias de TV por cable de la actual Cablevisión.
Unidad 4: El resto de las señales en las que participa el GrupoClarín: Canal 13 satelital, Magazine, Volver, Quiero Música en mi Idioma, Canal Rural, TyC Sports y TyC Max.
Unidad 5: Licencias de FM en las ciudades de Tucumán, Bariloche, Bahía Blanca y Santa Fe
Unidad 6: La licencia de TV abierta de Canal 7 de Bahía Blanca y la participación en Canal 9 de Mendoza.
Este plan de adecuación deberá ser aprobado por la AFSCA, como sucedió con los otros grupos que los presentaron antes del 7 de diciembre del año pasado, cuando Clarín interpuso una nueva cautelar para no hacerlo. Sin embargo, todavía persisten grandes diferencias entre la cantidad de licencias que el Grupo Clarín reconoce tener y las que la AFSCA informó que tiene.

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 http://www.infonews.com/2013/11/04/politica-107019-como-son-las-seis-unidades-de-la-propuesta-de-clarin-ley-de-medios.php


Ley de Medios: el Grupo Clarín presentó su plan de adecuación voluntaria ante la Afsca y la Justicia, por INFOnews del 04-11-13

Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que declaró la plena constitucionalidad de la normativa, la empresa conducida por Héctor Magnetto anunció que va a desmembrarse en seis unidades productivas. Era el único holding que se resistía a cumplir con la ley.

 

El Grupo Clarín presentó hoy un plan de adecuación voluntaria al régimen de licencias de la ley de medios audiovisuales. Lo hizo después de cuatro años de la aprobación de la norma por una amplia mayoría parlamentaria y una semana después de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación declarara la plena constitucionalidad de los artículos en disputa.
Según la versión de la empresa, Clarín tomó la decisión de desmembrar el grupo en seis unidades productivas “ante el avance ilegal y de facto que emprendió el gobierno en los últimos días para quitarle compulsivamente sus medios audiovisuales”. De esa manera se refieren al procedimiento de oficio que inició la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) luego de que el fallo del máximo tribunal dijera explícitamente que todos los plazos para la adecuación están vencidos.
“El Grupo Clarín decidió separar sus licencias audiovisuales en seis diferentes unidades empresarias, cada una ellas respetando los límites del artículo 45 de la ley de medios. Pese a ser el único grupo que fue a la Justicia y logró la suspensión de artículos de la ley en todas las instancias, el Gobierno decidió beneficiar a todo el resto, concediéndoles plazos que no tenían. Y ahora pretende quitarle escandalosamente al Grupo Clarín plazos que nunca empezaron a correr. El objetivo es claro: hacerse de los pocos medios críticos que aún quedan en la Argentina”, dijo la empresa en un comunicado, desconociendo que la Corte aclaró taxativamente que la ley no restringe la libertad de expresión.

LEER PLAN DE ADECUACIÓN PRESENTADO POR CLARIN

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http://www.infonews.com/2013/11/04/politica-107020-ley-de-medios-el-grupo-clarin-presento-su-plan-de-adecuacion-voluntaria-ante-la-afsca-y-la-justicia-ley-de-medios.php

domingo, 3 de noviembre de 2013

PRESENTAN ‘GUERREROS DIGITALES’, por Diario La Capital de Mar del Plata del 01-11-13









Hoy, en El Argentino Bar, de España 701, con la palabra de Carlos Aletto y la coordinación de Jorge Pires, los autores Perra Intelectual y Adrián Corbella presentarán “Guerreros Digitales”.
La actividad participativa de los ciudadanos comunes en las redes ha llevado a la superficie la voz y opinión de quienes no han sido protagonistas de los grandes discursos.
El libro “Guerreros Digitales” intenta saltar la muralla que separa “lo virtual” de “lo real”, comentando los temas de actualidad desde una “perspectiva nacional y popular”, sin filtros mediáticos que condicionen su extensión o su propuesta.
“Guerreros Digitales es uno de esos libros que sirven como dato arqueológico: a través de él se puede percibir un clima de época que lo hace indefectiblemente hijo de ese proceso de cambio que atravesó la Argentina en la primera década kirchnerista”, expresó el filósofo Dante Palma, prologuista del libro.
Osvaldo Quiroga, crítico literario, dijo que “libros como ‘Guerreros Digitales’ son fundamentales para comprender el tiempo en que vivimos. Y eso es lo que tiene de apasionante ‘Guerreros Digitales’, no hablan como esos imbéciles que no dicen nada. Dicen, pero agarrate”.

