Comunicado ante la presentación de la lista para las elecciones del Partido
Justicialista de la Provincia de Buenos Aires
A las afiliadas y los afiliados
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento decisivo.
En un contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y
abandono deliberado del Estado Nacional, nuestro pueblo enfrenta las consecuencias
de un modelo que castiga a las mayorías, debilita al federalismo y erosiona la convivencia
democrática.
Frente a esta situación, la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el principal
dique de contención. El gobierno provincial asumió la responsabilidad de ser red y
escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí
donde el Estado nacional deserta, y defendiendo a millones de bonaerenses del impacto
del modelo de exclusión que impulsa el presidente Javier Milei.
Esta tarea no es individual ni circunstancial. Es el resultado de un esfuerzo colectivo que
se expresa también en el rol fundamental que vienen cumpliendo los intendentes e
intendentas peronistas, quienes, desde cada municipio, están defendiendo a sus
comunidades y sosteniendo servicios esenciales ante el daño que producen las políticas
de Milei. En cada barrio, en cada ciudad, el peronismo bonaerense viene demostrando
capacidad de gestión, cercanía y compromiso.
Este trabajo articulado entre la provincia y los municipios, a través de la comunidad
organizada que nos enseñaron Perón y Evita, aun en la adversidad, sabe sumar fuerzas,
cuidar a su gente y sostener la cohesión social. Un peronismo que ha sabido proteger y
que hoy debe dar un paso más: comprometerse de lleno con la reconstrucción de una
esperanza nacional.
Es en ese marco que reconocemos una historia, una identidad y un mandato político. Un
peronismo que, con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, supo
ampliar derechos, fortalecer al Estado y contribuir a la grandeza de la nación; y que
ahora, en circunstancias diferentes y en la provincia de Buenos Aires, viene llevando
adelante un gobierno provincial comprometido con bienestar del pueblo.
En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo
fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino
política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la
gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Hoy, esa experiencia
debe proyectarse y fortalecerse.
Pero no alcanza con resistir. El desafío que tenemos por delante es ser, además de
escudo, alternativa y esperanza. Para eso, el peronismo necesita unidad, organización y
coraje. Nuestro pueblo, en la provincia y en todo el país, necesita un peronismo que
concentre todas sus fuerzas en enfrentar el modelo de Milei y en construir una alternativa
política con vocación de futuro y voluntad transformadora.
No hay proyecto nacional posible sin la provincia de Buenos Aires, pero tampoco hay
futuro para la provincia si a la Argentina le va mal. Por eso, el PJ bonaerense debe
continuar su responsabilidad histórica: sumar, convocar, federalizar, articular con las
organizaciones sindicales, los movimientos sociales, los gobiernos locales y todos los
sectores que resisten el “sálvese quien pueda”.
Con hechos y resultados, el gobierno encabezado por Axel Kicillof y Verónica Magario,
junto a los intendentes peronistas de toda la provincia, viene demostrando desde 2019
que se puede gobernar con transparencia, responsabilidad y eficacia, defendiendo a las
mayorías. El Partido Justicialista es la herramienta central para organizar, amplificar y
proyectar ese camino.
En este contexto, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires ratifica su
repudio absoluto a la injusta condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner,
enmarcada en un clima creciente de autoritarismo, persecución política y ataque
sistemático a las instituciones de la democracia. El peronismo bonaerense reafirma su
compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia, la Constitución y las
garantías del pueblo, y seguirá denunciando esta condena injusta como parte de una
ofensiva más amplia contra el sistema democrático argentino.
Convocamos a todas y todos los afiliados, a cada compañero y compañera, a poner por
delante lo que nos une, a cuidar la herramienta política que representa el peronismo y a
trabajar juntos en la construcción de una alternativa que tenga como bandera la
soberanía política, la independencia económica y la justicia social.
Las autoridades del partido serán los siguientes compañeros y Comunicado ante la presentación de la lista para las elecciones del Partido
Justicialista de la Provincia de Buenos Aires
A las afiliadas y los afiliados
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento decisivo.