[Publicado solamente en la versión en papel de LA CAPITAL]

HORACIO CARTES BAJO AMENAZA DEL MONOPOLIO MEDIÁTICO, por Luis Agüero Wagner (para Diario Siglo XXI del 03-11-13)






Como era previsible, la actitud integracionista del presidente de Paraguay ya le cuestan amenazas del monopolio mediático reaccionario y sus afines   
Luis Agüero Wagner     Luis Agüero Wagner
@Dreyfusard
domingo, 3 de noviembre de 2013, 21:46
  

Decía un pensador que la política es el arte de lo posible, a lo que Francoise Sagan añadió la observación que el arte consiste en tomar a la realidad por sorpresa. Es lo que por estas fechas se da en Paraguay, donde un presidente que las corporaciones mediáticas se esforzaron en presentar como un heredero de arcaicas dictaduras anticomunistas, ha empezado a exteriorizar su modernismo y sensibilidad social inusitada.

“Avísenme si no se resuelve este caso”, dijo el presidente Horacio Cartes a sus colaboradores, ni bien recibió el pedido de una señora con impedimento físico, quien ni bien se le acercó el mandatario, le comentó que no tiene parientes, menos alguna asistencia del Estado, y que vive en la indigencia.

El Jefe de Estado participó en la mañana del viernes, 1 de noviembre, de la apertura de la implementación del Programa Nacional de Reducción de Pobreza Extrema, en 25 de Diciembre, departamento de San Pedro. Cuando se retiraba del tinglado municipal donde se realizó el acto, Cartes observó a una humilde señora sentada en el suelo, pues está imposibilitada de caminar.

Inmediatamente, el mandatario se le acercó, la saludó, momento en que la mujer le miró fijamente al gobernante y le dijo entre suspiros, que se encuentra muy sola, sin medios económicos y vive en extrema carencia. “Quiero nomas señor Presidente contarle que no tengo familia, padre ni madre, vivo sola y necesitada, no tengo ningún sueldo”, expresó en guaraní la mujer, mientras el Jefe de Estado, visiblemente emocionado, se inclinaba para abrazarla.

Con indumentaria de reminiscencias bolivarianas, el presidente paraguayo encabezó la semana pasada un acto de entrega de víveres en el departamento de San Pedro, durante el cual criticó duramente a los grupos que lucran invocando la pobreza del Paraguay y los indígenas. En Paraguay, la mayoría de estos grupos se encuentran vinculados a ONG del andamiaje NED USAID CIA, que han pretendido establecer una verdadera dictadura sobre los fondos del estado paraguayo.

Ya se han llevado demasiado dinero en nombre de los indígenas o la pobreza" puntualizó, en la misma línea crítica hacia las ONG que marcara el Papa Francisco.

Si algo está claro en Paraguay, es el hecho que no se puede subestimar la capacidad y efectividad de la ingerencia del imperio. Sobre todo porque su detección es difícil y su fachada impecable.

Usando un bien logrado camuflaje, fingen pretender ayudar a las comunidades pobres o indígenas, en favor del bienestar general del país, pero en realidad buscan ocasionalmente desestabilizar e implementar una agenda contraria a los intereses soberanos de la nación. En el mejor de los casos, exigen cupos en el gobierno y se instalan en ministerios y entes estatales, usurpando la representatividad que corresponde al partido político ganador en las elecciones.

Contrariando este esquema, Cartes también ha expresado a los medios que no tiene ningún recelo hacia el presidente Nicolás Maduro, con quien ya ha mantenido reuniones y conversaciones altamente fructíferas. El Canciller Eladio Loizaga confirmó que el presidente Horacio Cartes aceptó la invitación de su par venezolano Nicolás Maduro para visitar Caracas, y que el viaje se encuentra en agenda.

Debido a este fluido relacionamiento, voces afines a los medios reaccionarios se han levantado amenazando a Cartes con un juicio político similar al que sufrió Fernando Lugo, en un intento de evitar que asista a la cumbre del MERCOSUR en Venezuela.

El presidente Cartes ratificó varias veces que es un hecho confirmado que el Paraguay se reintegrará al MERCOSUR, y que Paraguay recibirá el honor de negociar en nombre del bloque con la Unión Europea.

La vocación integracionista de Cartes aún no puede ser asimilada por las voces reaccionarias, incapaces de encarar la sorpresa. Pecando de poco realistas, soñaban con el retiro del Paraguay del MERCOSUR y su acercamiento a bloques del Pacífico.

Dicen que el asombro es el punto de partida del pensamiento, y por allí deberían empezar los ojos ajenos que hoy se asoman a la realidad del Paraguay. Es evidente que solo así tendrán esperanzas de comprenderla.   
Publicado en: http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/163465/horacio-cartes-bajo-amenaza-del-monopolio-mediatico