En un contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y
abandono deliberado del Estado Nacional, nuestro pueblo enfrenta las consecuencias
de un modelo que castiga a las mayorías, debilita al federalismo y erosiona la convivencia
democrática.
Frente a esta situación, la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el principal
dique de contención. El gobierno provincial asumió la responsabilidad de ser red y
escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí
donde el Estado nacional deserta, y defendiendo a millones de bonaerenses del impacto
del modelo de exclusión que impulsa el presidente Javier Milei.
Esta tarea no es individual ni circunstancial. Es el resultado de un esfuerzo colectivo que
se expresa también en el rol fundamental que vienen cumpliendo los intendentes e
intendentas peronistas, quienes, desde cada municipio, están defendiendo a sus
comunidades y sosteniendo servicios esenciales ante el daño que producen las políticas
de Milei. En cada barrio, en cada ciudad, el peronismo bonaerense viene demostrando
capacidad de gestión, cercanía y compromiso.
Este trabajo articulado entre la provincia y los municipios, a través de la comunidad
organizada que nos enseñaron Perón y Evita, aun en la adversidad, sabe sumar fuerzas,
cuidar a su gente y sostener la cohesión social. Un peronismo que ha sabido proteger y
que hoy debe dar un paso más: comprometerse de lleno con la reconstrucción de una
esperanza nacional.
Es en ese marco que reconocemos una historia, una identidad y un mandato político. Un
peronismo que, con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, supo
ampliar derechos, fortalecer al Estado y contribuir a la grandeza de la nación; y que
ahora, en circunstancias diferentes y en la provincia de Buenos Aires, viene llevando
adelante un gobierno provincial comprometido con bienestar del pueblo.
En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo
fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino
política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la
gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Hoy, esa experiencia
debe proyectarse y fortalecerse.
Pero no alcanza con resistir. El desafío que tenemos por delante es ser, además de
escudo, alternativa y esperanza. Para eso, el peronismo necesita unidad, organización y
coraje. Nuestro pueblo, en la provincia y en todo el país, necesita un peronismo que
concentre todas sus fuerzas en enfrentar el modelo de Milei y en construir una alternativa
política con vocación de futuro y voluntad transformadora.
No hay proyecto nacional posible sin la provincia de Buenos Aires, pero tampoco hay
futuro para la provincia si a la Argentina le va mal. Por eso, el PJ bonaerense debe
continuar su responsabilidad histórica: sumar, convocar, federalizar, articular con las
organizaciones sindicales, los movimientos sociales, los gobiernos locales y todos los
sectores que resisten el “sálvese quien pueda”.
Con hechos y resultados, el gobierno encabezado por Axel Kicillof y Verónica Magario,
junto a los intendentes peronistas de toda la provincia, viene demostrando desde 2019
que se puede gobernar con transparencia, responsabilidad y eficacia, defendiendo a las
mayorías. El Partido Justicialista es la herramienta central para organizar, amplificar y
proyectar ese camino.
En este contexto, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires ratifica su
repudio absoluto a la injusta condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner,
enmarcada en un clima creciente de autoritarismo, persecución política y ataque
sistemático a las instituciones de la democracia. El peronismo bonaerense reafirma su
compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia, la Constitución y las
garantías del pueblo, y seguirá denunciando esta condena injusta como parte de una
ofensiva más amplia contra el sistema democrático argentino.
Convocamos a todas y todos los afiliados, a cada compañero y compañera, a poner por
delante lo que nos une, a cuidar la herramienta política que representa el peronismo y a
trabajar juntos en la construcción de una alternativa que tenga como bandera la
soberanía política, la independencia económica y la justicia social.
Las autoridades del partido serán los siguientes compañeros yComunicado ante la presentación de la lista para las elecciones del Partido
Justicialista de la Provincia de Buenos Aires
A las afiliadas y los afiliados
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento decisivo.
En un contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y
abandono deliberado del Estado Nacional, nuestro pueblo enfrenta las consecuencias
de un modelo que castiga a las mayorías, debilita al federalismo y erosiona la convivencia
democrática.
Frente a esta situación, la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el principal
dique de contención. El gobierno provincial asumió la responsabilidad de ser red y
escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí
donde el Estado nacional deserta, y defendiendo a millones de bonaerenses del impacto
del modelo de exclusión que impulsa el presidente Javier Milei.
Esta tarea no es individual ni circunstancial. Es el resultado de un esfuerzo colectivo que
se expresa también en el rol fundamental que vienen cumpliendo los intendentes e
intendentas peronistas, quienes, desde cada municipio, están defendiendo a sus
comunidades y sosteniendo servicios esenciales ante el daño que producen las políticas
de Milei. En cada barrio, en cada ciudad, el peronismo bonaerense viene demostrando
capacidad de gestión, cercanía y compromiso.
Este trabajo articulado entre la provincia y los municipios, a través de la comunidad
organizada que nos enseñaron Perón y Evita, aun en la adversidad, sabe sumar fuerzas,
cuidar a su gente y sostener la cohesión social. Un peronismo que ha sabido proteger y
que hoy debe dar un paso más: comprometerse de lleno con la reconstrucción de una
esperanza nacional.
Es en ese marco que reconocemos una historia, una identidad y un mandato político. Un
peronismo que, con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, supo
ampliar derechos, fortalecer al Estado y contribuir a la grandeza de la nación; y que
ahora, en circunstancias diferentes y en la provincia de Buenos Aires, viene llevando
adelante un gobierno provincial comprometido con bienestar del pueblo.
En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo
fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino
política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la
gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Hoy, esa experiencia
debe proyectarse y fortalecerse.
Pero no alcanza con resistir. El desafío que tenemos por delante es ser, además de
escudo, alternativa y esperanza. Para eso, el peronismo necesita unidad, organización y
coraje. Nuestro pueblo, en la provincia y en todo el país, necesita un peronismo que
concentre todas sus fuerzas en enfrentar el modelo de Milei y en construir una alternativa
política con vocación de futuro y voluntad transformadora.
No hay proyecto nacional posible sin la provincia de Buenos Aires, pero tampoco hay
futuro para la provincia si a la Argentina le va mal. Por eso, el PJ bonaerense debe
continuar su responsabilidad histórica: sumar, convocar, federalizar, articular con las
organizaciones sindicales, los movimientos sociales, los gobiernos locales y todos los
sectores que resisten el “sálvese quien pueda”.
Con hechos y resultados, el gobierno encabezado por Axel Kicillof y Verónica Magario,
junto a los intendentes peronistas de toda la provincia, viene demostrando desde 2019
que se puede gobernar con transparencia, responsabilidad y eficacia, defendiendo a las
mayorías. El Partido Justicialista es la herramienta central para organizar, amplificar y
proyectar ese camino.
En este contexto, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires ratifica su
repudio absoluto a la injusta condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner,
enmarcada en un clima creciente de autoritarismo, persecución política y ataque
sistemático a las instituciones de la democracia. El peronismo bonaerense reafirma su
compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia, la Constitución y las
garantías del pueblo, y seguirá denunciando esta condena injusta como parte de una
ofensiva más amplia contra el sistema democrático argentino.
Convocamos a todas y todos los afiliados, a cada compañero y compañera, a poner por
delante lo que nos une, a cuidar la herramienta política que representa el peronismo y a
trabajar juntos en la construcción de una alternativa que tenga como bandera la
soberanía política, la independencia económica y la justicia social.
Las autoridades del partido serán los siguientes compañeros y compañeras-
Presidente: Axel Kicillof
Vicepresidenta 1era : Verónica Magario
Vicepresidente 2do : >Federico Otermín
Secretario General: Mariano Cascallares
Presidente del Congreso: Máximo Kirchner
Presidente de la Junta Electoral: Leonardo Nardini




